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9 de enero de 2017

150.000 euros para excavaciones en trece yacimientos de Ciudad Real

El patrimonio histórico no sólo es una fuente de cultura necesaria sino también de riqueza para la zona en la que se ubica y, conocedora de esta situación, la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha, a través de la Consejería de Cultura, acaba de aprobar 13 proyectos de trabajo en yacimientos arqueológico de Ciudad Real que permitirán seguir avanzando en la investigación de ese patrimonio.
Iglesia de la fortaleza de Calatrava la Nueva.
En concreto, el Gobierno regional ha concedido subvenciones por importe de 149.376,18 euros para llevar a cabo en 13 yacimientos arqueológicos de la provincia ubicados en las localidades de Aldea del rey, Almodóvar del Campo, Valdepeñas, Terrinches, Almadén, Montiel, Poblete y Ciudad Real, Argamasilla de Alba, Albaladejo, Carrión de Calatrava y Daimiel.

CERRO DELAS CABEZAS
Uno de los proyectos más destacados, en lo que a la cuantía de la subvención se refiere, será en el Cerro de las Cabezas de Valdepeñas, donde los arqueólogos Julián Vélez, José Javier Pérez, Tomás Torres y Domingo Fernández llevarán a cabo un sondeo estratigráfico en el área urbana de oppidum; además del estudio arqueológico-estratigráfico del área urbana y muralla norte. 
En este proyecto aprobado por la Junta también se incluye la realización de dataciones pro termoluminescencia, así como el estudio y clasificación del material metálico del yacimiento arqueológico.

El Cerro de las Cabezas es un punto de referencia en la cultura íbera, por la monumentalidad de sus sistemas defensivos, la excelente conservación de sus restos y por ser una de las pocas ciudades ibéricas conservadas en su integridad dentro del panorama peninsular. Las campañas sistemáticas que la Junta de Comunidades está llevando a cabo en colaboración con el Ayuntamiento de Valdepeñas, desde años atrás, van poniendo al descubierto parte de las áreas urbanas y defensivas de la ciudad, mostrándonos su urbanización, almacenes, áreas domésticas, santuarios, torreones y murallas.
Esta no será la única actuación que se realice en Valdepeñas, ya que también se ha autorizado y subvencionado otra actuación, en este caso estudios y prospecciones geofísicas para el conocimiento del opiddum oretano que realizarán los arqueólogos Juan José Blánquez y Lourdes Roldán.

SISAPO
También es destacable el trabajo que van a realizar en la antigua Sisapo o yacimiento La Bienvenida, en Almodóvar del Campo, los profesionales Mar Zarzalejos, Carmen Fernández y Germán Esteban.

En este lugar se llevan realizando excavaciones desde la pasada década de los 80 que están siendo de gran utilidad para la reconstrucción de la dinámica histórica de la comarca gracias a importantes hallazgos que demuestran la inserción de la localidad en la cultura y economía de los Tartesos a finales del siglo VIII A. C, además de que se ha descubierto que ya en época romana se convirtió en la capital minera de la comarca debido a su vinculación con la explotación de las minas de cinabrio y plata. El yacimiento ha podido ser identificado con un importante centro minero citado por las fuentes clásicas con el nombre de Sisapo. Se encuadra dentro de la zona denominada como la Oretania prerromana. Esta ciudad tuvo una extensión aproximada de 10 hectáreas y estaba rodeada por una muralla de más de 3 metros de ancho con unas 28 torres. En el interior del recinto se han encontrado restos de viviendas de varios momentos culturales desde el siglo VII a.C. hasta el siglo IV d.C.
CALATRAVA LA NUEVA
Otra de las actuaciones aprobadas por el Gobierno regional tendrá lugar en el castillo de Calatrava La Nueva, en Aldea del rey, gracias a las arqueólogas Ana María Segovia y Concha Claros. El Sacro Castillo-Convento fue fue declarado Monumento Nacional en 1854 está en la cima del cerro Alacranejo, una zona que ya desde la época prehistórica ambos lugares fueron elegidos por gentes de la Edad del Bronce para situar sus poblados como muestran los restos hallados en la zona en la que se ubica el castillo, ocupado hasta 1802 por la Orden de Calatrava.

ALARCOS Y CALATRAVA LA VIEJA
En el parque arqueológico de Alarcos y Calatrava la Vieja se van a llevar a cabo varias actuaciones, entre las que se incluye continuar con la excavación arqueológica de Alarcos a cargo de Antonio de Juan -gran conocedor de este yacimiento ya que dirigió durante años este parque, junto a Macarena Fernández y Diego Lucendo.
El cerro de Alarcos fue ocupado por el hombre desde la Edad del Bronce Pleno y conoció dos etapas esplendorosas: una durante la época ibérica y otra en la Edad Media.
Las excavaciones arqueológicas que se desarrollan desde 1984 han sacado a la luz parte de la ciudad ibérica, el perímetro exterior del castillo y gran parte de la muralla medieval, donde se ha encontrado una fosa común con restos de la batalla que en 1195 enfrentó a musulmanes y cristianos.

Por otra parte, entre Ciudad Real y Poblete, María del Rosario García, Francisco Javier Morales y David Rodríguez van a llevar a cabo el estudio e investigación de la necrópolis ibérica y del oppidum de Alarcos. En Calatrava La Vieja se va a desarrollar el estudio y caracterización de materiales arqueológicos y este proyecto lo desarrollarán los arqueólogos Manuel Retuerce y Miguel Ángel Hervás.

En este caso hay que recordar que la antigua Qal'at Rabah islámica es uno de los yacimientos medievales más importantes y mejor preservados de la Península. Su historia, junto al río Guadiana, transcurre entre los s. VIII y XV y fue el enclave urbano del poder califal en la región, la primera posesión templaria en Castilla, lugar de fundación de la primera Orden militar hispana y la ciudad más septentrional del Imperio almohade.
Conserva estructuras tan notables como un foso, todo el recinto amurallado, con torres pentagonales, “albarranas” y “corachas”, y dos puertas acodadas. En el alcázar destacan el magnífico arco triunfal de acceso, la gran sala de recepciones, el aljibe y las iglesias templaria y calatrava, y en los arrabales, los restos de una mezquita.

CASTILLO DE LA ESTRELLA DE MONTIEL
Viajando hasta otro castillo, en este caso el de la Estrella en Montiel, la Junta de Comunidades ha dado luz verde a la excavación arqueológica en el barrio islámico, que llevarán a cabo el profesor de Historia Medieval de la UCLM Jesús Molero; el arqueólogo de la Fundación Castillo de la Estrella, David Gallego; y la restauradora Cristina Peña.
Se trata de una zona de hábitat con restos de silos y viviendas de este período y que según los datos recogidos por este mismo grupo de trabajo en 2013 “tienen una cronología muy temprana (siglo IX-X), lo que convierte al conjunto arqueológico del Castillo de la Estrella en uno de los yacimientos con una secuencia cronológico-cultural de época medieval más amplia y completa de la región”.

LA MOTILLA DEL AZUER
Otro de los yacimientos más conocidos de la provincia, el de la Motilla del Azuer en Daimiel, también forma parte de los proyectos aprobados, en este caso se realizarán investigaciones geoarqueológicas y topográficas en las que participará el arqueólogo Miguel Torres.
La Motilla del Azuer es el ejemplo más representativo de una original cultura de la Edad del Bronce que se desarrolló en las llanuras del norte de la provincia, preferentemente inundables, donde el agua se convirtió en un factor de capital importancia para la supervivencia.

El yacimiento se desarrolla en torno a un profundo pozo protegido por una torre de planta cuadrada, varias líneas concéntricas de murallas de considerable altura en mampostería, entre las cuales se disponían desde áreas de estabulación de ganado, áreas artesanales para la fundición de metales a almacenes de cereales.

PILAR DE LA LEGUA DE ALMADÉN
Hasta Almadén se va también una de las subvenciones más importantes en lo que se refiere a su cuantía, ya que se ha aprobado el proyecto del equipo multidisciplinar que componen Germán Esteban, Mar Zarzalejos y Jesús Martínez para seguir investigando en el yacimiento Pilar de la Legua.
Los dos últimos proyectos que se van a desarrollar son el estudio de contextualización ceramológica, mineralógica y fotogramétrica de la villa romana de Puente de la Olmilla, en Albaladejo, a cargo de Luis Benítez de Lugo y José Luis Fuentes; así como la excavación arqueológica en el castillo de Santa María, en Argamasilla de Alba, que realizarán Antonio José Gómez; David Gallego; Jesús Manuel Molero; Andrés Ocaña; y Juan Ángel Ruiz.

CASTILLEJO DEL BONETE
El proyecto aprobado por la Consejería de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que cuenta con una mayor inversión es el del estudio de túmulos prehistóricos en la cultura de las motillas, que se realizará en el Castillejo del Bonete en Terrinches.
Este yacimiento arqueológico tiene aproximadamente 500 metros cuadrados y está emplazado en las estribaciones septentrionales de Sierra Morena, en lo alto de una ladera orientada al sur.

El lugar se encuentra al sureste de la provincia de Ciudad Real y en lo que tradicionalmente se ha supuesto el borde meridional del área en la cual se desarrolló la Cultura del Bronce de La Mancha. Se halla estratégicamente situado junto al Camino de Aníbal, vía natural de comunicación entre la Meseta y la Alta Andalucía.

Los arqueólogos Luis Benítez de Lugo Enrich y María Benito Sánchez serán los responsables de desarrollar trabajos arqueológicos de excavación, topografía georreferenciada y fotogrametría. Este yacimiento tiene características que le confieren gran interés arqueológico porque, entre otras, agrupa espacios y utensilios de la vida cotidiana; tiene 5 inhumaciones de diversa tipología, varias con ajuar; posee murallas defensivas; y guarda una cueva fortificada de notables dimensiones intacta desde la Prehistoria.

14 de abril de 2015

Nuevos hallazgos confirman la importancia de los dos yacimientos visigodos de Almadén (Ciudad Real)

En El Pilar de la Legua se han exhumado dos enterramientos con sarcófagos de piedra de una sola pieza y descubierto la estructura de una iglesia visigoda, mientras que en el Arroyo de la PIla se han desenterrado construcciones de los siglos VI-VII d.C.  que pudieran corresponderse con un pequeño poblado asociado a la necrópolis anterior.
Por el momento se han exhumado dos sarcófagos de piedra volcánica labrados en una sola pieza, y de gran calidad, tapados por grandes lápidas del mismo material.
La intervención arqueológica en los yacimientos de Pilar de la Legua y Arroyo de la Pila se ha desarrollado desde mediados del mes de septiembre hasta finales del mes de octubre, y ha sido llevada a cabo debido a la iniciativa del Ayuntamiento de Almadén y en el marco de las subvenciones para investigaciones arqueológicas promovidas por la JCCM durante el año 2014. En ella han participado un equipo científico interdisciplinar formado por arqueólogos, geólogos, topógrafos e ingenieros de minas vinculados a la UNED, la UCLM y la UCM, además de cuatro peones.

Para la realización de la intervención se ha contado con la autorización y la colaboración desinteresada del dueño de los terrenos donde se encuentran los yacimientos.



YACIMIENTOS COETÁNEOS Y RELACIONADOS POR SU PROXIMIDAD
El proyecto de intervención arqueológica contemplaba la realización de diversos trabajos en ambos yacimientos, conocidos de antemano de acuerdo la existencia de remociones pasadas que pusieron a la luz algunos de los restos arqueológicos, o por su inclusión en el catálogo de Carta Arqueológica de Almadén. Se trata de dos yacimientos a priori contemporáneos, de posible cronología tardoantigua (ss. VI-VII d.C), y relacionados de acuerdo a su proximidad. En ambos se planteó la realización de topografía, planimetría, fotogrametría terrestre y aérea, prospección geofísica para localizar restos enterrados y su organización arquitectónica y sondeos arqueológicos para determinar su funcionalidad y cronología y poder documentar y valorar de manera preliminar los restos existentes.

Sin embargo, los resultados de la intervención han superado las perspectivas iniciales, fundamentalmente en el asentamiento de Pilar de la Legua.

El yacimiento de Pilar de la Legua es conocido por los vecinos de Almadén debido a que diversas remociones realizadas en el lugar en décadas pasadas pusieron a la luz sarcófagos de piedra, la mayor parte de los cuales fueron posteriormente cubiertos de nuevo. 


NECRÓPOLIS E IGLESIA VISIGODA DEL PILAR DE LA LEGUA
Durante la intervención se ha podido verificar la existencia de una necrópolis muy posiblemente tardoantigua, de acuerdo a la tipología de las tumbas y de otros elementos arquitectónicos documentados, como un pavimento de opus signinum de tradición romana; no obstante, a falta por el momento de elementos de datación relativos, y a la espera de un posible análisis de carbono 14 de los restos humanos exhumados, hay que tomar la cronología mencionada como provisional. 

SARCÓFAGOS DE PIEDRA
En concreto, se han exhumado por el momento dos tumbas, de cierta envergadura, consistentes en sarcófagos de piedra volcánica labrados en una sola pieza, y de gran calidad, tapados por grandes lápidas del mismo material. Ambas tumbas estaban parcialmente removidas en las intervenciones anteriores, y una de ellas ha sido excavada en el marco de esta intervención, dando como resultado la exhumación de restos de dos individuos, conservándose los restos óseos en un estado de conservación bastante precario.

Pero además, se están recuperando una serie de restos arquitectónicos que evidencian que no nos encontramos ante una simple necrópolis, sino ante un complejo arquitectónico de mayor envergadura, una posible iglesia, ya que dichas tumbas están integradas en un edificio cuyos restos (cimientos de muros de envergadura, pavimentos de ladrillos, pavimento de opus signinum, posible cabecera con ábside), muy parcialmente puestos al descubierto por el momento, deberán ser interpretados en lo sucesivo. De ser así nos encontraríamos ante un documento arqueológico de primer orden, al tratarse de los restos de centro de culto cristiano de gran antigüedad.


POBLADO DEL ARROYO DE LA PILA
Por su parte, el yacimiento de Arroyo de la Pila es conocido de acuerdo a que figura en el inventario de Carta Arqueológica, y ha sido interpretado como un pequeño poblado que pudiera estar relacionado con el cementerio de Pilar de la Legua, y/o con otros yacimientos de mayor entidad situados en el entorno, en las zonas de explotación del río Valdeazogues y arroyos de la Pila o del Tamujar, o de los enclaves mineros de La Grajera o Guadalperal. 


Los sondeos realizados hasta el momento han revelado la existencia de construcciones antiguas, a las que se asocian estratos de abandono con escasos materiales arqueológicos que a priori, y a falta de fósiles directores más significativos, pueden corresponder al momento cronológico mencionado (Antigüedad Tardía, ss. VI-VII d.C.).

El equipo técnico ha estado integrado por Germán Esteban Borrajo, Mar Zarzalejos Prieto y
Jesús Martínez García.

(Fuente: Almadén y sus rincones)

6 de marzo de 2011

El tesorillo del dolmen de Almadén (Sevilla) podría ser parte de un ajuar funerario


Una investigación promovida por un equipo de expertos formado por miembros de las universidades de Sevilla y Southampton (Reino Unido) destaca el carácter "exótico y excepcional" de una de las piezas de cuarzo del "tesorillo" descubierto en el dolmen de galería del complejo megalítico de Palacio III, enclavado en la Sierra Norte sevillana. El estudio señala que otra de las piezas es, al menos, "rara y difícil de encontrar" y aboga por interpretar este legado "protohistórico" hallado en un monumento prehistórico como un depósito ocultado expresamente o como una "ofrenda ritual o funeraria".
Se trata, en concreto, de un estudio titulado 'El cuarzo como material votivo y arquitectónico en el complejo megalítico de Palacio III (Almadén de la Plata, Sevilla): Análisis contextual y mineralógico'. El informe ha sido elaborado por los miembros del Departamento de Cristalografía, Mineralogía y Química Agrícola de la Universidad de Sevilla Matilde Fortaleza González y María Jesús Hernández Arnedo, los miembros del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Hispalense Leonardo García Sanjuán y Jara Salguero y el profesor del Departamento de Arqueología de la Escuela de Humanidades de la Universidad de Southampton David Wheatley.
El "sitio sagrado" de Almadén
El mencionado documento, publicado en el número 65 de la revista digital Trabajos de Prehistoria y recogido por Europa Press, recuerda que el complejo funerario de Palacio III está enclavado en un sector de la Sierra Norte de Sevilla donde han sido descubiertos "numerosos asentamientos y sitios funerarios fechables entre el Neolítico y la Edad del Hierro". Este yacimiento en cuestión, investigado entre 2001 y 2002 por las universidades de Sevilla y Southampton, habría constituido un "lugar sagrado" para las antiguas culturas "durante un dilatado arco temporal". En él, a tal efecto, se distinguen un dolmen en galería, un monumento funerario circular o tipo 'tholos' de la Edad del Cobre y un túmulo de cremación de la Edad del Hierro.
Y es que dentro del ajuar de cerca de 200 piezas de sílex, cerámica y piedra rescatado del interior de la cámara del 'tholos', los arqueólogos rescataron seis objetos de cuarzo; unos nódulos o monocristales localizados sobre la base rocosa de la construcción megalítica a excepción de una de las piezas, hallado bajo la base del 'tholos' en una "estructura excavada" y sellada con piedras, lo que podría conferirle un papel de "posible depósito fundacional o conmemorativo de la construcción original del monumento", según este grupo de expertos. No obstante, el informe señala igualmente el uso de varias decenas de nódulos de cuarzo blanco en la parte superior del relleno de la cámara del 'tholos' con una posible "finalidad decorativa o simbólica", si bien los minerales también podrían haber sostenido una estela localizada en el monumento megalítico.
El "tesorillo" del dolmen de galería
En el dolmen de galería del yacimiento de Palacio III, de otro lado, fueron descubiertos "un depósito compuesto de una docena de cuentas de collar de ámbar, tres anillos de plata, un objeto alargado y apuntado de cobre, una pequeña pieza de cerámica y tres piezas de cuarzo", conformando estos tres fragmentos de cuarzo el "tesorillo" del dolmen de galería de Palacio III. Y es que este estudio señala que dos de estas piezas de cuarzo son "mucho más raras y difíciles de encontrar" que otros objetos del mismo mineral, por lo que podrían haber sido "objeto de intercambio". La pieza número dos del "tesorillo", un cristal de cuarzo prasio, es de hecho "extraordinariamente exótica, un verdadero espécimen de museo, excepcional desde el punto de vista cristalográfico" y posiblemente "un objeto muy apreciado y valioso por su rareza".
Imagen de las tres piezas de cuarzo: 1 (cornalina), 2 (cuarzo prasio) y 3 (cuarzo transparente) del “Tesorillo”.Fotografía de Miguel Ángel Blanco de la Rubia.

El informe, así, sopesa la posibilidad de que este "tesorillo" de piezas de cuarzo y de cronología quizá "no prehistórica" fuese "escondido" como depósito en el interior del monumento funerario en un momento de una "reutilización fechable, de forma general, en la Edad del Hierro" o que constituyese una "ofrenda de carácter ritual" más que de aspecto funerario, pues en su inmediato derredor no fueron localizados huesos humanos.
De cualquier manera, el estudio concluye que merced a los registros arqueológicos cosechados en Palacio III, el cuarzo fue "un material de alto valor" tanto como ajuar como para la construcción por lo que se refiere a "las sucesivas comunidades humanas que utilizaron este sitio como espacio de conmemoración ritual y funeraria". Los cristales de cuarzo, según este grupo de expertos, "tuvieron una longevidad extraordinaria como materia prima cargada de valor simbólico" en las antiguas culturas.
(Fuente: 20 minutos)