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3 de abril de 2017

La Guardia Civil y la Interpol frustran la subasta de una joya arqueológica de Alcalá de Henares

La subasta del "Relieve de la Templaza" del S. XV iba a tener lugar en Londres y se paralizó tras la intervención de las autoridades policiales.
No sabemos el valor que habría adquirido en el mercado, pero desde luego, la cifra hubiera sido alta teniendo en cuenta que hablamos de un “tesoro” de alabastro del Siglo XV. Hablamos del Relieve de la Templanza, una de las joyas del arte gótico tardío vinculadas a la Catedral Magistral de Alcalá de Henares. La pieza se encontraba en uno de los laterales del sepulcro del Cardenal Carrillo de Acuña, quien hizo grandes obras en Alcalá.

Podría estar fechada alrededor de 1489 y es obra del escultor Sebastián de Toledo, uno de los grandes escultores de la mitad del Siglo XV. La pieza se encontraba en uno de los laterales del sepulcro.

Tras la Guerra Civil y un posterior incendio que sufrió la Catedral de Alcalá, el sepulcro quedó muy dañado. Tanto, que aún puede verse su deterioro en el Museo de la Catedral hoy en día.

Lo que ocurrió es sencillo. Tras ese desastre, se produce un expolio y algunas de esas piezas desaparecen para siempre, otras acaban en el mercado negro del arte. Es así, como tras muchos años de pérdida, aparece en una Casa de Subastas de Londres. Es ahí, justo en ese momento, cuando la Guardia Civil y la Interpol intervienen para comunicárselo al Obispado de Alcalá quien interviene rápidamente intercediendo una denuncia y reclamando la pieza que había desaparecido durante años.

De hecho, la otra pieza que se ha conseguido recuperar es el Relieve de la Templanza que se situaba al otro lado del sepulcro. Estaba en el Museo de la Fundación Arresa, en Corella ( Navarra ). Sus responsables, tras conocer la investigación, la han cedido al Obispado de Alcalá a cambio de una réplica


Ahora, de lo que se trata es de recuperar ambas piezas de alabastro ya que estamos ante un tesoro arqueológico de la ciudad. He ahí, que el Obispado, en colaboración con otros miembros de la sociedad civil alcalaína hayan iniciado además una campaña de micromecenazgo para poder sufragar dichos gastos (el Obispado sufragará la mitad).

Entre esos nombres, por ejemplo, el de Arsenio Lope Huerta, historiador y ex alcalde de Alcalá de Henares, junto a Juan Miguel Prim, Vicario de Cultura de la Diócesis de Alcalá. La campaña ya está colgado en redes sociales a través de Hispano Nostra.

SOBRE EL ARZOBISPO CARILLO
El Arzobispo Alonso Carrillo de Acuña murió en Alcalá de Henares el 1 de junio de 1482, siendo enterrado en la Capilla Mayor del Convento franciscano de Santa María de Jesús –vulgo “de San Diego”–, por él fundado. Su sepulcro lo realizaría el maestro Sebastián de Toledo. Se instala en el centro del presbiterio, aunque años después será trasladado al lado del Evangelio. Allí permanece hasta la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX.

Sus restos son exhumados el 11 de junio de 1856 y trasladados a la Magistral junto con las piezas del sepulcro, que habían permanecido desmontadas y arrinconadas en el antiguo Convento, utilizado en ese momento como Cuartel. El 6 de septiembre de 1857 concluye la restauración del sepulcro del arzobispo Carrillo, que queda instalado a los pies de la nave central de la Magistral. El sepulcro se conservaba íntegro, pero en su lugar original sólo puede verse una losa en el suelo nada más entrar en la Catedral. Tras los daños sufridos en la Guerra Civil y un incendio desaparecen esas piezas (foto superior facilitada por el Obispado con restos del techo de la Catedral sobre el sepulcro. Actualmente puede verse en el Museo de la Catedral Magistral.

(Fuente: La luna de Alcalá / Raúl Pacheco)

23 de enero de 2017

Golpe al expolio de arte en Europa: 75 detenidos y 3.561 piezas recuperadas

España y Chipre han liderado la operación "Pandora" en la que han participado 18 países. Solo en Murcia se han hallado 500 obras robadas del Museo Arqueológico Regional.
Monedas de diferentes procedencias recuperadas en la operación policial "Pandora". FOTO: MINISTERIO DEL INTERIOR
España y Chipre han liderado la operación policial Pandora contra el expolio de obras de arte en la que han participado 18 países europeos y que se ha saldado con 75 detenidos y 3.561 piezas recuperadas, más de la mitad arqueológicas, entre ellas, 500 halladas en Murcia por la Guardia Civil, 19 de las cuales fueron robadas en 2014 del Museo Arqueológico Regional.

Son datos que ha hecho públicos el Ministerio del Interior para dar a conocer el balance de la operación Pandora, desarrollada entre octubre y noviembre del pasado año con una fase de acción común llevada a cabo entre el 17 y el 23 de noviembre.

MÁS DE 48.000 PERSONAS INVESTIGADAS
Con el apoyo de Europol, Interpol, la Unesco y la Organización Mundial de Aduanas, durante esta intervención para luchar contra el tráfico ilícito de bienes culturales y el robo de obras de arte, se ha investigado a un total de 48.587 personas e inspeccionado 29.340 vehículos y 50 buques, lo que ha permitido abrir 92 nuevas investigaciones en esta materia.

En España, el trabajo de la Guardia Civil y la Policía Nacional derivó en seis actuaciones judiciales, 84 administrativas y 21 investigaciones abiertas. Dentro de esas intervenciones destaca la verificación de anuncios sospechosos en Internet, que permitió la incautación de más de 400 monedas de origen ilegal de diferentes periodos y orígenes. Para las actuaciones en España, los dos cuerpos policiales han contado con la colaboración del Servicio de Vigilancia Aduanera, el Ministerio de Cultura y la Iglesia.

La Policía griega, por su parte, se ha incautado de parte de una lápida de mármol otomano y una imagen post bizantina del siglo XVIII de San Jorge y otros dos santos, además de dos objetos de la época bizantina.

En la operación Pandora han participado Austria, Bélgica, Bulgaria, Bosnia y Herzegovina, Chipre, Croacia, Alemania, Grecia, Italia, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía, Serbia, España, Suiza y Reino Unido, liderados por España y Chipre.

ESPECIAL ATENCIÓN A PAÍSES EN CONFLICTO
La operación se ha centrado en el expolio cultural (tanto en el mar como en tierra), el tráfico ilícito de bienes culturales (con especial atención a los bienes procedentes de países en conflicto) y el robo cultural con el fin de mejorar el conocimiento sobre los grupos delictivos que se dedican al robo y explotación cultural, e identificar los posibles vínculos con otras áreas criminales.

Según Interior, Europol ha apoyado esta acción con expertos operativos y analíticos e Interpol puso a disposición de los agentes su base de datos, que cuenta con 50.000 objetos de arte registrados robados, lo que permitió proporcionar una rápida respuesta sobre la procedencia lícita de los cientos de objetos culturales controlados durante las investigaciones.

La Organización Mundial de Aduanas ha prestado su apoyo a los países participantes alertando a todas las instituciones aduaneras de las acciones en curso, mientras que la Unesco ha asesorado a los países participantes en la operación.

(Fuente: ABC / EFE)

16 de enero de 2017

Sevilla es la provincia con más investigaciones por expolio arqueológico

La Fiscalía advierte de la existencia de redes que roban piezas en yacimientos para venderlas en el mercado negro. Además del valor en sí de las piezas, Javier Rufino advierte del daño irreparable que causan los expoliadores alterando, y en ocasiones destruyendo, la información histórica que ofrecen   los yacimientos.
Javier Rufino. Fiscal de Medio Ambiente. FOTO: ROCÏO RUÍZ
Sevilla es la provincia de España que mayor número de casos judiciales tramita de expolio arqueológico. Durante los dos pasados años, la Fiscalía de Medio Ambiente Urbanismo y Patrimonio Histórico de Sevilla abrió 120 diligencias de investigación. Y entre ellas, se incoaron 14 por delitos contra el patrimonio arqueológico que acabaron en 11 sentencias. Son pocos casos respecto al total de investigaciones del Ministerio Público. Aún así, según el fiscal delegado de Medio Ambiente, Javier Rufino, siguen siendo «superiores» a los de cualquier otra provincia de España ya que Andalucía y, en especial Sevilla, es la zona de España donde hay más yacimientos arqueológicos, cuyo expolio preocupa a la Fiscalía. 

El hecho de que sea Andalucía la zona donde hay más actividad ilícita de este tipo tiene una clara explicación: la extensión territorial y que hay más afición por estas prácticas. Aunque también se descubre más porque, según el fiscal, las autoridades policiales actúan con diligencia en su lucha contra este tipo de prácticas.

REDES ORGANIZADAS
No obstante, según Javier Rufino reconoce que muchos de estos robos no afloran porque se trata de un delito difícil de descubrir por la «clandestinidad» en la que los llamados «detectoristas» de restos arqueológicos se mueven. Se trata de «redes organizadas» de personas que con aparatos detectores acuden a las zonas donde pueden encontrar piezas arqueológicas y, en general, restos de gran valor.

Según el fiscal, a veces se encuentran con organizaciones dedicadas al expolio que proceden de fuera de Andalucía y que acuden a una determinada zona a intentar expoliarla. «Vienen a buscar porque en Andalucía hay muchos yacimientos», alerta el fiscal de Medio Ambiente, que está especialmente preocupado por estas actividades ilícitas y, sobre todo, por el escaso nivel de éxito que obtienen en comparación con otros delitos. «Mucha gente consigue la impunidad porque la característica del delito facilita mucho su comisión y la impunidad», advierte Rufino que también recuerda que en estos casos se encuentran con otro problema añadido, el de la prescripción. Y es que este tipo de delitos prescriben a los cinco años (hasta el año 2010 era a los tres años). Y ello provoca también que, en muchos casos, al no poder determinar cuándo se produjo esa expoliación ni la procedencia exacta, no puedan investigarlo porque ha «caducado» pese a que se trata de delitos que son castigados con penas de prisión de entre seis meses y tres años.

POR LA NOCHE Y EN ZONAS DE DIFÍCIL ACCESO 
El modus operandi de estas actividades hace que resulte dificultoso destapar estas redes: normalmente se producen en zonas agrícolas de difícil acceso y tienen lugar de noche. Para ello, cuentan con determinados aparatos, los detectores, algunos de los cuales son tan sofisticados que incluso discriminan entre distintos tipos de metales o bien son capaces de detectar la profundidad a la que está enterrada la pieza.

Normalmente, la mecánica que emplean los expoliadores consiste en que un individuo se encarga de señalar el lugar dónde puede haber una pieza valiosa. Y luego, cuando es de noche y no hay peligro de ser observado, el cómplice acude a la zona a expoliar. A veces han detenido a algunos «in fraganti» con el pico y la azada. Así ocurrió en un caso reciente en el que descubrieron a varios expoliadores que llevaban en el coche la azada y hasta el detector. Y en esa ocasión, como casi siempre, procedían de fuera.

GRAN CANTIDAD DE DINERO
También hay veces en que la Guardia Civil detecta algunas piezas de dudosa procedencia en mercadillos o en otras ocasiones descubren en viviendas restos de yacimientos de los que se desconoce su procedencia. Otras veces es difícil saber desde cuando tienen en su propiedad los restos. Pero el hecho de que la mayoría de los supuestos expoliadores procedan de otras ciudades u otros países se justifica en la gran cantidad de dinero que se mueve. Y es que, según Rufino, el tráfico ilegal de obras de arte, es uno de los sectores que más dinero moviliza por detrás de la droga, la prostitución o las armas.

Por eso hay redes dedicadas a buscar esas piezas arqueológicas para luego colocarlas en el mercado negro fuera de España. «Hay personas que están dispuestas a pagar mucho dinero por esas piezas», alerta Rufino, que recuerda que hay investigaciones internacionales que han llegado a apuntar que muchas de las piezas legales que se venden en conocidas casas de subastas procedían del expolio. «Es difícil saber si eso puede ocurrir realmente», dice.

CONSECUENCIAS NEFASTAS
Independientemente de esas dudas que podrían servir de argumento para una película de intriga, Rufino advierte de otras consecuencias nefastas del expolio arqueológico. Cuando se produce un robo de este tipo, la cuestión no es sólo el valor de la pieza robada, sino que se remueve el citado yacimiento arqueológico y se produce una alteración de la información histórica que ese descubrimiento puede proporcionar ya que, al haber sido manipulado, el daño es «irreparable». Eso provoca que sea más difícil obtener información histórica fiable. Un problema añadido es el que la Fiscalía se encuentra a la hora de valorar las piezas robadas ya que necesita que un técnico, normalmente un perito de la Junta de Andalucía, realice esa valoración. Y a veces hay «criterios discordantes» entre unos y otros informes a la hora de valorar. Un impedimento más en la lucha contra las redes organizadas que expolian los yacimientos arqueológicos.

28 de noviembre de 2016

La Guardia Civil recupera 25 piezas arqueológicas de época romana en Guadalajara

Entre las piezas recuperadas en Jadraque destacan varias puntas de lanza, una cruz metálica, cuencos de cerámica gris y roja (terra sigillata) y seis fósiles, 
Las piezas se han depositado en el Museo de Guadalajara para determinar  su valoración histórica y económica.
La Guardia Civil de Guadalajara, en el marco de la operación 'Pandora', ha incautado en la zona de Jadraque 25 piezas arqueológicas y fósiles. Estos restos se encontraban en poder de una persona que comerciaba con ellos, procedentes de yacimientos arqueológicos.

La Guardia Civil ha llevado a cabo varias actuaciones policiales, en el último mes, relativas a la protección de bienes que integran el patrimonio histórico, con el objetivo de intensificar el control sobre la tenencia y comercialización de piezas con valor histórico.

Como fruto de estas actuaciones han sido localizadas e identificadas diversas piezas metálicas, cerámicas y fósiles que estaban en poder de una persona que comerciaba con ellas, por lo que fue denunciada por varias infracciones en materia de patrimonio histórico.

VALORACIÓN
Todas las piezas incautadas han sido puestas a disposición de la sección de patrimonio histórico de la Dirección Provincial de la Consejería de Educación Cultura y Deportes en Guadalajara y depositadas en el Museo Provincial de Guadalajara, donde serán sometidas a un posterior estudio que determinará, ente otras cuestiones, su valoración económica e histórica, elementos necesarios para graduar el valor de la sanción a imponer.

La tenencia de restos arqueológicos debe estar autorizada y controlada por la Administración y los hallazgos casuales deben ser comunicados, antes de 48 horas desde que se produzcan, al órgano competente en materia de patrimonio histórico o a cualquier cuartel de la Guardia Civil.

El uso del detector de metales está prohibido salvo que se disponga de permiso expedido por la Dirección Provincial de la Consejería de Educación Cultura y Deportes en Guadalajara y la recogida de restos fósiles debe, igualmente, contar con autorización administrativa.

(Fuente: El Diario / Europa Press)

19 de septiembre de 2016

Recuperan tres de las cuatro esculturas romanas desaparecidas hace más de un siglo en Bullas (Murcia)

Desde el año 2006, se han llevado a cabo numerosas investigaciones con la intención de encontrar su paradero.
Tras recibir el pasado jueves la noticia del hallazgo por la UCO, de tres de las cuatro estatuas encontradas hace un siglo en la Villa Romana Los Cantos, el Ayuntamiento de Bullas ha querido hacer público el agradecimiento a la Guardia Civil, arqueólogos, historiadores, investigadores y particulares de nuestra localidad que han trabajado durante años en la búsqueda de este tesoro arqueológico.

Estas esculturas, junto con la todavía desaparecida "niño de las uvas", de unos 2.000 años de antigüedad, forman parte de la historia de Bullas y remontan la localidad a sus orígenes más remotos como zona vitivinícola.

Desde su hallazgo y posterior pérdida, allá por los primeros años del siglo XX, amantes de la historia y el patrimonio de la localidad no han cesado en el empeño de recuperarlas, con el deseo de que todos los vecinos de la localidad pudieran disfrutar de su incalculable valor artístico. Desde el año 2006, a través del Museo del Vino de Bullas, se han llevado a cabo numerosas investigaciones con la intención de encontrar su paradero, pues siempre hemos entendido que estas estatuas forman parte de nuestro patrimonio y es de justicia que se custodien en Bullas, pues forman parte de nuestra historia y vendrían a consumar el trabajo de reconstrucción y conservación que se inició hace años en el yacimiento de la Villa Romana de la localidad, como prueba de nuestro compromiso en la recuperación de este patrimonio, dice el Ayuntamiento en el comunicado.

Según declaraciones de la primera edil del municipio "todos los bulleros estamos de enhorabuena por este hallazgo, pues tras un siglo perdido, hemos encontrado una parte importante de nuestro patrimonio histórico. Ahora toca seguir buscando la estatua que falta y que tanta relevancia tiene para Bullas, pues representa, entre otras cosas, nuestra mayor insignia institucional, El Niño de las Uvas".

Desde el Ayuntamiento de Bullas ya se han iniciado los trámites para conseguir que estas esculturas sean devueltas al municipio, porque no se puede alcanzar en su magnitud todo el yacimiento de la Villa Romana, sin estas piezas que forman parte del conjunto arqueológico. Así, el pasado viernes la Alcaldesa solicitó una cita urgente con la Consejera de Cultura de la Región de Murcia para iniciar este proceso y conseguir entre todos que este tesoro arqueológico regrese cuanto antes a la localidad donde fue encontrado.

(Fuente: Murcia,com)

3 de mayo de 2016

Recuperan un pecio del siglo XIX en Benalmádena para evitar su expolio

Se trata de 'La Isabella', un bergantín inglés que transportaba estatuas de mármol italiano y se hundió junto a las playas de Benalmádena (Málaga).
Un momento del rescate de los restos frente a la costa de Benalmádena. FOTO: GUARDIA CIVIL.
La noche del 4 de marzo de 1855 el fuerte temporal que azotó el mar hizo naufragar al bergantín inglés 'La Isabella' frente a las costas de Benalmádena. En su interior, la nave albergaba estatuas de mármol italiano que trasladaba hasta Calcuta con el fin de ornamentar alguna mansión de dicha ciudad de la India. Ahora, los restos arqueológicos del pecio han sido recuperados por la Guardia Civil por el alto riesgo de expolio que sufrían las piezas.

La Guardia Civil, en colaboración con personal del Centro de Arqueología Subacuática del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico y agentes pertenecientes al Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Benemérita, fueron los encargados de recuperar el tesoro marino que albergaba el pecio, protegido jurídicamente y catalogado como Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía desde al año 2009, según informó la Subdelegación del Gobierno en un comunicado.

LAS CORRIENTES DEJARON EL PECIO AL DESCUBIERTO
La decisión de actuar en este momento se adoptó debido a que las corrientes marinas de las últimas semanas en la zona y el consiguiente movimiento del fondo, dejaron ver con claridad los restos con el evidente peligro de expolio que ello suponía. El pecio se encontraba sumergido a ocho metros de profundidad, siendo accesible para cualquier submarinista, por lo que los agentes consultaron con la Delegación Territorial de Cultura, Turismo y Deporte de Málaga y con el Centro de Arqueología Subacuática del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, la posible extracción de las piezas para evitar que fueran expoliadas.

Bajo la supervisión de arqueólogos-buceadores del dicho instituto, los guardias civiles extrajeron dos círculos de mármol de 1,50 metros de diámetro, un peldaño de pizarra de 1,50 metros de longitud, varias losetas y un clavo de bronce de 0,50 metros de longitud. Debido al elevado peso de algunas piezas, los efectivos actuantes tuvieron que utilizar globos de reflote para elevarlos a la superficie.

Los restos arqueológicos fueros puestos a disposición de la Autoridad Territorial de Cultura de Málaga, realizándose nuevas mediciones y una actualización del estado del pecio, añadieron en la nota de prensa.

(Fuente: Diario Sur)

1 de abril de 2016

La Guardia Civil investiga la desaparición de una yesería mudéjar en los Reales Alcázares de Sevilla

La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil investiga el presunto robo de un hallazgo arqueológico crucial que se ha producido en uno de los camaranchones del Cuarto Real Alto del Alcázar, la zona de máxima seguridad del monumento, ya que se trata de las estancias de la Familia Real en el palacio sevillano.
La pieza desaparecida podría tener gran valor en el mercado negro.
Un paño de yesería que podría cambiar la historia de los Reales Alcázares de Sevilla ha desaparecido sin dejar rastro.

Según fuentes del caso, los hechos fueron denunciados por el director anterior, Jacinto Pérez Elliot, en la primavera del año pasado. Pérez se dirigió a la Guardia Civil para poner en su conocimiento que un paño de yesería de gran valor había desaparecido del lugar en el que había sido descubierto por el arquitecto Antonio Almagro, que estaba realizando una investigación sobre el Palacio Mudéjar y que fue quien dio con esta pieza única. Almagro también se dirigió a la Guardia Civil poco después, en cuanto tuvo conocimiento de lo sucedido, para ofrecer detalles a los agentes sobre el descubrimiento, que, en su opinión, podría demostrar que el Palacio de Pedro I tuvo en su origen tres plantas, y no las dos con que lo conocemos en la actualidad. A partir de ahí se inició una investigación que dura ya un año y de la que apenas han trascendido detalles sobre la forma en que desaparecieron las piezas. Las mismas fuentes sostienen que se trata de una yesería mudéjar de gran valor en el mercado negro, pero hasta ahora no hay ninguna hipótesis clara sobre el «modus operandi» del supuesto robo.

La Guardia Civil ha tomado ya declaración a los dos últimos directores del monumento, el propio Jacinto Pérez y la actual, Isabel Rodríguez, nombrada por el nuevo alcalde, Juan Espadas. Ambos han certificado que en la zona donde se produjo el hallazgo y la posterior desaparición sólo actúan personas acreditadas expresamente para ello. A partir de ahí, los agentes de la UCO han interrogado a diez personas más, la mayoría de ellas trabajadores del Alcázar y de la empresa a la que el monumento tiene subcontratados los trabajos de restauración, Bellido. De esta última compañía han sido citados exactamente cuatro empleados. Pero las pesquisas llevadas a cabo hasta ahora no han servido para aclarar cómo pudo desaparecer de allí un vestigio de tanto valor y de considerable tamaño –el paño es de 50 por 30 centímetros- sin que nadie se haya dado cuenta, ya que, en efecto, esas estancias del Alcázar no sólo están protegidas por la empresa de seguridad contratada por el Patronato, sino que también tiene vigilancia policial al tratarse de las estancias de la Casa Real.

Desde la actual dirección del Alcázar se ha llevado con secretismo todo este asunto, ya que el presunto robo pone en serias dudas las medidas de seguridad del monumento, que tiene casi un millón y medio de visitantes al año y, con los servicios que hay actualmente contratados, sufre una clara insuficiencia de personal para poder llevar a cabo su correcta protección. El gobierno municipal de Juan Espadas informó a los miembros del Patronato, donde están representados todos los partidos municipales, y el arquitecto que descubrió la yesería, Antonio Almagro, también ha denunciado en algunos foros la situación, pero hasta el momento la noticia no había trascendido porque se pidió a los empleados que tuvieran discreción con un asunto tan delicado. Los agentes que llevan a cabo la investigación siguen tomando declaraciones a empleados y directivos para saber qué personas tenían exactamente permiso para acceder a ese espacio, ya que se trata de una parte del Alcázar que no es accesible para el público y que tiene grandes controles de seguridad, por lo que las primeras diligencias se dirigen a esclarecer quiénes eran los habilitados para entrar en el camaranchón y si existe algún control de acceso que registre las entradas y salidas, con sus correspondientes horarios a ese cuarto durante los días en los que se sospecha que se produjo el robo.

Lo que ya está confirmado es que en el sitio donde se halló el paño no hay cámaras, por lo que los agentes sólo se pueden remitir al control de entrada que llevaba el jefe de seguridad de Patrimonio Nacional, que ya no está destinado en este puesto.

21 de diciembre de 2015

La Guardia Civil recupera en Murcia cinco ánforas romanas de los siglos II-III d.C.

La Guardia Civil de la Región de Murcia, en colaboración con el Servicio de Arqueología del Ayuntamiento de Águilas, ha recuperado cinco ánforas y fragmentos de las mismas que datan del periodo comprendido entre los siglos II a.C. y III d.C. Las piezas recuperadas, que provienen del fondo marino de las costas murcianas, han quedado depositadas en los museos arqueológicos de Águilas y Mazarrón.
LA Guardia Civil evita que las ánforas terminen en una subasta ilegal de obras de arte. FOTO: EUROPA PRESS.
La operación 'DRESSEL' está enmarcada en el 'Plan para la defensa del Patrimonio Histórico Español', puesto en marcha por la Guardia Civil y que ha llevado consigo la realización de dispositivos específicos de servicio al objeto de incrementar la seguridad del Patrimonio Histórico Español y reducir la actividad delictiva en este sector, según explica la fuentes de la Benemérita en comunicado de prensa.

OFERTADAS EN UNA SALA DE SUBASTAS
La Guardia Civil inició la investigación tras detectar que, en Águilas, varias piezas de atrezo y coleccionismo con un supuesto alto valor arqueológico iban a ser ofertadas de forma inminente en una sala de subastas. Tras obtener todos los indicios necesarios, los investigadores han intervenido justo a tiempo para frustrar la venta de los objetos históricos y, de ese modo, incorporarlos al Patrimonio Histórico de la Región de Murcia.


Paralelamente a la investigación, la Benemérita realizó una segunda actuación, enmarcada también en la operación, al contactar con el poseedor de otras piezas de elevado valor histórico, quién, voluntariamente, ha entregado a los investigadores otras dos ánforas, debido a que desconocía que su tenencia podría constituir una infracción administrativa.

Otras restos de ánforas, también con elevado valor histórico, han sido incautadas por la Guardia Civil en Mazarrón, tras ser entregados voluntariamente por sus poseedores.

Las ánforas incautadas han sido depositadas en los respectivos museos arqueológicos de Águilas y Mazarrón donde, tras ser restauradas para su óptima conservación, se expondrán al público. Su estado de conservación es relativamente bueno y se estima que en un breve espacio de tiempo podrán exponerse en las instalaciones municipales.

Según los Servicios Arqueológicos de Mazarrón, la tipología de las Dressel 20 halladas en la operación pudiera corresponderse con las que ya fueron entregadas, en septiembre de 2014, por decomiso de restos cerámicos de ánforas romanas en Mazarrón por parte de la Guardia Civil, también depositadas en el Museo Arqueológico Municipal de Mazarrón denominado 'Factoría Romana de Salazones'.

La Guardia Civil ha elaborado los correspondientes informes que han sido remitidos al Servicio de Patrimonio Histórico de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia (CARM), que determinará las posibles sanciones que les pudieran corresponder a las personas relacionadas con las ánforas recuperadas.

15 de diciembre de 2015

Imputadas dos personas por dañar un yacimiento arqueológico íbero en Teba (Málaga)

Los imputados pretendían construir un camino de acceso a una de las parcelas colindantes sin contar con las licencias del Ayuntamiento y de Cultura. Los daños en el yacimiento ibérico de Los Castillejos son irreparables, ya que dicha actuación ha supuesto tanto su deterioro como la pérdida de información histórica, según la Guardia Civil
Dos vecinos de la localidad malagueña de Teba han sido imputados como supuestos autores de un delito contra el patrimonio histórico por ocasionar daños en el yacimiento arqueológico Los Castillejos, uno de los recintos ibéricos mejor conservados del sur peninsular.

CONSTRUIR UN CAMINO
Los imputados pretendían construir un camino de acceso a una de las parcelas colindantes, según ha informado el Instituto Armado en un comunicado. La investigación se inició a raíz de la denuncia presentada por la Asociación para la Defensa del Patrimonio Histórico de Teba que alertaba de que se habían producido daños en el citado yacimiento.

Los agentes, en colaboración con el servicio de Arqueología de la Delegación de la Consejería de Cultura en Málaga, determinaron que se habían producido agresiones tanto en la zona oriental como en la occidental del yacimiento.

Además, comprobaron que sobre uno de los dos polígonos en que se divide dicho yacimiento se había realizado una remoción superficial del terreno tras la que había aflorado abundante material cerámico pintado de la época íbera, sigillatas romanas, así como otros materiales de construcción que pudieron formar parte de estructuras de la época.

CON UNA RETROEXCAVADORA
Fruto de las investigaciones se identificó a un maquinista vecino de Teba que, con una retroexcavadora, había realizado dichos trabajos por encargo de otro vecino, también de la misma localidad, con el fin de construir un camino de acceso a una de las parcelas situadas en la parte superior del Bien de Interés Cultural (BIC).

DAÑOS IRREPARABLES
Dichas obras carecían de las correspondientes autorizaciones administrativas, tanto del Ayuntamiento como de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía.

Las diligencias instruidas fueron entregadas en la Fiscalía de Medio Ambiente de Málaga que, a la vista de los hechos denunciados por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, ha presentado una querella contra los implicados por un supuesto delito contra el patrimonio histórico.

Este yacimiento es uno de los recintos fortificados ibéricos monumentales mejor conservados del sur peninsular y los daños son irreparables, ya que dicha actuación ha supuesto tanto su deterioro como la consiguiente pérdida de información histórica, según la Guardia Civil.

(Fuente: El Mundo)

25 de noviembre de 2015

Desmantelan en Málaga una red dedicada al comercio ilegal de ánforas de yacimientos arqueológicos subacuáticos

La Guardia Civil, en el marco de la operación ‘ANF-RED’, recuperó cinco ánforas, dos de ellas de más de 2.000 años de antigüedad, e imputó a cuatro personas por un delito de apropiación indebida de material arqueológico procedente de yacimientos subacuáticos de la costa malagueña.
El material arqueológico se ponía a la venta en Internet. FOTO: GUARDIA CIVIL.
La operación fue desarrollada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga y culminó con la recuperación de dos ánforas romanas datadas de entre la mitad del siglo I antes de Cristo y el final del I después de Cristo, otra púnica de mitad del siglo II antes de Cristo y dos jarras más, de origen medieval de época andalusí.

EMBARCACIÓN DE ARRASTRE
Las investigaciones se iniciaron cuando los agentes tuvieron conocimiento de que existían anuncios en Internet en los que se ponía a la venta material arqueológico subacuático de más de 2.000 años de antigüedad y en los que se especificaba que los objetos habían sido extraídos del mar en Málaga. El material era extraído de los fondos marinos por un patrón de una embarcación de arrastre de la provincia de Málaga y, posteriormente, otro de los imputados publicaba los anuncios en Internet para su venta, según ha informado la Guardia Civil en un comunicado.

Todos los implicados eran conscientes de que estaban realizando una actividad ilegal e, incluso, avisaban a los compradores de que, en caso de ser interceptados por la Guardia Civil, declarasen que habían obtenido el material a través de familiares. 

Una vez intervenidas y recuperadas dichas piezas, se contactó con el Centro de Arqueología Subacuática de la Junta de Andalucía para su correcta identificación y catalogación,confirmándose así su valor histórico.

Tras finalizar las diligencias policiales, las cuales fueron posteriormente entregadas a la Fiscalía de Medio Ambiente, el material incautado fue depositado en el Museo de Málaga.
(Fuente: El Adelantado / Europa Press)

20 de febrero de 2015

Diez 'buscatesoros', juzgados y condenados por expolio arqueológico en yacimientos de Cáceres

Con detectores de metales y azadas causaron daños en once yacimientos arqueológicos de la provincia. Cumplirán penas que suman más de 10 años de prisión y además Deberán pagar una indemnización de casi 128.000 euros a la Junta de Extremadura por los daños causados en estos espacios históricos.
Imagen policial de los objetos incautados entre los que predominan las monedas.
El Juzgado de lo Penal Número 2 ha condenado a diez personas que formaban una banda dedicada a expoliar yacimientos en la provincia de Cáceres. En total causaron daños en trece yacimientos. Han sido condenados a penas que van desde los seis meses a un año y siete meses de prisión por delitos contra el patrimonio, apropiación indebida y daños en yacimiento arqueológico. Deberán además pagar una indemnización de casi 128.000 euros a la Junta de Extremadura por los daños causados en estos espacios históricos.

Según ha probado el juez la banda, formada por Jesús Eduardo M. L.; José María C. L., José Antonio P. G.; Francisco A. V.; Francisco Manuel A. H; Sebastián A. V.; Jeremi C. O.; Juan Manuel S. V.; raúl T. L. y Francisco José C. G., acudían a los yacimientos provistos de detectores y azadas y realizaban remociones de terreno para apoderarse de piezas históricas que posteriormente conservaban en su casa o las vendían.

YACIMIENTOS AFECTADOS
Causaron daños en el yacimiento de Gamasillas (Villamesías); en la dehesa de Millares de Montes (Talayuela), que cuenta con una necrópolis de incineración romana y en La Berrocosa (Losar de la Vera), donde existen materiales arqueológicos de tipología romana.

También accedieron al paraje Dehesa de Valdebenito (Millanes), zona que pertenece a un área industrial de una villa romana y al de Casa del Tío Miguel (Portezuelo), asentamiento rural de cronología romana. 


Expoliaron otras como la villa romana de Monroy (Talaván), donde existe material de cronología romana; el yacimiento de San Albín (Santibáñez el Bajo), con ocupaciones constatadas desde la Edad de Bronce; el emplazamiento de Santa Marina La Vieja (Ahigal), zona con ocupaciones desde la prehistoria hasta la Edad Moderna o el paraje Las Cochineras (Jaraíz de la Vera), romano y visigodo. También robaron en el paraje de El Cordel del Ganado o de Herrunz de Abajo (ambos en Trujillo), este último de la época islámica.

La banda fue detenida en 2010 tras una investigación de la Guardia Civil. Recuperaron 7.500 objetos de gran valor. En los registros se les intervinieron efectos valorados en algunos casos en 30.000 euros.

(Fuente: El Periódico de Extremadura / Sira Rumbo Ortega)

5 de diciembre de 2014

La Guardia Civil trabaja con el Archivo de Indias de Sevilla para localizar a posibles cazatesoros en sus salas

"El Correo de Andalucía" entrevista a Jesús Gálvez, teniente coronel jefe del Grupo de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil, que asegura que los científicos contratados por Odyssey "pensaban que estaban haciendo un trabajo completamente legal". 
Teniente Coronel Jesús Gálvez.
Sevilla fue Puerto de Indias en la época del Descubrimiento. De aquel momento glorioso nos queda en la ciudad, entre otras cosas, un archivo en pleno Centro, desconocido para muchos sevillanos, que alberga en sus salas miles de documentos de incalculable valor. Algo, que, desgraciadamente, sí que conocen las empresas que dedican su tiempo, y esfuerzo, a localizar los tesoros de aquellos barcos que, hace siglos, nunca llegaron a puerto y que en sus maderas hundidas en el mar esconden, además de una historia, un botín

«El de Indias es el archivo más importante del mundo para conocer ese tráfico de barcos, no sólo a América sino a Asia», asegura Jesús Gálvez, teniente coronel jefe del Grupo de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil.

«Lo primero que hace un expoliador es acudir a los archivos. Por eso trabajamos estrechamente con el de Sevilla», dice.«Es fundamental localizar a los sospechosos», muchos de ellos están identificados, e intentar controlar «si realizan ellos las consultas o las hacen a través de otros». Esta no es una tarea fácil. 

«En el caso de Oddisey se valieron de una tercera persona, asentada aquí en Sevilla, de buena reputación, para contratar a unos científicos que pensaban que estaban haciendo un trabajo perfectamente legal», apunta Gálvez. Por ello, la arqueología subacuática es una de las áreas donde más trabaja este grupo de la Guardia Civil en Andalucía.

600 ACTUACIONES ANUALES
Además, particularmente en Sevilla se produce «muchísimo el expolio de arqueología terrestre». De hecho, se dan tantos robos, que el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) realiza «500 o 600 actuaciones anuales» en todo el país, principalmente de personas que localizan con el detector de metales intentando expoliar un yacimiento.

Para Gálvez, lo «fundamental» es la prevención. «Una vez que se produce el daño sobre el bien cultural y se descontextualiza, es muy complicado saber su origen», explica. En Andalucía, por ejemplo, «se expolian desde monedas a torsos romanos. Bienes que se venden muy fácilmente a nivel internacional».

UN MERCADO GLOBALIZADO
Y es que el mercado de obras de arte se ha globalizado. Por este motivo, la Guardia Civil mantiene reuniones internacionales, como la que tuvo lugar ayer en Sevilla, «para estrechar lazos de colaboración». Las obras de arte se mueven en los grandes mercados internacionales, que están en EEUU, Reino Unido y Bélgica, principalmente. Es decir, «países ricos» y en el caso de los estadounidenses, «con poca historia y mucho interés por tener antigüedades».

Aún así, el trabajo desarrollado durante estos años da su fruto. Y de lo conocido, puesto que hay mucho patrimonio que no está catalogado, «se recupera en torno al 70-80 por ciento tras muchos años de trabajo». Prueba de ello es que entre los mayores logros que cuentan en su haber, junto a la recuperación del medio millón de monedas del Oddysey, está la reciente localización de un tapiz sustraído en un pueblo de Huesca en 1979 por Erik el Belga, autor del robo de más de 6.000 obras de arte sacro.

29 de mayo de 2014

La Guardia Civil recupera en Cartagena dos cañones del siglo XVIII y restos arqueológicos romanos

La Guardia Civil ha recuperado dos cañones del siglo XVIII y hasta tres piedras de la época romana que se encontraban en una chatarrería y en una nave industrial, respectivamente. La operación llevada a cabo por la Benemérita se ha saldado con la imputación de una persona por un supuesto delito de apropiación indebida.
Un agente analiza una de las piezas romanas para redactar el correspondiente informe policial. Foto: LA OPINIÓN.
Según fuentes de la Guardia Civil, la colaboración ciudadana ha sido fundamental en la operación, ya que gracias a vecinos de ambas instalaciones, guardias civiles del equipo ROCA y del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de Cartagena obtuvieron una valiosa información sobre la situación supuestamente irregular de las diversas piezas de un elevado valor histórico que se hallaban en la zona de la ciudad portuaria, por lo que se inició una investigación para esclarecer los hechos.

Los guardias civiles establecieron la primera línea de investigación sobre dos cañones con cientos de años de antigüedad que se hallaban en un establecimiento de gestión de residuos metálicos de Cartagena.

Poco después, los investigadores también hallaron en una nave industrial de la ciudad tres piezas consistentes en una basa toscana, una pileta y un sillar desbastado, todos de la época romana y de un valor arqueológico que aún está por determinar.


PLAN PARA LA DEFENSA DEL PATRIMONIO HISTÓRICO
Una operación que está enmarcada en el ´Plan para la defensa del Patrimonio Histórico Español´ puesto en marcha por la Guardia Civil y que ha llevado consigo la realización de diversos dispositivos específicos de servicio al objeto de incrementar la seguridad del Patrimonio Histórico y reducir la actividad delictiva en este sector.

Así, la Guardia Civil se coordinó con el Servicio de Patrimonio Histórico de la Región de Murcia para concretar la antigüedad de los restos hallados y levantar la correspondiente acta de incautación y depósito de los efectos. Por este motivo, los cañones y las piezas arqueológicas de época romana han sido incautados y depositados de forma cautelar en el Museo Arqueológico Municipal cartagenero para custodiarlos y evitar su deterioro mientras se determina su titularidad catalogando los objetos.

Durante la investigación, los guardias civiles detectaron que el ahora imputado, supuestamente, ofertaba las piezas incautadas para su venta. De esta forma, al carecer de la preceptiva documentación que acreditara la titularidad de los cañones y los restos arqueológicos, la Benemérita ha procedido a la imputación de la persona en cuyo poder se hallaban los efectos, como presunta autora de delito de apropiación indebida.

El acusado, todas las piezas incautadas y las diligencias instruidas han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Cartagena, que llevará las riendas del caso.

(Fuente: La Opinión de Murcia / S.G.)

2 de enero de 2014

Los expolios hacen de 2013 uno de los peores años para el Patrimonio Arqueológico

La impunidad asiste a los expoliadores. Según datos de la policía, 2013 ha sido uno de los peores años para el Patrimonio arqueológico. Los expoliadores fichados son unos 1.500, entre ellos unos 200 son auténticos reincidentes
La Guardia Civil presenta las piezas recuperadas en la operación denominada 'Helmet',

 desarrollada en la provincia de Zaragoza, donde ha recuperado más de 4.000 piezas arqueológicas 
pertenecientes a diversas culturas. / ULY MARTIN

El hombre yacía en el suelo haciéndose el muerto. Un infarto lo había fulminado. O eso gritó antes de desmayarse. Al llegar la ambulancia, cambió el diagnóstico: “Lo que usted tiene es a la Guardia Civil en casa”. La anécdota la recuerda un agente del Grupo de Patrimonio Histórico de la UCO (Unidad Central Operativa) que registró el hogar del señor, cuyo problema era otro: ¿cómo justificar las monedas antiguas, el detector de metales y los demás objetos sospechosos que abarrotaban la vivienda?

Más de 9.000 fueron las piezas arqueológicas que los agentes requisaron entonces en la llamada Operación Necrópolis, que provocó 12 detenciones por presunto expolio. La Guardia Civil llegó a fotografiarlos mientras, sentados en un bar, se jactaban de su botín. ¿Qué castigo judicial recibieron? Ninguno.

Tampoco, de momento, ha pagado por su crimen arqueológico el jubilado detenido en marzo en la llamada Operación Helmet por llevarse 4.000 piezas celtíberas en Aragón. Ni siquiera acaban en sentencia, en realidad, la mayoría de las entre 300 y 500 denuncias por expolio que cada año remite el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) a la Guardia Civil (que en 2012 recibió un total de 3.305). A falta de cerrar las estadísticas de 2013, la impresión es que ha sido uno de los peores años que se recuerdan en la materia, coronado el viernes con la detención de dos personas acusadas de saquear el yacimiento de Tiermes, en Soria.

“Sentencias hay pocas, muy pocas. Lo que hay es un gran sobreseimiento”, explica Ana María Yañez, jurista especializada en Patrimonio y profesora de la Complutense. Tanto que, a veces, se ha llegado a devolver las piezas al supuesto expoliador.

DEMOSTRAR LA PROCEDENCIA DE LAS PIEZAS
Una de las claves está en las exigencias de los jueces: el patrimonio arqueológico no es como el Cluedo; no basta con encontrar el arma del delito y su culpable. O se demuestran procedencia y momento del expolio de cada objeto o la puerta hacia la conclusión del caso permanece cerrada. “Es imposible hoy por hoy, con los medios que tenemos, lograrlo. Hemos controlado a mucha gente y la hemos dejado. Son malos, pero no podemos demostrarlo”, explica el guardia civil de la anécdota. Los malos fichados son unos 1.500. Entre ellos, unos 200 son auténticos reincidentes.


Mientras el agente habla, por su ordenador van pasando fotos y vídeos de hombres con detectores de metales, volcados en la caza ilícita del patrimonio. Es el fruto de horas y horas de espiar el trabajo de los expoliadores. Y la cosa da para un largo historial de anécdotas. Como los dibujos chapuceros de un sepulcro que un museo extranjero recibió en 1990. “I have a tomb tartesica. For sale. I am sorry. My inglis is very beed[SIC]”, agregaba el hombre que había en un torpe intento de vender su botín.

Cuanto los sospechosos terminan su trabajo, la Guardia Civil lleva a cabo una inspección ocular. Y vuelve con un arqueólogo para determinar si se trata de un yacimiento y el alcance de los daños. Cosa distinta, obviamente, es saber qué se han llevado los expoliadores.


 “El patrimonio arqueológico normalmente está oculto. Y su desaparición pasa inadvertida", asegura Yáñez. “Jurídicamente, es más complejo de defender. Muchas veces el juez entiende que el expoliador no conocía el valor de lo que se llevaba”, añade Carmen Acedo, abogada del Estado. Más aún si, como puede suceder, el yacimiento era un enigma incluso para las autoridades.

LOS "SEUDOCIENTÍFICOS" SON LOS MÁS PELIGROSOS
Conocido de sobra en cambio es el perfil del enemigo, como detalla un comandante de la Guardia Civil: “Siempre son los mismos. El aficionado, el seudocientífico y el profesional, el más peligroso. Va a destrozar el yacimiento y conseguir lo que para él tiene valor. Se mueven en grupos, lejos de su casa, a menudo entre semana”. Todo ello, con georradares y tecnologías dignas de un Indiana Jones contemporáneo. Los agentes tienen bien definido el kit del buen expoliador: mapas repletos de x, manuales de historia, monedas, artículos. Y el omnipresente detector.

El instrumento se puede adquirironline o en un centro comercial por pocos cientos de euros. ¿No lo tendrán los expoliadores demasiado fácil? "No se puede comparar con un arma. Pero algunas regiones exigen una licencia para usarlo en un yacimiento. Sería interesante plantearlo a nivel nacional”, defiende Yañez.


CREACIÓN DEL "DELITO DE EXPOLIO"
Además de ello, la Guardia Civil agradecería la creación de un delito de expolio, que integre las sanciones administrativas. De momento, deben conformarse con una definición genérica en la ley 16/85, que reformó la Protección del Patrimonio Histórico. El delito no existe en el Código Penal. De ahí que la Guardia Civil se agarre a otros crímenes: daños, contrabando, etc. “Ayudaría mucho”, reconoce Ignacio Rodríguez Temiño, director del conjunto arqueológico de Carmona y autor del libroIndiana Jones sin futuro. La lucha contra el expolio del patrimonio arqueológico. “Es un bien no renovable”, añade. Rodríguez aclara que no hacen falta alarmismos, aunque sí define otro problema: “La ley ofrece un marco para intervenir. Pero la lucha contra el expolio nunca ha sido una prioridad. No ha habido ni medios técnicos ni voluntad política”.

Desde luego no la hubo, por ejemplo, ante las alarmas de museos y fiscales alemanes ya en 2008 sobre dos decenas de cascos celtíberos que se iban a subastar en su país. Durante años, el Ministerio de Cultura hizo oídos sordos, y el tesoro acabó vendido, entre Múnich y Londres. “El problema es que ni la cúpula ni el pueblo están sensibilizados”, remata Rodríguez.

Precisamente allí se halla, según los expertos, el otro aliado del expolio. “Tenemos que ver el patrimonio como algo que nos pertenece a todos”, sugiere Carmen Marcos, subdirectora del —todavía— cerrado Museo Arquéológico Nacional. Y Elisa de Cabo de la Vega, subdirectora general de Patrimonio Histórico, remata: “El gran reto es la sensibilización, la mejor arma preventiva”. Traducido: más educación, más denuncias, más atención de autoridades y ciudadanos. Dicho así, suena fácil. Y podría ser una solución.

¿Bastará? Quién sabe, la vida no funciona como el Cluedo.

3 de octubre de 2013

Tres detenidos en León por el expolio de un arco románico de los Siglos XII-XIII para decorar un restaurante

La Guardia Civil ha recuperado un arco románico de medio punto de los siglos XII-XIII que había sido sustraído de su ubicación original en el monasterio en ruinas de Santa María de Nogales, próximo a la localidad leonesa de San Esteban de Nogales para decorar un restaurante.
Imagen del arco original antes de ser robado en el monasterio abandonado de Santa María de Nogales.
Hay tres personas implicadas entre los que se encuentra el propietario del establecimiento, el cual habría encargado el hurto del arco y la posterior instalación en su establecimiento a las otras dos personas.

La operación se inició el pasado mes de julio a raíz de la operación “Versus”, donde fue recuperado en la provincia de Sevilla una cabeza de mármol del siglo IV, perteneciente a un busto del Emperador romano Marco Aurelio, de gran valor histórico, sustraída en el mes de febrero de 2013 en lo alto del campanario de la iglesia parroquial de Quintana del Marco.


Posteriormente, los agentes pudieron constatar mediante los controles que se vienen realizando dentro del “Plan de Prevención e Investigación de los Delitos contra el Patrimonio y Patrimonio Histórico”, del Ministerio de Interior, para evitar el expolio, como se habían producido otro hecho similar en un monasterio en ruinas de Santa María de Nogales, próximo a la localidad leonesa de San Esteban de Nogales donde había sido expoliado un arco románico.

Los agentes observaron cómo el arco románico había sido expoliado mediante el uso de algún tipo de herramienta, posiblemente una barra de uña, desmontándolo dovela a dovela para poder reubicarlo con su forma original.

Posteriormente, se descubrió que el responsable de este hurto era el dueño de un restaurante-bodega típico de la zona leonesa que había mandado colocar nuevamente las dovelas del arco, aprovechando otra puerta con forma de arco que había en su establecimiento, quedando así como elemento de decoración arquitectónica.

Instalación ilícita
El citado arco del siglo XII-XIII, una vez cuidadosamente retirado de su ilícita instalación, ha sido entregado a la corporación municipal del Ayuntamiento de San Esteban de Nogales quedando a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de la Bañeza (León), donde se han entregado las correspondientes diligencias al efecto instruidas.






  • La Guardia Civil recuerda a la opinión pública que la Ley 16/85 de Patrimonio Histórico Español, prohíbe expresamente la búsqueda, sin autorización, de restos arqueológicos, así como, que si estos fueran hallados de forma casual, deben ser entregados inmediatamente a la administración. 
Fuente: León Noticias