google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Óscar Bonilla
Mostrando entradas con la etiqueta Óscar Bonilla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Óscar Bonilla. Mostrar todas las entradas

6 de octubre de 2025

Los arqueólogos desentrañan los secretos de la Muela de Jorcas (Teruel)

La segunda campaña de excavaciones en el yacimiento turolense se centra en los túmulos funerarios documentados en el interior del recinto amurallado de la ciudad. Esto permitirá seguir indagando sobre este asentamiento de más de 2.600 años.
Primeros trabajos en el túmulo durante la nueva campaña arqueológica en la Muela de Jorcas.

En la Muela de Jorcas vuelve a sonar el ruido de la tierra pasando a través del tamiz en busca de restos. Lo hace desde que la semana pasada regresase el equipo de arqueólogos de la empresa Acción Gestión Integral del Patrimonio a esta pequeña meseta para seguir indagando sobre el origen de un pueblo que se asentó en ese lugar hace más de 2.600 años.

Después de que durante la primavera llevasen a cabo una campaña de excavación de cerca de cinco semanas, este mes de septiembre han regresado con más preguntas por contestar. Entre ellas, destacan las referidas a la construcción de túmulos funerarios en el interior del recinto amurallado de la ciudad o qué más esconde la acumulación de piedras en la que estuvieron trabajando en el mes de junio y que resultó ser mucho más grande de lo que aparentaba en un principio.

Si en junio la campaña estuvo sufragada por el presupuesto del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra, en esta ocasión es el propio Ayuntamiento de Jorcas quien hace frente al coste de los trabajos.

Hasta Jorcas se ha desplazado un equipo de cinco personas. Junto al arqueólogo Óscar Bonilla, responsable de la empresa, han acudido otros tres arqueólogos y un arqueozoólogo. Además, el equipo se podrá ver reforzado ocasionalmente por una antropóloga a la que se recurriría si se estimase necesario.

En esta ocasión, el tiempo juega todavía más en contra del equipo ya que solo dispone de tres semanas para desentrañar los secretos de ese yacimiento. “El objetivo específico de esta campaña es agotar la zona que empezamos a excavar en junio, que en principio cuando planteamos que se trataba de un túmulo creíamos que era una estructura más pequeña. A pesar de que ya veíamos que el túmulo o la estructura era de grandes dimensiones, pensábamos que podría ser algo con una cista más pequeña en el centro o con un pequeño corredor, pero es mucho más grande de lo que habíamos planteado en un primer momento”, resumió Bonilla. Por eso, en estas tres semanas de trabajo se quiere “ampliar la zona de excavación con el objetivo de agotarla, de agotar todo el nivel, toda la estratigrafía y, ya con todo lo que obtuvimos en junio y con lo que saquemos ahora entre septiembre y octubre, haremos el análisis de los huesos para poder determinar si parte de esos huesos son humanos y, fundamentalmente, si fueron cremados”.

En la campaña de primavera se obtuvieron restos de huesos con un tono azulado, lo que indica que estuvieron sometidos a una temperatura de 600 grados centígrados durante un tiempo no inferior a 45 minutos. Esas cifras descartan que se trate de restos cocinados. “Evidentemente, nadie cocina algo con hueso durante ese tiempo a 600 grados”, razonó el arqueólogo, que dijo que los huesos, aunque “perecen humanos” no ha sido corroborado todavía en el laboratorio. Además, junto a ellos se encontraron más huesos de animales que “claramente están comidos” lo que apunta a la celebración de un banquete en el que se comió ciervo, ovejas, cerdo y cabra, cuyos restos no habrían estado expuestos a un rango de calor tan elevado ni durante tanto tiempo.

“Cuando nos empezaron salir todos esos huesos con esas coloraciones sí que podían indicarnos que pertenecían a un ritual funerario de quemar al difunto”, explicó Bonilla que, sin embargo, prefirió esperar a terminar la segunda campaña de excavación para, a continuación, completar todos los análisis necesarios en el laboratorio.

Cuestión de túmulos
“Dentro de ese túmulo, que pensábamos que eran dos túmulos pequeños junto a uno grande, pues ahora creemos más que es un túmulo muy grande. Entonces, lo que vemos es como una especie de corredor central, como si fuese un pasillo en el centro, y es ahí donde hemos encontrado todos los restos arqueológicos”, explicó el científico sobre cómo los restos que iban saliendo a la luz cambiaron los planteamientos iniciales, haciendo todavía más necesaria la segunda campaña de excavación que comienza ahora.

Los trabajos de desenterramiento de la estructura dejaron a la luz una construcción más grande de lo esperado. Tanto, que todavía no se ha localizado la cista, el espacio destinado al reposo de los restos del fallecido (o fallecidos). “No hemos encontrado esa urna con huesos que nos pudiera indicar eso que teníamos ahí era el difunto cremado, sino que lo que hemos encontrado en el proceso de excavación es esos huesecitos calcinados por todo el corredor”, confirmó Bonilla.

Los trabajos que han comenzado este mes de septiembre permitirán saber “si ha habido alguna remoción o de antiguo si hubo alguna remoción y pudieron romper alguna urna que contuviese los huesecitos y los dispersaron o simplemente pues que en algún momento pues lo abrieron para volver a utilizarlo y rompieron o digamos, esparcieron un poco los huesecitos”, añadió el jefe del equipo de excavación.

Pese a que el volumen de trabajo que el equipo tiene todavía por delante, se ha preparado un segundo objetivo que acometer si los trabajos que se están desarrollando en el túmulo llegasen a su fin, en referencia a un segundo túmulo que se dejó preparado en junio para poder iniciar su estudio.

Trabajo de laboratorio
Después de cada excavación llega el momento de encerrarse en el laboratorio a estudiar los materiales que se hayan podido recuperar. Después de haber realizado un primer cribado sobre el terreno, toda esa tierra se trata con una máquina que separar los restos de la arena. Eso permite recuperar semillas, pequeños objetos arqueológicos de metal o cerámica o huesecitos. “Durante los meses de julio y agosto hemos estado haciendo todo ese trabajo de laboratorio y ahora, con lo que completemos ahora esta campaña, continuaremos ese trabajo de laboratorio, pues yo calculo que más o menos hasta Navidades y a partir de ese momento para hacer el estudio de todos los restos”, calculó Bonilla, que valoró que hasta el momento “todos los restos son muy homogéneos, tanto la cerámica como los metales que encontramos son muy homogéneos y nos llevan a un horizonte probablemente alrededor del 600 a.C. Todo parece indicar que estamos entre finales del siglo VII y un inicios del siglo VI a.C.”.

A pesar de poder afirmar que el túmulo no había sido expoliado y de la importancia arqueológica de los restos que se han podido recuperar, Bonilla aseguró que no ha habido ningún indicio de nuevas piezas que pudieran pertenecer al Tesoro de Jorcas, que se expone en el Museo Provincial, en Teruel.

28 de marzo de 2018

Intervención de urgencia en la villa romana de Cascante (Tudela)

Financiada por el gobierno de Navarra, esta actuación arqueológica está llevándose a cabo por el grupo de Arqueología de la localidad, profesionales y estudiantes de diversas universidades
Equipo de trabajo de Cascante en plena faena. 
El grupo de Arqueología de la Asociación Amigos de la Historia VICUS de Cascante vuelve a volcarse en la recuperación de su patrimonio local con una intervención de urgencia en una villa romana bajoimperial (siglos IV-V d.C.).

Esta intervención comenzó el pasado sábado 24 de marzo y se prolongará hasta el siguiente sábado 31 de marzo cuando además se abrirá al público general para explicarla “in situ”, según ha declarado Marta Gómara Miramón, arqueóloga local y una de las directoras de esta excavación.

La dirección corre también a cargo de los arqueólogos Óscar Bonilla Santander y Begoña Serrano Arnáez. Cuenta con otros profesionales que ya han estado en varias campañas de laboratorio arqueológicas en Cascante.

Como ya es habitual, Gómara trabaja además con el equipo de voluntarios del curso de Arqueología que excava con ella cada año. En esta ocasión se suman al grupo un grupo de seis estudiantes de grado, doctorado y master de las universidades de Zaragoza y Granada.

RÁPIDO DETERIORO
“En las prospecciones que llevamos a cabo en la zona de Reinuevo el año pasado identificamos que las singulares estructuras de esta villa estaban deteriorándose rápidamente. Tras ser informados, los técnicos de la institución Príncipe de Viana del Gobierno de Navarra nos ha encargado su estudio y consolidación”, explica Gómara.

La excavación tiene también historia puesto que ya fue “excavada” por un grupo de vecinos y el párroco de la localidad en los años 70 en lo que llamaron la “Operación Rescate”.

Gómara estudió recientemente materiales cascantinos que se guardaban en el almacén del Museo de Arqueología de Navarra. Fue entonces cuando comprobó que una caja no se correspondía con los hallazgos hechos en el antiguo colegio de Cascante por la arqueóloga Maria Ángelez Mezquiriz sino con dicha intervención aficionada.

“La caja contenía también una foto de aquella Operación Rescate en la que unos niños vecinos de Cascante, que hoy son adultos, posaban en una de las rocas de la villa. En la foto, además de la consiguiente historia de nuestra localidad, se ve que la roca estaba mucho mejor entonces, de ahí que se haya acometido esta actuación de urgencia”.

(Fuente: Plaza Nueva)

9 de febrero de 2018

La arqueología del Moncayo protagonizó las V Jornadas del IUCA de la Universidad de Zaragoza.

La Universidad de Zaragoza acogió ayer las V Jornadas del Instituto de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA) que se celebran con carácter bianual desde su constitución en 2009.
Excavación arqueológica en el Castillo de Los Fayos.
En esta edición, los actos se celebraron en el Edificio Paraninfo de la Universidad de Zaragoza en la Plaza Basilio Paraíso y en ellas se expusieron los resultados de los logros alcanzados por los miembros y grupos de investigación del IUCA durante el último bienio.

En el encuentro se dieron a conocer los resultados obtenidos durante los años 2016 y 2017 en diferentes proyectos de investigación arqueológica en el Moncayo dirigidos por Óscar Bonilla Santander de la Universidad de Zaragoza y Begoña Serrano Arnáez de la Universidad de Granada.

Se presentaron los resultados de las prospecciones y excavaciones arqueológicas realizadas en el Cerro del Calvario de Tabuenca y su territorio, que han permitido documentar una intensa actividad minero-metalúrgica en época romano republicana ligada a la explotación de los yacimientos minerales de hierro del Moncayo. Así mismo se expusieron los resultados de las intervenciones arqueológicas en el oppidum celtíbero-romano de Bursau en Borja, en el que se ha intervenido en la restauración de las estructuras localizadas en los años 70 del siglo pasado y las nuevas excavaciones que han permitido recuperar una secuencia estratigráfica desde la Edad del Hierro hasta época romana.

También estuvieron presentes los resultados de las excavaciones realizadas en el castillo de Los Fayos, en el que se ha localizado un asentamiento de la I Edad del Hierro bajo los restos de la fortaleza bajomedieval cristiana de los siglos XII-XV. También los últimos resultados del “Proyecto Cascantum” dirigido por Marta Gómara Miramón de la Asociación VICUS junto a Begoña Serrano y Óscar Bonilla, centrado en el estudio de la ciudad de Cascante y su territorio en época Romana..


La jornada finalizó con la exposición de los protocolos adoptados en materia de restauración arqueológica y conservación preventiva implementada en las intervenciones arqueológicas del equipo de investigación compuesto por los arqueólogos Ángel Santos Horneros, Alicia María Izquierdo, Carlos Valladares Lafuente y la restauradora Miriam Pérez Aranda así como las actividades encaminadas a la difusión y divulgación científica implementada en cada uno de los proyectos de investigación.

5 de septiembre de 2017

Los arqueólogos regresan al Cerro del Calvario de Tabuenca (Zaragoza)

Tras los buenos resultados de la excavación arqueológica de 2016, se desarrolla en Tabuenca un curso de arqueología práctica reconocido con 2 créditos de formación por la Universidad de Zaragoza.
El poblado está vinculado a la minería del hierro entre los siglos II aC y II dC.
Tabuenca vuelve a convertirse en el lugar elegido para continuar la investigación arqueológica sobre los paisajes mineros en la Antigüedad en el Sistema Ibérico desarrollada por el Grupo de Investigación URBS-IUCA de la Universidad de Zaragoza. Las actuaciones arqueológicas de 2016 en Tabuenca permitieron evaluar el enorme potencial científico que ofrece esta localidad en la que se sitúa el yacimiento arqueológico “Cerro del Calvario”.

El poblado está vinculado a la minería de los óxidos de hierro de la Sierra del Moncayo y a su transformación en metal en decenas de escoriales asociados a la presencia celtibérica y romana en este territorio. La actividad minero-metalúrgica documentada en la intervención de 2016 evidencia la producción de cientos de toneladas de hierro entre los siglos II a.C. y II d.C. en el entorno del asentamiento minero del Cerro del Calvario. Junto a esta actividad minero-metalúrgica, las excavaciones de 2016 en el Cerro del Calvario permitieron conocer el urbanismo del poblado, la cultura material y actividades relacionadas con la agricultura y la ganadería.

EQUIPO TÉCNICO
Los trabajos arqueológicos estarán dirigidos nuevamente por Óscar Bonilla Santander de la Universidad de Zaragoza y Begoña Serrano Arnáez de la Universidad de Granada. El equipo técnico estará formado por los arqueólogos Ángel Santos Horneros, Alicia María Izquierdo, Carlos Valladares Lafuente y la restauradora Miriam Pérez Aranda. En el curso participarán 14 alumnos de los grados de Historia y Arqueología de la Universidad de Zaragoza, la Universidad de Granada, la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad de Jaén, la Universidad de Alicante y la Universitè Sorbonne Nouvelle de París en Francia.

Durante las tres semanas de duración del curso las actuaciones arqueológicas se centran en prospectar de forma intensiva el entorno del Cerro del Calvario, las minas y los lugares de transformación del mineral en metal. Así mismo se continúa con la excavación arqueológica de los sectores 1 y 2 excavados parcialmente en la campaña del año anterior. En el curso de arqueología reconocido con 2 créditos ECTS por la Universidad de Zaragoza se están realizando prácticas de excavación, prospección y conservación preventiva de estructuras y materiales arqueológicos, talleres de topografía, limpieza, siglado, inventariado, clasificación, dibujo, digitalización y fotogrametría de los materiales y las estructuras arqueológicas documentadas.

PUERTAS ABIERTAS
Las actividades de investigación se combinan con una decidida apuesta por la difusión y la divulgación científica mediante una política de “puertas abiertas” a los trabajos arqueológicos en el Cerro del Calvario y con una visita guiada a la excavación arqueológica. El sábado 26 de agosto a partir de las 17:30 se realizarán en el pabellón municipal de Tabuenca talleres infantiles y conferencias para todos los públicos centradas en la temática del “juego y los espectáculos en la antigüedad”, totalmente gratuitas y abiertas para todos los públicos.

El proyecto está organizado y financiado por el Ayuntamiento de Tabuenca. Además cuenta con la colaboración del Grupo de Investigación URBS-IUCA de la Universidad de Zaragoza, el Grupo de Investigación ISTVRGI de la Universidad de Granada y la Asociación Cultural Villardajos.

Los avances de los trabajos arqueológicos se pueden seguir diariamente en la página de Facebook “Excavación arqueológica Cerro del Calvario de Tabuenca” en la que se publican las novedades del proyecto de investigación: https://www.facebook.com/cerrodelcalvario y en Instagram en el perfil “@cerrodelcalvario”.

10 de julio de 2017

Descubren un poblamiento de la Edad del Hierro bajo el castillo medieval de Los Fayos (Zaragoza)

Las excavaciones arqueológicas en el enclave han permitido documentar un asentamiento de hace 2.600 años y estudiar las fortificaciones medievales de época cristiana.
Bajo las estructuras medievales han aparecido evidencias de población en la I Edad del Hierro. 
Las excavaciones realizadas durante los meses de junio y julio han permitido localizar estructuras vinculadas a las fortificaciones medievales y elementos militares como puntas de flecha de arco y ballesta que se ponen en relación con los continuos conflictos bélicos de los reinos de Aragón, Navarra y Castilla en la Edad Media, ya que el Castillo de Los Fayos por su importancia estratégica cambió de manos en numerosas ocasiones en este período.

ESTRUCTURAS MEDIEVALES Y DE LA EDAD DEL HIERRO
Bajo las estructuras medievales se han localizado niveles correspondientes a la I Edad del Hierro con objetos cerámicos elaborados a mano de superficies pulidas destinados al servicio de mesa y grandes vasijas de almacenamiento de alimentos. Estos elementos guardan una gran similitud con los localizados en la mina de hierro de “Plana del Cerro”, la más antigua documentada en la Península Ibérica, excavada en la primera fase de este proyecto.


El enclave se localiza en una estratégica posición de control y dominio visual del camino natural que une el Valle del Ebro con la Meseta Castellana a las faldas del Moncayo. El conjunto histórico patrimonial del Castillo de Los Fayos lo conforman un sistema de fortificaciones de época medieval de los siglos XII-XIV compuestas por una torre cuadrangular, una torre circular de 9 metros de diámetro, una cueva fortificada de tres pisos con entramado de madera protegida por una muralla de piedra y tapial y varios fosos concéntricos de cientos de metros de longitud convirtiéndola en una de las fortificaciones más impresionantes de la región.

PROYECTO DE INVESTIGACIÓN
Las excavaciones se han centrado en la zona más alta de la fortificación en un farallón rocoso de más de 80 metros de altura sobre el río Queiles en su confluencia con el río Val. Los trabajos arqueológicos de campo han consistido en primer lugar en una prospección intensiva para la que se ha utilizado un GPS de precisión y una aeronave no tripulada tipo dron. También se han realizado excavaciones en dos sectores en las inmediaciones de la torre circular que han permitido localizar aproximadamente 2000 elementos arqueológicos, entre los que destacan un notable conjunto de piezas cerámicas de la I Edad del Hierro de unos 2600 años de antigüedad. El registro se ha llevado a cabo combinando las técnicas tradicionales de la disciplina arqueológica con el uso de fotogrametría y modelado 3D.

EQUIPO DE TRABAJO
El proyecto dirigido por Óscar Bonilla Santander de la Universidad de Zaragoza y Begoña Serrano Arnáez de la Universidad de Granada ha sido financiado por el Ayuntamiento de Los Fayos. El equipo técnico lo componen los arqueólogos Carlos Valladares Lafuente, Alicia María Izquierdo y Ángel Santos Horneros, la restauradora Miriam Pérez Aranda y estudiantes universitarios de los Grados de Historia y Arqueología.

6 de junio de 2017

Comienzan las excavaciones en el yacimiento celtibérico ‘Plana del Cerro’, en Los Fayos (Zaragoza)

Ayer comenzaron las excavaciones arqueológicas en el yacimiento 'Plana del cerro’ que se prolongarán hasta el próximo 30 de junio. Se trata de la primera intervención que se realiza en el poblado celtibérico. 
La campaña estudiará en el yacimiento las actividades mineras en la II Edad del Hierro.
El asentamiento arqueológico denominado Plana del Cerro es un poblado Celtibérico de la II Edad del Hierro situado en un pequeño cerro junto al río Queiles. Hasta el momento no se habían realizado excavaciones arqueológicas y únicamente se conocía por los hallazgos superficiales documentados en prospección arqueológica compuestos por cerámica a torno celtibérica, cerámica a mano decorada, restos de escorias de hierro y sílex.

El objetivo de esta excavación es obtener un conocimiento en profundidad del asentamiento y del paisaje del valle del Queiles en la II Edad del Hierro, así como las actividades mineras y metalúrgicas desarrolladas en el poblado.

DIVULGACIÓN ARQUEOLÓGICA
Durante el mes de junio se desarrollarán diversas actuaciones arqueológicas y de difusión dentro del ‘Proyecto de concienciación patrimonial e integración social: I curso práctico de arqueología de Los Fayos’. El proyecto está dirigido por Óscar Bonilla Santander de la Universidad de Zaragoza y Begoña Serrano Arnáez de la Universidad de Granada, y participan profesionales y alumnado de los grados de Historia y Arqueología.

Durante todo el mes de junio se complementarán los trabajos arqueológicos de excavación y prospección con actividades gratuitas los domingos del propio mes compuestas por talleres infantiles/juveniles y charlas para todos los públicos acerca de la Prehistoria, el mundo celtibérico y época romana.

El proyecto ha sido organizado por el Ayuntamiento de Los Fayos y la Asociación de Investigadores del Moncayo, y cuenta con la colaboración del Grupo de Investigación URBS-IUCA de la Universidad de Zaragoza, Grupo de Investigación ISTVRGI de la Universidad de Granada, la Fundación Tarazona Monumental y el Ayuntamiento de Tarazona. Toda la información actualizada se podrá seguir diariamente en la página de Facebook: ‘Asociación de Investigadores del Moncayo’ y en ‘Instagram: @investigadoresmoncayo’.


La intervención se enmarca en el ‘Plan de subvenciones en materia de cultura, patrimonio histórico, artístico y arqueológico del Ayuntamiento de Los Fayos para el año 2017

2 de septiembre de 2016

Iª campaña de excavaciones arqueológicas en el Cerro del Calvario de Tabuenca (Zaragoza)

El yacimiento celtíbero-romano del Cerro del Calvario es conocido desde mediados del siglo pasado y hasta ahora no había sido objeto de excavaciones arqueológicas. 
Excavaciones en el Cerro del Calvario de Tabuenca. FOTO: ÓSCAR BONILLA.
Entre los días 14 y 27 de agosto de 2016 en el municipio de Tabuenca en la Provincia de Zaragoza se impartió el “I Curso práctico de Arqueología: Cerro del Calvario (Tabuenca)” bajo la dirección de los profesores Óscar Bonilla Santander de la Universidad de Zaragoza (Grupos URBS- y IUCA) y Begoña Serrano Arnáez de la Universidad de Granada (Grupo ISTVRGI). El equipo técnico lo ha formado el arqueólogo Ángel Santos Horneros, la restauradora Miriam Pérez Aranda, siete estudiantes procedentes de la Universidad de Zaragoza, la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad de Granada y el arquitecto tabuenquino Miguel Ángel Vela Oro.

Los trabajos de excavación arqueológica se han centrado en el asentamiento celtibero-romano del Cerro del Calvario de Tabuenca, conocido desde mediados del siglo pasado, en el que hasta ahora no se habían realizado excavaciones arqueológicas. Para la campaña de agosto se ha excavado en dos sectores diferenciados, en el Sector 1 se ha excavado una estancia de más de 25 metros cuadrados pavimentada con un suelo de tierra apisonada rubefactada y con una entrada en recodo orientada al norte para protegerse del Cierzo, en la que se ha podido documentar una placa de hogar para cocinar alimentos. La excavación ha permitido estudiar el sistema constructivo de este espacio habitacional, consistente en el retalle de la roca natural y su relleno mediante el empleo de grava, lajas de pizarra y tierra compactada que permite nivelar el terreno y evitar así las humedades en los muros y en el interior de la estancia. En el Sector 2 la excavación se ha documentado un potente nivel de adobes quemados, que junto con la extrema sequedad del terreno ha permitido la conservación de semillas carbonizadas, restos óseos de ovicápridos, suidos y équidos vinculados a cerámica de almacenaje y cocina.

HERRERÍA
La cultura material documentada durante los trabajos de excavación realizados marca un horizonte cronológico que abarca desde el último tercio del siglo II a.C. hasta la primera mitad del siglo I a.C. Además de los trabajos de excavación se han realizado prospecciones de media docena de escoriales de restos de reducción de hierro en el término municipal de Tabuenca, la principal actividad económica del asentamiento durante la Antigüedad junto con la agricultura y la ganadería.

Vinculado a estas actividades se ha apostado una política de puertas abiertas que ha permitido visitar los trabajos arqueológicos durante las dos semanas de excavación a cientos de personas que han comprobado los avances de los trabajos. Unido a esta política, se llevó a cabo el jueves 25 de agosto una visita guiada a los trabajos de laboratorio y restauración, a uno de los grandes escoriales de reducción de hierro asociados al asentamiento y a la excavación en el Cerro del Calvario en la que participaron más de 80 personas.

La campaña ha sido organizada por el Ayuntamiento de Tabuenca, El Grupo de Investigación URBS de la Universidad de Zaragoza, El Grupo ISTVRGI de la Universidad de Granada y la Asociación de Investigadores del Moncayo. En esta campaña se ha contado con la colaboración de la Asociación Cultural Villardajos y para próximas ediciones del curso se espera contar con la colaboración de las instituciones, organizaciones, empresas y particulares comprometidas con la Historia y la defensa del Patrimonio de la Comarca Campo de Borja.

(Fuente: Arainfo / Óscar Bonilla)