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16 de abril de 2026

Hallan un dromedario en el yacimiento de San Esteban de Murcia

Los trabajos han permitido documentar trabajos de gran complejidad, con patios, estancias interiores y sofisticados sistemas de desagüe y saneamiento, entre otros elementos

  • Se trata de un hallazgo excepcional por su extrema rareza en la arqueología peninsular de época islámica. Antes de este descubrimiento, únicamente se habían documentado 14 elementos de dromedario en contextos islámicos del sur de la península ibérica, por lo que los restos de San Esteban elevan esta cifra a 17 elementos conocidos
  • El proyecto permitirá compatibilizar la conservación del yacimiento con la creación de una gran plaza en superficie y un centro de interpretación bajo cota, donde vecinos y visitantes podrán recorrer más de 60 edificaciones y 105 elementos arqueológicos de gran valor

El Yacimiento Arqueológico de San Esteban ya está ofreciendo resultados de su enorme valor histórico. Tras el primer mes de trabajos, los arqueólogos han documentado el primer resto de dromedario hallado en la ciudad de Murcia, un descubrimiento excepcional que confirma la relevancia del enclave y abre nuevas vías de investigación sobre la vida y la actividad del antiguo arrabal andalusí de la Arrixaca.

El alcalde de Murcia, José Ballesta, junto a la vicealcaldesa y concejal de Fomento y Patrimonio, Rebeca Pérez; el director general de Patrimonio, Patricio Sánchez; el director de la obra, Clemente López; y la jefa del servicio municipal de Arqueología, Carmen Martínez, han supervisado las labores que se están acometiendo con total normalidad y a buen ritmo.

Uno de los descubrimientos más relevantes de esta fase inicial se ha producido en el sondeo 65, donde se han identificado tres restos óseos pertenecientes a un dromedario: una falange proximal completa y dos falanges mediales completas, correspondientes a un único individuo.

Se trata de un hallazgo excepcional por su extrema rareza en la arqueología peninsular de época islámica. Antes de este descubrimiento, únicamente se habían documentado 14 elementos de dromedario en contextos islámicos del sur de la península ibérica, por lo que los restos de San Esteban elevan esta cifra a 17 elementos conocidos. Los restos se encuentran completos, en buen estado de conservación y sin marcas de corte visibles, lo que permite descartar su uso como alimento. El informe arqueológico apunta a que el dromedario fue utilizado principalmente como animal de transporte, vinculado al traslado de cargas y a la movilidad en la Murcia islámica.

Este hallazgo no solo confirma la presencia de este animal en la ciudad, sino que amplía el conocimiento sobre la vida económica, la movilidad y las redes de intercambio del arrabal andalusí, incorporando a San Esteban a un registro arqueológico extremadamente poco frecuente.

Una casa andalusí con sistemas de desagüe complejos y reformas sucesivas
Otro de los puntos clave de esta intervención se ha documentado en el sondeo 57, donde ha salido a la luz una vivienda andalusí con una compleja organización interna y sistemas de evacuación de agua poco habituales.

La casa presenta muros con doble técnica constructiva, con exterior de ladrillo e interior de tierra, un pozo, dos conducciones distintas de evacuación de agua y un pequeño albañal que desemboca en la calle H. Todo ello ofrece una imagen muy completa de cómo se estructuraba una vivienda del arrabal por dentro.

Uno de los aspectos más destacados es la identificación de dos desagües diferentes: uno vinculado al patio y otro más moderno que incorpora un atanor, una pieza cerámica de canalización que podría indicar la evacuación de agua desde una cota superior, posiblemente desde una planta alta o un nivel elevado de la vivienda.

La excavación también ha permitido detectar reformas en la distribución interior, especialmente en el zaguán, donde se ha localizado la huella de un tabique y una fosa de cimentación que evidencian una modificación posterior del espacio. Estos datos confirman que las viviendas no permanecían inalteradas, sino que se adaptaban a nuevas necesidades con el paso del tiempo.

El valor de este hallazgo reside en que no solo conserva muros, sino también elementos que permiten entender cómo se construían las casas, cómo se organizaban sus espacios, cómo se gestionaba el agua y cómo esas soluciones fueron evolucionando.

Una gran tinaja oculta
El sondeo 71 ha sacado a la luz otro de los hallazgos más singulares de esta fase: una gran tinaja oculta en el interior de una vivienda andalusí, concretamente en la casa 30. La tinaja apareció dentro de una alcoba situada junto a la sala norte, en un círculo excavado que funcionaba como espacio de ocultación. Este hallazgo no puede interpretarse como un elemento aislado, ya que está directamente vinculado a una transformación arquitectónica de la vivienda.

La investigación ha permitido documentar cómo esa alcoba pasó de una configuración anterior -probablemente con cierres laterales y calentador- a una fase posterior en la que se ejecutó un tabique corrido que cegó la parte central, creando el espacio destinado a ocultar la tinaja. El interés del hallazgo radica, por tanto, tanto en el recipiente como en la reorganización interior de la casa.

La apertura completa de la tinaja queda pendiente de autorización técnica y del visto bueno del restaurador, ya que antes debe garantizarse su correcta conservación. La previsión es que esta actuación pueda realizarse próximamente.

Otros hallazgos que completan la vida cotidiana del arrabal
Además de los grandes descubrimientos, los trabajos están sacando a la luz numerosos materiales y elementos que ayudan a completar la imagen del barrio andalusí:En el sondeo 57 se han localizado fragmentos de cuerda seca parcial del siglo XII, ataifores melados y restos de revestimientos con pintura roja, que refuerzan la cronología de la vivienda, construida en el siglo XII y ocupada en el XIII, con al menos dos reformas.

En la casa 35 se documenta un posible espacio de cocina, con cerámicas de cocina y una mancha de combustión.

Han aparecido anillos de pozo en distintos sondeos y, en el sondeo 78, un posible tabique de letrina, elementos que permiten reconstruir con mayor precisión la vida cotidiana y la funcionalidad de las viviendas.

Tecnología de última generación
Toda la intervención está siendo documentada mediante fotografía convencional y vuelos de dron, utilizados tanto para el registro general como para trabajos de fotogrametría, lo que mejora la precisión del estudio y la lectura espacial del yacimiento.

En varios sondeos, como el 57, 65, 66 y 75, ya se ha alcanzado el nivel arenoso, el estrato a partir del cual dejan de aparecer estructuras arqueológicas, lo que indica que en esas zonas se ha llegado a la cota final de excavación.

Un proyecto clave para la recuperación de San Esteban
El alcalde de Murcia, José Ballesta, ha explicado que "están teniendo lugar es los trabajos arqueológicos previos y absolutamente necesarios para asegurar la integridad de todos los hallazgos que aquí se están teniendo", quien ha añadido que "todo esto ha aparecido en esos trece sondeos que se están haciendo. Faltan todavía hasta llegar a los casi setenta que hay que hacer, pero el ritmo de la obra avanza según lo planificado".

Estos avances se enmarcan en el inicio de la recuperación y puesta en valor de uno de los conjuntos arqueológicos andalusíes más relevantes de Europa, con más de 10.400 metros cuadrados excavados del antiguo arrabal de la Arrixaca.

El proyecto, promovido por el Ayuntamiento de Murcia con la participación de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y la autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural, permitirá compatibilizar la conservación del yacimiento con la creación de una gran plaza en superficie y un centro de interpretación bajo cota, donde vecinos y visitantes podrán recorrer más de 60 edificaciones y 105 elementos arqueológicos de gran valor.

La recuperación de San Esteban se enmarca en la estrategia municipal destinada a proteger el patrimonio histórico y recuperar espacios emblemáticos de la ciudad para el uso ciudadano. En los últimos años el Ayuntamiento ha impulsado diferentes actuaciones en esta línea la rehabilitación del Cuartel de Artillería, la Cárcel Vieja, la Muralla del Sol, la Muralla de Sagasta, las Fortalezas del Rey Lobo o la Ermita del Salitre.

27 de noviembre de 2024

Documentan un yacimiento arqueológico de época íbera en el castillo del Rey Lobo

El hallazgo se ha realizado en el cerro de Monteagudo (Murcia), donde se han hallado una serie de estructuras ibéricas que, dada su importancia, serán objeto de una segunda fase de investigación. Los restos arqueológicos se han encontrado en la segunda zona de intervención dentro del Plan de Sondeos de Identificación Arqueológica de las Fortalezas del Rey Lobo, cuyos trabajos se iniciaron en el mes octubre en una extensión inicial de 900 metros cuadrados

Los trabajos realizados en los últimos meses enmarcados en el Plan de Excavaciones de las Fortalezas del Rey Lobo han permitido descubrir un importante yacimiento que data de la época íbera.

El alcalde de Murcia, José Ballesta, acompañado del concejal de Pedanía y Vertebración Territorial, Marco Antonio Fernández, ha visitado hoy este enclave situado en el cerro de Monteagudo, donde se han hallado una serie de estructuras ibéricas que, dada su importancia, serán objeto de una segunda fase de investigación.

Los restos arqueológicos se han encontrado en la segunda zona de intervención dentro del Plan de Sondeos de Identificación Arqueológica Fortalezas del Rey Lobo, cuyos trabajos se iniciaron en el mes de octubre en una extensión inicial de 900 m² y que supondrá, que se ponga en marcha otra fase de los trabajos consistente en profundizar en la excavación de este yacimiento, con un equipo de expertos investigadores especialistas en esta época, para que estudien los restos encontrados poder obtener cuanta información sea posible de este hallazgo.

Esta primera fase de la excavación que ya ha finalizado, dirigida por las arqueólogas municipales Carmen Martínez, Ana Baño y Pilar Vallalta han concluido con un resultado exitoso a nivel arqueológico, ya que se han encontrado y documentado restos de muros de mampostería trabados y enlucidos con barro, estructuras de mortero de cal y alzados de adobe (ladrillos de barro cocido), concluyendo que esta estructura se trata de un espacio con ocupación en la época ibérica.

En este sentido, el alcalde de Murcia ha explicado que "fruto de estos sondeos que se han realizado, aparte de surgir en superficie en multitud de restos que han podido ver, han surgido una serie de estructuras que van mucho más allá de lo que podíamos imaginar en un principio".

Por su parte, el edil de Pedanías y Vertebración Territorial, también responsable del proyecto, Marco Antonio Fernández, ha añadido que "toda la zona, que abarca unos 900 m2 de extensión, se va a acotar y proteger, a la vez que se están preparando la continuación de una segunda fase de los trabajos de investigación, con un equipo experto, especializado en esta época".

Plan de Sondeos Arqueológicos de las Fortalezas del Rey Lobo
Durante el primer mes de este plan, en julio, se contó con la participación de alumnos voluntarios de la Universidad de Murcia. Los resultados obtenidos en los sondeos arqueológicos que se excavaron en la zona 1, fueron ya positivos, localizándose, además de abundantes restos cerámicos de época ibérica y romana, varios enterramientos de época ibérica que confirman la existencia de una necrópolis de ese mismo periodo.

En las últimas semanas se ha sondeado la zona 2, también en el cerro de Monteagudo con resultados mucho más importantes, ya que junto a la aparición de abundante cerámica de época ibérica, hay que sumar el hallazgo de estos restos arquitectónicos también datados en esta cronología.

Dada la importancia de las estructuras encontradas, se pondrá en marcha una segunda fase, consistente en profundizar en el estudio de este hallazgo, contando con expertos investigadores especializados en época íbera.

Una tercera fase sería, una vez finalizada la investigación, consolidar y musealizar esa zona para que forme parte del circuito de visitas del proyecto de Fortalezas del Rey Lobo.

Monteagudo sigue confirmando su potencial como gran parque arqueológico al aire libre, ampliando las evidencias de la presencia de las diferentes civilizaciones que han habitado esta zona durante los últimos 5.500 años.

Historia
En el Conjunto Monumental de Monteagudo-Cabezo de Torres de Murcia, declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Sito Histórico, se encuentran incluidos más de 160 elementos patrimoniales, entre los que destacan los castillos y sus albercas, además de yacimientos arqueológicos de distintas cronologías.

Este espacio reúne numerosos elementos catalogados cuyo marco cronológico abarca desde la prehistoria a nuestros días. De todos ellos, el conjunto de filiación islámica, formado por los Castillos de Monteagudo y Cabezo de Torres y los palacios fortificados del Castillejo y Larache es el grupo más importante desde el punto de vista histórico por su relación con una de las etapas más florecientes de la ciudad de Murcia.

Sin embargo, no solo las grandes fortalezas medievales son un punto de referencia de investigación en este espacio de Las Fortalezas del Rey Lobo, sino que 5.500 años de historia amparan la riqueza arqueológica y por lo tanto de investigación de este enclave. La riqueza arqueológica del Sitio Histórico de Monteagudo y Cabezo de Torres, con frecuencia y facilidad, aflora en superficie, datándose en distintos momentos históricos: calcolítico, argárico, ibérico, romano, medieval islámico y medieval cristiano.

Por ello, desde el Ayuntamiento de Murcia se ha iniciado un programa de investigación que abarque el amplio periodo de ocupación cultural del Sitio Histórico de Monteagudo y Cabezo de Torres, centrado en sus primeros milenios a fin de conocer todo el patrimonio del espacio de las Fortalezas del Rey Lobo.