google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Turuñuelo
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14 de mayo de 2026

Encuentran otro altar con forma de piel de toro en el yacimiento del Turuñuelo (Badajoz)

Los dos anteriores aparecieron en la habitación 100 y en la habitación del banquete, las estancias más emblemáticas del complejo. Este tercero salió en un pasillo de la parte norte del túmulo, en una zona que no se abría desde hace más de diez años.
Yacimiento del Turuñuelo. Foto: Ayuntamiento de Guareña.

El yacimiento del Turuñuelo, que descansa en el término municipal de Guareña (Badajoz), suma un nuevo hallazgo en su octava campaña de excavaciones. Un equipo de 17 personas lleva apenas quince días trabajando sobre el terreno, y ya ha dado con la pieza más llamativa de la temporada.

En esta misma línea, los investigadores del CSIC se han centrado este año en la parte más elevada del túmulo, una zona sin tocar desde 2015. Lo que han sacado a la luz confirma lo que muchos ya intuían sobre el carácter de este edificio.

Tercer altar con forma de piel de toro
El hallazgo es un altar de mármol del Proconeso (la actual Turquía) con la inconfundible silueta de una piel de toro extendida. Hablamos aquí de un cuadrado con los lados cóncavos que la cultura tartésica reservaba para sus rituales más solemnes. Mide 110 centímetros por cada lado y es el segundo en tamaño de los tres ya desenterrados en el enclave.

Los dos anteriores aparecieron en la habitación 100 y en la habitación del banquete, las estancias más emblemáticas del complejo. Este tercero salió en un pasillo de la parte norte del túmulo, en una zona que no se abría desde hace más de diez años.

«Ahora nos estamos centrando en la parte más elevada del túmulo, al norte y al sur de la habitación cien, y en la primera estancia que hemos excavado ha aparecido este altar característico de la cultura tartésica del que ya teníamos dos», explicó la directora de la excavación, Esther Rodríguez.

La cerámica de importación también asoma en esta campaña. Hay piezas de cerámica ática y un repertorio habitual de vajilla, como vasos y ánforas, que el equipo pega, cataloga y analiza en los meses posteriores a cada excavación.

De Oriente al corazón de Extremadura: ¿Qué simboliza el toro en este contexto?
El toro tenía en el Mediterráneo oriental un peso simbólico considerable. Era sinónimo de poder, fuerza y fertilidad, y los linajes gobernantes lo empleaban para legitimar su autoridad. La piel extendida del animal, con esa forma que combina el rectángulo con los flancos hundidos hacia dentro, funcionaba como emblema sagrado en las culturas paleorientales.

Altares de este tipo los hay también en Cancho Roano (Zalamea de la Serena), en Coria del Río y en el Carambolo (Camas, Sevilla), donde se conserva el de mayores dimensiones documentado hasta la fecha.

Cabe destacar que lo que distingue al complejo de Guareña es la concentración: ya acumula tres, una cifra sin parangón en el registro arqueológico tartésico.

Según Rodríguez, «sobre estas estructuras se llevaban a cabo sacrificios, por eso la parte central está más quemada y en los laterales se aprecian restos de ceniza, ya que los sacrificios podían ser desde quemar pequeños pájaros a una ternera o una cabra».

¿Templo o palacio?
La acumulación de altares refuerza la hipótesis de que el edificio tuvo un uso ritual marcado. La directora evita concluir si se trata de un templo o un palacio, pero ya no descarta ninguna de las dos opciones: «No se le puede negar que el lugar tenga un carácter ritual».

El equipo de 2026 es el más numeroso en la historia del proyecto: 17 personas en total, entre tres obreros, doce técnicos y los dos directores.

Trabajan también en otras estancias donde aparecen acumulaciones de piedras sin función constructiva clara. «Es un espacio que presenta más preguntas que respuestas», reconoció el codirector Sebastián Celestino.

Los directores calculan que la excavación roza el 50% del total del yacimiento del Turuñuelo, aunque Rodríguez matiza que «queda mucho por analizar y de lo que aparezca se pueden derivar diferentes lecturas». En este sentido, la campaña se extiende hasta el 31 de mayo.
Una cadena de descubrimientos en Extremadura que no da tregua desde 2015

El Turuñuelo encadena variopintos hallazgos desde su primera excavación sobre el terreno. A continuación, se detalla uno por uno:

Entre tanto, la obra de la cúpula que cubrirá el yacimiento ya ha arrancado. Cuando esté terminada, el equipo podrá excavar en cualquier época del año, sin depender de la estrecha ventana primaveral de cada campaña.

20 de marzo de 2025

El Instituto Arqueológico de Mérida celebra su 25º aniversario con actividades participativas

El Instituto de Arqueología de Mérida (IAM), gestionado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Junta de Extremadura, celebra su 25 aniversario con un programa de actividades participativo y dirigido a todo tipo de público, con el objetivo de abrir la investigación a la sociedad en general.

En la presentación, la consejera de Educación, Ciencia y Formación Profesional, María Mercedes Vaquera, ha destacado la labor desarrollada por los distintos investigadores durante estos 25 años, así como el prestigio de este Instituto, que cuenta con una treintena de expertos y técnicos.

También ha señalado que estas investigaciones tienen un gran impacto en la economía extremeña, fundamentalmente en zonas rurales de una región rica en yacimientos arqueológicos y con un amplio patrimonio histórico-cultural, que ha animado a potenciar para dinamizar el turismo y la economía local.

Este programa de actividades va a ser un ejemplo de la transferencia del conocimiento desde los centros de investigación a ciudadanos de todas las edades de una forma accesible e inclusiva, ha afirmado la consejera, quien ha destacado que algunas de ellas van dirigidas al alumnado extremeño de los centros educativos.

Aunque Mérida será la sede principal, también se van a desarrollar acciones en localidades como Guareña, Cáceres, Badajoz, Madrid o Roma, con un calendario que se extiende desde este mes de marzo hasta diciembre. Habrá programas educativos, talleres, charlas, jornadas, exposiciones, conferencias, acciones de arte y ciencia, como un cortometraje, y difusión en redes sociales.

"En esta Consejería estamos haciendo un gran esfuerzo por la transferencia de conocimiento, por poder transmitirlo en la sociedad, porque sabemos que invertir en ciencia es invertir en futuro", ha destacado Vaquera.

Extremadura está viviendo un momento de gran crecimiento científico, pues "El Turuñuelo ha sido portada de National Geographic; FUNDECYT-PCTEX está entre las 100 mejores aceleradoras de startups de Europa según el Financial Times, o el CIIAE, en el que ya ha puesto el foco la prensa nacional".

Ha destacado que la Junta de Extremadura ha repartido 25 millones de euros en ayudas entre investigadores, empresas y entes públicos, para avanzar en ciencia, en poco más de un año, y ha agradecido la labor de los investigadores, que han posibilitado captar 22,5 millones de euros de fondos de Horizonte Europa, "y eso nos ha permitido subir cuatro posiciones en el ranking de captación de las comunidades autónomas españolas, por primera vez en Extremadura".

En este acto han estado presentes también el presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo; el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna; y el director del IAM, Pedro Mateos, quien ha repasado la trayectoria del IAM y ha recordado que sus investigadores trabajan en proyectos nacionales e internacionales, además de en Extremadura.

El director ha repasado el calendario programado para este aniversario, que incluye una veintena de actividades que van desde talleres divulgativos, como el que pretende enseñar a detectar bulos científicos en redes sociales, hasta charlas divulgativas en espacios de referencia comunitaria con investigadores de prestigio como invitados.

Se han programado ciclos de conferencias en las que se presentarán los trabajos e investigaciones que desarrolla el IAM, grabaciones y proyecciones de documentales, jornadas como las de Tarteso o exposiciones como la de 'La Ciencia según Forges', que reúne una selección de viñetas del dibujante Antonio Fraguas 'Forges' en las que retrata su particular visión sobre la ciencia.

También se ha programado una actividad en la que se dará visibilidad al papel de las mujeres en la ciencia a través del documental 'Off the Archaeological Record', que culminará con una charla entre mujeres investigadoras y cineastas.

7 de febrero de 2025

La Sociedad de Ciencias Aranzadi dará cuenta de sus últimas investigaciones en unas jornadas de arqueología

Las máscaras de Turuñuelo, el Ara de Larunbe y la cueva de Isturitz protagonistas de las Jornadas de Arqueología
Imagen del interior de la cueva de Isturitz. (Diego GARATE)

Aranzadi tiene todo dispuesto para dar inicio a sus XXIII. Jornadas de Arqueología. La programación se compone de diversas conferencias en torno a sus últimas investigaciones arqueológicas. Las charlas tendrán lugar del 11 al 14 de febrero, todas ellas en el Museo San Telmo de San Sebastián a las 19.00. La entrada a las charlas es libre y gratuita hasta completar aforo. Las jornadas se organizan junto al Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Museo San Telmo.

El 11 de febrero el tema a tratar será el arte paleolítico de las cuevas de Isturitze y Otsozelaia. El doctor en Prehistoria por la Universidad de Cantabria, el arqueólogo vizcaino Diego Garate presentará las últimas investigaciones de una de las cuevas que conforma el yacimiento arqueológico del Paleolítico superior de gran referencia.

«No solo por los extraordinarios objetos tallados en hueso, sino también por las numerosas pinturas rupestres y grabados conservados en su sistema cárstico. Estas cuevas se encuentran en la colina de Gaztelu, un lugar estratégico que durante toda la Prehistoria funcionó como nexo entre distintas regiones como el Cantábrico, Pirineos y Dordoña. En su interior conserva tres cuevas decoradas. La cueva de Isturitz, además de ser un lugar de hábitat de referencia para todo el periodo, contiene una serie de muestras de arte y de otras actividades de carácter simbólico en sus paredes y techos. En un nivel inferior, Oxocelhaya se caracteriza por pinturas y grabados en lugares muy alejados de la entrada, en una cavidad que no fue habitada de manera permanente. Por último, Erberua se encuentra en el nivel freático y presenta un conjunto excepcional de arte rupestre de diversas cronologías», indican responsables de la Sociedad de Ciencias.

Al día siguiente, el 12 de febrero, el Catedrático en Filología latina por la Universtitat de Barcelona Javier Velaza, y el arqueólogo de Aranzadi Juantxo Agirre Mauleon explicarán las características lingüísticas de la recién presentada Ara de Larunbe y la importancia del yacimiento de Larunbe y su contexto.

En el transcurso de las excavaciones arqueológicas dirigidas por Aranzadi, se halló un ara o altar romano dedicado a la divinidad Larrahe. Este hallazgo ha venido a incrementar el conocimiento sobre la realidad religiosa antigua en territorio vascón.

«El análisis de los testimonios conocidos permite vislumbrar cada vez mejor las características de las divinidades que veneraron los vascones, su ámbito de influencia, y su integración y pervivencia en el contexto de la romanización», subrayan.

Javier Velaza es catedrático de filología latina en la Universitat de Barcelona. Ha sido también clave en la interpretación lingüística de la Mano de Irulegi. Desde 2017 es decano de la Facultad de Filología de la Universidad de Barcelona. Es especialista en epigrafía romana, lenguas paleohispánicas, literatura clásica y transmisión de textos, entre otros temas.

Juantxo Agirre Mauleon, es arqueólogo de la Sociedad de ciencias Aranzadi. Director de diferentes yacimientos en Navarra y Gipuzkoa. Actualmente dirige las arqueológicas de los yacimientos Amaiur y Larunbe.

El 13 de febrero se analizará el paisaje de Baztan. Pero no entendiendo el paisaje como un objeto invariable, sino como una morada moldeada durante siglos por esta comunidad humana. Fruto del trabajo y del conocimiento es el paisaje de Baztan, un patrimonio vivo en constante evolución.

«Los instrumentos de investigación ofrecidos por la arqueología ponen de manifiesto el valor natural y cultural de este patrimonio. Es responsabilidad de todos cuidarlo para que siga siéndolo en el futuro», señalan desde Aranzadi.

En esta conferencia que se impartirá en euskara participan Josu Narbarte y Mattin Aiestaran. Ambos son arqueólogos e hitoriadores de la UPV/ EHU y de Aranzadi. Mattin Aiestaran, arqueólogo y director del yacimiento de Irulegi.

Josu Narbarte es Doctor por la Universidad del País Vasco - Euskal Herriko Unibertsitatea con la tesis Paisaje y prácticas sociales arqueología agraria en el País Vasco 2020.

El 14 de febrerolas jornadas pondrán el foco a Tartesos, las cabañas de Turuñuelo. «El Turuñuelo fue uno de los descubrimientos más importantes de la arqueología mediterránea. En 2014 aparecieron en Guareña (Badajoz) los indicios de un edificio imponente que fue sellado tras un sacrificio masivo de animales. La excavación del patio del Turuñuelo es uno de los hechos arqueológicos más sobresalientes de la historia antigua mediterránea», recuerdan.

Durante esta charla se pretende explicar cómo Tarteso ha dejado de entenderse desde el mito y la leyenda para convertirse, gracias a las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo durante el presente siglo, en una realidad histórica.

Cada día se entienden mejor sus técnicas constructivas, su artesanía, sus rutas comerciales, sus ritos funerarios o su religión. También se va dibujando el área geográfica que ocupó durante los casi 500 años de su existencia, desde el siglo IX al V a.C. Hoy Tarteso se entiende como una cultura que se conformó, de forma paulatina, gracias a la mezcla de la población indígena, de raigambre atlántica, con los colonos procedentes del Mediterráneo oriental, principalmente fenicios. Este mestizaje cultural dio como resultado una civilización de tintes mediterráneos, pero de gran originalidad.

«A partir del siglo VI a.C, tras la denominada ‘crisis de Tarteso’, se produjo el auge de su cultura en el entorno del valle del Guadiana, donde se levantaron grandes edificios de adobe hoy ocultos bajo túmulos de tierra, donde destaca el santuario de Cancho Roano. Sin embargo, la excavación en la última década del edificio de Casas del Turuñuelo, está permitiendo conocer aspectos hasta ahora inéditos de la cultura tartésica, gracias a su excelente grado de conservación y al ingente elenco de materiales que atesora», subrayan desde Aranzadi.

Presentarán la última charla de las Jornadas los dos Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Cieníficas (CSIC) Esther Rodríguez, y Sebastián Celestino.
(Fuente: NAIZ)

29 de marzo de 2023

Los secretos de Tartesos se muestran en Alcalá de Henares

El Museo Arqueológico y Paleontológico regional de Alcalá de Henares acoge la exposición "Los últimos días de Tarteso", la primera en España a esta civilización, que se puede visitar gratuitamente hasta el 24 de septiembre.
Museo Arqueológico Provincial en Alcalá de Henares.

La consejera de Cultura, Turismo y Deportes de la Junta de Extremadura, Nuria Flores Redondo, junto a la consejera de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, ha inaugurado este martes, la exposición.

Nuria Flores ha señalado que la muestra, que se ubica en el Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid, es un "gran escaparate para difundir el patrimonio arqueológico, su riqueza y variedad, sus valores históricos y artísticos".

Además, ha asegurado que el yacimiento del Turuñuelo es uno de los enclaves arqueológicos "más importantes" de Extremadura y "una gran oportunidad por su formidable estado de conservación, su singularidad y monumentalidad".

Flores ha afirmado que "avanzar en el estudio y conservación del patrimonio no sólo permite conocer el pasado sino que ofrece mucho futuro, porque a través de la cultura, España es también un verdadero reclamo turístico".

Junto con ello, la exposición 'Los últimos días de Tarteso' incluye en su catálogo diferentes piezas procedentes del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz y del Museo de Cáceres, como las arracadas de oro de Talavera la Vieja, el lecho de bronce del Torrejón de Abajo o los bocados y esculturas del caballo de Cancho Roano. Igualmente, el Museo Arqueológico Nacional aporta otros objetos originarios de Extremadura.

La consejera ha subrayado que "la región tiene un extraordinario potencial arqueológico. Contamos con yacimientos de primera línea en el ámbito nacional e internacional que conforman una oferta sumamente atractiva, completa y variada, para aquellas personas que deseen adentrarse en nuestro pasado".

La titular extremeña de Cultura ha agradecido el trabajo que se está realizando desde la Secretaría General de Ciencia de la Junta de Extremadura, junto al CSIC y al Instituto de Arqueología de Mérida, que ha logrado "atraer la atención hacia Extremadura, no solo de la comunidad científica, sino también del resto de la sociedad".

Han participado en la inauguración el secretario general de Ciencia, Tecnología, Innovación y Universidad, Jesús Alonso; el director general de Bibliotecas, Archivos y Patrimonio Cultural, Francisco Pérez Urbán; el embajador de Portugal en España, Joao Miras-Gomes; el alcalde de Alcalá de Henares, Javier Rodríguez; el alcalde de Guareña, Abel González, y los comisarios de la exposición, Enrique Baquedano y Sebastián Celestino, entre otros.

8 de febrero de 2023

El Turuñuelo se exhibe en el Museo Arqueológico de Badajoz

El Museo Arqueológico de Badajoz expondrá más de medio centenar de piezas halladas en las excavaciones de El Turuñuelo hasta el próximo 12 de marzo.
El Turuñuelo se "mostrará" en el Museo Arqueológico de Badajoz | EP

El Museo Arqueológico Provincial de Badajoz inauguró ayer martes, día 7, la exposición 'En estudio: El Turuñuelo de Guareña', una muestra de una selección de piezas halladas en El Turuñuelo, uno de los yacimientos más importantes de los últimos años en la región extremeña y que se encuentra en el término municipal de la localidad pacense de Guareña.

La exposición ha sido organizada por el propio Museo Arqueológico Provincial, de la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes, y los responsables del proyecto Construyendo Tarteso, del Instituto de Arqueología-Mérida (CSIC-Junta de Extremadura), y para su confección han participado técnicos de todas las instituciones.

La muestra recoge una selección de más de medio centenar de piezas procedentes de las excavaciones arqueológicas desarrolladas a lo largo de cuatro campañas de trabajo. A través de ellas, se busca adentrarse en la identidad de sus habitantes, conocer sus costumbres, sus gustos y creencias, así como profundizar en torno al significado del propio edificio y, sobre todo, del último instante antes de su dramático final.

En esta exposición, se podrán contemplar objetos metálicos, de hierro y de bronce, utilizados para cocinar o servir el vino durante las celebraciones que debieron tener lugar en este edificio, la vajilla de cerámica en que bebieron y comieron o los delicados recipientes de vidrio donde llegaron los preciados perfumes importados del otro lado del Mediterráneo.

También podrán verse herramientas y utensilios de la vida cotidiana, a veces cargada de ritualidad ceremonial. Se expondrán, además, "piezas excepcionales", como los marfiles y huesos decorados y, sobre todo, parte de una escultura de mármol procedente de la antigua Grecia, que debió representar a una Gran Diosa.

Con motivo de esta exposición, se realizarán además otras actividades, enfocadas a distintos tipos de público, como una charla impartida por los responsables de las excavaciones y talleres educativos adaptados a alumnos de primaria y secundaria, actividad para la que expresamente se han diseñado fichas y juegos didácticos.

El Turuñuelo está considerado por los investigadores, tanto de dentro como de fuera de nuestras fronteras, como una "oportunidad excepcional" para el conocimiento de las relaciones entre las diferentes culturas del Mediterráneo durante la Edad del Hierro.

En buena medida, esto es posible gracias al "fantástico estado" de conservación del yacimiento, pero también a la "gran monumentalidad" del edificio.

En su estudio, además de arqueólogos y restauradores, trabaja un gran número de especialistas de las más variadas disciplinas científicas, como la antropología, arqueobotánica o la arqueozoología, entre otras.

La muestra podrá verse desde el 7 de febrero hasta el 12 de marzo, ha informado la Junta en nota de prensa.

28 de enero de 2022

El Instituto Arqueológico de Mérida retomará la investigación en Casas del Turuñuelo

Una vez que la Junta de Extremadura ya es propietaria del yacimiento arqueológico tartésico de Casas del Turuñuelo, situado en el término municipal de Guareña, el Instituto Arqueológico de Mérida podrá  retomar los trabajos de investigación.

La Junta de Extremadura ya es propietaria del yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo, situado en el término municipal de Guareña, y que permitirá retomar los trabajos arqueológicos de investigación por el Instituto Arqueológico de Mérida (IAM), tras su paralización por parte de los antiguos propietarios desde el año 2018.

Así pues, el consejero de Economía, Ciencia y Agenda Digital, Rafael España; el secretario general de Ciencia, Tecnología, Innovación y Universidad, Jesús Alonso y el alcalde de Guareña, Abel González, han visitado este viernes el conjunto arqueológico.

De este modo, en declaraciones a los medios de comunicación, España ha explicado que se trata de la primera visita tras la aprobación del decreto de expropiación forzosa emprendida por la Administración autonómica y su posterior ocupación de los terrenos realizada el pasado lunes, 24 de enero.

A su vez, el titular extremeño de Economía ha resaltado la importancia del enclave, la "magnífica conservación de su arquitectura y la riqueza de los materiales que guardaba", tras lo que ha considerado "sorprendentes los materiales hallados", entre los que destacan cientos de vasijas, objetos de bronce y hierro, pero resaltan por su "especial interés" los objetos de importación griega, como las copas para beber vino, los vasos de vidrio de Macedonia o la escultura de mármol procedente de Atenas, la escultura griega más antigua del occidente mediterráneo.

En la actualidad, los proyectos de investigación que se continuarán en este yacimiento se circunscriben al proyecto del Plan Nacional I+D+i 'Construyendo Tartesos' del Ministerio de Ciencia e Innovación y, por otra parte, del Plan Regional I+D+i (PRI) de la Consejería de Economía, Ciencia y Agenda Digital 'Estudio de la hecatombe de Casas del Turuñuelo', liderados por los investigadores Sebastián Celestino y Esther Rodríguez, del Instituto Arqueología de Mérida, instituto mixto de investigación CSIC-Junta de Extremadura.

Tal y como informa el Ejecutivo regional en una nota de prensa, parte de la excavación arqueológica se ha realizado con fondos de la Diputación Provincial de Badajoz y en el proyecto participan varios centros de investigación nacionales e internacionales, donde destacan, además del Instituto Arqueológico de Mérida, la Universidad de Extremadura a través de la Escuela de Ingenieros Industriales de Badajoz, de Geoinformación y Geomática de Mérida y de la Facultad de Veterinaria de Cáceres.

Así, durante su intervención, el consejero ha especificado algunas de las líneas que la Junta de Extremadura quiere llevar a cabo a partir de ahora en los terrenos, como una "primera actuación para detener el deterioro sufrido por los muros tras estos años de inactividad arqueológica" y una excavación integral de todo el edificio del que restan aproximadamente 6.000 metros cuadrados.

Finalmente, ha hablado de la necesidad de realizar un cerramiento del terreno y renovar la actual cubierta, que se irá extendiendo a medida que avance la excavación, como "medidas imprescindibles y urgentes para la propia conservación del yacimiento", ha sentenciado.

29 de junio de 2017

Hallan restos de animales sacrificados en el templo tartésico del Turuñuelo (Badajoz)

El yacimiento tartésico del Turuñuelo de Guareña (Badajoz) sigue revelando espectaculares evidencias arqueológicas. El CSIC acaba de dar a conocer el hallazgo de los restos de un gran sacrificio de animales a los pies de la escalera monumental que lleva a la segunda planta del edificio. Además de los restos de 16 caballos, dos toros y un cerdo, se ha encontrado también un conjunto de objetos de bronce con todo lo necesario para celebrar un banquete ceremonial.
Todavía queda por descubrir más del 90% de la estructura del edificio monumental.
Un equipo de investigadores del Instituto de Arqueología de Mérida del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha hallado restos de 19 animales y un ajuar de bronce para la celebración de un banquete, que se utilizaron en un ritual de sacrificio a los dioses en el santuario tartésico de El Turuñuelo (Badajoz).

Los restos serían de un costoso ritual celebrado justo antes de la destrucción y abandono del templo en el siglo V a. C. En el sacrificio se han encontrado restos de 16 caballos, dos toros y un cerdo, un ajuar de bronce que incluía un caldero, jarros, una parrilla, pinchos para la carne, un quemaperfumes y coladores. Según el equipo del CSIC, se trata de una joya arqueológica que por sus «novedosas» técnicas arquitectónicas y por su estado de conservación, «sigue revelando secretos que muestran su pasado esplendor».

Los restos de los animales estaban junto a la escalinata del templo donde fueron sacrificados en un costoso ritual de clausura antes de la destrucción final del santuario. El CSIC señala que El Turuñuelo se ha convertido en un modelo para estudiar la cultura tartésica del interior, y aporta información muy valiosa sobre su organización social, sus mecanismos comerciales y sus rituales.

El director de la excavación y director del Instituto de Arqueología de Mérida, Sebastián Celestino, y la investigadora Esther Rodríguez, han precisado que el sacrificio consistió en una gran ofrenda a los diosesantes de abandonar definitivamente el lugar. Además, han añadido que el sacrificio animal da idea de la enorme riqueza del sitio, puesto que el caballo era un elemento de prestigio. Asimismo, además de los animales hallados hasta ahora, han aparecido ánforas y cestos con cereales y otros elementos de gran valor, lo que da idea de la importancia de ese sacrificio final, previo a la destrucción del monumento y su posterior amortización.

Celestino ha destacado que «quizá lo más llamativo» sea la existencia de un ajuar completo para la celebración de un banquete de comensalidad en la habitación sur. Así, ha dicho que se trata de un conjunto de muy buena calidad entre los que destaca un enorme caldero, dos jarros, una parrilla, varios pinchos para la carne, un quemaperfumes, coladores... Todos realizados en bronce. Igualmente, se han hallado gran cantidad de platos y vasos pintados con bandas rojas y las copas de imitación griega y en el entrono de la habitación hay muchos huesos y conchas «resultado del festín final».


CONSERVACIÓN DEL TEMPLO
Los investigadores estiman que el propio ritual final contribuyó a la buena conservación del templo. No obstante, el santuario fue incendiado una vez realizados los rituales de clausura, tras el sacrificio de animales y el banquete final y fue, precisamente, el propio incendio el que solidificó las paredes de adobe, mientras que el rápido echado de tierra para sepultar el edificio propició la conservación de los materiales metálicos. Asimismo, señalan que la potente anchura de los muros de adobe, de hasta tres metros en algunos sitios, ha contribuido a su excelente estado de conservación.

Hasta ahora los investigadores solo han excavado un 10% de la superficie total del túmulo, aunque teniendo en cuenta que se conservan las dos plantas del edificio se debe rebajar «sensiblemente» esta cifra. Los investigadores subrayan que la aportación de la Diputación Provincial de Badajoz permite trabajar un par de meses al año, pero eso significa seis o siete meses de análisis y estudio antes de abordar una nueva campaña. Con ese ritmo, estiman que se podrá ver todo el edificio exento en aproximadamente una década.

Otra de las características del santuario de El Turuñuelo es que destaca por sus «novedosas técnicas constructivas» y lo más sorprendente es la utilización de un mortero de cal, arena y arcilla, para confeccionar los sillares cuadrangulares con los que construyeron buena parte de la escalinata que da acceso al monumento; con ese mismo mortero realizaron también la «bañera».

El uso de esta técnica de construcción ha sorprendido a los investigadores porque era desconocida en la Península hasta la llegad de los romanos. «Estos grandes edificios se organizaban junto al Guadiana y tenían una intensa relación comercial entre ellos; conocemos ya un poblado en altura rodeado de una potente muralla que haría de lugar central desde donde se organizaría el comercio hacia el exterior a través del río», añade Celestino.


RIQUEZA ARQUITECTÓNICA
El responsable de la excavación valora que El Turuñuelo ofrece una riqueza arquitectónica y material desconocida hasta el momento en esta fase final de Tarteso; y le llama «poderosamente» la atención los rituales que se llevaron a cabo, hasta ahora también inéditos y de gran complejidad; sobresale el sacrificio o hecatombe producida en el patio principal del monumento previo a su destrucción.

Este yacimiento se ha convertido en el «mejor» exponente para entender los últimos años de la cultura tartésica y Celestino señala aunque es pronto para saber qué papel jugaba el santuario dentro de la cultura tartésica, es probable que hubiese sido un lugar de peregrinación, puesto que «los santuarios en la antigüedad tenían como función principal el intercambio comercial, pero también era el lugar donde se celebraban rituales de cohesión social a través de la veneración a los dioses».

La cultura tartésica se origina hacia el siglo VIII a.C. en el Bajo Guadalquivir. Es la consecuencia del impacto que supuso la llegada de los colonizadores mediterráneos (principalmente fenicios) en los pueblos indígenas, que transformaron la base económica y social del sur peninsular. El resultado de ese encuentro es la conformación de una nueva cultura que denominamos Tarteso, explica Celestino. «A mediados del siglo VI a. C. el núcleo de Tarteso, ubicado en Huelva y la desembocadura del Guadalquivir, sufrió una fuerte crisis que logró minar su emergente cultura. Buena parte de la población se trasladó al valle del Guadiana, en el interior, donde volvió a resurgir con fuerza y con una renovada personalidad», añade.

17 de abril de 2017

La excavación en Turuñuelo descubre un edificio tartésico único en el Mediterráneo occidental

Investigadores del Instituto de Arqueología del CSIC hallan una escalinata monumental de hace 2.500 años en Turuñuelo de Guareña (Badajoz) que apunta a una insólita construcción de dos plantas
Escalinata monumental de época tartésica en Las Vegas del Guadiana (Badajoz). FOTO: SANTI BURGOS / EL PAÍS
Fuera de contexto, la imagen de unos escalones en mitad de un gran agujero que acompaña este texto podría no decir mucho. Sin embargo, su contexto —la excavación de un enorme edificio tartésico de hace 2.500 años en la comarca de Las Vegas del Guadiana, en Badajoz— los convierte en un descubrimiento extraordinario. Y no solo porque esa escalinata monumental de dos metros y medio de altura apuntan a una insólita edificación de dos plantas del siglo V a.C., la primera que se conserva de aquella época; sino porque están construidas con unas técnicas y unos materiales que se pensaba que no se habían utilizado en todo el Mediterráneo occidental hasta mucho tiempo después.

ESCALONES A MODO DE SILLARES
La mitad de los escalones están hechos a modo de sillares, es decir, colocando unos bloques rectangulares a continuación de otros y luego unos encima de otros. Pero no utilizan grandes piezas de piedra cortada, como se hacía en construcciones similares de la época en el Mediterráneo oriental (en Grecia, por ejemplo), sino una especie de mortero de cal y granito machacado, probablemente encofrado después (la mezcla se colocaba a fraguar entre tablas hasta que se secara). Algo así como un protocemento, solo que un siglo antes de que apareciera el primer material de este tipo documentado hasta ahora: el opus caementicium del Imperio Romano.

El yacimiento del Turuñuelo de Guareña, cuya excavación arrancó en 2015, ya había sorprendido a los investigadores por su tamaño (es el más grande localizado de aquella época, en torno a una hectárea), la riqueza de materiales encontrados y su extraordinario estado de conservación. Todo tipo de joyas, puntas de lanza, recipientes, semillas, restos de tejidos, parrillas de bronce o calderos enormes prometían desde el principio arrojar nueva luz sobre la cultura de Tartesos. Una civilización prerromana que ocupó el suroeste de la Península Ibérica en el primer milenio antes de Cristo sobre la que se ha levantado todo tipo de mitos y leyendas (sobre todo, en torno a su misteriosa decadencia y su abrupto final), debido, entre otras cosas, a la escasez de restos materiales. Una escasez que la excavación dirigida por los arqueólogos del CSIC Sebastián Celestino —que también es director del Instituto de Arqueología de Mérida— y Esther Rodríguez está compensando a marchas forzadas, y eso que apenas se ha desenterrado hasta el momento el 10% de la construcción.

ELEMENTO ARQUITECTÓNICO ÚNICO
“Una escalinata constituye un elemento arquitectónico único de algo, además, que no pensábamos que fueran capaces de ejecutar. Existen escaleras durante la protohistoria en la Península, pero ya en época posterior. De esta cronología como máximo había dos o tres escalones de piedras y adobe para salvar un desnivel”, explica Rodríguez. En este caso, son 10 escalones (al menos; todavía puede haber alguno más) de 2 metros de largo, 40 centímetros de anchura y 22 de altura. Los cinco superiores están cubiertos por lajas de pizarra y los inferiores son los que están hechos a modo de sillares cuadrangulares con mortero de granito machacado envuelto en cal.

“Lo más sorprendente ha sido su profundidad. Dos metros y medio significa que debajo hay otra planta, que estamos accediendo a una planta superior sobre-elevada”, completa Celestino. Se había especulado sobre la existencia de este tipo de edificaciones en época tartésica, a partir de textos de la Biblia, pero nunca se había encontrado ninguno. “Este edificio será el primero que conserva las dos plantas”, insiste.

16 de noviembre de 2016

La excavación del Turuñuelo sacará a la luz el mayor yacimiento de Tartessos

Según los investigadores el yacimiento de Guareña (Badajoz) tiene una extensión tres veces mayor que la de Cancho Roano y se encontraría en un "magnífico estado de conservación".
Excavaciçon en el yacimiento de Casas del Turuñuelo, en Guareña (Badajoz). FOTO: EL CULTURAL.
Esto es algo que tiene muy claro el director del Instituto de Arqueología de Mérida (IAM) y uno de los responsables de la excavación, Sebastián Celestino, quien ha destacado que el estado de conservación del Turuñuelo es "magnífico", con "paredes encaladas y bien lucidas de hasta dos metros y medio de altura".

Celestino, responsable también de la excavación del santuario de Cancho Roano, situado a diez kilómetros de la localidad pacense de Zalamea de la Serena y hasta ahora considerado como el yacimiento tipo del mundo tartésico en Extremadura, ha explicado que el Turuñuelo es el "triple de grande", pues se calcula que tiene una hectárea de extensión.

LUZ SOBRE TARTESSOS
Si en Cancho Roano aparecieron más de 30.000 piezas arqueológicas, la riqueza del nuevo yacimiento de Guareña, que este verano ha vivido su segunda campaña de excavaciones, puede ser incalculable y arrojará mucha luz sobre la enigmática civilización de Tartessos.

Ubicado entre las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz, el reino de Tartessos, surgido de la unión de fenicios e íberos y con "un sabor mediterráneo muy fuerte", sufre una profunda crisis en el siglo VI que le hace emigrar hacia una zona rica y más protegida, como el Valle del Guadiana, donde están localizados unos 12 yacimientos de esta civilización.

Según el director del Instituto Arqueológico de Mérida, este pueblo ha dejado sus vestigios más importantes en Extremadura, porque cuando empiezan a ser invadidos por los pueblos del norte, por los celtas, "entierran y sellan sus lugares sagrados para que no sean violados", de ahí la magnífica conservación de yacimientos como Cancho Roano y el Turuñuelo.

MUY POCO EXCAVADO
En éste último, lo excavado hasta ahora, que "es muy poquito", ha sacado a la luz un habitáculo de unos 70 metros cuadrados que era el espacio de culto del enclave, "con un altar en el centro, bancos corridos" y una bañera, considerada como uno de los hallazgos más extraordinarios de la excavación, un elemento "hasta ahora desconocido" y que se podría dedicar a hacer "algún ritual relacionado con el agua".


También han aparecido numerosas piezas relacionadas con la comida: un gran caldero, asadores o jarros, todo ello de bronce, lo que "llama mucho la atención, porque estamos en la primera edad del hierro y casi todo se hace ya en ese material".

Sin embargo, el bronce, según Celestino, "sigue siendo un metal que se dedica mucho al culto", al igual que el marfil y otros elementos "bastante suntuosos" que también han aparecido.

PIEZAS DE CERÁMICA
En el Turuñuelo se han hallado, asimismo, un centenar de piezas de cerámica "en un estado de conservación magnífico", lo que permite fijar claramente la fecha exacta de su fabricación, a finales del siglo V, ya que "las cerámicas griegas permiten conocer hasta los talleres donde se hacían en Atenas".

Sebastián Celestino ha explicado que la cerámica en aquella época venía de Grecia a través de Ampurias y luego se distribuía por toda la Península Ibérica, donde existían centros de distribución como la ciudad ibero romana de Cástulo, en Jaén; y probablemente el Turuñuelo, en Badajoz, ya que "el comercio siempre ha funcionado así".

En ese sentido, el director de la excavación considera que probablemente el resto de las edificaciones del yacimiento de Guareña tengan "un carácter más administrativo o de almacenes".

Las numerosas piezas aparecidas hasta ahora en el Turuñelo se han trasladado al Instituto de Arqueología de Mérida, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Junta de Extremadura, donde están siendo estudiadas y catalogadas.

BRONCES
Los bronces, sin embargo, para conservarlos mejor y que no se oxiden, se han llevado al Laboratorio de Prehistoria de la Universidad Autónoma de Madrid, para su restauración y preparación antes de ser trasladados al Museo Arqueológico de Badajoz.

Mientras tanto, Sebastián Celestino y su compañera Esther Rodríguez, que dirige con él los trabajos en el Turuñuelo, buscan financiación para continuar con esta "costosa" excavación, financiada hasta ahora por la Junta de Extremadura en su primera campaña, con fondos Feder; y por el Ministerio de Economía y Competitividad, en su segunda, con las inversiones para I+D.

28 de julio de 2016

Nuevos hallazgos en el yacimiento de el Turuñuelo desvelan la vida de los tartesos en Extremadura

Su buen estado de conservación ha permitido recuperar vigas de madera, restos de estucados de colores, piezas de cerámica, hierro y bronce, además de elementos más curiosos como bisagras de puertas, esteras de esparto y cereales de hace más de 2.500 años.
La secretaria de Cultura de la JUnta visitó el yacimiento del Turuñuelo. FOTO: JUNTA EXTREMADURA
Este yacimiento pacense es un ejemplo más del poblamiento tartésico en Extremadura, y más concretamente en las vegas altas del Guadiana, que se suma a otros ya conocidos como Cancho Roano, en Zalamea de la Serena y destaca por su buena conservación.

El yacimiento de "Turuñuelo", en Guareña (Badajoz), tiene unos 2.500 años de antigüedad y allí desarrollan trabajos arqueológicos el Instituto de Arqueología de Mérida (IAM), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Junta.

El buen estado de conservación de "El Turuñuelo" ha permitido recuperar vigas de madera, restos de estucados de colores, piezas de cerámica, hierro y bronce, además de elementos más curiosos como bisagras de puertas, esteras de esparto y cereales.

Aunque es pronto para saber cuál era la función de este edificio tartésico aislado, el director del IAM considera que probablemente fuera "una residencia de prestigio, con un carácter simultáneo de palacio y santuario, ya que en la habitación excavada ha aparecido un altar en forma de piel de toro extendida".

NUEVO PUNTO DE INTERÉS ARQUEOLÓGICO
La secretaria general de Cultura, Miriam García, ha destacado en su visita que cuando el yacimiento arqueológico tartésico de "El Turuñuelo" sea conocido "atraerá sin duda a los investigadores, que colocarán un punto más en el mapa científico de Extremadura".

Los trabajos, coordinados por los expertos Sebastián Celestino y Esther Rodríguez, se enmarcan dentro de la segunda campaña de excavaciones arqueológicas en "El Turuñuelo", insertas en el Proyecto de Investigación I+D+i "Construyendo Tarteso: Análisis constructivo, espacial y territorial de un modelo arquitectónico en el valle medio del Guadiana".


La secretaria general de Cultura ha estado acompañada en su recorrido por el director general de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural, Francisco Pérez Urbán; el alcalde de Guareña, Abel González; y el director del Instituto de Arqueología de Mérida (IAM) y responsable de la excavación, Sebastián Celestino, entre otras personalidades.

Sebastián Celestino ha asegurado que, aunque solo lleva dos años excavándose es el edificio de la cultura tartésica "mejor conservado de los que conocemos tanto en Andalucía, como en Extremadura", además de ser el más grande ya que ocupa una superficie de dos hectáreas. De ahí que, en opinión del director del IAM, "se tardará todavía mucho tiempo en acabar el trabajo arqueológico" en este lugar.

Lo prioritario para próximas campañas, ya que de momento solo se ha excavado completa la habitación principal, es conocer la planta del edificio ya que se trata de una estructura arquitectónicamente compleja que, para Celestino, refuerza la idea de que la cuenca media del río Guadiana tenía una importancia muy superior en la cultura tartésica de lo que se creía hasta ahora.

(Fuente: El Diario)