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27 de febrero de 2026

Expertos de dos universidades investigan las pinturas murales de la Villa Romana de Barberes Sud de Villajoyosa

Las excavaciones del Servicio Municipal de Arqueología y Patrimonio Histórico sacaron a la luz grandes paneles de pinturas caídas de las paredes que los investigadores califican como diseños únicos

Expertos de dos universidades investigan las pinturas murales excavadas en la Villa Romana de Barberes Sud de Villajoyosa. Se trata de Alicia Fernández Díaz, catedrática de Arqueología de la Universidad de Murcia, y Gonzalo Castillo Alcántara, Investigador post doctoral en la Universidad de Valencia. Ambos se encuentran realizando dicho estudio sobre las piezas en Vilamuseu.

Ambos han formado parte de varios proyectos de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital de España. Actualmente están trabajando en el tercer proyecto sobre pinturas murales de época romana en la mitad inferior de la península Ibérica.

La concejal de Patrimonio Histórico, Rosa Llorca, explicó que “las excavaciones realizadas por el Servicio Municipal de Arqueología y Patrimonio Histórico, en dos campañas de 2010 y 2024, sacaron a la luz grandes paneles de pinturas caídas de las paredes de la villa, convertidos con el paso del tiempo en cerca de 4.000 fragmentos”, que se trasladaron al museo de Villajoyosa.

La Villa Romana de Barberes Sud es uno de los conjuntos más interesantes de pinturas excavados en los últimos años en el sudeste español. “Este hallazgo ilustra la riqueza de una residencia señorial del siglo II que se encontraba a las afueras de la ciudad romana de Allon, junto a la calzada que recorría por la costa su territorio, la actual comarca de la Marina Baixa”, indicó la edil.

La mayoría de estas pinturas se encontraban en el interior de la estancia 13 (de 10 m² excavados), una de las habitaciones de la parte residencial, que daba a un jardín porticado o viridiarium.

Durante la excavación, todos estos fragmentos se numeraron, se fotografiaron y se consolidaron por la restauradora de Vilamuseu antes de su extracción. Además, el departamento de Conservación ha realizado el trabajo para preservar de forma organizada y segura en los almacenes los restos para inventariarlos y catalogarlos.

Tras ponerse en contacto Vilamuseu con la catedrática Alicia Fernández, “comprobó que se trata de un conjunto relevante de decoración romana, y que merece una investigación detenida para conocer su técnica, materiales, motivos, esquema y composición, poniéndola en relación con otros conjuntos del Imperio romano e intentando determinar la presencia de un taller que trabajaba en consonancia o no con las modas imperantes en el momento”, agregó Llorca.

Durante el mes de febrero, ambos expertos están revisando ese gran número de fragmentos en los laboratorios de Vilamuseu, con ayuda del departamento de Conservación y Restauración, en un trabajo de puzle que está permitiendo entender cómo eran las paredes de la villa.

Gonzalo Castillo Alcántara explicó que “a partir del material, la primera conclusión es que se puede restituir prácticamente la totalidad del alzado, por tanto, podemos ofrecer una imagen más o menos próxima a la realidad de cómo estaría decorado este espacio”. Además, las primeras conclusiones refuerzan el punto de vista cronológico de que “estaría datada en el siglo II, ya que esta decoración encaja en la moda decorativa de otras ciudades cercanas como Cartago Nova (actual Cartagena)”.

Ambos investigadores recalcaron que hay un hecho que hace a los hallazgos excavados en la Villa Romana de Barberes Sud únicos: “En la zona superior de la pared, tenemos fragmentos con fondo blancos y guirnaldas. Se trata de un esquema que no tiene paralelos en pintura prácticamente en ningún enclave del Imperio Occidental y, probablemente, tampoco en el Oriental”. Y añadió que “es un esquema que solo documentamos en mosaicos y, sobre todo, a partir del siglo IV”.

En cuanto al punto de vista estético, “tenemos que entender estos espacios como cargados de elementos e imágenes. No es lo mismo pintar o decorar espacios de segundo orden como una cocina, a otros como espacios de recepción, como comedores o despachos”, indicó el investigador.

Tras estos estudios “in situ”, se realizará el trabajo de gabinete en cada una de sus universidades. Este dará paso a una restitución hipotética e ideal, así como su posterior reconstrucción virtual que “nos mostrará cómo fueron esas paredes en el momento de esplendor del Imperio romano y de la ciudad de Allon”, indicó la concejal de Patrimonio Histórico.

Durante el periodo de trabajo de ambos expertos en Villajoyosa, los investigadores se han alojado en la empresa local Seaward Suites, fruto de la colaboración público-privada que realizan las concejalías de Turismo y Patrimonio Histórico, junto a Vilahostur, asociación empresarial local. El objetivo es involucrar al sector privado en la “investigación y divulgación del extraordinario Patrimonio Histórico con el que cuenta nuestra ciudad y con los que se está trabajando de la mano para proporcionar un producto turístico de primer nivel”.

13 de junio de 2024

Arqueólogos de la UA obtienen una secuencia ininterrumpida de la ocupación de Ilici

Arqueólogos de la Universidad de Alicante han conseguido documentar la vida del yacimiento desde la Edad Media hasta las raíces del asentamiento ibérico
Equipo Domus 2024.

El proyecto ‘Domus-La Alcudia: vivir en Ilici’ culmina sus objetivos en las nuevas excavaciones y obtiene una secuencia contrastada e ininterrumpida de ocupación en el sector nororiental de la ciudad, uno de los puntos más elevados de la topografía original, donde existían indicios de ocupación entre la prehistoria y la época medieval, según ha informado Sonia Gutiérrez Lloret, catedrática de Arqueología de la Universidad de Alicante y codirectora del proyecto junto a los profesores Julia Sarabia, Victoria Amorós y Jesús Moratalla, todos ellos del área de Arqueología de la UA, especialistas en diversos periodos y problemáticas históricas.

La campaña cuenta, además, con un equipo amplio de especialistas de prehistoria y arqueología de la Universidad de Alicante y otros centros investigación, como el Instituto de Arqueología de Mérida-CSIC (Trinidad Tortosa) o la Universidad de Murcia (Alicia Fernández). En él participan también estudiantes y egresados del Máster en Arqueología Profesional y Gestión Integral del Patrimonio de la UA y un excelente equipo de técnicos y peones especializados, fruto de la colaboración con el Ayuntamiento de Elche.

Gutiérrez Lloret explica que Domus pretendía contrastar el relato idealizado de las ciudades superpuestas con la verdadera historia material de IIlici. “Y para ello, en lugar de focalizar el interés en un periodo o monumento concretos, convertimos la diacronía (el tiempo en un espacio) en nuestro objetivo, rechazando los clichés arbitrarios que tanto han condicionado y siguen condicionando la interpretación de La Alcudia, desde la aparición casual de la Dama de Elche en un contexto desconocido de la ladera oriental de la colina”, señala la arqueóloga, que incide en el hecho de que “todas las ciudades, como espacios construidos, son una sucesión de paisajes urbanos en continua transformación y La Alcudia es un ejemplo impresionante”.

De este modo, Sonia Gutiérrez señala que la excelente conservación de la estratigrafía en este sector ha proporcionado ya interesantes novedades, como el descubrimiento, por vez primera, de una ocupación islámica temprana (siglos VIII y IX) que permite demostrar que la madina Ilš del pacto de Teodomiro del año713 estuvo en La Alcudia, mucho antes de que una nueva ciudad heredase su nombre, dando lugar a Elx en el siglo X. “Hemos constatado la importancia de la Ilici romana a través de una intensa y monumental remodelación urbanística fechada entre los siglos IV y V, con el trazado de calles y edificios que estuvieron en uso, tras diversas remodelaciones, hasta la época visigoda. Se ha documentado también una fase urbana altoimperial del siglo I d. C. correspondiente a la fundación colonial, un importante contexto del siglo III a. C. y niveles que alcanzan el ibérico pleno”.

“Con todo, esta última campaña ha marcado tres hitos fundamentales en el conocimiento de la historia de La Alcudia: la materialización del urbanismo romano tardío, la constatación de la importancia de la ciudad en el convulso siglo III a. C y la documentación de sus raíces ibéricas”, recalca la investigadora.

En las venas de la ciudad romana
Asimismo, la excavación de un cruce de calles romano ha sacado a la luz, bajo su pavimento, las tuberías de plomo por las que circulaba el agua que abastecía casas y termas, junto con la impresionante red de alcantarillado subterráneo que saneaba la ciudad. “Con los nuevos datos obtenidos se demuestra que buena parte de los restos romanos visibles en diversos sectores de la ciudad corresponden en realidad a los siglos IV y V, verdadero periodo de esplendor de la ciudad de Ilici, mientras que la materialidad de la ciudad altoimperial se muestra esquiva”, comenta Gutiérrez.

Entre púnicos y romanos: el convulso siglo III a.C.
Además, la arqueóloga señala que uno de los descubrimientos más llamativos, que ha permitido constatar la complejidad del siglo III a. C., se refleja en una inusitada intensidad constructiva durante su segunda mitad, comparable con la detectada en otros asentamientos próximos de características urbanas como el Tossal de Manises. Se trata del ángulo de una monumental estructura de más de 9 metros de longitud por un metro de anchura, de la que se conserva el zócalo de mampostería con alzado de grandes adobes y refuerzos de vigas verticales pensados para sostener algún adarve voladizo, sobre una cimentación heterogénea de dos metros de anchura, que transformó sustancialmente la trama urbana de carácter doméstico preexistente. La regularidad y características de su diseño, con paralelos en el mundo púnico y helenístico, y su cronología reforzada por el hallazgo de una moneda hispano- cartaginesa (221-218 a. C.), lo sitúan en el contexto de la II Guerra Púnica, es decir, el enfrentamiento entre púnicos y romanos que asoló con gran intensidad el sureste de la Península Ibérica.

Las raíces ibéricas del asentamiento
Por otra parte, la excavación de los niveles más profundos ha demostrado que la zona estuvo densamente habitada entre los siglos III y IV a. C., ya que a más de 4 m. de profundidad respecto al suelo agrícola actual y por debajo de los niveles de la primera mitad del siglo III a. C, se suceden suelos y estructuras que reutilizan piezas de fases anteriores, como un espectacular molino giratorio ibérico, hasta llegar a las habitaciones de adobe y barro amasado, similares a otras documentadas en La Alcudia, que nos sitúan en vísperas de la sociedad que alumbró la Dama. ,

Algunos significativos indicios, como un molino barquiforme o cerámica de la Edad del Bronce, indican que la ocupación pudo ser mucho más antigua, pero no es posible documentarla sin dañar otros valiosos restos que es necesario conservar. Recuerdan los investigadores, que “el objetivo final de un proyecto diacrónico es la puesta en valor de cada fase histórica detectada, explicando no una sino todas las historias escritas en la propia tierra de este sector de La Alcudia”.

Instantáneas de la historia en la tierra
“Aunque la arqueología en general y nuestro proyecto en particular estudian procesos antes que acontecimientos, la investigación a veces depara sorpresas asombrosas que son capaces de congelar el tiempo en un instante”, asegura Sonia Gutiérrez al tiempo que destaca dos de estas “instantáneas”: Por un lado, el descubrimiento, en una humilde habitación de la antigüedad tardía, de una antigua jarrita de producción local, cuidadosamente sellada con arcilla y envuelta en una tela, cuya urdimbre quedó impresa en el barro. “No sabemos por qué ni qué contenía, aunque en épocas romanas más antiguas era de buen augurio realizar ofrendas similares con carácter ritual, mientras que en periodos posteriores de inestabilidad a menudo se utilizaban como escondrijos”, matiza la arqueóloga. Por otro, una pequeña fosa llena a rebosar de cacharros rotos (tapaderas y marmitas, jarras, tinajas y ánforas con restos aún de sus tapones de yeso). “Este humilde basurero, que alguien llenó de trastos viejos, es un ‘tesoro’ que nos ha proporcionado un excelente contexto material de los siglos VII y VIII que permitirá conocer no solo cómo vivían los últimos habitantes de La Alcudia, sino también de dónde venían los productos que almacenaban”, cuenta la investigadora, señalando con humor que “a veces nuestro gozo sí está en un pozo”.

14 de abril de 2023

Recuperan 3.500 piezas de una gran pintura mural del teatro Romano de Cartagena

Los conjuntos pictóricos hallados en el Teatro Romano de Cartagena son en la actualidad uno de los más importantes de todo el Imperio romano en cuanto a decoración pictórica conservada se refiere


El equipo de arqueólogos y restauradores que trabaja en la recuperación del pórtico del Teatro Romano ha recuperado durante las excavaciones muchas más piezas de pintura de la que esperaban y ya han reunido otros 1.500 fragmentos de una de las grandes pinturas murales que decoraba una de las paredes del edificio. Sumados a los localizados en las excavaciones de 2006, son al menos 3.500 las piezas de la pintura recuperadas, que permitirán una recuperación mayor y más precisa de la decoración original.

El proyecto actual, financiado con fondos Next Generation, se ha desarrollado ya en un 39% a cinco meses de su plazo de ejecución y se centra en la zona occidental de la doble estructura porticada que rodeaba un jardín central y se situaba en la parte posterior del edificio escénico. Las labores se han diseñado para completar la extracción de las pinturas murales que quedaron protegidas, ampliar la excavación hacia la zona central del posible jardín, que no ha podido ser investigada hasta ahora, así como consolidar los restos hallados de la galería exterior, que conserva el alzado del pódium con sillares de arenisca y basas de columnas en su emplazamiento original.

El proyecto contempla ampliar la intervención hacia la zona central del jardín, donde se está previsto realizar análisis palinológicos y antracológicos para investigar las especies vegetales que pudieron existir en el espacio ajardinado de época romana. Además de documentar posibles estructuras propias del jardín como parterres, canalizaciones y fuentes, y así como el aprovechamiento del agua para el mantenimiento del espacio ajardinado.

La intervención además de recuperar una parte del pórtico es también un impulso a la generación de empleo por el importante número de oficios que interviene en un proyecto patrimonial de esta índole; arqueólogos, restauradores, canteros, aparejadores, arquitectos, peones, albañiles, fotógrafos, topógrafos etc., casi el 75% del gasto es en personal.

Desde enero se está trabajado en la excavación, documentación y extracción de pinturas murales de los tres conjuntos pictóricos, comenzando con el conjunto objeto de restauración situado al norte de la cella 2, que fue finalizado en a finales de febrero, y continuando con la extracción de la pintura mural de la cella 2 y la cella 1, donde se ha localizado una mayor concentración de derrumbes de pintura mural de lo esperado.


Programación cultural
En cuanto a la actividad formativa y difusión científica, se ha programado en colaboración con el área de Arqueología de la Universidad de Murcia, y en concreto con la profesora Alicia Fernández, un seminario de formación sobre pintura mural romana romana aprovechando que en estos momentos se está realizando la extracción y restauración de un panel procedente del pórtico occidental.

El Workshop Internacional Pictores et officinae: documentación, estudio y valorización de la pintura mural romana de la Porticus del teatro romano de Cartagena, se celebrará del 19 al 24 de junio.

Los conjuntos pictóricos hallados en el Teatro Romano de Cartagena son en la actualidad uno de los más importantes de todo el Imperio romano en cuanto a decoración pictórica conservada se refiere, y constituyen también un excelente recurso para la formación especializada de restauradores y arqueólogos en todas las actividades propias de su correcto proceso de documentación, consolidación, extracción, limpieza, estudio/análisis, restauración y puesta en valor.

El seminario especializado se plantea con unas sesiones de mañana de campo y laboratorio, y sesiones de tarde con conferencias impartidas por investigadores y especialistas en la materia, de ámbito tanto nacional como internacional.

En este sentido, también debemos reseñar el nuevo Curso de Verano 2023 en colaboración con la UPCT sobre La Vía Augusta como eje vertebrador de la Hispania romana. La revalorización de un itinerario cultural, que se celebrará del 17 al19 de julio. El curso abordará la importancia de este legado clásico y como ha incidido en la conservación y valorización de su Patrimonio Arqueológico, realizando un recorrido por distintos escenarios y enclaves de la Hispania Romana.

En las sesiones del curso también se tratará propuestas novedosas como el proyecto de 'Cicloturismo por la Vía Augusta', que se va a desarrollar con fondos Next Generation, y la Ruta por la Bética Romana que abarca territorios por los que pasaba la calzada e incorpora lugares y espacios de gran interés paisajístico cultural y natural. La experiencia está basada en la revalorización sostenible del itinerario cultural de la vía Augusta.