google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Resultados de la búsqueda de Ercávica
Mostrando las entradas para la consulta Ercávica ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Ercávica ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

14 de agosto de 2023

Castilla La Mancha aporta 268 000 euros para rehabilitar el yacimiento de Ercávica (Cuenca)

El Gobierno de Castilla-La Mancha quiere rehabilitar el yacimiento de Ercávica en Cañaveruelas, ya que es un sitio arqueológico de gran importancia histórica ubicado en la provincia de Cuenca. Se trata de los restos de una antigua ciudad romana que existió en la zona y que ofrece valiosas pistas sobre la vida y la organización urbana en la Hispania romana. Los restos arqueológicos encontrados en Ercávica arrojan luz sobre la vida cotidiana, las costumbres, la arquitectura y la organización social de la época. Además, el yacimiento proporciona valiosa información sobre cómo las ciudades romanas se establecían y crecían en nuevas áreas de la provincia
Trabajos de rehabilitación de elementos del yacimiento conquense de Ercávica / Europa Press Photo

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha hecho una inversión de más de 268 000 euros que se dirige hacia la consolidación del yacimiento arqueológico de Ercávica, situado en la localidad de Cañaveruelas, en la provincia de Cuenca.

El proyecto, fundamentado en los registros gráficos obtenidos durante las excavaciones del yacimiento, se centra en la recuperación de elementos colapsados. Además, se realiza la consolidación y fijación de los restos de enlucidos de yeso que se encuentran en su estado original mediante el uso de morteros de inyección y ‘consolidantes’ polivinilos, acrílicos o derivados del silicato de etilo, tras realizar pruebas previas.

Según ha comunicado el Gobierno regional, entre las acciones programadas también se encuentran la consolidación de las estructuras de mampostería mediante morteros de cal y arena, la reparación de elementos estructurales dañados y la reposición de hiladas en zonas donde se han perdido, afectando los muros originales. El Gobierno de Castilla-La Mancha mantiene así su compromiso con los yacimientos arqueológicos.

El consejero de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno regional, Amador Pastor, ha recordado que este proyecto “forma parte de las 21 obras que actualmente se están desarrollando en diversos yacimientos arqueológicos de la región, con una inversión total estimada de 5,7 millones de euros”.

Ercávica, Ciudad Romana Fundada “Ex Novo”
Ercávica, antigua ciudad romana de categoría municipal, yace en Cañaveruelas, cerca del embalse de Buendía, en la provincia de Cuenca.

La primera mención histórica de Ercávica se remonta a la conquista romana de Hispania, cuando los ercavicenses se rindieron tras el asedio del pretor Tiberio Sempronio Graco en el año 179 a.C.

Ercávica fue erigida como una ciudad fundada “ex novo”, destacando sus características romanas en su trazado urbano regular, calles ortogonales y edificios públicos y privados propios de una urbe romana.

La fecha exacta de su fundación es incierta, pero se cree que ocurrió en el siglo I a.C. La ciudad recibió el estatus de municipio con Augusto, tras gozar del derecho latino antiguo.

Su período de apogeo durante el alto imperial precedió a un declive gradual, siguiendo los patrones de cambio y crisis que afectaron a las ciudades del Imperio romano. A medida que su economía y sociedad se debilitaban, la ciudad sufrió un despoblamiento progresivo, llevando a su abandono en el siglo V d.C.
(Fuente: Lanza Digital)

3 de julio de 2025

El CSIC retoma las excavaciones en el Monasterio Servitano de Cuenca

Los trabajos permitirán investigar el impacto del monasterio en el entorno de la antigua ciudad de Ercávica (en Cañaveruelas -Cuenca-) y su papel como posible sede episcopal.

Durante las primeras semanas de julio dará comienzo una nueva campaña de excavación arqueológica en el llamado Monasterio Servitano, en el municipio de Cañaveruelas (Cuenca). Se trata de la primera intervención en el yacimiento tras más de veinticinco años de parón. La excavación estará dirigida por la investigadora del CSIC Pilar Diarte Blasco (Instituto de Historia, CCHS-CSIC), junto a los profesores Marta Pérez Polo y Manuel Castro Priego, ambos de la Universidad de Alcalá.

Los trabajos se centrarán en el análisis de las fases de ocupación de este importante complejo arquitectónico, ubicado en el suburbio de la antigua ciudad romana de Ercavica, emplazada en el Castro de Santaver. Esta ciudad, fundada ex novo en el siglo I a.C. y en su máximo esplendor entre los siglos I y II d.C., es uno de los principales yacimientos arqueológicos visitables de Castilla-La Mancha. Sin embargo, su historia posterior –especialmente los periodos visigodo e islámico– sigue siendo escasamente conocida.

La nueva campaña tiene como objetivo profundizar en este periodo tardoantiguo, centrándose en una zona del yacimiento que pudo haber albergado la sede episcopal de Ercavica, documentada por primera vez en el III Concilio de Toledo (589). El estudio de este espacio se plantea como clave para comprender la transición de la ciudad romana al poblamiento altomedieval y el papel del monasterio en la reorganización del paisaje social y religioso del interior peninsular.

Investigación de las ciudades tardoantiguas
Esta intervención forma parte de los proyectos de investigación SUBRECC y CONURBAN, ambos financiados por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y dirigidos por Pilar Diarte Blasco. Las excavaciones se integran en una línea de investigación centrada en los patrones de asentamiento y modos de vida en el entorno suburbano de las ciudades romanas y visigodas.

El equipo de trabajo estará compuesto por personal investigador del Instituto de Historia del CSIC, de la Universidad de Alcalá y por técnicos especializados de los Laboratorios de I+D de Arqueología del Instituto de Historia del CSIC. En las semanas previas al inicio de la excavación se ha llevado a cabo una revisión exhaustiva de los materiales procedentes de antiguas campañas, actualmente custodiados en el Museo de Cuenca.

La investigadora principal, Pilar Diarte Blasco, es contratada Ramón y Cajal en el Instituto de Historia del CSIC y especialista en arqueología del paisaje, con una sólida trayectoria en la investigación de contextos rurales y urbanos de la Antigüedad tardía y la Alta Edad Media. Su experiencia incluye trabajos de prospección, excavación y análisis de datos arqueológicos aplicados a la comprensión de la transformación del territorio en épocas de cambio político y social.
(Fuente: CSIC)

13 de noviembre de 2024

El ADN hallado en la necrópolis de Noheda podría desvelar el árbol genealógico de los vecinos de la zona

El arqueólogo Miguel Ángel Valero, responsable del yacimiento de Noheda, ha desvelado que van a iniciar un estudio para intentar, a través de restos de ADN de cuerpos hallados en la villa, sacar la recomposición filogenética de los orígenes de los vecinos de la Alcarria y la Serranía
Valero muestra el pie de una escultura de bronce hallado en las excavaciones.

El arqueólogo Miguel Ángel Valero, responsable del yacimiento de Noheda, ha presentado los nuevos descubrimientos en la villa romana de Noheda, entre ellos se encuentran un pie de una escultura de bronce, un collar de vidrio con materiales de Egipto y 29 tipos de mármol distintos llegados de muchos puntos del Mediterráneo. También ha desvelado que van a iniciar un estudio para intentar, a través de restos de ADN de cuerpos hallados en la villa, sacar la recomposición filogenética de los orígenes de los vecinos de la Alcarria y la Serranía.

La filogenética se basa en la comparación de genes equivalentes procedentes de diferentes especies para crear el árbol genealógico de esas especies y poder determinar cuál es el nivel de parentesco que hay entre ellas.

Valero ha desvelado los primeros resultados de las investigaciones arqueológicas del yacimiento de Noheda (Cuenca), promovidas por la Universidad de Castilla-La Mancha con financiación de la Consejería de Cultura, que han arrojado una catarata de hallazgos en forma de monedas, materiales constructivos, esculturas e incluso restos humanos.

La villa mide diez hectáreas, el equivalente a diez campos de fútbol y en estos momentos la excavación está trabajando en una zona de 4,75. Allí se ha hecho estudio interpretativo del georadar que, según ha explicado Valero, ha permitido identificar varios elementos que ayudan a comprender cómo era este lugar en el siglo IV.

Cápsula del tiempo
Valero ha subrayado que Noheda es «una cápsula del tiempo» que está aportando información valiosa de toda la parte occidental del Imperio Romano. Ahora mismo se está haciendo un estudio de cuánto costó la villa «y se nos están yendo los números», ha confesado Valero.

Se han ubicado las canteras que se usaron en su construcción y se están analizando los morteros que dan información sobre la composición morfológica de los arcos.

Los nuevos hallazgos confirman que en Noheda se encontraba el conjunto escultórico más grande de toda Hispania, con 576 fragmentos identificados. Entre los últimos hay un collar de pasta de vidrio procedente de Egipto y una pieza que ha podido documentar «que el polvo de mármol era uno de los más caros y la gente vendía las esculturas para venderlas».

Gracias a la excavación se ha documentado cómo era el zócalo de placas de mármol, un material que confirma el altísimo poder adquisitivo del dueño de la villa.

«Este hombre, a finales del siglo III y principios del IV en un Mediterráneo atestado de piratas, no solo tiene contactos para comprarlo y el permiso del emperador para adquirirlo».

Dentro del balneum, de casi mil metros cuadrados, se está haciendo un estudio de la decoración, en la que hay formas antropomorfas y 29 tipos de mármol.

Unas monedas que acotan el principio y el final del balneum
Resultado de las excavaciones también se ha encontrado la cloaca de las dos piscinas con las que contaba el complejo, una cubierta y otra sin cubrir, pero ambas con calefacción.

Valero ha explicado que estas cloacas se encuentran en buen estado de conservación y allí se han hallado seis monedas, con las que por primera vez se ha podido acotar el momento inicial y final de un balneum, «que fue reutilizado posteriormente en el siglo V y VI como lugar de hábitat y de enterramiento puntual».

Finalmente, en el salón cruciforme, del que apenas se ha excavado un 10% de sus 960 metros cuadrados, el más grande documentado de todo el imperio, ha aportado también mucha información. Su estratigrafía está casi intacta y está permitiendo identificar los procesos constructivos. Por ejemplo, se han identificado huellas de pie romano, con sus zapatillas con tachuelas.

En la zona donde se produjo el colapso del edificio se ha encontrado también un pie de bronce, procedente de la segunda escultura de este material que aparece en esta provincia. Valero ha recordado que el material también era reutilizado, por eso es tan raro que se pueda encontrar.

El Museo de Cuenca va a incluir esta pieza en un proyecto de analítica de esculturas del Ministerio de Cultura. Finalmente, se ha encontrado una pequeña necrópolis, con cuatro tumbas y nueve individuos.

Análisis del ADN
«Gracias al proyecto de investigación estamos haciendo una analítica de cuál era la vida de esta gente», ha explicado.

Así, estos restos están permitiendo investigar desde enfermedades pulmonares a parásitos, «porque tras la descomposición, debajo de las costillas podemos saber qué comieron, qué enfermedades tenían y estamos viendo la línea filogenética de cada uno de ellos y ver su procedencia».

Por ello, ha adelantado a los vecinos de la Alcarria y la Sierra con apellidos tradicionales como Arribas o Ballesteros que quizás sus orígenes están en Noheda «y nos han dado un proyecto de investigación que nos ayudará a poner un poco de luz en ellos».
Gestión conjunta de Segóbriga, Noheda y Ercávica

El vicepresidente primero del Gobierno regional, José Luis Martínez Guijarro, que ha asistido a esta presentación, ha subrayado que hay que aprovechar todos estos hallazgos desde el punto de vista turístico.

Desde que es visitable han pasado por Noheda 74.000 personas y el conjunto de los yacimientos, desde que se tienen controlados los tickets, asciende a 260.000.

Martínez Guijarro ha recordado que hay un acuerdo con la Diputación de Cuenca para la gestión de Segóbriga que se va a ampliar a Noheda y Ercávica a partir del 1 de enero.

Además, van a buscar un operador especializado para, a través de una gestión público- privada, sacarle el mayor partido a estos yacimientos, una idea que tienen también en mente para la gestión de espacios naturales.

Por su parte, el consejero de Educación, Cultura y Deporte, Amador Pastor, ha subrayado que esta es una muestra de que «los cuatro millones de euros que se han invertido en la investigación arqueológica están dando resultado y «sirven para poner el valor el rico patrimonio de nuestros yacimientos».
(Fuente: EnCLM)

8 de abril de 2012

Olvido y abandono del yacimiento romano de Carrascosa del Campo (Cuenca)

Se cumplen cinco años desde que la Dirección General de Patrimonio resolvió exponer el material encontrado en el Museo Arqueológico de Cuenca, realizar unas jornadas en la localidad conquense y colocar un panel informativo en la zona, sin haber resuelto todavía dichas promesas.
Estado del yacimiento junto a la autovía A-40.
Foto: Paloma Torrijos.

Las construcciones de la A-40, del AVE o de la tubería manchega han sacado a la luz en estos últimos años numerosos yacimientos paleolíticos y arqueológicos. Las obras del AVE a su paso por Fuentes dejaron al descubierto el patrimonio paleontológico de la provincia, referente mundial del Cretácico.

En el caso de la A-40, el trazado desde la capital hasta Tarancón para enlazar con la A-3, desveló que la zona era rica en yacimientos. A la altura de Carrascosa del Campo, Campos del Paraíso, las excavadoras descubrían un yacimiento ibérico con perduración hasta época del Imperio romano, que en la actualidad permanece escondido, ocultado bajo el asfalto de la autovía.

Probablemente muchos conquenses y turistas que utilizan la A-40 desconocen que dicha autovía tuvo que detenerse en su ejecución durante un mes allá por marzo de 2006, cuando se descubrió, junto al trazado y en el margen izquierdo en dirección a Tarancón a unos dos kilómetros de la población, un importante yacimiento datado entre los años 600 y 300 a.C, conocido como ‘Fuente de la gota’.

El hallazgo no era único, pero tenía interés
Un grupo de 20 personas se encargaba de retirar rápidamente los objetos de gran valor encontrados y almacenarlos, por temor de que fueran expoliados. Vasijas, tinajas, piedras de molino, indicaban que se trataba de un poblado de artesanos que trabajaban el barro y fundían los metales.

El yacimiento contaba con un barrio residencial, con viviendas y necrópolis, que albergaban aún restos óseos humanos. La buena conservación de lo hallado sorprendió en su momento al equipo arqueológico y técnicos de la Dirección General de Patrimonio que decidió en un principio el estudio de su planimetría, y la realización de fotos aéreas para determinar la importancia del yacimiento.

Las primeras apreciaciones determinaron que dicho hallazgo no era único, pero sí tenía interés. Sin embargo, Patrimonio decidió en primera instancia que los restos hallados serían sepultados para no interrumpir el desarrolló normal del trazado de la autovía, tal y como había ocurrido en otros yacimientos encontrados, caso del de Atalaya del Cañavate. Unos paneles informativos en el lugar y unas jornadas de arqueología a celebrar en Carrascosa del Campo recordarían la presencia del asentamiento romano.

Finalmente se acordó convertir el yacimiento en no visitable y pasar el trazado de la A-40 por encima, tal y como estaba previsto. La noticia aparecida en los medios de comunicación, aquel 12 de enero de 2007, fue la última conocida en torno al descubrimiento. Nada se sabe del panel informativo o de las jornadas arqueológicas a realizar en la localidad conquense. El material datado vendría a ser expuesto en el Museo Arqueológico de Cuenca, que para aquellas fechas contaba con un proyecto de remodelación y ampliación para albergar, entre otras piezas de la provincia, las halladas en dicho yacimiento.

La zona es rica en yacimientos, (Se encontraron otros de similares características durante la realización de las obras de canalización para trasvasar agua a Ciudad Real y Toledo desde el Trasvase Tajo-Segura, conocida como Tubería manchega), ya que era atravesada por una vía romana que iba desde Segóbriga a Ercávica, a un paso del complejo minero de lapis specularis de Olmedilla, y también por el paso de la vía trashumante desde Beteta a tierras del sur de la península.

Otro de los yacimientos, el Cerro de la Muela, excavado por la Universidad Guelph de Ontario (Cánada), fue un centro de varios gremios que usaron probablemente las conducciones de agua existentes y las calzadas romanas.

El carácter de urgencia de las obras de la A-40 sepultó definitivamente el yacimiento encontrado por azar y le sumió en el más absoluto de los olvidos. Tampoco lo prometido por la administración para compensar se cumplió y el hallazgo, patrimonio histórico de Cuenca, quedó definitivamente en el abandono.
(Fuente: Voces de Cuenca / J. López)

31 de julio de 2017

La ciudad perdida de Caraca resurge del olvido en Driebes (Guadalajara)

Desde el pasado 17 de julio los arqueólogos sacan a la luz estructuras de esta urbe romana, nudo importante de comunicaciones en la vía de Complutum a Segóbriga camino a Cartago Nova
El georadar desveló las estructuras urbanas de la ciudad romana que antes fue un oppidum carpetano. 
Desde el cerro de la Virgen de la Muela no se divisa ni un pueblo, ni una casa aislada, nada. Driebes, la localidad más cercana, se encuentra a unos seis kilómetros de carretil de piedras, polvo y matojos. En este paraje olvidado de Guadalajara hoy solo quedan en pie las ruinas de la antigua ermita que da nombre al lugar, en medio de un extenso campo de cereal recién cosechado. En otro tiempo, sin embargo, aquí se levantaba la ciudad de Caraca, una importante urbe de la Hispania romana a la que acudían las gentes del entorno para ir al mercado, al foro o al templo. La empinada cuesta que baja hasta el Tajo era entonces un transitado tramo de la calzada romana que conducía a Cartago Nova (Cartagena).

«Donde ahora pisamos debía de estar el foro», indica el arqueólogo Emilio Gamo, mientras muestra el plano con los resultados del georradar y drones que sirvieron en febrero para anunciar el descubrimiento de esta ciudad perdida que citaron Plutarco o Ptolomeo, equidistante de Complutum (Alcalá de Henares) y Segóbriga (Saelices, Cuenca), según el Anónimo de Rávena.

Se la había situado anteriormente en lugares como Almoguera o Tarancón, pero el hallazgo en 1945 de un tesorillo de plata de unos 14 kilos durante la construcción del canal de Estremera hizo sospechar de la existencia de un yacimiento en Driebes. Los profesores Jorge Sánchez-Lafuente y Juan Manuel Abascal defendieron en los años 80 que se trataba de la ciudad romana de Caraca, pero hasta ahora nunca se había excavado en este lugar.

El georradar reveló que ante la ermita se extendía antiguamente un espacio diáfano, rodeado por una columnata a modo de pórtico. De ratificarse la existencia allí de un foro, como estos datos sugieren, se habrá dado con la primera ciudad romana de la que se tiene constancia en la provincia de Guadalajara.

Las excavaciones que se están llevando a cabo desde el 17 de julio vienen a confirmar el diagnóstico al que llegaron los arqueólogos. «Empezamos a constatar estructuras y una serie de materiales que ratifican los resultados que dio el georradar en la campaña precedente», subraya Javier Fernández Ortea, coodirector del proyecto junto con Gamo.

En las dos catas abiertas, ya se aprecian con claridad algunos muros de antiguas edificaciones públicas romanas, aunque aún es pronto para poder identificarlas como parte del foro y para datar la época en que éste fue erigido, un dato clave para saber cuándo esta población fue promocionada jurídicamente como ciudad romana.

Hay una tercera cata señalada, en el cruce del cardo y el decumano, las dos coordenadas que vertebraban toda urbe romana. Allí el georradar indica que podría conservarse un empedrado con un sistema de alcantarillado. Si es así, servirá para verificar hasta qué nivel de desarrollo llegó Caraca.

Con estas primeras intervenciones quirúrgicas, el equipo interdisciplinar que dirigen Gamo Pazos y Fernández Ortea pretende registrar la estratigrafía de la ciudad y conocer así la evolución histórica de este lugar que se cree que estuvo habitado desde comienzos del primer milenio antes de Cristo y fue un «oppidum», un asentamiento carpetano antes de la romanización.


UNA CIUDAD DE 1.800 HABITANTES
La ciudad, de unas 8 hectáreas en el perímetro que creen que pudo estar amurallado y otras cuatro de zona anexa, se abastecía de agua a través de un acueducto de tres kilómetros del que quedan unos 130 metros, según han podido comprobar los arqueólogos en las proximidades del cerro de la Virgen de la Muela. Calculan que llevaba 1,3 litros por segundo, lo que les lleva a pensar en una población de entre 1.500 y 1.800 habitantes.

Bajo el sol de justicia que cae sobre el yacimiento, Javier Fernández comenta que en época romana el clima era más húmedo y había más vegetación. «Posiblemente era un lugar más habitable y había más densidad de población en esta zona hace 2.000 años que ahora», dice.

La ciudad contó con templos, que estarían ubicados bajo la actual ermita derruida, con posibles termas y con un macellum (mercado) donde acudían los campesinos y artesanos de los alrededores para comprar y vender. «Debió de ser una ciudad como Valeria o Ercávica», apunta Gamo haciendo referencia a dos yacimientos romanos de Cuenca.

El arqueólogo de la UNED explica que por su posición estratégica sobre la vera del Tajo y la presencia de atochas en la zona, creen que se dedicaba a la explotación del esparto, tan apreciado en la época por su uso para confeccionar cabos para la navegación o la minería, o para usos cotidianos (calzado, cestas...).

Caraca se destacó también por la exportación del lapis specularis o espejuelo, un yeso traslúcido y brillante que los romanos utilizaron en sus ventanas antes del vidrio. «Quizá el declive del uso del lapis specularis tuvo relación con el abandono de Caraca en el siglo II d.C.», sugiere el arqueólogo Saúl Martín.


UN CSI ARQUEOLÓGICO
Los peones que ayudan en la excavación acaban de encontrar un fragmento de interés y requieren el examen de Gamo, que explica: «Esto es como en CSI, investigamos cada pieza, cada detalle, solo que no es una escena de un crimen».

Excavar en un yacimiento virgen como el de Caraca permite estudiarlo desde cero, documentando de forma exhaustiva cada hallazgo, con el apoyo de modernos métodos como el sistema de información geográfica del Instituto Geográfico Nacional o los sistemas de información geocientífica del Instituto Geológico y Minero de España (IGME). El equipo multidisciplinar cuenta con la ayuda de especialistas en inscripciones latinas, expertos en gestión del patrimonio y especialistas del IGME, así como con la financiación de la Junta de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento de Driebes, la Asociación de Mujeres de Brea de Tajoy y la Asociación de Amigos del Museo de Guadalajara.

Los arqueólogos confían que Caraca arroje luz sobre un periodo histórico aún en parte desconocido. Es «otra tesela más en ese mosaico tan complejo de la romanización en el interior peninsular», subraya Fernández Ortea.

Hasta el 17 de agosto removerán la tierra en busca de cuanta información logren obtener, pero parte de Caraca siempre ha estado ahí, a la vista de cualquiera. En la construcción de la ermita de la Virgen de la Muela en el siglo XVI se reutilizaron fustes de columna que aún permanecen encajados en las paredes, uno incluso numerado con un cinco romano.

En las laderas del cerro, es fácil ver grandes piedras que formaron parte de edificios públicos de relevancia. Los agricultores las fueron arrojando a un lado cada vez que daban con alguna que les impedía arar el campo. No es ésa una buena tierra para cultivar. Allí donde antes se empedró una calle o se levantó una vivienda no crece igual el cereal.

El cerro de la Virgen de la Muela donde el pastor Mariano Vadillo jugaba solo en su niñez con aquellas piedras y trozos cerámicos de los que desconocía su origen, acapara ahora el interés de lugareños y curiosos, tanto que la Guardia Civil patrulla a menudo por los alrededores, no sea que una porción de la Hispania romana acabe olvidado en la vitrina de algún desaprensivo sin revelar sus secretos.


EL TESORO ESCONDIDO A FINALES DEL S. III a.C.
Durante la construcción del canal de Estremera en 1945 se descubrió en un talud del cerro de la Virgen de la Muela un tesorillo de plata de más de 13 kilos en forma de tortas, lingotes y fragmentos de adornos (torques, brazaletes, varillas, sortijas y fíbulas) que actualmente se expone en el Museo Arqueológico Nacional. Son piezas de cultura carpetana, datadas entre los siglos IV y III antes de Cristo o principios del II a.C. «El peso de las tortas, entre 448 y 455 gramos y sus particiones indican que utilizaban un sistema metrológio estandarizado, similar al de Cancho Roano», se indica en la vitrina que contiene las piezas halladas en Driebes. Los fragmentos completarían el valor de su peso en una transacción comercial. Las monedas constituyen solo una pequeña parte del tesoro y en su mayoría están partidas, pues se usaron como pequeños lingotes. Algunas proceden de Cartago y por su datación se ha podido fechar cuándo se ocultó el tesoro, ya que las más modernas fueron acuñadas a finales del siglo III a.C.

La pieza más relevante del tesoro es una fíbula que debió de ser emblema de un personaje de la aristocracia. Muestra un personaje con casco y torques en el pie y una escena simétrica de un felino que devora una cabeza humana en el puente. Ésta representaría a un jefe guerrero que al ser comido por el león se convierte en héroe. Cuando se descubrió, el arqueólogo Julián San Valero Aparisi la llamó «Fíbula de Hércules», creyendo que la imagen del puente representaba al héroe griego vestido con la piel del león de Nemea.

11 de diciembre de 2015

Las obras del agua destapan unas termas romanas en El Cañavate (Cuenca)

Unas obras de canalización de aguas en El Cañavate (Cuenca) han dejado al descubierto unas termas romanas de gran extensión y en buen estado de conservación que podrían pertenecer a lo que fue una villa, al igual que las encontradas en el yacimiento de Noheda, también en la provincia de Cuenca.
Las termas se han datado entre los siglos I y III d.C. FOTO: CARPETANIA INTEGRA
En declaraciones a Efe, Chema López, gerente de la empresa Carpetania Integra, encargada de los trabajos arqueológicos, ha explicado que los restos se hallaron hace unas tres semanas y desde entonces estudian con detalle el área encontrada.

De momento es una "pequeñísima" parte de lo que podrían representar estas termas, que datarían de entre el siglo I y III después de Cristo y estarían en un recinto que podría ser una villa.

Precisamente, ahí radica la importancia de este hallazgo arqueológico, que se sumaría a las encontradas en otra villa, la de Noheda, en el término municipal de Villar de Domingo García, según ha explicado a Efe el historiador Julián Torrecillas.

Ambas se encuentran en el recorrido de la vía que unía Saltigi (hoy Chinchilla), en la actual provincia de Albacete, hasta Bilbilis, el actual Calatayud, es decir, que unía el valle del Ebro y del Duero con el Sureste peninsular.


En la provincia de Cuenca hay otras termas de gran importancia histórica, como las de Valeria, Segóbriga o Ercávica, que eran públicas.

DIFERENTES ESTANCIAS
En este sentido, en los restos aparecidos se observan distintas partes de las clásicas termas romanas como una piscina de agua caliente, un baño de vapor o una piscina de aguas templadas, además de un sistema de calefacción de aire caliente por debajo del suelo, según los arqueólogos.

Junto a las termas, tan importantes para los romanos desde el punto de vista higiénico y social, se han encontrado cerramientos de las distintas estancias interiores, así como un pavimento de piedra caliza ortogonal trabajada y ensamblada en retícula, según la empresa de arqueología.

RESTOS CERÁMICOS Y ESTUCOS POLICROMADOS
Precisamente, el descubrimiento se ha producido durante las obras de abastecimiento de agua a los núcleos de población cercanos al acueducto Tajo-Segura, que promueve la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), donde también se han encontrado cerámicas de la época romana, restos de pavimento de piedra caliza y de estucado policromado y partes o formas de vajilla de la denominada cerámica común.


Se da la circunstancia que en el año 2007, con motivo de la construcción de la vía de alta capacidad de tráfico rodado A-40, se detectaron restos de otras termas de época similar.

La asociación cultural Sierra de El Cañavate se ha felicitado por este descubrimiento y ha confiado en que pueda relanzar a un pueblo que está "en el ocaso".

(Fuente: La Vanguardia / EFE)