google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Balansiya
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27 de octubre de 2025

Valencia avanza en la recuperación de su muralla islámica

Los hallazgos arqueológicos permitirán conservar dos viviendas andalusíes y mostrar el nivel de vida de los habitantes de Balansiya en los siglos XI y XII.
La modificación del proyecto busca preservar in situ los restos de las dos viviendas de época andalusí aparecidos en julio de 2022.

El Ayuntamiento de Valencia ha enviado a la Conselleria de Cultura el Proyecto refundido de las obras de excavación, restauración y de puesta en valor de la muralla islámica de València, con vistas a la finalización de las obras de rehabilitación que se están acometiendo en este elemento histórico y patrimonial.

Tal como prevé la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano, el Ayuntamiento, a través del Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico, ha remitido el proyecto a la Conselleria y le ha solicitado autorización para llevar adelante las obras, dado que la Muralla Islámica de València está calificada como BIC, Bien de Interés Cultural. La redacción de esta segunda modificación del proyecto fue adjudicada el 3 de abril de 2024 a la UTE Balansiya Dos, responsable de la elaboración del proyecto inicial y de la dirección de obra, por un importe de 18.089,50 euros (IVA incluido), a fin de preservar in situ los restos de las dos viviendas de época andalusí aparecidos en verano de 2022 durante la excavación del solar de la plaza del Ángel, número 3, dentro del futuro Centro de Interpretación de la Muralla.

Dos viviendas recayentes a la ronda interior de la muralla
En el curso de los citados trabajos, se descubrió parte de dos viviendas de época andalusí, cuya fachada recaía al camino de ronda interior que discurría paralelo a la propia muralla. Una de las habitaciones de la vivienda presentaba un excelente estado de conservación, y mantenía incluso el acabado original de mortero pintado a la almagra. El descubrimiento fue analizado por el personal técnico municipal, que aconsejó que se conservaran y se integraran dentro del centro de interpretación.

Según el informe técnico, estos hallazgos constituyen un elemento esencial para mostrar, en un mismo emplazamiento, tanto el sistema defensivo de la muralla, con sus diferentes elementos, como la organización espacial intramuros, con viviendas coetáneas a la propia muralla. Se trata, en definitiva, concluye el informe, de unos hallazgos que han permitido establecer el nivel que pisaban los habitantes de Balansiya en los siglos XI y XII y que ahora se podrá recuperar para futuros visitantes.

El concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno, ha explicado que “los vestigios aparecidos en los meses de junio y julio de 2022, tras la realización de los micropilotes de cimentación en el solar donde se situará el futuro Centro de Interpretación de la Muralla, se suman al descubrimiento, anterior en el tiempo, de importantes restos relativos tanto al sistema defensivo andalusí como al cementerio medieval de la parroquia de la Santa Cruz”. De hecho, con ocasión de las obras de excavación, restauración y puesta en valor de la muralla islámica de València, se recuperó y se sacó a la luz, el antemural o barbacana, primer muro defensivo antes de llegar a la propia muralla, la berma o paso entre ambas y el foso exterior defensivo por donde circulaba el agua. Todos estos elementos podrán contemplarse en el futuro jardín arqueológico.

Adecuación del recorrido del edificio y creación de un mirador
La modificación del proyecto, motivada por la evolución de las obras, por la aparición de nuevos restos arqueológicos y por la necesidad de adaptar los trabajos y el centro de visitantes a éstos, afecta principalmente a las distribuciones de las distintas plantas del inmueble y a la museografía a desarrollar. Dicha museografía deberá adaptarse a la información de los hallazgos para que éstos puedan ser leídos e interpretados de manera más adecuada.

Es el caso, por ejemplo, del Proyecto modificado, que contempla la adecuación del recorrido del edificio, la creación de un mirador a los restos de las viviendas de época andalusí, y el redimensionado de las instalaciones. El proyecto modificado refunde los modificados previos, 1 y 2, y servirá de anexo para elaborar los pliegos para la contratación de la continuación y la finalización de unas obras “que son fundamentales para la regeneración urbana de este ámbito, en pleno barrio del Carmen”, ha señalado el concejal.

Dado que el Proyecto refundido, pendiente de autorización, recoge tanto las obras definidas en origen como las que se incluían en el primer proyecto modificado y las que se precisan ahora para preservar in situ los restos de las dos viviendas de época andalusí, el presupuesto total actual de 3,7 millones de euros (3.748.334,72 euros, IVA incluido) es el resultado de sumar el importe de la parte de la obra que queda aún por ejecutar (del proyecto original, redactado con precios de 2019, y del primer modificado), actualizado con base a los precios de materiales y de mano de obra de 2025 (2.815.508,73 euros, tras un incremento del 24,94%), al de la obra nueva contemplada en el Proyecto Modificado 2º, por un valor de 932.826,00 euros. En resumen, ha indicado el concejal, para terminar las obras de referencia haría falta un crédito total de 3.748.334,72 euros.

Una vez se autorice esta segunda modificación del proyecto por parte de la Dirección General de Patrimonio Cultural, el Ayuntamiento de València procederá a convocar la correspondiente licitación de las obras a través del procedimiento de urgencia previsto en el artículo 119 de la Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público, para “situaciones de necesidad inaplazable o cuya adjudicación sea preciso acelerar por razones de interés público”. Desde el Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico, se estima que en este caso, se puede acudir a la tramitación de urgencia, al concurrir tanto motivos de seguridad como de riesgo de ruina de lo construido, y se podrá dar inicio a las actuaciones de continuidad de las obras sin necesidad de esperar a que la liquidación del contrato resuelto por incumplimiento del contratista sea firme en vía administrativa.

Medidas precautorias
Con carácter paralelo, el Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico adjudicó el pasado 22 de mayo el contrato de medidas precautorias y de seguridad de las obras a Mesquecons SL, por un importe de 24.654,34 euros (IVA incluido), a fin de garantizar la estabilidad de lo construido. Estas obras incluyen todas las actuaciones necesarias, por razones de seguridad o indispensables, para evitar un grave trastorno al servicio público o la ruina de lo construido como consecuencia de la paralización de las actuaciones. El concejal José Luis Moreno ha explicado que ya se está tramitando la contratación de los servicios de una empresa “para que mantenga el ámbito afectado en condiciones adecuadas, hasta que se adjudique el concurso y se reanuden estos trabajos, para que éste quede protegido ante el paso del tiempo y, sobre todo, ante las inclemencias meteorológicas”.

Estas medidas precautorias incluyen sustituir la valla de malla galvanizada existente por una valla metálica de chapa ciega; rellenar las catas sin tapar en la zona de acceso desde la Calle d’En Borràs; reponer el vallado de simple torsión inicial de la parcela de la Diputación, cedida temporalmente para la obra y anexa a ésta; conectar la bomba de achique de la zona del antiguo cementerio al cuadro eléctrico provisional de obra junto al estabilizador; culminar el espesor del lienzo en dos paños de muralla donde en su día había un falseo en la cara recayente a la parcela y que se reforzaron sólo parcialmente; y consolidar y efectuar el cerramiento de la coronación del muro de la medianera junto al edificio de la Calle d’En Borràs, 4.

16 de enero de 2013

Los arqueólogos vinculan el esqueleto del Temple a una nueva necrópolis islámica

Las excavaciones en el valenciano Palacio del Temple afectan al entorno de la prolongación de los siglos XII y XIII de la muralla islámica, cuyos terrenos fueron donados por Jaume I en 1238 a la orden del Temple para que se instalaran en la ciudad.
Esqueleto descubierto en las obras del palacio del Temple. Foto: EFE
El esqueleto humano que apareció el pasado viernes durante las excavaciones arqueológicas que se están efectuando en el Palacio del Temple de Valencia, un edificio protegido, podría ser un enterramiento de época islámica vinculado a una «maqbara» o cementerio islámico extramuros no documentado hasta ahora. De momento, sólo ha aparecido un enterramiento aunque no se descarta que puedan aparecer más.

Hay una circunstancia determinante y es que los musulmanes enterraban a los muertos en posición de cúbito lateral y orientados a la Meca, un detalle que, sin embargo, está siendo difícil de determinar en el Temple porque los restos que han aparecido están muy alterados.
Otra hipótesis relaciona este enterramiento con un oratorio al aire libre de Balansiya. Lo que si parece descartarse casi por completo es que se trata de un cementerio templario.

Las excavaciones en el Temple afectan al entorno de la prolongación de los siglos XII y XIII de la muralla islámica, una de cuyas particularidades son los torreones de forma cuadrada y la existencia de un antemuro o barbacana. En la ampliación de la muralla también se construyó una puerta, denominada «Bab ibn Sajar».

Después de la Reconquista, en 1238, Jaume I donó terrenos próximos a la ampliación de la muralla islámica a la orden del Temple para que se instalaran en la ciudad.

Los templarios construyeron allí una fortaleza y otras construcciones de servicio, es posible que entre éstas hubiera un cementerio ya que la orden permaneció en la ciudad desde 1238 hasta principios del siglo XIV, cuando Jaime II de Aragón abrió un proceso inquisitorial contra los templarios que acabó con su disolución. El patrimonio de los templarios pasó entonces a manos de la orden de Montesa.

El actual Palacio del Temple es una construcción de 1761 obra de los arquitectos valencianos Vicente Gascó, Antonio García y Diego Cubillas. La intervención arqueológica se enmarca en las obras de remodelación del Palacio del Temple, sede de la Delegación de Gobierno, y llevan cerca de dos meses en marcha. El Ministerio de Cultura es el responsable del control arqueológico de las obras.

(Fuente: Levante-Emv / H.G.)