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10 de mayo de 2018

La Cueva del Ángel eleva su datación hasta los 350.000 años

Los arqueólogos hallan unos dientes de caballo que sitúan el yacimiento al nivel del de Atapuerca. La noticia la dieron a conocer ayer el Ayuntamiento cordobés de Lucena y la Fundación Instituto de Investigación de Prehistoria y Evolución Humana
Parte del equipo de investigación en la Cueva del Ángel.
El Ayuntamiento de Lucena y la Fundación Instituto de Investigación de Prehistoria y Evolución Humana dieron a conocer ayer las últimas dataciones cronológicas procedentes de materiales arqueológicos hallados en la Cueva del Ángel. Se trata de unos dientes de caballo, localizados en una de las últimas campañas de excavaciones desarrolladas en el yacimiento, fechados hace unos 350.000 años.

El concejal de Cultura, Manuel Lara, y el director de la excavación, Cecilio Barroso, fueron los encargados de comunicar la noticia, haciendo constar que el hallazgo forma parte de un trabajo de investigación más amplio que próximamente será publicado en la revista Quaternary Geochronology con la firma conjunta de los arqueólogos e investigadores C. Falgueres, B. Ghaleb. O. Tombret, E. Ben Arous, A.M. Moigne, T. Saos, M. Frouin, Miguel Caparrós y el propio Cecilio Barroso, representando al Museo Nacional de Historia Natural de París, la Universidad de Quebec y Montreal, la Universidad de Burdeos, el Laboratorio de Investigación Arqueológica de la Universidad de Oxford y la propia fundación con sede en Lucena.

VUELCO CRONOLÓGICO
Según recoge este artículo científico, el estudio paleontológico de la Cueva del Ángel, sitio arqueológico situado en las faldas de la Sierra de Aras, reveló resultados de datación en un rango superior a los 350.000 años de antigüedad en el espacio conocido como "el hogar", dentro del pozo minero. "Esta nueva confirmación da un vuelco cronológico radical a la Cueva del Ángel, situándola a un nivel excepcional, sin comparación en Andalucía y sólo comparable a Atapuerca", en palabras de Barroso, que define al yacimiento lucentino como "un lugar único en el mundo".

Los investigadores han concluido esta cronología tras analizar un conjunto de dientes de caballo localizados en el interior de la cueva, en una zona de hogares, de cuatro metros de diámetro y tres metros de potencia de cenizas, donde se practicaron las primeras excavaciones arqueológicas. El análisis practicado a dichos materiales también permite a los autores afirmar que esa zona de la cueva conoció una ocupación de homínidos, sin interrupción, de 100.000 años, desapareciendo los vestigios de ocupación humana hace 180.000 años. "De un lugar con esa ocupación activa durante tanto tiempo seguido no existe nada parecido en la historia de la humanidad", confirmó también el director de las excavaciones arqueológicas.

Para Cecilio Barroso, toda la información que se va conociendo gracias a los estudios con participación de autores internacionales de prestigio, avalan la tesis de presentar a la Cueva del Ángel como "el mismo paraíso para los homínidos", pues hablamos de una "cavidad que permite que se mantenga el fuego, situada en una zona de clima mediterráneo con mucha cantidad de agua y una gran fauna, que invitaría a tener un modelo de vida muy alejado de los climas de Centro y Norte de Europa".

Desde el Ayuntamiento de Lucena y la fundación vinculada a la Cueva del Ángel se anuncia que este año se empleará la habitual campaña de verano de trabajos con voluntarios para concluir el inventariado de todo el conjunto de restos arqueológicos aparecidos en las diferentes campañas de excavación, una fase imprescindible previa a la remisión de dichos restos a la Junta de Andalucía, según marca la normativa vigente.

13 de marzo de 2018

Un estudio genético desvela la singularidad de los neoliticos peninsulares

Un estudio multidisciplinar, realizado por un equipo internacional de investigadores que combinó datos arqueológicos, genéticos y químicos y que hoy se ha publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, confirma que los íberos neolíticos muestran diferencias genéticas con los agricultores migrantes que se establecieron en Europa Central y del Norte hace más de 7.000 años.
Idealización del enterramiento neolítico en la Cueva de Los Cuarenta. AUTOR: GUADALUPE GÓMEZ
El equipo liderado por Cristina Valdiosera, analizó restos humanos de 13 individuos del norte y sur de España, incluyendo de Atapuerca. El estudio también abarcó sitios importantes como la Cueva de los Murciélagos, en Zuheros (Cördoba), de donde procede el genoma de un granjero neolítico de hace 7.245 años, lo que lo convierte en el genoma secuenciado más antiguo del sur de España y representa al de los primeros agricultores de la zona. El nuevo estudio demuestra que los íberos neolíticos muestran diferencias genéticas con los agricultores migrantes que se establecieron en Europa Central y del Norte y viene a confirmar que los primeros agricultores llegaron a la región siguiendo una ruta costera a través del norte del mar Mediterráneo.

“Esto sugiere que los primeros agricultores se remontan a los primeros neolíticos que emigraron a la península y que las posteriores contribuciones de sus homólogos centroeuropeos fueron menores”, explica Valdiosera. A pesar de otras posibles entradas a Iberia, como el norte de África o Europa continental, los investigadores no encontraron diferencias regionales sustanciales dentro de la península. 
Enterramiento neolítico en la Cueva de Los Murciélagos
en Zuheros (Córdoba). FOTO: ANTONIO MORENO

Por otra parte, Juan Carlos Vera, profesor de Prehistoria de la Universidad de Huelva, coautor del estudio y responsable de las intervenciones en las Cuevas de los Murciélagos y de Los Cuarenta, destaca que "significativamente, el genoma secuenciado más antiguo de un agricultor neolítico de Andalucía, un individuo masculino de la Cueva de los Murciélagos perteneciente a la Cultura de la Cerámica a la Almagra, coincide a grandes rasgos con otros genomas secuenciados recientemente, procedentes de regiones como Cataluña pero asociados a la denominada Cultura Cardial".

Asímismo, Torsten Günther, genetista y coautor del estudio añade que “si bien las diferencias geográficas parecen menores, sí vemos algunas diferencias a lo largo del tiempo debido a la interacción y el intercambio genético entre grupos”.

Los primeros agricultores ibéricos muestran niveles notablemente bajos de diversidad genética, lo que indica que la primera ola de migración oriental para establecerse en la península fue relativamente pequeña. Después de este período inicial de baja diversidad, las poblaciones recién llegadas crecieron en tamaño y se mezclaron con los cazadores-recolectores locales, aumentando rápidamente la diversidad genética durante los períodos posteriores. Esto confirma que la historia genética de la zona fue única ya que ha sido influida fundamentalmente por la principal migración prehistórica asociada con la introducción de prácticas agrícolas, conocida como la revolución neolítica.

DIETA DE CULTURAS AGRÍCOLAS
Los autores también investigaron la dieta de estos agricultores neolíticos durante casi 4.000 años, y los resultados mostraron que, a pesar de la interacción biológica significativa entre grupos culturalmente diferentes, la cultura agrícola predominó desde el principio y continuó a lo largo del tiempo. El arqueólogo molecular Colin Smith, otro de los expertos involucrados en el estudio, señala que “curiosamente, si bien observamos una afluencia genética sustancial de ascendencia cazadora-recolectora en los agricultores a lo largo del tiempo, la dieta de estos primeros agricultores no cambia. la dieta es característica de las culturas agrícolas y persiste temporal y geográficamente a lo largo de milenios”.
El estudio ilustra la importancia de la investigación interdisciplinaria para comprender la complejidad de la prehistoria europea.

YACIMIENTOS E INVESTIGADORES 
De los seis yacimientos arqueológicos cuyas secuencias genómicas se presentan en primicia, la mitad son andaluces y más concretamente, cordobeses. Además de la Cueva de los Murciélagos de Zuheros (Neolítico Antiguo), se presentan genomas de la Cueva de los Cuarenta (Neolítico Final) con 5700 años de antigüedad, y del Abrigo rocoso de El Pirulejo, de aproximadamente 4000 años (Bronce Antiguo), ambos situados en Priego de Córdoba. TAmbién se han estudiado los restos humanos procedentes del yacimiento arqueológico del Portalón, en Atapuerca (Burgos). Los análisis genómicos se han llevado a cabo mediante ultrasecuenciación de última generación. 

Entre los expertos españoles que han participado en el estudio también se encuentra Rafael M. Martínez Sánchez, como investigador contratado del Programa "Juan de la Cierva" adscrito al Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada, y miembro del equipo investigador de la Cueva de Los Cuarenta.

8 de febrero de 2018

Descubren un molino giratorio de época ibérica en el pantano de Sierra Boyera (Córdoba)

Se han documentado las tres partes de las que consta el molino datado entre los siglos V y IV aC. El conjunto alcanza os 80 centímetros de altura con un diámetro de más de 50 centímetros. 
Molino giratorio hallado en el yacimiento.
Los trabajos de excavación arqueológica desarrollados por investigadores de la Universidad de Córdoba en el Norte de la provincia, en concreto en el asentamiento ibérico del pantano de Sierra Boyera ubicado en Belmez, han permitido destapar uno de los molinos giratorios de esta época más antiguos de la provincia. Este hallazgo es fruto de los trabajos que se realizan desde el pasado mes de diciembre en dicho poblado conocido como oppidum ibérico y en el marco del proyecto Ager Mellariensis, dirigido por los profesores Antonio Monterroso Checa y Alberto Redondo.

En el análisis de este yacimiento se combinan por primera vez técnicas de documentación 3D terrestres y subacuática en aguas continentales de la provincia, fruto de una iniciativa conjunta del proyecto Alto Guadiato Arqueológico y el Proyecto Roatán, de buceo científico. Varios miembros del equipo de este último descubrieron recientemente estructuras subacuáticas de piedra en este asentamiento ibérico, además de restos de cerámicas y un horno para fundición de hierro. 


BUEN ESTADO DE CONSERVACIÓN
Monterroso ha explicado que estos trabajos “están ofreciendo unos resultados muy significativos, debido tanto al buen estado de conservación del yacimiento como a su rica secuencia histórica”. Para documentar la secuencia evolutiva de este asentamiento se ha procedido al análisis del material gráfico de todo el yacimiento y a la excavación de un corte arqueológico.

Según la directora de la excavación arqueológica en curso, Araceli Cristo Ropero, en el yacimiento belmezano se han documentado las tres partes que componen el molino. Por un lado, se ha recuperado perfectamente la base o peana, donde estaba asentado el molino. Esta pieza circular soportaba el peso del molino y tiene un diámetro de 50 centímetros. Por otro lado, se conserva la pieza superior o activa, denominada ‘catillus’ que es la que daba movilidad al molino. Dicha estructura conserva las muescas donde se insertaba el enmangue o mango que sostenía la viga transversal y que era la responsable de hacer girar el molino al ser impulsada por personas o animales. Finalmente, se ha descubierto la pieza inferior o pasiva, llamada ‘meta’, que es fija y conserva igualmente el orificio donde se insertaba el eje. 

Los investigadores han extraído muestras para poder analizar qué se pudo moler en este molino, si se trataría de alimentos y qué tipo, así como si se usó para moler minerales. La pieza alcanza en su conjunto los 80 centímetros de altura con un diámetro de más de 50 centímetros. 

TRASLADO
Por motivos de seguridad y conservación, se ha procedido al traslado provisional del hallazgo al Museo Histórico de Belmez y del Territorio Minero que ha colaborado en las tareas de conservación. 

Aunque falta estudiar detenidamente la cerámica asociada a los momentos previos y posteriores al molino, Monterroso ha señalado que “los indicios apuntan a que constituiría uno de los ejemplos de esta pieza más tempranos -si es que no el más antiguo- de todos los documentados en la provincia de Córdoba, situándolo en el siglo V-IV. a.C.”.
El estudio del oppidum ibérico de Belmez por parte de investigadores de la UCO cuenta con la autorización de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Según Monterroso, se trata de un yacimiento “único y excepcional que viene a colmar este vacío, y que muestra una vez más que, en el Norte de la provincia, lo único que hace falta es investigación y financiación”.
Esta actividad de excavación se enmarca en el proyecto Ager Mellariensis financiado con fondos Feder por el Programa de I+D+ì orientada a retos para la Sociedad 2016 del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

26 de enero de 2018

Las catas en la segunda puerta descubren el pavimento original de la Mezquita-Catedral de Córdoba

Las excavaciones en la nave 17, cuyos resultados se pueden consultar en la web del Cabildo, han sacado a la luz la existencia de un complejo episcopal fechado en el siglo VI
Jiménez Güeto, junto a los técnicos Rafael Ortiz, Daniel Fernández y Raimundo Ortiz, en la presentación del proyecto. FOTO: JORDI
Las excavaciones realizadas bajo la segunda puerta de la Mezquita-Catedral han supuesto una oportunidad única para ahondar en la historia del suelo sobre el que se construyó el templo, es decir, en los diferentes estratos que se han formado desde el siglo VI hasta la actualidad. Las catas -que se han hecho en una superficie de 15 metros cuadrados y una profundidad de tres metros- han alcanzado el nivel del pavimento original sobre el que Abderramán I ordenó alzar en el siglo VIII este edificio único. 

Esta superficie irregular aparece sellada con rellenos, motivo por el que los arqueólogos que se han encargado del proyecto -Daniel Fernández Cabrera, Raimundo Ortiz y Enrique León- plantean que sobre ella se acometieron los trabajos constructivos de la mezquita fundacional, de los que tan sólo han identificado un pavimento fabricado con cantos de pequeño formato que interpretan como perteneciente al patio o sahn emiral.

COMPLEJO EPISCOPAL DEL S. VI
Otro de los hallazgos más importantes ha sido el de los restos de un complejo episcopal del siglo VI (anterior a la conquista árabe) y que no sólo sería un centro de culto sino un conjunto de edificios que también estarían dedicados a la administración. Los arqueólogos manifestaron ayer en la presentación de la memoria preliminar de esta intervención que en la península Ibérica se conocen pocos ejemplos de este tipo de complejos, siendo el más conocido es el de Barcelona. El problema es, han apuntado, que estas estructuras se encuentran bajo las actuales catedrales, por lo que es muy difícil acceder a ellas.

En Córdoba ha sido posible gracias al estudio que se ha realizado bajo la celosía de la nave 17 dentro del proyecto de sustitución de dicho elemento por otro que permita el tránsito de los pasos de las cofradías en Semana Santa. El objetivo de la intervención arqueológica ha sido servir de control de las actuaciones de los trabajos de reforma de la citada arquería, así como documentar la información arqueológica en la zona donde se proyectan los pozos de cimentación de la nueva puerta. Todo esto se ha registrado y se puede ver en la web del Cabildo de la Catedral de Córdoba. La metodología empleada es puntera en cuanto al proceso de documentación y levantamiento de planos en 3D. Así, dentro del apartado "Otros proyectos" de la web del Cabildo cualquier persona podrá acceder a los trabajos de investigación que ofrecerán una perspectiva novedosa para el conocimiento de la Mezquita-Catedral en ámbitos tan diversos como la arquitectura, la arqueología o la ingeniería.

FASES CONSTRUCTIVAS
Los resultados del estudio sobre el subsuelo de la segunda puerta han documentado varias fases constructivas del edificio, registrando la reforma bajomedieval de las arcadas, dos enterramientos de periodo medieval cristiano y una fase tardoantigua localizada entre los 2,5 y tres metros de profundidad. En esa fase tardoantigua se ha descubierto parte de un muro y tres pavimentos islámicos (uno de ellos sobre el que se edificó el templo).

Al respecto y como indica el estudio, con la llegada de Abderramán III la Mezquita Aljama sufre algunas mejoras y modificaciones. En la intervención se ha identificado la construcción del muro norte de la sala de oraciones o haram, que conforma la fachada al patio o sahn.

SEPULTURAS
Sobre estos elementos los arqueólogos han documentado dos sepulturas de época cristiana, entre los siglos XIII y XV, cuando la Mezquita pasó a ser parroquia de Santa María y luego Catedral de Córdoba. Ortiz explicó que a mediados del siglo XV se produce un "colapso" de la cubierta y algunos arcos del edificio que obligó a actuar en él, lo que se ha reflejado en la cimentación.

En su intervención, los arqueólogos también se centraron en las intervenciones realizadas en el siglo XX, como el rebaje del nivel del suelo y disposición del pavimento de losas de mármol a la cota actual hecho con Félix Hernández (arquitecto encargado de las obras de restauración e investigación de la Mezquita-Catedral).

En los años 70 se construyeron las celosías que cierran los vanos de las naves 16, 17, 18 y 19 y las catas han sacado a la luz la preparación del terreno para la descarga del peso de estos elementos, con asientos o cimentaciones de diez centímetros de espesor que afectaron al muro erigido por Abderramám III.

5 de enero de 2018

El Ayuntamiento de Cabra compra la parcela de la villa romana del Mitra

El Ayuntamiento de Cabra y los propietarios de la parcela de terreno donde se encuentra el yacimiento arqueológico de la villa romana del Mitra, han llegado a un acuerdo por el que ésta ha sido adquirida por el consistorio y para lo que en los próximos días se procederá en el salón de plenos a la firma documental de la compra y en la que se darán más detalles de la misma
El yacimiento fue declarado Bien de Interés Cultural en e año 2015. 
Una compra por parte del Ayuntamiento que pone fin al deseo que desde hace décadas tenía el municipio de hacerse con la propiedad de este importante yacimiento que en marzo del 2015 fue declarado por la Junta de Andalucía como Bien de Interés Cultural tras la incoación del expediente tramitado por el consistorio.

De esta forma el Ayuntamiento de Cabra podrá ahora avanzar en en sus trabajos para su conservación, restauración y conservación para su conocimiento y difusión entre los ciudadanos.

La villa de Mitra, es uno de los magníficos ejemplos de villa romana de peristilo que se conservan en la Bética. De este yacimiento se conocen fundamentalmente las esculturas de mármol que decoraban el patio principal, de una gran calidad artística, sobre todo el grupo escultórico de Mithras Tauroktonos. Se trata de la única pieza completa del dios Mitra en la Península Ibérica, aunque han aparecido en general muy pocas piezas en el ámbito romano. Junto a esta figura destacan las esculturas de Dioniso, Eros dormido y el surtidor de Niño con liebre.

Las intervenciones arqueológicas sacaron a la luz el núcleo central de la zona residencial de esta villa, cuyo origen se remonta a los siglos I-II, En torno a un patio con estanque, que cuenta con varias remodelaciones para ampliarlo y ornamentarlo, se distribuyen una serie de estancias, la mayoría con pavimentos de mosaicos de una calidad excepcional. Estos mosaicos son fundamentalmente geométricos con un repertorio muy amplio de formas, aunque también están presentes los motivos vegetales y figurativos, como el emblema central de uno de ellos, un Triunfo de Baco. Estos pavimentos se atribuyen a los siglos III y IV y se corresponden con una de las reformas de la villa.

Actualmente se conoce solo un sector de la pars urbana de la villa, junto con unas termas y también una necrópolis asociada. Además se ha detectado una fase posterior de ocupación, ya en época tardorromana y visigoda, que permite la continuidad del espacio funerario. Por lo tanto, todavía no se ha podido completar la investigación de la villa en toda su extensión, faltando por descubrir otras áreas características de este tipo de asentamientos, por lo que se convierte este yacimiento en un importante recurso para la investigación arqueológica.

(Fuente: Cabra Información / José Moreno)

20 de diciembre de 2017

El yacimiento íbero sumergido en el pantano de Sierra Boyera será documentado en 3D

Esta misma semana los miembros del equipo Roatán se sumergirán en el pantano de Sierra Boyera, con el objetivo de documentar este espacio, siendo la primera vez que “se cose una realidad terrestre con otra lacuestre en una misma fotogrametría tridimensional”, según indicó el arqueólogo Antonio Monterroso, uno de los coordinadores del proyecto.
Los miembros del equipo Roatán se sumergirán en el pantano para documentar el yacimiento.
El pantano de Sierra Boyera, en Belmez , custodiaba en su fondo el asentamiento ibérico poblado por Túrdulos mejor conservado de todo el Norte de la provincia de Córdoba, y ahora el proyecto Alto Guadiato Arqueológico, en colaboración con el Proyecto Roatán, emprenderá el análisis del yacimiento, combinando para ello y por primera vez en aguas continentales de la provincia, técnicas de documentación 3D terrestre y subacuática.

Según ha informado la Universidad de Córdoba (UCO), en este espacio trabajarán en los próximos días un equipo de la UCO, dirigido por Araceli Cristo Ropero, con la coordinación de Antonio Monterroso y Alberto Redondo, para lo que cuentan con el apoyo y autorización, tanto de la Junta de Andalucía, como de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG).

Así, esta misma semana los miembros del equipo Roatán se sumergirán en el pantano de Sierra Boyera, con el objetivo de documentar este espacio, siendo la primera vez que “se cose una realidad terrestre con otra lacuestre en una misma fotogrametría tridimensional”, según ha indicado uno de los coordinadores del proyecto, el arqueólogo Antonio Monterroso.

Esta documentación, según ha añadido, “es sin duda vanguardista y novedosa, porque debe adaptarse al carácter mixto del yacimiento, parte sobre tierra y parte sobre agua”. La documentación terrestre, de la que es responsable Massimo Gasparini, procederá a la redacción de la fotogrametría 3D de los restos emergidos. Mientras tanto, desde el agua, los miembros del Proyecto Roatán procederán a documentar lo sumergido.

La vertiente subacuática ha sido probada con éxito en Honduras en los ámbitos de actuación del Proyecto Roatán, la segunda barrera de coral más importante del mundo, y está constituido por cinco integrantes, además del profesor doctor en Ciencias Biológicas Alberto Redondo. Estos son el instructor-profesor de buceo técnico, Vicente Víbora, los biólogos Daniel Ortega y Alejandro Parras y los alumnos de último año de Grado de Biología, Alejandro Roldán y Elena Rodríguez.

Este equipo lleva más de un año trabajando para adaptar las técnicas de recreación en 3D de entornos terrestres al medio subacuático. Una de las claves de su trabajo consiste en llevar a cabo un buceo técnico que posibilita la obtención de imágenes con la calidad suficiente sin levantar polución del fondo. Además, se trata de un buceo sostenible, que permite ser mínimamente intrusivos con el medio.

Como resultado de este proyecto, se han podido recrear hasta el momento más de 20 modelos de especies coralinas, esponjas marinas, islotes y superficies de arrecife, además de un barco hundido, ‘El Águila’, en el que actualmente este equipo continúa trabajando.

La actividad en el pantano de Sierra Boyera en Belmez se inicia esta semana y se prolongará mientras las condiciones de trabajo lo permitan. 

(Fuente: Cordópolis)

19 de julio de 2017

Una excavación confirma que uno de los muros de la Mezquita-Catedral de Córdoba se reconstruyó en el siglo XV

Los trabajos de la segunda puerta analizan los distintos niveles en el suelo hasta la época de Abderramán I
Excavaciones en el vano de la nave 17 de la Mezquita Catedral. FOTO: ROLDÁN SERRANO
No sorpresas, pero sí confirmaciones. Las excavaciones arqueológicasen el vano de la nave 17 de la Mezquita-Catedral, necesarias para la construcción de la segunda puerta que sustituya a la celosía, han servido para encontrar mucha información que confirma las hipótesis de lo que se pensaba de la historia del edificio. Ahora hay pruebas físicas.

Gabriel Rebollo, uno de los arquitectos conservadores del templo, explicó que las excavaciones han corrido a cargo de la empresa Arqueobética, cuyos profesionales han analizado lo encontrado hasta una profundidad de dos metros. Allí han aparecido dos cuerpos enterrados, algo que no es extraño porque todo el subsuelo del templo está lleno de ellos. Son del siglo XV, de época cristiana, y están dispuestos de este a oeste.


INFORME A LA JUNTA
Lo esencial, sin embargo, ha sido el análisis de las estructuras, que ha permitido conocer el suelo de la Mezquita-Catedral en distintas épocas, desde ahora «hasta Abderramán I y antes». Y han confirmado algo que se sospechaba: «que los arcos de esta zona se derrumbaron y hubo que hacer una cimentación nueva». Es decir, que está el muro de Abederramán I, pero hubo que sustituirlo, en el siglo XV, por otro, ante el mal estado del primero.

Era algo que se suponía antes de empezar los trabajos, que allí estaría el muro de cimentación de la mezquita primitiva, y se ha confirmado. Ahora se elevará un informe a la Junta de Andalucía, para que la Comisión Provincial de Patrimonio determine qué hacer con los restos encontrados.

(Fuente: ABC / Luis Miranda)

30 de junio de 2017

Nueva campaña arqueológica en la necrópolis de La Beleña, en Cabra (Córdoba)

Trabajarán sobre dos enterramientos neolíticos de la treintena que pueden existir. Las sepulturas permanecen selladas y un estudio isotópico y de ADN de los restos humanos ayufarán a conocer el perfil de la población originaria de Cabra y aspectos diversos de su desarrollo social, económico y cultural, entre otros.
Los arqueólogos trabajan en una necrópolis única a nivel europeo, que podría albergar restos de 200 individuos. 
Los trabajos de la tercera campaña de excavación que en el yacimiento arqueológico de la necrópolis de La Beleña de Cabra comenzaron el pasado martes y servirán no solo para ratificar todo el trabajo de investigación que se viene acometiendo desde el año 2015 sino también para situarlo a nivel mundial como una necrópolis única y excepcional a nivel europeo para el periodo del Neolítico comprendido entre los años 1400-3000 antes de Cristo.

Así lo ha señalado la arqueóloga Dolores Camalich, directora del equipo científico de la Universidad de Las Palmas de Gran Canarias, integrado por una decena de arqueólogos, antropólogos y personal técnico, que comienzan ya a trabajar sobre el terreno para desentrañar las claves de dos enterramientos de una treintena que se apunta que pueden existir en el subsuelo y que permitirán conocer más datos de este tipo de necrópolis colectiva en cueva artificial, única en su género en la Península Ibérica y donde podrían estar los restos humanos de unos 200 individuos junto a piezas de cerámica y otros utensilios propios del hábitat del periodo.

Según ha señalado la arqueóloga, entre los elementos que conforman la excepcionalidad de este yacimiento está el hecho que los enterramientos están tal y como quedaron sellados en su día, preservando íntegramente los restos humanos y cuyo estudio isotópico y de ADN podrán determinar notas claves para conocer no solo el perfil de aquella población originaria de Cabra sino también aspectos diversos de su desarrollo social, económico y cultural, entre otros.

INVESTIGACIÓN
Para desarrollar este trabajo, la Comisión de Arqueología de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, según ha señalado Camalich junto al delegado municipal de Patrimonio y Cultura, José Luis Arrabal (PP), y el director del Museo Arqueológico Municipal de Cabra, Antonio Moreno, ha concedido el carácter de proyecto general de investigación. Esto, sumado a los proyectos en los que ya se encuentra inmerso como el I+D del Ministerio de Economía y Competitividad y el Iberia, en el que participan para su estudio especialistas de varias universidades de Suecia y de Australia, subrayan aún más la importancia del mismo por lo que puede aportar al conocimiento científico y patrimonial, con el fin último de la puesta en uso público para el disfrute de los ciudadanos.

27 de junio de 2017

La restauración del templo romano de Córdoba entra en su recta final

En esta primera fase los restauradores actúan tanto en los elementos originales de sillería y mampostería como en la anastilosis, la reproducción del Templo Romano. Los trabajos concluirán en la primera quincena de julio.
Dos trabajadores intervienen en la restauración de las columnas. FOTO: A.J. GONZÁLEZ
Las obras de restauración del Templo Romano, incluidas en el Plan Turístico de Grandes Ciudades, se adentran en su recta final. Si no hay imprevistos, los trabajos que empezaron a finales de marzo y quedaron parados durante unos días para retirar una colonia de gatos, terminarán a mitad de julio. Después, la empresa que lleva a cabo la intervención, Patrimonio Inteligente, dispondrá de un mes más durante la segunda fase, que se centrará en la obra civil y en la que llevará a cabo tareas que no puede hacer ahora. «Muchos trabajos que vamos a iniciar se pueden quedar a mitad, pero tenemos ese segundo plazo porque hay tareas que si no las hacemos a la vez que se empieza la segunda fase, no servirán de nada», señala Mercedes Iáñez, restauradora de la empresa. 

En esta primera fase los restauradores actúan tanto en los elementos originales (sillería o mampostería en la que ya trabajó el arquitecto y arqueólogo Félix Hernández a mitad del siglo XX) como en la anastilosis, la reproducción del Templo Romano que hizo y que no pudo concluir.

A simple vista se pueden observar los resultados de la restauración. La arquitecta que dirige el proyecto junto al arqueólogo Juan Murillo, Carmen Chacón, explica que «en el hueco de cimentación del templete han sido restaurados los sillares, se han sellado las fisuras con mortero especial, se ha limpiado, se ha quitado la vegetación, los biocidas y los líquenes que estaban ennegreciendo esas piedras, y se le ha dado el tratamiento consolidante y protector». De la misma forma, añade, se ha actuado «en la superficie horizontal», por lo que esa parte está «prácticamente terminada». Chacón indica que el hueco que hay se rellenará y el fondo «ya está preparado» con «geotextil y malla antihierba para que no prolifere la vegetación».

Los trabajos se centran ahora en los muros de apoyo y en la anastilosis de Félix Hernández. Los dos muros que servían de apoyo al suelo del pronaos (pórtico de entrada al templo) «se están restaurando y se están sellando las fisuras con mortero de reparación», según indica Chacón, que asegura que es «un trabajo laborioso y delicado».

En cuanto a la anastilosis de Félix Hernández, los trabajos que se llevan a cabo consisten tanto en la restauración de los elementos originales como en la restitución. En estos momentos, la arquitecta señala que las tareas se centran en «los capiteles, tanto en los originales como en los rehechos por Félix Hernández». En este sentido, indica que «se está procediendo a la limpieza sin quitar la pátina del paso del tiempo». También se actuará en pilastras y columnas, de las que ya hay varias limpias y en las que se percibe la diferencia. Una vez limpias, asevera, «se sellan las pequeñas fisuras y se aseguran los encuentros de las piezas de mármol que Félix Hernández insertó de las columnas originales».

Otro ámbito de actuación es la zona que hay por encima de las antérides, que también «se limpiará y en la que se restaurarán los elementos de sillería que puedan tener fisuras y el caementicium (hormigón romano)», afirma Chacón, que explica que es «la base donde la escalera del templo se apoyaba y de la que solo queda la cimentación» y «eso se va a restaurar también y se va a poner en valor el ara que había en la plaza». En esa zona ya se han iniciado los trabajos. El proyecto contempla, además, intervenir en el muro de las antérides que da a la calle Capitulares.

Esta intervención permitirá extraer las marcas de cantero estudiadas por la arqueóloga Maribel Gutiérrez, que se extraerán con moldes y se digitalizarán para que no se pierdan.

22 de mayo de 2017

Las termas romanas de Torreparedones disponían de calefacción con suelo radiante

Para Ángel Ventura, profesor de la UCO, las termas orientales de Torreparedones «son el edificio mejor conservado de índole termal de Andalucía y puede que de España» y las califica como «una de las joyas del parque arqueológico» dado que su estado de conservación es «extraordinario».
EL sistema de calefacción ya está completamente excavado. FOTO: S.N.T. / BAENA
La pasión de los romanos por los baños públicos y que no les gustaba el frío queda patente en la ciudad íberorromana de Torreparedones. Lo constata las terceras termas halladas en la colonia, las segundas en construirse, a finales del s. I d.C., aproximadamente. Nada más comenzar la excavación salía a la luz una curiosa particularidad, según explicaba el profesor de la Universidad de Córdoba, Ángel Ventura, en la sala caliente o caldarium se ubican las taquillas del vestuario, cuando lo normal es que éstas estuvieran en una habitación en la entrada. Para Ventura esto obedece a «las condiciones climatológicas».

El frío de invierno en Ituci Virtus Iulia hacía optar a los romanos por instalar en estas termas para su calefacción lo que hoy es suelo radiante, hypocaustum para los romanos. Este sistema lo inventó el ingeniero Cayo Sergio Orata y se extendió por todo el imperio. Este sistema ya esta completamente excavado en la termas orientales de Torreparedones. Según indica el arqueólogo municipal, José Antonio Morena, «el hypocaustum era el suelo radiante que sería para calentar la sala mediante unos hornos que estaban en otra estancia, al exterior, pero conectada por el caldarium por unos conductos por los que circulaba el aire caliente».

FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA
La instalación de este sistema en las terceras termas de Torreparedones consistía en «el pavimento de la sala que era de opus sectile, formado por piezas romboidales de caliza y triangulares de mármol, que se sustentaba sobre unos grandes ladrillos y estos, a su vez, sobre unas pequeñas columnas de ladrillo o pilae», explicaba Morena. Con el fin de conseguir más temperatura, «entre los ladrillos y el pavimento se colocó una lámina de plomo por toda la superficie». El arqueólogo municipal lamentaba que «solo se ha conservado una parte del pavimento ya que tras el abandono de las termas fue expoliada la mayor parte del plomo y las piezas romboidalesy los triángulos se removieron de su lugar original» aunque apuntaba que «se han recuperado la mayor parte de ellas y se podrán reutilizar cuando se acometa la restauración del edificio».

Para Ángel Ventura, las termas orientales de Torreparedones «son el edificio mejor conservado de índole termal de Andalucía y puede que de España» y las califica como «una de las joyas del parque arqueológico» dado que su estado de conservación es «extraordinario».

11 de mayo de 2017

Salen a la luz nuevas estructuras constructivas en Torreparedones

Los sondeos realizados en el sector norte del Foro sacan a la luz un pavimento de grandes losas que, gracias a los restos de cerámica, se ha datado entre los siglos V y III a.C. También han aparecido restos de muro de construcción romana.
Los trabajos en el sector norte concluyeron el pasado mes de abril.
Las labores de investigación y las diferentes excavaciones llevadas a cabo en el Parque Arqueológico de Torreparedones a cargo de la Universidad de Córdoba (UCO) y la Universidad alemana de Tubinga han concluido con éxito. Concretamente, el pasado mes de abril terminaron los trabajos llevados a cabo en el sector norte del yacimiento por parte de un grupo de siete personas, formado por arqueólogos de los dos países. El equipo dirigido por Phillip Baas, Dieta Svoboda y David Ojeda ha realizado dos sondeos de aproximadamente 3x4 y 3x3 metros, y a una altura de aproximadamente 20 centímetros han aparecido los esperados restos de muros y suelos romanos. El edificio y los restos encontrados en él -cerámicas, metales y estucos- serán investigados en profundidad durante los siguientes meses.

SUELO DE LOSAS
Los arqueólogos han querido confirmar que la existencia de dicha estructura era uno de los principales objetivos de la intervención arqueológica y su hallazgo se produjo a una profundidad de aproximadamente dos metros bajo tierra. Se trata de un suelo de losas de grandes dimensiones, que gracias a los hallazgos cerámicos ha podido ser fechado entre los siglos V y III a. C.

Probablemente, este pavimento y el edificio al que pertenezca motivaron el desvío de la calzada romana para respetar dicha estructura. Identificar muros asociados a este suelo, que ayuden a identificar la estructura a la que pertenece, será el objetivo prioritario de las siguientes campañas de excavación.

EQUIPO HISPANO ALEMÁN
La campaña ha sido realizada por un equipo de investigación hispanoalemán: por un lado el grupo de Investigación HUM 882 Antiguas Ciudades de Andalucía, que dirige el profesor Carlos Márquez en la Universidad de Córdoba; por otro, el Instituto de Arqueología de la Universidad de Tubinga.

El proyecto surgió tras observarse que en una zona al norte del foro de la ciudad el estricto y rígido sistema de distribución de las calles de la ciudad romana fue interrumpido intencionalmente, quizás para respetar una estructura ibérica preexistente a la fundación de la colonia romana de Torreparedones.

Este ha sido un proyecto de investigación internacional que ha estado coordinado por las dos universidades y ha contado con un presupuesto de 24.000 euros, de los que 18.000 han sido aportados por el Gobierno alemán y 6.000 euros por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte español.

20 de abril de 2017

Sale a la luz la fuente del caldarium de las termas orientales de Torreparedones

Se trata de una de las pocas fuentes termales encontradas en su lugar original. Es de gran tamaño y forma parte del tercer complejo termal encontrado en el yacimiento, lo que confirmaría que la Ituci Virtus Iulia romana pudo ser una "ciudad balneario"
El "labrum" es de grandes dimensiones y tiene un diámetro de dos metros de perfil abierto. FOTO: TORREPAREDONES
La excavación de las llamadas termas orientales, el tercer complejo de baños romanos descubierto hasta la fecha en el yacimiento de Torreparedones, razón por la cual algunos investigadores consideran que aquella fue una ciudad balneario, ha puesto al descubierto la fuente del caldarium. Está tallada en una sola pieza en piedra calcarenita local, muy bien pulida y se conserva, aproximadamente, un tercio de la misma, suficiente para su reconstrucción cuando se proceda a la puesta en valor de las termas. Era una fuente de agua fría en la que los bañistas podrían refrescarse. 

El labrum es de grandes dimensiones pues tiene un diámetro de 2 metros de perfil abierto y escaso fondo, típico de las fuentes de edificios termales. Como apunta el arqueólogo municipal del consistorio baenense, José Antonio Morena, la singularidad de este hallazgo es que «se trata de una de las pocas fuentes de termas encontradas in situ», es decir, en su lugar original, pues en otros muchos casos este tipo de piezas están descontextualizadas, como el labrum de Baelo Claudia, que fue reutilizado siglos después, o el hallado en el antiguo campamento de la legio VII Gemina de León, cuyos fragmentos se habían reaprovechado en una cloaca romana.

MUY BIEN CONSERVADO
Con respecto a las termas orientales, que constituyen uno de los edificios de este tipo mejor conservados de la península, hasta la fecha se han documentado tres grandes salas de planta rectangular, distribuidas en sentido este-oeste. En primer lugar, la sala fría que dispone de un pavimento musivo con grandes teselas de color blanco y con su correspondiente piscina de agua fría de planta cuadrada, con varios peldaños y un asiento, que se adentra en la siguiente sala que es la templada.


Desde ésta, a través de una estrecha puerta de la que se conserva parte del arco, se accede a la tercera sala que es el caldarium o sala caliente que se conserva con una altura de más de dos metros y con numerosas taquillas. Esta sala funcionaba como una auténtica sauna al tener un suelo radiante y una pequeña piscina o alveus de agua caliente adosada al muro sur y también un ábside en el centro del muro oeste que se puede identificar con la schola labri, que estaba cubierta con un gran arco de medio punto y media cúpula decorada en forma de venera y pintada en parte de color rojo, a la que se le ha colocado una estructura metálica de acero para asegurar su estabilidad. 

Resulta de gran interés la localización en esta schola labri del correspondiente labrum o fuente que estaría colocada sobre un basamento de obra en su parte central, que se ha conservado parcialmente. Estas termas orientales debieron construirse en la primera mitad del siglo I d.C.

5 de abril de 2017

Los arqueólogos descubren una inscripción dedicada a la diosa Salud en Torreparedones

La inscripción permite saber de la existencia de un altar y una fuente dedicada a la diosa de la Salud (Dea Salus) junto a un paso de agua minero medicinal anexo a las termas y confirma que los romanos respetaban y asimilaban las religiones y divinidades en tierras conquistadas.
El hallazgo confirma la idea de que los romanos respetaron las religiones y divinidades en tierras conquistadas.
La ciudad romana Ituci Virtus Iulia, Torreparedones, fue sin duda una gran urbe, una metrópoli que ha permanecido oculta bajo los olivos durante cientos de años y que ahora empieza a resurgir y a mostrar el esplendor que un día tuvo con un cada vez mayor número de hallazgos. Pero es más, el Parque Arqueológico de Torreparedones no solo acoge grandes descubrimientos, sino que ahora concibe "milagros". Y es que con esta palabra fue con la que el arqueólogo y catedrático de la Universidad de Córdoba Ángel Ventura definió ayer el último hallazgo en este yacimiento, concretamente en la zona de las termas, donde se ha hallado una inscripción que permite saber de la existencia de un altar y una fuente dedicada a la diosa de la Salud (Dea Salus). El motivo por el que Ventura tilda de "milagro" este descubrimiento reside en que el mismo tuvo lugar el pasado jueves 30 de marzo, día en el que Roma celebra la festividad de la diosa Salud y "día que la diosa ha elegido para manifestarse".

Para el catedrático de la UCO, "la inscripción es interesantísima porque muestra que sería un santuario situado junto a un paso de agua". La inscripción tendría en su día tres funciones: indicar que a los pies del pozo estaba la fuente de la salud salvadora, que es una pieza que forma parte de un muro y es además un altar en el que hay un pequeño cenicero donde los fieles hacían el sacrifico más habitual en el mundo romano".

RESPETO A LAS RELIGIONES NATIVAS
Exactamente, la inscripción dice: Fons Dominae Salutis Salutaris, lo que viene a significar: "Aquí está la fuente de la Señora de la Salud Salvadora", y viene a confirmar una idea que ya tenían los arqueólogos, "que los romanos respetaron las religiones y divinidades nativas de los lugares que conquistaban y las asimilaban con sus propias divinidades".

Asimismo, Ventura detalló que "estos pueblos mantuvieron ese ritual de sanación a la ibérica y a ese rito sanador superpusieron el suyo que es la hidroterapia, por lo que crean un santuario a su diosa de la Salud justo al lado de las termas para que esa salud venga por la ingestión del agua, que en Torreparedones es minero-medicinal, y también para ser usada para los baños".

CULTO RELACIONADO CON LA SALUD
El profesor de la UCO insistió en que "ya sospechábamos que la ciudad estaba volcada en cultos relacionados con la salud y la sanación, como lo muestra el santuario ibérico por los numerosos exvotos anatómicos encontrados, así como que la divinidad ibérica velaba por la curación, partos sin problemas y fertilidad".

De igual forma, "sabíamos que cuando llegan los romanos en el año 30 o 28 antes de Cristo respetaron ese culto, lo potenciaron y asimilaron ese culto salutífero indígena a su propia divinidad que era la diosa Salud, por lo que orientaron el templo y la curia a la salida del sol el día 30 de marzo, festividad de la diosa Salud".

CIUDAD BALNEARIO
En lo que al conjunto de las termas romanas se refiere, Ventura calificó el edificio como "uno de los monumentos de época romana mejor conservados de Andalucía y probablemente de España". El experto en epigrafía consideró que el yacimiento de Torreparedones "era una especie de ciudad balneario, con tres termas y dos santuarios, donde la gente venía realmente a sanarse".

Por su parte, el arqueólogo municipal, José Antonio Morena, precisó que estas son las termas orientales y suponen el tercer conjunto termal que ha aportado la ciudad y que está poniendo de manifiesto que el agua fue fundamental en el desarrollo de Torreparedones, si bien "aún no conocemos la planta de las mismas ni la entrada, aunque sí que en su día se identificaron tres salas, destinadas a agua fría, templada y caliente".

Morena precisó además que la semana pasada se descubrió el pavimento de la sala, que "permitirá restituir el motivo geométrico que tiene el hallazgo de la fuente en el nicho del muro oeste con unos dos metros de diámetros y que está in situ". Ahora se está trabajando en la parte sur.

28 de febrero de 2017

Un curso de la UNED profundizará en la Córdoba prerromana

El Centro Asociado a la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en Córdoba ofrecerá el próximo marzo, con el patrocinio de la Diputación cordobesa, CajaSur y de la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo de la Junta de Andalucía, un curso sobre la Córdoba prerromana, de la mano de especialistas y con visitas a yacimientos, como el de Ategua.
Según la información facilitada por la organización de este curso de extensión universitaria, titulado 'El Patrimonio Arqueológico de la Provincia de Córdoba (III Edición)', analizará la "importancia y trascendencia de los poblamientos prerromanos en la provincia de Córdoba".

La intención de la organización es que este curso, que se desarrollará entre el 9 y el 11 de marzo, sea "continuación de un amplio proyecto a través del cual acercar a los alumnos a las distintas zonas de la provincia de Córdoba donde se hizo más viva la presencia de los pueblos prerromanos".

Se pretende con esta actividad alcanzar dos objetivos, por un lado, analizar el poblamiento prerromano en distintos enclaves de la Península Ibérica y, junto a esto, ofrecer los resultados de los trabajos de investigación arqueológica que se están desarrollando en la provincia de Córdoba, "como documentos vivos en nuestras tierras", culminando con la visita al yacimiento de Ategua.

SESIONES PRESENCIALES
Desde el punto de vista metodológico, se han programado dos sesiones presenciales, de cuatro horas de duración cada una, en la sede de la UNED en Córdoba, y como colofón a las mismas la citada visita al yacimiento arqueológico de Ategua, objeto de análisis en este curso. Este planteamiento de la actividad supondrá un total de 20 horas lectivas.

De acuerdo con ello, el curso contará con dos créditos de libre configuración y un crédito ECTS, "para los alumnos inscritos y que realicen la actividad con aprovechamiento", y aunque la actividad está dirigida a alumnos del Centro Asociado de la UNED en Córdoba y otros alumnos universitarios, también está abierta al público en general interesado en la temática, pues no se requiere ninguna titulación para inscribirse.

ESPECIALISTAS
Como ponentes se cuenta con profesores de la UNED y especialistas de destacado reconocimiento en la materia y encargados de yacimientos de la provincia. En concreto, las arqueólogas y profesoras de la UNED, Carmen Guiral y Mar Zarzalejos; el arqueólogo de Arqueobética, S.L., Antonio Moreno; el arqueólogo de la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) del Ayuntamiento de Córdoba, Juan Francisco Murillo, y la coordinadora de Enclaves RECA de Córdoba, María del Camino Fuertes.

(Fuente: Europa Press)

24 de febrero de 2017

Torreparedones desvela su anfiteatro romano del siglo I d.C.

El georradar confirma la existencia de una estructura elíptica de 77 metros de diámetro con capacidad para acoger a 5.000 espectadores. Podría ser muy similar al de Segóbriga (Cuenca).
El georradar ya ha dado con las anomalías del terreno que certifican una gran estructura elíptica y también una zona anexa con más edificios.
Lo que empezó siendo una sospecha ha terminado siendo una certeza. Torreparedones esconde un gran anfiteatro romano, probablemente construido después del siglo I después de Cristo, con unas notables dimensiones: unos 77 metros de radio en su zona más ancha y una capacidad aproximada para acoger a 5.000 espectadores viendo cómo los gladiadores se sacaban los ojos unos a otros, o cómo luchaban contra fieras salvajes.

Este jueves, el profesor de la Universidad de Córdoba Antonio Monterroso ha detallado el proceso que le llevó a descubrir en 2009 una silueta sospechosa que ha concluido en un trabajo con georradar que ha certificado lo que ya pensó entonces: que en una zona de tierra de cultivo junto al yacimiento ya excavado de Torreparedones, entre Castro del Río y Baena, hay un gran anfiteatro romano. El georradar ya ha dado con las anomalías del terreno que certifican una gran estructura elíptica y también una zona anexa con más edificios, probablemente una expansión de la villa de Torreparedones hacia el que podía ser un gran lugar de encuentro público.

FOCO DE ATRACCIÓN
El anfiteatro romano está enterrado en una zona de cultivo propiedad del agricultor Carlos León, que colabora en todo momento con el trabajo universitario. Ahora son las administraciones las que tienen que decidir cómo, con qué dinero y cuándo se ponen manos a la obra, y a Torreparedones llega un grupo de arqueólogos suficiente capaz de desenterrar lo que puede acabar convirtiéndose en un foco de atracción turística.

Monterroso, que detalló el origen de su investigación (en una aplicación de software libre de ortofotos del propio Ministerio), explicó que el anfiteatro de Torreparedones puede ser muy similar al de Segóbriga (en la provincia de Cuenca). Así, una mitad se habría construido sobre la falda de una pequeña colina y el resto se habría levantado piedra sobre piedra, a una altura aún no comprobada pero de unos ocho metros.

El anfiteatro se localiza al Oeste del yacimiento, junto a la vía romana que hacía las veces de entrada. Su dimensión hace que se piense en la importancia que tuvo el enclave, y también su potencial económico.

BUSCA DE RECURSOS
Ahora llega la parte más difícil, la de la excavación. Este jueves, tanto el rector de la Universidad como los responsables de los ayuntamientos de Castro del Río y Baena han mostrado su intención en abrir ese complicado melón: buscar dinero y empezar una verdadera campaña de excavación para sacarlo a la luz.

El hallazgo de los arqueólogos de la Universidad de Córdoba ha sido reforzado gracias a la prospección geomagnética realizada por el Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada por encargo del Ayuntamiento de Castro del Río.

Estos resultados, publicados este miércoles en la revista Mediterranean Archaeology and Archaeometry y presentados públicamente en el Rectorado de la Universidad de Córdoba esta mañana, servirán para activar las excavaciones que deberían sacar a la luz el edificio. Las dimensiones del anfiteatro oscilan en torno a los 70 metros de eje mayor y los 62 de eje menor, unas proporciones similares a los anfiteatros de Segóbriga, Saelices (Cuenca) o Contributa Iulia (Badajoz). Así lo ha explicado Monterroso en su presentación en el Rectorado, donde ha lanzado como hipótesis de datación el siglo II d.C. y donde Cristina Mata, segunda teniente de alcalde del Ayuntamiento de Baena, y el alcalde Castro del Río, José Luis Caravaca, se han comprometido a trabajar conjuntamente para facilitar los trabajos de investigación arqueológica para recuperar el anfiteatro.

VALORIZACIÓN DEL YACIMIENTO
El rector de la UCO, José Carlos Gómez Villamandos, se ha felicitado por el papel jugado por la Universidad en la valorización del yacimiento de Torreparedones, “contribuyendo a la transición hacia una economía basada en el conocimiento en una zona tan necesitada de nuevas oportunidades como es la provincia de Córdoba”.

En los últimos diez años, se han llevado a cabo numerosas actuaciones en el yacimiento con la aportación económica de la Junta y el apoyo económico Baena, Castro del Río y de fondos europeos de diversos programas. Declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica en 2007, Torreparedones está incluido en la Red de Espacios Culturales de Andalucía y el Registro de Paisajes de Interés Cultural.

1 de febrero de 2017

300.000 euros por plantar olivos sobre unas ruinas romanas en una finca de Córdoba

El fiscal considera que los tres acusados actuaron "a sabiendas" y que "los restos eran muy evidentes por su número y dispersión por el territorio". Pide una multa de 7.200 euros a cada uno y una indemnización conjunta por daños a la Consejería de Cultura de 300.888 euros.
Los acusados arrancaron 400 olivos para su reposición en los terrenos que albergan una villa romana.
El Ministerio Fiscal ha pedido al dueño y a dos trabajadores de una finca de Córdoba una indemnización que asciende a 300.888 euros por plantar olivos sobre lo que podrían ser restos una villa romana del siglo I.

Ladrillos y hormigón romanos, cerámica del Taller de Andújar e incluso una lápida funeraria de mármol son algunos de los elementos que han podido ser identificados de los que han sido afectados por la maquinaria agrícola al realizar, a sabiendas de su existencia, labores de cultivo en una finca situada en el paraje «Pascualito» en la carretera N-432 de Córdoba, según ha indicado el fiscal en sus conclusiones provisionales a las que ha tenido acceso Efe.

APILARON RESTOS ARQUEOLÓGICOS
El Ministerio Público sitúa los hechos sobre marzo del año pasado cuando la Guardia Civil detectó por la zona a personas buscando con detectores de metales, que fueron puestos a disposición judicial, indicio que permitió determinar que en el lugar se habían arrancado unos 400 olivos para su reposición teniendo conocimiento de la existencia de restos arqueológicos, ya que, de hecho, apilaron algunos y continuaron con el trabajo provocando desperfectos en el yacimiento.

El fiscal señala que los restos «eran muy evidentes por su número y dispersión en el territorio», por lo que acusa al propietario y a los dos trabajadores que realizaron el allanamiento del terreno de la comisión de un delito de daños contra el Patrimonio Histórico por el que pide una multa de 7.200 euros a cada uno y la indemnización conjunta de 300.888 euros a la Consejería de Cultura por el valor de los daños.

(Fuente: ABC)

13 de enero de 2017

Un proyecto permitirá la difusión virtual de la ciudad romana de Mellaria, en Córdoba

Un equipo internacional y multidisciplinar sacará a la luz el paisaje, la fauna, los cultivos y el urbanismo de esta ciudad romana cordobesa en un proyecto que servirá de base a diferentes propuestas divulgativas, entre las que destacan las restituciones virtuales.
El control de la ciudad de Mellaria se extendía sobre una superficie de 2.200 kilómetros cuadrados.
Hace más de 2.000 años, en el camino entre dos de las ciudades más destacadas del Imperio Romano, Corduba Colonia Patricia y Emérita Augusta, existió una ciudad “de no menor nobleza”, según transmite Plinio el Viejo, y de la que fue oriundo Cayo Sempronio Sperato, máximo responsable del Templo de la actual calle Claudio Marcelo en Córdoba capital. Era Mellaria, ubicada según los expertos en el entorno del Cerro del Masatrigo, en el término municipal de Fuente Obejuna, ocupando todo el límite territorial entre las provincias de Córdoba y Badajoz. De aquella antigua ciudad quedan algunos vestigios arqueológicos que están siendo estudiados gracias a un proyecto de la Universidad y la Diputación de Córdoba y el Grupo de Desarrollo Rural Alto Guadiato y muchos datos por conocer.

EQUIPO MULTIDISCIPLINAR
La localización de restos arquitectónicos, pero sobre todo, la recuperación del patrimonio ambiental y paisajístico de aquel territorio es la prioridad de un nuevo equipo internacional de investigadores procedentes de ámbitos tan diversos como la ingeniería rural, la biología y la arqueología, unidos en el proyecto Ager Mellariensis –así era como se designaba al espacio que gestionaba la ciudad de Mellaria y que alcanzaba los 2.200 kilómetros cuadrados- financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO) a través de su convocatoria “Retos para la sociedad 2016”.

Durante 4 años, el equipo liderado por los profesores de la Universidad de Córdoba Antonio Monterroso Checa, investigador del Programa Ramón y Cajal del MINECO en el Área de Arqueología, Alberto Redondo, profesor titular de Zoología y divulgador científico, y Francisco Montes y Rafael Hidalgo, del Área de Ingeniería Gráfica y Geomática, tratará de sacar a la luz cómo era el paisaje que rodeaba a la antigua Mellaria, qué animales era usual ver, qué cultivos eran los más populares o cómo eran las casas o los edificios comerciales de la época, ofreciendo una foto fija que servirá de base a diferentes propuestas divulgativas, entre las que destacan las restituciones virtuales, que servirán al Grupo de Desarrollo Rural Alto Guadiato como yacimiento para nuevas iniciativas empresariales que contribuyan al desarrollo económico de la zona.

BASE TECNOLÓGICA
De hecho, el proyecto Ager Mellariensis tiene una clara vocación de transferencia. Por eso cuenta con la colaboración de empresas de base tecnológica líderes en sus sectores, como la italiana Telespazio Iberica (dependiente de la Agencia Espacial Italiana) y Znir Sensing Solutions, especializadas en la teledetección satélite y aérea de vestigios arqueológicos, o Urbeproorbe, firma con amplia experiencia en el análisis y gestión del patrimonio histórico edificado. A ellas se sumarán otros equipos científicos como el Laboratorio de Teledetección Quantalab-IAS-CSIC que dirige Pablo Zarco, o el Departamento de Ingeniería Civil de la Universitá Politecnica delle Marche (Italia) dirigido por el profesor Paolo Clini, la Escuela Politécnica de Belmez y los investigadores de la Universitá degli Studi di Urbino Oscar Mei y Daniele Sacco.

(Fuente: Cordópolis)

20 de diciembre de 2016

Descubren una torre del castillo medieval de Cabra (Córdoba)

Se trata de la torre oeste bajomedieval de los siglos XIV-XV que flanqueaba la puerta principal de la fortaleza.
Paramento descubierto en la entrada al castillo. FOTO: JOSÉ MORENO.
La delegación municipal de Patrimonio y Cultura ha procedido, tras comunicarlo a la Junta de Andalucía, a la paralización de las obras de ajardinamiento que el Consistorio realiza en la entrada al castillo de los condes de Cabra, donde se ubicará una escultura en bronce del poeta Muqaddan Ibn Muafa Al Cabri, que realiza el escultor egabrense Rafael Pastor Santisteban.

PARAMENTO DE MAMPOSTERÍA
En el transcurso de esos trabajos ha aparecido la parte baja de la torre oeste bajomedieval de los siglos XIV-XV de la puerta principal del castillo, según ha confirmado el director del Museo Arqueológico Municipal, Antonio Moreno, señalando que se trata de un paramento de mampostería con verdugadas de ladrillo que flanqueaban la mencionada puerta y que tras su restauración quedará a la vista de los visitantes.

El enlucido, ahora picado con motivo de las obras, se corresponde con la segunda mitad del siglo XIX una vez que la iglesia de Capuchinos regresa a manos de la Casa Condal tras la desamortización, permitiendo ese revestimiento una conservación importante, según ha manifestado a este periódico la historiadora egabrense Lourdes Pérez Moral,

Estos vestigios ponen de manifiesto la importancia de la construcción original de finales de la Edad Media, tras la destrucción de la fortaleza en el año 1331 por Muhámmad IV, soberano nazarí de Granada.

2 de diciembre de 2016

Un proyecto general abordará la necrópolis neolítica de La Beleña, en Cabra (Córdoba)

Hay evidencias que apuntan la existencia de una cavidad superior también relacionada con enterramientos. La necrópolis neolítica de Cabra fue sellada 5.000 años antes de nuestra era y permaneció intacta hasta su descubrimiento casual en 2015.
Miembros del equipo científico con responsables municipales y el director del Museo de Cabra. FOTO: J.M.
El equipo científico de la Universidad canaria de La Laguna, dirigido por la arqueóloga Dolores Camalich, va a solicitar a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía un proyecto general de investigación para desarrollar en el yacimiento arqueológico de la necrópolis de La Beleña.

Así lo ha señalado la propia Camalich en el transcurso de la presentación de la pieza del mes del Museo Arqueológico Municipal, una punta de lanza de dicho yacimiento, tras las campañas de excavación arqueológicas realizadas en los dos últimos años como consecuencia de la emergencia que surgió en el 2015 y para lo que se han tenido en cuenta los resultados logrados en las prospecciones geofisicas que marcaban la inestabilidad de parte del yacimiento y que determinaron la necesidad que para poderla controlar, urgía prorrogar la acción preventiva iniciada en su momento.

Este proyecto general de investigación viene avalado, añadía, por la existencia de evidencias de una cavidad superior de estructuras que deben estar interrelacionadas también con enterramientos. Todo ello marcado por una serie de objetivos vinculados al propio trabajo de excavación e investigación por todo lo que pueden proporcionar de conocimientos a nivel científico y patrimonial, con el fin último de puesta en uso público para disfrute de los ciudadanos.

El yacimiento de esta necrópolis, que se ha incorporado al proyecto de investigación internacional IBERIA y más recientemente a un proyecto de I+D del Ministerio de Economía y Competitividad, ha permanecido intacto desde que se sellara unos 5.000 años a.C., permitiéndole pervivir a lo largo de todo este tiempo sin sufrir ninguna alteración hasta su hallazgo casual en el 2015.

25 de noviembre de 2016

Un estudio confirmará el hallazgo del anfiteatro de Torreparedones

Las fotografías aéreas determinan que el yacimiento arqueológico de Torreparedones podría albergar un anfiteatro. Según explicó ayer el arqueólogo municipal, José Antonio Morena, el estudio realizado sitúa este espacio fuera de la ciudad romana, en una finca privada del término municipal de Castro del Río.
José Antonio Morena destacó la necesidad de una prospección geofísica y sondeos de trinchera en la zona.
Morena, que se mostró prudente, añadió que los estudios deben confirmarse con una prospección geofísica y completarse con unos sondeos de trinchera. Según el arqueólogo, el estudio de Monterroso sitúa este espacio a unos 180 metros al oeste de la puerta occidental de la ciudad. También aporta las medidas del óvalo, con una altura de ocho metros y unas dimensiones de 79 metros de longitud y 64 de anchura. Se sitúa en una hondonada en la que no se aprecia nada sobre el terreno, por lo que no estaría hecho con sillería ni con cemento romano, sino con mampostería. Recordó que en el 2011 se produjo el hallazgo en la curia del fragmento de un casco de gladiador «que ahora tendría sentido porque en el anfiteatro es donde luchaban».

COLABORACIÓN
El alcalde de Baena, Jesús Rojano, dijo que el estudio de este posible hallazgo de cierta magnitud en el yacimiento arqueológico de Torreparedones nos permite establecer la colaboración entre las dos administraciones, los ayuntamientos de Castro y Baena y anunció que buscarán fórmulas de colaboración tanto para la puesta en valor del anfiteatro como para la incorporación al resto del yacimiento.


Para Rojano, se constata que el yacimiento «no es ni de Baena ni de Castro, sino de la comarca», que supone un motor de desarrollo para el territorio y considera muy positivo que «establezcamos las líneas de colaboración entre las dos administraciones» que permitan mayores recursos, mejor gestión y «la gestión conjunta» de Torreparedones.

Cree que es una oportunidad histórica tanto por el hallazgo como por la colaboración conjunta y ahora hay que estudiar la forma de colaboración desde el punto de vista jurídico y administrativo para que «podamos sacarle el mejor fruto y provecho». Eso sí, Jesús Rojano señaló que en el supuesto anfiteatro «la iniciativa debe ser de Castro porque Baena es difícil que invierta en ese término».

EXPLORACIÓN DE DOS HECTÁREAS
Por su parte, el alcalde de Castro del Río, José Luis Caravaca, destacó la apuesta de ambos ayuntamientos por un «trabajo mancomunado». Caravaca reconoció el «importantísimo papel del Ayuntamiento de Baena a lo largo de estos últimos diez años con una apuesta decidida y valiente para la puesta en valor del parque». Anunció que el Ayuntamiento de Castro asume el estudio y que será la Universidad de Granada la que haga una exploración magnética de una zona de unas dos hectáreas para confirmar la hipótesis de la existencia de esta gran estructura ovalada. «A nadie se le escapa el atractivo que tiene para el turismo un edificio de esta características, que por su dimensiones es comparable al de Segóbriga, en Cuenca». Para el primer edil castreño, este descubrimiento abre un camino para trabajar «unidos» en torno al objetivo común de incrementar esta riqueza patrimonial y apostar por un plan institucional entre ambas administraciones.

El Ayuntamiento de Castro del Río ya ha establecido contacto con empresas especializadas para llevar a cabo la exploración magnética en una zona de dos hectáreas tras la cual, si se «apuntalase la existencia de esta gran estructura ovalada, conduciría a la adquisición del terreno en que se sitúa el mismo por parte del Consistorio castreño» y, a partir de ésta, daría comienzo el proyecto de excavación del anfiteatro, que según la estimación técnica abarca un espacio de 77 metros por 65 metros, tiene una altura aproximada de ocho metros y su aforo ronda las 5.000 personas, informa Francisco Cañasveras.