google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Resultados de la búsqueda de Seprona
Mostrando las entradas para la consulta Seprona ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Seprona ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

26 de agosto de 2026

El Arqueológico de Sevilla incorpora la escultura de un togado romano

Fue hallada de forma casual en la localidad de La Puebla de Cazalla en una escorrentía producida por las lluvias. Mide 1,70 metros de altura y pesa más de 700 kilos.

La consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, Patricia del Pozo, ha informado hoy que “el Museo Arqueológico de Sevilla ha sumado a sus fondos una escultura de un togado romano de 1,7 metros de altura y más de 700 kilos de peso, hallada de forma casual en el término municipal de La Puebla de Cazalla tras su afloramiento a causa de una escorrentía motivada por las lluvias”. Se trata de una pieza “de indudable valor, que entronca con otros togados excavados en Baelo Claudia, Carteia y Utrera” y que “está siendo conservada, estudiada y difundida por los especialistas del Museo tras recibir un primer tratamiento de limpieza que garantiza su integridad”.

Según ha avanzado Del Pozo durante su visita a las instalaciones del Centro Logístico del Patrimonio Cultural, almacén externo del Museo Arqueológico de Sevilla –ubicado en la localidad de San José de la Rinconada en el que se custodia la totalidad de los fondos del Museo–, la escultura del togado “ha podido ser recuperada merced a la ejemplar colaboración institucional desarrollada por la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de La Puebla de Cazalla, que posibilitó la exitosa extracción de la pieza del compacto terreno en el que se encontraba incrustada”.

Acompañada por el delegado de la Junta de Andalucía en Sevilla, Ricardo Sánchez; el director del Museo Arqueológico de Sevilla, Antonio Pérez Paz, y el alcalde de La Puebla de Cazalla, Antonio Martín Melero, Del Pozo ha recordado que el descubrimiento se produjo “cuando dos vecinos se percataron de que las lluvias habían sacado a la luz un gran fragmento de lo que podía ser una escultura ataviada con algún tipo de túnica o toga y un calzado cerrado”. Procedieron entonces a avisar a la Delegación Territorial de Cultura de Sevilla, que dio parte al cuerpo especializado del Seprona de la Guardia Civil para que este custodiase ‘in situ’ la obra, evitando así su pérdida hasta que pudiese ser valorada y extraída por los arqueólogos de la Junta de Andalucía.

Tras una inspección ocular por los especialistas de la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte y ante la imposibilidad de llevar a cabo la extracción manual de la pieza dadas sus dimensiones y su peso, el Ayuntamiento de La Puebla de Cazalla puso a disposición del equipo de arqueólogos “todos los medios mecánicos necesarios para extraer, transportar y custodiar la pieza, tales como un vehículo todoterreno ‘pick-up’, una pala excavadora y materiales protectores”, ha agradecido Del Pozo.

Una vez concluida la inspección del terreno en busca de elementos que pudiesen ayudar en la interpretación y contextualización de la pieza, se procedió a su levantamiento y posterior traslado seguro: en primer lugar, de manera temporal, a las instalaciones de la Policía Local de La Puebla de Cazalla; y, en segundo término, una vez paletizada, al Museo Arqueológico de Sevilla, en el término municipal de La Rinconada.

Tras recibir un primer tratamiento de limpieza para garantizar su conservación, el togado será sometido a estudios científicos que permitan ajustar su cronología y contexto, que no han podido ser determinados aún al no haberse hallado en su entorno inmediato materiales cerámicos que pudiesen permitir una datación.

La pieza representa una figura masculina de mármol, ataviada con toga y zapatos. Tiene la pierna derecha flexionada, lo que la dota de una sensación de movimiento. A sus pies tiene un elemento cilíndrico. La parte trasera es plana y está tallada de forma parcial sólo en su parte inferior, al estar pensada, muy probablemente, para permanecer adosada a una pared. Las estatuas de togados eran una representación común en la Bética romana, toda vez que formaban parte de la decoración pública de ciudades y villas, como símbolo de ostentación de la clase dirigente local.

La hipótesis de los conservadores de la Consejería de Cultura que participaron en este hallazgo -Marciala Mateos y Juan Antonio Pedrajas Pineda, quien también ha participado en esta presentación- es que, dada su gran envergadura, el togado debió ser trasladado a la ubicación en que fue hallado desde un entorno no muy lejano con el objetivo de servir de refuerzo del terreno, y que dicho traslado debió haberse realizado en un tiempo no reciente, dado que estaba bien incrustado en un terreno compacto.

En todo caso, como concluye Patricia del Pozo, más allá del innegable valor patrimonial de la pieza, la importancia del hallazgo debe situarse en “la rápida y firme actuación de la ciudadanía” que procedió con celeridad y compromiso “a dar la voz de alarma para que la administración competente en materia de protección del patrimonio artístico, la Junta Andalucía, actuara con diligencia”. A esta circunstancia se suma, “el ejemplo de buenas prácticas de salvaguarda del patrimonio histórico andaluz” que ha supuesto la estrecha colaboración institucional, entre el Ayuntamiento de La Puebla de Cazalla y el Gobierno Andaluz, “indispensable para garantizar el rescate y la protección de este bien arqueológico”.

Del Pozo ha recodado, asimismo, que el Museo Arqueológico de Sevilla, a través de su sede en el centro de depósito de bienes muebles en San José de la Rinconada, “se mantiene como una institución cultural viva, receptora de fondos arqueológicos procedentes de prospecciones, excavaciones y hallazgos en la provincia de Sevilla, que viene creciendo, a un ritmo aproximado de 37 piezas anuales de diversa tipología y cronología”. Entre estas incorporaciones, “los hallazgos fortuitos resultan excepcionales”, de tal manera que resulta “muy relevante destacar la historia de éxito de esta extracción”, ya que demuestra que “la cadena de custodia y los protocolos andaluces de actuación están bien definidos, son eficaces y funcionan correctamente”, ha concluido.

18 de junio de 2026

Sorprendidos dos 'piteros' en Prado de la Guzpeña (León)

A los dos investigados se les han intervenido 137 piezas arqueológicas de distinta antigüedad.
Intervenidas 137 piezas arqueológicas a dos sujetos sorprendidos con detectores de metal en Prado de la Guzpeña (León) cuando buscaban restos sin autorización. Agencia ICAL

La Guardia Civil de León investigó a dos personas por un presunto delito contra el patrimonio histórico. Los dos protagonistas fueron sorprendidas realizando actividades de búsqueda y localización de restos arqueológicos mediante el uso de detectores de metales sin sin la preceptiva autorización administrativa en una zona catalogada de interés arqueológico ubicado en el municipio de Prado de la Guzpeña (León).

Los sujetos portaban detectores de metales y diverso material destinado a la búsqueda de evidencias materiales de valor histórico y extracción de objetos antiguos. Durante la actuación se intervinieron un total de 137 piezas de distinta antigüedad relacionados con la actividad desarrollada, así como diversos hallazgos cuya procedencia y valor patrimonial están siendo analizados por los especialistas competentes, los cuales fueron extraídos del yacimiento sin una planificación y recogida de datos adecuada siguiendo la metodología arqueológica, produciendo una afección sobre la integridad de la información obtenida y perjudicando futuros estudios.

Utilización de detectores
La Guardia Civil recuerda que la utilización de detectores de metales para la búsqueda de restos arqueológicos o históricos está sometida a autorización administrativa y que la extracción o alteración de objetos de interés patrimonial sin los permisos correspondientes puede ocasionar daños irreparables al patrimonio cultural, además de conllevar responsabilidades penales y administrativas.

La protección del patrimonio histórico constituye una prioridad para la Guardia Civil, que mantiene una estrecha colaboración con las administraciones competentes para prevenir y perseguir cualquier actuación que suponga una amenaza para la conservación de los bienes culturales y arqueológicos.

La investigación fue desarrollada por efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de La Pola de Gordón, incorporando al atestado policial el informe de valoración de daños al patrimonio arqueológico elaborado por el Servicio Territorial de Cultura, Turismo y Deporte de la Delegación Territorial de la Junta. Las diligencias instruidas fueron remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de los de Cistierna (León).

7 de mayo de 2026

El joven que expolió dos yacimientos cacereños tendrá que indemnizar a la Junta con 12.000 euros

El condenado fue sorprendido en 2024 con un detector de metales cuando rastreaba cerca de los yacimientos de El Mirador y Puente de Fuente Concejo
El autor del expolio fue sorprendido por un guardia civil y un policía local de Cáceres. (G. C.)

La Audiencia Provincial de Cáceres ha confirmado la condena a un joven por un delito contra el patrimonio histórico tras realizar excavaciones ilegales en dos yacimientos arqueológicos situados en las afueras de la capital cacereña. La Sección Segunda del tribunal ha desestimado el recurso de apelación presentado por la defensa y ratifica íntegramente la sentencia dictada en primera instancia.

El fallo impone una multa de 14 meses, con una cuota diaria de seis euros, y establece una indemnización de 12.131,73 euros a la Junta de Extremadura por los daños causados.

Los hechos se remontan al 22 de septiembre de 2024, cuando el joven tenía 22 años. Ese día, un aviso ciudadano alertó de la presencia de una persona con un detector de metales en el entorno de los yacimientos de El Mirador y Puente de Fuente Concejo, ambos incluidos en la Carta Arqueológica de Extremadura.

Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y de la Policía Local acudieron al lugar y sorprendieron al sospechoso en el momento en que realizaba una remoción del terreno para extraer un objeto, que guardó en una bolsa antes de continuar con la prospección.

Once excavaciones
Según la resolución judicial, el acusado efectuó al menos once excavaciones sin autorización administrativa ni metodología arqueológica y esta actuación provocó un menoscabo en el yacimiento, ya que alteró «la estratigrafía del terreno y dificultó la interpretación histórica del enclave».

Aunque los objetos intervenidos no tenían valor arqueológico, el informe técnico de la Junta cifró el daño en más de 12.000 euros, al tomar como referencia el coste de una excavación científica adecuada. Y la Audiencia considera acreditado que el acusado actuó con conocimiento de que se encontraba en un entorno protegido y sin autorización, lo que confirma la existencia de dolo en su conducta.

La sentencia mantiene el decomiso de los detectores de metales, las herramientas y los objetos intervenidos, además de imponer las costas procesales de la apelación. Contra este fallo cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

5 de enero de 2026

Denuncian en el Ministerio de Cultura el expolio del Molino de Oliver, en Aljucer (Murcia)

La Asociación AJVA (Asociación Juvenil Villa de Aljucer) ha denunciado el expolio mantenido durante casi dos décadas con este espacio cultural protegido como BIC, elevando el caso al Ministerio de Cultura del Gobierno de España. El Ayuntamiento de Murcia sigue sin ejecutar la sanción que obligaba a reconstruir el edificio como un equipamiento con vuelo y un edificio cerrado.

El molino de Oliver, 18 años a la espera de su reconstrucción desde el intento de su destrucción en enero de 2008.

Al cumplirse los 18 años de la paralización del derribo ilegal del Molino de Oliver, la Asociación AJVA (Asociación Juvenil Villa de Aljucer) ha denunciado el expolio mantenido durante casi dos décadas con este espacio cultural protegido como BIC, elevando el caso al Ministerio de Cultura del Gobierno de España.

La Asociación AJVA, entidad cultural radicada en Aljucer (Murcia) y que mantiene proyectos culturales y de investigación del patrimonio, así como acciones de participación ciudadana y activismo social, ha elevado la situación en sendos escritos al Ministerio de Cultura así como a la Secretaría de Estado, además de solicitar una reunión con la Directora General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert, y con el Delegado del Gobierno de España en la región.

El intento del derribo del molino de Oliver, en Aljucer y sobre la acequia mayor Alquibla o Barreras, fue paralizado en primer lugar por el vecindario de la pedanía, colocándose delante de las excavadoras y llamando a la Policía Local y al SEPRONA de la Guardia Civil, siendo decretado posteriormente la paralización de las obras por el entonces concejal de Urbanismo Berberena. Posteriormente, el ayuntamiento decretó la ilegalidad de las obras y la obligación de la reconstrucción del molino, como edificio considerado equipamiento en el Plan General, que debe tener su vuelo y su cerramiento.

Ello impidió que los planes del alcalde Ballesta y el Concejal Corchón anunciado años después para instalar una pérgola en su lugar fracasaran y fueran descartados,ya que además desataron el rechazo social y de las entidades de defensa del patrimonio de la Huerta de Murcia y de las asociaciones de Aljucer.

El caso se ha mantenido sin cerrar durante casi ya dos décadas, con diversas investigaciones del Defensor del Pueblo, el Servicio de Atención al Ciudadano de la CARM, la Inspección General de Servicios, la Asamblea Regional y otras instancias locales, regionales y estatales.

Actualmente, el molino de Oliver, además de estar catalogado en el Plan General, cuenta con la protección de Bien de Interés Cultural dentro de la declaración de las acequias mayores como Lugar de Interés Etnográfico BIC de la Región de Murcia.

Es por ello que la Asociación AJVA eleva en este aniversario esta situación al Ministerio de Cultura, como alto garante de la protección monumental en España y para los casos de expoliación de los Bienes de Interés Cultural.

A día de hoy, los cimientos y restos de muros y la excavación de los mismos sigue a la intemperie y con una mínima protección, con los ladrillos y sillares del siglo XVIII al alcance de cualquiera que pase por la zona, y sin ningún proyecto en marcha para ejecutar la reconstrucción del molino.

Además, sigue pendiente la vuelta del escudo BIC de la familia López de Oliver, que fue dañado en las obras y por el que se dictó una condena por delito contra el patrimonio histórico, firme y no recurrida ante ninguna instancia.

7 de noviembre de 2025

La Guardia Civil destaca su papel en la protección del patrimonio arqueológico

En la Jornada "La lucha contra el expolio de yacimientos arqueológicos terrestres", se reunieron expertos de la Fiscalía de Sala de Medio Ambiente, el Ministerio de Cultura y la Guardia Civil (SEPRONA) para debatir y exponer las estrategias clave contra este grave delito. Se compartieron conocimientos fundamentales sobre la protección penal, la gestión de casos y el papel crucial de las Fuerzas de Seguridad.

La Guardia Civil, organizó una jornada sobre “La Lucha del Expolio de yacimientos arqueológicos” en el Museo Arqueológico Nacional, que fue inaugurada por el General de División Jefe de la Jefatura del SEPRONA, Carlos Sarrión, junto a la Directora del Museo Arqueológico Nacional, Isabel Izquierdo. 

Esta jornada puso de manifiesto la importancia de la conservación y defensa de los bienes arqueológicos, destacando el papel fundamental de la Guardia Civil en esta labor. Para ello tuvieron lugar diferentes ponencias especializadas y una mesa coloquio que abordó temas de interés en este ámbito, como la legislación y detección de delitos o las técnicas de intervención y la colaboración interinstitucional. 

Fueron tres las conferencias llevadas a cabo, con los títulos “La gestión de casos de expolio arqueológico desde el Ministerio de Cultura”, “Protección penal del expolio de yacimientos arqueológicos terrestres” y “La Guardia Civil en la protección del patrimonio arqueológico”. Acto seguido tuvo lugar la mesa coloquio en la que participó el capitán Juan José Águila de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. 

Otros objetivos de interés fueron analizar las amenazas del patrimonio arqueológico y las estrategias para su conservación, fomentar el intercambio de conocimiento y experiencias entre expertos en arqueología, derecho y fuerzas de seguridad y sensibilizar a la sociedad sobre la relevancia y necesidad de protección del patrimonio arqueológico. 

Esta reunión estuvo dirigida a los ciudadanos en general y, en concreto, a miembros de las FCSE y Fuerzas Armadas, estudiantes y alumnado de grados y postgrados, personal de la Administración Pública y sector privado relacionados con la seguridad, así como grupos de interés vinculados en la materia. 

El acto fue clausurado por el General Jefe de Brigada del Gabinete Técnico, David Blanes, junto a la directora de Museo Arqueológico Nacional, Isabel Izquierdo y el Subdirector General de Registros y Documentación del Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura, Carlos González-Barandiarán y de Muller. 

La Guardia Civil en la protección del patrimonio histórico 
En los últimos años la Guardia Civil ha realizado más de 1.500 investigaciones, 500 detenciones y recuperado 180.000 bienes culturales. Cabe destacar la operación “HELMET” en la que se recuperaron más de 6.000 piezas arqueológicas pertenecientes a un conjunto armamentístico celtíbero de alto valor histórico y cultural, las cuales fueron repatriadas posteriormente.
(Fuente: Guardia Civil)

6 de agosto de 2025

Siete investigados por daños de seis millones de euros en un yacimiento arqueológico en Cáceres

Trabajos de movimientos de tierra con maquinaria pesada, nivelación y subsolación del terreno provocan importantes daños en un yacimiento situado en Casas de Don Antonio.
Un agente de la Guardia Civil inspecciona el yacimiento dañado. (EFE/Guardia Civil)

La Guardia Civil ha investigado a siete personas por causar daños, valorados en más de seis millones de euros, en un yacimiento arqueológico ubicado en las inmediaciones de la Vía de la Plata, a su paso por el municipio cacereño de Casas de Don Antonio.

La investigación se inició el pasado febrero, a instancia de la Fiscalía Provincial de Cáceres, que requirió la intervención del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) del instituto armado para verificar la causa de posibles daños en la servidumbre arqueológica, originados a partir de la ejecución de trabajos de remoción, adaptación y acondicionamiento del terreno de una finca de esta localidad.

Esta se encuentra emplazada en las inmediaciones de la Vía de la Plata, declarada bien de interés cultural, en la categoría de vía histórica, por lo que un agente del Medio Natural de la Junta de Extremadura denunció los hechos.

Una vez en el lugar, los agentes confirmaron la reciente ejecución de movimientos de tierra con maquinaria pesada, nivelación y subsolación del terreno, en el interior de una explotación agrícola, con la supuesta pretensión de cambiar el cultivo y destinarla a la plantación de un olivar en régimen superintesivo.

Los trabajos consistieron en la apertura de zanjas y otras excavaciones de considerable profundidad, "los cuales se habían practicado de forma indebida dentro de los límites del yacimiento arqueológico", ha informado este martes la Guardia Civil.

El área afectada, en la que aparecieron dispersas grandes cantidades de restos arqueológicos, abarcaba una superficie aproximada de 25.356 metros cuadrados.

Entre ellos figuraban numerosos fragmentos cerámicos, ruedas de molinos y bases de prensa, piedras, sillares y tejas, además de hallazgos de interés histórico y patrimonial, tales como vasijas de almacenamiento de gran tamaño y tipología romana.

La mayor parte de este material apareció fraccionado y descontextualizado por la acción directa de la maquinaria empleada para las tareas de roturación del terreno, constatándose que los daños derivados de la ejecución de esos trabajos eran "de importantes magnitudes".

Asimismo, se comprobó la intervención de maquinaria pesada en la estructura natural del cauce del Arroyo de las Zorreras, con la que se modificó su trazado original, afectando al margen del cauce de dominio público y, por ende, a la zona de policía en más de 500 metros de longitud.

Por su parte, la Dirección General de Bibliotecas, Archivos y Patrimonio Cultural de la Junta de Extremadura confirmó que la metodología empleada no fue la adecuada, "ya que los trabajos se realizaron sin control ni seguimiento arqueológico y sin contar con la autorización administrativa correspondiente".

Dichos trabajos conllevaron la destrucción parcial de la estratigrafía arqueológica en las áreas intervenidas, lo que ocasión una "pérdida irreparable de información", valorando los daños en más de seis millones de euros.

Las siete personas han sido investigadas como presuntas autoras de un delito sobre el patrimonio histórico y daños agravados en el yacimiento arqueológico por imprudencia grave.

30 de junio de 2025

Denuncian la presunta destrucción de posibles restos arqueológicos en Tarifa (Cádiz)

AGADEN-Ecologistas en Acción ha presentado una denuncia tras el hallazgo y presunta destrucción de posibles restos arqueológicos en el solar en obras de la antigua fábrica conservera La Tarifeña

AGADEN-Ecologistas en Acción ha presentado una denuncia formal ante la Delegación Territorial de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía en Cádiz, el SEPRONA y la Policía Autonómica tras el hallazgo y presunta destrucción de posibles restos arqueológicos en el solar en obras de la antigua fábrica conservera La Tarifeña, situada entre las calles San Sebastián, Arapiles, Bering y Numancia del municipio de Tarifa.

Vecinos y testigos informaron del descubrimiento de bloques de piedra tallada y ahuecada, cuya morfología podría corresponder a restos arqueológicos. Estos restos habrían sido detectados el pasado jueves durante unas obras en la zona.

Según las denuncias recibidas, en lugar de paralizar inmediatamente los trabajos y notificar el hallazgo a la Delegación de Cultura –tal y como exige el artículo 50 de la Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía–, se habrían destruido los elementos mediante maquinaria pesada, lo que podría constituir un delito contra el patrimonio histórico.

Desde AGADEN-Ecologistas en Acción se exige la apertura de una investigación inmediata para esclarecer los hechos y determinar si se han producido daños irreparables al patrimonio arqueológico. También, demandan la paralización cautelar de las obras hasta la emisión de un informe técnico que descarte la presencia de más restos de interés.

Los conservacionistas también reclaman «una inspección urgente del solar por parte de personal especializado de la Delegación de Cultura y del SEPRONA, así como la realización de las correspondientes catas arqueológicas».

Demandan igualmente «la depuración de responsabilidades y la aplicación de sanciones o medidas judiciales en caso de confirmarse una infracción».

AGADEN-Ecologistas en Acción recuerda que la protección del patrimonio cultural es una obligación legal y un deber colectivo, y alerta del riesgo de pérdida de bienes históricos únicos por la falta de vigilancia y actuación ante este tipo de situaciones.

23 de mayo de 2025

Técnicos de Patrimonio y del Seprona evaluarán lo ocurrido con el menhir de Gamonal

Un menhir megalítico de más de 5.000 años de antigüedad ha sido derribado en la entidad menor de Gamonal, perteneciente a Talavera de la Reina (Toledo). Los técnicos se desplazan hoy al lugar para evaluar "in situ" lo ocurrido.

Menhir derribado en la localidad toledana de Gamonal. Foto: Miguel Méndez-Cabeza en Facebook

Técnicos del Servicio de Patrimonio de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, acompañados por técnicos del Seprona, se desplazarán este viernes, 23 de mayo, a la zona donde ha aparecido derribado el menhir de Gamonal para evaluar en 'in situ' lo ocurrido con esta pieza arqueológica de 5.000 años de antigüedad.

El delegado de la Junta en Talavera de la Reina, David Gómez, ha insistido en que se trata de "una visita estrictamente técnica para inspeccionar, valorar y concretar los hechos ocurridos" y que posteriormente y con los informes oportunos "las autoridades adoptarán las medidas que sean oportunas".

También ha recordado que "hay una investigación abierta para aclarar y determinar qué es lo que ha ocurrido, quién ha desplazado el menhir, cómo se ha desplazado de sitio y cuál ha sido el móvil que ha provocado este hecho" y que "a partir de ahí debe iniciarse el procedimiento que recoge la Ley de Patrimonio Histórico que, no debemos olvidar, puede conllevar sanciones para quienes la incumplan de hasta 600.000 euros".

Una apreciación que el delegado de la Junta realizaba ante las reacciones de "algunos que aún no son conscientes de la gravedad de lo que estamos hablando" y ha avanzado que "presuntamente, nada hace indicar que se trate de un intento de robo".

Gómez ha recordado que "el Ayuntamiento de Talavera manifestó a la Junta de Comunidades su intención de trasladar el menhir a otro lugar de Gamonal, posibilidad que negamos motivadamente basándonos en la legislación y normativa vigente y en los informes de los técnicos de Patrimonio".

Ante la reiterada disposición del Gobierno del Ayuntamiento de Talavera de sufragar los costes del traslado del menhir "desde terreno privado en el que se encuentra hasta un terreno público, así como los informes arqueológicos necesarios y demás", el delegado de la Junta ha querido reiterar la petición que la semana pasada realizaba al concejal de Agricultura y al alcalde de Talavera de la Reina y que también le ha trasladado el alcalde de Gamonal sobre el yacimiento Villa de Saucedo.

Y es que se gasten ese "dinero público de todos los talaveranos y talaveranas en acondicionar el camino público de titularidad del Ayuntamiento de Talavera que es el único acceso a las visitas al yacimiento de Villa de Saucedo".

Un espacio arqueológico recién recuperado y abierto al público y que "es el más importante de un periodo histórico como es el romano y también visigodo tan importante para la historia de España y de la comarca de Talavera de la Reina", según ha informado la Junta en nota de prensa.

13 de mayo de 2025

Pillados in fraganti con detectores de metales cerca de un yacimiento arqueológico de Sevilla

Se trata de dos hombres que podrían enfrentarse a delitos de expolio al patrimonio
Las herramientas requisadas por la Guardia Civil durante la operación.

El pasado sábado 3 de mayo, Guardias Civiles del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) pertenecientes a Lora del Río (Sevilla), sorprendieron a dos hombres utilizando detectores de metales en una finca ubicada en el término municipal de Villanueva del Río y Minas, a escasos cuatro kilómetros del yacimiento arqueológico de Munigua, declarado Bien de Interés Cultural.

Según ha informado el Instituto Armado en una nota, la actuación se llevó a cabo cuando los agentes, en labores de vigilancia, localizaron a los individuos en la citada finca -siendo uno de ellos trabajador de la misma- portando diversos objetos utilizados habitualmente en actividades de expolio arqueológico. Durante la intervención, se procedió a la aprehensión de tres detectores de metales, dos azadas, un par de auriculares, varios fragmentos metálicos y una moneda, todo ello presumible hallado durante la actividad no autorizada.

Tras una inspección minuciosa de la zona, se halló camuflado entre la vegetación parte del material, el cual uno de los sospechosos intentó ocultar.

Adicionalmente, en el vehículo empleado por los infractores, se intervinieron seis cartuchos de calibre 7 milímetros, sin que ninguno de ellos pudiera justificar su tenencia ni transporte, lo cual podría constituir una infracción en materia de armas y explosivos, conforme al Reglamento de Armas y la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana.

Finalmente, la Guardia Civil ha recordado que la utilización de detectores de metales en zonas con valor arqueológico, sin la correspondiente autorización administrativa, constituye una infracción grave, pudiendo derivar incluso en responsabilidades penales si se comprueba daño o expolio al patrimonio.

27 de marzo de 2025

Un vecino saca a la luz un tesoro visigodo en Puertollano

El Seprona ha recuperado una jarrilla visigoda de gran valor histórico, procedente de una zona arqueológica del término municipal de Puertollano. El hallazgo se produjo gracias a un vecino, que encontró la pieza durante un paseo por el campo

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Ciudad Real ha recuperado una jarrilla visigoda de gran valor histórico, procedente de una zona arqueológica del término municipal de Puertollano. El hallazgo se produjo gracias a la colaboración de un vecino, quien encontró la pieza de forma casual durante un paseo por el campo hace tiempo. La jarrilla que se encontraba en buen estado de conservación fue guardada hasta que tuvo conocimiento de la importancia del hallazgo y decidió entregarla a las autoridades competentes.

Los agentes actuantes tras recibir la información, procedieron a la recuperación de la pieza y la trasladaron al Museo de Ciudad Real, donde será estudiada y catalogada por expertos. El objetivo es que la jarrilla pueda ser expuesta en las instalaciones del museo para el disfrute de todos los visitantes.

Un hallazgo de gran valor histórico
La jarrilla visigoda es un testimonio del rico patrimonio histórico de la región. Los expertos del Museo de Ciudad Real realizarán un estudio detallado de la pieza para determinar su cronología exacta y su posible significado histórico.

Llamamiento a la colaboración ciudadana
La Guardia Civil quiere destacar la importancia de la colaboración ciudadana en la protección del patrimonio histórico. Se recuerda que cualquier hallazgo casual de objetos antiguos debe ser comunicado a las autoridades competentes para su correcta catalogación y conservación.

En España, la protección y el enriquecimiento de los bienes que lo integran constituyen obligaciones fundamentales que vinculan a todos los poderes públicos según la Constitución Española, concretándose en la Ley del Patrimonio Histórico Español. Según esta ley de ámbito estatal son bienes de dominio público todos los objetos y restos materiales que posean los valores que son propios del Patrimonio Histórico Español y sean descubiertos como consecuencia de excavaciones, remociones de tierra u obras de cualquier índole o por azar. El descubridor deberá comunicar a la Administración competente su descubrimiento en el plazo máximo de treinta días, o inmediatamente si se trata de un hallazgo casual. Del incumplimiento de esta normativa estatal, que se concreta a nivel autonómico con la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha se derivarán sanciones que podrán oscilar desde los 100 euros hasta 1.000.000 de euros.

10 de marzo de 2025

Tres personas investigadas por delitos contra el Patrimonio en Zamora

El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil, investiga a tres personas como presuntas autoras de un delito contra el patrimonio histórico en San Cristóbal de Entreviñas y Santibáñez de Vidriales.
Detectores de metales y herramienta incautados en otro expolio ocurrido en Santibáñez de Vidriales. / Guardia Civil

El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil, investiga a tres personas como presuntas autoras de un delito contra el patrimonio histórico en San Cristóbal de Entreviñas por la ejecución de unas obras de remoción de tierras y extracción para su uso como material de relleno.

La parcela de titularidad privada, tiene catalogado por la Dirección General de Patrimonio Cultural y Promoción Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León un yacimiento arqueológico del periodo calcolítico y tardo-romano denominado Villacid, el cual podría haber sufrido daños por la intervención llevada a cabo en el mismo debido al acopio y extracción de tierras llevadas a cabo sobre el propio bien o en su zona de amortiguación.

El Equipo de Investigación del SEPRONA, que inició la investigación en enero, ha verificado que efectivamente los trabajos realizados podrían haber afectado en algún punto al yacimiento que según su catalogación está compuesto de materiales arqueológicos tipo “cerámico” en fase fragmentada.

Los agentes solicitaron las autorizaciones preceptivas a la autoridad competente para el inicio de los trabajos, así como informe al Servicio Territorial de Cultura, Turismo y Deporte de Zamora-Sección de Patrimonio al objeto de emisión de “informe pericial de afección” sobre el citado espacio y posibles daños causados y su gravedad.

Consecuentemente se procedió a investigar a tres personas como presuntos autores de un delito contra el patrimonio histórico, las diligencias fueron remitidas al Juzgado de Instrucción de Guardia de Benavente.

Expolio en Petavonium
En el segundo de los casos, se procedió a la identificación de dos varones realizando extracciones en el terreno conocido comúnmente como “Campamento Romano Petavonium” y oficialmente como “Ruinas Romanas de Sansueña, localizado en el término municipal de Santibáñez de Vidríales –Zamora, zona arqueológica catalogada como Bien de Interés Cultural por la legislación sobre Patrimonio Histórico.

4 de marzo de 2025

Destrozan con maquinaria pesada los restos de un campamento romano en Palencia

Los trabajos para plantar árboles han arrasado uno de los tres fortines de asedio que rodeaban la ciudadela cántabra de La Loma, en la localidad palentina de Santibáñez de la Peña.
El campamento romano ha dejado de existir después de haber permanecido intacto desde el 26 o el 25 a.C

Un bulldozer ha destrozado uno de los tres campamentos militares romanos que rodeaban a la ciudadela fortificada cántabra de La Loma, perteneciente a la localidad palentina de Santibáñez de la Peña. El consejero de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León ha asegurado que intervendrán tras el “quebranto irreparable” en el yacimiento.

El consejero ha explicado que este espacio —que no es BIC, pero sí tiene una protección como enclave arqueológico— está compuesto por tres campamentos romanos que rodean a un castro cántabro, y uno de los 'castellum' romanus ha sido “destrozado” con la pala de un 'bulldozer' a instancias de la Junta Vecinal de las Heras de la Peña, propietaria del terreno, quien según Santonja, en declaraciones recogidas por EFE, iban a plantar árboles en la zona, algo que ha aseverado que “no se entiende” y constituye un “quebranto verdaderamente irreparable”.

“En cualquier caso una intervención de esta naturaleza para hacer una plantación de árboles requiere de la tramitación unos permisos”, ha indicado el consejero. El titular de Cultura ha asegurado que en el lugar ya ha intervenido el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y la cuestión está en manos de la Justicia.

“Las multas son cuantiosas, el máximo son 600.000 euros y nuestra intención no es ir por la parte baja del espectro sancionador”, ha apuntado.

“Nuestra intervención tiene que ser contundente, porque esto no se puede admitir ni se puede justificar de ninguna manera”, ha remarcado el consejero, al tiempo que ha explicado que la Junta tuvo noticia de estos hechos la noche del jueves y el viernes el director general de Patrimonio visitó el lugar para conocer los daños y reunirse con el alcalde de la localidad, Manuel Maza, quien se mostró “desolado al no entender lo que había pasado, porque a él no se le había pedido ningún permiso”.
(Fuente: El Diario)

22 de noviembre de 2024

Sorprenden "in fraganti" a un presunto expoliador de yacimientos arqueológicos de Cáceres

El investigado fue sorprendido in fraganti mientras utilizaba un detector de metales y excavaba para extraer una pieza. La valoración de daños ocasionados durante las prospecciones ilegales asciende a más de 12 000 euros.
Los agentes sorprendieron in fraganti al presunto responsable.

Agentes de la Guardia Civil, pertenecientes al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Comandancia de Cáceres, han investigado a un hombre como presunto autor de un delito contra el patrimonio histórico al ser sorprendido expoliando en los entornos colindantes a los yacimientos arqueológico de “El Mirador” y de “Puente de Fuente Concejo”, dentro del término municipal de Cáceres, donde realizó un total de 11 (once) prospecciones.

Los hechos ocurrieron el pasado día 22 de septiembre cuando un agente del SEPRONA, que contó con el apoyo de un agente de Policía Local de Cáceres, recibió un aviso mediante el que un alertante indicaba que una persona provista de un detector de metales y de herramientas para excavar, se encontraba actuando en un entorno de los extrarradios de la localidad de Cáceres, por lo que ambos agentes se desplazaron hasta el lugar para corroborar los hechos.

Personados en el lugar indicado, observaron a un hombre equipado con diferentes elementos utilizados para el expolio arqueológico, el cual se hallaba en la zona realizando diversas excavaciones. 

Los agentes sorprendieron in fraganti al presunto responsable, justo en el momento que practicaba una remoción del terreno y recogía un efecto que, posteriormente, introdujo en una bolsa para después continuar batiendo el terreno con un aparato detector de metales.

Tras solicitarle la autorización preceptiva para realizar dicha actividad y comprobar que carecía de ella, le aprehendieron tanto los medios empleados para la detección de metales, como las herramientas utilizadas para la remoción del terreno y las piezas que portaba el supuesto autor del hecho delictivo.

La valoración de daños del expolio, emitida por la Unidad de Protección del Patrimonio Cultural de la Dirección General de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura e Igualdad de la Junta de Extremadura, en el que se localizaron 11 (once) prospecciones, alcanza un valor superior a los 12 000 € (doce mil euros).

Por tales hechos, la Guardia Civil ha investigado al presunto responsable de los mismos, un varón pacense de 22 años, como presunto autor de un delito contra el Patrimonio Histórico al ser sorprendido mientras expoliaba en entornos colindantes a los yacimientos citados.

En los últimos años se ha detectado una proliferación del número de detectoristas, conocidos en el argot como “piteros”, que se dedican a la búsqueda de restos del Patrimonio Histórico mediante detectores de metales cada vez más sofisticados, dedicándose a expoliar estos restos, ubicados tanto en yacimientos arqueológicos inventariados como en otros que todavía no lo están.

La Guardia Civil quiere agradecer la colaboración ciudadana prestada, incidiendo en que la concienciación y sensibilización son fundamentales para preservar nuestro patrimonio histórico.

12 de noviembre de 2024

La Guardia Civil investiga indicios de expolio en el yacimiento romano de Cáparra (Cáceres)

Se han encontrado más de medio centenaro de pequeñas excavaciones y movimientos del terreno en la antigua necrópolis de este yacimiento romano de la provincia de Cáceres. La voz de alarma la dio un trabajador y los primeros indicios apuntan a que el expolio se realizó por la noche, con detectores de metales y presumiblemente con éxito.
Objetos incautados en la Operación Tamussia, en abril pasado, tras expolios en Cáparra y Villasviejas del Tamuja en la provincia de Cáceres. EFE/ Jero Morales
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Cáceres ha abierto una investigación tras la aparición de un número elevado de pequeñas excavaciones o remociones de terreno en el yacimiento arqueológico de Cáparra, en Oliva de Plasencia (Cáceres). Según ha informado a la agencia Efe la Guardia Civil, los agentes ya han inspeccionado el terreno en busca de indicios para aclarar si la aparición de los pequeños agujeros en la tierra en una parcela del yacimiento se corresponde con un nuevo caso de expolio.

Por su parte, la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes ha confirmado la apertura de la investigación y que se están analizando los posibles daños al patrimonio si los hubiera. Así, la directora general de Bibliotecas, Archivos y Patrimonio Cultural, Adela Rueda, ha declarado en Madrid, a pregunta de los medios, que los agujeros fueron detectados por un trabajador y que “algo encontraron”. Cuando hay muchos agujeros, como en este caso, es señal de que van encontrando poco “hasta que ya les parece suficiente”, ha apuntado.

Ha recordado que la Junta de Extremadura tiene un servicio especializado frente a este problema que trabaja con la Guardia Civil, ya que, al margen de lo que expolian, destrozan estratos arqueológicos y provocan un daño al conocimiento “incalculable”. Rueda ha señalado que están trabajando en un sistema de seguridad más específico para Cáparra, que tiene la dificultad de que la superficie es enorme, y también en cuestiones como que las máquinas detectoras de metales puedan tener certificados asociados a nombres específicos.

No es la primera vez que el yacimiento de Cáparra es objeto de una acción de expolio. El pasado mes de abril, la Guardia Civil dio a conocer, en el marco de la operación “Tamussia”, la desarticulación de un grupo criminal dedicado al expolio de yacimientos arqueológico en la provincia de Cáceres. Seis personas fueron sido detenidas y otras tres investigadas por los presuntos delitos de daños continuados contra el patrimonio histórico, hurto agravado, blanqueo de capitales, receptación y pertenencia a grupo criminal.

La operación “Tamussia” comenzó a finales de 2023 tras detectarse un elevado número de pequeñas excavaciones realizadas con herramientas manuales, en el interior de los yacimientos arqueológicos de Cáparra y en el de Villasviejas del Tamuja, en el término municipal de Botija (Cáceres).

Ambos enclaves están considerados de gran interés por la relevancia de los restos arqueológicos existentes en ellos. El grupo criminal utilizaba sofisticados aparatos de detección metálica para realizar un barrido sistemático del interior de las zonas protegidas siempre en horario nocturno.

Se apropiaban de piezas y objetos de interés arqueológico, omitiéndose con ello cualquier tipo de rigor científico en su estudio, causando además, la pérdida del contexto arqueológico y de la información histórica asociada a las mismas. Posteriormente a través de redes sociales, en grupos cerrados y especializados, vendían parte de las monedas expoliadas a precios muy inferiores a su valor real en el mercado legal.
(Fuente: El Diario.es)

11 de noviembre de 2024

Intervienen en el aeropuerto de Palma gran cantidad de piezas arqueológicas expoliadas de «valor incalculable»

La investigación del SEPRONA de la Guardia Civil se saldó con la recuperación de más 1.000 piezas históricas, entre las que se encuentran numerosas monedas, ánforas, ungüentarios, lámparas, vasijas, joyas, figuras y espadas, entre otras.
Las piezas son de alto valor arqueológico.

La Guardia Civil ha intervenido en el aeropuerto de Palma una gran cantidad de piezas arqueológicas pertenecientes al Patrimonio Histórico Español cuando iban a ser sacados del país de manera ilícita y que podrían haber sido expoliadas en aguas de Mallorca.

Según ha informado la Benemérita en una nota de prensa, a raíz de este hallazgo, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) dentro de las competencias que se le atribuyen en este tipo de delitos, inició una investigación que se saldó con la recuperación de más 1.000 piezas históricas, entre las que se encuentran numerosas monedas, ánforas, ungüentarios, lámparas, vasijas, joyas, figuras y espadas, entre otras.

Todo este patrimonio, a falta de un informe definitivo más detallado, se estima que tendría un valor incalculable.

Todo el material arqueológico, será entregado por la Guardia Civil al servicio de Patrimonio Histórico, para su estudio y catalogación, pero su destino final es la devolución a los ciudadanos de Baleares y para que queden expuestas en el Museo de Mallorca.

14 de octubre de 2024

Desvelada la trama urbana de la urbe vacceo-romana de Saldania (Palencia)

En las últimas semanas se ha desarrollado una prospección en aproximadamente 10 hectáreas de las 53 que comprende el yacimiento arqueológico, que ha permitido sacar a la luz parte de la trama urbana, así como varios edificios de época romana, entre los que destacan unas termas públicas.

La primera fase del estudio se centrará en las particularidades del asentamiento urbano y su desarrollo desde época prerromana.

Investigadores del Instituto de Arqueología de Mérida (IAM), centro de investigación mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Junta de Extremadura junto al arqueólogo Jaime Gutiérrez Pérez, han desvelado la trama urbana de la urbe vacceo-romana de Saldania.

Este yacimiento se localiza a pocos kilómetros de la villa romana de La Olmeda, en la localidad palentina de Saldaña, algo que los arqueólogos ven como una oportunidad única para relacionar la vida urbana y el desarrollo de las villas tardías en el medio rural en la época tardo-antigua a partir del siglo III d.C. Sin embargo, esta primera fase del estudio se centrará en las particularidades del asentamiento urbano y su desarrollo desde época prerromana.

En las últimas semanas, los arqueólogos Jaime Gutiérrez, Carlos Cáceres y Jesús García, investigador del Instituto de Arqueología de Mérida (IAM-CSIC), han trabajado en la urbe vacceo-romana de Saldania para sacar a la luz la trama urbana mediante la aplicación de la prospección geofísica con georradar.

Gracias a la colaboración de la Diputación de Palencia, el Ayuntamiento de Saldaña y el Laboratorio de Arqueología de Mínima Invasión del IAM-CSIC, se ha desarrollado una prospección, en aproximadamente 10 hectáreas de las 53 que comprende el yacimiento arqueológico, que ha permitido sacar a la luz parte de la trama urbana, así como varios edificios de época romana, entre los que destacan unas termas públicas.

Junto a los trabajos de prospección, realizados mediante un potente georradar de 32 antenas y 600 megahercios (mhz) de frecuencia, se ha desarrollado un proyecto de fotografía aérea con drones multiespectrales que permite confirmar algunas de las estructuras localizadas con el georradar. “Queremos ampliar la prospección geofísica a las laderas del yacimiento. Creemos que el patrimonio cultural es imprescindible para el desarrollo del pueblo”, señala Adolfo Palacios Rodríguez, alcalde de Saldaña.

Jesús García Sánchez, investigador del IAM, recalca la importancia de los métodos geofísicos para a ampliar el conocimiento sobre la arqueología romana: “la prospección geofísica es la mejor técnica para comprender la extensión de los yacimientos, nos permite formular nuevas hipótesis y garantizar el éxito de las futuras campañas de excavación en el yacimiento”.

Asimismo, la protección del yacimiento es fundamental para respetar la labor de investigación, es la razón por la que el enclave será vigilado por agentes del Seprona de la Guardia Civil: “Hemos detectado expolios en el yacimiento, y junto a la labor de investigación, avanzaremos en los trabajos de concienciación del valor de la arqueología entre la población local”, concluye el arqueólogo Jaime Gutiérrez.

Ubicado en el Alto de la Morterona, el yacimiento de Saldania, junto a la actual localidad de Saldaña (Palencia), sitúa sus orígenes en la Edad del Bronce, aunque no fue hasta la Segunda Edad del Hierro cuando se constata un importante núcleo celtíbero.

De hecho, el Ayuntamiento de Saldaña pretende poner en valor esta zona con un mirador sobre el Carrión y un monumento alusivo a los thieldones encontrados en este punto.

Ya en época romana, la ciudad tuvo un auge entre los siglos I y II d.C., para ir perdiendo, paulatinamente, importancia durante los siglos III y IV d.C., momento en el cual surgen las grandes villas, como la cercana Villa Romana La Olmeda.

En época visigoda el enclave perduró, siendo importante, como queda demostrado por la acuñación de monedas, con la leyenda SALDANIA PIVS, de cinco reyes visigodos, entre los que destacan Leovigildo (571-586) o Chindasvinto (642-653).

La vida en el enclave se mantuvo en época medieval, siendo asolada por Almanzor en el 995. Posteriormente, el núcleo urbano se trasladó a la zona del castillo, aunque no se abandonó definitivamente hasta el siglo XIII-XIV, manteniéndose una actividad alfarera de gran importancia.

9 de julio de 2024

Investigan a un 'pitero' por daños y expolio en una necrópolis catalogada de Burgos

Realizaba prospecciones arqueológicas sin autorización en un yacimiento catalogado en Burgos. En un registro al vehículo, el Seprona halló un detector de metales y una azada. Los agentes han incautado diversas piezas con valor histórico


La Guardia Civil ha investigado a D.R.M., de 39 años, como presunto autor de un delito sobre el Patrimonio Histórico en Burgos por daños en una necrópolis catalogada y expolio de piezas arqueológicas, ayudado de un detector de metales y de una azada, utensilios usados para localizar los objetos y hoyar el terreno, respectivamente.

Los hechos ocurrieron semanas atrás, tras la comunicación de un particular a la Central de Servicios de la Guardia Civil de Burgos, en relación a la presencia sospechosa de una persona que se encontraba en un paraje de la Merindad de Río Ubierna, 'barriendo' el suelo con una especie de detector de metales.

Una patrulla era comisionada al lugar y verificaba que el referido punto se hallaba catalogado como necrópolis; en los alrededores encontraron una furgoneta y también a una persona, que fue identificada. El individuo, vecino de otra provincia de Castilla y León, negó que se encontrara practicando remociones de terreno valiéndose de una azada ni buscando nada con un detector de metales.

Un somero registro al interior del vehículo destapó la presencia de uno de estos aparatos electrónicos tipo muleta y una azada de mano con restos de tierra fresca, con claros indicios de haber sido recientemente usada.

Un segundo registro, en esta ocasión más profundo y exhaustivo, permitió encontrar, ocultos en varios compartimentos, varios objetos de apariencia metálica y notable antigüedad, aún con restos de tierra del lugar; su apariencia hacía entrever que no eran el resultado de un hallazgo casual o descubiertas en superficie, sino que habían sido extraídas deliberadamente del interior del subsuelo.

Efectivos del SEPRONA de la Guardia Civil practicaban una inspección ocular en el lugar, lo que permitió descubrir la presencia de cerca de 60 hoyos de similares dimensiones, aunque de distinta profundidad, con evidencias de haber sido recientemente excavados, todos ellos ubicados en un importante yacimiento arqueológico declarado como necrópolis, según las indagaciones llevadas a cabo.

Las pesquisas han aclarado que carecía de las autorizaciones necesarias para llevar a cabo esta excavación arqueológica y tampoco había parado la prospección para comunicar inmediatamente el primer hallazgo a Patrimonio, sino que continuó con la búsqueda practicando más extracciones.

Las herramientas fueron intervenidas y los objetos -1 moneda, 3 clavos, 1 proyectil de un cartucho, 1 gancho y 5 pletinas metálicas- incautados para su estudio.

Se han instruido diligencias -por un delito sobre Patrimonio Histórico por daños y expolio de bienes con valor histórico sin haber comunicado los hallazgos- que han sido presentadas en los juzgados de la capital y en la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo de Burgos.

3 de abril de 2024

Condenados por expoliar y dañar un yacimiento arqueológico romano de Burgos

Los cuatro procesados deberán pagar 1.620 euros de multa por causar destrozos en el yacimiento de La Mesa, en Burgos. Cuando fueron detenidos por la Guardia Civil les requisaron detectores de metales con los que buscaban objetos de valor.
Imágenes del patrimonio arqueológico de Belorado expuestas en el museo de la localidad. / EPE

Cuatro individuos han sido condenados a pagar 1.620 euros de multa cada uno por expoliar y causar destrozos en el yacimiento arqueológico de La Mesa, en Burgos, donde se realizan desde hace años excavaciones sobre un asentamiento romano de entre el siglo I y II después de Cristo. Así lo establece una reciente sentencia de la Audiencia Provincial de Burgos que confirma la condena anterior impuesta por el juzgado de lo Penal número 2 de la citada provincia.

Los hechos sucedieron el 24 de marzo de 2019, cuando las cuatro personas, equipadas con detectores de metales, azadillas y otros aperos de labranza, y vestidos con monos de trabajo y botas de monte, entraron en varias parcelas del yacimiento, situado en el valle alto del río Tirón, en la región conocida como Riojilla burgalesa.

Tras inspeccionar el suelo y el subsuelo con los detectores comenzaron a realizar pequeñas excavaciones donde podía encontrarse algún resto metálico. Su objetivo era hallar objetos de especial valor histórico en el que fuera una notable ciudad rural de unas 20 hectáreas de extensión para apoderarse de ellos sin autorización

Hoyos
Para lograrlo fueron marcando el terreno con piedras superpuestas una encima de otra y con cintas de plástico para señalizar los lugares por donde transitaban. Cuando fueron pillados por agentes del Seprona de la Guardia Civil, los acusados habían realizado seis hoyos de entre diez y 20 centímetros de diámetro y unos 10 centímetros de profundidad que formaron una línea imaginaria prácticamente recta y perpendicular al camino de acceso a las parcelas.

Con estas catas con las que rastrearon varias zonas, los individuos causaron daños "a la secuencia estratigráfica del terreno", dificultando así el estudio científico "reglado de la misma", tal y como recoge la sentencia de la Audiencia Provincial, fechada el 6 de noviembre de 2023.

Los cuatro acusados no consiguieron obtener ningún objeto de valor histórico o arqueológico especialmente relevante ya que fueron detenidos a las 3.20 de la madrugada cuando estaban en dos vehículos, un Opel Vectra y un Citroen Xsara Picasso, a 300 metros de las excavaciones, situadas al oeste de la población de Belorado.

Los individuos tenían los monos de trabajo y las botas de montes puestas con restos de tierra fresca. En el interior de los vehículos, estaban las azadas y el resto de aperos que presentaban también signos de acabar de ser usados.

Multa
La sentencia de primera instancia condenó a los cuatro acusados como autores penalmente responsables de un delito sobre el patrimonio histórico en la modalidad de actos de expolio a la pena de multa de nueve meses, con una cuota diaria de seis euros, lo que hace un total de 1.620 euros.

Los cuatro condenados recurrieron la sentenca, alegando, entre otras cosas, que se había vulnerado el principio acusatorio, se había errado en la valoración de la prueba en la tipificacion penal de los hechos "al no caber la tentativa en el delito de expolio sentenciado".

En su sentencia, la Audiencia Provincial ratificó el fallo y recordó que los cuatro acusados eran conocedores de la existencia del yacimiento y su carácter protegido, "principalmente por la existencia de carteles indicativos y por ser vecinos de la zona o residir temporadas otener vínculos con ella".

18 de enero de 2024

Denuncian la destrucción de un yacimiento arqueológico en Almedinilla (Córdoba)

El arqueólogo municipal y director del Museo Histórico de Almedinilla, Ignacio Muñiz, comunicó el pasado martes al SEPRONA de la Guardia Civil y a la Delegación de la Consejería de Cultura en Córdoba la destrucción parcial del yacimiento arqueológico conocido como “Casilla de Fito” en el término municipal de Almedinilla, destrucción acontecida el 14 de enero de 2024.
Sillares, fragmentos cerámicos y tejas romanas extraídos del yacimiento.

Según  informa la página en Facebook de Amigos del Ecomuseo del Río Caicena el 14 de enero de 2024 por la tarde-noche un vecino de la localidad se puso en contacto con el Museo Histórico de Almedinilla para informar sobre unos trabajos agrícolas (consistentes en retirar una plantación de olivos antiguos para plantar nuevos, con un fondeo de la tierra) que estaba afectando posiblemente a un yacimiento arqueológico por advertir el vecino que sacaban sillares, fragmentos cerámicos y tejas romanas.

El Museo de Almedinilla tiene catalogado un yacimiento muy cercano al lugar, denominado genéricamente “Casilla de Fito”, en principio con la adscripción cronológica romana (pero sin saber exactamente su extensión al no haber intervenido en él). De hecho ya en los márgenes del camino de acceso al lugar el Museo advirtió que de antiguo había algún sillar y restos de tejas y cerámicas de almacenamiento romanas dejados allí a manera de pequeños majanos o señalizaciones de fincas.

Después de una prospección visual del desmonte se comprobó que el mismo era aproximadamente de 1 hectárea de superficie, con la presencia de sillares, cerámica romana (dolia) y tejas romanas (tegulae e imbrices) que han dejado los trabajos agrícolas recientes junto al carril y en la linde de la finca.

Ya en el interior de la finca desmontada se encontraron más restos cerámicos, de construcción, así como ladrillos romanos para la elaboración de suelos (tal vez opus spicatum). También se documentaron manchas de cenizas asociadas a restos cerámicos romanos, y algún fragmento que parece de tradición ibérica, que consideramos urnas de cremación asociadas a una necrópolis.

Es posible, por tanto, que nos encontremos frente a los restos de una de esas primeras ocupaciones romanas consistentes en pequeñas villas romanas (tal vez fortificadas) o pequeños asentamientos rurales con alguna infraestructura industrial (tipo almazaras) con una pequeña necrópolis asociada de cremación que, junto a los fragmentos de cerámica de tradición indígena, nos lleva en principio a una adscripción cronológica en torno al siglo I. a. C o siglo I d. C.

El informe concluye que tras el fondeo de la tierra el yacimiento ha debido quedar muy afectado. Los materiales sin remover y con fracturas recientes nos advierten que el yacimiento estaba antes de los trabajos agrícolas relativamente bien conservado. La recogida de ladrillos romanos para hacer suelos nos señala que la afectación ha debido llegar a los niveles de base.

No obstante, los hoyos para plantar nuevos olivos aún no se han realizado y se hace preciso al menos un Seguimiento Arqueológico de ello.

Desde la página en Facebook informan que la sustitución de cultivos precisa comunicación al Ayuntamiento (que no pone pegas para ello, pero ha de estar informado), que una propiedad, por muy privada que sea, está sujeta a las normativas y a las leyes (uno no puede montar un negocio ilegal en una vivienda o echar venenos tóxicos en su finca, por ejemplo) y que en materia de yacimientos arqueológicos existe una Ley de Patrimonio Español y una Ley de Patrimonio Andaluz.

Señalan que aunque los yacimientos arqueológicos no estén protegidos como Bienes de Interés Cultural (como lo están el Cerro de la Cruz y El Ruedo) la destrucción de los mismos está penada (“y el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento”: sobre todo cuando los trabajos están claramente sacando muros y estructuras, haciendo responsables a propietario y maquinista). 

Desde el Ayuntamiento informan que todo trabajo agrícola se puede hacer en la inmensa mayoría de los casos sin problema alguno, pero que hay que comunicarlo al Ayuntamiento con tiempo. Una vez comunicado desde el servicio de arqueología municipal se lleva a cabo el seguimiento arqueológico “de oficio” y sin coste para los propietarios (como han hecho, sin problemas, muchos vecinos). De no hacerse así, intentando ocultar una destrucción, desde el Museo Histórico se comunica a las autoridades de la Guardia Civil y Junta de Andalucía para que ellas resuelvan…y ya no tan beneficiosamente como sí ocurre cuando se hace desde el Ayuntamiento.

16 de enero de 2024

Un agricultor destruye parte del yacimiento vacceo de Pintia (Valladolid)

El informe preliminar elaborado por los arqueólogos apunta que la zanja de riego ejecutada por el agricultor se extiende a lo largo de 230 de los 260 metros de longitud que median entre el arroyo de La Vega o Pajares (donde se encuentra un hidrante) y el camino de Las Quintanas. Tiene un metro cuarenta de profundidad y medio metro de anchura, y rompe la muralla de la barriada suroccidental de la ciudad de Pintia. 
La Junta de Castilla y León se personará contra él por causar «muchísimo daño» y destruir «en una mañana el trabajo realizado por los arqueólogos en los últimos doce años», subraya el consejero de Cultura, Gonzalo Santonja
Zanja para riego que ha afectado de forma irreversible a parte del yacimiento de Pintia en Padilla de Duero (ICAL).

Mal comienzo de año para el patrimonio cultural de Valladolid. Un agricultor ha destrozado 200 metros lineales del yacimiento arqueológico de Pintia en Padilla de Duero, al lado de Peñafiel. Son los restos de una ciudad vaccea, y por tanto milenaria, que a partir de ahora podrá contar con menos detalle el pasado de los hombres a orillas del Duero. El Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg de la Universidad de Valladolid, coordinadora de las excavaciones y estudios realizados en el lugar, denunció el acto vandálico el pasado sábado, con un comunicado en su página web: «Abrimos el año de la peor forma posible, con un nuevo atentado contra la Zona Arqueológica Pintia (ZAP), recordemos, Bien de Interés Cultural desde 1993», apuntó el centro. «En esta ocasión, se trata de una zanja (otra más, cuánto picador desaprensivo suelto), realizada los pasados días 11 y 12, que ha venido a partir en dos el poblado de Las Quintanas».

La destrucción en el yacimiento «ha sido realizada a conciencia: 1,40 metros de profundidad x 0,5 metros de ancho x 230 metros lineales», detalló la entidad, dedicada al estudio de la civilización vaccea y con sede en Padilla de Duero. Los responsables del yacimiento avisaron al agricultor, explican en su comunicado, de que las rejas del arado «no pueden bajar en la ZAP más allá de 30 centímetros para no afectar a los niveles arqueológicos», a lo que el agricultor respondió que no lo sabía.

«El estrago se traduce en unos 1.200 metros cúbicos de terreno afectados, donde el patrimonio arqueológico ya ha sido alterado y carece por tanto de un contexto específico que permita su correcta interpretación», señalan desde la Universidad. El volumen de información destruida «supera en un tercio al volumen de excavaciones con metodología arqueológica (900 metros cúbicos) realizado a lo largo de doce años de investigaciones en Las Quintanas, en la zanja de excavación situada a tan sólo 120 metros del expolio realizado».

A la vista de los destrozos el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja, y el director general de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Prieto, visitaron en la mañana de este lunes el yacimiento, para conocer su estado después de que el agricultor ejecutara con dos máquinas y «sin ningún tipo de permisos», apuntó Santonja, la zanja, que iba a destinarse a riego, a lo largo de 230 metros de una tierra de cultivo situada en pleno yacimiento, provocando daños irreparables.

Agentes del Seprona paralizaron las obras tras la denuncia realizada por el director del yacimiento y del Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg, Carlos Sanz, y este lunes Santonja confirmó que la Junta se personará en la causa contra el responsable de esta «fechoría» que ha causado «muchísimo daño», destruyendo «en una mañana el trabajo realizado por los arqueólogos en los últimos doce años». apuntó en declaraciones que recogió Ical. «Hay que respetar las leyes y, si alguien las infringe, el estado de derecho tiene mecanismos para defenderse. En este caso ha intervenido el Seprona, la denuncia está cursada y nosotros vamos a hacer un informe exhaustivo y vamos a reclamar los daños que se hayan producido», explicó.

«Hay muy pocos yacimientos de esta entidad en todo el país, que abarquen desde la Edad del Bronce hasta los visigodos, que atesoren una ciudad vaccea, una ciudad-estado con su propia necrópolis y un barrio alfarero, como la ciudad de Pintia. Es un yacimiento importantísimo que está siendo muy bien estudiado en la Universidad de Valladolid», señaló Santonja. El consejero denunció que «no se puede entender» que un yacimiento como Pintia, que cuenta con la declaración como Bien de Interés Cultural desde 1993, hace más de treinta años, sufra un ataque así. «Estamos esperando los informes, pero la imagen es absolutamente desoladora», censuró antes de denunciar que «esto no es admisible». Según defendió, «la arqueología y yacimientos arqueológicos que son BIC son como las iglesias, como las catedrales, tienen exactamente la misma entidad. Son absolutamente sagrados, hay que respetarlos y es inadmisible que se atente contra ellos».

El informe preliminar elaborado por los arqueólogos apunta que la zanja ejecutada se extiende a lo largo de 230 de los 260 metros de longitud que median entre el arroyo de La Vega o Pajares (donde se encuentra un hidrante) y el camino de Las Quintanas. Tiene un metro cuarenta de profundidad y medio metro de anchura, y rompe la muralla de la barriada suroccidental de la ciudad de Pintia.

Se trata, apuntan, de una de las zonas más densamente pobladas, que pudo haber sido el punto de origen de la ciudad, por su trazado de orientación diferente, donde se acumulan más de cuatro metros de estratigrafía y una secuencia de 1.200 años de historia. La destrucción afecta a una superficie de 322 metros cuadrados y 1.610 metros cúbicos, y el volumen de información arrasada supera en un tercio al volumen de excavaciones realizadas con metodología arqueológica (900 metros cúbicos) a lo largo de 12 años de investigaciones en Las Quintanas, en la zanja de excavaciones situada a tan solo 120 metros del expolio realizado.

Gran tristeza y un mensaje claro
Por su parte, Carlos Sanz aseguró que «la riqueza del yacimiento es apabullante» y que en estos momentos se encuentran catalogando alrededor de 30.000 piezas. «Son muchos años de trabajo minucioso, intentando recuperar el contexto de las cosas, porque ese es el que nos sirve para reconstruir la historia. Los objetos en sí mismos tienen un valor relativo, pero lo importante es cómo se articulan», afirmó en alusión a «la esencia de la acción arqueológica».

A su juicio, «se ha destruido una parte sustancial del yacimiento, que puede parecer muy pequeña porque el yacimiento es muy grande». «Que en apenas dos días se pueda haber eliminado una información tan preciosa, en un yacimiento tan excepcional, solo deja una sensación de gran tristeza», valoró. Al mismo tiempo, Sanz aplaudió la «determinación» y la rápida reacción del consejero de Cultura, algo que «no se había producido en otros casos en legislaturas anteriores» y defendió que es fundamental transmitir la idea de que «el patrimonio hay que respetarlo en su integridad». «Frente a una tropelía como esta una acción inmediata es la forma más clara de mostrar a quien no quiere entenderlo después de 30 años de declaración de BIC que esto es un lugar estratégico», explicó.

«Poner puertas al campo y controlar los 23.000 yacimientos que hay catalogados en Castilla y León es muy difícil, pero hay que cuidar especialmente los que son realmente estratégicos y cuentan con la declaración BIC. Hay que lanzar un mensaje claro de que los bienes patrimoniales deben respetarse en su integridad», concluyó. Sobre los mecanismos de protección frente a otro tipo de expolios, Santonja recalcó que «no se puede entrar en un yacimiento con detectores de metales, ni se pueden hacer agujeros en esos terrenos de la misma manera que no se pueden robar carteras ni saltar semáforos. Es absolutamente ilegal. Es un delito y la ley hay que cumplirla. Si cualquier persona pasea por un yacimiento y ve a otro haciendo una zanja tiene la obligación de denunciarlo. El patrimonio es de todos, y quien tolera esto se está causando un año a sí mismo, a sus padres, a sus hijos y a sus nietos», remachó.