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25 de septiembre de 2025

Confirman la importancia de la producción alfarera en el Cerro del Villar en época púnica

Los resultados muestran también el buen estado de la factoría romana de salazones de este asentamiento malagueño.
Las excavaciones comenzaron el 1 de septiembre y finalizan mañana viernes 26 de septiembre.

La cuarta campaña de investigación arqueológica de la UMA en el yacimiento del Cerro del Villar está llegando a su fin. Casi un mes de trabajo sobre el terreno -del 1 al 26 de septiembre- para desenterrar los orígenes de la Málaga fenicia, con resultados que reafirman su excelente estado de conservación, lo que lo convierten en uno de los asentamientos mejor conservados del Mediterráneo occidental de este periodo, hace casi 3.000 años, y corroboran su potencial para el estudio del fenómeno de expansión colonial en la Península Ibérica.

Esta mañana representantes de las instituciones que forman parte de este proyecto se han dado cita en la desembocadura del río Guadalhorce para desvelar los hallazgos encontrados en las nuevas excavaciones, que constatan la importancia de la producción alfarera del asentamiento en época púnica (siglo V a.C.), así como el buen estado de la factoría romana de salazones.

El encuentro ha estado presidido por el rector de la Universidad de Málaga, Teodomiro López, y ha contado también con la concejala de Juventud, Mercedes Martín; el delegado territorial de Cultura y Deportes de Málaga, Carlos García; el gerente de la Fundación Málaga, Gonzalo Otalecu; el director del equipo investigador, José Suárez, y el catedrático de Arqueología Bartolomé Mora.

El rector ha destacado la colaboración institucional como clave del éxito de este proyecto, “uno de los más importantes de la Universidad de Málaga”, a la par que ha puesto en valor la importancia de la investigación en el ámbito de las Humanidades y las Ciencias Sociales.

En este sentido, todos los presentes han resaltado la trascendencia arqueológica del yacimiento a la hora de conocer y documentar la Málaga actual.

“El Cerro del Villar nos recuerda que nuestra ciudad nació abierta al comercio y al mar”, ha señalado la concejala. Por su parte, el gerente de Fundación Málaga ha manifestado que es un orgullo apoyar la investigación de esta “joya”, así como defender y difundir su patrimonio.

Hallazgos: al sur y al norte de la isla
Los trabajos de esta nueva campaña, financiada por la Junta de Andalucía, se han concentrado en varios puntos del yacimiento, ubicados en dos sectores opuestos de la antigua isla que se formó en el delta del río.

En el localizado al sur se ha encontrado un testar asociado a talleres púnicos de producción alfarera. Fechado en el siglo V a.C., indica, según señala el profesor de Prehistoria José Suárez, que es coetáneo a la importante ciudad de Malaka localizada en la margen izquierda de la desembocadura del río Guadalmedina.

“Esto significa que en esos momentos el Cerro del Villar funcionó como un ámbito artesanal relacionado con la ciudad, pero con una entidad superior a lo que se había imaginado hasta el momento”, afirma Suárez. De hecho, estudios realizados por miembros del equipo de investigación del proyecto han demostrado que conservas de pescado envasadas en estas ánforas malacitanas fueron consumidas en importantes ciudades griegas del momento, como Corinto.

También en el sector sur se ha confirmado el buen estado de la factoría de salazones romana de época altoimperial, cuyo abandono se sitúa a lo largo del siglo V d.C. Esta relevante factoría, detectada mediante prospecciones geofísicas del subsuelo en 2022, ha sido excavada parcialmente, buscando su posible conexión espacial con las fases de ocupación fenicio-púnica.

Al norte, por otro lado, se ha continuado investigando la naturaleza de una serie de edificios de grandes dimensiones y buen estado de conservación, destacando la existencia de escalones construidos con piedras de gran tamaño que permitirían el acceso desde uno de estos inmuebles a una de las orillas de la isla, que pudo haber sido una zona de atraque o varadero.

Dichos inmuebles, de los que se conservan evidencias de dos fases arquitectónicas a lo largo del siglo VII a.C., presentan muros con zócalos de piedra con alzados en tierra que, en algún caso, pudieron haber presentado más de una planta, conformando una de las fachadas de la antigua isla. En su interior destaca el descubrimiento de contenedores de cerámica fabricados en el propio asentamiento, así como vajilla de uso doméstico y de preparación de alimentos, fabricados a mano, siguiendo la tradición local y, también, a torno, que responden a formas procedentes de Oriente.

Se han identificado a su vez ánforas de importación procedente de diversas ciudades griegas, caso de Atenas o Corinto, que contuvieron aceite y vino de calidad, que evidencian la pujanza económica del asentamiento por estas fechas. También se ha localizado parte de un alabastrón, pieza de origen egipcio que contenía, a su vez, vino de calidad. El hallazgo de parte de una máscara de terracota fabricada en los propios talleres alfareros del Cerro del Villar muestra la práctica de actividades de culto en el asentamiento.

También se confirma la presencia de prácticas metalúrgicas con técnicas de tradición local (vasijas-horno para producción de cobre), escorias y objetos de hierro que evidencian la práctica de la forja, siguiendo técnicas propias de Oriente.

Equipo científico
Bajo el liderazgo del profesor del Departamento de Ciencias Históricas de la UMA José Suárez, en esta cuarta expedición han participado investigadores de la institución malagueña vinculados a las áreas de Arqueología e Historia Antigua, así como de universidades andaluzas (Cádiz, Córdoba y Sevilla) e internacionales, procedentes de Chicago (EE UU) y Marburgo (Alemania), entre otras.

Igualmente, en esta campaña también se ha contado de nuevo con el apoyo de especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de los Servicios Centrales de Apoyo a la Investigación (SCAI). Asimismo, un amplio grupo de estudiantes y egresados, en particular del Grado de Historia de la Universidad de Málaga, han colaborado en las tareas de excavaciones arqueológicas y de procesado de los materiales en laboratorio, conformando un equipo de más de medio centenar de personas.

El Ayuntamiento, por su parte, ha contribuido con cinco operarios de arqueología, además de habilitar infraestructuras como el punto de toma de agua para criba y flotación.

En paralelo a la excavación de este año, se continuará trabajando en el laboratorio de Arqueología de la UMA el procesado y la preservación del material arqueológico recuperado en los trabajos de campo para su posterior estudio y análisis, bajo la dirección del equipo de la empresa MENIA RESTAURACIÓN.

Colaboración institucional
Bajo el nombre, ‘Cerro del Villar: naturaleza y temporalidad del proyecto territorial fenicio arcaico en la bahía de Málaga’, este Proyecto General de Investigación se lleva a cabo en el marco de un convenio de colaboración entre la Consejería de Cultura y Deportes de la Junta de Andalucía y la Universidad de Málaga, recientemente firmado.

La campaña se enmarca en el proyecto aprobado el 15 de febrero de 2022 por la Dirección General de Patrimonio Histórico y Documental y está gestionado por el Vicerrectorado de Investigación y Divulgación Científica de la UMA.

La investigación está financiada por la Consejería de Cultura y Deportes de la Junta de Andalucía, colaborando a su vez otras instituciones locales, como el Área de Cultura, la Gerencia de Urbanismo y el Distrito de Churriana del Ayuntamiento de Málaga, la Fundación Málaga y la Diputación provincial.

Asimismo, se va a firmar un nuevo convenio entre la UMA y la Fundación Málaga, que continúa el llevado a cabo en 2024, y que permitirá apoyar la continuidad de los estudios en fase de laboratorio y de preservación y conservación de los hallazgos arqueológicos procedentes del yacimiento.

Por otro lado, la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga tiene en curso la redacción de un nuevo convenio institucional, que posibilitará la colaboración de especialistas de la UMA en estudios de diversos yacimientos arqueológicos de Málaga, entre los que destaca el propio Cerro del Villar. Vinculado también al Ayuntamiento de Málaga, el Distrito de Churriana ha colaborado en apoyo de infraestructuras y en el cierre de la excavación, aportando materiales y medios mecánicos.

La Diputación de Málaga, a su vez, ha facilitado el alojamiento de los investigadores en sus instalaciones de la Térmica y apoyado con otros servicios.

20 de septiembre de 2024

Las excavaciones confirman la importancia del yacimiento fenicio de El Cerro del Villar (Málaga)

Los resultados de la tercera campaña de investigación de la Universidad de Málaga en el Cerro del Villar confirman que se trata de uno de los asentamientos fenicios arcaicos mejor conservados del Mediterráneo occidental y con mayor potencial para el estudio de este periodo, de hace casi 3.000 años, así como del fenómeno de expansión colonial en la Península Ibérica.

Tras cuatro semanas de excavaciones concluyen los trabajos realizados en el yacimiento.

Los resultados de la tercera campaña de investigación de la Universidad de Málaga en el Cerro del Villar confirman que se trata de uno de los asentamientos fenicios arcaicos mejor conservados del Mediterráneo occidental y con mayor potencial para el estudio de este periodo, de hace casi 3.000 años, así como del fenómeno de expansión colonial en la Península Ibérica.

Así lo ha afirmado hoy el profesor del Área de Prehistoria del Departamento de Ciencias Históricas de la UMA, el director del equipo investigador de las excavaciones arqueológicas, José Suárez Padilla, en la rueda de prensa de presentación de las primeras conclusiones del proyecto, celebrada esta mañana en este yacimiento, que cuenta con una extensión de alrededor de ocho hectáreas.

Tras cuatro semanas de excavaciones ya han concluido los trabajos realizados en el asentamiento, liderados por la UMA y subvencionados por la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, con el apoyo del Ayuntamiento y de la Fundación Málaga.

El acto de presentación de los resultadas ha reunido en la desembocadura del río Guadalhorce, donde se ubica el Cerro del Villar, al rector de la Universidad, Teodomiro López; el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre; la delegada de Turismo, Cultura y Deportes en Málaga, Gemma del Corral, y el gerente de la Fundación Málaga, Gonzalo Otalecu. Además, el investigador José Suárez ha estado acompañado por el catedrático de Arqueología de la Universidad Bartolomé Mora.

“La entidad constructiva y el estado de conservación de los restos que hemos documentado en esta campaña confirman que este yacimiento sería una auténtica ciudad fenicia del siglo VII a.C.”, ha señalado Suárez.

En este sentido, la delegada de la Junta de Andalucía ha manifestado que los resultados obtenidos demuestran el éxito del trabajo realizado, que “nos permite seguir avanzando en el conocimiento de nuestra historia y recuperando patrimonio que por siglos ha permanecido enterrado en este enclave único”.

Colaboración institucional
El alcalde, por su parte, ha destacado la colaboración institucional entre la Junta, el Ayuntamiento y la Universidad “que hace posible el desarrollo de este proyecto”. Además, ha resaltado la participación de 8 arqueólogos de la red de Urbanismo y el apoyo municipal para que el yacimiento sea zona protegida.

Igualmente, Gonzalo Otalecu ha recalcado el compromiso de Fundación Málaga con la conservación, la protección y la divulgación del patrimonio histórico de la ciudad.

Finalmente, el rector ha expresado su orgullo y satisfacción por esta nueva campaña, que “es un ejemplo de colaboración institucional”.

Organización interna del sitio: dos fases arquitectónicas
En concreto, se han distinguido dos fases arquitectónicas de este periodo, con un valioso estado de conservación de las estructuras. Las de la segunda mitad del siglo VII a.C. destacan por estar construidas con potentes zócalos de piedra local, que superan más de 1 metro de altura, y con suelos fabricados con barro y grava.

“Calles y edificios de este periodo, con más de una decena de estancias, han quedado al descubierto, poniendo de manifiesto como este nuevo proyecto urbanístico subió la cota de los suelos de la fase previa de forma considerable, previsiblemente para evitar la afección supuesta por las inundaciones del río”, ha explicado Suárez.

De la primera fase, primera mitad del siglo VII a.C., por otro lado, se ha señalado el estado de conservación del interior de alguna de las estancias en la que han aparecido una serie de grandes ánforas completas, conservadas “in situ”, dispuestas apoyadas contra las paredes de barro.

“Estas se han descubierto fragmentadas como consecuencia de un importante incendio, del que se ha preservado los restos de algunas de las vigas de madera quemadas y caídas sobre los contenedores cerámicos. Este hallazgo es de particular interés, porque permite reconstruir con precisión el uso de los distintos espacios que sufrieron este episodio catastrófico, presentándose como un auténtico contexto tipo Pompeya", aclara el investigador de la UMA.

Zona de fondeadero
Además de esto, la entidad de los inmuebles próximos a la zona donde se ubicó previsiblemente una de las zonas de fondeadero sigue quedando de manifiesto. Están ordenados a partir de calles paralelas a la orilla de la isla en este punto y presentan más de 20 metros de longitud, con amplias estancias internas. Destaca el hallazgo en una de las habitaciones de objetos relacionados con la producción metalúrgica, posiblemente de objetos de cobre.

Producción alfarera
Por otro lado, se ha identificado en el extremo más occidental de la isla parte de un horno de producción alfarera con sus testares -depósitos con restos de cerámica desechada o defectuosa, en particular ánforas y otras vasijas de gran formato- que pueden fecharse a finales del siglo VI a.C.

Prácticas de culto
El descubrimiento de una pequeña cabeza femenina de terracota en las proximidades del lugar donde se descubrieron en la campaña anterior restos de un ungüentario y una jarrita, que “podían formar parte de una ofrenda”, puede reforzar la idea de la continuidad de las prácticas de culto en este entorno en momentos ya avanzados del siglo III a.C.

Producción de salazones
También se ha documentado el límite del gran edificio de época romana tardía (siglo IV d.C.) dedicado a la producción de salazones, evidenciándose el buen estado de conservación de la factoría, así como la presencia de otras estructuras perimetrales coetáneas, que pueden formar parte de inmuebles auxiliares de este complejo, de posible carácter residencial o de almacenamiento.

Bajo el nombre, ‘Cerro del Villar: naturaleza y temporalidad del proyecto territorial fenicio arcaico en la bahía de Málaga’, el equipo científico que ha llevado a cabo la campaña arqueológica ha estado formado por investigadores de la UMA, así como de universidades andaluzas e internacionales, caso de Chicago (EE UU) y Marburgo (Alemania), instituciones con las que se está formalizando convenios de colaboración. Además, se ha contado con especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de los Servicios Centrales de Apoyo a la Investigación (SCAI).

20 de junio de 2016

Documentan un claustro gótico olvidado en el centro de Santiago de Compostela

Se trata de un claustro gótico de finales del siglo XIV y principios del XV que está conectado con la catedral y permanecía oculto entre las casas parroquiales de Santa María Salomé y varios comercios de la Rúa Nova
La iglesia parroquial de Santa María Salomé, en el centro de la Rúa Nova de Santiago, era conocida hasta ahora por su portada con las imágenes de la Virgen de la Leche y la Anunciación; por los ángeles con gafas en uno de sus retablos barrocos; por su campanario modelo San Fiz de Solovio; incluso por su puerta principal pintada en tiempos recientes de un atípico color azul. A partir de ahora lo será por albergar en su conjunto arquitectónico un claustro gótico del que se conservan parte de las arcadas.

Algunos de los arcos eran de conocimiento público porque estaban a la vista, cuatro de ellos en un local que fue bar y al menos otros tres en sendas tiendas sitas en los números 29 y 31 de la Rúa Nova, junto a la iglesia. Pero es a raíz de unas obras de rehabilitación de una vivienda ubicada sobre el antiguo bar Los Porches, ya cerrado al público en la parte posterior del conjunto, cuando empiezan a descubrirse, el pasado mes de marzo, nuevos elementos que sustentan la tesis de que el edificio perdido era un claustro gótico de finales del siglo XIV y principios del XV.

La investigación dirigida por el arqueólogo José Suárez Otero ha atraído ya la atención de especialistas españoles y extranjeros, y el interés de las administraciones que habrán de decidir con el Arzobispado de Santiago, propietario del conjunto, el futuro de la intervención. Suárez Otero, profundo conocedor de la Compostela medieval y de la Catedral, donde desarrolló gran parte de su trayectoria profesional, presentó ayer la investigación de Santa María Salomé mediante una conferencia en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid.


«Todo el mundo hablaba de los arcos, pero nadie del claustro»,explica el arquitecto Ricardo Sáez, encargado de la obra de rehabilitación origen de los nuevos hallazgos. Sáez narra con entusiasmo cómo al empezar abrir muros ruinosos afloraron restos que, analizados por el arqueólogo, hilvanan un relato coherente producto de una unidad de diseño y de construcción. Primero un muro de entramado con ladrillos del siglo XVIII, sillares góticos con restos de policromía, un dintel gótico, una dovela, una piedra con inscripción, incluso un dintel con dos leones rampantes y una cruz patada, parte de un tímpano gótico que se encontraba en la fachada del edificio, adornando el portal junto al bar. Había muchas evidencias, pero hasta ahora no se habían investigado en profundidad y con una visión de conjunto. Uno de los arcos de la tienda de bisutería adosada a la iglesia de Salomé tiene una flor de lis, y dentro del templo también hay restos muy visibles, como el salmer de otro arco decorado en la capilla de San Andrés e indicios de lo que fue el suelo del propio claustro.

Este recinto gótico tendría una extensión aproximada de 400 metros cuadrados, delimitado en cada uno de sus lados por lo que hoy son la iglesia, las casas parroquiales, la sacristía y las dos tiendas de la rúa Nova. Al patio se accede desde la iglesia. Actualmente es una huerta en cuyos laterales se aprecian arcos, sus bases, cornisas y dovelas. Una de las partes más llamativas por su belleza es el conjunto de canecillos que debieron estar en el tránsito de la iglesia al claustro y que más tarde, en la transformación del románico al barroco, fueron recolocados bajo la cubierta del templo, en el lado que da al patio. Son hermosas esculturas en piedra, principalmente representaciones de animales.

  • Quién lo mandó construir y por qué estuvo en pie solo dos siglos es el misterio por descubrir
La iglesia de Santa María Salomé, primero románica y finalmente barroca, fue el centro de un conjunto de edificios en el que el claustro gótico tuvo una vida corta. Uno de los misterios que deberá descubrir la investigación arqueológica es quién lo mandó construir, con qué finalidad y el motivo de que estuviera en pie apenas dos siglos, hasta finales del XVI.

Esta falta de datos históricos en torno al claustro gótico contrasta con los existentes de los orígenes de la propia iglesia, que fue construida bajo mecenazgo de Gelmírez y fundada por Pelayo Abad. También está ampliamente documentada a partir de ese momento por su condición parroquial.

Sin embargo, «solo hay menciones difusas sobre la existencia de todo lo demás; menciones, por otra parte, únicamente referidas al proceso de su desaparición a finales del siglo XVI». Actualmente no hay más datos para una explicación histórica el claustro de Santa María Salomé que los restos que han empezado a salir a la luz, afirma el arqueólogo José Suárez Otero.

Una de las hipótesis respecto al claustro es que, al no estar documentada la existencia de una comunidad religiosa, pudo ser construido al mismo tiempo que un pequeño hospital que habría funcionado vinculado a la iglesia, pero no hay datos históricos al respecto: «Tampoco se ha reconocido ningún hospital de esas dimensiones y en ese lugar entre los muchos que poblaron Compostela en la Baja Edad Media».

Este fue uno de los temas abordados ayer en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando por Suárez Otero, que presentó los hallazgos de Santa María Salomé en una conferencia bajo el título Secretos de la Compostela medieval. Para el arqueólogo, es menos complejo sacar conclusiones sobre la construcción del claustro que su razón de ser asociado a una iglesia parroquial. Lo primero puede leerse en la tipología de los arcos, su decoración, las ventanas, la pintura mural también encontrada y los restos escultóricos. Aunque la investigación no ha hecho más que empezar, los técnicos no tienen duda de que el edificio es un claustro y que los hallazgos revelan complejidad arquitectónica.

Próximamente se realizarán catas arqueológicas en el suelo del antiguo bar Los Porches y la idea que se plantea ahora es abordar con posterioridad una excavación en el patio, pero esto deberá ser acordado entre la administración y el Arzobispado de Santiago.

4 de octubre de 2022

Hallan en Málaga piezas con 2.700 años en el principal yacimiento fenicio occidental

En el Cerro del Villar se han recuperado piezas de cerámica del siglo VI a.C y posibles contenedores de salazones y vino. También se han delimitado los primeros caminos
Excavaciones en el Cerro del Villar de Málaga. FOTO: UNIVERSIDAD DE MÁLAGA

Las excavaciones realizadas en el Cerro del Villar de Málaga, el yacimiento fenicio mejor conservado del extremo occidente del Mediterráneo, han permitido el hallazgo de piezas de cerámica fenicia, griega y etrusca datadas hace 2.700 años.

Los trabajos dejan ver muros de grandes dimensiones a diferentes alturas y niveles, organizados de forma descendente, hacia los límites de la isla que existía en el antiguo delta conformado por el río Guadalhorce, y que evidencian un entramado urbano con una organización espacial aterrazada, ha informado este lunes la Universidad de Málaga, que ha liderado la investigación.

«No nos esperábamos que las primeras estructuras fenicias estuvieran tan accesibles y superficiales, a solo 40 o 50 centímetros del nivel del suelo», ha señalado el investigador del Departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Málaga José Suárez, que ha dirigido las excavaciones.

Los análisis previos de prospecciones geoarqueológicas, geofísicas y geomagnéticas ya mostraron este yacimiento, ubicado en el entorno del Paraje Natural de la desembocadura del río Guadalhorce, como uno de los sitios fenicios arcaicos mejor conservados del extremo occidente del Mediterráneo.

«Partíamos de que encontraríamos muchas estructuras fenicias y muy bien definidas y conservadas, pero los resultados han superado, sin duda, todas las expectativas», explica el profesor, que añade que por ahora se han analizado unos 350 metros cuadrados.

Ya se han recuperado piezas de cerámica del siglo VI antes de Cristo y posibles contenedores de salazones y vino, y se han delimitado los primeros caminos, así como muros de más de medio metro de ancho, que podrían identificarse como habitaciones, en las que se ve claramente cómo las partes más altas del asentamiento se comunican con las más bajas.

ORÍGEN DE LA CIUDAD DE MÁLAGA
También se han documentado restos arqueológicos de hace unos 2.700 años que atestiguan las actividades cotidianas realizadas en este asentamiento, origen de la ciudad de Málaga.

Destaca un trozo de ánfora de vino procedente de Extremo Oriente, del siglo VII a.C, la parte de un horno doméstico para la elaboración de tortas de pan o enseres relacionados con las prácticas pesqueras como pesas de red de plomo y restos de comida, en concreto moluscos marinos.

«Tenemos indicios para creer que también podrían conservarse restos de un embarcadero e, incluso, testimonios de temporales marinos e inundaciones fluviales», asegura Suárez.

Finalizadas las excavaciones, que se retomarán en agosto de 2023, el objetivo ahora es estudiar todos los hallazgos, en busca de aportar información sobre los espacios correctos para implementar, en el futuro, caminos que faciliten su acceso ante una potencial puesta en valor del yacimiento para su visita.

Se trata de un proyecto de cuatro años, ampliable a seis, liderado por un equipo de la Universidad de Málaga de unas treinta personas, bajo la coordinación del profesor José Suárez, y también participan investigadores internacionales de prestigio.
(Fuente: The Objective)

24 de agosto de 2026

Arranca la nueva campaña de excavaciones en el Cerro del Villar (Málaga)

La UMA, la Junta y el Ayuntamiento se unen para seguir investigando en asentamiento fenicio, uno de los mejor conservados en el Mediterráneo occidental
Los trabajos se prolongarán hasta el 19 de septiembre. UNIVERSIDAD DE MÁLAGA.

Los trabajos de excavación arqueológica que se están llevando a cabo en el yacimiento del Cerro del Villar, en Málaga, se han retomado ya para entrar en la quinta y última campaña de excavación del actual Proyecto General de Investigación ‘Cerro del Villar: naturaleza y temporalidad del proyecto territorial fenicio arcaico en la Bahía de Málaga’.

Estos trabajos son fruto de los convenios firmados entre la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía y la UMA y otro entre el Ayuntamiento de Málaga y la Universidad de Málaga, ambos con el interés de apoyar la investigación del Cerro del Villar y los orígenes de la Málaga fenicia.

Bajo la dirección del equipo científico de José Suárez, profesor de Prehistoria del Departamento de Ciencias Históricas, al frente de un equipo formado por investigadores e investigadoras de diferentes universidades andaluzas (Sevilla, Córdoba, Jaén y Cádiz) e internacionales (EEUU y Alemania), los trabajos arqueológicos se prolongarán desde el 24 de agosto hasta el 18 de septiembre.

La campaña que se inicia la próxima semana dará continuidad a los trabajos de excavación en los sectores 11, 13 y 14 y tienen el objetivo de documentar los niveles de fundación del asentamiento fenicio en el Cerro del Villar, los menos conocidos del asentamiento y que, previsiblemente, se remonten a la segunda mitad del siglo VIII a.C.

Asimismo, se continuará con el estudio del sector alfarero de época púnica -de gran interés, porque demostraría que el asentamiento estaba prácticamente ocupado de forma ininterrumpida- y se excavará bajo la factoría de salazones de época romana para seguir indagando sobre las consecuencias de su implantación sobre los restos de la época fenicia arcaica.

Cuarta y quinta fase
Esta quinta campaña se enmarca dentro del proyecto ‘Cerro del Villar: naturaleza y temporalidad del proyecto territorial fenicio arcaico en la bahía de Málaga’ aprobado y financiado el 15 de febrero de 2022 por la Dirección General de Patrimonio Histórico y Documental de la Consejería, y gestionado por el Vicerrectorado de Investigación y Divulgación Científica de la UMA.

La investigación está financiada por la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte en el marco de un convenio con la UMA con 80.000 euros, dividido en dos anualidades, y cuenta además con la colaboración de otras instituciones locales, como la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga, el Distrito de Churriana, en el que se localiza el yacimiento, y la Diputación provincial.

El delegado territorial de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte en Málaga, Carlos García, ha subrayado que la renovación del convenio suscrito con la Universidad de Málaga “demuestra el compromiso de la Junta de Andalucía con la protección y el conocimiento de nuestro patrimonio arqueológico y con la colaboración entre las distintas administraciones”. García ha señalado además que “los extraordinarios resultados obtenidos hasta ahora nos animan a seguir profundizando en el estudio de este enclave, con la mirada puesta también en su futura puesta en valor y en que todo este conocimiento pueda ser disfrutado y conocido por la sociedad”.

Por su parte, la Universidad de Málaga destaca la colaboración institucional como clave del éxito de este proyecto, uno de los más importantes de la institución académica. Tanto el rector, Teodomiro López, como el investigador principal, José Suárez, ponen en valor la importancia de la investigación en el ámbito de las Humanidades y las Ciencias Sociales y hacen hincapié en la trascendencia arqueológica del yacimiento a la hora de conocer y documentar la Málaga actual.

Especialistas del CSIC
En esta quinta fase también se contará de nuevo con el apoyo de especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de los Servicios Centrales de Apoyo a la Investigación (SCAI) para los estudios de laboratorio. Asimismo, un amplio grupo de estudiantes y egresados, en particular del Grado de Historia de la Universidad de Málaga y de la Universidad de Chicago, avanzarán en las tareas de excavaciones arqueológicas y de procesado de los materiales, conformando un equipo de cerca de un centenar de personas. A esto se suma un grupo de alumnos voluntarios del Aula de Mayores de la UMA.

En paralelo a la excavación que se va a llevar a cabo este año, se continuarán con los trabajos de Arqueología de la UMA para el procesado y preservación del material arqueológico recuperado en los trabajos de campo para su análisis y estudio; así como su depósito en el Museo de Málaga.

Único proyecto en curso
En la actualidad, el proyecto internacional de investigación sistemática del Cerro del Villar es el único en curso en España dedicado al conocimiento de este primer momento de la presencia fenicia en el Extremo Occidente. Los resultados de las excavaciones anteriores ya confirmaron que el Cerro del Villar, ubicado en el antiguo islote situado en la desembocadura del río Guadalhorce, es uno de los asentamientos fenicios arcaicos mejor conservados del Mediterráneo occidental y con mayor potencial para el estudio de este periodo, así como del fenómeno de expansión colonial en la península ibérica. Aquí se han encontrado ánforas, una pequeña cabeza femenina de terracota, un empedrado de guijarros y de conchas marinas o un horno de producción alfarera que dan muestra del buen estado de conservación de las estructuras y piezas.

31 de agosto de 2022

Vuelven las excavaciones al Cerro del Villar de Málaga veinte años después

En esta ocasión, la investigación la liderará un equipo de la UMA, apoyado por la de Chicago. En julio se presentaron los resultados de las prospecciones geomagnéticas que revelaron el urbanismo del asentamiento. El Cerro del Villar, uno de los sitios fenicios mejor conservados del extremo occidente del Mediterráneo
Yacimiento arqueológico en el Cerro del Villar. / M. H. (Málaga)

El Cerro del Villar, asentado en la desembocadura del Guadalhorce, es uno de los sitios del pasado fenicio mejor conservados del extremo occidental del Mediterráneo. Esta joya patrimonial malagueña se está preparando para volver a ser excavada, después de que la pasada primavera se hicieran distintos estudios y prospecciones geomagnéticas en las que se descubrió el urbanismo de la zona, resaltando la presencia de edificios públicos en la zona.

En estos momentos, se está acondicionando y desbrozando la zona para que a principio de la semana que viene pueda empezarse con la excavación propiamente dicha del terreno. Hace 20 años que no se levanta el suelo que mantiene protegidos los restos del asentimiento, según declara el profesor del Departamento de Ciencias Históricas, José Suárez, que encabezará estos estudios. La campaña comenzará el 29 de agosto para finalizar el 23 de septiembre.

Además, en Málaga se sienten especialmente orgullosos de estos trabajos, porque cuentan con la particularidad de que serán encabezados por primera vez por un equipo de la propia universidad, coincidiendo con el 50 aniversario de la institución. En el anterior estudio fue la Universidad Pompeu Fabra la que cargo con el máximo peso de los trabajos. Esto no quiere decir que sean sólo equipos malagueños los que trabajen sobre el Cerro del Villar, si no que en esta ocasión será la Universidad de Chicago la que apoye la investigación.

La idea, según destaca el propio Suárez, es volver a excavar todos los años, con un gran grupo de la Universidad de Málaga que pueda ser apoyado por otras universidades –como en este caso–, además de por las distintas administraciones públicas. A las que el profesor de la UMA agradece el apoyo prestado tanto en infraestructuras como en materia de financiación.

Desde el Ayuntamiento de Málaga, están en completa coordinación con el equipo arqueológico de la Universidad de Málaga, cuenta el concejal de Urbanismo, Raúl López Maldonado, a Málaga Hoy. El objetivo de esta primera campaña es buscar datos que permitan el implementación de caminos para acceder al yacimiento, de manera que en futuras campañas se puedan entrar de lleno al yacimiento.

El equipo de la UMA que trabajará con este objetivo estará compuesto por 30 personas, entre profesores estudiantes y otros profesionales de apoyo. "Lo importante es que habrá un nutrido grupo de especialistas de distintas facultades de aquí de Málaga", señala Suárez sobre la importancia de la investigación local.

Con distintas prospecciones geomagnéticas, la pasada primavera pudieron desvelar el urbanismo del yacimiento, del que Suárez destaca "su buen estado de conservación". Este entramado, además mostraron el denso entramado urbano que pudo darse en el Cerro del Villar, con presencia, incluso, de edificios públicos.

Estos trabajos que se presentaron el pasado mes de julio permitieron delimitar con precisión el yacimiento –de unas 9 hectáreas de longitud, unas 4,5 accesibles– e identificar su potencial para el conocimiento de la naturaleza del proyecto de expansión de la ciudad de Tiro entre los siglos VIII-VII a.C.

“Los trabajos también han permitido conocer en detalle el profundo cambio medioambiental que se empieza a producir en la bahía de Málaga tras la presencia fenicia, así como la evidencia de diversos episodios catastróficos de naturaleza fluvial o marítima”, señaló el investigador durante la presentación.

Definir la naturaleza de las actividades económicas que se llevaron a cabo en este lugar, a partir del estudio de materiales arqueológicos procedentes de antiguas excavaciones, ha sido otro de los objetivos del proyecto, donde se destaca que, principalmente, fueron la construcción para el envasado y comercialización de productos agrícolas –uvas y vinos– y de conservas de pescado capturado en la propia bahía de Málaga.

Proyecto internacional
Bajo el nombre ‘Cerro del Villar: naturaleza y temporalidad del proyecto territorial fenicio arcaico en la bahía de Málaga (2022-2025)’, este Proyecto General de Investigación Arqueológica ha sido autorizado por la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía.

La iniciativa, de carácter interdisciplinar e internacional, está liderada por investigadores de diversas áreas de conocimiento del Departamento de Ciencias Históricas de la Facultad de Filosofía y Letras, y gestionada desde el Vicerrectorado de Proyección Social y Comunicación. Cuenta, además, con la subvención económica del área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga.

6 de marzo de 2026

Caravaca recupera un escudo heráldico de finales del siglo XIV

La pieza se atribuye al maestre de la Orden de Santiago Lorenzo Suárez de Figueroa, que ocupó este cargo entre los años 1387 y 1409.

El Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz ha presentado un escudo heráldico de finales del siglo XIV vinculado a la Orden de Santiago que, tras su recuperación de manos privadas, pasa a formar parte del patrimonio municipal, actualmente depositado en el Museo Arqueológico.

El alcalde de Caravaca de la Cruz, José Francisco García, acompañado por el arqueólogo municipal, Francisco Brotóns, y el historiador y cronista oficial de Caravaca y de la Región de Murcia, José Antonio Melgares, ha realizado la presentación de esta pieza de gran valor histórico y patrimonial. La presencia de los dos escudos de la casa de los Figueroa ha llevado a atribuir esta composición al maestre de la Orden de Santiago Lorenzo Suárez de Figueroa, que ocupó este cargo entre los años 1387 y 1409.

El escudo ha sido recientemente trasladado por el Ayuntamiento hasta dependencias municipales para su estudio y exposición. Se encontraba custodiado en un almacén de Marbella y ha sido donado al Consistorio por María Luisa Lacal. El escudo perteneció a la familia Marsilla, que lo conservó durante décadas, pasando por distintas localizaciones vinculadas a esta familia de gran relevancia en el municipio.

Durante el acto, el alcalde destacó la importancia de esta incorporación al patrimonio municipal, señalando que “la recuperación de esta pieza supone sumar un nuevo elemento de valor al gran tejido monumental e histórico de Caravaca, al tiempo que abre una línea de investigación muy interesante sobre su origen y su papel dentro del conjunto defensivo medieval de la ciudad”.

José Francisco García agradeció expresamente la donación realizada por María Luisa Lacal, subrayando que “no solo ha querido que esta pieza vuelva a Caravaca, sino que además ha colaborado en épocas pasadas con la donación de otros objetos que hoy forman parte de los fondos del Museo de la Soledad, contribuyendo así a preservar y difundir nuestra historia”. Asimismo, avanzó que el Ayuntamiento está trabajando para recuperar otras piezas de interés vinculadas al patrimonio local.

El escudo ha sido tradicionalmente asociado a la Torre Jorquera, integrada en la antigua línea defensiva del Reino de Murcia. Así, según ha explicado el cronista oficial José Antonio Melgares, “la tradición oral ha mantenido esta atribución durante décadas”.

No obstante, los estudios documentales realizados recientemente abren nuevas hipótesis sobre su origen. El arqueólogo municipal, Francisco Brotóns, señaló que existen indicios que cuestionan esta procedencia tradicional y apuntan como localización más probable la Torre de las Toscas del Castillo de Caravaca.

Una composición heráldica vinculada a la Orden de Santiago
Es una composición heráldica que originalmente tenía unas dimensiones aproximadas de 69,6 centímetros de anchura por 93 centímetros de altura. En la parte inferior destacan dos blasones de la casa de los Figueroa, con las características cinco hojas de higuera dispuestas en el campo: una en la parte superior y las restantes por debajo en disposición de dos a dos. Ambos escudos aparecen separados por un arco de herradura apuntada. Sobre ellos se sitúa una cruz latina flordelisada, con veneras en los extremos de los brazos y en la cruceta. El conjunto se remataba aparentemente por un doselete, aunque el estudio de la pieza ha permitido comprobar que la mitad superior, ocupada por la cruz, estaba enmarcada por un alfiz sin decoración. La obra no conserva restos de policromía.

La presencia de los dos escudos de la casa de los Figueroa ha llevado a atribuir esta composición al maestre de la Orden de Santiago Lorenzo Suárez de Figueroa, que ocupó este cargo entre los años 1387 y 1409 y a quien se relaciona con el impulso constructivo de la Torre de las Toscas. Además, una composición heráldica similar —formada también por dos escudos y una cruz— fue documentada por el investigador González Simancas sobre la puerta de acceso al interior de dicha torre a comienzos del siglo XX.

20 de septiembre de 2022

Primeros descubrimientos arqueológicos en el Cerro del Villar de Málaga

Los restos hallados precisarán de un posterior estudio para determinar datos como a qué se dedicaba la población. El Cerro del Villar, uno de los sitios fenicios mejor conservados del extremo occidente del Mediterráneo
Parte del equipo investigador a pocos días de finalizar la campaña. FOTO: JAVIER ALBIÑANA

Los tesoros del Cerro del Villar están más cerca. Tras tres semanas de excavaciones, a las que aún resta una más, los investigadores ya han sacado a la luz algunas de las estructuras del enclave que, junto al análisis de los restos de menor tamaño, servirán para conocer los usos y costumbres de las gentes que poblaron este asentamiento fenicio del siglo VIII a. C. y que en gran medida sigue oculto bajo la tierra.

Muros caídos, habitaciones derruidas y lo que queda de algunas edificaciones son los vestigios urbanísticos descubiertos más visuales hasta la fecha. Todos, correspondientes a la parte central del yacimiento, se situarían "a escasos metros" de lo que en tiempos remotos constituía "el borde de la isla", según explican los encargados del proyecto. Aunque a los anteriores hallazgos es preciso añadir la aparición de trozos de cerámica, sobre todo de vasijas y ánforas, "posibles contenedores de salazón y vino".

De esta forma, la excavación está validando las hipótesis más halagüeñas del personal encargado. En palabras del director de la campaña y profesor de Ciencias Históricas de la Universidad de Málaga, José Suárez, las estructuras están "prácticamente por todas partes", una particularidad que ya deja atisbar, todavía de manera primigenia, el trazado de las calles, "ordenadas de forma aterrazada" para salvar los desniveles. Así, en opinión de Suárez, el desempeño de la empresa "incluso ha superado nuestras previsiones iniciales".

Por su parte, los trabajos, aunque están siendo liderados por la UMA, cuentan con la colaboración de la Universidad de Chicago, algo que, tal y como ha explicado la profesora de la institución norteamericana Carolina López, está suponiendo "un contraste y ajuste de métodos" que de resultas está contribuyendo a llevar a buen puerto el proyecto a la par que ambos grupos obtienen una formación complementaria.

Los primeros, por ejemplo, poseen experiencia en yacimientos similares del mismo período de distintos puntos de la Península Ibérica y Cerdeña; mientras que los segundos han trabajado en países como Israel, Turquía, Afganistán e Iraq. "Combinan los métodos de oriente y occidente, y eso, precisamente, es el mundo fenicio", relata López.

Y es que el Cerro del Villar, como ya refrendaron los trabajos de campo efectuados hace veinte años por la Universidad Pompeu Fabra y de un tiempo a esta parte las prospecciones geomagnéticas, posee dos particularidades que hacen que los arqueólogos se froten la manos: por un lado, lo descubierto -y sondeado- goza de un buen estado de conservación; por otro, se sitúa muy cerca de la superficie, "a apenas unos 30 o 40 centímetros", cuando lo normal para llegar hasta vestigios de esa datación es retirar "tres o cuatro metros" de tierra, según Suárez.

No obstante, y a pesar del optimismo, lo planeado es ir recabando datos para tener una idea aún más certera de a qué profundidad y dónde están los restos de cara al futuro; toda vez que está previsto que la investigación se prolongue al menos tres años más, por lo que será necesario saber ante qué se encuentran exactamente para diseñar nuevas estrategias y ampliar los equipos. Sin embargo, no será hasta que se estudien las piezas cerámicas cuando se proceda a determinar con precisión otros asuntos de gran enjundia como, por ejemplo, a qué actividades económicas se dedicaba la población.

Al término de esta campaña, el próximo 23 de septiembre, y siguiendo el procedimiento habitual, las estructuras serán tratadas, estudiadas y también cubiertas por una capa geotextil y un lecho de grava fina echada a mano. Hasta que o bien se continúe trabajando el próximo año o bien se decida si exponer los vestigios con la creación de un enclave arqueológico; novedad que se viene contemplando desde hace tiempo. Todo, para que el gran público pueda maravillarse con los tesoros del Cerro del Villar.

6 de noviembre de 2025

Jerez reunirá a los principales expertos nacionales en Arqueología y Prehistoria

El evento "Tartesos, Año 0" se celebrará del 12 al 15 de noviembre en el Museo Arqueológico de Jerez, contará con la participación de especialistas de la Universidad de Cádiz, la Universidad de Huelva, la Universidad de Málaga, la Universidad Autónoma de Madrid, la UNED y la Universidad de Granada, además de la colaboración de la Real Academia de la Historia, entre otras instituciones y museos.

El Museo Arqueológico de Jerez acogerá del 12 al 15 de noviembre la I Mesa Redonda 'Tartesos, Año 0', un encuentro que reunirá a especialistas de reconocido prestigio nacional e internacional para abordar los orígenes de la cultura tartésica y el papel del yacimiento de Asta Regia en la historia antigua de la Península Ibérica. El acto de presentación de las jornadas ha contado con la presencia del delegado de Cultura, Grandes Eventos, Patrimonio Histórico y Capitalidad Europea de la Cultura, Francisco Zurita, el presidente de la Plataforma Ciudadana por Asta Regia, José Ruiz Mata, y el arqueólogo Germán Rodríguez, además de varios miembros de la citada plataforma.

En su intervención, Francisco Zurita ha destacado que esta iniciativa “encaja plenamente con la voluntad del Gobierno municipal de respaldar las propuestas ciudadanas y culturales que comparten los valores de la candidatura de Jerez 2031”. Ha subrayado que “‘Tartesos, Año 0’ es un título evocador que "nos invita a mirar hacia nuestras raíces más antiguas, a conocer de dónde venimos y a valorar la profundidad histórica de nuestra tierra”.

Asimismo, el delegado ha puesto en valor “la magnitud científica del encuentro”, que contará con la participación de especialistas de la Universidad de Cádiz, la Universidad de Huelva, la Universidad de Málaga, la Universidad Autónoma de Madrid, la UNED y la Universidad de Granada, además de la colaboración de la Real Academia de la Historia, entre otras instituciones y museos. “Es una cita de máximo nivel que sitúa a Jerez en el centro del debate arqueológico y cultural del país”, ha señalado.

Por su parte, el presidente de la Plataforma Ciudadana por Asta Regia, José Ruiz Mata, ha destacado el esfuerzo realizado para “reunir en Jerez a los mejores especialistas en geología, arqueología e historia”. En sus palabras, “Será el mayor encuentro sobre Prehistoria e Historia celebrado en nuestra ciudad”. Ruiz Mata ha subrayado que las jornadas contarán con la participación de instituciones como el Museo Arqueológico de Jerez, el Museo Arqueológico de Málaga, el Museo Arqueológico de Vélez-Málaga y la propia Real Academia de la Historia, cuyo anticuario perpetuo intervendrá como ponente.

El presidente de la Plataforma ha recordado que “Asta es un enclave excepcional, con una ocupación que se extiende desde el Neolítico hasta el siglo XIII, y que constituye una referencia única para comprender la evolución histórica de la Península”. Sobre el título del encuentro, ha precisado que 'Año 0' "simboliza la necesidad de empezar de nuevo, de dejar atrás las viejas teorías y reinterpretar Tartesos desde la evidencia científica”.

En su intervención, el arqueólogo Germán Rodríguez ha destacado que Asta Regia “es un yacimiento espectacular, no por lo que hoy se ve, sino por lo que representa para la investigación científica nacional e internacional”. Ha afirmado que “Asta Regia es el único yacimiento que permite estudiar de forma continua la historia desde el Neolítico hasta la Edad Media, algo que no existe en ningún otro punto de la Península”. Rodríguez ha concluido que este enclave “es básico para poder construir la historia de España desde sus orígenes”.

PROGRAMACIÓN I MESA REDONDA "TARTESOS, AÑO 0"

Miércoles 12
La jornada inaugural comenzará a las 18:00 horas con el Dr. Darío Bernal Casasola (Universidad Cádiz), quien abordará la 'Arqueología de la transición: de Gadir a Gades'. A las 19:00 horas, el Dr. Alfredo Medero Martín (Universidad Autónoma de Madrid) presentará 'Valentina un gran portuario calcolítico entre el Mediterráneo y el atlántico'. El día concluirá a las 20:00 horas con la ponencia del Dr. Juan Antonio Morales González (Universidad de Huelva) sobre 'Paleogeografía y tsunamis en la ría de Huelva durante tiempos tartésicos'.

Jueves 13
La sesión matinal del jueves se iniciará a las 10:30 horas con el Dr. Antonio Rodríguez Ramírez (Universidad de Huelva), que expondrá la 'Paleogeografía del estuario del Guadalquivir durante el I milenio antes de nuestra era'. Le seguirá el Dr. Emilio Martín Córdoba (M.A. Vélez Málaga) a las 12:00 horas, tratando 'El proceso histórico durante el Bronce Final y la colonización fenicia en la comarca de la Axarquía, Málaga'. Cerrando la mañana, el Dr. José Suárez Padilla (Universidad de Málaga), 13:00 horas, que abordará 'Las comunidades del Bronce Final y Fenicia en la comarca de Axarquía'.

La tarde del jueves dará inicio a las 17:30 horas con el Dr. Antonio Morgado Rodríguez (Universidad de Granada) con su ponencia sobre 'El poblado calcolítico de Villa Vieja (Fuente de Cesna, Algarinejo, Granada) y las primeras fortificaciones en el sur peninsular'. A las 18:30 horas, la Dra. Clara Toscano Pérez (Universidad de Huelva) presentará 'Huelva y Tejada la Vieja como modelos del mundo tartésico'. La jornada finalizará a las 19:30 horas con la intervención del Dr. Eduardo García Alonso (M. A. Málaga): 'Tartesos visto desde la periferia: Territorios, élites y conexiones en el norte de las tierras malagueñas durante el Bronce Final y el Hierro Antiguo'.

Viernes 14
El viernes arranca a las 10:30 horas con Francisco Barrionuevo Contreras (M. Arque. Jerez) y el tema 'Tartesos en Mesas de Asta'. A las 12:00 horas, José Mª Gener Besallote (Arq. Municipal, Cádiz), compartirá las 'Gadir, últimas investigaciones sobre la ciudad fenicia'. La mañana concluye a las 13:00 horas con el Dr. Lázaro Lagóstena Barrios (Universidad de Cádiz) y 'Una década de investigación en Asta Regia y Lacus Ligustinus con técnicas no invasivas'. La sesión de tarde contará con el Dr. Martin Almagro Gorbea (A.R.A. Historia), a las 18:00 horas sobre 'Hasta Regia y las ciudades Estado', seguido a las 19:00 horas por el Dr. Manuel Pimentel Siles (investigador) con 'La búsqueda de Tarteso'.

Sábado 15
El cierre del evento, el sábado por la mañana, comienza a las 11:00 horas con el Dr. Mariano Torres Ortiz (Universidad Complutense de Madrid), quien hablará sobre 'Orientalizantes, no fenicias: Las necrópolis tartésicas de la 1ª Edad del Hierro'. La mesa redonda concluirá a las 12:00 horas con la ponencia conjunta de la Dra. María del Mar Zarzalejos Prieto (UNED), el Dr. Germán Esteban Borrajo (UNED), la Dra. Patricia Hevia Gómez (UNED) y la Dra. Carmen Fernández Ochoa (Universidad Autónoma de Madrid) sobre 'Tartesos más allá del Guadalquivir: expansión, contacto y frontera en el sur de la Meseta'.

12 de septiembre de 2024

Descubren una estela de 2.800 años en Alhaurín de la Torre (Málaga)

El hallazgo realizado en la excavación de Taralpe confirma los vínculos de este enclave con el yacimiento del Cerro del Villar. Se trata de una estela de forma alargada y sección irregular que conservaba una serie de relieves que parecen representar una figura humana femenina

La excavación arqueológica que ha encargado el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre en la zona oeste del municipio, entre la urbanización Taralpe y la carretera A-404, ha dado como resultado nuevos e interesantes hallazgos que vendrían a confirmar la relación de este antiguo poblado indígena con la ciudad fenicia de Cerro del Villar, cuyo yacimiento se encuentra en la desembocadura del Guadalhorce (Málaga), a unos 12 kilómetros.

Este proyecto se enmarca dentro de la línea de trabajo impulsada por el alcalde, Joaquín Villanova, para profundizar en el pasado de Alhaurín de la Torre y poner en valor la historia y el patrimonio local. La propia Concejalía de Patrimonio Histórico-Artístico que dirige Manuel López ordenó esta excavación, cuyos resultados se han presentado en rueda de prensa junto con algunas de las numerosas piezas arqueológicas que se han encontrado. El proyecto ha sido financiado por esta Concejalía, y ha contado también con la colaboración de las áreas de Servicios Operativos, Parques y Jardines y Urbanismo.

El arqueólogo encargado del mismo, José Antonio Santamaría, ha resaltado la relevancia de este yacimiento, uno de los más importantes del término municipal, y sus vínculos con la civilización fenicia, con hallazgos que datarían de entre los siglos VIII y VII a. de C. Uno de ellos ha sido un muro que se correspondería con parte de la estructura de una de las viviendas que conformaban este núcleo en la época.

La particularidad es que se trata de un muro rectilíneo asentado por encima de uno curvilíneo, lo que vendría a demostrar la influencia de la arquitectura fenicia en esta población. A ello se suman los abundantes restos de cerámica encontrados, un 80% de los cuales aproximadamente son de cerámica hecha a mano (anterior a la fenicia) y otro 20% de torno, parte de los cuales se han mostrado en el salón de plenos.

“Esto demostraría que seguramente aquí se comerciaba con los fenicios de Cerro del Villar”, destaca Santamaría, que subraya que también se han hallado numerosos restos de origen marino, concretamente conchas finas cuyo uso, a modo de alfombra o pavimento, tendría más bien un carácter “simbólico o ritual”. Además, se ha encontrado hierro y otros restos de minerales, probablemente pertenecientes al cercano yacimiento minero de los Llanos de la Plata, que también se usaban para comerciar.

Estela con figura femenina
En la fase de prospección superficial se encontró una piedra que Santamaría ha calificado como “el hallazgo más importante de los realizados durante las tres campañas realizadas en el yacimiento”. Se trata de una estela de forma alargada y sección irregular que conservaba una serie de relieves que parecen representar una figura humana femenina. Esta pieza en el momento de su hallazgo se encontraba tumbada y con grandes evidencias de haber sido arrastrada por maquinaria agrícola o de obra.

Representa en concreto una figura femenina con un manto o toga con una decoración en relieve en la zona pectoral a base de varios collares, y debe de representar una deidad de la época, “quizás la diosa fenicia Astarté (Diosa del amor, el sexo, la guerra y la caza) o una figura humana de especial importancia para la comunidad donde se ubicaba”, señala el informe. No se ha podido localizar el lugar donde originalmente estuvo ubicada, pero según señala el arqueólogo Santamaría, quizás pudo formar parte de algún tipo de edificio de carácter cultural o religioso, o ser utilizado a modo de marcador de una sepultura. La figura se encuentra almacenada y custodiada en las dependencias municipales del Ayuntamiento.

Dicha estela ha sido examinada por los doctores Primitiva Bueno Ramírez (catedrática de Prehistoria de la Universidad de Alcalá de Henares) y Rodrigo de Balbín Behrmann (catedrático emérito de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, ambos especialistas en megalitismo y en las manifestaciones gráficas pintadas, grabadas y esculpidas de la prehistoria.

Desde el año pasado se viene trabajando en esta zona con la colaboración de reputados expertos en la materia, entre ellos José Suárez Padilla (profesor de Prehistoria y Protohistoria de la Universidad de Málaga) y José Luis Caro Herrero (doctor en Prehistoria, especialista en Carbono-14 y experto en dataciones y calibración de fechas, también profesor de Turismo), así como estudiantes y doctorandos del grado de Historia de la propia UMA.

En 2010, tras una primera excavación en dicho sector, se descubrieron numerosos restos y objetos que determinaron la existencia de una comunidad indígena en la Protohistoria, concretamente de la primera Edad del Hierro, según la datación de carbono 14 realizada. Ahora, y tras un largo trabajo llevado a cabo en la zona del Cerro del Villar de la capital malagueña, se estudia la influencia que este terreno de origen fenicio pudo tener con todo el delta del Guadalhorce y la población que habitaba esta zona.

Los estratos arqueológicos superpuestos y los materiales encontrados confirman que el lugar no quedó desierto tras estas primeras ocupaciones, sino que tiene una amplia pervivencia espacio-temporal.

19 de septiembre de 2025

Un congreso internacional analizará en Málaga los últimos avances en arqueología fenicia

Málaga, Manilva y Vélez-Málaga son los escenarios escogidos para la celebración del XII Congreso Internacional del Centro de Estudios Fenicios y Púnicos, que se celebrará del 30 de septiembre al 3 de octubre
Trabajos de investigación de la UMA en el yacimiento fenicio de Cerro del Villar.

Málaga, Manilva y Vélez-Málaga son los escenarios escogidos para la celebración del XII Congreso Internacional del Centro de Estudios Fenicios y Púnicos, que se celebrará del 30 de septiembre al 3 de octubre, en busca de presentar y analizar los avances en la investigación de enclaves relevantes de la arqueología fenicia del Mediterráneo centro-occidental. También pretende mostrar las experiencias encontradas para su conservación y difusión a un público cada vez más interesado en lo cultural y concienciado en lo patrimonial.

Con este objetivo, la Universidad de Málaga y su Fundación (FGUMA) organizan este simposio que cuenta con Diputación como principal patrocinador y con la colaboración de los Ayuntamientos de Manilva, Vélez-Málaga y Málaga. También tiene el apoyo de la iniciativa “Ruta de los fenicios” y el proyecto de investigación “ArqPunOre”.

Los directores académicos de este programa son Bartolomé Mora Serrano, catedrático de Arqueología de la UMA; José Suárez Padilla, profesor del área de Prehistoria del Departamento de Ciencias Históricas de la UMA; Emilio Martín Córdoba, técnico de Patrimonio en Vélez-Málaga, y José Luis Caro Herrero, profesor del Departamento Lenguajes y Ciencias de la Computación de la UMA. Además de los reconocidos ponentes nacionales, participarán especialistas de Portugal, Italia y Túnez.

El congreso también incide en la necesaria cooperación entre ámbitos de trabajo cercanos, como es el caso de la colaboración entre la Universidad y empresas privadas de arqueología y, también, aprovechar el impacto que, en el turismo cultural, cada vez más pujante, tienen los monumentos adscritos a este período histórico.

Los organizadores resaltan que los territorios malacitanos tienen un marcado protagonismo en la moderna investigación arqueológica: el entorno de las desembocaduras de los ríos Vélez y Algarrobo; los antiguos y recientes trabajos en la Bahía de Málaga con La Rebanadilla y Cerro del Villar en el Guadalhorce y Málaga (la Malaka fenicia) en el Guadalmedina, sin olvidar otros ubicados en la costa occidental de la provincia como Los Castillejos de Alcorrín en Manilva.

14 de septiembre de 2026

La V campaña en el Cerro del Villar finaliza esta semana con nuevos hallazgos

Se constata su excepcional estado de conservación y su potencial para el conocimiento de una colonia fenicia arcaica

La quinta campaña de investigación arqueológica de la UMA en el yacimiento del Cerro del Villar finaliza el próximo viernes, tras casi un mes de trabajo sobre el terreno -del 24 de agosto al 18 de septiembre-, donde se continúa desenterrando los orígenes de la Málaga fenicia.

Se trata de la última campaña de excavación del Proyecto General de Investigación (2022-2026) en la que se vuelve a reafirmar su “excepcional estado de conservación”, lo que lo convierten en uno de los asentamientos mejor conservados del Mediterráneo occidental de este periodo, hace casi 3.000 años, y se corrobora su “potencial para el conocimiento de una colonia fenicia arcaica del sur de la península ibérica”.

Las excavaciones han sacado a la luz nuevos descubrimientos que constatan la existencia de, al menos, tres potentes fases arquitectónicas superpuestas que evocan a las grandes ciudades del Próximo Oriente, la pujanza económica y comercial que se desarrollaba en el asentamiento o la importancia de la práctica de actividades de culto y artesanía.

Con menos de un 10 por ciento de la superficie total del yacimiento al descubierto, el director científico de la campaña, el profesor de Prehistoria de la Universidad de Málaga José Suárez, ha afirmado esta mañana en la visita institucional que se ha realizado al enclave arqueológico que “la investigación de futuro resulta aún muy prometedora” y ha puesto en valor su “interés científico y patrimonial”.

Así, se han congregado hoy en la desembocadura del río Guadalhorce representantes de todas las instituciones que forman parte de este proyecto. Entre ellos, el rector Teodomiro López, y el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, quienes han destacado la colaboración institucional como clave del éxito de este proyecto, además de la trascendencia arqueológica del yacimiento a la hora de conocer y documentar la Málaga actual.

El rector, en este sentido, ha resaltado la magnitud del proyecto al que “la UMA aporta conocimiento y talento”. Además, ha invitado a los estudiantes a que lo aprovechen y le saquen el máximo rendimiento.

De la Torre ha insistido en la importancia de divulgar todos sus resultados, al tiempo que ha manifestado el compromiso de apoyo por parte del Ayuntamiento. “El terreno nos habla, pero hay que saber oírlo y entenderlo”, ha dicho.

También han asistido a la presentación el catedrático de Arqueología, Bartolomé Mora; el concejal de Deportes del Ayuntamiento, Borja Vivas, y el jefe de Servicio de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía, Antonio J. Villalón, entre otras autoridades.

Estructura arquitectónica

Los trabajos se han concentrado en varios puntos del yacimiento, ubicados en tres sectores próximos a distintos espacios del borde litoral de la antigua isla. Los dos localizados al norte han evidenciado la existencia de al menos tres potentes fases arquitectónicas superpuestas fechadas entre finales del siglo VIII y el siglo VII a.C., conformando un auténtico ‘tell’ - colina artificial o montículo formado por la acumulación y superposición de restos de construcciones y asentamientos humanos durante siglos en un mismo lugar-, que, en este sentido, recuerda a las grandes ciudades del Próximo Oriente. Se trata de los restos de distintos edificios superpuestos, separados por calles, con muros conservados en algunos puntos de más de cerca de 1’5 m de altura.

Asimismo, se ha continuado investigando una habitación con función de almacén y evidencias de haber sufrido un incendio. En ella se conservan los restos de al menos 6 ánforas fenicias y restos orgánicos (madera quemada de antiguas estanterías, semillas, etc.).

En el otro extremo de la antigua isla, bajo los restos de la ocupación romana, sobresale la localización de edificaciones que por su técnica constructiva, orientación y los materiales cerámicos asociados confirman la ocupación de este sector meridional de la isla en época fenicia arcaica (finales del siglo VIII a.C.), testimonio de particular interés al evidenciar la gran extensión del poblamiento de la isla en este momento, lo que convierte al Cerro del Villar en “uno de los asentamientos conocidos con mayor potencial para el conocimiento de una colonia fenicia en el sur de la península ibérica”.

Pujanza económica y comercial
A unos 30 m, hacia el borde noreste de la isla, se sigue documentado otro gran inmueble próximo a una de las zonas de atraque o varadero, donde se localizó un fragmento de ancla hace un par de años y unas habitaciones dedicadas a prácticas de culto. En algunas de las habitaciones de este edificio se ha encontrado un alto número de fragmentos de ánforas griegas de talleres como Corinto, que contendrían vino y aceite de calidad, evidenciando la pujanza económica y las actividades comerciales que se desarrollaban en el asentamiento.

Entre las prácticas artesanales que se desarrollaron en el entorno de este inmueble destaca la metalurgia, tanto de plomo, bronce o hierro, con una entidad que supera lo conocido en el asentamiento hasta el presente. Los estudios analíticos liderados por el Centro Superior de Investigaciones Científicas ponen de manifiesto que al Cerro del Villar llegaron minerales de diversa procedencia, como el plomo de Gador (Almería).

Además de esto, el hallazgo de restos de desechos de trabajo y algunos objetos de marfil indican que al Cerro del Villar también llegaban estas materias primas exóticas, que eran transformadas por los artesanos locales en productos de lujo.

También, se han descubierto nuevas pesas de balanza de metrología fenicia, fabricadas en plomo o bronce, destinadas al pesaje de productos de alto valor. Este dato refuerza la importancia comercial del Cerro del Villar, que en el siglo VII a.C. sería uno de los puertos comerciales más destacados del sur peninsular, que algunos investigadores relacionaron en su día con Mainake.

Actividades de culto
El hallazgo de un nuevo fragmento de máscara de terracota fabricada en los propios talleres alfareros del Cerro del Villar refuerza de nuevo la importancia de la práctica de actividades de culto en este sector del asentamiento.

Artesanía
Sobre los restos fenicios se han ubicado otros que pueden corresponder a hornos más recientes, vinculados a los testares que contienen abundantes restos de ánforas, lebrillos, platos o cuencos, que se pueden fechar entre los siglos VI-V a.C. Este dato indica que al menos entre el siglo VIII-V a.C. el yacimiento estuvo ocupado de forma ininterrumpida, algo desconocido hasta el presente. “Esto significa que en esos momentos el asentamiento funcionó como un ámbito artesanal relacionado con la ciudad, pero con una entidad superior a lo que se había imaginado hasta el momento”, explica Suárez.

Equipo multidisciplinar
La quinta campaña ha vuelto a congregar a un amplio equipo científico del que forman parte investigadores de la institución malagueña vinculados a las áreas de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua, así como de universidades andaluzas, como Sevilla o Córdoba, e internacionales, procedentes de Chicago (EE UU) y Marburgo (Alemania), entre otras.

De nuevo se ha contado con el apoyo de especialistas del CSIC y de los Servicios Centrales de Apoyo a la Investigación (SCAI) de la UMA. Igualmente, han colaborado un amplio grupo de estudiantes y egresados, en particular del Grado de Historia de la Universidad de Málaga, conformando un equipo de más de cerca de un centenar de personas.

En paralelo a la excavación de este año, que continúa hasta el próximo viernes, se ha continuado procesando el material arqueológico en el Laboratorio de Arqueología de la UMA, bajo la supervisión del equipo de la empresa MENIA RESTAURACIÓN.

Potencial de futuro
El Proyecto General de Investigación Arqueológica en el Cerro del Villar (2022-2026) ha supuesto una gran aportación para el conocimiento del yacimiento fenicio y su potencial de futuro, “superando con creces lo conocido hasta el momento”.

Destaca en particular la constatación de un proyecto urbanístico de gran entidad durante el siglo VII a.C., que convierten al asentamiento en uno de los más importantes de su época en el Extremo Occidente. La variedad de actividades económicas documentadas y las evidencias de comercio con productos exóticos de Grecia, Etruria o Cartago, así lo demuestran.

“Junto a esto, el estado de conservación de las estructuras, que supera en algunos casos más de 1’5 m de altura, evidencia que existen ya elementos que, una vez acondicionados para la visita, podrían configurar un Parque Arqueológico periurbano en Málaga”, han asegurado los impulsores del proyecto.

Está previsto dedicar el año próximo a la redacción de las memorias de resultados, continuar con los estudios de materiales y llevar a cabo actividades de divulgación en diversos foros.

Colaboración institucional
El Proyecto General de Investigación, ‘Cerro del Villar: naturaleza y temporalidad del proyecto territorial fenicio arcaico en la bahía de Málaga’ se lleva a cabo en el marco de un convenio de colaboración entre la Consejería de Cultura y Deportes de la Junta de Andalucía y la Universidad de Málaga, así como otro recientemente firmado entre la institución malacitana y la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga, que posibilitará la colaboración de especialistas de la UMA en estudios de diversos yacimientos arqueológicos de Málaga, entre los que destaca el propio Cerro del Villar.

Vinculada también al Ayuntamiento de Málaga, el Distrito de Churriana ha colaborado de forma significativa en el apoyo de infraestructuras y en el cierre de la excavación, aportando materiales y medios mecánicos para el cierre de la excavación. La Diputación de Málaga, a su vez, ha facilitado el alojamiento de los investigadores en sus instalaciones de la Térmica, y apoyado con otros servicios.

1 de septiembre de 2018

Un vecino encuentra una tumba de la Edad del Bronce en Periana (Málaga)

Hace casi 40 años que los s arqueólogos no documentan un enterramiento similar. Es de tipo cistoide y pertenece al periodo Calcolítico. Junto a los restos se encontraron una vasija vertical en cerámica a mano, un puñal de remache y restos de un pequeño ajuar.
En la tumba se localizaron los restos de dos personas, un adulto y un joven. FOTO: E.C.
El auge de los cultivos subtropicales en la Axarquía ha deparado un hallazgo arqueológico de un gran valor. Casi cuatro décadas después de que se datara la última en este mismo entorno, hace unos días han concluido los trabajos de excavación de una tumba de la Edad del Bronce, de hace unos 4.000 años, en las inmediaciones del Pago de Ramírez, dentro del término municipal de Periana. El hallazgo ha sido algo totalmente casual y se ha debido, en buena medida, a la «conciencia y responsabilidad» del propietario de la finca, en la que había plantados olivos, que están siendo sustituidos por aguacates. Este vecino fue quien avisó al alcalde, Rafael Torrubia, de la aparición de estos restos humanos.

Según informó  el arqueólogo y director del Museo de Vélez-Málaga (MUVEL), Emilio Martín Córdoba, se trata de una tumba tipo cistoide, correspondiente al periodo Calcolítico final-Edad del Bronce, en la que se han hallado los restos óseos correspondientes a dos personas (un adulto y un joven), una vasija vertical en cerámica a mano, un puñal de remache y restos de un pequeño ajuar.

«Por los testimonios de los vecinos hemos sabido que en los últimos años han aparecido tumbas similares en otras fincas próximas, pero lamentablemente se han destruido. Toda esta zona era el cementerio del asentamiento del Cerro de Capellanía, que fue uno de los más importantes en esta época en el interior de la comarca de la Axarquía», manifestó Martín, quien detalló que hace 36 años que no conseguían documentar una enterramiento similar.

«Con las modernas técnicas del carbono 14 y los análisis de ADN podremos obtener mucha más información sobre el hallazgo», añadió el arqueólogo. Los restos, una vez analizados, serán expuestos en el museo de Vélez-Málaga, que cuenta con un espacio dedicado a estas poblaciones autóctonas que vivieron en la zona hace cuatro milenios, antes de la llegada de los fenicios y los romanos. «En esa época no había olivos, porque los trajeron los fenicios, de manera que este enclave tenía un paisaje totalmente diferente al actual», advirtió el experto.


De hecho, la excavación realizada para plantar aguacates en esta finca del Pago de Ramírez ha profundizado varios metros, lo que da idea de que se han producido importantes depósitos de sedimentos a lo largo de estos 4.000 años. El enclave donde se ha localizado la tumba está situado a un kilómetro de distancia del Cerro de Capellanía, un yacimiento arqueológico ubicado en las inmediaciones de una de las colas del pantano de La Viñuela, dentro del término municipal viñolero.

Tras tener conocimiento del hallazgo arqueológico, el alcalde perianense, ante la falta de personal técnico adecuado en su Consistorio, se puso en contacto con la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Vélez-Málaga, Cynthia García, para solicitar la colaboración de Martín Córdoba. Así, para estudiar la tumba se ha creado un equipo, bajo la dirección de José Suárez Padilla, del área de Prehistoria de la UMA, en el que junto a Martín Córdoba también se cuenta con la colaboración de Alfonso Palomo, responsable del estudio de la antropología.


«LUGAR ÚNICO PARA VIVIR»
La edil de Cultura de Vélez-Málaga ha querido agradecer al Ayuntamiento de Periana «la posibilidad que nos ofrece de conservar este hallazgo en nuestro museo, para su estudio y para el futuro disfrute de los visitantes, y como una prueba más de que el MUVEL es un claro referente del rico patrimonio cultural e histórico de toda la Axarquía», manifestó.

Por su parte, el alcalde de Periana comentó que este hallazgo ha sido posible gracias al vecino que lo avisó, de forma que se han podido tomar las medidas oportunas en cumplimiento de lo dispuesto por el artículo 50 de la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, de Patrimonio Histórico de Andalucía. «Miles de años después yacimientos como éste demuestran que el valle de Periana y las tierras de la Axarquía son lugares únicos para vivir. Ojalá que miles de años más los hijos de Periana disfruten de ello», consideró Rafael Torrubia.