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12 de septiembre de 2017

Nuevos hallazgos adelantan el origen del poblado íbero de Moixent al siglo V aC

Las excavaciones confirman una primera ocupación más antigua de lo que se pensaba y construcciones posteriores al yacimiento - Este verano se ha descubierto un quinto pendiente de oro, el primero desde 1928
Los arqueólogos han descubierto diferentes fases constructivas que dibujan una historia más compleja e intensa de la ciudad.
Los orígenes del yacimiento íbero de la Bastida de les Alcusses son más antiguos de lo que se pensaba. La última campaña anual de excavaciones arqueológicas desplegada este verano en Moixent (Valencia) ha confirmado la existencia de una primera ocupación que data del siglo V antes de Cristo y que fue totalmente arrasada para construir la muralla y las casas vecinas conocidas de anteriores excavaciones.

Hasta ahora estaba documentada la fundación de una ciudad a finales del siglo V antes de Cristo, destruida hacia el 330 a.C. de manera violenta. Las investigaciones del equipo interdisciplinar e internacional dirigido por Helena Bonet y Jaime Vives-Ferrándiz han documentado fases constructivas tanto anteriores como posteriores que dibujan una historia mucho más compleja e intensa, a tiempo que revelan nuevas incógnitas.

Los estudios siguen su curso y llevará todavía un tiempo acotar una cronología mucho más precisa. La entidad y el carácter de estas construcciones es suntuaria a tenor de los objetos que se han encontrado, puesto que se han recuperado tanto monturas como un bocado de caballo (parte de la brida que se introduce en la boca del animal para gobernarlo) o un pendiente de oro. Esta ocupación se localiza sólo en la zona oeste del asentamiento, que fue arrasada para construir el poblado que puede visitarse actualmente.

VARIAS OCUPACIONES
Las evidencias de restos de muros y suelos que se han visto sobre los hundimientos de las casas constatan que, después del abandono del poblado, hubo otra ocupación. Datar la misma y qué tipo de personas y motivaciones tuvieron es el objetivo de la investigación científica dirigida por el Servicio de Investigación del Museo de Prehistoria, dependiente de la Diputación de València, que financia los trabajos de excavación.

Uno de los hallazgos más significativos de esta campaña en el yacimiento de Moixent ha sido un pendiente de oro, característico de este periodo y poco frecuente de encontrar: desde 1928 no se había hallado ninguna pieza así, aunque es el quinto pendiente de oro que se descubre. Los otros cuatro aparecieron juntos en 1928 mientras se excavaba el sector central del yacimiento. Tirando del hilo de este hallazgo, que pertenecía al algún personaje de la élite, los investigadores tienen ahora que abordar la comprensión global del espacio de la zona oeste, donde se encontró la pieza, puesto que procede de un estrato sólo excavado parcialmente.

ENCLAVE EMBLEMÁTICO
El proyecto de investigación en la Bastida de les Alcusses trata de dar respuesta a dos preguntas: «¿Cómo fue la vida cotidiana durante los siglos V e IV a.C. en el valle del río Cànyoles?» y «¿Cómo se explica la fundación y el abandono de esta ciudad amurallada?».

El diputado de Cultura, Xavier Rius, ha trasladado su felicitación al equipo arqueológico «por su labor sostenida en el tiempo, que ha convertido el yacimiento de la Bastida en un enclave emblemático para el conocimiento y la interpretación de la cultura valenciana».

(Fuente: Levante)

4 de agosto de 2015

Identifican rituales íberos desconocidos en La Bastida de les Alcusses, en Moixent (Valencia)

Los trabajos en la excavación han permitido identificar un ritual de celebración, realizado entre el 375 y el 350 a.C., que consistía en quemar una puerta antigua y enterrarla, junto con armas, comida y semillas, bajo la nueva entrada, según ha explicado la directora del centro expositivo, Helena Bonet.
Imagen del conjunto de armas de cinco guerreros íberos hallados en el yacimiento en 2010. FOTO: EFE
Armas, semillas y alimentos de la época íbera son los últimos hallazgos del yacimiento arqueológico de la Bastida de les Alcusses en Moixent (Valencia), que se exhiben en el Museu de Prehistòria de la Diputación de Valencia y que han permitido conocer rituales de celebración de los íberos de los que no se tenía noticia hasta ahora.

Así, los trabajos en la excavación han permitido identificar un ritual de celebración, realizado entre el 375 y el 350 a.C., que consistía en quemar una puerta antigua y enterrarla, junto con armas, comida y semillas, bajo la nueva entrada, según ha explicado la directora del centro expositivo, Helena Bonet.

"Es un hallazgo extraordinario, porque nunca antes se había conocido un ritual ibérico de estas características", ha afirmado, por su parte, el coordinador de la excavación, Jaime Vives-Ferrándiz. El arqueólogo ha apuntado que entre los objetos encontrados destacan semillas de olivo, que han permitido saber que el ritual se celebró en verano, y madera fresca, algo "inusual", ya que habitualmente solo la madera quemada se conserva.

En el yacimiento se han hallado también cinco panoplias de guerrero, que incluían falcatas, escudos y lanzas, por lo que los investigadores han deducido que fueron cinco personajes importantes quienes "inauguraron" la puerta, ya que, según ha contado Vives-Ferrandiz, "no todos los íberos podían poseer armas".


La directora ha afirmado que este descubrimiento es "excepcional" y "uno de los más completos de la Bastida", en la que se empezó a excavar en 1928.

"REFERENTE MUNDIAL"
La investigación de estos hallazgos --que han sido restaurados-- comenzó en 2010 y concluyó este año, y en ella han trabajado diez profesionales.

La puerta oeste de la Bastida de les Alcusses --yacimiento en el que se encontró el célebre Guerrero de Moixent-- ha sido el lugar en el que se ha excavado. El conjunto arqueológico se corresponde a un 'oppidum' ibérico que estuvo ocupado entre finales del siglo V a.C. y el siglo IV a.C.

En la excavación han participado investigadores del Servicio de Investigación Prehistórica del Museu de Prehistòria, de la Universidad del País Vasco, de la Generalitat Valenciana, de la Universidad Autónoma de Madrid y del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El descubrimiento se presentará en un artículo en la revista 'Trabajos de Prehistoria', editada por el CSIC.

(Fuente: El Día / Europa Press)

22 de julio de 2014

Los arqueólogos encuentran un "edificio singular" en el poblado ibérico de La Bastida de Les Alcusses (Valencia)

Según el arqueólogo Jaime Vives, uno de los directores de la excavación, "el nuevo edificio desvela una arquitectura especial, en la que hay una escalera y decoraciones arquitectónicas con barro trabajado, enlucidas y encaladas --pintadas de blanco--". "Lo que es no lo sabemos, pero sí lo que no es. No es una casa o vivienda al uso, como las que ya se conocen. No hay nada igual en toda La Bastida, ni en los poblados coetáneos de la zona".
El poblado ibérico de Los Alcusses tiene una extensión de cuatro hectáreas, de las que ya se ha excavado un tercio.
Un equipo de 15 arqueólogos dirigido por Helena Bonet y Jaime Vives Ferrándiz ha finalizado la campaña de la Diputación de Valencia en 'La Bastida de les Alcusses' de Moixent y ha descubierto un nuevo edificio, según ha informado la corporación provincial en un comunicado.

La Diputación de Valencia ha explicado que La Bastida tiene una historia "compleja" en la que se diferencian con claridad cuatro fases distintas de ocupación o habitación. Desde hace casi 25 años, el Servicio de Investigación Prehistórica (SIP) desarrolla un proyecto de puesta en valor de la Bastida en colaboración con la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Moixent.

UN EDIFICIO SINGULAR
Las dimensiones del nuevo edificio descubierto en esta campaña aún no se pueden calcular porque sólo se ha sacado a la luz una fachada, un muro, "pero ya desvela una arquitectura especial, en la que hay una escalera y decoraciones arquitectónicas con barro trabajado, enlucidas y encaladas --pintadas de blanco--". "Lo que es no lo sabemos, pero sí lo que no es. No es una casa o vivienda al uso, como las que ya se conocen. No hay nada igual en toda La Bastida, ni en los poblados coetáneos de la zona", ha explicado el arqueólogo.

Jaime Vives ha comentado que aún falta investigar y comparar con más zonas, excavar más, para poder responder a los grandes interrogantes que ha abierto el descubrimiento de la singular construcción que presenta una planta inusual de lados redondeados.

Según ha explicado el codirector de la excavación, Jaime Vives, "después de tres años de excavación y estudio de las fases de habitación podemos aseverar que hay cuatro amortizaciones --o reformas-- de estructuras y es posible que también hayan sido habitadas por gentes distintas, sobre todo en las etapas anterior y posterior al gran incendio que arrasó y destruyó el poblado".

CUATRO ESTRUCTURAS URBANAS CONSECUTIVAS
Además, ha insistido en que los últimos hallazgos "no cambian" la cronología o fechas de ocupación con las que se estaba trabajando, desde finales del siglo V a. C. hasta mediados del IV a. C, sino que lo nuevo en esa franja temporal es "que hay más historia, hay más cosas que han pasado en un mismo poblado. Lo relevante es la certeza de que ha habido cuatro grandes estructuras urbanas sucesivas".

El poblado de La BAstida en el S. IV a.C.

El poblado de Les Alcusses, fundado por los íberos en la cima de la montaña, tiene una extensión de cuatro hectáreas, de las que ya han sido excavadas aproximadamente un tercio, y fue protegido por sus moradores por una muralla con cuatro puertas y tres torres.

OTRO EDIFICIO DE CRONOLOGÍA DISTINTA
Desde hace tres años, los trabajos de excavación se centran en las inmediaciones del Puerta Oeste, donde, además de detectar las fases de habitación, también han hallado un edificio singular, muy próximo al gran horno culinario descubierto el año pasado, aunque con cronología distinta.

Además, tras tres semanas de excavación, lo próximo es procesar toda la información, todas las piezas y hallazgos obtenidos. "Nos llevará meses estudiar todo el material y plantear una estrategia de excavación para ver el edificio en su totalidad y qué tiene realmente"ha señalado.

Casi todas las piezas halladas en la zona excavada son objetos cerámicos --tinajas, platos, ollas--, muchos de ellos con productos alimenticios entre los que abundan los higos. Asimismo, ha explicado que también han encontrado algunos objetos de metal --de plomo o bronce-- como algunas fíbulas --imperdibles para sujetar la ropa-- o pequeños punzones, pero en todo caso "son objetos muy fragmentados", ha apuntado Vives.

(Fuente: Europa Press)

29 de julio de 2013

Descubren un gran horno culinario en el poblado íbero de La Bastida de Moixent (Valencia)

La excavación, en la que han participado quince arqueólogos, también ha permitido el hallazgo de sierras, cinceles, taladros, lanzas y escudos
Uno de los técnicos mide el horno hallado estos días en el yacimiento de Moixent. Foto: DIPUTACIÓN DE VALENCIA
Los trabajos acometidos por el equipo de arqueólogos del Área de Cultura de la Diputación de Valencia en el poblado ibero La Bastida de les Alcusses del municipio valenciano Moixent han finalizado con el hallazgo de un gran horno culinario, de dos metros de diámetro, según ha informado la corporación provincial en un comunicado.

"Sus grandes dimensiones nos hacen pensar que daba servicio a una estructura social mayor a la familia, quizás a un barrio del poblado", ha destacado el arqueólogo del Servicio de Investigaciones Prehistóricas (SIP) de la institución provincial, Jaime Vives, codirector la excavación junto con la responsable del Museo de Prehistoria de Valencia y del SIP, Helena Bonet.

Tal como ha explicado Jaime Vives, "esta consideración es muy relevante puesto que estamos hablando de la existencia de estructuras sociales complejas, que superan el ámbito familiar o el del parentesco, que pueden aludir a relaciones de clientelas o servidumbres en las que unas elites controlaban otros grupos del oppidum", poblado fortificado.

La diputada provincial de Cultura, María Jesús Puchalt, ha destacado la "excelente labor" desarrollada por los arqueólogos del SIP. "Disponemos de un prestigioso equipo de profesionales y de unos magníficos proyectos de excavaciones que junto a la tradición de estudio e investigación prehistórica de la Diputación, que se remonta a 1927, hacen necesario un esfuerzo económico, a pesar de la difícil situación actual, con destino a la campaña arqueológica del SIP", ha manifestado Puchalt.

Precisamente, La Bastida, Monumento Histórico-Artístico desde 1931, centra una de las investigaciones pioneras desarrolladas por la Diputación de Valencia e iniciadas en 1928 de la mano de Isidro Ballester, entonces director del SIP.

PUESTA EN VALOR
Desde 1990, el SIP está llevando a cabo un proyecto de puesta en valor de la Bastida en colaboración con la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Moixent.

El poblado ibero de Les Alcusses, fundado en el siglo IV a.C. en la cima de la montaña, tiene una extensión de cuatro hectáreas, de las que ya han sido excavadas aproximadamente un tercio, y fue protegido por sus moradores por una muralla con cuatro puertas y tres torres.

Actualmente, los trabajos de excavación se centran en las inmediaciones del Puerta Oeste, donde, además de detectar el gran horno culinario, también se han hallado muchos objetos como sierras, taladros y cinceles, que indican que fue una zona de trabajo artesanal, y bastantes armas, lanzas y escudos, situados de manera dispersa en los suelos constatando, una vez más, el abandono violento del poblado.


TRES SEMANAS DE TRABAJO
Después de tres semanas de intenso trabajo, el equipo de arqueólogos de La Bastida, integrado por 13 universitarios de Valencia, Alicante y Madrid, ultiman el acondicionamiento de la excavación "para salvaguardar los recintos excavados y las estructuras halladas", explica Vives Ferrándiz.

Para ello, se cubre con tela geotextil las zonas a preservar del crecimiento de vegetación y de los agentes ambientales "que echarían a perder el trabajo desarrollado durante estas semanas", ha explicado el director de la excavación.

(Fuente: Europa Press)

14 de febrero de 2013

Recuperan piezas feno-púnicas en el yacimiento íbero de Carmoxen (Valencia)

La Sección de Estudios Arqueológicos Valencianos descubrió en el campo de trabajo de Moixent tres piezas de adscripción feno-púnica con dataciones que fluctúan entre los siglos IV y III a. de C. El ánfora restaurada estaba destinada a contener salazones u otros productos como aceite y vino.
José Aparicio junto al ánfora recuperada. Foto: Diputación de Valencia.
La actividad investigadora de la Diputación Provincial de Valencia, que comenzó oficialmente el año 1927, continua sin interrupción actualmente, tanto desde el Museo de Prehistoria como de su Sección de Estudios Arqueológicos Valencianos –SEAV-, estudiando científicamente los yacimientos arqueológicos valencianos, tras los trabajos de excavación correspondientes, así como los materiales que se obtienen en los mismos y que en realidad son los documentos que permiten la realización de los estudios.

Dichos materiales, además del estudio, exigen trabajos previos para su limpieza, dado que aparecen generalmente en el subsuelo cubiertos de tierra y, generalmente, con adherencias calcíticas que llevan las aguas al disolver las rocas y tierras calcáreas tan abundantes en nuestra Comunidad), consolidación y restauración subsiguiente.


Los frutos de Carmoxen

Los últimos trabajos se han realizado sobre materiales procedentes de las excavaciones de la Sección de Estudios Arqueológicos Valencianos en la ciudad ibérica de Carmoxen, en término de Moixent, en cuyo término municipal la dirección de la SEAV realizó la mayor parte de los trabajos que permitieron a La Bastida, el gran poblado ibérico destruido en el siglo IV antes de Cristo, convertirse en el gran museo arqueológico y lección permanente de Historia que es hoy.

Carmoxen, cuyo cementerio –necrópolis- ibérico ha proporcionado singulares materiales de la Etapa Orientalizante de la Escultura Ibérica, que aporta datos de primerísima mano para suponer la destrucción masiva de monumentos funerarios a través de la primera revolución social que registra nuestra historia, debe registrar también en su urbanismo rastros de dicho movimiento y, también y necesariamente, la evolución cronológico-cultural obtenida en la necrópolis.

Las excavaciones realizadas por la SEAV en esta ciudad así lo han constatado y las excavaciones del año pasado pusieron al descubierto tramas urbanas de dos ciudades superpuestas y la posibilidad de una tercera más profunda.

Los materiales también confirman las cronologías de la necrópolis pero, además, permiten recuperar singulares materiales arqueológicos, siendo, lo más espectacular, el hallazgo de tres ánforas de adscripción feno-púnicas con dataciones ahora en estudio pero que fluctúan entre los siglos IV y III a.C.

Primera ánfora restaurada

Una de las tres piezas ha sido restaurada hábilmente por el equipo que colabora con la SEAV, formado por Miquel Herrero Cortell, Clara Zanón Pastor, Nemesio Jiménez Jiménez y Laura Egido Alcaide, con estudios suficientes en la materia, titulación adecuada y la especialización precisa.

La pieza ahora restaurada y recompuesta es un ánfora destinada probablemente a contener salazones y se corresponde con la tipología T.8.2.1.1 de J. Ramón, aunque pudo contener otros productos como vino o aceite. Se encontró completa aunque agrietada por el peso de las tierras, lo que ha ocasionado un buen esfuerzo para eliminar sales y carbonatos para permitir su perfecto ajuste. Tiene forma cilíndrica con base apuntada y ensanchamiento en la parte próxima a ella -su tercio inferior- y dos asas de forma semicircular cerca del borde alargado y ligeramente exvasado al exterior.

Las excavaciones del SEAV

Las excavaciones arqueológicas que el SEAV de la Diputación de Valencia viene realizando en la ciudad ibérica de Carmoxen, situada en el término de Moixent (Valencia), dieron nuevos frutos en la campaña de 2012 en que se encontraron las primeras muestras de su trama urbana.

Desde principios de siglo es conocido este paraje por haberse encontrado en él uno de los más famosos tesoros de plata de época bárquida y, desde principios de los años setenta por las esculturas en piedra de época orientalizante, siglos VI y V antes de Cristo, que realizó la dirección del SEAV de la Diputación Provincial.

En esta necrópolis se enterraron los más pudientes habitantes del Castellaret, de ahí el interés de la Diputación de Valencia por adquirir el poblado y la necrópolis por ser uno de los conjuntos más importantes del mundo ibérico.

Hasta el momento no había sido posible su localización. La excavación en profundidad y en extensión había permitido recoger ingentes cantidades de cerámica ibérica y de importación griega desde el siglo VI al I antes de Cristo, pero entre tierras probablemente deslizadas por la ladera.

El primer recinto amurallado

En esta campaña se ha encontrado, ya, el primer recinto murado, con tres lienzos de piedra en seco en el primer nivel, uno de los cuales forma medianera con un segundo recinto.

Con más de un metro de alzada el zócalo, el resto se levantaba hasta la techumbre con adobes, con restos claros de los mismos. Se ha datado en el siglo III-II antes de Cristo.

Un tercer nivel contiene una nueva trama urbana, bajo la primera naturalmente, datada provisionalmente en los siglos IV y V. Dos ánforas de adscripción greco-púnicas, más cerámicas ática de figuras rojas y negras nos remiten a los siglos IV y V.

(Fuente: Diputación de Valencia)

29 de octubre de 2012

Localizan en Valencia el poblado íbero de Carmoxen

En la última fase de excavaciones se han localizado tres ánforas, probablemente fenicias, de los siglos IV y V a. de C. Junto con su cementerio (necrópolis) inmediato, en el Corral de Saus, el yacimiento de Moixent constituye uno de los conjuntos más completos y espectaculares del mundo ibérico.
El Dr. Aparicio Pérez con parte de su equipo examinan una de las piezas
halladas en la excavación. Foto: 
Las excavaciones arqueológicas que el Servicio de Arqueología de la Diputación Provincial de Valencia (SEAV) está realizando en la ciudad ibérica de Carmoxen, situada en término municipal de Moixent (Valencia), están dando sus frutos e iniciada la campaña de 2012, se han encontrado las primeras muestras de su trama urbana.

La ciudad, que se extiende por la ladera meridional de la Sierra de Engue elra en el Valle del Cáñoles, paraje conocido como Garmoixent o Gramogente en la actualidad, en la partida de La Solana, ocupa una superficie superior a los cien mil metros cuadrados. Junto con su cementerio (necrópolis) inmediato, en el Corral de Saus, constituye uno de los conjuntos más completos y espectaculares del mundo ibérico.

Situada en la cabecera del Río Cáñoles, valle que se extiende de oeste a este desde Albacete hasta la Ribera Alta, el paso más idóneo desde el Mediterráneo al centro peninsular y a Andalucía, de ahí que por aquí se trazara la Vía Augusta, forma conjunto con otras dos ciudades inmediatas, la Mola Torró o Sto. Domingo y el Frare. Cerca, la Bastida de les Alcusses, durante los siglos V y VI antes de Cristo, visible desde el Castellaret, compartió tiempo y debió mantener relaciones.

Paraje conocido desde principios de siglo
Desde principios de siglo es conocido este paraje por haberse encontrado en él uno de los más famosos tesoros de plata de época bárquida y, desde principios de los años setenta por las esculturas en piedra de época orientalizante, siglos VI y V antes de Cristo, que realizó la dirección del SEAV de la Diputación Provincial.

En esta necrópolis se enterraron los más pudientes habitantes del Castellaret, de ahí el interés de la Diputación Provincial por adquirir el poblado y la necrópolis por ser uno de los conjuntos más importantes del mundo ibérico.

El Castellaret ha sufrido graves alteraciones tras dos mil años de abandono y transformación en terrazas de cultivo, por ello las excavaciones ofrecen muchos inconvenientes a la hora de identificar lo que corresponde a hormas de los campos o a muros ibéricos, siendo las excavaciones labor imprescindible para su delimitación.

Su trama urbana, de asentamiento en ladera, debe ofrecer vestigios desde el siglo VI a la Romanización cuanto menos y los trabajos han ido en su busca.

Hasta el momento no había sido posible su localización. La excavación en profundidad y en extensión había permitido recoger ingentes cantidades de cerámica ibérica y de importación griega desde el siglo VI al I antes de Cristo, pero entre tierras probablemente deslizadas por la ladera.

El primer recinto amurallado
En esta campaña se ha encontrado, ya, el primer recinto murado, con tres lienzos de piedra en seco en el primer nivel, uno de los cuales forma medianera con un segundo recinto.

Con más de un metro de alzada el zócalo, el resto se levantaba hasta la techumbre con adobes, con restos claros de los mismos. Se ha datado en el siglo III-II antes de Cristo.

Un tercer nivel contiene una nueva trama urbana, bajo la primera naturalmente, datada provisionalmente en los siglos IV y V. Dos ánforas de adscripción greco-púnicas, más cerámicas ática de figuras rojas y negras nos remiten a los siglos IV y V.

La investigación, ya en curso, permitirá mayores precisiones, para la cual el Dr. Aparicio Pérez cuenta con la colaboración de Clara Zanón Pastor, Miquel Herrero Cortell, Nemesio Jiménez Jiménez, Laura Egido Alcaide y Paola Zincone.

30 de diciembre de 2011

Arqueología accesible: Cómo ver un poblado íbero con las manos

El poblado íbero de "La Bastida de Les Alcusses" (Valencia) dispone de tres maquetas táctiles de bronce instaladas en el recorrido por los restos arqueológicos
Con motivo de la celebración de la festividad de Santa Lucía, un grupo de personas con deficiencia visual, asistido por los responsables de animación sociocultural de la organización, visitó el poblado ibérico de la Bastida de les Alcusses de Moixent.
 Grupo de visitantes ante una de las maquetas dispuestas en el yacimiento. 
El grupo pudo conocer el yacimiento a través de tres maquetas táctiles de bronce instaladas en el recorrido por los restos arqueológicos. También visitaron la reproducción, a escala real, de una casa ibérica en la que se pueden tocar réplicas de objetos de la época. 
En la vivienda ibérica, técnicos del Museo de Prehistoria de la Diputación de Valencia explicaron cómo es hoy en día, y también como fue, este gran poblado ocupado durante el siglo IV antes de Cristo.
Las tres maquetas de bronce forman parte de un programa de acondicionamiento y mejora de la accesibilidad del yacimiento desarrollado a lo largo del año 2011 por un equipo de técnicos del Museo de Prehistoria de la Diputación de Valencia y de la Universidad Politécnica de Valencia.
El proyecto incluye, además, elementos de adecuación, delimitación y seguridad en el itinerario diseñado para la visita al yacimiento, así como la creación de dos miradores que permiten disfrutar del entorno y de la perspectiva paisajística que se disfruta desde el poblado, ubicado en lo alto de un promontorio sobre les Alcusses i els Alforins.
 Vista del yacimiento de La Bastida de Les Alcusses. 
Las tres maquetas reproducen diveros aspectos del poblado. Una primera maqueta general está situada en la entrada y reproduce el estado actual del lugar, con restos de estructuras visibles, excavados y consolidados, otras áreas por excavar y zonas con las estructuras sin consolidar. Una segunda maqueta, ubicada en la zona de las casas, permite conocer cómo eran las casas y el tipo de arquitectura y materiales utilizados. Finalmente una tercera maqueta se ubica en la entrada norte, y reproduce una puerta del poblado. En cada maqueta una serie de textos en braille describe y completa la información.
 Proyecto integral
 Esta intervención forma parte de un ambicioso proyecto de gestión integral del patrimonio dirigido desde el Museo de Prehistoria de la Diputación de Valencia a través de la excavación y conservación de los restos in situ, la investigación del monumento y las colecciones, la conservación de los objetos hallados en el propio museo, y la difusión y la divulgación de los resultados a varios niveles, aplicando las últimas innovaciones didácticas.
 El aspecto más visible de la difusión se realiza en el propio yacimiento, que está abierto al público todo el año. Un equipo de guías especializados, itinerarios de visita con paneles explicativos y reconstrucciones hacen comprensible este sitio histórico al gran público. El objetivo principal es consolidar la Bastida de les Alcusses como un referente en Valencia de turismo cultural y como patrimonio visitable.