google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Marian Arlegui Sánchez
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1 de octubre de 2026

La Universidad de Burgos estudiará los restos humanos de Numancia

Investigadores de la UBU analizarán más de 200 restos humanos procedentes del yacimiento mediante técnicas antropológicas, ADN antiguo e isótopos estables. El proyecto pretende aportar nuevos datos sobre quiénes fueron los habitantes de Numancia, su procedencia, alimentación, condiciones de vida y los acontecimientos relacionados con el asedio romano

La Universidad de Burgos tendrá una destacada participación científica en el proyecto de investigación “Numancia, la historia a través de la ciencia” y será la encargada de trabajar en los laboratorios de la institución sobre los restos humanos procedentes del yacimiento arqueológico de Numancia, presentado hoy en el Museo Numantino, que permitirá aplicar las técnicas actuales de análisis bioarqueológico a más de 200 restos óseos humanos recuperados en las excavaciones realizadas entre 1906 y 1923.

En el proyecto, cuya presentación ha contado con la presencia del director general de la Junta de Castilla y León, Iñaki Sicilia, participan Rebeca García-González, profesora titular de Paleontología de la Universidad de Burgos; Cristina Valdiosera, arqueóloga molecular experta en ADN antiguo y doctora investigadora de la UBU; y Colin Smith, profesor titular de la Universidad de Burgos, arqueólogo y especialista en isótopos estables. Las pruebas de Carbono 14 serán realizadas en la Universidad de Salamanca.

La combinación de estas tres líneas de investigación permitirá aproximarse desde diferentes perspectivas a las personas que habitaron Numancia hace más de dos milenios y obtener información hasta ahora inaccesible sobre su origen, parentesco, alimentación, movilidad, estado de salud y condiciones de vida.

Marian Arlegui Sánchez, directora del Museo Numantino y especialista en Prehistoria, será la encargada de dotar a la investigación del contexto histórico de este enclave que protagonizó uno de los episodios más relevantes de la antigüedad en la península ibérica.

Los restos, actualmente conservados en los fondos del Museo Numantino, serán objeto inicialmente de un estudio antropológico dirigido a determinar, entre otras cuestiones, el número mínimo de individuos representados en la colección, su perfil biológico y las posibles evidencias que hayan quedado registradas en los huesos.

A esta primera aproximación se sumarán posteriormente técnicas avanzadas de análisis. El estudio del ADN antiguo, ámbito de especialización de Cristina Valdiosera, permitirá obtener información genética que puede resultar determinante para conocer las relaciones biológicas entre los individuos y aproximarse a su procedencia y a la composición de la población numantina.

Por su parte, el análisis de isótopos estables, en el que está especializado Colin Smith, permitirá investigar aspectos relacionados con la dieta, la movilidad geográfica y las condiciones ambientales y vitales de los individuos. La integración de estos resultados con la información antropológica y arqueológica permitirá construir una imagen mucho más completa de las comunidades que habitaron Numancia.

La ciencia ante algunos de los grandes interrogantes de Numancia
El proyecto tratará de responder a cuestiones que permanecen abiertas más de un siglo después de que estos restos fueran recuperados. Entre ellas figura la posibilidad de identificar evidencias relacionadas con el asedio y destrucción de Numancia en el año 133 a. C., uno de los episodios más conocidos de la conquista romana de la península ibérica.

La investigación abordará igualmente los enterramientos infantiles localizados en el yacimiento, los restos humanos encontrados dispersos en diferentes espacios del asentamiento y las denominadas «cabezas cortadas», cuyo estudio mediante las actuales técnicas bioarqueológicas puede proporcionar información sobre su origen y sobre las circunstancias que explican su presencia en Numancia.

El empleo combinado de antropología física, técnicas de imagen, genética e isótopos permitirá así regresar científicamente a materiales excavados hace más de cien años y obtener de ellos información que no estaba al alcance de los investigadores que los descubrieron.

Investigación y divulgación
El trabajo científico estará acompañado además por la realización de un documental de Radio Televisión Española producido por Stori Producciones que seguirá el proceso de investigación, desde el estudio de los restos hasta la obtención e interpretación de los resultados, acercando al público las técnicas que permiten reconstruir la biografía de poblaciones que vivieron hace más de 2.000 años.

La participación de la Universidad de Burgos en este proyecto pone de manifiesto las capacidades de sus investigadores en ámbitos como la Evolución Humana, la Paleontología, la Arqueología Molecular, la Genética de poblaciones antiguas y los análisis isotópicos, así como el potencial de la investigación interdisciplinar para aplicar las tecnologías científicas actuales al conocimiento y conservación del patrimonio histórico y arqueológico.

29 de julio de 2015

Descubren parte de la muralla de la Edad del Bronce de Velilla de Medinaceli (Soria)

Su grosor supera los tres metros, excluyendo el antemuro. Se construyó en seco, con grandes piedras procedentes de la propia plataforma del cerro y un relleno desigual de piedras menores y tierra.
Los trabajos de excavación arqueológica desarrollados durante las tres primeras semanas de julio en el cerro de ‘La Coronilla’, en Velilla de Medinaceli, descubrieron, tal y como contemplaba el proyecto, parte de la muralla. Esta campaña se enmarca como una primera fase de un proyecto de investigación más amplio, planificado en tres etapas, y cuyo objetivo es estudiar la evolución desde el Bronce Medio hasta el Bronce Final, así como los cambios que se produjeron en el tránsito de este a la Edad del Hierro en la zona del Jalón.

El proyecto, que fue aprobado y financiado en esta primera campaña por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León con 8.990 euros, está dirigido por Marian Arlegui Sánchez y José Javier Fernández Moreno, y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Arcos de Jalón y la autorización de los propietarios del terreno.

UNA CONSTRUCCIÓN COMPLEJA
Según los responsables de la excavación, “la construcción de la muralla no fue uniforme, es compleja, y lo hallado parece responder a una reparación o reforzamiento de la misma: en la cara interior de la muralla, que pudo fallar por algún problema de construcción, se dispuso un potente muro de piedras cementadas con pellas y cuñas de barro. Un área muy localizada de fuego intenso ante la muralla, en el interior del poblado, puede explicar la necesidad del antemuro”. En este punto se extrajeron muestras de carbón para realizar la datación mediante Carbono 14.

El grosor de la muralla supera los tres metros, excluyendo el antemuro. Se construyó en seco, con grandes piedras procedentes de la propia plataforma del cerro y un relleno desigual de piedras menores y tierra. El equipo de investigación procederá ahora a estudiar estructuras detectadas en el interior de la muralla, que debieron servir para aligerar las presiones hacia los paramentos exteriores. Además, el derrumbe de la muralla afectó a algún tipo de estructura doméstica que quedó sellada por el mismo.

Los sondeos en el interior del poblado ofrecieron resultados desiguales, que sin embargo permitieron un mayor conocimiento de las características geológicas y los procesos erosivos sobre el yacimiento, así como la actividad antrópica posterior.

FRAGMENTOS CERÁMICOS Y RESTOS ÓSEOS
Los fragmentos cerámicos hallados corresponden a vasijas de almacenaje con cordones de barro en su superficie que fueron decorados mediante impresiones realizadas con los dedos y las uñas, así como cerámicas menores para la preparación de alimentos y su consumo.

También se recuperaron restos óseos, que según una primera evaluación corresponden a ovicápridos, bóvidos, caballo, así como de cornamenta de ciervo. Algunos de estos huesos muestran la huella de corte para su aprovechamiento. “Su estudio permitirá conocer la composición de la cabaña ganadera y algunas prácticas de aprovechamiento de los animales domésticos. De un modo genérico, ello demuestra una actividad ganadera que aún no podemos saber si era principal o equitativamente proporcional a la actividad agrícola de cereal de secano”, manifestaron los directores del proyecto.

PROSPECCIÓN NO SISTEMÁTICA
El trabajo realizado en el yacimiento incluyó, además, de la excavación arqueológica, una evaluación del yacimiento basada en la prospección, si bien no sistemática del mismo, y de su entorno. El objetivo de esta tarea, utilizando sistemas de medición topográfica, es adquirir un mayor conocimiento del sistema defensivo, obtención y extracción de piedra, entre otros, situación de elementos de refuerzo en los ángulos o uniones de los lienzos, localización de la puerta y portillos, entre otros, así como la existencia o no de elementos exteriores defensivos complementarios dispuestos ante la muralla. Ello ofrecerá datos necesarios para el planteamiento de la próxima campaña de investigación.

El proceso de prospección proseguirá este otoño para conocer otros yacimientos próximos que ayuden a determinar el entorno arqueológico y su evolución en el tiempo y establecer un modelo de ocupación del territorio, así como de las áreas potenciales de abastecimiento de agua y explotación agrícola y minera de este poblado.

El conjunto de datos obtenidos corrobora el gran interés de este yacimiento que corresponde a un momento desconocido que, aún pendiente de dataciones absolutas, se ha situado en áreas próximas del Sistema Ibérico, y basándose en elementos diagnósticos como las cerámicas, en el comienzo del Bronce Final, pero con una tradición cerámica de continuidad con del Bronce Medio. La investigación de este yacimiento, situado entre los valles del Ebro, del Tajo y de la Cuenca del Duero, resulta decisivo para cubrir un vacío sobre un periodo aún desconocido y establecer la cronología de distintos modelos de poblamiento.

El cerro de La Coronilla, que se localiza al norte de la localidad de Velilla de Medinaceli, es una de las elevaciones destacadas de la zona (1.777 metros) y se corresponde con el extremo adelantado de un borde de páramo que es bañado en su base al este por el río Blanco y de noroeste a sureste por el arroyo menor Mingo Rando.

TRABAJO FUTURO
Este proyecto prevé una duración de entre tres y cinco años. La investigación tiene como objetivo el conocimiento de determinadas áreas del Alto Jalón del Bronce Final y los fenómenos culturales que dieron paso a la Edad del Hierro. Como fechas convencionales, esta época se sitúa entre el 1500/1300 y el 1100 antes de Cristo.

El trabajo de investigación proseguirá durante este año con el análisis del sistema defensivo y de todos los restos materiales recuperados, cerámicos y óseos, así como el estudio comparado de ambos con yacimientos de áreas culturales próximas.

La próxima campaña arqueológica profundizará en el sistema defensivo, para resolver las dudas acerca de los sistemas constructivos de la muralla, y en la excavación de al menos una estructura doméstica.

(Fuente: Noticias de la Ciencia)