google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri

27 de febrero de 2026

Expertos de dos universidades investigan las pinturas murales de la Villa Romana de Barberes Sud de Villajoyosa

Las excavaciones del Servicio Municipal de Arqueología y Patrimonio Histórico sacaron a la luz grandes paneles de pinturas caídas de las paredes que los investigadores califican como diseños únicos

Expertos de dos universidades investigan las pinturas murales excavadas en la Villa Romana de Barberes Sud de Villajoyosa. Se trata de Alicia Fernández Díaz, catedrática de Arqueología de la Universidad de Murcia, y Gonzalo Castillo Alcántara, Investigador post doctoral en la Universidad de Valencia. Ambos se encuentran realizando dicho estudio sobre las piezas en Vilamuseu.

Ambos han formado parte de varios proyectos de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital de España. Actualmente están trabajando en el tercer proyecto sobre pinturas murales de época romana en la mitad inferior de la península Ibérica.

La concejal de Patrimonio Histórico, Rosa Llorca, explicó que “las excavaciones realizadas por el Servicio Municipal de Arqueología y Patrimonio Histórico, en dos campañas de 2010 y 2024, sacaron a la luz grandes paneles de pinturas caídas de las paredes de la villa, convertidos con el paso del tiempo en cerca de 4.000 fragmentos”, que se trasladaron al museo de Villajoyosa.

La Villa Romana de Barberes Sud es uno de los conjuntos más interesantes de pinturas excavados en los últimos años en el sudeste español. “Este hallazgo ilustra la riqueza de una residencia señorial del siglo II que se encontraba a las afueras de la ciudad romana de Allon, junto a la calzada que recorría por la costa su territorio, la actual comarca de la Marina Baixa”, indicó la edil.

La mayoría de estas pinturas se encontraban en el interior de la estancia 13 (de 10 m² excavados), una de las habitaciones de la parte residencial, que daba a un jardín porticado o viridiarium.

Durante la excavación, todos estos fragmentos se numeraron, se fotografiaron y se consolidaron por la restauradora de Vilamuseu antes de su extracción. Además, el departamento de Conservación ha realizado el trabajo para preservar de forma organizada y segura en los almacenes los restos para inventariarlos y catalogarlos.

Tras ponerse en contacto Vilamuseu con la catedrática Alicia Fernández, “comprobó que se trata de un conjunto relevante de decoración romana, y que merece una investigación detenida para conocer su técnica, materiales, motivos, esquema y composición, poniéndola en relación con otros conjuntos del Imperio romano e intentando determinar la presencia de un taller que trabajaba en consonancia o no con las modas imperantes en el momento”, agregó Llorca.

Durante el mes de febrero, ambos expertos están revisando ese gran número de fragmentos en los laboratorios de Vilamuseu, con ayuda del departamento de Conservación y Restauración, en un trabajo de puzle que está permitiendo entender cómo eran las paredes de la villa.

Gonzalo Castillo Alcántara explicó que “a partir del material, la primera conclusión es que se puede restituir prácticamente la totalidad del alzado, por tanto, podemos ofrecer una imagen más o menos próxima a la realidad de cómo estaría decorado este espacio”. Además, las primeras conclusiones refuerzan el punto de vista cronológico de que “estaría datada en el siglo II, ya que esta decoración encaja en la moda decorativa de otras ciudades cercanas como Cartago Nova (actual Cartagena)”.

Ambos investigadores recalcaron que hay un hecho que hace a los hallazgos excavados en la Villa Romana de Barberes Sud únicos: “En la zona superior de la pared, tenemos fragmentos con fondo blancos y guirnaldas. Se trata de un esquema que no tiene paralelos en pintura prácticamente en ningún enclave del Imperio Occidental y, probablemente, tampoco en el Oriental”. Y añadió que “es un esquema que solo documentamos en mosaicos y, sobre todo, a partir del siglo IV”.

En cuanto al punto de vista estético, “tenemos que entender estos espacios como cargados de elementos e imágenes. No es lo mismo pintar o decorar espacios de segundo orden como una cocina, a otros como espacios de recepción, como comedores o despachos”, indicó el investigador.

Tras estos estudios “in situ”, se realizará el trabajo de gabinete en cada una de sus universidades. Este dará paso a una restitución hipotética e ideal, así como su posterior reconstrucción virtual que “nos mostrará cómo fueron esas paredes en el momento de esplendor del Imperio romano y de la ciudad de Allon”, indicó la concejal de Patrimonio Histórico.

Durante el periodo de trabajo de ambos expertos en Villajoyosa, los investigadores se han alojado en la empresa local Seaward Suites, fruto de la colaboración público-privada que realizan las concejalías de Turismo y Patrimonio Histórico, junto a Vilahostur, asociación empresarial local. El objetivo es involucrar al sector privado en la “investigación y divulgación del extraordinario Patrimonio Histórico con el que cuenta nuestra ciudad y con los que se está trabajando de la mano para proporcionar un producto turístico de primer nivel”.

26 de febrero de 2026

La muralla del siglo XI y un edificio califal emergen durante las obras de los remontes de Cuenca

Los trabajos en la hoz del Huécar han sacado a la luz cinco hallazgos arqueológicos, entre los que se encuentran una antigua calzada y una posible construcción islámica que permitirá ampliar el conocimiento de la presencia de esta cultura en la ciudad.

Restos arqueológicos hallados durante los trabajos de construcción de los remontes de acceso al casco antiguo de Cuenca.

La ciudad de Cuenca estrenará remontes para acceder a su casco antiguo este verano. Una infraestructura con la que se pretende garantizar la movilidad universal entre el paseo del Húecar y el jardín de Cecilio Albendea, y cuya ejecución ha permitido sacar a la luz importantes restos arqueológicos, que aportan nuevas pistas sobre la historia de la ciudad.

Con algunos de estos hallazgos arqueológicos ya se contaba desde antes del inicio de los trabajos, no así con otros, que añaden nuevos elementos para acercarse a su pasado.

Entre estos descubrimientos destacan los restos de muralla del siglo XI, correspondientes al periodo de Alfonso VI, así como un posible edificio califal y vestigios de antiguas estructuras urbanas en la hoz del Huécar.

Son cinco en total los hallazgos de interés arqueológico que se han documentado durante la ejecución de las obras, que este martes han visto cómo se colocaban los primeros tramos de escaleras mecánicas. Trabajos cuyo avance se ha visto condicionado por la necesidad de estudiar y preservar estos restos.

El último de los descubrimientos se producía hace apenas dos semanas, durante la excavación del tramo final de escaleras, donde se identificaron restos de lo que parece ser un pavimento y la parte superior de una bóveda.

Según el arqueólogo responsable de los trabajos, Michel Muñoz, los restos han sido cubiertos de manera provisional para garantizar su conservación y permitir la continuidad de los trabajos, aunque se instalarán accesos específicos para que investigadores y especialistas puedan estudiarlos en el futuro.

Pero además, aún sigue tapado uno de los hallazgos, a la espera de una valoración arqueológica más detallada.

Calzada y posible barriada islámica
Y mientras llega esa evaluación, sí se van conociendo detalles de algunos de los restos que han aparecido durante las obras. Así, los trabajos arqueológicos han permitido identificar varios tramos de muralla y elementos asociados a la configuración medieval de la ciudad, lo que podría aportar nuevos datos sobre el papel de Cuenca en el periodo de Alfonso VI.

También se han localizado restos de lo que habría sido una antigua calzada y evidencias de viviendas que habrían sido arrasadas por una riada en el siglo XV y que no se llegaron a reconstruir.

Entre los hallazgos más relevantes figura una bóveda perteneciente a un edificio de época califal, cuyo uso aún no se ha determinado con certeza, aunque se baraja la posibilidad de que se trate de unos baños. La aparición de cerámicas y objetos como cuernos de cabra, utilizados como herramientas en talleres artesanales medievales, refuerza la hipótesis de que en esta zona de la hoz del Huécar existió una barriada islámica, lo que ampliaría la presencia de esta cultura en el casco antiguo más allá del entorno de San Martín.

Todos estos restos serán documentados de forma exhaustiva por el equipo arqueológico encargado de supervisar la obra, con el objetivo de compatibilizar el proyecto de accesibilidad con la conservación del patrimonio histórico.

Seis tramos de escaleras y ascensores
Hallazgos que se han producido en el marco de las obras de construcción de los remontes mecánicos de acceso al casco antiguo, una actuación que contará con seis tramos de escaleras mecánicas y ascensores para garantizar la movilidad en esta zona.

Una intervención que está siendo ejecutada por la empresa pública Tragsa -que también se encargará de la gestión de los remontes los primeros años- y cuenta con una inversión de 15 millones de euros. Trabajos que está previsto concluyan el próximo mes de junio, con el objetivo de que la infraestructura pueda estar en funcionamiento este verano.

Un proyecto que ha requerido un complejo trabajo técnico y arqueológico, con la instalación de micropilotes para estabilizar el terreno y la ejecución de estructuras de hormigón en los distintos tramos antes de colocar las escaleras. La aparición de restos históricos ha obligado a adaptar el ritmo de los trabajos, que también se han visto afectados por las intensas lluvias de las últimas semanas.

Los hallazgos arqueológicos, lejos de frenar el proyecto, se integrarán en la documentación histórica de la ciudad y permitirán ampliar el conocimiento sobre la evolución urbana de Cuenca, en un entorno donde la superposición de culturas sigue emergiendo cada vez que se interviene en el subsuelo del casco antiguo.

25 de febrero de 2026

Sale a la luz una parte del foro romano de Barcelona

Las obras de ampliación del Gran Hotel Barcino han propiciado el hallazgo que apunta a una posible reorientación del foro paralela al decumanus. Los restos, de gran relevancia histórica y arqueológica, han sido restaurados y musealizados. El conjunto quedará integrado en el subsuelo del edificio y será accesible para su visita pública.
Enlosado del foro romano. Sala grande. Foto: Jordi Amorós (Ager arqueología)

Durante las obras de ampliación del Gran Hotel Barcino , en la calle Hércules 3, se ha descubierto un pavimento monumental perteneciente al foro de la Barcino romana, un espacio central de la colonia. Los restos, de gran relevancia histórica y arqueológica, han sido restaurados y museizados. El conjunto quedará integrado en el subsuelo del edificio y será accesible para su visita pública.

Después de más de dos años de intervención arqueológica en el en el marco de las obras de ampliación del Gran Hotel Barcino del Grupo Gargallo en la casa Requesens, —de origen gótico (siglos XIV-XV), situada en las calles de Hércules 3 y Arlet 5—, se han terminado los trabajos de museización que permiten la visita de excepcionales instalaciones . La intervención, iniciada en junio de 2023 y finalizada en julio de 2025, ha sido dirigida por el arqueólogo Jordi Amorós , de la empresa AGER Arqueología , bajo la supervisión del Servicio de Arqueología de Barcelona (ICUB) y de los Servicios Territoriales de Cultura en Barcelona (Generalitat de Catalunya), y ha permitido sacarle a la inédita, así como otros restos arqueológicos de gran valor, que permiten replantear el urbanismo de la ciudad romana.

La colonia romana Iulia Augusta Faventia Paterna Barcino, fundada por el emperador Augusto entre los años 15-10 a . El foro , funcionaba como una gran plaza pública en el cruce de las calles cardo y decumanus máximos, los dos ejes viarios que articulaban la ciudad romana y que aproximadamente corresponden a los trazados de las actuales calles de la Llibreteria y calle del Call uno, y en la calle del Obispo, calle de la Ciudad y calle del Regomir el otro. En este espacio se concentraba la actividad política, administrativa y religiosa de la ciudad, estando presidido por el templo de Augusto , y podía acoger otros edificios públicos. Del templo todavía se conserva, en la calle del Paradís, el podio y cuatro columnas, con una altura total de 12 metros y hasta ahora era el único elemento arquitectónico conservado que podía relacionarse directamente con el espacio público del foro.

En este sentido, ya la luz de los nuevos hallazgos de Hércules 3 —que apuntan a una posible reorientación del foro paralela al decumanus— resulta más comprensible que en este sector del subsuelo pudieran conservarse también estructuras monumentales vinculadas a este ámbito central de la Barcino romana, aunque hasta hoy no se había contado con este documento.

Desarrollo de la intervención
Los trabajos se han desarrollado a lo largo de más de dos años. En la primera fase, iniciada en junio de 2023 en el marco de una intervención arqueológica preventiva para construir el foso de un nuevo ascensor de 6m2, la aparición inesperada de un pavimento de losas a 2,5 metros de profundidad cambió por completo la naturaleza del proyecto. Ante la importancia del hallazgo, expresada por el Servicio de Arqueología de Barcelona (ICUB) y los Servicios Territoriales de Cultura en Barcelona (Generalitat de Catalunya) la propiedad, Grup Gargallo, decidió ampliar el área de excavación de 6m2 a 80m2 y adaptar la obra para garantizar la preservación de los restos, e integrarlos en el sub de la administración competente en arqueología.

En una segunda fase, desarrollada entre mayo y julio de 2024, se llevaron a cabo trabajos de consolidación estructural de la casa Requesens con 70 micropilotajes para poder excavar con seguridad toda la Sala Gran donde se había localizado el pavimento.

Finalmente, entre febrero y julio de 2025 se completó la excavación de la Sala Gran y se intervino también en el patio de la casa gótica, donde aparecieron nuevos restos arqueológicos relacionados con el foro, así como de cronologías posteriores, culminando el proceso con la musealización de los restos para su visión pública desde el mes de septiembre de septiembre.

Descripción de los resultados
El elemento más espectacular es un pavimento de losas de piedra de Montjuïc de grandes dimensiones , datado en época fundacional de la colonia (15-10 aC), que ocupa 42 m², y se localiza, casi en su totalidad, en la Sala Gran, ahora museizada.

Las losas presentan una anchura variable, entre los 43 hasta 118 cm, y una longitud de hasta 149 cm, con un grosor de entre los 18 y 35 cm, para adaptarlas a la superficie irregular del sustrato geológico. El pavimento presenta una disposición en hiladas orientadas de noroeste a sudeste, es decir, perpendiculares al cardo y paralelas al decumanus , una orientación que coincide con la retícula urbana original de Barcino . Es la primera vez que se localiza en la ciudad un enlosado de estas características, por lo que junto con su ubicación, se ha relacionado el hallazgo con el espacio del foro de la colonia romana de Barcino . Aún está por determinar si el pavimento correspondería al espacio interior de un edificio público del foro -político, jurídico, religioso o comercial- o al espacio exterior de la plaza pública.

El pavimento queda delimitado en el sudeste por una potente estructura de hormigón romano, visible en el patio del hotel. A su lado se ubica un espacio enlosado flanqueado por dos pozos cuadrados de 2,6 metros de profundidad (9 pies romanos) , comunicados entre sí mediante un sifón. Estos dos pozos dejaron de estar en uso a mediados del siglo VI d. C., según el estudio de los materiales cerámicos.

Un sifón es un dispositivo que permite que el agua pase de un depósito a otro aprovechando la diferencia de presión y gravedad. En contextos romanos, esta técnica servía para regular el caudal, limpiar depósitos, garantizar la circulación continua del agua y evitar malos olores o estancamientos. En este caso, el sifón indica que estos pozos no eran simples recortes en el subsuelo, sino parte de un sistema hidráulico complejo, posiblemente relacionado con una fuente ornamental o con la gestión del agua en el espacio del foro. Es posible que esta estructura de hormigón romano, expoliada de antiguo, estuviera cubierta por elementos o placas de mármol, si tenemos en cuenta que en la excavación han aparecido más de 150 fragmentos de mármoles de importación –Carrara, Grecia continental, islas griegas del Egeo, Anatolia o Egi.

El enlosado del foro presenta un expolio importante en el extremo noreste, un fenómeno muy común en las construcciones de época altoimperial (siglos I–III d. C.), que a menudo sufrieron el arranque de losas y bloques de piedra en épocas posteriores para ser reutilizados en nuevas obras. Los materiales cerámicos que llenan los huecos dejados por estos expolios permiten situar la pérdida de la función cívica y el abandono progresivo de la plaza pública a inicios del siglo V dC, un período marcado por la crisis del Bajo Imperio (siglos IV–V dC), la quiebra de las estructuras administrativas romanas y la llegada de los visi.

Durante la tarde-antigüedad (siglos VI-VII dC), en la Sala Gran aparecen también varios muros y pavimentos, que indican una ocupación más compartimentada y de carácter doméstico del espacio del foro.

En el espacio del patio, construidos directamente sobre la estructura de hormigón altoimperial, aparecen dos muros de piedra con mortero de cal, paralelos a dos metros de distancia, y sesgados 14,5° del pavimento de losas altoimperial, indicios de un antiguo paso o calle que respondería a la reorganización urbana producida entre los siglos VI. Su trazado puede relacionarse con la iglesia paleocristiana de San Justo y Pastor, datada en el siglo VI, y de la que es visible hoy en día parte del ábside lobulado bajo la iglesia gótica actual, la misma calle de Hércules.

A partir de ahí, la actividad continúa en época altomedieval (siglos VIII-X d. C.), cuando se documentan nuevas transformaciones que reflejan un uso muy diferente respecto al que había tenido la plaza en época romana. También se han detectado los niveles arqueológicos relacionados con la construcción del edificio gótico (siglos XIV-XV), así como las posteriores reformas de época moderna y contemporánea. De este período destaca un silo medieval en el patio de la casa gótica. Con 3.000 litros de capacidad, su mitad inferior fue excavada en la antigua estructura de hormigón romano, y su mitad superior presenta un sistema constructivo en obra de fábrica, como los silos medievales de la domus de Sant Honorat. Este silo debió servir como principal almacén de grano de la casa gótica hasta la remodelación del patio en época moderna.

Durante la excavación se ha recuperado una gran cantidad de cerámicas de importación y 58 monedas , que sumadas al conjunto de mármoles, confirman la singularidad y monumentalidad del espacio y la larga secuencia de ocupación. Todos estos materiales se encuentran en fase de estudio.

Nueva hipótesis
Los hallazgos de Hércules 3 obligan a repensar la interpretación tradicional de la orientación del foro (Figura 1). Hasta ahora se asumía que el foro era paralelo al cardo máximo, ocupando buena parte de la zona del Palau de la Generalitat y la plaza Sant Jaume.

Ahora, los datos de la excavación apuntan con fuerza a una nueva orientación paralela al decumanus máximo, es decir, con un giro de 90°, lo que encaja perfectamente con la orientación del pavimento documentado y con su posición central en la Barcino romana. Esta reinterpretación permite entender mejor la disposición de los espacios públicos de la ciudad antigua y abre nuevas vías de estudio sobre su morfología urbana (Figura 2). Sin embargo, esta propuesta de reorientación del foro no entra a valorar si el templo de Augusto, ubicado en el mismo ámbito del foro, compartiría ese giro o mantendría su orientación tradicional, algo que esta nota de prensa no aborda y que queda abierto a futuras investigaciones.

La intervención de Hércules 3 constituye una aportación de gran importancia para el estudio del pasado romano de Barcelona, ​​al tiempo que ejemplifica el valor de la arqueología preventiva como herramienta esencial para preservar un patrimonio que es la única fuente de conocimiento de la ciudad antigua, antes de que éste se pierda de forma irremediable. Este tipo de intervenciones, a menudo condicionadas por los ritmos de la obra pública y privada, en este caso, son fundamentales para detectar restos desconocidos e integrarlos en el relato histórico de la ciudad, tal y como ha sucedido en este caso. Igualmente remarcable es el esfuerzo realizado por la propiedad, Grup Gargallo, que ha apostado por preservar íntegramente los restos, adaptar el proyecto arquitectónico e impulsar su musealización. Esta decisión –nada habitual en el sector privado por la inversión, los condicionantes técnicos y el impacto en los plazos de obra que comporta– ha permitido recuperar un espacio arqueológico único que quedará accesible para la ciudadanía y los visitantes. El conjunto se ha integrado en la ampliación del hotel y se convertirá en un nuevo punto de referencia para entender el origen y evolución urbana de la Barcelona romana.


24 de febrero de 2026

Hallan en la isla de Ons un maravedí de 1622 del reinado de Felipe IV

El hallazgo casual en la playa de As Dornas apunta a la actividad marítima y a la crisis monetaria del siglo XVII.
Maravedí hallado en la isla de Ons. | Europa Press

La playa de As Dornas, en la isla de Ons, en el municipio pontevedrés de Bueu, ha sido el escenario del hallazgo de un maravedí acuñado en 1622, durante el reinado de Felipe IV. La moneda, localizada de forma casual en una zona intermareal, constituye un testimonio de la circulación monetaria y de la actividad marítima histórica en el entorno del Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas de Galicia, según el informe preliminar elaborado por la Dirección del Parque.

El descubrimiento, adelantado por Faro de Vigo y confirmado por fuentes del Parque Nacional, se produjo sin intervención arqueológica planificada. Los técnicos barajan distintas hipótesis sobre cómo pudo llegar la pieza hasta la playa: una pérdida accidental, el arrastre desde un pecio o la movilización de sedimentos marinos.

Una moneda resellada en plena crisis monetaria
La pieza se encuentra en un estado de conservación "muy deteriorado", con fuerte corrosión y una pátina verde asociada a aleaciones de cobre expuestas durante largos periodos a ambientes marinos. Pese a ello, los elementos visibles han permitido una interpretación que el informe califica de "sólida".

En el anverso se distingue un escudo central muy erosionado. En el reverso aparece un castillo o motivo arquitectónico característico del cuartel de Castilla y la fecha visible de 1622. Además, se aprecia un resello con la inscripción ‘VIII’, propio de los realizados entre 1641 y 1642.

Ese resello se aplicó cuando se reutilizaron monedas antiguas para convertirlas en piezas de ocho maravedís, en el contexto de la crisis monetaria del siglo XVII. Con estos datos, el informe ratifica que la moneda original sería un maravedí de cobre acuñado durante el reinado de Felipe IV (1621-1665).

Testimonio de presencia humana en la isla
Aunque el valor económico de la pieza es "reducido", el informe preliminar subraya su interés histórico y etnográfico. La moneda constituye un testimonio de la actividad humana en Ons en época moderna, así como un elemento relevante para la interpretación del patrimonio marítimo del Parque Nacional.

El hallazgo se considera coherente con el contexto histórico documentado para la isla. Durante el siglo XVII existía un intenso tráfico marítimo entre puertos gallegos, portugueses y rutas atlánticas. Además, se registraba la presencia de marineros, pescadores y pobladores estacionales en la isla, así como naufragios en el entorno del archipiélago.

En este marco, la aparición de una moneda de circulación corriente refuerza la idea de una actividad humana continuada vinculada al mar y al intercambio comercial.

Un hallazgo en zona intermareal
La localización de la pieza en una zona intermareal añade complejidad a la interpretación de su origen exacto. Las corrientes, el movimiento de arenas y los temporales pueden desplazar objetos durante siglos antes de dejarlos al descubierto.

Entre las hipótesis planteadas figura la posibilidad de que la moneda proceda de un pecio cercano o que formara parte de objetos transportados por embarcaciones que recalaban en la isla. También se contempla que se trate de una pérdida accidental en tierra firme, posteriormente desplazada por la dinámica litoral.

En cualquier caso, la combinación de los elementos iconográficos y la datación visible ha permitido a los técnicos situar la pieza en un momento histórico concreto y relacionarla con procesos económicos documentados, como el resellado de moneda durante la crisis del siglo XVII.

Los próximos pasos previstos por la Dirección del Parque Nacional pasan por registrar el hallazgo en el inventario de bienes culturales del espacio protegido. Asimismo, se valorará su posible utilización en materiales divulgativos relacionados con el patrimonio histórico y marítimo del archipiélago.
(Fuente: El Faro de Vigo)

23 de febrero de 2026

La Policía Nacional recupera más de 800 piezas arqueológicas en Almería

La actuación se ha centrado en la entrega voluntaria de un gran lote por parte de una mujer residente en Níjar

La Unidad de la Policía Nacional Adscrita a la Comunidad Autónoma de Andalucía ha finalizado una fase de control del patrimonio histórico en la provincia de Almería que ha resultado en la intervención de 802 piezas y restos arqueológicos durante el pasado año 2025.

Esta actuación se ha centrado principalmente en la entrega voluntaria de un extenso lote por parte de una ciudadana residente en Níjar. La colección, reunida a lo largo de varias décadas, incluye aproximadamente 800 objetos procedentes de diversos yacimientos almerienses, además de material lítico originario de otros puntos de España y de Francia, con referencias específicas a la zona de Lascaux.

El inventario recuperado destaca por su variedad cronológica y tipológica. Entre los objetos se encuentran herramientas de industria lítica, un punzón de hueso, fragmentos cerámicos de las edades del Cobre y del Bronce, piezas de origen íbero y romano, así como fíbulas, lucernas romanas y medievales y una serie de monedas de distintas épocas. Un factor relevante de esta intervención es que el material contaba con documentación previa, lo que facilita su posterior estudio y contextualización científica.

Traslado al Museo de Almería y análisis técnico
Los bienes han sido depositados en el Museo de Almería, donde han sido examinados esta mañana por el delegado territorial de la Consejería de Cultura y Deporte, Juan José Alonso. Tras su recepción, las piezas pasan a integrarse en la Colección Museística de Andalucía para iniciar su fase de catalogación técnica.

Actualmente, el procedimiento administrativo y policial permanece abierto. Los expertos se encuentran en pleno proceso de análisis del material para determinar su estado y valor histórico exacto. Una vez concluyan las labores de registro y estudio por parte de los técnicos del museo, estos restos arqueológicos quedarán a disposición de futuras investigaciones especializadas y de la programación expositiva del centro, asegurando así su custodia y el acceso público a este legado.

Esta operación de la Unidad Adscrita, realizada en ejercicio de sus funciones de policía judicial y administrativa, permite que bienes de procedencia privada se incorporen al inventario público para su conservación reglamentada.

20 de febrero de 2026

Un nuevo estudio extiende las fronteras del ritual íbero de las cabezas cortadas

El descubrimiento, liderado por investigadores de la UAB, permite ampliar la frontera sur de esta práctica, tradicionalmente asociada a los indigetes y layetanos que habitaron al norte del río Llobregat.

© Marta Riba-Vidal

Las cabezas cortadas son cráneos decapitados y tratados para ser expuestos públicamente. Fue una práctica de los pueblos íberos que habitaron en el noreste de la península ibérica entre los siglos VI y II antes de nuestra era, y también entre los grupos celtas del centro y sur de Europa. Hasta ahora, en el noreste de la península ibérica se habían encontrado evidencias del ritual en los grupos de indigetes, como Ullastret (Ullastret, Girona), y de layetanos, en los yacimientos de Burriac (Cabrera de Mar, Barcelona) y Ca n’Oliver (Cerdanyola del Vallès, Barcelona), entre otros.

Los cinco restos craneales de Olèrdola son los primeros que se identifican en un yacimiento cosetano. Los diez fragmentos del asentamiento ilergete del Molí d’Espígol se recuperaron en intervenciones anteriores pero no habían sido estudiados hasta ahora.

«Los análisis bioantropológicos y de residuos nos han permitido identificar lesiones producidas con objetos cortantes en un momento próximo a la muerte. Por su disposición, profundidad y localización, son compatibles con el ritual de las cabezas cortadas. También hemos podido constatar en los restos de Olèrdola la presencia de sustancias vegetales que se habrían podido utilizar en su tratamiento o exposición», explica Rubén de la Fuente, investigador de la UAB y coordinador de la investigación.

«Son resultados que nos obligan a replantear el marco cultural del ritual, que hasta ahora se consideraba propio solo de los pueblos del norte del Llobregat, y apuntan a una dispersión territorial más amplia de lo que pensábamos», señala Eulàlia Subirà, coordinadora del estudio e investigadora del Instituto Catalán de Arqueología Clásica durante la investigación.

Mapa del nordeste de la península ibérica con la localización de Olèrdola, el Molí d’Espígol y otros yacimientos mencionados en el artículo.

Olèrdola, marcas poco frecuentes y resina de pino para el tratamiento
Los fragmentos del yacimiento de Olèrdola, todos de la parte frontal del cráneo y del rostro, pertenecieron a un mismo individuo masculino joven (de entre 8 y 15 años), mientras que los del Molí d’Espígol correspondían a tres individuos diferentes, uno de los cuales también era un hombre joven. El equipo de investigación no ha podido determinar marcas de decapitación, puesto que falta la parte inferior de los cráneos, pero sí el tipo y la orientación de los golpes, así como, en el caso de Olèrdola, marcas que se habrían hecho en los maxilares con una herramienta muy delgada, del tamaño de las agujas encontradas en otros yacimientos ibéricos y descritas en relación con las cabezas cortadas, como en Puig Castellar (Santa Coloma de Gramenet, Barcelona). «Estas marcas se hicieron para descarnar el cráneo y nos indican que, además del cuero cabelludo, también se levantó la piel del rostro del individuo. Es una práctica poco frecuente, pero que está documentada en el ritual en yacimientos europeos de Francia y Reino Unido», explica Eulàlia Subirà.

El análisis de los residuos orgánicos que los fragmentos de Olèrdola tenían adheridos provenientes del suelo donde el cráneo fue depositado indicó la presencia de biomarcadores de grasas animales y vegetales, como resinas de pino, aceites o ceras, que podrían interpretarse como productos para el tratamiento de la cabeza como parte del ritual funerario.

El equipo de investigación comparó también la composición del suelo adherido a los huesos de Olèrdola con muestras de fauna, sedimento y vegetales de alrededor del yacimiento para obtener información sobre la procedencia del individuo. Los resultados del análisis isotópico de los valores de estroncio no coinciden, lo que podría indicar una procedencia foránea. «Con los análisis isotópicos registramos la movilidad en un momento muy inicial de la edad adulta; por lo tanto, es razonable plantear que fuera una persona que se desplazó a Olèrdola posteriormente o bien que el cuerpo ¾o el cráneo¾ fue trasladado después de morir», argumenta Rubén de la Fuente.

Localización en construcciones singulares
Los restos craneales de ambos yacimientos fueron localizados en espacios significativos: habituales y que podrían haber tenido un carácter ideológico o simbólico. En el caso de Olèrdola, en la planta baja de una de las dos torres de la muralla que flanqueaba la puerta de entrada al poblado, por lo que «es probable que estuviera expuesto en la misma torre o en la entrada del recinto», señala De la Fuente. Los restos del Molí d’Espígol se recuperaron en un «espacio de uso indeterminado, pero lo suficientemente particular arquitectónicamente para que fuera un lugar prominente o emblemático del asentamiento».

Los hallazgos de este estudio aportan una información valiosa a un registro bioantropológico muy limitado, debido a que el ritual funerario de las comunidades íberas era la cremación, y contribuyen a profundizar más en el valor simbólico o ideológico del ritual de exposición de las cabezas cortadas como trofeo. Estos rituales, presentes en muchas culturas, están vinculados mayoritariamente a enemigos de guerra y a la ostentación de poder y prestigio. Las cabezas cortadas no son exclusivas en hombres, también se han identificado cráneos de mujeres y en algún individuo que habría podido pertenecer a la comunidad. «En la península ibérica no disponemos de fuentes clásicas que hablen extensivamente de este tema, al contrario de lo que pasa, por ejemplo, con los grupos galos que habitaron en lo que hoy es Francia. Los registros arqueológicos nos ayudan a entender mejor esta práctica entre los íberos y la posible relación que podría haber tenido con el mundo céltico o galo», señalan los investigadores.

Artículo de referencia: De la Fuente-Seoane, R., Molist, N., Principal, J., Riba-Vidal, M., Tarifa-Mateo, N. y Subirà, M. E. (2025). «‘Cabezas cortadas’ iberas en contextos cosetanos e ilergetes. Nuevas aportaciones bioantropológicas en El Molí d’Espígol (Tornabous, Lleida) y Olèrdola (Olèrdola, Barcelona)». Trabajos de Prehistoria, 82 (2): 1049. DOI: https://doi.org/10.3989/tp.2025.1049.

19 de febrero de 2026

Aparecen restos arqueológicos en la punta de la Banya del Delta del Ebro

Podrían corresponder a un asentamiento humano o instalaciones vinculadas a la actividad salinera y defensa del territorio

El temporal Harry ha dejado al descubierto los restos de unas estructuras de piedra en el litoral en la punta de la Banya, en el Delta del Ebro. El hallazgo está junto a la playa, a pocos metros de la entrada en las salinas de la Trinitat, mar afuera del istmo del Trabucador.

«Sufrimos una regresión anual de cuatro metros en este punto y ahora han aparecido estas estructuras, restos de un asentamiento humano», ha apuntado Cristian Jensen, director de la Fundación Salines Marines. Los arqueólogos del Departament de Cultura de las Terres de l'Ebre han hecho una primera visita sobre el terreno e iniciarán un estudio para documentar el hallazgo. No se descarta una intervención del centro de arqueología subacuática si se acredita un valor arqueológico relevante.

El director de los servicios Territoriales de Cultura, Manel Zaera, ha asegurado que se iniciará una investigación, conjuntamente con la dirección general de Políticas del Litoral y Costas, para poder documentar el hallazgo y determinar a que corresponden los restos estructurales que han aparecido la punta del Cuerno después de los últimos episodios meteorológicos. «Las hipótesis, a pesar de que no sabemos si puede ser, es que sean restos de antiguas salinas o estructuras defensivas».

Existen mapas, tanto del siglo XVI como del siglo XVIII, donde aparecen torres defensivas en estos espacios del Delta, pero la ubicación a los mapas no es exacta y no se puede concluir que el hallazgo tenga nada a ver. «No tenemos información para dar ninguna conclusión ni tener una orientación, pero sea cual sea es parte del patrimonio del territorio», ha dicho Zaera. «Siempre es muy importante documentarlo y dejar constancia que aquí había algo que en su momento tuvo interés en la zona de las Salinas o para la protección del delta de la época a la cual se corresponda», ha añadido el director ebrense de Cultura.

Si se puede comprobar un valor arqueológico relevante, una intervención no será fácil porque los restos están en la playa y todavía medio tapadas por la marea. «Hay agua y estamos valorando si tiene que venir el centro de arqueología subacuática o si tenemos que montar algún tipo de estructura», ha avanzado Zaera. «Primero tenemos que saber y tener toda la información necesaria para decidir como se aborda este estudio», ha remarcado.

El equipo de arqueólogos y expertos han visitado también otra estructura que se ha descubierto con los temporales más cerca de las salinas, «unos posibles restos de divisiones de cristal·litzadors». De hecho, desde la Fundación Salinas Marines, Cristian Jensen, confía que el hallazgo pueda ayudar a conocer los orígenes de la actividad salinera a la punta del Cuerno. Hay algunos indicios, «pero no se sabe del cierto» que la producción de sal al delta del Ebro «pueda datar de época romana», pero la actividad concreta a las salinas de la Trinidad está documentada desde hace unos 150 años, aproximadamente. «De las salinas viejas, que dicen, desgraciadamente, no tenemos documentación ni ningún estudio, y es una de las cosas que nos gustaría saber: de cuando data la actividad salinera aquí a la Punta del Cuerno», ha dicho Jensen.

18 de febrero de 2026

Cae un muro y aparece un posible yacimiento íbero en la colina del Castell de Paüls (Tarragona)

Los arqueólogos también encuentran cerámicas de etapa andalusí y medieval y restos bélicos de la Guerra Civil

El desprendimiento de un muro en el Castell de Paüls (Baix Ebre) ha puesto al descubierto un importante hallazgo. Los restos recogidos en superficie constatan la presencia de un posible yacimiento íbero o anterior, del que no se tenía ningún indicio hasta ahora.

El conjunto de fragmentos de cerámica ibérica y diversos elementos de la primera edad del Hierro o final del Bronce constatan estas ocupaciones humanas en la Protohistoria, en la colina paulense.

En la prospección arqueológica también se han encontrado fragmentos de cerámica medieval y de etapa andalusí -por los acanalados de la decoración-, y en el relleno del margen afectado ha aparecido una bala de fusil y una lata de conserva de las que alimentaban a las tropas en la Guerra Civil.

El hallazgo ha cogido por sorpresa a los arqueólogos y al Ayuntamiento de Paüls. Del Castell, ubicado en lo más alto de la colina del pueblo, se conocían los vestigios medievales y se intuían los islámicos, pero nunca se había encontrado ni documentado ningún elemento anterior.

La primera vez que la fortaleza aparece documentada es en 1168, cuando el rey Alfonso I, el Casto, lo dio a varios caballeros. El complejo defensivo pasó por varias manos hasta 1239, cuando Joan Despuig concedió la carta de población a los habitantes del pueblo. Actualmente, del castillo quedan importantes partes de la muralla y algunas cerraduras constructivas y la iglesia de la Natividad de Santa María, que está integrada dentro del recinto defensivo.

La acumulación de lluvia provocó hace unas semanas un desprendimiento en un pedazo de los muros contemporáneos que rodean la iglesia. Antes de reconstruirlo, se realizó un control arqueológico “sencillo”, una revisión de las tierras removidas por el desprendimiento y una inspección en superficie por todo el recinto del castillo. El arqueólogo Ramon Ferrer, de la empresa IBER, recogió decenas de elementos de cerámica y la sorpresa ha sido encontrar fragmentos ibéricos y preibéricos.

“Aquí en el castillo de Paüls no se había documentado hasta ahora una ocupación humana tan antigua”, ha remarcado Ferrer. El alcalde Enric Adell ha reconocido que están “muy contentos” con esa “agradable sorpresa”. “Sabíamos de la ocupación medieval y probablemente andalusí, y en cuestión de unos días hemos pasado del siglo X, a constatar ocupaciones en el siglo lV o V antes de Cristo. Hemos dado un salto de quince o veinte siglos en la historia del pueblo”, ha remarcado el alcalde.

Museu de les Terres de l'Ebre
Los restos recogidos en la intervención preliminar se conservarán en el Museu de les Terres de l'Ebre de Amposta y el equipo de gobierno de Paüls no descarta realizar nuevas intervenciones para conocer más detalles del yacimiento protohistórico.

El consistorio ultima un proyecto de consolidación y rehabilitación de las murallas y de la torre con la financiación del 2% Cultural, después de que se recuperara la titularidad del recinto.

“Ahora todavía hay más ganas de seguir investigando qué ocupaciones humanas había en nuestro pueblo. Hace ilusión por seguir profundizando en este proyecto de recuperación del castillo y también de la historia de nuestro pueblo, que tiene más siglos de lo que pensábamos”, ha dicho Adell.
(Fuente: La Vanguardia)