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13 de julio de 2026

Una nueva excavación confirmará la trama urbana de la ciudad romana de Carteia, en San Roque (Cádiz)

Los arqueólogos esperan completar el mapa urbano de la ciudad que, más de dos mil años después de su fundación, continúa revelando piezas esenciales para comprender la expansión de Roma en la Península Ibérica.
Tania Barcelona y Javier Ros observan los restos patrimoniales del enclave arqueológico de Carteia.

La Junta de Andalucía ha autorizado un proyecto arqueológico que buscará responder a una de las grandes incógnitas que aún plantea el yacimiento de San Roque: cómo se organizaba internamente la primera colonia latina fundada por Roma fuera de la península itálica. La intervención permitirá comprobar sobre el terreno la red de calles y edificios que las investigaciones geofísicas ya intuían bajo la superficie.

El nuevo proyecto se desarrollará en el sector comprendido entre el foro y las termas, una de las zonas con mayor potencial arqueológico del enclave, y reunirá a investigadores de la Universidad de Sevilla, la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad de Cádiz, en una iniciativa que pretende seguir ampliando el conocimiento científico sobre una ciudad clave para entender la presencia romana en el sur de Hispania.

El subdelegado de la Junta en el Campo de Gibraltar, Javier Ros, y la delegada territorial de Cultura y Deporte, Tania Barcelona, han visitado este lunes el yacimiento para conocer de primera mano los trabajos que se pondrán en marcha y comprobar el área donde se desarrollará la investigación.

La actuación parte de los resultados obtenidos en el proyecto de I+D+i Scomber, desarrollado en colaboración con la Universidad de Marburgo. Aquellas investigaciones realizaron una prospección geofísica entre el foro y las termas que reveló la existencia de un espacio densamente urbanizado, con una retícula de calles que apuntaba a una planificación urbana mucho más extensa de lo que hasta ahora se conocía.

Ahora, el objetivo es confirmar esos indicios mediante excavaciones arqueológicas que permitan verificar sobre el terreno la existencia de ese urbanismo hipodámico —basado en una planificación regular de calles— y reconstruir con mayor precisión la estructura interna de la ciudad durante la época romana.

La investigación estará dirigida por José Ángel Expósito Álvarez, del Área de Arqueología de la Universidad Complutense de Madrid. Los trabajos comenzarán con la limpieza superficial de un área de 88 metros cuadrados para dejar visibles las principales estructuras emergentes. Posteriormente se abrirán dos catas arqueológicas que permitirán contrastar estratigráficamente la información obtenida en las prospecciones geofísicas.

Además del trabajo de campo, el proyecto contempla una importante vertiente divulgativa. Los resultados se difundirán tanto entre la comunidad científica como entre la ciudadanía, con el propósito de seguir acercando el patrimonio arqueológico de Carteia al público y reforzar el conocimiento sobre un enclave considerado uno de los grandes referentes de la arqueología andaluza.

Durante la visita, Javier Ros y Tania Barcelona subrayaron el compromiso de la Junta de Andalucía con la conservación y la investigación del patrimonio histórico. Ambos destacaron que cada nuevo avance en el conocimiento de Carteia supone también una oportunidad para fortalecer su valor cultural, educativo y turístico, convirtiendo la investigación arqueológica en un elemento de desarrollo para el Campo de Gibraltar.

9 de julio de 2026

Buscan un nuevo asentamiento romano oculto bajo tierra en Castellar de la Frontera (Cádiz)

Comienzan las excavaciones en el enclave de La Almoraima donde las prospecciones geofísicas apuntan a la existencia de un pequeño establecimiento agropecuario romano.

La finca pública de La Almoraima, en Castellar de la Frontera (Cádiz), vuelve a convertirse en escenario de la investigación arqueológica. La empresa pública y la Universidad de Cádiz (UCA) han iniciado una nueva campaña de excavaciones dentro del proyecto Arqueoalmoraima, con el objetivo de confirmar la existencia de un pequeño asentamiento agropecuario de época romana detectado mediante prospecciones geofísicas.

La intervención se desarrolla en un punto de la finca donde los estudios previos han identificado anomalías en el subsuelo compatibles con restos constructivos de época romana. Ahora será la excavación arqueológica la que determine si esos indicios corresponden realmente a un establecimiento rural vinculado a la explotación agrícola y ganadera del territorio.

La actuación forma parte del proyecto Arqueoalmoraima, incluido en el Plan Estratégico de La Almoraima, una iniciativa impulsada junto a la Universidad de Cádiz para localizar, estudiar y poner en valor el patrimonio histórico y arqueológico de esta finca de más de 14.000 hectáreas situada en el Parque Natural de Los Alcornocales.

Tres años de hallazgos
Desde su puesta en marcha en 2023, Arqueoalmoraima ha permitido documentar numerosos enclaves arqueológicos prácticamente desconocidos hasta ahora. Los trabajos comenzaron con la elaboración de una carta arqueológica de la finca y las primeras excavaciones en la villa romana de Moheda de Cotilla y en la histórica Torre de La Almoraima, donde aparecieron restos de un vertedero doméstico de los siglos XVI y XVII, piezas cerámicas y un dado de hueso, entre otros hallazgos.

Más recientemente, el proyecto sacó a la luz la primera aldea islámica excavada en el Campo de Gibraltar, un asentamiento almohade de los siglos XII y XIII localizado en el paraje del Toril de las Vacas, cuyos hallazgos han aportado información inédita sobre el poblamiento rural medieval de la comarca.

La nueva excavación permitirá ampliar el conocimiento sobre la ocupación romana de La Almoraima, un territorio estratégico por su proximidad a Carteia y al entorno del Estrecho, donde numerosas explotaciones agrícolas abastecieron durante siglos a uno de los principales núcleos urbanos de la antigua Bética. Si los indicios detectados por los estudios geofísicos se confirman, el proyecto incorporará un nuevo enclave al mapa arqueológico del Campo de Gibraltar.
(Fuente: Europa Sur)

20 de abril de 2026

Avances en la búsqueda del Templo de Hércules en San Fernando (Cádiz)

Uno de los anuncios más destacados ha sido el hallazgo de una estela de carácter cultual, datada en época del emperador Trajano.


El proyecto Heakleion, impulsado por el Ayuntamiento de San Fernando, la Universidad de Cádiz y la Universidad de Córdoba, tiene como objetivo avanzar desde las hipótesis tradicionales hacia evidencias materiales concretas mediante el trabajo de campo, el análisis arqueológico y la revisión de fuentes históricas sobre el templo de Hércules.

En este marco se están celebrando unas jornadas científicas inauguradas por la alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada, quien ha destacado el inicio de una nueva fase en la investigación sobre la posible localización del mítico santuario, uno de los grandes enigmas de la arqueología.

Cavada subrayó que esta iniciativa “no solo responde a una deuda histórica, sino que forma parte de una estrategia para convertir el patrimonio en motor de desarrollo”, situando a la ciudad en el centro de uno de los hallazgos más relevantes del ámbito mediterráneo.

Durante las jornadas, los investigadores Antonio Monterroso (Universidad de Córdoba) y Lázaro Lagóstena (Universidad de Cádiz) han puesto en valor el papel de San Fernando como lugar clave. Según señalaron, un eventual hallazgo permitiría a la ciudad dar nombre definitivo al yacimiento y consolidarse como referente patrimonial y turístico.
Uno de los anuncios más destacados ha sido la nueva interpretación de una pieza hallada en las excavaciones de Gallineras. Se trata de un elemento arqueológico inicialmente identificado como cipo funerario, pero que ahora se interpreta como una estela de carácter cultual, datada en el siglo I dC, probablemente en época del emperador Trajano.

Labrada en sus cuatro caras y concebida para ser visible, presenta una iconografía vinculada a altares y prácticas rituales, lo que la relaciona con espacios secundarios del santuario donde se desarrollaban actividades religiosas y comerciales.

Esta pieza guarda similitudes con elementos documentados en Puteoli y refuerza la hipótesis de un santuario conectado a redes económicas orientales y al culto a la triada Melkart, Baal o Astarté. En este sentido, se recordó la actividad de comerciantes fenicios y púnicos, especialmente los procedentes de Tiro, vinculados a la producción de púrpura a partir del murex.

‘Mansio’ romana
Los investigadores también han identificado en el entorno de San Fernando un área denominada Ad Herculem, donde se ubicaría una ‘mansio’ romana, es decir, una parada oficial en la red viaria destinada al descanso, relevo de caballos y funciones administrativas.

Los hallazgos de hace unos años en la zona de Gallineras, junto a la antigua Vía Heraclea y el canal de Sancti Petri, evidencian una intensa actividad ligada tanto al tránsito como al santuario, incluyendo posibles estructuras portuarias como un muelle. Todo ello apunta a que el templo formaba parte de un complejo económico, religioso y logístico de gran importancia.

Aunque la localización exacta del templo sigue sin confirmarse, los indicios materiales hallados constituyen la primera prueba sólida de actividad cultual en el entorno del Heracleion. Asimismo, los expertos recordaron que el santuario no estaría dedicado exclusivamente a Hércules, sino que integraría otras divinidades fenicias, reflejando la complejidad religiosa del enclave.

En cuanto a la configuración del templo, los especialistas coinciden en que presentaba características únicas dentro del mundo fenicio en el territorio andaluz. Aunque guarda paralelismos con el templo de Tiro (en el actual Líbano), incorporaba elementos locales propios. “El templo de Tiro es el ejemplo más fidedigno para entender el de Gadir”, explicó Monterroso.

A diferencia de otros santuarios fenicios de Andalucía, este habría mantenido una continuidad excepcional durante aproximadamente quince siglos, desde el siglo IX a.C. hasta época tardorromana, pasando por distintas etapas históricas bajo influencia de Tiro, Alejandro Magno y Roma, con especial relevancia en tiempos de Trajano y Adriano.

Cabe destacar que, en los últimos meses, se han llevado a cabo en distintas zonas de San Fernando trabajos con tecnología de geodetección no invasiva de última generación, capaz de analizar el subsuelo sin necesidad de excavaciones. Se trata de una metodología puntera en Europa, disponible en muy pocas instituciones, que está permitiendo obtener resultados de gran precisión.

La búsqueda del Templo de Hércules se consolida así como uno de los retos arqueológicos más relevantes de la actualidad, con el potencial de situar a San Fernando en el mapa internacional de la investigación histórica y reforzar su proyección como destino patrimonial de primer nivel.

16 de abril de 2026

Confirman que el pecio subacuático "Delta I" responde a un barco de navegación oceánica

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) aporta nuevos datos sobre la construcción del pecio del siglo XVII hallado en el Puerto de Cádiz en 2011. Marcas de maestros carpinteros en la madera confirman un trabajo de astillero muy organizado y altamente cualificado en el siglo XVII

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, aporta nuevos datos sobre la construcción de Delta I, el pecio arqueológico del siglo XVII hallado en el Puerto de Cádiz en 2011, durante las obras de construcción de una nueva terminal de contenedores. Extraído del agua para su análisis arqueológico en 2024, fue devuelto al mar el pasado año, en las inmediaciones de la Punta de San Felipe.

Los avances en la investigación desarrollada por el Centro de Arqueología Subacuática (CAS), la unidad del IAPH especializada en patrimonio sumergido, confirman de forma fehaciente que su sistema de construcción fue “atlántica” y respondía para la navegación oceánica. La embarcación es sólida en su estructura, pensada para soportar largas travesías, grandes cargas y condiciones de mar exigentes.

“La investigación aplicada en patrimonio subacuático, utilizando las metodologías y técnicas científicas más avanzadas, ofrece resultados que permiten avanzar en el conocimiento de nuestro pasado, además de garantizar su conservación, accesibilidad y valorización”, ha señalado la consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, a la luz de los resultados del trabajo de los especialistas del CAS.

Para la consejera de Cultura, “la investigación del pecio Delta I está resultando de enorme valor para categorizar las etapas constructivas de las embarcaciones atlánticas, sus técnicas y materiales, así como para acercarnos a la vida cotidiana que se desarrollaba a bordo durante las navegaciones a ultramar, ofreciendo una perspectiva integral de este momento fundamental de la historia andaluza”.

También se ha reconstruido en detalle cómo fue elaborado el barco. Empezó a levantarse a partir de la quilla, la pieza principal sobre la que se organizaba toda la estructura, y a continuación se colocaron las cuadernas maestras, formadas por varias piezas de madera que daban forma y solidez al casco.

Después se fue añadiendo el resto de elementos estructurales, que se sujetaban de manera provisional mientras el armazón del barco iba tomando forma. A continuación, se colocó la primera tabla del forro exterior, concebida para facilitar el desagüe en la parte baja de la embarcación. Con posterioridad se dispuso el revestimiento interior del navío, fijado inicialmente con clavos de hierro. Finalmente, se procedió a colocar el resto del forro exterior del casco, que se ensambló desde fuera mediante cabillas de madera y pernos de hierro.

Numerosas marcas localizadas en las piezas de madera han sido interpretadas como marcas de maestros carpinteros en un contexto de trabajo especializado, desarrollado en un astillero. Se relacionan con señales utilizadas para el control técnico de las piezas y organizar el proceso de fabricación. Su presencia humaniza, en cierto modo, la construcción del barco, pues permite entrever la mano de los carpinteros de ribera y la dimensión práctica de un saber altamente cualificado.

Nuevos datos arrojan información sobre la vida a bordo. Especialmente, el hallazgo de semillas de frutos perecederos -como melón, sandía y uva- resulta revelador porque aporta indicios concretos de la dieta de la tripulación y demuestra que hubo un tiempo de espera o estancia en el puerto -con abastecimiento de productos frescos desde la ciudad- antes del hundimiento.

Si bien los estudios y análisis del pecio aún siguen abiertos, ya se puede avanzar el descubrimiento de estopa de origen animal y vegetal, a modo de sellado entre las juntas y uniones de las maderas, con el fin de impermeabilizar partes de la embarcación y asegurar la estanqueidad del barco.

La investigación sobre Delta I continúa abierta y sigue poniendo en valor este pecio arqueológico de Cádiz como una fuente excepcional para el conocimiento del pasado marítimo y subacuático.

Hay que recordar que los restos del buque fueron devueltos al fondo marino mediante una operación técnica de éxito, gracias a la colaboración entre la Consejería de Cultura y Deporte y la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz. Previamente, en una carpa ubicada en el muelle 5 de Navantia durante diez meses, el Centro de Arqueología Subacuática llevó a cabo el desmontaje y una rigurosa documentación de las 400 piezas del navío que fue calificada “de alta precisión”.

30 de octubre de 2025

Revelan la posible ubicación de la histórica almadraba de Sancti Petri (Cádiz)

Se trata de un hallazgo de relevancia científica, al ser la primera vez que se hallan restos de instalaciones pesqueras en el islote gaditano. Todo apunta que las instalaciones pesqueras se levantaron sobre un área con restos púnicos tardíos y romanos imperiales.

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, en colaboración con la Universidad de Sevilla, ha localizado restos arqueológicos en las inmediaciones de la torre de Sancti Petri, en Cádiz, que podrían corresponder con la antigua almadraba documentada desde el siglo XV, pero sin ubicación exacta hasta el momento. Se trata, por tanto, de un hallazgo de especial relevancia científica, ya que es la primera vez que se hallan evidencias arqueológicas de instalaciones pesqueras en el islote gaditano.

Las excavaciones, realizadas en el marco del proyecto ‘Vestigium. Arqueología y Paleobiología Intermareal. El patrimonio de las playas de Cádiz como motor económico y de participación social’, han permitido identificar y documentar dos estancias que estaban ligadas a la actividad de la pesca del atún, junto a restos de fauna marina (peces diversos y moluscos) y terrestre, más anzuelos, pesas de red y útiles de cobre y hierro, así como cerámicas de cocina de gran tamaño, asociadas a un consumo colectivo, probablemente de trabajadores de la pesca y la guarnición. Estas estancias, que son parte de una construcción que debió ser más amplia originalmente, aparecen recogidas en planos de 1717-1727.

La consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, ha destacado que “el proyecto Vestigium sigue dando excelentes resultados en la costa gaditana”. En febrero, ha añadido, “se constaba la existencia de un yacimiento pleistocénico de huellas de grandes mamíferos en la isla de Las Palomas y, ahora, un nuevo trabajo de profesionales del IAPH ha permitido localizar evidencias arqueológicas de instalaciones pesqueras en Santi Pectri”.

En este sentido, Del Pozo ha subrayado el papel del IAPH como agente del conocimiento, y su enorme capacidad para liderar la investigación patrimonial no solo en materia de conservación y difusión, sino también convirtiéndolo en un recurso fundamental para el desarrollo económico de Andalucía.

El análisis de los restos bajomedievales y modernos ha sacado a la luz indicios materiales de ocupaciones anteriores en el islote. Estos hallazgos apuntan a que las instalaciones pesqueras se levantaron sobre un área con restos púnicos tardíos y romanos imperiales. Su importancia, apuntan los expertos del IAPH, viene dada porque nunca se habían documentado contextos y materiales de época romana imperial en el islote, en consonancia con hallazgos de estatuaria romana registrados en su entorno cercano.

Los pavimentos de mortero y ladrillo evidencian reutilización de los espacios, lo que muestra su uso prolongado en el tiempo. Esta larga ocupación pone en valor el enclave como referente para comprender la historia marítima de la costa gaditana. Gracias a las excavaciones también se ha podido fechar el abandono y colapso parcial del edificio en el siglo XVII, etapa en que el castillo crece como fortificación.

La chanca de la almadraba de Sancti Petri fue promovida por Rodrigo Ponce de León, marqués de Cádiz, y quedó bajo jurisdicción de la Corona a partir de 1493. Se mantuvo activa durante buena parte de los siglos XVI y XVII.

Sondeos en patio y baluarte
Otros sondeos realizados en el patio y junto al baluarte de poniente del castillo han aportado una secuencia estratigráfica de más de 2 metros que permite descifrar la secuencia de ocupación del islote desde la Prehistoria hasta nuestros días. Así, se han identificado materiales y estratos de época fenicia y romana, asociados a niveles de dunas móviles costeras, que debían constituir el elemento característico del paisaje del islote en la Antigüedad. Y, por primera vez, ha sido posible analizar la secuencia de construcción de las baterías y baluartes, así como los métodos empleados para cimentar la fortaleza.

Todas estas actuaciones se han realizado en coordinación con el Parque Natural Bahía de Cádiz, que ha delimitado las zonas de intervención para proteger la flora endémica, así como con la empresa concesionaria del castillo, que colabora en el desarrollo de actividades divulgativas. El equipo que ha participado en esta actividad ya desarrolla la recreación 3D del islote y el castillo, además de materiales de difusión que acerquen estos resultados al público.

Estos trabajos se enmarcan en una estrategia de investigación a medio plazo que incluye también sondeos en la playa de Camposoto (San Fernando) y en el Coto de la Isleta (Chiclana de la Frontera). Las prospecciones llevadas a cabo hasta el momento complementan las informaciones de las fuentes archivísticas y la cartografía histórica, así como los datos arqueológicos obtenidos en intervenciones efectuadas en la zona sur del castillo en los años 1985 y 2009.

El proyecto Vestigium es una iniciativa de I+D+i de concurrencia competitiva que cuenta con una ayuda de 232.576 euros del Plan Complementario de Ciencias Marinas y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Su coordinación se realiza desde el Centro de Arqueología Subacuática (CAS), unidad especializada en patrimonio sumergido del IAPH, con la participación de investigadores del CSIC y diversas universidades españolas, como Sevilla, Cádiz, Huelva y Cantabria.

20 de octubre de 2025

El pasado romano de Bornos aflora con nuevos hallazgos en la villa de El Cañuelo

Durante la intervención en el yacimiento gaditano se ha logrado documentar la entrada principal del edificio, así como el pavimento de piedras que rodeaba la parte exterior de la construcción.

La villa romana de El Cañuelo, en Bornos, ha sido escenario de una nueva intervención arqueológica dentro de la tercera campaña de excavación desarrollada en las últimas semanas. Los trabajos se han llevado a cabo gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de Bornos y el Instituto Universitario de Investigación Marina (INMAR) de la Universidad de Cádiz, con el objetivo de seguir avanzando en el conocimiento y puesta en valor de este yacimiento histórico.

En esta ocasión, la excavación se ha centrado en la fachada norte del edificio principal de la villa romana, con el propósito de delimitar su estructura y las estancias adyacentes. Durante la intervención se ha logrado documentar la entrada principal del edificio, así como el pavimento de piedras que rodeaba la parte exterior de la construcción. Además, se ha evaluado el estado de conservación de las estructuras, paso previo a su futura valorización y protección.

Los trabajos también están permitiendo conocer los niveles de reocupación del yacimiento durante los siglos IV y V d.C., momento en el que se construyeron edificios perimetrales y estancias de gran envergadura tras el abandono de la villa. Estos hallazgos aportan nueva información sobre la evolución histórica del enclave y su transformación a lo largo del tiempo.

18 de septiembre de 2025

La UCA estudia la entrada monumental de la ciudad fenicia de Doña Blanca

Los trabajos combinarán excavación arqueológica en extensión con prospecciones geofísicas no invasivas, gracias a la utilización de técnicas como el georradar (GPR) y la prospección geomagnética.

La Universidad de Cádiz ha puesto en marcha una nueva campaña de investigación arqueológica en el Enclave Arqueológico Castillo de Doña Blanca, en El Puerto de Santa María, con el objetivo de documentar en detalle la entrada monumental de la antigua ciudad fenicia.

La intervención, que se prolongará durante seis semanas, está dirigida por la catedrática de Prehistoria Ana María Niveau de Villedary, y cuenta con la financiación de la Diputación Provincial de Cádiz a través del programa UCAINNOVA, además del apoyo del Ayuntamiento de El Puerto de Santa María y de la Junta de Andalucía, propietaria del yacimiento.

Los trabajos combinarán excavación arqueológica en extensión con prospecciones geofísicas no invasivas, gracias a la utilización de técnicas como el georradar (GPR) y la prospección geomagnética. Esta metodología dual permitirá definir con precisión el trazado y la arquitectura del acceso principal al asentamiento, a la vez que se generan mapas del subsuelo que ayudarán a localizar posibles estructuras ocultas sin comprometer la conservación del patrimonio.

En esta campaña participa la Unidad de Geodetección de la Universidad de Cádiz, dirigida por el catedrático Lázaro Lagóstena Barrios, responsable del georradar, y el Servicio de Geofísica, Geomática y GIS de la Universidad de Cantabria, bajo la coordinación de Jesús Ignacio Jiménez Chaparro, encargado de la prospección geomagnética.

La aplicación de estas tecnologías supone un avance significativo en la investigación del Castillo de Doña Blanca, ya que permitirá ampliar el conocimiento sobre la planificación urbanística de la ciudad fenicia y sentar las bases para un futuro Plan General de Investigación que impulse proyectos arqueológicos sistemáticos en el enclave.

30 de junio de 2025

Denuncian la presunta destrucción de posibles restos arqueológicos en Tarifa (Cádiz)

AGADEN-Ecologistas en Acción ha presentado una denuncia tras el hallazgo y presunta destrucción de posibles restos arqueológicos en el solar en obras de la antigua fábrica conservera La Tarifeña

AGADEN-Ecologistas en Acción ha presentado una denuncia formal ante la Delegación Territorial de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía en Cádiz, el SEPRONA y la Policía Autonómica tras el hallazgo y presunta destrucción de posibles restos arqueológicos en el solar en obras de la antigua fábrica conservera La Tarifeña, situada entre las calles San Sebastián, Arapiles, Bering y Numancia del municipio de Tarifa.

Vecinos y testigos informaron del descubrimiento de bloques de piedra tallada y ahuecada, cuya morfología podría corresponder a restos arqueológicos. Estos restos habrían sido detectados el pasado jueves durante unas obras en la zona.

Según las denuncias recibidas, en lugar de paralizar inmediatamente los trabajos y notificar el hallazgo a la Delegación de Cultura –tal y como exige el artículo 50 de la Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía–, se habrían destruido los elementos mediante maquinaria pesada, lo que podría constituir un delito contra el patrimonio histórico.

Desde AGADEN-Ecologistas en Acción se exige la apertura de una investigación inmediata para esclarecer los hechos y determinar si se han producido daños irreparables al patrimonio arqueológico. También, demandan la paralización cautelar de las obras hasta la emisión de un informe técnico que descarte la presencia de más restos de interés.

Los conservacionistas también reclaman «una inspección urgente del solar por parte de personal especializado de la Delegación de Cultura y del SEPRONA, así como la realización de las correspondientes catas arqueológicas».

Demandan igualmente «la depuración de responsabilidades y la aplicación de sanciones o medidas judiciales en caso de confirmarse una infracción».

AGADEN-Ecologistas en Acción recuerda que la protección del patrimonio cultural es una obligación legal y un deber colectivo, y alerta del riesgo de pérdida de bienes históricos únicos por la falta de vigilancia y actuación ante este tipo de situaciones.

30 de enero de 2025

Confirman que las pinturas de embarcaciones de Laja Alta son las más antiguas del Mediterráneo occidental

Investigadores de la Universidad de Granada confirman que este abrigo rupestre de Jimena de la Frontera, en Cádiz, contiene representaciones navales datadas entre el IV y el III milenio antes de Cristo, lo que supone uno de los escasos testimonios de navegación prehistórica de la Península Ibérica
El lugar destaca de otras cavidades por las representaciones rupestres de embarcaciones, formando una escena naval, que se ve acompañada de otros símbolos del llamado “estilo rupestre esquemático”. UGR

Un equipo de investigadores de la Universidad de Granada ha confirmado recientemente que las representaciones rupestres prehistóricas del yacimiento de Laja Alta (Jimena de la Frontera, Cádiz) son las representaciones más antiguas de embarcaciones del Mediterráneo occidental. Laja Alta es una oquedad rocosa situada en el Parque de los Alcornocales, muy cerca del estrecho de Gibraltar, entre las cuencas atlántica y mediterránea. El lugar destaca de otras cavidades por las representaciones rupestres de embarcaciones, formando una escena naval, que se ve acompañada de otros símbolos del llamado “estilo rupestre esquemático”. La conjunción de todos los datos aportados, junto al análisis contextual de los motivos presentes en la cavidad y la comparativa con otras representaciones de embarcaciones prehistóricas, refuerzan los resultados de esta investigación: Laja Alta se adscribe al mundo simbólico fechado entre el IV y III milenio a. C.

Este yacimiento arqueológico fue dado a conocer en la década de los setenta del pasado siglo. Desde su descubrimiento, Laja Alta llamó la atención de los investigadores por la infrecuente presencia de estos navíos, algunos de ellos con velamen, junto a motivos característicos del Neolítico y Calcolítico (antropomorfos de tipo ancoriforme y phi griega, zoomorfos/pectiniformes y, en menor medida ramiformes, ídolos oculados, soliformes, tectiformes, etc.). Desde entonces, Laja Alta ha estado envuelta en una controversia debido a esta singularidad, formulándose diferentes hipótesis sobre su adscripción cronológica y cultural. Todas estas especulaciones se han sucedido en el tiempo, aunque con una ausencia total de datos científicos, utilizando como único argumento la comparativa estilística.

Como contraste a este panorama, el estudio ahora presentado viene a profundizar en aportaciones previas del mismo equipo de investigación, que ha permitido generar datos objetivos para su definitiva contextualización. Así, la investigación ha desarrollado un modelo escáner 3D de la cavidad, fotogrametría de ubicación precisa de las representaciones, el procesamiento de imágenes para elaborar calcos digitales, los cuales aportan una mayor definición. A ello se añade la realización de un análisis espectroscópico cuantitativo de los pigmentos de las figuras con un procesado matemático de sus macrodatos para la comparativa de los pigmentos sobre los que se ejecutaron las figuras representadas. Por último, el estudio aporta el uso de técnicas de datación absoluta aplicados al yacimiento. Así, la datación absoluta mediante Carbono14 obtenida de una micromuestra de uno de los pigmentos supone una de las pocas cronologías directas aportadas para este tipo de representación. En definitiva, este estudio supone una de las más completas aportaciones interdisciplinares aplicadas al llamado arte rupestre de la Prehistoria Reciente del sur de España. Según Antonio Morgado Rodríguez, coordinador del equipo de investigación, «estos estudios suponen la conjunción de un amplio equipo de investigadores cuyos datos reafirman los resultados interdisciplinares, que contrastan con otras aportaciones sobre Laja Alta basadas exclusivamente en cuestiones estilísticas y formales.»

La datación de estas representaciones en el IV y III milenio antes de Cristo es de suma trascendencia, dado que estas pinturas serían una de las primeras representaciones de embarcaciones a vela del Mediterráneo y uno de los escasos testimonios de navegación prehistórica de la Península Ibérica.

A partir de todo ello, los investigadores enfatizan la importancia histórica y patrimonial de Laja Alta, demandando la necesidad de seguir profundizando en su investigación junto con una mayor conservación y protección de este sitio arqueológico.

26 de noviembre de 2024

Licitadas las obras de conservación del museo de Baelo Claudia

Esta actuación, que se tramita por vía urgente, está cofinanciada en un 75% de su valor con Fondos Europeos, en concreto del programa FEADER y vendrá a mejorar el estado de conservación del enclave, que recibe anualmente más de 160.000 visitas. El importe de la licitación es de 1.547.753,19 (IVA incluido)

La Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía ha licitado las obras de conservación de la sede institucional y del museo del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, situado en el municipio gaditano de Tarifa, por un importe de 1.547.753,19 (IVA incluido). Con esa inversión se mejorará el estado de las fachadas y las cubiertas del edificio, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), que sufre graves problemas de filtraciones.

Esta actuación, que se tramita por vía urgente, está cofinanciada en un 75% de su valor con Fondos Europeos, en concreto del programa FEADER y vendrá a mejorar el estado de conservación del enclave, que recibe anualmente más de 160.000 visitas. Los trabajos se centrarán en las zonas exteriores, que están sometidas a una fuerte erosión por la ubicación del conjunto, en plena playa de Bolonia.

La consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, ha asegurado que "las obras permitirán que este conjunto arqueológico tan singular ofrezca una mejor experiencia de visita y, sobre todo, mejorará las condiciones de seguridad y protección de los fondos que alberga su museo". Del Pozo ha destacado el enclave en el que se encuentra, "que supone todo un reto para la conservación, un reto que asumimos para ofrecer la mejor acogida a los visitantes y proteger este patrimonio histórico".

El proyecto de rehabilitación contempla un cambio del revestimiento de las fachadasque se llevará a cabo con materiales resistentes como el granito. Se elegirá una tonalidad clara o terrosa para que sea acorde con el entorno. En cuanto a la cubierta, se procederá a la sustitución de la ya existente, aumentando el número de cazoletas y cambiando las baldosas de hormigón por trámex registrable, que permita el acceso para la limpieza. Finalmente, se procederá a la instalación de una línea de vida que garantice la realización de las labores de mantenimiento en condiciones de seguridad.

Los trabajos continuarán en el interior con el pintado de paramentos enfoscados que están deteriorados y la reposición de placas de los falsos techos que pudieran estar afectadas por problemas de filtraciones, devolviendo estos espacios a su aspecto original. El plan de conservación ha recibido el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico y tendrá un plazo de ejecución de cinco meses.

La antigua ciudad romana de Baelo Claudia, que está situada en la Ensenada de Bolonia, está datada en el siglo II a. C. Durante su etapa de esplendor contó con una potente industria de la pesca, el salazón y la fabricación del garum, una salsa derivada del mismo que fue tremendamente popular en la zona y que actualmente se ha rescatado como condimento.

El conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Zona Arqueológica en 1992, dispone de un museo que es obra del arquitecto andaluz Guillermo Vázquez Consuegra y que será objeto de esta intervención que se tramitará por la vía de urgencia.

25 de noviembre de 2024

Unas obras destapan una bodega del siglo XIX en Jerez

Se trata de parte de una edificación bodeguera, además del muro de una vivienda de la misma época, todo pendiente de certificar por los servicios arqueológicos de la Junta.
La arqueóloga de la constructora inspeccionando el terreno. JUAN CARLOS TORO

El desarrollo de obras en la zona histórica de Jerez deja de vez en cuando alguna sorpresa cuando se excava y se topa con alguna antigua edificación o cualquier resto arqueológico. De hecho, al ser un espacio de especial protección, las constructoras tienen la obligación de llevar a cabo catas arqueológicas para determinar si hay restos de interés en el terreno.

Una de esas actuaciones es la que se desarrolla en la calle San Blas, en pleno barrio de San Mateo junto a la Plaza del Mercado, que actualmente está siendo sometida a una profunda remodelación. En esa vía, que estuvo cortada al tráfico durante varios años, se ha iniciado la construcción de un bloque de viviendas, trabajos ahora interrumpidos por el hallazgo de unos restos en el terreno.

En el año 2006, ese mismo espacio fue objeto del inicio de obras que no llegaron culminarse, pero sí dejó a la vista esos mismos restos, que se corresponden con dos cascos de bodega del siglo XIX y una sección del muro de una antigua casa señorial de la misma época.

Francisco Melitón, el arquitecto que está al frente de esta construcción, explica a lavozdelsur.es que lo hallado y vuelto a sacar a la luz, “no tiene más valor arqueológico del que ya se sabía desde 2006”. No obstante, aclara que se está siguiendo el procedimiento habitual informando a la Junta de Andalucía del expediente que se ha elaborado para que sus servicios arqueológicos lo documente y clasifique, tras la preceptiva inspección, que será la próxima semana.

13 de noviembre de 2024

Nueva campaña de excavación en la villa romana de El Cañuelo, en Bornos (Cádiz)

Hasta ahora los arqueólogos han documentado una zona residencial, un patio porticado, una zona productiva y otras edificaciones aún pendientes de ser investigadas.

El yacimiento arqueológico de El Cañuelo, en el municipio gaditano de Bornos, recibió la visita de la delegada provincial de Cultura de la Junta de Andalucía en Cádiz, Tania Barcelona, y del alcalde de Bornos, Hugo Palomares, quienes acudieron acompañados de arqueólogos y otros miembros del equipo de Gobierno local para conocer los avances en las excavaciones.

Durante la visita, Macarena Lara, profesora de Arqueología y directora del proyecto de investigación 'Mare in rure El Cañuelo', desarrollado por la Universidad de Cádiz, mostró a las autoridades las distintas áreas en proceso de excavación de esta villa romana. Lara explicó los hallazgos hasta ahora obtenidos, que incluyen una zona residencial, un patio porticado, una zona productiva y otras edificaciones aún pendientes de ser investigadas.

Estas excavaciones, actualmente en su segunda fase, buscan esclarecer la organización territorial y el poblamiento romano en la zona del río Guadalete. Uno de los objetivos principales es obtener datos que permitan identificar y delimitar la funcionalidad de esta villa romana, al tiempo que se elabora una documentación completa para facilitar, en el futuro, un plan de conservación y restauración. Este plan pretende preservar la integridad del sitio y, a medio plazo, abrirlo al público mediante su musealización.

El Ayuntamiento de Bornos ha colaborado en diversos aspectos logísticos y de mantenimiento, como el desbroce y acondicionamiento de la zona, así como el alojamiento y manutención de los estudiantes y el profesorado de la Universidad de Cádiz que trabajan en las excavaciones de El Cañuelo. En el marco de esta segunda campaña, la Universidad de Cádiz y la Junta de Andalucía han suscrito un contrato OTRI (de transferencia, investigación y desarrollo) para impulsar el proyecto.

Además, otras instituciones como la Diputación Provincial de Cádiz y Cáritas, junto a investigadores externos como el director del Museo Histórico de Villamartín, también han colaborado en este esfuerzo de recuperación y estudio del patrimonio histórico de Bornos.
(Fuente: Ayuntamiento de Bornos)

7 de octubre de 2024

Descifrando los secretos de la ciudad romana de Carissa Aurelia

Ubicado en plena Sierra de Cádiz, entre los municipios de Bornos y Espera se encuentra el yacimiento, un lugar «virgen desde el punto de vista arqueológico» y que, gracias a un estudio, comienza a descubrirse
Excavaciones arqueológicas en Carissa Aurelia ANTONIO VÁZQUEZ

Un robo es el origen del proyecto que está llevando a los arqueólogos a estudiar el yacimiento de Carissa Aurelia. En torno a los años 60, un campesino, realizando sus tareas, descubre una escultura de Antonia Minor, «un miembro de la familia imperial cuyas representaciones son muy escasas a nivel de todo el imperio romano, solo hay diez», explica Diego Romero Vera, arqueólogo de la Universidad de Sevilla que codirige esta excavación. Este retrato se conservaba en el Ayuntamiento de Bornos, de donde fue robado. Años más tarde, en la ciudad de Munich se organiza una exposición de escultura romana a la que acude Pepe Beltrán, catedrático de la Universidad de Sevilla y que, con el retrato romano como especialidad, identifica la Antonia Minor de Carissa. En ese momento se inician los trámites para la devolución, completada a las autoridades españolas en agosto de 2020 y restituida en Bornos en 2022. Un caso que fue bastante mediático en Alemania y que despertó la curiosidad de los expertos por la falta de excavación en este yacimiento, «virgen desde el punto de vista arqueológico», como lo define Romero.

Así es como se decide hacer una serie de estudios. Entre finales de 2020 y comienzos de 2021, se hace una prospección geofísica, es decir, a través de diferentes aparatos se emiten ondas en el subsuelo y si hay un edificio debajo, algo sólido, rebota la onda, y de esa forma se puede saber la profundidad y lo que hay debajo.

Primeras conclusiones
En estas prospecciones se documentó la muralla, también aparecieron los restos de un posible teatro pero, sobre todo, permitieron conocer a grandes rasgos el urbanismo de Carissa Aurelia. «Sabemos que era una ciudad de 14 hectáreas, que no tiene un urbanismo típicamente ortogonal, que es el que tienen los romanos, es decir calles rectas y paralelas orientadas norte-sur y este-oeste, sino que la ciudad se adapta a la orografía complicada de la cresta rocosa en la que se encuentra», detalla Diego Romero. Precisamente, esta orografía es la causa por la que la ciudad estaba dividida en tres terrazas, «una terraza superior que tienen en su cúspide un promontorio en altura que nosotros llamamos acrópolis, en la cual habría un templo. Han aparecido diferentes restos que se pueden asociar a un templo que posteriormente fue desmontado y con esos materiales se construyó una torre medieval. Debajo, estaría el foro. En el foro tenían que tener un edificio que es la basílica y en el otro extremo, seguramente la curia que es donde se reunía el senado local. Más abajo están los contrafuertes hechos de hormigón romano que siempre han estado a la vista. Otra terraza más baja que es donde seguramente habría viviendas y todo el interior de la ciudad estaba conectado por dos vías que también se han documentado.

Pero para poder conocer mejor las entrañas de la ciudad era necesario excavar. De ahí es donde surge la unión de las universidades de Sevilla, Kiel y Colonia en Alemania y Groninga en Países Bajos en un proyecto internacional de gran relevancia. A esto se une la financiación de la fundación Thyssen, la colaboración de los ayuntamientos de Bornos y Espera y las facilidades que ofrece el propietario del terreno en el que se ubica el yacimiento. ¿Y por dónde comenzar a excavar? El arqueólogo comenta que «como sabíamos gracias a las prospecciones dónde podríamos encontrar ciertas cosas, hemos localizado tres excavaciones pequeñas en puntos estratégicos». Estas tres pequeñas excavaciones, llamadas sondeos, tienen una extensión limitada, de 5x5 metros. Una de ellas en lo que podría ser una vivienda, otra en el área del foro y otra en una calle «que tiene una monumentalidad extraordinaria» y que no se ha difundido hasta ahora. Romero cuenta que en ese punto iban buscando «lo que había aparecido en las prospecciones geofísicas. Sabíamos que aquí había un cruce de calles interurbanas. Una que iba desde la colina hacia abajo y otra que iba desde la puerta norte a la sur, de una necrópolis a la otra. No sabemos si tendría acerado, pórtico, pero las lastras de piedra hablan de una gran monumentalidad. Cuanto más grandes las lastras y cuanto más regulares, mejor calidad y estamos hablando de un urbanismo importante, muy monumental y que salta a la vista. En ningún yacimiento cercano hay calles con estas características». Además añade que es «una calle fantástica en un estado de conservación excelente y que nos anima a continuar con el estudio».

Además de las excavaciones, se está recogiendo cerámica y otros restos porque, una vez finalizada esta primera excavación que encara su última semana, «hay que hacer historia a través de esos restos materiales».

La vida en Carissa Aurelia
El máximo apogeo de Carissa Aurelia llega en época de César, en torno al año 50 a.C. y se estima que fuera hasta el 100 d.C. aproximadamente. «Hay mucha cerámica en superficie que remite a esa época. El hecho de que aparezca con tanta abundancia quiere decir que es la fase en la que más vitalidad tuvo este yacimiento. Y después, en contraposición, apenas encontramos restos cerámicos de fases posteriores. No hay nada de siglos II o siglo III. Eso nos da las pistas de cuáles fueron las fases de mayor apogeo», explica. Además, con el nombre de la ciudad también se pueden sacar conclusiones. «Aurelia era la madre de César y este nombre se debe, seguramente, a que Carissa se decantaría en las guerras civiles del bando cesariano y César, en contraprestación, le da un estatuto privilegiado. Es la ciudad que jerarquiza todo el territorio. La única ciudad importante de todo el entorno era Carissa. Y en torno a ella habría una serie de entidades poblacionales menores que en época romana no recibían el nombre de ciudad y que pagaban tributos aquí, y la gente que tenía que dirimir sus pleitos, quería orar o tomar unos baños, no sabemos si tendría baños, seguramente sí, vendría aquí», cuenta Diego Romero. Otra de las cosas que se creen es que posiblemente estuviera conectada con el mar a través del río Guadalete que desembocaba en el castillo de Doña Blanca en El Puerto.

La presencia de mármol en el yacimiento hace indicar la monumentalidad que se le dio a una ciudad que «sería visible en kilómetros a la redonda porque Roma utilizaba la arquitectura como mensaje de poder». «Los romanos encuentran un urbanismo prerromano. La arqueología tendrá que dilucidar cómo era, pero podemos decir que, seguramente, una vez que Carissa recibe ese estatuto privilegiado, que se convierte en municipio, los romanos monumentalizaron la ciudad para poner a la misma altura el aspecto de la ciudad, el urbanismo y el estatuto jurídico privilegiado y que se viera externamente», detalla.

Otra de las cuestiones llamativas es que se intuyen influjos de la cultura púnica en época romana. Ejemplo de esto son las monedas acuñadas y en las que aparece «un tipo monetal propio del mundo púnico». «En estas monedas aparece la cabeza de Hércules y también hay otro tipo monetal que son dos jinetes con una especie de escudo curvo que se llama rodela y los especialistas en numismática piensan que son jinetes númidas, del norte de África que vinieron a luchar en la segunda guerra púnica. Por tanto, utilizan ese tipo monetal en época avanzada bajo la órbita romana». Pero lo más conocido de este yacimiento son las necrópolis, que muestran que en época romana la gente se enterraba en hipogeo, es decir en huecos excavados en la tierra, y este es un tipo de necrópolis que se asocia al mundo púnico. Romero concluye que «eran romanos pero seguían conservando su cultura púnica. El sustrato cultural púnico nunca se perdió».

Seis años de proyecto
Estas son solo algunas de las cosas que se están aprendiendo de Carissa Aurelia, pero el proyecto de estudio arqueológico está previsto que dure al menos seis años. Además, las cuatro universidades participantes le han dado carácter pedagógico y son estudiantes los encargados de realizar las excavaciones bajo la supervisión de los profesores.

«Queremos enseñar a los alumnos a hacer arqueología y que sirva como práctica. Intentamos que todo sea pedagógico, explicarles por qué se hacen las cosas de determinada manera, vamos excavando de forma muy meticulosa. Una experiencia muy positiva y una oportunidad única en un yacimiento en el que todavía queda mucho por descubrir por lo desconocido.

Diego Romero tiene claro que «hacía falta el impulso de la investigación y esta es una oportunidad única. Este era un tren en el que había que subirse sí o sí». Y espera que en estos seis años «se pueda conocer con un alto grado de detalle cómo era la ciudad, su entorno y también la vida de los carissienses».

Proteger los restos
Una historia que comienza a construirse con la labor arqueológica: «no venimos buscando piezas de museo, que ojalá aparezcan, pero no es el objetivo primario. Queremos hacer historia. Los historiadores hacen historia con los manuscritos, con los textos, y nosotros con los archivos de la tierra. Ahora mismo es como si hurgáramos dentro de la tierra, cómo si abriéramos una pequeña ventanita por la que ver cómo vivían ellos».

Por eso, una vez que finalice la última semana de excavaciones y, antes de comenzar de nuevo las prospecciones, los hallazgos volverán a taparse con la finalidad de protegerlos y será el momento de investigación con los restos encontrados y de difusión de resultados por parte del equipo de arqueólogos de un proyecto que está generando mucho interés.

Los ayuntamientos de Bornos y Espera están interesados en su conservación y en que los vecinos de los municipios «se vinculen con Carissa, se vinculen con su patrimonio de forma que a través de la concienciación se entienda que esto es algo suyo y se puedan prevenir lacras como el expolio que aquí es continuo y eso que es un Bien de Interés Cultural y tiene la máxima protección que pueda existir en un yacimiento». Un expolio que se quiere evitar a toda costa para proteger un lugar que todavía tiene muchos secretos que desentrañar.

26 de septiembre de 2024

Sale a la luz el foro romano de Ocuri, en Ubrique (Cádiz)

Se confirman las hipótesis que apuntaban a que la terraza central del llamado cerro de la Mora de la localidad gaditana de Ubrique corresponden con el foro de la antigua ciudad romana. Los investigadores confirman la presencia de un altar monumental acompañado de restos de decoración arquitectónica, entre los que se encuentran basas, así como fustes de columnas, las cuales se han puesto en relación con otras evidencias de pedestales de estatuas y restos de columnas dispersos en la ciudad.

Un equipo arqueológico de la Universidad de Granada ha descubierto el foro romano de Ocuri en el municipio de Ubrique, en la provincia de Cádiz. Las excavaciones se han desarrollado en el marco de un convenio entre la UGR y el Ayuntamiento de la localidad gaditana. En ellas han participado investigadores, estudiantes y voluntarios.

El objetivo prioritario de la excavación es confirmar la hipótesis planteada por el erudito local Juan Vegazo a fines del XVIII, quien consideró que la terraza central del cerro conocido como “de la Mora” correspondía con el foro de la ciudad romana. A la llegada de la expedición granadina, solo era visible el posible muro de cierre de la plaza central con aproximadamente un metro de altura y unos 16 m de extensión.

Los trabajos arqueológicos desarrollados ahora han permitido confirmar dicha hipótesis y vislumbrar una serie de elementos arquitectónicos que perfilan edificaciones de gran porte y claramente públicas de época altoimperial. A falta de un estudio más pormenorizado de los elementos aparecidos, los investigadores confirman la presencia de un altar monumental acompañado de restos de decoración arquitectónica, entre los que se encuentran basas, así como fustes de columnas, las cuales se han puesto en relación con otras evidencias de pedestales de estatuas y restos de columnas dispersos en la ciudad. De igual modo, se ha procedido al reestudio de diversas edificaciones emergentes en el yacimiento que permiten definir un lugar simbólico en lo referido a las prácticas religiosas sincréticas romanas, especialmente relacionadas con el agua.

Además de estos datos, una de las grandes aportaciones de la excavación es la constatación de una continuada ocupación del sitio hasta fines del siglo IV, como se percibe por el numerario localizado, entre el que está la primera representación iconográfica cristiana del lugar: una moneda con un crismón. A ello se unen cerámicas procedentes del norte de África que permiten ampliar la ocupación del sitio, anteriormente situada hasta fines del III d.C. y que ayudan a comprender unas rutas comerciales íntimamente ligadas con el Campo de Gibraltar.

También se ha localizado la cimentación de una posible construcción defensiva de época medieval que tendría contacto visual de este lugar con las otras fortificaciones de las inmediaciones y que estarían abocadas al control de esta zona de la sierra gaditana.

Las excavaciones perfilan un espacio fundamental para el conocimiento de la llegada e implantación de Roma en el sur de la península ibérica y del proceso de hibridación con las poblaciones ya asentadas en el territorio.

23 de septiembre de 2024

Denuncian el deterioro del enclave arqueológico de Carteia (Cádiz)

Desde la asociación Verdemar, exigen que se adopten las medidas oportunas que doten al yacimiento del personal imprescindible para su salvaguarda, gestión, estudio y difusión, así como de los recursos necesarios para afrontar esas tareas. El enclave arqueológico lleva sin corriente eléctrica ocho meses. 
Escalinata monumental del foro de la colonia latina de Carteia.

La asociación Verdemar denuncia que la Junta de Andalucía tiene sin corriente eléctrica y en el abandono este enclave arqueológico. Denunciamos que la ciudad de Carteia del año 171 a.C., primera colonia latina fuera de Italia, está abocada al abandono.

La antigua ciudad púnico-romana de Carteia no está pasando por sus mejores momentos, llegando incluso a cerrarse al público bajo unas excusas del todo increíbles.

A día de hoy, en Carteia, sigue existiendo una enorme precariedad en cuanto a personal técnico que garantice su seguridad y su conservación, que ponga en marcha la redacción y promoción de proyectos de investigación, que asuma las tareas relacionadas con la difusión y la dinamización…. Un personal que pueda hacer frente a la eventualidad del día a día de un yacimiento de cerca de 30 hectáreas que, pese a su extraordinario valor histórico y patrimonial, apenas sobrevive sin que se produzcan significativos avances en su conocimiento y su protección.

Entendemos que la Junta de Andalucía debe asumir que Carteia sufre un deterioro desde hace años, sin recursos humanos, con visos de su aniquilación.

Desde la asociación Verdemar, exigen que se adopten las medidas oportunas que doten al yacimiento del personal imprescindible para su salvaguarda, gestión, estudio y difusión, así como de los recursos necesarios para afrontar esas tareas. "Por otro lado, no sólo agradecemos, sino que compartimos y secundamos la iniciativa parlamentaria que ha demandado la catalogación de Carteia como conjunto arqueológico, propuesta que ha sido aprobada por el Parlamento Andaluz y que esperamos que sea tenida en cuenta por la Consejería de Cultura".
(Fuente: Mare Especial)

7 de agosto de 2024

Investigadores de la UCA descubren 57 nuevos yacimientos romanos en el valle del río Guadalete

Investigadores de la Universidad de Cádiz, coordinados por la profesora del área de Arqueología, Macarena Lara, están llevado a cabo nuevas investigaciones en la zona del valle medio del río Guadalete con la finalidad de conocer el poblamiento romano de este entorno e identificar la organización y estructura de nuevos yacimientos, así como la topografía de su entorno.
Las excavaciones, coordinadas por la profesora Macarena Lara, se han centrado en la villa romana de El Cañuelo en Bornos. Es la primera vez que se estudia de manera integral el poblamiento romano en este entorno

Estos trabajos, que se iniciaron en el año 2023 con financiación del Campus de Excelencia Internacional del Mar (CEI·Mar), pretenden conocer estos asentamientos romanos, así como la organización territorial en los entornos de Arcos de la Frontera, Bornos, Villamartín y Puerto Serrano, profundizando en las vías de comunicación terrestres y fluviales, rutas comerciales y sus recursos económicos. De este modo, el objetivo es conocer la interacción de la bahía gaditana con el poblamiento de la depresión fluvial del Guadalete durante el período romano, aspecto prácticamente desconocido hasta el momento.

La primera fase de los trabajos ejecutada por el equipo de investigadores, que consistió en una intensa prospección arqueológica en los cuatro términos mencionados, ha permitido localizar 57 yacimientos de época romana de carácter inédito y se ha podido delimitar y definir tanto espacial como cronológicamente algunos restos arqueológicos ya citados en los años 80 y 90, que no estaban catalogados.

Fotografía del yacimiento de El Cañuelo e imagen con cámara multiespectral en la banda de infrarrojo cercano.

Asimismo, en el mes de mayo dio comienzo la segunda fase de este proyecto, consistente en la excavación arqueológica en la villa romana de El Cañuelo (Bornos). En esta ocasión, los trabajos realizados en la zona aportaron datos inéditos sobre las áreas funcionales de la villa, tanto residencial como área productiva. Esta excavación marca un paradigma en los estudios de arqueología romana en la Sierra de Cádiz, ya que es la primera vez que se analiza de manera integral el poblado romano de este entorno. Se han realizado excavaciones arqueológicas en el marco de un proyecto de investigación con el objeto de recuperar el patrimonio arqueológico del valle medio del río Guadalete. Esta segunda campaña ha sido posible gracias a la financiación del Ayuntamiento de Bornos, que está colaborando intensamente con la Universidad de Cádiz, creando sinergias entre ambas instituciones con el objetivo de continuar estrechando lazos en los próximos meses.

Además de ello, en este yacimiento se ha explorado parcialmente con georradar para poder definir mejor la distribución de las estructuras murarias no visibles en superficie. 

Nuevas tecnologías para conocer mejor los yacimientos
Por otra parte, se ha recurrido al uso de nuevas tecnologías, como son las aeronaves no tripuladas (UAV, por sus siglas en inglés) equipadas con distintos sensores, del Servicio Periférico de Drones del Instituto de Investigaciones Marinas (INMAR) – UCA. En concreto, la campaña ha consistido en la adquisición de imágenes para la documentación aérea mediante dron con cámara multiespectral y LiDAR sobre cuatro yacimientos arqueológicos de los municipios de Villamartín, Arcos de la Frontera y Bornos, consistiendo en tres villas romanas (una de ellas la de El Cañuelo) y un oppidum ibérico. El uso de este tipo de sensores es cada vez más frecuente para la investigación de yacimientos porque, por un lado, permiten tomar y procesar mucha información en relativamente poco tiempo y, por otro, no son invasivos, por lo que se obtiene una gran cantidad de datos sin afectar a los lugares de interés, como indican los responsables del proyecto.

Para seleccionar los lugares en los que se realizaron estos trabajos se valoraron diferentes aspectos como, por ejemplo, si estos estaban cultivados o no, la topografía o incluso si afloraban o no muros o estructuras en superficie. Con todo esto, los sensores equipados han permitido, hasta la fecha, conocer la topografía a través del MDE y MDT, y especialmente, el análisis de las imágenes de las distintas bandas espectrales, lo que se ha traducido en la obtención de más información sobre la distribución urbana (que en algunos de estos yacimientos no se conoce) y otras particularidades.

Asimismo, se está realizando un intenso estudio con la identificación y catalogación de todos los materiales arqueológicos encontrados, comprendiendo un enfoque interdisciplinar, donde confluyen profesionales de distintos campos, como el de la arqueología, la numismática, la arqueometría, etc., que ayudará a comprender mejor los aspectos fundamentales de estos yacimientos ubicados en la comarca serrana y las relaciones a distintos niveles con otros yacimientos.

Con todo, “los datos que tenemos nos han permitido generar una base sólida de información y documentación arqueológica para continuar con las investigaciones en las próximas anualidades en este entorno. Nuestro objetivo principal es continuar realizando excavaciones y prospecciones con técnicas y herramientas no tradicionales que se completarán con el estudio de los contextos hallados, así como técnicas de análisis en los materiales documentados que nos permitirán obtener una visión holística del poblamiento romano y del territorio en el entorno de los embalses de Bornos y Arcos de la Frontera”, como explica Macarena Lara.

Además de los miembros del grupo HUM-440, en estos trabajos participan expertos del grupo de investigación RNM-373: Geociencias, en colaboración con el Museo Histórico Municipal de Villamartín y el Ayuntamiento de Bornos. En cuanto a la financiación, como ya se ha señalado, esta ha sido posible al proyecto ‘Mare in rure. El paisaje cultural marítimo de la Bahía de Cádiz y su interacción con el poblamiento de la depresión fluvial del Guadalete en época romana’, respaldado por el Campus de Excelencia Internacional Global del Mar, concedido dentro de las ayudas del eje de mejora científica de su Plan Propio 2022.

29 de julio de 2024

Culmina con éxito la extracción del navío del siglo XVII hundido en el puerto de Cádiz

La Autoridad Portuaria ha coordinado esta maniobra, pionera en España, que permitirá estudiar el pecio en profundidad
La Autoridad Portuaria de Cádiz ha conseguido diseñar y desarrollar con éxito una operación sin precedentes en España.

El pasado sábado 27 de julio la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz realizó la maniobra de rescate de su centenario descanso subacuático del pecio Delta I, culminando así, con el izado y extracción, los trabajos que ha estado realizando los últimos 4 meses.

La operación, diseñada y ejecutada en todas sus fases por la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, fue aprobada y supervisada en todo momento por técnicos de la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía y del Centro de Arqueología Subacuática, así como por los arqueólogos de Divership Diving, S.L., empresa adjudicataria de los trabajos.

La maniobra, que se ha prolongado por 5 horas, ha sido seguida in situ por la presidenta del puerto y la delegada territorial de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía

Al filo de las doce horas se ha dado por finalizada la operación, que han seguido in situ la presidenta de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, Teófila Martínez, y la delegada territorial de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, Tania Barcelona, que ha culminado con éxito y sin que haya habido que resaltar ninguna incidencia.

La presidenta de la Autoridad Portuaria ha destacado, por un lado, el importante trabajo realizado por los técnicos del departamento de Infraestructuras y Obras y la propia dirección de la APBC, que han conseguido diseñar y desarrollar con éxito una operación sin precedentes en España.

Asimismo, Teófila Martínez ha hecho hincapié en el compromiso del organismo portuario con la salvaguarda y conservación del patrimonio subacuático de la Bahía, en el que lleva invertidos más de 5,7 millones de euros.

Fase 1: Dragado del recinto de bloques
Después de 12 años en el fondo de la Bahía, la dinámica litoral había enterrado el pecio con arenas y fangos dejándolo bajo una media de entre 1 y 2 metros de material, que ha tenido que ser retirado para dejar de nuevo el pecio descubierto y disminuir, así, el riesgo de roturas del mismo, ya que, cuanto menos peso soporte, menor es el riesgo para su integridad, y mayor la facilidad de las maniobras posteriores.

Los buzos han realizado esta limpieza prácticamente al tacto, colocando cabos y barras en los alrededores del pecio para poder orientarse, ya que la visibilidad en la zona, a seis metros de profundidad, ha sido prácticamente nula.

Una vez limpia la superficie, se han dragado los alrededores para recuperar los extremos de las cinchas de sustentación del pecio (que se dejaron en la operación de traslado de 2012) y la zona donde, sobre bloques de hormigón fondeados para la ocasión, se deposita la estructura auxiliar mientras se conectan las cinchas.

Los bloques de hormigón se colocaron en la posición dónde iba a descansar la estructura auxiliar coincidiendo con la posición de las patas de esta. Esta operación ha sido especialmente difícil, ya que, prácticamente a ciegas, los buzos tuvieron que colocar los muertos de hormigón en un lugar que después tenía que coincidir con las patas de la estructura, tanto en posición como en cota, de tal manera que la estructura quedara en la posición precisa para colgar el pecio y se mantuviera estable sobre los bloques de hormigón para mantener la seguridad del pecio y de los buzos.

Fase 2: Diseño de la maniobra y preparación de la estructura metálica auxiliar
En paralelo al dragado y limpieza del pecio, los ingenieros de la Autoridad Portuaria han realizado el diseño de la maniobra, que ha consistido, en primer lugar, en afinar el cálculo del peso del pecio, dato fundamental para poder dimensionar el resto de medios.

En este caso, se poseía un inventario de todas las maderas que componían el pecio en 2012. Con las dimensiones de las maderas, comprobadas de nuevo por los buzos, y estimando la densidad de la madera saturada de agua, se ha calculado el peso total del pecio, tanto sumergido como emergido, y con este dato, considerando un coeficiente de seguridad adecuado, se han dimensionado el resto de medios necesarios: Estructura auxiliar que debe soportar el peso del pecio tanto dentro como fuera del agua, flotadores que permitan el izado del pecio para su traslado sumergido y grúas que deben sacar el pecio fuera del agua y colocarlo en el muelle.

La estructura auxiliar usada en 2012 ha sido comprobada con los nuevos requerimientos de peso del pecio, dimensionando refuerzos y realizado una revisión general que ha culminado con un proceso de saneo y pintura de la misma que ayudara a los buzos en su orientación bajo el agua.

Fase 3: Traslado de la estructura metálica auxiliar desde el muelle al pecio
Hace 17 días, la estructura metálica auxiliar fue lanzada al agua dotada de unos flotadores, de los que quedó colgada bajo el agua, procediendo a remolcar la estructura mediante un barco auxiliar hasta la zona del pecio.

Una vez en la zona y auxiliados por cabos (que pasan por los muertos y otros flotadores secundarios), se fueron vaciando los flotadores principales hasta que la estructura auxiliar quedó apoyada sobre los muertos, manteniendo cierto nivel de flotación para evitar que los muertos se clavaran en el fondo marino.

Fase 4: Traslado del pecio hasta el muelle
Una vez la estructura en posición, los buzos colgaron el pecio de la misma mediante las cinchas recuperadas, enganchándolas a la estructura mediante tensores y grilletes. Finalizada esta operación, se procedió a hinchar de nuevo los flotadores principales para levantar el conjunto estructura+pecio del fondo marino, adaptando la distancia de los flotadores a la estructura a las condiciones de marea y calado en cada momento y procediendo a su movimiento hasta el muelle Nº 5 ayudados por una embarcación que remolcó el conjunto. Con esta operación se procedió a chequear el peso sumergido del conjunto, contrastando los cálculos de peso realizados. El traslado se realizó el pasado viernes, dejando el conjunto de pecio + estructura a flote amarrado en el muelle Nº 5.

Fase 5: Izado y colocación del pecio
Una vez que el conjunto estructura+pecio se tuvo flotando junto al muelle se ha procedido a realizar una limpieza para quitar los últimos restos de fangos caídos durante las operaciones de eslingado y el transporte.

Una vez limpio, ya esta mañana, los buzos han procedido a enganchar los cables de la grúa y, tras asegurarla, a soltar los flotadores transfiriendo así el total de la carga a las grúas.

Para esta maniobra han sido necesarias dos grúas móviles de 350 Tm que han actuado de manera coordinada situándose junto al cantil del muelle e izando el pecio desde el agua.

Estando ya el pecio fuera del agua, las grúas han girado y lo han colocado sobre el muelle. Antes de soltarlo se han ubicado sacos terreros sobre una explanada de arena y después se han soltado las cinchas y retirado la estructura.

Próximamente, se procederá a colocar la carpa sobre el pecio para que los técnicos arqueólogos puedan estudiarlo y trabajar con él.

Fase 6: Estudio y desmontaje del pecio
A partir de ahora, estando ya el pecio dentro de la carpa, la madera se mantendrá húmeda mediante instalaciones adecuadas y los arqueólogos del Centro de Arqueología Subacuática procederán al desmontaje de las maderas para sacar conclusiones sobre la manera en que se construyó el barco: como se unían las piezas, el orden de construcción, los posibles medios auxiliares, etc.

Después las maderas desmontadas se fotografiarán, escanearán en 3D y se etiquetarán antes de ser colocadas en pequeñas estructuras metálicas y devueltas de nuevo al fondo de la Bahía en una zona habilitada para ello.

23 de julio de 2024

La Universidad de Cádiz retoma los trabajos arqueológicos en el yacimiento fenicio del Castillo de Doña Blanca


En esta campaña arqueológica ha destacado el uso de las nuevas tecnologías para “matizar, corregir y plantear” nuevas hipótesis sobre la planificación y construcción del sistema defensivo púnico-helenístico del sitio, en El Puerto de Santa María (Cádiz).
En esta campaña, dirigida por la profesora Ana María Niveau, ha sido fundamental el uso de las nuevas tecnologías para matizar, corregir y plantear nuevas hipótesis sobre la planificación y construcción del sistema defensivo púnico-helenístico del sitio.

Veinte años después de la última intervención realizada en el enclave arqueológico de Doña Blanca, en el término municipal de El Puerto de Santa María, uno de los asentamientos protohistóricos más importantes del Mediterráneo, investigadores de la Universidad de Cádiz (del grupo Phoenix Mediterranea, HUM-509, coordinado por la profesora Ana María Niveau de Villedary y Mariñas), han llevado a cabo una campaña en el yacimiento que, respaldada por el uso de las nuevas tecnologías, ha permitido “matizar, corregir y plantear” nuevas hipótesis sobre la planificación y construcción de su sistema defensivo púnico-helenístico, tanto del trazado como de la propia configuración de las diversas partes que lo conforman.

El yacimiento del Castillo de Doña Blanca (esta llanura formó parte de la Bahía de Cádiz, por lo que el mar llegaba hasta la base del cerro…) fue descubierto en 1979 y excavado hasta 1991 en el marco de un proyecto general de investigación dirigido por Diego Ruiz Mata, catedrático jubilado de la UCA. Después tan solo han tenido lugar en él algunas actuaciones puntuales: en 1995 y 2001 llevadas a cabo por este mismo equipo y en 2005, una última, dirigida en este caso por Luis Cobos para la adecuación del circuito de visitas y como apoyo a su puesta en valor una vez adquirido por la Junta.

Esta nueva actividad arqueológica puntual (aprobada por la Junta de Andalucía) con una duración de cuatro semanas (del 24 de junio al 19 de julio) ha consistido en la realización de una serie de sondeos y limpiezas de paramentos en el frente norte de la muralla del asentamiento, a los pies de la Sierra de San Cristóbal.

Los trabajos acometidos se han concretado en la realización de un análisis poliorcético (hace referencia a la disciplina que se encarga de construir fortalezas, bastiones, baluartes o fortificaciones) de la poterna localizada en una de las torres defensivas, la interpretación del engrosamiento y relleno interior del paramento de muralla en relación con un posible acceso al interior de la ciudad, la relación de este trazado con el situado en la zona contigua y la contextualización histórica de la evolución y amortización de las estructuras defensivas.

Además, el estudio morfológico y funcional de la cerámica hallada se acometerá en los próximos meses con el objetivo de afinar las cronologías de las estructuras y su amortización, y caracterizar la funcionalidad de los espacios situados en el interior del sistema defensivo.

Estas labores han sido posible gracias al respaldo de la delegación territorial de Turismo, Cultura y Deportes de la Junta, y la financiación del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia de la Universidad de Cádiz, a través de las ayudas a los grupos de investigación. Y no ha faltado la foto de los políticos curioseando en el yacimiento: la directora general de Investigación de la UCA, Susana Trasobares, ha acompañado en una visita a la delegada territorial de Cultura, Tania Barcelona, y al alcalde portuense, Germán Beardo.


“EL CASTILLO DE DOÑA BLANCA PUDO CONVERTIRSE EN UNA AUTÉNTICA FORTALEZA MILITAR EN SU ÚLTIMA FASE DE EXISTENCIA”
Con el fin de actualizar el registro de las estructuras constructivas halladas en el sitio, el grupo HUM-509 solicitó permiso para actuar en el yacimiento durante el verano de 2023, iniciándose estos nuevos trabajos en septiembre. Los trabajos de documentación y revisión se han centrado en el último de los sistemas defensivos del asentamiento.

En principio, se ha llevado a cabo una documentación generalizada del asentamiento mediante la aplicación de nuevas tecnologías no invasivas (LiDAR, SIGs, Fotogrametría Digital y Georreferenciación). A estos estudios se ha sumado la catalogación de todos los muros y estructuras exhumados (tarea aún en curso) con el objetivo prioritario de determinar las distintas fases constructivas del yacimiento.

La revisión de las estructuras constructivas excavadas en las diferentes campañas arqueológicas y la aplicación y el uso de las nuevas tecnologías están permitiendo plantear nuevas hipótesis sobre la planificación y construcción del sistema defensivo púnico-helenístico, tanto de su trazado como de la propia configuración de las diversas partes que lo conforman.

La (re)fortificación acometida en el asentamiento durante el siglo III a.C. y la identificación de elementos de defensa activa como poternas, torres de artillería y cuerpos de guardia entre otros, permiten plantear que el Castillo de Doña Blanca se convierte en una auténtica fortaleza militar en su última fase de existencia, lo que ha de ponerse en relación con el progresivo peso de Cartago en el mediodía peninsular.

Los objetivos generales de esta nueva etapa abierta en la investigación y el conocimiento del sitio contemplan tanto la reconstrucción histórica de la secuencia cronoestratigráfica del asentamiento como la documentación y catalogación de las estructuras constructivas, el análisis y la caracterización de las sucesivas fases de la muralla y de las distintas reformas pero también la conservación de las zonas detectadas que se encuentran parcialmente derrumbadas y el desarrollo de una metodología que permita reconstruir a través del análisis del registro la secuencia histórica de las edificaciones que conforman el sistema defensivo de las diferentes épocas.