google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Esther Rodríguez
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25 de junio de 2026

Hallan en el yacimiento de Casas del Turuñuelo un carro de bronce único en la Península

El descubrimiento evidencia un comercio de lujo entre Tarteso y el Mediterráneo. "Es uno de los hallazgos más relevantes realizados hasta la fecha en este enclave tartésico del siglo V a. C"

Los trabajos arqueológicos de la VIII Campaña de excavaciones liderada por el Instituto de Arqueología de Mérida, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) -organismo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades- y la Junta de Extremadura -a través de la Consejería de Industria, Energía, Ciencia y Territorio-, ha sacado a la luz un excepcional carro de bronce con una estructura y decoración nunca vistas con anterioridad en la península ibérica. Los únicos ejemplos similares se han encontrado en la antigua Etruria, en la actual Italia, lugar del que podría proceder el carro según las primeras interpretaciones. 

El hallazgo, presentado ayer en rueda de prensa, se suma al descubrimiento de cerámicas y marfiles que evidencian redes de intercambio entre el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo, en Guareña (Badajoz), con distintos territorios del Mediterráneo durante el siglo V a. C. La pieza ha sido recuperada durante los trabajos desarrollados en el sector sur del edificio principal, cuyas excavaciones comenzaron en el año 2015. 

El carro está compuesto por una caja que conserva una rica decoración figurativa: en su parte frontal aparece representado un Aqueloo, una divinidad fluvial que podría vincularse con el inframundo por su gestualidad; y en los laterales figuran dos grifos, seres mitológicos con cabeza de águila y cuerpo de león. En los extremos, dos figuras humanas con los brazos alzados sostienen la estructura, que descansa sobre dos ruedas, también decoradas. "Es uno de los hallazgos más relevantes realizados hasta la fecha en este enclave tartésico del siglo V a. C", destaca Esther Rodríguez, codirectora de las excavaciones. 

En cuanto a su origen, el equipo investigador señala que las únicas piezas similares conocidas proceden de la civilización etrusca, que vivió su periodo de máximo esplendor en Italia central, entre los siglos VIII y V a. C. Este paralelismo refuerza la hipótesis de que llegó al suroeste peninsular a través de las redes de intercambio que conectaban Tarteso con distintos territorios del Mediterráneo. Aunque su función está todavía por determinar, Sebastián Celestino, codirector de las excavaciones, señala que "podría estar relacionada con actividades rituales vinculadas fundamentalmente con los banquetes. De hecho, el descubrimiento tuvo lugar al lado de la llamada habitación del banquete, un testimonio del ágape final que celebró la comunidad del Turuñuelo antes de clausurar el edificio". Además, los arqueólogos han recuperado un destacado conjunto de materiales importados, encontrados junto al carro. 

El hallazgo de cerámica procedente de la región del Ática, en Grecia, de un recipiente de alabastro egipcio y de marfiles decorados con representaciones de guerreros y con motivos animales y vegetales, revela el contacto de la civilización tartésica con regiones del Mediterráneo oriental. "Estos materiales nos están proporcionando una información extraordinaria para comprender las relaciones comerciales entre Oriente y la península ibérica. Estamos documentando importaciones y piezas únicas que ayudan a reconstruir estas redes de intercambio", explica Rodríguez. 

Nuevos espacios excavados
La campaña, desarrollada durante los meses de abril y mayo, se ha centrado en los sectores norte y sur del túmulo de 90 metros de diámetro y seis de altura bajo el que fue sellado intencionalmente el edificio principal, a finales del siglo V a. C. Estos sectores se ubican a ambos lados de la estancia H-100, una habitación de unos 70 metros cuadrados, la más grande excavada hasta ahora en el edificio. 

"Los trabajos han permitido documentar nuevas habitaciones y espacios de circulación que amplían el conocimiento sobre la arquitectura del complejo tartésico, cuyo estado de conservación sigue siendo excepcional", señala Rodríguez. 

En el sector norte se han recuperado dos braseros y un caldero de bronce que ponen de relevancia, una vez más, la riqueza de este enclave. Sin embargo, el volumen de material cerámico hallado durante esta campaña ha sido significativamente menor en comparación con las anteriores. "Ha sido una campaña muy positiva. Aunque todavía no podemos aportar información concluyente sobre la funcionalidad de los nuevos espacios, los hallazgos materiales están permitiendo avanzar de forma significativa en el conocimiento del comercio mediterráneo y de las conexiones de Tarteso con otros territorios", destaca la investigadora. 

Analizar los nuevos hallazgos
Concluidos los trabajos de campo, el proyecto entra ahora en una fase esencial para la investigación arqueológica. La restauración, documentación, dibujo y análisis de las piezas recuperadas permitirá responder a muchas de las preguntas planteadas durante la excavación y avanzar en la interpretación histórica del yacimiento. "La segunda fase de toda excavación arqueológica es indispensable. Ahora comienza un trabajo fundamental que nos permitirá comprender mejor la funcionalidad de los espacios, las relaciones comerciales y, en definitiva, la vida de quienes habitaron este lugar", explica Rodríguez. 

Las labores de conservación y restauración de las piezas se desarrollan en el Servicio de Conservación, Restauración y Estudios Científicos del Patrimonio Arqueológico (SECYR) de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Una colaboración entre la UAM y el proyecto Construyendo Tarteso que se ha desarrollado desde el inicio de las excavaciones en el yacimiento de Casas del Turuñuelo, hace ya una década. 

Presentación de los hallazgos de 2026
Los hallazgos de esta campaña de 2026 presentados este miércoles en la sede del CSIC en Madrid por los directores del proyecto, así como por la presidenta del CSIC, Eloísa del Pino, y la consejera de Industria, Energía, Ciencia y Territorio, Mercedes Morán. La consejera ha destacado que este yacimiento "se ha convertido, por méritos propios, en uno de los grandes referentes de la arqueología europea". "Hablamos de un enclave que está transformando el conocimiento científico sobre Tarteso al tiempo que está ubicando a Extremadura en el centro de algunas de las investigaciones más relevantes sobre las culturas del Mediterráneo antiguo", ha enfatizado. 

Mercedes Morán ha mostrado su agradecimiento a investigadores y a todos los trabajadores implicados y ha afirmado que los resultados obtenidos en estos más de 10 años son "fruto del talento, del esfuerzo y de la colaboración" porque "detrás de cada hallazgo hay horas de excavación, de estudio, de análisis y de trabajo multidisciplinar". Finalmente, Mercedes Morán ha remarcado el compromiso del Gobierno de la Junta de Extremadura con este yacimiento y ha aseverado que "seguiremos de forma decidida apoyando a los investigadores y a todos los implicados en este proyecto". 

Eloísa del Pino ha subrayado el orgullo que supone para la institución estatal participar activamente en una investigación de esta envergadura y ha felicitado al personal del Instituto de Arqueología de Mérida por los hallazgos. "Casas del Turuñuelo es un ejemplo de cómo la constancia y el apoyo sostenido a la ciencia a largo plazo dan frutos. Desde el CSIC concebimos la arqueología como una disciplina científica de vanguardia que, además de poder reescribir la historia, genera un retorno directo a la sociedad en forma de identidad, cultura y conocimiento científico de máximo nivel", ha señalado. Asimismo, Del Pino ha puesto en valor el éxito del modelo de los centros mixtos, como el IAM, que conecta las capacidades del Consejo con el ecosistema científico de las comunidades autónomas. "Estas alianzas demuestran que la descentralización de la investigación es una estrategia ganadora. Al potenciar y arraigar centros de excelencia científica en todas las comunidades autónomas, logramos que la ciencia de impacto emerja directamente desde todo el territorio, fortaleciendo la cohesión territorial a través del conocimiento". 

Más de una década de excavaciones
Construyendo Tarteso tiene el objetivo principal de caracterizar la cultura material tartésica a través del análisis arquitectónico de los grandes edificios de adobe excavados en las últimas décadas. A lo largo de los años, los trabajos arqueológicos han ido desvelando la historia detrás de este yacimiento y sus habitantes. 

En 2017, los investigadores descubrieron los restos del mayor sacrificio de animales en el Mediterráneo occidental. En 2023, las excavaciones sacaron a la luz otro hito arqueológico con las primeras representaciones humanas de Tarteso. Tan solo un año después, en 2024, los resultados de la VI campaña permitieron disfrutar de una placa de pizarra con escenas de guerreros grabadas que, además, contenía un abecedario en escritura paleohispánica meridional. Antes del actual hallazgo, en 2025, los arqueólogos presentaron el altar de mármol griego más antiguo del Mediterráneo occidental. 

Las excavaciones de la VIII campaña del proyecto, que reúne a cerca de una treintena de instituciones y a un centenar de investigadores nacionales e internacionales, han sido posibles gracias a la colaboración de la Secretaria General de Ciencia, Tecnología e Innovación, de la Consejería de Industria, Energía, Ciencia y Territorio de la Junta de Extremadura; y el Ayuntamiento de Guareña. "Construyendo Tarteso es uno de los proyectos de investigación principales del Instituto de Arqueología del CSIC y la Junta de Extremadura, y el que cuenta con una amplia red de colaboraciones nacionales e internacionales", concluye Sebastián Celestino.

14 de mayo de 2026

Encuentran otro altar con forma de piel de toro en el yacimiento del Turuñuelo (Badajoz)

Los dos anteriores aparecieron en la habitación 100 y en la habitación del banquete, las estancias más emblemáticas del complejo. Este tercero salió en un pasillo de la parte norte del túmulo, en una zona que no se abría desde hace más de diez años.
Yacimiento del Turuñuelo. Foto: Ayuntamiento de Guareña.

El yacimiento del Turuñuelo, que descansa en el término municipal de Guareña (Badajoz), suma un nuevo hallazgo en su octava campaña de excavaciones. Un equipo de 17 personas lleva apenas quince días trabajando sobre el terreno, y ya ha dado con la pieza más llamativa de la temporada.

En esta misma línea, los investigadores del CSIC se han centrado este año en la parte más elevada del túmulo, una zona sin tocar desde 2015. Lo que han sacado a la luz confirma lo que muchos ya intuían sobre el carácter de este edificio.

Tercer altar con forma de piel de toro
El hallazgo es un altar de mármol del Proconeso (la actual Turquía) con la inconfundible silueta de una piel de toro extendida. Hablamos aquí de un cuadrado con los lados cóncavos que la cultura tartésica reservaba para sus rituales más solemnes. Mide 110 centímetros por cada lado y es el segundo en tamaño de los tres ya desenterrados en el enclave.

Los dos anteriores aparecieron en la habitación 100 y en la habitación del banquete, las estancias más emblemáticas del complejo. Este tercero salió en un pasillo de la parte norte del túmulo, en una zona que no se abría desde hace más de diez años.

«Ahora nos estamos centrando en la parte más elevada del túmulo, al norte y al sur de la habitación cien, y en la primera estancia que hemos excavado ha aparecido este altar característico de la cultura tartésica del que ya teníamos dos», explicó la directora de la excavación, Esther Rodríguez.

La cerámica de importación también asoma en esta campaña. Hay piezas de cerámica ática y un repertorio habitual de vajilla, como vasos y ánforas, que el equipo pega, cataloga y analiza en los meses posteriores a cada excavación.

De Oriente al corazón de Extremadura: ¿Qué simboliza el toro en este contexto?
El toro tenía en el Mediterráneo oriental un peso simbólico considerable. Era sinónimo de poder, fuerza y fertilidad, y los linajes gobernantes lo empleaban para legitimar su autoridad. La piel extendida del animal, con esa forma que combina el rectángulo con los flancos hundidos hacia dentro, funcionaba como emblema sagrado en las culturas paleorientales.

Altares de este tipo los hay también en Cancho Roano (Zalamea de la Serena), en Coria del Río y en el Carambolo (Camas, Sevilla), donde se conserva el de mayores dimensiones documentado hasta la fecha.

Cabe destacar que lo que distingue al complejo de Guareña es la concentración: ya acumula tres, una cifra sin parangón en el registro arqueológico tartésico.

Según Rodríguez, «sobre estas estructuras se llevaban a cabo sacrificios, por eso la parte central está más quemada y en los laterales se aprecian restos de ceniza, ya que los sacrificios podían ser desde quemar pequeños pájaros a una ternera o una cabra».

¿Templo o palacio?
La acumulación de altares refuerza la hipótesis de que el edificio tuvo un uso ritual marcado. La directora evita concluir si se trata de un templo o un palacio, pero ya no descarta ninguna de las dos opciones: «No se le puede negar que el lugar tenga un carácter ritual».

El equipo de 2026 es el más numeroso en la historia del proyecto: 17 personas en total, entre tres obreros, doce técnicos y los dos directores.

Trabajan también en otras estancias donde aparecen acumulaciones de piedras sin función constructiva clara. «Es un espacio que presenta más preguntas que respuestas», reconoció el codirector Sebastián Celestino.

Los directores calculan que la excavación roza el 50% del total del yacimiento del Turuñuelo, aunque Rodríguez matiza que «queda mucho por analizar y de lo que aparezca se pueden derivar diferentes lecturas». En este sentido, la campaña se extiende hasta el 31 de mayo.
Una cadena de descubrimientos en Extremadura que no da tregua desde 2015

El Turuñuelo encadena variopintos hallazgos desde su primera excavación sobre el terreno. A continuación, se detalla uno por uno:

Entre tanto, la obra de la cúpula que cubrirá el yacimiento ya ha arrancado. Cuando esté terminada, el equipo podrá excavar en cualquier época del año, sin depender de la estrecha ventana primaveral de cada campaña.

7 de julio de 2025

Sale a la luz el altar de mármol griego más antiguo del Mediterráneo Occidental en El Turuñuelo (Badajoz)

Además, las excavaciones en el yacimiento en Guareña han desvelado una compleja obra de ingeniería hidráulica tartésica

Un equipo del Instituto de Arqueología de Mérida - CSIC, Junta de Extremadura, liderado por Sebastián Celestino y Esther Rodríguez, presentó el pasado viernes en rueda de prensa los hallazgos de la última campaña de excavación. Entre copas, cerámicas y tornos de alfarero destaca una columna de mármol procedente de una cantera griega de, al menos, el siglo V a.C., lo que la convierte en la más antigua descubierta en la parte occidental del Mediterráneo. 

A la presentación han asistido la consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes, Victoria Bazaga, acompañada del secretario general de Ciencia, Tecnología e Innovación, Javier de Francisco Morcillo; el alcalde de Guareña, Abel González, y la delegada institucional del CSIC para Andalucía y Extremadura, Margarita Paneque. 

Durante su intervención, la consejera ha subrayado que "Extremadura cree y apuesta por su patrimonio como una herramienta para generar conocimiento, para atraer talento, para diversificar nuestra economía y para construir orgullo de pertenencia". En ese sentido, ha reafirmado el compromiso del Ejecutivo presidido por María Guardiola con este proyecto, que "es ya un símbolo de lo que somos y de lo que podemos llegar a ser". 

Por su parte, el secretario general de Ciencia, Tecnología e Innovación, Javier de Francisco, ha anunciado una nueva financiación plurianual para financiar los trabajos de los investigadores del IAM-CSIC en este yacimiento por parte de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional. Así, se ha aprobado una subvención especial de 236.000 euros desde este 1 de julio de 2025 hasta 31 de diciembre de 2026 para favorecer la contratación de personal adscrito al yacimiento que ayuda a las excavaciones y extracción de material (hallazgos) del yacimiento. Esta subvención se suma a la ya aprobada de 280.000 euros para financiar los trabajos desde enero de 2024 al 30 de junio de 2025.

Un altar único y una obra hidráulica sin precedentes
Entre los hallazgos más relevantes de esta campaña destaca el descubrimiento de una columna de mármol procedente de la actual isla de Mármara, en Asia Menor, con forma de altar, datada en el siglo V a.C. Se trata de la pieza de estas características más antigua localizada en el Mediterráneo Occidental. 

Su origen griego, confirmado por estudios macroscópicos del Instituto Catalán de Arqueología Clásica, evidencia el papel protagonista de Tarteso en las rutas comerciales mediterráneas desde el interior de la península ibérica. 

También se ha documentado una estructura de canalización hidráulica de casi un metro de altura, construida con grandes bloques de piedra, que pone de relieve los avanzados conocimientos técnicos de los constructores tartésicos. Esta obra fue planificada antes incluso de la edificación principal, lo que la convierte en uno de los elementos más antiguos del conjunto. 

Tarteso resplandece desde Extremadura
La consejera ha recordado que Casas del Turuñuelo no ha dejado de asombrar al mundo con descubrimientos que están reescribiendo la historia del Mediterráneo Occidental, como las representaciones humanas descubiertas en campañas anteriores o la placa de pizarra con un posible abecedario paleohispánico meridional. 

En ese contexto, Bazaga ha destacado el impulso de la Junta de Extremadura a la divulgación del legado tartésico a través de la nueva Sala de Protohistoria del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, inaugurada por el Rey Felipe VI, donde pueden admirarse piezas emblemáticas del yacimiento. Además, ha señalado que en diciembre culminó con éxito la adquisición de los terrenos colindantes al yacimiento "para su protección y desarrollo futuro". 

Como muestra del respaldo institucional, la consejera ha señalado que ya está en licitación la construcción de una gran cúpula de 116 metros que protegerá el yacimiento y facilitará las visitas. Esta infraestructura, dotada con 7 millones de euros de inversión por parte de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible, será una de las más singulares del país. "Celebramos cada nuevo hallazgo", ha añadido la titular de Cultura, quien ha agradecido expresamente al Instituto de Arqueología de Mérida, al CSIC y a todo el equipo científico y técnico que hace posible esta labor ejemplar. La consejera ha concluido su intervención reiterando el compromiso de la Junta de Extremadura con el patrimonio como motor de progreso en la región. "Y ahí seguiremos estando, respaldando e impulsando los trabajos que aquí se desarrollan y todo lo que generan a su alrededor", ha finalizado.

13 de mayo de 2025

Vuelven las excavaciones al yacimiento del Turuñuelo

Los directores del proyecto han confirmado la apertura de dos nuevas estancias en las que han aparecido restos de época medieval.  El proyecto de excavación en el yacimiento tartésico cuenta con una inversión de 286.000 euros.
El equipo de investigadores con parte del material arqueológico hallado en la pasada campaña de excavaciones. (Badajoz) CSIC

La séptima campaña de excavaciones en el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo, en Guareña (Badajoz), ha arrancado con “expectativas muy altas” por parte del equipo investigador, que trabaja ya en la zona norte del enclave, una de las áreas menos exploradas hasta ahora.

Los directores del proyecto e investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Esther Rodríguez y Sebastián Celestino, han confirmado este lunes la apertura de dos nuevas estancias en las que han aparecido restos de época medieval durante la visita de la consejera de Educación, Ciencia y Formación Profesional, Mercedes Vaquera.

Documentar los hallazgos
No obstante, ya se ha alcanzado el nivel de ocupación protohistórica y han comenzado a documentarse hallazgos vinculados a la cultura tartésica, aunque los detalles se conocerán al cierre de la campaña.

Rodríguez ha explicado que los trabajos, retrasados por la lluvia, podrían alargarse más allá del calendario previsto para recuperar el tiempo perdido y avanzar todo lo posible antes de que comiencen las obras de instalación de una gran cúpula protectora.

Esta infraestructura, cuyo inicio de las obras se prevé para este verano, permitirá mantener la excavación en activo mientras se habilita el yacimiento para las visitas del público. “El objetivo es que cuando la gente pueda venir a visitarlo ya conozca la mayor parte del yacimiento”, ha señalado Rodríguez.

Por su parte, Celestino ha destacado que la cubierta facilitará tanto el trabajo de los investigadores como el acceso de los visitantes en respuesta a una “presión social creciente” por conocer el enclave.

Asimismo, ambos directores han insistido en la importancia de documentar todos los hallazgos, también los más recientes, como ya ocurrió en campañas anteriores con descubrimientos clave como las esculturas de rostros humanos de la época tartésica o la tablilla con un antiguo abecedario.

La consejera ha mostrado su respaldo al equipo del proyecto y ha destacado el valor estratégico del yacimiento para la ciencia, la cultura y el desarrollo de la zona. “El Turuñuelo nos está dando alegrías a nivel regional, nacional e internacional. Estoy convencida de que esta campaña también nos deparará alguna sorpresa”, ha afirmado.

Inversión de 286.000 euros
Vaquera ha recordado que el proyecto de excavación cuenta con una inversión de 286.000 euros y ha subrayado la apuesta del Gobierno extremeño por impulsar esta línea de investigación y conservación del patrimonio. Además, ha subrayado el impacto social y económico que el yacimiento está generando en el entorno rural, con iniciativas turísticas y comerciales ligadas a la marca del Turuñuelo.

La consejera también ha valorado la reciente apertura, por parte del rey Felipe VI, de la nueva Sala Tarteso en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, donde ya se exponen algunas de las piezas más relevantes halladas en campañas anteriores.
(Fuente: El Diario)

13 de febrero de 2025

La mayor cúpula de España protegerá el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo (Badajoz)

El proyecto que saldrá a licitación cuenta con un presupuesto de casi 7 millones de euros. Se trata de una hectárea cubierta sin pilares en el medio, el equivalente a dos campos de fútbol. La estructura de la cubierta simulará una flor de lis, uno de los símbolos de la cultura tartésica.
Esta construcción soportará una instalación de rampas colgadas de la estructura, que servirán como instalación turística, donde los visitantes podrán acceder a contemplar el yacimiento a través de un itinerario a distintas alturas sin apoyo de estructuras ni cimentaciones en el propio yacimiento. JUNTA EXTREMADURA.

La consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible, Mercedes Morán, ha presentado este miércoles el proyecto de edificación que protegerá y pondrá en valor el yacimiento de 'Casas del Turuñuelo', ubicado en Guareña, cuya licitación se producirá esta misma semana y en la que se invertirá casi 7 millones de euros. 

Así, Morán ha explicado que este yacimiento "lleva años sufriendo desprotección" porque solo está cubierto por chapas metálicas que "pueden ralentizar su destrucción pero que, obviamente, no protegen con garantías, puesto que las estructuras descubiertas son de adobe".

 Morán ha detallado que el edificio que se va a construir es el resultado de "estudios pormenorizados" para llegar a "una construcción que proteja de forma efectiva ante todas las inclemencias meteorológicas pero que, al mismo tiempo, sirva para ponerlo en valor, es decir, que todos los extremeños y visitantes puedan disfrutar de él". "Y hay un aspecto muy importante también a destacar y es que esta obra convertirá el yacimiento en un importante recurso turístico para la zona, lo cual favorecerá el desarrollo de este entorno rural y de toda la región", ha resaltado la consejera. 

Morán ha estado acompañada por la directora general de Desarrollo Rural, María de los Ángeles Muriel; el arquitecto del proyecto, Carlos Albarrán; el ingeniero estructural y de instalaciones, Antonio Manuel Reyes; y la responsable del yacimiento, Esther Rodríguez. 

CARACTERÍSTICAS DEL PROYECTO
El edificio que se proyecta es una gran estructura metálica tridimensional para cubrir todo el conjunto del Yacimiento Tartésico de Casas de Turuñuelo de Abajo, con geometría de cúpula. Esto permitirá aislar el yacimiento tanto de la lluvia, como especialmente del viento, por el efecto erosivo que el mismo tiene en las estructuras del yacimiento, formadas por ladrillos de adobe y también protegerlo de la luz. 

Igualmente, la cúpula terminará con una cubierta ajardinada, de manera que se reinterpreta la forma original del yacimiento como un túmulo. Al mismo tiempo, esta construcción soportará una instalación de rampas colgadas de la estructura, que servirán como instalación turística, donde los visitantes podrán acceder a contemplar el yacimiento a través de un itinerario a distintas alturas, que permitirá una visión privilegiada del mismo, pero sin apoyo de estructuras ni cimentaciones en el propio yacimiento.

 Este edificio tendrá también espacios dedicados a museo, exposiciones y salas técnicas. El nuevo edificio se compondrá de una estructura metálica de 32 radios, tendrá un diámetro exterior de 116 metros, que la convierte en la cúpula "más grande de España", ha asegurado el ingeniero Antonio Manuel Reyes, y la cúpula ajardinada con vegetación autóctona "más grande del mundo sin pilares en el medio", además, dicha cúpula tendrá una altura exterior de casi 20 metros (19,68 m). 

Se trata de una hectárea cubierta sin pilares en el medio, el equivalente a dos campos de fútbol, ha apuntado Reyes, y la estructura desnuda de la cubierta simulará una flor de lis, uno de los símbolos de la cultura tartésica. El diseño se ha concebido además para favorecer el acceso a personas con movilidad reducida y cuenta con cuartos de baños adaptados a ellas y también para personas octomizadas.

Mercedes Morán ha explicado que se ha optado por este diseño y este proyecto porque, entre otras razones, el aspecto final mantiene la configuración de túmulo, gracias a la bóveda con cobertura ajardinada, quedando integrada en el entorno. Tras las prospecciones realizadas, ha apuntado, está asegurado que la bóveda no afecta a nuevos descubrimientos, no hay una intervención directa sobre el yacimiento que permanecerá protegido durante las obras, se podrán hacer visitas accesibles sin interrumpir las investigaciones arqueológicas y no limitará posteriores actuaciones museísticas o de estudio.

La licitación de esta obra se prevé para "esta misma semana" y para todos los trabajos hay una previsión de desarrollo de unos nueve meses aproximadamente. Una vez finalizada la obra, el objetivo es abrir al público el yacimiento, ha manifestado la consejera, ya que es "impresionante y lo tenemos en Extremadura, habrá que cuidarlo, potenciarlo", así como facilitar su estudio. 

TRABAJO CONJUNTO
La consejera también ha agradecido el trabajo de los arqueólogos responsables, Esther Rodríguez y Sebastián Celestino, así como de todo su equipo porque han expuesto las necesidades a la hora de construir este edificio y han supervisado el proyecto. Rodríguez ha dicho sentirse "muy contenta" con la cubierta y ha dado las "gracias" porque "es un descanso garantizar que el yacimiento del Turuñuelo se va a conservar, es uno de los yacimientos más importantes del mundo ahora mismo y esta inversión va a merecer la pena". 

Mercedes Morán ha agradecido de igual modo el trabajo realizado por el arquitecto del proyecto, Carlos Albarrán, el ingeniero Antonio Manuel Reyes y todos los que han colaborado con ellos. Albarrán ha incidido en que esta cúpula no afecta "en absoluto" ni al trabajo ni al entorno, ya que "se trata de no competir con el yacimiento, sino de ponerlo en valor". Por su parte, Reyes ha hecho hincapié en que "se hace todo desde la máxima sensibilidad al patrimonio, al medio ambiente". 

En este sentido, la consejera ha señalado que "creemos firmemente, como toda Extremadura, que este yacimiento es un lugar único, un hito para la historia y para la arqueología y, por ello, nos hemos implicado de forma absoluta con él y hoy es una muestra más con la licitación de este edificio en forma de cúpula, que permitirá su necesaria protección y su puesta en valor para que puedan disfrutarlo todos los extremeños y los visitantes", ha concluido.
(Fuente: Junta de Extremadura)

11 de noviembre de 2024

Los Rostros del Turuñuelo inauguran la sala de exposiciones temporales en el Museo Arqueológico Nacional

La primera muestra temporal exhibe el hallazgo de los primeros rostros humanos esculpidos en piedra de Tarteso, cinco relieves de piedra de 2.500 años de antigüedad
Las piezas han sido investigadas durante un año en el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) y tratadas para su exhibición en condiciones de seguridad y con criterios de mínima intervención. La muestra se podrá visitar hasta el 2 de febrero.
El nuevo espacio, que inauguró ayer el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, junto a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, albergará “cápsulas expositivas” que mostrarán los últimos hallazgos arqueológicos en España.

Cuando se conmemora el décimo aniversario de su reforma, el Museo Arqueológico Nacional (MAN), museo de titularidad estatal dependiente del Ministerio de Cultura, inaugura la Sala de Novedades Arqueológicas, un nuevo espacio expositivo que estará dedicado a los últimos hallazgos arqueológicos de los distintos territorios de España.

Gracias a la colaboración con la Junta de Extremadura, la sala se estrena con la muestra ‘Rostros del Turuñuelo. Los relieves de Casas del Turuñuelo, Guareña (Badajoz)’, una exposición temporal que reúne un conjunto escultórico de excepcional valor histórico y arqueológico: cinco relieves de piedra datados en el siglo V a.C., que han supuesto el primer hallazgo de rostros humanos esculpidos de Tarteso. En el acto inaugural del nuevo espacio del museo y de la muestra temporal, celebrado esta mañana, ha intervenido el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, junto a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola.

El yacimiento arqueológico de Casas del Turuñuelo, cuyas excavaciones por parte del Instituto Arqueológico de Mérida (IAM), dependiente de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) del Ministerio de Ciencia e Innovación, se iniciaron en 2014, se ha convertido en uno de los más relevantes de España en la actualidad. Hallados en abril de 2023, los “rostros” del Turuñuelo conforman una serie de relieves de piedra que, según sus descubridores, podrían formar parte de una escena más amplia de carácter mítico. Para Sebastián Celestino Pérez -comisario de la exposición- y Esther Rodríguez González, codirectores de la excavación, este descubrimiento ha supuesto el hallazgo de los primeros rostros esculpidos en piedra de Tarteso, una cultura que hasta ahora se consideraba anicónica.

Un año de investigación e intervención en el IPCE
Las piezas han sido estudiadas desde octubre de 2023 en el Departamento de Investigación del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), mediante técnicas de imagen que incluyen fotografías del espectro visible, infrarrojo y ultravioleta, así como radiografías y análisis de los materiales con fluorescencia de rayos X y microscopía electrónica. Los principales hallazgos de esta investigación, que sigue en curso, serán presentados a comienzos de año. 

Además, con el objetivo de procurar su exposición en condiciones de seguridad y bajo criterios de mínima intervención, el Departamento de Conservación-Restauración del IPCE ha elaborado unos soportes fabricados mediante escaneado y modelado 3D para poder montar las piezas sin adherirlas, lo que permite contemplar la forma original de los rostros.

‘Rostros del Turuñuelo. Los relieves de Casas del Turuñuelo, Guareña (Badajoz)’, se podrá disfrutar en la Sala de Novedades del MAN de manera gratuita hasta el 2 de febrero de 2025. Además, la muestra se complementa con visitas guiadas, combinadas con las salas de Protohistoria de la exposición permanente, y una mesa redonda que tendrá lugar el próximo enero.

El nuevo espacio, que inauguró ayer el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, junto a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, albergará “cápsulas expositivas” que mostrarán los últimos hallazgos arqueológicos en España.

Un nuevo espacio para la vanguardia arqueológica
El museo, en el marco de la conmemoración del décimo aniversario de su reforma (2014-2024), abre esta nueva sala expositiva situada en un espacio privilegiado de la planta 0, de acceso, entre la sala de actividades didáctica y la tienda, junto al mostrador de venta de entradas. Este espacio se suma a los más de 9.200 metros cuadrados dedicados a la exposición permanente, así como los 600 metros cuadrados de la sala de exposiciones temporales.

El objetivo de esta sala es dinamizar la programación de exposiciones con pequeñas “cápsulas expositivas” que muestren los hallazgos arqueológicos de interés de los distintos territorios de España. Puntualmente también, el museo, como entidad viva y dinámica, podrá exhibir en la sala recientes adquisiciones o restauraciones de sus colecciones.
(Fuente: Nova Ciencia)

5 de agosto de 2024

Los rostros de El Turuñuelo nominados a 'Mejor hallazgo histórico' por National Geographic

Los relieves con rostro hallados en el yacimiento tartésico de El Turuñuelo han sido nominados por la revista Historia National Gegraphic a los primeros Premios de los lectores +Historia, en la categoría 'Mejor Descubrimiento o Hallazgo Histórico Nacional'. Destacar que también se incluyen entre las nominaciones el descubrimiento del mosaico de Medusa en Huerta de Otero en Mérida.
Esculturas tartésicas halladas en en yacimiento arqueológico del Turuñuelo de Guareña, en Badajoz / Samuel Sánchez

Los relieves con rostro hallados en el yacimiento tartésico de El Turuñuelo han sido nominados por la revista Historia National Gegraphic a los primeros Premios de los lectores +Historia, en la categoría 'Mejor Descubrimiento o Hallazgo Histórico Nacional'. Así se lo han comunicado a los investigadores del yacimiento, a los que desde la publicación también han trasladado su más sincera enhorabuena y admiración por la labor que realizan. Destacar que también se incluyen entre las nominaciones el descubrimiento del mosaico de Medusa en Huerta de Otero en Mérida.

Los hallazgos del equipo del Instituto de Arqueología de Mérida (IAM), Centro de Investigación mixto del CSIC-Junta de Extremadura, dirigidos por Esther Rodríguez González y Sebastián Celestino Pérez, han hecho que El Turuñuelo sea considerado uno de los yacimientos arqueológicos más importantes en la Península Ibérica

La nominación está enmarcada dentro de unos premios de nueva creación con los que National Geographic pretende reconocer la promoción y divulgación de la historia, el patrimonio y la cultura. En concreto, los relieves con rostro de la cultura tartésica nominados a estos premios, están formados por un grupo de fragmentos de escultura de piedra que representan los rostros humanos de hasta cinco individuos distintos, en diferente estado de conservación. Estas representaciones humanas constituyen un hallazgo sin precedentes en lo que conocemos de la cultura tartésica, un descubrimiento de importancia mundial.

Los trabajos de excavación en El Turuñuelo cuentan con el apoyo del gobierno regional a través de diferentes consejerías. En concreto, la Secretaría General de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional ha destinado este año 200.000 euros al personal investigador. Además, la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes ha gestionado la declaración del yacimiento como Bien de Interés Cultural, así como las autorizaciones de excavación y los informes para la adjudicación de terrenos necesarios para continuar con los trabajos.

Mosaico de Medusa
El gran mosaico de Medusa hallado en Huerta de Otero también ha sido nominado a estos premios, que votan los lectores de la revista Historia National Geographic, en la misma categoría 'Mejor Descubrimiento o Hallazgo Histórico Nacional'. Se trata de un gran mosaico de teselas de colores, conservado de forma excepcional, y que ha visto la luz tras las últimas excavaciones realizadas en Huerta de Otero por Escuela Profesional Barraeca II del ayuntamiento emeritense.

La lista de nominados estará disponible próximamente en la web https://historia.nationalgeographic.com.es/. En ella, el público podrá votar desde el 23 de agosto hasta el 10 de octubre y los ganadores se darán a conocer en el mes de diciembre.

La Junta de Extremadura ha trasladado su satisfacción y enhorabuena a los investigadores tras conocer la noticia. El objetivo del gobierno regional es dar todo el apoyo necesario para que Extremadura siga consolidándose como un referente mundial en el hallazgo de las culturas que nos precedieron.

12 de junio de 2024

Documentan en el Turuñuelo el primer ejemplo de escritura tartésica

El estudio de la tablilla de pizarra con imágenes de guerreros descubierta em el yacimiento del Turuñuelo -en la localidad pacense de Guareña- desvela una serie de signos inscritos que podrían ser el primer ejemplo de escritura descubierto de la enigmática civilización de Tarteso.
La tablilla esconde en su marco lo que parece ser una secuencia de 21 signos. Joan Ferrer i Jané CSIC

La placa de pizarra de unos 2.500 años de antigüedad grabada con imágenes de una escena de combate entre tres guerreros hallada en el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo (Guareña, Badajoz) ha dado mucho que hablar desde el anuncio de su descubrimiento la semana pasada. Sin embargo, los arqueólogos del Instituto de Arqueología de Mérida (IAM) no habían reparado en una serie de signos inscritos alrededor de la tablilla. O al menos no los habían interpretado como ha hecho un investigador independiente del proyecto: se trataría de un abecedario de una escritura paleohispánica meridional.

Joan Ferrer i Jané, investigador adscrito al grupo LITTERA de la Universidad de Barcelona, se enteró a través de los medios de comunicación del hallazgo de la placa de pizarra, que sería una suerte de boceto que habría servido al artesano tartesio de apoyo para inmortalizar estas imágenes en piezas de oro, marfil o madera. "Más allá de las figuras, cuando observé la placa vi que en uno de los laterales parecía haber un signo paleohispánico, un signo que no se puede confundir con ningún otro. También se apreciaban otros trazos compatibles con signos de una secuencia conocida", ha explicado el epigrafista.

Rápidamente se puso en contacto con Esther Rodríguez y Sebastián Celestino, directores del proyecto Construyendo Tarteso, y les pidió fotografías macro parciales de la zona para poder corroborar sus sospechas. "Tras estudiar las imágenes todo apunta a que se trata de un abecedario de escritura meridional con la secuencia inicial ABeKaTuIKeLBaNS?ŚTaUE, que es casi la misma documentada en el abecedario de Espanca [hallado en Castro Verde, Portugal], excepto por el decimoprimer signo, que presenta una forma especial", detalla Ferrer.

Según ha anunciado el CSIC este martes en un comunicado, los científicos del IAM ya se encuentran trabajando con el investigador catalán para tratar de arrojar luz sobre lo que parece una secuencia de 21 signos trazados en el marco de la tablilla hallada en Casas del Turuñuelo. Según las primeras hipótesis, se trataría del tercer abecedario de una escritura paleohispánica meridional y el primer ejemplo de escritura descubierto en un yacimiento único, famoso por desvelar el mayor sacrificio de animales del Mediterráneo occidental o los primeros relieves figurados de la enigmática civilización de Tarteso.

Esther Rodríguez González, una de las responsables de los trabajos arqueológicos en Casas del Turuñuelo, destaca que desde el primer momento del hallazgo de la tablilla de pizarra era consciente de que "el volumen de información que contenía era superior incluso al de los propios rostros encontrados [de los guerreros]". Además de las siluetas de unas figuras humanas, los científicos ya habían observado varios círculos y líneas que hacían intuir que la placa se podría analizar a diferentes niveles.

Dos abecedarios más
Las escrituras paleohispánicas se dividen en dos familias: la familia nororiental y la familia meridional. La frontera entre una y otra estaría, aproximadamente, al sur de Valencia. Todas ellas derivan de la escritura fenicia, de la que se hizo una primera adaptación a lo que se llama un signario paleohispánico original y luego se produjeron dos adaptaciones diferentes, una en el norte y otra en el sur. Esta última es la que dio lugar a la familia de las escrituras meridionales, a la que correspondería este abecedario, según se informa desde el CSIC.

Hasta el momento, solo hay constancia de la existencia de dos abecedarios más de escrituras meridionales. Según las primeras investigaciones, el abecedario del Turuñuelo repite, como mínimo, los 10 primeros signos del abecedario del yacimiento de Espanca, en Castro Verde (Portugal). "Este abecedario tiene 27 signos y es el único completo que conocíamos hasta la fecha. Se encontró otro en la excavación de Villasviejas del Tamuja (Cáceres) pero está muy fragmentado, solo tiene algunos signos centrales. Con lo cual el de Guareña sería el tercero y aportaría mucha información", apunta Ferrer.

El hallado en el yacimiento tartésico empieza con la secuencia "ABeKaTu", que sería su equivalente, y contaría con 21 signos escritos en el sentido de izquierda a derecha siguiendo el borde exterior de la placa. "Se habrían perdido al menos 6 signos en la zona partida de la pieza, pero si fuera completamente simétrico y los signos ocuparan completamente tres de los cuatro laterales de la placa podría llegar a los 32 signos, con lo que los signos perdidos podrían llegar a ser once o quizás más si un posible signo, "Tu", aislado en el cuarto lateral, formara parte del abecedario", comenta Ferrer i Jané, que añade que "es una pena que se haya perdido la parte final del abecedario ya que es ahí donde suelen estar las diferencias más acusadas".

La colaboración entre los investigadores ayudará a determinar si el abecedario de Casas del Turuñuelo se puede clasificar con alguna de las escrituras ya conocidas o si debe considerarse una escritura meridional independiente. "En todo caso, confirma que en este yacimiento se ocultan aun muchas más inscripciones que esperamos que salgan a la luz en futuras campañas", concluye el especialista en escritura paleohispánica.

7 de junio de 2024

Importantes descubrimientos en el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo (Badajoz)

Las recientes excavaciones en el yacimiento de Casas del TuruñueloCasas del Turuñuelo, cerca de Guareña, han desenterrado una placa de pizarra con grabados de guerreros datados entre los siglos VI y V a.C., así como la monumental puerta este de un edificio tartésico.
La placa de pizarra, que muestra a cuatro figuras identificadas como guerreros por sus atuendos y armas, podría ser una “pizarra de orfebre”.

Los hallazgos, presentados por los codirectores de la excavación, Esther Rodríguez y Sebastián Celestino del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), no solo añaden capítulos a la historia de Tarteso, sino que también proporcionan una ventana única a las prácticas artesanales de la época.

La Placa de Pizarra: Un Vínculo con los Artesanos Tartésicos
La placa de pizarra, que muestra a cuatro figuras identificadas como guerreros por sus atuendos y armas, podría ser una “pizarra de orfebre”, utilizada por los artesanos como guía para grabar diseños en metales preciosos y otros materiales. “Este descubrimiento es un testimonio único de la arqueología peninsular y nos acerca a los procesos artesanales de Tarteso, hasta ahora invisibles”, explicó Rodríguez.

La Puerta Este: Un Portal a la Organización Espacial Tartésica
El descubrimiento de la puerta este, en el centro de una fachada de más de tres metros de altura, confirma el acceso principal al edificio y sugiere una compleja organización espacial. La puerta conecta con un patio pavimentado y un corredor empedrado, delineando lo que parece ser la zona de producción del edificio.

Avances en la Comprensión de la Cultura Tartésica
Los investigadores han excavado cuatro espacios, recuperando cerámicas, herramientas de hierro, marfiles y pesas de telar, evidenciando una avanzada artesanía textil. El hallazgo de la puerta cierra un capítulo importante en la interpretación del sitio, y según Celestino, cada revelación es un paso adelante en la comprensión de esta cultura.

Con la mirada puesta en futuras excavaciones, el equipo del CSIC se enfocará en delimitar las áreas de producción y explorar las habitaciones adyacentes para definir la funcionalidad del edificio.

Este conjunto de descubrimientos no solo enriquece el conocimiento sobre Tarteso, sino que también destaca la importancia de la región en la Edad del Hierro del suroeste peninsular, prometiendo más sorpresas en el horizonte arqueológico.

19 de abril de 2023

Hallan las primeras representaciones humanas de Tarteso en Badajoz

Investigadores del CSIC han sacado a la luz los restos de cinco relieves antropomorfos del siglo V a.C., en el yacimiento de Casas del Turuñuelo (Badajoz). Por la calidad de la talla de dos retratos femeninos, se piensa que estos podrían representar a divinidades, las primeras con forma humana encontradas en esta cultura.
El descubrimiento supone un cambio de paradigma en la interpretación de la cultura tartésica. / EFE/ Samuel Sánchez.

Los trabajos realizados en el marco de la quinta campaña de excavaciones en el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo (Guareña, Badajoz) sacan a la luz los restos de cinco relieves figurados del siglo V a.C., los primeros pertenecientes a la cultura tartésica (siglos VIII-IV a.C.).

El descubrimiento se realizó durante la excavación del sector este del yacimiento, el área por el que se accede al patio del edificio donde se documentó un masivo sacrificio de animales, principalmente caballos. Lo insólito del nuevo hallazgo es que las representaciones corresponden a rostros humanos.

El equipo del Instituto de Arqueología, centro mixto del CSIC y la Junta de Extremadura, dirigido por Esther Rodríguez González y Sebastián Celestino Pérez, ha confirmado hoy que, del conjunto recuperado hasta la fecha, dos de los relieves figurativos se encuentran casi completos y corresponden a mujeres adornadas con destacados pendientes o arracadas que representan piezas típicas de la orfebrería tartésica.

Hasta el momento, estas piezas de oro solo se conocían a través de los hallazgos realizados en enclaves como el yacimiento de Cancho Roano o dentro del conjunto que conforma el tesoro de Aliseda, un ajuar funerario tartésico hallado en Cáceres. Dada la calidad técnica y el detalle artístico con el que fueron elaboradas, parece que nos encontramos ante la representación de dos divinidades femeninas del panteón tartésico. Sin embargo, los investigadores no descartan que se trate de personajes destacados de la sociedad de entonces.

Junto a las dos figuras femeninas, se han recuperado otros fragmentos de relieves. Estos pertenecen a, al menos, otros tres individuos, uno de ellos identificado como un guerrero, ya que conservaba parte del casco.

Este extraordinario descubrimiento supone un profundo cambio de paradigma en la interpretación de Tarteso, considerado tradicionalmente como una cultura anicónica por representar la divinidad a través de motivos animales o vegetales, o a través de betilos (piedras sagradas). Por último, el hallazgo confirma la importancia del yacimiento y resalta la trascendencia de la cultura tartésica en el valle del Guadiana durante sus últimos momentos.

Construyendo Tarteso
'Construyendo Tarteso' es un proyecto de la Agencia Estatal de Investigación dentro del Plan Estatal I+D+i del Ministerio de Ciencia e Innovación. Su objetivo principal es caracterizar la cultura material tartésica a través del análisis arquitectónico de los grandes edificios de adobe excavados en las últimas décadas.

El equipo de 'Construyendo Tarteso', que comenzó su primera campaña de excavación en 2015, en el yacimiento de Casas del Turuñuelo ubicado en las Vegas Altas del Guadiana, actualmente se encuentra inmerso ya en la quinta campaña de excavación.

Los trabajos actuales se centran en el sector este del yacimiento para intentar localizar el punto de acceso: la fachada del edificio. Al ser construcciones que siguen un patrón oriental, habitualmente se orientan hacia el este, es decir, hacia la salida del sol. Además, se intenta descubrir si existe una simetría con el patio o si podría existir una puerta que comunicase directamente con dicho espacio.

El yacimiento es singular, fundamentalmente, por su excelente estado de conservación. Hasta la fecha, constituye el edificio construido en tierra mejor conservado del Mediterráneo occidental. Ello se debe, entre otras razones, a que ha mantenido en pie sus dos plantas constructivas, es decir, que existe la posibilidad de caminar tanto por el piso superior como por el inferior.

Estas condiciones permiten documentar técnicas constructivas y soluciones arquitectónicas que hasta la fecha no se habían documentado en un yacimiento tartésico. Un ejemplo es la posible existencia de una bóveda que cubría una de sus estancias principales o el uso del mortero de cal, en este caso, para fabricar los sillares de los peldaños inferiores de la escalera. Sin duda, se trata de un yacimiento singular.

Además de los elementos arquitectónicos, como la conservación de alzados de adobe de hasta cinco metros de altura, es significativo el sacrificio masivo de animales, el más grande que se haya documentado hasta la fecha, en el Mediterráneo occidental.

Por otra parte, los materiales que atesora y el estado de conservación de los mismos son excepcionales: la presencia de una escultura de mármol procedente del monte Pentélico, del que solo se cuenta con los pies, o el conjunto de vidrios de origen macedónico, junto a la colección de marfiles etruscos, evidencian la riqueza cultural y material de este singular enclave.
(Fuente: Agencia SINC)

4 de octubre de 2022

Concluyen las excavaciones en el enclave de Casas de Turuñuelo

El Instituto Arqueológico de Mérida (IAM) ha concluido el proyecto de I+D+i sobre el yacimiento tartésico de Casas de Turuñuelo con una campaña de excavación que revela la importancia del enclave, su riqueza arquitectónica y la necesidad de mantener una continuidad en los trabajos.
La investigación de la cabaña ganadera se ha centrado en su implicación económica en la vida tartésica.

El Instituto Arqueológico de Mérida (IAM), dependiente de la Consejería de Economía, Ciencia y Agenda Digital y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) del Ministerio de Ciencia e Innovación, han concluido el proyecto de I+D+i sobre el yacimiento tartésico de Casas de Turuñuelo con una campaña de excavación que revela la importancia del enclave, su riqueza arquitectónica y la necesidad de mantener una continuidad en los trabajos.

En concreto, el proyecto de investigación “Estudio de la hecatombe animal del yacimiento de ‘Casas del Turuñuelo’. La gestión de la cabaña ganadera y sus implicaciones socioeconómicas y rituales en época tartésica”, realizado por el Instituto de Arqueología de Mérida (IAM)-CSIC, ha finalizado con la ejecución de los trabajos programados y aportando datos reveladores que determinan la categoría del yacimiento como un asentamiento único en el valle medio del Guadiana en la fase final de la cronología tartésica (siglo V a.C).

Este proyecto ha sido cofinanciado al 80% por un importe de 148.227,20 euros por los fondos FEDER en el período de programación 2014-2020, dentro del Objetivo Temático 01 “Potenciar la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación”, dentro del marco de las actuaciones contempladas en el Programa para el Fomento de la Investigación Científica y el Desarrollo Tecnológico del VI Plan Regional de I+D+i (2017-2020), prorrogado en la actualidad.

El yacimiento arqueológico del Turuñuelo se localiza en el término municipal de Guareña, cerca de Yelbes, próximo a la necrópolis tartésica de Medellín. Los trabajos de excavación realizados han permitido catalogar esta nueva construcción en el conjunto de un total de 13 edificios localizados bajo túmulos en la confluencia del río Guadiana con alguno de sus principales afluentes.

La excavación del Turuñuelo está dirigida por los arqueólogos del IAM-CSIF Sebastián Celestino y Esther Rodríguez, y las campañas de excavación realizadas han permitido exhumar parte de un edificio de dos plantas, compuesto por un vestíbulo que da paso a varias estancias y un patio al que se accede por una escalinata monumental. Sobre el pavimento del patio se han registrado más de 50 animales sacrificados entre los que destacan especialmente los équidos.

CASO ÚNICO
Se trata de un caso único tanto por las características deposicionales como por el tamaño y variedad de la muestra faunística. El marcado carácter estructurado de los depósitos animales indica un alto componente de actividad ceremonial que se interpreta como la primera evidencia de una hecatombe en el Mediterráneo.

El extraordinario volumen de équidos localizados y la variabilidad observada indican una cabaña equina probablemente mixta, que pudo estar compuesta por caballos, burros o asnos y sus híbridos. Esto nos remite a una gestión ganadera especializada y eficiente que pudo estar orientada al transporte de mercancías, probablemente relacionado con el abastecimiento y/o su distribución.

El equipo investigador que actualmente trabaja en el yacimiento es multidisciplinar, abarcando todas las especialidades relacionadas con la reconstrucción y el análisis específico de los restos animales. Este equipo está compuesto por miembros del Instituto de Arqueología de Mérida del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IAM-CSIC), del Instituto de Restauración y Conservación de la Generalitat de Valencia, de las Universidades de Extremadura (Facultad de Veterinaria, Escuela de Ingenieros Industriales), y por los equipos de Bioarqueología de las universidades de Barcelona, Valencia, Granada, del Instituto Milá y Fontanals del CSIC y del Instituto Carlos III-Universidad Complutense de Madrid.

En la actualidad, la dimensión del yacimiento y su enorme potencial han requerido la concesión de una subvención directa de la Junta de Extremadura al CSIC para darle continuidad a la investigación del yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo realizada por el IAM, al ser considerado como el mayor hallazgo arqueológico del último decenio en España y uno de los más importantes del Mediterráneo.

Esta nueva concesión directa cuenta con una inversión de 166.518 euros, cofinanciada en un 80% por el Programa Operativo del FEDER 2014-2020 de Extremadura, para la realización de una actividad subvencionable hasta 2023 que va a permitir desarrollar los trabajos de estudio, restauración y conservación en el laboratorio de los restos extraídos.

Los hallazgos encontrados en el yacimiento del Turuñuelo no solo han tenido una proyección científica internacional, sino que su divulgación ha adquirido una extraordinaria dimensión social por su difusión a través de redes sociales, con información disponible permanentemente actualizada, a través de la web https://construyendotarteso.com; en twitter, Construyendo Tarteso @CTarteso; o en Facebook, tartesoencomunidad.blogspot.com, como plataforma de difusión y socialización.

En definitiva, el yacimiento de Casas de Turuñuelo se ha convertido en un fenómeno científico y social que sigue creciendo y es incluso precursor de iniciativas emprendedoras entre la sociedad extremeña.

29 de junio de 2017

Hallan restos de animales sacrificados en el templo tartésico del Turuñuelo (Badajoz)

El yacimiento tartésico del Turuñuelo de Guareña (Badajoz) sigue revelando espectaculares evidencias arqueológicas. El CSIC acaba de dar a conocer el hallazgo de los restos de un gran sacrificio de animales a los pies de la escalera monumental que lleva a la segunda planta del edificio. Además de los restos de 16 caballos, dos toros y un cerdo, se ha encontrado también un conjunto de objetos de bronce con todo lo necesario para celebrar un banquete ceremonial.
Todavía queda por descubrir más del 90% de la estructura del edificio monumental.
Un equipo de investigadores del Instituto de Arqueología de Mérida del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha hallado restos de 19 animales y un ajuar de bronce para la celebración de un banquete, que se utilizaron en un ritual de sacrificio a los dioses en el santuario tartésico de El Turuñuelo (Badajoz).

Los restos serían de un costoso ritual celebrado justo antes de la destrucción y abandono del templo en el siglo V a. C. En el sacrificio se han encontrado restos de 16 caballos, dos toros y un cerdo, un ajuar de bronce que incluía un caldero, jarros, una parrilla, pinchos para la carne, un quemaperfumes y coladores. Según el equipo del CSIC, se trata de una joya arqueológica que por sus «novedosas» técnicas arquitectónicas y por su estado de conservación, «sigue revelando secretos que muestran su pasado esplendor».

Los restos de los animales estaban junto a la escalinata del templo donde fueron sacrificados en un costoso ritual de clausura antes de la destrucción final del santuario. El CSIC señala que El Turuñuelo se ha convertido en un modelo para estudiar la cultura tartésica del interior, y aporta información muy valiosa sobre su organización social, sus mecanismos comerciales y sus rituales.

El director de la excavación y director del Instituto de Arqueología de Mérida, Sebastián Celestino, y la investigadora Esther Rodríguez, han precisado que el sacrificio consistió en una gran ofrenda a los diosesantes de abandonar definitivamente el lugar. Además, han añadido que el sacrificio animal da idea de la enorme riqueza del sitio, puesto que el caballo era un elemento de prestigio. Asimismo, además de los animales hallados hasta ahora, han aparecido ánforas y cestos con cereales y otros elementos de gran valor, lo que da idea de la importancia de ese sacrificio final, previo a la destrucción del monumento y su posterior amortización.

Celestino ha destacado que «quizá lo más llamativo» sea la existencia de un ajuar completo para la celebración de un banquete de comensalidad en la habitación sur. Así, ha dicho que se trata de un conjunto de muy buena calidad entre los que destaca un enorme caldero, dos jarros, una parrilla, varios pinchos para la carne, un quemaperfumes, coladores... Todos realizados en bronce. Igualmente, se han hallado gran cantidad de platos y vasos pintados con bandas rojas y las copas de imitación griega y en el entrono de la habitación hay muchos huesos y conchas «resultado del festín final».


CONSERVACIÓN DEL TEMPLO
Los investigadores estiman que el propio ritual final contribuyó a la buena conservación del templo. No obstante, el santuario fue incendiado una vez realizados los rituales de clausura, tras el sacrificio de animales y el banquete final y fue, precisamente, el propio incendio el que solidificó las paredes de adobe, mientras que el rápido echado de tierra para sepultar el edificio propició la conservación de los materiales metálicos. Asimismo, señalan que la potente anchura de los muros de adobe, de hasta tres metros en algunos sitios, ha contribuido a su excelente estado de conservación.

Hasta ahora los investigadores solo han excavado un 10% de la superficie total del túmulo, aunque teniendo en cuenta que se conservan las dos plantas del edificio se debe rebajar «sensiblemente» esta cifra. Los investigadores subrayan que la aportación de la Diputación Provincial de Badajoz permite trabajar un par de meses al año, pero eso significa seis o siete meses de análisis y estudio antes de abordar una nueva campaña. Con ese ritmo, estiman que se podrá ver todo el edificio exento en aproximadamente una década.

Otra de las características del santuario de El Turuñuelo es que destaca por sus «novedosas técnicas constructivas» y lo más sorprendente es la utilización de un mortero de cal, arena y arcilla, para confeccionar los sillares cuadrangulares con los que construyeron buena parte de la escalinata que da acceso al monumento; con ese mismo mortero realizaron también la «bañera».

El uso de esta técnica de construcción ha sorprendido a los investigadores porque era desconocida en la Península hasta la llegad de los romanos. «Estos grandes edificios se organizaban junto al Guadiana y tenían una intensa relación comercial entre ellos; conocemos ya un poblado en altura rodeado de una potente muralla que haría de lugar central desde donde se organizaría el comercio hacia el exterior a través del río», añade Celestino.


RIQUEZA ARQUITECTÓNICA
El responsable de la excavación valora que El Turuñuelo ofrece una riqueza arquitectónica y material desconocida hasta el momento en esta fase final de Tarteso; y le llama «poderosamente» la atención los rituales que se llevaron a cabo, hasta ahora también inéditos y de gran complejidad; sobresale el sacrificio o hecatombe producida en el patio principal del monumento previo a su destrucción.

Este yacimiento se ha convertido en el «mejor» exponente para entender los últimos años de la cultura tartésica y Celestino señala aunque es pronto para saber qué papel jugaba el santuario dentro de la cultura tartésica, es probable que hubiese sido un lugar de peregrinación, puesto que «los santuarios en la antigüedad tenían como función principal el intercambio comercial, pero también era el lugar donde se celebraban rituales de cohesión social a través de la veneración a los dioses».

La cultura tartésica se origina hacia el siglo VIII a.C. en el Bajo Guadalquivir. Es la consecuencia del impacto que supuso la llegada de los colonizadores mediterráneos (principalmente fenicios) en los pueblos indígenas, que transformaron la base económica y social del sur peninsular. El resultado de ese encuentro es la conformación de una nueva cultura que denominamos Tarteso, explica Celestino. «A mediados del siglo VI a. C. el núcleo de Tarteso, ubicado en Huelva y la desembocadura del Guadalquivir, sufrió una fuerte crisis que logró minar su emergente cultura. Buena parte de la población se trasladó al valle del Guadiana, en el interior, donde volvió a resurgir con fuerza y con una renovada personalidad», añade.

17 de abril de 2017

La excavación en Turuñuelo descubre un edificio tartésico único en el Mediterráneo occidental

Investigadores del Instituto de Arqueología del CSIC hallan una escalinata monumental de hace 2.500 años en Turuñuelo de Guareña (Badajoz) que apunta a una insólita construcción de dos plantas
Escalinata monumental de época tartésica en Las Vegas del Guadiana (Badajoz). FOTO: SANTI BURGOS / EL PAÍS
Fuera de contexto, la imagen de unos escalones en mitad de un gran agujero que acompaña este texto podría no decir mucho. Sin embargo, su contexto —la excavación de un enorme edificio tartésico de hace 2.500 años en la comarca de Las Vegas del Guadiana, en Badajoz— los convierte en un descubrimiento extraordinario. Y no solo porque esa escalinata monumental de dos metros y medio de altura apuntan a una insólita edificación de dos plantas del siglo V a.C., la primera que se conserva de aquella época; sino porque están construidas con unas técnicas y unos materiales que se pensaba que no se habían utilizado en todo el Mediterráneo occidental hasta mucho tiempo después.

ESCALONES A MODO DE SILLARES
La mitad de los escalones están hechos a modo de sillares, es decir, colocando unos bloques rectangulares a continuación de otros y luego unos encima de otros. Pero no utilizan grandes piezas de piedra cortada, como se hacía en construcciones similares de la época en el Mediterráneo oriental (en Grecia, por ejemplo), sino una especie de mortero de cal y granito machacado, probablemente encofrado después (la mezcla se colocaba a fraguar entre tablas hasta que se secara). Algo así como un protocemento, solo que un siglo antes de que apareciera el primer material de este tipo documentado hasta ahora: el opus caementicium del Imperio Romano.

El yacimiento del Turuñuelo de Guareña, cuya excavación arrancó en 2015, ya había sorprendido a los investigadores por su tamaño (es el más grande localizado de aquella época, en torno a una hectárea), la riqueza de materiales encontrados y su extraordinario estado de conservación. Todo tipo de joyas, puntas de lanza, recipientes, semillas, restos de tejidos, parrillas de bronce o calderos enormes prometían desde el principio arrojar nueva luz sobre la cultura de Tartesos. Una civilización prerromana que ocupó el suroeste de la Península Ibérica en el primer milenio antes de Cristo sobre la que se ha levantado todo tipo de mitos y leyendas (sobre todo, en torno a su misteriosa decadencia y su abrupto final), debido, entre otras cosas, a la escasez de restos materiales. Una escasez que la excavación dirigida por los arqueólogos del CSIC Sebastián Celestino —que también es director del Instituto de Arqueología de Mérida— y Esther Rodríguez está compensando a marchas forzadas, y eso que apenas se ha desenterrado hasta el momento el 10% de la construcción.

ELEMENTO ARQUITECTÓNICO ÚNICO
“Una escalinata constituye un elemento arquitectónico único de algo, además, que no pensábamos que fueran capaces de ejecutar. Existen escaleras durante la protohistoria en la Península, pero ya en época posterior. De esta cronología como máximo había dos o tres escalones de piedras y adobe para salvar un desnivel”, explica Rodríguez. En este caso, son 10 escalones (al menos; todavía puede haber alguno más) de 2 metros de largo, 40 centímetros de anchura y 22 de altura. Los cinco superiores están cubiertos por lajas de pizarra y los inferiores son los que están hechos a modo de sillares cuadrangulares con mortero de granito machacado envuelto en cal.

“Lo más sorprendente ha sido su profundidad. Dos metros y medio significa que debajo hay otra planta, que estamos accediendo a una planta superior sobre-elevada”, completa Celestino. Se había especulado sobre la existencia de este tipo de edificaciones en época tartésica, a partir de textos de la Biblia, pero nunca se había encontrado ninguno. “Este edificio será el primero que conserva las dos plantas”, insiste.