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2 de octubre de 2018

Nuevo expolio en Soria: Roban dos capiteles románicos de la ermita de Boós

Hace apenas unas semanas desapareció un pórtico del siglo XI en otra ermita de Rioseco de Soria, a pocos kilómetros
La ermita de San Lorenzo de Bóos Expoliada.
Un nuevo expolio al patrimonio artístico y nuevamente en Soria. Apenas unas semanas después de que unos ladrones se llevaran un pórtico del siglo XI de la ermita de La Mercadera, en Rioseco de Soria, dos capiteles románicos de finales del siglo XII y principios del XIII han sido robados junto a sus respectivas columnas de la ermita de San Lorenzo en Boós, un pueblo de apenas una veintena de habitantes situado a solo 7 kilómetros de la anterior.

En ruinas desde hace tres décadas, el templo aún conserva parte de los muros y el arco triunfal sobre capiteles de hojas. La ermita se encuentra a poco más de un kilómetro al suroeste de Boós y perteneció al despoblado de Boíllos. Mantuvo el culto hasta hace treinta años y hasta ella acudían los fieles, principalmente, el martes antes de la solemnidad de la Ascensión y al finalizar la recogida de la cosecha para celebrar la festividad de San Lorenzo.

En el Catastro de la Ensenada (s. XVIII) se recoge que, por aquel entonces, no quedaban en Boíllos más edificaciones que doce tainas o corrales de tapia y barda para parideras y, según escribe el P. Gonzalo Martínez, la que fuera parroquial del lugar, dedicada a San Lorenzo, después convertida en ermita.

El alcalde pedáneo de Boós y el párroco de la localidad han presentado la correspondiente denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de El Burgo de Osma por el robo de los capiteles, según han informado fuentes de la Diócesis de Osma-Soria.

Durante las últimas seis semanas, el patrimonio religioso en esta diócesis ha sufrido otros dos ataques más: además del expolio en la ermita de La Mercadera, en Rioseco de Soria, donde los ladrones sustrajeron piedras de gran tamaño, la cruz de piedra de la espadaña y la sillería de la portada del templo, en Castilruiz robaron objetos litúrgicos y donativos en la ermita de la Virgen de Ulagares.

(Fuente: ABC)

31 de agosto de 2018

Nace un Observatorio que denunciará el expolio de los galeones

Un nuevo Observatorio vigilará con el respaldo de grandes especialistas de toda Iberoamérica el futuro de los galeones acosados en muchos mares del mundo, en ocasiones con el permiso de algunos gobiernos, por empresas cazatesoros. La página web es observatoriogaleones.com y en ella se darán a conocer denuncias de malas prácticas que ponen en peligro el patrimonio común que suponen los restos de las naves que hicieron posible la primera globalización.
Ponentes del seminario internacional "El verdadero tesoro de Indias: galeones y arqueología", celebrado en julio en el Museo Arqueológico Nacional. FOTO: MAYA BALANYA
Arqueólogos, historiadores, juristas y divulgadores decidieron en un simposio celebrado en julio en el Museo Arqueológico Nacional, poner en marcha esta iniciativa para señalar los proyectos como el del galeón San José, hundido en 1708 en Cartagena de Indias, que el gobierno Colombiano ha querido realizar con empresas de cazatesoros para vender la mitad de la carga y sin respetar los restos de 600 marinos españoles. Llamado oficialmente «Observatorio del Patrimonio Cultural Subacuático Común y Compartido» comienza denunciando que todo rescate «que prime los resultados económicos sobre la conservación del patrimonio arqueológico no es científica, cultural ni éticamente asumible» y a las empresas que participen se les negará el calificativo de «industria cultural».

El pasado 11 de julio, ABC y Espejo de Navegantes reunieron en el Museo Arqueológico Nacional a especialistas de cinco países: Colombia, México, Portugal, Estados Unidos y España, en un seminario en defensa del galeón San José. Los participantes firmaron un manifiesto que ahora se extiende como iniciativa a todos los que quieran suscribirlo. En la web del observatorio puede dar su apoyo a la iniciativa.

El texto completo al que se dio lectura en el seminario “El verdadero tesoro de Indias: galeones y arqueología” el pasado 11 de julio en el Museo Arqueológico Nacional dice así:


MANIFIESTO PARA LA DEFENSA DEL PATRIMONIO CULTURAL SUBACUÁTICO COMÚN Y COMPARTIDO
1.- Desde hace algunas décadas, los mares y océanos del planeta ya no son los guardianes invulnerables de nuestra historia sumergida. Vivimos una catástrofe cultural sin precedentes por la destrucción de un registro histórico importantísimo con fines comerciales desde que algunas empresas se han dotado de una tecnología capaz de alcanzar los yacimientos arqueológicos subacuáticos a casi cualquier profundidad para explotarlos.

2.- Organizadas esas empresas en diferentes configuraciones internacionales los académicos y las instituciones científicas denuncian desde hace años operaciones de rescate comercial que han impedido el estudio o la excavación arqueológica, con los más altos estándares, de importantes yacimientos de nuestro pasado común. Defendemos lo que representa el patrimonio. Queremos contribuir a que se escriba la historia a través del patrimonio material de los pecios.

3.- A pesar de iniciativas concretas de mayor o menor impacto, acuerdos o procesos judiciales, los Gobiernos de nuestro hemisferio iberoamericano han demostrado incapacidad al organizar una respuesta coordinada y eficiente a este desafío global y el resultado ha sido que está en marcha una forma de dominación tecnológica del medio marino por la ambición de estas empresas, que además compromete la seguridad y las relaciones amistosas entre Estados, algo que hemos visto ya en casos recientes como la fragata Mercedes o el galeón San José. Constatamos que, desgraciadamente, faltan ejemplos de buenas prácticas.


4.- Creemos que nuestras sociedades, abiertas y democráticas, tienen a mano herramientas que aún no han sido utilizadas para defenderse de estos hechosen apoyo de la legislación internacional y la cooperación científica. Y que las agresiones contra importantes yacimientos de nuestra historia compartida han permitido que emerja una conciencia capaz de movilizar nuevos ámbitos de respuesta. El referente que proporcionan la Unesco y los principios de la inmunidad soberana, junto con el resto del ordenamiento jurídico de protección del Patrimonio Cultural Subacuático, merecen ser tenidos en cuenta con una nueva visión de conjunto, de patrimonio común y compartido que supere las limitaciones de la gestión activada hasta ahora por las naciones afectadas.

5.- Los que apoyamos este observatorio somos científicos escritores, arqueólogos, abogados, ciudadanos de este tiempo con el deseo de que la investigación arqueológica e histórica tenga la posibilidad de poner en manos de la sociedad el conocimiento del pasado común y las claves para nuestra cultura que permanecen en los pocos yacimientos que permanecen inalterados. Queremos aprovechar las oportunidades para crear vínculos que tendrían los proyectos de investigación sobre este delicado patrimonio y la posibilidad de generar un relato sobre nuestra historia común que ayude a superar las limitaciones e incomprensiones hasta ahora presentes en el marco de las historias nacionales.


6.- El desafío que tenemos ante nosotros es global porque la historia que compartimos las naciones que alguna vez formaron parte de los territorio de la Monarquía Hispánica es la de la primera globalización. Ha llegado la hora de ayudar con acciones concretas a la preservación y el estudio activo de un patrimonio que la mera conservación «in situ» ya no puede proteger. Por eso hemos creado este Observatorio del Patrimonio Cultural Subacuático Común y Compartido.

Por todo ello, afirmamos:

1.- Cualquier planteamiento que prime los resultados económicos sobre la conservación del patrimonio arqueológico no es científica, cultural ni éticamente asumible. Sabemos que este principio no ha sido todavía asumido por la totalidad de los países donde descansa patrimonio subacuático de los barcos de la Época Moderna de origen iberoamericano. Las empresas cazatesoros o rescatadoras que proponen una arqueología con fines comerciales no deben considerarse como parte de la industria cultural. La labor de extracción comercial de restos arqueológicos no tiene nada que ver con la arqueología y carece de prioridades científicas. Observamos que mercado y cultura jamás habían llegado a tan profunda contradicción.

2.- El patrimonio subacuático de origen hispánico ha sido el objetivo principal de la industria cazatesoros internacional por la presencia de cargas preciosas en los yacimientos. Proponemos soluciones específicas que le garanticen la misma protección de que disfruta el patrimonio subacuático de diferentes orígenes culturales. Proponemos la creación de una nueva categoría de bienes que con el título de «patrimonio cultural común subacuático hispánico o iberoamericano» permita el estudio, conocimiento, investigación y preservación para el reencuentro de nuestras sociedades, de estos bienes de los que ostentan la titularidad directa en nombre de la humanidad, sobre las bases de la ciencia, la cooperación y la cultura.

3.- Solicitamos la creación de un capítulo específico regional dentro de la cooperación Americana, Asia Pacífico, África y para toda la Unión Europea dentro de su Política Marítima Integrada relativo a la protección del patrimonio cultural subacuático y a la arqueología subacuática.

4.- Solicitamos que los restos arqueológicos extraídos por medio de metodología no científica y, en cualquier caso contradictoria, a los previstos de forma anexa en la Convención de la UNESCO 2001, sean considerados actos de expoliación con los efectos previstos en derecho para los mismos. Que la expoliación cultural de los fondos marinos sea asimilada a la piratería por causar deliberadamente un resultado irreparable, configurando una actividad claramente enemiga de toda la humanidad.

5.- Solicitamos que la comercialización de bienes culturales extraídos del océano sin acreditación de su origen y legalidad sean considerada tráfico ilegal de bienes culturales. Que, asimismo, los mercados públicos se cierren a las empresas que cooperen conscientemente con compañías cazatesoros.

6.- Expresamente respaldamos la toma en consideración del principio de inmunidad soberana de los buques de Estado históricos, priorizando también las contribuciones culturales históricas y artísticas de los países de origen y sus comunidades, siempre que responda a la estrategia de protección de ese patrimonio cultural y que en todo caso se preservará el carácter común de ese patrimonio subacuático de conformidad con los mecanismos de cooperación de derecho internacional en materia de cultura.

7.- Invitamos especialmente a los periodistas e informadores iberoamericanos a que rechacen el lenguaje que proponen las empresas cazatesoros, que supone una importante batalla por la dignidad del patrimonio común. No existen solo tesoros en los yacimientos, hay que poner en primer plano la historia y el contexto de los mismos. Que hablen los arqueólogos: la tecnología, por asombrosa que resulte, no convierte por sí sola un rescate en algo científico. Extendiendo una visión meramente comercial de los yacimientos se llega a favorecer la impunidad del expolio.

8.- Pedimos a los Gobiernos que destinen fondos y medios suficientes para garantizar una respuesta arqueológica al desafío global de la destrucción del registro histórico de las máquinas y bienes que hicieron posible la primera globalización y su importantísimo patrimonio. Creemos que debe preservarse el principio de libre investigación, garantizarse el carácter abierto a la cooperación y a la accesibilidad científica y no discriminatoria de los pecios, siempre bajo la sujeción a los principios anexos de la Convención UNESCO 2001.

9.- Solicitamos que las autoridades responsables de las políticas educativas incorporen en los planes de estudio de la infancia y la juventud los vínculos históricos que el mar representa en la conformación de las sociedades hispánicas e iberoamericanas. Y que las Universidades posibiliten una formación especializada en arqueología subacuática asumiendo el protagonismo que les corresponde en ese ámbito, con un horizonte de cooperación internacional entre instituciones por el que la sociedad civil descubra nuevos caminos a los Gobiernos.

10.- Proponemos que se tomen las decisiones necesarias de cooperación cultural en el ámbito iberoamericano para emprender la excavación conjunta y multinacional de un galeón, primer vehículo de navegación oceánica en al historia. No hay ninguna razón para que se posponga un desafío colectivo como este que ofrezca un ejemplo de cooperación e investigación científica internacional y cierre las posibilidades a los proyectos comerciales en curso en diferentes países.
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2 de marzo de 2018

Cae una red que expoliaba yacimientos arqueológicos subacuáticos en Cádiz

La operación policial finaliza con la detención de tres personas, buceadores profesionales de la provincia, y la investigación de dos empresarios, muy conocidos y que gestionaron en su día el yacimiento de la Casa del Obispo. Entre los objetos intervenidos destaca una estela funeraria visigoda, una campana y un astrolabio de bronce y dos cañones pedreros también de bronce
Algunas de las piezas encontradas en el fondo de la bahía gaditana. FOTO: JESÚS MARÍN
Las profundidades del mar de Cádiz son un tesoro. Un reino oculto que igual permite que vivan como reinas las mojarritas que incita a buceadores amantes de la arqueología –sin título pero con varios masters en picaresca– a adentrarse en sus dominios a la caza de riquezas. Riquezas prohibidas, claro, pecios hundidos durante siglos, piezas de un valor incalculable que deben estar en museos para el disfrute de toda la sociedad y no de unos pocos privilegiados.

En uno de estos templos de la antigüedad, el Museo Provincial de Cádiz, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil montó lo que bien podría ser un muestrario de nuestra historia, desde la época visigoda al esplendor del comercio con las Américas. Todo el material exhibido ante los medios de comunicación ha sido recuperado tras una laboriosa operación, denominada Versos, y que ha finalizado con la detención de tres personas, buceadores profesionales de la provincia, y la investigación de dos empresarios, muy conocidos y que gestionaron en su día el yacimiento de la Casa del Obispo, cuya explotación está en litigio judicial en la actualidad tras haber reclamado el Ayuntamiento su titularidad. Los cinco están acusados de presuntos delitos contra el patrimonio histórico, blanqueo de capitales y apropiación indebida y receptación. Durante la operación se realizaron 10 registros entre domicilios, garajes y embarcaciones, además de en dos yacimientos arqueológicos.

La operación se inició al detectar los agentes de la Benemérita una supuesta venta de objetos arqueológicos expoliados, en la que estarían implicados buceadores de la provincia. Al avanzar la investigación, quedó clara la vinculación de estos con empresarios relacionados profesionalmente con yacimientos arqueológicos de la zona. “Los buceadores no son titulados en arqueología pero saben mucho de la materia, les interesa, han aprendido desde que eran muy jóvenes y conocen perfectamente dónde se encuentran estos yacimientos”, comentaba el teniente Juan José Águila, jefe del grupo de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil. De esta manera, y en el transcurso de las pesquisas, pudo conocerse que los empresarios anteriormente citados habrían hallado una estela funeraria de origen visigodo en el yacimiento arqueológico que gestionan, y que al parecer este hallazgo no habría sido comunicado a las autoridades responsables del patrimonio en la Junta de Andalucía, además de haber sido hallada durante una fase en la que la explotación no contaba con los permisos preceptivos para llevar a cabo esas obras. Los expertos datan esta estela en torno al siglo VI y piensan que pertenecía a una persona muy reconocida en la ciudad.

OBJETOS RECUPERADOS
Entre los objetos intervenidos destacan, además de la estela funeraria visigoda, cuya importancia radica en los escasos restos de este mismo origen existentes en la zona, una campana de bronce, posiblemente procedente de un naufragio inglés, con la inscripción WB 1680, un astrolabio de bronce, y dos cañones pedreros de bronce que ya habían sido extraídos por los detenidos y que, por la inscripción que lleva, pertenecería a un navío de la Armada portuguesa del siglo XVI, además de numerosas ánforas, monedas y otros objetos pendientes de catalogación y valoración por el Centro de Arqueología Subacuática y por el Museo de Cádiz, lugar donde ha sido depositado todo lo intervenido y donde se le realizará el tratamiento necesario para su óptima conservación.

También destacan dos elementos decorativos realizados en bronce que parecen representar una serpiente o animal mitológico, para cuya recuperación fue necesario acceder a un pozo de más de seis metros de profundidad, donde se encontraban ambas piezas sumergidas para dificultar su localización bajo más de un metro y medio de lodo. Para extraerlos fue necesaria la colaboración de los bomberos de Chiclana, que ayudaron a bombear el agua existente en el pozo, situado en un finca de uno de los detenidos.

Además los agentes recuperaron botellas, flotadores, torpedos y otros elementos para la práctica del buceo, destacando entre el material intervenido un ROV (Vehículo de Observación Remota) utilizado para inspeccionar el fondo de manera remota, desde una embarcación en superficie, así como un magnetómetro, diseñado para detectar la presencia de restos de metal en el fondo marino. Del análisis de los medios técnicos intervenidos a los detenidos para la navegación, se han obtenido más de una docena de coordenadas geográficas en la costa gaditana donde presumiblemente se encuentran más restos arqueológicos, que una vez examinados aportarán información que permitirá conocer la historia de los mismos, al tratarse esta de una zona históricamente muy activa en lo referente a hundimientos de barcos por tormentas o por enfrentamientos navales principalmente.

Estas coordenadas están siendo inspeccionadas conjuntamente por la Guardia Civil y por el Centro de Arqueología Subacuática del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) habiéndose localizado a día de hoy, además de lo intervenido en esta operación, dos cañones de bronce de gran tamaño pendientes de catalogación y valoración para su extracción y posterior conservación. La importancia de la operación radica, además de en la recuperación de todos los efectos intervenidos durante el desarrollo de la misma, en la abundante información que sin duda podrá obtenerse con los restos arqueológicos que se están encontrando en las coordenadas analizadas, además de permitir su protección y conservación.

Hay que destacar la protección integral del patrimonio histórico que realiza la Guardia Civil, mediante su capacidad para operar en diferentes medios con la coordinación de varias de sus especialidades como son Policía Judicial, Unidades Territoriales, Servicio Marítimo y GEAS entre otras.

De hecho, el equipo del Centro de Arqueología Subacuática está participando en la inspección de los puntos señalados para certificar la existencia de restos arqueológicos y en ese caso inscribir los posibles yacimientos en el catálogo y añadirlos a la Carta Arqueológica. Del mismo modo, una vez comprobada su existencia se estudiará la necesidad de adoptar las medidas adecuadas para que no corran peligro los hallazgos y evitar nuevos expolios.

A la presentación de las piezas recuperados acudieron el subdelegado del Gobierno en la provincia, Agustín Muñoz, que destacó “la importancia de la colaboración conjunta para preservar el patrimonio”;así como el delegado provincial de Cultura, Daniel Moreno, quien resaltó que de las coordenadas obtenidas ya se han examinado cuatro. “La segunda fase será su catalogación y extracción para salvaguardar nuestro patrimonio”. Moreno adelantó que la Delegación estudia medidas contra los empresarios participantes en esta trama.Tanto la directora del Centro de Actividades Subacuáticas, Carmen García Rivera;como el director del Museo Provincial, Juan Alonso de la Sierra, se congratularon por el buen término de la operación y la rareza de las piezas.

27 de febrero de 2018

Recuperadas 1.300 piezas expoliadas en el yacimiento de Valencia La Vella de Ribaroja (Valencia)

La Guardia Civil ha detenido a un saqueador de Ribaroja que utilizaba un detector de metales en las excavaciones para venderlas en el mercado negro. Monedas de época romana, puntas de flecha de la Edad Media, proyectiles de mosquete de las guerras carlistas, iconos religiosos tanto del islam como del cristianismo y muchas piezas de la época visigoda son parte del botín recuperado
Arqueólogos trabajando en el yacimiento de Valéncia la Vella, donde se produjo el expolio.
Los saqueadores del patrimonio arqueológico de València habían encontrado en el yacimiento de València la Vella, en Ribaroja del Túria, sus particulares «minas del Rey Salomón» dado el valioso botín histórico que se esconde bajo las cinco hectáreas que ocupaba la antigua ciudad visigoda. La Guardia Civil, tras una investigación de varios meses, ha logrado poner freno a este expolio con la detención de un hombre de 36 años, a quien le han intervenido cerca de 1.300 piezas extraídas de forma ilegal de las excavaciones de este enclave único en la Comunitat. Los objetos, algunos de los cuales se remontan a la época romana, ya se encuentran en buenas manos en el Museo de Prehistoria de València.

Monedas de la época de la República de Roma, puntas de flecha de la Edad Media, proyectiles de mosquete de las guerras carlistas, iconos religiosos tanto del islam como del cristianismo y muchas piezas de la época visigoda son parte del botín recuperado por los agentes del Instituto Armado, que han contado con la colaboración de la Policía Local de Ribaroja.

ANÁLISIS DE LAS PIEZAS
Desde hace unas semanas todo este valioso material arqueológico permanece en el Museo de Prehistoria de València, donde bajo la supervisión de su directora Helena Bonet, los arqueólogos analizan pieza por pieza para su catalogación. El objetivo, además de cuantificar el valor del material recuperado por la Guardia Civil, es que en un futuro se pueda exponer en el citado museo para que todos los visitantes puedan disfrutar y conocer la historia de la provincia a través de sus restos.

Esto no sería posible si el arrestado, vecino de Riba-roja, hubiera logrado su propósito, que era poner en circulación las piezas en el mercado negro fuera de España. Aunque ya había vendido algunas de ellas a su círculo más cercano -se desconoce cuántas- el sospechoso se preparaba para sacar un gran beneficio económico de éstas, como así demuestra que estuviera buscando asesoramiento legal y posibles compradores en foros especializados en la materia.

LIBERTAD CON CARGOS
En el registro de su domicilio los agentes comprobaron que tenía un taller para limpiar concienzudamente los objetos expoliados, y que incluso los ponía a la venta en su propia casa. El Juzgado de Instrucción número cuatro de Llíria lo ha dejado en libertad con cargos, acusado de un delito contra el patrimonio histórico, de robo con fuerza, ya que forzó el acceso a las excavaciones, y de un delito de apropiación indebida, indicaron fuentes jurídicas.

El arrestado se colaba en las excavaciones aprovechando los momentos en los que no había nadie trabajando en ellas, tras forzar el vallado que colocó el Ayuntamiento en esta zona protegida, y con un detector de metales peinaba el terreno en busca de su botín. Aunque tiene concedida una autorización de la Generalitat para tener este aparato detector de metales, su suso está limitado para playas, por lo que también podría ser sancionado vía administrativa por ello.

Fuentes del Ayuntamiento de Riba-roja confirmaron que existen diligencias abiertas por estos hechos y que la detención llevada a cabo por el equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Riba-roja forma parte de la llamada «Operación Pandora» a escala europea, pero que por el momento no pueden concretar qué tipo de piezas han sido recuperadas.

26 de diciembre de 2017

Saquean con excavadoras un yacimiento arqueológico en Llíria (Valencia)

El Grupo de Patrimonio de la Policía Autonómica detiene a tres expoliadores y recupera 1.360 piezas, algunas de ellas de gran valor histórico como un bozal en bronce del caballo de un guerrero íbero
Dos de los detenidos removieron las tierras con una excavadora antes de proceder al expolio.
Una investigación del Grupo de Patrimonio Histórico de la Unidad de la Policía Nacional adscrita a la Comunitat Valenciana ha posibilitado la identificación de cuatro hombres que destruyeron un yacimiento arqueológico en Llíria, así como la detención de tres expoliadores y la recuperación de 1.360 piezas, algunas de ellas de gran valor histórico.

Dos de las personas investigadas por estos hechos delictivos son dos hermanos que allanaron y removieron las tierras de sus parcelas, sin la correspondiente licencia municipal, para plantar naranjos; y los otros dos imputados (según la denominación anterior a la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal) son hermanos también y conducían las máquinas excavadoras que transformaron los campos. Los cuatro hombres están acusados de un delito contra el patrimonio histórico tras comprobar la policía los graves daños que causaron en el yacimiento denominado La Cua II, que está incluido en la Carta Arqueológica de la Comunitat Valenciana, un registro de los espacios de interés arqueológico.

UNA VEINTENA DE PROSPECCIONES
Tras descubrir la destrucción de este paraje protegido el pasado mes de noviembre, los agentes del Grupo de Patrimonio Histórico realizaron indagaciones para identificar a tres expoliadores que un testigo había visto en las parcelas allanadas. Estos individuos utilizaban detectores de metales para buscar las piezas arqueológicas, y según las investigaciones policiales, realizaron hasta una veintena de prospecciones en el yacimiento para saquearlo en pocos días.


La Policía Autonómica contó con la colaboración del Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Ribarroja para detener a los tres expoliadores, vecinos de Llíria, Moncada y Casinos, y registrar la casa de campo donde reside uno de ellos en la aldea de Bodegas del Campo. Allí confiscaron un total de 1.366 piezas entre monedas, campanas, medallas, anillos, dedales, cuchillos antiguos, bayonetas, cartuchos, balas y botones, entre otros objetos.

Los agentes del Grupo de Patrimonio Histórico también se incautaron de tres detectores de metales y cinco planos cartográficos de la comarca de Los Serranos, donde el detenido había señalado las ubicaciones de varios yacimientos arqueológicos. Los tres hombres arrestados reconocieron que peinaron el paraje protegido con detectores de metales y realizaron los agujeros con azadas para extraer las piezas. Su intención era venderlas luego a propietarios de tiendas de numismática, anticuarios y coleccionistas de monedas.

Según el informe emitido por el Museo de Prehistoria de Valencia, los detenidos expoliaron monedas de gran valor histórico de varias épocas: ibérica, romana, moderna y contemporánea. El examen de algunas de las piezas dañadas por los saqueadores revela que forman parte de un excepcional bozal de bronce del caballo de un guerrero íbero. Otros ejemplares similares se conservan en el Museo Británico y el Louvre.

Las monedas, una punta de lanza, el bozal y otras piezas incautadas por la Policía Autonómica «son una fuente de información invaluable», según fuentes de la Dirección General de Cultura y Patrimonio, que se daña de forma irreparable «cuando no se recuperan mediante los procedimientos establecidos legalmente con la metodología arqueológica». La Policía Autonómica inició las investigaciones el pasado mes de octubre con la colaboración de un arqueólogo de la Unidad de Inspección Patrimonial de la Generalitat.

Los expoliadores detenidos están acusados de un delito contra el patrimonio histórico. Las patrullas de la Policía Autonómica vigilan los yacimientos arqueológicos, con el apoyo del helicóptero de la Generalitat, para evitar saqueos como el de Llíria. Los policías que investigan estos delitos piden la colaboración ciudadana para proteger el patrimonio a través del correo policia_patrimonio@gva.es y el número de teléfono 96 317 54 44.

19 de diciembre de 2017

Barcos de pesca de arrastre expolian 42 piezas de yacimientos submarinos de Baleares

Hay seis detenidos en la mayor operación contra el expolio de patrimonio sumergido en Baleares Se cree que cerca del 90% del patrimonio bajo el mar balear ya ha sido expoliado
Ha sido la operación más importante contra el expolio de yacimientos submarinos en Baleares.
La Guardia Civil acaba de incautar 42 piezas arqueológicas fruto de lo que el Instituto Armado no ha dudado en calificar como la actuación más importante contra el expolio de yacimientos submarinos en la historia reciente de Baleares. Las piezas recuperadas son en su mayoría ánforas romanas de unos 2.000 años de antigüedad media, aunque también hay ánforas más antiguas, de posible origen fenicio, y jarras medievales.

La bautizada como operación Garum se ha saldado con seis detenidos, tres por la extracción y venta de las piezas y otros tres por un delito de receptación. Las extracciones fueron obra de pescadores profesionales, quienes se valían de las redes de sus arrastreros para hacerse con el material. Los investigadores sospechan incluso que algunos expolios pudieron hacerse manualmente por buceadores.

El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil estuvo varios días desarrollando una investigación en la que se llegaron a realizar siete registros domiciliarios. Los tres detenidos por comprar las piezas residen en los municipios de Inca, Artà y Santa Eularia des Riu. No se han facilitado datos en este sentido sobre los pescadores que extrajeron el material. La Benemérita informó, no obstante, de que estos tres últimos investigados vienen dedicándose «desde hace décadas» a la pesca de arrastre y ha sido gracias a estas embarcaciones que han conseguido hacerse con «una gran cantidad de piezas a lo largo de los años». Algunas de ellas eran vendidas y otras se las quedaban los propios pescadores.

Según explican los investigadores, la gran movilidad de las embarcaciones de pesca de arrastre permitió a los expoliadores operar en varios pecios distribuidos a lo largo y ancho del mar balear. Ahí donde las redes no podían llegar -pese a que el arte de pesca del arrastre permite alcanzar grandes profundidades- los buceadores lo conseguían manualmente.

La operación se enmarca en el plan global de actuación del Seprona contra el expolio de los yacimientos submarinos y no han dudado en catalogar ésta como la más relevante en la historia de Baleares y una de las más relevantes a nivel nacional. La situación geográfica que a lo largo de la historia ha hecho del archipiélago un punto estratégico del Mediterráneo, hace al mar balear por eso mismo depositario de una ingente cantidad de restos arqueológicos procedentes de las más variadas culturas de la antigüedad. Por ese motivo, remarcan desde el Seprona, la vigilancia de posibles expolios de estos tesoros submarinos es uno de los principales cometidos de esta división delInstituto Armado como parte de la defensa del patrimonio histórico nacional.

El Consell de Mallorca anunció el pasado mes el inicio de la carta arqueológica de Cabrera como punta de lanza de un proyecto global para cartografiar los yacimientos arqueológicos submarinos de Mallorca. La carta subacuática, que permitirá ubicar y documentar todo el patrimonio sumergido, será una herramienta crucial para proteger estos yacimientos tanto de los expoliadores como de los fondeos.

El conseller insular de Cultura y Patrimonio, Francesc Miralles, detalló que se elaborarán planes concretos para cada uno de los 14 yacimientos del archipiélago de Cabrera, isla que representa «el punto de partida de la futura carta arqueológica subacuática de Mallorca».

Cabrera estaba justo en medio de las rutas comerciales marítimas de la antigüedad, por lo que su elección no ha sido casual. Además, la navegación de sus aguas era muy peligrosa en condiciones meteorológicas adversas, de modo que la concentración de naufragios en aguas de esta isla es una de las más elevadas del Mediterráneo occidental.

Para Miralles, resulta de vital importancia la protección de estos tesoros ante la codicia de «furtivos que, a cambio de unas ganancias mínimas, destrozan la historia de todos».

ALGO DEMASIADO HABITUAL. 

Sebastià Munar, uno de los arqueólogos subacuáticos implicados en el proyecto -realizado en colaboración con la Armada- lamenta que como en Cataluña, la mayor parte del patrimonio histórico balear bajo el mar ya habrá sido expoliado. Las cartas arqueológicas subacuáticas realizadas en aguas catalanas determinaron que más del 90% de los restos ya han sido expoliados y se cree que Baleares presentará porcentajes similares en ese sentido.

6 de noviembre de 2017

Golpe al expolio arqueológico en Jaén

La Guardia Civil desarticula una red dedicada a desvalijar yacimientos y a vender en internet los objetos sustraídos, «de valor incalculable»
Parte de las 748 piezas de gran valor de época íbera, romana y griega que la Guardia Civil ha recuperado. FOTO: EFE
Agentes de la Guardia Civil han desarticulado una importante red criminal dedicada a desvalijar yacimientos y a vender posteriormente en internet los cientos de objetos recuperados de "valor incalculable". Los expertos apuntan que algunos de ellos son "únicos en el mundo", como una tablilla íbera datada entre los siglos III-I antes de Cristo. También se ha localizado una moneda griega del siglo V antes de Cristo y una placa romana con inscripciones latinas, del ya del siglo II o III después de Cristo y que refleja el origen de la escritura en la Península. Los seis integrantes del grupo han sido detenidos y puestos a disposición judicial como presuntos autores de varios delitos contra el Patrimonio y pertenencia a organización criminal.

En total, los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil han logrado recuperar en la operación Alfaíbero hasta 748 piezas procedentes de distintos yacimientos arqueológicos de Jaén, según desveló el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz. La investigación comenzó hace seis meses tras tener conocimiento de una persona que tenía en su poder tres láminas de plomo con inscripciones íberas, una pulsera o herraje romano y una lámina de plomo con inscripciones romanas, obtenidas del expolio arqueológico. Tras determinar la Delegación Territorial de Cultura que las piezas eran restos de gran importancia, se inició un dispositivo para controlar la actividad del poseedor de las piezas, que junto a otras personas frecuentaba con detectores de metales varios yacimientos catalogados en la provincia de Jaén.

En algunas ocasiones, los miembros de la organización captaban a personas poseedoras de las piezas, "que habían sido obtenidas utilizando detectores de metales o simplemente realizando labores agrícolas, y que desconocían el valor real de los objetos que poseían". Les aseguraban que tenían "un contacto que entendía mucho de la materia", y les pedían que "guardaran sigilo" al tratarse de "asuntos ilegales". Si las piezas no tenían valor, les eran devueltas, pero en caso de que tuvieran valor económico, les decían que habían sido interceptadas por la Guardia Civil y que se las habían intervenido. A los más escépticos les devolvían réplicas y falsificaciones realizadas por ellos o incluso objetos "que pudieran parecer de más valor que el entregado".

Posteriormente estas piezas eran comercializadas mediante páginas especializadas de internet. Algunas de ellas se vendían a coleccionistas, aunque también a personas que ejercían de intermediarios y las presentaban en eventos especializados donde se obtiene la documentación que legaliza su tenencia e incluso posterior comercio.

PIEZAS DE GRAN VALOR
El delegado del Gobierno en Andalucía destacó este viernes "el gran valor arqueológico de las piezas encontradas ya que, según las primeras apreciaciones de los expertos, entre los efectos rescatados "hay algunos que son prácticamente únicos en el mundo", como por ejemplo una placa ibera que data de entre los siglos III y I antes de Cristo. No obstante, entre los hallazgos más "impresionantes" destaca una placa romana con inscripciones latinas ya del siglo II o III después de Cristo, muy bien conservada y de un tipo del que solo existen "entre 30 y 40" ejemplares, y que según las primeras estimaciones arqueológicas sería una de las "primeras muestras de la escritura en la península".

La operación continúa abierta, dado que los agentes estiman que el material informático y de comunicación intervenido podría aportar pruebas suficientes para, una vez analizado, ampliar la investigación o abrir una segunda fase. Para la clasificación y catalogación de los objetos, la Guardia Civil ha contado con la colaboración de los arqueólogos del Centro Andaluz de Investigaciones en Arqueología Íbera, cuyos informes han sido remitidos a la Autoridad Judicial.

(Fuente: El Norte de Castilla / Cecilia Cuerdo)

24 de octubre de 2017

Ocho acusados por la destrucción arqueológica del yacimiento de La Orden-Seminario (Huelva)

Los procesados se enfrentan a penas individuales de año y nueve meses de cárcel. Cinco de ellos poseen puestos del rastro y el fiscal les pide una indemnización conjunta de 216.040 euros
Expolio de una de las parcelas del yacimiento del Seminario, con el rastro al fondo. FOTO: ALBERTO DOMÍNGUEZ
Ocho personas se enfrentan a penas individuales de un año y nueve meses de prisión y a una indemnización conjunta de 216.000 euros por la destrucción de dos parcelas del yacimientos arqueológico del Seminario, en Santa Marta, donde ordenaron o ejecutaron movimientos de tierra para ampliar las parcelas que tenían asignadas en el mercadillo de Huelva. Así lo interesa la Fiscalía en el escrito de acusación por los hechos acontecidos los días 7 y 14 de abril del pasado año y por los que se les imputa un delito de daños contra el patrimonio histórico.

CONCESIONARIOS DE PUESTOS AMBULANTES
En el documento del Ministerio Fiscal consta que fueron cinco concesionarios -de los puestos ambulantes municipales 172, 183, 189, 191, 193 y 195- quienes contactaron con un intermediario (también acusado) para que en su nombre encargara al séptimo encausado, administrador de una empresa familiar, la realización de trabajos de movimiento de tierras en cada una de las parcelas que tenían adjudicadas "con el fin de ampliar la superficie de las mismas y, sobre todo, poder aparcar sus vehículos en la misma parcela y no en los aparcamientos habilitados para ello".

El administrador de esta empresa "no solicitó los permisos ni las licencias preceptivas", asegura el fiscal Alfredo Flores en su escrito de calificación. Encargó supuestamente al octavo acusado, empleado de su misma empresa, que socavara los terrenos, ubicados en un terreno de titularidad municipal (el 7.7, de 43 metros cuadrados de superficie) y en otro autonómico (el 11.1, de 306 metros cuadrados). Y lo hizo, asegura el Ministerio Público, "usando maquinaria pesada" y a sabiendas de que "no estaban autorizadas las obras". La empresa se embolsó por la ejecución del movimiento de tierra 210 euros que abonaron los seis primeros acusados.

  • El fiscal pide para los acusados una indemnización conjunta de 216.040 euros
Las parcelas afectadas forman parte del Plan Parcial 8 del PGOU de Huelva y están inscritas en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, además de ser Zona Arqueológica de Huelva (sector B-3 Santa Marta-La Orden), protegida como Bien de Interés Cultural (BIC) por su elevado interés patrimonial. Y los acusados "eran conocedores de la protección de la zona, no sólo porque desde hacía tiempo el Ayuntamiento negociaba con ellos su traslado, sino porque en enero de 2016 se había producido otro expolio en un zona cercana cuya repercusión pública y mediática fue notoria", apunta la acusación.

EXCAVACIONES
Las excavaciones en el yacimiento del Seminario se suceden desde que en 1970 afloraran en el área aledaña a El Torrejón dos necrópolis y un poblado tardorromano. En 1998 se encontró una estructura adscribible a época islámica, una alquería de las que rodearían la medina de Huelva. En 2005, una intervención preventiva evidenció una realidad más compleja: el hallazgo de varias necrópolis (neolítica, calcolítica, de la Edad del Bronce, tardorromana y medieval islámica), "con un poblamiento continuado desde, al menos, 5.000 años".

En 2016 -y para elaborar la pericia judicial- se realizó primero una limpieza de perfiles mecánica y manual y se constató una estratografía afectada por los movimientos de terreno que se correspondería con las estructuras ya documentadas, "y zanjas de cultivo y zanja ancha de cronología protohistórica en la parcela 11.1; también correspondencia con un silo o fosa circular de cronología prehistórica y una posible tumba de cronología prehistórica". En la parcela 7.7 se ha documentado un posible alcorque de época medieval-moderna, donde se ha recuperado diverso material cerámico y restos de vidrio y ladrillo romano.

"En todo caso el movimiento de tierras con maquinaria ha supuesto la pérdida irreparable de información histórica en al menos 145,79 m2 en la parcela 7.7 y de 16,65 m2 en la 1.11", que nunca habían sido objeto de intervención arqueológica y que, por su mayor cota, "podrían corresponder con zonas de ocupación intensa".

3 de octubre de 2017

Tesoros ocultos bajo el pantano de Aguilar de Campoo

La disminución de las aguas en el embalse de Aguilar de Campoo desvela los vestigios del pasado desde el Jurásico hasta el siglo XX que son necesarios proteger.
Restos de un antiguo molino han aflorado de las aguas. FOTO: NURIA ESTALAYO
La disminución de las aguas en el embalse de Aguilar de Campoo no solo muestra los pueblos que fueron anegados tan visitados estos días, también va desvelando otros de sus secretos que en periodos de largo estiaje salen a la luz. Escenarios que conducen a otros siglos, a cientos, miles y millones de años atrás, donde la Baja Edad Media, la era Cenozoica, Calcolítica y también la era Jurásica son las protagonistas.

En el entorno del pantano, abundan los vestigios del pasado: sarcófagos, lascas, árboles petrificados, vértebras fósiles… Evidencias de que además de los pobladores del medievo, ya los primitivos ‘homo sapiens’, y antes que ellos los dinosaurios, se pasearon por estas tierras. Y muchos son los que aclaman el análisis, estudio y sobre todo, el resguardo y la conservación de las riquezas arqueológicas que yacen en el embalse aguilarense.

PROTECCIÓN
En la última sesión plenaria, celebrada por la corporación aguilarense, el portavoz de Izquierda Unida-Equo, Alberto García, alzó la voz en defensa del puente medieval de Villanueva del Río; y el portavoz del grupo socialista no solo apoyó la propuesta sino que fue más allá. Manuel Merino recordó en el pleno los yacimientos arqueológicos que existen en el entorno del pantano, con el propósito de que las administraciones fijen la atención en todo el patrimonio que hay sumergido en Aguilar, y que busquen la manera de que se vaya recuperando, sobre todo las reliquias de más valor. Y ha sido él, Manuel Merino, que además de concejal es gerente de ‘ACD Montaña Palentina’, quien ha sido mi guía e informador sobre estos tesoros que se exhiben con la sequía el pantano aguilarense.

YACIMIENTOS PREHISTÓRICOS

Asombra el yacimiento arqueológico del Calcolítico (posterior al Neolítico y anterior a la Edad del Bronce). En este yacimiento, descrito por Eugenio Fontaneda y Pedro de Palol en 1967 (‘Eneolítico y Bronce del Pantano de Aguilar de Campoo’) han aparecido restos de talleres que van del Paleolítico Superior al Bronce Medio. La abundancia de piedras de sílex que conforman una antigua terraza fluvial motivó sin duda el interés de la población primitiva por esta zona. El sílex era tallado bastamente con el objetivo de realizar herramientas básicas para despellejar y despiezar los animales cazados. Otras pequeñas herramientas se utilizarían para rascar los huesos y conseguir el preciado y alimenticio tuétano. Se han encontrado en el yacimiento abundantes útiles de talla como los denominados ‘chopper’ o percutores, y restos tallados (núcleos de sílex, lascas,…), raederas y otras herramientas como cuchillos y puntas de lanza.

Aunque quizás más conocido, también sorprende el despoblado de Santillana. Aquí quedan restos de tejas, algunas piedras que marcan antiguas edificaciones y enterramientos, muchos enterramientos. Los hay de diferentes tipos: tumbas de lajas hincadas cerradas con grandes piedras de arenisca, y también magníficos sarcófagos sencillos, sin decoración, pero bellos en su desnudez. En este despoblado, se encontró un capitel de su iglesia en el que se había tallado su fecha de construcción. Por ello, se sabe que existía ese pueblo en el año 1011. Al oeste del despoblado, aún mana, incluso en periodos de sequía como este, la pequeña fuente que abastecía al asentamiento y de la que dan noticia los mapas topográficos de 1927.

ESTRUCTURAS BIEN LOCALIZADAS
La publicación ‘Palencia en los siglos del Románico’, editada por la Fundación Santa María La Real, recoge una reseña de las intervenciones que se llevaron a cabo en el despoblado de Santillana en 1990, auspiciada por el Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León y dirigidas por Carlos Lamalfa. Se indica la localización de «un centenar de sepulturas de varios tipos: lajas, excavadas en roca y mixtas, además de un sarcófago con cabecera de herradura». El interés de este yacimiento es notable, se señala en el libro, tanto más cuanto ya no se menciona en el ‘Becerro de las Behetrías’ y por lo bien localizadas que están sus estructuras.

No muy lejos de Santillana, se han hallado los remanentes de otra población, donde se pueden observar restos de fundición y otras piezas algunas de cerámica como las fusayolas. Y han quedado sus enterramientos: decenas de tumbas de lajas y algunos enterramientos antropomórficos excavados en la roca. Por la zona, también se aprecian las marcas de una antigua cantera de la que se extraían ruedas de molino. Esta pequeña cantera, así como la similar que se sitúa cerca de la presa del embalse, nos habla de la importancia de la actividad molinera en el valle, ejemplo de ello es el zozobrado Molino de Peña Cutral, de Villanueva del Río.

DINOSAURIOS
En el 2006 la ‘Revista de la Sociedad Geológica de España, 19(3-4)’ recoge la descripción de los restos fósiles de dinosaurio descubiertos en los alrededores de Aguilar de Campoo en la zona del embalse. Según se señala en la revista, se trata de los restos vertebrales de un ornitópodo en el Cretácico Inferior, lo que representa la primera cita de un dinosaurio en la provincia de Palencia. El material fósil consiste en vértebras dorsales y caudales fragmentarias pertenecientes probablemente a un único individuo de tamaño medio (unos 4-5 metros de longitud).

Argumentan en la publicación científica, que la forma general de las vértebras permite asignarlas a un ornitópodo, una criatura dotada de pies con tres dedos, similares a los de las aves. Y un estudio morfométrico sugiere que el material extraído del embalse aguilarense pertenece a una forma próxima a Camptosaurus: un pacífico dinosaurio herbívoro que recorrió la Montaña Palentina hace más de 100 millones de años. Y está por descubrir si ha sido el único que ha dejado sus huellas por esta zona.

Esta especie solía desplazarse sobre sus patas traseras, provistas de garras similares a pezuñas; de brazos pequeños y cabeza larga y ancha, con muchas hileras de dientes en las mandíbulas, y un pico córneo que usaba como herramienta de precisión para cortar las hojas de las plantas.

Se cree que el Camptosaurus tenía una lengua similar a la de las jirafas que usaba para coger la vegetación y llevarla hacia la boca. Este hallazgo de Aguilar, registran, supone uno de los escasos descubrimientos de ornitópodos en el Cretácico basal de la Península Ibérica, y representa una de las escasas citas de este grupo de ornitópodos en formaciones europeas de esta edad.

27 de julio de 2017

El Seprona denuncia al autor de prospecciones ilegales en el entorno del yacimiento de Clunia

El Seprona de la Guardia Civil de Burgos ha identificado y denunciado a un varón de 46 años de edad por infringir la Ley 12/2002 de Patrimonio Cultural de Castilla y León, al realizar actividades arqueológicas sin autorización en el yacimiento de Clunia.
La furgoneta tenía practicada un doble fondo en el que se hallaron 64 piezas de metal de época romana.
El Seprona de Santa María del Campo tenía conocimiento de la presencia de una persona, el pasado jueves 20 de julio, en las proximidades del yacimiento arqueológico de Clunia, que auxiliado de un detector de metales estuvo realizando búsquedas con el fin de localizar objetos enterrados.

Las pesquisas practicadas han permitido identificar y localizar a la persona en una localidad de La Demanda, conociéndose que llegó al lugar en una furgoneta.

Personados en su domicilio, fue hallado en el interior de su vehículo un detector de metales y una azada de mano y caídos entre los asientos delanteros un anillo y dos monedas de notable antigüedad.

Un registro más minucioso al habitáculo de la furgoneta ha permitido localizar, en un doble fondo ubicado debajo del asiento del conductor, camuflado por la alfombrilla, otras 64 piezas de metal de igual procedencia, pudiendo datarse de la época romana.


Trasladados al paraje donde realizó las prospecciones, en las cercanías del asentamiento romano, se encontraron dos hoyos excavados practicados recientemente con alguna herramienta.

Se han recuperado e inventariado: 11 monedas, 1 mini campana tallada a mano, 4 botones de metal, 2 figuras talladas a mano, 1 medalla, 1 anillo y otros 47 objetos aún sin identificar por su estado de deterioro.

Los hechos han sido puestos en conocimiento del Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León en Burgos por infracciones a la Ley 12/2002 de Patrimonio Cultural de Castilla y León, por realizar actividades arqueológicas sin autorización.

RECOMENDACIONES
Para realizar actividades arqueológicas, es imprescindible autorización previa y expresa de la Consejería competente en materia de cultura.

Se considera Prospección Arqueológica la utilización de aparatos detectores de metales para la búsqueda de objetos en Zonas Arqueológicas, Yacimiento Arqueológico Inventariado así como el resto de sitios o lugares arqueológicos inscritos en el Registro de Lugares Arqueológicos.

Los usuarios de estos aparatos deben poseer autorización para realizar actividades arqueológicas. Ante un hallazgo casual de un bien arqueológico están obligados a paralizar su actuación y comunicarlo inmediatamente a la Dirección General competente en materia de Patrimonio y Bienes Culturales.

Antes de utilizar un detector de metales debe de informarse de si el paraje es una zona arqueológica, yacimiento u otro lugar arqueológico, puesto que está prohibida su utilización en dichos lugares sin autorización.

(Fuente: Siete Semanal)

22 de junio de 2017

La policía pilla "in fraganti" a un cazatesoros cuando extraía del mar un ánfora romana en Jávea

El furtivo, un turista francés, llegó con barco propio y utilizó un globo de reflotación para hacer emerger la pieza
El litoral de Xàbia es un gran yacimiento arqueológico y ya hay turistas que vienen con idea de pescar algo. Este lunes a un policía local que vigila con moto acuática las zonas de baño le pareció sospechoso el trajín que a bordo de un barco fondeado en el Portitxol se traía su único tripulante, un ciudadano francés de avanzada edad. Cuando el agente se acercó, emergió un globo de reflotación que llevaba un objeto enganchado. Ese objeto era un pedazo de un ánfora romana. El policía pidió apoyo a sus compañeros de la embarcación de vigilancia, que dieron parte a la Guardia Civil.

El arqueólogo municipal constató que la pieza tenía valor arqueológico. Es la parte superior de un ánfora de aceite del siglo V procedente del norte de África.

Mientras, el cazatesoros fue trasladado al cuartel de la Guardia Civil. Está acusado de un delito de expolio de patrimonio histórico. Todos sus útiles (botellas de nitrox, GPS, globo de reflotación, así como el equipo de buceo) han quedado decomisados. También se le ha intervenido la embarcación. Ahora el juez debe determinar qué tipo de medidas cautelares se adoptan.

Ahora se ha pedido al Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil que lleve a cabo una inmersión en el punto donde se sorprendió al furtivo para comprobar si este hallazgo es aislado o puede formar parte de un pecio. En cualquier caso, toda la bahía del Portitxol es un gran yacimiento de época romana. Los buceadores disfrutan observando ese patrimonio y comunicando posibles hallazgos. Los furtivos, como se ha constatado ahora, también están al tanto.

(Fuente: Levante / A.P.F.)

13 de junio de 2017

Causan daños irreparables en las pinturas rupestres de la Cueva de la Victoria mientras hacían botellón

Los autores de los destrozos han realizado graffitis y rayado con objetos punzantes la pared en la que se localizan los dibujos, que datan del Paleolítico y del Neolítico
Además de los graffitis, los indeseables han rayado las paredes con objetos punzantes. FOTO: SUR
El Ayuntamiento malagueño de Rincón de la Victoria ha denunciado los destrozos producidos en el interior de la Cueva de la Victoria. Se trata de una gruta no visitable y por tanto cerrada al público debido a sus difícil acceso, pero que los historiadores consideran como una de las diez más importantes del mundo debido a la riqueza de las pinturas rupestres que existen en su interior. 

De hecho, está declarada Bien de Interés Cultural (BIC), lo que ocasiona que tenga la máxima protección de la Ley de Patrimonio de Andalucía. Así lo ha asegurado Pedro Cantalejo, autor de unos de los estudios más reciente realizado en el conjunto, para quién la Cueva de la Victoria es una de las pocas a nivel mundial en la coexisten pinturas del Paleolítico y del Neolítico, con una diferencia de más de 25.000 años entre las más antiguas y las más modernas o recientes. La cueva además fue utilizada como un gran panteón funerario durante el Neolítico.

Según el alcalde, Francisco Salado, la cueva forma parte del parque arqueológico, aunque la misma ha carecido de vigilancia y mantenimiento desde la llegada del anterior gobierno, lo que ha favorecido que la gruta haya sido utilizada para hacer el botellón por un grupo de desconocidos. Así, el regidor ha criticado "la dejadez" respecto al valioso enclave ya que, según ha denunciado, estas circunstancias han venido repitiéndose durante estos dos últimos años, sin preocuparse por garantizar la seguridad y vigilancia de la zona de Parque Arqueológico que presenta actualmente "un lamentable estado de conservación". 

"Tenemos conocimiento de que el pasado 30 de mayo se le informó al anterior gobierno que la entrada a dicho recinto carecía de candado de seguridad, sin hacer nada al respecto, quedando el acceso libre a toda persona hasta el pasado miércoles 7 de junio, una vez procedimos a la colocación de un nuevo candado". Además, según el relato del alcalde, al parecer no es la primera vez que los Servicios Operativos del Ayuntamiento retiran mobiliario del interior de la cueva en los últimos dos años.

ENTRARON REPTANDO
Salado ha explicado que los mayores destrozos se localizan en una sala a la que para acceder hay incluso que reptar. “Han realizado graffitis, pero lo peor es que han rayado la pared en la que está las pinturas con algún objeto punzantes para escribir sus nombres y fechas”, ha lamentado el regidor. “Es muy difícil que se puedan recuperar las pinturas porque lo que han hecho es rayarla”, ha insistido Salado, que ha destacado el enorme interés científico que tiene la gruta.

8 de junio de 2017

Cultura rechaza declarar BIC el fortín ibero arrasado cuando se tramitaba su protección

La Conselleria descarta catalogar Aigües Baixes, en El Campello (Alicante) como Bien de Interés Cultural pese a constatar los sondeos arqueológicos que los daños causados por una excavadora en 2014 son recuperables. La Guardia Civil sostiene que la agresión buscaba evitar que se elevara su grado de preservación.
Los sondeos realizados confirmaron que los daños causados eran superficiales. FOTO: INFORMACIÓN
Victoria para los enemigos del patrimonio cultural. La Conselleria de Cultura finalmente ha dado carpetazo a la posibilidad de catalogar como Bien de Interés Cultural (BIC) el yacimiento arqueológico de Aigües Baixes, en El Campello, donde los restos de un fortín ibero fueron arrasados parcialmente por una excavadora en 2014, cuando se tramitaba precisamente su protección como BIC.

La Guardia Civil sostiene que el objetivo de esta agresión al patrimonio cultural tenía como objetivo evitar que se elevara el grado de protección de este enclave, catalogado desde 2003 como Bien de Relevancia Local (BRL) pero cuyo valor real se descubrió en el verano de 2013 con unos sondeos que sacaron a la luz un fortín de gran relevancia levantado hace 2.500 años. Por este caso fueron imputadas en 2014 dos personas por el juez de instruía la investigación, aunque no trascendieron sus identidades y se desconoce el estado de estas pesquisas, si han continuado o se han archivado.

Antes de las pasadas navidades desde la Conselleria de Cultural informaron a este medio que la comisión técnica que valora con criterios objetivos las declaraciones de Bienes de Interés Cultural tenía sobre la mesa el yacimiento de Aigües Baixes para estudiar su posible catalogación como tal, o bien dejarlo con su actual protección como Bien de Relevancia Local otorgado por el propio Ayuntamiento. Pero ahora, fuentes de este departamento han explicado que finalmente «no se ha barajado su catalogación como BIC» y que queda en manos del Ayuntamiento «si quiere declarar el yacimiento como Bien de Relevancia Local», pese a que ya goza de tal protección desde hace más de una década, aunque se debe actualizar con los nuevos hallazgos de 2013.

SEGUNDO RECHAZO
Se trata además de la segunda vez que Cultura da «calabazas» a la declaración como BIC de Aigües Baixes, ya que a finales de 2014 rechazó la petición del pleno municipal que solicitaba esta catalogación para en enclave, aduciendo que el yacimiento había sido destruido por la excavadora por lo que no cabía esta protección. Los sondeos realizados a finales de 2015 supusieron un rayo de luz, ya que las catas demostraron que los daños habían sido superficiales, que se podía recuperar y que posiblemente queden restos relevantes aún por descubrir en el subsuelo, por lo que era posible su declaración como BIC. Pero ahora la Conselleria de Cultura parece que entierra definitivamente esta posibilidad. Igualmente la dirección general de Cultura y Patrimonio no tiene previsto realizar nuevas excavaciones en el yacimiento.

La investigación de la Guardia Civil apuntaba a que el objetivo de los autores de esta agresión al patrimonio arqueológico era evitar su catalogación como BIC, lo que conllevaría una mayor protección para la zona y su entorno, así como mayores obligaciones para sus dueños.

Las excavaciones del verano de 2013 sacaron a la luz que se trataba de los restos de un destacado fortín de hace 2.500 años, cuando fue un enclave relevante para el Mediterráneo occidental, manifestándose su importancia histórica y cultural.

Los investigadores, liderados por la profesora de Arqueología de la Universidad de Alicante (UA) Feliciana Sala y otros especialistas, realizaron un minucioso estudio del yacimiento con la autorización del propietario del terreno y lo escanearon en 3D para que fuera posible una reconstrucción, aunque quedaron partes relevantes por excavar. Después se cubrieron los muros con una malla geotextil para su protección y se inició el proceso para declarar el fortín como BIC.

PROPUESTA DE RECONSTRUCCIÓN
El equipo de arqueólogos de Aigües Baixes presentó en un congreso en Madrid hace dos años una propuesta de reconstrucción en 3D del fortín, de la que es conocedora la Generalitat. Y es que el trabajo realizado con las últimas tecnologías cuando acabó la excavación permite saber cómo eran los restos arrasados con exactitud, e imaginar de forma muy próxima a la realidad cómo era este recinto militar de planta trapezoidal de 350 m2, formado por un patio de armas y tres estancias no comunicadas entre sí, que albergó una pequeña guarnición para la vigilancia y defensa contra los piratas. 2.500 años después, este enclave ha sido víctima de otros piratas del siglo XXI, destructores del patrimonio cultural.

1 de junio de 2017

Recuperan del expolio 50.000 piezas arqueológicas en Murcia

Entre las piezas más destacadas se encuentra una imagen de un Niño Jesús sustraído en los años 70 de la parroquia Santa Eulalia de Murcia. El hallazgo llevó a los investigadores hasta un domicilio particular donde encontraron una importante colección de piezas arqueológicas procedentes del expolio sistemático en yacimientos durante décadas.
La imagen es obra del imaginero alicantino Gregorio Molera, de finales del s. XIX-
La Guardia Civil de la Región de Murcia, en colaboración con Servicio de Patrimonio Histórico de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, ha desarrollado las operaciones ´Charpentier´ y ´Terreros´ que han culminado con la recuperación de cerca de 50.000 piezas de valor arqueológico y paleontológico en dos inmuebles de Torre Pacheco y Murcia.

TRES PERSONAS INVESTIGADAS POR RECEPTACIÓN
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Benemérita inició las investigaciones el pasado mes de marzo cuando se hallaban tras la pista de una imagen sagrada de un Niño Jesús, sustraída en los años 70 de la Parroquia de Santa Eulalia de Murcia.

Las pesquisas practicadas condujeron a los investigadores hasta un anticuario de Murcia, donde fue localizada expuesta para su venta.

Agentes del Seprona, en colaboración con especialistas del Servicio de Patrimonio Histórico de la Comunidad Autónoma, examinaron la pieza y determinaron su origen y procedencia.

La imagen, obra del escultor e imaginero alicantino, Gregorio Molera Torá, data de finales del s. XIX y fue expuesta en la Parroquia de Santa Catalina (Murcia) formando, con la de San José, un conjunto escultórico destinado al culto y veneración por el Gremio de carpinteros murcianos.

50.000 PIEZAS ARQUEOLÓGICAS EN TORREPACHECO
Este hallazgo permitió obtener una valiosa información que llevó a los investigadores hasta un domicilio de Torre Pacheco, donde, un particular dedicado al coleccionismo durante décadas, poseía una importante colección de origen arqueológico y paleontológico.

La Benemérita, en colaboración con expertos arqueólogos del Servicio de Patrimonio Histórico de la Comunidad Autónoma, examinaron el inmueble donde hallaron grandes cantidades de fragmentos de recipientes de vidrio y miles de fragmentos cerámicos, en su mayoría pertenecientes a las culturas ibérica y romana, aunque también formaban parte de la misma algunos recipientes cerámicos completos pertenecientes al bronce final, figurillas de terracota, así como un ánfora denominada Lamboglia muy utilizada por los romanos en el transporte de vino por vía marítima.

Entre los fragmentos de origen arqueológico también fueron hallados cientos de restos óseos de origen humano y animal, muy fragmentados, así como decenas de fósiles.

Los objetos metálicos que integraban la colección eran, entre otros, numerosas fíbulas, alfileres y punzones, siendo la pieza más representativa una punta de lanza romana muy bien conservada.

La investigación posterior ha permitido averiguar que el propietario de los objetos, que actualmente no reside en el domicilio debido a su avanzada edad y a su salud, había dejado la colección en manos de su heredero, hasta el momento en paradero desconocido, quien, supuestamente, habría vendido parte de las piezas: más de cien monedas ibéricas y romanas y algunos de los recipientes cerámicos.

PIEZAS DE DISTINTAS PROCEDENCIAS 
Junto a los materiales intervenidos se hallaba un libro de registro con anotaciones pertenecientes a los lugares donde fueron expoliados los restos arqueológicos, muchos de ellos pertenecientes a la Región de Murcia aunque también a las provincias de Almería, Albacete, Alicante y Guadalajara.

Dichas anotaciones van a permitir la contextualización de algunos de los materiales recuperados y aportar una valiosa información sobre los yacimientos a los cuales pertenecieron.

La Guardia Civil, en coordinación con los Técnicos de Patrimonio Histórico de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, ha constado el valor histórico y cultural de las piezas, por lo que han sido decomisadas y depositadas, para su inventario, en el Museo Arqueológico de Cartagena.

Las diligencias y la imagen del Niño Jesús, sustraído hace cincuenta años, han sido puestas a disposición del Juzgado de Instrucción número 5 de Murcia.

Las operaciones ´Charpentier´ y ´Terreras´ continúan abiertas, por lo que se descarta que existan otras personas relacionadas con los hechos investigados.

4 de mayo de 2017

Sobreseimiento provisional del caso por la destrucción del yacimiento de Iliturgi, en Mengíbar (Jaén)

El juzgado aclara que "no se ha cerrado el caso", y que se reabrirá "automáticamente" cuando hayan indicios de la autoría del destrozo que afectó al yacimiento de la ciudad ibero romana de Iliturgi.
La instalación de un sistema de riego destrozó el 32.000m2 de la superficie del yacimiento.
El juzgado instructor ha decretado el sobreseimiento provisional de las diligencias abiertas por los daños en el yacimiento arqueológico de Cerro Maquiz, en término de Mengíbar (Jaén), donde se investiga si las obras para meter riego en un olivar destrozaron parte de los restos de la antigua ciudad romana de Iliturgi. No es que se haya cerrado el caso, indican fuentes judiciales.

PLAZO LEGAL
La Guardia Civil, a través del Servicio de Protección a la Naturaleza, Seprona, está elaborando atestados e informes. Sólo que el juez prefiere que no le corran los seis meses de plazo que le concede la ley para instruir el caso, y hasta que la Benemérita no le presente a un posible sospechoso de los destrozos lo deja en situación de 'stand by'. Cuando haya indicios de autor conocido se reabrirá inmediatamente y continuarán con las diligencias.

A finales de marzo se descubrió que catorce kilómetros de zanjas para instalar un riego en un olivar habían arrasado los restos de la antigua ciudad romana de Iliturgi, en Cerro Maquiz. Fue en su tiempo una de las más importantes de la Alta Andalucía. Un yacimiento conocido desde hace más de un siglo, y en el que se han hecho varias excavaciones. La denuncia la interpuso ante la Justicia la Universidad de Jaén, ya que sus arqueólogos iban a excavar en la zona.

(Fuente: Ideal / Juan Esteban Poveda)

3 de abril de 2017

La Guardia Civil y la Interpol frustran la subasta de una joya arqueológica de Alcalá de Henares

La subasta del "Relieve de la Templaza" del S. XV iba a tener lugar en Londres y se paralizó tras la intervención de las autoridades policiales.
No sabemos el valor que habría adquirido en el mercado, pero desde luego, la cifra hubiera sido alta teniendo en cuenta que hablamos de un “tesoro” de alabastro del Siglo XV. Hablamos del Relieve de la Templanza, una de las joyas del arte gótico tardío vinculadas a la Catedral Magistral de Alcalá de Henares. La pieza se encontraba en uno de los laterales del sepulcro del Cardenal Carrillo de Acuña, quien hizo grandes obras en Alcalá.

Podría estar fechada alrededor de 1489 y es obra del escultor Sebastián de Toledo, uno de los grandes escultores de la mitad del Siglo XV. La pieza se encontraba en uno de los laterales del sepulcro.

Tras la Guerra Civil y un posterior incendio que sufrió la Catedral de Alcalá, el sepulcro quedó muy dañado. Tanto, que aún puede verse su deterioro en el Museo de la Catedral hoy en día.

Lo que ocurrió es sencillo. Tras ese desastre, se produce un expolio y algunas de esas piezas desaparecen para siempre, otras acaban en el mercado negro del arte. Es así, como tras muchos años de pérdida, aparece en una Casa de Subastas de Londres. Es ahí, justo en ese momento, cuando la Guardia Civil y la Interpol intervienen para comunicárselo al Obispado de Alcalá quien interviene rápidamente intercediendo una denuncia y reclamando la pieza que había desaparecido durante años.

De hecho, la otra pieza que se ha conseguido recuperar es el Relieve de la Templanza que se situaba al otro lado del sepulcro. Estaba en el Museo de la Fundación Arresa, en Corella ( Navarra ). Sus responsables, tras conocer la investigación, la han cedido al Obispado de Alcalá a cambio de una réplica


Ahora, de lo que se trata es de recuperar ambas piezas de alabastro ya que estamos ante un tesoro arqueológico de la ciudad. He ahí, que el Obispado, en colaboración con otros miembros de la sociedad civil alcalaína hayan iniciado además una campaña de micromecenazgo para poder sufragar dichos gastos (el Obispado sufragará la mitad).

Entre esos nombres, por ejemplo, el de Arsenio Lope Huerta, historiador y ex alcalde de Alcalá de Henares, junto a Juan Miguel Prim, Vicario de Cultura de la Diócesis de Alcalá. La campaña ya está colgado en redes sociales a través de Hispano Nostra.

SOBRE EL ARZOBISPO CARILLO
El Arzobispo Alonso Carrillo de Acuña murió en Alcalá de Henares el 1 de junio de 1482, siendo enterrado en la Capilla Mayor del Convento franciscano de Santa María de Jesús –vulgo “de San Diego”–, por él fundado. Su sepulcro lo realizaría el maestro Sebastián de Toledo. Se instala en el centro del presbiterio, aunque años después será trasladado al lado del Evangelio. Allí permanece hasta la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX.

Sus restos son exhumados el 11 de junio de 1856 y trasladados a la Magistral junto con las piezas del sepulcro, que habían permanecido desmontadas y arrinconadas en el antiguo Convento, utilizado en ese momento como Cuartel. El 6 de septiembre de 1857 concluye la restauración del sepulcro del arzobispo Carrillo, que queda instalado a los pies de la nave central de la Magistral. El sepulcro se conservaba íntegro, pero en su lugar original sólo puede verse una losa en el suelo nada más entrar en la Catedral. Tras los daños sufridos en la Guerra Civil y un incendio desaparecen esas piezas (foto superior facilitada por el Obispado con restos del techo de la Catedral sobre el sepulcro. Actualmente puede verse en el Museo de la Catedral Magistral.

(Fuente: La luna de Alcalá / Raúl Pacheco)

27 de marzo de 2017

Destruyen los restos de la ciudad romana de Iliturgi, en Mengíbar (Jaén)

El Seprona investiga la denuncia de la UJA en Cerro Maquiz en lo que puede ser uno de los mayores atentados contra el Patrimonio jienense
Mapa que acompaña a la denuncia con la situación
de las zanjas en el recinto amurallado.
Catorce kilómetros de zanjas para instalar un riego en un olivar han arrasado los restos arqueológicos de la antigua ciudad romana de Iliturgi, en Cerro Maquiz (Mengíbar). Fue en su tiempo una de las más importantes de la Alta Andalucía. Un yacimiento conocido desde hace más de un siglo, y en el que se han hecho varias excavaciones. Según la denuncia que ha puesto ante la Justicia la Universidad de Jaén, UJA, y que ya investiga el Seprona de la Guardia Civil, podría haber sufrido una de las mayores agresiones al Patrimonio Histórico de Jaén, si se confirma la magnitud de los daños.

LAS CIFRAS
  • 15% de la superficie total del yacimiento, de la vieja ciudad romana, ha quedado afectada.
  • 32.000 metros cuadrados de terreno ocupan las zanjas excavadas recientemente.

«La estimación de la superficie afectada se ha realizado con un Sistema de Información Geográfica, el cual muestra 14 kilómetros lineales de tubería. Considerando una mínima afección de más de 32.000 metros cuadrados, es decir, que la obra ejecutada sin ningún tipo de control o vigilancia arqueológica y destruyendo el interior de una ciudad romana supera el 15% del total de su superficie fortificada. Valorar los daños causados al conocimiento y al patrimonio es incalculable. Valorar el coste de una intervención que documente lo afectado y restituya y consolide los restos es la mínima responsabilidad exigible», asegura el arqueólogo de la UJA Juan Pedro Bellón, que iba a iniciar una excavación con todos los permisos en Cerro Maquiz cuando se descubrieron los destrozos.

El Cerro Maquiz y su yacimiento arqueológico están inscritos en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, por lo que goza de «de una singular protección y tutela».

PÉRDIDAS MONUMENTALES

  • El único templo romano que se había excavado en la provincia se ha visto afectado
  • El tamaño de los sillares levantados al remover la tierra da idea de los edificios enterrados
PROPIETARIOS
La ley andaluza establece que «las personas propietarias, titulares de derechos o simples poseedoras de bienes integrantes del Patrimonio Histórico Andaluz, se hallen o no catalogados, tienen el deber de conservarlos, mantenerlos y custodiarlos de manera que se garantice la salvaguarda de sus valores. A estos efectos, la Consejería competente en materia de patrimonio histórico podrá asesorar sobre aquellas obras y actuaciones precisas para el cumplimiento del deber de conservación».

«Nos sorprende que la propiedad del terreno, conocedora del potencial arqueológico del sitio, haya afectado y destruido de esta manera uno de los sitios arqueológicos más emblemáticos de la Alta Andalucía, conocido desde finales del siglo XIX y cuyos materiales se exponen en la Real Academia de la Historia o el propio Museo Arqueológico Nacional de Madrid», añade el científico.

En un primer examen tras comprobar que se habían hecho obras para instalar un sistema de regadío, los científicos de la UJA estiman que se han abierto zanjas sin autorización alguna en más de 20 hectáreas, «destrozando a lo largo de su trazado numerosos sillares, materiales cerámicos y evidentemente estratigrafía arqueológica de la ciudad romana. En determinados puntos los sillares extraídos del subsuelo son de tal envergadura que no han podido ser cubiertos quedando en la superficie actual de la parcela».

Bellón considera «especialmente hiriente la afección de estas zanjas en el entorno de las grandes termas romanas, cuyos restos aún emergen en la zona central de Cerro Maquiz, en la que se ha destrozado parte de su estructura, arrancando grandes sillares de piedra arenisca que formaban parte de esta estructura monumental. Del mismo modo, el trazado de estas zanjas ha afectado a los restos de un templo romano y una plaza pública o foro, excavados por el Instituto Arqueológico Alemán a finales de los años 80 del siglo XX. En esta zona, la destrucción de la estratigrafía arqueológica de época romana ha favorecido la aparición de expoliadores con detector de metales que han sustraído los materiales metálicos procedentes de los depósitos arqueológicos destruidos».

El arqueológico reclama «una actividad de urgencia que valore los daños causados al único ejemplar de templo (sacellum) romano visible en nuestra provincia».

El informe preeliminar sobre los daños que obra en poder de la Justicia estima que «en la zona de la puerta norte de la ciudad, cerca de la ermita actual, se constatan remociones de tierra, sillares desplazados, y con seguridad pueden haber alterado la fortificación de la misma. En la zona de la puerta norte de la ciudad, o puerta de Aurgi, sobre la ladera de Cerro Maquiz que da a la vega del río Guadalbullón, se observa la destrucción de parte de la estructura de la posible puerta de la ciudad. En la zona oeste de la fortificación, en su entorno central y próximo a la propia fortificación, aparecen desplazados sillares de enorme tamaño (de 1.20 metros de lado), así como losas de dimensiones considerables, las cuales podrían constituir la cubierta de alguna cisterna o conducción hidráulica monumental. Por toda la finca han quedado esparcidos restos de estructuras monumentales, los cuales pertenecen a edificios de notable envergadura, posiblemente edificios públicos tales como templos, termas, estructuras de hábitat etc».

INVESTIGACIÓN
Los científicos consideran que «la acción ha sido ejecutada en pocos días, de forma apresurada, que las zanjas más amplias y los pozos o arquetas han sido removidos y tapados sistemáticamente pero manifestando superficialmente la evidencia del daño patrimonial».

Juan Pedro Bellón explica que el proyecto de investigación que el equipo del que forma parte iba a emprender «se ve afectado también por esta destrucción sin precedentes, obligándonos a replantear nuestros objetivos».

«Manifestamos la necesidad de garantizar la protección patrimonial del sitio a través de su declaración como Bien de Interés Cultural para evitar, en lo posible, afecciones como la aquí presentada y nos ponemos a disposición de las autoridades competentes», asegura Bellón.