google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Tartessos
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2 de julio de 2026

Huelva busca sus orígenes tartésicos

El Ayuntamiento inicia las excavaciones de la Plaza Arqueológica para confirmar científicamente que Huelva es la ciudad más antigua de Occidente

El Ayuntamiento de Huelva ha dado el pistoletazo de salida a los trabajos arqueológicos de la plaza de la Vera Cruz, conocida popularmente como la plaza Arqueológica. Se trata de una intervención que marca el inicio de un ambicioso proyecto científico destinado a investigar uno de los enclaves con mayor potencial arqueológico del Mediterráneo occidental y a aportar evidencias que permitan esclarecer el papel de Huelva en el origen de Tarteso y como la ciudad más antigua de Occidente.

El anuncio se ha realizado en la propia Plaza Arqueológica, donde han comparecido la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda; junto al profesor Roald Docter, de la Universidad de Gante, como director del proyecto. También han asistido el concejal de Cultura y Patrimonio Arqueológico, Nacho Molina; el profesor Alfredo Mederos Martín, de la Universidad Autónoma de Madrid; así como Olga Guerrero, en representación de Ánfora.

Durante su intervención, la alcaldesa de Huelva ha destacado que "hoy comienza un proyecto llamado a marcar un antes y un después en el conocimiento de nuestra historia. Dejamos atrás las hipótesis para abrir paso a la investigación científica y al trabajo de un equipo de primer nivel internacional que permitirá conocer con rigor qué esconde el subsuelo de este espacio único".

Miranda ha subrayado además que esta actuación forma parte de una estrategia municipal de recuperación del patrimonio histórico, “ya que como recordaréis anunciamos aquí mismo la creación de la concejalía de Patrimonio Arqueológico con la que asumimos el compromiso de convertir la arqueología en una prioridad para Huelva y hoy damos un nuevo paso en ese camino”. En este sentido, la alcaldesa ha recordado que a esta actuación hay que sumar la recuperación de la Plaza de San Pedro, la adquisición del Cabezo de San Pedro, el impulso al futuro parque arqueológico de La Joya o la puesta en valor de la Plaza de la Soledad, “acciones que forman parte de una misma visión de ciudad, porque en Huelva ahora se protege nuestro pasado para construir nuevas oportunidades de futuro".

La alcaldesa ha agradecido igualmente la implicación de todas las instituciones científicas participantes y ha puesto en valor la colaboración entre administraciones y universidades como "la mejor garantía para desarrollar un proyecto que puede situar definitivamente a Huelva en el lugar que merece dentro de la historia".

Por su parte, el profesor Roald Docter, codirector científico de la excavación, ha explicado que el proyecto culmina más de dos décadas de trabajo e investigación internacional iniciado tras el estudio de los materiales recuperados en Huelva a finales de los años noventa y ha afirmado que “durante años hemos contado con indicios extraordinarios sobre la antigüedad y la importancia de este enclave, pero ahora tenemos la oportunidad de documentarlos en su contexto arqueológico original. Ese es el verdadero valor de esta excavación: obtener datos científicos sólidos que permitan responder a preguntas que la comunidad investigadora lleva planteándose desde hace décadas".

Igualmente, el profesor Alfredo Mederos Martín, de la Universidad Autónoma de Madrid, ha destacado la trascendencia científica y patrimonial de esta intervención, subrayando que "después de muchos años de trabajo y de distintos intentos, la colaboración del Ayuntamiento ha permitido hacer posible una excavación en un espacio estratégico del casco histórico que hasta ahora había permanecido inexplorado". Mederos ha recordado que Huelva conserva las cerámicas fenicias y griegas más antiguas documentadas en todo el occidente de Europa y ha señalado que "el gran reto ahora es recuperar el contexto arqueológico que durante décadas no pudo estudiarse adecuadamente, documentar las estructuras con el máximo rigor científico y preservar un patrimonio que puede convertirse en un importante recurso cultural y turístico para la ciudad". En este sentido, ha afirmado que esta actuación supone "una oportunidad para saldar la deuda histórica que Huelva mantenía con su pasado y acercarlo tanto a los onubenses como a quienes visiten la ciudad".

Finalmente, Olga Guerrero, directora de Ánfora, ha explicado que “hace dos años comenzamos este camino con la prospección geofísica encargada por el Ayuntamiento, que nos permitió identificar las estructuras existentes bajo el subsuelo. Ahora damos el siguiente paso: excavar, confirmar toda esa información y construir un conocimiento sólido sobre la evolución histórica de este espacio". Guerrero ha señalado que la intervención supone "el cumplimiento de un sueño largamente esperado por quienes llevamos años trabajando en el patrimonio de Huelva" y ha mostrado su confianza en que los resultados permitan “documentar el urbanismo de la ciudad tartésica y reforzar el reconocimiento de Huelva como la ciudad más antigua del Occidente europeo”.

La actuación, promovida por el Ayuntamiento de Huelva, está liderada por la Universidad de Gante, en Bélgica, y reúne a investigadores de las universidades de Huelva, Sevilla y Autónoma de Madrid junto con la empresa especializada Ánfora. La primera campaña se desarrollará durante el mes de julio y consistirá en la ejecución de dos sondeos estratigráficos en la zona ajardinada de la plaza, seleccionados a partir del estudio geofísico realizado por el Ayuntamiento en 2024, que detectó la existencia de estructuras arqueológicas entre uno y dos metros de profundidad.

El objetivo de esta intervención es documentar con metodología científica la secuencia estratigráfica del yacimiento, conocer el estado de conservación de los niveles arqueológicos bajo el freático y obtener la información necesaria para diseñar futuras campañas de excavación de mayor envergadura. Si los resultados confirman el potencial esperado, el proyecto contempla avanzar hacia una excavación más amplia que permita conservar y poner en valor los restos para convertir este espacio en un referente patrimonial y cultural abierto a la ciudadanía.

Con esta primera campaña en la Plaza Arqueológica, el Ayuntamiento impulsa una investigación que aspira no solo a ampliar el conocimiento sobre los orígenes de la ciudad, sino también a consolidar un futuro parque arqueológico que permita conservar, estudiar y mostrar a la ciudadanía uno de los espacios históricos más relevantes del Occidente mediterráneo.

14 de mayo de 2026

Encuentran otro altar con forma de piel de toro en el yacimiento del Turuñuelo (Badajoz)

Los dos anteriores aparecieron en la habitación 100 y en la habitación del banquete, las estancias más emblemáticas del complejo. Este tercero salió en un pasillo de la parte norte del túmulo, en una zona que no se abría desde hace más de diez años.
Yacimiento del Turuñuelo. Foto: Ayuntamiento de Guareña.

El yacimiento del Turuñuelo, que descansa en el término municipal de Guareña (Badajoz), suma un nuevo hallazgo en su octava campaña de excavaciones. Un equipo de 17 personas lleva apenas quince días trabajando sobre el terreno, y ya ha dado con la pieza más llamativa de la temporada.

En esta misma línea, los investigadores del CSIC se han centrado este año en la parte más elevada del túmulo, una zona sin tocar desde 2015. Lo que han sacado a la luz confirma lo que muchos ya intuían sobre el carácter de este edificio.

Tercer altar con forma de piel de toro
El hallazgo es un altar de mármol del Proconeso (la actual Turquía) con la inconfundible silueta de una piel de toro extendida. Hablamos aquí de un cuadrado con los lados cóncavos que la cultura tartésica reservaba para sus rituales más solemnes. Mide 110 centímetros por cada lado y es el segundo en tamaño de los tres ya desenterrados en el enclave.

Los dos anteriores aparecieron en la habitación 100 y en la habitación del banquete, las estancias más emblemáticas del complejo. Este tercero salió en un pasillo de la parte norte del túmulo, en una zona que no se abría desde hace más de diez años.

«Ahora nos estamos centrando en la parte más elevada del túmulo, al norte y al sur de la habitación cien, y en la primera estancia que hemos excavado ha aparecido este altar característico de la cultura tartésica del que ya teníamos dos», explicó la directora de la excavación, Esther Rodríguez.

La cerámica de importación también asoma en esta campaña. Hay piezas de cerámica ática y un repertorio habitual de vajilla, como vasos y ánforas, que el equipo pega, cataloga y analiza en los meses posteriores a cada excavación.

De Oriente al corazón de Extremadura: ¿Qué simboliza el toro en este contexto?
El toro tenía en el Mediterráneo oriental un peso simbólico considerable. Era sinónimo de poder, fuerza y fertilidad, y los linajes gobernantes lo empleaban para legitimar su autoridad. La piel extendida del animal, con esa forma que combina el rectángulo con los flancos hundidos hacia dentro, funcionaba como emblema sagrado en las culturas paleorientales.

Altares de este tipo los hay también en Cancho Roano (Zalamea de la Serena), en Coria del Río y en el Carambolo (Camas, Sevilla), donde se conserva el de mayores dimensiones documentado hasta la fecha.

Cabe destacar que lo que distingue al complejo de Guareña es la concentración: ya acumula tres, una cifra sin parangón en el registro arqueológico tartésico.

Según Rodríguez, «sobre estas estructuras se llevaban a cabo sacrificios, por eso la parte central está más quemada y en los laterales se aprecian restos de ceniza, ya que los sacrificios podían ser desde quemar pequeños pájaros a una ternera o una cabra».

¿Templo o palacio?
La acumulación de altares refuerza la hipótesis de que el edificio tuvo un uso ritual marcado. La directora evita concluir si se trata de un templo o un palacio, pero ya no descarta ninguna de las dos opciones: «No se le puede negar que el lugar tenga un carácter ritual».

El equipo de 2026 es el más numeroso en la historia del proyecto: 17 personas en total, entre tres obreros, doce técnicos y los dos directores.

Trabajan también en otras estancias donde aparecen acumulaciones de piedras sin función constructiva clara. «Es un espacio que presenta más preguntas que respuestas», reconoció el codirector Sebastián Celestino.

Los directores calculan que la excavación roza el 50% del total del yacimiento del Turuñuelo, aunque Rodríguez matiza que «queda mucho por analizar y de lo que aparezca se pueden derivar diferentes lecturas». En este sentido, la campaña se extiende hasta el 31 de mayo.
Una cadena de descubrimientos en Extremadura que no da tregua desde 2015

El Turuñuelo encadena variopintos hallazgos desde su primera excavación sobre el terreno. A continuación, se detalla uno por uno:

Entre tanto, la obra de la cúpula que cubrirá el yacimiento ya ha arrancado. Cuando esté terminada, el equipo podrá excavar en cualquier época del año, sin depender de la estrecha ventana primaveral de cada campaña.

22 de octubre de 2025

Aparecen cerámicas griegas en la necrópolis tartésica de Medellín (Badajoz)

Su aparición confirma el contacto del mundo tartésico con las rutas comerciales del Mediterráneo, y refuerza la relevancia de Medellín como enclave arqueológico de referencia en la Protohistoria peninsular.


Las excavaciones arqueológicas retomadas en la Necrópolis tartésica de Medellín han sacado a la luz cerámicas griegas de barniz negro, datados a finales del siglo V a. C. Se trata de piezas que ya habían aparecido de forma descontextualizada en campañas anteriores, pero que ahora vuelven a documentarse en un contexto arqueológico más claro.

La directora general de Bibliotecas, Archivos y Patrimonio Cultural, Adela Rueda, visitó este lunes el yacimiento para conocer el avance de los trabajos, que cuentan con una inversión de 245.000 euros y se enmarcan en un convenio suscrito entre la Junta de Extremadura, la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes y el Ayuntamiento de Medellín. Rueda subrayó que, aunque aún es pronto para realizar una valoración definitiva sobre estos hallazgos, su aparición confirma el contacto del mundo tartésico con las rutas comerciales del Mediterráneo, y refuerza la relevancia de Medellín como enclave arqueológico de referencia en la Protohistoria peninsular. 

El proyecto, que se desarrollará entre 2025 y 2028, contempla excavaciones en nuevas áreas de la necrópolis, prospecciones, sondeos geofísicos, restauración de materiales arqueológicos y la creación de una exposición monográfica que difundirá los resultados obtenidos. 

Declarada Bien de Interés Cultural en 2014, la Necrópolis de Medellín fue excavada por primera vez en la década de 1960 y continúa ofreciendo información esencial para comprender las comunidades tartésicas asentadas en el valle medio del Guadiana.

7 de julio de 2025

Sale a la luz el altar de mármol griego más antiguo del Mediterráneo Occidental en El Turuñuelo (Badajoz)

Además, las excavaciones en el yacimiento en Guareña han desvelado una compleja obra de ingeniería hidráulica tartésica

Un equipo del Instituto de Arqueología de Mérida - CSIC, Junta de Extremadura, liderado por Sebastián Celestino y Esther Rodríguez, presentó el pasado viernes en rueda de prensa los hallazgos de la última campaña de excavación. Entre copas, cerámicas y tornos de alfarero destaca una columna de mármol procedente de una cantera griega de, al menos, el siglo V a.C., lo que la convierte en la más antigua descubierta en la parte occidental del Mediterráneo. 

A la presentación han asistido la consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes, Victoria Bazaga, acompañada del secretario general de Ciencia, Tecnología e Innovación, Javier de Francisco Morcillo; el alcalde de Guareña, Abel González, y la delegada institucional del CSIC para Andalucía y Extremadura, Margarita Paneque. 

Durante su intervención, la consejera ha subrayado que "Extremadura cree y apuesta por su patrimonio como una herramienta para generar conocimiento, para atraer talento, para diversificar nuestra economía y para construir orgullo de pertenencia". En ese sentido, ha reafirmado el compromiso del Ejecutivo presidido por María Guardiola con este proyecto, que "es ya un símbolo de lo que somos y de lo que podemos llegar a ser". 

Por su parte, el secretario general de Ciencia, Tecnología e Innovación, Javier de Francisco, ha anunciado una nueva financiación plurianual para financiar los trabajos de los investigadores del IAM-CSIC en este yacimiento por parte de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional. Así, se ha aprobado una subvención especial de 236.000 euros desde este 1 de julio de 2025 hasta 31 de diciembre de 2026 para favorecer la contratación de personal adscrito al yacimiento que ayuda a las excavaciones y extracción de material (hallazgos) del yacimiento. Esta subvención se suma a la ya aprobada de 280.000 euros para financiar los trabajos desde enero de 2024 al 30 de junio de 2025.

Un altar único y una obra hidráulica sin precedentes
Entre los hallazgos más relevantes de esta campaña destaca el descubrimiento de una columna de mármol procedente de la actual isla de Mármara, en Asia Menor, con forma de altar, datada en el siglo V a.C. Se trata de la pieza de estas características más antigua localizada en el Mediterráneo Occidental. 

Su origen griego, confirmado por estudios macroscópicos del Instituto Catalán de Arqueología Clásica, evidencia el papel protagonista de Tarteso en las rutas comerciales mediterráneas desde el interior de la península ibérica. 

También se ha documentado una estructura de canalización hidráulica de casi un metro de altura, construida con grandes bloques de piedra, que pone de relieve los avanzados conocimientos técnicos de los constructores tartésicos. Esta obra fue planificada antes incluso de la edificación principal, lo que la convierte en uno de los elementos más antiguos del conjunto. 

Tarteso resplandece desde Extremadura
La consejera ha recordado que Casas del Turuñuelo no ha dejado de asombrar al mundo con descubrimientos que están reescribiendo la historia del Mediterráneo Occidental, como las representaciones humanas descubiertas en campañas anteriores o la placa de pizarra con un posible abecedario paleohispánico meridional. 

En ese contexto, Bazaga ha destacado el impulso de la Junta de Extremadura a la divulgación del legado tartésico a través de la nueva Sala de Protohistoria del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, inaugurada por el Rey Felipe VI, donde pueden admirarse piezas emblemáticas del yacimiento. Además, ha señalado que en diciembre culminó con éxito la adquisición de los terrenos colindantes al yacimiento "para su protección y desarrollo futuro". 

Como muestra del respaldo institucional, la consejera ha señalado que ya está en licitación la construcción de una gran cúpula de 116 metros que protegerá el yacimiento y facilitará las visitas. Esta infraestructura, dotada con 7 millones de euros de inversión por parte de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible, será una de las más singulares del país. "Celebramos cada nuevo hallazgo", ha añadido la titular de Cultura, quien ha agradecido expresamente al Instituto de Arqueología de Mérida, al CSIC y a todo el equipo científico y técnico que hace posible esta labor ejemplar. La consejera ha concluido su intervención reiterando el compromiso de la Junta de Extremadura con el patrimonio como motor de progreso en la región. "Y ahí seguiremos estando, respaldando e impulsando los trabajos que aquí se desarrollan y todo lo que generan a su alrededor", ha finalizado.

13 de febrero de 2025

La mayor cúpula de España protegerá el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo (Badajoz)

El proyecto que saldrá a licitación cuenta con un presupuesto de casi 7 millones de euros. Se trata de una hectárea cubierta sin pilares en el medio, el equivalente a dos campos de fútbol. La estructura de la cubierta simulará una flor de lis, uno de los símbolos de la cultura tartésica.
Esta construcción soportará una instalación de rampas colgadas de la estructura, que servirán como instalación turística, donde los visitantes podrán acceder a contemplar el yacimiento a través de un itinerario a distintas alturas sin apoyo de estructuras ni cimentaciones en el propio yacimiento. JUNTA EXTREMADURA.

La consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Sostenible, Mercedes Morán, ha presentado este miércoles el proyecto de edificación que protegerá y pondrá en valor el yacimiento de 'Casas del Turuñuelo', ubicado en Guareña, cuya licitación se producirá esta misma semana y en la que se invertirá casi 7 millones de euros. 

Así, Morán ha explicado que este yacimiento "lleva años sufriendo desprotección" porque solo está cubierto por chapas metálicas que "pueden ralentizar su destrucción pero que, obviamente, no protegen con garantías, puesto que las estructuras descubiertas son de adobe".

 Morán ha detallado que el edificio que se va a construir es el resultado de "estudios pormenorizados" para llegar a "una construcción que proteja de forma efectiva ante todas las inclemencias meteorológicas pero que, al mismo tiempo, sirva para ponerlo en valor, es decir, que todos los extremeños y visitantes puedan disfrutar de él". "Y hay un aspecto muy importante también a destacar y es que esta obra convertirá el yacimiento en un importante recurso turístico para la zona, lo cual favorecerá el desarrollo de este entorno rural y de toda la región", ha resaltado la consejera. 

Morán ha estado acompañada por la directora general de Desarrollo Rural, María de los Ángeles Muriel; el arquitecto del proyecto, Carlos Albarrán; el ingeniero estructural y de instalaciones, Antonio Manuel Reyes; y la responsable del yacimiento, Esther Rodríguez. 

CARACTERÍSTICAS DEL PROYECTO
El edificio que se proyecta es una gran estructura metálica tridimensional para cubrir todo el conjunto del Yacimiento Tartésico de Casas de Turuñuelo de Abajo, con geometría de cúpula. Esto permitirá aislar el yacimiento tanto de la lluvia, como especialmente del viento, por el efecto erosivo que el mismo tiene en las estructuras del yacimiento, formadas por ladrillos de adobe y también protegerlo de la luz. 

Igualmente, la cúpula terminará con una cubierta ajardinada, de manera que se reinterpreta la forma original del yacimiento como un túmulo. Al mismo tiempo, esta construcción soportará una instalación de rampas colgadas de la estructura, que servirán como instalación turística, donde los visitantes podrán acceder a contemplar el yacimiento a través de un itinerario a distintas alturas, que permitirá una visión privilegiada del mismo, pero sin apoyo de estructuras ni cimentaciones en el propio yacimiento.

 Este edificio tendrá también espacios dedicados a museo, exposiciones y salas técnicas. El nuevo edificio se compondrá de una estructura metálica de 32 radios, tendrá un diámetro exterior de 116 metros, que la convierte en la cúpula "más grande de España", ha asegurado el ingeniero Antonio Manuel Reyes, y la cúpula ajardinada con vegetación autóctona "más grande del mundo sin pilares en el medio", además, dicha cúpula tendrá una altura exterior de casi 20 metros (19,68 m). 

Se trata de una hectárea cubierta sin pilares en el medio, el equivalente a dos campos de fútbol, ha apuntado Reyes, y la estructura desnuda de la cubierta simulará una flor de lis, uno de los símbolos de la cultura tartésica. El diseño se ha concebido además para favorecer el acceso a personas con movilidad reducida y cuenta con cuartos de baños adaptados a ellas y también para personas octomizadas.

Mercedes Morán ha explicado que se ha optado por este diseño y este proyecto porque, entre otras razones, el aspecto final mantiene la configuración de túmulo, gracias a la bóveda con cobertura ajardinada, quedando integrada en el entorno. Tras las prospecciones realizadas, ha apuntado, está asegurado que la bóveda no afecta a nuevos descubrimientos, no hay una intervención directa sobre el yacimiento que permanecerá protegido durante las obras, se podrán hacer visitas accesibles sin interrumpir las investigaciones arqueológicas y no limitará posteriores actuaciones museísticas o de estudio.

La licitación de esta obra se prevé para "esta misma semana" y para todos los trabajos hay una previsión de desarrollo de unos nueve meses aproximadamente. Una vez finalizada la obra, el objetivo es abrir al público el yacimiento, ha manifestado la consejera, ya que es "impresionante y lo tenemos en Extremadura, habrá que cuidarlo, potenciarlo", así como facilitar su estudio. 

TRABAJO CONJUNTO
La consejera también ha agradecido el trabajo de los arqueólogos responsables, Esther Rodríguez y Sebastián Celestino, así como de todo su equipo porque han expuesto las necesidades a la hora de construir este edificio y han supervisado el proyecto. Rodríguez ha dicho sentirse "muy contenta" con la cubierta y ha dado las "gracias" porque "es un descanso garantizar que el yacimiento del Turuñuelo se va a conservar, es uno de los yacimientos más importantes del mundo ahora mismo y esta inversión va a merecer la pena". 

Mercedes Morán ha agradecido de igual modo el trabajo realizado por el arquitecto del proyecto, Carlos Albarrán, el ingeniero Antonio Manuel Reyes y todos los que han colaborado con ellos. Albarrán ha incidido en que esta cúpula no afecta "en absoluto" ni al trabajo ni al entorno, ya que "se trata de no competir con el yacimiento, sino de ponerlo en valor". Por su parte, Reyes ha hecho hincapié en que "se hace todo desde la máxima sensibilidad al patrimonio, al medio ambiente". 

En este sentido, la consejera ha señalado que "creemos firmemente, como toda Extremadura, que este yacimiento es un lugar único, un hito para la historia y para la arqueología y, por ello, nos hemos implicado de forma absoluta con él y hoy es una muestra más con la licitación de este edificio en forma de cúpula, que permitirá su necesaria protección y su puesta en valor para que puedan disfrutarlo todos los extremeños y los visitantes", ha concluido.
(Fuente: Junta de Extremadura)

15 de noviembre de 2024

Huelva recupera el carro tartésico del yacimiento de La Joya

El proyecto del vehículo recuperado de la Tumba 17 de la necrópolis onubense está a punto de concluir tras más de seis meses de trabajo. Se trata de una de las referencias prerromanas más importantes de la Península Ibérica: un vehículo de gran complejidad y belleza, datado en el siglo VII a.C., que formaba parte del ajuar de una persona de alto rango de la sociedad tartésica. El carro está realizado en madera y bronce, y presenta una rica decoración con motivos geométricos y figurativos.

El Museo Provincial de Huelva ha acogido la presentación del proyecto de reconstrucción del carro tartésico descubierto en la necrópolis de La Joya (Huelva) durante la campaña de excavaciones dirigida por Juan Pedro Garrido Roiz en 1971. Un proyecto que nace de la mano de la asociación cultural Arqueo Huelva y está siendo reconstruido gracias al acuerdo suscrito con la Fundación Atlantic Copper.

Este hito en el ámbito de la divulgación histórica y del pasado tartésico de la ciudad de Huelva está a punto de culminar tras varios meses de trabajo. “El proyecto sobre el papel era una cosa y la realidad otra. Hasta que no nos pusimos a trabajar físicamente con el carro no nos dimos cuenta de la alta complejidad del vehículo y los muchos dolores de cabeza, y noches sin dormir, que tendríamos”, ha apuntado el presidente de Arqueo Huelva, Jorge Cotallo.

En este sentido, el presidente de la Fundación Atlantic Copper, Heliodoro Mariscal, ha indicado que “se trata de un hito en la arqueología andaluza con el que nos asomamos a nuestras raíces, a la cuna de una de las civilizaciones más avanzadas de la Edad de Bronce en la Península Ibérica, Tartesos”. Asimismo, ha agradecido al equipo de expertos “que, con gran dedicación, ha trabajado esta pieza utilizando técnicas similares a las que habrían empleado los artesanos tartésicos. Y, por supuesto, al Museo de Huelva y a la Delegación Provincial de Cultura, Turismo y Deporte por la confianza depositada en este proyecto desde el primer momento”.

Por su parte, la delegada territorial de Cultura, Teresa Herrera ha afirmado que con esta iniciativa público-privada “recuperamos para Huelva y Andalucía uno de los objetos más prestigiosos y significativos de todo el territorio de Tarteso, un símbolo de la importancia que debió tener la vieja Onuba en la cultura tartésica y que durante miles de años ha permanecido completamente a oscuras”.

Herrera ha subrayado “la rica y fructífera colaboración” que la Fundación y el Museo han cosechado para la promoción del patrimonio y la arqueología de Huelva, como así lo demuestran, además de la recreación del carro tartésico, otros proyectos como la iluminación de la Rota Aquaria, la maqueta de las norias de la mina de Riotinto, el atril interactivo con las principales piezas del museo y la recientemente clausurada exposición «Ídolos. Miradas Milenarias desde el extremo suroccidental de Europa».

Durante el acto de presentación del proyecto se ha podido disfrutar de un vídeo en el que se observa el proceso, desde cero, de la reconstrucción de esta referencia prerromana onubense. Asimismo, la delegada Teresa Herrera ha descubierto el cartel de la próxima exposición ‘La Joya: vida y eternidad en Tarteso’, que albergará la reconstrucción del Carro de la Joya, pudiéndolo disfrutar en una muestra en la que conocer la historia de este hito y su contexto.

Rafael C. Robles, vicepresidente de Arqueo Huelva y arqueólogo director del proyecto, siempre supo que el carro debía tener un lugar privilegiado y accesible a todos los onubenses. “Desde un principio teníamos claro que el fin de esta pieza era el Museo de Huelva, y así se lo pedimos a la delegada de Cultura, que desde un primer momento apostó por él y se entusiasmó con el proyecto. Teresa Herrera y el equipo del Museo están haciendo lo posible por que este proyecto, de divulgación y conocimiento sobre la necrópolis de la Joya, vaya mucho más allá, y es de agradecer”.

Tras la presentación, los presentes han podido profundizar en la importancia del Cabezo de la Joya y la historia de Tarteso a través de una charla coloquio, gracias a expertos en la materia como la arqueóloga y profesora de la Universidad de Huelva Clara Toscano y el investigador Javier Jiménez Ávila.

Contexto Proyecto Reconstrucción Carro de la Joya
Se trata de una de las referencias prerromanas más importantes de la Península Ibérica: un vehículo de gran complejidad y belleza, datado en el siglo VII a.C., que formaba parte del ajuar de una persona de alto rango de la sociedad tartésica. El carro está realizado en madera y bronce, y presenta una rica decoración con motivos geométricos y figurativos.

Según el acuerdo alcanzado entre Arqueo Huelva y la Fundación Atlantic Copper, en la recuperación de esta joya tartésica, que concluirá a finales de año, está trabajando un equipo de expertos formado por un arqueólogo, un artesano en metalurgia, un artesano en cuero y cestería y un ingeniero industrial con el objetivo de recrear la pieza con la mayor fidelidad posible, utilizando técnicas tradicionales y modernas.

Todo el contenido histórico y arqueológico del proyecto de recreación del carro tartésico ha sido supervisado y aprobado por la Delegación Territorial de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía y por el Museo de Huelva. Esta actuación forma parte de las acciones contempladas por la Fundación Atlantic Copper con motivo de su 15 aniversario.

Sobre la Fundación Atlantic Copper
La Fundación Atlantic Copper es una entidad sin ánimo de lucro, puesta en marcha en 2009 para dar continuidad, desarrollar y gestionar la acción social de la empresa fundadora. La entidad, que celebra en 2024 su XV aniversario, ha destinado más de seis millones de euros hasta el ejercicio 2023, desarrollando acuerdos estratégicos con más de 45 entidades y beneficiando directa o indirectamente a más de 70.000 personas.

4 de octubre de 2022

Concluyen las excavaciones en el enclave de Casas de Turuñuelo

El Instituto Arqueológico de Mérida (IAM) ha concluido el proyecto de I+D+i sobre el yacimiento tartésico de Casas de Turuñuelo con una campaña de excavación que revela la importancia del enclave, su riqueza arquitectónica y la necesidad de mantener una continuidad en los trabajos.
La investigación de la cabaña ganadera se ha centrado en su implicación económica en la vida tartésica.

El Instituto Arqueológico de Mérida (IAM), dependiente de la Consejería de Economía, Ciencia y Agenda Digital y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) del Ministerio de Ciencia e Innovación, han concluido el proyecto de I+D+i sobre el yacimiento tartésico de Casas de Turuñuelo con una campaña de excavación que revela la importancia del enclave, su riqueza arquitectónica y la necesidad de mantener una continuidad en los trabajos.

En concreto, el proyecto de investigación “Estudio de la hecatombe animal del yacimiento de ‘Casas del Turuñuelo’. La gestión de la cabaña ganadera y sus implicaciones socioeconómicas y rituales en época tartésica”, realizado por el Instituto de Arqueología de Mérida (IAM)-CSIC, ha finalizado con la ejecución de los trabajos programados y aportando datos reveladores que determinan la categoría del yacimiento como un asentamiento único en el valle medio del Guadiana en la fase final de la cronología tartésica (siglo V a.C).

Este proyecto ha sido cofinanciado al 80% por un importe de 148.227,20 euros por los fondos FEDER en el período de programación 2014-2020, dentro del Objetivo Temático 01 “Potenciar la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación”, dentro del marco de las actuaciones contempladas en el Programa para el Fomento de la Investigación Científica y el Desarrollo Tecnológico del VI Plan Regional de I+D+i (2017-2020), prorrogado en la actualidad.

El yacimiento arqueológico del Turuñuelo se localiza en el término municipal de Guareña, cerca de Yelbes, próximo a la necrópolis tartésica de Medellín. Los trabajos de excavación realizados han permitido catalogar esta nueva construcción en el conjunto de un total de 13 edificios localizados bajo túmulos en la confluencia del río Guadiana con alguno de sus principales afluentes.

La excavación del Turuñuelo está dirigida por los arqueólogos del IAM-CSIF Sebastián Celestino y Esther Rodríguez, y las campañas de excavación realizadas han permitido exhumar parte de un edificio de dos plantas, compuesto por un vestíbulo que da paso a varias estancias y un patio al que se accede por una escalinata monumental. Sobre el pavimento del patio se han registrado más de 50 animales sacrificados entre los que destacan especialmente los équidos.

CASO ÚNICO
Se trata de un caso único tanto por las características deposicionales como por el tamaño y variedad de la muestra faunística. El marcado carácter estructurado de los depósitos animales indica un alto componente de actividad ceremonial que se interpreta como la primera evidencia de una hecatombe en el Mediterráneo.

El extraordinario volumen de équidos localizados y la variabilidad observada indican una cabaña equina probablemente mixta, que pudo estar compuesta por caballos, burros o asnos y sus híbridos. Esto nos remite a una gestión ganadera especializada y eficiente que pudo estar orientada al transporte de mercancías, probablemente relacionado con el abastecimiento y/o su distribución.

El equipo investigador que actualmente trabaja en el yacimiento es multidisciplinar, abarcando todas las especialidades relacionadas con la reconstrucción y el análisis específico de los restos animales. Este equipo está compuesto por miembros del Instituto de Arqueología de Mérida del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IAM-CSIC), del Instituto de Restauración y Conservación de la Generalitat de Valencia, de las Universidades de Extremadura (Facultad de Veterinaria, Escuela de Ingenieros Industriales), y por los equipos de Bioarqueología de las universidades de Barcelona, Valencia, Granada, del Instituto Milá y Fontanals del CSIC y del Instituto Carlos III-Universidad Complutense de Madrid.

En la actualidad, la dimensión del yacimiento y su enorme potencial han requerido la concesión de una subvención directa de la Junta de Extremadura al CSIC para darle continuidad a la investigación del yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo realizada por el IAM, al ser considerado como el mayor hallazgo arqueológico del último decenio en España y uno de los más importantes del Mediterráneo.

Esta nueva concesión directa cuenta con una inversión de 166.518 euros, cofinanciada en un 80% por el Programa Operativo del FEDER 2014-2020 de Extremadura, para la realización de una actividad subvencionable hasta 2023 que va a permitir desarrollar los trabajos de estudio, restauración y conservación en el laboratorio de los restos extraídos.

Los hallazgos encontrados en el yacimiento del Turuñuelo no solo han tenido una proyección científica internacional, sino que su divulgación ha adquirido una extraordinaria dimensión social por su difusión a través de redes sociales, con información disponible permanentemente actualizada, a través de la web https://construyendotarteso.com; en twitter, Construyendo Tarteso @CTarteso; o en Facebook, tartesoencomunidad.blogspot.com, como plataforma de difusión y socialización.

En definitiva, el yacimiento de Casas de Turuñuelo se ha convertido en un fenómeno científico y social que sigue creciendo y es incluso precursor de iniciativas emprendedoras entre la sociedad extremeña.

13 de noviembre de 2018

El yacimiento tartésico del Turuñuelo gana la primera edición del "Premio Palarq"

El proyecto "Construyendo Tartesos", en el que se incluyen las excavaciones del yacimiento del Turuñuelo de Gaureña, ha ganado la primera edición del Premio Nacional de Arqueología y Paleontología de la Fundación Palarq. Este premio ha sido fallado en Barcelona y tiene una dotación de 80.000 euros.
EL edificio protohistórico es el mejor conservado del Mediterráneo Occidental.
El trabajo de excavaciones está liderado por el arqueólogo Sebastián Celestino Pérez, del CSIC, y ha sido escogido por unanimidad. El objetivo del galardón es estimular el estudio y las excavaciones sobre una cultura mítica como la tartésica.

El presidente de la Fundación Palarq, el empresario y filántropo Antonio Gallardo Ballart, ha explicado que "el proyecto ganador ilumina el mito de Tartesos trasladándolo a la realidad, acercando a la sociedad los resultados de una investigación arqueológica puntera".

Tiene como objetivo el estudio arquitectónico de las construcciones de época tartésica (siglo VIII-IV aC) y en este marco se insertan las excavaciones del yacimiento de Casas del Turuñuelo, en el valle del Guadiana. Hasta la fecha es el edificio protohistórico mejor conservado del Mediterráneo occidental, pues subsisten sus dos plantas, lo que lo convierte en un caso de estudio excepcional, informa la Agencia Efe.

A pesar de que tan solo se ha intervenido durante cuatro años, el yacimiento ha tenido ya una enorme repercusión dadas las novedosas técnicas constructivas utilizadas en su edificación, entre las que destaca el empleo por primera vez en la península del mortero de cal para la fabricación de los sillares con los que se levantó la escalinata monumental que conecta el piso superior con el patio.


SACRIFICIO DE ANIMALES
Se ha identificado un gran sacrificio de animales (hecatombe), entre los que destacan especialmente los 52 caballos en posición anatómica, es decir, con las partes del cuerpo donde corresponde, siendo la primera documentación de este tipo de ritual en todo el Mediterráneo.

La espectacularidad del yacimiento viene dada también por "el estado de conservación extraordinario de las estructuras de adobe y de material orgánico como madera, que ha llegado hasta hoy como si fuera un yacimiento submarino", ha explicado el portavoz del jurado, el director general de la Fundación Aga Khan, Lluís Monreal.

Esta investigación "pondrá la cultura de Tartesos sobre el mapa, ayudando a determinar la importancia y la extensión de una cultura que fue una entidad política plural, interrelacionada con todo el Mediterráneo".


PROYECTOS FINALISTAS
"Construyendo Tartesos" se ha impuesto a otros cinco proyectos finalistas de un total de 25 candidaturas presentadas en las últimas deliberaciones del jurado.

Dos de estos cinco finalistas eran trabajos arqueológicos en el extranjero: uno en Oldubai (Tanzania), liderado por Manuel Domínguez Rodríguez, de la Complutense; y otro en el Kurdistán iraquí sobre los orígenes de la agricultura y la ganadería en el Próximo Oriente, liderado por el arqueólogo Miquel Molist, de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).

Los otros tres finalistas eran: proyecto de paleobiología y evolución de El Sidrón con vestigios de neandertales, dirigido por Antonio Rosas González (Museo Nacional de Ciencias Naturales); investigación sobre la cultura argárica, dirigido por Vicent Lull, Rafael Micó y Cristina Rihuete (UAB); y el proyecto "Ilit Auro" que coordina Juan Pedro Bellón, de la Universidad de Jaén, para una metodología de estudio de campos de batalla y asedio en la II Guerra Púnica.

El premio, de carácter bienal, se entregará el próximo día 26 de noviembre en el Museo Nacional de Arqueología de Madrid y se suma desde este año a las ayudas a misiones arqueológicas y paleontológicas españolas que la Fundación Palarq concede desde hace tres años, 23 en 2016, 32 en 2017 y 44 en 2018.

El jurado internacional del premio estaba formado por Yves Coppens, uno de los descubridores de la australopithecus Lucy en 1974; el arqueólogo británico Andrew Selkirk; Lluís Monreal; el arqueólogo barcelonés Josep Guitart, presidente del proyecto internacional Tabula Imperio Romano-Forma Orbis Romani; el director del MNAC, Pepe Serra; y el periodista Jacinto Antón.

(Fuente: El Diario)

5 de septiembre de 2018

Subvención directa de 120.000 euros para la cubierta del yacimiento tartésico de Guareña (Badajoz)

Tendrá 800 metros cuadrados y permitirá la visibilidad de los restos arqueológicos al tiempo que que preservará la zona excavada de las inclemencias meteorológicas. El edificio monumental tartésico que alberga es fundamental para conocer el origen y desarrollo de la cultura occidental.
Foto de archivo de la excavación en Casas del Turuñuelo. 
El Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura ha aprobado este martes un decreto por el que se regula la concesión directa de una subvención a la Agencia Estatal "Consejo Superior de Investigaciones Científicas" (CSIC), por importe de 120.300 euros, para la construcción de una cubierta en el yacimiento arqueológico de Casas del Turuñuelo, en el término municipal de Guareña.

En concreto, el destinatario de la subvención será el Instituto de Arqueología de Mérida, centro adscrito al CSIC y encargado de llevar a cabo, en el mencionado yacimiento, el proyecto "Construyendo Tarteso. Análisis constructivo, espacial y territorial de un modelo arquitectónico en el Valle Medio del Guadiana".

El complejo arqueológico de Casas del Turuñuelo se ha convertido en uno de los yacimientos más importantes del Mediterráneo occidental, tal y como informa la Junta en una nota de prensa.

EDIFICIO TARTÉSICO
Y es que su excelente estado de conservación, con alzados de adobe enlucidos de diferentes colores y de más de 5 metros de altura; la escalinata monumental realizada con sillares, hasta ahora inédita en esta época; la riqueza de sus materiales arqueológicos; y el hallazgo de la primera hecatombe donde se han encontrado, entre otros animales, 26 caballos sacrificados en conexión anatómica, hacen de este edificio de época tartésica un ejemplo excepcional que ha perdurado durante sus 2.500 años de historia.

Sin embargo, ninguno de los proyectos que financian la excavación del yacimiento incluye la cubierta del mismo, estructura necesaria para garantizar una continuidad en los trabajos de investigación sin que las condiciones climatológicas adversas lo impidan.

UNA CUBIERTA NECESARIA
En este sentido, es necesaria la construcción de una cubierta de 800 metros cuadrados realizada con materiales versátiles, resistentes y duraderos, y ampliable, que permita la visibilidad de los restos arqueológicos y preserve la zona excavada de las inclemencias del tiempo, tal y como informa la Junta en una nota de prensa.

Este yacimiento sitúa a Extremadura al frente de los estudios sobre la cultura tartésica y, en general, de la protohistoria peninsular.

Está reconocido por la comunidad científica como uno de los hallazgos más importantes para conocer el origen y desarrollo de la cultura occidental, y resulta un yacimiento de gran interés a nivel regional, nacional e internacional.

(Fuente: Región Digital)

17 de abril de 2017

La excavación en Turuñuelo descubre un edificio tartésico único en el Mediterráneo occidental

Investigadores del Instituto de Arqueología del CSIC hallan una escalinata monumental de hace 2.500 años en Turuñuelo de Guareña (Badajoz) que apunta a una insólita construcción de dos plantas
Escalinata monumental de época tartésica en Las Vegas del Guadiana (Badajoz). FOTO: SANTI BURGOS / EL PAÍS
Fuera de contexto, la imagen de unos escalones en mitad de un gran agujero que acompaña este texto podría no decir mucho. Sin embargo, su contexto —la excavación de un enorme edificio tartésico de hace 2.500 años en la comarca de Las Vegas del Guadiana, en Badajoz— los convierte en un descubrimiento extraordinario. Y no solo porque esa escalinata monumental de dos metros y medio de altura apuntan a una insólita edificación de dos plantas del siglo V a.C., la primera que se conserva de aquella época; sino porque están construidas con unas técnicas y unos materiales que se pensaba que no se habían utilizado en todo el Mediterráneo occidental hasta mucho tiempo después.

ESCALONES A MODO DE SILLARES
La mitad de los escalones están hechos a modo de sillares, es decir, colocando unos bloques rectangulares a continuación de otros y luego unos encima de otros. Pero no utilizan grandes piezas de piedra cortada, como se hacía en construcciones similares de la época en el Mediterráneo oriental (en Grecia, por ejemplo), sino una especie de mortero de cal y granito machacado, probablemente encofrado después (la mezcla se colocaba a fraguar entre tablas hasta que se secara). Algo así como un protocemento, solo que un siglo antes de que apareciera el primer material de este tipo documentado hasta ahora: el opus caementicium del Imperio Romano.

El yacimiento del Turuñuelo de Guareña, cuya excavación arrancó en 2015, ya había sorprendido a los investigadores por su tamaño (es el más grande localizado de aquella época, en torno a una hectárea), la riqueza de materiales encontrados y su extraordinario estado de conservación. Todo tipo de joyas, puntas de lanza, recipientes, semillas, restos de tejidos, parrillas de bronce o calderos enormes prometían desde el principio arrojar nueva luz sobre la cultura de Tartesos. Una civilización prerromana que ocupó el suroeste de la Península Ibérica en el primer milenio antes de Cristo sobre la que se ha levantado todo tipo de mitos y leyendas (sobre todo, en torno a su misteriosa decadencia y su abrupto final), debido, entre otras cosas, a la escasez de restos materiales. Una escasez que la excavación dirigida por los arqueólogos del CSIC Sebastián Celestino —que también es director del Instituto de Arqueología de Mérida— y Esther Rodríguez está compensando a marchas forzadas, y eso que apenas se ha desenterrado hasta el momento el 10% de la construcción.

ELEMENTO ARQUITECTÓNICO ÚNICO
“Una escalinata constituye un elemento arquitectónico único de algo, además, que no pensábamos que fueran capaces de ejecutar. Existen escaleras durante la protohistoria en la Península, pero ya en época posterior. De esta cronología como máximo había dos o tres escalones de piedras y adobe para salvar un desnivel”, explica Rodríguez. En este caso, son 10 escalones (al menos; todavía puede haber alguno más) de 2 metros de largo, 40 centímetros de anchura y 22 de altura. Los cinco superiores están cubiertos por lajas de pizarra y los inferiores son los que están hechos a modo de sillares cuadrangulares con mortero de granito machacado envuelto en cal.

“Lo más sorprendente ha sido su profundidad. Dos metros y medio significa que debajo hay otra planta, que estamos accediendo a una planta superior sobre-elevada”, completa Celestino. Se había especulado sobre la existencia de este tipo de edificaciones en época tartésica, a partir de textos de la Biblia, pero nunca se había encontrado ninguno. “Este edificio será el primero que conserva las dos plantas”, insiste.

16 de noviembre de 2016

La excavación del Turuñuelo sacará a la luz el mayor yacimiento de Tartessos

Según los investigadores el yacimiento de Guareña (Badajoz) tiene una extensión tres veces mayor que la de Cancho Roano y se encontraría en un "magnífico estado de conservación".
Excavaciçon en el yacimiento de Casas del Turuñuelo, en Guareña (Badajoz). FOTO: EL CULTURAL.
Esto es algo que tiene muy claro el director del Instituto de Arqueología de Mérida (IAM) y uno de los responsables de la excavación, Sebastián Celestino, quien ha destacado que el estado de conservación del Turuñuelo es "magnífico", con "paredes encaladas y bien lucidas de hasta dos metros y medio de altura".

Celestino, responsable también de la excavación del santuario de Cancho Roano, situado a diez kilómetros de la localidad pacense de Zalamea de la Serena y hasta ahora considerado como el yacimiento tipo del mundo tartésico en Extremadura, ha explicado que el Turuñuelo es el "triple de grande", pues se calcula que tiene una hectárea de extensión.

LUZ SOBRE TARTESSOS
Si en Cancho Roano aparecieron más de 30.000 piezas arqueológicas, la riqueza del nuevo yacimiento de Guareña, que este verano ha vivido su segunda campaña de excavaciones, puede ser incalculable y arrojará mucha luz sobre la enigmática civilización de Tartessos.

Ubicado entre las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz, el reino de Tartessos, surgido de la unión de fenicios e íberos y con "un sabor mediterráneo muy fuerte", sufre una profunda crisis en el siglo VI que le hace emigrar hacia una zona rica y más protegida, como el Valle del Guadiana, donde están localizados unos 12 yacimientos de esta civilización.

Según el director del Instituto Arqueológico de Mérida, este pueblo ha dejado sus vestigios más importantes en Extremadura, porque cuando empiezan a ser invadidos por los pueblos del norte, por los celtas, "entierran y sellan sus lugares sagrados para que no sean violados", de ahí la magnífica conservación de yacimientos como Cancho Roano y el Turuñuelo.

MUY POCO EXCAVADO
En éste último, lo excavado hasta ahora, que "es muy poquito", ha sacado a la luz un habitáculo de unos 70 metros cuadrados que era el espacio de culto del enclave, "con un altar en el centro, bancos corridos" y una bañera, considerada como uno de los hallazgos más extraordinarios de la excavación, un elemento "hasta ahora desconocido" y que se podría dedicar a hacer "algún ritual relacionado con el agua".


También han aparecido numerosas piezas relacionadas con la comida: un gran caldero, asadores o jarros, todo ello de bronce, lo que "llama mucho la atención, porque estamos en la primera edad del hierro y casi todo se hace ya en ese material".

Sin embargo, el bronce, según Celestino, "sigue siendo un metal que se dedica mucho al culto", al igual que el marfil y otros elementos "bastante suntuosos" que también han aparecido.

PIEZAS DE CERÁMICA
En el Turuñuelo se han hallado, asimismo, un centenar de piezas de cerámica "en un estado de conservación magnífico", lo que permite fijar claramente la fecha exacta de su fabricación, a finales del siglo V, ya que "las cerámicas griegas permiten conocer hasta los talleres donde se hacían en Atenas".

Sebastián Celestino ha explicado que la cerámica en aquella época venía de Grecia a través de Ampurias y luego se distribuía por toda la Península Ibérica, donde existían centros de distribución como la ciudad ibero romana de Cástulo, en Jaén; y probablemente el Turuñuelo, en Badajoz, ya que "el comercio siempre ha funcionado así".

En ese sentido, el director de la excavación considera que probablemente el resto de las edificaciones del yacimiento de Guareña tengan "un carácter más administrativo o de almacenes".

Las numerosas piezas aparecidas hasta ahora en el Turuñelo se han trasladado al Instituto de Arqueología de Mérida, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Junta de Extremadura, donde están siendo estudiadas y catalogadas.

BRONCES
Los bronces, sin embargo, para conservarlos mejor y que no se oxiden, se han llevado al Laboratorio de Prehistoria de la Universidad Autónoma de Madrid, para su restauración y preparación antes de ser trasladados al Museo Arqueológico de Badajoz.

Mientras tanto, Sebastián Celestino y su compañera Esther Rodríguez, que dirige con él los trabajos en el Turuñuelo, buscan financiación para continuar con esta "costosa" excavación, financiada hasta ahora por la Junta de Extremadura en su primera campaña, con fondos Feder; y por el Ministerio de Economía y Competitividad, en su segunda, con las inversiones para I+D.

8 de agosto de 2016

Un estudio cerámico refuerza la tesis de que Tartessos fue cultura fenicia

Las similitudes de la decoración de la cerámica tartésica hallada en el yacimiento del Carambolo (Sevilla) con la de otros elementos materiales fenicios refuerza la tesis de que, en realidad, Tartessos no fue sino parte de la colonización fenicia del suroeste peninsular, según el arqueólogo Manuel Casado.
Parte del Tesoro del Carambolo, hallado hace 60 años . FOTO: EFE
Casado, cuyo estudio "La cerámica de decoración geométrica del Carambolo" ha sido publicado por la Universidad de Sevilla, ha dicho que los cientos de piezas de restos cerámicos que han sido halladas en ese yacimiento sevillano "refuerzan la idea de que el componente fenicio en el fenómeno tartésico es preeminente".

Según Casado, el estudio comparado de la cerámica denominada "de tipo Carambolo" con la de otros yacimientos fenicios del sur de la Península de hasta 2.900 años de antigüedad pone de manifiesto la semejanza simbólica de los motivos geométricos y zoomorfos, y de la representación de estrellas y motivos botánicos, entre otros elementos decorativos.

SANTUARIOS A DEIDADES FENICIAS
El arqueólogo ha explicado que la cuestión simbólica y religiosa -el yacimiento del Carambolo fue un santuario dedicado al dios Baal y la diosa Astarté, una de las principales deidades fenicias- es crucial para determinar si Tartessos existió de manera independiente a los asentamientos fenicios.

"Las cuestiones materiales y tecnológicas, como es la cerámica, se traspasan con facilidad de una etnia a otra; por ejemplo, si un arqueólogo del futuro tratara de adivinar quién vive en mi casa, concluiría que en mi casa vive un sueco porque todos los muebles son de Ikea; pero hay dos elementos que son menos permeables, la religión y la lengua", ha explicado.

Las similitudes entre la cerámica del Carambolo y la de otros yacimientos fenicios es importante porque, según Casado, "El Carambolo, además de un santuario, es un yacimiento crucial en la historiografía de Tartessos, y ha aportado la base para interpretar ese fenómeno" desde que se halló el tesoro que lleva el nombre de ese lugar en 1958 y seguidamente fue excavado por Juan de Mata Carriazo.

DESDIBUJANDO EL MITO DE "TARTESSOS"
Según Casado, ante el hallazgo de aquel fabuloso tesoro labrado en oro nadie dudó de la existencia de Tartessos, pero investigaciones posteriores desdibujan el "mito de Tartessos" y aproximan el yacimiento del Carambolo al mundo fenicio, como las últimas excavaciones efectuadas allí entre 2002 y 2005 por Álvaro Fernández y Araceli Rodríguez.

Esas excavaciones confirmaban las tesis de los arqueólogos José Luis Escacena y María Belén, expresadas a finales de los años noventa y que supusieron una relectura de los materiales extraídos por Carriazo para concluir con "un cambio de paradigma" interpretativo del fenómeno tartésico, al considerarlo como una parte más de la gran colonización fenicia del sur de la Península.

Entre esos materiales, el arqueólogo ha mencionado la estatuilla de la diosa Astarté -deidad fenicia- que se conserva en el Museo Arqueológico de Sevilla y que lleva una inscripción fenicia en la peana que permite interpretarla como una ofrenda religiosa.

Casado ha mencionado que, de hecho, entre el siglo IX y VI antes de Cristo, los asentamientos en la costa del sur de España se consideran fenicios sin duda y los del interior "se han reservado a Tartessos".


MITO LITERAR
IO
"Tartessos es un término literario y nace como un mito, por las alusiones de la literatura griega que lo sitúa en el fin del mundo, donde se colocan los mitos; y en su búsqueda ha habido un elemento sentimental y los arqueólogos hemos ido identificando una serie de materiales con esa idea", según Casado.

Para el arqueólogo, que ahora existan "dos posicionamientos" sobre la existencia de Tartessos como tal reino independiente permite que "se esté viviendo un momento maravilloso por el repunte del debate", si bien ha considerado que la posición que no acepta al mítico reino como tal, sino como un episodio más del gran asentamiento fenicio, es aún minoritaria entre los arqueólogos.

(Fuente: EFE)

28 de julio de 2016

Nuevos hallazgos en el yacimiento de el Turuñuelo desvelan la vida de los tartesos en Extremadura

Su buen estado de conservación ha permitido recuperar vigas de madera, restos de estucados de colores, piezas de cerámica, hierro y bronce, además de elementos más curiosos como bisagras de puertas, esteras de esparto y cereales de hace más de 2.500 años.
La secretaria de Cultura de la JUnta visitó el yacimiento del Turuñuelo. FOTO: JUNTA EXTREMADURA
Este yacimiento pacense es un ejemplo más del poblamiento tartésico en Extremadura, y más concretamente en las vegas altas del Guadiana, que se suma a otros ya conocidos como Cancho Roano, en Zalamea de la Serena y destaca por su buena conservación.

El yacimiento de "Turuñuelo", en Guareña (Badajoz), tiene unos 2.500 años de antigüedad y allí desarrollan trabajos arqueológicos el Instituto de Arqueología de Mérida (IAM), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Junta.

El buen estado de conservación de "El Turuñuelo" ha permitido recuperar vigas de madera, restos de estucados de colores, piezas de cerámica, hierro y bronce, además de elementos más curiosos como bisagras de puertas, esteras de esparto y cereales.

Aunque es pronto para saber cuál era la función de este edificio tartésico aislado, el director del IAM considera que probablemente fuera "una residencia de prestigio, con un carácter simultáneo de palacio y santuario, ya que en la habitación excavada ha aparecido un altar en forma de piel de toro extendida".

NUEVO PUNTO DE INTERÉS ARQUEOLÓGICO
La secretaria general de Cultura, Miriam García, ha destacado en su visita que cuando el yacimiento arqueológico tartésico de "El Turuñuelo" sea conocido "atraerá sin duda a los investigadores, que colocarán un punto más en el mapa científico de Extremadura".

Los trabajos, coordinados por los expertos Sebastián Celestino y Esther Rodríguez, se enmarcan dentro de la segunda campaña de excavaciones arqueológicas en "El Turuñuelo", insertas en el Proyecto de Investigación I+D+i "Construyendo Tarteso: Análisis constructivo, espacial y territorial de un modelo arquitectónico en el valle medio del Guadiana".


La secretaria general de Cultura ha estado acompañada en su recorrido por el director general de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural, Francisco Pérez Urbán; el alcalde de Guareña, Abel González; y el director del Instituto de Arqueología de Mérida (IAM) y responsable de la excavación, Sebastián Celestino, entre otras personalidades.

Sebastián Celestino ha asegurado que, aunque solo lleva dos años excavándose es el edificio de la cultura tartésica "mejor conservado de los que conocemos tanto en Andalucía, como en Extremadura", además de ser el más grande ya que ocupa una superficie de dos hectáreas. De ahí que, en opinión del director del IAM, "se tardará todavía mucho tiempo en acabar el trabajo arqueológico" en este lugar.

Lo prioritario para próximas campañas, ya que de momento solo se ha excavado completa la habitación principal, es conocer la planta del edificio ya que se trata de una estructura arquitectónicamente compleja que, para Celestino, refuerza la idea de que la cuenca media del río Guadiana tenía una importancia muy superior en la cultura tartésica de lo que se creía hasta ahora.

(Fuente: El Diario)

27 de abril de 2016

Declaran Zona Arqueológica el yacimiento de El Carambolo en Camas (Sevilla)

La declaración se produce casi 60 años después del hallazgo de su tesoro tartésico. La zona protegida tiene una superficie de 29.450 metros cuadrados y comprende la totalidad del yacimiento y de los vestigios materiales de sus cinco fases de ocupación.
El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha acordado inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con la tipología de Zona Arqueológica, el yacimiento de El Carambolo, situado en el término municipal de Camas (Sevilla) y donde en 1958 se produjo el hallazgo del tesoro tartésico del mismo nombre, uno de los lugares fundamentales para el conocimiento de las primeras culturas asentadas en el Bajo Guadalquivir y en el suroeste de la Península Ibérica.

Según ha informado la Junta en un comunicado, la zona protegida, con una superficie de 29.450 metros cuadrados en la parte alta del Cerro del Carambolo, comprende la totalidad del yacimiento y de los vestigios materiales de sus cinco fases de ocupación, correspondientes a los periodos Calcolítico (2500-1700 a.C.) y del Bronce Final (1400-1100 a.C.); la Protohistoria tartésica y fenicia (siglos IX al VII a.C.), y la época contemporánea. De esta última se incluyen un emplazamiento artillero de principios del siglo XIX y el edificio de Tiro de Pichón (segunda mitad del siglo XX).

El decreto de inscripción "delimita también un área adicional de protección de 495.080 metros cuadrados que abarca todo el perímetro del cerro, incluyendo las laderas que se han mantenido libres de edificaciones", ha añadido la Junta, que ha explicado que "se salvaguarda así uno de los hitos paisajísticos más sobresalientes del entorno metropolitano de Sevilla, un territorio donde los puntos elevados son muy escasos". Su visibilidad sin alteraciones es fundamental para entender la posición estratégica que motivó la temprana ocupación del enclave.

Asimismo, la norma aprobada inscribe como Bienes de Interés Cultural el tesoro tartésico y cinco piezas encontradas en las excavaciones, todas conservadas en el Museo Arqueológico de Sevilla. Entre ellas destaca el exvoto de la diosa Astarté, cuya inscripción frontal constituye uno de los testimonios más antiguos y extensos de lengua fenicia en la Península Ibérica.

Todos estos bienes muebles corresponden a la Protohistoria, la tercera y más importante de las cinco fases de ocupación del yacimiento, y las sucesivas excavaciones realizadas a partir de 1958 subrayan, como elemento fundamental de este periodo, la existencia de un santuario erigido por los fenicios hacia mediados del siglo VIII a.C., sobre el que se habrían construido edificaciones que mantuvieron el carácter sagrado del lugar durante algo más de 200 años.


Este centro ceremonial, posiblemente el de mayor entidad de la comunidad fenicia que ocupaba la antigua Ría Bética, alcanzó una amplia proyección territorial como lugar de referencia en las rutas de navegación que unían el Guadalquivir con el Atlántico y el Mediterráneo.

Los principales vestigios de este periodo, conocido como orientalizante o tartésico, corresponden a varios edificios superpuestos en la corona del cerro. El denominado 'Complejo A', orientado hacia el Este y construido con muros de ladrillo de adobe, ofrece restos de pavimentos realizados con conchas marinas perfectamente alineadas y de gradas decoradas en damero rojo y negro o fajas alternas rojas y blancas.

Algunos fragmentos fueron extraídos como muestras para su depósito en el Museo Arqueológico de Sevilla y destacan también un altar circular y otro en forma de piel de toro.

A mediados del siglo VI a.C., las edificaciones del conjunto se destruyeron parcialmente y fueron reutilizadas para usos metalúrgicos y artesanales, como atestigua la localización de 14 hornos en el lateral suroeste del cerro.

BIENES MUEBLES
Respecto a los bienes muebles vinculados al yacimiento, el más destacado es el del Tesoro del Carambolo, "un conjunto único y original, sin paralelos próximos, que parece ser obra de un taller local con un desarrollo propio, orientalizante tartésico, diferente del puramente oriental de carácter colonial". Integrado por 21 piezas huecas de oro con un peso de casi tres kilos, consta de dos brazaletes, dos colgantes en forma de piel de toro, ocho plaquetas con decoración de rosetas, otras ocho con decoración de semiesferas de polo rehundido y un collar de pseudosellos.

Otros objetos singulares procedentes del área excavada en 1958 por el profesor Juan de Mata Carriazo son, además del citado exvoto de la diosa Astarté, una pieza cerámica en forma de barca con un caballo en la proa, una cadena con apliques de oro, un escarbeo pétreo de color azul y otro de pasta blanca en cuya base aparecen motivos jeroglíficos egiptizantes.

Respecto a las otras cuatro fases de ocupación, de la primera (Calcolítico) se conservan 14 fosas-silos, así como hogueras y un enterramiento infantil, mientras que del Bronce Final se han identificado varias fosas rellenas por detritos que podrían tener un carácter ritual. Una vez abandonado a partir del siglo VI a.C., y después de casi veinticinco siglos, el cerro tuvo un breve uso militar como emplazamiento artillero, posiblemente vinculado a la Guerra de la Independencia (1808-1814).

La última fase corresponde a la edificación de las instalaciones de la Real Sociedad de Tiro de Pichón en la primera mitad del siglo XX. Las obras para su ampliación y mejora motivaron el hallazgo casual del Tesoro del Carambolo en 1958 pero también ocasionaron la pérdida de la parte superior de estratigrafía arqueológica y del propio yacimiento en tres laderas del cerro.

22 de julio de 2015

Los arqueólogos sacan a la luz nuevas estancias en el yacimiento de la Penya Negra, en Crevillent (Alicante)

Las excavaciones han permitido descubrir una sala dentro de una vivienda que ayudará a identificar la importancia de este núcleo urbano donde convivieron tartesios y fenicios hasta el S. VI a.C.
Penya Negra fue un núcleo comercial muy destacado hasta el S. VI d.C que fue abandonado. FOTO: INFORMACIÓN.
Crevillent sigue excavando el yacimiento arqueológico de la Penya Negra, un antiguo poblado donde convivieron tartesios y fenicios hasta el siglo VI, periodo denominado bronce final o del hierro antiguo.

Según Alberto Lorrio Alvarado, catedrático de Historia en la Universidad de Alicante y doctor en Prehistoria, la importancia que este poblado alcanzó en su día fue notable, puesto que llegó a ser «un núcleo comercial muy destacado debido a su localización. La Penya Negra sirvió de lugar de redistribución comercial porque está en una zona de paso». En él se han encontrado «platos, joyas y evidencias de una orientalización en la forma de vestir, la gente adoptó la moda de Oriente próximo, es decir, las zonas que ahora conocemos como Siria, Palestina, etc...», explicó el profesor, quien indicó que eso evidencia la importancia comercial y comunicacional del poblado.

ABANDONADO SIN RAZÓN APARENTE EN EL S. VI a.C.
Fue en el siglo VI a.C. cuando la Penya Negra se abandona «sin ninguna razón aparente», según Lorrio, quien añadió que «hemos encontrado hasta incluso un tesoro oculto, lo que significa que nadie se preocupó en volver para recuperarlo». Y es que dicho siglo, tal y como manifestó el experto, significó una época de «inestabilidad en el Mediterráneo» en el que la Penya Negra quedó a su suerte mientras la ciudad de Illice (la actual Elche) «se convierte en el núcleo urbano y ciudad ibérica y romana más importante de la zona».

A pesar de que los yacimientos no se empezaron a excavar hasta los años 70, en los años 50 ya se tenían nociones de su existencia. «Las excavaciones como tal empiezan en el año 1977 hasta 1987, dirigidas por el profesor de Historia de la UA Alfredo González Prats», afirmó Alberto Lorrio. «La actividad continuó hasta finales de los 90, cuando se pararon las investigaciones, porque ya no había un interés social por los yacimientos» señaló.

PROCESO ACTUAL
El profesor destacó que las antiguas excavaciones se encontraban en un estado muy degradado, «debido al paso de tiempo, los robos y las expoliaciones», pero que de todos modos han conseguido «identificar una nueva estancia en una de las viviendas que se encontraron». La actual excavación lleva activa desde el día 28 de junio y durará hasta el 30 de julio, haciendo una parada en el mes de agosto debido a las temperaturas, que dificultan enormemente el trabajo de los arqueólogos.

En septiembre se retomará el trabajo de investigación para desvelar el misterio de por qué se paralizó la vida urbana en la Penya Negra, en un proyecto que ha sido financiado con una ayuda de 15.000 euros, al igual que el año pasado, provenientes de la Generalitat Valenciana.
(Fuente: Diario Información / Carmen Asensio)