google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: septiembre 2025

30 de septiembre de 2025

Comienza una nueva campaña en el yacimiento paleontológico Baza-1

Todo está preparado ya para que comience una nueva campaña, la novena, de excavaciones en el yacimiento paleontológico plioceno Baza 1, ubicado en la Cuesta del Francés, junto a la famosa “Falla de Baza”, que fue descubierto en mayo de 1996. 
Imagen de archivo de la pasada campana en Baza-1.

Todo está preparado ya para que comience una nueva campaña, la novena, de excavaciones en el yacimiento paleontológico plioceno Baza 1, ubicado en la Cuesta del Francés, junto a la famosa “Falla de Baza”, que fue descubierto en mayo de 1996. La intención del equipo de científicos era comenzar a trabajar el lunes 29 de septiembre, pero las inclemencias meteorológicas obligan a retrasar ese inicio; aunque hay que esperar a ver la evolución de la lluvia, es muy posible que el miércoles 1 de octubre ya se esté excavando sobre el terreno de este yacimiento datado en una antigüedad de 4,5 millones de años. Si es posible, incluso, el martes 30 de septiembre ya estarán en marcha.

La novena campaña de excavaciones vuelve a estar financiada, como todas, por el Ayuntamiento de Baza, en el marco del Proyecto General de Investigación para el estudio del Plioceno de la Cuenca de Baza, autorizado por la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, cuyos responsables son Antoni Canals, el bastetano Sergio Ros-Montoya, y Bienvenido Martínez-Navarro.

En la presente campaña van a participar un total de 25 personas entre estudiantes y equipo científico, que está compuesto por investigadores procedentes de la Universidad de Málaga, Universidad de Córdoba ICREA, IPHES, Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Cork (Irlanda), Universidad de Pisa (Italia) y Museo de Jerez de la Frontera, y que integra 4 geólogos, 1 geofísica, 7 paleontólogos (especialistas en la génesis de yacimientos llamada tafonomía, y en la sistemática de mamíferos, reptiles y otros microvertebrados), y 1 arqueólogo especialista en la aplicación de técnicas de documentación (cartografía, fotogrametría, procesamiento de datos, etc.), conjuntamente con 13 estudiantes, procedentes de las universidades de Málaga, Rovira i Virgili, Oberta de Catalunya, Pisa y Florencia.

Los yacimientos pliocenos son poco abundantes en Europa. Es por ello que la localidad paleontológica de Baza es tan importante para conocer este periodo de la historia de la Tierra. La cantidad y calidad de los fósiles que allí se encuentran muestran un registro único en nuestro continente. En este contexto, el objetivo del proyecto de investigación en la presente campaña es ampliar el corte de excavación en los niveles superiores, que están demostrando ser muy ricos en restos de proboscídeos y ver qué profundidad tienen los estratos fértiles. Asimismo, en colaboración con las autoridades locales y la sociedad civil, se está intentando convertir este yacimiento en una localidad de referencia científica a nivel europeo, con el objetivo de musealizarlo in situ para que sea visitable por el gran público en los años venideros. Con seguridad, se convertirá en una de las joyas del GEOPARQUE de Granada.

Hasta la actualidad, se han excavado ya más de 50 metros cuadrados de este yacimiento, en los que han aparecido varios niveles fértiles en fósiles, entre los que abundan los restos de macrovertebrados. Los trabajos han extraído ya más de 3.000 registros fósiles, correspondientes a una fauna muy diversa, entre la que destacan especialmente dos especies de elefantes primitivos, mastodontes, Mammut borsoni y Anancus arvernensis, conjuntamente con otros taxones como rinocerontes, caballos primitivos con tres dedos llamados hipariones (de los que hay dos especies, una grande y otra pequeña), cerdos de pequeño tamaño, varias especies de rumiantes que presentan apéndices frontales (bóvidos y cérvidos), un gran carnívoro correspondiente al oso gigante llamado Agriotherium, otros carnívoros pequeños aún por determinar, conjuntamente con 16 especies de pequeños mamíferos (que incluyen roedores de origen africano, como el llamado Paraethomys baeticus, que fue descrito en este yacimiento, conejos y musarañas), aves, reptiles (entre los que destaca la abundancia de tortugas), anfibios y peces, además de restos vegetales. Además, a este registro tan importante de fósiles hay que añadir la presencia de los últimos cocodrilos del continente europeo. Estos animales son los reptiles más grandes que siguen poblando el planeta y su presencia indica, por sí misma, que el yacimiento de Baza se formó en unas condiciones de clima tropical/subtropical, pues estos animales son de sangre fría, los llamados ectotermos, es decir que no regulan internamente su temperatura y necesitan de fuentes calóricas externas para funcionar. Por ello, sólo pueden sobrevivir en climas tropicales, como sucede actualmente en todas les especies de cocodrilos y afines.

Todos estos datos convierten la localidad paleontológica Baza en una de las más importantes del Plioceno de Europa que, con seguridad, ayudará a entender qué pasó en la Península Ibérica tras la famosa crisis de salinidad del Mesiniense, hace entre 6 y 5,3 millones de años, cuando el Mediterráneo estaba cerrado y convertido en un lago casi desecado, hasta que se abrió el estrecho de Gibraltar, volviéndose a rellenar de agua generando una geografía similar a la actual.

29 de septiembre de 2025

Descubren una singular muñeca romana articulada de terracota en Torreparedones

Un equipo de arqueólogos del Parque Arqueológico de Torreparedones, en Baena (Córdoba), han realizado un sorprendente e inusual descubrimiento: una muñeca articulada de terracota de época romana en las termas orientales del yacimiento.
Vista frontal y lateral de los restos de la muñeca romana articulada hallada en el yacimiento de Torreparedones.
J.A. Morena López

Ubicado en el límite septentrional de los términos municipales de Castro del Río y Baena (Córdoba), se levanta el asentamiento romano de Torreparedones donde un equipo de arqueólogos del Parque Arqueológico de Torreparedones acaba de realizar un increíble descubrimiento que se ha convertido en un excepcional testimonio de cómo era la vida y a qué jugaban los niños en la Hispania de hace 1.700 años.

Se trata de una singular muñeca articulada de época romana elaborada en terracota que fue descubierta en las termas orientales del asentamiento. José Antonio Morena López, arqueólogo municipal de Baena, ha explicado que "la muñeca está datada entre los siglos III y V, un período en el que las termas, abandonadas a finales del siglo II d.C., fueron utilizadas como vertedero".

La muñeca de Torreparedones consta de un torso femenino modelado en un solo bloque de arcilla. No tiene cabeza (posiblemente se rompió ya en la Antigüedad) ni brazos, y de la pierna izquierda solo se conserva el pie. La pierna derecha está flexionada y muestra diversas fracturas por encima y por debajo de la rodilla. Junto a ella se han localizado algunas piezas sueltas como la pierna derecha, un pie izquierdo y un miembro que los arqueólogos aún están estudiando, aunque especulan con que podría pertenecer a otra muñeca similar.

Vida cotidiana
Los investigadores han declarado que la muñeca, modelada en arcilla de color blanco, mide unos 23,5 centímetros de altura y pudo haber tenido brazos y una de sus piernas articulados, tal como demuestran los orificios practicados en los hombros y en la cadera por los cuales se habrían colocado alambres o cordeles para mover las articulaciones. Los investigadores han encontrado otra perforación en el vientre que atraviesa el cuerpo y una más en el glúteo derecho, que podría haber servido para mantener a la muñeca de pie.

Este descubrimiento arroja nueva luz sobre un grupo social que a menudo la investigación deja de lado: los niños. Como en la actualidad, el juego era una parte esencial en la vida de los niños. Muñecas (pupae) como la hallada en Torreparedones no solo eran juguetes con los que divertirse, sino también constituían para los niños una manera de poder imitar la vida de los adultos y desarrollar su creatividad.

Debido a su escasez en la península ibérica, las muñecas articuladas son un descubrimiento especialmente importante. Aunque se conocen algunos ejemplares como los descubiertos en Tarragona, Segóbriga o el importante conjunto de Ontur (Albacete), la muñeca de Torreparedones es aún mas importante porque ha sido descubierta en un entorno urbano no funerario, lo que proporciona una prueba aún más valiosa sobre el modo en que los niños romanos pasaban su tiempo libre.

Además de la muñeca, los arqueólogos descubrieron asimismo otros juguetes infantiles como una máscara teatral de terracota, cuyas reducidas dimensiones hacen suponer a los investigadores que también se trataba de un juguete y no de un objeto de uso ritual. Estos hallazgos confirmarían que los niños romanos de la Bética, al igual que los de todo el Imperio, disfrutaban de una gran variedad de juguetes.

"La muñeca de Torreparedones no solo constituye una curiosidad arqueológica, sino también un importante tesoro cultural. En Hispania, los ejemplos de muñecas articuladas son extremadamente escasos, lo que convierte este hallazgo en crucial para comprender la infancia en la sociedad romana. Además, ayuda a contrarrestar la tendencia arqueológica a ignorar a los niños, quienes a menudo son tratados como figuras pasivas en las reconstrucciones históricas", concluyen los investigadores.

Las excavaciones ponen al descubierto la necrópolis más antigua de Osuna (Sevilla)

Los trabajos llevados a cabo este mes de septiembres han permitido establecer una cronología precisa de la necrópolis de "Garrotal de Postigo". La base de la actual intervención podría remontarse incluso a época tartésica, lo que convertiría este enclave en el cementerio más antiguo de la ciudad de Osuna.

Las excavaciones arqueológicas que se han venido llevando a cabo a lo largo de todo el mes de septiembre, impulsadas por la Asociación Turística Campiña Sierra Sur, y que se han llevado a cabo en la zona conocida como “Garrotal de Postigo” que ha sido objeto de varias intervenciones, una de las más conocidas la realizada por Pierre París y Arthur Engel en 1903, donde se hallaron las famosas esculturas y relieves ibéricos, ha puesto ahora al descubierto la necrópolis más antigua de Osuna, posiblemente de la época tartésica.

Andrés María Adroher. Catedrático de Arqueología de la Universidad de Granada y Director de la Excavación, valoraba muy positivamente la intervención realizada, ya que “nos ha permitido comprender mejor la articulación de la ciudad antigua de Osuna, un asentamiento que en época prerromana no respondía al modelo urbano habitual, sino que estaba formado por varios núcleos de población interconectados”.

Entre los hallazgos más relevantes se encuentra la confirmación del uso de este espacio como necrópolis entre los siglos VIII y VI a.C. Posteriormente, ya en el siglo II a.C., las comunidades romanas que se asentaron en la zona expoliaron y reutilizaron materiales de este cementerio, un comportamiento que, según Atrover, debe interpretarse no solo como saqueo, sino como la recuperación de objetos antiguos con un valor simbólico o incluso mágico.

Por su parte el ursaonense y catedrático Juan Antonio Pachón, miembro del Grupo de Investigación Prometeo de la Universidad de Granada, se manifestó en la misma línea, confirmando la importancia de estas excavaciones que “han permitido establecer una cronología más precisa de los restos, algo que no lograron las excavaciones francesas realizadas en 1903. La base de la actual intervención podría remontarse incluso a época tartésica, lo que convertiría este enclave en el cementerio más antiguo de la ciudad de Osuna”.

Pachón señaló que el objetivo es que esta investigación no se limite a un único año, sino que tenga continuidad en próximas campañas. En ellas se prevé avanzar en cuestiones de valor patrimonial, como la recuperación de la muralla monumental excavada por los franceses a principios del siglo XX. Esta estructura, actualmente cubierta por la maleza, podría convertirse en un nuevo atractivo integrado en la oferta cultural de Osuna.

Para finalizar, Lorenzo Cascajosa, director del Museo Arqueológico de Osuna y presidente de la Asociación Turística Campiña Sierra Sur, que ha impulsado este proyecto, quiso agradecer todo el apoyo institucional, de asociaciones, empresas y voluntarios y voluntarias, subrayando “el respaldo recibido por parte de la Diputación de Sevilla, el Ayuntamiento de Osuna, el Patronato de Arte, la Cooperativa Santa Teresa y la Escuela de Conservación y Restauración, cuyos alumnos han participado activamente en las labores de campo.

“Más allá de los objetivos científicos, señaló que uno de los grandes logros ha sido la implicación de la ciudadanía: voluntarios procedentes no solo de Osuna, sino también de localidades como Dos Hermanas, Sevilla o Islantilla, han trabajado con gran esfuerzo bajo condiciones difíciles” manifestaba.

Lorenzo Cascajosa, adelantaba que ya se está trabajando para garantizar la financiación de futuras campañas, con el objetivo de dar continuidad al proyecto y poner en valor espacios de gran interés patrimonial en la ciudad de Osuna.

Las actuaciones desarrolladas por el Grupo Prometeo de la Universidad de Granada, e impulsadas desde la Asociación Turística Campiña Sierra Sur, han contado, como ya ha comentado Lorenzo Cascajosa, con el respaldo de la Diputación de Sevilla y el Ayuntamiento de Osuna, junto a la colaboración de la Escuela Superior de Conservación de Bienes Arqueológicos de Osuna, el Patronato de Arte, la Asociación Amigos de los Museos y la Cooperativa Santa Teresa.

Un proyecto que refleja el renovado interés por explorar y poner en valor el patrimonio arqueológico de Osuna, una localidad marcada por la presencia de las primeras civilizaciones occidentales. Su papel estratégico durante la época romana sigue siendo objeto de estudio, como lo demuestra el análisis continuo de eventos clave como la célebre Batalla de Munda.

26 de septiembre de 2025

Aparece una de las puertas altomedievales de Pamplona

Conocida como "de los Canónigos", la puerta ha aparecido tapiada, en el sector norte de la Catedral, cerca de la capilla Barbazana y asentada sobre estratos tardo-romanos.

El objetivo fundamental de las catas, realizadas entre el 15 y el 23 de septiembre, era encontrar la llamada ‘puerta de los Canónigos’, un elemento singular entre los restos de la antigua muralla medieval de la ciudad de la Navarrería. La puerta ha aparecido, tapiada, en el sector norte de la Catedral, cerca de la capilla Barbazana. Este elemento coincide con la tipología de la fortificación medieval y muestra un dintel formado con un arco escarzano; la puerta es un poco angosta (1,3 metros de ancho), pero muy alta, ya que sus jambas miden casi tres metros de altura. Ahora, como exige la autorización inicial de Príncipe de Viana para esta intervención, el espacio excavado se volverá a tapar con la tierra extraída inicialmente, algo que también se hará por razones de seguridad para quienes pasean y por criterios de conservación del elemento descubierto.

En la excavación ha aparecido cerámica romana de tipo terra sigillata hispánica, además de cerámica romana común. Estos materiales y la presencia de un estrato ennegrecido, remiten a los especialistas al siglo III d.C. La hipótesis que manejan es que ese estrato se corresponde con un incendio importante cuyos efectos ya se apreciaron en las sucesivas campañas de excavaciones en la Catedral. Así, aunque todavía sin certificar al 100% mediante dataciones, parece que los estratos inferiores de la torre y puerta son de un periodo romano.

A falta de un estudio en profundidad, los indicios sugieren una puerta altomedieval de origen tardorromano, reutilizada en los siglos posteriores. Una puerta que, si se confirman los datos, pudo estar presente en los sucesos históricos alto medievales más importantes de la ciudad, como la llegada de Carlomagno en el 778 o la llegada de Abd al Rahman III en el 924. Todo lo encontrado en esta campaña se entregará –como determina la normativa- al Depósito Arqueológico de Gobierno de Navarra para su registro y custodia. El Ayuntamiento estudiará ahora que hacer en el futuro con ese espacio.

La de la Torre Barbazana es la primera intervención arqueológica en décadas realizada en la ciudad con el estricto objetivo de conocer y divulgar la historia de Pamplona, desvinculada por completo de obra civil o de reformas en diferentes edificaciones. Todo lo descubierto quedará consignado en fichas normalizadas, planos topográficos, fotografías, dibujos y vídeos. De confirmarse los datos iniciales, los resultados de la excavación se ajustarían a los perfiles de la conmemoración estos meses del 2.100 aniversario de la fundación de la Pamplona romana y la celebración del 600 aniversario de la muerte del rey Carlos III El Noble, el monarca que otorgo en la Edad Media (1423) la carta fundacional de la ciudad y que exigió el derribo de las murallas medievales que cercaban los burgos entre sí.

El próximo lunes 29 de septiembre, a las 19 horas, en el salón de actos de Condestable se desarrollará una sesión explicativa de lo encontrado en la excavación arqueológica impulsada por el Ayuntamiento de Pamplona en el espacio de la llamada Torre Barbazana. Las excavaciones han sido dirigidas por el arqueólogo Iñaki Sagredo Garde, de la empresa Gestión Cultural Larrate.

25 de septiembre de 2025

Confirman la importancia de la producción alfarera en el Cerro del Villar en época púnica

Los resultados muestran también el buen estado de la factoría romana de salazones de este asentamiento malagueño.
Las excavaciones comenzaron el 1 de septiembre y finalizan mañana viernes 26 de septiembre.

La cuarta campaña de investigación arqueológica de la UMA en el yacimiento del Cerro del Villar está llegando a su fin. Casi un mes de trabajo sobre el terreno -del 1 al 26 de septiembre- para desenterrar los orígenes de la Málaga fenicia, con resultados que reafirman su excelente estado de conservación, lo que lo convierten en uno de los asentamientos mejor conservados del Mediterráneo occidental de este periodo, hace casi 3.000 años, y corroboran su potencial para el estudio del fenómeno de expansión colonial en la Península Ibérica.

Esta mañana representantes de las instituciones que forman parte de este proyecto se han dado cita en la desembocadura del río Guadalhorce para desvelar los hallazgos encontrados en las nuevas excavaciones, que constatan la importancia de la producción alfarera del asentamiento en época púnica (siglo V a.C.), así como el buen estado de la factoría romana de salazones.

El encuentro ha estado presidido por el rector de la Universidad de Málaga, Teodomiro López, y ha contado también con la concejala de Juventud, Mercedes Martín; el delegado territorial de Cultura y Deportes de Málaga, Carlos García; el gerente de la Fundación Málaga, Gonzalo Otalecu; el director del equipo investigador, José Suárez, y el catedrático de Arqueología Bartolomé Mora.

El rector ha destacado la colaboración institucional como clave del éxito de este proyecto, “uno de los más importantes de la Universidad de Málaga”, a la par que ha puesto en valor la importancia de la investigación en el ámbito de las Humanidades y las Ciencias Sociales.

En este sentido, todos los presentes han resaltado la trascendencia arqueológica del yacimiento a la hora de conocer y documentar la Málaga actual.

“El Cerro del Villar nos recuerda que nuestra ciudad nació abierta al comercio y al mar”, ha señalado la concejala. Por su parte, el gerente de Fundación Málaga ha manifestado que es un orgullo apoyar la investigación de esta “joya”, así como defender y difundir su patrimonio.

Hallazgos: al sur y al norte de la isla
Los trabajos de esta nueva campaña, financiada por la Junta de Andalucía, se han concentrado en varios puntos del yacimiento, ubicados en dos sectores opuestos de la antigua isla que se formó en el delta del río.

En el localizado al sur se ha encontrado un testar asociado a talleres púnicos de producción alfarera. Fechado en el siglo V a.C., indica, según señala el profesor de Prehistoria José Suárez, que es coetáneo a la importante ciudad de Malaka localizada en la margen izquierda de la desembocadura del río Guadalmedina.

“Esto significa que en esos momentos el Cerro del Villar funcionó como un ámbito artesanal relacionado con la ciudad, pero con una entidad superior a lo que se había imaginado hasta el momento”, afirma Suárez. De hecho, estudios realizados por miembros del equipo de investigación del proyecto han demostrado que conservas de pescado envasadas en estas ánforas malacitanas fueron consumidas en importantes ciudades griegas del momento, como Corinto.

También en el sector sur se ha confirmado el buen estado de la factoría de salazones romana de época altoimperial, cuyo abandono se sitúa a lo largo del siglo V d.C. Esta relevante factoría, detectada mediante prospecciones geofísicas del subsuelo en 2022, ha sido excavada parcialmente, buscando su posible conexión espacial con las fases de ocupación fenicio-púnica.

Al norte, por otro lado, se ha continuado investigando la naturaleza de una serie de edificios de grandes dimensiones y buen estado de conservación, destacando la existencia de escalones construidos con piedras de gran tamaño que permitirían el acceso desde uno de estos inmuebles a una de las orillas de la isla, que pudo haber sido una zona de atraque o varadero.

Dichos inmuebles, de los que se conservan evidencias de dos fases arquitectónicas a lo largo del siglo VII a.C., presentan muros con zócalos de piedra con alzados en tierra que, en algún caso, pudieron haber presentado más de una planta, conformando una de las fachadas de la antigua isla. En su interior destaca el descubrimiento de contenedores de cerámica fabricados en el propio asentamiento, así como vajilla de uso doméstico y de preparación de alimentos, fabricados a mano, siguiendo la tradición local y, también, a torno, que responden a formas procedentes de Oriente.

Se han identificado a su vez ánforas de importación procedente de diversas ciudades griegas, caso de Atenas o Corinto, que contuvieron aceite y vino de calidad, que evidencian la pujanza económica del asentamiento por estas fechas. También se ha localizado parte de un alabastrón, pieza de origen egipcio que contenía, a su vez, vino de calidad. El hallazgo de parte de una máscara de terracota fabricada en los propios talleres alfareros del Cerro del Villar muestra la práctica de actividades de culto en el asentamiento.

También se confirma la presencia de prácticas metalúrgicas con técnicas de tradición local (vasijas-horno para producción de cobre), escorias y objetos de hierro que evidencian la práctica de la forja, siguiendo técnicas propias de Oriente.

Equipo científico
Bajo el liderazgo del profesor del Departamento de Ciencias Históricas de la UMA José Suárez, en esta cuarta expedición han participado investigadores de la institución malagueña vinculados a las áreas de Arqueología e Historia Antigua, así como de universidades andaluzas (Cádiz, Córdoba y Sevilla) e internacionales, procedentes de Chicago (EE UU) y Marburgo (Alemania), entre otras.

Igualmente, en esta campaña también se ha contado de nuevo con el apoyo de especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de los Servicios Centrales de Apoyo a la Investigación (SCAI). Asimismo, un amplio grupo de estudiantes y egresados, en particular del Grado de Historia de la Universidad de Málaga, han colaborado en las tareas de excavaciones arqueológicas y de procesado de los materiales en laboratorio, conformando un equipo de más de medio centenar de personas.

El Ayuntamiento, por su parte, ha contribuido con cinco operarios de arqueología, además de habilitar infraestructuras como el punto de toma de agua para criba y flotación.

En paralelo a la excavación de este año, se continuará trabajando en el laboratorio de Arqueología de la UMA el procesado y la preservación del material arqueológico recuperado en los trabajos de campo para su posterior estudio y análisis, bajo la dirección del equipo de la empresa MENIA RESTAURACIÓN.

Colaboración institucional
Bajo el nombre, ‘Cerro del Villar: naturaleza y temporalidad del proyecto territorial fenicio arcaico en la bahía de Málaga’, este Proyecto General de Investigación se lleva a cabo en el marco de un convenio de colaboración entre la Consejería de Cultura y Deportes de la Junta de Andalucía y la Universidad de Málaga, recientemente firmado.

La campaña se enmarca en el proyecto aprobado el 15 de febrero de 2022 por la Dirección General de Patrimonio Histórico y Documental y está gestionado por el Vicerrectorado de Investigación y Divulgación Científica de la UMA.

La investigación está financiada por la Consejería de Cultura y Deportes de la Junta de Andalucía, colaborando a su vez otras instituciones locales, como el Área de Cultura, la Gerencia de Urbanismo y el Distrito de Churriana del Ayuntamiento de Málaga, la Fundación Málaga y la Diputación provincial.

Asimismo, se va a firmar un nuevo convenio entre la UMA y la Fundación Málaga, que continúa el llevado a cabo en 2024, y que permitirá apoyar la continuidad de los estudios en fase de laboratorio y de preservación y conservación de los hallazgos arqueológicos procedentes del yacimiento.

Por otro lado, la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga tiene en curso la redacción de un nuevo convenio institucional, que posibilitará la colaboración de especialistas de la UMA en estudios de diversos yacimientos arqueológicos de Málaga, entre los que destaca el propio Cerro del Villar. Vinculado también al Ayuntamiento de Málaga, el Distrito de Churriana ha colaborado en apoyo de infraestructuras y en el cierre de la excavación, aportando materiales y medios mecánicos.

La Diputación de Málaga, a su vez, ha facilitado el alojamiento de los investigadores en sus instalaciones de la Térmica y apoyado con otros servicios.

24 de septiembre de 2025

Toledo impulsa una intervención urgente en el yacimiento de Guarrazar

La intervención se centra en un delubrum, un edificio o recinto de origen romano asociado a un manantial. Su excepcional valor patrimonial, unido al crítico estado de conservación, hacen imprescindible una actuación urgente


La Diputación Provincial de Toledo refuerza su compromiso con la cultura y el patrimonio al impulsar, junto al Ayuntamiento de Guadamur, una intervención arqueológica decisiva en el yacimiento de Guarrazar. Este enclave, considerado uno de los tesoros patrimoniales más relevantes no solo de la provincia, sino de toda España, afronta ahora una actuación clave para asegurar la conservación de sus estructuras, su restauración y su puesta en valor como referente histórico de primer nivel.

El vicepresidente de la institución provincial, Joaquín Romera, que ha visitado recientemente el yacimiento junto a la alcaldesa de Guadamur, Sagrario Gutiérrez, y el arqueólogo encargado de este proyecto, Juan Manuel Rojas, ha subrayado la importancia de la colaboración institucional “para salvaguardar un patrimonio que es de todos”.

“Hoy estamos en Guarrazar, un yacimiento único que nos recuerda la enorme riqueza histórica y cultural de nuestra tierra. Aquí se descubrió el célebre tesoro visigodo, y hoy seguimos avanzando en su investigación y conservación”, ha subrayado Romera.

El yacimiento de Guarrazar es conocido internacionalmente desde que, en 1858, se descubriera el célebre tesoro visigodo junto a la conocida “fuente de las huertas de Guarrazar”. Desde entonces, se ha consolidado como un lugar de referencia para el conocimiento de la historia visigoda y de la evolución cultural en torno a Toledo.

Por su parte, la alcaldesa de Guadamur ha agradecido el apoyo de la Diputación de Toledo a este proyecto, que supone “un paso fundamental para nuestro municipio, porque no solo garantiza la conservación de un legado histórico de valor incalculable, sino que también nos permite abrir la puerta a nuevas oportunidades de conocimiento, de turismo y de desarrollo para nuestra localidad”.

El proyecto
La intervención que se desarrolla en estos días se centra en un delubrum, un edificio o recinto de origen romano asociado a un manantial de agua, que posteriormente adquirió un significado cristiano y llegó a convertirse en lugar de sanación e incluso de peregrinación. Su excepcional valor patrimonial, unido al crítico estado de conservación que presenta, hacen imprescindible una actuación urgente para evitar la pérdida irreversible de estructuras únicas de entre los siglos VI y VIII d.C.

El proyecto actual persigue objetivos esenciales: la conservación preventiva, la restauración funcional, la puesta en valor del espacio para facilitar su comprensión, y la sostenibilidad a largo plazo.

La Diputación de Toledo, en colaboración con el Ayuntamiento de Guadamur, impulsa esta intervención apostando una vez más por la puesta en valor del patrimonio provincial. “Nuestro compromiso es claro: conservar para seguir transmitiendo la historia, porque solo así podremos legarla a las generaciones futuras con todas las garantías”, ha añadido Romera.

Con esta iniciativa, la Diputación reafirma su firme apoyo a la protección del patrimonio cultural de la provincia, consciente de que conservar y difundir la herencia histórica de Toledo supone también generar oportunidades de desarrollo social, cultural y turístico para los municipios.

23 de septiembre de 2025

Descubren nuevas evidencias del pasado íbero y visigodo en Martos (Jaén)

Uno de los enterramientos descubiertos
 en Martos.

Una excavación arqueológica realizada durante las últimas semanas en la localidad jienense de Martos ha sacado a la luz cinco enterramientos de época tardo-romana, de hace aproximadamente 1.500 años, y descubierto una cabaña, una alberca, un silo de cereal y nuevas canalizaciones de riego de época ibérica.

La intervención de carácter preventivo se ha realizado sobre dos parcelas con una extensión total de 350 metros cuadrados en la Zona Arqueológica conocida como "Polideportivo de Martos". Según declara a La Bitácora de Jenri Alberto Fernández, arqueólogo responsable de los trabajos, se trataría de una pequeña necrópolis con cinco enterramientos entre los que solamente hay restos de un adulto. Los otros restos corresponderían a tres jóvenes y dos recién nacidos enterrados juntos bajo una cubierta de teja. 

Los restos humanos, que no portaban ningún ajuar, se encontraban en posición de decúbito supino y boca arriba y podrían estar asociados a una pequeña dispersión rural de época tardo-romana y la que también se han documentado una cabaña excavada en roca, una alberca y un enterramiento con los restos de cuatro perros.

Según Alberto Fernández, la necrópolis se encuentra a pocos metros de los restos de la basílica visigoda que hace unos años recuperó el Ayuntamiento de Martos y en cuya intervención también se descubrieron tres enterramientos. 

El arqueólogo destaca también el descubrimiento y documentación de cuatro canales de riego de época ibérica que corren paralelos y con algunas ramificaciones, además de algún silo de cereal. Estos canales de riego estarían ramificados así mismo de otro mayor y realizado en piedra que ya se documentó en excavaciones anteriores en esta misma zona. 

22 de septiembre de 2025

Documentan una de las primeras basílicas cristianas de la provincia de Alicante

La campaña de excavaciones del MARQ en el yacimiento del Cabezo del Molino de la localidad alicantina de Rojales ha concluido con importantes hallazgos y novedades, entre las que destaca la localización del que podría ser uno de los edificios religiosos de carácter rural más antiguos de la provincia de Alicante.
Teresa Ximénez de Embrún muestra al diputado de Cultura los hallazgos.

La octava campaña del Plan de Excavaciones del MARQ en el yacimiento del Cabezo del Molino de Rojales, llevada a cabo a lo largo de las tres primeras semanas de septiembre, ha concluido con importantes hallazgos y novedades, entre las que destaca la localización del que podría ser uno de los edificios religiosos de carácter rural más antiguos de la provincia de Alicante.

El diputado de Cultura, Juan de Dios Navarro, ha visitado esta mañana este enclave arqueológico, conocido por sus importantes resultados en la investigación del periodo bizantino. De hecho, se ha convertido en todo un referente internacional tras la localización de una necrópolis y los novedosos estudios realizados y relacionados con el análisis antropológico y paleopatológico de los restos humanos o su complejo estudio genético en colaboración con el instituto alemán Max Plank.

Dirigidas desde 2018 por Teresa Ximénez de Embrún y Juan Antonio López Padilla, la gran novedad de las excavaciones de este año ha sido el descubrimiento de los restos de un edificio cuya planta y tipología se asemejan a los de las primeras basílicas cristianas (comparables en tamaño con las actuales ermitas). Este hallazgo, de gran relevancia para el mundo científico, podría suponer la documentación, por primera vez, de un conjunto funerario completo que incluiría dos áreas de enterramientos y un edificio religioso asociado a ellas. Además, la antigüedad del conjunto funerario le añade un especial valor, debido a que podría ser una de las basílicas o edificios religiosos de carácter rural más antiguos de la provincia de Alicante.

Acompañado por el director del MARQ, Manuel Olcina, y por Ximénez de Embún, Navarro, ha destacado la relevancia de este nuevo descubrimiento y ha manifestado que “la Diputación mantiene firme su apuesta por la investigación arqueológica a través de este amplio programa con el objetivo de documentar y realizar una amplia investigación científica de los hallazgos, así como de avanzar en el conocimiento de las antiguas civilizaciones que poblaron este territorio”.
(Fuente: MARQ)

Un hallazgo arqueológico en Almería revoluciona la Prehistoria

El rito funerario de la cremación empezó hace 4800 años, un milenio y medio antes de lo que se pensaba. Lo demuestra una investigación arqueológica de la UGR en la necrópolis megalítica de Los Milanes de Abla, en Almería

Un equipo científico de la UGR ha obtenido sorprendentes resultados en la necrópolis megalítica de Los Milanes (Abla, Almería). En una de sus tumbas se han encontrado más de 28.000 fragmentos óseos pertenecientes a, al menos, 21 individuos que fueron cremados y posteriormente depositados en el interior del monumento.

Los hallazgos muestran que la cremación fue practicada 1500 años antes de lo que se pensaba. Por tanto, durante la Edad del Cobre la inhumación no fue el único ritual empleado, sino que convivió con la cremación, lo que demuestra una complejidad social y cultural hasta ahora inadvertida.

La necrópolis de Los Milanes se localiza en el municipio de Abla (Almería). En este enclave se han identificado 18 sepulturas megalíticas con cámaras funerarias de planta circular u ovalada que sirvieron como lugares de enterramiento colectivo. Tres de estas tumbas han sido excavadas entre 2023 y 2025 por el grupo de investigación “GEA. Cultura material e identidad social en la Prehistoria Reciente en el sur de la Península Ibérica”, de la Universidad de Granada.

“En 2023, durante la excavación de una de estas sepulturas se produjo un hallazgo excepcional, su cámara funeraria estaba formada exclusivamente por restos óseos humanos cremados”, destaca la investigadora de la UGR Paula Becerra. El estudio antropológico ha identificado 28.740 fragmentos óseos y 1.209 restos dentales que han sido estudiados de forma individualizada.

Se trata de un conjunto de muestras antropológicas altamente fragmentadas, la inmensa mayoría no supera los dos centímetros de longitud, y con una amplia gama de coloración que va desde marrón a blanco, pasando por negro, gris y azul. Además, tienen patrones de fractura y cambios en la forma de los huesos que enfatizan la exposición a temperaturas superiores a 650 grados centígrados.

Otro aspecto de interés consiste en una clara diferencia en la exposición al fuego de las partes anatómicas izquierda y derecha del cuerpo humano. El calor afectó en mayor medida al lado izquierdo. Esto indica una posición deliberada del cuerpo en la pira funeraria.

El análisis químico de los restos denota las diferentes condiciones de cremación en cuanto a la temperatura, presencia de oxígeno y tiempo de exposición al fuego. La cianamida encontrada se relaciona con la combustión de cuerpos cubiertos con algún tipo de sudario. Las diferentes evidencias describen una práctica funeraria de cremación que debió realizarse poco después de la muerte y cuyos restos fueron posteriormente trasladados y depositados en la cámara funeraria, donde han aparecido miles de años después.

En total, se depositaron como mínimo 21 individuos de todas las edades y de ambos sexos. La datación mediante el método denominado C14 ha permitido estimar la fecha de muerte, que se sitúa hace 4800 años, en el periodo conocido en arqueología como Edad del Cobre. Durante un tiempo de no más de 200 años, varias generaciones utilizaron esta sepultura como enterramiento solo de aquellas personas previamente cremadas.

Revelan nuevas fortificaciones de la Edad del Bronce en el yacimiento de La Almoloya, en Pliego (Murcia)

Los trabajos de excavación, que comenzaron en el mes de mayo, han documentado nuevos tramos de muralla y edificios adosados

El director general de Patrimonio Cultural, Patricio Sánchez, y el alcalde de Pliego, Antonio Huéscar, durante la visita realizada.

Los trabajos arqueológicos que se han llevado a cabo en el yacimiento de La Almoloya, en Pliego, han sacado a la luz dos nuevos tramos defensivos, que, junto al descubrimiento de dos edificios adosados a uno de ellos, constituyen un hallazgo inesperado y de gran relevancia arqueológica y patrimonial.

Estos hallazgos modifican sustancialmente el conocimiento actual del asentamiento prehistórico, ya que el complejo sistema de fortificación, documentado de forma preliminar, estaría reservado a los centros más importantes dentro del patrón de poblamiento de la sociedad argárica.

Además, el conocimiento de estas estructuras es de gran relevancia para el patrimonio regional, dado que se conocen muy pocos ejemplos de fortificaciones complejas de la Edad del Bronce. Si se confirmase la existencia de torres angulares en La Almoloya, las comparaciones más estrechas se establecerían con las estructuras descubiertas en el yacimiento argárico de La Bastida (Totana). Junto a La Bastida y La Almoloya, solo el Cerro de las Viñas (Coy, Lorca) ofrece hallazgos estructurales de características similares.

El director general de Patrimonio Cultural, Patricio Sánchez, visitó hoy el yacimiento acompañado por el alcalde de Pliego, Antonio Huéscar. Durante su visita señaló que “el Gobierno regional ha destinado en los tres últimos años un total de 135.000 euros a la conservación, mantenimiento y puesta en valor de estos valiosos restos”.

Asimismo, aseguró que “La Almoloya es uno de los grandes yacimientos de la cultura argárica. El descubrimiento de estos tramos de muralla defensiva, un hallazgo tan inesperado como de enorme relevancia arqueológica y patrimonial, nos permitirá comprender mejor la organización social, política y militar de la Edad de Bronce en el sureste peninsular. Nuestro compromiso es seguir cuidando este patrimonio que es un referente internacional.”

Última campaña de excavaciones
Los trabajos arqueológicos iniciados en el mes de mayo en el yacimiento tenían como objetivo evaluar el estado de conservación del depósito sedimentario asociado a una vía de acceso y una escalera. En superficie se documentaron restos cerámicos muy fragmentados, pero la excavación de un área de once metros cuadrados permitió identificar la existencia de trazados arquitectónicos prehistóricos, que confirmaron las sospechas sobre la posible presencia de estructuras inmuebles en este sector.

La investigación ha permitido descubrir dos tramos de muralla defensiva construidos con paramentos y rellenos de piedras, unidas mediante una argamasa arcillosa muy compacta. A la cara exterior de una de estas estructuras se adosan dos edificios, uno de planta rectangular, ligeramente trapezoidal, y otro con un posible refuerzo en su extremo septentrional. Ambos presentan dimensiones significativas, lo que subraya la entidad del hallazgo. La cronología de estas construcciones corresponde a la Edad del Bronce, en plena sincronía con las ocupaciones humanas documentadas en la cima de La Almoloya.

19 de septiembre de 2025

Un congreso internacional analizará en Málaga los últimos avances en arqueología fenicia

Málaga, Manilva y Vélez-Málaga son los escenarios escogidos para la celebración del XII Congreso Internacional del Centro de Estudios Fenicios y Púnicos, que se celebrará del 30 de septiembre al 3 de octubre
Trabajos de investigación de la UMA en el yacimiento fenicio de Cerro del Villar.

Málaga, Manilva y Vélez-Málaga son los escenarios escogidos para la celebración del XII Congreso Internacional del Centro de Estudios Fenicios y Púnicos, que se celebrará del 30 de septiembre al 3 de octubre, en busca de presentar y analizar los avances en la investigación de enclaves relevantes de la arqueología fenicia del Mediterráneo centro-occidental. También pretende mostrar las experiencias encontradas para su conservación y difusión a un público cada vez más interesado en lo cultural y concienciado en lo patrimonial.

Con este objetivo, la Universidad de Málaga y su Fundación (FGUMA) organizan este simposio que cuenta con Diputación como principal patrocinador y con la colaboración de los Ayuntamientos de Manilva, Vélez-Málaga y Málaga. También tiene el apoyo de la iniciativa “Ruta de los fenicios” y el proyecto de investigación “ArqPunOre”.

Los directores académicos de este programa son Bartolomé Mora Serrano, catedrático de Arqueología de la UMA; José Suárez Padilla, profesor del área de Prehistoria del Departamento de Ciencias Históricas de la UMA; Emilio Martín Córdoba, técnico de Patrimonio en Vélez-Málaga, y José Luis Caro Herrero, profesor del Departamento Lenguajes y Ciencias de la Computación de la UMA. Además de los reconocidos ponentes nacionales, participarán especialistas de Portugal, Italia y Túnez.

El congreso también incide en la necesaria cooperación entre ámbitos de trabajo cercanos, como es el caso de la colaboración entre la Universidad y empresas privadas de arqueología y, también, aprovechar el impacto que, en el turismo cultural, cada vez más pujante, tienen los monumentos adscritos a este período histórico.

Los organizadores resaltan que los territorios malacitanos tienen un marcado protagonismo en la moderna investigación arqueológica: el entorno de las desembocaduras de los ríos Vélez y Algarrobo; los antiguos y recientes trabajos en la Bahía de Málaga con La Rebanadilla y Cerro del Villar en el Guadalhorce y Málaga (la Malaka fenicia) en el Guadalmedina, sin olvidar otros ubicados en la costa occidental de la provincia como Los Castillejos de Alcorrín en Manilva.

El quebrantahuesos, un ‘arqueólogo’ insólito

Un estudio en el que participa el Laboratorio de Arqueología Cultural de la Universidad de Granada revela que los nidos de estas aves son auténticos museos naturales que preservan vestigios de hace cientos de años

Algunas de las manufacturas encontradas
en nidos de quebrantahuesos. Foto: SERGIO COUTO
¿Qué esconde un nido de quebrantahuesos abandonado hace cientos de años? Esta fue la pregunta que se formuló Sergio Couto del Laboratorio de Arqueología Cultural de la Universidad de Granada (MEMOLab). Comenzó a buscar nidos olvidados de quebrantahuesos en el sur de España –de donde la especie desapareció hace entre 70 y 130 años dependiendo de la región– sospechando ya que se iba a topar con un insólito museo de historia natural.

Couto se sumergió en los libros de los naturalistas que visitaron las sierras de Andalucía en el siglo XVIII y XIX y dejaron tras de sí “unas historias muy detalladas, que ilustraron con fotografías en blanco y negro”, explica. Consultó a las personas mayores de la zona “de 70, 80 años, que se acordaban porque habían convivido con la especie o porque algún pastor les había comentado algo”. Habló, además, con naturalistas que trabajan en la actualidad siguiendo a especies rupícolas, que viven en zonas rocosas. Así comenzó a armar el puzle, que le llevó a él y al equipo del MEMOLab-UGR a emprender una investigación de años que todavía continúa.

Descubrió que los habitáculos de este buitre osteófago construidos hace cientos de años guardaban tesoros inesperados: una alpargata de esparto completa de hace siete siglos (finales del siglo XIII); un fragmento de piel curtida y pintada de la misma época que se asemeja a una máscara; un resto de cestería del XVIII; una flecha de una ballesta; cuerdas, aparejos para los caballos, hondas …, entre miles de trozos de huesos de ungulados que forman parte de su dieta o cáscaras de huevo.

Con la colaboración de muchos naturalistas locales y un grupo de investigadores liderado por el Grupo de Investigación en Ecología y Gestión de Fauna Silvestre del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM), el estudio del material acumulado en los nidos de quebrantahuesos no sólo ofreció información valiosa sobre la ecología alimentaria de las especies a lo largo del tiempo, sino también sobre las condiciones etnográficas e incluso bioculturales históricas de las regiones donde habitan. La investigación ha sido publicada en la revista Ecology.

Entre 2008 y 2014, este equipo de investigación examinó más de 50 nidos históricos de quebrantahuesos bien conservados en el sur de España. Se analizaron detalladamente 12 de estos nidos, identificando los restos capa por capa, como si de una excavación arqueológica se tratara.

El hallazgo fue asombroso: se recuperaron 2.483 restos. La mayoría (2.117) eran restos óseos, evidencia directa de su dieta, junto con 43 fragmentos de cáscara de huevo, fruto de la reproducción de la especie. Pero lo más sorprendente fue que el 9,1% de los restos encontrados eran de origen humano: 226 objetos antropogénicos, incluyendo 25 objetos de esparto, 72 de cuero, 11 de pelo y 129 fragmentos de tela.

La interpretación de estos resultados es crucial. Más allá de lo ecológico, los elementos antropogénicos hallados tienen un inmenso valor etnográfico. Estos artefactos son similares a los encontrados en cuevas cercanas con ocupación neolítica, lo que demuestra el uso de fibras vegetales en el Mediterráneo ibérico desde el Epipaleolítico, hace unos 12.000 años. Además, los restos de cáscaras de huevo ofrecen una oportunidad única para estudios toxicológicos comparativos, algo vital para comprender la carga de pesticidas y la historia de la extinción local del quebrantahuesos. Esta información es clave para la recuperación de la especie en Europa.

En definitiva, el quebrantahuesos es una especie clave. Sus nidos, resguardados en cuevas y abrigos rocosos con condiciones estables de temperatura y humedad, han funcionado como auténticos museos naturales, conservando materiales históricos en excelente estado. Los estudios estratigráficos de estos nidos enriquecen nuestro conocimiento de la ecología regional, pero también revelan detalles sobre las condiciones etnográficas, históricas y bioculturales locales.

Las obras en el Mercado Central de Valencia sacan a la luz elementos patrimoniales originales

La actuación cuenta con supervisión profesional de arqueólogos, dado que se trata de un edificio catalogado Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento. Ha aflorado el pavimento original de mosaico Nolla, que se encontraba debajo de otro superpuesto posteriormente. Se trata de un firme formado por baldosines hexagonales de diferentes colores y patrones
Elementos patrimoniales originales encontrados en el Mercado Central de València.

Las obras de retirada y desmontaje de paradas que se están llevando a cabo en el Mercado Central han hecho aflorar numerosos elementos patrimoniales que formaban parte de la construcción original del recinto comercial. Se trata de una actuación de mejora y remodelación de las instalaciones y la oferta comercial y cuentan con supervisión profesional de personal especialista en arqueología, dado que se trata de un edificio catalogado Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento.

Las obras en ejecución consisten en el desmontaje y retirada de un total de siete paradas comerciales para poder ampliar el espacio de un local de restauración (el Central Bar de Camarena). Esta actuación está sacando a la luz importantes elementos patrimoniales de la construcción original, como rejas, pavimento y mobiliario.

Según ha explicado el concejal de Comercio y Mercados, Santiago Ballester, ha aflorado “el pavimento original de mosaico Nolla, que se encontraba debajo de un pavimento superpuesto posteriormente. Se trata de un firme formado por baldosines hexagonales de diferentes colores y patrones. También se ha accedido a parte de la rejería original del edificio, compuesta por pilastras ornamentadas con flores y rejilla de la división entre los puestos. El conjunto está rematado con detalles curvos de forja, y aún conserva el soporte de los antiguos números de los puestos”.

Asimismo, se ha hallado una mesa de mármol completa con su bancada, de estructura de forja, con un cajón. La pieza conserva también el número de mesa, labrado en el canto de la piedra, y que corresponde al 192 y, finalmente, ha aflorado una pieza singular de forja, que formaba parte de la ornamentación del espacio comercial.

En este sentido, Ballester ha destacado que el Mercado Central “es uno de los edificios más emblemáticos de València y, por ello, los elementos encontrados se conservarán y se pondrán en valor para que la ciudadanía pueda disfrutar de ellos”.

Un siglo en el corazón de la ciudad
El Mercado Central de València data del año 1928, aunque fue proyectado más de una década antes, en 1914, por los arquitectos Alejandro Soler March y Francisco Guardia Vial, antiguos cooperadores de Doménech Montaner. Las obras se iniciaron en 1910 y su conclusión se retrasó hasta 1928, ya bajo la dirección de Enrique Viedma.

La planta del edificio se adapta a la forma de la parcela que ocupa, de más de 8.000 metros cuadrados, y dispone de cubiertas en forma de cúpulas y techumbres inclinadas. La armadura de cubrimiento remite a las grandes arquitecturas industriales del hierro, como las de la estación del Norte o el mercado de Colón, mientras que los muros perimetrales, que apenas tienen función de sustentación sino más bien de cerramiento, están provistos de zócalos cerámicos polícromos en su base y de "mallorquinas" metálicas en su extremo superior.

18 de septiembre de 2025

La UCA estudia la entrada monumental de la ciudad fenicia de Doña Blanca

Los trabajos combinarán excavación arqueológica en extensión con prospecciones geofísicas no invasivas, gracias a la utilización de técnicas como el georradar (GPR) y la prospección geomagnética.

La Universidad de Cádiz ha puesto en marcha una nueva campaña de investigación arqueológica en el Enclave Arqueológico Castillo de Doña Blanca, en El Puerto de Santa María, con el objetivo de documentar en detalle la entrada monumental de la antigua ciudad fenicia.

La intervención, que se prolongará durante seis semanas, está dirigida por la catedrática de Prehistoria Ana María Niveau de Villedary, y cuenta con la financiación de la Diputación Provincial de Cádiz a través del programa UCAINNOVA, además del apoyo del Ayuntamiento de El Puerto de Santa María y de la Junta de Andalucía, propietaria del yacimiento.

Los trabajos combinarán excavación arqueológica en extensión con prospecciones geofísicas no invasivas, gracias a la utilización de técnicas como el georradar (GPR) y la prospección geomagnética. Esta metodología dual permitirá definir con precisión el trazado y la arquitectura del acceso principal al asentamiento, a la vez que se generan mapas del subsuelo que ayudarán a localizar posibles estructuras ocultas sin comprometer la conservación del patrimonio.

En esta campaña participa la Unidad de Geodetección de la Universidad de Cádiz, dirigida por el catedrático Lázaro Lagóstena Barrios, responsable del georradar, y el Servicio de Geofísica, Geomática y GIS de la Universidad de Cantabria, bajo la coordinación de Jesús Ignacio Jiménez Chaparro, encargado de la prospección geomagnética.

La aplicación de estas tecnologías supone un avance significativo en la investigación del Castillo de Doña Blanca, ya que permitirá ampliar el conocimiento sobre la planificación urbanística de la ciudad fenicia y sentar las bases para un futuro Plan General de Investigación que impulse proyectos arqueológicos sistemáticos en el enclave.

Avanzan las excavaciones arqueológicas en el Castell d'Alaró (Mallorca)

Se han descubierto nuevas estructuras del Castillo y un aljibe más profundo de lo que se conocía

El Consell de Mallorca continúa con las excavaciones arqueológicas en el Castell d'Alaró, una intervención pionera que marca un antes y un después en la conservación de este Bien de Interés Cultural (BIC). Desde el inicio de los trabajos el pasado mes de julio, se han descubierto nuevas estructuras del monumento y se ha constatado que el aljibe es más profundo de lo que se tenía conocimiento hasta ahora. Estos dos hechos aportan información valiosa sobre la configuración histórica del recinto y abre nuevas líneas de investigación arqueológica.

El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, y la vicepresidenta y consejera de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca, han visitado hoy el castillo acompañados del alcalde de Alaró, Llorenç Perelló, para conocer de primera mano la evolución de los trabajos que se están llevando a cabo.

Durante la visita, el arqueólogo responsable de la intervención, Gabriel Llodrà, ha compartido con los asistentes los primeros descubrimientos de los trabajos de excavación: «el sondeo interior nos ha revelado una profundidad inesperada del aljibe, lo que nos ha sorprendido gratamente. Además, hemos identificado unas estructuras superpuestas de mayor complejidad, que apuntan a una cronología más diversa y posiblemente más antigua de lo previsto inicialmente»

Galmés ha señalado que los resultados preliminares de la intervención arqueológica confirman la relevancia del proyecto y ha celebrado los excelentes trabajos realizados este verano: «estos nuevos descubrimientos aportan datos esenciales para la reinterpretación histórica del recinto. Ahora más que nunca, es imprescindible continuar con las excavaciones, ya que éstas permiten documentar, catalogar y establecer una cronología más precisa de la evolución del Castillo de Alaró».

Esta actuación se enmarca dentro del proyecto de excavación arqueológica impulsado conjuntamente por el Consell de Mallorca y el Ayuntamiento de Alaró, que comenzó este pasado mes de julio como paso previo a las obras de consolidación y restauración del monumento. La intervención incluye excavaciones en la zona de las murallas, una diagnosis del estado de conservación de las estructuras, fotometría 3D del sector de acceso y la limpieza de vegetación que cubre los elementos patrimoniales. Según ha explicado el arqueólogo responsable de la intervención, Gabriel Llodrà: «este estudio es un paso imprescindible para redactar el proyecto completo de restauración y frenar el deterioro, especialmente en la zona de acceso, una de las más visitadas».

Cabe recordar que el proyecto, largamente reivindicado por la ciudadanía y las instituciones locales, fue presentado al Ministerio de Cultura, propietario de parte del monumento, y se lleva a cabo después de que el Consell de Mallorca pidiera reiteradamente la cesión temporal del castillo para poder intervenir. Ante la falta de respuesta, el Consell de Mallorca y el Ayuntamiento de Alaró firmaron el pasado mes de enero un convenio de colaboración que ha permitido iniciar las obras con una inversión inicial de 138.000 euros.

En este sentido, el presidente ha señalado que, gracias a la modificación legislativa impulsada por el Govern de las Illes Balears, ahora desde el Consell de Mallorca «ya estamos trabajando para seguir reivindicando la cesión al Ministerio de Cultura para poder seguir con estas intervenciones imprescindibles para preservar el castillo, parte de nuestro patrimonio histórico». En la misma línea, el alcalde de Alaró, Llorenç Perelló, ha destacado que desde el Ayuntamiento de Alaró se avanza con en el proyecto de la mano del Consell de Mallorca para hacer realidad la titularidad pública del Castell d'Alaró: «esta colaboración responde a un compromiso firme y compartido: garantizar la conservación de este Bien de Interés Cultural, parte importante del patrimonio histórico de Mallorca».

Andalucía destina 695.000 euros a promover la investigación arqueológica

Los convenios permiten ampliar los trabajos en siete enclaves y yacimientos de Córdoba, Granada, Almería, Málaga, Huelva y Jaén

La Consejería de Cultura y Deporte destina un total de 695.000 euros a promover, de la mano de las universidades públicas, el desarrollo y ejecución de distintos Proyectos Generales de Investigación Arqueológica en conjuntos, enclaves y yacimientos de Andalucía, con el propósito de preservar, estudiar y difundir el patrimonio histórico.

La consejera Patricia del Pozo ha destacado que "estos acuerdos sirven para seguir avanzando en las nuevas fases de trabajo de los Planes Generales de Investigación que ya están en marcha en distintos yacimientos de Córdoba, Granada, Almería, Málaga, Huelva y Jaén, combinando el interés científico y la divulgación ciudadana".

En concreto, se ha firmado siete convenios con cinco universidades para el desarrollo y ejecución de estos proyectos de investigación –herramienta integradora para la gestión del estudio científico– que se están realizando en espacios de titularidad de la Junta de Andalucía.

De este modo, la Consejería ha establecido sendos convenios con la Universidad de Córdoba para el estudio del enclave de Ategua y del conjunto arqueológico de Medina Azahara y con la Universidad de Granada para los trabajos en la cuenca de Orce y el yacimiento almeriense de Los Millares.

También se ha cerrado las colaboraciones con la Universidad de Málaga para proseguir con las excavaciones en el Cerro del Villar, con la Universidad de Jaén, en el enclave de Puente Tablas, y con la Universidad de Huelva, que está trabajando en la ciudad romana de Turóbriga, en el municipio onubense de Aroche.

II Jornadas de Difusión de los Proyectos Generales de Investigación Arqueológica
En paralelo, con el propósito de dar a conocer a la ciudadanía los avances de algunos de estos trabajos, la Consejería de Cultura y Deporte presentará en las II Jornadas de Difusión la labor llevada a cabo en los yacimientos de Ategua (Córdoba) y del Cerro del Villar (Málaga) y en la villa romana de Gabia (Granada).

La actividad, con asistencia libre previa inscripción del público interesado, se celebra el jueves 18 de septiembre en el Museo de Málaga y tiene como objetivos el fomento de la investigación del patrimonio cultural y su difusión y valoración por la ciudadanía como estrategia fundamental para la protección y la transmisión.

De este modo, en las jornadas se abordará el proyecto de investigación financiado por la Consejería que se lleva a cabo en el yacimiento cordobés de Ategua en torno a un edificio de planta singular –circular inscrito en un rectángulo– aparecido en las prospecciones geofísicas, que ocuparía una manzana completa al sudeste del enclave.

También se dará a conocer las conclusiones de los últimos estudios dedicados al criptopórtico y al conjunto de la villa romana de Gabia como espacio fundamental para avanzar en el conocimiento científico de la ocupación rural de la Vega de Granada en época romana, y ampliar las posibilidades de este recurso patrimonial en el territorio.

Por último, la intervención sobre el Cerro del Villar se centrará en el análisis urbanístico del yacimiento, para abordar la complejidad social y etnicidad de la población y sus relaciones con las poblaciones locales, en el marco de un territorio fenicio que acabará consolidándose en la ciudad de Malaka.

Esta segunda edición de las jornadas da continuidad a la actividad que se celebró en 2024 en el Museo Íbero de Jaén, donde se presentaron los trabajos en los yacimientos de Puente Tablas (Jaén) y Arucci Turóbriga (Huelva) y en la Alcazaba de Almería como una muestra representativa de los 25 proyectos que se llevan a cabo en Andalucía.

16 de septiembre de 2025

Buscarán parentescos en los restos neolíticos de los Hocinos (Burgos)

Los arqueólogos Antonio León y Alba Ruiz, directores de las excavaciones en las cuevas de los Cintos de Requejo, investigarán también los rasgos de los individuos enterrados allí
El codirector de la excavación Antonio León recoge restos junto a la arqueóloga Alejandra Arranz Lázaro. - Foto: DB

La primera campaña de excavación en dos de las cuevas de los Cintos de Requejo, en lo alto de los roquedos del desfiladero de los Hocinos, ha sacado ya a la luz más de 200 restos óseos humanos que podrían pertenecer a más de nueve individuos de Neolítico, Calcolítico y Edad del Bronce. El equipo que codirigen los arqueólogos Antonio León Castelao, profesor de la Universidad de Cantabria, y Alba Ruiz Cabanzón, investigadora predoctoral y especialista en Antropología Forense, ha dado ya muy buenos resultados desde que comenzaron los sondeos el pasado lunes, con los que ambos esperan confirmar el potencial funerario de las dos cavidades en la prehistoria reciente.

Esta semana ha sido la de la búsqueda de restos, entre los que también se han hallado cerámicas de gran tamaño y fragmentos «con acabados de nivel muy alto», como explica León. Sus paredes bruñidas «indican esfuerzo, estética y, muchas veces, tienen una función más simbólica asociada a muerte o depósitos funerarios durante toda la Prehistoria reciente», añade.

Dientes humanos, trozos de cráneos y todo tipo de huesos están apareciendo en las dos cavidades en las que el pasado año realizaron una primera prospección. En una de más fácil acceso, los restos se depositaron a unos 75 metros de la entrada, al fondo de la cueva, mientras que en la otra, donde hay que sortear una pared vertical de 6 metros de altura para encaramarse a la boca de entrada, los restos se encuentran a apenas 10 ó 15 metros, porque la propia montaña ya los resguardaba de las profanaciones.

Saber si quienes fueron enterrados allí tienen parentesco entre sí y reconstruir su fenotipo, es decir, conocer sus principales características observables genéticamente, como el color de los ojos o la estatura, será labor de las investigaciones que el equipo realizará a lo largo del próximo año gracias a los análisis de ADN. Ellos ayudarán a conocer mucho más de las personas que fueron enterradas entre hace 8.000 y 3.000 años, una datación pendiente de pruebas de carbono 14. Con este trabajo, que cofinancian con 10.500 euros el Ayuntamiento de Villarcayo y la Diputación, se podrá saber también de «su importancia social y política, dado que el poder se reflejaba en los enterramientos».

Publicar los resultados en revistas de científicas y realizar una tarea de divulgación y difusión será otra de las tareas de 2026, una vez se completen los estudios. Esta semana, el equipo formado también por los arqueólogos Alejandra Arranz Lázaro y Yago de Francisco González junto a dos voluntarias de Valdivielso, Ainhara García y Macarena Salmerón, ha estado sacando material sin darse cuenta de como pasa el tiempo dentro de las cuevas, al carecer de la referencia de la luz. Han vivido jornadas de doce horas llenas de emoción por cada descubrimiento y hoy han invitado a quien desee compartir esas sensaciones a subir a los Cintos de Requejo, a las 11 de la mañana. A esa hora saldrán del puente del Aire, junto a Valdenoceda para realizar la ascensión a las cuevas.

Por la tarde, a las 19.30 horas, ofrecerán en la casa de concejo de Panizares una exposición de material arqueológico junto a modelos en 3D de las cuevas y explicaciones para quienes deseen profundizar. Este otoño también impartirán sendos talleres en el colegio y el instituto de Villarcayo y ofrecerán una ruta por el entorno de las cuevas, así como una charla.

Aparece un ara romana del siglo III en las excavaciones de la iglesia del Sagrario de Málaga

El equipo de arqueólogos que, dirigido por Juan de Dios Ramírez, realiza la intervención en los alrededores de la Iglesia del Sagrario, ha localizado en la zona de la cripta un ara de altar que, según las primeras indagaciones, podría datar del siglo III.

Como señala Ramírez, «hemos documentado una serie de estructuras romanas de época bajo-imperial a base de muros de sillares y pavimento asociado y, junto a uno de ellos, hemos documentado esta pieza directamente vinculada a la religiosidad romana».

«A pesar de que la posición en la que se ha descubierto dificulta la lectura del texto epigráfico, se puede ver que está muy bien conservado –afirma el arquéologo–. Una vez podamos transcribirlo, veremos a qué nos alude el texto. Si alude a ese propio templo o es otro tipo de oración; pero sí nos está marcando ya un espacio eminentemente religioso».

La pieza tiene un gran volumen. Pesará en torno a los 200 kilos, por lo que no es fácil de trasladar. Esto hace suponer a los investigadores que, «aunque aparezca volcada, estará prácticamente en su sitio original. Se trataría de un objeto religioso que podría datarse en torno al siglo III. La propia transcripción del texto nos lo podrá aclarar mejor. Podría ser un templo inicialmente pagano, de época romana, y habría que ver si tiene una evolución a un templo cristiano, pues en torno a los siglos IV y V ya se va adaptando a esa religión, como pudimos comprobar con los materiales que nos salieron en otras intervenciones asociadas a esos niveles».

El siguiente paso, en los próximos días, según Ramírez será «estudiar la forma de extraer con suficiente seguridad esa pieza. Una vez extraída, procederemos a su limpieza y transcripción para poder continuar con el resto de sondeos que venimos realizando para realizar las inyecciones necesarias para evitar el progresivo deterioro del templo».

15 de septiembre de 2025

Descubren restos humanos en la antigua Sinagoga de Utrera (Sevilla)

Las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en la antigua Sinagoga de Utrera, situada en el antiguo Hospital de la Misericordia, han revelado restos humanos de los siglos XVI y XVII, así como indicios de la mikvé, el baño ritual judío. Este descubrimiento se considera fundamental tanto para la historia judía como para Andalucía.

Desde que comenzaron los trabajos en la Sinagoga de Utrera, orientados a la localización de la mikvé, el baño ritual judío que formaba parte esencial de las sinagogas medievales, las investigaciones en el antiguo Hospital de la Misericordia han ido confirmando la riqueza patrimonial del enclave.

En una fase previa, se amplió el sondeo de la nave central donde apareció la sala de oración, lo que permitió documentar la cimentación de la “Bimá”, la plataforma elevada desde la que se leía la Torá y se desarrollaban las principales partes del servicio religioso. Este hallazgo supuso un paso clave en la identificación de los elementos característicos de la sinagoga utrerana.

Avances recientes en la excavación
Actualmente, los trabajos han avanzado con una prospección geofísica realizada el 25 de agosto mediante georradar, que ha abarcado el inmueble al completo, la iglesia, el claustro y el patio trasero. El resultado ha sido un mapa de anomalías, entre las que destaca una localizada a los pies de la nave del Evangelio, que presenta características compatibles con la posible ubicación de la mikvé.

Para acceder a esta zona, el equipo arqueológico ha documentado previamente una fosa común con restos óseos humanos del siglo XVI y XVII, correspondientes a enterramientos secundarios datados entre los siglos XVII y XVIII. Estos restos habrían sido trasladados en el momento en que se amplió la primitiva iglesia del Hospital de la Misericordia con la adición de las naves laterales a la nave central, coincidente esta última, con la sala de oración de la sinagoga.

La delegada de Cultura, María José García Arroyo, ha subrayado que “cada fase de la investigación nos acerca más a comprender la magnitud histórica de este espacio, que testimonia la huella de la comunidad judía en Utrera”.

El valor patrimonial de la mikvé
La mikvé es un elemento esencial en cualquier sinagoga, ya que constituye el espacio dedicado a los rituales de purificación, fundamentales en la práctica del judaísmo. Según la ley judía (Halajá), debe contener agua natural, proveniente de lluvia, manantial o pozo, y mantenerse en constante renovación. Aunque no todas las sinagogas disponen de una, su presencia subraya la importancia del edificio religioso.

De confirmarse su hallazgo, la sinagoga de Utrera se convertiría en la única conservada en la provincia de Sevilla y en la segunda en toda Andalucía, junto a la de Córdoba.