28 de abril de 2017

Una intervención consolidará los restos de la fortaleza de La Peña de Martos (Jaén)

La dotación municipal de 30.000 euros permitirá limpiar de vegetación algunos elementos de la fortaleza que amenazan derrumbe y realizar un sondeo de su superficie con georadar que servirá de hoja de ruta para futuras intervenciones.
Los expertos creen que bajo la fortaleza de La Peña de Martos puede haber evidencias de población desde el Neolitico.
El concejal de Urbanismo de la localidad jienense de Martos, Emilio Torres, informó de la creación de un equipo multidisciplinar que llevará a cabo los trabajos de limpieza y consolidación de algunas de las pocas estructuras que se mantienen en pie de la fortaleza de La Peña. De llevarse a cabo sería la primera vez en la historia que se acomete una inversión destinada a evitar el proceso destructivo de este castillo y su ciudadela, que en el S.XIV albergaron una de las mayores encomiendas de la Orden de Calatrava en la Península.

Según Emilio Torres, el equipo de trabajo multidisciplinar está integrado por los arquitectos Antonio David Miranda y Fernando Ortega, gran conocedor de las estructuras constructivas del castillo y por el arqueólogo municipal Alberto Fernández. En el equipo también figura Luis García, profesor de Arquitectura y Patrimonio de la Universidad de Málaga y que ha colaborado recientemente en los trabajos de recuperación del castillo del Cerro de Montejícar en Granada.

PROTECCIÓN DEL ALJIBE
Torres aseguró que se trata de una pequeña intervención, para la que se han destinado 30.000 euros, y con la que se pretende evitar el deterioro y el consiguiente riesgo de derrumbe de algunos paños de los restos de muralla y concretó que los trabajos se centrarán sobre todo en la eliminación de la vegetación que ponen en peligro estos elementos y la exploración de la superficie de su reciento con dispositivos electromagnéticos "que nos ayudará a desvelar lo que tenemos enterrado en la cima de La Peña". El concejal añade que si hubiera remanente del presupuesto "se podrían proteger también algunas de las zonas mejor conservadas como el aljibe de la fortaleza".

Pese a lo reducido de la inversión, Torres calificó esta iniciativa como "muy importante porque constituye el pistolezo de salida de lo que deberán ser los trabajos de recuperación que se hagan en esta fortaleza en años venideros".

Con los resultados del estudio del sondeo electromagnético que se realizará en la superficie de La Peña, Torres asegura que se marcará "la hoja de ruta" para futuras investigaciones arqueológicas que nunca se han realizado hasta la fecha en este enclave que cuenta con la calificación de Bien de Interés Cultural.

27 de abril de 2017

Un trabajo de investigación permite unir la cabeza y el cuerpo de una estatua romana en el Museo de Cádiz

El trabajo de los arqueólogos José Beltrán y María Luisa Loza, en colaboración con el restaurador Luis Carlos Zambrano, ha permitido ensamblar las dos piezas de la estatura de Livia Drusila. Durante casi 60 años la cabeza estuvo expuesta mientras que el cuerpo permanecía almacenado en los fondos del Museo.
Estatua dedicada a Livia Drusila, cuya cabeza apareció hace 57 años en el castillo de Medina Sidonia y que ahora se ha podido ensamblar con el cuerpo que se almacenaba entre los fondos del Museo de Cádiz. FOTO: EFE.
José Beltrán y María Luisa Loza son los nombres propios de esta historia que tiene como protagonista a Livia, madre del emperador Tiberio. Las investigaciones que estos dos arqueólogos, él de la Universidad de Sevilla y ella del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, realizaban sobre la escultura romana en la zona de Medina Sidonia desembocaron en el hallazgo en los almacenes del Museo de Cádiz del cuerpo de una estatua sin cabeza que correspondía al retrato de la emperatriz Livia que se exponía, junto a los de Germánico y Druso Minor, en la sala romana del centro. Ambas piezas llegaron al Museo en la década de los 60 del siglo XX, procedentes de las excavaciones arqueológicas en el Castillo de Medina Sidonia, pero no ha sido hasta ahora cuando las investigaciones han permitido encajarlas y mostrar la estatua de cuerpo entero. El restaurador del museo, Luis Carlos Zambrano, ensambló el conjunto y permitió que Livia "sentara la cabeza".

Las redes sociales fueron uno de los cauces por los que se difundió la noticia, de la que informó oficialmente la Consejería de Cultura a través de una nota de prensa.

Junto a las tres cabezas halladas en 1960 en Medina se encontraron, y también por entonces, se llevaron al Museo gaditano trozos de mármol de otras estatuas y un cuerpo de mujer casi entero. Las tres cabezas fueron expuestas y las otras piezas se depositaron en el almacén, donde quedaron fechadas y catalogadas pero, evidentemente, separadas de sus originales. Al menos el cuerpo de Livia.

CONFERENCIA
Fue el año pasado cuando José Beltrán y María Luisa Loza, que darán próximamente una conferencia sobre su investigación, llegaron al Museo de Cádiz para estudiar las piezas halladas en la excavación asidonense, tanto las expuestas en la sala romana como las guardadas en el almacén. Sus investigaciones les llevaron a relacionar la cabeza de Livia con la estatua del almacén. Como explica el propio museo en Twitter, "observan que el tamaño y la tipología de la estatua corresponde a la iconografía de Livia y comprueban que encajan perfectamente". La restauración se hizo en el propio museo.

Pese a permanecer durante 57 años en el depósito del centro de la plaza de Mina, el cuerpo de la estatua de Livia mantenía aún restos de azules y dorados, los colores originales de la escultura.

La delegada territorial de Cultura, Remedios Palma, mostró ayer la "emoción" que el hallazgo ha causado en todo el personal del museo: "Llevamos disfrutando la noticia varias semanas. Ahora está teniendo repercusión y esto va a ser importante para el número de visitantes del museo. "Decía nuestro restaurador que había sido emocionante el momento en el que la cabeza y el cuerpo encajaban. Y ha sido muy gratificante para los arqueólogos, que lo han vivido de una manera muy profesiona"l. "Un sótano de un museo es siempre un baúl de sorpresas. Las instituciones estamos obligadas a custodiar todo lo que se encuentra", concluyó la delegada..

Nunca se sabe qué más puede salir, es necesario una investigación, y nuestros museos están abiertos siempre, siempre a los investigadores".

26 de abril de 2017

Patrimonio destina 100.000 euros para conservar el yacimiento de La Malena, en Azuara (Zaragoza)

La inversión se destinará a la reconstrucción de una de las estancias de la villa romana del siglo IV y a la redacción del proyecto
Mosaico de las bodas de Cadmio y Harmonía hallado en la villa romana de La Malena y considerado obra cumbre de la musivaria romana en Hispania. 
El yacimiento arqueológico de La Malena de Azuara (Zaragoza) contará este año con una partida presupuestaria de alrededor de 100.000 euros que se destinará a la reconstrucción de una de las estancias de la Villa Romana del siglo IV y a la redacción del proyecto. Se trata de los primeros pasos hacia la conservación definitiva del yacimiento, propiedad del Gobierno de Aragón.

El plan de actuación contempla la recuperación de las estancias de la villa, que podrá realizarse paulatinamente junto al desarrollo expositivo, así como la restauración de los mosaicos, que se llevará a cabo al año siguiente de la reconstrucción de cada una de las habitaciones.

El objetivo que se persigue es que al final de todo el proceso se tenga una visión precisa de cómo sería la villa romana, se conserven y visiten adecuadamente los mosaicos y que todas las obras a realizar en el futuro tengan carácter definitivo, aun siendo parciales.

En estos momentos, el anteproyecto cuenta con el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural de Zaragoza, pendiente de la adjudicación de la redacción del proyecto que se irá desarrollando en los próximos años.


No obstante el ritmo de los trabajos estará condicionado por la partida destinada cada año a Patrimonio dentro de los presupuestos generales de la Comunidad Autónoma, así como de las nuevas aportaciones que puedan hacer otros organismos, como es el caso del Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE), que ya participó en 2007 en la conservación de los mosaicos más representativos.

LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO
A lo largo de este año está previsto, además, llevar a cabo labores de mantenimiento y limpieza en el yacimiento en colaboración con el Ayuntamiento de Azuara y con los vecinos de la localidad.

El yacimiento de La Malena, declarado Bien de Interés Cultural bajo la categoría de Zona de Interés Arqueológico, fue descubierto en 1988 y hasta el momento han sido varios los trabajos de carácter científico, técnico y administrativo que se han desarrollado en él.

Los resultados arqueológicos determinaron la existencia de una Villa Romana del siglo IV que presentaba en la mayoría de sus estancias mosaicos y mosaicos parietales, pavimentos de tierra y pavimentos de mortero.

Desde el inicio de determinó la importancia del yacimiento por sus mosaicos de teselas y, en concreto, por el mosaico de Las Bodas de Cadmio y Harmonía, considerado una obra cumbre de la musivaria romana en Hispania.

(Fuente: Heraldo / Efe)

25 de abril de 2017

Cultura concede una prórroga para acabar con el «caos» en el almacén del Arqueológico de Elda (Alicante)

El plazo finalizó hace una semana pero el inspector de la Conselleria ha constatado la buena predisposición municipal en cumplir lo requerido. El nuevo compromiso es finalizar los trabajos antes del verano.
El antiguo salón de actos alberga desde hace nueve años los materiales pendientes de clasificación y análisis. 
El Ayuntamiento de Elda (Alicante) ha pedido a la Conselleria de Cultura más tiempo para finalizar las obras de adecuación del sótano del Museo Arqueológico y, de este modo, poder ordenar todos los fondos que desde hace nueve años se encuentran arrumbados en el clausurado salón de actos de la vieja Casa de Cultura. El plazo finalizó hace una semana y ayer el técnico inspector de Patrimonio Mueble de los Servicios Territoriales de la Conselleria de Cultura visitó las instalaciones. Quería entrevistarse con el concejal de Patrimonio Histórico, Amado Navalón, y comprobar in situ el estado de los trabajos. Algo que hizo en presencia de la jefa del Servicio de Patrimonio y Cultura de Elda y del director del Arqueológico.

El inspector regresó a Alicante con una buena impresión de la visita, y ahora el Ayuntamiento va a solicitar formalmente una prórroga hasta el próximo mes de agosto. Para ello se va a presentar un informe sobre lo ya he hecho y lo que se pretende realizar al objeto de acabar con la imagen de «caos» que presenta el almacén desde la primera legislatura de la exalcaldesa popular Adela Pedrosa.

FALTA DE ESPACIO
Fue la propia Conselleria de Cultura la que, a finales de enero y mediante documento oficial, requirió al Ayuntamiento para que adecentara el almacén del Museo. Allí se ha ido guardando durante los últimos nueve años el material arqueológico pendiente de ser analizado y aquellas piezas que no pueden exhibirse en las salas de los pisos superiores por la falta de espacio.

Los servicios territoriales de la dirección general de Patrimonio Cultural llegaron a advertir a los responsables municipales que, de no reunir el edificio unas óptimas condiciones para garantizar el buen desarrollo de su actividad, el Arqueológico de Elda se podría quedar fuera de la Red de Museos de la Comunidad Valenciana. Pero este extremo se antoja ya muy improbable por el interés que está demostrando el Ayuntamiento en acondicionar las dependencias. Incluso el director del Arqueológico se ha comprometido a ordenar, en el nuevo plazo previsto, el valioso legado histórico que se encuentra esparcido por todo el suelo del sótano.

24 de abril de 2017

El 80% de los yacimientos arqueológicos de Almería están en riesgo

La provincia suma 1.200 vestigios inventariados bajo suelo, un maná turístico que no se aprovecha y que queda a merced de los expoliadores
El antiguo poblado romano de Baria, en Villaricos, fue salvado in extremis de ser destruido, pero tras excavarse permanece sin ser puesto en valor. FOTO: LA VOZ
Almería -además del turismo de sol y playa y los invernaderos- tiene un cuarto negocio amortajado desde siglos sin optimizar: 1.200 yacimientos arqueológicos inventariados, la amplia mayoría sin aprovechamiento cultural o turístico y sin sacar de ellos rédito económico alguno.

Según la revista de la Sociedad Española de Historia de la Arqueología, Almería estaría en el Top Ten de provincias españolas en cuanto a vestigios enterrados, tras Valencia, Barcelona, Málaga Granada, Cádiz, Santander, Sevilla y Alicante.

MUSEO A CIELO ABIERTO
Nadie ha calculado todavía, por la dificultad técnica que entraña, lo que reportaría al PIB provincial poner en valor solo una cuarta parte de esas reliquias de nuestro pretérito, excavadas y sin excavar, que duermen de forma estéril en el subsuelo almeriense y así poder convertir esta provincia en un gran Parque Arqueológico comunicado, una aspiración entroncada con lo que el belga Siret acuñó hace ya un siglo como ‘Almería, un museo a cielo abierto´.

Una de las aproximaciones más ambiciosas en los últimos años del estudio de la rica prehistoria e historia almeriense enterrada o semienterrada fue el informe elaborado hace ahora veinte años por el arqueólogo veratense Domingo Ortiz por encargo del Instituto de Estudios Almerienses que dirigía entonces Rafael Lázaro.

RIESGO DE EXPOLIO
Ortiz daba a conocer en 1997 que el 80% de los yacimientos arqueológicos almerienses estaban en “lamentable estado de conservación”, lo que provocaba la existencia de redes clandestinas de expolio y un mercado negro de antigüedades. Hoy ese informe veinteañero sigue teniendo vigencia, agravado aún más por la explosión urbanística, la falta de medios de vigilancia y los interminables expediente de incoación de la figura de Bien de Interés Cultural (BIC).

Dos décadas después, Domingo Ortiz habla en los mismos términos, “nuestros yacimientos siguen en igual o peor estado que cuando hice el informe, con escasas medidas cautelares y con graves amenazas, algunos han sido expoliados y destruidos parcial o totalmente”.

Par hacer ese estudio, el autor analizó 40 yacimientos, de los que la amplia mayoría siguen sin estar puestos en valor. Solo se salvan en este tiempo algunos como los restos de pinturas rupestres de la Cueva de los Letreros de Vélez Blanco, Los Millares, entre Gádor y Santa Fe, o Fuente Alamo, en Cuevas del Almanzora.

De similar forma se manifiesta la Asociación de Amigos de la Alcazaba y la Asociación Athenáa, que han venido luchando por la conservación y puesta en valor de estos vestigios.

En este tiempo, han sido afectados en mayor o menor medida yacimientos como Cerro Montecristo (Adra), Huéchar (Alhama), Fuente Bermeja, La Pernera y La Gerundia (Antas), Almizaraque, Campos y El Oficio (Cuevas), El Cerrón (Dalías), Ciavieja (El Ejido), Turaniana (Roquetas), Bayyana (Pechina) o Cueva de los Murciélagos (Lubrín), entre muchos otros.

21 de abril de 2017

Hallan en Dénia una inscripción romana del Siglo II d.C.

En el bloque de piedra caliza se distinguen dos líneas cinceladas con los tres nombres (tria nomina) de un importante edil de la antigua ciudad de Dianium
El arqueólogo Josep Antoni Gisbert muestra como se ha conservado parte de la inscripción del S. II. FOTO: R. GONZÁLEZ
L'Hort de Morand alberga en sus entrañas los orígenes de ciudad, los restos de la antigua Dianium, y cada vez que allí se lleva a cabo alguna actuación proporciona una gratas sorpresas. Eso es lo que ha sucedido durante las tareas para limpiar de vegetación esta parcela situada junto a las murallas del castillo de Dénia, en concreto de la superficie de 2.900 metros cuadrados de propiedad municipal. De forma fortuita, en esta ocasión se ha hallado en un gran bloque de piedra una inscripción romana de la segunda mitad del siglo II en la que figura cincelado el nombre de un importante edil de la ciudad de esa época.

En la piedra caliza del Montgó todavía se distinguen dos líneas en las que figura Quintus Sulpicius Cratus, un personaje de la élite municipal que dedicaba el monumento a otra persona que desconoce, al no conservarse esa parte de la inscripción. Este regidor era el responsable de mercados y se encargaba de un aspecto tan importante para una ciudad comercial como Dianium del control de pesos y medidas.

El edil de Cultura, Rafa Carrió, y el arqueólogo municipal, Josep Antoni Gisbert, presentaron ayer este hallazgo. El arqueólogo lo definió como «excepcional» al mostrar el 'tria nomina' (los tres nombres que distinguían a los ciudadanos romanos de los extranjeros y los esclavos) de un magistrado municipal que ejercía las funciones de edil. Además apuntó que supone «un testimonio más de que l'Hort de Morand es y se ha de considerar 'sagrado' por los dianenses».

VESTIGIOS DE DIANUM
Este paraje, a los pies del castillo y junto a su muralla, oculta todavía numerosos vestigios de la antigua Dianium. Según recordó Gisbert, la historia de la parcela se remonta a 1870-73, cuando Roc Chabàs iba allí al ser amigo del propietario de la finca, que fue la primera en Dénia en pasar de secano a irrigación. Cuando se empezó a remover el suelo para construir una balsa comenzaron a aparecer estatuas, inscripciones, monedas y teselas de mosaicos que probaban que bajo sus pies se encontraba el emplazamiento de la ciudad romana.A la muerte de Chabàs todo quedó paralizado y no fue hasta 1982 cuando se llevó a cabo en l'Hort de Morand la primera excavación con metodología arqueológica, a cargo del propio Josep Antoni Gisbert. Entonces se llevaron a cabo dos sondeos. En unos de ellos se documentó una secuencia estratigráfica desde el momento de la fundación de la ciudad, en la época de Augusto, hasta el siglo VI. Se descubrió que entre los siglos I y VI media Dianium quedó desmantelada debido a las transgresiones marinas. Allí también apareció una gran basa de pedestal, de piedra arenisca, que era un ara de sacrificio.


En el segundo sondeo ya detectaron la piedra, pero entonces no se podía ver aún la inscripción puesto que solo asomaba una esquina. Desde 2008 la parcela quedó en estado de abandono, creció la vegetación y las lluvias registradas desde entonces habrían ido erosionando el talud hasta desvelar la presencia de varias letras inscritas. Y ahora, tras proceder a la limpieza de la zona ha sido cuando se ha visto lo que antes ocultaban los sedimentos acumulados a lo largo de centurias.

Gisbert apuntó que la intención es mantener la piedra donde está porque es una evidencia de que un lugar «sagrado y ahí debe estar».

Por su parte, el edil de Cultura hizo hincapié en que el ayuntamiento va a tratar de que toda la zona pueda ser excavar para sacar a la luz el rico patrimonio histórico y cultural de Dénia. Asimismo, subrayó que el deseo del equipo de gobierno es conseguir recuperar la titularidad de otros 2.000 metros cuadrados de l'Hort de Morand anexos, que están en manos privadas.

20 de abril de 2017

Sale a la luz la fuente del caldarium de las termas orientales de Torreparedones

Se trata de una de las pocas fuentes termales encontradas en su lugar original. Es de gran tamaño y forma parte del tercer complejo termal encontrado en el yacimiento, lo que confirmaría que la Ituci Virtus Iulia romana pudo ser una "ciudad balneario"
El "labrum" es de grandes dimensiones y tiene un diámetro de dos metros de perfil abierto. FOTO: TORREPAREDONES
La excavación de las llamadas termas orientales, el tercer complejo de baños romanos descubierto hasta la fecha en el yacimiento de Torreparedones, razón por la cual algunos investigadores consideran que aquella fue una ciudad balneario, ha puesto al descubierto la fuente del caldarium. Está tallada en una sola pieza en piedra calcarenita local, muy bien pulida y se conserva, aproximadamente, un tercio de la misma, suficiente para su reconstrucción cuando se proceda a la puesta en valor de las termas. Era una fuente de agua fría en la que los bañistas podrían refrescarse. 

El labrum es de grandes dimensiones pues tiene un diámetro de 2 metros de perfil abierto y escaso fondo, típico de las fuentes de edificios termales. Como apunta el arqueólogo municipal del consistorio baenense, José Antonio Morena, la singularidad de este hallazgo es que «se trata de una de las pocas fuentes de termas encontradas in situ», es decir, en su lugar original, pues en otros muchos casos este tipo de piezas están descontextualizadas, como el labrum de Baelo Claudia, que fue reutilizado siglos después, o el hallado en el antiguo campamento de la legio VII Gemina de León, cuyos fragmentos se habían reaprovechado en una cloaca romana.

MUY BIEN CONSERVADO
Con respecto a las termas orientales, que constituyen uno de los edificios de este tipo mejor conservados de la península, hasta la fecha se han documentado tres grandes salas de planta rectangular, distribuidas en sentido este-oeste. En primer lugar, la sala fría que dispone de un pavimento musivo con grandes teselas de color blanco y con su correspondiente piscina de agua fría de planta cuadrada, con varios peldaños y un asiento, que se adentra en la siguiente sala que es la templada.


Desde ésta, a través de una estrecha puerta de la que se conserva parte del arco, se accede a la tercera sala que es el caldarium o sala caliente que se conserva con una altura de más de dos metros y con numerosas taquillas. Esta sala funcionaba como una auténtica sauna al tener un suelo radiante y una pequeña piscina o alveus de agua caliente adosada al muro sur y también un ábside en el centro del muro oeste que se puede identificar con la schola labri, que estaba cubierta con un gran arco de medio punto y media cúpula decorada en forma de venera y pintada en parte de color rojo, a la que se le ha colocado una estructura metálica de acero para asegurar su estabilidad. 

Resulta de gran interés la localización en esta schola labri del correspondiente labrum o fuente que estaría colocada sobre un basamento de obra en su parte central, que se ha conservado parcialmente. Estas termas orientales debieron construirse en la primera mitad del siglo I d.C.

19 de abril de 2017

Confirman la existencia de un circo y anfiteatro romanos en la ciudad de Cástulo

La tecnología Lidar aplicada por el Instituto Geográfico Nacional en el yacimiento ibero romano confirma que el circo romano estaría situado a unos seiscientos metros al norte de la ciudad y tendría unos 400 metros de largo por 100 de ancho.
Vista aérea de las excavaciones en el yacimiento de Cástulo, en Linares (Jaén).
La ciudad iberorromana de Cástulo, situada en Linares (Jaén), alberga un circo de unos cuatrocientos metros de largo por cien de ancho, que ha sido descubierto gracias a la tecnología Lidar aplicada por el Instituto Geográfico Nacional.

Según ha declarado a Efe el arqueólogo Francisco Arias, la tecnología Lidar (Light Detection And Ranging/detección por luz y distancia), resultado de la integración de las técnicas GPS, Unidad de Medición Inercial y sensor láser, les ha ofrecido una gran cantidad de información que permite la identificación de numerosas estructuras relacionadas con la antigua ciudad de Cástulo.

Una de esas estructuras, de la que se sospechaba que podría existir, por alusiones al mismo en varias inscripciones, pero no había evidencias, ha sido la del circo romano, que según el análisis de los datos aportados por la tecnología Lidar, estaría situado a unos seiscientos metros al norte de la ciudad de Cástulo, tendría unos cuatrocientos metros de largo y unos cien de ancho.

EN TERRENOS PARTICULARES
El circo se encontraría en la actualidad en terrenos particulares, lo que unido al hecho de que en Cástulo sólo se ha excavado el 1 % de la ciudad, no hace probable su excavación arqueológica aunque se podrían realizar investigaciones no invasivas con georrádar, que permitan identificar posibles estructuras.

Así lo ha puesto de manifiesto Francisco Arias, que esta tarde ha pronunciado, junto con José Carlos Gutiérrez, la conferencia, "Hipótesis de localización del circo romano de Cástulo: Tecnología LiDAR aplicada a la Arqueología", en el Museo Arqueológico de Linares.

Además, del dato más llamativo del circo romano, también han comprobado la posible existencia de un anfiteatro, y han visto evidencias del acueducto que ya conocían.

También han podido corroborar, mediante el uso de esta tecnología, la existencia de un recinto interno cuadrangular en el castillo musulmán de Santa Eufemia, situado también dentro del yacimiento de Cástulo.

(Fuente: La Vanguardia / EFE)