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29 de junio de 2017

Hallan restos de animales sacrificados en el templo tartésico del Turuñuelo (Badajoz)

El yacimiento tartésico del Turuñuelo de Guareña (Badajoz) sigue revelando espectaculares evidencias arqueológicas. El CSIC acaba de dar a conocer el hallazgo de los restos de un gran sacrificio de animales a los pies de la escalera monumental que lleva a la segunda planta del edificio. Además de los restos de 16 caballos, dos toros y un cerdo, se ha encontrado también un conjunto de objetos de bronce con todo lo necesario para celebrar un banquete ceremonial.
Todavía queda por descubrir más del 90% de la estructura del edificio monumental.
Un equipo de investigadores del Instituto de Arqueología de Mérida del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha hallado restos de 19 animales y un ajuar de bronce para la celebración de un banquete, que se utilizaron en un ritual de sacrificio a los dioses en el santuario tartésico de El Turuñuelo (Badajoz).

Los restos serían de un costoso ritual celebrado justo antes de la destrucción y abandono del templo en el siglo V a. C. En el sacrificio se han encontrado restos de 16 caballos, dos toros y un cerdo, un ajuar de bronce que incluía un caldero, jarros, una parrilla, pinchos para la carne, un quemaperfumes y coladores. Según el equipo del CSIC, se trata de una joya arqueológica que por sus «novedosas» técnicas arquitectónicas y por su estado de conservación, «sigue revelando secretos que muestran su pasado esplendor».

Los restos de los animales estaban junto a la escalinata del templo donde fueron sacrificados en un costoso ritual de clausura antes de la destrucción final del santuario. El CSIC señala que El Turuñuelo se ha convertido en un modelo para estudiar la cultura tartésica del interior, y aporta información muy valiosa sobre su organización social, sus mecanismos comerciales y sus rituales.

El director de la excavación y director del Instituto de Arqueología de Mérida, Sebastián Celestino, y la investigadora Esther Rodríguez, han precisado que el sacrificio consistió en una gran ofrenda a los diosesantes de abandonar definitivamente el lugar. Además, han añadido que el sacrificio animal da idea de la enorme riqueza del sitio, puesto que el caballo era un elemento de prestigio. Asimismo, además de los animales hallados hasta ahora, han aparecido ánforas y cestos con cereales y otros elementos de gran valor, lo que da idea de la importancia de ese sacrificio final, previo a la destrucción del monumento y su posterior amortización.

Celestino ha destacado que «quizá lo más llamativo» sea la existencia de un ajuar completo para la celebración de un banquete de comensalidad en la habitación sur. Así, ha dicho que se trata de un conjunto de muy buena calidad entre los que destaca un enorme caldero, dos jarros, una parrilla, varios pinchos para la carne, un quemaperfumes, coladores... Todos realizados en bronce. Igualmente, se han hallado gran cantidad de platos y vasos pintados con bandas rojas y las copas de imitación griega y en el entrono de la habitación hay muchos huesos y conchas «resultado del festín final».


CONSERVACIÓN DEL TEMPLO
Los investigadores estiman que el propio ritual final contribuyó a la buena conservación del templo. No obstante, el santuario fue incendiado una vez realizados los rituales de clausura, tras el sacrificio de animales y el banquete final y fue, precisamente, el propio incendio el que solidificó las paredes de adobe, mientras que el rápido echado de tierra para sepultar el edificio propició la conservación de los materiales metálicos. Asimismo, señalan que la potente anchura de los muros de adobe, de hasta tres metros en algunos sitios, ha contribuido a su excelente estado de conservación.

Hasta ahora los investigadores solo han excavado un 10% de la superficie total del túmulo, aunque teniendo en cuenta que se conservan las dos plantas del edificio se debe rebajar «sensiblemente» esta cifra. Los investigadores subrayan que la aportación de la Diputación Provincial de Badajoz permite trabajar un par de meses al año, pero eso significa seis o siete meses de análisis y estudio antes de abordar una nueva campaña. Con ese ritmo, estiman que se podrá ver todo el edificio exento en aproximadamente una década.

Otra de las características del santuario de El Turuñuelo es que destaca por sus «novedosas técnicas constructivas» y lo más sorprendente es la utilización de un mortero de cal, arena y arcilla, para confeccionar los sillares cuadrangulares con los que construyeron buena parte de la escalinata que da acceso al monumento; con ese mismo mortero realizaron también la «bañera».

El uso de esta técnica de construcción ha sorprendido a los investigadores porque era desconocida en la Península hasta la llegad de los romanos. «Estos grandes edificios se organizaban junto al Guadiana y tenían una intensa relación comercial entre ellos; conocemos ya un poblado en altura rodeado de una potente muralla que haría de lugar central desde donde se organizaría el comercio hacia el exterior a través del río», añade Celestino.


RIQUEZA ARQUITECTÓNICA
El responsable de la excavación valora que El Turuñuelo ofrece una riqueza arquitectónica y material desconocida hasta el momento en esta fase final de Tarteso; y le llama «poderosamente» la atención los rituales que se llevaron a cabo, hasta ahora también inéditos y de gran complejidad; sobresale el sacrificio o hecatombe producida en el patio principal del monumento previo a su destrucción.

Este yacimiento se ha convertido en el «mejor» exponente para entender los últimos años de la cultura tartésica y Celestino señala aunque es pronto para saber qué papel jugaba el santuario dentro de la cultura tartésica, es probable que hubiese sido un lugar de peregrinación, puesto que «los santuarios en la antigüedad tenían como función principal el intercambio comercial, pero también era el lugar donde se celebraban rituales de cohesión social a través de la veneración a los dioses».

La cultura tartésica se origina hacia el siglo VIII a.C. en el Bajo Guadalquivir. Es la consecuencia del impacto que supuso la llegada de los colonizadores mediterráneos (principalmente fenicios) en los pueblos indígenas, que transformaron la base económica y social del sur peninsular. El resultado de ese encuentro es la conformación de una nueva cultura que denominamos Tarteso, explica Celestino. «A mediados del siglo VI a. C. el núcleo de Tarteso, ubicado en Huelva y la desembocadura del Guadalquivir, sufrió una fuerte crisis que logró minar su emergente cultura. Buena parte de la población se trasladó al valle del Guadiana, en el interior, donde volvió a resurgir con fuerza y con una renovada personalidad», añade.

17 de abril de 2017

La excavación en Turuñuelo descubre un edificio tartésico único en el Mediterráneo occidental

Investigadores del Instituto de Arqueología del CSIC hallan una escalinata monumental de hace 2.500 años en Turuñuelo de Guareña (Badajoz) que apunta a una insólita construcción de dos plantas
Escalinata monumental de época tartésica en Las Vegas del Guadiana (Badajoz). FOTO: SANTI BURGOS / EL PAÍS
Fuera de contexto, la imagen de unos escalones en mitad de un gran agujero que acompaña este texto podría no decir mucho. Sin embargo, su contexto —la excavación de un enorme edificio tartésico de hace 2.500 años en la comarca de Las Vegas del Guadiana, en Badajoz— los convierte en un descubrimiento extraordinario. Y no solo porque esa escalinata monumental de dos metros y medio de altura apuntan a una insólita edificación de dos plantas del siglo V a.C., la primera que se conserva de aquella época; sino porque están construidas con unas técnicas y unos materiales que se pensaba que no se habían utilizado en todo el Mediterráneo occidental hasta mucho tiempo después.

ESCALONES A MODO DE SILLARES
La mitad de los escalones están hechos a modo de sillares, es decir, colocando unos bloques rectangulares a continuación de otros y luego unos encima de otros. Pero no utilizan grandes piezas de piedra cortada, como se hacía en construcciones similares de la época en el Mediterráneo oriental (en Grecia, por ejemplo), sino una especie de mortero de cal y granito machacado, probablemente encofrado después (la mezcla se colocaba a fraguar entre tablas hasta que se secara). Algo así como un protocemento, solo que un siglo antes de que apareciera el primer material de este tipo documentado hasta ahora: el opus caementicium del Imperio Romano.

El yacimiento del Turuñuelo de Guareña, cuya excavación arrancó en 2015, ya había sorprendido a los investigadores por su tamaño (es el más grande localizado de aquella época, en torno a una hectárea), la riqueza de materiales encontrados y su extraordinario estado de conservación. Todo tipo de joyas, puntas de lanza, recipientes, semillas, restos de tejidos, parrillas de bronce o calderos enormes prometían desde el principio arrojar nueva luz sobre la cultura de Tartesos. Una civilización prerromana que ocupó el suroeste de la Península Ibérica en el primer milenio antes de Cristo sobre la que se ha levantado todo tipo de mitos y leyendas (sobre todo, en torno a su misteriosa decadencia y su abrupto final), debido, entre otras cosas, a la escasez de restos materiales. Una escasez que la excavación dirigida por los arqueólogos del CSIC Sebastián Celestino —que también es director del Instituto de Arqueología de Mérida— y Esther Rodríguez está compensando a marchas forzadas, y eso que apenas se ha desenterrado hasta el momento el 10% de la construcción.

ELEMENTO ARQUITECTÓNICO ÚNICO
“Una escalinata constituye un elemento arquitectónico único de algo, además, que no pensábamos que fueran capaces de ejecutar. Existen escaleras durante la protohistoria en la Península, pero ya en época posterior. De esta cronología como máximo había dos o tres escalones de piedras y adobe para salvar un desnivel”, explica Rodríguez. En este caso, son 10 escalones (al menos; todavía puede haber alguno más) de 2 metros de largo, 40 centímetros de anchura y 22 de altura. Los cinco superiores están cubiertos por lajas de pizarra y los inferiores son los que están hechos a modo de sillares cuadrangulares con mortero de granito machacado envuelto en cal.

“Lo más sorprendente ha sido su profundidad. Dos metros y medio significa que debajo hay otra planta, que estamos accediendo a una planta superior sobre-elevada”, completa Celestino. Se había especulado sobre la existencia de este tipo de edificaciones en época tartésica, a partir de textos de la Biblia, pero nunca se había encontrado ninguno. “Este edificio será el primero que conserva las dos plantas”, insiste.

3 de marzo de 2017

El Puente de Alcántara se levanta sobre otra construcción anterior

Un estudio del CSIC revela que una de las pilas del puente romano contiene restos reutilizados de un puente anterior por datar. El hallazgo ayuda a entender la importancia de esta zona de la Península relacionada con la explotación minera romana.
El puente de Alcántara está considerado como uno de los símbolos de la "romanización" de Hispania.FOTO: INGENIERÍA EN LA RED
El Puente romano de Alcántara, en Cáceres, que data de la época del emperador Trajano (siglo II d.C.), está construido sobre restos de un puente más antiguo (de fecha por determinar), según demuestra un estudio liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El estudio, publicado en la revista Arqueología de la Arquitectura, abre nuevas vías de investigación para confirmar la importancia estratégica temprana de estos territorios y la necesidad de grandes infraestructuras públicas en una zona de la Península Ibérica relacionada con la explotación minera ya desde los inicios de la presencia romana.

“El Puente de Alcántara está considerado como uno de los símbolos de la “romanización” de Hispania y una de las obras maestras de la arquitectura de todo el mundo romano”, señala Antonio Pizzo, Científico Titular del CSIC en el Instituto de Arqueología-Mérida, que ha dirigido el estudio. “El hallazgo se ha producido en una de las pilas del puente, situada en la margen izquierda del río. Allí se ha evidenciado la presencia de parte de un puente anterior que permanece visible y fue reutilizado en la estructura de época de Trajano”, explica Pizzo. “Se trata de una evidencia muy clara que ha sido establecida por una amplia serie de indicios que confirman la idea de que el puente de Alcántara actual es un segundo proyecto y que hubo un intento de construir un puente en época anterior”, añade.


HIPÓTESIS
Este dato abre dos hipótesis. La primera apunta a que se trataría de un puente construido anteriormente que se derrumbó por alguna crecida del río. Esta es una hipótesis posible pero poco probable, según Pizzo, ya que los restos de material se podrían haber reutilizado en la fábrica actual. “La segunda hipótesis, y la más probable, -indica el investigador- sugiere que los restos hallados pertenecerían a un proyecto fallido que empezó ejecutándose y se suspendió por causas que desconocemos y que podrían relacionarse con la utilización de un modelo arquitectónico poco adecuado para las circunstancias geográficas del entorno.”

En el trabajo se ha efectuado un análisis del monumento centrado en reconstruir la historia del puente desde su edificación hasta la actualidad. Se han planteado diversas hipótesis sobre las restauraciones sufridas, a pesar de que algunas de ellas se hayan perdido en la gran reforma del monumento a mediados del siglo XIX, explica Pizzo.

IMPORTANCIA ESTRATÉGICA  Y CULTURAL
El Puente de Alcántara es un foco de atención de gran interés debido a la solicitud de declaración de este conjunto como Patrimonio de la Humanidad. “Los resultados de la investigación podrían ser parte importante de esta propuesta, ya que atribuyen a esta zona de la península una importancia estratégica en una época anterior a la construcción del puente conservado en la actualidad”, indica el investigador.

“Este espectacular edificio se ha interpretado tradicionalmente como una construcción de época de Trajano, por la presencia de una inscripción relacionada con este emperador y otras inscripciones relativas a pueblos locales que habrían financiado esta obra de ingeniería colosal. Esta interpretación sigue siendo válida.” Pizzo ha dirigido el estudio sobre el Puente de Alcántara dentro del proyecto de investigación La arquitectura romana de la Lusitania. Producción y economía de los procesos de perduración, trasformación e innovación técnica. Su objetivo es una nueva lectura de la arquitectura romana basada en los aspectos constructivos, tecnológicos y de gestión de los grandes complejos monumentales de la Lusitania romana.

18 de marzo de 2016

Arqueólogos de la Universidad de Jaén rinden homenaje a Gerard Nicolini

La Casa de Velázquez en Madrid acogió un coloquio internacional sobre bronces ibéricos, organizado por la Universidad Autónoma de Madrid y el Instituto de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén, centrado en la puesta al día del estudio sobre los bronces de la Cultura Ibérica (siglos VI al I a.C.).
Foto de familia de los participantes al homenaje.
En el mismo participaron investigadores procedentes de universidades francesas, del Museo del Louvre, del CSIC, así como de diversas universidades españolas. “Hemos hablado sobre lo que habían supuesto los santuarios de Sierra Morena con los exvotos en el estudio de la cultura ibera y por dónde va en la actualidad la investigación”, explica Arturo Ruiz, director del Instituto de Investigación en Arqueología Ibérica de la UJA.

Este coloquio sirvió de homenaje al investigador francés Gérard Nicolini, que desde los años 60 centró su investigación en el estudio de los numerosos exvotos ibéricos procedentes de los santuarios de Sierra Morena y de Murcia, depositados en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid y en el Museo de Barcelona. Asimismo, realizó excavaciones, en alguno de estos espacios, en colaboración con la Universidad de Jaén, siendo innovador en el estudio de la orfebrería ibérica y en la aplicación de nuevas tecnologías para su estudio.


“La relación del centro con el profesor Nicolini ha sido siempre muy buena. Fue el que comenzó a excavar en los años 60 lo ibérico en Castellar y posteriormente en la década de los 80 realizamos una serie de campañas arqueológicas conjuntas”, declaraba Arturo Ruiz.

23 de febrero de 2016

Arqueólogos del CSIC retomarán en verano las excavaciones en Candín (Ponferrada)

En la zona hay restos de explotaciones auríferas de interior y también a cielo abierto en grandes extensiones. Se trata de una superficie de casi seis hectáreas situadas a casi 1.400 metros de altitud donde el CSIC ha documentado la explotación de yacimientos de "origen glaciar"".
Un grupo de aqueólogos en el verano del 2014, en el comienzo de la excavación de A Granda das Xarras, en montes de Candín. FOTO: DIARIO DE LEÓN.
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas volverá este año, en el verano, a excavar en la zona del municipio berciano de Candín para datar la presencia romana en la zona. Lo confirmaba ayer el alcalde de este municipio de Ancares dando así continuidad a los trabajos ya acometidos en primera instancia en el verano de 2014, cuando la iniciativa formaba parte del proyecto de A Granda das Xarras.

Se trata de una superficie de casi seis hectáreas situadas a casi 1.400 metros de altitud, en donde el equipo capitaneado por el conocido investigador de Las Médulas, el arqueólogo Javier Sánchez Palencia, busca presencia de la época romana de mediados del siglo II después de Cristo.

El informe del CSIC que tiene el Ayuntamiento especifica que la zona minera de Candín es una de las pocas de la Penísula Ibérica en donde se asentó una explotación de «yacimientos de origen glaciar».

El año pasado una decena de arqueólogos con Sánchez Palencia y Almudena Orejas, también trabajaron en la zona comprendida entre Candín y Pereda de Ancares. Aquí existen restos de explotaciones auríferas de interior y también a cielo abierto, en grandes extensiones de la zona montañosa.

UNA CUEVA "CON UN LARGO CORREDOR"
Precisamente una de estas cuevas es lo que trae preocupado a un palista que trabajo hace unos años en la construcción de la carretera que conduce Vega de Espinareda con Candín. Miguel Casero vive en Ponferrada y contó a este periódico que desde que lo vio hay algo que le mantiene inquieto y quiere que los arqueólogos o quien sea lo investiguen.

Cuenta Miguel Casero que cuando llegaron con la maquinaria de la carretera a Candín él fue partícipe de un hundimiento del terreno. Allí, a la entrada del pueblo, se abrió ante ellos una cueva, perfectamente excavada, que calcula que tendría numerosos metros de largo.

Pero finalmente el lugar fue cubierto por zahorra y escombro y desde entonces el asunto no es que le quite el sueño, pero quiere que la zona se vuelva a desescombrar y abrir para ver si la cueva puede tener algún valor.

«Yo ví por lo menos una cueva de veinte metros de largo, y luego aquello se tapó, y ahí está; con poco se podría volver a descubrir, porque está junto a la cuneta derecha, a la entrada del pueblo de Candín; puede que lo que ahí hay no sirva para nada y tenga poco valor, pero puede que también pase todo lo contrario y los arqueólogos vean algo de valor», resalta Miguel Casero, quien asegura que contó lo sucedido al alcalde.

El regidor es conocedor de la situación, lo que sucede es que buena parte de esa zona pertenece a propiedad privada. El alcalde de Candín estima que si hay acuerdo entre las partes, con los particulares, él estaría encantado en que se investigue en la zona. Pero, resalta que es necesario contar con la propiedad privada.

16 de febrero de 2016

Luz y manganeso para descubrir el origen del mármol romano sumergido

El equipo de investigadores tomó muestras del mármol de una villa romana sumergida y los comparó con algunos de los mármoles blancos más conocidos y utilizados en época romana en la cuenca mediterránea. Los datos revelan que los parámetros que más han contribuido a la identificación del material y su procedencia han sido la microscopía petrográfica, el contenido en manganeso y la variación de isótopos de oxígeno y carbono.
Los investigadores tomaron muestras de mármol de una villa romana sumergida para conocer su orñigen.
FOTO: MICHELA RICCA.
El actual Parque Arqueológico Submarino de Baia o Bayas, en las afueras de Nápoles (Italia), fue una importante ciudad balnearia romana entre los siglos I a. C. hasta el siglo III d. C., donde tuvieron villas de recreo emperadores como César Augusto y Nerón. Sin embargo, con el paso de los siglos parte de aquella ciudad quedó sumergida a cinco metros bajo el nivel del mar por el hundimiento del terreno costero.

CONOCER LA PROCEDENCIA DEL MÁRMOL
Científicos de la Universidad de Calabria (Italia), en colaboración con la investigadora española Mónica Álvarez de Buergo, se han sumergido para analizar uno de los elementos más valiosos de aquellas ricas villas romanas: el mármol blanco. El objetivo era conocer de dónde procedía este material con el que se fabricaban las losas del suelo, sobre las que todavía pueden pasar los submarinistas que bucean por la zona.

“Se tomaron 50 muestras de unos pocos centímetros en diferentes pavimentos de la denominada Villa con ingresso a protiro (con ‘zona de acceso’) para ser analizadas en el laboratorio”, explica Álvarez de Buergo, investigadora del Instituto de Geociencias, un centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad Complutense de Madrid (España).

APLICAR VARIAS TÉCNICAS
La científica explica que se aplicaron varias técnicas: “Por una parte, se observaron finas láminas del mármol recogido mediante microscopía petrográfica, por otra, se estudiaron sus minerales con difracción de rayos X, también se determinó el contenido en manganeso (con espectrometría de masas con plasma de acoplamiento inductivo), se empleó microscopía electrónica de barrido y se analizaron diversos isótopos”.

Para poder comparar las muestras, el equipo seleccionó algunos de los mármoles blancos más conocidos y utilizados en época romana en la cuenca mediterránea. En concreto, ocho variedades procedentes de las mejores canteras de Italia, Grecia y Turquía.


Los datos revelan que los parámetros que más han contribuido a la identificación del material y su procedencia han sido la microscopía petrográfica –en concreto, un tamaño de cristal diferente según el origen del mármol–, el contenido en manganeso (cuyo contenido puede variar entre 0,84 partes por millón y 1093,8 ppm) y la variación de isótopos de oxígeno y carbono.

MÁRMOL DE DIFERENTES CANTERAS
Los resultados, que publica la revista Applied Surface Science, muestran que gracias a esas variables se ha podido saber que el mármol analizado procedía de diversas canteras: Carrara en Italia; Proconnesos, Docimium y Aphrodisias en Turquía; y Thasos, Paros y Pentélico en Grecia. Solo en cinco de las 50 muestras no se pudo confirmar su origen.

“La variedad y calidad de los mármoles identificados resalta la importancia que tuvo este lugar en el pasado, al contar con los mejores mármoles ornamentales de la época”, destaca Álvarez de Buergo, “y esto ayuda a establecer las rutas comerciales que se establecían en aquel momento del Imperio Romano”.

“Cuando se trabaja en patrimonio cultural construido, es importante saber la procedencia de los mármoles para determinar su deterioro respecto a materiales de referencia, para ensayar si hay que aplicar algún tratamiento, y saber qué poner en el caso de que se requiera alguna sustitución del material original”, apunta la investigadora, quien destaca la importancia de las técnicas científicas para conocer mejor nuestra historia.

9 de febrero de 2016

Rituales de banquetes y ofrendas en el complejo tumular de Castillejo del Bonete, en Terrinches (Ciudad Real)

La revista científica de investigación prehistórica MENGA publica un estudio sobre los materiales arqueológicos encontrados en Castillejo del Bonete, el complejo tumular de Terrinches (Ciudad Real), que evidencian la celebración ritual de banquetes y ofrendas durante la Prehistoria Reciente en una cueva monumentalizada mediante túmulos en el interior de la Península Ibérica.

El artículo científico, que se titula “Paleoecología y cultura material en el complejo tumular prehistórico de Castillejo del Bonete”, supone un avance de la investigación paleoecológica sobre las colecciones de carbón, polen y microvertebrados. Además se presentan cuentas de piedra y madera, colgantes de concha, material lítico, la colección cerámica, nuevas metalografías e industria metálica y botones de marfil.

Nicasio Peláez, alcalde de Terrinches y promotor de los trabajos, recuerda que en Castillejo del Bonete, el complejo tumular de la Edad del Bronce ocupado en fechas calcolíticas, y vinculado a la Cultura de las Motillas, donde se han recuperado materiales arqueológicos muy diversos asociados a las arquitecturas de lugar como túmulos, corredores o potentes muros, es una muestra del importante legado que atesora la localidad terrinchosa. Además, ha anunciado que el Ayuntamiento trabaja ya en la organización de las nuevas campañas de trabajo para este año 2016.


CONFIRMADO POR EXPERTOS
El artículo que ha publicado la revista MENGA, y que se puede descargar, está confirmado por numerosos expertos especialistas en diferentes áreas, encabezados por el director de los trabajos arqueológicos, Luis Benítez de Lugo, y por autores que trabajan y están adscritos a instituciones diversas como son el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social, o las universidades Complutense y Autónoma de Madrid, de Granada, de Valencia, de Sevilla, el Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos, el Museo Arqueológico Regional de Madrid o las consultoras de Arqueología Anthropos y Arqueonatura.

Este estudio de materiales complementa al estudio arquitectónico de Castillejo del Bonete, que ya fue presentado el pasado año en el volumen anterior de MENGA. Asimismo, este trabajo completa los estudios específicos de materiales que han sido ya publicados en otras revistas científicas como Complutum (cerámicas), Zephyrus (metales), Madrider Mitteilungen (marfiles), Revista Española de Antropología Física (isótopos en huesos humanos), Journal of Archaeological Sciences (varsicitas) y Mediterranean Archaeology and Archaeometry (orientaciones astronómicas de las arquitecturas).

El Ayuntamiento de Terrinches continúa dando pasos en la promoción de su patrimonio arqueológico y cultural en distintos foros. Hace unos días fue en la Feria de Turismo, Fitur de Madrid, donde se presentó el libro 'El Patrimonio Cultural de Terrinches' y un video explicativo de los trabajos realizados ya que Castillejo del Bonete se ha convertido en una pieza fundamental para avanzar en el conocimiento del Bronce de La Mancha y la Cultura de las Motillas.

4 de agosto de 2015

Identifican rituales íberos desconocidos en La Bastida de les Alcusses, en Moixent (Valencia)

Los trabajos en la excavación han permitido identificar un ritual de celebración, realizado entre el 375 y el 350 a.C., que consistía en quemar una puerta antigua y enterrarla, junto con armas, comida y semillas, bajo la nueva entrada, según ha explicado la directora del centro expositivo, Helena Bonet.
Imagen del conjunto de armas de cinco guerreros íberos hallados en el yacimiento en 2010. FOTO: EFE
Armas, semillas y alimentos de la época íbera son los últimos hallazgos del yacimiento arqueológico de la Bastida de les Alcusses en Moixent (Valencia), que se exhiben en el Museu de Prehistòria de la Diputación de Valencia y que han permitido conocer rituales de celebración de los íberos de los que no se tenía noticia hasta ahora.

Así, los trabajos en la excavación han permitido identificar un ritual de celebración, realizado entre el 375 y el 350 a.C., que consistía en quemar una puerta antigua y enterrarla, junto con armas, comida y semillas, bajo la nueva entrada, según ha explicado la directora del centro expositivo, Helena Bonet.

"Es un hallazgo extraordinario, porque nunca antes se había conocido un ritual ibérico de estas características", ha afirmado, por su parte, el coordinador de la excavación, Jaime Vives-Ferrándiz. El arqueólogo ha apuntado que entre los objetos encontrados destacan semillas de olivo, que han permitido saber que el ritual se celebró en verano, y madera fresca, algo "inusual", ya que habitualmente solo la madera quemada se conserva.

En el yacimiento se han hallado también cinco panoplias de guerrero, que incluían falcatas, escudos y lanzas, por lo que los investigadores han deducido que fueron cinco personajes importantes quienes "inauguraron" la puerta, ya que, según ha contado Vives-Ferrandiz, "no todos los íberos podían poseer armas".


La directora ha afirmado que este descubrimiento es "excepcional" y "uno de los más completos de la Bastida", en la que se empezó a excavar en 1928.

"REFERENTE MUNDIAL"
La investigación de estos hallazgos --que han sido restaurados-- comenzó en 2010 y concluyó este año, y en ella han trabajado diez profesionales.

La puerta oeste de la Bastida de les Alcusses --yacimiento en el que se encontró el célebre Guerrero de Moixent-- ha sido el lugar en el que se ha excavado. El conjunto arqueológico se corresponde a un 'oppidum' ibérico que estuvo ocupado entre finales del siglo V a.C. y el siglo IV a.C.

En la excavación han participado investigadores del Servicio de Investigación Prehistórica del Museu de Prehistòria, de la Universidad del País Vasco, de la Generalitat Valenciana, de la Universidad Autónoma de Madrid y del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El descubrimiento se presentará en un artículo en la revista 'Trabajos de Prehistoria', editada por el CSIC.

(Fuente: El Día / Europa Press)

17 de abril de 2015

El CSIC alerta del deterioro en la tumba circular de la necrópolis romana de Carmona (Sevilla)

Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN), dependiente del Consejo Superior de investigaciones Científicas (CSIC) han analizado el estado de conservación de la tumba del mausoleo circular del municipio sevillano de Carmona, donde han constatado el "deterioro que la actividad humana está produciendo" y proponen una serie de medidas necesarias para la conservación del monumento arqueológico.
Interior de la Tumba del Mausoleo Circular de Carmona, donde se ha hecho un estudio de los daños que presenta. FOTO: SERGIO SÁNCHEZ-MORAL
Según informa el CSIC en un comunicado, la tumba del mausoleo circular forma parte de la necrópolis romana del siglo I ubicada en Carmona, que cuenta con una cámara funeraria excavada en el interior de un edificio circular de sillares cuyas paredes estuvieron enlucidas, contando con una planta rectangular con bóveda de cañón. Con once nichos repartidos en cerca de seis metros cuadrados, es el único mausoleo de la necrópolis que conserva la cubierta de la cámara y parte de la estructura exterior.

EL DETERIORO POR LA ACCIÓN HUMANA "ES MAYOR EN UN SIGLO QUE EN 2.000 AÑOS"
"La exhumación de las tumbas de la necrópolis de Carmona ha acelerado su deterioro, provocando en un siglo un grado de alteración mayor que el acumulado durante 2.000 años", explica el investigador del MNCN Sergio Sánchez-Moral, que añade que la secuencia de intervenciones tras su descubrimiento, que incluyen la modificación del acceso y el interior de la tumba, "ha modificado las condiciones ambientales con un fuerte incremento de la humedad, altas tasas de condensación y un marcado sobrecalentamiento en el techo".

En este estudio, advierte de destrozos como pintadas y ralladuras provocados por algunos visitantes, además de señalar que se han identificado y localizado colonizaciones microbiológicas, así como la pérdida de material y la desintegración de las paredes excavadas.

"El análisis de las formas y los mecanismos de alteración, así como de los rangos microambientales en los que se desarrollan, nos permite delimitar unos umbrales de seguridad microambiental bajo los cuales los procesos de deterioro disminuirían su efectividad", aclara Sánchez-Moral.


MEDIDAS CORRECTORAS
Mantener la humedad relativa del aire por debajo del 65 por ciento, reducir la oscilación térmica en el interior de las tumbas o reducir la concentración de CO2 hasta valores similares a los atmosféricos son algunas de las medidas que proponen los investigadores. Asimismo, advierten de que cualquier intervención para la restauración del interior de la tumba debe ir precedida por medidas previas que corrijan el origen del deterioro.

"El principal problema de la necrópolis es el exceso de humedad, por lo tanto, lo primero que hay que lograr es disminuir la cantidad de agua que se filtra a las tumbas", comenta. En este sentido, proponen medidas que han estructurado en dos plazos y escalas de trabajo diferentes: medidas locales y a corto plazo para impedir la entrada de agua directa a las tumbas, y medidas a medio y largo plazo para la reestructuración del drenaje a escala del Conjunto Arqueológico.

(Fuente: 20 Minutos / Europa Press)

10 de octubre de 2014

Hallan en Lanteira (Granada) restos andalusíes de entre los siglos VIII y XI

Los sondeos realizados en la zona conocida como el Jarafí -junto al castillo del Barrio- han permitido localizar cuatro silos, una veintena de tumbas y restos de habitación cuya cronología se encuentra entre los siglos VIII y XI.
Las muestras recogidas en la terraza serán analizadas por el CSIC. FOTO: EUROPA PRESS
La comarca de Guadix no deja de sorprender en cuanto a restos de gran valor arqueológico. A la aparición del Teatro Romano Acci del siglo I en Guadix en el año 2008, se le ha unido un importante hallazgo en la localidad de Lanteira, de tan solo 550 habitantes y ubicada en el Marquesado del Zenete. 

UN BARRIO ANDALUSÍ
Las excavaciones impulsadas por el proyecto europeo Memola han sacado a la luz un antiguo barrio de la primera época andalusí, datado entre los siglos VIII y XI, con una terraza de cultivo donde ya se han localizado cuatro silos, una veintena de tumbas y restos de habitaciones.

VARIOS SONDEOS
El pasado mes de septiembre, la Universidad de Granada y la empresa Arqueoandalusí Arqueología y Patrimonio SL iniciaron la primera excavación en el Parque Nacional de Sierra Nevada, concretamente en el municipio de Lanteira. 


Según informó ayer la secretaría general de la UGR, desde entonces "se han realizado varios sondeos en las terrazas de cultivo que se crearon a partir del siglo XII en la zona conocida como el Jarafí, junto al castillo del Barrio, que han permitido localizar cuatro silos, una veintena de tumbas y restos de habitación cuya cronología se encuentra entre los siglos VIII y XI".

SEPULTURAS EXCAVADAS EN ROCA
Los trabajos de excavación han podido documentar el proceso de formación de una terraza de cultivo. Las muestras recogidas en esta terraza, junto con las que sean tomadas en los silos, serán analizadas por el laboratorio de Arqueobotánica del CSIC, socio del proyecto Memola. Con respecto a las tumbas, los individuos están enterrados según el rito islámico: colocados en posición decúbito lateral derecho, con la peculiaridad de que estas están excavadas sobre roca.

PROYECTO MEMOLA
El proyecto Memola está coordinado por el doctor José María Martín Civantos del Departamento de Historia Medieval y CCTTHH de la Universidad de Granada y cuenta con la participación de diez socios correspondientes a cinco países (Albania, España, Italia, Inglaterra e Irlanda) entre los que se encuentran importantes universidades europeas y empresas especializadas. El proyecto se desarrolla en cuatro áreas de estudio (Sierra Nevada, Colli Euganei, Monti di Trapani y Vjosa Valley) para analizar de manera interdisciplinar la configuración cultural de los paisajes mediterráneos.

Durante el mes de septiembre han acudido como voluntarios al lugar de las excavaciones estudiantes del Grado de Historia, del Grado de Arqueología y del Máster de Arqueología de la Universidad de Granada. Además está prevista la programación de visitas gratuitas guiadas para conocer el desarrollo de los trabajos arqueológicos. 

30 de septiembre de 2014

La crisis económica hace estragos en el sector de la Arqueología en España

"Los datos son espeluznantes". El 42% de las compañías de arqueología y el 66% de los puestos de trabajo asociados a este sector en España desaparecieron durante la crisis, en un periodo en el que aumentó la precariedad de sus empleados, según se recoge en el proyecto 'Descubriendo los arqueólogos de Europa' (DISCO).
EL coordinador del estudio DISCO Kenneth Aitchson y el director del Instituto de Ciencias del Patrimonio (Incipit-CSIC), Felipe Criado durante la presentación del informe. FOTO: EUROPA PRESS
Estos son algunos de los datos de este proyecto --en el que han participado más de 20 entidades europeas-- que se han dado a conocer este miércoles en Santiago de Compostela, en una rueda de prensa que ha ofrecido el coordinador del estudio DISCO, Kenneth Aitchison; acompañado, entre otros, por el director del Instituto de Ciencias del Patrimonio (Incipit-CSIC), el gallego Felipe Criado Boado.

Este informe se ha realizado en 21 países de Europa para conocer el impacto de la crisis en la arqueología, y el caso español lo ha estudiado el Incipit-CSIC, con sede en Santiago, que ha identificado que en el año 2009 había 273 compañías arqueológicas que pasaron a ser 158 en 2013. Por su parte, en este periodo se destruyeron 1.562 puestos de trabajo--hubo una reducción desde 2.358 trabajadores en 2009 a 796 en 2013--.

Así, Rocío Varela Pousa, técnica del Incipit, ha sido la encargada de informar sobre los datos de España, en donde ha remarcado que "la estrecha vinculación entre el sector de la arqueología y de la construcción", así como con la ingeniería civil, ha hecho que el impacto en el país haya sido superior a otros lugares.

Al respecto, Felipe Criado ha llamado la atención sobre que la arqueología se encuentra "en una situación realmente problemática, incluso precaria" tras el impacto de la crisis, a lo que se unen los recortes de la Administración, aunque subraya que "sigue siendo un sector muy importante", ya que "no es pequeño". Así ha puesto en valor su relevancia para "la generación de contenidos culturales" y como "ejemplo de la economía del conocimiento".


RADIOGRAFÍA DEL SECTOR EN ESPAÑA
El perfil mayoritario de las compañías de arqueología en España es el de una microempresa con menos de 10 empleados, en el que un 56% de ellas tiene una facturación inferior a 200.000 euros anuales, las cuales operan mayoritariamente en ámbito autonómico o estatal (sólo el 14% de forma internacional).

El 56,8% de los trabajadores son hombres, mientras que el 56,5% del total de empleados tiene entre 30 y 39 años. En concreto, las nuevas generaciones menores de 30 años son principalmente mujeres, "así que el futuro de la arqueología está en manos de las mujeres", ha explicado Rocío Varela.

Por su parte, el 96% de los trabajadores son españoles, mientras que el 1,3% son de la UE, y el 2,6% son latinoamericanos. El 60% tiene un título universitario y el 15% son doctores. Además, sólo el 0,37% de los empleados tienen algún tipo de discapacidad.

En cuanto al nivel de precariedad, el 56% de los contratos son temporales, mientras que "el salario no se corresponde con el nivel formativo", ya que el 39% de las empresas pagan a los arqueólogos "menos de 15.000 euros al año", por debajo de los 24.900 euros de media en Europa, y "lejos" de la media de salario que se alcanza en Dinamarca de unos 56.000 euros al año.

Ante esta situación de crisis, se detecta que hay cambios con una diversificación de su actividad, de forma que antes se dedicaba todo su tiempo a un único servicio y ahora se ha ampliado, al tiempo que se buscan nuevos clientes entre el sector privado, más allá de que la Administración Pública y las empresas de la construcción siguen siendo sus principales clientes. En este sentido, la innovación está tomando impulso, así como las reestructuraciones organizativas, como "gran potencial" de futuro.

Respecto al sector en Galicia, Felipe Criado ha explicado que no se presentan datos por autonomías, y se ha limitado a señalar que las tres universidades gallegas continúan en la actualidad con un intenso programa de trabajo, aunque ha reconocido que afectan los recortes al igual que en otras autonomías, ya que "se están amortizando plazas" de investigadores que se jubilan sin que haya reposición.

DATOS EUROPEOS
En lo tocante a los datos a nivel europeo desgranados por el coordinador del proyecto DISCO, Kenneth Aitchison, en 2009 había 27.550 personas trabajando en arqueología en los 21 países europeos del estudio que se redujeron a 25.000 en 2012. Se estima que en toda Europa existen alrededor de 32.000 trabajadores, al contar los países que no han participado en el estudio.

Al respecto, Aitchison ha lamentado que los trabajadores vinculados a la arqueología "no están bien pagados" respecto a otros empleados de su nivel, y ha llamado la atención sobre que países como Irlanda perdieron el 75% de los empleos del sector en los últimos cinco años, mientras que en Reino Unido hubo un descenso de un tercio de la masa de trabajadores.

En contraposición, mientras en países del Sur de Europa como España se reduce el empleo, existen fenómenos como los de Países Bajos, en el que hubo un incremento de un 43% de trabajadores.

Para ejemplificar esta situación, en esta rueda de prensa ha intervenido Miguel Lago, de la Associaçao Profissonal de Arqueólogos de Portugal, quien ha señalado la precariedad que se vive en su país, con sueldos medios de menos de 10.000 euros anuales y en donde la empresas del sector se redujeron desde 80 a 25 en los últimos años.

Así las cosas, la clasificación europea de países con mayor número de arqueólogos está encabezado por países como Reino Unido o Alemania con más de 4.300 profesionales, frente a los últimos puestos ocupados por Letonia o Bosnia con menos de 100 arqueólogos en el país.

Con todo, Aitchison ha subrayado el papel "significativo" a nivel cultural o medioambiental de la arqueología, a la vez que ha llamado la atención sobre la importancia de un sector cuyo coste total de horas laborales en Europa supone unos 1.000 millones de euros anuales.

También ha incidido el coordinador del proyecto 'Descubriendo los arqueólogos de Europa' en que la mayoría de los jóvenes del sector son mujeres, de tal forma que "hay un cambio significativo" respecto al "cliché de Indiana Jones como arqueólogo".

El Incipit pondrá en marcha una página web en la que se recogerán todos estos datos, las diversas legislaciones de cada comunidad sobre patrimonio, junto a los contactos de todas las empresas para facilitar su acceso por parte de los clientes.

(Fuente: Europa Press)

3 de septiembre de 2014

Los últimos hallazgos confirman que A Recacha fue un campamento romano

Varias piquetas, tachuelas y una piedra de asentar filos son los hallazgos materiales que ha realizado el equipo del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el yacimiento romano de A Recacha, situado entre Ibias (Asturias), Candín (León) y Navia de Suarna (Lugo). Para los científicos, la aparición de estos materiales es muy importante porque "confirma que A Recacha fue un campamento militar romano", explica la jefa de equipo, Almudena Orejas.
Javier Sánchez, arqueólogo del CSIC, recoge muestras en el yacimiento de A Recacha. Foto: SEBAS SENANDE.
El hecho de que el yacimiento haya tenido un uso militar temporal hace que se reduzcan los hallazgos de materiales arqueológicos o restos monumentales. Sin embargo, la información que aportan el suelo de la zona y los pequeños objetos encontrados es más relevante para los arqueólogos. "Lo interesante es que hemos encontrado un registro arqueológico muy complejo, muy poco monumental, que es lo que llama la atención, pero que nos indica claramente cómo se inicia el proceso de dominación por parte de Roma en la zona, y tenemos también el registro de cómo se pone en marcha la enorme explotación de los yacimientos auríferos en los municipios", enfatiza Almudena Orejas.

TRES AYUNTAMIENTOS IMPLICADOS CON EL CSIC
Los trabajos de investigación en A Recacha se desarrollaron durante diez días y han sido financiados a través de un convenio firmado entre los tres ayuntamientos a los que pertenece el yacimiento arqueológico: Ibias, en Asturias, Candín, en León, y Navia de Suarna, en Lugo, junto con el CSIC.



La previsión de las administraciones locales es conseguir la colaboración económica de los respectivos gobiernos regionales para poder seguir trabajando en los campamentos, tanto en el de A Recacha como en el de A Granda das Xarras, donde se recogieron muestras el pasado verano. "Por el momento, hemos pedido presupuesto al CSIC de las cantidades que estima necesarias para poder poner en valor los campamentos descubiertos, así como las minas de oro, y ver cómo lo financiaremos", comenta el alcalde de Ibias, José Ron.

Para las tres administraciones locales implicadas continuar con el proyecto es muy importante, ya que el objetivo "es rentabilizar de forma turística los descubrimientos", subraya José Ron.

AVANZAR EN LAS INVESTIGACIONES
Por su parte, el CSIC tiene el propósito de continuar avanzando en las investigaciones dentro de los campamentos y en las minas de oro, así como revisar los datos del poblamiento antiguo en la zona identificado en los inventarios arqueológicos "para poder relacionarlo todo, especialmente la explotación minera con el padrón y los mapas de la zona", asegura la investigadora del CSIC Almudena Orejas.

Además, la arqueóloga considera que queda mucho trabajo por hacer; "cuando analicemos las muestras que hemos extraído obtendremos información cronológica más precisa, hasta datos de la historia ambiental y de la vegetación de la zona", agrega.

(Fuente: La Nueva España / Demelsa Álvarez)

12 de junio de 2014

Arqueólogos del CSIC hallan una tumba de la enigmática dinastía XI en Luxor

Excavando un pozo funerario de la Dinastía XVII se ha localizado un agujero en una cámara al que se accede a una gran galería subterránea. El tamaño y la disposición de este pasillo indican, según el equipo de arqueólogos, que se trata de una tumba de la dinastía XI, que por sus dimensiones debió pertenecer a un miembro de la familia real o a un cortesano de alto rango”. Para poder proseguir la excavación se tendrá que descubrir la puerta de entrada a la tumba.
La tumba de la Dinastía XI está llena de escombros de la Dinastía XVII y que corresponden a restos humanos y de cerámica funeraria. Foto: PROYECTO DJEHUTY
Hace unos 4.000 años Egipto se encontraba inmerso en una lucha interna por el poder, que acabaron ganando los belicosos tebanos, en concreto, Mentuhotep II, el quinto soberano de la que acabaría convirtiéndose en la dinastía XI. Poco se sabe de la guerra de unificación que abrió paso al Imperio Medio y clausuró el Primer Período Intermedio del antiguo Egipto. 

El último hallazgo del Proyecto Djehuty, liderado por el investigador del CSIC José Manuel Galán, del Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo, puede ayudar a arrojar luz sobre este periodo oscuro de la historia egipcia, cuando Tebas se convirtió en la capital del reino unificado del Alto y Bajo Egipto.

El descubrimiento se ha producido casi por casualidad en la colina de Dra Abu el-naga, en Luxor (la antigua Tebas). Excavando un pozo funerario de la Dinastía XVII se ha localizado un agujero en una cámara al que se accede a una gran galería subterránea. El tamaño y la disposición de este pasillo indican, según el equipo de arqueólogos, que se trata de una tumba de la dinastía XI. “Las dimensiones de esta estructura subterránea son considerables, lo que no deja duda de que la tumba perteneció a un miembro de la familia real o cortesano de alto rango”, indica Galán en un comunicado de prensa.

REUTILIZADA EN LA DINASTÍA XVII
“El suelo del pasillo y del pasadizo en rampa están cubiertos de restos humanos y vasijas de cerámica que datan de la dinastía XVII, lo que parece indicar que la tumba fue reutilizada en aquella época”, añade el investigador. “El pasillo, muy bien tallado, tiene dos metros de alto y dos de ancho. Discurre a lo largo de más de 20 metros y gira en un ángulo de 50 grados para descender en rampa durante 20 metros más, hasta llegar a una cámara sepulcral cuadrangular”, detalla. Para poder proseguir la excavación, Galán comenta que antes se tendrá que descubrir la puerta de entrada a la tumba.


Este hipogeo se suma a otras dos tumbas más de la Dinastía XI halladas en el transcurso de los trece años que está en marcha el Proyecto Djehuty, que tiene como principal objetivo excavar e investigar las tumbas de Djehuty, supervisor del Tesoro durante el reinado de la mujer faraón Hatshepsut (Dinastía XVIII) y Hery, que vivió medio siglo antes. Estas tres sepulturas anteriores están poniendo de manifiesto que bajo los enterramientos de las dinastías XVII y XVIII se encuentra una necrópolis perteneciente a la dinastía XI con tumbas todavía intactas.

OTROS HALLAZGOS
La misión en Dra Abu el-Naga ha resultado muy fecunda a lo largo de las trece campañas de excavaciones. Entre algunos de los descubrimientos destaca la conocida 'Tabla del Aprendiz', un pizarrín de escuela que se utilizaba para aprender a escribir y dibujar. También han llegado hasta el siglo XXI otros objetos cotidianos, como una tela de lino con una inscripción que indica su fecha exacta de confección: el año 2 del reinado de Amenhotep II; o cincuenta ramos de flores secas de hace 3.000 años.

También es significativa la decoración de la cámara sepulcral de Djehuty, enteramente escrita con una de las versiones más antiguas conocidas del Libro de los Muertos.

Actualmente, los trabajos de la misión arqueológica se centran en una área que hasta 2007 estaba poblada y que corresponde al patio que conduce a la tumba de Djehuty. Para proseguir con la excavación, los habitantes fueron realojados en otro pueblo y en casas construidas especialmente para ellos. Los hallazgos realizados desde entonces se sitúan en el subsuelo de estas antiguas viviendas.

(Fuente: La Vanguardia / Silvia Colomé)

13 de diciembre de 2013

La crisis económica devasta el sector de la Arqueología en España

Son malos tiempos para ser arqueólogo en España. La crisis económica ha tenido un "efecto devastador" en la profesión y en tan sólo cuatro años se ha llevado por delante el 42% de las empresas del sector y ha reducido un 66% el personal de las que han sobrevivido. La consecuencia más visible es que en el año 2013 quedan menos de un millar de personas dedicadas a la actividad arqueológica en el sector privado.
Dos arqueólogos examinan restos extraídos del yacimiento de Titulcia (Madrid). Foto: Antonio Heredia
El panorama no es nada halagüeño si se sitúa en un contexto en el que los recortes presupuestarios también han reducido de forma sustancial la actividad en el ámbito público. Para analizar la situación actual e identificar las principales barreras a las que se enfrenta la profesión, representantes de universidades, empresas, organismos de investigación y asociaciones profesionales de más de 20 países europeos se reúnen desde este jueves en Santiago de Compostela en el marco del proyecto Discovering the Archaeologists of Europe 2014 (DISCO).

El foro analizará el panorama de la profesión a nivel europeo y los científicos españoles harán públicos los resultados de la 'Segunda encuesta nacional dirigida a empresas de arqueología', realizada en 2013 por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y cuyos resultados permiten conocer las dinámicas del sector en España desde sus inicios en la década de los 90, el boom de la actividad durante el período 2001-2005 y su posterior paralización con la llegada de la crisis.

Eva Parga-Dans, investigadora colaboradora del Instituto de Ciencias del Patrimonio (Incipit) del CSIC y coordinadora de la encuesta, vincula la situación actual con el boom y posterior caída de la actividad urbanística. Se generó una "burbuja vinculada al sector de la construcción y la Administración pública como ejecutora de obra" que, cuando explotó la crisis del ladrillo, arrastró con ella a todos los arqueólogos.

Para comprender el proceso es necesario remontarse al año 1985 con la aprobación de la Ley de Patrimonio Histórico Español, que obliga a empresas y administraciones públicas a contratar prospecciones del terreno y estudios sobre el impacto arqueológico de todas las obras que emprendían. En los años 90 surgieron las empresas especializadas y la actividad arqueológica "empieza a crecer" y entre los años 2001 y 2005 "hay un boom" para dar respuesta a la demanda de trabajo que implicaba la burbuja inmobiliaria.


CAÍDA "REPENTINA"
El crecimiento fue muy rápido y lo mismo ha pasado con la caída. Eva Parga-Dans señala que "la crisis de la actividad arqueológica se nota en toda Europa", pero en España "la curva de evolución es más pronunciada". La actividad en el sector despegó "en un período pequeño de tiempo" y la destrucción ha sido "repentina".

La principal explicación es que "en otros países el crecimiento de la construcción no fue tan alto como en España" y esta diferencia en el crecimiento y caída también puede afectar a la recuperación, pues, por ejemplo, "en el Reino Unido también hubo una destrucción ingente de empleo, pero ya se está recuperando".

"Los datos obtenidos en 2013 permiten cuantificar el efecto devastador que la crisis económica, a través de aquel prometedor modelo ladrillo, ha tenido en la actividad arqueológica española; a la ingente destrucción de empresas hay que añadir la enorme destrucción de puestos de trabajo cualificados", explica Eva Parga-Dans.

En número de puestos de trabajo se ha traducido en que en 2009 había en España casi 2.500 puestos de trabajo en compañías dedicadas a la arqueología, mientras que en 2013 las cifras no alcanzan los 1.000, el 52,8% con contratos temporales. En volumen de empresas se han reducido de 273 a 158 en cuatro años.

REORGANIZACIÓN DE LA PROFESIÓN
El Incipit está trabajando desde Galicia en el análisis de la situación actual y las posibles vías de futuro del sector arqueológico y uno de los datos que desprenden de la radiografía de este 2013 es que el sector de la construcción y las administraciones públicas continúan siendo los clientes mayoritarios para las empresas especializadas.

A pesar de la crisis económica y de la falta de inversión pública, las empresas de construcción son un importante cliente para el 68% de las empresas y las administraciones públicas para un 47%.

El volumen de trabajo mayoritario sigue surgiendo de los mismos nichos de mercado que antes del derrumbe del sector, pero las empresas empiezan a diversificar sus servicios. Prueba de ello es que en relación con los resultados del 2009, en la última encuesta "cobra importancia el público general para un 21% de las empresas de arqueología, lo que presupone un ligero cambio en el modelo de negocio".

Eva Parga-Dans ve una incipiente "reorganización de la profesión". Todas las empresas que han sobrevivido a la debacle siguen ofreciendo servicios de trabajo de campo e intervenciones, pero "lo que estamos observando es que este tipo de actividad tiene menor impacto en su volumen de negocio".

PROBLEMAS TAMBIÉN EN EL ÁMBITO CULTURAL
Las empresas se están reorientando a otras actividades de forma "muy paulatina". De momento esta reorganización afecta al 10% del sector, pero las hipótesis con las que trabajan los investigadores es que el sector se orientará en dos vías: la especialización en un área concreta del mercado y la diversificación de los servicios que ofrecen hacia otros campos como la gestión cultural.

La gestión cultural es un nicho de mercado, pero Eva Parga-Dans lo dice, de momento, con reservas, pues con la crisis económica también se ha visto que la arqueología más enfocada al ámbito cultural y menos hacia las obras "también tiene problemas porque depende del sector público, y los recortes están siendo brutales".

Esos recortes y, sobre todo, las reducciones de los presupuestos dedicados a proyectos de investigación y patrimonio han dejado también tocados a los arqueólogos que trabajan en el ámbito público, desde museos a fundaciones o instituciones.

Sin embargo, la reducción de puestos de trabajo en estos ámbitos tiene menos impacto en una radiografía general del sector porque "en estos ámbitos el número de profesionales no es tan alto, no es un volumen tan importante" y porque "no hubo un crecimiento tan grande ni, por lo tanto, un desplome tan grande" de la actividad como en las empresas privadas.
(Fuente: El Mundo)

21 de noviembre de 2013

Documentan un rito funerario inédito del neolítico en Begues (Barcelona)

Un equipo de arqueólogos han hallado en la cueva de Can Sadurní, en la localidad barcelonesa de Begues, cuatro esqueletos humanos prácticamente íntegros de hace 6.400 años, inhumados según un rito funerario hasta ahora inédito en la península Ibérica.
Los cuerpos se conservan prácticamente íntegros y en la posición que fueron inhumados. Foto. LA VANGUARDIA.
El coordinador de la excavación, Manel Edo, ha explicado en el yacimiento que "hay muy pocas cuevas con necrópolis pertenecientes al período del hallazgo, el neolítico medio inicial, y además en este caso los cuerpos se conservan prácticamente íntegros y en la posición en la que fueron inhumados".

En esta misma excavación, en una campaña anterior ya se localizaron restos de la cerveza más antigua de Europa entre el ajuar funerario de otros cuerpos inhumados, no tan bien conservados, ha recordado Edo, además de la figura humana de cerámica más antigua de la Península Ibérica.

En Can Sadurní trabajan investigadores del Colectivo para la Investigación de la Prehistoria y la Arqueología del Garraf-Ordal (CIPAG) en colaboración con el Seminario de Estudios e Investigaciones Prehistóricas (SERP) de la Universidad de Barcelona.

Los restos ahora descubiertos, ha precisado Edo, quedaron protegidos por una ligera caída de piedras desde el exterior, cuando los cuerpos de los cuatro individuos aún estaban bastante enteros o iniciaban el proceso de descomposición.

AJUAR FUNERARIO
Los arqueólogos han conseguido identificar a un subadulto de 8 a 10 años en bastante mal estado; a dos niños de 3 a 4 y 5 a 6 años; y a un macho adulto de unos 50 años y de una altura de 1,55 metros.

Esta último está acompañado de un ajuar funerario compuesto por una vasija ovoidal con dos asas, porciones de dos cabras y un hueso de ternero, así como un colgante de hueso pulido situado bajo el codo de su brazo izquierdo.

Los cuerpos, que estaban alineados y en posición fetal, reposan sobre el lado derecho, en posición replegada y con la columna vertebral doblada, de espaldas a la pared norte de la cueva.

Los miembros inferiores están muy flexionados, con las rodillas ante el tórax y las piernas dobladas contra los muslos.

RITO FUNERARIO INÉDITO EN LA PENÍNSULA

"La posición en la que han aparecido los individuos indica que los cadáveres debieron ser atados con cuerdas y envueltos con una mortaja que los constreñía", explica.

"Los cuatro cuerpos no fueron enterrados, sino simplemente depositados siguiendo el contorno de la pared norte de la cueva y dejando aproximadamente un metro de distancia entre cada uno de ellos", ha precisado Edo, quien ha asegurado que se calcula que esta práctica funeraria duró unos doscientos años.

Encima de los cuerpos inhumados se iban depositando más sedimentos y posteriormente se proseguía con el depósito de más inhumaciones sobre estos nuevos sedimentos.

Un nuevo episodio de desprendimiento de piedras, en aquella ocasión más importante, desplazó y diseminó los restos de los últimos cuerpos que se habían depositado.

Aunque estas inhumaciones eran habituales en otras cuevas, como el yacimiento de Bélesta, en el Rosellón francés, "en Can Sadurní hemos tenido la suerte de que esa caída de piedras hizo que se conservaran los cuerpos casi intactos", ha comentado el arqueólogo.

RESTOS DE FERMENTACIÓN DE CERVEZA
Entre las inhumaciones posteriores y peor conservadas, en 1999, los arqueólogos ya habían localizado en un ajuar funerario el fragmento de una jarra en la que se identificaron oxalatos y fitolitos de cebada, que los investigadores determinaron que eran los restos de fermentación de cerveza más antiguos de Europa.

En la reciente campaña también se ha hallado una estructura de combustión que, por sus características, parece que es el producto de un único episodio, probablemente de unas pocas horas, pero suficientemente potente como para crear una capa de ceniza.

Edo ha señalado que aunque parece anterior al episodio funerario estudiado, en otras campañas ya se habían identificado en el mismo lugar otras estructuras de combustión contemporáneas a las inhumaciones".

Los arqueólogos creen que "hay relación entre estas estructuras de combustión y los rituales de inhumación: se trataría de fuegos rituales que se encendían el día en el que se depositaban los cuerpos en el interior de la cueva".

Los trabajos de 2013 en Can Sadurní han sido financiados a través de una campaña de micromecenazgo impulsada por el CIPAG, así como por el patrocinio de Cervesa Artesana Homebrew, el Centre d'Estudis Beguetans y el Ayuntamiento de Begues, lo que "ha permitido paliar el hecho de no hayan llegado las subvenciones concedidas por la Generalitat para las excavaciones", han señalado los investigadores.

En las tareas de investigación han intervenido asimismo el SERP de la Universidad de Barcelona, los laboratorios de Arqueozoología, Arqueobotánica y de Antropología de la Universidad Autónoma de Barcelona, la Universidad de Lleida y el CSIC.

(Fuente: EFE / La Información)

Vídeo del hallazgo editado por el diario "La Vanguardia":

7 de noviembre de 2013

Arqueólogos del CSIC documentan un campamento romano en el límite asturleonés de Lugo

Un equipo de arqueólogos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han confirmado que las montañas de los límites de Lugo, León y Asturias sirvieron de asentamiento a las tropas romanas en sus incursiones en el noroeste de la Península. El fortín de carácter temporal se extiende sobre 5,5 hectáreas y podría haber participado en las guerras cántabras.
Excavaciones realizadas en el campamento romano.
Foto: EL PROGRESO LUGO

Los investigadores del CSIC, dirigidos por Javier Sánchez-Palencia y Almudena Orejas, realizaron recientemente las primeras catas en A Granda das Xarras, entre los municipios de San Antolín de Ibias (Asturias) y Candín (León), en las que documentaron la existencia de un campamento romano. En las proximidades se encuentra el lugar de A Recacha, en Navia de Suarna (Lugo), donde los arqueólogos sitúan otro asentamiento relacionado con el primero.

En concreto, 5,5 hectáreas que ocuparía el fortín romano, a lo que habría que sumar el entorno, con el objetivo de despejar el terreno para dar continuidad a los trabajos de los expertos. En concreto, éste tendría que arrojar luz sobre aspectos como la época a la que pertenece este campamento militar romano y la finalidad a la que estaba destinado.

"CASTRA AESTIVA"
Lo que está claro para los investigadores, y así ya lo había apuntado el equipo de la Universidad de Oviedo dirigido por el arqueólogo Jiménez Chaparro, es que estaríamos ante un campamento temporal —castra aestiva— del ejercito romano, muy diferentes de los cuarteles de invierno de las legiones realizadas en ciudades como León o Astorga.


El emplazamiento propiamente dicho consistiría en un rectángulo delimitado por una línea defensiva compuesta por un talud y un foso, coronados por una empalizada con estacas alineadas por todo el perímetro para cerrar el fortín

Dependiendo de la fecha en la que se puedan datar estos restos, su finalidad podría ir desde constituir una avanzadilla del ejército romano en las guerras cántabras (años 29 y 19 a.C) o un puesto de control y protección en las posteriores comunicaciones entre el centro y la zona astur-cantábrica (hasta mediados del siglo II d.C).

CONTROL DE LAS MINAS DE ORO

El estudio de los campamentos de A Granda das Xarras y A Recacha se enmarca en una investigación sobre las estrategias de control del territorio y de los recursos por parte de Roma, en particular de las minas de oro.

Infografía de M. Bascuas para "EL PROGRESO"

8 de octubre de 2013

Identificadas tres nuevas tumbas del periodo altomedieval en el yacimiento de La Genestosa (Salamanca)

Los enterramientos, localizados en el curso del arroyo del mazo del Prado Álvaro, sugieren la existencia de "una intensa actividad humana" en esta zona durante el periodo postromano, según fuentes de la Universidad de Salamanca (USAL).
Arqueólogos de la Universidad de Salamanca y el CSIC han trabado juntos en esta campaña. Foto: Salamanca 24 horas.
La campaña de excavaciones arqueológicas desarrollada en el yacimiento de época altomedieval de La Genestosa, en la localidad de Casillas de Flores (Salamanca), ha concluido con la identificación de tres nuevas tumbas del periodo altomedieval en el entorno del asentamiento.

Los enterramientos, localizados en el curso del arroyo del mazo del Prado Álvaro, siguen el modelo del poblado excavado en el yacimiento y sugieren la existencia de "una intensa actividad humana" en esta zona durante el periodo postromano, según fuentes de la Universidad de Salamanca (USAL).

Estas labores las ha llevado a cabo un equipo de investigadores españoles y portugueses de la Universidad de Salamanca (USAL) y del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Los arqueólogos, codirigidos por Iñaki Martín Viso y Rubén Rubio Díez, han profundizado desde el pasado 16 de septiembre y hasta el 5 de octubre en los sondeos realizados en la expedición del año anterior, por la que se reconoció un pequeño poblado y en el que se han excavado un par de estructuras, posibles viviendas.


FASE ROMANA
En esta campaña han documentado, además, "una posible fase romana del periodo altoimperial, siglos I-II d.C., que habría sido amortizada por un asentamiento de los siglos VI-VII, iniciada quizá en el siglo V", ha informado el profesor titular de Historia Medieval, Martín Viso, a través del área de Comunicación del Rectorado de la Universidad de Salamanca.

Entre los restos materiales hallados en el yacimiento hay algunos fragmentos de pizarras numerales, generalmente de datación post-romana (siglos V-VII). Se trata de pizarras con inscripciones numerales, que aparecen "frecuentemente" en los yacimientos de este periodo en la región suroriental de la meseta del Duero, pero que "generalmente carecen de contextos arqueológicos", ha apuntado la USAL.


OTROS DESCUBRIMIENTOS

También se han hallado cerámicas estampilladas, "propias de grupos sociales de cierto estatus", con acceso a redes de distribución de bienes que no estaban al alcance de toda la población. No obstante, predominan en la zona las cerámicas comunes, tanto de almacenamiento como de cocina.

Además, han podido identificar un muro perimetral que rodeaba a una de las estructuras excavadas, cuya función aún no está determinada, pero que podría vincular a un elemento de prestigio en este ámbito local, quizá relacionado con la captación y almacenamiento de excedentes, según la investigación.

Por último, el equipo de arqueólogos hispano-luso, en sus labores de identificación de las estructuras visibles en superficie en la zona, ha detectado una docena de posibles viviendas, que compondrían un pequeño poblado.

Aunque la explicación es "todavía muy provisional", los datos recogidos indican que "las gentes que vivieron en este poblado eran fundamentalmente agricultores o ganaderos, con diferencias sociales no muy marcadas; la presencia de pizarras numerales y de cerámicas estampilladas estaría desvelando la relación con grupos de mayor estatus, quizá externos a la población", ha explicado el profesor Martín Viso.

NUEVAS TUMBAS

Con las prospecciones del entorno se ha podido documentar tres nuevas tumbas en el curso del arroyo del Mazo del Prado Álvaro. Todas ellas aparecen "aisladas o formando pequeños núcleos de dos sepulturas" y se sitúan en las inmediaciones del arroyo y cercanas a estructuras visibles en superficie.

De esta forma, siguen el modelo del poblado que se ha excavado en el yacimiento de la Genestosa, donde se reconoce una tumba en la inmediata proximidad del poblado.

Parece, por lo tanto, que estas tumbas en las que se enterraban únicamente algunos individuos y no toda la comunidad "funcionaban como marcadores territoriales y como hitos de la identidad de las comunidades que estaban allí asentadas. Se trataría de ancestros recordados por los vivos, que servían para reclamar derechos sobre el paisaje", ha revelado Iñaki Martín Viso.

Los científicos sugieren como hipótesis más factible que se trate de un patrón que se repite constantemente en esta zona de la comarca del Rebollar, con uno o varios asentamientos que se extienden en torno al curso del arroyo, con apenas 300-400 metros de diferencia entre unos y otros.

COLABORACIÓN

El trabajo, del que quedan pendientes los análisis de los materiales recuperados y los resultados de diversas muestras, ha sido realizado por un equipo de arqueólogos españoles y portugueses y ha contado con la activa participación de algunos habitantes de la zona, cuya colaboración ha sido "fundamental", tal y como ha asegurado la USAL.

Como parte de esa "indispensable" conexión entre el conocimiento científico y la sociedad local el pasado sábado, 5 de octubre, se celebró una jornada de puertas abiertas a la que acudieron cerca de medio centenar de personas procedentes de los pueblos vecinos, a quienes se les expusieron los métodos de trabajo y resultados.

"Se trataba de generar cauces para que este trabajo forme parte del conocimiento de las gentes que viven en aquel entorno y que mejor lo pueden cuidar", ha apuntado la Universidad de Salamanca.

La campaña arqueológica se enmarca en el proyecto de investigación HAR2010-21950-C03-02, financiado por la Secretaría de Estado de Investigación.

(Fuente: El Economista)