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| Yacimiento Cruz de Mayo en Brazatortas (Ciudad Real) Foto: Ayuntamiento |
La localidad de Brazatortas es escenario de importantes avances arqueológicos gracias a la intervención llevada a cabo en el yacimiento de Cruz de Mayo, donde se han documentado los vestigios más antiguos registrados mediante excavación arqueológica hasta la fecha en el municipio, correspondientes al periodo Calcolítico. Estos trabajos, que han contado con la dirección técnica de los arqueólogos David Oliver, Paula Chirosa y Alfonso Monsalve de Gamo Arqueología, han permitido sacar a la luz una notable cantidad de materiales que ayudan a comprender mejor la actividad humana en esta zona de la provincia de Ciudad Real durante la Edad del Cobre.
Las investigaciones sugieren que el yacimiento posee una importante relevancia a tenor de la gran extensión en la dispersión de restos encontrados, todos ellos datados en un arco temporal de entre 4500 y 4000 años. La intervención también ha revelado la existencia de estructuras de la época que aportan información sobre la organización del espacio en este periodo de la prehistoria.
Este proyecto ha sido posible gracias al impulso y la financiación íntegra del Ayuntamiento de Brazatortas, contando además con la estrecha colaboración científica de la Universidad de Sevilla y la Universidad Nacional de Educación a Distancia. El consistorio ha apostado por la recuperación del patrimonio no solo como un activo cultural, sino también como un motor de desarrollo social y económico, logrando un impacto positivo en el mercado laboral mediante la creación de seis puestos de trabajo directos y la formación especializada de Celia Blanco Campano; estudiante de Arqueología en la Universidad de Sevilla. A ella se le suma Manuela Espí Morales doctoranda de la misma universidad. Además, el municipio cuenta con un laboratorio de arqueología, dotado de material técnico y zona de almacén, lo que permite que el tratamiento y custodia de las piezas se realice con garantías científicas.
La magnitud de la dispersión de los objetos refuerza la idea de que se trata de un enclave de gran importancia territorial que requiere de un estudio continuado para desentrañar el pasado de esta región. La colaboración entre el ayuntamiento, las instituciones académicas y los profesionales de la arqueología continúa siendo fundamental para proteger este legado material, demostrando que la inversión en patrimonio revierte directamente en la generación de conocimiento y en la oferta de servicios y formación para la comunidad local. De ahora en adelante, durante los próximos meses, el equipo de intervención actuará en el fortín romano ubicado en la parte más alta del yacimiento.







