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20 de octubre de 2026

Descubiertos los restos humanos más antiguos de Navarra

Se trata de tres metacarpos y una falange de neandertal.
Los restos, con una antigüedad de entre 44.000 y 49.000 años fueron descubiertos en la cueva de Abauntz (valle de Ultzama, Navarra), y suponen “un hallazgo importante a nivel internacional”.
La cueva de Abauntz reescribe la prehistoria de Navarra con el hallazgo de sus primeros restos neandertales. GOBIERNO DE NAVARRA

La Presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite Navascués, ha participado en la presentación de los fósiles humanos encontrados en la cueva de Abauntz. El equipo arqueológico de Abauntz, encabezado por Mikel Arlegi y Andion Arteaga, ha presentado seis huesos de un neandertal adulto de sexo masculino, en concreto, tres metacarpos y una falange de la mano derecha, así como dos fragmentos identificados mediante análisis de proteínas. Este hallazgo supone el descubrimiento de los restos humanos más antiguos hasta la fecha en Navarra, así como del primer neandertal identificado en el territorio.

Los restos fósiles han sido datados entre 44.000 y 49.000 años de forma directa con la prueba del carbono-14, lo que ha permitido situarlos entre los últimos neandertales antes de su extinción. De acuerdo al equipo encargado de la investigación, la combinación de dataciones directas junto con la excelente conservación de ADN que presentan, convierte este descubrimiento en un referente internacional para comprender la evolución de esta especie y los procesos que los llevaron a su extinción.

Este hallazgo ha sido presentado este lunes en la Casa del Concejo de Arraitz, en un acto en el que ha participado la Presidenta Chivite. Durante su intervención, la Presidenta ha dado la enhorabuena al equipo arqueológico que ha trabajado en la excavación, y ha destacado que hallazgos como estos permiten rellenar huecos tanto en la historia de Navarra a nivel local como en la propia historia de la humanidad.

Chivite ha recordado asimismo también otros hallazgos arqueológicos de gran peso descubiertos en la Comunidad, como el Hombre de Loizu, la Mano de Irulegui o el esqueleto casi completo de un bisonte con una punta de flecha de un cazador de hace 4.000 años, encontrado en una sima de Urbasa. Todos estos descubrimientos, en opinión de la Presidenta, despiertan un enorme interés por la ciencia, la arqueología y el conocimiento de la historia, algo que sirve según ha destacado para inmunizar ante las prisas y el individualismo.

En el acto de presentación de los restos ha participado también la consejera de Cultura, Deporte y Turismo, Rebeca Esnaola, así como los alcaldes de Arraitz, Aitor Guelbenzu, y Ultzama, Martín María Picabea. Asimismo, han asistido los directores del proyecto científico responsable de la excavación, Andion Arteaga y Mikel Arlegi, así como el director general de Cultura-Institución Príncipe de Viana, Ignacio Apezteguía.

Una ventana a los últimos neandertales de Europa
Los restos de Abauntz permiten investigar una etapa crucial en la historia de los neandertales, previa a su desaparición y la expansión de Homo sapiens en el continente europeo, hace unos 40.000 años.
Además, los estudios genéticos de los restos han demostrado una excepcional preservación de ADN. Su análisis, actualmente en curso, permitirá profundizar en los procesos que precedieron a la desaparición de esta especie.

Navarra, un territorio clave para estudiar las conexiones prehistóricas
La localización geográfica de Abauntz, en una zona de paso natural entre ambos lados de los Pirineos, ofrece una posición privilegiada para investigar las dinámicas de movilidad de las poblaciones prehistóricas.

El hallazgo cubre un vacío en el registro conocido de restos neandertales en Navarra y abre nuevas vías para estudiar la presencia y dinámicas poblacionales de estos grupos en la región.

Un hallazgo de gran potencial científico
La combinación de restos humanos directamente datados y con ADN preservado, convierte a Abauntz en un yacimiento de especial interés para el estudio de los últimos neandertales europeos. La posibilidad de relacionar la información genética con una cronología precisa y con el contexto arqueológico ofrece un marco único para investigar estas poblaciones.

Los trabajos de excavación y análisis continúan. Los futuros resultados permitirán conocer mejor cómo vivieron los últimos neandertales de Abauntz y qué lugar ocuparon las poblaciones del Pirineo occidental en los últimos capítulos de la historia neandertal.

Cueva de Abauntz
La cueva de Abauntz está situada en Arraitz-Orkin, en el valle de Ultzama, y es uno de los principales yacimientos prehistóricos de Navarra. Su secuencia arqueológica documenta cerca de 50.000 años de presencia humana, abarcando desde ocupaciones neandertales hasta de época romana, pasando por diferentes culturas paleolíticas, el Neolítico y la edad de los metales.

Entre los hallazgos más reconocidos en esta cueva se encuentra el denominado Mapa de Abauntz, un bloque del periodo magdaleniense (último periodo del Paleolítico Superior) datado en torno a 13.600 años, cuyos grabados han sido interpretados como una de las representaciones cartográficas más antiguas de Europa occidental.

Su hallazgo y posterior estudio se deben al equipo dirigido por Pilar Utrilla de la Universidad de Zaragoza quien dirigió las anteriores campañas de excavación en la cavidad. Actualmente el Mapa de Abauntz está expuesto en el Museo de Navarra.

Las excavaciones en curso se centran actualmente en los periodos más antiguos identificados en la cueva, orientados a conocer mejor las dinámicas poblacionales y las estrategias de subsistencia de estos últimos grupos neandertales que habitaron Abauntz.

El proyecto
El proyecto, dirigido por Andion Arteaga y Mikel Arlegi, investigadores del Centre of New Technologies (Universidad de Varsovia, Polonia), el IPHES-CERCA y el Musée de l’Homme (París, Francia) respectivamente, reúne a más de veinticinco especialistas de diferentes disciplinas. Las dataciones, los análisis de paleoproteómica y el estudio de ADN se están realizando en colaboración con la Universidad de Viena (Austria) y el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania).

La investigación ha sido posible gracias al apoyo y la colaboración de Gobierno de Navarra, a través de la dirección general de cultura-Institución Príncipe de Viana, Ayuntamiento del Valle de Ultzama, Concejo de Arraitz-Orkin, y Fundación Palarq. Los restos hallados serán expuestos en el Museo de Navarra una vez finalice la investigación en curso.

13 de octubre de 2026

Las obras del metro de Sevilla destapan una necrópolis andalusí

Los trabajos de construcción de la línea 3 Norte del Metro de Sevilla han permitido identificar 214 enterramientos en una necrópolis andalusí de los siglos XI al XIII.
Hallazgo inesperado en Sevilla bajo las obras de metro. (Europa Press/Joaquín Corchero)

Las obras del Metro de Sevilla han sacado a la luz un importante hallazgo arqueológico en el distrito Macarena. Bajo una de las principales vías de esta zona de la capital hispalense han aparecido más de 200 esqueletos de época medieval, un descubrimiento que permite conocer nuevos detalles sobre las comunidades que habitaban los alrededores de la ciudad hace casi mil años. La intervención arqueológica, iniciada a principios de 2026, ha revelado una extensión de enterramientos mucho mayor de la prevista inicialmente.

En concreto, los trabajos de construcción de la línea 3 Norte del Metro de Sevilla han permitido identificar 214 individuos en una necrópolis andalusí de los siglos XI al XIII. Los restos se encuentran en la avenida Doctor Fedriani, a la altura del Parque Infantil El Cerezo y cerca del Hospital Virgen Macarena. Aunque las primeras excavaciones localizaron unas 40 fosas funerarias, el número aumentó progresivamente durante los nueve meses de investigación desarrollados entre enero y septiembre.

Una necrópolis medieval bajo las obras del Metro de Sevilla
El cementerio descubierto ocupa aproximadamente 50 metros del tercer subtramo de la línea 3, cuya longitud total alcanza los 1.013 metros. Según los investigadores, se trata de una gran maqbara, término árabe utilizado para designar un cementerio. Los enterramientos presentan características propias de la tradición funeraria islámica, con los cuerpos colocados sobre el costado derecho y orientados hacia La Meca. Además, la sencillez de las sepulturas, generalmente sin ataúdes ni objetos funerarios, coincide con las costumbres de aquella época.

Por otra parte, los arqueólogos consideran que esta necrópolis podría estar relacionada con una antigua alquería dedicada a la agricultura y la ganadería. Esta hipótesis explicaría la presencia de un cementerio utilizado durante generaciones en las afueras de la Sevilla islámica. Sin embargo, todavía no se ha localizado el asentamiento donde vivían sus habitantes. Tampoco se conoce la extensión completa del espacio funerario, ya que los enterramientos parecen continuar más allá de la superficie excavada.

Qué ocurrirá con los 214 esqueletos encontrados en la Macarena
El descubrimiento abre nuevas posibilidades para estudiar la vida cotidiana durante el periodo andalusí. De hecho, está prevista una segunda fase de excavación que permitirá investigar otras zonas y determinar si existen más tumbas. Asimismo, los análisis antropológicos podrían proporcionar información sobre la edad, el sexo, la alimentación y las enfermedades de las personas enterradas, aspectos fundamentales para reconstruir las condiciones de vida de aquella comunidad medieval.

9 de octubre de 2026

Presentado el texto del Plan Nacional de Arqueología

Este Plan establece un marco conjunto de trabajo desde el diálogo, la coordinación y el consenso, de todas las Administraciones públicas con competencias en patrimonio arqueológico y paleontológico. La biblioteca del Instituto del Patrimonio Cultural de España acogió el acto de presentación del texto.

La biblioteca del Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) acogió ayer jueves la presentación del texto definitivo del Plan Nacional de Arqueología. Se trata de un documento que establece un marco común para la gestión del patrimonio arqueológico, aprobado en octubre del pasado año en el 97º Consejo de Patrimonio Histórico, reunido en la Real Academia de España en Roma.

Cuatro décadas después de la primera iniciativa orientada a establecer este marco común, hoy se presenta este Plan Nacional de Arqueología y se conforma y celebra la primera reunión de la Comisión de Seguimiento del Plan, en la que participan representantes de instituciones culturales tanto nacionales como autonómicas. Asimismo, se organizarán diversos grupos de trabajo en torno a temas como la profesionalización de la gestión del patrimonio arqueológico y la conservación del patrimonio arqueológico ante el cambio climático, entre otros

El Plan Nacional de Arqueología tendrá una vigencia inicial de diez años, con una revisión prevista a los cinco. Ha sido redactado y consensuado en el seno de una comisión de redacción formada por personas expertas y representantes de las administraciones autonómicas, bajo la coordinación de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura, a través de la Subdirección General de Coordinación y Gestión de Bienes Culturales y la Subdirección General del Instituto del Patrimonio Cultural de España.

La publicación online del Plan Nacional se presentó en el 98º Consejo de Patrimonio Histórico, celebrado en Sigüenza el 9 de abril de 2026. Desde entonces, se han realizado diversos actos de comunicación con agentes y colectivos del sector, así como un encuentro en el marco de las Jornadas Europeas de Arqueología. En lo sucesivo, está previsto ofrecer conferencias divulgativas en diferentes universidades y espacios de trabajo.

La aprobación de este Plan Nacional reviste una especial relevancia, al tratarse de un instrumento largamente esperado por el sector. El patrimonio arqueológico constituye un ámbito de actuación de gran importancia y carácter transversal, por lo que resultaba fundamental que ocupara un lugar central en el marco de los Planes Nacionales.

Sobre el Plan Nacional de Arqueología
El Plan Nacional de Arqueología es un documento que establece un marco conjunto de trabajo desde el diálogo, la coordinación y el consenso, de todas las Administraciones públicas con competencias en patrimonio arqueológico y paleontológico. En este sentido, el plan no solo crea un espacio de encuentro para investigar, consensuar y aplicar procedimientos, criterios y metodologías, sino que también propone diseñar una programación coordinada de actividades adaptadas a las necesidades de este patrimonio; desde actuaciones de protección, conservación, restauración, investigación y documentación, hasta las estrategias de formación, difusión y gestión.

El Plan Nacional de Arqueología nace con el propósito de fomentar y fortalecer la colaboración y coordinación entre las administraciones públicas y el resto de agentes implicados en la gestión, conservación y protección del patrimonio arqueológico y paleontológico. Se concibe como un espacio de encuentro y una guía básica de trabajo que pretende fomentar la aplicación de criterios de buenas prácticas profesionales, fomentar el conocimiento experto, resignificar la arqueología como derecho cultural y establecer las bases para una futura actualización de normativa en la materia.

8 de octubre de 2026

Un yacimiento español revela el dominio de la madera por parte de los neandertales

Este material se integraba en múltiples actividades de su vida cotidiana, con una tecnología diversa que incluía lanzas, herramientas, recipientes y elementos estructurales, además de un singular objeto con forma de maza. Todos ellos han sido hallados en el yacimiento de Abric Romaní, en Barcelona.

Las herramientas de piedra han dominado durante décadas nuestro conocimiento de la tecnología neandertal. Pero una parte fundamental de su cultura material prácticamente no ha llegado hasta nuestros días: la madera.

El estudio de 597 restos procedentes de 16 niveles arqueológicos del yacimiento del Abric Romaní, en Capellades (Barcelona), muestra que los neandertales hacían un uso recurrente y diverso de esta materia prima: como combustible, pero también para fabricar armas, herramientas y objetos domésticos y, posiblemente, para construir o acondicionar los espacios que habitaban.

El conjunto ofrece una imagen muy poco habitual de un material que, debido al carácter perecedero de la madera, casi siempre queda fuera del registro arqueológico.

El estudio, publicado en la revista Science Advances, presenta por primera vez un análisis conjunto de los restos de madera recuperados a lo largo de más de cuatro décadas de excavaciones en el Abric Romaní.

La investigación está liderada por Palmira Saladié, investigadora del IPHES-CERCA y profesora asociada de la Universitat Rovira i Virgili (URV), y cuenta con un amplio equipo de personal investigador y técnico del IPHES-CERCA y de la URV, junto con especialistas de varias universidades españolas y extranjeras.

Hasta ahora ya se conocían evidencias de que los neandertales trabajaban la madera gracias a objetos recuperados en otros yacimientos europeos. Lo que hace singular al Abric Romaní es que permite seguir la presencia de la madera a lo largo de miles de años y en sucesivas ocupaciones de un mismo espacio habitado.

La secuencia, que abarca ocupaciones neandertales de entre aproximadamente 62 000 y 40 000 años de antigüedad, muestra que la madera no era un recurso ocasional, sino una parte fundamental de la vida de estos grupos.

Además, las excepcionales condiciones de conservación del yacimiento permiten, además, aproximarnos a estos espacios habitados prácticamente en toda su complejidad.

La tecnología más allá de la piedra
Hogares, herramientas de piedra, restos de fauna y elementos de madera aparecen en un mismo contexto y permiten reconstruir no solo qué hacían los neandertales, sino también cómo distribuían las actividades, gestionaban los recursos y organizaban el espacio.

“El aspecto más extraordinario del Abric Romaní es que podemos ver cosas que habitualmente desaparecen. Tenemos los hogares, las herramientas de piedra, los animales que procesaron y también la madera. Cuando lo ponemos todo en conjunto podemos entender no solo qué hacían los neandertales, sino también cómo organizaban el espacio en el que vivían, gestionaban el fuego y los recursos y desarrollaban sus actividades cotidianas”, explica Saladié, investigadora del IPHES-CERCA y coordinadora del estudio.

La mayor parte del registro está formada por troncos, ramas, ramitas, raíces y acumulaciones de leña. Entre estos restos, sin embargo, el equipo ha identificado 13 elementos manufacturados o utilizados por los neandertales: objetos domésticos, elementos constructivos, herramientas y armas.

Destacan dos lanzas de madera (una de 2,45 metros) y un objeto excepcional fabricado en una sola pieza, con un mango diferenciado y una cabeza apuntada, interpretado como una posible maza.

En conjunto, los restos muestran una tecnología de la madera muy diversa, vinculada a actividades que van desde la caza y el procesamiento de alimentos hasta el uso del fuego y el acondicionamiento de los espacios habitados.

“La madera nos permite recuperar una parte fundamental del mundo neandertal que habitualmente es invisible en el registro arqueológico. Lo que vemos en el Abric Romaní es que este material formaba parte de muchas actividades de su día a día y que, por tanto, la tecnología neandertal iba mucho más allá de la piedra”, concluye Josep Vallverdú, investigador del IPHES-CERCA y profesor asociado de la Universitat Rovira i Virgili (URV).

La otra cara de la tecnología neandertal
A diferencia de la piedra, la madera raramente se conserva en el registro arqueológico. El Abric Romaní es una excepción gracias a la formación de tobas: el carbonato cálcico recubrió la madera y, cuando esta se descompuso, quedó su impronta en forma de molde de toba carbonatada. En algunos casos, estas improntas son tan precisas que permiten observar características histológicas de la madera.

Esta conservación excepcional permite conocer un amplio abanico de elementos: posibles recipientes o bandejas de corteza, una estructura formada por palos cruzados, elementos que podrían haber tenido una función estructural, objetos apuntados, posibles palos excavadores y armas.

Dos lanzas de hasta 2,45 metros
Entre los hallazgos más destacados se encuentran dos lanzas de madera recuperadas en el nivel R. Una mide 2,45 metros de longitud y presenta una morfología compatible con una lanza de empuje, es decir, concebida para ser utilizada a corta distancia. De la segunda se conservan 1,99 metros; también tiene un extremo apuntado y muestra evidencias claras de que la madera fue trabajada intencionadamente.

Una de las lanzas apareció en un mismo contexto arqueológico con restos de ciervo, otros elementos de madera y estructuras de combustión. Esto no permite afirmar que se utilizara para cazar estos animales, pero sí ofrece una imagen poco habitual de diferentes actividades desarrolladas en un mismo espacio.

Las dos piezas amplían, además, el escaso registro de armas de madera conservadas del Paleolítico europeo, conocido sobre todo a partir de yacimientos como Schöningen y Lehringen, en Alemania.

Una pieza sin paralelos claros conocidos
Otra pieza es mucho más difícil de interpretar. Procede del nivel P y fue fabricada en una sola pieza de madera, con un mango claramente diferenciado de unos 16 centímetros y un extremo ensanchado y apuntado que le confiere una forma similar a una maza. Las estrías longitudinales que conserva en la superficie, producidas durante el raspado, muestran que la pieza fue modelada deliberadamente.

Su función, sin embargo, continúa abierta a la interpretación. La morfología de la pieza es compatible con un instrumento de percusión y podría haber sido utilizada en actividades de caza o haber tenido otros usos.

Los autores señalan que los paralelos etnográficos muestran que objetos de este tipo pueden tener también un significado simbólico o social, aunque esta función sigue siendo demasiado difícil de determinar.

Madera para muchas actividades cotidianas
Las armas son solo una parte del registro. Cuatro piezas de corteza carbonizada y aplanada han sido interpretadas como posibles recipientes o bandejas. Su proximidad a los hogares sugiere que podrían estar relacionadas con actividades domésticas, aunque no es posible determinar su función con certeza.

Algunas de estas piezas están hechas con corteza de enebro, pese a que el pino es, con diferencia, la madera predominante tanto como combustible como entre buena parte de los objetos trabajados.

El equipo plantea que la elección del enebro podría responder a las propiedades de su corteza, fibrosa y flexible y potencialmente adecuada para fabricar recipientes ligeros y resistentes, aunque esta interpretación no puede confirmarse.

También se ha documentado una acumulación de palos cruzados sobre una estructura de combustión, que podría haber formado parte de una estructura elevada destinada a preparar alimentos.

Otro elemento especialmente singular es una pieza rectilínea de 5,10 metros de longitud, sin ramas y aparentemente modificada, que podría haber formado parte de una estructura ligera o haber servido para acondicionar el espacio habitado.

La madera era también esencial para mantener los hogares. Los neandertales transportaban desde pequeñas ramitas hasta grandes troncos y, en algunos casos, acumulaban reservas de leña para utilizarlas más adelante.

El pino silvestre (Pinus sylvestris) era el principal combustible, mientras que la distribución y las dimensiones de la leña permiten identificar diferentes estrategias de recolección, transporte y almacenamiento.

La madera completa así una imagen que durante décadas se había reconstruido sobre todo a partir de la piedra.

“Durante décadas hemos podido reconstruir con mucho detalle qué hacían los neandertales con la piedra. Los miles de restos líticos y los centenares de remontajes recuperados en el Abric Romaní nos permiten reconstruir procesos de talla, seguir el movimiento de las piezas y entender cómo distribuían sus actividades en el espacio. La madera nos abre ahora una parte de su mundo que casi siempre había desaparecido y nos permite ampliar la mirada sobre su tecnología y sobre la manera en que organizaban la vida cotidiana”, explica M. Gema Chacón, investigadora del IPHES-CERCA y profesora asociada de la URV.
(Fuente: Agencia SINC)

7 de octubre de 2026

El patrimonio histórico, arqueológico y armamentístico de Asturias se expone en las IV Jornadas Culturales de Gaudiosa

Las jornadas se desarrollarán los días 9 y 11 de octubre en el Museo Arqueológico de Asturias y en distintos enclaves de Castropol y Tapia de Casariego

La entidad cultural, Gaudiosa Asturias, organiza las IV Jornadas Culturales Gaudiosa, que se celebrarán los días 9 y 11 de octubre de 2026 con el objetivo de acercar al público el patrimonio histórico y arqueológico de Asturias a través de la investigación, la divulgación y la interpretación práctica.

El programa contará con la participación de historiadores, doctores y arqueólogos vinculados a la Universidad de Oviedo, y se desarrollará en dos escenarios: el Museo Arqueológico de Asturias y distintos enclaves de Castropol y Tapia de Casariego.

Patrimonio armamentístico y esgrima histórica
La primera jornada tendrá lugar el viernes 9 de octubre en el Museo Arqueológico de Asturias, de 17:00 a 20:00 horas.

La actividad incluirá una visita guiada al patrimonio armamentístico del museo, con especial atención a la Colección Bataller, así como una demostración de técnicas de esgrima histórica a cargo de los instructores de la Escuela Gaudiosa de Esgrima Histórica.

La propuesta permitirá contextualizar las piezas y su utilización histórica mediante una aproximación que combina el estudio del patrimonio material con la práctica de las técnicas marciales documentadas en las fuentes históricas.

Arqueología subacuática y castros fortificados de la costa occidental
El segundo encuentro se celebrará el domingo 11 de octubre, de 11:00 a 14:30 horas, mediante una ruta por Castropol y Tapia de Casariego.

La jornada estará dedicada al conocimiento del patrimonio arqueológico de la costa occidental asturiana, con especial atención a la arqueología subacuática y a los castros fortificados.

El recorrido incluirá distintos enclaves de la Ría del Eo, el Fuerte de Arroxo y el Castro de El Esteiro, abordando tanto el contexto histórico y arqueológico de estos lugares como su relación con el territorio y el patrimonio marítimo de la zona.

Actividad gratuita
Las IV Jornadas Culturales Gaudiosa son de acceso gratuito, aunque las plazas son limitadas.

Las personas interesadas pueden consultar el programa completo y realizar su inscripción a través de www.gaudiosa.es

2 de octubre de 2026

La Guardia Civil recupera en Mallorca un ancla romana de 350 kilos

La intervención se llevó a cabo para evitar el posible expolio de la pieza, datada entre los siglos I y II d. C y que se encontraba a apenas tres metros de profundidad


El Grupo Especial de Actividades Subacuáticas
 (GEAS) de la Guardia Civil  recuperó del fondo marino un cepo de los siglos I-II d. C. que había sido manipulado y lo trasladó a una ubicación segura

La protección del patrimonio histórico sumergido ha llevado a la Guardia Civil a intervenir en aguas del norte de Mallorca para evitar el posible expolio de una pieza arqueológica perteneciente a la época del Imperio Romano.

La actuación se desarrolló el pasado 24 de septiembre, cuando dos especialistas del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) procedieron a reflotar un cepo de ancla de unos 350 kilogramos, datado entre los siglos I y II d. C. La pieza se encontraba a apenas tres metros de profundidad y su localización era conocida desde hacía años por los agentes encargados de las inspecciones de patrimonio histórico sumergido.

Durante una de las últimas revisiones, los especialistas detectaron que el objeto había sido manipulado, aparentemente con intención de extraerlo. La circunstancia fue comunicada al Departamento de Patrimonio del Consell de Mallorca, que consideró necesario retirar la pieza debido a su proximidad a la costa y a la escasa profundidad a la que se encontraba, factores que incrementaban el riesgo de expolio.

La operación se llevó a cabo mediante globos elevadores, que permitieron reflotar el pesado elemento desde el fondo marino. Posteriormente, el cepo fue trasladado hasta una nueva ubicación previamente determinada por un representante del área de Patrimonio del Consell de Mallorca, que acompañó a los agentes durante la intervención. La operación concluyó alrededor de las 11:00 horas, quedando la pieza depositada en un lugar destinado a garantizar su conservación y protección.

Un patrimonio que permanece bajo vigilancia
La intervención del GEAS forma parte de las actuaciones de la Guardia Civil destinadas a preservar el patrimonio arqueológico que permanece bajo las aguas. En este caso, la vigilancia periódica permitió detectar que una pieza conocida desde hacía años podía encontrarse en riesgo y activar, junto con la administración competente en materia de patrimonio, las medidas necesarias para protegerla.

El cepo constituye parte de un antiguo sistema de fondeo de una embarcación de época romana y representa, por tanto, un testimonio material de la navegación en el Mediterráneo durante los primeros siglos de nuestra era.

En Mallorca, los especialistas del GEAS de la Guardia Civil, evitaron que una pieza de aproximadamente 350 kilos terminara fuera de su contexto histórico.
(Fuente: Guardia Civil)

1 de octubre de 2026

La Universidad de Burgos estudiará los restos humanos de Numancia

Investigadores de la UBU analizarán más de 200 restos humanos procedentes del yacimiento mediante técnicas antropológicas, ADN antiguo e isótopos estables. El proyecto pretende aportar nuevos datos sobre quiénes fueron los habitantes de Numancia, su procedencia, alimentación, condiciones de vida y los acontecimientos relacionados con el asedio romano

La Universidad de Burgos tendrá una destacada participación científica en el proyecto de investigación “Numancia, la historia a través de la ciencia” y será la encargada de trabajar en los laboratorios de la institución sobre los restos humanos procedentes del yacimiento arqueológico de Numancia, presentado hoy en el Museo Numantino, que permitirá aplicar las técnicas actuales de análisis bioarqueológico a más de 200 restos óseos humanos recuperados en las excavaciones realizadas entre 1906 y 1923.

En el proyecto, cuya presentación ha contado con la presencia del director general de la Junta de Castilla y León, Iñaki Sicilia, participan Rebeca García-González, profesora titular de Paleontología de la Universidad de Burgos; Cristina Valdiosera, arqueóloga molecular experta en ADN antiguo y doctora investigadora de la UBU; y Colin Smith, profesor titular de la Universidad de Burgos, arqueólogo y especialista en isótopos estables. Las pruebas de Carbono 14 serán realizadas en la Universidad de Salamanca.

La combinación de estas tres líneas de investigación permitirá aproximarse desde diferentes perspectivas a las personas que habitaron Numancia hace más de dos milenios y obtener información hasta ahora inaccesible sobre su origen, parentesco, alimentación, movilidad, estado de salud y condiciones de vida.

Marian Arlegui Sánchez, directora del Museo Numantino y especialista en Prehistoria, será la encargada de dotar a la investigación del contexto histórico de este enclave que protagonizó uno de los episodios más relevantes de la antigüedad en la península ibérica.

Los restos, actualmente conservados en los fondos del Museo Numantino, serán objeto inicialmente de un estudio antropológico dirigido a determinar, entre otras cuestiones, el número mínimo de individuos representados en la colección, su perfil biológico y las posibles evidencias que hayan quedado registradas en los huesos.

A esta primera aproximación se sumarán posteriormente técnicas avanzadas de análisis. El estudio del ADN antiguo, ámbito de especialización de Cristina Valdiosera, permitirá obtener información genética que puede resultar determinante para conocer las relaciones biológicas entre los individuos y aproximarse a su procedencia y a la composición de la población numantina.

Por su parte, el análisis de isótopos estables, en el que está especializado Colin Smith, permitirá investigar aspectos relacionados con la dieta, la movilidad geográfica y las condiciones ambientales y vitales de los individuos. La integración de estos resultados con la información antropológica y arqueológica permitirá construir una imagen mucho más completa de las comunidades que habitaron Numancia.

La ciencia ante algunos de los grandes interrogantes de Numancia
El proyecto tratará de responder a cuestiones que permanecen abiertas más de un siglo después de que estos restos fueran recuperados. Entre ellas figura la posibilidad de identificar evidencias relacionadas con el asedio y destrucción de Numancia en el año 133 a. C., uno de los episodios más conocidos de la conquista romana de la península ibérica.

La investigación abordará igualmente los enterramientos infantiles localizados en el yacimiento, los restos humanos encontrados dispersos en diferentes espacios del asentamiento y las denominadas «cabezas cortadas», cuyo estudio mediante las actuales técnicas bioarqueológicas puede proporcionar información sobre su origen y sobre las circunstancias que explican su presencia en Numancia.

El empleo combinado de antropología física, técnicas de imagen, genética e isótopos permitirá así regresar científicamente a materiales excavados hace más de cien años y obtener de ellos información que no estaba al alcance de los investigadores que los descubrieron.

Investigación y divulgación
El trabajo científico estará acompañado además por la realización de un documental de Radio Televisión Española producido por Stori Producciones que seguirá el proceso de investigación, desde el estudio de los restos hasta la obtención e interpretación de los resultados, acercando al público las técnicas que permiten reconstruir la biografía de poblaciones que vivieron hace más de 2.000 años.

La participación de la Universidad de Burgos en este proyecto pone de manifiesto las capacidades de sus investigadores en ámbitos como la Evolución Humana, la Paleontología, la Arqueología Molecular, la Genética de poblaciones antiguas y los análisis isotópicos, así como el potencial de la investigación interdisciplinar para aplicar las tecnologías científicas actuales al conocimiento y conservación del patrimonio histórico y arqueológico.

30 de septiembre de 2026

Un nuevo software analizará los textiles de las momias en Egipto

La aplicación informática pasa de las obras del Museo del Prado a las tumbas de Luxor (Egipto) con el objetivo de sentar las bases metodológicas e informáticas para estudiar las telas con las que se envolvieron y reentelaron las momias del histórico escondrijo de Deir el-Bahari

El software Aracne, una herramienta pionera desarrollada de forma conjunta durante más de una década por la Universidad de Sevilla (US) y el Museo Nacional del Prado (MNP), ha comenzado a aplicarse en el análisis de los singulares textiles hallados en la necrópolis tebana de Luxor. Esta tecnología desarrollada para desvelar los secretos de las grandes obras maestras de la pintura da así un salto sin precedentes hacia la arqueología egipcia.

El catedrático Juan José Murillo Fuentes, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ETSI) de la Universidad de Sevilla, y la investigadora y restauradora Laura Alba Carcelén, especialista del Gabinete de Documentación Técnica del Museo Nacional del Prado, se desplazaron a la excavación arqueológica del Proyecto C2 tras la invitación de su co-director, el profesor José Ramón Pérez-Accino, egiptólogo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y el Ministerio de Antigüedades de Egipto.

Los misterios textiles de la 'Real Caché'
El Proyecto C2 investiga uno de los enclaves más fascinantes y complejos del Valle de las Momias Reales, en el entorno de Deir el-Bahari, donde en la antigüedad se ocultaron decenas de faraones para ponerlos a salvo de los saqueadores. En una de las tumbas excavadas por la misión de la Complutense ha salido a la luz un singular conjunto de textiles antiguos. Los indicios apuntan a que estos tejidos pueden estar relacionados con la readecuación ritual de los cuerpos momificados de la célebre Cachette Real, un proceso clave en la historia de la conservación funeraria del Antiguo Egipto.

Hasta ahora, la caracterización de este tipo de telas milenarias dependía de métodos manuales muy lentos y condicionados por el frágil estado de conservación de las fibras.

De Velázquez o Rubens a los artesanos del Nilo
Para superar este reto entra en juego Aracne. Diseñado originalmente para procesar y medir de forma automatizada la densidad de los hilos, las direcciones de la trama y la urdimbre y las irregularidades de los lienzos a partir de imágenes técnicas y radiografías, este software —que la ETSi de la Universidad de Sevilla y el Museo del Prado ya ponen a disposición de la comunidad científica internacional— ha sido fundamental para resolver complejas dudas de autoría, datación y procedencia en la pinacoteca madrileña.

Durante la campaña en Luxor, el equipo de Murillo Fuentes y Alba Carcelén tuvo acceso directo al material textil descubierto. Su trabajo sobre el terreno consistió en la selección, preparación, acondicionamiento y captura de fotografías de alta resolución bajo estrictos protocolos de conservación preventiva, con el fin de que las imágenes puedan ser procesadas digitalmente por la plataforma informática fuera de Luxor.

Una nueva herramienta para la egiptología
La colaboración busca dos metas fundamentales: por un lado, validar la eficacia y precisión de los algoritmos de Aracne sobre fibras vegetales y ligamentos textiles del Egipto dinástico; por otro, sentar las bases para la adaptación del propio software a las particularidades de los tejidos arqueológicos.

"La aplicación de Aracne en Luxor demuestra la extraordinaria versatilidad de la transferencia de tecnología nacida del patrimonio cultural", señalan los investigadores. Con este hito se abre la puerta a un procedimiento estandarizado, no invasivo y reproducible que permitiría a arqueólogos y egiptólogos de todo el mundo clasificar, emparejar fragmentos y desentrañar los procesos de manufactura textil en el Antiguo Egipto respaldados por una herramienta informática dedicada.