google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Coria del Río
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14 de julio de 2025

Localizada una edificación de época romana altoimperial en Coria del Río (Sevilla)

Se han realizado tres sondeos que han permitido identificar distintos niveles de ocupación documentando un secuencia estratigráfica que alcanza el siglo I d.C.
Victoriano Cancelo, delegado de Cultura, Jacobo Vázquez, director de la actividad, y Modesto González, alcalde de Coria del Río.

El emblemático Cerro de San Juan de Coria del Río ha vuelto a demostrar la importancia que tuvo en el pasado con un nuevo hallazgo arqueológico. Esta vez ha sido durante una actividad promovida por el Ayuntamiento y dirigida por el arqueólogo Jacobo Vázquez, Decano del Colegio de Doctores y Licenciados de Filosofía y Letras de Sevilla y Huelva, que ha concluido con unos resultados altamente positivos y que abren nuevas perspectivas sobre la historia y la ocupación de este importante enclave estratégico a orillas del Guadalquivir.

Durante la intervención se han realizado tres sondeos que han permitido identificar distintos niveles de ocupación, destacando especialmente los hallazgos en el sondeo 2, donde se ha documentado una secuencia estratigráfica que alcanza el periodo romano imperial (siglo I d.C.). Entre los descubrimientos más relevantes destaca una fase de ocupación datada en época paleocristiana (siglo V d.C.), caracterizada por el hallazgo de un hogar o cocina exterior, con restos de combustión (carbones) y una cazuela tosca completa asociada, lo que apunta a un espacio utilizado para la preparación de alimentos. Esta fase ha sido datada gracias a la presencia de fragmentos de vajilla de sigillata africana y dos monedas aparecidas en una zanja de expolio que afectó a estructuras anteriores.

Precisamente, durante esta fase de ocupación tardía se ha registrado el expolio de una estructura edilicia anterior, de la que se conserva su cimentación con fábrica de fragmentos de materiales constructivos, y que se interpreta como los restos de una edificación de época romana altoimperial (siglo I-II d.C.), lo que confirma la ocupación temprana del cerro y su importancia en época romana.

El alcalde del municipio, Modesto González, ha indicado que “somos conscientes de la importancia que tuvo Coria del Río para diferentes civilizaciones que se asentaron en el sur de la península debido a su ubicación en el Guadalquivir, pero sigue siendo asombroso como no deja de sorprendernos cada vez que miramos un par de metros debajo del suelo que pisamos a diario. Continuaremos fomentando este tipo de actividades para que sigan saliendo a la luz las huellas que ha dejado la historia en nuestro municipio y que los corianos y corianas puedan verlo de cerca”.

El Sondeo 1 ha documentado una secuencia contemporánea de acumulación de escombros, mientras que el Sondeo 3 ha permitido recuperar un elemento de alto valor etnográfico: un pozo de captación de aguas fechado entre los siglos XVII y XVIII, construido en ladrillo y mortero de cal, y cubierto en los años 70 del siglo XX por una bóveda de ladrillo y cemento. Este pozo, ya visible en fotografías de los años 30 del siglo pasado, fue probablemente el principal punto de abastecimiento de aguas para este sector de Coria del Río. Mediante la introducción de una cámara, se ha constatado que conserva en buen estado una rosca que alcanza una profundidad de al menos 16,5 metros.

Estos hallazgos suponen un paso decisivo en la revalorización histórica y patrimonial del Cerro de San Juan, y refuerzan la necesidad de continuar con los estudios arqueológicos en la zona. La documentación de estructuras romanas de los siglos I-II d.C., las evidencias de ocupación y expolio durante el siglo V d.C., otorgan un alto valor científico y patrimonial a esta intervención, mientras que la recuperación del pozo no solo aporta una valiosa información sobre las infraestructuras tradicionales de abastecimiento, sino que conecta directamente con la memoria colectiva y la vida cotidiana de generaciones pasadas.

20 de mayo de 2025

Los arqueólogos retoman el trabajo en el Cerro de San Juan de Coria del Río (Sevilla)

Las excavaciones en esta localidad sevillana se centrarán en tres sondeos distribuidos a distintas alturas del cerro. Asimismo, se tratará de confirmar si la zona albergó parte de la antigua necrópolis romana de Caura.

El Ayuntamiento de Coria del Río ha reactivado la actividad arqueológica en el Cerro de San Juan, en una iniciativa que cuenta con la colaboración de la Universidad de Sevilla. Este proyecto pretende profundizar en el conocimiento histórico del municipio a través de nuevas catas arqueológicas.

El acto de apertura de esta nueva fase de excavaciones ha contado con la presencia del alcalde Modesto González y el delegado de Cultura, Victoriano Cancelo. También han acudido representantes de la Asociación Coriana para la Defensa del Patrimonio Histórico (ACODEPAHIS), agentes de la autoridad y el arqueólogo Jacobo Vázquez, quien dirige la excavación y ostenta además el cargo de Decano del Colegio de Doctores y Licenciados de Sevilla y Huelva.

Las excavaciones en esta localidad sevillana se centrarán en tres sondeos distribuidos a distintas alturas del cerro, con el objetivo de estudiar la secuencia de ocupación humana desde el Neolítico hasta la actualidad. Asimismo, los trabajos buscarán confirmar si la zona albergó en su día parte de la antigua necrópolis romana de Caura.

Con este proyecto, Coria del Río continúa apostando por la puesta en valor de su patrimonio histórico y la recuperación de su legado arqueológico, que abarca miles de años de historia.

1 de agosto de 2019

Documentan restos restos de un antiguo templo fenicio en Coria del Río (Sevilla)

Los elementos han sido descubiertos a sólo 20 centímetros del nivel del terreno y forman parte de un santuario urbano construido en el siglo VIII a.C.
La delegada de Cultura del Ayuntamiento, Conchi Renedo junto al arqueólogo Jesús Rodríguez. / M. G.
El alcalde de la localidad sevillana de Coria del Río, Modesto González (PA), ha constatado el descubrimiento, la pasada semana, de nuevos restos arqueológicos en el Cerro de San Juan de la localidad durante el transcurso de unas obras que la Delegación de Educación viene realizando en esta zona para abrir una vía de evacuación al Instituto de Educación Secundaria (IES) Caura.

Según ha informado el Consistorio en un comunicado, se trata de un hallazgo "que viene a seguir aportando elementos muy importantes al patrimonio histórico andaluz sobre la antigua Caura (Coria del Río), por tratarse de una de las obras más emblemáticas de su legado arqueológico". El templo fenicio al que se asocia tiene una gran significación cultural y es una pieza casi única en su género, añade.

El altar fenicio fue localizado en 1997 en el Cerro de San Juan de Coria, un santuario urbano construido por primera vez en el siglo VIII a.C., reconstruyéndose cuatro veces más y cuya última fase corresponde al siglo VI a.C.

Los restos arqueológicos que acaban de aparecer pertenecen a la misma época de los ya descubiertos en su día y que se confirmaron como un templo fenicio, "que ha venido incluso a reinterpretar el tesoro del Carambolo".

Las obras, para las que se buscarán otras alternativas, han quedado paralizadas. Los restos han aparecido casi a ras de tierra, a unos 20 centímetros.

"Es un descubrimiento que viene a ratificar la importancia del legado arqueológico de Coria del Río y del que aún queda mucho por explorar en esta zona alta del Cerro de San Juan, un patrimonio cultural que aporta esperanza y grandes expectativas para seguir descubriendo fragmentos de la interesante historia de nuestra localidad y que, al mismo tiempo, es un elemento local importante a poner en valor cuanto antes", ha comentado el edil coriano.

Además, ha añadido González, "tiene también un valor especial, y es que en los alrededores de Sevilla y la ribera del Guadalquivir no existen otros yacimientos sin construcciones sobre los mismos".

"En el caso de Coria del Río, sus habitantes, tras la época romana, se trasladaron a la parte baja del Cerro, quedando la parte superior libre de construcciones, motivo por el cual han venido apareciendo numerosos restos arqueológicos de forma continuada en las últimas décadas", concluye el regidor.

(Fuente: La Vanguardia)

21 de mayo de 2013

Astrofísicos y arqueólogos confirman que seis santuarios fenicios del sur peninsular rindieron culto a la diosa Astarté

Astrónomos del Instituto de Astrofísica de Canarias y arqueólogos de la Universidad de Sevilla han constatado que seis santuarios protohistóricos del sur de la Península presentan una misma orientación -hacia un acimut de 55 grados- lo que parece coincidir con la puesta de Venus y supone un posible indicio del culto a la diosa fenicia Astarté. 
Representación de la diosa fenicia Astarté
encontrada en el yacimiento de El Carambolo (Sevilla).
El estudio "Arqueología del cielo. Orientaciones astronómicas en edificios protohistóricos del sur de la Península Ibérica" ha sido realizado por el astrónomo César Esteban y el catedrático de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Sevilla José Luis Escacena, que han analizado seis santuarios.

  • El estudio se refiere en concreto a los yacimientos sevillanos de Coria del Río, El Carambolo, Satillo, Mesa de Setefilla , Tejada la Vieja (Huelva) y El Oral (Alicante). Es la primera investigación de este tipo que se realiza sobre edificios de la edad del Hierro Antiguo en este área geográfica.
El estudio se basa en la medida precisa de las orientaciones definidas por los edificios y el análisis del horizonte que les rodea, y que revela claros vínculos astronómicos, pues tampoco puede descartarse su posible relación con la salida y puesta del sol en los solsticios, lo que sugeriría además el culto al dios fenicio Baal, pareja masculina de Astarté.

César Esteban explica en una entrevista que los santuarios estudiados proceden de la época tartésica, que se extiende aproximadamente desde el mil hasta el 500 antes de Cristo, cuando se extendió en la mitad sur de la Península una cultura basada en los contactos entre la población autóctona de la zona y colonizadores fenicios.

Enclaves tartésicos de origen fenicio

Los fenicios fundaron Cádiz, la ciudad más antigua de Europa occidental, y otras colonias en el litoral atlántico y mediterráneo peninsular, aunque José Luis Escacena y otros arqueólogos piensan que también llegaron a establecerse en el interior y que incluso Sevilla y otros enclaves tartésicos pudieron realmente tener un origen fenicio.

Algunos yacimientos son muy conocidos, como el del Carambolo, situado en un cerro cerca del Guadalquivir, además del de Coria del Río y el Saltillo en Carmona, edificados entre el siglo IX y el VI antes de Cristo.

Para sorpresa de los investigadores, al estudiar los santuarios se encontraron con que estos tres compartían exactamente la misma orientación: hacia un acimut de 55 grados, y teniendo también en común dos de ellos altares con forma de piel de toro.

Para el arqueólogo José Luis Escacena, este altar podría estar relacionado con el culto al dios fenicio Baal, al que a veces se representa como un toro.

Posteriormente César Esteban midió la orientación de otro santuario al sur de Alicante, El Oral, que es de época ibérica -siglo V antes de Cristo- y que además de contar con un altar similar, también presenta la misma orientación de 55 grados.

Coincidencias

Estas coincidencias despertaron el interés de los investigadores por averiguar si había algún fenómeno astronómico relacionado con esta orientación, pues el que estos cuatro santuarios coincidan en esta cuestión sugiere que este hecho pudo ser un elemento esencial en el diseño y construcción de los templos.

Posteriormente los investigadores se percataron que el acimut de 55 grados podría coincidir, hacia el oeste, con la puesta de Venus en su posición más al sur, en coincidencia con los puntos extremos que alcanza este planeta en su ciclo de ocho años.

El astrónomo recuerda que los dioses principales del panteón fenicio son Baal y Astarté, y que mientras el primero es un dios masculino eminentemente solar, esta última es una deidad femenina identificada con Venus.

De hecho, según relatan los historiadores griegos y romanos de la antigüedad, en la costa sur de España había templos dedicados a una diosa relacionable con Astarté y con el citado planeta.

"En este contexto, merece recordarse que en el cerro de El Carambolo se encontró precisamente una estatua sedente dedicada a esta divinidad", explica César Esteban.

Los investigadores quieren proseguir el estudio de las orientaciones en otros yacimientos similares porque, precisa el astrónomo, la orientación astronómica, cuando presenta regularidades estadísticamente significativas, deja de ser algo subjetivo y es un hecho constatable que ayudan a conocer cómo las antiguas sociedades organizaban sus espacios sagrados, su calendario y festividades.

(Fuente: El DÍa / EFE / Ana Santana)

9 de noviembre de 2012

La "caja negra" de los fenicios

Se trata de un altar fenicio encontrado en Coria del Río (Sevilla) y que ha conservado restos biológicos durante 2.700 años. El altar ha revelado que los rituales fenicios efectuados por los tartesios en adoración al dios Baal incluían la incineración de vísceras de caprinos, empleando maderas de encinas, alcornoques, chaparros, olivos y jaras. Los especialistas buscan ADN de la grasa de las manos del constructor del altar.
La directora del Museo Arqueológico de Sevilla, Concepción San Martín
observa la pieza encontrada en Coria del Río.
Arqueólogos, biólogos, botánicos y restauradores del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) han extraído información de un altar fenicio del siglo VII antes de Cristo, hallado en Coria del Río (Sevilla), como si fuese "una caja negra" que ha conservado restos biológicos durante 2.700 años.

Los restos hallados en la tierra arcillosa prensada con la que se construyó este altar de 90 centímetros de largo por 60 de ancho y 45 de altura y casi media tonelada de peso ha revelado que los rituales fenicios efectuados por los tartesios incluían la incineración de vísceras de caprinos, empleando maderas de encinas, alcornoques, chaparros, olivos y jaras.

Del interior del altar se han extraído igualmente diversas muestras de polen y de cristales de oxalato, que producen algunas especies vegetales sometidas a estrés, restos de pino y encina y piedras que habían estado en el interior del intestino de una cabra.

Aún están por concluir la búsqueda de ADN de la grasa de las manos del constructor o constructores del altar, un rastreo del que no existe precedente y que se efectúa con ayuda de especialistas de la Universidad de Upsala (Suecia).


Sin monumentalidad, pero con información
El director general de Museos de Andalucía, Miguel Castellano, ha señalado que aunque el altar carezca de "monumentalidad, estética o belleza" es un hallazgo importante por la información que ha propiciado sobre los ritos al dios Baal y la información aportada sobre la cultura tartesia y fenicia.


De ahí que el equipo investigador que se ha hecho cargo de su investigación lo haya calificado de "caja negra" por la cantidad de información que contenía la tierra prensada de su interior, según ha explicado a los periodistas la restauradora de la pieza, Ana Bouzas.

La directora del Museo Arqueológico de Sevilla, Concepción Sanmartín, ha expresado la emoción que le produce esta pieza ahora restaurada y que se mostrará en el Arqueológico de Sevilla, en una nueva sala dedicada al Tesoro del Carambolo y la cultura tartésica.


Otros dos altares en la Península
Sanmartín ha asegurado que, en toda la Península, sólo existen otros dos altares similares, el del Carambolo y el de Cancho Roano (Zalamea de la Serena, Badajoz), y que el estudio de este de Coria ha permitido determinar que el sacrificio no se efectuaba en el altar, sino en una estancia apartada.

También que las vísceras y carne de animales se ofrecían ya asadas, probablemente en bandejas metálicas, ya que no se han hallado microcarbones, lo que elimina la posibilidad de combustión sobre el altar.

La tierra arcillosa prensada o adobe con la que fue construida tanto la base del altar como sus paredes era "tierra virgen", que el constructor extrajo a cierta profundidad, por lo que si se lograra extraer su ADN se podría obtener información sobre su procedencia, lo que, según Sanmartín, ayudaría a aclarar la relación entre fenicios procedentes de Oriente Próximo y población autóctona o tartesia.

Hallazgos como el de este altar demuestra, según Sanmartín, que los fenicios y la población autóctona convivían también en el interior de la Península y no solo en las costas, como se pensó durante años.

Tras cinco o seis generaciones de convivencia, como han demostrado otras investigaciones sobre cerámicas y orfebrería, Sanmartín ha señalado que quizás habría que hablar sólo de tartesios, por la integración de los fenicios.
(Fuente: EFE / El Mundo)