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25 de octubre de 2017

Las excavaciones regresan a Llanes para saber cómo vivían los asturienses

Un equipo de arqueólogos liderados por el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cantabria, Pablo Arias, trabajará durante dos semanas en el abrigo del Alloru. La costa oriental es «una de las mejores de Europa» para estudiar esta fase del Mesolítico
Los arqueólogos excavan a la entrada del abrigo del Alloru, en la localidad llanisca de Balmori. / FOTO:  N. ACEBAL
El entorno del abrigo del Alloru, ubicado a la entrada de la localidad llanisca de Balmori, vuelve a ser un hervidero de actividad en busca de vestigios que ayuden a saber cómo vivían los antiguos pobladores de la costa Oriental. El equipo liderado por el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cantabria Pablo Arias retomaba ayer por la mañana las excavaciones enmarcadas en un proyecto que iniciaron en 2013 y que pretende arrojar luz sobre las costumbres de los últimos cazadores-recolectores que habitaron la zona hace entre 8.000 y 5.000 años, justo antes de la llegada de los primeros agricultores. En los trabajos participan una docena de arqueólogos procedentes de las universidades de Cantabria y La Rioja y se prevé que éstos tengan una duración mínima de dos semanas que se podrían ampliar.

«Sabemos qué animales cazaban y pescaban y qué vegetales recolectaban estos grupos de asturienses, pero es una visión muy parcial. Ésta es una investigación relevante, pues si todo va bien nos permitirá saber de una vez cómo era su día a día, cómo se organizaban sus asentamientos, qué tamaño tenían los grupos, cómo se asignaban las tareas, hasta qué punto eran nómadas y otras muchas preguntas que llevamos décadas haciéndonos», explicaba ayer Arias, mientras supervisaba los primeros momentos de la excavación.

Precisamente en el mismo lugar donde hoy trabajan los arqueólogos ya se hallaron hace cuatro años evidencias del paso del Mesolítico al Neolítico, así como de uno de los asentamientos que habitualmente acompañan a los concheros -nombre con el que los expertos se refieren a las acumulaciones de conchas y otros restos animales que posiblemente correspondan a los basureros de la época-. En el mismo se encontraron incluso un par de agujeros de poste que los investigadores consideran que podrían haber formado parte de una cabaña. Se trata, indicó Arias, de «un yacimiento muy rico» en el que destacan los «indicios de industria lítica, como los picos asturienses, de los que hallamos más de diez en la última ocasión».

Asimismo, el director de la excavación explicó cómo un reciente estudio de micromorfología llevado a cabo por un miembro de su equipo, Carlos Duarte, demostró que algunas de las conchas del Alloru contenían tierra procedente de otros lugares. «Esto demostraría que los desperdicios fueron movidos de un sitio para otro, quizás en un intento de mantener limpio el asentamiento», indicó.


LA BORBOLLA Y PIMIANGO
La actuación no se limitará al entorno del Alloru, sino que se replicará en otras zonas ya conocidas por estos investigadores, como la sierra plana de La Borbolla, donde en su día se hallaron 57 túmulos, así como la zona de Pimiango, donde se excavaría por primera vez. La costa oriental, agregó el director de la excavación, es «una de las mejores de toda Europa» en lo que a vestigios de la vida en esta última etapa del Mesolítico se refiere.

Estos trabajos conforman la última fase del estudio 'Sociedades costeras en un mundo cambiante', en el que trabajan expertos de diferentes instituciones académicas y cuya finalización está prevista para diciembre de 2017.

28 de julio de 2017

Descubren un pasillo de acceso al dolmen de Salas (Asturias)

También se ha documentado un círculo de arcilla rodeando la tumba neolítica. Es la primera estructura del conjunto funerario y única en el noroeste peninsular
Rodríguez del Cueto explica los resultados de las excavaciones a un grupo de visitantes. FOTO: BELÉN G. HIDALGO
A pesar de que el sol no concedía una tregua y el mercurio superaba los 27 grados, en la Campa de San Juan decenas de personas de todas las edades no quisieron perderse la oportunidad de asomarse al pasado neolítico de Salas. En la segunda jornada de puertas de abiertas, que finaliza hoy, el arqueólogo Fernando Rodríguez del Cueto dejó de lado su labor de campo para ejercer de guía. «Este yacimiento es una magnífica muestra del megalitismo regional», apuntaba nada más comenzar. «Hemos constatado que el círculo de arcilla que rodea la cámara dolménica es la primera estructura previa. Es algo que solo nos hemos encontrado en esta necrópolis, único en el noroeste peninsular», explicó el arqueólogo. Sobre ella han hallado evidencias que señalan que hubo fuego. Desconocen si se trata de algo fortuito o bien obedece a algún ritual purificador.

PASADIZO A LA CÁMARA FUNERARIA
Pero no ha sido la única novedad de esta segunda campaña. Al haber ampliado la excavación, se ha descubierto un pórtico que permitía, a través de una suerte de pasadizo, el acceso a la cámara funeraria. El conjunto evidencia lo complejo de la estructura y de su construcción: «Hasta aquí han traslado cestas y cestas de tierra. 


Los estudios de los geólogos han determinado que la arcilla hallada no pertenece únicamente a este lugar, procede de la zona de Valderrodero», cuenta. Ese esfuerzo pone de manifiesto también la importancia que estos antepasados otorgaban a esta construcción: «Levantaron este conjunto funerario para honrar a alguien poderoso, respetado, querido...», relata Rodríguez del Cueto. Insiste en que resulta imposible hallar restos óseos de los antepasados salenses del Neolítico por las características de la tierra. «Lo que sí está constatado es la existencia de estructuras previas al dolmen. El discurso ha evolucionado y hemos comprobado que la cámara dolménica es el momento final de un proceso constructivo largo en el tiempo», concluye.

EQUIPO DE TRABAJO
En esta campaña han participado siete estudiantes del grado de Historia o Arqueología y del Máster de Arqueología de la Universidad de Oviedo, Barcelona, Santiago, las Palmas de Gran Canaria y la Universidad Complutense de Madrid. La coordinación corre a cargo del área de Prehistoria de la Universidad de Oviedo, bajo la dirección del catedrático Miguel Ángel de Blas Cortina, director científico de los trabajos.

Olaya López también es estudiante de Historia y acudía por primera vez a este yacimiento como visitante. Aunque no estaba interesada en estudiar nada relacionado con la arqueología reconocía que «es un complemento a sus estudios».

A su compañera, Covadonga López, le llamaba la atención la estructura del monumento funerario: «Sobre todo, descubrir que no son únicamente las piedras del dolmen, que existe mucho más alrededor que aporta información muy relevante», señalaba.

Sorprendida e interesada, por partes iguales, se mostraba Clara García, que veranea en un caserío de La Mallecina, en Salas. «Me parece impresionante y me maravilla el trabajo de estos profesionales, que sean capaces de reconstruir una historia tan lejana en el tiempo y, sobre todo, me fascina el hecho de que si regresas el año que viene, esa historia que han ido armando se sigue completando, continúa», afirma.

26 de julio de 2017

Hallan un asentamiento con cientos de restos arqueológicos dentro de la fortaleza de Tiñana

El sondeo realizado saca a la luz una cabaña de la época tardoantigua que «aportará importantes datos sobre la forma de vida durante los orígenes del Reino de Asturias»
Recreación de una fortaleza similar a la de Tiñana realizada por la empresa valenciana Aescala para el Museo de Asturias.
El momento de transición entre la Antigüedad y la alta Edad Media es una época muy oscura. En Asturias, en ese momento, entre los siglos V y VIII, fue el del nacimiento de la aristocracia que dio lugar al Reino de Asturias,y apenas se conocen asentamientos que permitan saber cómo era la vida de los habitantes de la región en aquella época. Hasta ahora. 

El hallazgo de un asentamiento, una cabaña, con «cientos de restos arqueológicos» en el interior de la fortaleza de Tiñana, en Siero, permitirá a los investigadores «aportar datos sobre la vida de las poblaciones asturianas en este momento de transición histórico, la génesis del Reino de Asturias». El proceso para sacar a la luz todos los secretos de esta fortaleza, conocida como Castiello de Fozana, localizada en 1957, pero clasificada en su momento como asentamiento castreño, no ha hecho más que empezar.

A lo largo de tres días, el equipo que dirigen los profesores Pablo C. Díaz e Iñaki Martín Viso, con la colaboración de Luis R. Menéndez Bueyes y el arqueólogo Alfonso Fanjul Pedraza, en un proyecto del Ministerio de Economía y Competitividad en colaboración con la Universidad de Salamanca, realizaron un sondeo en lo que tienen identificado como el interior de la parte fortificada, hallando un muro de lo que sería uno de los pocos ejemplos de una zona de hábitat en ese periodo. 

NUMEROSOS RESTOS
Una cabaña en la que, carbonizados, aparecieron numerosos restos de fauna, cerámica, escorias de producción metalúrgica y apliques de bronce, que en uno de los casos parece que estaba sujeto a una pieza de cuero carbonizada. «Probablemente un cinturón o unos correajes», detalla el investigador asturiano Alfonso Fanjul. Otra pieza importante, explica, es «un crisol de fundición de cobre», lo que les permitirá ver cómo fue evolucionando esa tecnología con el paso del tiempo.

Entre los restos de fauna, «una mandíbula de un herbívoro, una cabra o una oveja, que seguramente les servía de alimento, porque no parece un espacio para estabulación, al ser tan pequeño», detalla. Y además, algo muy importante: «Semillas». Y es que tras analizar esos restos de cereal y leguminosas se podrá conocer, por ejemplo, «si en su dieta conservaban la escanda o si ya hay algún cereal nuevo».

MUESTRAS DE POLEN
También han tomado muestras de polen para «completar una visión del paisaje campesino en la transición entre la Antigüedad y la alta Edad Media». No en vano, el proyecto de investigación lleva por título 'Formación y dinámica de los espacios comunales ganaderos en el noroeste de la península ibérica medieval: paisajes e identidades sociales en perspectiva comparada'. A partir del polen pretenden reconstruir el paisaje vegetal inmediato a la fortaleza en ese momento de ocupación. Otro objetivo es realizar una datación por medio del Carbono 14 para fechar de forma exacta ese momento de ocupación.

Con todos esos datos en la mano, y los resultados de los análisis sobre los «cientos de restos arqueológicos encontrados, una barbaridad para el tamaño de la cata», estarán en disposición de dar un montón de respuestas sobre la forma de vida en lo que podría ser la primera fortaleza del reino astur. «Se han localizado algunas necrópolis, como en Argandenes o Belmonte, y también una capa del siglo VI en el castillo de Gauzón, pero este yacimiento, por su tamaño y por su riqueza, es el más importante de Asturias en ese periodo», explica Fanjul. «No es normal que con un sondeo tan pequeño saquemos tanto material». Por eso, tras los análisis, su objetivo es realizar una excavación más amplia de la zona. «Estaría bien sacar la cabaña completa, porque suponemos que habrá más, pegadas a la muralla por su parte interior». 

La fortaleza, de carácter defensivo y situada en un «punto estratégico de acceso del valle del Nalón al centro de Asturias, mide 139 metros de longitud y 94 metros de ancho y, además de dos torres, cuenta con un aljibe de acceso a una fuente de agua.

25 de mayo de 2017

Hallan restos humanos y útiles de la Edad del Hierro en una cueva de Suarías (Asturias)

La pieza más llamativa es una punta de lanza de 30 centímetros, pero en la gruta de Peñamellera Baja también hay piezas de cerámica y una gran colección de fauna
Alis Serna, en el Museo Arqueológico, muestra la punta de lanza
encontrada en Peñamellera Baja. A su lado, Alfonso Fanjul.

Parece «un basurero de la Edad del Hierro completamente intacto». Así lo describe el arqueólogo asturiano Alfonso Fanjul Peraza, que se encarga en los últimos meses de estudiar este yacimiento, hallado en diciembre de 2016 por el espeleólogo Alis Serna Gancedo mientras realizaba una exploración deportiva de varias cavidades del concejo de Peñamellera Baja, en el Oriente asturiano. En una de ellas, el deportista cántabro, que es además arqueólogo y ha realizado numerosos estudios sobre hallazgos en cuevas en la comunidad vecina, se encontró en superficie una serie de objetos y restos óseos, que han resultado ser de la Edad del Hierro, esto es, de entre los siglos V y I antes de Cristo. Los investigadores han confirmado que se trata de restos humanos, hallados en superficie, entre ellos un gran fragmento de cráneo y, a su lado, varios dientes, aún sin datar ni estudiar. También han aparecido piezas de cerámica y «una potente colección de fauna».

Según explicaba ayer Alfonso Fanjul, que también participaba en aquella excursión espeolológica y fue avisado por su compañero del hallazgo, «la cueva constituye un ejemplo excepcional en Asturias de ocupación subterránea tardía dentro de la Prehistoria reciente y, teniendo en cuenta la calidad y la cantidad de las piezas, así como la escasez de yacimientos en cueva de esta época, podríamos decir que el yacimiento descubierto no tiene parangón en Asturias, donde la presencia de un vertedero protohistórico intacto, con cerámicos y fauna de la Edad del Hierro sobre el que aparecen en superficie una punta de lanza perfectamente conservada y restos humanos, convierten a este yacimiento en la gran cueva de la Edad del Hierro asturiana». Añade que el único paralelo claro está en Lledías, en Llanes, al que se podría sumar -con varios siglos de mayor antigüedad- la sima de Fuentenegroso, en la sierra del Cuera.

ANÁLISIS DE ADN y CARBONO 14
Los descubridores comunicaron el hallazgo a la Consejería de Cultura, que envió una semana después a dos arqueólogos del servicio de Patrimonio para realizar una visita técnica. Trasreconocer los restos, se trasladó la punta de lanza al Museo Arqueólogico de Asturias, donde quedó depositada. La pieza, «excelentemente conservada», mide 30 centímetros de longitud, es de sección plana y dispone de un mango de madera circular. Al pasar casi cinco meses desde el hallazgo sin que los descubridores hayan recibido el encargo de realizar una actuación de emergencia -tal y como exige la Ley de Patrimonio- y ante el riesgo de que el yacimiento sea saqueado, han dedicido presentar un proyecto y solicitar esa actuación de emergencia. En la misma se plantea una topografía de todo el yacimiento, la recuperación y estudio de las piezas y la obtención de muestras para realizar una datación con Carbono 14, aprovechando que la punta de lanza mantiene inctacta la madera del arma. Igualmente, plantean un presupuesto para realizar un análisis de ADN y un estudio antropológico de los restos humanos para poder datarlos y confirmar su importancia arqueólogica.

«Preferimos no dar el nombre de la cueva ni su ubicación exacta para evitar posibles expolios», explicaba Fanjul, quien de todas formas cree que es necesario realizar «cuanto antes» esa intervención de urgencia para recuperar los restos, que siguen en el mismo lugar donde fueron encontrados a finales del año pasado.

4 de octubre de 2016

Los arqueólogos descubren un túmulo funerario de hace 5.000 años en Asturias

Está intacto, tiene un diámetro de seis metros y es el primero de estas características que se documenta en la comarca del Nalón. Durante la excavación han aparecido diversos objetos vinculados al ritual funerario y propios de la cultura megalítica
San Martín del Rey Aurelio alberga en su territorio una «joya arqueológica» sin igual, por el momento, en el valle del Nalón (Asturias). Se trata de un túmulo del Neolítico que ha sido descubierto en el monte de La Casilla, en la campa conocida como L’Españal.

Tras una primera campaña de excavaciones se ha comprobado que el túmulo data de hace 5.000 años (3.000 a. C.) y que el mismo formaría parte de una necrópolis a la que también pertenecería el dolmen conocido como «la mesa de los moros» y otros túmulos que, según la directora de la excavación, Covadonga Ibáñez, se encuentran en peor estado de conservación. Sin embargo, la misma ha destacado la importancia de esta excavación porque es la primera de estas características de la comarca del Nalón y porque este hallazgo puede aportar datos científicos importantes al conocimiento que hasta ahora se tenía sobre el mundo funerario durante el Neolítico, no sólo en el valle, sino en todo el norte de España.

OBJETOS FUNERARIOS
Además, durante la excavación han aparecido varios objetos vinculados al ritual funerario, que según la arqueóloga «permiten conocer desde el mundo de los muertos el mundo de los vivos». Según ha explicado la concejal de Cultura del Ayuntamiento de San Martín del Rey Aurelio, María Alonso, el proyecto de investigación arqueológica en el alto de L’Españal surge a partir de las obras de reforestación de La Casilla, cuando por azar aparecieron indicios que apuntaban a un posible yacimiento en la zona. En ese momento el Ayuntamiento paraliza las obras y delimita un perímetro de protección, para acto seguido encomendar a un equipo de investigadores, dirigidos por los arqueóloga Covadonga Ibáñez, la excavación arqueológica que se llevaría a cabo durante los meses de junio y julio. Según el alcalde, Enrique Fernández, también presente en el acto, el descubrimiento constituye «una joya arqueológica» y un «motivo de orgullo en la medida que este hallazgo consiga ubicar a San Martín del Rey Aurelio en el mapa» por la importancia del mismo para la historia.


INTACTO Y SIN EXCAVACIONES PREVIAS
De hecho, el director del Museo Arqueológico de Asturias, Ignacio Alonso, ha señalado que «es un túmulo muy especial» el hallado en la campa de L’Españal porque «es el primero que se encuentra intacto y sin excavaciones previas», con lo que, en su opinión, hay posibilidades de que dicho túmulo aporte «una información inédita». Además, el mismo ha querido destacar «el rigor» con el que la directora de la excavación ha desarrollado los trabajos, un procedimiento que ha calificado de «impecable».

Según ha explicado la arqueóloga Covadonga Ibáñez, quien ha mostrado su satisfacción por haber sido la primera en realizar una excavación de un túmulo Neolítico en la comarca del Nalón, el hallazgo revela en concreto la presencia de un monumento funerario fechado por el método del C14 a principios del III Milenio, de reducidas dimensiones, en torno a los 6 m de diámetro. Sin embargo, la misma ha matizado que se ha excavado algo menos de la mitad del espacio tumular identificado, lo que quiere decir que esta pequeña joya podría albergar nuevos descubrimientos si en un futuro se continuasen las labores de excavación. Junto al túmulo han aparecido también varios objetos vinculados con el ritual funerario a modo de ajuar, propios de la cultura megalítica lo que, según sus propias palabras, «permitirá conocer qué sucedió en ese túmulo que constituye «una cámara funeraria protegida por una coraza pétrea que protegía el interior de la cámara así como el ajuar funerario».

MÁS QUE UNA CÁMARA DOLMÉNICA
Covadonga Ibáñez ha explicado que «el túmulo tiene una configuración constructiva que supera el concepto de cámara dolménica, identificándose espacios relacionados con el método de construcción que nos ayudan a comprender cómo una sociedad tan pretérita pudo llevar a cabo ese monumento. Así pues, estos espacios descubiertos nos permiten ampliar el horizonte de la investigación, alejándonos de lo evidente, como es el interior de la cámara mortuoria».

No obstante, la directora de la excavación ha clarificado que lo que tienen por el momento es «una información parcial» en tanto que sólo se ha excavado la mitad del túmulo y que aún queda que el equipo que la acompaña en este proyecto estudie los elementos que han aparecido y que constituían el ajuar, elementos de los que habrá que determinar la técnica de fabricación. Lo que sí ha confirmado Ibáñez es que eran «objetos de formas geométricas o apuntados» y que esos elementos no fueron usados, con lo que «fueron elaborados para depositarlos como ofrenda funeraria», ha señalado.

RECURSO MUSEÍSTICO AL AIRE LIBRE
La arqueóloga ha informado también que por el momento «la excavación está finalizada» y que ésta «se ha vuelto a sellar por conservación y hasta que haya un proyecto de restauración», al menos, hasta el año que viene. No obstante, la misma sí que habló de que a partir de una restauración y una vez se haya estudiado el túmulo desde todas las vertientes, éste podría constituir «un recurso museístico al aire libre» y consideró posible «hacer una senda» de forma que el hallazgo del Neolítico pueda ser aprovechado como recurso turístico. Y es que durante el acto de presentación de la excavación se recordaba también que el túmulo se encuentra en un paraje natural de gran valor paisajístico próximo al dolmen conocido como «la mesa de los moros», que también formaría parte de esa necrópolis de la que también formarían parte otros túmulos en peor estado de conservación y restos de un recinto castreño; elementos todos estos que ya estaban recogidos en las cartas arqueológicas de San Martín del Rey Aurelio, a diferencia del túmulo que ahora ha sido hallado, del que no se tenía conocimiento.

24 de mayo de 2016

Salen a la luz importantes vestigios romanos en Bañugues (Asturias)

Las excavaciones realizadas en Traslaiglesia determinan la presencia de construcciones datadas entre los años 80 y 240 después de Cristo. También ha aparecido una moneda de bronce con el busto del emperador Galieno en el anverso y un Pegaso rampante en el reverso que han ayudado a su datación.
Imagen de los trabajos desarrollados en Traslaiglesia. FOTO: LA NUEVA ESPAÑA
La construcción de la escollera de protección para el yacimiento arqueológico de Traslaiglesia, en Bañugues (Gozón), ha propiciado el descubrimiento de los restos de un muro perteneciente a una edificación romana y la recuperación de una moneda de bronce, acuñada entre el año 253 y el 268, con el busto del emperador Galieno en el anverso y un Pegaso rampante en el reverso. El hallazgo de estos elementos confirma de forma fehaciente la presencia en el entorno de la ensenada de Bañugues de una estructura de cronología romana, datada mediante carbono 14 en el laboratorio Beta Analytic de Miami. Los trabajos desarrollados en el yacimiento de Traslaiglesia fueron promovidos por la dirección general de Patrimonio Cultural y dirigidos por el arqueólogo Nicolás Alonso Rodríguez durante los años 2014 y 2015.

Los estudios datan el muro entre los años 80 y 240 después de Cristo. Es, por tanto, una estructura de cronología romana cuyos restos se enmarcan en la fase imperial: entre el emperador Tito de la dinastía Flavia y la anarquía militar del siglo III. La moneda descubierta completa, hasta el momento, el conjunto del hallazgo. Se trata de un antoniniano de bronce del emperador Galieno, acuñado entre 253 y 268.

Junto con estos materiales, en los trabajos de laboratorio posteriores a las labores arqueológicas de campo se está inventariando un amplio lote de cerámicas de cronología romana y tardoantigua que aportarán mucha más información, según los expertos que los estudian, documentan y datan, y que pertenecen al equipo de arqueólogos del proyecto Arqueobañugues y al laboratorio de Antropología Física de la Universidad de Oviedo.

ENTERRAMIENTOS
De un modo paralelo, se está realizando el estudio de los enterramientos hallados en Traslaiglesia, en concreto el de los restos de nueve individuos que se hallaron ocupando toda la superficie del sondeo. Los arqueólogos señalan como de mayor interés la tumba clasificada como número 8: se trata de un varón de entre 26 y 29 años, de 1,70 de estatura, que conserva el 90% de los huesos, muestra buena salud dental y una actividad física intensa en las extremidades superiores. Este enterramiento ha sido datado, también mediante carbono 14, entre los años 1020 y 1155. Esta tumba rompe el muro romano reutilizando ese espacio con fines funerarios. Actualmente se está realizando un estudio en profundidad sobre el ritual de enterramiento y los materiales de ajuar.

(Fuente: La Nueva España / Francisco L. Jiménez)

18 de noviembre de 2015

Hallan una necrópolis medieval con ajuares en la iglesia prerrománica de Tuñón (Asturias)

Se trata de varias inhumaciones en fosa y en tumbas de laja datadas en época altomedieval en las que han aparecido algunos ajuares. Los trabajos han permitido también documentar los restos de un edificio exento que los investigadores vinculan a los canónigos que gobernaron el templo.
Iglesia prerománica de Tuñón de Santo Adriano. FOTO: LUISMA MURIAS.
Alternancia de periodos de construcción y de ruina. Así fueron los inicios de la iglesia prerománica de Tuñón de Santo Adriano durante la Edad Media, tal y como revela la investigación arqueológica de la dirección general de Patrimonio durante los dos últimos años. Además, las excavaciones sacaron a la luz una necrópolis medieval y ajuares relacionados con los enterramientos. "Permitió obtener datos de gran valor acerca de la historia constructiva del edificio", afirma Otilia Requejo, directora general de Patrimonio Cultural.

El seguimiento arqueológico comenzó con la construcción de los drenajes de la fachada norte de la iglesia debido a las humedades y la redistribución de los nichos contemporáneos en el nuevo cementerio. Los movimientos de tierra descubrieron restos arqueológicos que llevaron a abrir una investigación dirigida por Sergio Ríos.

La etapa fundacional se sitúa en el año 891, si bien siguió un período de ruina que obligó a reconstruir parte de la iglesia. Unos trabajos enmarcados en el medievo y previos a la reconsagración del templo en el año 1108, fecha que conocen por una lápida empotrada en el arco de una de las capillas laterales.

INHUMACIONES EN FOSA Y TUMBAS DE LAJA
Los trabajos han permitido también documentar los restos de un edificio exento que los investigadores vinculan a los canónigos que gobernaron el templo. así como varias inhumaciones en fosa y en tumbas de lajas, también de época medieval. Junto a los enterramientos hallaron ajuares, objetos muy interesantes para los arqueólogos.

El estudio de la iglesia prerrománica de Tuñón se enmarcan dentro de las actuaciones que ha llevado a cabo la Consejería para estabilizar la estructura del templo con un sistema de drenaje perimetral que permitirá paliar las humedades que comenzaban a afectar a las pinturas murales prerrománicas del interior.

Unos trabajos que han supuesto una inversión total de 410.645 desde el año 2008. Así, la primera actuación fue la restauración de la iglesia, con un coste de 284.904 euros, a la que siguió el drenaje de la cabecera del templo (27. 684 euros) en 2013. Los dos últimos años, Patrimonio trabajó en el drenaje de la fachada norte y el seguimiento arqueológico con un gasto de 98.000 euros.

La historia y vicisitudes que ha vivido la iglesia de Tuñón se puede conocer a través de las actividades que organiza la asociación cultural del municipio "La Ponte-Ecomuséu".

24 de agosto de 2015

Los arqueólogos encuentran indicios de prácticas rituales en la necrópolis altomedieval de Vigaña (Asturias)

Los arqueólogos han sacado a la luz una extensa necrópolis de tumbas de lajas de las que se han documentado hasta ahora 24. Se han encontrado otro tipo de restos en relación a tumbas que indican "tímidamente" la existencia de prácticas rituales. 
Necrópolis medieval en la capilla de L.Linares, en Vigaña. 
El equipo de arqueología agraria que dirige la profesora de la Universidad de León (ULE) e investigadora principal del proyecto, Margarita Fernández, y el arqueólogo César Martínez, ha localizado en la excavación en el entorno de la capilla de Llinares en Vigaña (Asturias) restos en relación a tumbas que indican "tímidamente" la existencia de prácticas rituales sobre las que ya se anuncia que se profundizará en próximas campañas arqueológicas, si bien en esta ocasión se ha confirmado la ocupación pleno-medieval.

LAS TUMBAS NO HAN SIDO ALTERADAS
En estas excavaciones, la última de las cuales finalizó hace aproximadamente un mes, se han sacado a la luz en los últimos años una extensa necrópolis de tumbas de lajas de las que se han documentado hasta ahora un total de 24. Según este equipo, en el que participan alumnos de la ULE y de la Universidad de Oviedo, el abandono de la necrópolis en la época medieval facilitó la conservación de la disposición de las tumbas que "en ningún casi han sido alteradas".

Todo ello ha permitido reconstruir la disposición en forma de terrazas en la ladera sobre la que se encuentra la capilla actual que acogía en época pleno-medieval los espacios de enterramiento que "parecen estructurarse en función de una edificación localizada en las inmediaciones de la actual capilla".

PRÓXIMAS EXCAVACIONES
De cara a la campaña de excavaciones del próximo año, se tiene previsto acometer el estudio del periodo altomedieval y abordar la localización del poblado de Fontevigaña. Además, desde un punto de vista metodológico la comparación con los datos obtenidos en campañas anteriores en la aldea de Vigaña permiten avanzar en el tipo de registros que se obtienen de la intervención en un despoblado y en una aldea que todavía se mantiene ocupada y permite avanzar en el conocimiento del campesinado medieval, que es el principal objeto de este grupo de investigación.

Como en anteriores ocasiones, la excavación se ha desarrollado en el marco de un proyecto financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad titulado 'Poder central y poderes locales entre la antigüedad tardía y la Alta Edad Media, 400-1.000 d.C. en el norte de Hispania y su contexto europeo', que este año ha contado además con la colaboración del Ayuntamiento de Belmonte de Miranda, tanto desde el punto de vista logístico como económico.

(Fuente: iLeon.com)

7 de abril de 2015

Arqueólogos asturianos lamentan que el nuevo reglamento de Patrimonio no regule las ayudas a las excavaciones

APIAA considera que el texto está incompleto y repleto de contradicciones y lagunas fruto de las prisas para «aprobarlo antes del fin de la legislatura»
Excavaciones en el castillo de Gauzón. Foto: Sergio López.
«El recién aprobado reglamento de la Ley de Patrimonio Cultural del Principado presenta contradicciones y lagunas». Eso es lo que denuncia la Asociación Profesional de Arqueólogos de Asturias (APIAA), que ya ha remitido un escrito a la Consejería de Cultura solicitando un informe jurídico que aclare la legalidad de uno de los puntos y pedirá en la Comisión de Arqueología explicaciones sobre las razones por las que no entra a detallar los criterios que han de regir en el futuro la concesión de ayudas públicas a las excavaciones arqueológicas de investigación.

El presidente de APIAA, Juan Muñiz, lo tiene muy claro: «Al final tuvieron que dar marcha atrás, atender el informe del Consejo Consultivo y asumir muchas de las alegaciones y el resultado es un reglamento que no es general, que no cubre todo el patrimonio histórico, como ellos mismos dicen, porque la etnología no la recogen», subraya. Dicho de otra forma, «el trabajo quedó a medias y se hizo un arreglo de última hora para poder acabar la legislatura con un texto aprobado».

Lo dicho, en términos generales, porque, tal y como apunta Muñiz, el propio preámbulo del reglamento anuncia la creación de otro dedicado al tratamiento «integral» del patrimonio etnográfico, pero es que en términos concretos, en los de la arqueología que afecta a APIAA, el resultado no es tampoco el esperado. Hay dos aspectos en los que se centran las críticas de los arqueólogos profesionales. Una hace referencia a los trabajos que se realizan de forma preceptiva y previa a determinadas obras, y la otra a las tareas propiamente de investigación. En el primer caso, denuncia Juan Muñiz, se produce una contradicción entre el reglamento y la ley que regula. Entienden que la norma otorga a los arqueólogos la responsabilidad de entregar en el Museo Arqueológico el posible material hallado y en el segundo la deja en mano del promotor de las obras. «Hemos pedido a la Consejería de Cultura que nos mande una evaluación del Servicio Jurídico», señala Muñiz. Quieren aclarar si jurídicamente es asumible lo que ellos consideran contradictorio.

NORMALIZACIÓN
La otra queja hace referencia a una laguna, y es que no aparece en el reglamento ninguna referencia a la manera en la que la Administración regional deberá proceder a la hora de subvencionar excavaciones arqueológicas. No hay ningún artículo que estipule los criterios con los que se han de dar las subvenciones a los investigadores, pero, sin embargo, sí se habla de cómo han de llevarse a cabo las publicaciones de memorias de trabajos realizados con financiación pública. El reglamento ya está aprobado y no hay marcha atrás posible, de modo que la vía que queda abierta es recurrir a la Comisión de Arqueología: «Nosotros vamos a pedir que para las excavaciones haya un plazo normalizado y formalizado para presentar proyectos,que ahora no existe, de modo que es imposible saber ni el criterio ni el importe de las ayudas que Cultura otorga hasta que ya están dadas», concluye Juan Muñiz.

(Fuente: El Comercio / M.F. Antuña)

16 de diciembre de 2014

Sale a la luz la planta original prerrománica de Santo Adriano de Tuñón (Asturias)

En el edificio, fundado por el rey asturiano Alfonso III el Magno y su esposa Jimena el 24 de enero del año 891, se están encontrando también enterramientos del siglo X y monedas, la más antigua de los Reyes Católicos
La antigua capilla norte pre-románica fue arrasada y reconstruida en e S. XI.
La tregua al mal tiempo de estos días ha permitido a los arqueólogos que dirige Sergio Ríos acercarse un poco más a la datación de los restos que se excavan desde hace un mes en el entorno de la iglesia de santo Adriano de Tuñón. “Hemos encontrado restos de la antigua capilla norte prerrománica, que fue arrasada y reconstruida en el siglo XI y el anticuerpo occidental de la iglesia, también de origen prerrománico”, explicó Ríos. Se estudia ahora poder reconstruir la planta y documentar toda la disposición de la misma. Con este hallazgo se confirmaría la creencia de que la capilla norte habría sido desmontada para construir el cementerio.

Estas obras arqueológicas se están llevando a cabo como parte de la reforma del cementerio que está acometiendo el ayuntamiento. Los cinco arqueólogos que están trabajando estos días han hallado también lo habitual en los entornos de las iglesias: enterramientos, en este caso altomedievales. Los restos estaban dentro de lajas (cajas de piedra) y algunas podrían pertenecer a los monjes que en su día vivían en lo que era originalmente una abadía y también a los vecinos de esta parroquia.

Trabajos en la excavación del cementerio. FOTO: LVT
Los más antiguos podrían ser del siglo X. 

MONEDAS DELOS REYES CATÓLICOS
También han sido encontradas algunas monedas, las más antiguas de la época del los Reyes Católicos (s.XVI) y del periodo de los austrias, hasta llegar al siglo XIX. Otros objetos encontrados son restos de cerámica de diferentes épocas.

La abadía de San Adriano de Tuñón o Santo Adriano de Tuñón fue declarado Monumento Nacional el 4 de junio de 1931. 


El edificio pertenece al periodo postramirense del arte asturiano, ya que fue fundado y dotado por orden del rey asturiano Alfonso III el Magno y su esposa Jimena el 24 de enero del año 891 en presencia de los obispos de Coímbra, Iria Flavia, Astorga y Oviedo. Estaba dedicada a los mártires Adriano y a su esposa Natalia, cuyos restos se encontraban en León.

20 de junio de 2014

Un estudio adelanta un siglo el prerrománico asturiano

Un estudio sobre los morteros en Santa Cristina de Lena (en Pola de Lena) y San Salvador de Valdediós (en Villaviciosa) data su fecha de construcción en torno a cien años antes de lo que se creía hasta ahora. «Estaríamos hablando de ambos templos se levantaron en el siglo VIII», apunta la geóloga Araceli Rojo, autora del estudio.
Iglesia de Santa Cristina de Lena, en Pola de Lena (Asturias).
Foto: WIKIPEDIA

La datación de los tesoros del prerrománico asturiano, que sitúa sus arquitecturas en el siglo IX, no ha sido nunca una certeza absoluta. Se tiene conocimiento en muchos casos del término de la obra, pero persisten en otros tantos las dudas sobre la orden que la hizo levantar y el momento en que se puso la primera piedra. 

Un reciente estudio petrológico comparativo destinado, precisamente, a su datación cronológica, realizado por la geóloga Araceli Rojo, tira por tierra la teoría en dos casos concretos, el de Santa Cristina de Lena y San Salvador, de Valdediós. Datada habitualmente la primera en torno al año 850 y décadas posteriores, y la segunda, en la que más interrogantes caben, hacia 875, ahora todo parece indicar a que su origen responde al siglo anterior. «Los análisis han movido todo cien años atrás», dice la experta. A tenor de los resultados de los últimas investigaciones, realizadas sobre los morteros de sus cubiertas («los más protegidos», según Rojo) «estaríamos hablando de que ambas edificaciones se levantaron en el siglo VIII»

CAUTELA PARA AVANZAR EN LA INVESTIGACIÓN
De todos modos, la geóloga que ha presentado las conclusiones de su estudio y las comparativas analíticas en el Museo Arqueológico, con el apoyo del arquitecto Jorge Hevia y el arqueólogo Sergio Ríos, pide «mucha cautela» para asumir estos nuevos datos. «Tenemos que avanzar más en la investigación. Hay que tener en cuenta que hemos realizado solo tres catas en Santa Cristina, entre las que una quedó contaminada, y en San Salvador solo dos, con una de ellas también contaminada. Lo riguroso sería tomar más muestras y llevar a cabo más análisis, pero la financiación se acabó», recuerda.

Una financiación que partió de un convenio entre el Ayuntamiento de Lena y el Ministerio de Cultura y que ha permitido culminar este importante informe, que, aunque «con reservas en los resultados», convierte en incógnitas indiscutibles datos que se tenían por definitivos.


FASES CONSTRUCTIVAS
Pero no solo habla de datación el estudio. También arroja resultados singulares en otros terrenos. Sin ir más lejos, por ejemplo, diferencia entre los morteros que se utilizaban en construcciones palatinas y los que eran de uso común en la arquitectura popular. Además llama la atención sobre las diferentes fases constructivas del prerrománico. Rojo asegura que se han «podido establecer las distintas épocas». 

En el caso de San Salvador los datos hallados dan la razón a García de Castro, que en sus últimos trabajos hablaba de dos fases. En el de Santa Cristina se han determinado más. «Están claras las intervenciones que hubo y las hemos podido precisar estudiando las capas de los morteros». Unas veces los resultados se han obtenido con análisis de carbono 14, «al modo arqueológico», otras utilizando otras técnicas.

El resumen de todo quedará descrito en cinco paneles sintéticos en el Aula de Interpretación del Prerrománico de Pola de Lena. Allí, según Jorge Hevia, se ofrecen los datos de cada lugar, los de los análisis de las catas y morteros y la comparativa de todo.

10 de junio de 2014

Los arqueólogos revelan los primeros misterios de la necrópolis de Bañugues (Asturias)

Los arqueólogos han encontrado en el yacimiento de Traslaiglesia, en Bañugues, varios restos óseos humanos que se corresponden con media docena de cuerpos. Los trabajos han permitido conocer que en este lugar colindante con la rasa costera hubo un asentamiento romano del que se han encontrado restos de tégula y sigilata de aquella época. 
El equipo de Nicolás Alonso observa el muro de la antigua iglesia de San Nicolás. Foto: MARA VILLAMUZA.
La investigación arqueológica en la ensenada de Bañugues sigue su curso. El equipo dirigido por Nicolás Alonso afronta ahora una nueva fase de los trabajos centrada en la documentación de los hallazgos y el diseño sobre papel de las unidades estratigráficas de las que se componen las catas realizadas en Traslaiglesia. Esta labor conllevará, además, la realización de pruebas topográficas que permitirán detallar con más concreción cada uno de los estratos.

Durante la investigación, Alonso, Valentín Álvarez y Jesús Ignacio Chaparro han encontrado varios restos óseos humanos que se corresponden con media docena de cuerpos. "Realizamos una serie de inhumaciones parciales de estos restos humanos. Las tumbas han sufrido varias alteraciones con el paso del tiempo debido, en parte, a que parte de la iglesia (lugar en el que se hallaban dichos cuerpos) fue desmontada en el siglo XIX para la construcción de otro templo", explicó Alonso.

DESDE LA ÉPOCA ROMANA HASTA EL MEDIEVO

Tras tres semanas de excavaciones arqueológicas, los investigadores han comprobado que el yacimiento de Traslaiglesia engloba varias épocas históricas que van desde la época romana hasta el medievo. Los trabajos han permitido conocer que en este lugar colindante con la rasa costera hubo un asentamiento romano del que se han encontrado restos de tégula y sigilata de aquella época. 
El asentamiento romano fué habilitado para la construcción
de la iglesia. Foto: 

Tras varios siglos y el avance del cristianismo, los investigadores determinaron que se produjo un sincretismo; es decir, que los terrenos anteriormente ocupados por el asentamiento romano fueron habilitados para la construcción de un templo, la iglesia de San Nicolás y la zona de enterramientos, que según textos históricos dejó de utilizarse en el siglo XIX.

Los investigadores hallaron también un muro de este templo que, de acuerdo a su trabajo, tenía unas dimensiones de doce metros de largo por seis de ancho.

Una vez finalizada la labor de documentación y puesta en común de los datos hallados en la investigación, el equipo de Nicolás Alonso trasladará los restos óseos al departamento de Antropología de la Universidad de Oviedo para que la profesora Belén López Martínez investigue y determine la época a la que corresponden los cuerpos hallados en Traslaiglesia.

9 de mayo de 2014

Investigan en el castillo de Gauzón (Avilés) restos cerámicos anteriores al Reino de Asturias

El equipo de arqueólogos que trabaja en la recuperación de los vestigios del castillo de Gauzón, en Raíces (Castrillón, Avilés) se centra en la investigación de varios restos cerámicos hallados en ese enclave, pertenecientes a los siglos VI, VII y principios del VIII, anteriores al reino de Asturias.
De pie Iván Muñiz y Alejandro García con miembros del equipo de excavación. Foto: "Amigos de Castrillin"
"Son las cerámicas que se hacían aquí antes de tuviéramos el reino de Asturias y eso es básico porque son muy difíciles de encontrar, y nos van a servir para explicar cómo vivía la población en esos siglos, lo que puede traer muchísimas novedades", ha explicado a Efe el codirector de la campaña Iván Muñiz.

NUEVA CAMPAÑA ENTRE JUNIO Y SEPTIEMBRE

El equipo de arqueólogos llevará a cabo una octava campaña entre los meses de junio y septiembre, que se centrará en la recuperación de las estancias donde vivieron los reyes de Asturias.

Se va a mantener la tónica de las últimas campañas en el sentido de dar más importancia a la musealización y restauración, incidiendo en la parte noble del castillo, en la zona donde residían los reyes y la aristocracia, ha indicado el arqueólogo Iván Muñiz.

HABITACIONES DE ALFONSO III

Las pruebas del carbono 14 apuntan a finales del siglo IX, por lo que todo indica que el complejo de habitaciones hallado en la campaña anterior fue utilizado por el Rey Alfonso III.

A tenor de los vestigios materiales que van apareciendo y la riqueza de las estancias que tuvo en su época, el equipo de arqueólogos cree que el castillo estaba destinado a personajes de altísima altura social y teniendo en cuenta que Alfonso III fue uno de los máximos impulsores de las reformas de la fortaleza hay que pensar que sí residió allí.

Las campañas anteriores desvelaron el carácter innovador y de anticipación del proceso constructivo del castillo de Gauzón, cuya visualización parcial ya es posible gracias a los trabajos de reconstrucción.

La próxima campaña, que dará comienzo en junio, continuará con los trabajos de recuperación y consolidación de los restos de la fortaleza, y la recopilación de todo el material que nutrirá el futuro centro de interpretación del Peñón de Raíces.

(Fuente: La Nueva España / EFE)

7 de noviembre de 2013

Arqueólogos del CSIC documentan un campamento romano en el límite asturleonés de Lugo

Un equipo de arqueólogos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han confirmado que las montañas de los límites de Lugo, León y Asturias sirvieron de asentamiento a las tropas romanas en sus incursiones en el noroeste de la Península. El fortín de carácter temporal se extiende sobre 5,5 hectáreas y podría haber participado en las guerras cántabras.
Excavaciones realizadas en el campamento romano.
Foto: EL PROGRESO LUGO

Los investigadores del CSIC, dirigidos por Javier Sánchez-Palencia y Almudena Orejas, realizaron recientemente las primeras catas en A Granda das Xarras, entre los municipios de San Antolín de Ibias (Asturias) y Candín (León), en las que documentaron la existencia de un campamento romano. En las proximidades se encuentra el lugar de A Recacha, en Navia de Suarna (Lugo), donde los arqueólogos sitúan otro asentamiento relacionado con el primero.

En concreto, 5,5 hectáreas que ocuparía el fortín romano, a lo que habría que sumar el entorno, con el objetivo de despejar el terreno para dar continuidad a los trabajos de los expertos. En concreto, éste tendría que arrojar luz sobre aspectos como la época a la que pertenece este campamento militar romano y la finalidad a la que estaba destinado.

"CASTRA AESTIVA"
Lo que está claro para los investigadores, y así ya lo había apuntado el equipo de la Universidad de Oviedo dirigido por el arqueólogo Jiménez Chaparro, es que estaríamos ante un campamento temporal —castra aestiva— del ejercito romano, muy diferentes de los cuarteles de invierno de las legiones realizadas en ciudades como León o Astorga.


El emplazamiento propiamente dicho consistiría en un rectángulo delimitado por una línea defensiva compuesta por un talud y un foso, coronados por una empalizada con estacas alineadas por todo el perímetro para cerrar el fortín

Dependiendo de la fecha en la que se puedan datar estos restos, su finalidad podría ir desde constituir una avanzadilla del ejército romano en las guerras cántabras (años 29 y 19 a.C) o un puesto de control y protección en las posteriores comunicaciones entre el centro y la zona astur-cantábrica (hasta mediados del siglo II d.C).

CONTROL DE LAS MINAS DE ORO

El estudio de los campamentos de A Granda das Xarras y A Recacha se enmarca en una investigación sobre las estrategias de control del territorio y de los recursos por parte de Roma, en particular de las minas de oro.

Infografía de M. Bascuas para "EL PROGRESO"

10 de octubre de 2013

Importantes hallazgos prolongan las excavaciones en La Carisa (Asturias)

Entre el material encontrado hay nuevas piquetas, material bélico y otro tipo de herramientas. El enclave se posiciona como el primer lugar donde los romanos dejaron su huella dentro del territorio que actualmente ocupa Asturias.
Las arqueólogas Elena Quintanal y Esperanza Martín trabajando sobre el terreno.
El Picu L.lagüezos, en la Carisa, guarda una construcción clave para conocer el avance de las legiones romanas hacia Asturias. La campaña de investigación arqueológica que se está desarrollando en el enclave se está prolongado ante la relevancia de los hallazgos y no finalizó el 1 de octubre, tal y como estaba previsto. El equipo ha descubierto nuevo material de origen romano que da más pistas sobre el paso de los romanos por la región.

El enclave fue descubierto en 2010. Fue entonces cuando varios expertos, que viajaban a bordo de una avioneta para elaborar un mapa sobre las guerras de Hispania, visualizaron en el Picu L.lagüezos una construcción circular semienterrada en el alto del monte, que separa el concejo de Lena del municipio leonés de Villamanín.

Los arqueólogos Esperanza Martín y Jorge Camino se dirigieron al Ayuntamiento de Lena y encontraron el respaldo del alcalde, Ramón Argüelles. El regidor pidió apoyo a Aller y Villamanín y los responsables municipales comprometieron una partida para iniciar una investigación. La arqueóloga Esperanza Martín se puso al frente, bajo la coordinación de Camino, y halló evidencias claras sobre el pasado del Picu L.lagüezos. El enclave se posicionó entonces como el primer lugar donde los romanos dejaron su huella dentro del territorio que actualmente ocupa Asturias.

Hacía falta una excavación más amplia y costosa para confirmar esta teoría y la Consejería de Cultura, Educación y Deportes sorprendió a los expertos el pasado mes de agosto. Por primera vez, el Principado se comprometió a financiar una campaña arqueológica en el enclave.

El compromiso de Cultura
Los trabajos comenzaron poco después. En un principio, los arqueólogos buscaban un "agger fossaque" (una muralla con un foso) pero la campaña que se está desarrollando está dando sorpresas. Entre el material encontrado, los arqueólogos avanzan que hay nuevas piquetas, material bélico y otro tipo de herramientas.

El final de la campaña está cerca, pero aún hay mucho por conocer en el enclave. El director general de Patrimonio, Adolfo Asensio, aseguró hace unos días que "la investigación de la Carisa continuará, por su importancia". Reafirmaba así un anuncio que ya había hecho en una visita al Picu L.lagüezos. Por aquel entonces, Asensio aseguró que Cultura tiene varios proyectos para el próximo ejercicio sobre la mesa. Uno de ellos, relacionado con este emblemático enclave.

30 de agosto de 2013

Todo listo para comenzar a trabajar en los enclaves romanos de La Carisa (Asturias)

Es la primera vez que el Principado aporta financiación para investigar los yacimientos de La Carisa. Los arqueólogos tratarán de evaluar con precisión la construcción del asentamiento romano en Picu Llagüezos y relacionarla con el campamento de Curriellos y la calzada romana.
Elena Quintanal y Esperanza Martín durante la última campaña
arqueológica en el Picu Llagüezos. Foto: Fernando Geijo
Los arqueólogos volverán a investigar en La Carisa a mediados de septiembre. La Consejería de Cultura, Educación y Deportes aprobó ayer el documento contable que permitirá hacer frente al proyecto presentado por la arqueóloga Esperanza Martín y que coordinará en la parte científica Jorge Camino, responsable de las primeras excavaciones en la paraje lenense. Los trabajos incluyen prospecciones y excavaciones en el Picu L.lagüezos, el monte que separa Lena del municipio leonés de Villamanín y que guarda el que podría haber sido el primer asentamiento romano en el territorio que ocupa actualmente Asturias. Es la primera vez que el Principado aporta financiación para investigar los yacimientos de La Carisa.


Limpieza previa del entorno
La tramitación ya está lista y solo faltan unos días para que arranquen las labores. Los trabajos previos de acondicionamiento de la zona comenzarán la próxima semana. Los operarios limpiarán el entorno para dejar vía libre a los trabajos arqueológicos, que incluyen una primera inspección con sistemas de posicionamiento de alta precisión. Los expertos localizarán los puntos en los que podrían concentrarse los restos más importantes para esta campaña. El siguiente paso será la teledetección y por último una serie de excavaciones.


Posible continuidad en 2014
Los arqueólogos trabajarán en esta primera fase de la campaña a contrarreloj. El mes de septiembre es el último del año en el que resulta posible trabajar en La Carisa, un enclave que alcanza los 1.500 metros de altitud en algunos puntos. El viento y las precipitaciones empiezan a ser demasiado fuertes con la llegada del otoño. El Gobierno regional no descarta que, tras esta primera toma de contacto, en 2014 pueda habilitarse una partida para seguir con la investigación.


Evidencias del avance romano desde León
El equipo que se desplazará en las próximas semanas a La Carisa está formado por cuatro arqueólogos, que trabajarán sobre el terreno para conseguir evidencias sobre el avance romano hacia el territorio de Asturias. Los expertos comienzan esta nueva campaña con una hipótesis a corroborar: las legiones entraron en Asturias desde León a través de la Vía Carisa y construyeron un asentamiento provisional en el Picu Llagüezos. A cinco kilómetros de distancia, se asentaron con posterioridad en el campamento de Curriellos. Un enclave que, sin que la investigación en Llagüezos haya concluido, parece de mayor envergadura.


Refuerzo de laboratorio
Los arqueólogos tienen por delante la tarea de evaluar con precisión la construcción del Picu Llagüezos y relacionarla con Curriellos y la calzada romana. No será tarea fácil y contarán con un equipo de refuerzo en el laboratorio, dedicado al análisis de restos y la reconstrucción histórica. En total, sin contar con los operarios que desbrozarán el monte, el proyecto de los arqueólogos precisará la implicación de diez expertos en distintas áreas.


Es un proyecto ambicioso, pero no tanto como el que querían en un principio los arqueólogos. Esperanza Martín presentó un primer borrador que más tarde tuvo que ajustar a las posibilidades económicas de la Administración regional. Los responsables del Principado le comunicaron ayer mismo que la tramitación ha terminado y ella ya tiene listas las herramientas para que empiece el trabajo de campo.
(Fuente: La Nueva España / C.M. Basteiro)

19 de julio de 2013

Descubren en Vigaña el primer poblado neolítico de Asturias

Las excavaciones en la localidad belmontina descubren la primera cabaña de la Edad de Piedra en Asturias con una antigüedad de 6.000 años. En Las Corvas, los arqueólogos de la Universidad de León han hallado los restos de tres hogares relacionados con ocupaciones de grupos nómadas.
Una de las zonas de excavación del proyecto arqueológico 
que se desarrolla en Vigaña. Margarita Fernández Mier es la primera
por la derecha.  FOTO: S. ARIAS / La Nueva España
La profesora de Historia Medieval de la Universidad de León (ULE) e investigadora principal del proyecto 'La formación del paisaje del Noroeste Peninsular', Margarita Fernández Mier, ha sacado a la luz el primer poblado neolítico de Asturias.

Las distintas intervenciones arqueológicas que se han producido en la aldea de Vigaña en el marco de este proyecto de investigación, han aportado informaciones de relevancia. En varios puntos de esta aldea se han encontrado "evidencias de ocupación de época prehistórica, con dataciones radiocarbónicas que muestran la frecuentación desde el Neolítico de este espacio de montaña" según han informado a Europa Press fuentes de la ULE.

Según ha detallado Margarita Fernández Mier, también se ha identificado un nivel de cultivo del III milenio a.C, en las zonas de L'Hortal y en Las Corvas se han detectado evidencias constructivas de estructuras domésticas del IV milenio a.C. El equipo de la ULE ha destacado la zona de Las Corvas, donde han hallado los restos de tres hogares relacionables con ocupaciones de los grupos nómadas que habitarían las montañas cantábricas durante el Neolítico hace 6.000 años. "La interpretación de este yacimiento, en consonancia con los análisis radicoarbónicos obtenidos y el estudio de los materiales recuperados, señalarían la presencia de la primera cabaña neolítica documentada hasta el momento en Asturias", ha explicado Mier.

El conocimiento de las formas de vida de las poblaciones prehistóricas de este valle sigue aumentando tras la excavación del poblado de la Edad del Hierro de El Castru. Y es que voluntarios de la Universidad de León y de otras universidades españolas, trabajan en esta campaña bajo la supervisión de David González Álvarez de la Universidad Complutense de Madrid.

Nuevos trabajos en Vigaña
Asimismo se han reanudado las excavaciones en el entorno de la Iglesia de Vigaña que en 2011 ofrecieron datos interesantes que han llevado a este equipo de arqueólogos a retomar los trabajos en este sector a lo largo de este mes de julio. En aquella primera campaña se documentó un cementerio de cronología medieval, así como algunos indicios que hablan de la existencia de un hábitat tardorromano/altomedieval en su entorno. 
Actualmente los trabajos en esta zona, que coordina Pablo López Gómez se centran en comprender la posible existencia de evidencias de hábitat previas a la misma. Y es que la realización de sondeos exploratorios en diversos puntos del terrazgo de Vigaña ofrecen informaciones materiales sobre el proceso de formación del paisaje agrario.

"Por ejemplo, se han documentado campos de cultivo del siglo VIII d.C. o se han identificado los procesos de roturación y ampliación de las áreas agrícolas en época moderna y contemporánea tras la introducción de cultivos americanos como el maíz o la patata", ha señalado Mier.


Según ha concluido la profesora de Historia Medieval los resultados de este Proyecto de Investigación, financiado por el Plan Nacional de I+D del Ministerio de Economía y Competitividad, "muestran el rico patrimonio arqueológico del valle del Pigüeña, donde las gentes que habitaron este valle han moldeado el territorio que les rodea durante milenios en función de sus actividades productivas, entre las que destaca la ganadería".
(Fuente: Europa Press)

5 de junio de 2013

Comienza la séptima campaña de excavaciones en el castillo de Gauzón (Asturias)

Las pruebas del carbono 14 datan los vestigios a finales del siglo IX, por lo que todo indica que el complejo de habitaciones hallado en la campaña anterior fue utilizado por el Rey Alfonso III.
Miembros del equipo de arqueólogos en plena faena durante
la campaña del pasado año. Foto. A.C.
El equipo de arqueólogos que trabaja en la recuperación de los vestigios del castillo de Gauzón, en Raíces (Castrillón), considerado como residencia estacional del rey Alfonso III, ha iniciado los trabajos preliminares de la que será la séptima campaña de excavaciones.

Las pruebas del carbono 14 apuntan a finales del siglo IX, por lo que todo indica que el complejo de habitaciones hallado en la campaña anterior fue utilizado por el Rey Alfonso III.

"No podemos poner sobre la mesa un documento que nos indique que durante tal temporada de tal año ha estado residiendo en Gauzón", ha reconocido hoy el codirector de la campaña, el arqueólogo Iván Muñiz, en declaraciones a Efe.

Sin embargo, Muñiz sí ha puesto de manifiesto, que las características que se están descubriendo de esta fortaleza así lo indican.

"Lo que está claro es que, a tenor de los vestigios materiales que van apareciendo y la riqueza de las estancias que tuvo en su época, el castillo estaba destinado a personajes de altísima altura social y teniendo en cuenta que Alfonso III fue uno de los máximos impulsores de las reformas de la fortaleza hay que pensar que sí residió allí", ha indicado.

Presupuesto de 120.000 euros
La nueva campaña arqueológica está sufragada, por primera vez íntegramente, por el Principado, que destina un presupuesto de 120.000 euros, según ha explicado la concejala de Patrimonio de Castrillón, Yasmina Triguero.

Según ha explicado Iván Muñiz, además del equipo base de excavación habitual de años pasados, se incorporará una treintena de estudiantes procedentes de diversas universidades como Oviedo, Madrid o Valencia, entre otras.

La anterior campaña arqueológica desveló el carácter innovador y de anticipación del proceso constructivo del castillo de Gauzón, cuya visualización parcial ya es posible gracias a los trabajos de reconstrucción.

La presente campaña tiene el doble objetivo de que continuar con los trabajos de recuperación y consolidación de los restos de la fortaleza, y la recopilación de todo el material que nutrirá el futuro centro de interpretación del Peñón de Raíces.

Miles de piezas halladas
El equipo de arqueólogos lleva hallados varios miles de piezas, fundamentalmente de naturaleza cerámica y metálica, que corresponden a utensilios de la vida cotidiana del castillo.

Todas las piezas son inventariadas, algunas de ellas ya están expuestas en el Museo Arqueológico de Asturias, y otras entrarán a formar parte de la muestra que se exhibirá en el futuro centro de interpretación del castillo de Gauzón.

Además de piezas de armamento (restos de espada y puntas de flecha, entre otros) y juegos de ocio que se presume utilizaban los guardianes del castillo, se han encontrado en el enclave botones y alfileres procedentes de vestimentas de la nobleza.

(Fuente: EFE / La Nueva España - Foto: El Comercio / A.C.)

6 de mayo de 2013

Los arqueólogos retoman la actividad en el Chao Samartín (Asturias) tras cuatro años de parón

La actividad regresa este verano al Chao Samartín (Grandas de Salime), uno de los yacimientos castreños del noroeste peninsular de mayor riqueza patrimonial y de más larga ocupación en el tiempo. El objetivo es detener el proceso de degradación de las estructuras, e iniciar la consolidación de las ruinas, lo que se llevará la mayor parte del presupuesto de 60.000 euros destinados al castro.
Imagen de archivo de las excavaciones en la "domus" romana
del Chao de Samartín. Foto: La Nueva España.
La Consejería de Cultura quiere desarrollar un ambicioso plan de actuaciones que se iniciará con la consolidación y conservación del yacimiento, atendiendo especialmente a las estructuras de la casa romana («domus»), cuya excavación fue interrumpida hace cuatro años «por razones no científicas», y que en la actualidad muestra el deterioro de tres años de abandono expuesta a las inclemencias meteorológicas.

Adolfo Rodríguez Asensio, director General de Patrimonio, es partidario de «pasar página» y olvidar desagradables episodios que «frenaron el desarrollo de un yacimiento de proyección social y científica indiscutible». «En este momento», sostiene, «lo importante es mirar al futuro y apostar por el potencial cultural que el Chao Samartín contiene». Por eso han optado por iniciar este mismo verano los trabajos, con el objetivo de detener el proceso de degradación de las estructuras, e iniciar la consolidación de las ruinas, lo que se llevará la mayor parte del presupuesto de 60.000 euros destinados al castro.

 "Sala externa" del Museo Arqueológico de Asturias
El dinero restante se invertirá en otra de las actuaciones que quedaron pendientes cuando el Ayuntamiento impidió a los arqueólogos el acceso a la instalación museística del castro donde se estaban reuniendo los materiales dispersos en varios almacenes. Ahora la idea de Rodríguez Asensio es retomar esa actividad como primer paso para convertir el museo del Chao en una sala externa del Museo Arqueológico de Asturias.

El novedoso plan busca potenciar al máximo las instalaciones, dándoles rango de museo y pasando a formar parte y depender a todos los efectos, y a pesar de la distancia que los separa, del Museo Arqueológico. Así lo confirma Asensio, que comenta que esta apuesta incluye realizar «un planteamiento museográfico moderno y comprometerse con una instalación lo suficientemente importante como para no dejarla navegar sola».
El desarrollo del plan incluye la firma de un convenio, que ya se está preparando, con el Ayuntamiento de Grandas, propietario del edificio que ocupan en la actualidad los materiales arqueológicos de titularidad regional.

Aportes de otros yacimientos
La aspiración de tomar las riendas del equipamiento museístico del castro no tiene otra intención que «sacar partido a los contenidos de alto valor patrimonial que alberga», comenta Asensio, convirtiéndolo en «un centro atractivo para el visitante, pero también, sobre todo, útil para los investigadores», no en vano uno de los motivos de su creación fue que sirviera de lugar de trabajo, custodia y conservación de la colección arqueológica del castro, enriquecida con los aportes de los otros yacimientos de la cuenca del Navia-Eo: Taramundi, Pendia, Monte Castrelo de Pelou y Coaña, entre otros.

Sin duda, la estrella de la zona es el Chao Samartín, un asentamiento habitado ininterrumpidamente desde la Edad del Bronce que tuvo su momento de mayor relevancia durante la ocupación romana en el primer siglo de nuestra era. Fue a partir de la segunda mitad del siglo I una villa vigorosa que ejerció como capital administrativa bajo el dominio del Ejército romano en una comarca directamente implicada en la explotación de yacimientos auríferos.

Ocho siglos de Historia encerrados en el Chao
El Chao encierra al menos ocho siglos de historia del suroccidente asturiano, una herencia patrimonial a la que la Consejería de Cultura ve posible sacar rentabilidad en el plano social, científico y docente. La vinculación a la docencia es otro de los propósitos a más largo plazo del director de Patrimonio.

Asensio quiere implicar a la Universidad de Oviedo para desarrollar en la zona «el embrión de una auténtica escuela de arqueología a la que los estudiantes de Prehistoria podrían acudir a realizar las prácticas que exigen los estudios de Prehistoria acogidos al "plan Bolonia"». Es una idea ambiciosa pero no descabellada, porque en España ya funciona ligada a importantes yacimientos arqueológicos. Mientras llega ese momento, se piensa en favorecer el desarrollo de tesis y tesinas, así como la realización de cursos y otras actividades docentes.
Para proceder a la aplicación del paquete de medidas al que aspiran desde Cultura también cuentan con formalizar un marco jurídico que permita una gestión razonable del conjunto.

"Sello Cultural de Europa" por la UNESCO
El director de Patrimonio sostiene que merece la pena apostar por el castro, porque cuenta con innumerables posibilidades que se deben desarrollar de cara al futuro y en beneficio del territorio en le que se enclava. A todo ello añade la intención de retomar una aspiración de Ángel Villa, el arqueólogo que dirigió en los últimos años las excavaciones, para conseguir a través de la UNESCO el «Sello cultural de Europa», que se concede a lugares destacados, así como la categoría de «Itinerario cultural europeo» para los castros del noroeste peninsular.

Todo ello contribuirá a potenciar la zona y a dar a conocer un patrimonio de primer orden. De momento, lo primero es desatascar un proyecto científico interrumpido hace cinco años, garantizar la preservación de las estructuras del yacimiento y reunir los materiales dispersos aunque, en su mayor parte, inventariados.

(Fuente: La Nueva España / M.S. Marqués)

25 de septiembre de 2012

Recuperan el foso del castillo de Gauzón, en Avilés

Los arqueólogos que trabajan en el Peñón de Raíces recuperan la trinchera que rodeaba a la fortaleza: tenía 3 metros de profundidad y 2,5 de anchura.
A la izquierda Iván Muñiz y el equipo de arqueólogos que excavan
en la última fase del foso.
Foto: Ricardo Solís
Las novedades en las excavaciones del yacimiento arqueológico del castillo de Gauzón , en Castrillón (Avilés) se acumulan en los últimos días de la sexta campaña. El equipo de arqueólogos que dirigen Iván Muñiz y Alejandro García, han sacado a la luz el foso de la fortaleza medieval. El foso tiene tres metros de profundidad y aproximadamente 2,5 metros de anchura. «Se trata de un foso muy singular que presenta formas insólitas. Cuando se construyó fue excavado con mucho cuidado, con paredes completamente verticales y manteniendo un escalón en la arcilla del Peñón de Raíces que evitaba posibles derrumbes. Si se hubiera producido un deslizamiento de las arcillas habría puesto en peligro la cimentación de la muralla que se encuentra muy cerca», señaló Iván Muñiz.

La importancia del hallazgo está fuera de toda duda, según los expertos. «Las características del foso vuelven a remitir a un proyecto arquitectónico muy refinado puesto que sus formas depuradas, sus escalonamientos y su diseño muy lineal indican el cuidado que se puso en su ejecución. Completaba toda la escenografía de la entrada, el aspecto publicitario del castillo como símbolo del poderío de los reyes asturianos», afirmó el arqueólogo.

El equipo de arqueólogos ha recuperado en las últimas semanas un tramo del foso que permite apreciar la construcción que llevaba muchos siglos oculta. «Las excavaciones nos permiten ver el foso como lo concibieron los primeros ocupantes del castillo. Se encontraba totalmente rellenado por niveles de tierra y piedras caídos desde ambos extremos, aunque en la primera campaña, en el año 2007, ya habíamos intuido la existencia de irregularidades en el terreno, no ha sido hasta este año cuando hemos podido recuperar un tramo del foso. Todos los estratos que fueron rellenando el foso resumen la historia de la fortaleza, desde su periodo de ocupación hasta su abandono y saqueo», manifestó Muñiz.

El foso es uno de los elementos más emblemáticos de una fortaleza. Las grandes fortalezas pueden llegar a tener varios fosos de distinto tamaño que no solo forman parte de los sistemas defensivos sino que contribuyen a su monumentalidad. «En el castillo de Gauzón hemos podido documentar al menos cuatro cárcavas o cortes en el terreno y sabemos que hubo más pues en el siglo XVIII Jovellanos menciona varios fosos en el espacio que hoy atraviesa la carretera general, entre Raíces Nuevo y Salinas. El último foso que habría de salvarse en caso de un ataque fue excavado justo a los pies de la muralla. Cortaba el camino de acceso a la puerta por lo que hemos podido imaginar que en su día hubo de atravesarse por una rampa o pasarela, quizás de madera», explicó Iván Muñiz.

Los arqueólogos ya tienen tareas para la campaña de excavaciones de 2013. «En próximas campañas está previsto excavar la otra mitad del foso por lo que el acceso a la fortaleza recuperará su aspecto original. Los visitantes podrán volver a cruzar, siglos después de los ocupantes iniciales del castillo de Gauzón, la pasarela con el foso a sus pies», afirmó Iván Muñiz.

Asimismo, antes de finales de año, Iván Muñiz y Alejandro García esperan contar con los resultados de la prueba del carbono 14 que se realizan a los restos de madera que hallaron también este verano en la muralla del castillo de Gauzón. Los arqueólogos encontraron en las entrañas de la muralla una serie de orificios circulares de entre 7 y 10 centímetros de diámetro en los que había fragmentos de madera, posiblemente restos de grandes vigas que se utilizaron para anclar la muralla al terreno y evitar que pudiera derrumbarse.

Las excavaciones en el Peñón de Raíces comenzaron en 2007 y han permitido realizar una secuencia de la ocupación del castillo de Gauzón que se inicia entre los siglos VII y VIII, lo que significa que la fortaleza original fue anterior al rey Alfonso III que reinó en Asturias entre los años 866 y 910 y fue el artífice de la ampliación del castillo y de la etapa de esplendor de la fortaleza medieval.