22 de enero de 2020

Hallan un enterramiento múltiple y un arsenal del siglo XV en la rehabilitación del Castillo de Ponferrada

Las excavaciones arqueológicas en la parte más antigua de la fortaleza templaria afrontan su fase «más difícil y delicada» y se prolongarán hasta finales de febrero con un presupuesto de casi dos millones de euros.
Excavación en el Castillo Viejo de Ponferrada.
Las obras de rehabilitación del Castillo Viejo de Ponferrada han permitido sacar a la luz un enterramiento múltiple y un arsenal del siglo XV . Los trabajos afrontan su fase «más difícil y delicada» y se prolongarán hasta finales de febrero. Son los primeros datos avanzados por el Ayuntamiento sobre el estado y evolución del proyecto de recuperación y puesta en uso de la parte más antigua de la fortaleza templaria.

Aparte de la excavación arqueológica y su minuciosidad, el resto de los trabajos se han centrado en la reparación de los muros Norte y Este donde se han ejecutado apeos, inyecciones, recalces y cosidos dado su muy frágil estado. «Esta fragilidad de las estructuras y su delicada intervención ya estaba prevista en proyecto y era previsible según la experiencia de obras anteriores pero requiere de técnicas muy complejas que están dilatando mucho la ejecución de esta fase fundamental del proyecto y se prevé que puedan aún continuar hasta finales de febrero», señalan desde el Consistorio. Una vez que los muros de piedra estén consolidados y rematados, las estructuras de madera que ya están siendo fabricadas en taller se empezarán a montar en el edificio.

CASI DOS MILLONES DE EUROS
El proyecto de rehabilitación y puesta en uso del Castillo Viejo de Ponferrada fue otorgado por el Ministerio de Fomento al Ayuntamiento de Ponferrada en diciembre de 2018 mediante la Convocatoria del Programa de Conservación del Patrimonio Histórico Español '1,5% Cultural'. Para la ejecución del proyecto, se redactó el 'Proyecto Básico y de Ejecución de las Obras', aprobado por la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León en 2018, de acuerdo al Plan Director del Castillo de los Templarios (1994) premiado con el Premio ARPA (2002), iniciándose las obras de rehabilitación en junio de 2019.

La inversión total del proyecto adjudicado a la UTE Orega SL-Coviastec y dirigido por el arquitecto Fernando Cobos, es de 1.902.853,05 euros, correspondiendo al Ministerio de Fomento la aportación de: 1.321.937,86 euros y al Ayuntamiento de Ponferrada: 580.915,19 euros.


INTERVENCIÓN ARQUEOLÓGICA
La intervención arqueológica consiste en la excavación y supervisión con metodología arqueológica de las áreas en las que incide la obra de restauración, tanto en el subsuelo como en las murallas y demás estructuras del Castillo Viejo. El proyecto de intervención incluye la recuperación de la estancia cubierta que se ubicaba en la zona norte, entre el Cubo Viejo, o del Duque de Arjona (erigido en el siglo XIV), y la torre del Homenaje Nuevo, identificada por la documentación de la época y por el análisis de las improntas dejadas en los muros.

En la excavación de esta zona se ha hallado el muro que delimitaba la estancia y el derrumbe de la planta superior, espacio cubierto con tejas cerámicas que comunicaba ambas torres. En esta amplia estancia se han documentado más de un centenar de bolaños de bombarda (proyectiles de un antecedente del cañón) y varios de proyectiles de catapulta, realizados en granito. Esta munición puede ponerse en relación con la guerra entre Rodrigo Osorio, IIº Conde de Lemos, y los Reyes Católicos, a finales del siglo XV, cuando el primero se niega a entregar la fortaleza tras haberla usurpado; tras el conflicto se debieron almacenar en esta estancia, hasta que su posterior abandono hizo que quedasen selladas por el derrumbe de la estructura superior.

Según los indicios que se han hallado, esta estructura, así como la mayoría de dependencias del Castillo Viejo, se abandonaron poco después, en la primera mitad del siglo XVI, momento en que se produjo el derrumbe mencionado. En siglos posteriores únicamente se mantuvieron las estructuras defensivas perimetrales (rondas y torres), aunque ya sin utilidad, siendo el palacio (fuera del Castillo Viejo, reconstruido en la década pasada) la única estancia que se mantuvo en uso, hasta el siglo XIX.

PATIO DE ARMAS
En el patio de armas la intervención ha incidido en el lateral este, en el que se está construyendo una rampa para favorecer la accesibilidad a la fortaleza, documentando alguna estructura auxiliar (también del siglo XV), así como materiales y otros restos de esa centuria y posteriores. También se ha documentado un enterramiento múltiple que requiere un estudio multidisciplinar más profundo, el cual se está llevando a cabo. En la zona final de esta rampa, junto a la puerta este, es donde más profundidad temporal se ha alcanzado, documentando restos de dos estructuras de habitación circulares fosilizadas por la muralla; la cronología de estas estructuras está aún por determinar, al hallarse aún en proceso de excavación, pudiendo ser medievales (de los siglos XII-XIII), o de la primera Edad del Hierro (siglos VIII-VI antes de Cristo), pues la tipología es muy similar en ambos casos, y de los dos se han documentado evidencias en intervenciones previas en otras áreas del castillo.

El resto de la intervención arqueológica está llevando a cabo la supervisión de la reconstrucción y restauración de las murallas, mediante el análisis de sus paramentos para definir la secuencia constructiva de la fortaleza, así como las restauraciones que se realizaron en la primera mitad del siglo XX, de las que apenas existe información.

21 de enero de 2020

La obra del Metro de Málaga sigue ofreciendo regalos del pasado

Los trabajos iniciados hace casi diez meses sacan a la luz en el tajo de la Avenida de Andalucía nuevas piezas a conservar: un pavimento calizo y cuatro vasijas de una antigua curtiduría, los últimos hallazgos
Una decena de operarios trabajan en las obras de la Avenida de Andalucía. JAVIER ALBIÑANA
La huella de la obra del Metro queda impresa sobre las calles de Málaga con un poso de historia inimaginable. La capacidad de descubrimiento de la infraestructura no se detiene en su avance lento pero continuo hacia el Centro urbano. La apertura en canal de la Avenida de Andalucía, ya parcialmente suturada, sigue sacando a la luz vestigios de un pasado remoto. Los restos de la ciudad musulmana se dan la mano en una ya prolija investigación arqueológica sobre el terreno con las piezas de una curtiduría mucho más moderna.

Casi diez meses pasan ya desde el momento en que los arqueólogos tomaron el mando en el tramo del suburbano que se extiende como antesala de la Alameda. Y casi diez meses después, su presencia sigue adornando con el amarillo de sus chalecos la aridez del terreno excavado, de la piedra renacida. Ahora, sí, en un espacio más acotado, limitado a tres escenarios donde sigue viva la investigación.

Una labor con la que ampliar el conocimiento de cuanto hubo sobre el mismo espacio sobre el que ahora se acomete una de las mayores obras civiles de la región. El valor de lo encontrado es tal que la Junta de Andalucía, administración responsable de la actuación, ha acabado por abrazar la oportunidad de poner en valor una parte de cuanto se ha hallado. Comportamiento que contrasta con el modo en que esta misma institución actuó años atrás, cuando miraba hacia otro lado, evitando salvar más allá de lo legalmente impuesto, caso de la muralla de Callejones del Perchel o el fuerte de San Lorenzo, ambos catalogados como bienes de interés cultural.

Ahora, piezas que legalmente tienen una entidad menor pasarán a formar parte de un espacio museístico abierto al público. El túnel del suburbano, en Callejones del Perchel, acogerá una nueva casa para los restos protegidos por la Delegación de Cultura. El extenso espacio de acopio del material, vacío en los primeros días de traslado, se observa ahora ampliamente ocupado, dando muestra de cómo el listado de piezas a conservar y exponer al público se agranda.

Un pavimento calizo y cuatro vasijas de gran tamaño de la antigua curtiduría encontrada frente a la sede de Hacienda, donde se efectúa una labor de investigación que se extiende desde el siglo XVII hasta el siglo XIX, son las últimas piezas recuperadas y trasladadas.

Estos vestigios, según la información facilitada a este periódico por la Consejería de Fomento, fueron localizados en la segunda de las siete zonas de excavación delimitadas en la Avenida de Andalucía, a la que sumar una octava en el cruce con la calle Armengual de la Motal. 220 metros cuadrados de superficie mide la excavación total desarrollada en el tramo. Buena parte de ella ya cerrada tras culminar el trabajo.

Este es el estado de todos y cado uno de los escenarios:
Zona 1. Pk 0+000 a PK 0+010
(Frente al edificio de Hacienda): Sin incidencia arqueológica al estar afectado por el estribo del puente de Tetuán.


Zona 2. PK 0+010 a PK 0+030
(Frente al edificio de Hacienda): Punto en el que se ha ejecutado la losa de cubierta previa intervención arqueológica de los siglos XVII-XIX. El valor más destacado es la aparición de una curtiduría que está siendo objeto de estudio por parte de los especialistas. Tras la resolución adoptada el pasado mes de noviembre por la Delegación de Cultura, serán trasladadas a la zona de acopio/ almacenamiento dentro del túnel de Callejones del Perchel un pavimento calizo y cuatro vasijas de gran tamaño. No obstante, se precisa que una vez inventariada la curtiduría "habría que investigar bajo ésta para ver si se encuentran restos medievales, o bien fueron destruidos a raíz de las construcciones modernas (XVII-XIX)".

Zona 3. PK 0+030 a PK 0+040
(También frente al edificio de Hacienda): Zona a cielo abierto y donde se está investigando la curtiduría moderna. De esta sección ya se acordó la extracción, protección y traslado a la futura sala museística de los depósitos de la curtiduría con sus maderas de recubrimiento asociadas. Una vez finalice la investigación arqueológica total, se procederá a ejecutar la losa de cubierta sobre cimbra.

Zona 4. PK 0+040 a PK 0+060
(Zona de Nazareno del Paso): La intención es la de acometer de manera inmediata la tarea arqueológica. Una de las particularidades de la actuación contemplada en este punto de la traza es que los operarios tendrán que intervenir bajo la losa de cubierta ya ejecutada.

Zona 5. PK 0+060 a PK 0+ 140

(Entre Nazareno del Paso y el acceso sur al aparcamiento de Avenida de Andalucía): En este punto es evidente el avance de la intervención arqueológica. La misma se realiza a cielo abierto. De acuerdo con la información de Fomento, hasta el momento se han investigado los restos de los siglos XV y XVI y se está finalizando el inventariado/investigación de los restos de época nazarí. A pesar de la extensión de la sección, no ha aparecido ningún resto para su almacenamiento.

Zona 6. PK 0+140 a PK 0+160

(Acceso sur al aparcamiento): En este punto concreto se ha eludido efectuar la investigación arqueológica, "al coincidir con la zona del acceso sur del aparcamiento de Avenida de Andalucía, que ya estaba investigada por la propia obra del parking".

Zona 7. PK 0+160 a PK 0+ 220
(Entre el acceso sur al aparcamiento y la oficina del Deutsche Bank): Esta es otra de las secciones donde se ha culminado la investigación arqueológica, estando la losa de cubierta ejecutada. En este punto se han investigado restos contemporáneos y modernos; además de restos de los siglos XV-XVI y de la época nazarí. De esta zanja se han recuperado y trasladado a la zona de almacenamiento provisional dos calles con su pavimento y muros asociados. Una de las calles es continuación de la actual de Callejones del Perchel y está datada en el siglo XV-XVI; la otra, es de época nazarí.

Zona 8. Armengual de la Mota
La actuación realizada tenía 70 metros de longitud. Está finalizada la investigación arqueológica completamente y la losa de cubierta ya está ejecutada. Los restos encontrados son exclusivamente musulmanes y de época medieval, habiendo sido trasladados a la zona de acopio/almacenamiento los pavimentos y muros de cimentación de una vivienda unifamiliar.

17 de enero de 2020

Salen a la luz nuevos vestigios del primer Alcázar del siglo XI

Los arqueólogos encuentran las fábricas de tapial originales en el local que acogerá las taquillas, un espacio que fue una de las alcobas del Palacio del Yeso. El Ayuntamiento de Sevilla destina 2,5 millones a comprar las casas del Patio de Banderas con los restos del palacio de Al Mutamid
El local donde se construyen las taquillas. JUAN CARLOS VÁZQUEZ
"Las nuevas taquillas estarán en la que era una de la alcobas del Palacio del Yeso". Estas palabras del arqueólogo Miguel Ángel Tabales resumen la importancia del último hallazgo realizado en el Real Alcázar. Las obras en el local de la casa número diez del Patio de Banderas han sacado a la luz las fábricas originales de tapial del siglo XI. Los trabajos que se realizan en esta hoy humilde estancia, que ha sufrido numerosas transformaciones a lo largo de su historia, han aportado a los investigadores una información muy importante para comprender cómo ha sido la evolución del recinto primitivo del Real Alcázar.

Al local de la casa número diez del Patio de Banderas se accede por una calle que en el siglo XI era la nave principal del Palacio del Yeso. En este lugar, situado junto a la puerta del Apeadero, se puede ver parte de uno de los tres arcos de herradura que conectaban el jardín –que se contempla en la visita turística al monumento– y la nave principal, quedando el resto oculto tras los muros modernos. El hallazgo de los tapiales originales tras los revestimientos modernos ha permitido a los investigadores completar un complejo puzle.

"Aunque sean unos restos pequeños, son muy importantes desde el punto de vista de la información y la investigación. Todo lo que era el conjunto original del Alcázar estaba compuesto por un gran palacio del siglo XI, otros dos palacios domésticos menores y una zona de representación política que era el Palacio del Yeso. Todo eso está hoy compartimentado en diez edificios modernos, por eso aparecen restos cuando tocas cualquiera de ellos", explica Tabales.

ORIGEN EN EL SIGLO XI
Hasta ahora se había considerado que el Palacio del Yeso era de construcción almohade, aunque se especulaba con un origen anterior durante época taifa o almorávide. Estos últimos descubrimientos de los arqueólogos han corroborado que su origen hay que buscarlo en el siglo XI. "Esa es la conclusión tras los análisis arqueológicos y así lo constata la prueba del Carbono 14 que se ha realizado. El primer recinto se extiende hacia aquí con este edificio que completa los otros tres", indica Tabales.

Desde el siglo XI, este espacio del primitivo Alcázar ha sufrido grandes transformaciones. Se ha compartimentado en extensión y altura (originariamente estaría cubierto por una cúpula a doce metros), o se han abierto y cerrado puertas y ventanas. Por los planos históricos de los siglos XVII, XVIII o XIX, los arqueólogos han podido seguir este proceso. Ahora, pueden comprender mejor la traza del Palacio del Yeso con este espacio que les faltaba.

Las obras para instalar las taquillas en este local, junto la decisión de hacer las entradas nominativas, permitirá en unos meses cambiar la manera de acceder al Alcázar, como resalta Antonio Muñoz, delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo: "No sólo tratamos de evitar las colas y las reventas, sino que también contribuimos a distribuir la organización de las propias visitas en el interior del monumento".

Muñoz también resalta el "gran trabajo" de investigación de todo el equipo arqueológico del Real Alcázar de Sevilla, "que constantemente nos sorprende al contextualizar sus hallazgos en la historia del propio monumento y, por tanto, de la ciudad".

Los restos de los muros de tapial originales del siglo XI quedarán integrados en este recinto que acogerá las nuevas taquillas del monumento para que sean visibles por todos los visitantes.

16 de enero de 2020

Arturo Ruiz, Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes por su investigación sobre la cultura íbera

Es la primera vez que se concede a arqueólogos.Junto al catedrático de la UJA también se ha otorgado a María Ángeles Querol, catedrática de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, María Eugenia Aubet, catedrática de Prehistoria e investigadora del Laboratorio de Arqueología de la Universidad Pompeu Fabra y Pilar Palazón, presidenta de la asociación "Amigos de los Íberos" de Jaén.
Arturo Ruíz ha sido director del Instituto Universitario de Arqueología Ibérica de la UJA.
El Consejo de Ministros aprobó el pasado 20 de diciembre la concesión de las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes correspondiente al año 2019, entre las que distinguía al catedrático de Prehistoria de la Universidad de Jaén, Arturo Ruiz Rodríguez. En este sentido, Arturo Ruiz valora esta concesión desde tres puntos de vista. El primero, el profesional, por lo que supone de reconocimiento a esta disciplina. De hecho, es la primera vez que se concede a arqueólogos, ya que junto al catedrático de la UJA también se ha otorgado a María Ángeles Querol, catedrática de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, y María Eugenia Aubet, catedrática emérita de Prehistoria e investigadora principal del Laboratorio de Arqueología de la Universidad Pompeu Fabra.

En segundo lugar, en su opinión, también es un reconocimiento a la labor investigadora y de transferencia del conocimiento que desarrolla el Instituto de Arqueología Ibérica de la UJA. En tercer lugar, desde el punto de vista personal, destaca su trayectoria desde que realizara su tesis hace ya 45 años. “Existía una conciencia de que desarrollando la investigación contábamos con un patrimonio muy importante, lo que se ha hecho realidad en este tiempo, en lo que ha sido una carrera de fondo en la que no he participado yo solo, sino primero con el Colegio Universitario, después con el Centro Andaluz de Arqueología Ibérica y en la actualidad con el Instituto Universitario de la UJA”.

Por su parte, el Rector de la Universidad de Jaén, Juan Gómez Ortega, ha resaltado que con este galardón se reconoce una trayectoria profesional que comenzó antes que la propia Universidad de Jaén como tal, que a través de la investigación y la transferencia del conocimiento ha propiciado que la cultura ibérica, por entonces poco conocida, sea en la actualidad una de las señas de identidad de la provincia y uno de sus mayores activos.

Junto a Arturo Ruiz, también ha sido concedido este reconocimiento a Pilar Palazón, presidenta de la Asociación Amigos de los Íberos. “En realidad, no se explicaría ninguna de las dos medallas sin la otra parte, puesto que responden a un único elemento, la defensa y promoción de la cultura ibérica para convertirla en referencia internacional”, asegura el catedrático de Prehistoria de la UJA.

Arturo Ruiz (Úbeda, 1951) es investigador del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la UJA, del que fue su director. Catedrático de Prehistoria de la UJA, sus trabajos arqueológicos más destacados se han centrado en El Pajarillo (Huelma), el oppidum de Puente Tablas, el Santuario de Castellar, la necrópolis de Piquía en Arjona o la localización de la Batalla de Baécula en Santo Tomé, que ha supuesto una nueva metodología para la arqueología de la guerra. Director de 14 tesis doctorales, entre sus libros publicados destaca ‘Jaén, Tierra Ibera’, editado por la UJA. En 2002 recibió el IX Premio ‘Ibn Al Jatib que concede la Junta de Andalucía a la investigación en Humanidades y Ciencias Sociales, recibiendo también el galardón Medalla de Menga del III Congreso de Prehistoria de Andalucía por la investigación de la Protohistoria en Andalucía. En la actualidad preside la Red Española de la Ruta de los Fenicios del Consejo de Europa y es presidente honorífico de la Red Internacional.

(Fuente: Hora Jaén)

15 de enero de 2020

Aparecen misteriosos grabados del siglo XVIII en un molino de Toledo

Las lluvias torrenciales de los últimos meses han dejado al descubierto las pinturas en un molino hidráulico de La Puebla de Almoradiel
Un incendio en 2017 y las lluvias torrenciales caídas en los últimos meses en La Puebla de Almoradiel (Toledo) han sacado a la luz unos enigmáticos grabados realizados a finales del siglo XVIII en un antiguo molino hidráulico. ¿Quién fue su autor? ¿Responden a algún ritual de magia blanca o a nigromancia? En ello están trabajando investigadores de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM).

Los grabados o «graffiti murarios» han aparecido en el molino de Pingazorras, construido en 1728, tras permanecer ocultos durante siglos bajo capas de cal. Precisamente ha sido la cal la que ha permitido que hayan conservado la pintura roja como elemento decorativo, «algo extraordinariamente inusual que convierte a este conjunto en uno de los más importantes del país», explica Jorge Onrubia, investigador del Grupo de Arqueología y Patrimonio de la UCLM.

Se trata de un molino harinero situado en la ribera del río Cigüela en cuyas paredes interiores han surgido «varias cruces de brazos curvilíneos, muy populares en el norte de España, especialmente en el País Vasco donde son conocidas como lauburu, pero muy poco comunes en el resto de España, siendo uno de los conjuntos de graffiti murarios más importantes del país tanto por su extensión como por su variedad temática y tipológica».

Junto a estas cruces se han descubierto rosetas hexapétalas, figuras humanas, representaciones esquemáticas de molinos de viento, dibujos de animales y cruces de calvario bajo templete. «Dada la complejidad y diversidad de los grabados aparecidos, el estudio se prolongará hasta finales de este año aunque ahora resulta prioritario conservar el conjunto por la posibilidad de desplome del molino», advierte este profesor que en los próximos meses tratará de averiguar quién y con qué intención se pintaron estos misteriosos símbolos en un molino manchego.

14 de enero de 2020

Hallan en Ateca nuevos restos arqueológicos relacionados con El Cid

Encuentran piezas de cerámica y muros del enigmático poblado zaragozano de Alcocer, descrito en el Cantar de Mío Cid
Restos de construcciones de lo que fue el poblado de Alcocer, conquistado por El Cid a los musulmanes, según el poema del Cantar . FOTO: DIPUTACIÓN DE ZARAGOZA.
Los arqueólogos han hallado en Ateca (Zaragoza) nuevos restos de enseres domésticos ligados a un antiguo poblado medieval descrito en el Cantar de Mío Cid. Se trata de fragmentos de piezas de cerámica como ollas y cazuelas, así como los vestigios de dos muros que no estaban documentados hasta la fecha.

Este yacimiento de Ateca, en el paraje de La Mora Encantada, se ha identificado con el desaparecido poblado de Alcocer, un enigmático enclave del que no hubo ni rastro durante siglos, solo su descripción en el Cantar de Mío Cid.

Hace treinta años, los investigadores concluyeron que todo apuntaba a que estaba en las inmediaciones de Ateca, y hace 15 años las excavaciones arqueológicas dieron con los restos de un antiguo poblado medieval que se ha identificado con el Alcocer descrito en el poema de El Cid.

ENCLAVE MUSULMÁN
Según el Cantar, Alcocer fue un enclave musulmán que las huestes de El Cid conquistaron a los musulmanes en estas tierras del estratégico valle del Jalón, eje natural de comunicación entre el Valle del Ebro y la Meseta.

Los enseres que se han encontrado ahora han sido datados en el siglo XI, de época taifal, cuando este territorio del valle del Jalón seguía bajo dominación musulmana.

Estos hallazgos han tenido lugar durante la última campaña de excavaciones que se ha realizado en el paraje de La Mora Encantada, que desde hace años es objeto de investigaciones arqueológicas. Según ha explicado el historiador Francisco Martínez, los restos que han aparecido refuerzan la idea de que este poblado era Alcocer, el enclave descrito en el Cantar de Mío Cid.

Estas últimas prospecciones se realizaron el pasado mes de noviembre, financiadas un año más por la Diputación de Zaragoza (DPZ). Los resultados de estos trabajos se dieron a conocer este lunes.

«Las excavaciones han permitido resolver una incógnita que duró décadas», destacó Francisco Martínez: «Alcocer existió, y está en Ateca», subrayó a partir de los hallazgos que se han producido durante los últimos años.

Este historiador afirmó que «la confirmación de que Alcocer está en el paraje de La Mora Encantada abre la puerta a la posibilidad de que El Campeador, una vez desterrado en el año 1081, siguiese la ruta del Jalón para llegar a Barcelona y buscar cobijo en la corte de los condes Ramón Berenguer II y Berenguer Ramón II».

ABANDONO EN EL SIGLO XI
Las excavaciones no solo han permitido identificar dónde estuvo Alcocer sino también el fin que tuvo este poblado. Los hallazgos «refuerzan la idea del abandono definitivo del asentamiento tras su destrucción y quema, a finales del siglo XI».
Quinta campaña de excavaciones

El yacimiento se encuentra a escasa distancia del casco urbano de Ateca, dentro de su término municipal. Ocupa una zona alta y abarrancada, característica de los emplazamientos hispanomusulmanes.

Esta es la quinta excavación arqueológica que se realiza en este enclave. La primera se llevó a cabo en 2004, promovida por el Ayuntamiento de Ateca. Las otras cuatro se han realizado en los años 2016, 2017, 2018 y 2019, bajo los auspicios de la Diputación de Zaragoza y en el marco del programa de actividades ligadas al Camino del Cid, ruta gestionada por un consorcio interprovincial del que forma parte la DPZ.

(Fuente: ABC

13 de enero de 2020

La Universidad de Cádiz continuará los estudios del yacimiento de Benzú

La Consejería de Educación y Cultura y la Universidad de Cádiz han renovado el convenio de colaboración, al que la Ciudad aportará 15.000 euros, para continuar con el estudio del yacimiento arqueológico de Benzú a través de la campaña de actividades que la institución universitaria realiza en Ceuta.
El proyecto continuará con la difusión internacional de estos yacimientos.
En el marco de este proyecto de investigación, además de las jornadas sobre el yacimiento, la Universidad de Cádiz se compromete a darle continuidad a los estudios arqueológicos y paleoecológicos interdisciplinares. Se estudiarán los residuos orgánicos hallados en las cerámicas prehistóricas procedentes de la cueva y un estudio isotópico de los restos antropológicos localizados en el mismo sitio.

Con estas actividades se pretende continuar dándole difusión internacional en revistas especializadas que contribuyan a ampliar el conocimiento global de estos yacimientos, a las que se añadirá un ciclo de conferencias y una jornada de puertas abiertas para dar difusión a los avances y resultados de las investigaciones.

En el ámbito prehistórico también se incluye en el convenio el estudio de los materiales prehistóricos localizados en el entorno de la Puerta Califal, que evidencian la presencia de ocupaciones paleolíticas al aire libre en el propio casco urbano de la ciudad.

Por otra parte, y en lo que respecta a la arqueología clásica (Proyecto Septem), el acuerdo suscrito permitirá continuar con los estudios sobre yacimientos de época romana y tardorromana existentes en la ciudad. También se realizarán actuaciones de divulgación del patrimonio en época preislámica. 


En concreto, las propuestas incluyen un estudio micromorfológico de la secuencia tardorromana del Baluarte de la Bandera; un ciclo de conferencias y jornadas de puertas abiertas, la extracción de un posible elemento de material constructivo pétreo tallado de la Puerta Califal para verificar su atribución.
(Fuente: CeutaTV)

10 de enero de 2020

Acusados del expolio de La Orden mantienen en el juicio que desconocían la existencia de restos en la zona

La causa queda vista para sentencia con modificación de conclusiones por la Fiscalía, que considera que el daño al patrimonio se causó por imprudencia grave, y las defensas inciden en la falta de protección del yacimiento
Vista açerea de uno de los yacimientos de Huelva.
Acusados del expolio arqueológico en varias parcelas del yacimiento Santa Marta-La Orden, concesionarios de puestos para la venta ambulante en el mercadillo que se instalaba en la zona (abril de 2016), han mantenido hoy en el juicio que desconocían que en el lugar hubiera restos y se han desvinculado de los hechos, afirmando en algunos casos que ni siquiera se encontraban en la ciudad.

Los acusados han rechazado además que encargaran los movimientos de tierra en uno de los yacimientos más importantes de la ciudad, calificado como Bien de Interés Cultural (BIC), para ampliar sus respectivas parcelas para ganar así espacio para poder aparcar sus vehículos, y que no pagaron por el trabajo, como ha afirmado el acusado que realizó el trabajo, que ha dicho que hizo facturas de 30 euros para cada caso.

El juicio, que se ha celebrado en el Penal 4, ha quedado visto para sentencia, con modificación de las conclusiones finales por parte de la Fiscalía. La acusación pública, que solicitaba inicialmente un año y nueve meses de prisión por un delito de daños al patrimonio histórico para los acusados, ha considerado que los daños se produjeron por imprudencia y ha reclamado multas de quince meses (a razón de 12 euros al día).

Las defensas de los ocho concesionarios, el administrador de la empresa y el trabajador que realizó los movimientos, consideran que la causa no reviste relevancia penal sino que se trata de una infracción administrativa y han expresado su rechazo a la indemnización a la Junta.

Las defensas han insistido, en sus conclusiones finales, en la deficiente protección del yacimiento, que se encontraba sin señalizar ni vallar, y en que el mercadillo estaba instalado en el lugar por el mismo Ayuntamiento.

Estos movimientos de tierra supusieron «una pérdida irreparable» de información histórica. En la zona afectada, propiedad del Ayuntamiento y de la Junta de Andalucía, se actuó en una superficie de unos 43 metros cuadrados, donde se rebajó el terreno unos dos metros, mientras que la segunda se hizo en unos 306 metros cuadrados, rebajándose el terreno un metro y medio.