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26 de septiembre de 2017

Aparece el gran puerto fenicio de Doña Blanca (Cádiz)

Los investigadores han llevado a los planos espacios abiertos como plazas, calles longitudinales y transversales, hasta almacenes, espacios productivos o edificios religiosos, distribuidos en una trama urbana de tipo ortogonal, de clara influencia helenística y con similitudes al barrio portuario de Cartago. Se trata de un asentamiento de 250 metros de largo y 125 de ancho, con más de 700 metros de perímetro, donde han localizado unos 1.500 muros.
El asentamiento ocupa una extensión de más de tres hectáreas.
El plano de una gran trama urbana se va configurando a golpe de pixeles en una pantalla de grandes dimensiones. Se trata del dibujo del espacio portuario de más extensión y relevancia de toda la cuenca del Mediterráneo localizado hasta ahora, uno de los mayores hallazgos realizados en el mundo fenicio púnico, el que legaron estos grandes comerciantes nada menos que a los pies del yacimiento portuense de Doña Blanca, en una finca anexa denominada El Manchón.

Al frente del descubrimiento realizado a través de la geofísica se encuentran los profesores de la UCA Lázaro Lagóstena (área de Historia Antigua), José Antonio Ruiz Gil (área de Prehistoria) y los colaboradores y doctorandos de Historia Francisco Javier Catalán y Livia Guillén junto a sus avanzados equipamientos. Manejan para ello un equipo georradar portátil y un stream X multicanal de dos metros de ancho de barrido, con los que también marcan un punto de inflexión en los métodos para la investigación arqueológica: conocer, investigar y recomponer el plano en 3D del yacimiento sin excavar, pues de momento todo permanece bajo tierra, a apenas 50 centímetros de profundidad.

ÚNICO ARTÍCULO SOBRE LA POSIBLE UBICACIÓN DEL PUERTO
Entre todos, aunque cada uno en lo suyo, van trazando el dibujo de este nuevo capítulo que ya adelanta la relevante actividad portuaria que emprendieron los fenicios en esta zona de la Bahía, a juzgar por la dimensión de este asentamiento de 250 metros de largo y 125 de ancho, con un perímetro de más de 700 metros y tres hectáreas de superficie, "en el que hemos identificado ya 400 muros, y donde alcanzaremos alrededor de 1.500, pues sólo hemos dibujado una tercera parte", explica Lázaro Lagóstena mientras muestra algunos de estos planos en la pantalla de gran pulgada con la que trabajan desde el laboratorio de Historia situado en el flamante Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Sociales del Campus de la UCA en Jerez.

Con esta innovadora fórmula "única" en la universidad andaluza que permite convertir en producto arqueológico los barridos realizados sobre el terreno con su equipo impulsado por vehículo a motor, ya han logrado interpretar las funcionalidades de algunas estructuras, a partir del análisis preliminar del amplio trazado urbanístico documentado. Han traducido ya en plano espacios abiertos como plazas, calles longitudinales y transversales, hasta alcanzar las primeras hipótesis de los que podrían ser almacenes, espacios productivos o edificios religiosos, distribuidos en una trama urbana de tipo ortogonal, de clara influencia helenística y con similitudes al barrio portuario de Cartago, pero único en cuanto a dimensiones, "pues no se ha documentado hasta ahora un puerto con cinco calles longitudinales y calles transversales", apunta Lagóstena. De hecho, "una vez que terminemos de dibujar, daremos una propuesta de funcionalidad de los espacios, de los edificios completos, con lo que el campo de investigación que se abre es muy amplio", dice, orgulloso, de este puerto púnico desde el que seguramente "se daría salida a la actividad agrícola de todo el territorio". Añade en este punto que "hemos visto incluso indicios de producción agropecuaria en la zona".

El software de proceso de datos que manejan funciona reflejando los elementos de mayor y menor receptividad que hay bajo tierra y que identifican a través de la paleta de colores que van desplegando en el laboratorio en decenas de imágenes. "Según el color, se interpreta como un muro o una zona de vaciado como una fosa o un silo", explica a modo de ejemplo. Y es que el equipo de investigadores no sólo se enfrenta al mayor hallazgo de la época realizado hasta ahora, sino "al desarrollo de una metodología que no existía, pues estos equipos no estaban en manos de los humanistas, por lo que también hemos dado un salto cualitativo". Porque toda la información que han obtenido es automáticamente georreferenciada con gran precisión, "con un margen de error centimétrico" y combinando esta información con una gran variedad de datos espaciales de todo tipo. Resultados que completan con las imágenes obtenidas gracias a la colaboración de la Unidad de Drones, con el que también han sobrevolado parte del yacimiento de la mano de Luis Barbero, responsable de la unidad.

El conjunto de esta valiosa información, de la que había algún pequeño indicio previo, cayó en manos del equipo de Lagóstena y Ruiz casi por casualidad, "con el fin de probar y realizar el entrenamiento del equipo en una zona de la que sólo se conocía un artículo publicado por Juan José López Amador en una revista arqueológica que hablaba de la aparición de algunas estructuras en el Manchón del Hierro". Cual fue la sorpresa cuando el gran escáner motorizado radiografió la silueta de aquel gran puerto perimetrado.

Para esta actuación han contado con la colaboración de la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía, junto a la que seleccionaron en primer lugar el propio yacimiento fenicio del Castillo de Doña Blanca, en el que también se ha explorado la superficie no excavada a lo largo de dos hectáreas de superficie, "donde hemos encontrado otras estructuras que dan continuidad a las existentes", afirman. Seguidamente se eligió este espacio junto al río Guadalete, "donde nunca antes se habían realizado exploraciones arqueológicas", en una zona privada que no estaba catalogada como lugar de interés arqueológico.

"En poco tiempo hemos obtenido unos resultados espectaculares", sentencia Lagóstena, equiparando la gran información "a nivel de trama urbana" conseguida desde julio, frente a la obtenida a lo largo de 20 años de excavaciones en Doña Blanca.

Pero, ¿cómo se pondrá en valor toda esta información?. En este apartado también abogan por una vuelta de tuerca a lo que hasta ahora concebimos como puesta en valor de nuestro patrimonio. "Hace más de 20 años que la Junta de Andalucía cambió de mentalidad y sólo actúa en las intervenciones de urgencias", apostilla José Antonio Ruiz Gil, dado lo complicado de mantener una buena política de excavación, de mantenimiento y de visitas a los yacimientos cuando hay tanta diversidad en el terreno, justifica. "Así que le estamos proporcionando a la administración las herramientas para gestionar la información de una manera más eficaz y moderna el territorio, sin excavar, salvo cuando hay algo que realmente merezca la pena".

Su idea para Doña Blanca es, por tanto, integrar la nueva información al recorrido del yacimiento arqueológico . "No hace falta bajar, pues se trata de un llano distanciado pegado al río, de modo que desde la zona alta se puede montar un audio, hacer una maqueta, mil cosas para ubicar y contar la historia de una forma divulgativa".

Una propuesta que narrarán a las autoridades de la UCA y la Delegación de Cultura, con las que tienen pendiente una visita sobre el terreno que aún no se ha producido. De momento, continúan levantando muro a muro el importante puerto fenicio púnico, que se caracteriza por mostrar una única fase constructiva, y que traducen a través del autocad -que lo hace Francisco Javier-, a partir de la toma exacta de las coordenadas -que hace Livia- o pasando los datos al papel cebolla, al modo tradicional, en manos de José Luis.

Pero no es el único reto, pues la potencialidad de esta unidad de geodetección que atesoran gracias a un proyecto del Ministerio de Infraestructura, les ha llevado a la firma de otras colaboraciones con Medina, donde quieren rastrear varios yacimientos rurales; Chiclana, donde pretenden actuar en la colonia fenicia del cerro del Castillo; Puerto Real, para estudiar el frente marítimo y con Diputación, en el ámbito de la memoria histórica. Las posibilidades que se abren son infinitas. Y el punto de arranque no ha podido ser mejor, el gran puerto de Doña Blanca.

28 de agosto de 2014

Arqueólogos de la Universidad de Cádiz desvelan la complejidad del acueducto romano del Tempul

Los primeros trabajos del proyecto Aqua Ducta concluyen que los ingenieros romanos utilizaban la técnica de "sifones" y un hormigón hidrófugo para evitar filtraciones de agua al subsuelo. El conducto, de unos 75 kilómetros, abastecía Gades desde la Sierra de Las Cabras y era el de mayor longitud de la Hispania romana.
Esta obra de ingeniería civil se atribuye a Lucio Cornelio Balbo, un general romano adinerado. Con sus 75 Kms, fue el acueducto de mayor longitud de Hispania. FOTO: KDM SANCTIPETRI
Un equipo de investigadores de la Universidad de Cádiz, coordinados por el profesor Lázaro Lagóstena, ha llevado a cabo a lo largo del verano, en el marco del proyecto Aqua Ducta, actuaciones para la valorización patrimonial, económica y social del acueducto romano de la sierra Gades.

En este proyecto se incluyen diferentes tareas arqueológicas de prospección, limpieza, levantamientos topográficos y fotogrametría en varios de los tramos del acueducto romano de Gades. Esta compleja obra hidráulica, de una longitud de 75 kilómetros, abastecía a la ciudad gaditana y su cabecera se situaba en los manantiales de Tempul, en la sierra de las Cabras. 

Los levantamientos topográfico y fotogramétricos permitirán
le realización de modelos 3-D del acueducto: FOTO AQUA DUCTA
Los trabajos que se están desarrollando en estas semanas están aportando datos e informaciones novedosas ubicadas de momento en el primer tramo de la conducción, según informa la UCA.

Los científicos han descubierto en las inmediaciones de la fuente de captación cómo la galería fue protegida externamente por una cubierta plana de opus signinum, un hormigón hidrófugo, para facilitar el paso del agua de lluvia y escorrentías superficiales, como técnica preventiva que evitara daños y filtraciones en la conducción subterránea.

EMPLEO DE "SIFONES"
En la construcción del acueducto se emplean diversas técnicas de conducción del agua y una de las más complejas son los sifones. El sifón permite que el agua salve depresiones del terreno y recupere su nivel al otro lado, empleando el principio de los vasos comunicantes, tal y como han explicado desde la Universidad. 

En el valle de los Arquillos, el acueducto gaditano tenía que cruzar el arroyo salado de Paterna y se construyó un sistema de sifón que se desarrolla, por tramos, a lo largo de más de cuatro kilómetros. "Una espectacular obra de ingeniería con pocos paralelos en el marco del imperio", según afirma Lázaro Lagóstena. Los trabajos de fotogrametría y topografía realizados en los elementos arquitectónicos de este sifón han deparado el hallazgo de una estructura arqueológica lineal de grandes proporciones, construida con sillares de notables dimensiones, pero de funcionalidad incierta, aunque, sin duda, relacionada con la torre de carga del sifón localizada en el cortijo La Rendona.

NUEVAS GALERÍAS DE ACUEDUCTO
Otro de los hallazgos se ha producido en la finca de las Piletas, con nuevas galerías del acueducto y derivaciones de la misma hacia una villa romana, "lo que demostraría que el acueducto a", agua sobrante en momentos de abundancia hídrica; cuyo empleo podía ser permitido previa concesión por las autoridades de la época.


Esta villa de las piletas y otros hallazgos similares están arrojando luz sobre otro elemento poco conocido del acueducto y su trazado: su relación con elementos del poblamiento antiguo del territorio que atravesaba. Se han identificado nuevos yacimientos, según los investigadores, que se investigarán en profundidad para conocer aspectos funcionales que permitan establecer su relación exacta con la obra hidráulica.

MODELOS TRIDIMENSIONALES
Las tareas realizadas están permitiendo además una documentación gráfica y planimétrica a través de levantamientos topográficos y fotogramétricos de las estructuras arqueológicas del acueducto. "Se trata de información de la que se carecía hasta le fecha y de gran valor para la futura digitalización y modelación de los elementos del acueducto, que será empleada en los recursos que se diseñarán para la difusión y puesta en valor de este bien patrimonial", como ha anunciado el responsable del proyecto.

En la primera quincena del mes de agosto se han realizado, entre otros trabajos, la toma de datos fotogramétricos y topográficos de la galería de cubierta plana en las inmediaciones de Tempul y de una de las torres del sifón de los Arquillos.

Con este material, el equipo de investigación de la UCA está generando los primeros modelos tridimensionales de alta precisión de estas estructuras, a partir de la técnica de fotogrametría. Las restituciones volumétricas de los restos arqueológicos existentes en el valle de los Arquillos, obtenidas de esta forma, serán utilizadas en la simulación infográfica original de todo el sifón. Estos modelos 3D serán además, analizados por los especialistas del proyecto para el estudio de sus elementos desde las diferentes áreas: la historia de la técnica, la arqueología, la arquitectura antigua y la ingeniería hidráulica.

Los trabajos continuarán en las próximas semanas, siguiendo el recorrido de la obra desde los manantiales hacia la ciudad de Cádiz.