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30 de junio de 2026

El hallazgo de una nueva edificación amplía el valor patrimonial de la villa romana de Las Regueras (Asturias)

Los estudios geofísicos realizados en los últimos años han permitido localizar restos constructivos en nuevas parcelas, lo que confirma que el yacimiento conserva todavía un enorme potencial científico.

La consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, ha visitado hoy el yacimiento romano de Andayón, conocido también como de La Estaca, en el concejo de Las Regueras, para comprobar de primera mano los avances de la campaña arqueológica de este año, que ha permitido localizar una nueva construcción dentro del complejo. El hallazgo refuerza el interés patrimonial y científico de este enclave y abre nuevas vías para seguir profundizando en el conocimiento de la Asturias romana.

Gutiérrez ha destacado el compromiso del Principado con la protección, la investigación y la difusión de su patrimonio cultural como herramienta de conocimiento, identidad y dinamización del medio rural. Este apoyo se ha plasmado en estas excavaciones, a las que el Gobierno de Asturias ha destinado más de 90.000 euros desde su reanudación en 2018.

Esta inversión sostenida ha permitido avanzar en el conocimiento de una villa romana singular, cuyo edificio residencial principal alcanza una planta estimada de 700 metros cuadrados, de los que hasta ahora se han excavado aproximadamente 120. Los estudios geofísicos realizados en los últimos años han permitido localizar restos constructivos en nuevas parcelas, lo que confirma que el yacimiento conserva todavía un enorme potencial científico.

Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2024, este enclave se ha consolidado en los últimos años como uno de los vestigios más relevantes del noroeste peninsular, tanto por la dimensión de sus estructuras como por la riqueza y singularidad de los materiales hallados. La actual campaña ha permitido identificar una nueva edificación dentro de la villa, la cuarta documentada hasta el momento. Los trabajos arqueológicos han sacado a la luz parte de uno de sus muros, además de fragmentos de enlucidos y restos de cubierta de teja (tegulae), materiales que apuntan a la existencia de una construcción hasta ahora desconocida y abren nuevas líneas de investigación sobre la organización y evolución del asentamiento.

Este descubrimiento se suma a los importantes avances logrados en campañas anteriores, que permitieron documentar el edificio residencial principal, varios espacios termales, dos mosaicos de gran valor y un destacado repertorio de pinturas murales. La amplitud del conjunto, la riqueza de sus elementos decorativos y la complejidad de sus estructuras sitúan esta villa entre los yacimientos romanos más singulares de Asturias.

La consejera ha destacado también el papel del equipo arqueológico, dirigido por Juan Ramón Muñiz, así como la implicación de la Asociación de Amigos de La Estaca, el Ayuntamiento de Las Regueras y los propietarios de las parcelas, cuya colaboración resulta clave para el avance de las investigaciones.

El nuevo hallazgo confirma que la villa romana de Andayón o de La Estaca continúa aportando información decisiva para comprender la presencia romana en Asturias y refuerza el potencial de un yacimiento que conserva un amplio margen de investigación, conservación y puesta en valor.

5 de febrero de 2026

Asturias da luz verde a la declaración BIC del yacimiento de Lucus Asturum

El Consejo de Patrimonio Cultural da luz verde a la declaración BIC del yacimiento romano de Lugo de Llanera así como a la colección artística de la antigua Caja de Ahorros y el teatro popular o costumbrista asturiano. Las propuestas serán elevadas al Consejo de Gobierno para su aprobación mediante decreto
La arqueóloga Esperanza Martín, encargada de las excavaciones de Lugo de Llanera.

La consejera de Cultura, Política Llingüistica y Deporte, Vanessa Gutiérrez, presidió ayer la reunión del pleno del Consejo del Patrimonio Cultural de Asturias, máximo órgano asesor en materia patrimonial del Ejecutivo, en la que se han aprobado las declaraciones como Bien de Interés Cultural (BIC) de la colección artística de la antigua Caja de Ahorros de Asturias, el yacimiento arqueológico de Lucus Asturum, en Llanera, y el teatro popular o costumbrista asturiano.

Las propuestas de protección de estos tres elementos de especial relevancia histórica y artística para la comunidad serán ahora elevadas al Consejo de Gobierno para su aprobación definitiva mediante decreto.

Yacimiento arqueológico de Lucus Asturum, en Llanera
El enclave arqueológico habitualmente identificado como Lucus Asturum se localiza en el área de la Ería de La Castañera, a una distancia inferior a un kilómetro en línea de aire de la actual localidad de La Estación/Lugo de Llanera. Los restos localizados en este entorno constituyen un testimonio fundamental de la ocupación del área central de Asturias en época romana y medieval.

Destaca especialmente la importancia del enclave, considerado un vicus viarii (aglomeración de tipo secundario y configuración diseminada), al menos durante la segunda y tercera centuria d.C.

Entre los restos identificados hasta el momento en La Ería de La Castañera, cabe destacar especialmente dos edificaciones, una de ellas destinada a uso termal y la otra a vivienda.

En el caso del edificio termal, se trata de una gran estructura de aproximadamente 50 metros de largo y hasta 15 metros de ancho, que ofrece una superficie interna no inferior a 800 metros cuadraros. Se halla constituido por siete estancias y los materiales recuperados durante la excavación ofrecen una cronología comprendida entre finales del siglo I o inicios del II d.C. y el siglo IV d.C.

En el espacio destinado a vivienda, se compone de un conjunto habitacional integrado por diferentes estancias que permiten interpretar el grupo como una casa dotada de patio con pozo. Cronológicamente, la ocupación del inmueble puede cifrarse en al menos dos o tres centurias, con una perduración de hasta, al menos, el siglo IV.

Especialmente significativa es la presencia de un pozo de agua, cuyas piezas correspondientes al brocal habían sido arrojadas al interior de manera intencionada. La excavación de este pozo ha arrojado un interesante conjunto de materiales, incluyendo elementos orgánicos en excepcional estado de conservación. Entre ellos se hallan restos de calzado de cuero, piezas de madera o restos de poda.

Colección artística de la antigua Caja de Ahorros de Asturias
La colección vinculada a la Caja de Ahorros de Asturias constituye uno de los ejemplos más destacados de mecenazgo artístico desarrollado en el Principado entre 1940 y la primera década del siglo XXI. Su origen se remonta a 1945, tras la fusión de las cajas y montes de piedad de Oviedo/Uviéu y Gijón/Xixón, y está estrechamente ligada a la intensa actividad cultural impulsada por su Obra Social y Cultural.

A lo largo de décadas, estas instituciones promovieron exposiciones en sus sedes de Oviedo/Uviéu, Gijón/Xixón y Avilés, así como en el Palacio de Revillagigedo, convertido en 1991 en Centro Internacional de Arte. También organizaron numerosas muestras itinerantes que recorrieron Asturias y contribuyeron a la difusión de la creación contemporánea.

La colección, integrada por más de 1.500 obras de pintura, dibujo y escultura, se compone mayoritariamente de piezas de autores asturianos del siglo XX, además de una selección de artistas del XIX y de creadores de fuera de la comunidad. Actualmente, su titularidad se reparte entre la Fundación Bancaria Caja de Ahorros de Asturias y Unicaja. Por su amplitud, representatividad y relevancia como testimonio del coleccionismo institucional, se considera acreedora de la máxima protección patrimonial.

Teatro popular o costumbrista asturiano
El teatro popular o costumbrista asturiano constituye un fenómeno escénico y sociocultural singular del Principado. Se define como el conjunto de obras dramatúrgicas en lengua asturiana, representadas y producidas desde los estratos no privilegiados de la sociedad y dirigidas principalmente a un público de origen similar. Este movimiento mantiene continuidad desde aproximadamente 1920 hasta la actualidad.

Su origen se vincula a las experiencias teatrales alrededor de las distintas sociedades de Cultura e Higiene que desarrollaron su labor en el Gijón/Xixón de las primeras décadas del siglo XX. Con todo, el fenómeno se extiende rápidamente por el resto de Asturias ya en los primeros años, al hallar un movimiento asociacionista muy consolidado en todo el territorio con planteamientos similares, que encuentra en el teatro amateur una fórmula más para el desarrollo cultural de sus postulados.

Destacan en esta manifestación cultural, como principales valores significativos, los siguientes: su marcado carácter popular y comunitario, con la democratización cultural que supone el protagonismo de los estratos no privilegiados de la sociedad como productores, reproductores y espectadores; su vinculación con la sociedad asturiana y sus visiones identitarias; el mantenimiento del asturiano; la particularidad y riqueza de su corpus literario y de su expresión escénica; su longevidad, más de cien años, y vigencia actual. A todo ello se suma la autoctonía y singularidad asturiana, como hecho cultural nacido en Asturias y privativo de esta comunidad.

En este contexto, la consejera Vanessa Gutiérrez ha recordado que la XLVII Selmana de les Lletres Asturianes, que se celebrará este 2026, estará dedicada al teatro costumbrista y a la recuperación de la figura de Taresa Cónsul, primera mujer conocida que escribió teatro en asturiano. La programación recorrerá la evolución de las artes escénicas en asturiano desde el siglo XVII hasta hoy.

16 de mayo de 2025

Habrá segunda campaña de excavación en el castro de El Esteiro (Asturias)

El Consejo de Patrimonio ha dado luz verde a la inclusión de la segunda campaña de excavaciones en el plan regional de castros
El alcalde de Tapia (a la derecha) conversa con el arqueólogo Alfonso Menéndez en la excavación del año pasado. / T. Cascudo

El Ayuntamiento de Tapia de Casariego impulsó el año pasado un proyecto de conservación y rehabilitación en el castro del Esteiro o Castelo del Esteiro, descubierto en 1966 y considerado uno de los más importantes y extensos de Asturias. Ahora, los trabajos liderados por el arqueólogo Alfonso Menéndez tendrán continuidad de la mano de Patrimonio.

El alcalde de Tapia, Pedro Fernández, explica que el Consejo de Patrimonio ha dado luz verde a la inclusión de la segunda campaña de excavaciones en el plan regional de castros, así que será Patrimonio quien asuma este año los trabajos. "La idea es darle continuidad y tener campañas año a año", señala el primer edil de esta apuesta que quiere convertir en recurso visitable este yacimiento costero.

14 de febrero de 2025

Hallan una tumba de inhumación en el patio del Parador de Turismo de Cangas de Onís

Las obras destinadas a la mejora del antiguo monasterio de Villanueva se iniciaron la semana pasada e incluyen control arqueológico
Tras el hallazgo se paralizaron los trabajos en el patio y se procedió a avisar al Servicio de Arqueología del Principado de Asturias.

Las obras que se realizan en el Parador de Cangas de Onís han propiciado una monumental sorpresa: una tumba de inhumación. "Las obras de conservación y puesta en valor en el Parador de Cangas de Onís se iniciaron el pasado 20 de enero en el patio del claustro. Durante las obras de desmontaje del suelo, realizadas con control arqueológico, se ha hallado una tumba de inhumación", ha señalado Turespaña, responsable de los trabajos, sobre la actuación que se está llevando a cabo en el Parador de Turismo "Monasterio de San Pedro de Villanueva", en Cangas de Onís.

"Tras el hallazgo se paralizaron los trabajos en el patio y se procedió a avisar al Servicio de Arqueología del Principado de Asturias, por parte de la empresa adjudicataria de la obra y su arqueólogo. Este realizó un informe previo sobre el hallazgo", añade, tras dar aviso a la Dirección General de Patrimonio Cultural del Principado y a la Oficina de Bienes Culturales del Arzobispado de Oviedo.

Este pasado lunes, día 10 de febrero, el técnico del Servicio de Arqueología del Principado de Asturias realizó "una primera visita para evaluar el hallazgo. Está prevista una segunda visita con el técnico del Servicio de Arqueología para ver el desarrollo de la documentación del hallazgo y decidir los siguientes pasos", puntualizan desde Turespaña.

Las obras en el histórico edificio de Cangas de Onís, financiadas con fondos europeos Next Generation del PRTR, están destinadas "a la mejora, conservación, restauración y puesta en valor del Parador, e incluye actuaciones en otros espacios, además del claustro en dónde se ha producido el hallazgo. De momento, se va a seguir realizando trabajos en otras zonas del Parador, siguiendo siempre las indicaciones de los técnicos y el Servicio de Arqueología", explica Turespaña.

15 de julio de 2024

Los arqueólogos vuelven al Chao Samartín en busca de la romanización en Asturias

Las excavaciones en el yacimiento de Grandas de Salime se reanudan, tras nueve años sin actividad, con Juan Muñiz y Diego Piay al frente
El Chao Samartín, en Grandas de Salime, en una imagen de archivo. / MIKI LÓPEZ

El arqueólogo Juan Ramón Muñiz y el profesor universitario de Historia Antigua Diego Piay lideran el equipo multidisciplinar que la semana pasada reanudó las excavaciones en el Chao Samartín, en Grandas de Salime, tras nueve años sin actividad arqueológica. El nuevo proyecto espera extenderse a lo largo de tres veranos: el actual, hasta el 31 de julio, y los de los próximos dos años. El objetivo de partida es profundizar en la investigación de los restos constructivos en torno a la domus romana y establecer su relación cronológica con las cabañas circulares cercanas. De lo que se trata, según explica Juan Ramón Muñiz, es de determinar si "hubo un periodo de romanización en Asturias más notable y más profundo de lo que se pensaba", como él mismo y otros investigadores sostienen.

El asentamiento del Chao Samartín tiene, por ahora, dos etapas históricas bien definidas. La primera prerromana, con una muralla que delimita el recinto, y otra romana, con la domus como elemento central. La fundación del poblado se remontaría a finales de la Edad del Bronce, hacia el año 800 antes de Cristo; la primera trama de construcciones de uso doméstico y las fortificaciones de los fosos y la muralla serían de la Edad del Hierro, hacia el siglo IV antes de Cristo; a principios del siglo I después de Cristo ya se detecta presencia romana en el Chao. "Algunas cabañas parecen haber sido construidas en los años posteriores al abandono de la domus, en los siglos II y III después de Cristo", apunta Muñiz.

"La parte que se ve del Chao es de época romana, el castro de la Edad de Hierro está muy romanizado; el Chao Samartín es el ejemplo de urbanismo romano más antiguo del noroeste peninsular", afirma el director de la campaña arqueológica, que espera averiguar a lo largo de esta si los pobladores del asentamiento, una vez abandonada la domus, siguieron viviendo al modo romano o volvieron a formas "más caóticas" de urbanización.

La campaña arqueológica arrancó la semana pasada, con tareas de documentación, trabajos de prospección geofísica y labores de topografiado. Juan Ramón Muñiz y Diego Piay cuentan con un equipo formado por técnicos especialistas en Geología, Topografía, Arqueología y Restauración, además de estudiantes de la Universidad de Oviedo. En el caso de encontrar restos de interés, explica Muñiz, serán escaneados antes de su sellado.

De lo que se trata es de continuar las investigaciones arqueológicas y completar los estudios interrumpidos en el año 2015, implementando una metodología que permita ir avanzando en el conocimiento del asentamiento. "Empezamos limpiando y ‘redocumentando’ lo ya excavado y ampliando las excavaciones a zonas inéditas, cubiertas de piedras y prau", refiere Muñiz.

Más adelante, en próximos veranos, se redactará una propuesta de consolidación y de incorporación de las nuevas estructuras del Chao excavadas por completo al discurso expositivo y al área visitable.

Lo que se excave este verano se tapará y se dejará preparado para volver a trabajar en ello el año que viene. Este año se redactará el proyecto de restauración, para ejecutarlo el año que viene.

Los trabajos arqueológicos en el castro de Chao Samartín están financiados por el Ayuntamiento de Grandas de Salime, más una subvención de la Consejería de Cultura. En este primer verano el presupuesto disponible es de algo más de 35.000 euros.

4 de diciembre de 2023

Aparecen 16 morteros romanos en una playa de Asturias

El Gobierno de Asturias ha recuperado 16 morteros mineros de época romana en el complejo aurífero de Salave-Lagunas de Silva, en Tapia de Casariego. Las direcciones generales de Patrimonio Cultural y de Custodia del Territorio llevaron a cabo una labor conjunta de rescate de este material, fechado en tono a los siglos I y II d.C., que ya ha sido trasladado a los almacenes del Museo Arqueológico de Asturias.
Los morteros romanos hallado en el complejo aurífero de Salave-Lagunas de Silva, en Tapia de Casariego (Asturias).GOBIERNO DE ASTURIAS

Según indican desde el Ejecutivo autonómico en nota de prensa, las labores de recuperación se realizaron el 29 de noviembre en la Ribeiría de El Figo, tras haber sido informado el Servicio de Patrimonio Cultural de la existencia de estas piezas por los geólogos Evaristo Álvarez Muñoz, Beatriz González Fernández y Eduardo Menéndez Casares.

En la Ribeiría del Figo, localizada bajo una gran zanja-canal de la zona aurífera de Salave-Lagunas de Silva, y en la franja intermareal, los especialistas localizaron más de cincuenta morteros mineros labrados sobre bloques granitoides o de cuarzo, el conjunto más importante del noroeste de la península, dado que el resto de los hallazgos conocidos se reduce a ejemplares aislados.

¿Para qué se usaban estas herramientas en el pasado?
La función de estas piezas se relaciona con el lavado y cribado de los metales pesados en las explotaciones mineras de época romana. Debido a su valor histórico y arqueológico, el Consejo del Patrimonio Cultural de Asturias acordó recuperar los ejemplares de mayor importancia, lo que ofrecía dos grandes dificultades: el elevado peso de la mayor parte de los morteros -alguno de los cuales supera holgadamente los 200 kilos- y la falta de acceso directo a la cala en la que se localiza el conjunto.

Para resolver estas complicaciones, se acordó llevar a cabo la operación por vía aérea, para lo cual se articuló un dispositivo en el que participaron un técnico arqueólogo del Servicio de Patrimonio Cultural, miembros de la Guardería del Medio Natural y un helicóptero de Bomberos de Asturias, lo que permitió rescatar 16 elementos.

Los expertos valoran este hallazgo debido a que se trata de artefactos mineros bien contextualizados arqueológicamente, ya que se ubican al pie de una gran zanja-canal de una explotación aurífera de época romana que desarrolló su actividad entre mediados del siglo I d.C. y mediados del siglo II d.C.

27 de octubre de 2023

Descubren una suela de sandalia romana de hace 2.000 años en Asturias

Los trabajos de excavación en el interior de un pozo descubierto en el año 2021 en la población asturiana de Lugo de Llanera han sacado a la luz la suela de una sandalia de cuero romana de dos mil años de antigüedad. Además de conservarse en perfecto estado, los investigadores afirman que este es el único ejemplo procedente de la Hispania romana que cuenta con elementos decorativos.

Suela de la sandalia romana localizada en el interior de un pozo en la que se pueden observar los grabados que la hacen única. Esperanza Martin

Lucus Asturum (actual Lugo de Llanera, en Asturias) fue un asentamiento romano que aparece mencionado como mansio (un lugar donde los viajeros pasaban la noche durante un viaje) en el Anónimo de Rávena, un texto compilado por un cosmógrafo cristiano. Lucus Asturum formó parte de una división judicial romana perteneciente a la provincia Tarraconense y, desde época de Diocleciano, de la provincia de Gallaecia. La ciudad fue un importante centro neurálgico en la Asturias de los siglos I y IV d.C. Desde allí partía una vía romana que la unía con Cantabria y otra que llevaba hasta Asturica Augusta (Astorga).

A partir del año 2016, un equipo de investigadores, dirigidos por la arqueóloga Esperanza Martín, y con financiación del Ayuntamiento de Lugo de Llanera, empezaron a explorar un yacimiento situado en la Eria de La Castañera, una finca localizada a las afueras de la población. Ha sido aquí, en el interior de un pozo localizado en 2021, donde los arqueólogos acaban de hacer un sorprendente hallazgo: la suela de una sandalia de cuero de época romana de unos dos mil años de antigüedad.

Una pieza de calzado "única"
En 2018, los arqueólogos emplearon en sus prospecciones el sistema LiDAR, gracias al cual pudieron localizar en la zona un complejo termal en una finca contigua a la que están excavando actualmente y allí sacaron a la luz vajillas de vidrio y restos de cerámicas que, según los investigadores, se habrían fabricado en la Bética, el valle del Ebro, el sur de la Galia y en la propia Lucus Augusti.

Ahora, en 2023, el descubrimiento de esta suela de sandalia ha venido a completar todos estos importantes hallazgos. Y es que a pesar de que pueda parecer modesto, en realidad se trata de un descubrimiento único ya que la suela está decorada con círculos, óvalos y figuras falciformes. Son estas decoraciones las que la hacen realmente destacable puesto que solo se conservan veinte sandalias de época romana en Hispania y ninguna de ellas está decorada.

Y ¿cómo se quedó la suela de sandalia dentro del pozo? Según los investigadores, este tesoro de incalculable valor ha llegado hasta nosotros gracias a que a alguien que estaba trabajando en el interior del pozo se le quedó atrapada la sandalia y no la pudo recuperar. "Encontrar cuero conservado es algo absolutamente anómalo, muy excepcional", ha declarado con entusiasmo Esperanza Martín, la directora de la excavación.

Pero ¿cuál es es el motivo de su excelente conservación? Los investigadores explican que la razón fundamental es la anaxia o ausencia de oxígeno, que impide la proliferación de microorganismos lo que ha propiciado que la suela de sandalia se halle perfectamente preservada.

Preservada para ser expuesta
Además de la sandalia, los arqueólogos también han desenterrado durante la presente campaña de excavaciones jarras de época romana, un pequeño caldero de bronce conocido como acetre o sítula, restos de madera así como numerosas semillas de castañas, nueces, piñones y restos de mejillones, berberechos, ostras, almejas de río y huesos de vaca y de équidos. Todo ello ha permitido a los investigadores conocer la dieta de quienes allí vivieron.

En cuanto a la importancia de los hallazgos, la directora del proyecto manifiesta que "muchas veces la gente piensa que lo más importante son los objetos espectaculares y no lo son; muchas veces lo son este tipo de resultados; solo con la semillas ya nos dábamos por contentos. La arqueología es una ciencia humana, que trata de seres humanos, y para nosotros es realmente fundamental", dice Esperanza Martín.

¿Y ahora qué? Pues hasta que la suela de sandalia pueda ser restaurada y expuesta en el Museo Arqueológico de Asturias, esta delicada pieza de calzado se ha dispuesto en un sistema de refrigeración para evitar su degradación. Una vez restaurada, esta sencilla, pero valiosa pieza podrá contar a los visitantes la historia de cómo hace dos mil años alguien, que al parecer llevaba un calzado de calidad, descendió al interior de un pozo para extraer el barro que contaminaba el suministro de agua de su casa, y allí perdió la suela de una sus sandalias, que nunca logró recuperar. Afortunadamente para los arqueólogos.

10 de enero de 2023

Hallan nuevos restos humanos de las guerras cántabras en Suarías

Los arqueólogos amplían la cronología del yacimiento de Suarías, con al menos ocho cuerpos, armas y una ingente cantidad de animales
A la izquierda, una de las piezas de bronce del cinturón localizado en Suarías y, a la derecha, su hebilla.

La cueva de La Cerrosa-Lagaña, un conducto de unos sesenta metros situado en Suarías (Peñamellera Baja), sigue hablando de la Edad del Hierro en Asturias, ofreciendo el excepcional testimonio de un «espacio único», en palabras de Alfonso Fanjul Peraza, al frente de la intervención arqueológica realizada en la sima junto con Susana de Luis Mariño.

Liderando un equipo multidisciplinar compuesto por investigadores del CSIC y de las Universidades de Oviedo, Santiago y la Complutense, su última campaña ha sacado a la luz nuevos restos humanos (parte del cuerpo de una mujer adulta), además de «una pieza clave del que posiblemente sea el cinturón romano mejor conservado de España», cuyos primeros elementos fueron localizados en 2020.

Aquel año, de la sima de Suarías salieron cuatro placas de bronce decoradas que irían remachadas en ese cinturón y que se asemejan a las recuperadas en los campamentos romanos de la línea de circunvalación de Numancia. Pues bien: ahora los arqueólogos creen que de esta nueva pieza, su hebilla, «se suspendería la vaina de un puñal que también fue localizada entonces».

Junto a ella, acaban de aparecer recipientes cerámicos que se suman a los hallados hace dos años, aunque el material arqueológico más abundante del yacimiento es, de largo, el correspondiente a la fauna, con «una ingente cantidad de animales de toda la cabaña ganadera, además de otros salvajes como el corzo o incluso el oso, allí depositados».

Desde que el equipo comenzase a excavar en La Cerrosa, sus trabajos han revelado el uso del espacio como «un lugar probablemente ritual de la Primera Edad del Hierro (al localizar dos cráneos de mujeres jóvenes) y del final de la Segunda Edad del Hierro, al encontrar otros restos humanos y una panoplia militar única en el Cantábrico». Armas como cuatro lanzas vinculadas al ámbito indígena prerromano o al militar romano, de manera que la principal hipótesis es que estarían relacionadas con las guerras cántabras. Y, junto a dos camas de freno de caballo idénticas, hallaron también varias piezas vinculadas con el adorno y cuidado personal, como una excepcional fíbula de bronce en omega y una navaja, posiblemente de afeitar, además de otras asociadas al sacrificio, como un cuchillo de hoja larga y estrecha.

Una «extraordinaria riqueza arqueológica» de la que aún quedan muchos misterios por desentrañar, aunque las nuevas dataciones del carbono 14 han ampliado ya tanto la cronología del yacimiento (ahora sabemos que fue utilizado para depositar cuerpos desde el Neolítico final a la tardorromanidad) como el número de individuos (contando un mínimo de ocho, de distintas edades, al incluir restos de un bebé, niños, adolescentes y adultos).


Espacio ritual
Así que la idea con la que trabajan Alfonso Fanjul y los suyos es que estamos ante «un lugar utilizado a lo largo de milenios como un espacio, seguramente, límite entre lo terrenal y lo espiritual» y en el que «los cuerpos fueron depositados por distintos motivos según la época, ya que la concepción del espacio subterráneo fue cambiando a lo largo del tiempo».

Con respecto a su uso durante la Segunda Edad del Hierro, el equipo investigador piensa que «seguramente estuvo relacionado con las guerra cántabras, un momento de crisis en el que la población volvió a realizar rituales en las cuevas y en el que se solían elegir espacios subterráneos ya utilizados en el pasado. Puede que se tratase de un depósito ritual, un enterramiento con ajuar o un sacrificio humano. Solo futuros estudios nos lo dirán».

28 de noviembre de 2022

Hallan restos de tres individuos de la Edad del Bronce en Ambás (Asturias)

Los arqueólogos del Grupo Llabor Pablo López y Santiago Rodríguez presentarán en diciembre los resultados de la investigación en la Cueva del Gato y en la que que concluyen que se trata de una cueva sepulcral de hace 3.470 años
Restos humanos en la Cuova’l Gatu, en Ambás, en una imagen del Grupo Llabor.

El Grupo Llabor de arqueología agraria presentará a principios de diciembre en la Casa de Cultura moscona los resultados de las excavaciones arqueológicas de la Cuova’l Gratu, en Ambás (Grau), donde han localizado restos humanos, al menos de tres individuos, dos adultos y un niño, datados en la edad del Bronce. Los arqueólogos Pablo López, de la Universidad de León, y Santiago Rodríguez, de la Universidad de Oviedo, presentarán los resultados de las investigaciones el sábado 3 de diciembre a las 19:30 horas, en el marco de las XV Xornadas d’Estudios Locales.

«La Cuova’l Gatu ye un xacimientu identificáu na prospección arqueolóxica desarrollá pol grupu LLABOR na parroquia d’Ambás (Grau). Trátase d’una pequeña cavidá caliza con una única sala y dos entraes, donde atopose una gran cantidá de restos óseos, de los que 15 yeren d’orixe humanu. L’estudiu antropolóxicu de los mesmos permitió documentar un númberu mínimu de trés individuos: dos adultos y un neñu. Ún d’estos fragmentos óseos —un diente perteneciente a un individuo adultu— usóse pa la datación radiocarbónica (AMS) resultando una fecha de fae 3470 años. Un primer acercamientu a los restos materiales fálenmos de la escepcionalidá d’esti xacimientu, que podemos calificar de cueva sepulcral nel Bronce Mediu», señalan los investigadores.

«Esti tipu de xacimientos son poco frecuentes nel territoriu de l’actual Asturies donde l’estáu fragmentariu de la investigación y la escasa representación d’esti tipu de cueves nel nuesu territoriu convierte a La Cuova’l Gatu nun afayu de gran relevancia, amás de ser el más occidental del que se tien constancia xunto a El Palagón, en Cubia».

7 de septiembre de 2022

La villa romana de La Estaca tuvo uso hasta el siglo VII

El hallazgo de una cabaña medieval y un horno reutilizado para fundir metales en la villa asturiana arrojan luz sobre un periodo oscuro de nuestra historia
A la izquierda, la alcaldesa de Las Regueras, María Isabel Méndez, el director general de Cultura, Pablo León, y el arqueólogo Juan Ramón Muñiz. FOTO: A. PIÑA

La villa romana de La Estaca (Las Regueras -Asturias-) mantuvo la continuidad de su uso poblacional desde los siglos II y III hasta la época tardo-antigua, por lo menos hasta el siglo VII. Ese ha sido el principal descubrimiento de la campaña de excavaciones dirigida por el arqueólogo Juan Ramón Muñiz que concluye hoy. El hallazgo de un horno destinado, según la hipótesis de los investigadores, a calefactar las habitaciones de la casa en torno al mosaico descubierto en 2018, ha permitido tras su estudio en profundidad averiguar que fue reutilizado desde un momento muy próximo al abandono de la mansión para fundir objetos de bronce. Durante los trabajos realizados en las últimas semanas se han podido localizar otros elementos que corroborarían esta continuidad en el tiempo de la antigua mansión como una cabaña para el ganado de época altomedieval con paredes de madera.

Para el director general de Cultura del Principado, Pablo León, que en la tarde de ayer visitó el yacimiento acompañado de la alcaldesa de Las Regueras, María Isabel Méndez, la importancia de esta campaña arqueológica reside en esa información obtenida por el equipo de Muñiz: «Cuatro años después del inicio de las excavaciones se están dando respuestas a incógnitas sobre un periodo relativamente mal conocido en Asturias, como el de la transición a la edad media y haciendo el mapa en detalle de esta villa romana que sin duda aún tiene mucho que aportar», afirmó. El responsable regional de Patrimonio respondió allí a vecinos miembros de la Asociación de Amigos de la Villa Romana de la Estaca que le inquirieron sobre la declaración como BIC (Bien de Interés Cultural) del yacimiento que este era ya inminente: «Ya ha sido aprobado en el pleno de la Comisión», les aseguró.

Por su parte, el director de la campaña, Juan Ramón Muñiz, subrayó ante los informadores que «la reutilización del horno romano en época tardo-antigua es un hallazgo muy llamativo porque demuestra la continuidad en la población en un periodo sobre el que no se puede saber nada porque no hay documentación escrita y la arqueología nos da estas pistas». El investigador explicó que «conocíamos la presencia de habitaciones calefactadas y queríamos ver el sistema, tras la aparición del horno, al estudiar los distintos lechos de ceniza comenzó a aparecer gran cantidad de escoria: los que vinieron detrás siguieron usándolo para producir metal, no pudieron pasar cien años entre uno y otro, tuvo que haber alguien que sabía que allí había un horno. Es muy posible que los antiguos trabajadores de la villa siguieran en ella tras su abandono».

Acerca del conjunto de la mansión romana, Muñiz, apuntó que se trataría de una residencia de unos 900 metros cuadrados de planta y que contaba con otros edificios en su entorno: «Estamos hablando no solo de un lugar de descanso sino que era también un centro productivo». En las excavaciones fueron encontradas diversas piezas de uso cotidiano como acus crinales (adornos femeninos para el pelo), espátulas para el maquillaje, pinzas, cerámica reutilizada en época tardo-antigua, restos de vasos de vidrio y teselas del mismo material que no se correspondían con el mosaico aledaño ni con el descubierto en el mismo terreno y que se encuentra en el Museo Arqueológico, el destino a donde irán estos vestigios tras su estudio y catalogación.

29 de enero de 2020

El mayor repertorio decorativo de las villas romanas documentadas en Asturias

Los resultados de la campaña arqueológica, que se presentan mañana jueves en Oviedo, confirman que la villa romana de Las Regueras tiene «el mejor y más rico repertorio decorativo» de las localizadas en Asturias

El yacimiento de La Estaca, en Las Regueras, conserva dos lienzos de muro con restos pictóricos. En uno de ellos, el oriental, los arqueólogos han hallado pinturas decorativas de más de un metro, aunque no han podido excavar y sacarlas a la luz «por la dificultad técnica que suponía la conservación de estos muros parcialmente inclinados hacia el interior de la habitación». Así lo señala el director de la excavación, el arqueólogo Juan Muñiz, que ha hecho públicos los resultados de la campaña, que se presentarán mañana jueves en Oviedo. 

La investigación arqueológica confirma la importancia de la villa romana de Las Regueras, que conserva «el mejor y más rico repertorio decorativo» de las localizadas en Asturias.

CONCLUSIONES DE LA EXCAVACIÓN 
«Durante el pasado mes de noviembre se excavó la práctica totalidad del segundo mosaico de la Villa Romana de San Martin de La Estaca, en el municipio asturiano de Las Regueras. El hallazgo del mismo se había producido en abril de 2018 cuando el equipo de Juan R. Muñiz sondeó los restos aparecidos en la finca de El Pedregalón. Para esta campaña de 2019 se seleccionó un equipo de expertos destinado específicamente a excavar por completo el mosaico en un mes de trabajo. El equipo estuvo integrado por los arqueólogos Adrián Piñán, Valentín Álvarez y Alejandro Sánchez y las restauradoras Marta Corrada y Mónica Ruíz bajo la dirección de Elías Carrocera y Juan R. Muñiz. En los trabajos se contó además con la colaboración de los arqueólogos Gerardo Sierra, Leonardo Martínez y la estudiante María Rodríguez.

El yacimiento de la Villa de San Martín ya era conocido por las noticias recogidas en el Diccionario de Pascual Madoz (1845-1850) 1 y por los significativos restos hallados en las excavaciones realizadas en los años 1958 y 1961 cuando se había excavado un primer mosaico que hoy se encuentra en el Museo Arqueológico de Asturias.

Esta excavación de 2019 estuvo financiada por la Asociación de amigos de la Villa romana de San Martín de La Estaca, que organizó una campaña de micromecenazgo a través de las redes sociales. Además se contó con la colaboración de empresas como UCOFA, Está Por Ver o NORBIM GEO y actividades de apoyo como la recaudación a través de conciertos musicales del coro MOSAICORUM o las rifas y sorteos en locales del municipio. Se trata de los primeros trabajos arqueológicos financiados con esta fórmula en Asturias.
Los resultados preliminares de estos trabajos y de la campaña de geofísica realizada durante el verano por la empresa TERRA DAT se ofrecerán públicamente en una charla que se realizará en Oviedo esta semana. Los resultados engloban avances y estudios en la planta del yacimiento, aportación de materiales arqueológicos, estudios de materiales constructivos y los hallazgos más importantes además del propio mosaico.

El equipo de excavación comprobó que este mosaico se encuentra en una sala interior, probablemente un Triclinium, situada en el ala sur de la Domus. La casa es de planta rectangular de 600m 2 aproximadamente, con un patio central que articula sus estancias de forma nuclear, estando los dos mosaicos (el actual y el excavado en 1958) en salas simétricamente dispuestas en torno al patio en las alas norte y sur. Esta construcción parece que fue edificada entre los siglos II y III, otorgando esta misma cronología al mosaico por su relación estratigráfica.

El estado de conservación de dicho pavimento cabe calificarlo de muy bueno con una extensión de 11 x 3,60 metros de la que se conserva un 90% de su superficie in situ. Por su dimensión y conservación constituye uno de los ejemplos de mayor calidad –sino el que más-, del escaso corpus musivario registrado hasta el momento en Asturias. Este repertorio está formado por los restos aislados localizados en Llanera y los mosaicos de las villas de Memorana y Veranes, además de los dos mosaicos de este yacimiento de la villa de San Martín.

Su composición formal es dominantemente geométrica y se organiza con una cenefa exterior formada por una serie de cuadrados de líneas horizontales rojas, amarillas y blancas en su interior, y flores hexapétalas inscritas en círculos. Este enmarque exterior rodea un sogueado que vertebra una decoración interior de once pares de cuadros en cuyos interiores se alternan cuadrados, nudos de dos eslabones y flores de cuatro pétalos. En el borde occidental se aprecia también una banda decorativa con un rombo rematado en peltas en el que se inscribe una llamativa esvástica blanca sobre fondo rojo. En la parte oriental del pavimento se localizó una forma de copa, la única que se aprecia actualmente en este pavimento. Todo el mosaico está confeccionado con tesselas pétreas y cerámicas de varios colores y de un tamaño medio en torno a 1 cm 2 .

Este pavimento estaba combinado con pinturas parietales realizadas mediante la técnica al secco. Estas pinturas representan imitaciones de mármoles y enmarques en toda la pared norte. El lienzo oriental sin embargo, del que se conservan pinturas de más de un metro de altura, está decorado con escenas compositivas que no han podido ser aún excavadas por la dificultad técnica que suponía la conservación de estos muros parcialmente inclinados hacia el interior de la habitación.

Este mosaico es el de mayor extensión conservada de los localizados en Asturias y el segundo que proviene de este yacimiento. A ello debemos sumar la singular composición pictórica de sus paredes y esta combinación parece confirmar la impresión inicial respecto a su clasificación como el mayor y más rico repertorio decorativo de todas las villas romanas que hasta el momento han podido ser documentadas arqueológicamente en Asturias».

(Fuente: La Voz del Trubia)

23 de octubre de 2019

Los satélites revelan el asedio de Roma a los astures

La tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging), permitió radiografiar zonas boscosas o de tupida vegetación para fijar en el mapa varias decenas de asentamientos romanos, la mayor parte de ellos en Galicia, aunque uno en Asturias
En la primavera del año 26 antes de Cristo, el primer emperador de Roma, César Augusto, abrió en persona las puertas del templo de Jano (el dios de las dos caras), todo un símbolo de la declaración de guerra. Se trataba de conquistar el último territorio independiente del poder imperial en la península Ibérica, las áreas de los cántabros y los astures, que mantuvieron un duro conflicto con los conquistadores que quedó para las crónicas de los historiadores. Más de 2.000 años después, una tecnología inimaginable entonces, fotografías aéreas combinadas con análisis por satélite, han permitido fijar a los investigadores toda una red de campamentos y fortificaciones romanas rodeando el territorio de los astures para asegurar el control militar de una zona tan levantica y compleja orográficamente.

La mayoría de ellos están en Galicia y han servido también para ofrecer a los arqueólogos un nuevo enfoque sobre la entrada de las tropas romanas en las tierras de los galaicos.

LIDAR
Publicado por los investigadores de Roman Army, el estudio parte de los trabajos de José Manuel Costa-García, de la Universidad de Santiago de Compostela; João Fonte, del CSIC; y Manuel Gago, también de la universidad compostelana, y han aprovechado imágenes obtenidas mediante la tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging), que permite radiografiar zonas boscosas o de tupida vegetación; para fijar en el mapa varias decenas de asentamientos romanos, la mayor parte de ellos en Galicia, aunque uno en Asturias -en A Penaparda, a caballo entre Fonsagrada en Lugo y Los Oscos- que les ayudaron a comprender la manera en la que los romanos fueron concretado su dominio sobre el noroeste de la península ibérica.

El estudio destaca las muy escasas fuentes documentales sobre la invasión romana del territorio que en la actualidad comprende Galicia y el norte de Portugal, frente a los relatos sobre la conquista de los astures y los orígenes como fortificación militar de la capital astur en la meseta, Asturica Augusta, hoy Astorga. En este sentido apuntan que «aunque no cerramos la puerta a otras posibilidades interpretativas, planteamos la hipótesis de que estemos quizá ante recintos relacionados de algún modo con un episodio o escenario secundario del conflicto cántabro-astur (29-19 a.C.). Durante el mismo se buscaría asegurar dominio romano sobre unas áreas montañosas que en buena medida se encuentran todavía dentro de los límites de la Asturia histórica, lo que explicaría la ausencia de alusiones a los galaicos en las fuentes textuales que aluden a este conflicto».

DIFERENTES TAMAÑOS DE ASENTAMIENTO
Los arqueólogos han destacado que sus hallazgos se dividen en asentamientos de distinto tamaño, desde los pequeños con capacidad para entre dos o tres cohortes (entre 100 y 1.500 hombre), a campamentos grandes y pequeños e incluso recintos de enormes dimensiones capaces de albergar fuerzas de entre 10.000 y 14.000 hombres. En el caso del hallazgo en Los Oscos se trata de uno de los grandes campamentos temporales (los romanos contaban entre sus tropas con especializas capaces de levantar fortificaciones en una jornada) y que podría acoger a una legión, unos 6.000 soldados, con «gran independencia operativa, al modo de una brigada contemporánea». La descripción del terreno es de «una cima de suave pendiente desde la que se obtiene un notable control visual de los cordales próximos, pero su disposición general parece indicarnos que el recinto estaría orientado hacia el Sur. No es posible encontrar en el entorno inmediato poblados de tipo castro, ya que estos se encuentran en la comarca en terrenos de menor altitud, ocupando preferentemente elevaciones y espolones con un mejor control de los valles».


Los autores señalan que «resulta muy sugerente la hipótesis de que A Penaparda y los campamentos localizados en las sierras de Penouta-Ouroso conformen un conjunto que revele el uso estratégico por parte del ejército romano de un cordal montañoso, del mismo modo que ocurriría en áreas como La Carisa o La Mesa», un cerco de kilómetros para asediar los reductos de resistencia astur.

De la crudeza de las guerras cántabras y astures dieron cuenta los historiadores romanos. Los arqueólogos han señalado que «en el ámbito astur, las fuentes indican que los romanos plantearon una estrategia militar similar, de modo que en la Meseta Norte y el piedemonte cantábrico se habrían desarrollado acciones a gran escala frente a un enemigo que parece haber mostrado una gran capacidad organizativa y de movilización de efectivos, así como una notable autonomía política». Al norte de la cordillera, en la Asturias actual, la lucha tampoco fue sencilla: «la arqueología revela que el objetivo habría sido la división del ejército en fuertes columnas que avanzarían a un mismo tiempo siguiendo distintos cordales con el fin de controlar la totalidad del territorio y ahogar cualquier foco de resistencia».

9 de octubre de 2018

Hallan un capitel "icono del Prerrománico asturiano" en el castillo de Gauzón

La fortaleza se está convirtiendo en un yacimiento clave para estudiar los orígenes de la Edad Media y del Reino de Asturias.
Iván Muñiz, Alejandro García, Mar González, Yasmina Triguero, y Noelia Fernández junto al capitel.
Las excavaciones arqueológicas en el yacimiento del castillo de Gauzón han vuelto a dar la sorpresa. Esta vez se trata de un capitel Prerrománico, datado a finales del siglo IX o principios del X, el primero que se encuentra en el contexto arqueológico de una fortaleza, por lo que supone un "hallazgo excepcional", según los directores de las excavaciones, los arqueólogos Iván Muñiz y Alejandro García. "Es un icono del Prerrománico asturiano", valoraron.

"Es un capitel troncopiramidal labrado en piedra arenisca, con decoración de sogueado en el collarino y que conserva el inicio del fuste. Es una pieza característica del Prerrománico asturiano que conocíamos muy bien, especialmente en edificios religiosos, pero en esta ocasión hablamos de un castillo, algo único en el panorama arqueológico hasta la fecha. Por sus características puede situarse en un momento tardío del arte Prerrománico", señalaron Muñiz y García durante la presentación del hallazgo, ayer en el monasterio de la merced de Raíces Viejo con la asistencia de la alcaldesa de Castrillón, Yasmina Triguero y la concejala de Turismo, Mar González.

El lugar del descubrimiento es muy significativo para los expertos. "El capitel apareció entre los derrumbes inmediatos a una de las dos torres que defendían la puerta de entrada. Por ello, cabe suponer que en su día formó parte de los elementos arquitectónicos de aquella gran entrada monumental. Esto es esencial porque vuelve a ratificar la enorme trascendencia simbólica de esta zona de la fortaleza, que se consideró como emblema del prestigio real. Por primera vez en la investigación del Reino de Asturias podemos conocer cómo eran aquellas puertas dotadas de todo esplendor", explicaron los directores de la excavación.

La alcaldesa de Castrillón, por su parte, señaló que el hallazgo del capitel "contribuye aún más a confirmar la importancia del castillo de Gauzón para la historia de Asturias". "El Ayuntamiento lleva once años poniendo mucho dinero para sacar adelante las excavaciones. Hemos pedido apoyos al Principado y al Gobierno central a través del 1,5% cultural pero para acceder es necesario que el castillo de Gauzón sea declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y ello depende del Principado", dijo la Regidora.

El hallazgo, según los arqueólogos, es una muestra más de que el entorno no tienen parangón y que están haciendo del castillo de Gauzón un yacimiento clave para estudiar los orígenes de la Edad Media y del Reino de Asturias. "Para entender en toda su magnitud la trascendencia del capitel hay que recordar que en el yacimiento también se han identificado habitaciones palatinas dotadas de baño, las dos grandes torres de la entrada, la muralla, materiales de lujo... No es sorprendente que Alfonso III y Jimena, cuyo patrocinio en las obras parece importante, decidiesen mencionar el castillo en el reverso de la Cruz de la Victoria y que ésta se hiciese allí. Hay más castillos del Reino, pero Gauzón fue para los monarcas su fortaleza por antonomasia", concluyeron Muñiz y García.

19 de septiembre de 2018

La excavación de Lucus Asturum empieza a dar frutos

El equipo que dirige Esperanza Martín encuentra en su primer día de trabajo materiales romanos y medievales en el yacimiento de Llanera (Asturias)
Esperanza Martín, directora de las excavaciones, en una de las zonas delimitadas. FOTO: IMANOL RIMADA
Ayer, a primera hora de la mañana, el equipo de diez arqueólogos y voluntarios que trabajan en la excavación del asentamiento de Lucus Asturum, donde permanecerán durante un mes, ya había encontrado «material romano casi en superficie. Ojalá sea una buena señal». Este material se encontraba mezclado con restos medievales y otros contemporáneos.

Ayer fue el primer día de trabajo en la Castañera, finca a las afueras de Lugo de Llanera. Los estudios previos por georradar y fotografía aérea realizados por Fotoasturias y la Universidad de Oviedo parecían establecer ya la existencia de una estructura de la que, sin embargo, se desconocen su época, tipología y tamaño exacto.

Los trabajos se centran ahora en confirmar la presencia romana y, asimismo, en establecer si Lucus Asturum era un enclave de gran tamaño o la unión de núcleos dispersos. Esperanza Martín, directora de las excavaciones, señaló ayer que «la fotointerpretación de los datos del georradar nos permite establecer una serie de estancias que esperemos que se confirmen. Uno de los mayores miedos de cualquier arqueólogo es que el arado se haya llevado parte de estas superficies», destacó, aunque, de acuerdo con sus estimaciones, habrá que excavar «más de medio metro».

La financiación de los trabajos asciende a 15.000 euros, que proceden de las arcas municipales en su totalidad. Alfredo Rodríguez Iglesias, concejal de Cultura, Deportes y Turismo de Llanera, explicó que «el primer día, el objetivo es la delimitación de los aproximadamente cien metros cuadrados de superficie de excavación». En este sentido se congratuló de que ya hubieran aparecido «bastantes materiales de construcción y alguna cerámica, pero falta saber la cronología».

Recalcó por último que una disciplina como la arqueología «da resultados con el tiempo. Hay que tener paciencia». «Probablemente Lucus Asturum era un emplazamiento importante, pero modesto», concluyó.

(Fuente: El Comercio / Marcos Gutiérrez)

25 de octubre de 2017

Las excavaciones regresan a Llanes para saber cómo vivían los asturienses

Un equipo de arqueólogos liderados por el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cantabria, Pablo Arias, trabajará durante dos semanas en el abrigo del Alloru. La costa oriental es «una de las mejores de Europa» para estudiar esta fase del Mesolítico
Los arqueólogos excavan a la entrada del abrigo del Alloru, en la localidad llanisca de Balmori. / FOTO:  N. ACEBAL
El entorno del abrigo del Alloru, ubicado a la entrada de la localidad llanisca de Balmori, vuelve a ser un hervidero de actividad en busca de vestigios que ayuden a saber cómo vivían los antiguos pobladores de la costa Oriental. El equipo liderado por el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cantabria Pablo Arias retomaba ayer por la mañana las excavaciones enmarcadas en un proyecto que iniciaron en 2013 y que pretende arrojar luz sobre las costumbres de los últimos cazadores-recolectores que habitaron la zona hace entre 8.000 y 5.000 años, justo antes de la llegada de los primeros agricultores. En los trabajos participan una docena de arqueólogos procedentes de las universidades de Cantabria y La Rioja y se prevé que éstos tengan una duración mínima de dos semanas que se podrían ampliar.

«Sabemos qué animales cazaban y pescaban y qué vegetales recolectaban estos grupos de asturienses, pero es una visión muy parcial. Ésta es una investigación relevante, pues si todo va bien nos permitirá saber de una vez cómo era su día a día, cómo se organizaban sus asentamientos, qué tamaño tenían los grupos, cómo se asignaban las tareas, hasta qué punto eran nómadas y otras muchas preguntas que llevamos décadas haciéndonos», explicaba ayer Arias, mientras supervisaba los primeros momentos de la excavación.

Precisamente en el mismo lugar donde hoy trabajan los arqueólogos ya se hallaron hace cuatro años evidencias del paso del Mesolítico al Neolítico, así como de uno de los asentamientos que habitualmente acompañan a los concheros -nombre con el que los expertos se refieren a las acumulaciones de conchas y otros restos animales que posiblemente correspondan a los basureros de la época-. En el mismo se encontraron incluso un par de agujeros de poste que los investigadores consideran que podrían haber formado parte de una cabaña. Se trata, indicó Arias, de «un yacimiento muy rico» en el que destacan los «indicios de industria lítica, como los picos asturienses, de los que hallamos más de diez en la última ocasión».

Asimismo, el director de la excavación explicó cómo un reciente estudio de micromorfología llevado a cabo por un miembro de su equipo, Carlos Duarte, demostró que algunas de las conchas del Alloru contenían tierra procedente de otros lugares. «Esto demostraría que los desperdicios fueron movidos de un sitio para otro, quizás en un intento de mantener limpio el asentamiento», indicó.


LA BORBOLLA Y PIMIANGO
La actuación no se limitará al entorno del Alloru, sino que se replicará en otras zonas ya conocidas por estos investigadores, como la sierra plana de La Borbolla, donde en su día se hallaron 57 túmulos, así como la zona de Pimiango, donde se excavaría por primera vez. La costa oriental, agregó el director de la excavación, es «una de las mejores de toda Europa» en lo que a vestigios de la vida en esta última etapa del Mesolítico se refiere.

Estos trabajos conforman la última fase del estudio 'Sociedades costeras en un mundo cambiante', en el que trabajan expertos de diferentes instituciones académicas y cuya finalización está prevista para diciembre de 2017.

28 de julio de 2017

Descubren un pasillo de acceso al dolmen de Salas (Asturias)

También se ha documentado un círculo de arcilla rodeando la tumba neolítica. Es la primera estructura del conjunto funerario y única en el noroeste peninsular
Rodríguez del Cueto explica los resultados de las excavaciones a un grupo de visitantes. FOTO: BELÉN G. HIDALGO
A pesar de que el sol no concedía una tregua y el mercurio superaba los 27 grados, en la Campa de San Juan decenas de personas de todas las edades no quisieron perderse la oportunidad de asomarse al pasado neolítico de Salas. En la segunda jornada de puertas de abiertas, que finaliza hoy, el arqueólogo Fernando Rodríguez del Cueto dejó de lado su labor de campo para ejercer de guía. «Este yacimiento es una magnífica muestra del megalitismo regional», apuntaba nada más comenzar. «Hemos constatado que el círculo de arcilla que rodea la cámara dolménica es la primera estructura previa. Es algo que solo nos hemos encontrado en esta necrópolis, único en el noroeste peninsular», explicó el arqueólogo. Sobre ella han hallado evidencias que señalan que hubo fuego. Desconocen si se trata de algo fortuito o bien obedece a algún ritual purificador.

PASADIZO A LA CÁMARA FUNERARIA
Pero no ha sido la única novedad de esta segunda campaña. Al haber ampliado la excavación, se ha descubierto un pórtico que permitía, a través de una suerte de pasadizo, el acceso a la cámara funeraria. El conjunto evidencia lo complejo de la estructura y de su construcción: «Hasta aquí han traslado cestas y cestas de tierra. 


Los estudios de los geólogos han determinado que la arcilla hallada no pertenece únicamente a este lugar, procede de la zona de Valderrodero», cuenta. Ese esfuerzo pone de manifiesto también la importancia que estos antepasados otorgaban a esta construcción: «Levantaron este conjunto funerario para honrar a alguien poderoso, respetado, querido...», relata Rodríguez del Cueto. Insiste en que resulta imposible hallar restos óseos de los antepasados salenses del Neolítico por las características de la tierra. «Lo que sí está constatado es la existencia de estructuras previas al dolmen. El discurso ha evolucionado y hemos comprobado que la cámara dolménica es el momento final de un proceso constructivo largo en el tiempo», concluye.

EQUIPO DE TRABAJO
En esta campaña han participado siete estudiantes del grado de Historia o Arqueología y del Máster de Arqueología de la Universidad de Oviedo, Barcelona, Santiago, las Palmas de Gran Canaria y la Universidad Complutense de Madrid. La coordinación corre a cargo del área de Prehistoria de la Universidad de Oviedo, bajo la dirección del catedrático Miguel Ángel de Blas Cortina, director científico de los trabajos.

Olaya López también es estudiante de Historia y acudía por primera vez a este yacimiento como visitante. Aunque no estaba interesada en estudiar nada relacionado con la arqueología reconocía que «es un complemento a sus estudios».

A su compañera, Covadonga López, le llamaba la atención la estructura del monumento funerario: «Sobre todo, descubrir que no son únicamente las piedras del dolmen, que existe mucho más alrededor que aporta información muy relevante», señalaba.

Sorprendida e interesada, por partes iguales, se mostraba Clara García, que veranea en un caserío de La Mallecina, en Salas. «Me parece impresionante y me maravilla el trabajo de estos profesionales, que sean capaces de reconstruir una historia tan lejana en el tiempo y, sobre todo, me fascina el hecho de que si regresas el año que viene, esa historia que han ido armando se sigue completando, continúa», afirma.

26 de julio de 2017

Hallan un asentamiento con cientos de restos arqueológicos dentro de la fortaleza de Tiñana

El sondeo realizado saca a la luz una cabaña de la época tardoantigua que «aportará importantes datos sobre la forma de vida durante los orígenes del Reino de Asturias»
Recreación de una fortaleza similar a la de Tiñana realizada por la empresa valenciana Aescala para el Museo de Asturias.
El momento de transición entre la Antigüedad y la alta Edad Media es una época muy oscura. En Asturias, en ese momento, entre los siglos V y VIII, fue el del nacimiento de la aristocracia que dio lugar al Reino de Asturias,y apenas se conocen asentamientos que permitan saber cómo era la vida de los habitantes de la región en aquella época. Hasta ahora. 

El hallazgo de un asentamiento, una cabaña, con «cientos de restos arqueológicos» en el interior de la fortaleza de Tiñana, en Siero, permitirá a los investigadores «aportar datos sobre la vida de las poblaciones asturianas en este momento de transición histórico, la génesis del Reino de Asturias». El proceso para sacar a la luz todos los secretos de esta fortaleza, conocida como Castiello de Fozana, localizada en 1957, pero clasificada en su momento como asentamiento castreño, no ha hecho más que empezar.

A lo largo de tres días, el equipo que dirigen los profesores Pablo C. Díaz e Iñaki Martín Viso, con la colaboración de Luis R. Menéndez Bueyes y el arqueólogo Alfonso Fanjul Pedraza, en un proyecto del Ministerio de Economía y Competitividad en colaboración con la Universidad de Salamanca, realizaron un sondeo en lo que tienen identificado como el interior de la parte fortificada, hallando un muro de lo que sería uno de los pocos ejemplos de una zona de hábitat en ese periodo. 

NUMEROSOS RESTOS
Una cabaña en la que, carbonizados, aparecieron numerosos restos de fauna, cerámica, escorias de producción metalúrgica y apliques de bronce, que en uno de los casos parece que estaba sujeto a una pieza de cuero carbonizada. «Probablemente un cinturón o unos correajes», detalla el investigador asturiano Alfonso Fanjul. Otra pieza importante, explica, es «un crisol de fundición de cobre», lo que les permitirá ver cómo fue evolucionando esa tecnología con el paso del tiempo.

Entre los restos de fauna, «una mandíbula de un herbívoro, una cabra o una oveja, que seguramente les servía de alimento, porque no parece un espacio para estabulación, al ser tan pequeño», detalla. Y además, algo muy importante: «Semillas». Y es que tras analizar esos restos de cereal y leguminosas se podrá conocer, por ejemplo, «si en su dieta conservaban la escanda o si ya hay algún cereal nuevo».

MUESTRAS DE POLEN
También han tomado muestras de polen para «completar una visión del paisaje campesino en la transición entre la Antigüedad y la alta Edad Media». No en vano, el proyecto de investigación lleva por título 'Formación y dinámica de los espacios comunales ganaderos en el noroeste de la península ibérica medieval: paisajes e identidades sociales en perspectiva comparada'. A partir del polen pretenden reconstruir el paisaje vegetal inmediato a la fortaleza en ese momento de ocupación. Otro objetivo es realizar una datación por medio del Carbono 14 para fechar de forma exacta ese momento de ocupación.

Con todos esos datos en la mano, y los resultados de los análisis sobre los «cientos de restos arqueológicos encontrados, una barbaridad para el tamaño de la cata», estarán en disposición de dar un montón de respuestas sobre la forma de vida en lo que podría ser la primera fortaleza del reino astur. «Se han localizado algunas necrópolis, como en Argandenes o Belmonte, y también una capa del siglo VI en el castillo de Gauzón, pero este yacimiento, por su tamaño y por su riqueza, es el más importante de Asturias en ese periodo», explica Fanjul. «No es normal que con un sondeo tan pequeño saquemos tanto material». Por eso, tras los análisis, su objetivo es realizar una excavación más amplia de la zona. «Estaría bien sacar la cabaña completa, porque suponemos que habrá más, pegadas a la muralla por su parte interior». 

La fortaleza, de carácter defensivo y situada en un «punto estratégico de acceso del valle del Nalón al centro de Asturias, mide 139 metros de longitud y 94 metros de ancho y, además de dos torres, cuenta con un aljibe de acceso a una fuente de agua.

25 de mayo de 2017

Hallan restos humanos y útiles de la Edad del Hierro en una cueva de Suarías (Asturias)

La pieza más llamativa es una punta de lanza de 30 centímetros, pero en la gruta de Peñamellera Baja también hay piezas de cerámica y una gran colección de fauna
Alis Serna, en el Museo Arqueológico, muestra la punta de lanza
encontrada en Peñamellera Baja. A su lado, Alfonso Fanjul.

Parece «un basurero de la Edad del Hierro completamente intacto». Así lo describe el arqueólogo asturiano Alfonso Fanjul Peraza, que se encarga en los últimos meses de estudiar este yacimiento, hallado en diciembre de 2016 por el espeleólogo Alis Serna Gancedo mientras realizaba una exploración deportiva de varias cavidades del concejo de Peñamellera Baja, en el Oriente asturiano. En una de ellas, el deportista cántabro, que es además arqueólogo y ha realizado numerosos estudios sobre hallazgos en cuevas en la comunidad vecina, se encontró en superficie una serie de objetos y restos óseos, que han resultado ser de la Edad del Hierro, esto es, de entre los siglos V y I antes de Cristo. Los investigadores han confirmado que se trata de restos humanos, hallados en superficie, entre ellos un gran fragmento de cráneo y, a su lado, varios dientes, aún sin datar ni estudiar. También han aparecido piezas de cerámica y «una potente colección de fauna».

Según explicaba ayer Alfonso Fanjul, que también participaba en aquella excursión espeolológica y fue avisado por su compañero del hallazgo, «la cueva constituye un ejemplo excepcional en Asturias de ocupación subterránea tardía dentro de la Prehistoria reciente y, teniendo en cuenta la calidad y la cantidad de las piezas, así como la escasez de yacimientos en cueva de esta época, podríamos decir que el yacimiento descubierto no tiene parangón en Asturias, donde la presencia de un vertedero protohistórico intacto, con cerámicos y fauna de la Edad del Hierro sobre el que aparecen en superficie una punta de lanza perfectamente conservada y restos humanos, convierten a este yacimiento en la gran cueva de la Edad del Hierro asturiana». Añade que el único paralelo claro está en Lledías, en Llanes, al que se podría sumar -con varios siglos de mayor antigüedad- la sima de Fuentenegroso, en la sierra del Cuera.

ANÁLISIS DE ADN y CARBONO 14
Los descubridores comunicaron el hallazgo a la Consejería de Cultura, que envió una semana después a dos arqueólogos del servicio de Patrimonio para realizar una visita técnica. Trasreconocer los restos, se trasladó la punta de lanza al Museo Arqueólogico de Asturias, donde quedó depositada. La pieza, «excelentemente conservada», mide 30 centímetros de longitud, es de sección plana y dispone de un mango de madera circular. Al pasar casi cinco meses desde el hallazgo sin que los descubridores hayan recibido el encargo de realizar una actuación de emergencia -tal y como exige la Ley de Patrimonio- y ante el riesgo de que el yacimiento sea saqueado, han dedicido presentar un proyecto y solicitar esa actuación de emergencia. En la misma se plantea una topografía de todo el yacimiento, la recuperación y estudio de las piezas y la obtención de muestras para realizar una datación con Carbono 14, aprovechando que la punta de lanza mantiene inctacta la madera del arma. Igualmente, plantean un presupuesto para realizar un análisis de ADN y un estudio antropológico de los restos humanos para poder datarlos y confirmar su importancia arqueólogica.

«Preferimos no dar el nombre de la cueva ni su ubicación exacta para evitar posibles expolios», explicaba Fanjul, quien de todas formas cree que es necesario realizar «cuanto antes» esa intervención de urgencia para recuperar los restos, que siguen en el mismo lugar donde fueron encontrados a finales del año pasado.

4 de octubre de 2016

Los arqueólogos descubren un túmulo funerario de hace 5.000 años en Asturias

Está intacto, tiene un diámetro de seis metros y es el primero de estas características que se documenta en la comarca del Nalón. Durante la excavación han aparecido diversos objetos vinculados al ritual funerario y propios de la cultura megalítica
San Martín del Rey Aurelio alberga en su territorio una «joya arqueológica» sin igual, por el momento, en el valle del Nalón (Asturias). Se trata de un túmulo del Neolítico que ha sido descubierto en el monte de La Casilla, en la campa conocida como L’Españal.

Tras una primera campaña de excavaciones se ha comprobado que el túmulo data de hace 5.000 años (3.000 a. C.) y que el mismo formaría parte de una necrópolis a la que también pertenecería el dolmen conocido como «la mesa de los moros» y otros túmulos que, según la directora de la excavación, Covadonga Ibáñez, se encuentran en peor estado de conservación. Sin embargo, la misma ha destacado la importancia de esta excavación porque es la primera de estas características de la comarca del Nalón y porque este hallazgo puede aportar datos científicos importantes al conocimiento que hasta ahora se tenía sobre el mundo funerario durante el Neolítico, no sólo en el valle, sino en todo el norte de España.

OBJETOS FUNERARIOS
Además, durante la excavación han aparecido varios objetos vinculados al ritual funerario, que según la arqueóloga «permiten conocer desde el mundo de los muertos el mundo de los vivos». Según ha explicado la concejal de Cultura del Ayuntamiento de San Martín del Rey Aurelio, María Alonso, el proyecto de investigación arqueológica en el alto de L’Españal surge a partir de las obras de reforestación de La Casilla, cuando por azar aparecieron indicios que apuntaban a un posible yacimiento en la zona. En ese momento el Ayuntamiento paraliza las obras y delimita un perímetro de protección, para acto seguido encomendar a un equipo de investigadores, dirigidos por los arqueóloga Covadonga Ibáñez, la excavación arqueológica que se llevaría a cabo durante los meses de junio y julio. Según el alcalde, Enrique Fernández, también presente en el acto, el descubrimiento constituye «una joya arqueológica» y un «motivo de orgullo en la medida que este hallazgo consiga ubicar a San Martín del Rey Aurelio en el mapa» por la importancia del mismo para la historia.


INTACTO Y SIN EXCAVACIONES PREVIAS
De hecho, el director del Museo Arqueológico de Asturias, Ignacio Alonso, ha señalado que «es un túmulo muy especial» el hallado en la campa de L’Españal porque «es el primero que se encuentra intacto y sin excavaciones previas», con lo que, en su opinión, hay posibilidades de que dicho túmulo aporte «una información inédita». Además, el mismo ha querido destacar «el rigor» con el que la directora de la excavación ha desarrollado los trabajos, un procedimiento que ha calificado de «impecable».

Según ha explicado la arqueóloga Covadonga Ibáñez, quien ha mostrado su satisfacción por haber sido la primera en realizar una excavación de un túmulo Neolítico en la comarca del Nalón, el hallazgo revela en concreto la presencia de un monumento funerario fechado por el método del C14 a principios del III Milenio, de reducidas dimensiones, en torno a los 6 m de diámetro. Sin embargo, la misma ha matizado que se ha excavado algo menos de la mitad del espacio tumular identificado, lo que quiere decir que esta pequeña joya podría albergar nuevos descubrimientos si en un futuro se continuasen las labores de excavación. Junto al túmulo han aparecido también varios objetos vinculados con el ritual funerario a modo de ajuar, propios de la cultura megalítica lo que, según sus propias palabras, «permitirá conocer qué sucedió en ese túmulo que constituye «una cámara funeraria protegida por una coraza pétrea que protegía el interior de la cámara así como el ajuar funerario».

MÁS QUE UNA CÁMARA DOLMÉNICA
Covadonga Ibáñez ha explicado que «el túmulo tiene una configuración constructiva que supera el concepto de cámara dolménica, identificándose espacios relacionados con el método de construcción que nos ayudan a comprender cómo una sociedad tan pretérita pudo llevar a cabo ese monumento. Así pues, estos espacios descubiertos nos permiten ampliar el horizonte de la investigación, alejándonos de lo evidente, como es el interior de la cámara mortuoria».

No obstante, la directora de la excavación ha clarificado que lo que tienen por el momento es «una información parcial» en tanto que sólo se ha excavado la mitad del túmulo y que aún queda que el equipo que la acompaña en este proyecto estudie los elementos que han aparecido y que constituían el ajuar, elementos de los que habrá que determinar la técnica de fabricación. Lo que sí ha confirmado Ibáñez es que eran «objetos de formas geométricas o apuntados» y que esos elementos no fueron usados, con lo que «fueron elaborados para depositarlos como ofrenda funeraria», ha señalado.

RECURSO MUSEÍSTICO AL AIRE LIBRE
La arqueóloga ha informado también que por el momento «la excavación está finalizada» y que ésta «se ha vuelto a sellar por conservación y hasta que haya un proyecto de restauración», al menos, hasta el año que viene. No obstante, la misma sí que habló de que a partir de una restauración y una vez se haya estudiado el túmulo desde todas las vertientes, éste podría constituir «un recurso museístico al aire libre» y consideró posible «hacer una senda» de forma que el hallazgo del Neolítico pueda ser aprovechado como recurso turístico. Y es que durante el acto de presentación de la excavación se recordaba también que el túmulo se encuentra en un paraje natural de gran valor paisajístico próximo al dolmen conocido como «la mesa de los moros», que también formaría parte de esa necrópolis de la que también formarían parte otros túmulos en peor estado de conservación y restos de un recinto castreño; elementos todos estos que ya estaban recogidos en las cartas arqueológicas de San Martín del Rey Aurelio, a diferencia del túmulo que ahora ha sido hallado, del que no se tenía conocimiento.