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8 de noviembre de 2018

Una iglesia visigoda bajo el santuario de Regla en Chipiona (Cädiz)

La cámara subterránea, de 15 metros de largo y 4,5 de ancho, se conserva bajo el actual monasterio y anexa a la actual iglesia, del siglo XX. Está cubierta con una gran bóveda de cañón con tres arcos de medio punto y fue construida en torno al siglo VII.
Hasta el momento se creía que el monasterio de Nuestra Señora de Regla tenía su origen en una fortaleza y una ermita donada en 1399 por Alonso Pérez de Guzmán.
El arqueólogo Antonio Ramos Millán ha visto la luz a través de una ventana. No ha sido literalmente sino, más bien, como “una metáfora cognitiva” con la que se ha asomado a una antigüedad desconocida del santuario de la Virgen de Regla, de Chipiona (Cádiz). El profesor del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada sostiene que el actual edificio esconde dos plantas de una iglesia visigoda del siglo VII que, posteriormente, fue reutilizada como castillo y mezquita almorávide, también desconocidos hasta ahora. El hallazgo destaca por su carácter “excepcional y singular”, a juicio de Ramos, tanto por la naturaleza del patrimonio descubierto como por su estado de conservación.

Hasta el momento se creía que el monasterio de Nuestra Señora de Regla tenía su origen en una fortaleza y una ermita donada en 1399 por Alonso Pérez de Guzmán. Pero Ramos y su equipo de arqueólogos rebaten esta datación oficial y retrotraen la antigüedad del inmueble a casi siete siglos antes, a partir del estudio de dos elementos arquitectónicos que estaban descontextualizados en el edificio: un ventanal con parteluz que se creía más moderno y una enigmática cámara subterránea cuya utilidad no estaba clara.

“Se sabía que eso estaba ahí, pero, siendo espacios conocidos nadie se percató de la trascendencia de lo que representaban”, explica el arqueólogo en referencia al hallazgo divulgado recientemente. Una vez conocida la hipótesis de Ramos, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía va a revisar el expediente de declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) del santuario —aún pendiente de publicación— para actualizarlo con los nuevos descubrimientos, según confirman desde la delegación provincial.

La cámara subterránea, de 15 metros de largo y 4,5 de ancho, se conserva bajo el actual monasterio y anexa a la actual iglesia, del siglo XX. Está cubierta con una gran bóveda de cañón con tres arcos de medio punto y fue construida en torno al siglo VII. En su interior conserva un pozo de agua junto a un arcosolio excavado en la pared, usado en las primeras iglesias como enterramiento de un mártir. “Su uso no era de cripta funeraria, sino de lugar de culto como herencia de las catacumbas de los primeros cristianos”, detalla el arqueólogo. Ramos sostiene que el espacio era la planta inferior de un edificio visigodo de dos niveles que tenía fines monacales.

El espacio era conocido de antaño por los monjes franciscanos que hoy habitan el edificio. “Se ha usado como bodega, como refugio o para esconder a la Virgen de Regla en la Guerra Civil. El hallazgo no es lo que estaba ahí sino lo que realmente es”, añade el investigador. Y lo mismo ha ocurrido con la ventana que dio inicio a su investigación, hace ahora diez años. El vano se compone de dos arcos de herradura apuntados y un parteluz y, hasta ahora, se ha considerado que el hueco era de origen mudéjar (arte hispano-musulmán desarrollado tras la Reconquista).

Sin embargo, Ramos considera que este hueco es muy anterior. El arqueólogo data su origen como una ventana de la planta superior del templo visigodo. Los mozárabes —cristianos que vivieron bajo dominación árabe— mantuvieron el uso cristiano del edificio, hasta que, a principios del siglo XII, los almorávides se hicieron con el control de Al-Andalus y deportaron a los cristianos del sur al Magreb. Después de este desalojo, el edificio se reconvirtió en un castillo o ribat de usos monásticos con una mezquita principal. Con el cambio, la ventana se redecoró al gusto almorávide, según la tesis de Ramos, sostenida también en su publicación De la memoria idrisiana y arqueológica del Ribat Al-Munastir almorávide de las mezquitas (Chipiona).

“Fue una ventana emblemática que permitió comprenderlo todo”, reconoce el arqueólogo. Sin embargo, su valor va más allá de la importancia que tuvo en la propia investigación. Su existencia corrobora la existencia del ribat que, pese a estar reconvertido de nuevo al culto católico, “se conserva en su práctica totalidad”, según Ramos. Para el experto, mención aparte merece la iglesia subterránea: “No se conocen criptas visigodas que se conserven en su integridad, caso destacado de una parte de la cripta de San Antolín, en la catedral de Palencia”.

Ahora este nuevo pasado rescatado será incorporado al futuro expediente BIC y, de momento, no está contemplado que pueda ser visitable a corto plazo. Pero el santuario de Regla aún guarda más secretos. “Aquí hay descubrimientos casi a diario”, explica el arqueólogo. Es lo que tiene indagar en un inmueble dedicado al culto y usos monacales de una y otra confesión desde hace más de 1.300 años. “La actual comunidad franciscana es heredera, por tanto, de toda esta tradición milenaria del monacato”, remacha Ramos.

10 de marzo de 2015

Nuevos hallazgos del Neolítico en la Sierra Sur de Jaén

Espeleólogos del Grupo de Exploraciones Subterráneas de Priego (GesPriego) han descubierto una nueva sima en el término municipal de Castillo de Locubín (Jaén) en cuyo interior, y en una primera exploración, han descubierto depositada en una repisa, una vasija cerámica en muy buen estado de conservación y numerosos restos cerámicos fraccionados, además de una serie de restos óseos humanos, entre ellos dos cráneos que los técnicos han datado en el Neolítico Antiguo.
Uno de los espeleólogos se adentra en la sima descubierta.
Si hace unas semanas el foco de atención arqueológico de Jaén estaba en Porcuna y en el descubrimiento de un anfiteatro romano, la mirada se desvía, ahora, hasta la Sierra Sur, donde se han hallado restos pertenecientes al Neolítico Antiguo.

Así lo anuncia el grupo de espeleología GesPriego, responsable del hallazgo mientras realizaba un proyecto en Castillo de Locubín, en colaboración con la Asociación de Estudios Culturales del municipio. Según ha podido saber este periódico se haya en el límite con Alcalá la Real, en el cerro La Camuña. 


En sus labores, los espeleólogos descubrieron una nueva sima sin explorar que, según uno de sus miembros, Raúl Montes, “está dando muchas satisfacciones”. La cavidad fue hallada el 4 de octubre del año pasado de forma fortuita, mientras se prospectaba la zona para localizar una segunda boca de una cueva que ya estaba en exploración. Según GesPriego, se trata de una sima a la que se accede a través de un pozo vertical de unos 15 metros.



UN PROYECTIL DE LA GUERRA CIVIL
Durante sus incursiones, se toparon con un proyectil de mortero perteneciente a la Guerra Civil que estaba sin detonar. Tenía 38 centímetros de largo por 12 de grosor y se dio parte para activar el protocolo de intervención policial para ser detonado. De la misma manera, en la primera exploración de la sima se descubrió, depositada en una repisa, una vasija cerámica en muy buen estado de conservación y numerosos restos cerámicos fraccionados, además de una serie de restos óseos humanos, entre ellos dos cráneos. 

Técnicos del Tedax se hicieron cargo del proyectil sin detonar.

Según GesPriego, los materiales cerámicos fueron cedidos a la Guardia Civil para su entrega al Museo Provincial de Jaén. A las semanas, la Delegación de Cultura puso el hallazgo en conocimiento de un grupo de arqueólogos de la Universidad de Granada, tal y como relata el grupo.

INTERVENCIÓN DE URGENCIA
Desde un principio, se valoró la importancia del descubrimiento y se planteó una intervención de urgencia, dirigida por Jesús Gámiz Caro, investigador del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Facultad de Filosofía y Letras de Granada. Todo hace indicar que el material pertenece al Neolítico Antiguo. Todavía está en fase de investigación, unas pesquisas en las que colaboraron arqueólogos de Alcalá.
(Fuente: Diario Jaén / Esperanza Calzado)

10 de octubre de 2014

Hallan en Lanteira (Granada) restos andalusíes de entre los siglos VIII y XI

Los sondeos realizados en la zona conocida como el Jarafí -junto al castillo del Barrio- han permitido localizar cuatro silos, una veintena de tumbas y restos de habitación cuya cronología se encuentra entre los siglos VIII y XI.
Las muestras recogidas en la terraza serán analizadas por el CSIC. FOTO: EUROPA PRESS
La comarca de Guadix no deja de sorprender en cuanto a restos de gran valor arqueológico. A la aparición del Teatro Romano Acci del siglo I en Guadix en el año 2008, se le ha unido un importante hallazgo en la localidad de Lanteira, de tan solo 550 habitantes y ubicada en el Marquesado del Zenete. 

UN BARRIO ANDALUSÍ
Las excavaciones impulsadas por el proyecto europeo Memola han sacado a la luz un antiguo barrio de la primera época andalusí, datado entre los siglos VIII y XI, con una terraza de cultivo donde ya se han localizado cuatro silos, una veintena de tumbas y restos de habitaciones.

VARIOS SONDEOS
El pasado mes de septiembre, la Universidad de Granada y la empresa Arqueoandalusí Arqueología y Patrimonio SL iniciaron la primera excavación en el Parque Nacional de Sierra Nevada, concretamente en el municipio de Lanteira. 


Según informó ayer la secretaría general de la UGR, desde entonces "se han realizado varios sondeos en las terrazas de cultivo que se crearon a partir del siglo XII en la zona conocida como el Jarafí, junto al castillo del Barrio, que han permitido localizar cuatro silos, una veintena de tumbas y restos de habitación cuya cronología se encuentra entre los siglos VIII y XI".

SEPULTURAS EXCAVADAS EN ROCA
Los trabajos de excavación han podido documentar el proceso de formación de una terraza de cultivo. Las muestras recogidas en esta terraza, junto con las que sean tomadas en los silos, serán analizadas por el laboratorio de Arqueobotánica del CSIC, socio del proyecto Memola. Con respecto a las tumbas, los individuos están enterrados según el rito islámico: colocados en posición decúbito lateral derecho, con la peculiaridad de que estas están excavadas sobre roca.

PROYECTO MEMOLA
El proyecto Memola está coordinado por el doctor José María Martín Civantos del Departamento de Historia Medieval y CCTTHH de la Universidad de Granada y cuenta con la participación de diez socios correspondientes a cinco países (Albania, España, Italia, Inglaterra e Irlanda) entre los que se encuentran importantes universidades europeas y empresas especializadas. El proyecto se desarrolla en cuatro áreas de estudio (Sierra Nevada, Colli Euganei, Monti di Trapani y Vjosa Valley) para analizar de manera interdisciplinar la configuración cultural de los paisajes mediterráneos.

Durante el mes de septiembre han acudido como voluntarios al lugar de las excavaciones estudiantes del Grado de Historia, del Grado de Arqueología y del Máster de Arqueología de la Universidad de Granada. Además está prevista la programación de visitas gratuitas guiadas para conocer el desarrollo de los trabajos arqueológicos. 

2 de junio de 2014

El hallazgo de nuevos restos obliga a parar las obras en la Universidad de Granada

Se trata de un camino empedrado que posiblemente estuvo en uso hasta el siglo XIX También se han encontrado restos de cerámica romana.
Restos del empedrado en la zanja abierta frente a Teología.
Los trabajos de remodelación en el campus universitario de Cartuja han sacado a la luz nuevos restos. Según explica uno de los arqueólogos que trabajan a pie de obra, Guillermo García Contreras, se trata de un posible camino empedrado, que pudo estar en uso hasta el siglo XIX, y que ha salido en una zanja abierta frente a la Facultad de Teología.

La aparición de estos restos la zona está siendo investigada mientras continúan las obras en otro punto, de tal manera que la obra no se retrasa mientras se garantiza la preservación de los restos.

RESTOS DE CERÁMICA ROMANA
Según García Contreras -que trabaja en el control de los hallazgos que se puedan realizar en estos meses con Santiago Moreno Pérez-, el posible camino se ha localizado tras abrir una zanja de unos 40 centímetros de ancho. "No hay estructura", adelanta el arqueólogo. Por otro lado, también se han hallado restos de cerámica, posiblemente de origen romano, frente a Ciencias de la Educación.

Los trabajos de remodelación del campus comenzaron a mediados del pasado mes de abril y está previsto que concluyan antes de fin de año. Ante la previsión de que se localizaran restos arqueológicos durante las obras -ya se localizaron, por ejemplo, en la última reforma de Ciencias de la Educación-, el pasado verano se realizaron catas previas con el fin de detectar posibles restos y facilitar la protección del patrimonio. Concretamente, se encontraron restos romanos, musulmana, medieval y moderna.

ALUMNOS DEL MÁSTER DE ARQUEOLOGÍA
Además de estos trabajos, un grupo de alumnos del Máster de Arqueología de la Universidad de Granada trabaja en el albercón grande y en la catalogación de las terrazas de cultivo que hay entre las facultades, dispuestas para aprovechar el desnivel del terreno entre los siglos XV y XVI. El trabajo sobre las terrazas servirá para analizar la evolución de los cultivos en la zona y para hacer un estudio histórico integral de ese periodo, explica García Contreras. Fueron los monjes cartujos -que construyeron el monasterio que, precisamente, da nombre a la zona- los que cambiaron la fisonomía del terreno que ahora ocupan las facultades.

12 de noviembre de 2013

Documentan la primera mina prehistórica del sur de la península en Baños de la Encina (Jaén)

La investigación, derivada de las excavaciones en el poblado argárico de Peñalosa, en Baños de la Encina (Jaén), ha detectado una explotación minera con todas sus fases durante la Edad de Bronce
Francisco Contreras junto a los alumnos del máster en Arqueología y Territorio de la Universidad de Granada (2011-12) en una visita a Peñalosa, en Baños de la Encina (Jaén). FOTO: UNIVERSIDAD DE GRANADA.
Muchos indicios apuntaban a la existencia de diferentes explotaciones mineras durante época prehistórica dentro del distrito de Linares-La Carolina sin embargo, no ha sido hasta el pasado verano, cuando use ha podido documentar una explotación completa de la Edad de Bronce. 

El Proyecto General de Investigación (PGI) de la Dirección General de Bienes Culturales de la Conserjería de Cultura de la Junta de Andalucía dirigido por Luis Arboledas, 'La minería romana en Sierra Morena oriental: formas de estructuración de un territorio a partir de la producción, consumo y distribución de metales', ha supuesto la documentación de la primera mina de esta época de todo el sur de la península ibérica.

Acceso a la mina. Foto. IDEAL

Los orígenes del proyecto se sitúan en 2003, ligados al proyecto de excavación del yacimiento metalúrgico argárico de Peñalosa, dirigido por Francisco Contreras Cortés, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Granada (UGR), tras el cual existía interés por conocer de dónde se extraía el bronce.

UN PEQUEÑO POZO
«Entonces se detectó un pequeño pozo en la mina de Doña Eva o de José Palacios que durante este proyecto se ha limpiado y excavado. De esta actuación, que contó con la colaboración del colectivo Proyecto Arrayanes, se ha podido documenta material cerámico de época prehistórica, que se suma a un martillo minero de grafito encontrado en la trinchera, que no da lugar a dudas» explica Luis Arboledas, director del PGI e investigador postdoctoral del Instituto de Historia del CSIC, quien ha agradecido al Ayuntamiento de Baños de la Encina -donde se localiza la mina- y al propietario de la finca, las facilidades dadas para acceder a la explotación.

HUELLAS DE UN PASADO PREHISTÓRICO
Las huellas de un pasado prehistórico que han seguido surgiendo a medida que se continuaba con la investigación pues en las trincheras y pozos se han detectado restos de utilización del fuego a seis metros de profundidad, «lo cual demuestra la complejidad técnica de esta mina»; elementos prehistóricos en las escombreras que demuestra una conexión directa con Peñalosa y Castillejos; e incluso restos de vasijas-hornos que indican que la primera transformación del mineral se hacía a pie de mina.

FINANCIACIÓN

«Lo interesante de esta investigación es poder documentar una mina prehistórica completa, en todas sus fases, y que fue reexplotada en época romana tras la batalla de Baecula, una vez pacificada esta región del Alto Guadalquivir a mediados del s. II a.C., época de la que se han datado diversos elementos cerámicos», subraya Arboledas, quien adelanta que lo ideal es seguir trabajando en la excavación de los pozos, así como en extensión, para favorecer su visita, aunque, reconoce que para ello será necesario contar con la financiación necesaria.

Mientras tanto, además de esta actuación, el equipo del PGI tiene previsto llevar a cabo en los próximos años varias prospecciones arqueometalúrgicas en otras zonas mineras del distrito minero Linares-La Carolina, así como la excavación del importante yacimiento minero y metalúrgico romano de Salas de Galiarda, en el término de Baños de la Encina.

(Fuente: Ideal / Irene Téllez)

8 de febrero de 2013

Vuelven las excavaciones al santuario íbero de Baza (Granada)

El próximo lunes comenzarán los primeros trabajos en la necrópolis de Cerro Santuario, paralizados desde el hallazgo de la Dama de Baza en 1971, a las que se sumarán otras en Cerro Largo, ambas en la Zona Arqueológica de Basti, en Baza (Granada).
Baldomero Álvarez y un compañero junto a la imagen de la dama de Baza
poco después de su descubrimiento en 1971.
Foto: F.P.
El próximo lunes día 11 comenzarán los primeros trabajos en la necrópolis de Cerro Santuario desde el hallazgo de la Dama de Baza en 1971, a las que se sumarán otras en Cerro Largo, ambas en la Zona Arqueológica de Basti. Serán labores de limpieza, acondicionamiento del terreno y protección de algunas estructuras significativas que se realizarán en el marco de un Programa de Fomento del Empleo Agrario (PFEA) que ha solicitado el Ayuntamiento de Baza.

Durante los próximos tres meses y con la supervisión del arqueólogo Alejando Caballero (que ha participado en otras excavaciones arqueológicas en la ciudad íbera de Basti), 60 peones agrícolas se dedicarán a realizar "unas primeras actuaciones de adecuación y conservación de los yacimientos arqueológicos para que, cuando consigamos líneas de financiación o subvención, tenerlo todo preparado para iniciar un nuevo proyecto que completará el proyecto museográfico del Centro de Interpretación de los Yacimientos Arqueológicos" ha explicado el alcalde de Baza, Pedro Fernández.

El regidor ha adelantado, además, que el Ayuntamiento ha preparado otras iniciativas de intervención en los yacimientos que están a la espera de recibir el visto bueno. Así ocurre con el taller de empleo Arqueobasti que daría continuidad a este PFEA y una actuación más completa para hacerlos visitables y que precisaría una inversión superior a los 250.000 euros, para la que se ha pedido financiación al Grupo de Desarrollo Rural del Altiplano. 


Alumnos del Máster en Arqueología de la Universidad de Granada
(2009-2010) que realizaron prácticas en el Santuario de Baza.

Foto: Universidad de Granada.
El arqueólogo Alejandro Caballero ha precisado en Cerro Santuario se realizará el tamizado (cribado) de las terreras acumuladas por las excavaciones de Francisco Presedo entre 1968 y 1971, mediante la extracción manual para evitar posibles alteraciones de los materiales a recuperar y de la propia topografía original del yacimiento. Ello se completará con la elaboración de una topografía precisa y reestudio de las estructuras documentadas por Presedo, con el fin de la correcta identificación de cada una de las estructuras funerarias recuperadas, para su posterior puesta en valor y visita.

En Cerro Cepero se limpiarán manualmente la vegetación ha crecido desde la última excavación arqueológica y tratamiento mediante herbicidas de toda la zona de trabajo y se retiraría la tierra acumulada hasta llegar a los niveles originales de excavación de la última campaña de actuación en el yacimiento. Ello se completaría con la recogida y clasificación de material disgregado de origen arqueológico y la consolidación mediante morteros de reposición, resinas, consolidantes y otros métodos al uso, según las características de cada área de trabajo, especialmente de las estructuras de muros y niveles de suelos de ocupación recuperados.

Tanto en la necrópolis como en Cerro Cepero se adoptarán medidas de protección y vallado para proteger las zonas de interés y dejarlas consolidadas para futuros procesos de excavación.