google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: vía romana
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17 de noviembre de 2025

La localización de la Sucro romana aún genera más dudas que certezas

La publicación del mayor atlas de calzadas del Imperio Romano no aclara la ubicación


La ubicación de la mansio Sucro es uno de los grandes misterios históricos y arqueológicos por resolver en la Ribera. Son muchas las referencias que aparecen en documentos y no pocas las hipótesis que se han desarrollado a lo largo de décadas, pero muy pocas las certezas que existen al respecto. En los últimos días, se ha iniciado un seguimiento especializado de las obras de la ronda norte de Albalat al entenderse que podrían encontrarse restos del antiguo poblado o de las vías Augusta y Dianium. En paralelo, se ha publicado, también recientemente, el atlas digital de calzadas romanas más amplio elaborado hasta la fecha, el proyecto Itiner-e, que dibuja sobre el mapa una red viaria de unos 300.000 kilómetros y en el que el rótulo ‘Sucro’ se sitúa en la actual Alzira.

Uno de los responsables de este trabajo, el arqueólogo Pau de Soto, explica que el atlas, realizado durante cinco años por un grupo de expertos de diferentes países europeos, se centra en las calzadas y que los topónimos se han extraído del proyecto Pleiades. «Itiner-e es un recurso vivo. Es cierto que es el mapa más grande y detallado del Imperio Romano, pero también lo es que solo el 3% de las vías están cien por cien documentadas, el resto se basa en los indicios extraídos de distintas fuentes documentales. Muchas veces no hay una ruta exacta, pero sí sabemos que había un puente o que existían referencias sobre el paisaje», expone.

Tanto sobre la ubicación de Sucro como sobre los trazados de las vías romanas, De Soto insiste en que se trata de un proyecto cuyos datos «están abiertos a todo el mundo para que cualquier investigador pueda mejorarlo con sus aportaciones». «Pensamos que puede ser una herramienta transformadora que sirva de apoyo para futuras investigaciones no solo arqueológicas o históricas, también para abordar temáticas como la economía, las religiones o las enfermedades», añade.

Hace unos años, la arqueóloga Sandra Gallego teorizó sobre la posibilidad de que Sucro no era una ciudad como se entiende en la actualidad y abogaba porque fuera un territorio íbero de carácter fronterizo, situado en el curso bajo del Xúquer.

Por su parte, uno de los investigadores más importantes sobre la Vía Augusta valenciana, el arqueólogo Ferran Arasa, recuerda que ni siquiera el trazado de esta se conoce a la perfección y que «es muy difícil encontrar ubicaciones exactas hoy en día porque haría falta encontrar restos de una extensión considerable». «Sucros había muchas, pero la mansio era una, una posta comercial que se construyó junto a la Vía Augusta. Se han barajado muchas opciones, como Alzira, Algemesí o Albalat, pero no existen pruebas definitivas», explica a este periódico, para añadir a continuación: «En Alzira se hicieron excavaciones urbanas en los años ochenta y no se encontraron restos romanos. El indicio más importante que tenemos es el yacimiento de l’Alteret de la Vint-i-huitena de Albalat».

El vado y el nombre en árabe
Al respecto, María Jesús Ortega, autora del libro ‘Origen y evolución del paisaje histórico de la llanura de Valencia: estudio de la estructuración y ocupación del territorio entre las épocas ibérica y feudal (siglos V a.C. - XIII d.C.)’, apunta que «l’Alteret de la Vintihuitena ha sido interpretado como un paso de la Vía Augusta hacia Saetabis en época romana aunque el vado real se encuentra unos metros al oeste del propio Albalat, muy cerca de la confluencia con el Magre, en la actual partida del ‘gual’ (vado), cuyo topónimo no admite dudas», indica en la obra, en la que también apunta el hecho de que el nombre del municipio de la Ribera Baixa significa ‘el camino’ en árabe.

Una de las personas que mejor conoce la materia es Kike Gandia, arqueólogo municipal de Cullera. Gandia, dentro del proyecto «Xúquer-Cabriol, economía y territorio», forma parte de un equipo de expertos que ha realizado varias campañas de excavaciones en Albalat. Así como la ubicación del Portum Sucronem en Cullera no genera ninguna duda como puerto mercante desde hace siglos, la mansio es otro cantar. «Es cierto que hemos encontrado muchos indicios, tanto en la periferia como en el interior, de que existía un asentamiento ibérico desde los siglos IV o III antes de Cristo, pero de decir con total seguridad dónde se encontraba Sucro es muy arriesgado», afirma.

11 de noviembre de 2025

Crean el mapa digital de carreteras más detallado del Imperio romano

Un equipo internacional liderado por investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona y de la Universidad de Aarhus (Dinamarca) ha publicado en Scientific Data (Nature) el conjunto de datos digitales de acceso abierto más detallado y completo sobre el sistema viario de todo el Imperio romano. El mapa Itiner-e casi duplica la longitud de las carreteras romanas reunidas hasta ahora en un solo recurso.

El conjunto de datos cubre el Imperio romano en su máxima extensión (hacia el año 150 d.C.), con casi 300.000 km de calzadas y proporciona una herramienta nueva y transformadora para comprender la movilidad, la economía y la administración en el mundo antiguo.

El proyecto Itiner-e sintetiza siglos de investigación arqueológica e histórica en un solo mapa digital de alta resolución con un conjunto de datos que casi duplica la longitud de las vías romanas cartografiadas en otros importantes recursos digitales, ampliando la red conocida de 188.555 km a 299.171 km. Este incremento proviene de una mayor cobertura de regiones poco documentadas y de una mayor precisión espacial que se adapta a los pasos de montaña sinuosos y los corredores naturales en lugar de crear simples líneas rectas.

El conjunto de datos se ha creado identificando sistemáticamente las vías a partir de informes arqueológicos, fuentes históricas como el Itinerario de Antonino y la Tabula Peutingeriana, miliarios y síntesis regionales. Esta información se ha georreferenciado utilizando mapas topográficos modernos e históricos, imágenes por satélite y otros datos de teledetección antes de ser digitalizada manualmente.

«El amplio conjunto de datos que ha generado el proyecto Itiner-e es altamente transformador para entender cómo el sistema viario romano estructuraba el movimiento de personas, bienes, ideas e incluso enfermedades en la antigüedad», explican los directores del proyecto. «Su alta resolución permitirá nuevos estudios computacionales sobre la conectividad, los costes de transporte y el control administrativo de este amplio territorio, así como investigaciones sobre el desarrollo milenario de la movilidad terrestre en Europa, el norte de África y Oriente Próximo», destacan los investigadores.

El carácter interdisciplinario, colaborativo y en constante actualización del proyecto Itiner-e hace que se presente como un espacio en el que todos los investigadores pueden incorporar los datos de sus estudios sobre el sistema viario romano manteniendo la autoría de sus datos y, al mismo tiempo, como un recurso digital, gratuito y accesible para la comunidad científica y toda la sociedad.

El trabajo, una colaboración internacional liderada por los investigadores Pau de Soto y Adam Pažout, del Departamento de Ciencias de la Antigüedad y de la Edad Media de la Universitat Autònoma de Barcelona y Tom Brughmans, de la Universidad de Aarhus (Dinamarca), se publica en la revista Scientific Data del grupo Nature.

Artículo de referencia:
Pau de Soto, Adam Pažout, Tom Brughmans, et al. (2025). Itiner-e: a high-resolution data set of roads of the Roman Empire. Scientific Data. https://doi.org/10.1038/s41597-025-06140-z

Enlace al mapa interactivo:
https://itiner-e.org/

Vídeo:
https://youtu.be/OTSe7MsJXbo
Película de animación de 8 minutos creada por el equipo de Itiner-e que muestra la diversidad de las calzadas romanas: desde vías pavimentadas que conducen a grandes ciudades antiguas, hasta pistas anchas para camellos en el desierto egipcio y caminos escarpados de montaña. Crédito: © Itiner-e, Artas Media, MINERVA.

22 de agosto de 2024

La UCO identifica 20km de nuevos tramos de la vía romana Córdoba-Mérida

Una investigación de la Unidad Patricia y el Proyecto Ager Mellariensis de la Universidad de Córdoba (UCO) revela el trazado a lo largo de Fuente Obejuna, Belmez, Peñarroya e Hinojosa del Duque.

Durante los tiempos de Augusto toda la Península se encontraba conectada con una amplia red de carreteras, que permitían el rápido movimiento de las legiones en las zonas conflictivas, el transporte de los importantes recursos hispanos y el movimiento de los habitantes de las diferentes ciudades. Esta tupida red estaría compuesta por grandes caminos principales, como hoy son las autopistas, caminos secundarios y caminos terciarios, por ejemplo, aquellos que daban acceso a las minas.De entre esas vías hay una que unía directamente dos capitales de provincia: la vía Corduba-Emerita, de gran importancia. Antes incluso de la fundación de Mérida ya unía Corduba con Metellinum (Medellín), o lo que es lo mismo, el valle del Guadiana con el del Guadalquivir, con todo el vientre metalífero que hay en esas sierras. De esta región Roma se interesó, especialmente, por los metales, tales como el plomo, la plata o el oro, y esta vía sirvió de cauce de salida de toda esa riqueza.

Ahora, gracias al empleo de la información del Plan PNOA-LiDAR, del Instituto Geográfico Nacional, desde la Universidad de Córdoba se han podido detectar nuevos tramos seguros de esta vía Corduba-Emerita. Concretamente, se ha ampliado la sección del camino que se conocía en Puente Nuevo y se han descubierto nuevos restos al norte de la provincia de Córdoba en El Bujardillo (Belmez), Los Tejares (Peñarroya-Pueblonuevo) y en el Cascajoso (Hinojosa del Duque). De esta forma se ha pasado de conocer únicamente seis kilómetros de la vía a disponer de veinte nuevos kilómetros de esta calzada romana.

Hasta la fecha, por lo tanto, se desconocía la mayor parte de su trazado. Solo eran seguros algunos pequeños tramos, como la famosa Loma de los Escalones, entre Córdoba y Cerro Muriano, donde se conserva parte de la vía excavada en la piedra. Recientemente desde la Universidad de Córdoba se habían producido avances, con el descubrimiento por parte de la Unidad Patricia de un tramo de la calzada perfectamente conservado bajo las aguas del embalse de Puente Nuevo (Espiel), y salido a la luz tras la bajada del nivel del agua.

Este nuevo descubrimiento ha permitido ahora detectar con claridad desde el aire no solo gran cantidad de kilómetros de los terraplenes de la vía difícilmente identificables, ya que fuera de las ciudades la capa de rodadura de los caminos se hacía de gravas apisonadas que con el paso del tiempo acaban disgregadas y desaparecen; si no que también ha sacado a la luz parte de las cunetas de la calzada. El hallazgo, en definitiva, permitirá empezar a reconstruir de una forma más segura el trazado de esa gran “autopista” romana que estructuraba el norte de la provincia de Córdoba, unía dos grandes capitales y sirvió para acercar a los romanos a las riquezas metálicas de Sierra Morena.

La investigación ha sido publicada en el marci del proyecto Ager Mellarie el artículo “Sensing the Corduba-Emerita Road: New transects of the route identified in the north of Córdoba”, publicado recientemente por José Luis Domínguez Jiménez y Antonio Monterroso Checa en la revista científica Journal of Archaeological Science.

3 de abril de 2023

Habrá castigo por destruir la calzada romana en Castrocalbón (León)

La denominada Vía del Obispo une desde hace 2.000 años la localidad de Asturica Augusta (Astorga) y la ciudad portuguesa de Braga.
El expediente está dirigido contra los ayuntamientos de Castrocalbón y de San Esteban de Nogales, por las obras promovidas por la Mancomunidad La Cabrera-Valdería, que han arruinado 1,2 kilómetros de la citada calzada romana.

No hay solución para el tramo de 1.200 metros arrasados en Castrocalbón por maquinaria pesada para allanar un camino rural a ninguna parte en la que hasta ahora era la calzada romana mejor conservada de España. Al menos, habrá consecuencias.

La Delegación Territorial de la Junta ha iniciado un expediente sancionador por los destrozos en la denominada Vía del Obispo, que une desde hace 2.000 años Asturica Augusta (Astorga) y la ciudad portuguesa de Braga. El expediente está dirigido contra los ayuntamientos de Castrocalbón y de San Esteban de Nogales, por las obras promovidas por la Mancomunidad La Cabrera-Valdería, que han arruinado 1,2 kilómetros de la citada calzada romana.

El ingeniero Isaac Moreno, uno de los mayores expertos en calzadas romanas y el primero en alertar de los daños en el tramo de Castrocalbón, prefiere no utilizar la denominación de Vía XVII, como fue bautizada hace dos siglos aunque así consta citada en el Catálogo de Bienes Protegidos de la Junta de Castilla y León. Moreno calificó los destrozos de «catástrofe».

El arqueólogo del Servicio Territorial de Cultura se desplazó este miércoles al municipio leonés para comprobar in situ los supuestos daños causados, afirma la delegación en un comunicado.

El informe preliminar del arqueólogo de la Junta señala que el camino que toma el nombre de ‘Calzada del Obispo o Calzada de Nuestra Señora’, es un itinerario muy bien identificado, especialmente por su trazado y los importantes restos que aún atesora, «consistentes en un agger o terraplén muy destacado sobre los terrenos circundantes y que tiene uno de sus mejores ejemplos en el Monte de la Chana, en Calzada de la Valdería-Castrocalbón, en un tramo de aproximadamente 3,8 kilómetros». En la inspección se comprueba que «las obras llevadas a cabo hace unos días en este trazado han afectado a aproximadamente 1,2 kilómetros del antiguo itinerario romano».

Las multas
La Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León, de 11 de julio de 2002, establece tres tipos de sanciones para las infracciones que no puedan ser evaluadas económicamente: leves, con multa de hasta 6.000 euros; graves, con multa de hasta 150.000; y muy graves, con multa de hasta 600.000 euros. La Delegación Territorial recibió ayer el atestado de la Guardia Civil, que, previsiblemente, abrirá diligencias penales. De ser así, el trámite administrativo quedaría paralizado hasta dirimirse la vía penal.

El alcalde de Castrocalbón, el socialista Luis Antonio Pérez Cenador, sigue «ilocalizable». María Consuelo Prieto, alcaldesa por el PP de San Esteban de Nogales, se ha negado a hacer declaraciones.

Hispania Nostra, que ayer reclamó medidas contra la destrucción de la calzada leonesa, tiene en su Lista Roja desde 2013 la ruta romana del Esla o Vía Vadiniense, que sobrevivió tanto a la invasión musulmana como a la posterior reconquista, pero que ahora tiene algunos tramos «en riesgo de desaparición». Tras la destrucción en la Vía del Obispo no sería raro que Hispania Nostra la incluyera en la misma lista.
(Fuente: Diario de León)

14 de marzo de 2012

La calzada que moría en Ocelo Durii

Investigadores aseguran que han hallado un tramo de 500 metros del camino romano del itinerario de Antonino en el término municipal de Villalazán (Zamora)

Este tramo de vía pertenecería a la ruta XXIV del Itinerario de Antonino
que enlazaba las "civitates" de Augusta Emérita y Caesar Augusta
 
El investigador José Luis Vicente González, ingeniero técnico forestal de profesión, asegura haber localizado un tramo de calzada romana, bastante bien conservado, de aproximadamente 500 metros de longitud, en las inmediaciones de Villalazán, zona donde se han encontrado muchos otros restos romanos, especialmente los de la ciudad de El Alba. El tramo que describe está a la salida del pueblo tomando el camino hacia el río a la altura de la primera curva a la izquierda de la carretera en dirección a Villaralbo

El estudioso asegura que se trata de restos de una calzada porque el terreno circundante a la vía «es pura arcilla, sin ninguna piedra». Además hay otros indicios: «La calzada, cimentada de piedra a lo largo de todo su recorrido, se eleva notoriamente sobre el terreno natural que la rodea». Uno de los puntos más interesantes del tramo de calzada conservado, indica Vicente González, «es la trinchera artificial final de acceso al desaparecido puente que cruzaba río Duero (Durius.), a la que sigue un espectacular terraplén artificial integrado totalmente por cantos rodados». Del hallazgo indica que «según las investigaciones sobre la red viaria del occidente de la Meseta Septentrional que venimos realizando durante los últimos años, este tramo de vía pertenecería a la ruta XXIV del Itinerario de Antonino, que enlazaba las "civitates" de Augusta Emérita y Caesar Augusta». Más en concreto, el tramo hallado se localizaría entre las mansiones de Sibariam y Ocelo Duri. Esta calzada romana, siempre según la tesis del mencionado investigador, formaría parte del trazado «fantasma» (inexistente al norte de Salamanca) «de la mítica ruta histórica, y actual invento turístico denominada, sin ningún rigor científico Vía de la Plata».

Vicente González tiene una larga trayectoria investigadora, con teorías que en ocasiones chocan con las conclusiones más comúnmente aceptadas. Por ejemplo, piensa que «la villa de Ocelo Durii (o, al menos, una de ellas) tuvo que estar situada al norte del Duero, en la localidad de San Pelayo, que es un despoblado situado enfrente de "El Alba", actualmente transformado en cortijo, en el que, hasta las concentraciones parcelarias, confluyeron todos los caminos del contorno». Fijando la villa en este punto encaja perfectamente todo el viario situado al norte del Duero. «En la finca, que no figura como enclave romano en el Inventario Arqueológico, se puede observar una extraordinaria concentración de arenisca labrada, incluyendo lo que podrían ser los restos de algún miliario».

Esta constatación animó al ingeniero forestal a retomar el estudio del tramo de la vía 24 del Itinerario de Antonino entre Sibariam y Ocelo Durii, quien cita un estudio sobre el yacimiento de «El Alba» y áreas aledañas, publicado por Jesús Liz Guiral, catedrático de arqueología de la Universidad de Salamanca, que da noticia de «dos pequeños yacimientos romanos al noroeste de "El Alba" ("El Barrero y Las Ventanas") que no figuran en el Inventario Arqueológico de Zamora, y que, según nuestra propuesta se corresponderían con la «mansio» principal de Ocelo Durii, situada junto al acceso sur del puente que comunicaba ambas orillas del río Duero». Según prosigue José Luis Vicente, «la civitas de Ocelo Durii dispuso de dos mansiones más, aparte de la antes indicada». La siguiente en importancia debió de ser la emplazada en la dehesa de San Pelayo, que daría servicio a la mayor parte de los viajeros en movimiento al norte del río Duero, así como a los viajeros procedentes de Sibariam que se dirigieran a la calzada que conducía a Asturica Augusta a través de Petavonium.

Finalmente, destaca el yacimiento situado al norte del Duero, en las inmediaciones de la localidad de Fresno de la Ribera («La Cascajera») utilizado por los viajeros que se desplazaban siguiendo la ruta 26 del Itinerario del modo más directo hacia Caesar Augusta. «Para este tipo de transeúntes sería una pérdida de tiempo innecesaria tener que apartarse de su camino entre Vico Aquario y Albocela para descansar o reponer fuerzas en las dos mansiones mencionadas con anterioridad, que son las más próximas a "El Alba"».

Este investigador identifica la villa de Vico Aquario con el yacimiento de «La Manuela/La Salgada» (Aspariegos). La «mansio» de Albocela la situamos en el yacimento de Pobladura de Sotiedra, que se localiza debajo del yacimiento correspondiente a la civitas («Ermita de Nuestra Señora de Tiedra La Vieja»).

El recorrido de la vía XXIV entre Sibariam y Ocelo Duri «no lo tenemos ajustado todavía del todo, pero todos los datos que manejamos apuntan a localizar la civitas de Sibariam en San Cristóbal del Monte (Topas). El famoso yacimiento de Santa Colomba (Fuentespreadas) sería una "mutatio" de este tramo de vía.

(Fuente: La Opinión de Zamora / S. Ramos)