26 de febrero de 2019

Declaran "compleja" la causa por daños al sitio arqueológico de El Chuche (Almería)

La jueza ha decidido prolongar durante 18 meses la instrucción a la espera de encontrar un perito independiente judicial que haga un informe acerca de los restos arqueológicos que podrían haber resultado afectados y el alcance de la afectación.
Hay cuatro personas investigadas por la destrucción del yacimiento.
EL MUNDO
El Juzgado de Instrucción número 1 de Almería ha acordado declarar causa compleja la causa abierta para dirimir si unas obras ejecutadas por el Demarcación de Carreteras en la N-340 a su paso por Benahadux causaron daños a parte del yacimiento de El Chuche.

Fuentes judiciales han indicado que la jueza ha decidido prolongar durante 18 meses la instrucción a la espera de encontrar un perito independiente judicial que haga un informe acerca de los restos arqueológicos que podrían haber resultado afectados y el alcance de la afectación.

Se trata de un diligencia clave encaminada a determinar si hubo daños al yacimiento arqueológico con vestigios datados en más de 5.000 años de antiguedad durante los trabajos de desmonte ejecutados por la Dirección General de Carreteras en la N-340.

Entre las últimas actuaciones, el juzgado interesó a la Subdelegación del Gobierno que le remitiese los certificados de obras finalizadas que se llevó a cabo por parte de Carreteras junto al yacimiento arqueológico de El Chuche, en el municipio de Benahadux, en febrero de 2017 para conocer los detalles de la actuación y determinar si se produjeron daños.

La juez María Belén López acordaba, asimismo, citar como testigo dentro de dos semanas a una arqueóloga inspectora de la Delegación Provincial de Cultura de la Junta para que arroje luz y amplié información sobre los trabajos realizados por un colega que aportó un informe a instancias de la parte demandada, la Subdelegación de Gobierno.

Estas nuevas diligencias de prueba fueron solicitadas por la acusación particular que ejerce la asociación 'Amigos de la Alcazaba', que arguyó que las certificaciones de obra emitidas por la Subdelegación de Gobierno son pertinentes ya que recoge si las obras y el proyecto se realizaron conforme a las licitaciones y procesos de contratación establecidos en la Ley de Contratos del Sector Publico.

"Puede aportar elementos fácticos necesarios para conocer los trabajos que se realizaron por parte de la Demarcación Provincial de Carretera en la zona de dominio público y zona de servidumbre de la carretera provincial que pudieron afectar a los valores históricos protegidos del yacimiento arqueológico del Chuche", señaló en su escrito.

Entre las actuaciones incorporadas al procedimiento figuran un escrito del Ayuntamiento de Benahadux que señala que la Demarcación Provincial de Carreteras del Estado no solicitó licencia de obra o similar previa a los desmontes y que las dos parcelas sobre las que se hizo movimientos de tierra tiene especial protección por su carácter de yacimiento arqueológico excepto en el extremo oeste y en el sur, donde esta considerada monte público.

La Junta de Andalucía ya informó al juzgado instructor de que existían "hitos de señalización en el área sobre la que se realizaron los vertidos de tierra" dentro de la zona arqueológica" y remarcaba que le no constaba, una vez consultados los archivos de la Delegación Territorial, ni una "solicitud de autorización" ni "comunicación por escrito para realizar las actuaciones en la zona ni proyecto de actuación en dicho ámbito".

No entraba, sin embargo, a valorar el alcance de "los daños ocasionados" a la zona arqueológica al haberse detectado deficiencias en el informe que presentó el director de la actividad en la Delegación Territorial. Por este motivo, el juzgado acordó nombrar un perito judicial experto en arqueología para que procediese a realizar un estudio arqueológico "independiente, objetivo e imparcial" sobre los daños.

CUATRO INVESTIGADOS
En el marco del procedimiento hay cuatro investigados. Son un técnico de la Demarcación de Carreteras en Almería, el jefe de Conservación y Explotación de Carreteras de una de las UTE que intervinieron en las obras, y los responsables de mercantiles que ejecutaron los trabajos en esta zona con el fin de "ocultar un vertedero con la tierra obtenida de un desmonte aledaño", tal y como informó en su momento el Gobierno central en una respuesta parlamentaria al PSOE.

Fue la asociación 'Amigos de la Alcazaba' la que puso los hechos en conocimiento del Ministerio Público, que resolvió interponer denuncia al considerar que podrían ser constitutivos de un presunto delito contra el patrimonio histórico, denuncia que ha dado lugar a la apertura de la vía penal para depurar posibles responsabilidades.

Según las estimaciones iniciales del colectivo conservacionista, los trabajos supusieron "el desmonte y allanamiento de casi 8.000 metros cuadrados" de terreno, y la "invasión de prácticamente los 1.000 metros cuadrados" en los que se localiza este yacimiento arqueológico prehistórico, ibérico, púnico y romano de El Chuche.

En concreto, los trabajos habrían afectado al menos a una tumba tipo Millares de la Edad del Cobre, excavada entre 1971 y 1972 por los investigadores Ochotorena, Perceval y Francisco García 'Pituco' y cuyos materiales arqueológicos guarda el Museo Arqueológico de Almería, de acuerdo a los datos aportados por 'Amigos de la Alcazaba'.

FALTA GRAVE
Por otro lado, la Junta de Andalucía, a través de la Delegación Territorial de Cultura, incoó un expediente sancionador al Ministerio de Fomento por una supuesta "falta grave", tipificada en la Ley de Patrimonio Histórico, al no haber solicitado la autorización "obligatoria" para realizar la obra.

El informe realizado por Cultura daba cuenta de que el aporte realizado en la obra viaria pública al terreno "ha ocultado tanto un tramo del antiguo trazado de la carretera como los taludes por ella generados", de modo que en el antiguo talud situado frente a la rotonda actual "se podía observar hasta la fecha los restos de una estructura arqueológica seccionada por la antigua carretera que correspondían a una tumba en fosa".

No obstante, el texto apuntaba que "no es posible establecer si la estructura arqueológica que se veía en el antiguo talud ha sido destruida o sólo ha quedado sepultada bajo el terreno" por lo que "para determinar el grado de afección concreto debería realizarse una excavación arqueológica de la zona".

25 de febrero de 2019

Una ruta musealizada para la batalla de Alarcos

El Ayuntamiento de Poblete (Ciudad Real) inicia las obras de una ruta con un recorrido de 3,5 kilómetros hasta el yacimiento con realidad aumentada para seguir los pasos de la contienda
Ruta musealizada para la Batalla de Alarcos. FOTO: TOMÁS FERNÁNDEZ DE MOYA
Casi 3,5 kilómetros separan las últimas construcciones de Poblete del yacimiento de Alarcos. Se trata de un recorrido que se puede hacer andando o en bici a través de la ruta del Quijote que transita paralela a la CR-P-4128, la carretera que une la localidad con el puente de Alarcos y la N-430. Ese tramo es el sitio histórico en el que se libró la batalla de Alarcos el 19 de julio de 1195 y el objetivo del Ayuntamiento de Poblete es convertirlo en un museo al aire libre, en una ruta en la que, mediante la realidad ampliada, durante la hora que se tarda en subir al parque arqueológico, cualquier persona pueda sentir la importancia del momento histórico y del yacimiento arqueológico para España.

Se trata de un proyecto de musealización de la batalla con un presupuesto inferior a los 100.000 euros y con una subvención de 72.000 euros procedentes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la implicación de dos trabajadores del programa de jóvenes cualificados del Gobierno regional Marta Tercero, gestora de Turismo, y Sergio Donoso, ingeniero agrónomo. 

La obra civil ya ha comenzado con la ubicación física de la parte inicial, junto al complejo que forman el actual campo de fútbol y la piscina, y en un entorno que se quiere convertir en la puerta de entrada a Alarcos. Para ello, el alcalde de Poblete, Luis Alberto Lara, quiere realizar un parque, cuyo nombre provisional es de Las Dos Culturas, que una el colegio con esa área deportiva y con el inicio de la ruta. El edil recordó que la intención es generar una visita turística que arranque en Poblete, con la batalla musealizada y que después haga la visita al yacimiento arqueológico. De hecho la zona de la piscina actual y el futuro parque se quieren convertir en «un complemento a la actividad turística».

FINALIZADO EL 19 DE JULIO
En la zona urbanizada se ubicará una reconstrucción de la muralla de Alarcos con un ventanal que permita divisar el castillo y el yacimiento, como primer punto de la ruta. «La caseta tiene una ventana que mira al campo de batalla y lo que vamos a coger es este espacio con una foto de planimetría por drones», explica Miguel Caballero, encargado de la parte audiovisual de la batalla, que se está ultimando, ya que la intención es que el proyecto esté finalizado para el 19 de julio próximo, coincidiendo con el 824 aniversario de la batalla, indicó el primer edil. 

«Se trata de dotar a la infraestructura del parque arqueológico de un elemento más que faltaba», dijo el profesor de Historia Medieval de la UCLM Antonio de Juan, que participa en la iniciativa a título personal. «El explicar la batalla en un espacio es prácticamente nuevo», dijo De Juan, quien recordó que no se trata de ver una batalla en vídeo sino de iniciar un recorrido como si de un soldado se tratase, al que se acompañarán además imágenes aéreas mediante un cuervo que sobrevolará la zona.

RECORRIDO
De este modo, en este inicio, el visitante se sitúa en el campamento almohade, donde debía estar este campamento. Será la parte en la que haya más información, donde se expliquen los antecedentes que conducen a la batalla. El objetivo es que los vídeos cuiden el detalle con elementos como las diferencias en el vestir, porque en la época de la batalla solo las órdenes militares vestían a todos los soldados iguales. «La caballería villana visten de pardo, casi con lo que pueden», apunta De Juan, y con unos cascos que «no son todos iguales». «Nos fijamos en fuentes documentales», apuntó el historiador.

El segundo punto se sitúa en la cercanía del conocido Monte de la Cabeza, actualmente cerca de un pinar con ciervos que hay en la carretera, y donde se libró el primer encontronazo de la batalla, mientras que detrás del monte se escondía buena parte del ejército almohade. El recorrido entre el primer punto y el segundo, de un kilómetro, se verá cortado con un panel explicativo en el que se podrán leer algunos datos. Allí se expondrá el avance de la caballería, la disposición de tropas y se observará cómo la batalla parecía que se decantaba el lado cristiano.

El tercer hito se encuentra justo en el ascenso de Alarcos, donde se observará la evolución de las tropas almohades, rodeando a los caballeros cristianos y ganando una batalla que tenían casi perdida. La última parada será a los pies del yacimiento, donde se podrá ver la derrota cristiana y la insignia real se retira para colgar la almohade. Será un momento de detalles en el que se explique que el rey Alfonso VIII se retira del campo de batalla y le sigue Diego López de Haro, último en abandonar la ciudad, incluso el apoyo de Pedro Fernández de Castro.

En todos esos vídeos de realidad aumentada de la batalla musealizada se podrá ver un Castillo de Alarcos que se encontraba en obras y se hace un recorrido casi «en tiempo real, desde que empieza una batalla hasta que acaba», apuntó el alcalde pobleteño. «Se pasa de donde viene un ejercito y otro y se crea cierta incertidumbre», apuntó Lara, quien recordó que las fuentes históricas apuntan a un encuentro de dos días en el que el 18 de julio los cristianos presentaron batalla mientras que los almohades esperaron al día siguiente y a que el calor hiciera mella en los cristianos.

21 de febrero de 2019

La obras de un parque eólico afloran restos de la Edad de Bronce en Tordesillas

El futuro parque eólico, en el que se invertirán nueve millones de euros, se levantará así sobre un yacimiento de hace tres mil años que fue descubierto en los años setenta, pero en el que «apenas se han realizados intervenciones arqueológicas serias»
La excavadora junto a los viales abiertos para el futuro parque eólico. J.S.
El altozano que divide los términos municipales de Tordesillas y Velilla (Valladolid), conocido como el cerro de Carricastro o Carrecastro, comenzó a escupir retazos de historia a medida que una enorme excavadora de cincuenta toneladas dibujaba sobre el terreno los viales del futuro parque eólico que una empresa está levantando allí. Restos de cerámicas y piezas de granito labradas salieron a relucir prácticamente a cada dentellada de la máquina. Vestigios de un pasado muy lejano, que los expertos sitúan en el entorno de la Edad de Bronce (hace unos tres mil años), cuando los arqueólogos creen que pudo florecer en este cerro una metrópoli prerromana aún por descubrir. «El yacimiento ya era conocido y en cuanto han comenzado los trabajos de desbroce y los movimientos de tierra han comenzado a salir los restos esperados», explica el arqueólogo Ángel Palomino, responsable de supervisar unas obras que, según quiso dejar claro, y así lo confirma el alcalde de Tordesillas, José Antonio González Poncela, «cuentan con todos los permisos de Patrimonio y medioambientales para instalar cuatro aerogeneradores bajo un riguroso control arqueológico de las obras».

El futuro parque eólico, en el que se invertirán nueve millones de euros, se levantará así sobre un yacimiento de hace tres mil años que fue descubierto en los años setenta, pero en el que «apenas se han realizados intervenciones arqueológicas serias» y que se asienta sobre una tierras de cultivo de las que sí se han recogido en los últimos lustros una serie de «vestigios de la Edad de Bronce» al paso de los arados, como piezas de granito labradas para la molienda del cereal, puntas de bronce o moldes para trabajar el metal que se conservan actualmente en el Museo Arqueológico de Valladolid (Palacio de Fabio Nelli). Piezas similares, como las que se muestran en las fotografías tomadas ayer, han salido ahora a relucir durante los primeros trabajos de construcción del parque eólico. «Comenzamos la semana pasada, informamos a Patrimonio y el viernes ya vino un arqueólogo a examinar los trabajos», resume Ángel Palomino antes de incidir en que ahora «toca concretar los puntos en los que se realizarán las correspondientes catas en función de la ubicación de los viales y de las bases de los aerogeneradores para examinar el terreno y catalogar los vestigios que surjan».

El alto del cerro de Carricastro, por ahora, deja entrever «estructuras excavadas en el suelo, que pudieron ser hoyos para cabañas o escombreras de una incipiente industria del metal», añade el experto.

Pero los restos de cerámicas, incluidas algunas bocas identificables de vasijas, que están diseminados por el terreno a raíz de los primeros movimientos de tierras desataron las alarmas entre los vecinos que habitualmente pasean por el cerro. «Queremos dejar claro que los trabajos cuentan con todos los permisos y que, además, queremos aprovecharlos para que se lleve a cabo por vez primera un trabajo arqueológico para sacar y datar los restos de este yacimiento con el fin de ponerlos en valor», anticipa el alcalde de Tordesillas, quien anuncia que este viernes, a las 19:30 horas, se ofrecerá una charla en el Auditorio a cargo del citado arqueólogo sobre los trabajos a realizar y las futuras catas.

VISITAS ESCOLARES
«Nunca se ha examinado el cerro en condiciones ni se ha promovido su puesta en valor por parte de la Junta, que es la que tiene las competencias en la materia, a pesar de conocerse el enorme valor histórico de este yacimiento y ahora, por fin, podemos ponerlo en valor», reitera José Antonio González Poncela, quien anticipa que tienen intención de «realizar visitas de escolares durante las labores arqueológicas para que conozcan su trabajo».

El parque eólico, cuya construcción se paralizó ayer al «averiarse la excavadora», se levantará en el cerro de Carricastro condicionado por los resultados de las prospecciones arqueológicas. Los cuatro aerogeneradores, con una altura de 93 metros, estarán rodeados de tierras de cultivo que continuarán labrándose como hasta ahora sobre un yacimiento que aún está por descubrir y que ni siquiera está señalizado como tal. A él se accede por un sendero que parte de la carretera provincial VA-515, situado a medio camino entre Tordesillas y Velilla. El acceso, eso sí, se restringirá durante las obras para evitar posibles expolios y por cuestiones de seguridad.

13 de febrero de 2019

El ADN de restos humanos en la Cueva del Ángel desvela la primera migración prehistórica desde África a la península

Se trata del primer testimonio prehistórico en Europa procedente del continente africano, y que ha aparecido en el ADN de un individuo que habitó la sima lucentina
Trabajos de investigación en la Cueva del Ángel. 
La Cueva del Ángel de Lucena sigue desvelando sorpresas para la comunidad científica internacional. La última, el hallazgo del primer testimonio prehistórico en Europa procedente del continente africano, y que ha aparecido en el ADN de un individuo que habitó la sima lucentina hace 3.600 años. Este descubrimiento permite concluir que ya hubo un proceso migratorio desde la África subsahariana a la Península Ibérica hace más de tres milenios.

El resultado de este trabajo de investigación ha sido presentado esta mañana en el Ayuntamiento de Lucena por el director de la excavación arqueológica de la Cueva del Ángel, Cecilio Barroso, y un miembro de su equipo, y el antropólogo Francisco Bermúdez. El hallazgo revela el primer testimonio de origen africano subsahariano en el ADN de un individuo europeo de la Prehistoria. Hasta estos momentos, había constancia que esa interacción entre los habitantes de África Central y Oriental y los de la Península Ibérica, y por ende de Europa, se remontaba a la época de dominación islámica (siglo VII d.C).

Sin embargo las conclusiones del estudio de los restos humanos hallados en la Cueva del Ángel permiten adelantar esa datación cronológica hasta la Edad del Bronce, hacia el 1.600 antes de cristo, aproximadamente, según un estudio hecho a partir de muestras de huesos humanos localizados en el norte y el sur de la Península Ibérica, dirigido por la profesora Gloria González-Fortes, de la Universidad de Ferrara, con el objetivo de analizar las dinámicas de las poblaciones prehistóricas en unos periodos históricos tan críticos en los hubo muchos movimientos de humanos.

El descubrimiento se ha dado a conocer hace unos días a la comunidad científica a través de la revista de biología Proceedings of the Royal Society, editada en Londres, con un artículo traducido del inglés titulado Una ruta occidental de migración humana prehistórica desde África a la Península Ibérica, firmado entre otros, por los dos investigadores que trabajan desde hace años en la Cueva del Ángel.

“UN POTENCIAL IMPRESIONANTE"
En este sentido, el director de la excavaciones arqueológicas, Cecilio Barroso, ha defendido el trabajo “de excelencia, serio y riguroso” que se viene desarrollando en el yacimiento ubicado en la Sierra de Aras. “El 90% de los huesos humanos estudiados hasta ahora tiene presencia de ADN y de buen calidad informativa, por lo que la Cueva del Ángel tienen un potencial científico impresionante”, ha asegurado.

Barroso ha recordado que, hasta el momento, la Cueva del Ángel ha dejado testimonios de dos culturas bien diferenciadas, como son el Neolítico, documentado a través de restos cerámicos datados en el milenio VI antes de cristo, y el Calcolítico con restos de poblaciones de prospectores de metales fechados hacia el 3.000-2.500 de la era antigua. El director confía en que próximos estudios del ADN humano de ambos periodos cronológicos confirmen la relación de los habitantes del entorno de la Cueva del Ángel con los movimientos migratorios procedentes desde África.

(Fuente: Cordópolis)

12 de febrero de 2019

Hallado en Gijón un mensaje grabado en una botella hace 1.600 años

Un equipo de arqueólogos de la Universidad Autónoma de Madrid ha descubierto un singular objeto. Se trata de un fragmento de vidrio de una botella que fue regalada en el siglo V d.C. al señor de la villa romana de Veranes en Gijón, con el mensaje “Bebe y vive muchos años, buen hombre”.
Izquierda: Vidrio localizado en la villa romana de Veranes (Gijón). Derecha: Botella completa del mismo tipo (Isings 103) de la colección del Museo del Louvre. / Arveiller-Dulong y Nenna [nota 22], pág. 335, nº 948, lámina 73.
Un pequeño vidrio, al que hasta ahora apenas se le había dado importancia, ha resultado ser el fragmento de una botella que contenía un mensaje hedonista, destinada a la aristocracia de hace 1.600 años.

La pieza fue localizada en la villa romana de Veranes (Gijón), excavada desde 1997 por Carmen Fernández Ochoa, catedrática emérita de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), y Fernando Gil Sendino, de la Fundación UAM.

El vidrio, destinado al propietario de la villa, acaba de ser datado y puesto en valor gracias al pormenorizado análisis realizado por el profesor de Arqueología de la UAM, Javier Salido Domínguez, y por la arqueóloga Belén Madariaga, miembros del Equipo Arqueológico Veranes.

Los autores demuestran que quien grabó la botella pretendía enviar al señor de Veranes “un deseo hedonista de deleite y disfrute de la vida”. Y esta conclusión es fruto del mensaje escrito en su cuerpo: “Bebe y vive muchos años, buen hombre”.

Según el trabajo, publicado en la revista Journal of Glass Studies, hasta la fecha no se había documentado una inscripción que reuniese en una sola inscripción grabada las siguientes tres expresiones de buen deseo: dos en latín (Mvltis Annis; Homo Bone) y una tercera en griego (Pie Zeses), que están perfectamente constatadas de manera separada en recipientes vítreos similares. Eso les permite pensar que han dado con el mensaje que un día llevó grabado la botella.

Buena muestra de la excepcionalidad de la pieza, aseguran los autores, es “la escasez de piezas de este tipo halladas en territorio de la antigua Hispania. Además, las laboriosas técnicas de trabajo convertían estos recipientes en objetos únicos y en ocasiones personalizados, lo que los distinguen de otras producciones seriadas como los contenedores soplados en molde, lo que hace de ellos objetos raros y exclusivos solo accesibles a una élite económica y social”.

SIN IMPUREZAS
El vidrio procede de una unidad estratigráfica que contiene materiales fechados en el siglo V d. C. (varios ejemplares de terra sigillata hispánica tardía y una moneda datada en el año 383 d. C.). Según Javier Salido Domínguez, se trata de un fragmento en vidrio incoloro, de 4 cm de alto por 3 cm de ancho y un grosor de pared de 0,33 a 0,125 cm, sin impurezas, pero con presencia de algunas pequeñas burbujas. Este análisis se ha podido realizar gracias al SECYR (Servicio de Conservación, Restauración y Estudios Científicos del Patrimonio Arqueológico) de la UAM.

"Corresponde a una pieza soplada al aire libre y la cualidad que la distingue es precisamente la inscripción grabada que recorre horizontalmente su superficie. Tanto el perfil del fragmento, como la disposición de la inscripción y las líneas que la delimitan, inducen a pensar que correspondería a la parte superior de una botella de cuerpo globular", agrega el profesor de la UAM.

Estas piezas se fabricaban mediante soplado con caña al aire para definir el cuerpo y mediante el modelado del cuello y del borde, mientras el vidrio permanecía aún maleable. Por otro lado, la procedencia del vidrio, hallado en el interior de la logia abierta al sur, permite pensar en un uso doméstico, quizá como servicio de mesa o para la conservación de productos cosméticos, como se ha documentado en piezas similares.

Sin embargo, su excepcionalidad, la riqueza de su grabado y el alto valor de su producción hace inclinar la balanza hacia el convencimiento de que se trata de un presente realizado al propietario de la villa o hacienda romana.

(Fuente: SYNC)

8 de febrero de 2019

El georradar desvelará los secretos de la villa romana de Fuente Álamo

El Instituto de Estudios Giennenses, con colaboración de la Universidad Complutense, llevará a cabo una prospección geofísica con esta técnica innovadora y no invasiva en el yacimiento de Alcalá la Real (Jaén)
Vista aérea de la Zona Arqueológica de Fuente Álamo.
El Ayuntamiento de Alcalá la Real ha acogido la presentación del estudio arqueológico que se va a desarrollar sobre las ruinas de la villa romana ubicada en la pedanía alcalaína de Fuente Álamo, una iniciativa en la que colabora el Instituto de Estudios Giennenses a través de su convocatoria de subvenciones a proyectos de investigación.

El diputado de Cultura y Deportes, Juan Ángel Pérez, ha presentado junto al alcalde de Alcalá la Real, Carlos Hinojosa,el arqueólogo municipal, Carlos Calvo, y David Expósito,el autor de este proyecto, centrado en los asentamientos rurales de época romana en el sur de la provincia de Jaén.

El primer edil, Carlos Hinojosa ha adelantado que se trata de una nueva intervención sobre los recursos patrimoniales de Alcalá la Real, “para ponerlos en valor y conocer mejor nuestra historia, lo que conlleva generación de empleo y desarrollo económico en la zona”.

“Esta actuación consistirá en la elaboración de un georradar en la villa romana de Fuente Álamo. Desde el Ayuntamiento se aportarán los medios humanos y materiales necesarios con compromiso para financiar la continuidad del proyecto y seguir avanzando en el conocimiento de recursos potentes. La recuperación del patrimonio integral debe seguir por la misma senda y es también una apuesta por el desarrollo económico a través del turismo. Creemos que este trabajo también dará sus frutos a nivel comarcal”.

PROYECTO DE INVESTIGACIÓN
Juan Ángel Pérez ha explicado que el IEG conmemoró el año pasado sus 25 años de la puesta en marcha de proyectos de investigación y con ese motivo quiso convocar todas las áreas de conocimiento, triplicando su presupuesto para ello. Se presentaron 38 proyectos de investigación con apoyo de la Diputación Provincial de Jaén y en este marco nace este proyecto de investigación “Asentamientos rurales de época romana en el sur de la provincia de Jaén”.

“Un proyecto que va a permitir conocer mejor una parte muy importante de nuestro patrimonio, la villa romana de Fuente Álamo, y por otro, nos va a posibilitar conocer en profundidad un amplio territorio de la Sierra Sur. A tenor de los restos que se conservan, tiene mucha potencia arqueológica y parece muy oportuno que este magnífico equipo haya querido profundizar a través de la metodología de georradar, no invasiva”.

Por último, el diputado y edil alcalaíno de Patrimonio ha mostrado su satisfacción “ya que desde el IEG generamos nuevos espacios de conocimiento, una institución que pretende ser el mayor centro de conocimiento de la provincia de Jaén”.

Para el arqueólogo David Expósito, “se trata de un proyecto de investigación que en una primera fase va a desarrollar una técnica no invasiva, reciente, con un análisis con el que podemos conseguir un mapeado del suelo para el que contamos con la colaboración de la Universidad Complutense de Madrid”. La técnica de georradar trata de proyectar impulsos eléctricos sobre el terreno, lo que permite poder visualizar si debajo del terreno, hasta una profundidad de unos 4 metros, existen huellas de origen humano, como estructuras, fosos, rellenos, etc. “Es una herramienta que nos brinda una radiografía del terreno y así poder seleccionar zonas para hacer una intervención en más profundidad, ahorrando costes y tiempo”.

Por último, Carlos Calvo, técnico municipal, ha señalado que el equipo se completará con Esperanza Martín, Isidoro García e investigadores alcalaínos que van a aportar su conocimiento sobre el terreno. “El proyecto se va a acometer en varias fases, y se pretende seguir sobre yacimientos arqueológicos dispersos por todo el término municipal y su entorno”. Calvo Aguilar ha recordado que Alcalá cuenta con casi 90 yacimientos catalogados que se remontan incluso a la Prehistoria.

7 de febrero de 2019

Gandia trasladará 1.900 cajas de restos arqueológicos tras décadas en un sótano

El Área de Patrimonio saca de un local con humedades las piezas milenarias y crea un centro de estudio para investigadores
Decenas de cajas con restos arqueológicos. FOTO: Ó De la Dueña
El área de Gestión Responsable del Patrimonio de Gandia (Valencia) ha dado un paso de gigante para conservar el ingente volumen arqueológico que atesora la ciudad. Lápidas romanas, restos óseos de diferentes etapas de la Prehistoria, capiteles, columnas de villas de hace dos mil años, ánforas, urnas funerarias y, por supuesto, miles y miles de piezas de cerámica procedentes de más de 70 yacimientos de la Safor y algunas poblaciones de la Vall d'Albaida, son algunos de los ejemplos de la gran colección.

Todos estos materiales se derivarán a un Centro de Estudios Arqueológico que se está ultimando en el antiguo retén de la Policía Local, en la vieja carretera de Almoines. Este espacio acogerá decenas de salas, tanto para la conservación y el tratamiento, como para el estudio de los diferentes yacimientos de los que Gandia custodia los materiales.

A este centro podrán acudir investigadores, ver y analizar todos los elementos, como indicó el edil de Patrimonio, Xavi Ròdenas. El concejal recordó que Gandia, como ciudad de referencia, es la población encargada de almacenar estas reliquias. En estos momentos hay más de 1.900 cajas con materiales.

Todo ello suma la friolera de 25.000 kilos de elementos y se guardan en un almacén que no llega a reunir las condiciones que es esperaría. Todas estas joyas de la historia de la Safor están en un local de la avenida de Alicante. Este almacén, en la planta baja, alberga centenares de cajas inventariadas, pero no catalogadas, por lo que hay mucho trabajo por delante.

Pero también hay un sótano con humedades donde hay otros centenares de cajas. Esta planta carece de luz eléctrica y cuando hay fuertes tormentas el agua anega el espacio, ya que está por debajo del nivel del alcantarillado. Todo esto ha hecho que el área de Gestión del Patrimonio haya buscado una solución durante esta legislatura. El edil Xavi Ròdenas indicó que llevan años trabajando en este tema aunque no se ha querido «contar nada».


Edificio seguro
«Optamos por el viejo retén ya que es el mejor recinto posible para estos usos». Cuenta con muros gruesos, ventanas pequeñas y seguras, así como con puertas blindadas. Las celdas que antes ocupaban los presos serán ahora salas de trabajo. Las miles de cajas se guardarán en dependencias del retén y cuando «haya que limpiarlas o estudiarlas» tendrán una de las celdas asignadas.

«Estos habitáculos cuentan con gua y un banco para el estudio, son ideales», dijo el arqueólogo Carles Juan que está dirigiendo todos estos trabajos. Por otro lado, se instalará una gran sala con mesas amplias e iluminación profesional para los expertos que acudan allí a investigar. Ròdenas comentó que toda esta colección «requiere un espacio digno», tanto para el estudio como para su conservación.

Los materiales que hay en estos momentos en el almacén de la avenida de Alicante serían suficientes para crear una exposición permanente de arte antiguo y medieval, algo que de momento no se contempla. Gandia guarda elementos de 70 yacimientos y todo ello está en 1.900 cajas de plástico, como las que se utilizan para recolectar naranjas.

Los periodos van desde la Prehistoria hasta la Edad Media y necrópolis más recientes. Todo ello pasando por el gran volumen de piezas halladas en villas romanas. Juan comentó que Gandia conserva una decena de lápidas funerarias de enterramientos romanos, elementos de villas estructuras medievales de los «polígonos de la antigüedad», como el que existió sobre la calles Baix o Pellers, donde había fábricas de cerámica o peletería.

Por poner ejemplos, Juan habló de los yacimientos de los que se conservan piezas. Hay distintos de la Vall d'Albaida, como la excavación romana de l'Ofra, en Castelló de Rugat o los elementos hallados en el castillo de Llutxent.

Pero, sin duda, los que más abundan son de la Safor, desde Rajolars, donde se halló una villa romana; arquitecturas industriales o la excavación de Pardines en Beniarjó, donde aparecieron ánfora y cerámica de terrasigilatta, un material de lujo muy empleado en la época.

Además de la necrópolis de Almoines del sigo XVI, de la cual Juan está reconstruyendo una calavera. También hay restos de incalculable valor, desde los aparecidos en las excavaciones realizadas antes de la restauración de Escoles Pies o los hallados en la parte interior de la Colegiata, donde apareció un tramo de muro de la villa de Gandia, que se sospecha que es previo al primer tramo del que se tiene constancia.

5 de febrero de 2019

Venta de objetos arqueológicos por 'Wallapop'

'Tarifa 1812' ha denunciado los hechos y critica la falta de control arqueológico en unas promociones inmobiliarias de la ciudad

La Asociación Histórico-Cultural Tarifa 1812 ha criticado la falta de control arqueológico en las obras de las distintas promociones de viviendas que actualmente se siguen desarrollando en el sector S-4 El Olivar del municipio gaditano, “hasta el punto que desde el mes de noviembre de 2018 varios trabajadores de dichas obras han ofrecido vender al menos diez balas de cañón de hierro a un precio de 30 euros, halladas durante los trabajos de excavación”.

Se trata, según precisa el colectivo en un comunicado, de una venta similar de balas de cañón que ya se denunció al Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil en 2017 y que incluso se publicitaba por Internet “sin pudor ninguno”. “En noviembre de 2017 la Delegación Territorial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía dio traslado al Ayuntamiento de Tarifa de la necesidad de establecer cautelas arqueológicas ante cualquier actuación que supusiera remociones del terreno, con la ubicación aproximada de las trincheras y baterías de sitio que las tropas francesas realizaron durante las navidades de 1811 en las zonas del Retiro y del Olivar, donde acamparon las fuerzas del general Leval en diciembre de 1811 en su intento por tomar la plaza de Tarifa durante la Guerra de la Independencia”, relata la asociación.

Las obras de urbanización previstas en esa zona de Tarifa afectaban a la denominada como batería número uno o de enfilada, con lo que la resolución de la Delegación Territorial de Cultura “parecía llegar justo a tiempo para que por parte del Ayuntamiento se exigieran las debidas cautelas arqueológicas a la empresa que entonces llevaba a cabo los trabajos de urbanización y apertura de un nuevo vial”.

“Lamentablemente para cuando la empresa de arqueología contratada por la promotora llegó a la parcela ya estaban los movimientos de tierra realizados. Allí no se veía nada, salvo una huella en un perfil que el propio arqueólogo ignoraba si podría vincularse con los acondicionamientos del terreno para las operaciones del sitio de Tarifa en el siglo XIX”, sostienen desde Tarifa 1812.

Un año después dicen que el problema “parece que vuelve a reproducirse”, incide, pues “pese a que la Delegación Territorial de Cultura requirió en su momento al Ayuntamiento que, dado que es posible que aún se conserven en esa zona de Tarifa huellas de las obras realizadas por las tropas napoleónicas, así como balas de cañón, hebillas, botones y otros elementos propios de este episodio del intento francés de ocupar Tarifa en 1811, el Ayuntamiento debía establecer la necesidad de un control arqueológico en cualquier actuación u obra que se proyectase en los terrenos afectados donde se presume la existencia de estos vestigios militares, nada se ha hecho una vez terminada la urbanización y apertura del vial”.

(La Voz del Sur)