google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Gabriel Segura
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4 de diciembre de 2025

Elda ampliará las excavaciones para determinar el valor de los restos hallados en la calle San Francisco

La primera intervención arqueológica ha permitido sacar a la luz diversos restos como las cimentaciones de las capillas del Cristo y de la Virgen y la tercera entrada del refugio de la Guerra Civil.

El Ayuntamiento de Elda ampliará las excavaciones arqueológicas en las obras de reurbanización que, a través de la Concejalía de Espacio Público e Inversiones, se están realizando en el entorno de la iglesia de Santa Ana con el objetivo de determinar el valor de los restos hallados en la calle San Francisco.

Hay que recordar que desde el inicio de estos trabajos se está haciendo una intervención arqueológica que ha permitido sacar a la luz diversos restos en la calle La Iglesia y la calle Los Giles, como las cimentaciones de las capillas del Cristo y de la Virgen y la tercera entrada del refugio de la Guerra Civil.

Durante las prospecciones llevadas a cabo en la calle San Francisco, ya se acordó una primera ampliación de las excavaciones arqueológicas al aparecer restos que podrían corresponder a la cerca murada o al recinto fortificado que rodeaba la villa de Elda entre los siglos XVII y XIX.

En este sentido, el director de los trabajos arqueológicos que se están realizando en esta actuación, Gabriel Segura, ha propuesto una nueva ampliación de las excavaciones y de los estudios arqueológicos que el Ayuntamiento de Elda ha autorizado.

Los restos han sido descubiertos durante la excavación de la zanja del colector de agua pluviales que recorre toda la calle San Francisco. Se trata de la base de una serie de muros paralelos que cruzan dicha calle de manera perpendicular desde la fachada lateral de la iglesia de Santa Ana hasta la fachada de los Juzgados de Elda.

Los expertos barajan la posibilidad de que en este punto se hallara la Puerta del Sol o de San Francisco, hipótesis que ha llevado a acordar esta segunda ampliación de las excavaciones arqueológicas. El Ayuntamiento de Elda ha informado de esta decisión a los técnicos de la Conselleria de Cultura durante la visita realizada esta misma mañana a la zona de excavaciones.

Desde el Ayuntamiento se quiere indicar que, en el momento en el que se conozca el alcance de los hallazgos, se buscará la mejor solución técnica para que los vestigios sean puestos en valor y que sirvan para el conocimiento del patrimonio de la ciudad y permitan su divulgación e incorporación al relato patrimonial, turístico e histórico.

Reunión con Mosaico
Igualmente, hace unos días el alcalde de Elda, Rubén Alfaro, junto con el edil de Patrimonio Histórico, Iñaki Pérez; el arqueólogo que dirige la prospección, Gabriel Segura, y el arqueólogo municipal responsable de supervisar la intervención arqueológica, Juan Carlos Márquez, se reunieron con el presidente y representantes del colectivo Mosaico para informarles de las excavaciones y hallazgos realizados.

Durante el encuentro se compartieron las directrices de conservación de los restos, llegando a puntos de encuentro para el seguimiento de estas excavaciones y de futuras actuaciones en las que se tengan que poner en valor vestigios históricos de la ciudad.

Los trabajos arqueológicos efectuados serán compatibilizados, como se ha hecho hasta la fecha, con el normal desarrollo de las obras de reurbanización del entorno de la iglesia de Santa Ana para no interrumpirlas ni retrasar su finalización.

6 de noviembre de 2025

Las obras sacan a la luz una importante pieza arqueológica en Elda (Alicante)

Se trata de una pila de agua bendita que podría estar datada entre los años 1750 y 1850. Se encontraba a escasa profundidad junto a las actuales escalinatas situadas en la calle La Iglesia y ha sido depositada en el Museo Etnológico para su estudio. La pieza estaba desaparecida desde la Guerra Civil.

Los trabajos de reurbanización que se están llevando a cabo en el entorno de la Iglesia de Santa Ana, en la localidad alicantina de Elda, han sacado a la luz una pieza arqueológica del antiguo templo. En concreto, se trata de una pila benditera o pila de agua bendita que fue descubierta hace unas semanas durante el seguimiento arqueológico que se realiza a estas obras. El alcalde de Elda, Rubén Alfaro, ha explicado que «la pila se encontraba en la calle La Iglesia, a los pies de la escalinata de acceso a la puerta principal de la iglesia».

El regidor eldense ha presentado la pieza en un acto que ha tenido lugar en el Museo Etnológico y en el que también han estado presentes los concejales de Espacio Público e Inversiones, José Antonio Amat, y de Patrimonio Histórico, Iñaki Pérez, además del arqueólogo y cronista oficial de la ciudad, Gabriel Segura.

Rubén Alfaro ha afirmado que «a falta del estudio en profundidad de la pieza, dado que la intervención arqueológica continúa durante todo el desarrollo de las obras, los expertos nos indican que es lógico pensar que, por sus dimensiones, su decoración y su lugar de hallazgo estemos ante una de las pilas o la pila de agua bendita existentes en la entrada principal de la antigua iglesia de Santa Ana, destruida durante la Guerra Civil».

Por su parte, Gabriel Segura ha explicado que «la pieza, que podríamos datar entre mediados del siglo XVIII y mediados del siglo XIX, está conservada excepcionalmente bajo el asfalto, a escasos centímetros de la superficie, sin que nadie durante décadas tuviera o diera noticia de ella. Esta pila esta labrada en una sola pieza de piedra caliza, con unas dimensiones de 93,6 cm de diámetro y 49 cm de altura, ricamente ornamentada en el exterior con una decoración en la que, de forma alterna, cada uno de los gallones aparece decorado con muescas a modo de espigas de trigo».

En su interior, la pila presenta la lógica superficie cóncava para contener el agua, lisa y con un florón decorativo a modo de pétalos, también labrado en piedra, de cuyo centro sale un vástago metálico sobre que con toda probabilidad iría una cruz de madera o de piedra, no conservada. Por su forma cabe clasificarla como una pila fija, formada por tres partes: copa, fuste y base; de la cuales solo ha aparecido la copa, desconociendo el paradero del fuste y la base.

El arqueólogo ha destacado que «en su base conserva un gran orificio donde iría engastado el fuste circular, también de piedra y a modo de pequeña columna, que la mantendría en pie. Por tanto, la pieza cabe identificarla con una pila que contenía agua, previamente bendecida por un sacerdote, para que los fieles se persignaran a la entrada al templo. Este tipo de pilas benditeras por lo general son de tamaño medio, aunque algunas, como en el caso de esta de Elda, por su tamaño y decoración se asemejan más a auténticas pilas bautismales».

Dado que se trata de una pieza arqueológica cuyo hallazgo se ha producido en el contexto de una obra municipal en un espacio público, y en una intervención de seguimiento arqueológico autorizada por el Servicio Territorial de Cultura y Deporte, el destino de la pieza es incorporarse a los fondos museísticos municipales.

31 de enero de 2023

Las excavaciones en Caudete depararon numerosos hallazgos

Los arqueólogos Gabriel Segura y Daniel Azorín presentan las conclusiones de las últimas campañas de investigación desarrolladas en el castillo y El Real de Caudete, (Albacete) donde aparecieron monedas romanas y numerosas piezas cerámicas
Participantes en las excavaciones. - Foto: Ayuntamiento

La primera edición de las Jornadas de Estudios Locales de Caudete abordó recientemente la arqueología con una conferencia titulada Últimas intervenciones en el Patrimonio Arqueológico local: El Real y el Castillo de Caudete, impartida por los arqueólogos Gabriel Segura Herrero y Daniel Azorín Juan.

Para sorpresa del público que abarrotaba el Museo de Acuarela, Segura arrancó hablando de las excavaciones realizadas en 2020 en el Cerro de Santa Ana, dentro de las obras que el Ayuntamiento programó con trabajadores del Plan de Empleo de Zonas Rurales. Comentaba que tras los indicios de contar el cerro con un poblado íbero, el Ayuntamiento decidió contratar el seguimiento arqueológico. En una superficie de aproximadamente 10 metros cuadrados, la necesaria para realizar los alcorques y paso de conducciones de riego, aparecieron 268 fragmentos cerámicos que pueden asignarse parte de ellos a 18 unidades identificadas de platos, ánforas, cántaros cuencos. pertenecientes a cerámica romana-ibérica, cerámica itálica, todo ello cerámica de cocina que atestigua no solo el poblamiento sino que por sus características permite identificar que se trata de una población indígena, fechado en el siglo I a.C.

Sobre el yacimiento de El Real, de nuevo el Ayuntamiento contrata los servicios arqueológicos, con cargo íntegramente a las arcas municipales, como ocurriera con Santa Ana, para estudiar los restos visibles en una parcela sobre la que se proyectaba abrir zanjas para canalización eléctrica, colocación de farolas y vertido de zahorras y compactado de las mismas para acondicionar el espacio como aparcamiento.

Tras las excavaciones realizadas en la parcela, siguiendo los vestigios visibles, concluyen los arqueólogos que se trata del mismo poblado íbero-romano identificado por Mª Luz Pérez Amorós en 1992 a escasos metros del lugar, y que por la cronología del material arqueológico extraído se sitúa entre los S.II-IV d.C. Concretamente, la zona excavada está arrasada por actuaciones de desmonte de tierras realizadas en la década de los años 90, detectándose tan solo la primera hilada de parte de algunas construcciones relacionadas con la pars rustica.

En uno de los extremos, los restos atestiguan la presencia de un torcularium, o lo que es lo mismo, una almazara, o parte de ella, según mostró Segura, quien tiene el convencimiento de que queda por aflorar parte de la extensa Villa Romana que se localizaba en la zona. En total, cerca de 1.250 fragmentos aparecidos, entre los que destacan 5 monedas de bronce de Aureliano, Crispo y Constancio II.

Daniel Azorín, por su parte, se encargó de hablarnos de las dos últimas excavaciones realizadas en el Castillo. La dificultad de excavar sobre un arrasado Castillo empleado posteriormente como Cementerio y reconvertido en jardin parroquial hace que las labores arqueológicas sean mucho más pausadas, se eleven los restos arqueológicos aflorados y la identificación de estructuras o lectura del Castillo sea tarea compleja.

El objetivo desde 2020 fue la localización de la cuarta torre de la que se sabe contenía el Castillo, pero que faltaba por ubicar. Inicialmente, los trabajos de aquella excavación parecieron dar sus frutos al localizar restos de mampostería en la supuesta ubicación de la torre. En la excavación del año 2021, ampliando la fase anterior, se confirma la presencia de lo que podría ser la torre, al identificar una serie constructiva de muros de tapial con ordenación lógica, a pesar de aflorar restos de la fase en la que el uso fue el funerario, localizando el cadáver de una niña de 8 años aproximadamente, fallecida (según examen forense de H. Trespalacios) de las llamadas "fiebres de Malta".

La excavación de 2021, centrada en identificar al completo la morfología de la torre, irrumpe con alta presencia de enterramientos, unos en posición primaria, y otros revueltos, que complican la investigación arqueológica de la fortaleza al destruir estructuras en su día para la necesidad funeraria. Aparecen gran cantidad de restos cerámicos íberos y romanos, así como de epoca medieval, y loza del XIX, así como unos pendientes, un collar, un pequeño broche y unos botones (del ajuar o vestimenta de los difuntos exhumados), así como de dos piezas pétras que podrían datarse de época íbera por similitud a otras existentes.

Finalizaba el acto con la intervención del público en fase de ruegos y preguntas a los ponentes, y con la entrega de diplomas por parte del alcalde a los voluntarios que participaron en cada una de las campañas expuestas en la Conferencia.