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21 de noviembre de 2016

Importantes hallazgos en el yacimiento visigodo de Los Hitos, en Arisgotas (Toledo)

Han salido a la luz un importante edificio con pórtico de acceso que sirvió de cripta funeraria, una iglesia de una sola nave abovedada y tumbas, algunas intactas, que a modo de panteón, contenían los restos de hasta siete individuos. En 2017 las excavaciones se centrarán en la iglesia.
Los últimos hallazgos obligan a realizar una relectura del prerománico en España.
 Este viernes se dieron a conocer los últimos hallazgos de los trabajos arqueológicos que dirige Jorge Marín. Dos meses y medio se ha tardado en la excavación de un edificio “importantísimo”, que llego a tener unos 14 metros de altura y sirvió de cripta funeraria. Es el primero que se ha encontrado en la Península Ibérica de este tipo. Está situado en Arisgotas, pedanía de Orgaz. 

ANTECEDENTE DEL PRE-ROMÁNICO
El yacimiento de Los Hitos “no es una ocurrencia”, dice el alcalde de Orgaz, porque sus restos están allí desde el siglo VI aunque se tiene constancia desde el siglo XVI. Con este yacimiento, el edil explica que se presenta la oportunidad de “situar en la historia unos pueblos cuyo origen es antiguo”. Se trata de un descubrimiento anterior y más grande que el conocido de Santa María del Naranco del siglo VIII, lo que le sitúa como el primer edificio prerrománico de España.

Luis Balmaseda, arqueólogo de los años 70, ya estuvo allí excavando y sacando sus “peculiares” conclusiones, pero ya en los años 90 se empezó hacer un trabajo “callado”, creyendo en el proyecto arqueológico e implicando a los ciudadanos de Arisgotas que tenían en sus casas una serie de piedras labradas. Piezas que no se sabía muy bien de las que se desconocía su procedencia pero que resultaban interesantes y antiguas. “Implicamos al pueblo para que esas piedras pasasen a formar parte de un pequeño museo” comenta el alcalde.

Desde el 2001 estas pequeñas piezas se pueden ver en un museo. “En ningún momento adivinamos la importancia de ese yacimiento, y no lo hemos visto hasta casi ahora”, comenta Villarrubia. Queda por descubrir la iglesia que está sin excavar y puede aportar nuevos datos, y según afirma el arqueólogo Jorge Marín, el objetivo “es la conservación, educación y sostenibilidad” tanto de la zona como de las piezas halladas.

SEPULTURAS INTACTAS
Después del descubrimiento del palacio aristócrata visigodo de dos pisos en 2014, este verano se reanudaron los trabajos de excavación. La gran novedad, es una iglesia de una sola nave, abovedada como el edificio, y donde se ven todavía los fajones de las ruedas de cañón. “Aquí no sabemos si nos encontramos frente a una comunidad dinástica o ante una villa”, comenta Marín. No solo han aparecido algunos materiales, sino que han salido tumbas, la mayoría expoliadas, pero algunas se han encontrado intactas y llegan a contener hasta siete individuos, es decir, funcionaban como panteones familiares. En una de ellas había una niña de unos 12 años. En el enterramiento se ha encontrado una pequeña pieza de bronce, que podría ser una especie de pendiente de la época, pieza que aporta datos cronológicos y permite hacer lectura del conjunto.

PÓRTICO DE ACCESO
Y otra novedad es la aparición de un pórtico al norte del edificio, “una cosa lógica porque los pórticos lo que están haciendo es proteger la puerta principal del edificio de las lluvias y de las inclemencias, y a la vez monumentaliza los accesos”, explica el arqueólogo.

En la excavación del palacio han encontrado también unas piezas llamadas ‘friezes’, típicas de la arquitectura de finales del siglo VI. Jorge Marín ha comentado que la mayoría de las piezas del exterior son de granito y las del interior caliza marmolizadas. Todo este conjunto se resume en un edificio que ya se puede visitar. A través de un convenio entre Diputación y Ayuntamiento está previsto realizar rutas. El proyecto será también presentado en con Congreso sobre Arqueología Medieval más importante del mundo y que se celebra en Estados Unidos.

20 de octubre de 2016

Sorprendente hallazgo de una necrópolis de la Edad del Bronce durante las obras de una carretera en Huelva

Se trata de uno de los pocos vestigios de ésta época encontrados en la campiña onubense. En el área de trabajo también se ha descubierto una necrópolis visigoda con enterramientos y ajuar de los s. V-VI d.C. un edificio agropecuario de los s. XVI-XVII y otras dos necrópolis romanas.
Estela megalítica del tercer milenio a.C. siendo desmontada para su traslado al Museo Provincial de Huelva.
Las obras de la variante de la N-435 a su paso por las localidades de Beas y Trigueros (Huelva) han sacado a la luz una necrópolis prehistórica, de la Edad del Bronce, con restos humanos y ajuar y que constituye uno de los pocos vestigios de esta época hallados en la campiña onubense.

Miguel Ángel Vargas, de Geryon Gabinete de Arqueología S.L., empresa encargada de los trabajos arqueológicos, preciso que la necrópolis se ha encontrado en un yacimiento de época moderna ya documentado denominado Los Torcales. Han sido las obras de control arqueológico llevadas a cabo a raíz de los movimientos de tierra por maquinaria pesada las que han permitido hallar esta necrópolis, a bastante profundidad.

Vargas ha resaltado que se trata de un hallazgo «interesante» y ha avanzado que los restos óseos hallados serán analizados por el Museo Arqueológico de Córdoba para determinar la procedencia de las personas allí enterradas. Asimismo, ha explicado que servirá para comprender «cómo funciona el Bronce Medio en relación con otras zonas de la provincia como la capital o la sierra, al entenderse la campiña, por sus propias características, como una zona de tránsito de mercancías entre el medio serrano y marino».

Ello, ha apuntado, permite determinar que la Campiña onubense, por dicha particularidad, ha sido testigo de la presencia de muchos núcleos habitados a lo largo de la historia que podrían permanecer ocultos bajo tierra, por debajo de los 40 centímetros, a la espera de ser descubiertos.



Enterramiento y ajuar de los s. V-VI d.C.
CUATRO HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS
Y ello es así porque, según ha apuntado, no ha sido éste el único yacimiento hallado durante estas obras, sino que a este se suma otras cuatro entidades arqueológicas más.


Uno de ellos se corresponde con un edificio agropecuario del siglo XVI-XVII bastante bien conservado y otro una necrópolis visigoda de los siglos VI y VII d.C. en cuyo interior se han encontrado enterramientos con bastante ajuar y restos óseos.

A estos se suman otras dos necrópolis romanas, una del siglo III a.C con un total de 25 enterramientos, que forma parte de la zona desconocida del yacimiento del Pozancón, y otra más modesta, que, según los arqueólogos, podría haber sido utilizada para el enterramiento de esclavos y trabajadores.

Por último, se han excavado hasta un total de 40 estructuras circulares o basureros, en cuyo interior se han encontrado restos de cerámica, útiles neolíticos o incluso enterramientos de perros familiares.

EQUIPO DE INVESTIGACIÓN
El equipo formado por los arqueólogos Esther Sordo, Ana Pajuelo y Miguel A. Vargas trabaja desde el mes de mayo de 2015 de la mano de un grupo de entre cuatro y ocho operarios –dependiendo en cada caso de la extensión y complejidad de la superficie objeto de estudio- analizando las entidades arqueológicas halladas una vez comenzadas las obras de construcción de la variante de la N-435 del punto kilométrico p.k 205,8 al 218, 8.
(Fuente: ABC / EFE)

6 de octubre de 2016

Localizan seis nuevos cuerpos de época visigoda en el yacimiento de Argandenes (Asturias)

Los expertos no descartan que el número de individuos aparecidos pueda aumentar una vez se analicen en laboratorio todos los restos óseos que están apareciendo muy dispersos y fragmentados. En total ya se han documentado los restos de 25 individuos. 
Rogelio Estrada supervisa los trabajos en el yacimiento de Argandeses. FOTO: NEL ACEBAL.
El equipo de investigación, dirigido por el arqueólogo Rogelio Estrada, que trabaja en la localidad piloñesa de Argandenes, ha logrado desenterrar los restos de, al menos, seis individuos en la presente excavación, que se suman a los 19 hallados en anteriores campañas. 

RESTOS DISPERSOS
La nueva fase de estudio del yacimiento dio comienzo hace varias semanas, gracias a la partida económica de 7.000 euros, aportada por el Ayuntamiento de Piloña. Se trata de restos que se encuentran muy dispersos y desmenuzados, en su mayor parte, «por lo que es muy complicado determinar en un primer momento, el número exacto de individuos, por eso preferimos establecer un número mínimo», explica Estrada. La aparición de restos humanos está siendo continua en los últimos días, según avanzan las labores de excavación. En la tarde de ayer fueron localizados otros restos «que parecen estar en mejor estado, dentro de la situación un tanto caótica que hay en el enterramiento».

El paso del tiempo, con las continuas erosiones de los agentes ambientales e incluso intervenciones humanas, hacen que la situación en el enterramiento «sea de gran desorden, no es como un cementerio medieval, donde hay más organización en las tumbas».

EN LOS ALBORES DEL REINO DE ASTURIAS
«En algunos casos nos encontramos con enterramientos con un cuerpo ubicado donde ya había otro, por lo que los huesos pueden estar mezclados», añade, recordando que siempre es posible determinar el número de individuos, «pero es una labor posterior, después de realizar los oportunos análisis, no se puede determinar sobre la marcha».
Los restos humanos y objetos que están apareciendo resultan muy clarificadores para determinar que abarcarían un período de unos doscientos años, entre un momento avanzado del siglo V y el siglo VII, es decir, en los albores del nacimiento del Reino de Asturias.

Se trata de un período poco conocido en el Principado en lo que respecta a yacimientos y cultura material, «una etapa oscura, que hasta ahora está representada un poco de soslayo». Sin embargo, el yacimiento piloñés «nos centra exclusivamente en ese período y aporta un repertorio material tardo antiguo de lo que conocemos normalmente como época visigoda».

Precisamente los objetos de la época también aparecen continuamente en el yacimiento, posiblemente porque acompañaban a los difuntos en su enterramiento. Hebillas de cinturón, cuchillos y ornamentos son algunos de estos elementos que ratifican las sospechas de los investigadores: se trata de un lugar donde se enterraban señores, personas de cierto nivel social y económico.

ENTERRADOS CON OBJETOS

En este caso, «tenemos suerte, es más agradecido, porque en esta época era más común enterrar a los muertos con ropas y objetos, es distinto a la época medieval, donde normalmente se enterraban desnudos», explica Estrada.

La buena posición social y económica de los difuntos de este enterramiento, también quedaría refrendada por su ubicación: se encuentra en un lugar privilegiado, con unas vistas extraordinarias, «de ese gran corredor que se abre entre Cangas de Onís y Oviedo, se divisan una panorámicas impresionantes, algo que creemos tuvo que ser determinante para elegir este lugar».

En los próximos días también se contará con la presencia de especialistas de la Universidad de Santiago de Compostela, con el objetivo de obtener muestras de polen. Estas permitirán conocer qué tipo de vegetación había en la zona en aquella época.

En la presente campaña de excavación también ha aparecido alguna tumba con características más especiales, «con una estructura más original y con un lecho de pizarras». Todos estos elementos deberán ser estudiados ahora con detenimiento, para establecer unas conclusiones que se darán a conocer una vez que finalice la campaña, que al menos se alargará dos semanas más.

7 de julio de 2016

Descubren una veintena de tumbas visigodas en Herrera de Pisuerga (Palencia)

Al menos tres de las tumbas contienen importantes ajuares funerarios. Algunos de los esqueletos contenidos en ataúdes de madera están bien conservados y permitirán recoger muestras de ADN para conocer la procedencia originaria de los habitantes meseteños.
Tumbas visigodas en Herrera de Pisuerga. FOTO: IE UNIVERSITY.
La Unidad de Arqueología de IE University ha descubierto al menos una veintena de tumbas visigodas de finales siglo VI y principios del VII durante los trabajos arqueológicos que están llevando a cabo en la localidad palentina de Herrera de Pisuerga.

Estos importantes restos han salido a la luz durante los trabajos arqueológicos previos que exige la ley de Patrimonio de Castilla y León antes de que se acometa la ampliación del trazado de la calle Victorio Macho en Herrera de Pisuerga. Se trata de unas obras promovidas y ejecutadas por el ayuntamiento de la localidad palentina y la Unidad de Arqueología de IE University y cuentan con la colaboración del Instituto de Estudios Pisoraca.

Los enterramientos hallados ahora completarían los descubiertos a principios del siglo XX (1930-31) en la necrópolis visigoda de Herrera de Pisuerga, que ya fue documentada en los años treinta del siglo XX por el arqueólogo español Julio Martínez Santa-Olalla, cuyo estudio-memoria (1933), significó en su tiempo el mejor trabajo de documentación español sobre una necrópolis visigoda.

Hasta el momento, los arqueólogos de IE University, dirigidos por el doctor Cesáreo Pérez González, han hallado al menos una veintena tumbas que, según todos los indicios, formarían parte de una zona aún desconocida de la necrópolis visigoda de la ciudad de Herrera de Pisuerga, sin duda, uno de los cementerios visigodos más importantes de la Península Ibérica y mejor documentados del norte de España.

CONOCER EL ADN
“Estos nuevos restos arqueológicos descubiertos en Herrera de Pisuerga ayudarán a conocer el ADN y la procedencia originiaria de estos pobladores meseteños y enriquecerá el conocimiento de esta necrópolis”, afirma Cesáreo Pérez, que subraya que “los nuevos datos permitirán la puesta al día de las investigaciones ya iniciadas en la ciudad de Herrera de Pisuerga por la Unidad de Arqueología de IE University”.

Los arqueólogos señalan que algunos de los esqueletos, descubiertos en cajas funerarias de madera, se encuentran en buen estado, mientras que otros restos óseos recuperados presentan un peor estado de conservación. Algunas de estas tumbas, al menos tres de ellas, contienen importantes ajuares funerarios; “esto revela la importancia del hallazgo y corrobora el uso de dicho espacio urbano como cementerio”, señala Pablo Arribas, miembro de la Unidad de Arqueología.

NUEVOS ENTERRAMIENTOS
Los especialistas de la Unidad de Arqueología de IE University y del Instituto de Estudios Pisoraca no descartan el hallazgo de nuevos enterramientos a medida que avancen los trabajos. En este sentido, proseguirán con la excavación en esta zona con el fin de documentar todos los restos localizados para su posterior análisis, estudio, conservación y divulgación.

Herrera de Pisuerga, cuyo yacimiento arqueológico fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1993, posee un importante legado prehistórico, romano, visigodo y medieval. En esta ciudad palentina fue donde la Legión IV Macedónica se asentó entre los años 19 a.C. al 39 d.C., y durante la época romana, Herrera de Pisuerga fue un importante núcleo de población en la meseta conocido con el nombre de Pisoraca, ciudad origen y final de vías romanas como nos dicen los miliarios de época de los emperadores Tiberio y Nerón, conocidos hasta ahora.

UNIDAD DE ARQUEOLOGÍA
La Unidad de Arqueología de IE University cuenta con una amplia y larga experiencia en la impartición de docencia especializada en sus áreas de conocimiento, como son la prehistoria, la arqueología clásica y medieval, la arqueología americana, la arqueología industrial y la arqueología de la arquitectura. La Unidad de Arqueología elabora y ejecuta excavaciones, proyectos, estudios y catalogaciones del patrimonio artístico-histórico e industrial. En sus proyectos, la Unidad cuenta con la colaboración de otros grupos de investigación de IE University, y de profesores y alumnos de distintas universidades, tanto españolas como extranjeras.

(Fuente: DYCIT)

16 de junio de 2015

Descubren tumbas y monedas de diferentes épocas en Algeciras (Cádiz)

La excavación arqueológica que se está llevando en el parque junto a Villa Smith en Algeciras sigue aportando nuevos e importantes hallazgos que van a permitir profundizar en el conocimiento de la historia local. También han aparecido dos piletas romanas para salazón de pescado y un pendiente de oro.
El alcalde de Algeciras acudió para informarse en el lugar de los hallazgos. (FOTO: EUROPASUR)
Tras evidenciar el descubrimiento de una necrópolis cristiana, la primera de esta índole en la ciudad, el arqueólogo municipal que dirige los trabajos, Rafael Jiménez, ha desvelado que se ha podido concretar que los restos humanos hallados hasta el momento corresponden a castellanos, de los primeros repobladores de Algeciras tras el periodo islámico y que estuvieron en la ciudad entre los años 1344 y 1369.

En un comunicado remitido a los medios se informó ayer que el alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, se desplazó hasta la zona de la excavación para ser informado directamente por parte del arqueólogo que dirige los trabajos.

ENTERRAMIENTO DE MUJER
Por otro lado, avanzó Jiménez al primer edil que estiman que el enterramiento completo que apareció el martes pasado es de una mujer, lo que se ha deducido por la forma de los huesos de la pelvis y, junto a ese cuerpo, y aún sin excavar totalmente, se han encontrado los restos de lo que parece un niño o adolescente debido a la longitud de los huesos.

  • Además han aparecido dos nuevas tumbas, una de ellas muy seccionada y otra correspondiente a un enterramiento de características muy diferentes a los anteriores, por lo que se baraja que pertenezca a un periodo anterior, quizás tardorromano. 
El arqueólogo recordó que los primeros enterramientos estaban directamente en el suelo, sin ataúd, tumba ni sudario, mientras que el último está dentro de una tumba rectangular de mampostería cubierta de grandes lajas y tiene encima restos de época romana. No obstante, el arqueólogo advirtió que de momento se trabaja sólo con hipótesis y que se está a la espera de que un antropólogo realice un estudio más pormenorizado.

DOS PILETAS PARA SALAZÓN DE PESCADO
Por otra parte, los trabajos han alcanzado la zona donde se han encontrado dos piletas completas de salazón de pescado, incluso con sus remates más altos, y restos de lo que se cree que era el cerramiento de la factoría que discurriría por debajo del muro del parque Las Acacias.

Estas piletas también formarían parte de la factoría romana de salazones que se localizó hace años en la calle San Nicolás y que cuenta con la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), ya que tienen el mismo desarrollo e igual orientación.

Asimismo, Jiménez manifestó que estos hallazgos vienen a corroborar el importante complejo industrial en torno a las conservas de pescado que hubo en Algeciras en época romana, que ocupó prácticamente la mitad de la Villa Vieja.

PENDIENTE DE ORO
La factoría fue amortizada en el siglo VI con restos de pescado, cerámicas y de la propia fábrica, con lo que el estudio de estos restos aportan también información muy importante. Así lo ha sido en este caso, ya que se ha encontrado un pendiente de oro en perfecto estado, con su engarce y una pequeña piedra verde que no se ha podido verificar si es semipreciosa. Para el director de la excavación, se trata de un hallazgo muy relevante, poco habitual ya que los pendientes eran objetos de lujo y que se cree que, en este caso, debieron perderse durante los trabajos de amortización de la factoría en el siglo VI.

MONEDAS ROMANAS Y CASTELLANAS
También, como es más habitual, han aparecido varias monedas que aún no están datadas. Sí se sabe que dos de ellas son castellanas, de la época de Alfonso XI, y que una de ellas fue acuñada en Toledo y otra probablemente en Ávila. Hay en torno a una docena más, probablemente romanas, y una de ellas del siglo III, de la época de Claudio II.

La excavación durará una semana más en la que se espera poder definir mejor los enterramientos y la factoría.

Los trabajos los está realizando el Museo Municipal, de la Delegación Municipal de Cultura, y con la autorización de la Delegación Territorial de Cultura de Cádiz, y se plantearon a partir de unas obras de la Mancomunidad de Municipios para restituir el cerramiento del parque Las Acacias que corría el peligro de desplomarse.

(Fuente: Europa Sur)

14 de abril de 2015

Nuevos hallazgos confirman la importancia de los dos yacimientos visigodos de Almadén (Ciudad Real)

En El Pilar de la Legua se han exhumado dos enterramientos con sarcófagos de piedra de una sola pieza y descubierto la estructura de una iglesia visigoda, mientras que en el Arroyo de la PIla se han desenterrado construcciones de los siglos VI-VII d.C.  que pudieran corresponderse con un pequeño poblado asociado a la necrópolis anterior.
Por el momento se han exhumado dos sarcófagos de piedra volcánica labrados en una sola pieza, y de gran calidad, tapados por grandes lápidas del mismo material.
La intervención arqueológica en los yacimientos de Pilar de la Legua y Arroyo de la Pila se ha desarrollado desde mediados del mes de septiembre hasta finales del mes de octubre, y ha sido llevada a cabo debido a la iniciativa del Ayuntamiento de Almadén y en el marco de las subvenciones para investigaciones arqueológicas promovidas por la JCCM durante el año 2014. En ella han participado un equipo científico interdisciplinar formado por arqueólogos, geólogos, topógrafos e ingenieros de minas vinculados a la UNED, la UCLM y la UCM, además de cuatro peones.

Para la realización de la intervención se ha contado con la autorización y la colaboración desinteresada del dueño de los terrenos donde se encuentran los yacimientos.



YACIMIENTOS COETÁNEOS Y RELACIONADOS POR SU PROXIMIDAD
El proyecto de intervención arqueológica contemplaba la realización de diversos trabajos en ambos yacimientos, conocidos de antemano de acuerdo la existencia de remociones pasadas que pusieron a la luz algunos de los restos arqueológicos, o por su inclusión en el catálogo de Carta Arqueológica de Almadén. Se trata de dos yacimientos a priori contemporáneos, de posible cronología tardoantigua (ss. VI-VII d.C), y relacionados de acuerdo a su proximidad. En ambos se planteó la realización de topografía, planimetría, fotogrametría terrestre y aérea, prospección geofísica para localizar restos enterrados y su organización arquitectónica y sondeos arqueológicos para determinar su funcionalidad y cronología y poder documentar y valorar de manera preliminar los restos existentes.

Sin embargo, los resultados de la intervención han superado las perspectivas iniciales, fundamentalmente en el asentamiento de Pilar de la Legua.

El yacimiento de Pilar de la Legua es conocido por los vecinos de Almadén debido a que diversas remociones realizadas en el lugar en décadas pasadas pusieron a la luz sarcófagos de piedra, la mayor parte de los cuales fueron posteriormente cubiertos de nuevo. 


NECRÓPOLIS E IGLESIA VISIGODA DEL PILAR DE LA LEGUA
Durante la intervención se ha podido verificar la existencia de una necrópolis muy posiblemente tardoantigua, de acuerdo a la tipología de las tumbas y de otros elementos arquitectónicos documentados, como un pavimento de opus signinum de tradición romana; no obstante, a falta por el momento de elementos de datación relativos, y a la espera de un posible análisis de carbono 14 de los restos humanos exhumados, hay que tomar la cronología mencionada como provisional. 

SARCÓFAGOS DE PIEDRA
En concreto, se han exhumado por el momento dos tumbas, de cierta envergadura, consistentes en sarcófagos de piedra volcánica labrados en una sola pieza, y de gran calidad, tapados por grandes lápidas del mismo material. Ambas tumbas estaban parcialmente removidas en las intervenciones anteriores, y una de ellas ha sido excavada en el marco de esta intervención, dando como resultado la exhumación de restos de dos individuos, conservándose los restos óseos en un estado de conservación bastante precario.

Pero además, se están recuperando una serie de restos arquitectónicos que evidencian que no nos encontramos ante una simple necrópolis, sino ante un complejo arquitectónico de mayor envergadura, una posible iglesia, ya que dichas tumbas están integradas en un edificio cuyos restos (cimientos de muros de envergadura, pavimentos de ladrillos, pavimento de opus signinum, posible cabecera con ábside), muy parcialmente puestos al descubierto por el momento, deberán ser interpretados en lo sucesivo. De ser así nos encontraríamos ante un documento arqueológico de primer orden, al tratarse de los restos de centro de culto cristiano de gran antigüedad.


POBLADO DEL ARROYO DE LA PILA
Por su parte, el yacimiento de Arroyo de la Pila es conocido de acuerdo a que figura en el inventario de Carta Arqueológica, y ha sido interpretado como un pequeño poblado que pudiera estar relacionado con el cementerio de Pilar de la Legua, y/o con otros yacimientos de mayor entidad situados en el entorno, en las zonas de explotación del río Valdeazogues y arroyos de la Pila o del Tamujar, o de los enclaves mineros de La Grajera o Guadalperal. 


Los sondeos realizados hasta el momento han revelado la existencia de construcciones antiguas, a las que se asocian estratos de abandono con escasos materiales arqueológicos que a priori, y a falta de fósiles directores más significativos, pueden corresponder al momento cronológico mencionado (Antigüedad Tardía, ss. VI-VII d.C.).

El equipo técnico ha estado integrado por Germán Esteban Borrajo, Mar Zarzalejos Prieto y
Jesús Martínez García.

(Fuente: Almadén y sus rincones)

9 de septiembre de 2014

Descubierta una tumba visigoda con estela y ara romana en Boadilla del Monte (Madrid)

El equipo arqueológico que trabaja en la zona sur de Boadilla del Monte para encontrar los restos de San Babilés, el patrón de la localidad, ha encontrado una tumba visigoda del siglo VI "única" en la Comunidad de Madrid, al "reutilizarse" en la misma restos de otra tumba romana del siglo IV o V, según el director de la excavación, Juan Sanguino.
El arqueólogos Juan Sanguino junto a su hallazgo en el yacimiento. Foto: CARLOS ROSILLO / EL PAÍS
En declaraciones a Europa Press, Sanguino ha relatado que en la sepultura en cuestión hay dos elementos romanos "reutilizados". Se trata de restos de estela y de ara, "que están en la cabecera y en los pies", y que al formar parte de un enterramiento visigodo es "algo único" en la Comunidad de Madrid.

El arqueólogo ha detallado que la tumba está realizada con materiales nobles con ajuar de época romana y granito y que fue encontrada bajo el altar de la ermita, que data del siglo XI, a una profundidad de 60 centímetros respecto a la base de esta iglesia. La tumba ha aparecido fracturada en dos y en su interior "se han hallado interesantes piezas romanas", han añadido fuentes municipales.

AJUAR VISIGODO
La tumba presentaba un único individuo depositado en decúbito supino que tenía como único ajuar una pequeña botella de cerámica de cuello esbelto y cuerpo globular que puede ser fechada en el siglo VI ó VII. De este dato, el equipo arqueológico deduce que la estela, de época romana, ha sido reutilizada en época visigoda, momento al que corresponden el ajuar y la sepultura.

"Tanto la ubicación de la tumba, en el centro de la Iglesia y alineada con las dos necrópolis, como la calidad de sus materiales y el hecho de que se haya reutilizado una estela romana en un enterramiento visigodo son indicadores de la relevancia del personaje ahí enterrado", han subrayado estas fuentes.

GALERÍAS Y ESTRUCTURAS SUBTERRÁNEAS
Bajo la estructura del templo, la utilización de un georradar "ha confirmado" la existencia de galerías y estructuras subterráneas. "El hallazgo previo de una escalera en un lateral de la ermita llevó a los arqueólogos a sospechar de su existencia", han asegurado estas desde el Consistorio.


Los trabajos para encontrar los restos del patrón local comenzaron en febrero, en una zona conocida como Cerro de San Babilés, ubicada al sur del municipio. "En esta zona se estimaba que podría hallarse el cuerpo de San Babilés, patrón del municipio que, según la tradición, fue martirizado alrededor del año 717 junto con 80 niños", han indicado desde el Consistorio.

OTROS HALLAZGOS INTERESANTES
Por el momento, además de la tumba visigoda con restos romanos, se han identificado un horno de cal, monedas de los Reyes Católicos, y de Fernando VI e Isabel II, dos necrópolis con 40 tumbas de la época visigoda y los restos de una ermita de única planta con ábside y atrio, que dataría de los siglos XII y XIII, tras la Reconquista, y con posteriores fases de ampliación en los siglos XV, XVI y XVII que se corresponderían con visitas y peregrinaciones para posibles curaciones por intermediación del santo a personajes relevantes como el Infante Baltasar Carlos.

"Estas curaciones supusieron un aumento extraordinario de recursos que se destinaron a la ampliación del templo y posiblemente a la construcción de edificaciones a su alrededor. De esta época parece proceder la escalera y el almacén al que se accede desde ella. Este descubrimiento se produjo tras una prospección del terreno con georradar que confirmó la existencia de galerías y estructuras subterráneas bajo la Iglesia", han explicado.

NECRÓPOLIS ANTERIOR AL USO DEL TEMPLO
La superficie que ocupa la excavación es de media hectárea y según Sanguino se trata en su origen de una necrópolis visigoda de cristianos del siglo VI o VII. "Esta zona se abandonó hasta el siglo XI, hasta que se construyó la ermita en el mismo sitio", ha puntualizado.

Así, en lo relativo a enterramientos, cabe también destacar una necrópolis anterior al propio uso del templo y que se remonta a época visigoda, tal como revela la tipología de algunos de los mismos y el ajuar obtenido ( botellitas de cerámica adscritas temporalmente a los siglos VI - VII). La necrópolis se extiende bajo las cimentaciones del templo visibles actualmente y es posible que se construyera en torno a las grandes sepulturas de granito como la que contiene la estela romana reutilizada ahora descubierta.

"Nos encontramos ante la sacralización de un territorio tras la reconquista de los reinos cristianos, donde se tendría constancia de la existencia de un cementerio al que se asocia la tradición cristiana del martirio de San Babilés, y que en el siglo XII o XIII lleva a erigir una ermita o templo en el lugar donde podría estar enterrado el Santo", han explicado desde el Ayuntamiento.

SAQUEOS Y PROFANACIONES
Las mismas fuentes han indicado que a lo largo de los siguientes siglos se produjeron en este templo distintos saqueos y profanaciones; incluso la ermita fue arrasada durante la ocupación francesa del siglo XIX. La tradición en Boadilla, no obstante, se siguió manteniendo hasta bien entrado el siglo XX como lugar de peregrinación en la zona y hasta la actualidad, con la conciencia colectiva de la existencia de las ruinas que ahora se han descubierto.

(Fuente: La Vanguardia / Europa Press)

10 de febrero de 2014

Las obras del parking arrasarán el 75% de la villa romana de Los Mondragones (Granada)

El yacimiento, que incluye el primer templo protocristiano encontrado en la ciudad del S. VI, pasa de 5.000 a 1.000 metros cuadrados. La Academia de Bellas Artes de Granada emitió un duro comunicado hace pocas semanas pidiendo la declaración del yacimiento como Bien de Interés Cultural (BIC), asumido entre otros por el Fiscal Superior de Andalucía, Jesús García Calderón.
Arqueólogos trabajando en el yacimiento romano de Los Mondragones. Foto: Miguel Rodríguez
La villa romana de Los Mondragones de Granada es un hallazgo único en la historia de la ciudad, unos restos de los que se encontraron hace más de un año 4.000 metros cuadrados entre la zona residencial, un templo y un molino de aceite, que prueban un asentamiento que se prolongó de los siglos I al VI en lo que debieron ser las afueras de la antigua ciudad romana. Pese a tratarse de unos restos únicos, las administraciones han decidido continuar adelante con la construcción del aparcamiento durante cuyas obras aparecieron los restos.

La Junta de Andalucía intenta atajar estos días la lluvia de críticas de los últimos meses a cuenta de los presuntos destrozos en este yacimiento único en la historia de la ciudad. La Academia de Bellas Artes de Granada emitió un duro comunicado hace pocas semanas pidiendo la declaración del yacimiento como Bien de Interés Cultural (BIC), asumido entre otros por el Fiscal Superior de Andalucía, Jesús García Calderón. Meses atrás, la edil de UPyD, Mayte Olalla, pedía explicaciones a Junta y Ayuntamiento por entender que se cometía un"atropello" contra el patrimonio.

La villa romana que se mostró por primera vez al público en abril de 2013 ocupaba casi 5.000 metros cuadrados e incluía los restos de la antigua casa de una familia acomodada, con mosaicos en buen estado, el molino de aceite anejo y una zona de enterramientos que finalmente ha podido ser identificada como un templo del siglo VI.


Lo que se anuncia como futuro museo in situ es sólo la zona del molino, apenas 1.000 metros cuadrados que se convertirán en museo en fecha por determinar, y que "no es necesario", según la Consejería de Cultura, la catalogación como BIC "dado que como yacimiento ya están protegidos".

CRISTIANOS DE LA ANTIGUA "ILLIBERIS"
La villa romana, a pesar de estar en una zona hoy más bien céntrica, en el distrito Beiro y junto a la Plaza de Toros -la parcela era el antiguo cuartel de Los Mondragones, cedido a la ciudad y que albergará un centro comercial cuando terminen las obras-, era en su momento parte de las afueras, la residencia de una familia pudiente. La ciudad romana se situaba en el actual Albaicín, construida sobre la antigua ciudad íbera y conservando su urbanismo. Por ello, los restos romanos en Granada son muy raros.

El arqueólogo encargado de la investigación, Ángel Rodríguez, ha explicado a los medios que el hallazgo más relevante, además del molino de aceite -"único en la Península Ibérica por lo bien conservado que está"- ha sido un "edificio de culto", que se resiste a identificar como 'basílica' o 'templo', del siglo VI, que incluye una zona de enterramientos. Por las fechas, los expertos han determinado que se trata de un templo cristiano.

La importancia de este hallazgo radica en que en el siglo IV la antigua Iliberis acogió el llamado Concilio de Elvira, que marcó la posterior evolución de la Iglesia en España. Ello hacía suponer una importante comunidad cristiana en la ciudad, pero hasta ahora no se habían encontrado restos de un templo de la época o cercano que mostrase el culto de aquella comunidad 'protocristiana'. El edificio hallado en la villa es lo más parecido.


FINANCIACIÓN DE LA PROMOTORA Y MUSEOS SIN REHABILITAR
Sin embargo, en estos momentos los restos del templo, retirados del lugar en el que fueron hallados para permitir la continuación de la obra del aparcamiento, se encuentran almacenados en unos contenedores y cubiertos con plástico frente a la zona de trabajo del molino de aceite. Los arqueólogos calculan que hay 4.000 metros cuadrados más de villa por descubrir, en los terrenos anejos propiedad de la Junta. Las catas comenzarán en este 2014, aunque el proceso para iniciar los trabajos, pese a desconocer lo que allí se encuentra o su importancia, será "mucho más complejo".

Los mosaicos, que según la delegada de Cultura en Granada, Ana Gámez, "no estaban bien conservados", han sido trasladados al Museo Arqueológico de Granada para ser procesados. Dicho museo lleva cerrado desde 2010 por las humedades que ponen en peligro la estabilidad del edificio, la histórica Casa Castril, y sin consignación presupuestaria para su reforma, ya planteada.

En lo que se refiere a los trabajos restantes, los yacimientos del molino de aceite estarán tres semanas más bajo la inspección de los arqueólogos. Cultura ha explicado que ya hay una empresa que elaborará el proyecto museográfico y otra diferente candidata a gestionar el futuro museo, ambos sin fecha. El coste de los trabajos hasta ahora ha sido de un millón de euros, asumidos por la promotora del centro comercial y el aparcamiento.

18 de noviembre de 2013

Sacan a la luz una tumba altomedieval con ajuar del siglo VII en el yacimiento de Vigaña (Asturias)

El enterramiento datado entre los siglos VI y VII d.C. es prácticamente único en Asturias, el cuerpo lleva una espada colocada en su vaina (scramasax) que colgaría de una suspensión de la que se conservan dos pequeñas hebillas, una de ellas de bronce. Además lleva un cuchillo largo y otros objetos de metal.
Enterramiento con la espada hallado en Vigaña.
Foto: EL COMERCIO.
Esas singularidades encontradas en el yacimiento asturiano de Vigaña de las que habla Margarita Fernández Mier, profesora de Historia de la Universidad de León y directora de la excavación, apuntan a elementos en común con otros enterramientos de necrópolis del País Vasco y Navarra y Cantabria, «pero en Asturias es el primero que aparece en contexto arqueológico y sería el más occidental de la Cornisa Cantábrica». La historiadora lamenta que el estado de conservación «no sea bueno, pero esperemos que en el proceso de restauración podamos recuperar la forma original de los objetos, especialmente del scramasax».
Este yacimiento del concejo de Belmonte de Miranda nació con el ánimo de cambiar la estrategia de la investigación arqueológica: «La idea es comprender una aldea de origen medieval en toda su complejidad, desde el lugar de hábitat a todos los espacios de uso agrícola y ganadero y buscar un método de trabajo que nos permita documentar períodos sobre los que tenemos escasa información, caso de la Alta Edad Media», apunta la arqueóloga, quien subraya que esta forma de hacer ha aportado «abundante información sobre períodos poco conocidos, como los restos neolíticos y también de época altomedieval y muchos datos sobre las prácticas agrícolas y ganaderas».
INVESTIGAR EN TIEMPOS DE RECORTES
No es pesimista Margarita Fernández Mier sobre las futuras investigaciones del yacimiento pese a los tiempos de recortes. «Desde luego el proyecto de Vigaña hay que rematarlo; tenemos el yacimiento de Asturias con la secuencia cronológica más amplia documentada, desde el neolítico hasta nuestros días; la información que ha aportado sobre el origen de nuestro paisaje es muy relevante; pero existen algunas lagunas que debemos completar», señala. Detalla después que es preciso profundizar en el estudio de los espacios de uso ganadero y en los datos obtenidos sobre la Alta Edad Media. 
Margarira Fernández en el transcurso de una visita
al yacimiento de Vigaña.
« La crisis de los últimos años prácticamente ha desarticulado la red de investigación que habíamos creado, así que debemos volver a ponerla en marcha. Dedicaremos parte del invierno a presentar proyectos a distintas convocatorias, locales, nacionales e internacionales, para poder continuar con la investigación», subraya.
Es interesante seguir investigando porque en realidad se sabe muy poco sobre los procesos sociales en el territorio astur en la Alta Edad Media por varias razones. Por una parte, que «el desconocimiento de la cultura material de ese período dificulta la identificación de los yacimientos arqueológicos», y por otra que «durante décadas se ha focalizado el estudio en dos fuentes básicas para el período: las Crónicas asturianas y el prerrománico asturiano, ambos ligados a la historia de la Monarquía asturiana; éstas han eclipsado el interés por otros grupos que formaban parte de la sociedad altomedieval». Dicho de otra forma, todo el esfuerzo se ha centrado en los reyes asturianos y no en el resto de la sociedad. «En los últimos años, sin embargo, se han producido importantes cambios en la práctica de la arqueología medieval y ya no sólo se centra en el estudio de los grandes monumentos, sino que esta práctica se ha extendido a elementos muy variados que comienzan a aportar valiosa información sobre todos los grupos sociales que conforman la sociedad: desde el campesinado a la monarquía».

15 de octubre de 2013

El estudio de materiales fecha el mosaico romano de los Mondragones en el siglo IV d.C.

La primera datación sobre el terreno que se realizó en la villa romana aparecida en la construcción de un parking en Granada, estimaba que se construyó dos siglos antes. De la intervención sobre el terreno falta por excavar el molino de aceite, que quedará integrado en el futuro espacio expositivo integrado en el parking
Las obras del parking de Los Mondragones avanzan con celeridad en el lugar en el que este verano los arqueólogos soportaban el sol plomizo para rescatar los restos de una villa romana. Los trabajos se desarrollan ahora en el laboratorio para investigar las piezas encontradas con las primeras conclusiones: el espectacular mosaico de la villa, que sobre el terreno se dató en el siglo II d. C. se realizó dos siglos después y a partir de una fecha perfectamente acotada: el 353 d. C.

"Al retirar el mosaico para su estudio se excavó el sustrato sobre el que se construyó y han aparecido dos monedas, una de ellas del 353 d. C. del reinado de Julio II, lo que indica que o se construyó ese año o en fechas posteriores", explica Ángel Rodríguez, el arqueólogo responsable de la investigación.

MOLINO DE ACEITE "ESPECTACULAR"
De la intervención sobre el terreno falta por excavar el molino de aceite, que quedará integrado en el futuro espacio expositivo integrado en el parking, además de una primera intervención en las parcelas colindantes "para conocer la potencialidad que tiene el subsuelo mediante unas catas".

Aunque la investigación todavía estar por concluir ya se pueden sacar las primeras conclusiones: "Es una gran villa con una parte rústica y una parte urbana, que es donde se sitúa la casa del propietario", comenta el arqueólogo, que destaca el "impresionante" molino aunque el mosaico se llevase en su momento todas las fotos y la atención de los visitantes.

En cuanto al estudio de materiales, los investigadores están confirmando cronologías y definiendo el proceso de evolución de la villa. "Parece que hubo un momento importante de desarrollo en el siglo IV, cosa que antes no teníamos tan clara", explica Rodríguez sobre un tiempo del que datan el gran molino y los famosos mosaicos.

ÉPOCA DE ESPLENDOR TARDORROMANA

Y aunque siempre se piensa que la época tardorromana es un periodo gris y de retroceso, la villa de Los Mondragones vivió en esta época su esplendor. "Es una malformación porque siempre nos han hablado de la crisis del siglo III, que es verdad que la hubo, pero no afecta por igual a todas las provincias del Imperio, se observa que las villas rurales cercanas a las ciudades experimentan en el siglo IV un desarrollo muy importante", defiende el arqueólogo. "Esto se ve aquí claramente con la monumentalización de los espacios domésticos en la villa que se produjeron en este momento", continúa.
También están perfilando la época más tardía, el siglo V, VI y VII, con el cementerio visigodo y la edificación de carácter religioso que despertó la controversia entre los arqueólogos sobre el terreno. "No es una basílica porque tiene otras características, aunque es seguro que era un espacio de culto". 

ARRASADA HASTA LOS CIMIENTOS

Esta edificación estaba arrasada hasta los cimientos y sólo se han podido documentar las cimentaciones, lo que permite saber cómo era su distribución, pero poco más. "No conocemos los elementos decorativos que podía tener, lo que es muy valioso a la hora de ver qué función tenía el edificio, pero por su planta, las tumbas que contenía y la cronología podemos afirmar que estaba destinado al culto cristiano", afirma con rotundidad.

¿Estos datos pueden ser un indicio de que Granada crece en el siglo IV o no se pueden extrapolar estos datos a la ciudad? "No necesariamente", responde Rodríguez. "Sí parece que crece el entorno periurbano, pero conocemos tan poco de la ciudad romana que no sabemos si está en crisis o no, pero debía ser un núcleo relativamente importante cuando en el siglo IV se organiza en Granada el primer concilio católico de la Península Ibérica, con lo que está claro que hay una comunidad cristiana importante en Ilíberis, y si es importante debe ser de carácter urbano", explica sobre unas fincas que eran las que generaban las riquezas a las familias romanas.
(Fuente: Granada Hoy / G. Cappa)

12 de agosto de 2013

La Junta de Andalucía apuesta por musealizar "in situ" los restos de la villa romana de Los Mondragones (Granada)

La Junta de Andalucía apuesta por 'musealizar' 'in situ' los restos de la villa romana del siglo I hallados en las obras desarrolladas en la zona del antiguo cuartel de Los Mondragones de Granada, concretamente en el entorno de la almazara descubierta, una de las piezas más valiosas del conjunto arqueológico.

Según ha explicado a Europa Press la delegada de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía en Granada, Ana Gámez, esta propuesta ha supuesto la modificación del proyecto original del aparcamiento que se va a construir en el lugar, y un diseño propio para el futuro espacio expositivo.

Ocupada de manera ininterrumpida hasta el S. VII
La villa, perteneciente a la nobleza romana, fue ocupada de manera ininterrumpida hasta la época visigoda (siglo VII), un periodo del que existen pocos datos en el entorno de Granada. El conjunto está además salpicado de tumbas de los siglos I al VII, lo que confirma que los visigodos reordenaron este espacio cuando perdió su funcionalidad y lo habitaron. 

El equipo de arqueólogos que trabajó desde finales de enero en el yacimiento pudo sacar a la luz prácticamente todos los elementos que componían las villas romanas, como la zona de cultivo y el lugar donde se transformaban en aceite y vino los productos recolectados, destacando en este caso unas "potentes" estructuras de un molino —o almazara— del siglo I, según indicaron el pasado mes de abril los responsables del hallazgo. 

Gámez, que ha valorado la colaboración y el compromiso social entre la empresa constructora y las instituciones implicadas —Junta y Ayuntamiento de Granada—, ha señalado que en el entorno de la almazara se conservarán, además de los elementos muebles, los mosaicos, como elementos representativos e ilustrativos del espacio doméstico, cinco enterramientos romanos de distintas tipologías y dos o tres enterramientos tardíos que se encuentren en mejores condiciones. 

Más elementos a conservar
Se conservará también completa la planta del edificio que se ha identificado como un mausoleo o edificio religioso que adquiere su relevancia desde tres puntos de vista: su cronología, (IV-VII); su adscripción cultural tardo-romana y su formalización en planta. La ubicación actual de los restos del edificio hace "desaconsejable" mantener esta ubicación en el futuro proyecto de aparcamiento. 

"Desde el punto de vista de la conservación mantener unos restos en medio de un aparcamiento, no parece lo más adecuado ni beneficioso para el bien y se ha demostrado además que, desde el punto de vista de la función divulgadora de ese bien patrimonial, tampoco es de demasiada utilidad", ha incidido la delegada. También se ha desechado la idea de ubicar el edificio en otro espacio, dentro o fuera de la parcela objeto de la intervención arqueológica, lo que lo dejaría "descontextualizado". 

Por todo ello se ha valorado que "lo más recomendable" es que los restos se trasladen al ámbito del espacio de musealización de la almazara, aunque ocupando zonas que queden fuera del perímetro de la misma. "Una ubicación que no lo alejaría más allá de diez metros de la actual y que permitirá mantener su contextualización, una conservación adecuada y un uso didáctico y divulgativo igualmente adecuado", ha mantenido Gámez.

Una labor exhaustiva de documentación 
De acuerdo con los informes técnicos, ha precisa la responsable de la Junta, "se han cumplido los objetivos planteados desde el punto de vista de la investigación y se han documentado de forma exhaustiva y rigurosa los restos encontrados así como sus secuencias cronológicas". "Se han elaborado planimetrías completas, fotografías aéreas y fotogrametrías y también se han realizado estudios antropológicos, musivarios (de los mosaicos), numismáticos y un primer avance de estudio de la cerámica, a la que se habrá de dedicar una segunda fase para completar la investigación en el momento en que se excave la parte de la almazara", ha explicado. 


Según ha apuntado, "se debe seguir excavando" en la zona delimitada como espacio de futura musealización, que será objeto de una segunda fase de investigación y documentación. Desde el punto de vista de la restauración se han preservado aquellos restos que podían considerarse como bienes muebles, cerámica, metal, o restos óseos, incluidos los mosaicos y restos de columnas o basas. 

Marco general del yacimiento 
A partir de la investigación realizada, se ha podido concretar que hubo una primera fase de ocupación romana caracterizada por una villa que tiene su momento fundacional en el siglo I y que evoluciona en su formalización en distintas fases hasta el siglo VII, con una más tardía ocupación en la que se reordenan y habitan los espacios con una necrópolis y un edificio de planta casi centralizada que debiera desarrollar un tipo de función monumental o religiosa.

 A principios del siglo VII el asentamiento se abandona hasta la actualidad. La parcela sobre la que se desarrolla la actividad es de propiedad municipal y cuenta con una superficie aproximada de 10.000 metros cuadrados. Forma parte, junto a otras parcelas procedentes del Ministerio de Defensa, de un Plan denominado 'Innovación del PERI Terrenos del Ministerio de Defensa A.R. 7.02 Cuartel de los Mondragones Granada', en el que el Ayuntamiento prevé la construcción de un espacio comercial, zona deportiva y un aparcamiento de 751 plazas. 

Se encuentra fuera del área de protección del Plan Especial de Protección y Catalogación del Área Centro de Granada (Plan Centro). Esto, así como el hecho de que la parcela no estuviera protegida por el PGOU de Granada, ha determinado que no existieran cautelas arqueológicas en la zona, por lo que tampoco llevaba una actividad arqueológica preventiva asociada. La aparición de los restos arqueológicos en el solar que motivaron esta intervención se define como "hallazgo casual", por lo que es de aplicación el artículo 50 de la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, de Patrimonio Histórico de Andalucía.
(Fuente: 20 Minutos / Europa Press)

19 de junio de 2013

Madrid autoriza la búsqueda del poblado visigodo de Vicálvaro al tiempo que destruirá su necrópolis

Las obras de urbanización del barrio de Los Ahijones, en Vicálvaro, desenterraron en 2010 una necrópolis visigoda con 824 tumbas y restos de 1.500 individuos de entre finales del siglo V y el VII. Ahora el Gobierno regional ha decidido destruir el descubrimiento porque “carece de relevancia para conservarlo”. Los arqueólogos han recibido autorización para buscar el poblado.
Las fosas, a 30 centímetros de profundidad, miden entre 160 y 170 centímetros de largo y medio metro de ancho. Se han hallado ajuares con restos metálicos y cerámicos (puñales, broches, etcétera).
Foto: Álvaro García / El País.
Se busca la ciudad mientras se deteriora su cementerio. En el solar de tres hectáreas, situado frente al Cerro Almodóvar, la mayoría de las 824 tumbas están ya cubiertas de matojos y amapolas. Apenas media docena, las más alejadas de la carretera, conservan las cistas visogóticas, lajas de piedra que rodean su perímetro de alrededor de medio metro de anchura. Quedan restos de algunos huesos sobre el terreno, piedras de molinos y otras amontonadas junto a los enterramientos. Se abren paso en la extensión de terreno calcáreo que dio origen al topónimo de Vicálvaro, Vicus Albus (pueblo blanco).


Hace tres años, el Ejecutivo autorizó una intervención arqueológica y ordenó excavar el área, de tres hectáreas, extrayendo y documentando los restos. Sin embargo, el yacimiento no se protegerá pues se encuentra en “un estado muy precario”. Los restos metálicos y cerámicos hallados fueron trasladados al Museo Arqueológico regional. De hecho, los huesos humanos se encuentran a la espera de decidir si serán destruidos o enterrados en otro lugar.

La necrópolis, una vez documentada, será destruida para levantar allí calles y parques del nuevo barrio. El desarrollo urbanístico de Los Ahijones data de 2004, pero la ejecución de las 15.400 viviendas previstas se ha ido demorando. Hasta ahora sólo se ha realizado un 5% del movimiento de tierras previsto. Suficiente en cualquier caso para descubrir el yacimiento.

El director regional de Patrimonio Histórico, Ignacio Muñoz, contó que no se trata de un enclave excepcional; hay otros 60 en toda la región de esa época, y al menos dos (Los Remedios, en Colmenar Viejo; y Sieteiglesias, en Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias) se conservan en mejor estado, han sido adaptados como museo “y va mucha gente a verlos”. “En el caso de Vicálvaro, la zona es de difícil acceso (aún no ha sido urbanizada y carece de calles), y las tumbas son más precarias; por ello, en vez de museizarlo se decidió que era más interesante realizar una excavación y estudio de los restos”, añadió.

La excavación ya está concluida. 
Es una de las necrópolis de mayor tamaño de la región, en parte porque, dado que no se iba a conservar, se decidió excavarla entera. Las fosas, a 30 centímetros de profundidad, miden entre 160 y 170 centímetros de largo y medio metro de ancho. Los cráneos rescatados estaban orientados al este. Se han hallado ajuares con restos metálicos y cerámicos (puñales, broches, etcétera).

Los visigodos no enterraban a sus muertos junto a sus poblaciones, así que en los alrededores, quizá a kilómetros de distancia, debía haber un importante enclave muy poblado, dado el tamaño de la necrópolis, que aún no ha sido descubierto. Junto a las tumbas no se han encontrado restos de cabañas o construcciones.

Los visigodos fueron un pueblo germánico que penetró en el Imperio Romano en el siglo IV y conquistó la península ibérica a inicios del V. En el VIII fueron barridos por los musulmanes.

El Tribunal Supremo anuló en septiembre del año pasado el desarrollo urbanístico de Los Ahijones (y el resto de nuevos barrios de Madrid), convirtiendo el área de nuevo en suelo sin urbanizar.

El Ayuntamiento trabaja ahora a marchas forzadas para tener listo, antes de que acabe el verano, un nuevo plan que devuelva la zona al estado anterior a la sentencia; en ese proyecto se podría hacer un excepción con la zona del yacimiento.

Vestigios romanos e islámicos
En la zona del hallazgo se han documentado también vestigios romanos, de la Alta Edad Media, restos islámicos y otros hasta el siglo XIV. “Los informes definitivos aún no están acabados y todavía resta hacer las pruebas de ADN, pero ya se puede avanzar que se trataba de la necrópolis de una población cercana de unos 500 individuos”, explica Jorge Vega, responsable de las excavaciones. “No hemos encontrado, de momento, ningún guerrero, lo que significa que se trataría de una población dedicada a la agricultura”. Saúl Martín, uno de los arqueólogos que participó en la excavación vecina de Los Berrocales, confirma que hace seis siglos Vicálvaro ya era un distrito obrero. “Eran trabajadores, no se han encontrado edificios espectaculares ni ajuares fastuosos”, señala sobre el terreno en una visita con el vocal de IU. Junto a las tumbas vacías hay piedras de molinos de mano para hacer pan, pozos y dos bocaminas previsiblemente más modernas, según Martín.

Localizar el emplazamiento de la iglesia
“Se trataría de hispanos que adoptaron las costumbres visigodas. Étnicamente no era un pueblo germánico”, abunda Vega. El responsable de las excavaciones anuncia que algunos de los restos óseos serán analizados en una universidad danesa y otra española para extraer el ADN. También se estudiarán las dentaduras para detallar la alimentación que seguía este grupo. El poblado estaba formado por casas del tipo “rehundido”. Los muros estaban enterrados a media altura y luego un armazón de madera cubría la techumbre. El pueblo, posiblemente, incluía una iglesia que previsiblemente fue desmontada durante las invasiones árabes. “Es otro elemento interesante que queremos encontrar”, dice Vega.

Dentro de los sarcófagos, los arqueólogos hallaron ajuares formados por pendientes, anillos o broches que han sido trasladados al Museo Arqueológicos Regional, en Alcalá de Henares. Las tumbas se agrupaban según familias “formando pequeñas agrupaciones”, explica Vega. “Imaginamos que la idea es que todos descansasen juntos”. Los individuos eran enterrados en féretros de madera remachados con clavos de bronce. Todas las tumbas están excavadas en la misma dirección: de este a oeste, la salida y la puesta del sol.