google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri

6 de marzo de 2026

Pamplona busca su foro romano

El Ayuntamiento inicia prospecciones con georradar en la manzana de la calle Navarrería para confirmar si el subsuelo conserva restos del núcleo prerromano de Pompaelo

Esta semana el Ayuntamiento de Pamplona, a través de Pamplona Ciudad Habitable/ Iruña Biziberritzen S.A., ha iniciado trabajos de prospección mediante georradar en unos 1.000 m² de la manzana 111, el espacio que ocupaba el antiguo OSCUS de la calle Navarreríía. La intervención se impulsa aprovechando los recientes trabajos de derribo del edificio realizados hasta cota cero, y responde al interés municipal por conocer el potencial arqueológico del subsuelo. Según las excavaciones anteriores en la zona el ámbito de estudio iluminaría el núcleo prerromano de Pompelo y su evolución hasta la monumental época altoimperial, ya que podría coincidir con el área que ocupaba el foro de la ciudad romana.

También hay posibilidades de encontrar restos de época medieval, moderna y contemporánea, porque los interiores de manzana son espacios de gran dinamismo, con presencia de pozos, silos, pozos negros, espacios artesanales, huertas y un largo etcétera que suelen generar una compleja estratigrafía, además de acumular abundante cultura material que permite aproximarse a los modos de vida.

Personal especializado de la Universidad de Cantabria (Servicio GEAE, Fundación Torres Quevedo), bajo la supervisión de dos arqueólogos de Tesela Arqueología, están utilizando un radar de penetración terrestre para obtener radargramas, o perfiles verticales del terreno que reflejen anomalías. Las pruebas para la toma de datos se realizan tras establecer una malla que permita situar coordenadas. Luego, un software especializado, procesará los datos y para su correcta interpretación estos se combinarán mediante Sistemas de Información Geográfica con otras informaciones como la topografía de detalle del yacimiento o los resultados de los trabajos de fotointerpretación.

Toda esta operación se somete a las normativas nacionales y forales sobre patrimonio arqueológico y cultura, así como la regulación específica establecida en el Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) del Casco Antiguo de Pamplona. La manzana del OSCUS se encuentra en la “Zona arqueológica A”.

Si hay anomalías relevantes, habrá sondeos
Si los resultados del georradar detectan anomalías relevantes, el siguiente paso será la realización de catas y sondeos arqueológicos puntuales para comprobar la naturaleza de los posibles restos. En función de los resultados, podría plantearse posteriormente una campaña arqueológica de mayor alcance en el lugar, siempre en coordinación con la Institución Príncipe de Viana.

Mediante esta intervención se podrá conocer, o al menos indagar, la secuencia estratigráfica, las estructuras del subsuelo, sus fases y su conservación, de cara a la planificación de los futuros trabajos que se vayan a desarrollar en el espacio.

El siguiente paso, en caso de hallazgos, sería el establecimiento de puntos de sondeo para excavar y comprobar los resultados del georradar. Para ello se elaboraría un informe que recogería el resultado de la prospección y el seguimiento arqueológico de la retirada de soleras, para fijar la ubicación de los sondeos, sus dimensiones y metodología. Esta segunda fase sería acordada con el Servicio de Patrimonio Histórico de la Dirección General de Cultura – Institución Príncipe de Viana del Gobierno de Navarra y en función de los resultados obtenidos en esos sondeos, podría plantearse posteriormente una campaña arqueológica de mayor alcance en el lugar, orientada tanto a la investigación histórica como a la posible catalogación o musealización de los hallazgos.

La intervención en el espacio del antiguo OSCUS ofrece la oportunidad de actuar sobre un espacio de grandes dimensiones en el corazón del Casco Antiguo, en el que aún no existen condicionantes constructivos, lo que permitiría una excavación más centrada en la investigación de la evolución diacrónica del espacio, desde sus antecedentes y evolución urbana, hasta su estado actual. Por su especialísima ubicación, la manzana 111 constituye un referente para conocer la historia de la ciudad.

El Ayuntamiento de Pamplona, en el marco de su estrategia de regeneración urbana y puesta en valor del Casco Antiguo, a través de la empresa pública Pamplona Ciudad Habitable - Iruña Biziberritzen (PCH-IB), ha impulsado estas intervenciones orientadas a conocer mejor el subsuelo histórico de distintos espacios del barrio. En esa línea, este mismo equipo fue el encargado el pasado mes de julio de estudiar con georradar el subsuelo de la plaza de Santa Ana, lo que culminó con la apertura de catas arqueológicas y la identificación de hallazgos.

Las intervenciones arqueológicas en la manzana 111 se realizan una vez terminado en febrero el derribo de las edificaciones interiores de la manzana y la demolición de las soleras del edificio, una actuación realizada siguiendo el proyecto redactado por OM ARQ SLP y los arquitectos Óscar Mongay Jiménez y María Teresa Mariezcurrena Echeverría que afectó a 2.200 m2.

Caravaca recupera un escudo heráldico de finales del siglo XIV

La pieza se atribuye al maestre de la Orden de Santiago Lorenzo Suárez de Figueroa, que ocupó este cargo entre los años 1387 y 1409.

El Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz ha presentado un escudo heráldico de finales del siglo XIV vinculado a la Orden de Santiago que, tras su recuperación de manos privadas, pasa a formar parte del patrimonio municipal, actualmente depositado en el Museo Arqueológico.

El alcalde de Caravaca de la Cruz, José Francisco García, acompañado por el arqueólogo municipal, Francisco Brotóns, y el historiador y cronista oficial de Caravaca y de la Región de Murcia, José Antonio Melgares, ha realizado la presentación de esta pieza de gran valor histórico y patrimonial. La presencia de los dos escudos de la casa de los Figueroa ha llevado a atribuir esta composición al maestre de la Orden de Santiago Lorenzo Suárez de Figueroa, que ocupó este cargo entre los años 1387 y 1409.

El escudo ha sido recientemente trasladado por el Ayuntamiento hasta dependencias municipales para su estudio y exposición. Se encontraba custodiado en un almacén de Marbella y ha sido donado al Consistorio por María Luisa Lacal. El escudo perteneció a la familia Marsilla, que lo conservó durante décadas, pasando por distintas localizaciones vinculadas a esta familia de gran relevancia en el municipio.

Durante el acto, el alcalde destacó la importancia de esta incorporación al patrimonio municipal, señalando que “la recuperación de esta pieza supone sumar un nuevo elemento de valor al gran tejido monumental e histórico de Caravaca, al tiempo que abre una línea de investigación muy interesante sobre su origen y su papel dentro del conjunto defensivo medieval de la ciudad”.

José Francisco García agradeció expresamente la donación realizada por María Luisa Lacal, subrayando que “no solo ha querido que esta pieza vuelva a Caravaca, sino que además ha colaborado en épocas pasadas con la donación de otros objetos que hoy forman parte de los fondos del Museo de la Soledad, contribuyendo así a preservar y difundir nuestra historia”. Asimismo, avanzó que el Ayuntamiento está trabajando para recuperar otras piezas de interés vinculadas al patrimonio local.

El escudo ha sido tradicionalmente asociado a la Torre Jorquera, integrada en la antigua línea defensiva del Reino de Murcia. Así, según ha explicado el cronista oficial José Antonio Melgares, “la tradición oral ha mantenido esta atribución durante décadas”.

No obstante, los estudios documentales realizados recientemente abren nuevas hipótesis sobre su origen. El arqueólogo municipal, Francisco Brotóns, señaló que existen indicios que cuestionan esta procedencia tradicional y apuntan como localización más probable la Torre de las Toscas del Castillo de Caravaca.

Una composición heráldica vinculada a la Orden de Santiago
Es una composición heráldica que originalmente tenía unas dimensiones aproximadas de 69,6 centímetros de anchura por 93 centímetros de altura. En la parte inferior destacan dos blasones de la casa de los Figueroa, con las características cinco hojas de higuera dispuestas en el campo: una en la parte superior y las restantes por debajo en disposición de dos a dos. Ambos escudos aparecen separados por un arco de herradura apuntada. Sobre ellos se sitúa una cruz latina flordelisada, con veneras en los extremos de los brazos y en la cruceta. El conjunto se remataba aparentemente por un doselete, aunque el estudio de la pieza ha permitido comprobar que la mitad superior, ocupada por la cruz, estaba enmarcada por un alfiz sin decoración. La obra no conserva restos de policromía.

La presencia de los dos escudos de la casa de los Figueroa ha llevado a atribuir esta composición al maestre de la Orden de Santiago Lorenzo Suárez de Figueroa, que ocupó este cargo entre los años 1387 y 1409 y a quien se relaciona con el impulso constructivo de la Torre de las Toscas. Además, una composición heráldica similar —formada también por dos escudos y una cruz— fue documentada por el investigador González Simancas sobre la puerta de acceso al interior de dicha torre a comienzos del siglo XX.

5 de marzo de 2026

La UCA completa la segunda campaña del ‘Karnak Stones Project’ en Egipto

El equipo de investigadores de la Universidad de Cádiz trabaja en la documentación y conservación de cientos de bloques sin registrar. De igual forma están trabajando por primera vez con georradar en una de las áreas más antiguas del recinto

El grupo de investigación HUM-1129 (Archeos) de la Universidad de Cádiz ha completado la segunda fase de su misión hispano-egipcia en Luxor, Karnak Stones Project (KSP). Codirigida por el doctor Abdelrhman Fahmy y el profesor Eduardo Molina-Piernas, esta iniciativa constituye la única misión española con autorización vigente en el Conjunto Arqueológico de Karnak, un enclave donde los permisos de investigación son excepcionalmente limitados, lo que refuerza el interés científico y patrimonial del proyecto.

El KSP está orientado a la preservación del Patrimonio Mundial y se centra en la documentación, caracterización y conservación de los materiales constructivos de los Templos de Karnak, en Luxor (Egipto), uno de los mayores complejos religiosos de la Antigüedad. El Templo de Karnak, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se sitúa en la orilla oriental del Nilo, a unos 500 kilómetros al sur de El Cairo, y constituye uno de los conjuntos arqueológicos más extensos y monumentales del mundo, con una superficie aproximada de 30 hectáreas.

Las labores llevadas a cabo por el equipo de investigadores de la UCA se han desarrollado en dos campañas: la primera, entre agosto y septiembre de 2024, y la segunda, entre noviembre y diciembre de 2025. Durante esta última campaña, el proyecto ha ampliado su investigación hacia una nueva área que contiene cientos de bloques de arenisca sin documentación previa, datados en los reinados de Tutmosis III y Ramsés II. Es importante indicar que se trata de un sector de valor arqueológico excepcional, que puede contribuir a clarificar la evolución histórica y arquitectónica del complejo, y que no ha sido excavado previamente. De hecho, las primeras observaciones sugieren que podría encontrarse entre los contextos más antiguos preservados dentro del recinto, aportando evidencias de interés para interpretar fases constructivas, reutilizaciones y actividades rituales.

Objetivo: estudio integral de miles de bloques arquitectónicos de Karnak
Así, con una duración prevista de diez años (2024–2033), el Karnak Stones Project se consolida como una investigación internacional de largo recorrido, basada en un enfoque innovador sustentado en la aplicación de técnicas no destructivas poco empleadas hasta ahora en Egipto para estudiar la procedencia, caracterización y conservación de los materiales de construcción. El objetivo general es abordar de forma integral el estudio de los miles de bloques arquitectónicos dispersos en Karnak, procedentes de fases diversas y elaborados en distintos tipos de roca, conformando un rompecabezas arqueológico de enorme valor histórico y científico.

La metodología del proyecto combina tecnologías avanzadas, como la documentación 3D de alta resolución, el mapeo digital y herramientas científicas de conservación, con un enfoque arqueológico riguroso. Entre las principales actividades desarrolladas se encuentran la documentación fotográfica, catalogación y registro sistemático de bloques y sillares; la caracterización mineralógica y petrológica de los materiales; el análisis de las patologías de alteración que afectan a los bloques; y actuaciones de restauración y conservación sobre elementos arquitectónicos.

Nuevas técnicas dentro del recinto arqueológico
Uno de los hitos de esta segunda campaña ha sido la consolidación de varios bloques con distintos grados de deterioro, con el fin de evaluar la eficacia de los tratamientos y su posible aplicación a mayor escala en el conjunto. Junto a ello, el proyecto ha llevado a cabo un avance especialmente relevante como ha sido la aplicación pionera de georradar (GPR) en un área igualmente inexplorada desde el punto de vista de la arqueología, dentro del propio recinto arqueológico de Karnak, lo que convierte esta segunda campaña en una intervención excepcional en un espacio donde las actuaciones están sometidas a fuertes restricciones.

La prospección con georradar se ha orientado a comprobar la posible existencia de estructuras enterradas en una de las áreas más antiguas del complejo, en línea con hipótesis planteadas por estudios recientes. Aunque los resultados se encuentran aún en fase de análisis, las observaciones preliminares se consideran prometedoras y podrán contribuir a la planificación de las zonas a excavar durante la tercera campaña prevista para finales de 2026 y que estará liderada por la profesora Macarena Lara.

El equipo del Karnak Stones Project presenta un marcado carácter interdisciplinar y está integrado mayoritariamente por personal investigador de la Universidad de Cádiz. Forman parte de la misión Abdelrhman Fahmy (director), Eduardo Molina-Piernas (codirector), Salvador Domínguez-Bella, Ana Durante, Macarena Lara y José Luis Ramírez, junto a la investigadora María Josefa Fernández (UNED), además de especialistas y personal técnico vinculados a la arqueometría, la arqueología, la conservación del patrimonio y la restauración tanto de España como de México. La misión cuenta igualmente con la colaboración de las autoridades egipcias y del personal del propio conjunto arqueológico, reforzando el vínculo científico y cultural entre ambos países.

Los resultados de la primera campaña (2024) han tenido ya repercusión nacional e internacional y el proyecto mantiene una proyección hacia futuras publicaciones científicas, conferencias, exposiciones y materiales educativos. Con ello, el Karnak Stones Project desarrolla una labor que trasciende la investigación estrictamente académica, contribuyendo a la cooperación internacional y a la difusión social del conocimiento sobre el patrimonio arqueológico egipcio.

Durante la campaña, el equipo recibió además la visita de la misión española que trabaja en el Templo de Millones de Años de Tutmosis III, también en Luxor, dirigida por la profesora Myriam Seco (Universidad de Sevilla). Esta investigadora participó asimismo el pasado verano en el curso organizado por la Universidad de Cádiz ‘UCA y Antiguo Egipto: un viaje interdisciplinar hacia el patrimonio y el turismo’, reforzando las sinergias científicas entre equipos españoles que desarrollan su labor en Egipto.

4 de marzo de 2026

Alcoy destina 300.000€ para actuaciones en el yacimiento de El Castellar

Con las actuaciones se busca favorecer la conservación, la mejora de la protección, la visibilidad, accesibilidad y señalización e impulsar su difusión y conocimiento.

El Ayuntamiento de Alcoy ha licitado la ejecución de las obras necesarias para consolidar y poner en valor el yacimiento arqueológico El Castellar, que se ejecutarán en base a un proyecto que busca proteger y conservar los elementos del yacimiento, así como impulsar la accesibilidad, visibilidad y difusión de este Bien de Interés Cultural (BIC).

Tal y como se recoge en el proyecto, firmado por el arquitecto Rafael Silvestre García y el arqueólogo Germán Pérez Botí, con las actuaciones se busca favorecer la conservación, especialmente la de carácter preventivo, así como contribuir a una mayor protección. Junto a ello, se trabajará para mejorar la visibilidad, accesibilidad y señalización, para indicar el itinerario de acceso peatonal y para mostrar información del BIC, impulsando su difusión y conocimiento.

Desde la concejalía de Patrimonio Histórico anunciaron que el presupuesto total de la actuación se sitúa en los 304.110,59 euros, de los que la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte concede 152.055,29 euros, dentro del Plan Restaura, que supone el 50%, a los que sumar 131.762,72 euros otorgados por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, correspondientes a las ayudas al Programa 2% Cultural de la convocatoria de 2023 y que suponen el 43,33%. Al contar con estas ayudas, la aportación municipal se sitúa en los 20.292,58 euros (el 6,67% restante), tal y como remarcaron desde la concejalía.

El yacimiento El Castellar fue construido de finales del siglo IX a la primera mitad del XI, aunque el inicio de su ocupación fuera de finales del siglo IX o principios del siglo X, según recoge el Museo Arqueológico, tratándose un poblado en altura fortificado, donde se ha hallado valiosa información sobre la presencia andalusí en la zona.

Hace tres años el Consell de la Generalitat Valenciana reconoció El Castellar como zona arqueológica, pasando a estar inscrita en el Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano, lo que le da un valor añadido a las excavaciones que se realizan en la zona y a raíz de las que salió a la luz la muralla del antiguo Al-Qüy, nombre en árabe de la zona del actual Alcoy, y se ha podido documentar parte de unidades de habitación adosadas en la muralla, así como reconocer las diferentes actividades y trabajos cotidianos de sus habitantes. El poblado tenía una extensión próxima a 1,5 hectáreas, y destaca la presencia de la muralla sudeste de 90 metros de longitud, así como tres aljibes.

La concejala de Turismo, Lorena Zamorano, destaca que "gracias a la financiación del Ministerio y la Generalitat tenemos la posibilidad de consolidar un yacimiento histórico como es El Castellar, que comportó el inicio de nuestra ciudad, del que conseguimos la declaración de BIC y tiene una gran importancia histórica y patrimonial. Consolidarlo era fundamental, para poder ser visitado, mejorando su accesibilidad, y preservándolo para el futuro".

Este proyecto se inició años atrás, cuando Lorena Zamorano estaba al frente de la concejalía de Patrimonio, "y ahora se han dado las circunstancias para poder llevarlo adelante, contando con la financiación necesaria. Pero, además, hemos luchado mucho por este proyecto, tanto para conseguir la financiación como a nivel técnico desde el Museo Arqueológico, que ha llevado a cabo un trabajo excelente durante muchos años para sacar a la luz nuestros antecedentes. Ahora se llevará adelante una actuación con todo el rigor y meticulosidad al tratarse de un patrimonio tan específico".

Murcia conservará las Torres exteriores halladas en las últimas excavaciones en el Palacio Ibn Mardanís

La actuación, que se enmarca en el Proyecto Estratégico ‘Fortalezas del Rey Lobo’ para la recuperación del patrimonio municipal, contempla actuaciones de limpieza, consolidación y protección con un presupuesto de cerca de 15.000 euros

La Concejalía de Pedanías y Vertebración Territorial, que dirige Marco Antonio Fernández, ha puesto en marcha un proyecto de medidas preventivas para conservar las torres albarranas situadas en el acceso al Castillejo, y que han sido descubiertas tras la campaña de excavación en julio

El Ayuntamiento va a poner en marcha un proyecto de medidas preventivas para proteger y conservar las torres halladas en el acceso al Palacio Ibn Mardanís en la última excavación realizada. Estas actuaciones, que cuentan con un presupuesto de 14.985 euros, tienen como finalidad preservar las estructuras defensivas descubiertas durante las excavaciones arqueológicas del pasado verano de 2025, que han sacado a la luz dos torres de época islámica -denominadas Torre Superior y Torre Inferior- vinculadas al sistema palatino del Castillejo.

Gracias a estas excavaciones arqueológicas, que contó con la implicación de estudiantes voluntarios en su mayoría de la UMU, se ha revelado un sistema defensivo de acceso al palacio del Rey Lobo, y confirman que el Castillejo era el núcleo de una gran ciudad palatina. El concejal de Pedanías y Vertebración Territorial, Marco Antonio Fernández, y responsable del proyecto estratégico ‘Fortalezas del Rey Lobo' ha destacado que, " los hallazgos apuntan a que el camino actual de subida al Palacio Ibn Mardanís es, posiblemente, el acceso original islámico controlado por dos torres", y ha añadido que "los excepcionales resultados de la campaña de excavación arqueológica en Monteagudo, que han sacado a la luz un sistema defensivo de acceso al palacio del Rey Lobo, confirman que el Castillejo no era un edificio aislado, sino el núcleo central de una extensa ciudad palatina evidenciando que estamos ante un gran conjunto palaciego comparable a otras ciudades palatinas andalusíes".

Estos hallazgos se corresponden a elementos arquitectónicos de época islámica, y otros de carácter hidráulico como restos de canalizaciones, norias y acueductos, lo que supone que el edificio del Castillejo no está solo, sino que se encuentra en el centro de un amplio espacio urbanizado o palatizado.

Las actuaciones que debe contemplar el proyecto de obra son las siguientes:
  • La intervención arqueológica prevista en las torres descubiertas tras las excavaciones del pasado verano tiene como objetivo asegurar su conservación y estabilidad, evitando su deterioro y permitiendo que sigan siendo estudiadas para poder ser visitadas en el futuro.
  • El proyecto contempla actuaciones de limpieza, consolidación física y química, reintegración preventiva y protección de los suelos arqueológicos, todas ellas bajo criterios de mínima intervención, reversibilidad y respeto absoluto al original. Asimismo, se emplearán materiales tradicionales de cal y áridos naturales, siguiendo los estándares internacionales de conservación del patrimonio.
  • Evaluación del estado actual: se analizará cómo se conservan las estructuras, qué daños presentan y qué factores están provocando su deterioro.
  • Limpieza de las superficies: se eliminará la suciedad, restos de plantas y tierra acumulada, siempre mediante métodos suaves y en seco, sin dañar los materiales originales.
  • Reparación de morteros y piedras sueltas: se retirarán los morteros antiguos que estén muy degradados o pulverizados y se recolocarán cuidadosamente las piedras que estén sueltas o en riesgo de desprenderse.
  • Consolidación química: se aplicarán productos a base de cal (como el agua de cal) para fortalecer los muros y los morteros, respetando siempre su aspecto original y evitando el uso de materiales que alteren su color o textura.
  • Reparación estructural: se rellenarán las zonas erosionadas o debilitadas, especialmente en esquinas y huecos grandes, con materiales compatibles y reversibles (es decir, que podrían retirarse sin dañar la estructura).
  • Ajuste de color: se aplicará un ligero patinado sobre las zonas restauradas para igualar el tono con el resto del muro, siempre tras realizar pruebas previas de color.
  • Protección del suelo arqueológico: se cubrirán las zonas excavadas con una lámina transpirable e impermeable, una capa de geotextil y unos 15 centímetros de tierra, para protegerlas de la humedad y la erosión.
Conservación y puesta en valor del patrimonio histórico
La torre superior, de 33 m², ha sido completamente documentada, revelando muros de tapial de un metro de grosor, dos accesos y, por primera vez, un muro interior que divide el espacio en dos estancias con suelos de tierra apisonada y mortero de cal. Además, se ha consolidado un enlucido original de yeso en uno de sus vanos.

La torre inferior, desconocida hasta la fecha, ha sido parcialmente delimitada. Aunque su estado de conservación es más fragmentario, los arqueólogos confirman que formaba parte del mismo sistema defensivo.

Ambas torres están perfectamente alineadas entre sí y con la torre-mirador del Recinto Superior del Castillejo. Esta alineación sugiere que el camino actual de subida podría ser el acceso original islámico, "prácticamente fosilizado", tal y como ha determinado el informe realizado tras los trabajos de excavación, en donde se reconsidera la hipótesis del historiador González Simancas sobre la existencia de un gran puente levadizo que conectara estas estructuras.

Las torres, construidas con muros de tapial de cal y mampuestos, y asentadas sobre el escarpe rocoso del cerro, presentan un delicado estado de conservación, por lo que se considera esencial su intervención para garantizar su estabilidad y evitar un mayor deterioro. Las medidas, por tanto, buscan estabilizar y retardar cualquier deterioro que se pudiera originar hasta el siguiente proceso de excavación.

Un trabajo técnico y coordinado
Las obras serán dirigidas por un restaurador especializado, bajo la supervisión del Centro Municipal de Arqueología y con la aprobación de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia.

Compromiso con el legado de Monteagudo
Con este nuevo paso, el Ayuntamiento de Murcia reafirma su compromiso con la protección y puesta en valor del Sitio Histórico de Monteagudo-Cabezo de Torres, un enclave único que alberga más de un centenar de elementos patrimoniales, entre ellos los castillos, albercas y fortificaciones vinculadas al legado del Rey Lobo.

Marco Antonio Fernández, ha subrayado que "la intervención en las torres albarranas es esencial para garantizar la conservación de estas estructuras únicas, claves para comprender el sistema defensivo y palatino del Monteagudo medieval".

3 de marzo de 2026

Valencia estudia abrir en Villajoyosa una sede del Centro de Arqueología Subacuática

El hallazgo y posterior investigación del pecio Bou Ferrer ha convertido a la zona en un referente internacional para la arqueología subacuática

La consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, ha visitado las instalaciones de VilaMuseu, en la Villajoyosa, donde ha trasladado el compromiso del Consell con la protección del patrimonio subacuático y romano de la localidad, uno de los enclaves arqueológicos subacuáticos más relevantes del patrimonio valenciano y mediterráneo.

En este sentido, ha informado que la Conselleria ha concedido una ayuda de 111.862 euros a través del Plan Restaura 2025 para la instalación de un nuevo sistema para proteger el pecio Bou Ferrer, un importante ejemplo del patrimonio romano en la Comunitat Valenciana protegido como Bien de Interés Cultural (BIC) desde 2015.

En concreto, la iniciativa se alinea con los modelos más avanzados de gestión arqueológica subacuática, al combinar la protección de los yacimientos originales con la generación de un espacio seguro y controlado para la investigación, además de contar con un alto valor científico, formativo y de conservación patrimonial.

Durante su visita a VilaMuseu, Ortí ha estado acompañada por el alcalde de la localidad, Marcos Zaragoza; la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso; y la directora general de Patrimonio Cultural, Blanca Camarena, en la que han abordado la colaboración entre la Generalitat y el Ayuntamiento para proteger el excepcional patrimonio cultural con el que cuenta esta localidad.

Así, el hallazgo y posterior investigación del Bou Ferrer ha convertido a la zona en un referente internacional para la arqueología subacuática, a lo que se suma además, el hecho de que Villajoyosa conserva un conjunto notable de pecios vinculados a la Primera Guerra Mundial, resultado de los hundimientos producidos por los submarinos alemanes en el Mediterráneo entre 1916 y 1918, un registro histórico único sobre el conflicto naval en aguas españolas, así como sobre la tecnología marítima de comienzos del siglo XX.

“La combinación de estos elementos sitúa a Villajoyosa en un espacio natural privilegiado para la investigación, la gestión y la formación en arqueología subacuática”, ha apuntado la consellera.

Asimismo, ha informado que la Conselleria está trabajando en la posible instalación en la localidad de una nueva sede del Centro de Arqueología Subacuática de la Comunitat Valenciana (CSCV).

Protección del Bou Ferrer
El pecio Bou Ferrer es un gran carguero romano datado a mediados del siglo I d. C., considerado uno de los mayores y mejor conservados del Mediterráneo. Su cargamento -compuesto por miles de ánforas destinadas al transporte de salsas y derivados de pescado, así como por lingotes de plomo con marcas imperiales, que aporta información excepcional sobre el comercio marítimo, la producción metalúrgica bética y los circuitos económicos vinculados al entorno político del emperador Nerón.

En el 2017, la UNESCO incorporó al Registro de Buenas Prácticas del Patrimonio Cultural Subacuático el proyecto ‘Un naufragio romano para la sociedad, el pecio Bou Ferrer’. Asimismo, en 2025 la UNESCO ha renovado hasta 2029 el reconocimiento del pecio Bou Ferrer como modelo internacional de buenas prácticas del Patrimonio Cultural Subacuático, destacando la calidad del trabajo realizado en torno a su protección, investigación y gestión.

Cabe destacar que la protección del Bou Ferrer como BIC ha permitido desarrollar proyectos de investigación continuada en la zona, experiencias pioneras de divulgación in situ y avances metodológicos en arqueología subacuática. De este modo, se ha convertido en un referente internacional en la gestión del patrimonio sumergido y en un ejemplo paradigmático de cómo la investigación científica puede articularse con las visitas.

De hecho, es el único pecio romano visitable bajo el agua en España, y uno de los muy pocos en el mundo. Las visitas están reguladas y solo se realizan mediante inmersiones autorizadas y guiadas por arqueólogos subacuáticos.

Micromecenazgo para recuperar el legado vacceo oculto en El Viso (Zamora)

El proyecto arqueológico que se desarrollará entre 2026 y 2029 cuenta con el respaldo del Centro de Estudios Vacceos de la Universidad de Valladolid y de ACP. El objetivo que se marcan es llegar hasta los 18.900 euros.
Excavación vaccea. Fotografía: Hispania Nostra.

Hispania Nostra junto con el Centro de Estudios Vacceos, han puesto en marcha una campaña de micromecenazgo para financiar un proyecto de investigación arqueológica en el cerro de El Viso, en la comarca zamorana de la Tierra del Vino. El objetivo que se marcan es llegar hasta los 18.900 euros.

El objetivo pasa por garantizar la continuidad de las excavaciones y recuperar un enclave vinculado a la cultura vaccea de la Edad del Hierro, cuyos restos se conservan bajo los cimientos de la antigua ermita de la Virgen del Viso.

El proyecto, planteado con un horizonte inicial de cinco años entre 2026 y 2029, contempla quince días de excavación y tres meses adicionales de trabajo de laboratorio, estudio y publicación de resultados. La iniciativa parte del Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg de la Universidad de Valladolid y de ACP, y está liderada por un equipo multidisciplinar de arqueólogos especializados en patrimonio vacceo.

La campaña fija en 18.900 euros la cuantía necesaria para garantizar el desarrollo básico de la intervención arqueológica, mientras que 38.800 euros permitirían alcanzar el escenario óptimo y ejecutar en su totalidad el programa científico previsto. Los fondos se destinarán a la contratación de personal investigador, la dotación de infraestructura de campo y la realización de dataciones por carbono 14, análisis paleomagnéticos y otros estudios técnicos especializados esenciales para asegurar el rigor de la investigación.

El cerro de El Viso culmina una secuencia histórica que se remonta a más de 2.500 años, cuando fue ocupado por comunidades vacceas en la cuenca del Duero. En su cima se erigió posteriormente la ermita de la Virgen del Viso, que mantiene viva su tradición como lugar de peregrinación cada lunes de Pentecostés, cuando vecinos de Bamba y localidades cercanas celebran la romería en honor a la patrona de la Tierra del Vino.

En 2025 se realizaron trabajos preliminares de prospección electromagnética y excavación de carácter voluntario. Los resultados confirmaron la alta potencialidad científica del enclave y evidenciaron la necesidad de una financiación estable que permita consolidar el programa de investigación, acometer dataciones especializadas y avanzar en el acondicionamiento del espacio para su futura puesta en valor.

En este escenario, Araceli Pereda, presidenta de Hispania Nostra, subraya que “esta campaña demuestra que la sociedad puede implicarse de forma directa en la protección de su patrimonio y convertirse en parte activa de su recuperación. El Viso es un ejemplo de cómo historia, identidad y territorio están profundamente conectados, y nuestro papel es canalizar ese compromiso colectivo”.

Por su parte, Carlos Sanz Mínguez, fundador y director del Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg y profesor titular de Prehistoria de la Universidad de Valladolid, destaca que “El Viso ofrece una oportunidad excepcional para profundizar en el conocimiento de la cultura vaccea en la cuenca del Duero”.

La campaña estará activa entre el 17 de febrero y el 29 de marzo de 2026 a través de la plataforma de crowdfunding de Hispania Nostra, que desde 2014 ha canalizado más de un millón de euros para la recuperación de 61 bienes patrimoniales en riesgo en toda España.

27 de febrero de 2026

Expertos de dos universidades investigan las pinturas murales de la Villa Romana de Barberes Sud de Villajoyosa

Las excavaciones del Servicio Municipal de Arqueología y Patrimonio Histórico sacaron a la luz grandes paneles de pinturas caídas de las paredes que los investigadores califican como diseños únicos

Expertos de dos universidades investigan las pinturas murales excavadas en la Villa Romana de Barberes Sud de Villajoyosa. Se trata de Alicia Fernández Díaz, catedrática de Arqueología de la Universidad de Murcia, y Gonzalo Castillo Alcántara, Investigador post doctoral en la Universidad de Valencia. Ambos se encuentran realizando dicho estudio sobre las piezas en Vilamuseu.

Ambos han formado parte de varios proyectos de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital de España. Actualmente están trabajando en el tercer proyecto sobre pinturas murales de época romana en la mitad inferior de la península Ibérica.

La concejal de Patrimonio Histórico, Rosa Llorca, explicó que “las excavaciones realizadas por el Servicio Municipal de Arqueología y Patrimonio Histórico, en dos campañas de 2010 y 2024, sacaron a la luz grandes paneles de pinturas caídas de las paredes de la villa, convertidos con el paso del tiempo en cerca de 4.000 fragmentos”, que se trasladaron al museo de Villajoyosa.

La Villa Romana de Barberes Sud es uno de los conjuntos más interesantes de pinturas excavados en los últimos años en el sudeste español. “Este hallazgo ilustra la riqueza de una residencia señorial del siglo II que se encontraba a las afueras de la ciudad romana de Allon, junto a la calzada que recorría por la costa su territorio, la actual comarca de la Marina Baixa”, indicó la edil.

La mayoría de estas pinturas se encontraban en el interior de la estancia 13 (de 10 m² excavados), una de las habitaciones de la parte residencial, que daba a un jardín porticado o viridiarium.

Durante la excavación, todos estos fragmentos se numeraron, se fotografiaron y se consolidaron por la restauradora de Vilamuseu antes de su extracción. Además, el departamento de Conservación ha realizado el trabajo para preservar de forma organizada y segura en los almacenes los restos para inventariarlos y catalogarlos.

Tras ponerse en contacto Vilamuseu con la catedrática Alicia Fernández, “comprobó que se trata de un conjunto relevante de decoración romana, y que merece una investigación detenida para conocer su técnica, materiales, motivos, esquema y composición, poniéndola en relación con otros conjuntos del Imperio romano e intentando determinar la presencia de un taller que trabajaba en consonancia o no con las modas imperantes en el momento”, agregó Llorca.

Durante el mes de febrero, ambos expertos están revisando ese gran número de fragmentos en los laboratorios de Vilamuseu, con ayuda del departamento de Conservación y Restauración, en un trabajo de puzle que está permitiendo entender cómo eran las paredes de la villa.

Gonzalo Castillo Alcántara explicó que “a partir del material, la primera conclusión es que se puede restituir prácticamente la totalidad del alzado, por tanto, podemos ofrecer una imagen más o menos próxima a la realidad de cómo estaría decorado este espacio”. Además, las primeras conclusiones refuerzan el punto de vista cronológico de que “estaría datada en el siglo II, ya que esta decoración encaja en la moda decorativa de otras ciudades cercanas como Cartago Nova (actual Cartagena)”.

Ambos investigadores recalcaron que hay un hecho que hace a los hallazgos excavados en la Villa Romana de Barberes Sud únicos: “En la zona superior de la pared, tenemos fragmentos con fondo blancos y guirnaldas. Se trata de un esquema que no tiene paralelos en pintura prácticamente en ningún enclave del Imperio Occidental y, probablemente, tampoco en el Oriental”. Y añadió que “es un esquema que solo documentamos en mosaicos y, sobre todo, a partir del siglo IV”.

En cuanto al punto de vista estético, “tenemos que entender estos espacios como cargados de elementos e imágenes. No es lo mismo pintar o decorar espacios de segundo orden como una cocina, a otros como espacios de recepción, como comedores o despachos”, indicó el investigador.

Tras estos estudios “in situ”, se realizará el trabajo de gabinete en cada una de sus universidades. Este dará paso a una restitución hipotética e ideal, así como su posterior reconstrucción virtual que “nos mostrará cómo fueron esas paredes en el momento de esplendor del Imperio romano y de la ciudad de Allon”, indicó la concejal de Patrimonio Histórico.

Durante el periodo de trabajo de ambos expertos en Villajoyosa, los investigadores se han alojado en la empresa local Seaward Suites, fruto de la colaboración público-privada que realizan las concejalías de Turismo y Patrimonio Histórico, junto a Vilahostur, asociación empresarial local. El objetivo es involucrar al sector privado en la “investigación y divulgación del extraordinario Patrimonio Histórico con el que cuenta nuestra ciudad y con los que se está trabajando de la mano para proporcionar un producto turístico de primer nivel”.