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21 de octubre de 2019

Recuperan más de 100 ánforas expoliadas en Formentera

Son de época romana y fenicia y habían sido extraídas de forma ilegal por pescadores de Formentera. Hay doce personas investigadas.
Imagen de las ánforas recuperadas en Formentera. GUARDIA CIVIL
La Guardia Civil informó ayer sobre la recuperación de más de 100 piezas históricas que habían sido expoliadas de yacimientos subacuáticos de Formentera. En el operativo, un total de doce personas han sido investigadas por un supuesto delito de expolio del patrimonio histórico. Asimismo, se han registrado siete viviendas y once almacenes de pescadores en Formentera. Como resultado de la operación policial, las más de 100 ánforas han podido ser recuperadas, estando completas prácticamente unas 40.

Todas las piezas son de procedencia romana y fenicia y se podrían datar entre los siglos I y II A.C.

El Instituto armado explicó ayer que en el transcurso de la investigación los agentes constataron que las piezas recuperadas se habían expoliado del medio marino mediante la técnica de la pesca de arrastre.


REDES DE PESCA
Cuando los pescadores extraían una de las ánforas en las redes de pesca, en lugar de notificar el hallazgo a las autoridades, se apropiaban de estos restos y volvían a pasar reiteradamente las redes por el fondo hasta esquilmar el pecio submarino. Así, todo el material hallado ha sido extraído ilegalmente en aguas de Formentera.

Este servicio ha sido desarrollado por agentes pertenecientes al SEPRONA, que han contado con el apoyo de agentes pertenecientes al Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil de Mallorca e Ibiza, quienes están llevando a cabo la inspección del fondo marino en donde se hallaban los pecios.

Por otro lado, se ha contado con técnicos del Servicio del Patrimonio Histórico del Consell de Mallorca para la catalogación de las ánforas que serán trasladadas al Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera.

15 de marzo de 2016

Descubren nuevos restos humanos de la Edad del Bronce en el yacimiento de Cap de Barbaria II (Formentera)

Son los restos de un hombre que se han encontrado junto a los de una mujer,de entre 25 y 30 años, que fue enterrada vestida junto con sus collares y algunos objetos cerámicos. Ambos datan de hace 3.800 años.
Los investigadores trabajan con la hipótesis de que se tratara de una zona de enterramientos con ritos funerarios.
Hace un año el equipo de arqueólogos que trabaja en el yacimiento prehistórico de es Cap de Barbaria II dio a conocer a través de este periódico el hallazgo de los restos de una mujer,de entre 25 y 30 años, que fue enterrada vestida, junto con sus collares y algunos objetos cerámicos. Esos restos datan de hace 3.800 años y pertenecen a la Edad del Bronce.

Tras un año de investigación en laboratorio y en colaboración con distintas universidades nacionales y europeas, han podido certificar una hipótesis que ya manejaban en la pasada campaña y es que realmente en la cueva 127 de la Mola, como la denominan, no solo había una mujer sino también un hombre enterrado a su lado. Ese descubrimiento les permite seguir trabajando en esa cueva y en una galería más amplia en busca de más restos. La hipótesis es que podría tratarse de una zona de enterramientos con ritos funerarios, una suerte de necrópolis de la Edad de Bronce.

Los directores del proyecto son Pau Sureda, Edgar Camarós, Luis Teira y Marian Cueto y los organismos científicos que intervienen son la Universitat Pompeu Fabra, la Universidad de Tarragona, y la de Cantabria. El área de Patrimonio del Consell de Formentera facilita el alojamiento y la manutención a un equipo de 17 personas, y la misión cuenta con la colaboración del Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera y de varias firmas comerciales.

CONTINUAR EXCAVANDO EN "CAP DE BARBARIA II"
Pau Sureda explica que este año los trabajos de campo que están realizando se centran «en continuar la excavación del poblado prehistórico de Cap de Barbaria II», que llevan investigando desde 2012, y también están trabajando «en la museización de las estructuras allí presentes».

De forma paralela, siguen con las tareas de prospección y sondeo en cuevas, especialmente en la 127, situada en un acantilado de la Mola. Edgar Camarós anuncia que, tras un año de estudio de los restos que extrajeron de esa cueva, han llegado a la conclusión de que «no solamente hay una muerta sino que también hay un muerto, es decir tenemos dos individuos, un hombre y una mujer de aproximadamente la misma edad».

Camarós afirma que este hallazgo les abre la puerta a que «quizá haya más enterramientos en la cueva 127», donde están excavando en una sala más grande. Lo que no saben todavía es si esos dos individuos fueron enterrados al mismo tiempo o en periodos distintos. Camarós avanza que están ante «los primeros pobladores de Formentera» y ahora esperan los resultados de los estudios de ADN, que servirán para desvelar la procedencia de los primeros formenterenses.

(Fuente: Diario de Ibiza / Carmelo Convalia)

10 de noviembre de 2015

Localizados en aguas de Formentera un pecio romano y dos del siglo XVII

El pecio romano del S. III transportaba aceite procedente del sur de la Península. Las naves de los siglos XVII o XVIII estaban dotadas de cañones y una de ellas portaba materiales de construcción como cerámica y cristal. Los restos se incluirán en la carta arqueológica subacuática.
Uno de los arqueólogos con el cuello de un ánfora del S. III. FOTO: JAVIER RODRÍGUEZ
Los expertos del Institut Balear d´Estudis en Arqueologia Marítima (Ibeam) que están elaborando la carta arqueológica subacuática de Formentera han localizado ya tres pecios que corresponden a tres embarcaciones de distintas épocas. El presidente del instituto, Sebastià Munar, explicó que no pueden dar la localización de estos restos para evitar el expolio, teniendo en cuenta que este tipo de yacimientos han venido sufriendo, de forma sostenida en el tiempo, el robo de numerosos objetos de valor patrimonial.

En concreto han encontrado un barco de la época romana, del siglo III después de Cristo, cargado con ánforas que contenían aceite procedente del sur de la Península. Además han localizado un barco del siglo XVII o XVIII con una serie de cañones y otra nave de la misma época con material de construcción como cerámica y cristal. El equipo de arqueólogos del Ibeam, está formado por Javier Rodríguez y Enrique Aragón, que junto con el presidente de esta entidad firmaron ayer un convenio con el Consell Insular.

El presidente, Jaume Ferrer, explicó que se trata de un acuerdo que fija las bases de la acción concertada entre el Consell y el mencionado instituto para elaborar la carta arqueológica subacuática de Formentera.

CARTA ARQUEOLÓGICA SUBACUÁTICA
Ferrer recordó que en el Plan insular de gestión del Patrimonio cultural para 2015-2016 se incluye la elaboración de la carta arqueológica subacuática «como actuación prioritaria dentro de las intervenciones programadas». El Ibeam es una asociación sin ánimo de lucro que tiene como objetivos investigar, proteger y divulgar el patrimonio cultural marítimo de Balears.

El convenio suscrito tiene una duración de cinco años y en cada campaña (una por año) el Consell aportará 2.000 euros a los investigadores para que hagan frente a los gastos. Además, les facilitan el alojamiento. La consellera de Cultura, Susana Labrador, destacó la importancia de esta carta arqueológica: «Servirá para localizar y describir nuestro patrimonio marino, y así podremos hacer una gestión y protección del mismo».

COLABORACIONES
Sebastià Munar explicó que «la carta arqueológica pasará a ser del Consell, aunque su consulta estará restringida a expertos para evitar expolio ». El presidente del instituto destacó que la carta «es un documento vivo que siempre debe estar renovándose». En esa línea pidió la colaboración de la población, en especial de los pescadores y de los profesionales del mar, para que en caso de encontrar restos sumergidos avisen al área de Patrimonio del Consell o a los GEAS de la Guardia Civil para que lo puedan proteger.

El Ibeam tiene previsto organizar un curso por Internet para difundir la necesidad de protección del Patrimonio submarino. También realizará talleres entre los más jóvenes para concienciarlos sobre el valor del patrimonio sumergido. Asimismo, grabará un documental con los trabajos desarrollados para hacer la carta arqueológica.

Munar explicó que han iniciado «una campaña de crowfunding para poder sufragarlo». Además del Consell y los GEAS cuentan con la colaboración de Trasmapi, la Fundación Abel Matutes, Decathlon, Vellmarí, Marina de Formentera, Ibiza Fun Rent Car y Global Star Events.

1 de agosto de 2014

Nuevos hallazgos fechan en el siglo IV d.C. el castellum romano de Can Blai (Formentera)

El hallazgo de un muro que compartimenta una parte del yacimiento y la presencia de un resto de cerámica procedente del norte de África permiten determinar que esta construcción no data del siglo III sino del siglo IV después de Cristo.
Los trabajos de la Universidad de Niza se desarrollan  en Can Blai desde el día 2 de julio. Foto: DIARIO DE IBIZA.
La campaña de excavación arqueológica que está desarrollando estos días la Universidad de Niza-Sophia Antipolis, junto con el Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera en el castellum romano de Can Blai, cerca de es Caló, con la colaboración del Consell de Formentera, está siendo determinante para avanzar en el conocimiento y fijar la fecha exacta de la construcción de esta fortificación del bajo imperio romano.

El director del proyecto y catedrático de Historia Antigua y Arqueología de la mencionada universidad francesa, Ricardo González, avanzó ayer que el hallazgo de un muro que compartimenta una parte del yacimiento y la presencia de un resto de cerámica procedente del norte de África permiten determinar que esta construcción no data del siglo III sino del siglo IV después de Cristo.

Desde el pasado 2 de julio, el equipo de especialistas, en el que participan estudiantes de Historia de la Universidad de Niza y de otras universidades españolas, está trabajando en una de las mitades del yacimiento. El director de la excavación explica que el pasado año pudieron «tomar el pulso» a la estructura del castellum pero afirma que «esta campaña está siendo muy importante». Esta relevancia se basa en el mencionado hallazgo, que se produjo cuando comenzaron a levantar sucesivas capas de tierra hasta llegar al sustrato pedregoso: «Hemos descubierto el negativo de un muro que divide el yacimiento y que estaba sujeto con argamasa, esto significa que la superficie debería estar compartimentada en distintas estancias, en barracones probablemente».

Esa labor les ha permitido llegar hasta el suelo original y justamente en ese nivel han encontrado «un resto de cerámica que corresponde a un periodo posterior y que sitúa el yacimiento a finales del siglo III o principios del IV después de Cristo, por lo que podemos afirmar que este asentamiento es del siglo IV», subraya González.

UN AÑO MÁS DE TRABAJO
Ese trozo de cerámica, que puede parecer, en principio, de poca importancia, resulta clave para los investigadores ya que significa que tendrán «trabajo para un año más como mínimo». El motivo es que si han encontrado ese testimonio que ha dejado la historia puede haber más: «Por muy tenues que puedan parecer en principio esos restos son reales y resultan muy importantes para poder llegar a entender mucho mejor el yacimiento», subrayó González.

Este especialista concluye que la fortificación romana «estuvo ocupada y fue arrasada por la erosión pero también por la recuperación de piedras y losas durante la época islámica». González afirma que todos los indicios apuntan a que la puerta debía ser de doble arco construido «con piedras de cierta entidad», y que por ello no aparecen los cimientos de piedra de este único acceso cuya existencia fue demostrada durante la campaña que el mismo equipo detectó el pasado año tras hallar una tachuela metálica que formaba parte de la puerta.

EL EQUIPO 
La primeras excavaciones que se realizaron del ´castellum´ romano de Can Blai son de los años ochenta, cuando no se contaba con los mismos métodos de investigación ni las mismas perspectivas que ahora. Por eso Ricardo González señala que los nuevos métodos de investigación les han permitido la identificación de los suelos encontrados o la demostración de su posterior destrucción, que les permite afirmar que la fortificación fue ocupada. Pero además les abre la puerta a seguir excavando en las zonas que no se han tocado con la esperanza de encontrar vestigios que arrojen luz sobre la historia de este yacimiento. Ricardo González señala que el equipo de investigación ha seguido trabajando en el estudio arquitectónico con la recogida de restos de mortero para su posterior análisis en laboratorio. Durante todo el mes, el trabajo de campo se ha complementado con conferencias de especialistas que han permitido a los estudiantes profundizar en sus conocimientos.

(Fuente: Diario de Ibiza / Carmelo Convalia)

11 de junio de 2013

Luz sobre el pasado romano de Formentera

Un grupo de investigadores del MAEF y de la Universidad de Niza intentará arrojar luz sobre uno de los yacimientos de Formentera más desconocidos. Se trata del ´castellum´ romano de Can Blai, también conocido como de Can Pins.
Estado actual del "castellum" romano de Can Blai o Can Pins. Foto: Carmelo Convalia
El Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera (MAEF), junto con la Fundación de la Universidad de Niza Sophia Antipolis, llevarán a cabo entre el 8 y el 27 de julio la tercera excavación arqueológica del castellum romano de Can Blai (las dos primeras se realizaron por el MAEF en 1979 y 1980) con el objetivo de profundizar en su historia y en lo que significó durante la época del Bajo Imperio romano, entre los siglos II y IV después de Cristo.

Los responsables de la excavación son el director del MAEF, Jordi Fernández, y el profesor de Arqueología de la Universidad de Niza, Ricardo González Villaescusa, que cuenta con un prestigioso equipo de investigadores expertos en la época romana que intentarán responder a las preguntas que todavía sobrevuelan este vestigio de la historia de Formentera, del que se tiene muy poca información.

Esta fortificación, de tipo quadriburgium, era frecuente en ese periodo en el Mediterráneo. Se trata, en este caso, de un recinto cuadrangular, de pequeñas dimensiones, dotado de torres de ángulo que se levanta a escasa distancia del camí vell de la Mola y al que se accede a la altura del kilómetro 10 de la carretera principal de la isla. Precisamente al otro lado del camí vell se conservan los restos de una antigua cisterna romana, cuya función, con toda probabilidad, era proporcionar agua a los posibles ocupantes del castellum.

Fernández explica que cuando hace 30 años se realizaron las dos primeras campañas, quedaron pendientes determinados trabajos «por razones económicas», ya que el objetivo era ampliar el área de excavación exterior, así como la totalidad del interior de la estructura, por lo que se dejó abierta la investigación.

Añade el director del MAEF que Ricardo González Villaescusa, que ya excavó en Can Blai en 1980, le propuso la iniciativa al haber logrado la financiación mediante la fundación de dicha universidad y de un mecenazgo privado: ´Can Blai. Un fortín bajo imperial de vigilancia costera en el Mediterráneo Occidental´, que cuenta con el apoyo del área de Patrimonio del Consell de Formentera. Fernández resume la excavación como un trabajo para «sacarle todo el jugo al yacimiento de Can Blai».

Las incógnitas
González Villaescusa señaló por su parte que «se sabe muy poco» sobre esta fortificación y que se mantienen «dos grandes incógnitas» en torno a este yacimiento. «Una de ellas –detalló este experto– es la cronología, para ver si es algo de finales del siglo III, principios del IV, o de la época bizantina». El objetivo, agregó, es «definir claramente la fecha ya que la interpretación no es sería la misma».


El segundo interrogante científico que plantea el proyecto está relacionado con «saber si el yacimiento fue terminado o no y si entró en uso». Estas dudas se basan en referencias bibliográficas de dos autores que sustentan la teoría de que la estructura está incompleta «al faltar nueve metros de muro en uno de sus lados», precisó.

El catedrático reconoce que la excavación se realiza gracias a su vinculación profesional con la citada universidad francesa y a que siempre se ha sentido muy cercano a las excavaciones realizadas en las Pitiüses, en las que participó, hace años, dirigiendo varias de ellas. Admite que en Francia resulta más fácil conseguir financiación para este tipo de proyectos que en España, a pesar de que la situación económica también afecta a la investigación de las universidades galas.

El proyecto de Can Blai tendrá además una importante parte divulgativa con varias publicaciones y artículos en revistas especializadas. De hecho, está previsto que el MAEF edite una monografía junto al Consell de Formentera en castellano. La propia Universidad de Niza lo hará en francés, y también en una revista en inglés. Además, se editará un video de carácter divulgativo sobre el trabajo realizado. Durante el periodo en el que dure la excavación se organizarán alrededor de una docena de conferencias públicas a cargo de los expertos del equipo y de otras universidades que se celebrarán en la sala de actos del área de Cultura del Consell. Se contempla además abrir una página web sobre los detalles de la excavación y sus resultados.

(Fuente: Diario de Ibiza / Carmelo Convalia)