La Asociación por el Patrimonio de Villafranca y el Ayuntamiento han impulsado unas prospecciones con georradar que han detectado más de 20 posibles estancias en un yacimiento romano del que hasta ahora solo se conocían tres
Una antigua villa romana situada en el yacimiento de San Pedro de Villafranca, donde en 1970 se encontraron importantes mosaicos, podría tener unas dimensiones mucho mayores de las conocidas hasta ahora.
Las recientes prospecciones geofísicas han detectado indicios de más de 20 estancias que formarían parte de esta construcción romana, frente a las tres identificadas en anteriores intervenciones.
Estas estancias serían diferentes habitaciones o dependencias de una villa romana, un tipo de complejo rural que podía combinar espacios residenciales con zonas destinadas a actividades agrícolas y de almacenamiento. Por el momento, no se ha determinado qué función tenía cada uno de los espacios detectados.
El hallazgo es fruto de un proyecto arqueológico impulsado por el Ayuntamiento de Villafranca y la Asociación de Amigos del Patrimonio, cuyos trabajos fueron anunciados oficialmente el pasado 6 de marzo de 2026.
Los resultados han sido dados a conocer por Julio Zardoya, presidente de la asociación, durante una entrevista en Televisión Digital de Navarra, en la que también ha participado Pedro Alberto Malo, vocal de la entidad.
Una investigación en el lugar donde aparecieron los mosaicos de 1970
El proyecto, denominado «Prospección geofísica multisistema en la Villa de San Pedro de Villafranca», se ha desarrollado en la finca donde hace más de medio siglo se descubrieron varios mosaicos romanos.
Aquellos hallazgos permitieron conocer la existencia de este importante asentamiento de época romana. Parte de los mosaicos recuperados fueron trasladados al Museo de Navarra, en Pamplona, donde se conservan piezas procedentes de Villafranca.
Sin embargo, buena parte del terreno permanecía sin estudiar en profundidad. El objetivo de la nueva investigación era comprobar si bajo la superficie existían otras estructuras arqueológicas que permitieran conocer mejor la extensión y las características de la villa.
El georradar detecta indicios de más de 20 estancias
Para investigar el subsuelo se han utilizado técnicas de prospección geofísica, entre ellas el georradar, que permite detectar posibles estructuras enterradas sin necesidad de excavar.
Según ha explicado Julio Zardoya, las intervenciones anteriores habían permitido conocer tres estancias, mientras que las nuevas exploraciones han identificado indicios de más de 20.
«Nos hemos quedado impresionados con lo que han sacado», ha reconocido el presidente de la Asociación por el Patrimonio de Villafranca al valorar los resultados.
Estos datos apuntan a que la antigua villa romana podría ocupar una superficie mayor de la documentada hasta ahora, aunque será necesario continuar investigando para confirmar la naturaleza y distribución de las estructuras detectadas.
La asociación quiere seguir investigando el yacimiento
Tras conocer los resultados de las prospecciones, la Asociación por el Patrimonio de Villafranca considera necesario continuar estudiando el terreno para determinar el verdadero alcance del conjunto arqueológico.
Julio Zardoya ha reconocido que realizar excavaciones supone una inversión económica importante, por lo que plantea avanzar progresivamente en las investigaciones.
«Nuestra idea es, año a año, por lo menos, sacarlo a la luz, saber lo que hay», ha señalado durante la entrevista.
La asociación, que también trabaja en la recuperación del patrimonio barroco y de distintos elementos históricos de Villafranca, confía en que los nuevos resultados contribuyan a impulsar futuras actuaciones.
(Fuente: Tudela Hoy)







