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26 de octubre de 2017

Salen a la luz los orígenes romanos de la muralla de Ávila

El análisis de 15 metros de lienzo data el monumento en el siglo I, más antiguo de lo estimado hasta ahora. La muralla romana afloró a una profundidad de 6,5 metros, y tiene una altura de entre 1,40 y 2,40 metros.
Restos arqueológicos de la muralla de Ávila datados en el s. I.
FOTO: AYUNTAMIENTO DE ÁVILA
Nuevas excavaciones arqueológicas realizadas en la muralla de Ávila con motivo de su restauración —un proceso continuo— datan los restos hallados en el siglo I, en la Hispania romana, cuando tradicionalmente se situaba el origen de esa barrera defensiva en los siglos IV y V, la etapa de crisis por las invasiones bárbaras. El teniente de alcalde de Patrimonio, Turismo y Servicios a la Ciudad, Héctor Palencia, dió a conocer ayer los detalles del análisis de 15 metros del lienzo oeste de la muralla que ubican en la época romana la construcción más simbólica del patrimonio de Ávila. Esos restos estaban a una profundidad de 6,5 metros, y tienen una altura de entre 1,40 metros y 2,40.

Palencia ha destacado "la enorme importancia" del hallazgo, que demuestra que la muralla es romana, "algo de lo que tanto se había hablado pero de lo que no había pruebas". "Sin embargo, hoy presentamos esas pruebas. Tanto en la zona oeste, en el lienzo interno del río Adaja, como en la zona de la puerta del Alcázar, se ha podido documentar, sin lugar a dudas, que la muralla es del siglo I, y que luego se rehízo en los siglos IV y V”. Sin embargo, la muralla que ven hoy día los turistas es la conocida como la "de la Repoblación", porque es la que "en el siglo XI mandó construir el rey Alfonso VI para consolidar la frontera castellana".

La fundación de la ciudad de Ávila se había datado en torno al siglo I, “pero solo se tenían restos arqueológicos de viviendas, talleres o calles, no de la muralla”, subraya el comunicado del Ayuntamiento de Ávila que, añade, “tanto la zona este como la oeste, la actual muralla se eleva sobre las anteriores”. El perímetro de esta cerca militar es de 2.516 metros y tiene nueve puertas a lo largo de su recorrido.

CONTRACERCAS Y FOSO
Rosa Ruiz, arqueóloga del Ayuntamiento de Ávila, se ha referido precisamente a una de esas entradas, "la puerta del Mercado Grande (o del Alcázar), que debió de tener unos cubos de similares dimensiones a los actuales". También ha destacado "la complejidad" de este sistema defensivo, apreciable sobre todo en su zona este, por la existencia de "contracercas" que suponían una mayor dificultad de ataque para los invasores. Las "contracercas" eran paredes levantadas delante de la muralla, "más bajas, pero que se construían para impedir a los invasores llegar a la muralla", ha explicado por teléfono Ruiz. Entre ambas construcciones había un foso.

Ruiz ha añadido que esta investigación "acaba con muchas especulaciones sobre la etapa de construcción de la muralla", y hace suponer que "en muchas zonas, la muralla debía de estar embutida en la medieval". También confirma el proceso, de finales del siglo I antes de Cristo, en el que los vetones, los pobladores prerromanos que guerreaban entre ellos y vivían en castros en la zona, fueron obligados por los romanos a abandonar ese territorio e instalarse en el interior de la muralla.

Para continuar con la excavación en la zona este de la muralla hay una ayuda al patrimonio de 25.900 euros procedente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a la que se suma otra de 15.000 euros aportada por el consistorio de esta ciudad castellana de 58.000 habitantes. Ávila fue declarada Patrimonio Mundial por la Unesco en el año 1985 y la visitan cada año unos 400.000 turistas, en su mayoría procedentes de Madrid.

9 de diciembre de 2016

Ávila recupera parte de su muralla del S. XI

Los restos encontrado son un muro con una profundidad de tres metros y un foso, además de materiales mudéjares, morteros, los cubos, los lienzos y una contracerca.
Los restos han sido encontrados junto al arco del Alcázar..
La excavación arqueológica en la muralla de Ávila han dejado al aire vestigios del monumento correspondientes al siglo XI que ayudan a datar mejor el emblema del patrimonio de la capital abulense.

Según el alcalde, José Luis Rivas, los hallazgos suponen "la verdadera muralla de la repoblación", y han sido encontrados junto al arco del Alcázar, en el centro de la ciudad.
La arqueóloga del Consistorio, Rosa Ruiz, ha dicho que "cambiar del siglo XI al XII" como origen de la muralla supone "un importante cambio" en la datación del monumento.
Asimismo, ha explicado que se pueden conocer más detalles de la muralla gracias a las "cercas, contracercas y muchos sistemas defensivos asociados", con lo que se puede afirmar que en el siglo XI "se rehace la muralla", dado los hallazgos anteriores.

Los restos encontrados pertenecen a la época de la reconquista de Toledo, cuando Alfonso da la orden de repoblar Ávila y Salamanca. Los hallazgos realizados son un muro con una profundidad de tres metros y un foso, además de materiales mudéjares, morteros, los cubos y los lienzos, además de una contracerca.

La excavación se lleva a cabo dentro de las obras de restauración y consolidación en la muralla por importe de un millón de euros que se llevan a cabo con cargo al 1,5 por ciento cultural, en el tramo comprendido entre los lienzos 84-85 (el arco del Mercado Grande) al 87-1 (ábside de la Catedral), incluidos los cubos 85, 86 y 87.

(Fuente: La Vanguardia / Europa Press)

9 de junio de 2015

Descubren un santuario de origen celta en Gete (Burgos)

Se trata de un altar rupestre con escaleras que acoge una cubeta donde se hacían los ritos sagrados y orientado hacia la salida y la puesta de sol en los equinoccios. Para poder conocer más datos sobre este lugar sagrado se ha presentado en la Junta de Castilla y León un proyecto solicitando autorización para proceder a su excavación y limpieza
El yacimiento de Gete está datado, según los primeros estudios, entre el año 1000 y el 750 a.C. FOTO: J.P.
De niña, María Victoria Palacios había jugado y merendado sobre ella con otros niños de Gete. Ahora, sabe que esa roca donde ha pasado parte de su infancia es un santuario celta y que pertenece a finales de la época de la Edad de Bronce o a principios de la Edad del Hierro, lo que le sitúa entre el 1000 y el 750 antes de Cristo. Su curiosidad por este mágico lugar se ha despertado hace poco, mientras estudia Historia en la Uned. «Por una coincidencia pensé que podía ser algo importante y se lo comenté a un profesor», recuerda Palacios. 

ELEMENTOS TÍPICOS DE LOS ALTARES RUPESTRES
Fue cuando el arqueólogo y miembro de la Academia, Ignacio Ruiz Vélez, le acompañó a ver el lugar y observaron en él una serie de elementos típicos que presentan este tipo de altares y que son estar sobre una roca, tener unas escaleras y acoger un lóculo o laciculo, o lo que es lo mismo, una cubeta donde se hacían los ritos sagrados por los celtas. Otra característica más es su orientación, hacia la salida y la puesta de sol en los equinoccios.


Todo ello ha conducido a afirmar que se trata de un altar rupestre, con más de dos mil setecientos años, aunque como otros ejemplares hallados en la península, ha podido tener un uso posterior, incluso hasta la época romana. Para poder conocer más datos sobre este lugar sagrado y para poderlo poner en contexto con otros descubrimientos de la zona, como unos grabados aparecidos en Carazo, se ha presentado en la Junta de Castilla y León un proyecto solicitando autorización para proceder a su excavación y limpieza.
 

LABORES DE LIMPIEZA PREVIA
Este altar celta se encuentra en la localidad de Gete, perteneciente al municipio de Pinilla de los Barruecos. Está en una finca pública, a la que se accede a través de fincas privadas, y se sitúa próximo al núcleo urbano de Gete. Actualmente está rodeados de árboles y maleza, por lo que para poder seguir investigando sobre él es necesaria una limpieza previa. La idea del equipo que está trabajando en este proyecto es poder llevar a cabo esas labores durante el próximo mes de agosto. Otra de las líneas que se investigará es si se trata de un santuario fronterizo.

Dos de los santuarios celtas más importantes que se encuentran en la península son el de la localidad portuguesa de Panoias y el de Ulaca, en Ávila. Ahora habrá que esperar a los estudios para conocer la relevancia de este gran hallazgo en Gete, que podría ser un atractivo turístico para la zona y podría revelar más datos sobre los pobladores que habitaron en ella hace casi tres mil años.

(Fuente: DIario de Burgos / B. Antón)

24 de septiembre de 2014

Descubren una ermita visigoda en la villa romana de San Pedro del Arroyo (Ávila)

La campaña arqueológica llevada a cabo este verano en la villa romana de San Pedro del Arroyo (Ávila) ha dejado al descubierto los cimientos de una antigua ermita de planta de cruz griega, de origen visigótico.
El presidente de la Diputación, Agustín González, y el profesor Emilio Rodríguez Almeida, experto en urbanismo romano visitan el yacimiento. FOTO: DIARIO DE ÁVILA
Las excavaciones, promovidas por la Diputación de Ávila con un presupuesto cercano a los 50.000 euros, han permitido corroborar el uso "sacro" de las dependencias de esta villa romana datada en torno a los siglos III-IV después de Cristo y que está considerada por los expertos de gran importancia, comparable a La Olmeda (Palencia).

ADOSADA A UN PASILLO CON MOSAICOS
Aunque de pequeño tamaño, según ha explicado a los medios el presidente de la institución provincial, Agustín González, la ermita se encuentra adosada a un pasillo de más de treinta metros de largo y cinco de ancho que había sido hallado en campañas anteriores y que se encuentra decorado con tres tipos de mosaicos.

Aunque de época posterior a la villa, en torno a los cimientos de la ermita también han aparecido numerosas fosas funerarias "simples", bien talladas en el sustrato natural bien con lajas de piedra, pero "bastante monumentales", ha indicado la directora de las excavaciones, Rosalía Serrano.

MURO DE CIERRE DE LA VILLA ROMANA
La campaña de excavaciones de este año, asimismo, ha dejado al descubierto el muro de cierre de la villa por la zona sur, hacia donde se encuentra la localidad de San Pedro del Arroyo.

Se da la circunstancia de que, hasta ahora, los sondeos realizados no habían permitido comprobar los alzados de la villa, mientras que el hallazgo del muro ha dejado al descubierto un cimiento de mampostería y un alzado que combina piedra con encintados de ladrillo.


Aunque la iglesia actual impide tener una visión completa del extremo oeste, una vez marcado el límite de la villa romana por la zona sur y con el descubrimiento de las fosas y los restos de la ermita visigótica, para Rosalía Serrano queda asegurado el que, una vez concluido el uso residencial de la villa, ésta albergó edificios de culto en torno a los enterramientos y la ermita.

AVANZAR EN LAS EXCAVACIONES
Ante estos descubrimientos y los que se han realizado en campañas anteriores, en los que se han hallado más de seiscientos metros cuadrados de mosaicos, figurativos y geométricos, el presidente de la Diputación de Ávila ha mostrado su intención de continuar trabajando en campañas posteriores, con vistas a musealizar, con la ayuda de la Junta de Castilla y León, el yacimiento.

En este sentido, en próximas campañas se podría avanzar en la excavación de la parte sur del muro, donde "aún queda bastante espacio", así como en la zona de las habitaciones, que aún no ha podido ser delimitada.

Las excavaciones en la villa romana de San Pedro del Arroyo comenzaron en el año 2005 y ya se han excavado más de 2.000 metros cuadrados de los 5.000 que podría tener la residencia, ubicada en una finca de 1,5 hectáreas denominada 'El Vergel', a las afueras de esta localidad situada a treinta kilómetros de la capital abulense.

(Fuente: La Vanguardia / EFE)

3 de junio de 2014

Documentan un nuevo castro de la Edad del Bronce en Candeleda (Ávila)

El Carbono 14 data el nuevo castro en el "Prao de la Carrera" 1.800 años anterior al castro vetón de El Raso, situado a tres kilómetros de este yacimiento. En este nuevo asentamiento se han descubierto los restos de una cabaña construida con postes de madera, restos de cerámica realizada a mano, entre ellos, fragmentos de ollas, cuencos, cerámica de almacenaje, algunos de ellos decorados con motivos incisos.
Excavaciones en el Prao de la Carrera, de Candeleda. Foto: TRIBUNA DE ÁVILA
El pasado verano, y financiado íntegramente por el Ayuntamiento de Candeleda, un grupo de siete arqueólogos, dirigidos por César Pérez, llevó a cabo una serie de «sondeos valorativos» en los restos del antiguo asentamiento poblacional del Prao de la Carrera, situado a los pies del Almanzor, en los Hermanitos de Tejea de Candeleda. 

1.800 AÑOS ANTERIOR AL CASTRO DE "EL RASO"
Estas excavaciones, señala Pérez, han concluido que se trata «del castro más antiguo de los documentados hasta ahora en el sur de Gredos». De hecho, y «a falta de los resultados del carbono 14», Pérez data este asentamiento fortificado en la Edad de Bronce, que en esta zona de la provincia discurre entre el 2.300 y el 800 a.C., «o incluso antes», lo que supone que este poblado es unos 1.800 años más antiguo que el de El Raso, situado a tres kilómetros de este yacimiento.

La primera campaña de excavaciones, explica el arqueólogo, permitió encontrar «restos de hábitat», concretamente una cabaña realizada con postes de madera y fragmentos de materiales cerámicos asociados al yacimiento, tales como cuencos, ollas, vasijas de almacenaje o condecoraciones, así como delimitar la primera muralla defensiva del castro, que cuenta con 3,5 metros de anchura y al menos 200 metros de longitud.

PRIMEROS POBLADORES DE GREDOS

El castro tiene una extensión de cinco hectáreas y está situado a 1.200 metros de altitud en una posición defensiva y de control del territorio, desde dónde podían divisar la zona del actual castro de El Raso, la garganta del río Alardos, el río Tiétar y la zona inundada por el embalse del Rosarito e incluso los Montes de Toledo y la Sierra de Guadalupe. Muy cerca de este yacimiento se hallan las pinturas rupestres de Peña Escrita, contemporáneas a este castro y que de hecho, señala Pérez, podrían haber sido realizadas por estos primeros pobladores de Gredos.

Además de lo ya encontrado, las primeras excavaciones en este lugar llevan a pensar que se trata de un hallazgo «con mucho potencial» que podría aportar muchas pistas sobre cómo eran y cómo vivían los primitivos pobladores de Gredos. Un modo de vida del que seguramente se obtendrá más información con las excavaciones que se desarrollarán en septiembre de este año y que nuevamente estarán financiadas íntegramente por el Ayuntamiento. 

RECURSO CULTURAL Y TURÍSTICO
«Este gobierno municipal ha dado mucha importancia al tema de las excavaciones tanto por una cuestión de gestión cultural como porque entendemos que junto con el castro celta de El Raso se podría crear una especie de red de lugares arqueológicos como recurso cultural y turístico de esta zona», sostiene Monforte, que recuerda que «como consecuencia de la actual situación económica», y pese a haberlo solicitado tanto a la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León como a la Diputación de Ávila, el Ayuntamiento de Candeleda no ha logrado financiación para llevar a cabo estas excavaciones arqueológicas, lo que no ha impedido que se siga excavando tanto en El Raso como en el Prao la Carrera con fondos municipales y «gracias a convenios como los firmados en su día con la Universidad Complutense de Madrid», colaboración que permitió excavar en El Castillejo.

«Esta zona cuenta con un importante patrimonio arqueológico que puede y debe excavarse y por ese motivo desde el Ayuntamiento de Candeleda estamos invirtiendo recursos en ello», sostiene Monforte quien, sin embargo y en vista de los importantes hallazgos de estos trabajos arqueológicos, pedirá nuevamente «un compromiso tanto a la Diputación de Ávila como a la Junta que permita seguir con las excavaciones».

(Fuente: Diario de Ávila / Estela Carretero)

1 de abril de 2013

Los primeros sondeos en el yacimiento de Chilla se desarrollarán en junio

Si se cumplen las expectativas, podría diseñarse una red arqueológica en la zona vinculada al pueblo vetón
El yacimiento de El Castillejo de Chilla está todavía sin explorar.
Los primeros sondeos en el yacimiento de El Castillejo de Chilla, en la localidad abulense de Candeleda, se desarrollarán el próximo mes de junio a lo largo de 15 días. El sentido de esta intervención tiene mucho de patrimonial ya que persigue, más que indagar en el origen de los vetones, incrementar los atractivos culturales y turísticos de la zona.

Así lo explicó en declaraciones a Ical el director del proyecto, el profesor de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, Luis Berrocal-Rangel, que avanzó que si las expectativas se cumplen, podría diseñarse una red arqueológica de yacimientos que incluiría el de El Raso (uno de los más importantes de la España céltica) y el museo etnográfico de Candeleda.

Según el profesor Berrocal, estos dos exponentes de la cultura vetona están aislados dado que para encontrar algún yacimiento musealizado próximo hay que llegar hasta Badajoz. Así que creando este pequeño circuito se “devuelve a la sociedad lo que ésta invierte en ciencia e investigación”. “Éste es uno de los objetivos principales, si no decir el segundo o el primero más importante del proyecto”, afirmó.

El Castillejo de Chilla es un yacimiento hasta ahora sin explorar. A simple vista pueden atisbarse algunos indicios de la posible existencia de un poblado subterráneo que tratará de certificarse con las prospecciones previstas este año. El director del proyecto detalló que se observan taludes de piedra que no se corresponden con cercados sino que parecen más bien murallas por tener una estructura superior a la de un cercado de finca al uso. Además, en el interior se ven algunas piedras colocadas en la superficie que pueden indicar la existencia de casas o construcciones parecidas a las de El Raso junto a fragmentos cerámicos que podrían ayudar a fechar el yacimiento.

Este hipotético poblado se habría concebido como una pequeña fortaleza en lo alto para el control del valle del Tiétar y de todo el Jerte. “Debió de responder a unas razones más estratégicas de control del territorio que de hábitat”, especificó Luis Berrocal.

En cuanto a su cronología, podría oscilar entre el siglo VI a.C. y el siglo III o II a.C., aunque advierte de que esto es un “futurible” ya que por ahora se carecen de datos que puedan confirmarlo. “En superficie el material que hemos encontrado no es definitivo para decidir una fecha u otra”, subrayó.

Trabajos

La actuación inicial de este año consistirá en un estudio intensivo de la superficie y los entornos del yacimiento con geo- radar y fotografías satélite, para después realizar dos o tres pequeños sondeos (cuadros de excavación) para ver la estratigrafía. Si las expectativas depositadas en estas prospecciones dan sus frutos, la idea es dar continuidad a las excavaciones en años sucesivos e incluso dotar al proyecto de mayor envergadura

“Nuestro objetivo sería encontrar los orígenes de estos grandes poblados vetones como El Raso de Candeleda. Es decir, los primeros vetones que llegan a esta comarca o que se desarrollan en ella y que dan lugar en el siglo III a.C. a estos grandes poblados vetones como Ulaka, El Raso o la Mesa de Miranda”, apuntó el profesor.

Proyecto

El proyecto tiene como antecedente el yacimiento de El Raso de Candeleda y el que fuera director de las excavaciones, el arqueólogo ya jubilado Fernando Fernández, que fue precisamente quien sugirió que el lugar era interesante. Los primeros sondeos se concibieron a principios del año 2012. Las autorizaciones y avales científicos necesarios para llevarlo a cabo, y la complicada situación económica, hicieron que la autorización definitiva no llegara hasta septiembre después de que el primer anteproyecto se presentara en el mes de marzo.

Para llevarlo a cabo, la Fundación cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Candeleda que aporta, en principio, una cantidad próxima a los 20.000 euros. En tal sentido, el profesor Berrocal apuntó que si, en lugar de hacerlo a través de la Fundación, se hubiera hecho con una empresa privada, el coste se podría haber triplicado.

Los promotores de este proyecto son el Ayuntamiento de Candeleda y la Asociación de Turismo Rural Valle del Tiétar- Gredos Sur que lo encargaron a la Fundación de la Universidad Autónoma de Madrid. Su coste ronda los 20.000 euros y, según puntualiza Luis Berrocal, a través de una empresa privada superaría los 60.000.

13 de febrero de 2013

Hallan una escultura funeraria romana del S. I en Bercial de Zapardiel (Ávila)

"Modelada en arcilla y bien cocida, es una pieza completa realizada a partir de un original, previsiblemente de cera, obtenido mediante una máscara aplicada al propio cadáver", según el arqueólogo Francisco Fabián.
La escultura, de sentido funerario, representa a un hombre de entre 65 y 75 años de edad. Foto: El Diario
Julián Rodríguez, un pastor de la localidad abulense de Bercial de Zapardiel (251 habitantes), ha encontrado en este municipio el norte de la provincia de Ávila el primer retrato conocido de un castellanoleonés, que por ese motivo llevará en su honor el nombre de Julius.

Así lo han dado a conocer hoy en rueda de prensa el delegado territorial de la Junta, Francisco José Sánchez, y el arqueólogo territorial, Francisco Fabián, quien ha asegurado que se trata de una "pieza excepcional", realizada en bulto redondo de barro y de pequeñas dimensiones: 116-82-92 milímetros y 628 gramos.

La escultura, de significado funerario y que representa a un hombre de entre 65 y 75 años, data de finales del siglo I o principios del II, lo que la convertiría en el primer retrato conocido de un castellano y leonés, ya que las encontradas en Becerril de Campos (Palencia) son de finales del siglo II.

En el caso abulense, se trata de una pieza completa, modelada en arcilla bien cocida -terracota- y realizada a partir de un original, previsiblemente en cera, obtenida mediante una máscara aplicada al propio cadáver, según los datos facilitados tras el hallazgo hace meses de esta obra.

Sin embargo, la máscara no sirvió directamente para realizar esta escultura de menor tamaño, ya que fue el propio autor quien a partir de ella -se supone que a mano alzada- reprodujo en arcilla el calco original, lo que a juicio de Fabián demuestra que se trataba de un "verdadero artista".

En su opinión, el resultado obtenido indica "un cierto ingenio", ya que le da "realismo" y "personalidad" a una obra en la que a través del escáner que se le ha realizado en el Hospital "Nuestra Señora de Sonsoles", se han detectado detalles vinculados a su vida o, quizá, a su muerte.

Entre los descubrimientos en esta escultura hueca y que cuenta con varios conductos hacia el exterior para evitar que estallara durante el proceso de cocción, figuran la torcedura de la nariz, hematomas, bolsas bajo los ojos y un traumatismo.

Estos indicios podrían revelar que la muerte se pudo producir de forma intencionada o accidental, a partir de "un episodio violento", ha explicado el arqueólogo municipal, que además enseñó en su momento la pieza a un médico forense que apuntó que el gesto de la persona retratada reflejaba "la tranquilidad de la persona muerta".

Hallazgo casual

El hallazgo de esta obra se produjo de forma "casual" por parte del pastor de Bercial de Zapardiel, Julián Rodríguez, que en sus paseos por la zona había visto la pieza en varias ocasiones, aunque pensaba que se trataba de "la cabeza de una muñeca", hasta que un día la golpeó con un pie y se dio cuenta de que era una escultura.

Por ello, la entregó al Servicio Territorial de Cultura de la Junta en Ávila renunciando a cualquier indemnización, de ahí que Francisco José Sánchez haya propuesto que la pieza lleve el nombre de Julius cuando sea expuesta en el Museo Provincial de Ávila.

Este descubrimiento se ha producido en uno de los yacimientos arqueológicos romanos de este municipio situado a 62 kilómetros al norte de la provincia de Ávila, una zona considerada muy rica durante el periodo romano, cuando se asentaron las conocidas villas en las que junto a la familia propietaria convivían esclavos y colonos.

En Ávila se han detectado hasta once villas de estas características, la mayoría de las cuales se sitúan en la mitad norte de la provincia, más concretamente en la comarca de La Moraña, siempre en zonas fértiles.

Este tipo de esculturas que se popularizaron durante el imperio a partir del siglo I -dinastía Flavia-, tienen un sentido funerario y conmemorativo, al querer ser testimoniales hacia la figura del padre de familia, contando con un valor simbólico y siendo colocada en pequeñas capillas domésticas.
(Fuente: El Diario / EFE)

17 de noviembre de 2012

Aparecen las termas de la villa romana de San Pedro del Arroyo (Ávila)

Las saunas de la villa romana de San Pedro del Arroyo han quedado al descubierto tras las últimas excavaciones, tras identificar cuatro habitaciones con gloria y un horno. La Diputación de Ávila se plantea hacer visitable la zona.
Zona de la sauna recién descubierta en la villa romana
de San Pedro del Arroyo.
Foto: Ávila Red.
También se ha hallado una habitación de grandes dimensiones cubierta por restos del segundo mosaico figurado de la casa -el primero representaba el mito de Meleagro y Atalanta-, que se ha datado entre los siglos III y V después de Cristo.

En el mosaico encontrado en la última campaña de excavaciones se observa el mito de Belerofonte y la quimera, y que consideran que eran parte del pavimento de los vestuarios, lo que ha facilitado también desenterrar cuatro habitaciones alrededor de la principal, que contarían con gloria, el sistema de calefacción romano con conductos en el subsuelo de la casa para distribuir el calor, y que serían las saunas o baños calientes. Al lado de ellas se encuentra el horno y un espacio al este en el que se han encontrado vestigios del asentamiento previo a la villa romana, de entorno a los siglos I al II después de Cristo.

En la visita realizada a la villa romana por el presidente de la Diputación, Agustín González, la arqueóloga Rosalía Serrano, de la empresa Foramen, ha ofrecido estas explicaciones, que son el resultado de décima campaña de trabajos en el lugar, desde que en el año 2005 se iniciasen con resultados cada vez más alentadores.
Hasta ahora se han invertido 600.000 euros en la villa romana. Este año han trabajado seis arqueólogos desde mediados de julio sobre una superficie de 200 metros cuadrados.
González cree que “es el momento de materializar” la puesta en valor de la villa romana para que pueda ser visitada. Las excavaciones, de unos 2.000 metros cuadrados sobre los 5.000 que se cree tenía la villa, forman parte de una finca conocida como El Vergel.

Ahora el objetivo es el de conocer los límites de la villa, para lo que se cuenta con el hallazgo del pórtico de entrada o una estatua de la fachada de la domus.

La intención del presidente de la Diputación es llegar a un acuerdo con la Junta de Castilla y León para que puedan darse a conocer los hallazgos haciendo visitable la villa romana.

(Fuente: Ávila Red / Carlos de Miguel)

9 de mayo de 2012

Arqueólogos buscan una villa romana junto a una ermita en Piedrahíta (Ávila)

Podrían existir restos de la villa que dió origen al lugar. La excavación se centrará en la "casa del santero" aneja a la ermita.
Ermita de La Vega en Piedrahita (Ávila).
La Comisión Territorial de Patrimonio de Ávila ha autorizado una excavación arqueológica en la casa del santero, que va a ser rehabilitada, de la ermita de la Virgen de Vega, en Piedrahíta, para conocer la incidencia de las obras en el subsuelo, donde podrían existir restos de la villa romana que dio origen al lugar.

El motivo es el que restos de esta villa romana han aparecido ya en otras ocasiones, con la presencia de mosaicos, según la Delegación de la Junta.

Las obras se van llevar a cabo en la casa del santero, situada en el complejo central de la popular ermita, en la que se venera a la patrona de la localidad.

Otros permisos arqueológicos concedidos en la última reunión de la comisión son los referidos a la prospección y control arqueológico para el proyecto de cambio de conductor y paso a doble circuito de la línea de alta tensión de El Tiemblo a Cebreros para la construcción de una nueva línea aérea eléctrica, al proyecto de soterramiento de contenedores en el casco antiguo de Arévalo, y el que deberá hacer ante las obras de conexión entre la carretera AV-P-714 y la CL-501, de acceso a Poyales del Hoyo.

19 de diciembre de 2011

Tras los pasos de mudéjares y moriscos en Ávila

Un proyecto de investigación vinculado a la UNED, las Universidades de Salamanca y Valladolid y el Museo de Ávila diseña un SIG para crear el mapa mudéjar de la ciudad
El proyecto de investigación nació en el año 2009 con el objetivo de analizar la presencia mudéjar y morisca en Ávila desde sus orígenes, en el siglo XII, hasta su expulsión. Los resultados de estos tres años de investigación han permitido el diseño de un Sistema de Información Geográfica, SIG, en el que están localizados todos los puntos de interés que documentan la historia de los mudéjares y los moriscos que vivieron en Ávila durante cinco siglos. Coincide la culminación de este estudio con el IV centenario de su expulsión definitiva de tierras castellanas (1611).

El Grupo de Investigación surgió a partir de los trabajos, que hasta entonces de manera individual, habían desarrollado sus componentes. El equipo tiene un carácter interdisciplinar al contar con una experta en información mudéjar, Ana Echevarría, profesora de Historia Medieval de la UNED; Serafín de Tapia, estudioso de la comunidad morisca en Ávila, autor del único trabajo de investigación al respecto que se había publicado hasta los años 90; Olatz Villanueva, arqueóloga vinculada al departamento de Historia Antigua y Medieval de la Universidad de Valladolid y Javier Jiménez Gadea, también arqueólogo y conservador del Museo de Ávila. De manera que el grupo reúne los cuatro pilares clave sobre los que se sostiene la investigación: documentación mudéjar y morisca, y trabajo de campo en torno a cerámicas y epigrafía árabe.
En el contexto de constitución del grupo no podemos obviar el descubrimiento en 1999 del cementerio de los musulmanes de Ávila que se encontraba extramuros de la ciudad, al oeste del recinto amurallado, entre la iglesia de San Nicolás y el río Adaja, en un paraje conocido como Vado de San Mateo. Un descubrimiento de suma importancia pues se trata de una necrópolis “única en la arqueología islámica peninsular”, apunta Javier Jiménez, por su numerosidad (puso al descubierto más de 3000 sepulturas) y por la información que reveló sobre la religiosidad de los mudéjares castellanos.
Fue descubierta a raíz de las prospecciones arqueológicas previas a la urbanización de la zona y su vigencia, entre los siglos XIII y XV confirma que los mudéjares mantuvieron intacta durante ese tiempo su fe islámica. A pesar de que su descubrimiento puede parecer casual, Javier Jiménez aclara que las estelas funerarias que habían aparecido reutilizadas en algunas fincas de la zona y la referencia a este lugar en libros de los siglos XVII y XVIII como ‘La cerca de los osso’ o ‘El honsorio de los judíos’ aportaban pistas fiables sobre su ubicación. 
  • El estudio recoge la existencia de “sólidos indicios documentales” sobre otros lugares de enterramiento en Ávila: junto al monasterio cisterciense de Santa Ana y junto al premostratense del Sancti Spiritus.

Además del trabajo documental desarrollado por los investigadores a partir del Archivo Histórico Provincial de Ávila, el del Ayuntamiento, la Diputación, el Archivo General de Simancas y el Archivo Histórico Nacional, parte del estudio se ha basado en el trabajo de campo: recorridos por la ciudad en busca de elementos que pudieran relacionarse con los mudéjares y moriscos. En este sentido, diferenciamos entre los reutilizados en otras construcciones y los dispersos en la ciudad como elementos ornamentales. “Prácticamente todos los edificios construidos o reformados durante el primer tercio del siglo XVI emplearon estelas funerarias musulmanas”, subraya Javier Jiménez. Y es que tras la orden de conversión de los Reyes Católicos, en 1502, todos los lugares de culto fueron desmantelados.
Como resultado de estos recorridos, el Grupo de Investigación ha diseñado un Sistema de Información Geográfica, SIG, en el que pueden localizarse todos aquellos lugares de interés referidos a mudéjares y moriscos. Una estela que se reutiliza o una casa que fue vendida por un musulmán a un vecino de Ávila aparecen referenciadas en un plano que “podemos superponer a la cartografía actual o histórica y en el que se irán destacando todos los puntos que queramos localizar”, explicó Javier Jiménez, “de esta manera conectamos una base de datos con información espacial en soporte cartográfico”. El sistema exige una actualización continua a raíz de los descubrimientos que se vayan realizando.
El objetivo de este SIG no se agota en ser una herramienta para la investigación, sino que el Grupo aspira a poder proponerlo a las administraciones públicas para la gestión del patrimonio histórico, sobre todo de cara a las prospecciones arqueológicas previas a una intervención urbanística. Asimismo, otra de las intenciones es ponerlo a disposición de la sociedad a través de una página web de acceso libre. Pero para ello, aún queda recorrido pues es preciso terminar de definir la herramienta informática que lo sustenta y enriquecerlo con más puntos de interés. Esperan, eso sí, que pueda estar finalizado para 2014, cuando culminará el segundo proyecto de investigación en el que se han embarcado junto a otros investigadores al amparo del Ministerio de Educación, con el objetivo de profundizar en la presencia mudéjar y morisca en Castilla.
La presencia musulmana
A finales de la Edad Media, la presencia musulmana en Ávila apenas llegaría a los diez millares. De la primera etapa tan sólo han quedado rastros documentales, las tumbas del cementerio islámico y el trabajo agrícola, por el que los obispos les reclamaban los diezmos correspondientes. Las morerías se organizaban por obispados y en el siglo XIV, mantenían relaciones fluidas con el Cabildo y el Consejo y ocupaban, abonando una renta, casas de su propiedad que se situaban zonas de mercado próximas a la muralla, como las Plazas del Mercado Nuevo y de San Pedro, y también a la mezquita de la Solana. Tenían estatus de ‘vecinos’ que les reportaba garantías en los conflictos que pudieran surgir con los naturales de otros lugares. Sus oficios eran principalmente el textil, la venta de sal, el trabajo con cueros, la alfarería o la construcción, según se recoge en el estudio.
En cuanto a sus lugares de culto, los últimos estudios han documentado la existencia de mezquitas en las ciudades de la Cuenca del Duero. A principios del siglo XIV, la comunidad musulmana abulense había levantado dos mezquitas, una intramuros y otra a los pies de la muralla donde se levantó más tarde el Monasterio de Nuestra Señora de Gracia. A finales de siglo construyeron un tercer templo, al parecer en la actual calle Empedrada y en 1480 se levantó otra en la zona sur de la ciudad, en la morería del Berrocal.
El año 1502 marcó un punto de inflexión: los Reyes Católicos obligan a los musulmanes a convertirse al cristianismo si querían seguir viviendo en al Península. En Ávila, unas 700 personas (el 10% de sus habitantes) se bautizaron y se conoce el nombre cristiano que 154 varones moriscos adoptaron: el más repetido fue Lope, en referencia a un antiguo noble granadino que vivía en Ávila y que colaboró con los Reyes Católicos en la guerra de Granada. La llegada a partir de 1570 de los que después se llamaron moriscos granadinos, para diferenciarlos de los que llevaban siglos ocupando estas tierras, trajo cambios importantes.
A Ávila llegaron unos mil, en pésimas condiciones sanitarias pues al no estar acostumbrados al invierno, un 12% murió en el camino, según indicó otro de los miembros del equipo de Investigación, Serafín de Tapia. “Eran dos mundos, uno mediterráneo y otro continental y aunque al principio los moriscos abulenses los recibieron con deferencia, el choque fue inevitable”, señala Tapia. Tan es así, que tras el decreto de expulsión de 1610, las autoridades abulenses pidieron que se excluyera a los moriscos abulenses, que gozaban de un elevado nivel de integración. Y se consiguió, hasta que en el año 1611 la expulsión fue definitiva y Ávila perdió el 17% de su población, una población que aportaba el 49% de los recursos financieros de la ciudad. La ciudad pasó de tener 8.300 habitantes en 1611 a 5.400 en 1632 y no fue hasta principios del siglo XX cuando se recuperó el volumen demográfico del XVII.
La exposición ‘Mudéjares y moriscos
Precisamente con el objetivo de acercar a la sociedad este trabajo de investigación, el Museo de Ávila acoge hasta el próximo 18 de marzo una exposición con las piezas más significativas de la historia mudéjar y morisca en la provincia. Piezas únicas halladas en Ávila ya que sólo se conocen dos estelas funerarias mudéjares encontradas fuera de tierras abulenses: en Lisboa y Toledo. Entre ellas destaca un cipo funerario de mediados del siglo XIII correspondiente a una mujer y que refleja que doscientos años después de que Alfonso VI conquistara Toledo, los musulmanes toledanos conservaban su costumbre de señalizar las sepulturas con estas piezas cilíndricas.
De Segovia ha viajado hasta Ávila una llave islámica como las que aparecen representadas en la Alhambra de Granada, considerada un ejemplo de falso mudejarismo, ya que según un estudio en el que ha participado Javier Jiménez, no deben relacionarse ni con la ciudad de Segovia, ni con su aljama mudéjar, ya que se trata de objetos traídos desde al- Andalus como trofeos tras las campañas militares y que eran ofrecidos a monasterios o iglesias.
En la exposición también puede contemplarse parte del sepulcro de un musulmán que pertenecía a una destacada familia mudéjar, los Rico, que desempeñaron importantes cargos en la aljama abulense en el siglo XV; por este motivo el sepulcro fue distinguido, además de por el hecho de haber sido asesinado. Actualmente se encuentra en la Iglesia de Santiago de Ávila.
Por otra parte, se ha reconstruido en el Museo un horno elaborado a partir de estelas funerarias de la necrópolis abulense y que por motivos de conservación no se ha podido trasladar a la capital. Un dato curioso sobre las estelas funerarias de los musulmanes, reseña Javier Jiménez, es que sabemos que son islámicas por las inscripciones, algunas con citas coránicas, pero utilizan elementos decorativos del arte cristiano contemporáneo, como el gótico final abulense. “Se produce así un fenómeno de intercambio cultural contrario al del arte mudéjar: si éste utiliza un lenguaje islámico para unos edificios conceptualmente cristianos como palacios o iglesias, el lenguaje que emplean los mudéjares para sus propias estelas funerarias está tomado del arte cristiano contemporáneo”, añade Jiménez.
(Fuente: León Noticias / E. Rodríguez)

11 de diciembre de 2011

La villa romana de San Pedro del Arroyo (Ávila) deja al descubierto nuevos hallazgos

El secreto mejor guardado de El Vergel, la finca de 15.000 hectáreas donde se encuentran estos restos, podría ser no solo una casa palaciega de un alto mandatario o un rico comerciante romano sino, incluso, toda una ciudad.
Cuando en el año 2005 comenzaron las obras de ampliación del cementerio de San Pedro del Arroyo (Ávila) aparecieron unos restos que dejaron al descubierto algo que permanecía oculto desde hacía mucho, mucho tiempo… Tanto como desde los siglos III-IV después de Cristo. Restos de muros, vasijas, conducciones, dependencias y, sobre todo, mosaicos, numerosos mosaicos, algunos en perfectas condiciones, que han llevado a los arqueólogos a asegurar que en esta zona se encuentra uno de los mayores tesoros de la provincia de Ávila.
La villa romana podría ocultar una ciudad entera de época romana.
Lo mejor es que la villa romana de San Pedro del Arroyo continúa arrojando sorpresas. Hasta el punto de que el secreto mejor guardado de El Vergel, la finca de 15.000 hectáreas donde se encuentran estos restos, podría ser no solo una casa palaciega de un alto mandatario o un rico comerciante romano sino, incluso, toda una ciudad.
Lo que está claro, según los investigadores, es que se trata de un gran asentamiento de época romana que podría compararse, en importancia, con el yacimiento de La Olmeda (Palencia) y con el de Almenara-Puras (Valladolid). Así ha quedado demostrado en la novena fase de excavaciones que se ha llevado a cabo, en la que han quedado al descubierto nuevos mosaicos y más dependencias.
La Diputación de Ávila ha invertido hasta la fecha en torno a 400.000 euros en las diferentes campañas de excavaciones y tiene pendiente elaborar un plan director. Además, sigue a la espera de recibir apoyo de la Junta, a la que lleva años dirigiéndose para solicitar ayuda económica que dé a este yacimiento la importancia que se merece.
La particularidad de los trabajos que se desarrollan es que no son visitables y tampoco están al descubierto. El máximo cuidado con el que se trabaja hace que los arqueólogos, dirigidos por Rosalía Serrano, del Estudio de Arqueología Foramen, intervengan, excaven, descubran, estudien, limpien, consoliden y vuelvan a tapar con el mayor de los cuidados y las mejores condiciones de conservación.
Últimos descubrimientos
Los resultados de la novena fase de excavaciones en El Vergel, realizada este año, han sido muy positivos, pues se ha demostrado que la villa continúa en su extremo meridional, algo que hasta el momento no se había constatado. En concreto, se ha localizado un pasillo o corredor al que se abren varias dependencias y que parece encontrar su límite en el espacio funerario de época visigoda y medieval que aquí también se halló en anteriores campañas. También, se han encontrado desagües o canalizaciones relacionadas con el área occidental de la vivienda y se ha continuado exhumando el área de inhumaciones.
Detalle de uno de los mosaicos desenterrados en San Pedro
del Arroyo (Ávila).
En esta ocasión, también ha quedado al descubierto un nuevo mosaico figurado, del que apenas se conserva la mitad, aunque puede distinguirse en él una cabeza de un león en situación de parada, mientras que las demás teselas recrean motivos geométricos muy bien conservados.
Desde que la Diputación adquiriera El Vergel, por 24.000 euros, se han excavado unos 2.000 metros cuadrados que han ido sacando a la luz una gran mansión en la que se distinguen, entre otras dependencias, un patio central, dos pasillos de 15 metros de largo, una decena de mosaicos y hasta nueve habitaciones, una de las cuales conserva un espectacular mosaico de unos 100 metros cuadrados que representa el mito de Meleagro.
En las demás salas sobresale una decoración geométrica con motivos de sogueados, entrelazados que forman esvásticas y motivos florales, y ajedrezados realizados con teselas de color rosa, blanco, rojo y negro. También, los trabajos que se realizan en la zona colindante al cementerio de San Pedro del Arroyo han permitido descubrir enterramientos visigodos y de la Alta Edad Media.
El más llamativo
Entre las escenas mitológicas, destaca el del mito de Meleagro y el jabalí Calidón, uno de los primeros mosaicos que apareció. Representa al animal acuciado por dos perros y que se abalanza sobre Meleagro, mientras este se prepara para asestarle el golpe mortal. Delante del héroe, aparece la cazadora Atalanta y, a la derecha de la composición, en un plano secundario, dos figuras que podrían representar a la diosa Diana, con un arco cruzado a la espalda, y un Cupido.
A los pies del animal, se distingue una lanza caída del héroe, a cuya espalda se encuentran dos compañeros de caza –quizás Cástor y Pólux-, mientras que delante de Meleagro aparece Atalanta, con su arco cruzado a la espalda y acompañada por una figura infantil.
Esta escena de la mitología está encuadrada por una cenefa de unos 30 centímetros de ancho y en las esquinas se encuentran unas cráteras que expanden roleos vegetales, entre cuyas volutas están representados pequeños animales, a la vez que cuatro pavos reales ejercen de línea divisoria.
¿Cómo se sabe todo eso? Pues, porque el mosaico es tan espectacular y está realizado con tanto detalle que hasta cuenta con una leyenda aclaratoria que especifica el mito al que hace alusión (Storia Meleagri), toda una joya de unos cien metros cuadrados y que ocuparía la estancia principal de la residencia.
El de Meleagro es, sin duda, el más espectacular de los mosaicos encontrados, aunque los tesoros desenterrados en El Vergel dan idea de la categoría de los propietarios de la villa, pues era todo un lujo solar las viviendas de esta forma. Puede, incluso, que los mosaicos de los suelos estuvieran acompañados por pinturas murales en las paredes de las habitaciones.
Sin embargo, aún queda mucho por descubrir, como por qué se abandonó la vivienda. Los trabajos han permitido conocer que estas dependencias tuvieron ‘okupas’, ya que en uno de los mosaicos descubiertos se aprecia el ennegrecimiento ocasionado por una hoguera, aunque los expertos sospechan que se debió, fundamentalmente, a la inestabilidad política y social ocasionada por la llegada de los bárbaros a la Península.
En marzo del año 2007, la entonces consejera de Cultura, Silvia Clemente, visitó el yacimiento y comprometió el apoyo del Gobierno regional al proyecto de consolidación y musealización y puesta en valor de la villa romana, con una inversión de “tres o cuatro millones de euros” para acometer un “proyecto global” en colaboración con la Diputación que permitiera “dinamizar turísticamente la comarca”.
Sin embargo, la villa romana de San Pedro del Arroyo sigue esperando. Asegura Rosalía Serrano que El Vergel es “un yacimiento único”, por sus características, pues en él se puede observar cómo la dominación romana adquiere, al final del Imperio, unas nuevas formas de vida y de explotación del entorno. En este aspecto, la villa de San Pedro resulta un caso paradigmático que merece la pena continuar investigando.
(Fuente: El Norte de Castilla / Ical)

13 de febrero de 2011

La puesta en valor del yacimiento de "El Vergel" en Ávila necesita la ayuda del Gobierno

La Diputación de Ávila solicitará la colaboración del Gobierno para sacar adelante el proyecto que sirva para poner en valor la villa romana (s. III-IV) que desde 2005 se excava en la localidad de San Pedro del Arroyo, donde también han aparecido tumbas de la época visigoda o de la Alta Edad Media.
Así lo ha dado a conocer el presidente de la institución provincial, Agustín González, dos meses y medio después de que, tras la visita a los trabajos correspondientes a la octava fase de estas excavaciones, tendiera la mano a la Junta para impulsar un plan director para actuar en la zona.
En la villa hay nueve mosaicos de gran valor artístico.
Tras destinar 350.000 euros a las ocho fases que han tenido estas excavaciones, la Diputación abulense demanda la colaboración de los gobiernos central y autonómico, con el objetivo de realizar un "proyecto global sobre lo encontrado".
Según ha dicho Agustín González, en la actualidad ya está en proceso de redacción el plan director que será presentado a las instituciones, aunque ha vaticinado que no estará listo antes del próximo verano.
"La Diputación sigue interesada en el proyecto global", ha asegurado el presidente de la institución provincial, quien ha recordado que existe una partida presupuestaria que permitirá en 2011 seguir actuando en la zona.
El yacimiento "El Vergel" se ubica junto al Cementerio Municipal de San Pedro del Arroyo, localidad situada a 25 kilómetros al oeste de la capital, donde fue descubierta en 2005 una villa romana de grandes dimensiones en una finca de 1,5 hectáreas, adquirida en 24.000 euros por la Diputación.
En los cerca de 2.000 metros cuadrados excavados en esta villa romana de patio central, se han encontrado dos pasillos de 15 metros de largo, nueve mosaicos y ocho habitaciones, una de las cuales alberga el espectacular mosaico de Meleagro, cuyas dimensiones se sitúan en torno a los 100 metros cuadrados.
El yacimiento incluye un cementerio visigodo.
En el resto destaca la decoración geométrica con motivos de sogueados, entrelazados que forman esvásticas, además de motivos florales o ajedrezados realizados con teselas de color rosa, blanco, rojo y negro.
Junto a los hallazgos vinculados directamente con la villa romana, los trabajos realizados también han sacado a la luz un cementerio visigodo o de la Alta Edad Media, en el que se aprecian decenas de sarcófagos de granito con ajuares y algunos restos.
Durante una visita efectuada en su día a las excavaciones, la entonces consejera de Cultura de la Junta, Silvia Clemente, hizo referencia a inversiones que cifró en torno a los cuatro millones de euros.
(Fuente: EFE)

26 de noviembre de 2010

Arqueología: Dos nuevos mosaicos y un cementerio visigodo salen a luz en la villa romana de San Pedro del Arroyo (Ávila)

Dos nuevos mosaicos en otras tantas habitaciones e, incluso, un cementerio visigodo o de la Alta Edad Media ha sido el resultado de la octava fase de excavaciones en la villa romana abulense de San Pedro del Arroyo, para la que la Diputación ha vuelto a solicitar ayuda a la Junta de Castilla y León, con el objetivo de ponerla en valor.

La hasta ahora última fase de las excavaciones se ha centrado en una superficie de 250 metros cuadrados –de los 2.000 por los que se extienden estos restos- y ha contado con un presupuesto de 50.000 euros, según detalló, en una visita a los trabajos que se están realizando, el presidente de la Diputación de Ávila, Agustín González.

Dos nuevas habitaciones con suelo de mosaico

Así, las excavaciones llevadas a cabo este año han permitido desenterrar dos nuevas habitaciones con suelo de mosaico correspondientes a la parte noble de la villa, de la que ya se han destapado nueve estancias.
Mosaicos aparecidos en los últimos trabajos.

El suelo de estas nuevas dependencias está cubierto por un mosaico geométrico “muy bien conservado”, según los arqueólogos, a pesar de los daños que presentan por el desgaste que tuvo en la antigüedad, el paso de la reja del arado y también por la aparición de tumbas sobre la villa, datadas en época visigoda o en la Alta Edad Media, teniendo en cuenta, además, que el terreno se encuentra tras una iglesia y un cementerio.

Así, se han encontrado sarcófagos de granito “espectaculares” en los que han aparecido, en algunos casos, ajuares de valor con piezas de plata y de ámbar, así como hebillas de cobre.
Muchas de las tumbas fueron saqueadas y reutilizadas y en los trabajos se han hallado, además, los restos de unos muros “formados por grandes bloques pétreos”. Incluso, hay algunas cupas como las que aparecen embutidas en la Muralla de Ávila y que podrían corresponder a una ermita.

En cuanto a las salas excavadas ahora, predomina en ellas una decoración geométrica, con motivos de sogueados entrelazados que forman esvásticas, además de motivos florales o ajedrezados realizados con teselas de color rosa, blanco, rojo y negro, según explicó la directora de la excavación, Rosalía Serrano, incidiendo en que en una de las dos estancias se han encontrado los efectos de una hoguera sobre uno de los mosaicos, lo que indica que la villa fue ocupada después de ser abandonada.

En este sentido, Rosalía Serrano recordó la riqueza de los propietarios de la villa, ya que era “un lujo” solar las viviendas con mosaicos, que, además, pudieron ir acompañados por pinturas murales en las paredes.

  • Los arqueólogos que trabajan en esta excavación estudian también la disposición de la vivienda, de la que ya han salido a la luz nueve estancias –incluida la principal, en la que se encuentra el mosaico de más valor, que representa el mito de Meleagro-, así como dos pasillos de 15 metros de largo.

Y “aún queda mucho por excavar”, señaló la directora de los trabajos, subrayando que la finca, adquirida por la Diputación de Ávila por 24.000 euros, tiene una superficie de 1,5 hectáreas y que en ella ya se han desarrollado seis campañas de excavaciones.
Al respecto, también los estudios se centran en determinar, entre otros aspectos, por qué se abandonó la vivienda, aunque pudo deberse, según las investigaciones, a la “inestabilidad política y social” ocasionada por el desembarco de los bárbaros en la península.

Plan director

Ante los descubrimientos que se están realizando en la villa romana de San Pedro del Arroyo, el presidente de la Diputación de Ávila ha “tendido la mano” a la Junta de Castilla y León para impulsar un plan director o un proyecto “definitivo” que permita recuperar esta villa romana de los siglos III-IV y en la que se trabaja desde hace cinco años, con el fin de “que se sepa que aquí hay un tesoro que merece la pena, como en otros rincones de la Comunidad”.

La inversión que, hasta ahora, se ha realizado en el denominado yacimiento de ‘El Vergel’ asciende a 350.000 euros, aunque para abordar una intervención que permita descubrir y poner en valor “todo lo hallado y lo que aún queda por descubrir” harían falta, según Agustín González, “cuatro millones” de euros, cifra a la que ya se refirió la anterior consejera de Cultura de la Junta, Silvia Clemente, en marzo de 2007, cuando visitó estas excavaciones y comprometió el apoyo del Gobierno autonómico para un proyecto de consolidación, musealización y puesta en valor de la villa.

De esta forma, también se conseguiría, según se dijo, llevar a cabo un proyecto para dinamizar “turísticamente” la comarca, como ya ha ocurrido en otros puntos de la región con restos similares, caso de Almenara-Puras, en Valladolid, o La Olmeda, en Palencia.

14 de noviembre de 2010

Descubierto un nuevo pasadizo en la catedral de Ávila

El pozo cercano a la puerta norte de la Catedral de Ávila escondía un secreto en su interior: un pasadizo del siglo XII similar al descubierto en el templo el pasado mes de febrero.
Vicente Aparicio muestra la entrada a la galería.

Según señala el administrador del templo, Vicente Aparicio, este túnel estaría relacionado con la leyenda de Jimeno y Madrona, dos enamorados de la baja Edad Media que utilizaban la galería para verse a escondidas.

Si el anterior pasadizo unía la Catedral con el Episcopio, se baraja la posibilidad de que este corredor conecte con el torreón que ahora forma parte del palacio de Los Velada, ya que la galería tiene dirección norte-oeste.



Galería bajo el agua



La Catedral, con un elevado nivel freático, cuenta con seis pozos descubiertos hasta el momento. El de la puerta norte tuvo brocal hasta 1927 y se mantuvo abierto en la exposición sobre Santa Teresa que se organizó en 1995.

La boca del pozo es de sillares y mana agua entre las rocas de su sustrato. “Existe la leyenda de que debajo de la Catedral hay una laguna, habrá que comprobarlo”, ha dicho Aparicio el sábado por la mañana, cuando se ha presentado el nuevo hallazgo.

En el interior se han encontrado cántaros y vasijas de cerámica y un caldero de zinc, lo que demuestra que esta agua se consumía. Pero la sorpresa saltó cuando se descubrió en su fondo un agujero, se introdujo una cámara fotográfica y se comprobó la existencia de una galería de 0,55 metros de alto y 0,65 de ancho. Tiene el suelo de losas irregulares y el fondo es dintelado, similar al pasadizo de la capilla de Los Veladas.



Historia de amor



Según la leyenda, Jimeno era un mozo enamorado de Madrona, que trabaja en el torreón de la plaza de la Catedral. Como sus padres impedían que ambos se vieran, el chico decidió tirarse a un pozo del templo y acabar con su vida, pero en su interior descubrió un túnel que le llevó hasta su amada.

La historia tiene un final trágico, ya que un familiar de Jimeno descubre el secreto y recorre la galería para dar muerte a la mujer. El torreón es del siglo XV, anterior por tanto al palacio de Los Velada que se construyó posteriormente al lado.


(Fuente: Ávila Digital)