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7 de mayo de 2026

El joven que expolió dos yacimientos cacereños tendrá que indemnizar a la Junta con 12.000 euros

El condenado fue sorprendido en 2024 con un detector de metales cuando rastreaba cerca de los yacimientos de El Mirador y Puente de Fuente Concejo
El autor del expolio fue sorprendido por un guardia civil y un policía local de Cáceres. (G. C.)

La Audiencia Provincial de Cáceres ha confirmado la condena a un joven por un delito contra el patrimonio histórico tras realizar excavaciones ilegales en dos yacimientos arqueológicos situados en las afueras de la capital cacereña. La Sección Segunda del tribunal ha desestimado el recurso de apelación presentado por la defensa y ratifica íntegramente la sentencia dictada en primera instancia.

El fallo impone una multa de 14 meses, con una cuota diaria de seis euros, y establece una indemnización de 12.131,73 euros a la Junta de Extremadura por los daños causados.

Los hechos se remontan al 22 de septiembre de 2024, cuando el joven tenía 22 años. Ese día, un aviso ciudadano alertó de la presencia de una persona con un detector de metales en el entorno de los yacimientos de El Mirador y Puente de Fuente Concejo, ambos incluidos en la Carta Arqueológica de Extremadura.

Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y de la Policía Local acudieron al lugar y sorprendieron al sospechoso en el momento en que realizaba una remoción del terreno para extraer un objeto, que guardó en una bolsa antes de continuar con la prospección.

Once excavaciones
Según la resolución judicial, el acusado efectuó al menos once excavaciones sin autorización administrativa ni metodología arqueológica y esta actuación provocó un menoscabo en el yacimiento, ya que alteró «la estratigrafía del terreno y dificultó la interpretación histórica del enclave».

Aunque los objetos intervenidos no tenían valor arqueológico, el informe técnico de la Junta cifró el daño en más de 12.000 euros, al tomar como referencia el coste de una excavación científica adecuada. Y la Audiencia considera acreditado que el acusado actuó con conocimiento de que se encontraba en un entorno protegido y sin autorización, lo que confirma la existencia de dolo en su conducta.

La sentencia mantiene el decomiso de los detectores de metales, las herramientas y los objetos intervenidos, además de imponer las costas procesales de la apelación. Contra este fallo cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

29 de enero de 2026

Denuncian la desaparición de un ara romana en Jarilla (Cáceres)

Esta denuncia se suma a las advertencias ya realizadas tras los incendios forestales del pasado verano en la zona, que dejaron al descubierto diversos elementos constructivos en las inmediaciones del templo.

La Asociación Cultural Sociedad Extremeña de Arqueología y Patrimonio (SEdAP) ha denunciado ante la Junta de Extremadura la desaparición de un ara romana situada en las inmediaciones del templo romano de Jarilla (Cáceres), tras varias visitas de campo efectuadas entre el pasado 30 de diciembre y el 20 de enero con motivo de un estudio de piedras labradas en el entorno del templo.

Este denuncia se suma a las advertencias ya realizadas tras los incendios forestales del pasado verano en la zona, que dejaron al descubierto diversos elementos constructivos en las inmediaciones del templo.

El Ayuntamiento de Jarilla, junto a la Mancomunidad Trasierra-Tierras de Granadilla y SEdAP también han remitido un escrito a la Dirección General de Patrimonio solicitando la inspección técnica de varios sillares aparecidos tras el fuego.

En dicho escrito -firmado por el alcalde de Jarilla, Ángel Peña García; el presidente de la Mancomunidad Trasierra-Tierras de Granadilla, Óscar Manuel Martín Martín; y el presidente de la Asociación SEdAP, Vicente Clemente Sánchez- se subraya el interés histórico y cultural de estos restos y la necesidad de una intervención arqueológica supervisada.

13 de agosto de 2025

Extremadura impulsa la conservación y puesta en valor de la ciudad romana de Cáparra con una inversión de 2 millones de euros

Con ello se busca garantizar la conservación, protección y puesta en valor de este importante patrimonio, así como mejorar las condiciones de uso de este enclave de gran valor histórico y turístico en la provincia de Cáceres. 
El consejero de Presidencia, Interior y Diálogo Social, Abel Bautista, ha visitado este lunes las obras de consolidación y remodelación del yacimiento arqueológico de la ciudad romana de Cáparra, a la que se ha destinado una inversión de dos millones de euros con un plazo de ejecución de 14 meses. 

Con ello se busca garantizar la conservación, protección y puesta en valor de este importante patrimonio, así como mejorar las condiciones de uso de este enclave de gran valor histórico y turístico en la provincia de Cáceres. 

En declaraciones a los medios de comunicación, el consejero ha reconocido que se trata de una apuesta del gobierno de María Guardiola por "la recuperación del patrimonio", que aporta economía, desarrollo y constituye "el mejor sello para mostrar a España y al resto del mundo, lo que fuimos" y que "debemos seguir conservándolo para mostrarlo a nuestros visitantes". 

Bautista ha informado que en Cáparra, que recibe 50.000 visitantes al año, se está haciendo una intervención global "que no se hacía en los últimos 25 años", consistente en tres líneas de actuación: "conservar el patrimonio y consolidarlo, realizar nuevas excavaciones en sus 14 hectáreas, y en tercer lugar, hacer un nuevo centro de interpretación para visitantes", ha apuntado. 

Las actuaciones, que comenzaron en octubre de 2024 y se prevé finalicen en diciembre de 2025, incluyen una serie de acciones en materia de arqueología, conservación, mantenimiento y mejora de infraestructuras. Entre ellas destacan el seguimiento arqueológico en todas las fases de remoción de tierras, excavaciones en el foro y terrenos anexos, así como la conservación y restauración de elementos clave del yacimiento, como el anfiteatro, la puerta sureste, la domus, las termas y el arco tetrapilo. 

Protección y difusión del patrimonio
Asimismo, se llevarán a cabo mejoras en los recorridos del yacimiento para facilitar la visita y la interpretación del espacio, además de la construcción de un nuevo centro de interpretación más amplio, accesible y moderno, que incluirá un edificio de recepción de visitantes y una nueva plaza, además de reformas en las instalaciones existentes para optimizar su funcionalidad. 

Con esta iniciativa, la Junta de Extremadura reafirma su compromiso con la protección del patrimonio cultural, el desarrollo sostenible y la proyección turística e histórica de la región, consolidando a Cáparra como un referente en el patrimonio romano en España y Europa. Cáparra fue un importante punto de paso en la antigua provincia romana de Lusitania, situado estratégicamente en la Vía de la Plata, eje fundamental de comunicaciones en la península ibérica.

6 de agosto de 2025

Siete investigados por daños de seis millones de euros en un yacimiento arqueológico en Cáceres

Trabajos de movimientos de tierra con maquinaria pesada, nivelación y subsolación del terreno provocan importantes daños en un yacimiento situado en Casas de Don Antonio.
Un agente de la Guardia Civil inspecciona el yacimiento dañado. (EFE/Guardia Civil)

La Guardia Civil ha investigado a siete personas por causar daños, valorados en más de seis millones de euros, en un yacimiento arqueológico ubicado en las inmediaciones de la Vía de la Plata, a su paso por el municipio cacereño de Casas de Don Antonio.

La investigación se inició el pasado febrero, a instancia de la Fiscalía Provincial de Cáceres, que requirió la intervención del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) del instituto armado para verificar la causa de posibles daños en la servidumbre arqueológica, originados a partir de la ejecución de trabajos de remoción, adaptación y acondicionamiento del terreno de una finca de esta localidad.

Esta se encuentra emplazada en las inmediaciones de la Vía de la Plata, declarada bien de interés cultural, en la categoría de vía histórica, por lo que un agente del Medio Natural de la Junta de Extremadura denunció los hechos.

Una vez en el lugar, los agentes confirmaron la reciente ejecución de movimientos de tierra con maquinaria pesada, nivelación y subsolación del terreno, en el interior de una explotación agrícola, con la supuesta pretensión de cambiar el cultivo y destinarla a la plantación de un olivar en régimen superintesivo.

Los trabajos consistieron en la apertura de zanjas y otras excavaciones de considerable profundidad, "los cuales se habían practicado de forma indebida dentro de los límites del yacimiento arqueológico", ha informado este martes la Guardia Civil.

El área afectada, en la que aparecieron dispersas grandes cantidades de restos arqueológicos, abarcaba una superficie aproximada de 25.356 metros cuadrados.

Entre ellos figuraban numerosos fragmentos cerámicos, ruedas de molinos y bases de prensa, piedras, sillares y tejas, además de hallazgos de interés histórico y patrimonial, tales como vasijas de almacenamiento de gran tamaño y tipología romana.

La mayor parte de este material apareció fraccionado y descontextualizado por la acción directa de la maquinaria empleada para las tareas de roturación del terreno, constatándose que los daños derivados de la ejecución de esos trabajos eran "de importantes magnitudes".

Asimismo, se comprobó la intervención de maquinaria pesada en la estructura natural del cauce del Arroyo de las Zorreras, con la que se modificó su trazado original, afectando al margen del cauce de dominio público y, por ende, a la zona de policía en más de 500 metros de longitud.

Por su parte, la Dirección General de Bibliotecas, Archivos y Patrimonio Cultural de la Junta de Extremadura confirmó que la metodología empleada no fue la adecuada, "ya que los trabajos se realizaron sin control ni seguimiento arqueológico y sin contar con la autorización administrativa correspondiente".

Dichos trabajos conllevaron la destrucción parcial de la estratigrafía arqueológica en las áreas intervenidas, lo que ocasión una "pérdida irreparable de información", valorando los daños en más de seis millones de euros.

Las siete personas han sido investigadas como presuntas autoras de un delito sobre el patrimonio histórico y daños agravados en el yacimiento arqueológico por imprudencia grave.

1 de abril de 2025

Cáceres firma un convenio para retomar las excavaciones arqueológicas en el Calerizo

El convenio permitirá que se retome el proyecto de Primeros Pobladores, y en concreto, las excavaciones e investigación de la Cueva de Santa Ana, cinco años después.

El Ayuntamiento de Cáceres ha aprobado la firma del Convenio Marco de Colaboración con el Institut Català de Paleoecologia Humana y el Consorcio Cáceres Ciudad Histórica, para fomentar el desarrollo de diversas actividades, entre otras, promover la realización de intervenciones arqueológicas en los yacimientos del Calerizo de Cáceres.

Gracias a este convenio se participará de forma conjunta en programas o acciones de investigación, divulgación y educación científica en los campos de la arqueología y el patrimonio prehistórico.

Otro de los objetivos de este convenio es establecer directrices de trabajo conjunto en relación a actuaciones administrativas o derivadas de los trabajos en los mencionados yacimientos y fomentar otras actividades relacionadas, como el intercambio de conocimientos, el asesoramiento científico- técnico, la promoción del patrimonio cultural prehistórico, así como el desarrollo de acciones de cualquier tipo que sean de interés común.

El calendario y la aplicación de este Convenio se regulará mediante Convenios Específicos, en los cuales se establecerán las condiciones específicas para su ejecución.

El convenio tiene una vigencia de cuatro años.
La firma de este convenio es una gran noticia para Cáceres, porque permitirá que se retome el proyecto de Primeros Pobladores, y en concreto, las excavaciones e investigación de la Cueva de Santa Ana, cinco años después, ha explicado el portavoz del equipo de Gobierno, Ángel Orgaz.

El portavoz ha informado de que la firma de este convenio es el paso previo a que Antoni Canals y su equipo vuelvan a actuar en la cueva de Santa Ana.

Además, en relación con la cueva de Santa Ana, el Ayuntamiento y el Consorcio Ciudad Histórica ya están trabajando en la licitación de los trabajos para dotar de los medios de seguridad necesarios para que esas excavaciones arqueológicas se puedan realizar en el futuro sin riesgo para los investigadores que allí trabajen.

En este sentido, Ángel Orgaz, ha mostrado la satisfacción del equipo de Gobierno, pues, no sólo se va a retomar la actividad investigadora en la cueva de Santa Ana, sino que también se acaba de licitar las obras para hacer visitable la cueva del Conejar y también se trabaja en la construcción de la neocueva de Maltravieso.

“Somos conscientes del extraordinario patrimonio prehistórico y arqueológico que tenemos en Cáceres. Por eso, ese tesoro que son nuestras cuevas de Maltravieso, Santa Ana y el Conejar, lo estamos impulsando como nunca antes se ha visto”, ha concluido el portavoz.

7 de enero de 2025

Las excavaciones en el castro vettón de Villasviejas del Tamuja avanzan novedades para reconstruir su historia

De momento se ha intervenido en dos puntos del yacimiento: la muralla del recinto Sur y la zona funeraria de El Mercadillo, localizada unos 300 metros al sur del castro.

Las últimas excavaciones realizadas por investigadores del Instituto de Arqueología-Mérida (IAM-CSIC) en colaboración con la Universidad de Extremadura y CICYTEX en el castro vettón de Villasviejas del Tamuja avanzan importantes novedades para reconstruir su historia. 

Este año se prevén nuevos avances en el proyecto de investigación que lidera Victorino Mayoral, científico titular e investigador principal del del IAM-CSIC, que se inició en 2016 y que está financiado principalmente por la Junta de Extremadura, a través de sus planes regionales de I+D. Este otoño se ha desarrollado una nueva campaña de excavaciones en el castro vettón de Villasviejas del Tamuja (Botija, Cáceres), considerado como uno de los sitios arqueológicos más representativos y mejor estudiados de la protohistoria extremeña, cuya ocupación abarca desde el siglo IV hasta el I a.C, es decir la Segunda Edad del Hierro y la transición al período romano. 

En esta ocasión, los trabajos se han centrado en contrastar la información aportada por los sistemas no invasivos (prospección geofísica y teledetección) a fin de confirmar su interpretación histórica. En particular, se ha intervenido en dos puntos del yacimiento: la muralla del recinto Sur y la zona funeraria de El Mercadillo, localizada unos 300 metros al sur del castro. 

En el primer caso, la excavación se ha orientado a continuar documentando el acceso monumental al recinto amurallado, detectado con ayuda del georradar y que ya fue objeto de intervención en el verano del año pasado. Los resultados más destacables han sido la documentación de toda la secuencia de cambios que van desde la construcción de la muralla hasta su reaprovechamiento para crear los bancales para el cultivo. En la etapa de abandono de la fortificación se ha vuelto a registrar la presencia de construcciones que se superponen a la muralla y que se corresponden con la última etapa de vida del castro. Los materiales hallados sugieren que esa ocupación se produjo ya hacia finales del siglo I a. C, es decir, en los comienzos de la etapa imperial. En ese mismo contexto se ha recuperado una moneda con un valor muy singular. Se trata de un nuevo ejemplar de la emisión bilingüe de Tamusia. Este hallazgo confirmaría la autenticidad de estas monedas, que han sido objeto de un largo debate científico, reafirmando la identificación de Villasviejas con la antigua ciudad de Tamvsia. 

En el segundo caso, el objetivo ha sido comprobar la interpretación de un conjunto de datos de tipo no invasivo (LiDAR, magnetometría, georradar e inducción electromagnética) correspondientes al entorno más cercano del castro. Estos indicios delataban la presencia al Sur del mismo de una gran estructura artificial de planta rectangular y unas dimensiones de 112X122 m. que se superpone parcialmente a una de las necrópolis en las que se enterraba la población de este asentamiento. Los materiales arqueológicos recuperados en la zona permiten asegurar que esta estructura se fecharía en torno al inicio del siglo I a.C. Por esto, así como por su naturaleza (por ejemplo proyectiles de honda y ánforas romanas) concuerdan con los ya descubiertos en 2019/20 en el recinto Sur del castro y que atestiguan un evento bélico, seguramente acaecido en el contexto de las guerras sertorianas (72-82 a.C). Se trata de las mismas fechas que se relacionan con el incendio y abandono del campamento militar de Cáceres el Viejo. En este caso, los sondeos confirman que la estructura de Villasviejas estaba formada por un gran terraplén de pizarra picada, delimitado por una estructura con postes que fue incendiada, y un rebaje en la base rocosa. Estos elementos delimitan un recinto de 1,27 hectáreas, formando una meseta elevada de fácil defensa apenas 200 metros al Sur del castro. 

Barajamos la hipótesis de que este recinto, que era completamente desconocido hasta ahora, está también relacionado con ese momento de conflicto en Villasviejas y su entorno, quizás un campamento vinculado al asedio del asentamiento, algo que sugieren con fuerza los indicios de destrucción violenta documentados en las ya citadas excavaciones. Aunque los datos de la campaña están aún en estudio, podemos adelantar que estos resultados añaden importantes novedades para reconstruir la historia de Villasviejas en un momento clave de los cambios que provoca en las comunidades locales el impacto de la presencia romana. Por último, estos resultados ratifican el excelente estado de conservación de la muralla del recinto Sur. 

Todos estos elementos añaden aún más potencial del sitio como punto de atracción para el turismo cultural de la región. Los trabajos se han desarrollado gracias a la financiación de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura, con la colaboración del Ayuntamiento de Botija y la asistencia técnica de María Estévez Bizarro y Pedro Delgado Molina (Groma 2.0) con la supervisión científica de Victorino Mayoral.

28 de noviembre de 2024

Presentada en sociedad la villa tardo-romana de Almaraz (Cáceres)

El trabajo de nueve arqueólogos refleja la importancia de la villa tardo-romana del siglo IV d.C. y descubierta recientemente, en la que ya se ha constatado la existencia de varios yacimientos y dos necrópolis con más de 500 enterramientos y otros restos como herramientas, monedas o mosaicos.

La localidad cacereña de Almaraz acogió ayer la presentación de la denominada "Villa romana de las siete colinas", una de las villas tardo-romanas del siglo IV cuyos restos han aparecido en la finca Torrejón del municipio y que podría tratarse de una de las más extensas halladas hasta el momento. 

El salón de actos del Ayuntamiento de Almaraz ha acogido unas jornadas técnicas para dar a conocer los restos arqueológicos de la mencionada villa romana hallados en la finca Torrejón de la localidad, un encuentro que ha despertado gran curiosidad entre los vecinos, que han llenado las butacas y pasillos del citado espacio.

En declaraciones a los periodistas, el alcalde de Almaraz, Juan Antonio Díaz Agraz, ha explicado que el yacimiento se encuentra en una finca privada y que el mismo fue hallado tras unos movimientos de tierra ejecutados por una empresa de nacionalidad china -China Three Gorges (CTG)- como paso previo a la instalación de una planta fotovoltaica.

"Hasta ahora no sabemos todavía el alcance del hallazgo porque solamente se ha descubierto aproximadamente un 3 % de todo el yacimiento, unos trabajos en los que la empresa CTG ya ha invertido dos millones de euros, algo que obviamente tenemos que agradecer desde el Consistorio", ha apuntado el primer edil.

Díaz Agraz ha manifestado que la intención del Ayuntamiento es que en un futuro próximo el yacimiento se pueda visitar y se convierta en una atracción turística.

Por su parte, el coordinador de las jornadas técnicas Luis Fernando de la Macorra ha apuntado que "se podría imaginar la existencia de este tipo de restos porque hay una calzada que circulaba entre Mérida y Toledo y entonces era habitual, no justamente muy próximo a las calzadas, pero relativamente en las proximidades de las mismas, la existencia de varias villas romanas".

"Y esta tiene, según los nueve arqueólogos que trabajan en el yacimiento, mucha importancia" porque alberga una necrópolis, aparte de contar con una domus y la propia villa romana, "por lo que podría ser de las más extensas halladas hasta ahora", ha afirmado el también profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Extremadura.

De igual forma, la arqueóloga y coordinadora del equipo de investigación del yacimiento, Esperanza Mata, ha detallado que en la actualidad el trabajo se encuentra en la fase de excavación, "pero previamente había habido ya unos estudios desde el año 2021 donde se había realizado una inspección del terreno y ya se habían localizado los primeros restos".

"Yo creo que lo relevante de esta zona de aquí es que nos encontramos con una de las villas tardo-romanas del siglo IV, que en esos momentos lo que hay son grandes propiedades rurales donde existe un núcleo donde habitan los trabajadores y las personas que trabajan esa gran propiedad agrícola. Luego está por otro lado la zona donde vive el propietario de esa gran propiedad y luego por otra parte está la necrópolis", ha apuntado.

La arqueóloga ha explicado que los trabajos van a continuar por campañas, "ya que ahora nos tenemos que dedicar durante los siguientes meses a poner en orden todo el registro y la investigación de los materiales que han salido, que son muchísimos", ha añadido.

Los arqueólogos responsables del yacimiento hallado en Almaraz son Esperanza Mata, Luis Cobos, José Antonio Valiente, Jaime Márquez, Juan Luis Torreño, Juana Gómez, Daniel Armero, Raúl López y Eva Urquieta.

(Fuente: Infobae)

22 de noviembre de 2024

Sorprenden "in fraganti" a un presunto expoliador de yacimientos arqueológicos de Cáceres

El investigado fue sorprendido in fraganti mientras utilizaba un detector de metales y excavaba para extraer una pieza. La valoración de daños ocasionados durante las prospecciones ilegales asciende a más de 12 000 euros.
Los agentes sorprendieron in fraganti al presunto responsable.

Agentes de la Guardia Civil, pertenecientes al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Comandancia de Cáceres, han investigado a un hombre como presunto autor de un delito contra el patrimonio histórico al ser sorprendido expoliando en los entornos colindantes a los yacimientos arqueológico de “El Mirador” y de “Puente de Fuente Concejo”, dentro del término municipal de Cáceres, donde realizó un total de 11 (once) prospecciones.

Los hechos ocurrieron el pasado día 22 de septiembre cuando un agente del SEPRONA, que contó con el apoyo de un agente de Policía Local de Cáceres, recibió un aviso mediante el que un alertante indicaba que una persona provista de un detector de metales y de herramientas para excavar, se encontraba actuando en un entorno de los extrarradios de la localidad de Cáceres, por lo que ambos agentes se desplazaron hasta el lugar para corroborar los hechos.

Personados en el lugar indicado, observaron a un hombre equipado con diferentes elementos utilizados para el expolio arqueológico, el cual se hallaba en la zona realizando diversas excavaciones. 

Los agentes sorprendieron in fraganti al presunto responsable, justo en el momento que practicaba una remoción del terreno y recogía un efecto que, posteriormente, introdujo en una bolsa para después continuar batiendo el terreno con un aparato detector de metales.

Tras solicitarle la autorización preceptiva para realizar dicha actividad y comprobar que carecía de ella, le aprehendieron tanto los medios empleados para la detección de metales, como las herramientas utilizadas para la remoción del terreno y las piezas que portaba el supuesto autor del hecho delictivo.

La valoración de daños del expolio, emitida por la Unidad de Protección del Patrimonio Cultural de la Dirección General de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura e Igualdad de la Junta de Extremadura, en el que se localizaron 11 (once) prospecciones, alcanza un valor superior a los 12 000 € (doce mil euros).

Por tales hechos, la Guardia Civil ha investigado al presunto responsable de los mismos, un varón pacense de 22 años, como presunto autor de un delito contra el Patrimonio Histórico al ser sorprendido mientras expoliaba en entornos colindantes a los yacimientos citados.

En los últimos años se ha detectado una proliferación del número de detectoristas, conocidos en el argot como “piteros”, que se dedican a la búsqueda de restos del Patrimonio Histórico mediante detectores de metales cada vez más sofisticados, dedicándose a expoliar estos restos, ubicados tanto en yacimientos arqueológicos inventariados como en otros que todavía no lo están.

La Guardia Civil quiere agradecer la colaboración ciudadana prestada, incidiendo en que la concienciación y sensibilización son fundamentales para preservar nuestro patrimonio histórico.

12 de noviembre de 2024

La Guardia Civil investiga indicios de expolio en el yacimiento romano de Cáparra (Cáceres)

Se han encontrado más de medio centenaro de pequeñas excavaciones y movimientos del terreno en la antigua necrópolis de este yacimiento romano de la provincia de Cáceres. La voz de alarma la dio un trabajador y los primeros indicios apuntan a que el expolio se realizó por la noche, con detectores de metales y presumiblemente con éxito.
Objetos incautados en la Operación Tamussia, en abril pasado, tras expolios en Cáparra y Villasviejas del Tamuja en la provincia de Cáceres. EFE/ Jero Morales
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Cáceres ha abierto una investigación tras la aparición de un número elevado de pequeñas excavaciones o remociones de terreno en el yacimiento arqueológico de Cáparra, en Oliva de Plasencia (Cáceres). Según ha informado a la agencia Efe la Guardia Civil, los agentes ya han inspeccionado el terreno en busca de indicios para aclarar si la aparición de los pequeños agujeros en la tierra en una parcela del yacimiento se corresponde con un nuevo caso de expolio.

Por su parte, la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes ha confirmado la apertura de la investigación y que se están analizando los posibles daños al patrimonio si los hubiera. Así, la directora general de Bibliotecas, Archivos y Patrimonio Cultural, Adela Rueda, ha declarado en Madrid, a pregunta de los medios, que los agujeros fueron detectados por un trabajador y que “algo encontraron”. Cuando hay muchos agujeros, como en este caso, es señal de que van encontrando poco “hasta que ya les parece suficiente”, ha apuntado.

Ha recordado que la Junta de Extremadura tiene un servicio especializado frente a este problema que trabaja con la Guardia Civil, ya que, al margen de lo que expolian, destrozan estratos arqueológicos y provocan un daño al conocimiento “incalculable”. Rueda ha señalado que están trabajando en un sistema de seguridad más específico para Cáparra, que tiene la dificultad de que la superficie es enorme, y también en cuestiones como que las máquinas detectoras de metales puedan tener certificados asociados a nombres específicos.

No es la primera vez que el yacimiento de Cáparra es objeto de una acción de expolio. El pasado mes de abril, la Guardia Civil dio a conocer, en el marco de la operación “Tamussia”, la desarticulación de un grupo criminal dedicado al expolio de yacimientos arqueológico en la provincia de Cáceres. Seis personas fueron sido detenidas y otras tres investigadas por los presuntos delitos de daños continuados contra el patrimonio histórico, hurto agravado, blanqueo de capitales, receptación y pertenencia a grupo criminal.

La operación “Tamussia” comenzó a finales de 2023 tras detectarse un elevado número de pequeñas excavaciones realizadas con herramientas manuales, en el interior de los yacimientos arqueológicos de Cáparra y en el de Villasviejas del Tamuja, en el término municipal de Botija (Cáceres).

Ambos enclaves están considerados de gran interés por la relevancia de los restos arqueológicos existentes en ellos. El grupo criminal utilizaba sofisticados aparatos de detección metálica para realizar un barrido sistemático del interior de las zonas protegidas siempre en horario nocturno.

Se apropiaban de piezas y objetos de interés arqueológico, omitiéndose con ello cualquier tipo de rigor científico en su estudio, causando además, la pérdida del contexto arqueológico y de la información histórica asociada a las mismas. Posteriormente a través de redes sociales, en grupos cerrados y especializados, vendían parte de las monedas expoliadas a precios muy inferiores a su valor real en el mercado legal.
(Fuente: El Diario.es)

5 de noviembre de 2024

El castillo de la localidad cacereña de Monroy es declarado Bien de Interés Cultural

La declaración formal del Castillo como Bien de Interés Cultural ha sido el resultado de un proceso que se inició en 1987 con la primera resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Junta de Extremadura. 

La Junta de Extremadura ha hecho oficial, a través del Decreto 131/2024, la declaración del ‘Castillo’ de la localidad de Monroy, en la provincia de Cáceres, como Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento.

La historia del ‘Castillo’ de Monroy se remonta al siglo XIV, con la edificación inicial probablemente en 1329, tal como se inscribe en la puerta principal del castillo. Este edificio, que ha sufrido diversas transformaciones a lo largo de los siglos, representa no solo una fortaleza militar, sino también un símbolo de la historia y la cultura de la región. En su momento, fue un refugio importante durante disputas entre familias nobles y conflictos por la jurisdicción local, lo que ha contribuido a su rica historia.

La declaración formal del ‘Castillo’ como Bien de Interés Cultural ha sido el resultado de un proceso que se inició en 1987 con la primera resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Junta de Extremadura. A pesar de que el expediente no tuvo continuidad, se ha estimado necesario reiniciar el procedimiento por el interés cultural, histórico y arquitectónico que representa este bien para la región. En este contexto, se realizó un nuevo estudio técnico por parte de los servicios de la Dirección General de Bibliotecas, Archivos y Patrimonio Cultural, en agosto de 2022, que ha ayudado a redefinir y ajustar la descripción y delimitación del bien.

El ‘Castillo’ de Monroy se caracteriza por su estructura de tres recintos concéntricos, construidos con mampostería, piedra y ladrillo, que se han adaptado a los estilos arquitectónicos de cada época. La fortaleza alberga numerosos elementos de interés arqueológico y arquitectónico, entre los que se encuentran garitas, torres y un impresionante patio de armas. La capilla del castillo conserva pinturas murales que reflejan la rica historia religiosa de la localidad.

Su construcción se remonta a un periodo caracterizado por la inestabilidad política en la Península Ibérica, cuando las disputas entre reinos y nobleza llevaron a la necesidad de fortificaciones que asegurasen la protección de territorios.

Se cree que el castillo fue construido por la familia de los Monroy, una familia noble que poseía tierras y que usó la fortaleza como punto estratégico en el control de la zona y la defensa contra incursiones y rivalidades de otras casas nobles.

El castillo está construido principalmente con piedra, lo que refleja la arquitectura militar típica de la época medieval. Los muros son gruesos y están diseñados para ofrecer resistencia tanto a ataques físicos como a la artillería.

La fortaleza está rodeada por murallas altas, que en su parte más conservada alcanzan una considerable altura. Estas murallas presentan aspilleras (aperturas en las murallas para disparar armas) que permiten a los defensores protegerse mientras atacan a los invasores.

Se pueden observar varias torres, que fueron esenciales para el sistema de defensa. Algunas de estas torres son circulares y tienen un carácter defensivo, mientras que otras pueden haber servido de residencia o almacenamiento. Las torres ofrecen vistas panorámicas del paisaje circundante, lo que era crucial para la vigilancia.

El acceso al castillo se realiza a través de una puerta monumental, que presenta elementos decorativos y defensivos. Esta entrada estaba protegida por un puente levadizo y un foso, características comunes en las fortificaciones medievales.

En el interior del castillo se pueden observar diversos espacios que habrían sido utilizados para vivienda, almacenamiento y defensa. Estos incluyen áreas que podrían haber sido utilizadas como estancias para la nobleza y sus seguidores, así como espacios de servicios.

En su día, el castillo habría estado rodeado por un foso, que servía como una barrera adicional contra posibles asedios.

A lo largo de los siglos XV y XVI, el castillo fue objeto de varias remodelaciones. Con la consolidación del poder de los Reyes Católicos adquirió un papel importante en la defensa de los territorios de la corona y experimentó mejoras en sus instalaciones, como la construcción de torres de vigilancia y la ampliación de sus murallas.

Durante el siglo XVII, con la llegada de cambios en la tecnología militar, el castillo se adaptó a nuevas necesidades, incorporando elementos de fortificación más sofisticados en respuesta a la artillería, lo que lo convirtió en un bastión importante en la región.

Con el paso del tiempo, y especialmente durante los siglos XVIII y XIX, el ‘Castillo’ de Monroy sufrió un proceso de declive. La disminución de las rivalidades territoriales y el avance de la paz social llevaron a un menor uso militar de la fortaleza. Durante este periodo, partes del castillo comenzaron a deteriorarse y su uso se limitó a actividades secundarias.

A pesar de este declive, los restos arquitectónicos del castillo fueron preservados en cierta medida, lo que permitió que se conservaran elementos significativos de su historia.

El decreto establece que la protección de este bien incumbe a la Junta de Extremadura, conforme a la Ley 2/1999, que rige el Patrimonio Histórico y Cultural de la comunidad autónoma. El artículo 8 de dicha ley enfatiza que las intervenciones en el ‘Castillo’ estarán sujetas a normativas que buscan preservar sus valores arquitectónicos y patrimoniales.

El decreto no solo reconoce el ‘Castillo’ de Monroy, sino que también establece un entorno de protección a su alrededor, con el objetivo de prevenir cualquier alteración en las estructuras asociadas y garantizar su óptima contemplación. Así, la delimitación incluye varios inmuebles localizados en las cercanías del castillo, lo que propicia la integridad visual y contextual del conjunto patrimonial.

La declaración del ‘Castillo’ de Monroy como Bien de Interés Cultural es un hito significativo en la promoción del patrimonio histórico y cultural en Extremadura. Este tipo de protecciones no solo busca preservar la historia, sino que también puede activar el interés turístico, generando potenciales beneficios económicos a la comunidad local. Además, este reconocimiento refuerza la identidad cultural de Monroy y sus habitantes, al mismo tiempo que asegura la transmisión de su historia a futuras generaciones.

El ‘Castillo’ de Monroy no solo refleja una parte crucial de la historia local, sino que también sirve como un recordatorio tangible de las luchas que han moldeado la identidad de la región a lo largo de los siglos. Monroy se posiciona como un nuevo referente en la ruta del patrimonio histórico de Extremadura, invitando tanto a vecinos como a visitantes a explorar y apreciar su rica herencia cultural.

15 de mayo de 2023

Un vecino de Cáceres encuentra una estela antropomorfa con miles de años de antigüedad

Un vecino de la localidad de Valdefuentes (Cáceres) ha hallado una estela antropomorfa, datada «entre 2.000 y 3.000 antes de Cristo», cuando realizaba obras en el umbral de la puerta de una antigua bodega, según ha informado el Ayuntamiento de esta localidad.
Un vecino de Cáceres encuentra una estela antropomorfa con miles de años de antigüedad EFE / Ayuntamiento de Valdefuentes

Un vecino de la localidad de Valdefuentes (Cáceres) ha hallado una estela antropomorfa, datada «entre 2.000 y 3.000 antes de Cristo», cuando realizaba obras en el umbral de la puerta de una antigua bodega, según ha informado el Ayuntamiento de esta localidad.

El alcalde de Valdefuentes, Álvaro Arias, ha manifestado a EFE que el hallazgo ya ha sido puesto en conocimiento de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Cáceres. De hecho, los arqueólogos ya han inspeccionado la pieza y apuntan «a que puede tener esa antigüedad”.

La pieza fue localizada hace dos días en una vieja bodega ubicada en la calle Vicente Aranda Cantó, en pleno casco urbano de la citada localidad cacereña.

Además, se han adoptado las pertinentes medidas de salvaguarda y la pieza ha sido trasladada al claustro del convento de San Agustín de Valdefuentes. “La hemos trasladado, dado el interés histórico que dicho hallazgo puede representar para nuestra localidad, así como la repercusión cultural y turística que pudiera suponer”, ha apuntado el alcalde.

«Nuestro deseo es que dicha estela permanezca en el emplazamiento actual del claustro, en un lugar preferente, con las debidas medidas de salvaguarda que desde Patrimonio nos indiquen al efecto”, ha agregado.

3 de abril de 2023

Sorprendido mientras expoliaba en el yacimiento arqueológico de Romangordo (Cáceres)

Los delitos contra el Patrimonio Histórico en los que se causan daños en bienes de valor histórico, artístico, científico, cultural o monumental, o en yacimientos arqueológicos, se castigan con penas de prisión de 6 meses a 3 años o multa de 12 a 24 meses, y con la misma pena se castigan los actos de expolio.
Le intervinieron 15 piezas metálicas, entre las que había monedas antiguas, así como un detector de metales y herramientas utilizadas para su búsqueda.

La Guardia Civil ha intervenido un total de 15 piezas metálicas, entre las que había monedas antiguas, así como un detector de metales y herramientas supuestamente utilizadas para su búsqueda y extracción, en el coche de un hombre que se encontraba en el asentamiento arqueológico de la localidad cacereña de Romangordo.

En concreto, la actuación se ha llevado a cabo por parte de una patrulla de Seguridad Ciudadana, compuesta por agentes pertenecientes a los Puestos de Almaraz y Navalmoral de la Mata, en el asentamiento arqueológico de Majadat al-Balat, de Romangordo.

Los agentes observaron a una persona que paseaba por el interior de asentamiento, en la zona de excavaciones arqueológicas, y al entrevistarse con él observaron sus manos manchadas de tierra, por lo que los agentes le preguntaron si había realizado algún tipo de prospección arqueológica en la zona o si disponía instrumentos que pudieran ser utilizados para tal fin, a lo que respondió que no.

Sin embargo, la actitud mostrada por esta persona "levantó las sospechas de los agentes" que, al inspeccionar su vehículo, estacionado a escasa distancia del asentamiento arqueológico, observaron que llevaba un detector de metales y junto a él un pico de los utilizados para excavar en el terreno.

Del mismo modo, guardadas en un compartimento del vehículo, fueron halladas varias monedas antiguas, seis pequeñas y otras dos de mayor tamaño, además de tres botones metálicos, una medalla y tres esferas metálicas, "todo ello de aparente gran antigüedad", según señala la Guardia Civil en una nota de prensa.

Así, y ante la posibilidad de que los hechos pudieran ser constitutivo de una infracción administrativa a la normativa sobre patrimonio histórico y cultural, se procedió a la aprehensión de los objetos que pudieran tener este valor, para su remisión a la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Junta de Extremadura, para su análisis y estudio mediante metodología arqueológica, así como a la aprehensión preventiva del detector de metales.

Recuerda la Guardia Civil que la Ley 2/1999, de 29 de marzo, de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura, prohíbe expresamente el uso de detectores de metales con fines de búsqueda, sin autorización, de restos arqueológicos, además, aunque un caso como el expuesto pueda suponer una infracción administrativa.

Finalmente, añade que los delitos contra el Patrimonio Histórico en los que se causan daños en bienes de valor histórico, artístico, científico, cultural o monumental, o en yacimientos arqueológicos, se castigan con penas de prisión de 6 meses a 3 años o multa de 12 a 24 meses, y con la misma pena se castigan los actos de expolio.

20 de marzo de 2023

Castillejo confirma su importancia en el calcolítico extremeño

La intervención promovida por la Diputación de Cáceres y el Ayuntamiento de Villasbuenas de Gata ha sacado a la luz una multitud de objetos tallados de cuarzo y sílex en perfecto estado que permiten evidenciar que este lugar tuvo una importante ocupación que nos permite hablar de la vida cotidiana en el calcolítico de la Sierra de Gata


La Diputación Provincial de Cáceres, a través del Parque Cultural Sierra de Gata y en colaboración con el Ayuntamiento de Villasbuenas de Gata, ha promovido una campaña de excavación arqueológica en el yacimiento de Castillejo a lo largo de todo el pasado mes de febrero. Las investigaciones están sacando a la luz importantes hallazgos arqueológicos que sitúan al lugar como un gran referente patrimonial, hallazgos como los quince metros de muralla que han visto la luz o cazoletas y elementos artísticos rupestres.

Las excavaciones, realizadas por la empresa Tempos Arqueólogos SL, permiten clasificar a Castillejo como un lugar con una intensa ocupación desde hace 5.000 años, de hecho, “la intervención de este año ha sacado a la luz una multitud de objetos tallados de cuarzo y sílex en perfecto estado que permiten evidenciar que este lugar tuvo una importante ocupación que nos permite hablar de la vida cotidiana en el calcolítico de la Sierra de Gata”, indica Celtia Rodríguez, directora de la intervención y arqueóloga en Tempos Arqueólogos Sl.

Durante la campaña arqueológica varios han sido los descubrimientos realizados a medida que avanzaban las jornadas y que se han volcado en las redes sociales de Arqueología en la Sierra de Gata. “Las sorpresas han sido prácticamente diarias -asegura Celtia Rodríguez-. Nada más empezar a excavar por la mañana encontrábamos piezas dignas de estar en una exposición de museo”.

La muralla
Uno de los objetivos que tuvo la campaña de este año fue la delimitación de 10 metros de muro que, unido a los tramos excavados durante las campañas anteriores, han sacado a la luz 15 metros de muralla. Lo que se pretende con esta intervención es “avanzar en la excavación de la muralla con la idea de una futura consolidación, restauración y puesta en valor del sitio en su conjunto.”- Asegura la arqueóloga. “Este hecho permite que cualquier persona tanto de la zona como de fuera se interese en venir a ver el lugar como un referente patrimonial”.

Arte rupestre en contexto arqueológico
Uno de los elementos que más ha llamado la atención ha sido la aparición de cazoletas dentro de la propia excavación. Un tipo de petroglifos documentado por primera vez en la propia excavación consistente en numerosas oquedades con diferentes orientaciones y alineaciones y cuyos significados son desconocidos a nivel arqueológico, pero que a veces se relacionan con ritos, marcaje de lugares especiales o la astronomía. En este caso la rocha donde fueron constatadas está debajo de la muralla del yacimiento.

Referente arqueológico de la Sierra de Gata
Este año, el número de personas que se han acercado a ver el yacimiento ha sido destacable. “Hemos contado con visitas de hasta 70 personas durante la excavación -indica Celtia-, y es claro que hay interés en este yacimiento por parte de las comunidades locales. La gente se queda asombrada cuando le contamos todo lo que vamos documentando y lo que va saliendo. Es muy reconfortante”.

Este año Tempos Arqueólogos ha incorporado una nueva modalidad de divulgación de Castillejo, los talleres infantiles. En ellos, los niños y niñas, tanto de Villasbuenas de Gata como de la comarca de Sierra de Gata, han recreado la cerámica de época calcolítica y han excavado un arenero donde localizaron ídolos placa que el equipo arqueológico había preparado y diseñado para ellos. “Los talleres han sido un éxito”, asegura la arqueóloga, “hay futuro para la arqueología de la Sierra de Gata”.

3 de marzo de 2017

El Puente de Alcántara se levanta sobre otra construcción anterior

Un estudio del CSIC revela que una de las pilas del puente romano contiene restos reutilizados de un puente anterior por datar. El hallazgo ayuda a entender la importancia de esta zona de la Península relacionada con la explotación minera romana.
El puente de Alcántara está considerado como uno de los símbolos de la "romanización" de Hispania.FOTO: INGENIERÍA EN LA RED
El Puente romano de Alcántara, en Cáceres, que data de la época del emperador Trajano (siglo II d.C.), está construido sobre restos de un puente más antiguo (de fecha por determinar), según demuestra un estudio liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El estudio, publicado en la revista Arqueología de la Arquitectura, abre nuevas vías de investigación para confirmar la importancia estratégica temprana de estos territorios y la necesidad de grandes infraestructuras públicas en una zona de la Península Ibérica relacionada con la explotación minera ya desde los inicios de la presencia romana.

“El Puente de Alcántara está considerado como uno de los símbolos de la “romanización” de Hispania y una de las obras maestras de la arquitectura de todo el mundo romano”, señala Antonio Pizzo, Científico Titular del CSIC en el Instituto de Arqueología-Mérida, que ha dirigido el estudio. “El hallazgo se ha producido en una de las pilas del puente, situada en la margen izquierda del río. Allí se ha evidenciado la presencia de parte de un puente anterior que permanece visible y fue reutilizado en la estructura de época de Trajano”, explica Pizzo. “Se trata de una evidencia muy clara que ha sido establecida por una amplia serie de indicios que confirman la idea de que el puente de Alcántara actual es un segundo proyecto y que hubo un intento de construir un puente en época anterior”, añade.


HIPÓTESIS
Este dato abre dos hipótesis. La primera apunta a que se trataría de un puente construido anteriormente que se derrumbó por alguna crecida del río. Esta es una hipótesis posible pero poco probable, según Pizzo, ya que los restos de material se podrían haber reutilizado en la fábrica actual. “La segunda hipótesis, y la más probable, -indica el investigador- sugiere que los restos hallados pertenecerían a un proyecto fallido que empezó ejecutándose y se suspendió por causas que desconocemos y que podrían relacionarse con la utilización de un modelo arquitectónico poco adecuado para las circunstancias geográficas del entorno.”

En el trabajo se ha efectuado un análisis del monumento centrado en reconstruir la historia del puente desde su edificación hasta la actualidad. Se han planteado diversas hipótesis sobre las restauraciones sufridas, a pesar de que algunas de ellas se hayan perdido en la gran reforma del monumento a mediados del siglo XIX, explica Pizzo.

IMPORTANCIA ESTRATÉGICA  Y CULTURAL
El Puente de Alcántara es un foco de atención de gran interés debido a la solicitud de declaración de este conjunto como Patrimonio de la Humanidad. “Los resultados de la investigación podrían ser parte importante de esta propuesta, ya que atribuyen a esta zona de la península una importancia estratégica en una época anterior a la construcción del puente conservado en la actualidad”, indica el investigador.

“Este espectacular edificio se ha interpretado tradicionalmente como una construcción de época de Trajano, por la presencia de una inscripción relacionada con este emperador y otras inscripciones relativas a pueblos locales que habrían financiado esta obra de ingeniería colosal. Esta interpretación sigue siendo válida.” Pizzo ha dirigido el estudio sobre el Puente de Alcántara dentro del proyecto de investigación La arquitectura romana de la Lusitania. Producción y economía de los procesos de perduración, trasformación e innovación técnica. Su objetivo es una nueva lectura de la arquitectura romana basada en los aspectos constructivos, tecnológicos y de gestión de los grandes complejos monumentales de la Lusitania romana.

15 de abril de 2016

Recuperan el anfiteatro de la ciudad romana de Cáparra (Cáceres)

La Junta de Extremadura ha invertido 560.275,37 euros en el yacimiento romano de Cáparra en el marco de una actuación que ha servido para cubrir parte de las termas, consolidar restos arqueológicos y recuperar y poner en valor el anfiteatro de la antigua ciudad.
Cáparra podría albergar una futura extensión del Festival de Teatro de Mérida.
El patrimonio cultural es un punto importante para que Cáparra sea una referencia cultural y turística, en el marco de otra referencia que estructura la comunidad de norte a sur: la Vía de la Plata. Así lo ha destacado la secretaria general de Cultura, Miriam García Cabezas,durante una visita a este enclave del norte de Cáceres. Ha explicado que las actuaciones desarrolladas en Cáparra facilitan que el yacimiento pueda ser utilizado para otros eventos, como ya ocurre con iniciativas promovidas desde el grupo de acción local y desde la Junta, a las que se incorporará en el futuro la posible ampliación del Festival de Teatro Clásico de Mérida.

La secretaria general ha especificado que este año se intentará que haya una primera intervención, aunque sea de carácter menor que las que puedan desarrollarse en futuras ediciones.

Por su parte, el director general de Desarrollo Rural ha recordado que esta política "es de carácter transversal y persigue poner en valor los recursos existentes en el ámbito rural, como ocurre con el patrimonio cultural", ha dicho.

DOS MILLONES DE EUROS
Al respecto, ha señalado que dentro del Programa de Desarrollo Rural existe una partida de dos millones de euros específica para recuperación de este patrimonio, a la que pueden sumarse otras inversiones procedentes de los 111 millones destinados a financiar actividades desarrolladas por los grupos de acción local. Igualmente, con esos fondos pueden apoyarse también iniciativas desarrolladas por emprendedores en el ámbito de la cultura.

Las actuaciones en Cáparra se han ejecutado durante 2014 y 2015 a través de dos proyectos, uno encuadrado dentro de la iniciativa "Ciudades Romanas de Extremadura" y realizado por la empresa Tragsa y otro encomendado por la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio y llevado a cabo por la empresa Arquepec S.L. En el primero se han invertido 330.254,37 euros y en el segundo, 230.021 euros.

En toda la región, el proyecto "Ciudades Romanas de Extremadura" se ha centrado en los yacimientos arqueológicos de Cáparra (Oliva de Plasencia/Guijo de Granadilla), Mérida, Campamento romano de Cáceres el Viejo (Cáceres), Medellín/Villa romana de la Majona (Don Benito) y otros yacimientos del entorno, Regina (Casas de Reina), Nertóbriga (Fregenal de la Sierra) y Contributa Iulia (Medina de las Torres).

(Fuente: El Diario / EFE)

20 de febrero de 2015

Diez 'buscatesoros', juzgados y condenados por expolio arqueológico en yacimientos de Cáceres

Con detectores de metales y azadas causaron daños en once yacimientos arqueológicos de la provincia. Cumplirán penas que suman más de 10 años de prisión y además Deberán pagar una indemnización de casi 128.000 euros a la Junta de Extremadura por los daños causados en estos espacios históricos.
Imagen policial de los objetos incautados entre los que predominan las monedas.
El Juzgado de lo Penal Número 2 ha condenado a diez personas que formaban una banda dedicada a expoliar yacimientos en la provincia de Cáceres. En total causaron daños en trece yacimientos. Han sido condenados a penas que van desde los seis meses a un año y siete meses de prisión por delitos contra el patrimonio, apropiación indebida y daños en yacimiento arqueológico. Deberán además pagar una indemnización de casi 128.000 euros a la Junta de Extremadura por los daños causados en estos espacios históricos.

Según ha probado el juez la banda, formada por Jesús Eduardo M. L.; José María C. L., José Antonio P. G.; Francisco A. V.; Francisco Manuel A. H; Sebastián A. V.; Jeremi C. O.; Juan Manuel S. V.; raúl T. L. y Francisco José C. G., acudían a los yacimientos provistos de detectores y azadas y realizaban remociones de terreno para apoderarse de piezas históricas que posteriormente conservaban en su casa o las vendían.

YACIMIENTOS AFECTADOS
Causaron daños en el yacimiento de Gamasillas (Villamesías); en la dehesa de Millares de Montes (Talayuela), que cuenta con una necrópolis de incineración romana y en La Berrocosa (Losar de la Vera), donde existen materiales arqueológicos de tipología romana.

También accedieron al paraje Dehesa de Valdebenito (Millanes), zona que pertenece a un área industrial de una villa romana y al de Casa del Tío Miguel (Portezuelo), asentamiento rural de cronología romana. 


Expoliaron otras como la villa romana de Monroy (Talaván), donde existe material de cronología romana; el yacimiento de San Albín (Santibáñez el Bajo), con ocupaciones constatadas desde la Edad de Bronce; el emplazamiento de Santa Marina La Vieja (Ahigal), zona con ocupaciones desde la prehistoria hasta la Edad Moderna o el paraje Las Cochineras (Jaraíz de la Vera), romano y visigodo. También robaron en el paraje de El Cordel del Ganado o de Herrunz de Abajo (ambos en Trujillo), este último de la época islámica.

La banda fue detenida en 2010 tras una investigación de la Guardia Civil. Recuperaron 7.500 objetos de gran valor. En los registros se les intervinieron efectos valorados en algunos casos en 30.000 euros.

(Fuente: El Periódico de Extremadura / Sira Rumbo Ortega)

20 de noviembre de 2014

Extremadura invertirá casi 300.000 euros en la recuperación del anfiteatro romano de Cáparra (Cáceres)

La Junta de Extremadura ha destinado algo más de 296.000 euros para la contratación de las obras de recuperación y puesta en valor del anfiteatro romano de Cáparra, concretamente en su acceso y anillo interior, según el anuncio que publica el Diario Oficial de Extremadura (DOE).
El Arco de Cáparra se sitúa justo en la confluencia del cardo y el decumano, dando acceso al Foro de la ciudad.
El proyecto se refiere a una serie de intervenciones que se llevarán a cabo sobre el yacimiento arqueológico de Cáparra, propiedad del Gobierno regional y que está ubicado en los términos municipales de Guijo de Granadilla y Oliva de Plasencia, en la provincia de Cáceres.

En la actualidad existe una excavación arqueológica ubicada entre el anillo interior y exterior del anfiteatro en la zona este, comienza en una de las entradas del anfiteatro (la del eje menor) y trasciende hacia el sur en un recorrido de aproximadamente un tercio entre este y el sur del eje mayor.

Sobre la huella de los restos arqueológicos, y al objeto de marcar sobre el territorio la presencia de lo que en su momento debió ser el edificio del anfiteatro, se ha proyectado una estructura hecha con obra seca a modo de "un castillo de arena" que en cualquier momento puede llegar a ser deshecho y dejar los restos tal y como estaban.

El resultado de la obra, una vez concluida en su totalidad, permitirá entender sobre el territorio cuál fue la ocupación en planta del edificio primitivo.

OFERTAS HASTA EL 15 DE DICIEMBRE
Con un presupuesto base de licitación que alcanza los 296.106,76 euros y un plazo de ejecución de seis meses, la empresas interesadas tienen hasta el 15 de diciembre para presentar sus ofertas.

23 de mayo de 2014

El Museo de Cáceres recibe tres bustos romanos del siglo I hallados hace 60 años

Aparecieron en 1952 en Talavera la Vieja y acabaron en manos privadas hasta 1994. Han estado 20 años en un almacén del Museo Arqueológico Nacional en Madrid
Han tardado más de 60 años en llegar, pero desde hace una semana el Museo de Cáceres cuenta con cuatro piezas de origen romano que aparecieron en la desaparecida Talavera la Vieja en 1952. Son tres bustos y una lápida del siglo I d.C. que fueron hallados en unas obras para abrir una zanja a mediados del siglo pasado. Desde ese momento han pasado por un recorrido muy distinto al que, según establece la ley, le corresponde a cualquier resto arqueológico: un museo.

Cuando aparecieron, en 1952, el Ayuntamiento de Talavera la Vieja solicitó al entonces Gobierno Civil conservar los restos en el Ayuntamiento. Se le denegó, pero acabaron expuestos allí hasta que la construcción del pantano de Valdecañas y la desaparición del municipio hizo que acabaran en manos privadas.

INTENTARON VENDERLAS

La Policía Nacional recuperó las piezas en el año 1994 cuando los descendientes de la persona que se había quedado con ellos, ya fallecido, intentaron venderlas pensando que eran propiedad de su familiar. La policía las depositó en el Museo Arqueológico Nacional, en Madrid, y ahí han permanecido en un almacén durante dos décadas. 

La Junta de Extremadura inició en noviembre de 1994 el expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural de los restos, requisito para reclamar después las piezas como parte del patrimonio extremeño. "Estamos satisfechos de recuperar unos restos de indudable valor arqueológico", valoró la consejera de Cultura, Trinidad Nogales, en la presentación de estas piezas por las que manifestó "un doble cariño", ya que conocía de su existencia y "fui la persona que en el año 1994 hice las fichas para que se incoara el expediente, recién terminada mi tesis doctoral sobre este tema", afirmó. Además destacó "la importancia de las colecciones", lema elegido este año para el Día de los Museos que se conmemora este domingo.
(Fuente: El Periódico de Extremadura / Rocío Cantero)

3 de julio de 2013

Encuentran evidencias de diferentes asentamientos en el yacimiento de Logrosán (Cáceres)

Entre los descubrimientos hay restos prehistóricos, de una ermita en uso hasta el XVII y de una fortaleza de época andalusí.  
Mark Hunt dando explicaciones en los restos aparecidos
en el yacimiento de Logrosán. FOTO: Javier Sánchez Pablos
La jornada de trabajo comienza a las seis de la mañana, con el fresco del amanecer. Se actúa con pico y pala en algunas zonas, en otras son más apropiados los punzones, espátulas y cepillos para limpiar las áreas descubiertas. No falta el metro para las mediciones, que se apuntan en el cuaderno de trabajo. Aunque pasen las horas, el intenso calor de los últimos días de junio, en pleno campo y sin sombra, parece que no hace mella en los operarios. Así desarrollan su labor cada día y desde principio de junio los tres arqueólogos y los nueve operarios que trabajan en las excavaciones arqueológicas del Cerro de San Cristóbal en la población cacereña de Logrosán, en pleno geoparque de Villuercas-Ibores y Jara.

Este proyecto está financiado por el Ayuntamiento de la población. Además, cuenta con la asesoría científica de la Universidad de Extremadura. El objetivo es hacer un diagnóstico de las fases de ocupación este este cerro. Según explica el director de la excavación, Mark Hunt Ortiz, se pretende realizar un primer diagnóstico que sirva de base para futuros trabajos.


Varias áreas en estudio
 En dos de ellas predominan un asentamiento prehistórico. En un espacio cercano a la población se ha comenzado a trabajar en una posible fortaleza islámica. Junto a este lugar existen los restos de una ermita. También se pretende hacer las averiguaciones oportunas en una zona donde hay evidencias de época romana. Estos yacimientos podrían ser un recurso turístico más, junto a la importancia geológica y paisajística que tiene ese lugar, donde se divisa gran parte de la comarca.

Una de las preguntas que puede surgir es por qué estos arqueólogos se han puesto a excavar en ese inmenso cerro. Como suele pasar en este tipo de ocasiones, el equipo de Hunk ha tirado de otros estudios y proyectos. Este arqueólogo sostiene que los asentamientos se conocían desde la antigüedad. Se han basado sobre todo en trabajos realizados en las últimas décadas.

En los años 90 un compañero detectó en esta zona restos de cerámica y otros instrumentos líticos relacionados con la ocupación preshitórica y la explotación de estaño. Más tarde, un grupo de la Universidad de Londres realizaron varias excavaciones en Logrosán entre 1998 y 2002. Se determinó la importancia de los asentamientos prehistóricos.

Trabajos previos

Ante las bondades de este cerro y con los estudios realizados, se ha continuado el trabajo. A diferencia del resto de estudios, se ha querido tener una visión global de la ocupación. Antes de nada, se hizo un desbroce de la profunda vegetación que tapaba las áreas de trabajo.

Para acceder a esos lugares, es necesario ir en un todoterreno y subir a pie algunos tramos. En una de la excavaciones hay supuestamente evidencias de época prehistórica, en un asentamiento donde se explotaba el estaño.

Son necesarias las explicaciones de Hunk para entender lo descubierto. Con restos de barros y alineaciones de piedra donde se podría sujetar el ramaje se vislumbran los restos de una habitación. Este arqueólogo reconoce que no es fácil indentificarlo. Además, existen incursiones realizadas por la intensa actividad minera en la zona de casiterita en los años 50. En este espacio podría haber varias épocas de ocupación que se entremezclan.

Cerca de este lugar, trabaja el arqueólogo sevillano Jacobo García, junto con tres operarios. Explica que en su área se ha podido documentar una gran cabaña de tendencia circular en la que se conservan los suelos interiores con fragmentos de cerámica. Además, hay agujeros o delimitaciones de piedras donde podrían ir los postes. Ahora, se trabaja en documentar un área exterior de uso, con evidencias metálicas de casiterita sin tratar. Todo ello esta junto a una nueva prospección de mina de la mitad de siglo XX.

El otro espacio de trabajo está coordinado por José Márquez. Su equipo se sitúa en los restos de una ermita, que podría tener origen justo después de la Reconquista y su uso pudo llegar hasta el siglo XVII. Tras el desescombro y la limpieza de la vegetación, se ha llegado al suelo originario de piedra. Uno de los últimos hallazgos en este lugar han sido unos enterramientos. Esta tarea esta en una fase inicial. Márquez también supervisa el trabajo de una posible fortaleza en uno de los puntos más altos de Logrosán. Aunque aún se tiene poca información, se podría documentar en la época Andalusí, entre siglos X y XI.

25 de marzo de 2013

Retoman las excavaciones en la cueva del Conejar

Entre los hallazgo más significativos de las últimas campañas de excavación en este yacimiento de Cáceres cabe destacar una azagaya paleolítica decorada con incisiones transversales, arte mueble paleolítico único en la región, y un diente humano.
Trabajos en el interior de la cueva del Conejar realizados
en la campaña de 2012. Foto: HOY.
El Equipo de Investigación Primeros Pobladores de Extremadura inició ayer una nueva campaña de excavaciones en la zona de la Cueva del Conejar. La campaña, dirigida por Toni Canals, se desarrollará durante la Semana Santa y finalizará el próximo 7 de abril.

De momento, como se ha informado, las excavaciones arqueológicas que durante varias anualidades se hicieron en la Cueva de Maltravieso, el espacio más valioso de Cáceres desde este punto de vista científico, se encuentran suspendidas a la espera de que la Junta de Extremadura y el Ministerio de Cultura vuelvan a dar su visto bueno. Fueron paralizadas para garantizar el interior de la cavidad.

Por ello, los Primeros Pobladores, que en varias ocasiones ya han mostrado su interés por regresar a Maltravieso, han desarrollado su actividad durante las últimas campañas en el entorno de la Ribera del Marco y han centrado su interés de manera especial en la cueva del Conejar, excavaciones para las que cuentan con el patrocinio de la Diputación Provincial la colaboración de los ayuntamientos de Cáceres y Malpartida de Cáceres.

Además, el IPHES (Instituto Catalán de Paleoecologia Humana y Evolución Social) y la Universidad Rovira i Virgili intervienen como «garantes científicos» de las intervenciones arqueológicas y la investigación, junto con las asociaciones ADEAEX y AEPEX, así como la Dirección General de Patrimonio y el Museo de Cáceres, según informó ayer el Equipo Primeros Pobladores en nota de prensa.

Puertas abiertas
Asimismo, se volverán a celebrar las jornadas de puertas abiertas aprovechando los días vacaciones de la Semana Santa. Se trata de su tercera edición.

«La socialización del conocimiento y hacer partícipes a los ciudadanos de la importancia del patrimonio arqueológico en el Calerizo, son los objetivos fundamentales de estas Jornadas», destacaron ayer desde el Equipo Primeros Pobladores de Extremadura.

De esta forma, los días programadas para las jornadas de puertas abiertas son el próximo domingo, 31 de marzo, en horario de mañana (de 10 a 14 horas) y tarde (de 17 a 20 horas), y el lunes 1 de abril solo en en horario de mañana.

Se organizarán grupos a la entrada de la Cueva cada hora. En las dos ediciones anteriores, las jornadas han gozado de una buena participación de ciudadanos.

El 1 de abril aún es día con vacaciones escolares, aunque también se han previsto visitas programadas de colegios durante las fechas posteriores, los días 3 y 4 de abril. Acudirán alumnos del Donoso Cortés, Alba Plata, Prácticas, Cervantes, Norba Caesarina y Al Qazeres. En total, unos 500 estudiantes.

Los Primeros Pobladores destacan que la Cueva del Conejar es «una cueva urbana como hay pocas en Europa y, a diferencia de sus vecinas cuevas de Maltravieso y Santa Ana, es accesible para todos».

Con el desarrollo urbanístico, el Conejar se encuentra ubicada en lo que actualmente se conoce como Urbanización de Vistahermosa, aunque dispone de un área acotada de protección.

Las diferentes intervenciones realizadas a lo largo del tiempo han constatado la presencia de restos arqueológicos en la cueva. «Este potencial arqueológico y paleontológico fue ya puesto al descubierto por el geólogo Ismael del Pan en las primeras excavaciones, desarrolladasen el año 1916. Un estudio básico asignó al material arqueológico a tres periodos culturales distintos: Neolítico, Eneolítico y Edad del Bronce».

Sin embargo, en los años sesenta y durante casi dos décadas la zona sirvió como basurero hasta de nuevo ser retomado por investigadores de la Universidad de Extremadura.

En el año 2000 y 2001 el Equipo Primeros Pobladores de Extremadura efectuó prospecciones, pero no se volvió a intervenir hasta el 2009, momento en el que se pidió a la Dirección General de Patrimonio una limpieza y adecuación de la cavidad «ante un recurrente uso como basurero de la cueva», según los Primeros Pobladores, que constatan que «queda mucho por hacer en la educación en valores para la conservación y protección del patrimonio arqueológico». Estas labores de limpieza han contado con la colaboración de la Asociación ARBA (Asociación para la Recuperación de los Bosques Autóctonos).

Entre los hallazgo más significativos de las últimas campañas de excavación cabe destacar una azagaya paleolítica decorada con incisiones transversales, arte mueble paleolítico único en la región, y un diente humano, «el primer resto de estas características encontrado en el Calerizo en una excavación arqueológica».

(Fuente: HOY)