google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Resultados de la búsqueda de Clemente López
Mostrando las entradas para la consulta Clemente López ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Clemente López ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

18 de mayo de 2020

La consolidación de la muralla medieval de Lorca permite descubrir dos torres

Los expertos también han podido saber que la muralla sufrió transformaciones en los siglos XVII y XVIII y que uno de los tramos ha desaparecido en época moderna por construcciones posteriores.
El arqueólogo Clemente López frente a la muralla medieval en la que se realizan los trabajos. / JAIME INSA / AGM
Es el tramo más desconocido de la muralla medieval de Lorca y, aunque los trabajos de emergencia no permitirán ahondar en su recuperación y puesta en valor, la consolidación del monumento sí ha deparado algunas sorpresas a los arqueólogos, como el descubrimiento de dos torres y una posible tercera.

Parte del paño número cinco de la muralla medieval, que se encuentra en uno de los márgenes de la carretera RM-701 Lorca-La Parroquia, se vino abajo durante el episodio de intensas lluvias de la borrasca 'Gloria' el pasado 22 de enero, que obligó a cortar la carretera. Los trabajos de emergencia para evitar el avance de su deterioro comenzaron un mes después y no se han interrumpido durante el estado de alarma, ni siquiera cuando se suspendió toda actividad no esencial, al tratarse de obras de urgencia. La carretera sigue cortada desde entonces y los técnicos aún desconocen cuándo podrán concluir los trabajos. Los terrenos donde se encuentra la muralla son propiedad de la Dirección General de Carreteras, que es la que financia las obras, presupuestadas en 121.000 euros.

Se está actuando en un tramo de 70 metros de longitud y se han localizado dos torres, una en el extremo más alto de la intervención, de cuya existencia había sospechas y que ha sorprendido a los expertos por sus grandes dimensiones, y otra en el otro límite, donde comenzaron los trabajos. La prospección ha permitido hallar vestigios de una posible tercera torre en un punto equidistante entre ambas, relató a "La Verdad" el arqueólogo responsable de los trabajos, Clemente López. «Esta última no se puede confirmar al cien por cien porque la intervención arqueológica ha sido bastante superficial».

Los expertos también han podido saber que la muralla sufrió transformaciones en los siglos XVII y XVIII y que uno de los tramos ha desaparecido en época moderna por construcciones posteriores. El paño que se conserva tiene tres fases, dos de época andalusí y uno de época bajomedieval cristiana. Esta última se ubica justo en la zona donde se produjo el derrumbe. «Pensábamos que íbamos a a intervenir solo en una cortina pero en realidad son dos».

MATERIALES DE RELLENO
Uno de los mayores esfuerzos durante las obras de consolidación se centra en la retirada de materiales con los que se ha ido rellenando la muralla con el paso de los años, asociados a la construcción de la carretera a principios del siglo XX o debido a los arrastres de tierra de la ladera del castillo que se sitúa justo enfrente.

La transformación que ha experimentado la zona es «muy interesante», explica el arqueólogo, y la muralla sigue su curso junto a un molino adosado y también en la acequia de Alcalá, en las proximidades del Escarambrujo.

Los trabajos en curso solo servirán para la documentación de la estructura del paño y su consolidación, con el fin de frenar su deterioro hasta que se ejecute una intervención definitiva que permita poner en valor esta parte de la muralla, que está declarada Bien de Interés Cultural.

La concejal de Cultura, María de los Ángeles Mazuecos, dijo que aún no está prevista una segunda fase de la rehabilitación, aunque el Ayuntamiento buscará financiación para llevarla a cabo en las administraciones regional y estatal.

Durante la última década se han destinado más de un millón de euros, cofinanciados con fondos europeos y municipales, a la recuperación de la muralla, construida entre los siglos XII y XV.

10 de marzo de 2026

Comienzan los trabajos de recuperación y puesta en valor del Yacimiento de San Esteban (Murcia)

La actuación, realizada por un equipo interdisciplinar formado por más de veinte profesionales especializados en patrimonio histórico, consiste en la realización de 59 sondeos arqueológicos en los puntos donde se ubicará la cimentación del proyecto. El yacimiento conserva más de 10.400 metros cuadrados excavados de un barrio andalusí de los siglos XII y XIII, uno de los conjuntos medievales más relevantes documentados en Europa.

Comienzan los trabajos arqueológicos en el yacimiento de San Esteban, el primer paso para hacer posible la recuperación del arrabal de la Arrixaca, una intervención destinada a proteger y poner en valor uno de los conjuntos arqueológicos andalusíes más importantes documentados en Europa. Así lo ha anunciado esta mañana el alcalde de Murcia, José Ballesta, junto al presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras.

Con el inicio de esta actuación comienza una nueva etapa para este enclave histórico situado en pleno centro de la ciudad, cuyos trabajos permitirán avanzar en la recuperación de este espacio y preparar el terreno para el proyecto que integrará patrimonio, investigación arqueológica y uso público, devolviendo el jardín a los murcianos como un gran espacio urbano abierto.

El Plan de Intervención Arqueológica que ahora se pone en marcha constituye la fase previa necesaria para poder ejecutar el proyecto arquitectónico Ha-Ha, que permitirá compatibilizar la protección del yacimiento con la recuperación del jardín histórico como espacio público, integrando la riqueza patrimonial del enclave en la vida cotidiana de la ciudad.

La actuación consiste en la realización de 59 sondeos arqueológicos en los puntos donde se implantará la cimentación del futuro proyecto para conocer con precisión qué restos existen en el subsuelo y documentarlos adecuadamente.

Las excavaciones se desarrollarán en tres zonas del yacimiento: en el sector sur se ejecutarán 22 prospecciones; en el sector oeste se realizarán 20; y en el sector central se llevarán a cabo 17 intervenciones. Cada sondeo tendrá unas dimensiones aproximadas de 2,56 metros por 2,56 metros y una profundidad estimada de 2,1 metros, adaptada a las necesidades técnicas del sistema de cimentación previsto en el proyecto constructivo.

Antes del inicio de las excavaciones se están llevando a cabo diferentes actuaciones preparatorias destinadas a organizar los trabajos y garantizar la protección del yacimiento. Entre ellas se encuentra la instalación de casetas y dependencias técnicas para el equipo de trabajo, la retirada de vegetación y de las capas de protección que cubren los restos arqueológicos, así como el replanteo topográfico de los puntos exactos donde se realizarán los sondeos y la organización de los accesos internos dentro del recinto.

Prestigioso equipo interdisciplinar
La intervención contará con un equipo interdisciplinar formado por más de veinte profesionales especializados en patrimonio histórico, entre los que se encuentran arqueólogos, arqueobiólogos, antropólogos físicos, especialistas en restauración, arquitectos y técnicos de obra. La dirección arqueológica corresponde a Clemente López Sánchez, con más de veinte años de experiencia, mientras que la dirección de restauración está a cargo de Francisco Ángel Álvarez González, también con una amplia trayectoria en intervenciones sobre patrimonio arqueológico.

El yacimiento de San Esteban conserva los restos de un barrio andalusí de los siglos XII y XIII perteneciente al arrabal de la Arrixaca, una de las principales zonas de expansión urbana de la Murcia medieval. Las excavaciones realizadas en este enclave han permitido documentar una trama urbana prácticamente completa, con calles, viviendas organizadas en torno a patios interiores, sistemas de evacuación de aguas y diferentes espacios comunitarios, lo que ofrece una imagen muy precisa de cómo era la vida cotidiana en la ciudad hace más de 900 años.

Conjunto urbano andalusí relevante
En la actualidad, el conjunto arqueológico cuenta con más de 10.400 metros cuadrados excavados, lo que le convierte en uno de los conjuntos urbanos andalusíes más relevantes documentados en el contexto europeo.

El desarrollo del Plan de Intervención Arqueológica permitirá avanzar hacia la ejecución del proyecto Ha-Ha, ganador del concurso internacional convocado en 2019 para resolver la protección del yacimiento y recuperar el jardín histórico para la ciudad. La propuesta plantea la creación de dos niveles urbanos diferenciados: un nivel superior ajardinado destinado al uso público y un nivel inferior donde se conservarán, investigarán y podrán visitarse los restos arqueológicos.

Entre ambos niveles se generará una hendidura perimetral -el denominado "ha-ha"- que permitirá delimitar y proteger el yacimiento sin interrumpir la continuidad visual del espacio urbano. Este sistema facilitará además la entrada de luz natural y ventilación al área arqueológica, creando un espacio que permitirá comprender mejor la estructura del antiguo arrabal andalusí mientras se recupera el jardín como lugar de encuentro para los ciudadanos.

La intervención tiene una duración prevista de doce meses, de los cuales diez estarán dedicados a los trabajos arqueológicos de campo y dos a la elaboración de la memoria final. El presupuesto de licitación asciende a 1.266.109,52 euros y el proyecto está promovido por el Ayuntamiento de Murcia con la participación de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, contando además con la autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural.

La recuperación de San Esteban se enmarca en la estrategia municipal destinada a proteger el patrimonio histórico y recuperar espacios emblemáticos de la ciudad para el uso ciudadano. En los últimos años el Ayuntamiento impulsa diferentes actuaciones en esta línea la rehabilitación del Cuartel de Artillería, la Cárcel Vieja, la Muralla del Sol, la Muralla de Sagasta, las Fortalezas del Rey Lobo o la Ermita del Salitre. Con el inicio de estos trabajos, Murcia avanza en la recuperación de uno de sus espacios históricos más significativos, integrando patrimonio, paisaje urbano y vida ciudadana en un mismo proyecto de ciudad.

16 de abril de 2026

Hallan un dromedario en el yacimiento de San Esteban de Murcia

Los trabajos han permitido documentar trabajos de gran complejidad, con patios, estancias interiores y sofisticados sistemas de desagüe y saneamiento, entre otros elementos

  • Se trata de un hallazgo excepcional por su extrema rareza en la arqueología peninsular de época islámica. Antes de este descubrimiento, únicamente se habían documentado 14 elementos de dromedario en contextos islámicos del sur de la península ibérica, por lo que los restos de San Esteban elevan esta cifra a 17 elementos conocidos
  • El proyecto permitirá compatibilizar la conservación del yacimiento con la creación de una gran plaza en superficie y un centro de interpretación bajo cota, donde vecinos y visitantes podrán recorrer más de 60 edificaciones y 105 elementos arqueológicos de gran valor

El Yacimiento Arqueológico de San Esteban ya está ofreciendo resultados de su enorme valor histórico. Tras el primer mes de trabajos, los arqueólogos han documentado el primer resto de dromedario hallado en la ciudad de Murcia, un descubrimiento excepcional que confirma la relevancia del enclave y abre nuevas vías de investigación sobre la vida y la actividad del antiguo arrabal andalusí de la Arrixaca.

El alcalde de Murcia, José Ballesta, junto a la vicealcaldesa y concejal de Fomento y Patrimonio, Rebeca Pérez; el director general de Patrimonio, Patricio Sánchez; el director de la obra, Clemente López; y la jefa del servicio municipal de Arqueología, Carmen Martínez, han supervisado las labores que se están acometiendo con total normalidad y a buen ritmo.

Uno de los descubrimientos más relevantes de esta fase inicial se ha producido en el sondeo 65, donde se han identificado tres restos óseos pertenecientes a un dromedario: una falange proximal completa y dos falanges mediales completas, correspondientes a un único individuo.

Se trata de un hallazgo excepcional por su extrema rareza en la arqueología peninsular de época islámica. Antes de este descubrimiento, únicamente se habían documentado 14 elementos de dromedario en contextos islámicos del sur de la península ibérica, por lo que los restos de San Esteban elevan esta cifra a 17 elementos conocidos. Los restos se encuentran completos, en buen estado de conservación y sin marcas de corte visibles, lo que permite descartar su uso como alimento. El informe arqueológico apunta a que el dromedario fue utilizado principalmente como animal de transporte, vinculado al traslado de cargas y a la movilidad en la Murcia islámica.

Este hallazgo no solo confirma la presencia de este animal en la ciudad, sino que amplía el conocimiento sobre la vida económica, la movilidad y las redes de intercambio del arrabal andalusí, incorporando a San Esteban a un registro arqueológico extremadamente poco frecuente.

Una casa andalusí con sistemas de desagüe complejos y reformas sucesivas
Otro de los puntos clave de esta intervención se ha documentado en el sondeo 57, donde ha salido a la luz una vivienda andalusí con una compleja organización interna y sistemas de evacuación de agua poco habituales.

La casa presenta muros con doble técnica constructiva, con exterior de ladrillo e interior de tierra, un pozo, dos conducciones distintas de evacuación de agua y un pequeño albañal que desemboca en la calle H. Todo ello ofrece una imagen muy completa de cómo se estructuraba una vivienda del arrabal por dentro.

Uno de los aspectos más destacados es la identificación de dos desagües diferentes: uno vinculado al patio y otro más moderno que incorpora un atanor, una pieza cerámica de canalización que podría indicar la evacuación de agua desde una cota superior, posiblemente desde una planta alta o un nivel elevado de la vivienda.

La excavación también ha permitido detectar reformas en la distribución interior, especialmente en el zaguán, donde se ha localizado la huella de un tabique y una fosa de cimentación que evidencian una modificación posterior del espacio. Estos datos confirman que las viviendas no permanecían inalteradas, sino que se adaptaban a nuevas necesidades con el paso del tiempo.

El valor de este hallazgo reside en que no solo conserva muros, sino también elementos que permiten entender cómo se construían las casas, cómo se organizaban sus espacios, cómo se gestionaba el agua y cómo esas soluciones fueron evolucionando.

Una gran tinaja oculta
El sondeo 71 ha sacado a la luz otro de los hallazgos más singulares de esta fase: una gran tinaja oculta en el interior de una vivienda andalusí, concretamente en la casa 30. La tinaja apareció dentro de una alcoba situada junto a la sala norte, en un círculo excavado que funcionaba como espacio de ocultación. Este hallazgo no puede interpretarse como un elemento aislado, ya que está directamente vinculado a una transformación arquitectónica de la vivienda.

La investigación ha permitido documentar cómo esa alcoba pasó de una configuración anterior -probablemente con cierres laterales y calentador- a una fase posterior en la que se ejecutó un tabique corrido que cegó la parte central, creando el espacio destinado a ocultar la tinaja. El interés del hallazgo radica, por tanto, tanto en el recipiente como en la reorganización interior de la casa.

La apertura completa de la tinaja queda pendiente de autorización técnica y del visto bueno del restaurador, ya que antes debe garantizarse su correcta conservación. La previsión es que esta actuación pueda realizarse próximamente.

Otros hallazgos que completan la vida cotidiana del arrabal
Además de los grandes descubrimientos, los trabajos están sacando a la luz numerosos materiales y elementos que ayudan a completar la imagen del barrio andalusí:En el sondeo 57 se han localizado fragmentos de cuerda seca parcial del siglo XII, ataifores melados y restos de revestimientos con pintura roja, que refuerzan la cronología de la vivienda, construida en el siglo XII y ocupada en el XIII, con al menos dos reformas.

En la casa 35 se documenta un posible espacio de cocina, con cerámicas de cocina y una mancha de combustión.

Han aparecido anillos de pozo en distintos sondeos y, en el sondeo 78, un posible tabique de letrina, elementos que permiten reconstruir con mayor precisión la vida cotidiana y la funcionalidad de las viviendas.

Tecnología de última generación
Toda la intervención está siendo documentada mediante fotografía convencional y vuelos de dron, utilizados tanto para el registro general como para trabajos de fotogrametría, lo que mejora la precisión del estudio y la lectura espacial del yacimiento.

En varios sondeos, como el 57, 65, 66 y 75, ya se ha alcanzado el nivel arenoso, el estrato a partir del cual dejan de aparecer estructuras arqueológicas, lo que indica que en esas zonas se ha llegado a la cota final de excavación.

Un proyecto clave para la recuperación de San Esteban
El alcalde de Murcia, José Ballesta, ha explicado que "están teniendo lugar es los trabajos arqueológicos previos y absolutamente necesarios para asegurar la integridad de todos los hallazgos que aquí se están teniendo", quien ha añadido que "todo esto ha aparecido en esos trece sondeos que se están haciendo. Faltan todavía hasta llegar a los casi setenta que hay que hacer, pero el ritmo de la obra avanza según lo planificado".

Estos avances se enmarcan en el inicio de la recuperación y puesta en valor de uno de los conjuntos arqueológicos andalusíes más relevantes de Europa, con más de 10.400 metros cuadrados excavados del antiguo arrabal de la Arrixaca.

El proyecto, promovido por el Ayuntamiento de Murcia con la participación de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y la autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural, permitirá compatibilizar la conservación del yacimiento con la creación de una gran plaza en superficie y un centro de interpretación bajo cota, donde vecinos y visitantes podrán recorrer más de 60 edificaciones y 105 elementos arqueológicos de gran valor.

La recuperación de San Esteban se enmarca en la estrategia municipal destinada a proteger el patrimonio histórico y recuperar espacios emblemáticos de la ciudad para el uso ciudadano. En los últimos años el Ayuntamiento ha impulsado diferentes actuaciones en esta línea la rehabilitación del Cuartel de Artillería, la Cárcel Vieja, la Muralla del Sol, la Muralla de Sagasta, las Fortalezas del Rey Lobo o la Ermita del Salitre.

27 de mayo de 2020

Hallan el suelo original del claustro de Santo Domingo en Lorca

En un primer momento solo estaba previsto realizar unas catas, pero por la importancia del descubrimiento saldrá a la luz toda la superficie del claustro dominico del siglo XVII. El pavimento está formado por cantos rodados con sillares alineados de forma concéntrica
Excavación arqueológica en el claustro de Santo Domingo. / J. INSA / AGM
La excavación arqueológica previa a la operación de recolocación del claustro de Santo Domingo, desmontado como consecuencia de los terremotos de 2011, ha permitido hallar el suelo original de cantos rodados con sillares alineados de forma concéntrica. Los trabajos, financiados por la Comunidad Autónoma, «son de gran interés porque se conservan muy pocos restos de esta época en la ciudad» y más teniendo en cuenta las alteraciones que ha sufrido la zona a lo largo de su historia, dijo el arqueólogo Clemente López.

En el proyecto inicial solo se contemplaba la realización de catas arqueológicas, pero dado el interés del hallazgo se ha decidido profundizar en la excavación de toda la superficie del claustro dominico del siglo XVII, aunque eso retrase la colocación de los arcos.

Ahora falta por determinar si se dejará visible el suelo original o solo se documentará y protegerá adecuadamente. «Desde el punto de vista patrimonial sería muy importante para la ciudad dejarlo al descubierto, pero limitaría el uso de la plaza por los desniveles en su construcción para recoger el agua de lluvia», explicó el arqueólogo.


MONTAJE DE LOS ARCOS
Cuando concluya la excavación, que tienen un plazo de ejecución de un mes, comenzarán los trabajos de montaje del claustro. La estructura estaba anclada al edificio residencial anexo y tuvo que ser desmontada piedra a piedra tras los terremotos por riesgo de derrumbe. Después de nueve años guardados en un almacén, debidamente numerados, los arcos de piedra volverán a su lugar. La actuación tiene un presupuesto total de 250.000 euros. El proyecto se incluye en el Plan Director de Recuperación del Patrimonio Cultural.