google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri

23 de enero de 2026

Descubren un cementerio en la Villa Romana de Niharra (Ávila)

Los arqueólogos calculan que se enterraron a 68 personas de las que dos han sido exhumados. En uno de los casos se ha localizado un anillo que llevaba uno de los dos individuos investigados y que se ha datado en el siglo VII de nuestra era.

Las excavaciones realizadas durante 2025 en la antigua villa romana de la Pared de Los Moros en Niharra han descubierto un cementerio que se construyó sobre sus restos. Los arqueólogos calculan que se enterraron a 68 personas de las que dos han sido exhumados.

En uno de los casos se ha localizado un anillo que llevaba uno de los dos individuos investigados y que se ha datado en el siglo VII de nuestra era, siglos después de la caída del Imperio Romano.

2025 ha permitido a los miembros de Terra Levis que llevan a cabo los trabajos de excavación avanzar en el conocimiento de estos restos ubicados en un paraje que calculan ha estado ocupado desde la edad del bronce (5.000 años antes de Cristo).

La Villa Romana se construyó a finales del siglo III d.c. y las termas del complejo a principios del IV. Tras la caída de Roma y su abandono, el espacio fue reutilizado hasta el siglo VII.

"Estas excavaciones nos permiten resolver una duda que hasta el momento estaba poco estudiada. El tránsito entre la caída del Imperio Romano y la llegada de la Edad Media. Nos aporta bastante información ya que hemos comprobado como la villa, una vez que se abandona, se reutiliza en épocas posteriores" dice Sergio Baza de Blas, graduado en Historia con formación en Arqueología que ha trabajado en el yacimiento.

Sergio es también especialista en las termas romanas de la cuenta del Duero. Y en este sentido, el análisis de las termas de la propia villa han sido determinantes a la hora de cubrir ese hueco en la investigación.

Yacimiento conocido pero poco estudiado
Un yacimiento cuyos muros eran visibles en esta localidad del Valle Amblés pero que apenas había sido investigado hasta ahora. Durante los años 70 se hicieron excavaciones que "nos dieron poca información y muchos materiales que se depositaron en los museos pero que no fueron estudiados. Cuando nosotros llegamos allí teníamos muchas piezas sueltas de un puzle que teníamos que colocar y ordenar en el espacio" dice Sergio.

Un puzle que se ha ido completando con las campañas de los dos últimos años y que podría culminar con la localización de los mosaicos que tenían estas edificaciones. De momento solo han encontrado algunas teselas sueltas. "las teselas las tenemos. Ahora solo hay que localizar de donde vienen" dice Carlota Muñoz que también participa en estos trabajos.

Villa de peristilo
La Pared de los Moros pertenece a la tipología de Villas de Peristilo que se construían en torno a un patio central, alrededor del cual se sitúan todas las habitaciones. Un clase de construcción que se ha mantenido en el tiempo como demuestran las casas del sur de la península, en Andalucía, o los propios palacios ubicados en la ciudad de Ávila que están hechos sobre un patio central que sirve para dar luz y ventilación al resto de dependencias.
(Fuente: Cadena SER // Luís Sánchez)

22 de enero de 2026

Iruña-Veleia inicia la construcción del centro de visitantes

Iruña-Veleia abordará este año el inicio de la construcción del centro de visitantes y finalizará la prospección del circo romano. La Diputación de Álava también analiza si adquirir los terrenos privados, cuyo subsuelo alberga el circo.
Imagen del circo romano de Iruña Veleia. (Jaizki FONTANEDA | FOKU)

 El yacimiento romano de Iruña-Veleia abordará en este año la primera fase de construcción del centro de recepción de visitantes del enclave, «una infraestructura necesaria para ordenar y mejorar la acogida del público y la interpretación del yacimiento», así como finalizará la prospección geomagnética de las parcelas del circo, tras su verificación.

Estos son dos de los principales hitos que acometerá la Diputación Foral de Araba durante este ejercicio, en el que también se culminará la redacción del nuevo plan director 2027-2037, que «será la base que marque qué se va a hacer en Iruña-Veleia durante los próximos diez años», con el fin de «dejar un proyecto cerrado, ordenado y sólido».

Así lo ha destacado la diputada de Cultura, Ana del Val, durante su comparecencia, a petición propia, ante la comisión de las Juntas Generales de Araba.

La Diputación contará este año con un presupuesto aproximado de 600.000 euros, que permitirá abordar la primera fase del centro de recepción de visitantes, la consolidación definitiva del cubo O-12 de la muralla y la finalización de la prospección geomagnética en el entorno del circo.

Del Val ha subrayado la importancia de la verificación de un circo romano en Iruña Veleia. Las prospecciones geofísicas y los seis sondeos arqueológicos llevados a cabo han confirmado la existencia de esta infraestructura singular, con una longitud aproximada de 280 metros y una anchura de 72 metros, fechada provisionalmente entre los siglos II y III d.C.

«Se trata de un hallazgo de enorme relevancia científica e histórica que sitúa a Iruña-Veleia ante las ciudades romanas más importantes del norte peninsular», ha resaltado. Un asunto sobre el que también ha incidido el jefe del Servicio de Museos y de Arqueología, Javier Fernández Bordegaray.

Pese al interés histórico y arqueológico del hallazgo, que coloca al yacimiento en «la primera división de ciudades romanas del norte peninsular», Bordegaray ha señalado que, desde el punto de vista arquitectónico, los restos que se conservan «son relativamente pobres».

Ha indicado que «se conserva una estructura de muros hecha con una especie de cajones constructivos cuadrangulares de cajones, donde se apoyaba una estructura de madera que soportaba las gradas desde las cuales el público asistía a los espectáculos».

Adquirir los terrenos

El circo romano se aposenta en cinco terrenos privados, cuatro agrícolas y uno industrial sin actividad, por lo que «no existe riesgo de afección al subsuelo», y ha señalado que el objetivo último es la adquisición pública de los terrenos, para «garantizar la necesaria conservación de los restos arqueológicos».

Una compra, que ha dicho, la Diputación tiene que analizar, al ser un proceso «difícil, largo y complejo» dentro de las negociaciones con los propietarios, ya que, una de las parcelas agrícolas tiene hasta 18 herederos y, además hay que compensar a los agricultores.

Por el momento, la Diputación ha autorizado únicamente trabajos que sólo impliquen remoción de la capa más superficial del terreno, unas «precauciones que buscan compatibilizar la actividad agrícola actual con la futura puesta en valor del yacimiento».

Nuevo plan director

Por otra parte, la diputada de Cultura ha informado que este mismo año se iniciará la redacción del nuevo Plan Director, que deberá «integrar los nuevos hallazgos y será la base para definir la estrategia de futuro del yacimiento para los próximos diez años».

Sin profundizar en los mismos, Del Val ha señalado que ha habido «problemas» para que la Universidad Pública del País Vasco (EHU) redacte la nueva hoja de ruta del enclave romano y ha apuntado a que, en esta ocasión, el plan será elaborado por la Sociedad de Ciencias Aranzadi.

Este ejercicio será también el del inicio de la fase de construcción del futuro centro de visitantes, «una infraestructura necesaria para ordenar y mejorar la acogida del público y la interpretación del yacimiento». Bordegaray ha comentado que la Diputación está «a puertas de recibir el proyecto de ejecución para poder licitar cuanto antes la primera fase de construcción», a la par que busca una ubicación donde el recurso «tuviera una afección menor».

«El trabajo realizado en estos años demuestra que Iruña Veleia es un proyecto sólido, ambicioso y con vocación de permanencia. Iruña Veleia no parte de cero. Hay mucho trabajo hecho, resultados visibles y un horizonte claro», ha afirmado Del Val, para resaltar que el objetivo del departamento es «dar al yacimiento la relevancia que merece, con planificación, rigor científico y una visión de futuro».

(Fuente: Diputación Foral de Álava)

21 de enero de 2026

La recuperación del Conjunto Arqueológico de los Mondragones de Granada ya sí es una realidad

Los trabajos, que han sido adjudicados a una Unión Temporal de Empresas (UTE), tendrán un plazo de ejecución de un año
Foto de archivo de Los Mondragones. RADIO GRANADA.

El Ayuntamiento de Granada acaba de dar el último paso administrativo para formalizar el contrato para la puesta en valor del Conjunto Arqueológico de los Mondragones por 2,1 millones de euros dentro del Plan Alhambra.

En el acta de formalización, publicada esta semana, se expone que los trabajos han sido adjudicados a la UTE Construcciones Serrot, S.A.-Metálicas Ulia, S.L., con un plazo de ejecución de doce meses a contar desde la fecha fijada en el acta de comprobación del replanteo.

Este conjunto arqueológico cuenta con un gran valor monumental, pues los alzados en algunos casos alcanzan los dos metros de altura conservada.

También cuenta con un gran valor histórico, ya que aporta nuevas claves y significados para entender cómo evolucionó la ciudad y su entorno desde época romana hasta la Edad Media. El enclave agrupa edificios de distinta naturaleza. Por un lado, una gran almazara y la ermita visigoda; y por el otro, un complejo de edificaciones público-privadas y la calle interior.

El proyecto afecta a dos enclaves que forman parte del denominado Yacimiento Arqueológico de Mondragones. Actualmente ambos espacios se hallan separados por la calle Rector José Vida Soria.

Esta intervención se centra en el sector A, sobre una amplia parcela de 15.296 metros cuadrados en la que se plantea un edificio para la cubrición del yacimiento arqueológico que se ajusta estrictamente a los restos localizados.

Este edificio será de forma poligonal en una única planta y tendrá una altura máxima de 8,8 metros, según se detalla en el expediente, consultado por Europa Press.

Este espacio, que llevará el nombre de Complejo Arqueológico Los Mondragones - Villa Mummius Niger, servirá como "centro de interpretación y visita del conjunto".

Además, la cubierta, con diseño en diente de sierra, incorporará paneles translúcidos que permitirán una "iluminación natural abundante". Por su parte, la envolvente combinará elementos opacos y cerramientos permeables que "permitirán vislumbrar el interior del edificio desde el exterior".

En concreto, el interior se dividirá en dos zonas "claramente diferenciadas", como una zona de recepción que incluirá un vestíbulo, aseos, sala de instalaciones, oficio y una sala de audiovisuales, y la zona del yacimiento, recorrida por pasarelas que conducirán al visitante hasta cuatro miradores "estratégicamente ubicados, desde los que se podrá contemplar el conjunto arqueológico en su totalidad", según informó en su día el propio Ayuntamiento.

Sale a la luz una parte desconocida de una gran villa romana en Castellón

La excavación de 1.000 metros cuadrados abre una nueva etapa en la investigación arqueológica de la Vila Romana del Benicató, en Nules

La Vila Romana del Benicató, situada en el término municipal de Nules, ha iniciado una nueva fase de excavación arqueológica con el objetivo de profundizar en el conocimiento de una de las zonas menos estudiadas del yacimiento. Los trabajos se centran en una superficie inicial de 1.000 metros cuadrados ubicada en el interior del área previamente vallada, concretamente en la parte que hasta ahora permanecía sin investigar.

Esta actuación supone el inicio de un proyecto que permitirá ampliar de forma significativa la zona excavada de la villa, ya que, una vez concluida esta primera fase, está previsto abrir un área mucho mayor del yacimiento. Se trata de un paso clave para avanzar en la investigación arqueológica del Benicató y seguir desvelando su estructura y evolución histórica.

Un proyecto arqueológico con un amplio equipo profesional
La intervención cuenta con un equipo técnico y humano de primer nivel. La Dirección Facultativa corre a cargo de El fabricante de espheras y Arqueocas. Patrimonio y Arqueología, mientras que la dirección arqueológica está liderada por Ana Miguélez, Pablo Medina Gil, Esperanza Huguet y Jose F. Albelda. La dirección de restauración corresponde a Sofía Martínez, de Noema Restauradores.

Las obras están siendo ejecutadas por la empresa Carpetania Integra S.L., con el apoyo de un equipo técnico especializado formado por Carme Coch, Alfredo Suesta, Isabel García y Miguel Guillamón. A ellos se suma una treintena de operarios que trabajarán de forma continuada durante un periodo aproximado de cinco meses.

Cinco meses de excavación para ampliar el conocimiento del Benicató
Los trabajos arqueológicos ya han comenzado y permitirán documentar y analizar una parte del yacimiento que hasta ahora permanecía oculta. Desde el equipo responsable del proyecto destacan que se trata de un sueño que empieza a hacerse realidad, fruto de una planificación prolongada y de la colaboración entre profesionales de distintos ámbitos.

La excavación de esta nueva área de la Vila Romana del Benicató abre la puerta a nuevos hallazgos y avances en la investigación arqueológica del yacimiento, uno de los enclaves patrimoniales más relevantes de Nules, del que se irán dando a conocer los resultados conforme avance la intervención.
(Fuente: El Periódic)

20 de enero de 2026

Localizados tres molinos harineros del siglo XIII en el Tajo

Arqueólogos de la Universidad de Granada y FUNCI han hallado una de las paradas harineras más potentes de Toledo tras realizar excavaciones en el artificio de Juanelo
Construcción con sillares de piedra que pertenecieron a la noria islámica - Foto: David Pérez

La localización de tres molinos harineros que datan, al menos, desde el siglo XIII. Ese ha sido el resultado de las investigaciones llevadas a cabo en el artificio de Juanelo durante noviembre y diciembre de 2025 por investigadores del Laboratorio de Arqueología Biocultural (Memolab) de la Universidad de Granada y la Fundación de Cultura Islámica (FUNCI), con la colaboración de la Fundación Juanelo Turriano y de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Gracias a la limpieza y a las labores arqueológicas en esta zona entre el Puente de Alcántara y el nuevo Puente de Alcántara, en la que se acumulaba basura y maleza, los arqueólogos lograron ubicar la estructura de estos molinos que no estaban documentados, por lo que el hallazgo es relevante. Marisa Barona, una de las arqueólogas que han formado parte de estos trabajos desarrollados desde el 24 de noviembre hasta el 5 de diciembre, asegura a La Tribuna de Toledo que «no se tenía prácticamente conocimiento» de estos molinos, los cuales se erigieron aprovechando la estructura de la famosa noria documentada por Al Idrisi cuya «sillería grande protege bien de las venidas del río». Se constata de esta manera que el lugar ha sido testigo de distintas etapas históricas, desde la romana con el puente de Alcántara pasando por esa noria musulmana, que aprovechaba la fuerza de las aguas en el lugar; la época medieval, con los molinos harineros; hasta llegar a la edad moderna del artificio y terminar con la contemporánea de las turbinas de Vargas.

La investigación ha podido definir con seguridad la presencia de tres molinos, los cuales seguirán estudiando para dilucidar la época exacta de la que datan cada uno de ellos porque no se conoce «en qué cronología exacta se mueven». Estos estudios formarán parte de los trabajos que los investigadores deberán desarrollar este 2026.

Lo que está claro es que se trataría de «una de las paradas harineras más potentes de la Baja Edad Media y de la época moderna de la ciudad de Toledo», afirma Marisa Barona. No obstante, estos molinos se encuentran muy deteriorados, ya que uno de ellos se ubica hacia el río y ha sido erosionado a lo largo de los siglos por la fuerza del agua. «Los otros se encuentran en la cara sur de la noria donde, aunque en teoría están más protegidos, también sufren modificaciones posteriores», asevera la arqueóloga. En esta zona todavía queda trabajo pendiente por excavar e investigar, según el equipo del proyecto.

Definir la noria islámica
Los tres molinos harineros han sido el gran hallazgo de los trabajos, que también han permitido aportar más detalles sobre todas las épocas por las que pasó el lugar, teniendo como objetivo principal el de ofrecer luz sobre la presencia de la noria islámica del siglo XII a la que hacía referencia en las crónicas de Toledo el geógrafo Al-Idrisi. Una noria «bien metida en el río para asegurarse que el agua tenía fuerza suficiente en todos los momentos del año», indica Sergio Isabel, de FUNCI.

Han podido definir en planta esa noria con su acceso «y ahora tocará todo el trabajo de laboratorio», afirma Marisa Barona, para conocer más detalles de la misma. Otro gran hallazgo ya que, aunque se había hablado de su ubicación, nunca se había podido localizar con exactitud. Esa sería la estructura más antigua del lugar en el que, posteriormente, se erigiría el famoso artificio de Juanelo Turriano, del que se ha logrado distinguir varias fases constructivas.

Se han ubicado, por un lado, las reparaciones propias producto del funcionamiento del artificio y, por otro, las remodelaciones «que podrían corresponderse con alguno de los daños por venidas de agua» recogidos en la documentación a la que han tenido acceso los investigadores, la cual indica cómo las arenas del río fueron dañando la infraestructura a lo largo de sus 80 años de vida. Asimismo, han logrado localizar restos del segundo artificio que construyó Juanelo tras el éxito del primero, algo que terminarán de confirmar «con el trabajo de laboratorio». Lo que está claro es que «su fábrica constructiva está localizada, así como unos restos de aceñas molineras que, o bien construyó Juanelo, o bien aprovechó porque era propiedad del rey (Felipe II) para construir su ingenio» y subir agua del río al Casco.

Dinamita y restos
Los trabajos no solo han podido constatar lo mejor del ingenio y del desarrollo hidráulico de épocas pasadas en Toledo; también han atestiguado la «brutalidad que se llevó a cabo a mediados del siglo XIX cuando, teniendo restos muy considerables, tanto de la noria como del artificio, se dinamitan», afirma la investigadora que ha formado parte del equipo de arqueólogos.

Las marcas de los barrenos de la dinamita «están por todas partes y son muy evidentes», asegura, ya que se destruyó, para la construcción de la elevadora de aguas alrededor de 1870, más de la mitad del alzado de lo que se conserva ahora mismo. En este sentido, también se ha podido constatar que existen varias fases. A la primigenia le sigue la remodelación de la elevadora de aguas después de la guerra civil y otra fase, la de la escuela-taller de los años 90. «Al ser de gestión municipal, el edificio se acaba utilizando como parte de los almacenes de la casa-taller de Toledo», momento en el que pierde ya su función de elevar las aguas del Tajo al construirse los embalses del Torcón y de Guajaraz. Los restos más evidentes, los cuales pueden verse en la actualidad, son los de la elevadora que funcionó hasta los años 70 y que supuso «el primer abastecimiento a Toledo».

De ella han persistido las turbinas eléctricas, por lo que los restos también hablan de los avances tecnológicos del siglo XIX, aunque también se conservan elementos de la máquina de vapor.

El reto está ahora en ordenar toda esa información y las fotos realizadas para redactar una memoria para aglutinar todas estas conclusiones que se hacen insuficientes para los investigadores. Les gustaría tener una segunda fase de intervención arqueológica este año, aunque eso depende de la financiación del proyecto y de la apuesta del mismo por las administraciones. Creen que la importancia que guarda el espacio, «muy interesante por la relación histórica de Toledo con su río», lo merece, dice Sergio Isabel. Una cuestión de memoria colectiva.

15 de enero de 2026

Ratifican la posible ubicación de Madinat al Zāhira, la ciudad de Almanzor del siglo X

El investigador de la Universidad de Córdoba Antonio Monterroso Checa ha localizado, a través de datos ofrecidos por sensores LiDAR la posible ubicación de Madinat al Zāhira, la ciudad de Almanzor del siglo X.

La posible ubicación de Madinat al Zāhira en el extremo este de Córdoba.

El investigador de la Universidad de Córdoba y de la Unidad Patricia Antonio Monterroso Checa ha localizado, a través de datos ofrecidos por sensores LiDAR (acrónimo de Light Detection and Ranging) del Instituto Geográfico Nacional de España, la posible ubicación de Madinat al Zāhira, la ciudad de Almanzor del siglo X.

En 2023 se avanzó que esta ciudad se encontraría en el extremo este de Córdoba, cerca de Alcolea y a 12 kilómetros de la mezquita cordobesa. Ahora, nuevos datos ratifican esa propuesta y amplían la superficie que ocuparía la ciudad hasta una extensión de unas 120has: es decir, la misma superficie de Madinat al Zāhra. Los datos de la tercera cobertura LiDAR del IGN ofrecen igualmente ahora mucho más detalle que la segunda cobertura nacional de 2023.

El yacimiento ha sido identificado en la zona relacionada con los cabezos de las Pendolillas, cuyo nombre se conoce desde el siglo XV. Este lugar ha sido desde esa fecha una zona de dehesa ligada al Realengo y sede de las Yeguadas Reales desde tiempos de Felipe II, al igual que sucedió con la ciudad de Abderramán III. Se trata de las dos únicas zonas de Dehesas Reales en Córdoba.

Monterroso expone todo ello en un artículo publicado en la revista Meridies. Estudios de Historia y Patrimonio de la Edad Media, perteneciente al Área de Historia Medieval de la Universidad de Córdoba que se publica a través de su editorial UCOPress. Para su propuesta ha empleado como argumento de base los modelos digitales de elevaciones generados desde los datos LiDAR de acceso abierto del Instituto Geográfico Nacional de España (IGN). Esos modelos orográficos han sido sometidos a discurso histórico junto con la tradición historiográfica y literaria relativa a al Zāhira A través de esta técnica, el equipo investigador de la Unidad Patricia, a la que pertenece Monterroso, ha identificado ya la ubicación de varios cientos de otros yacimientos arqueológicos en la provincia de Córdoba.

En esa zona cercana a Alcolea existen una serie de anomalías en el relieve del terreno por más de 1200m lineales que, para Antonio Monterroso Checa y a partir de los datos LiDAR, “son producidas por la existencia, en el subsuelo y en alzado, de un enorme yacimiento arqueológico que, por sus características, debe corresponder con la perdida ciudad de Almanzor.”

Las anomalías se corresponderían con una vasta serie de edificios y entramados urbanos que se desarrollan desde una arquitectura ordenada, de disposición aterrazada organizada por agregación conforme a construcciones de planta rectangular o cuadrangular donde, incluso, hay algunos que quiebran la trama ortogonal para orientarse al SE, todo ello por más de 120has de extensión.

Se trata de la única propuesta, de las veintidós hasta ahora existentes sobre el argumento, que aduce datos físicos ciertos y contrastables para formular una nueva línea de trabajo sobre la ubicación de este enigma topográfico de la capital de Al Ándalus.

Referencia:
Monterroso Checa, A. (2026), “Propuesta de ubicación de Madinat Al-Zāhira en el extremo este de Córdoba”, Meridies 15-16 (2024-2025), pp. 98-139.
 https://journals.uco.es/meridies/issue/view/1376/303 

Campaña de micromecenazgo para ‘salvar’ la ciudad romana de Caraca

El Ayuntamiento de Driebes ha puesto en marcha la campaña de micromecenazgo “Salvemos la ciudad romana de Caraca con el objetivo de poder expropiar los terrenos del yacimiento y garantizar así la continuidad de las excavaciones, su conservación y su adecuada protección.

La iniciativa se presentará en dos conferencias abiertas al público: el lunes 19 de enero, a las 19.30 horas, en el Museo de Guadalajara (Palacio del Infantado), y el martes 20 de enero, a las 19.00 horas, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid (sala María Moliner).

El consistorio recuerda que Caraca, localizada en el Cerro de la Virgen de la Muela, fue declarada Bien de Interés Cultural en 2024 como Zona Arqueológica, tras años de trabajos del Equipo Arqueológico Caraca y una intensa labor de difusión que ha incluido un congreso, publicaciones especializadas, el certamen de murales “Ruranos” y la exposición “Caraca, la ciudad perdida” en el Museo de Guadalajara.

Las nueve campañas de excavación realizadas hasta ahora han puesto de relieve la importancia del enclave: un oppidum carpetano transformado en ciudad romana, con foro, termas, acueducto, viviendas y un potente pasado histórico ligado a los carpetanos, Sertorio o la vía Complutum–Cartago Nova, además del célebre Tesoro de Driebes, conservado en el Museo Arqueológico Nacional.

Con solo 331 habitantes, el Ayuntamiento admite que no puede asumir en solitario el coste de la expropiación de las parcelas en las que se encuentran los restos más relevantes y apela a la colaboración de personas, asociaciones, empresas e instituciones a través de la plataforma de micromecenazgo de Hispania Nostra.

Las donaciones cuentan con importantes desgravaciones fiscales al amparo de la Ley 49/2002 y los colaboradores recibirán distintos reconocimientos simbólicos según la aportación. La campaña estará activa entre el 19 de enero y el 28 de febrero de 2026.

14 de enero de 2026

Convenio para impulsar el proyecto arqueológico de Los Saladares (Alicante)

El convenio entre el Ayuntamiento de Orihuela y la Universidad de Alicante establece una aportación municipal de 18.148,79 euros (IVA incluido) destinada a financiar los trabajos de campo, la investigación arqueológica, la consolidación de estructuras y la elaboración de informes técnicos y científicos.

El Ayuntamiento de Orihuela y la Universidad de Alicante han formalizado un nuevo convenio de colaboración para desarrollar durante 2026 la cuarta fase del Proyecto Arqueológico de Investigación del yacimiento de Los Saladares, uno de los enclaves protohistóricos más relevantes del sureste peninsular y declarado Bien de Interés Cultural (BIC).

El acuerdo, firmado por el alcalde de Orihuela, Pepe Vegara, y la vicerrectora de Transferencia, Innovación y Divulgación Científica de la Universidad de Alicante, María Jesús Pastor Llorca, permitirá continuar los trabajos de excavación, consolidación de estructuras y estudio científico del yacimiento, en el marco del Plan General de Investigación autorizado por la Generalitat Valenciana.

El concejal de Patrimonio Histórico, Matías Ruiz, ha subrayado que “este convenio garantiza la continuidad de un proyecto estratégico para Orihuela, que no solo protege uno de nuestros principales bienes patrimoniales, sino que lo sitúa dentro de un programa científico con planificación, financiación y objetivos claros”.

El convenio establece una aportación municipal de 18.148,79 euros (IVA incluido) destinada a financiar los trabajos de campo, la investigación arqueológica, la consolidación de estructuras y la elaboración de informes técnicos y científicos. A ello se suma la aportación de medios humanos, técnicos y científicos por parte de la Universidad de Alicante, a través del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología y Patrimonio Histórico (INAPH).

Los trabajos estarán dirigidos por el catedrático de Prehistoria Alberto J. Lorrio, uno de los principales especialistas en el periodo del Bronce Final y el mundo orientalizante en la fachada mediterránea.

Excavación, conservación y puesta en valor
La cuarta fase del proyecto contempla la excavación arqueológica, la consolidación de estructuras, el estudio y catalogación de los materiales recuperados y la elaboración de memorias científicas. Una vez finalizados los estudios, los restos arqueológicos serán depositados en el Museo Arqueológico Comarcal de Orihuela, garantizando su conservación, custodia y futura difusión pública.

Asimismo, el convenio incluye un compromiso de divulgación de los resultados, mediante publicaciones científicas, actividades divulgativas y acciones de comunicación que permitan acercar este patrimonio a la ciudadanía.

Matías Ruiz ha destacado que “el yacimiento de Los Saladares es una pieza clave para entender los orígenes de la cultura ibérica en el Bajo Segura. Este convenio nos permite seguir avanzando con rigor científico y con una hoja de ruta clara para convertir este yacimiento en un verdadero espacio de conocimiento y cultura”.