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16 de septiembre de 2020

Investigadores de la UJA destacan el valor de las paredes de Cástulo

Los resultados obtenidos por investigadores de la Universidad de Jaén (UJA) resaltan la singularidad de las paredes del conjunto arqueológico de Cástulo, el óptimo estado de conservación de las decoraciones y la riqueza y variedad de la paleta cromática empleada en su decoración
Para el estudio se seleccionaron once piezas del edificio dedicado al culto del emperador Domiciano. 

Un equipo multidisciplinar de la Universidad de Jaén (UJA) ha realizado un estudio de las pinturas y pigmentos utilizados en el conjunto arqueológico de Cástulo, en Linares, en el que concluyen, entre otros aspectos, que la riqueza y variedad de la paleta cromática empleada convierte a las paredes decoradas de este yacimiento en un ejemplo de la pintura mural romana en la época alto-imperial en toda la cuenca mediterránea.

El estudio, realizado por investigadores del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica y el Departamento de Química Física y Analítica de la UJA, y que ha sido publicado en la revista Scientific Reports del grupo Nature, propone un enfoque multidisciplinar combinando mapas de composición elemental elaborados mediante fluorescencia de rayos X de energías dispersivas y análisis puntuales realizados con Microscopía Raman.

En este sentido, los investigadores resaltan que se necesitan métodos no invasivos, precisos y multidisciplinares para abordar con éxito el estudio de este tipo de materiales de elevado valor patrimonial. En concreto, el método analítico implementado para el estudio de este tipo de muestras debe permitir una separación precisa de la información química de los fondos y escenas, permitiendo la identificación de los componentes del pigmento en capas superpuestas, la detección de componentes minoritarios y el esclarecimiento de mezclas de pigmentos.

ESPLENDOR
Según informa la UJA, para realizar este estudio se emplearon once fragmentos de las paredes decoradas de la habitación 6 del Edificio D del conjunto arqueológico de Cástulo. Este edificio, de finales del siglo I d.C, y dedicado al culto al emperador Domiciano, representa uno de los momentos de mayor esplendor de esta ciudad romana.

Los fragmentos analizados se han clasificado de la siguiente manera: fragmentos con decoración figurativa, en los que se registraron una deidad romana identificada como un Lar (dioses de la casa u hogar) y un personaje indeterminado que porta un objeto en la cabeza; figuras de animales, como un mochuelo, que es alegórico de la diosa Minerva, y una cabra, posiblemente Amaltea que, de acuerdo con el relato mitológico, amamantó de niño a Júpiter; además, otro fragmento mostraba un carcaj, símbolo de Cupido que, aunque no se identifica en dicha estancia, sí que aparece en el denominado mosaico de ‘Los Amores’, descubierto en la habitación contigua.

COMBINACIÓN CROMÁTICA
En estas muestras, el rojo y el amarillo cubren grandes áreas o paneles donde el primero se superpone al segundo en parte y ambos son delimitados con líneas blancas. Los paneles rojos sirven de fondo a la decoración figurativa en la que se emplea el repertorio típico romano de colores blanco, amarillo, rojo, rosa, marrón, verde y azul. A estos fragmentos hay que añadir otros con decoración no figurativa de superficies y bandas.

El primer grupo consta de azul, con una capa de un solo color aplicada directamente sobre la pared. Los fragmentos restantes muestran capas superpuestas de pintura, donde el amarillo está parcialmente cubierto por una capa de líneas rojas y blancas que separan el amarillo del rojo. Los colores restantes se aplicaron sobre estos fondos. Los datos recopilados hasta ahora permitieron clasificar las pinturas como del tercer o cuarto estilo pompeyano, según la paleta utilizada y las figuras mitológicas representadas.

RESULTADOS
Respecto a los resultados, la elaboración de mapas de composición elemental permitió obtener una visión general diferencial de la composición de la ropa, los cuerpos y las áreas decoradas con líneas blancas, en comparación con los fondos de color.

No en vano, se detectó una concentración relativa del elemento estroncio (Sr) en la superficie de los fragmentos con decoración figurativa tres veces mayor que en los fondos rojos y amarillos. Lo mismo puede decirse de las líneas blancas que separan superficies de diferente color en los fragmentos con decoración no figurativa.

Así, los investigadores concluyen que las distintas figuras presentes en la decoración fueron realizadas con pigmentos que compartían una base mineral común, en la que la cantidad de estroncio era significativa y posiblemente intencional, en la búsqueda de otorgar una mayor luminosidad a las figuras.

COMPONENTES
Los componentes minerales mayoritarios detectados en las muestras estudiadas comprenden hematites y cinabrio (rojos), goethita y compuestos de plomo (amarillos), carbón vegetal (negro), calcita (blanco), azul egipcio (azul) y glauconita/celadonita (verdes). Estos componentes además se mezclaron de diferentes maneras: azul egipcio y calcita para obtener un blanco más luminoso, hematites y carbón para conseguir el color marrón y los diferentes tonos de verdes se consiguieron mezclando la glauconita/celadonita con azul egipcio.

Los resultados obtenidos de este estudio resaltan la singularidad de las paredes del conjunto arqueológico de Cástulo, el óptimo estado de conservación de las decoraciones y la riqueza y variedad de la paleta cromática empleada en su decoración, “que las convierten en un excelente y representativo ejemplo de pintura mural romana”. Además, ponen de relieve el valor arqueológico, histórico y artístico único de las pinturas de Cástulo y subrayan su relevancia en su marco cronológico, en la Península Ibérica y en la cuenca del Mediterráneo occidental.

La investigación se ha realizado en el marco del proyecto de investigación ‘Cástulo: Investigación arqueométrica y transferencia social (HAR2016-74917-R)’. El trabajo ha sido dirigido por el profesor doctor Alberto Sánchez Vizcaíno y llevado a cabo por un equipo multidisciplinar de arqueólogos y químicos miembros del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica.
(Fuente; Diario Jaén)

5 de septiembre de 2020

Los hallazgos arqueológicos confirman la existencia de un "espacio de poder" en Yayyan

Los hallazgos arqueológicos de restos de una arquería de yesería de época almohade (siglos XII-XIII) en la iglesia del convento de Santo Domingo de Jaén confirman la existencia de un "espacio de poder" en la antigua ciudad almohade de Yayyan.
Los restos se corresponderían con el pórtico de acceso al patio de un palacio almohade.

Así se pone de manifiesto, según informa en un comunicado la Universidad de Jaén UJA), tras la intervención arqueológica desarrollada en agosto por investigadores del Área de Historia Medieval y del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la UJA.

En este sentido, confirman las hipótesis formuladas en su momento relativas a la existencia de varios pabellones que conformarían un "espacio de poder" en un importante sector del interior de la antigua ciudad almohade de Yayyan, actual Jaén.

Unos espacios cuya construcción se enmarcó en un contexto de transformaciones urbanas desarrolladas entre estos siglos, consistentes en la ampliación de la ciudad y su recinto amurallado, o la construcción de un raudal subterráneo para el abastecimiento de agua y los principales Baños, además de levantarse una nueva mezquita aljama, bajo la actual Catedral.

PALACIO ALMOHADE
Este engrandecimiento y embellecimiento de la ciudad, que se agudizó durante el periodo almohade, llevó aparejada la construcción de nuevos edificios palaciegos, de los que formaban parte las nuevas yeserías descubiertas ahora.

Su excepcionalidad viene dada no solo por su grandiosidad y excelente conservación, sino también porque vendrían a completar una secuencia y gama decorativa de los palacios jiennenses con los fragmentos documentados en otras intervenciones arqueológicas llevadas a cabo en esta área de Jaén, sobre todo con aquellos que fueron recuperados en el palacio ubicado en el interior del Alcázar Nuevo en el Castillo de Santa Catalina.

De esta manera, con esta intervención arqueológica dirigida por los miembros del Área de Historia Medieval de la Universidad de Jaén, que cuenta con la financiación de la Junta de Andalucía, se completaría una línea de investigación que se inició en 1993 en el Cerro de Santa Catalina.

INVESTIGACIONES EN EL CERRO DE SANTA CATALINA
En esta zona se estudiaron y documentaron dos residencias palatinas islámicas, la primera situada en la ladera Norte, que ocupaba una amplia plataforma que sus descubridores definen como la Primera Alcazaba de Jaén.

La segunda, ubicada en el interior del Alcázar Nuevo, a la cual pertenecen unas yeserías decorativas pre-almohades, en concreto, la albanega perteneciente a una puerta de doble arco de herradura que facilitaba el acceso desde el patio al interior del salón principal del palacio, y que fue edificado en el extremo oriental del Alcázar Viejo de la ciudad de Jaén, actualmente expuesta en el Museo Provincial de Jaén.

Estas investigaciones se completaron con las llevadas a cabo en el solar del Palacio de los Uribe así como en otros solares colindantes al Convento de Santo Domingo, actual Archivo Provincial de Jaén.

Los hallazgos realizados estas pasadas semanas se corresponden con la decoración del pórtico de acceso al patio de uno de los palacios almohades que ya fueron descubiertos, hace más de una década, en los solares contiguos.

Juntos a estos elementos, las investigaciones también están aportando una rica información sobre la secuencia constructiva de la actual iglesia, documentándose otras estructuras que evidencian la transformación de la ciudad tras la conquista cristiana en 1246, primero, y posteriormente tras la construcción del convento de Santo Domingo.
(Fuente: Universidad de Jaén / EFE)

31 de agosto de 2020

Intervención de urgencia para conservar los restos hallados en el embalse del Giribaile (Jaén)

Los trabajos se centrarán en los restos arqueológicos de época romana e iberorromana hallados en el paraje Valcuenda, dentro del embalse del Giribaile, donde han quedado al descubierto por el descenso del nivel de las aguas.
La intervención se justifica para evitar la pérdida o destrucción del patrimonio y evitar los expolios.
La Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, a través de su delegación territorial de Jaén, ha resuelto autorizar dos intervenciones arqueológicas de urgencia en el término municipal de Rus para evitar la pérdida o destrucción del patrimonio arqueológico y minimizar el riesgo de expolio.

Así, la Delegación Territorial de Cultura y Patrimonio Histórico ha dado luz verde a la solicitud del Ayuntamiento de Rus para acometer un estudio de los restos arqueológicos de la época romana e iberorromana hallados en el paraje Valcuenda, dentro del embalse del Giribaile, donde han quedado al descubierto por el descenso del nivel de las aguas. Dada la entidad de los restos hallados y el riesgo de expolio, el Ayuntamiento ha encargado un estudio preliminar del lugar al Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén, con el objeto de tratar de delimitarlo espacialmente y acotarlo cronológicamente, para proponer soluciones de investigación, salvamento y conservación


EXCAVACIONES CLANDESTINAS
La combinación de oleaje en zonas poco profundas del embalse, con periodos de subida o bajada del nivel de las aguas, ha provocado que algunos sitios arqueológicos hayan quedado completamente expuestos. A esto se suma la acción de excavadores clandestinos con detector de metales, que han removido amplias zonas de los yacimientos. Las fosas de expolio tienen un doble efecto destructor, ya que eliminan los contextos arqueológicos y ocasionan vaciados del terreno en áreas que habían resistido la erosión de las aguas. La previsible subida del nivel del pantano, en algún momento, provocará que la erosión causada por el agua disuelva los niveles arqueológicos ahora expuestos y acelere la destrucción de los yacimientos.

PAREDES ESTUCADAS
El peligro de expolio que se cierne sobre Valcuenda se debe, no sólo a la importante presencia de metales en superficie, sino a que su aspecto erosionado y lavado llama la atención por la espectacularidad de las construcciones que ofrece a la vista: piedras decoradas o trabajadas, grandes paños de paredes estucadas y con policromía, además de, previsiblemente, pavimentos musivarios.

Ante estas circunstancias de posible deterioro de carácter ambiental y por expolio, La Consejería de Cultura autoriza dicha intervención arqueológica de urgencia, programada como una intervención de salvamento in extremis, cuyo objetivo es el estudio de la zona en la que aparecen los restos de construcciones y materiales que se están viendo afectadas por la erosión del embalse y actuaciones de expolio, tratar de acotar la extensión de los restos, avanzar en su definición cronológica y cultural a través de los restos de superficie y excavación arqueológica, así como obtener una planimetría completa de las construcciones que actualmente han emergido de las aguas y las soterradas a través de la excavación. El presupuesto de esta actuación asciende a 42.761,40 euros.

A estos trabajos se añaden los que abordan el paraje de El Altillo, donde el descubrimiento de restos arqueológicos es conocido en la localidad desde hace años. Recientes labores agrícolas han dejado al descubierto varios fragmentos de mosaicos, que han sido documentados fotográficamente por particulares, comunicando su presencia a las autoridades municipales. La entidad de los restos descubiertos y el riesgo de que se produzcan actuaciones de expolio, ya que los mosaicos se encuentran a 15 cm de la superficie, han llevado al Ayuntamiento a encargar un estudio preliminar del lugar. El objetivo es delimitar espacialmente los restos y acotarlos cronológicamente para proponer soluciones de conservación. La Consejería de Cultura y patrimonio Histórico también ha estimado autorizar dicho estudio con carácter urgente.

POSIBLE ALMAZARA ROMANA
En este caso el objetivo principal es la recuperación de los mosaicos con intención de evaluar su estado de conservación y evitar que continúe su deterioro, así como evaluar su potencial patrimonial, conocer la estratigrafía y documentar la posible presencia de una almazara romana en la zona. El presupuesto asciende a 30.108,43 euros.

“En ambos casos concurrían las circunstancias que ponen en peligro de pérdida o destrucción los bienes del patrimonio arqueológico, por lo que se dan los supuestos contemplados en el artículo 5.4. del Reglamento de Actividades Arqueológicas. Una vez más, desde la Consejería cumplimos nuestro compromiso de trabajar de forma ágil para salvaguardar nuestro extenso y singular patrimonio, arqueológico, colaborando con los ayuntamientos de la provincia, que son nuestros aliados en la consecución de este objetivo común de todos los jienenses”, destaca el delegado territorial, Jesús Estrella.

14 de agosto de 2020

Recuperan el sendero medieval de acceso al cerro de Santa Catalina de Jaén

La Universidad de Jaén y el Instituto Municipal de Empleo y Formación Empresarial (IMEFE) del Ayuntamiento de Jaén han documentado el trazado y las estructuras que conforman el sendero medieval que asciende hasta el Castillo de Santa Catalina, recuperando el primer tramo del mismo. Una senda que, pese haber sido trazada en época medieval, estuvo en uso hasta el siglo XIX.
Las tareas incluyeron la limpieza y desbroce de depósitos de tierra y maleza. (UJA)
Los trabajos fueron ejecutados de noviembre de 2019 a marzo de 2020 por la Escuela Taller del módulo de Jardinería, dirigida por Manuela Moral e impartida por los monitores José Requena y Manuel Barneo, bajo la dirección arqueológica de los investigadores del Departamento de Patrimonio Histórico de la Universidad de Jaén María Victoria Gutiérrez y Juan Carlos Castillo, contando además con la colaboración de un amplio equipo técnico de arqueólogos y topógrafos pertenecientes al Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la UJA.

PUERTA Y PAVIMENTO ORIGINAL

En concreto, las tareas desarrolladas desde noviembre del pasado año han consistido en la limpieza y desbroce de los depósitos de tierra vegetal y maleza que cubrían y ocultaban el primer tramo del camino medieval. Entre los resultados obtenidos destaca, por un lado, la localización de la puerta que abría el principal acceso al camino, de la que se han registrado dos grandes pilares cuadrangulares de mampostería. Por otro lado, la localización de la base geológica totalmente pulida y alisada, “lo cual nos indica que ésta conformaría el pavimento original del sendero, que estuvo deslindado por un lado por los propios afloramientos rocosos del terreno, recortados y trabajados para encajar la senda, mientras que por su lado opuesto, estaría delimitado por una serie de paratas de mampostería irregular, de las que en algunos tramos tan solo se conserva su cimentación”, explica la arqueóloga María Victoria Gutiérrez.

El estudio, limpieza y recuperación de estas paratas ha sido el objetivo de esta primera fase de actuación, identificándose su técnica constructiva y su aparejo, además de dejar patente su estado de conservación y patologías. “Con estos trabajos hemos logrado obtener una documentación trascendental y numerosas evidencias que van a resultar imprescindibles para la proyección de futuras fases de trabajo, que conducirán a la recuperación de todos los elementos, para lo cual se seguirán las directrices marcadas en el proyecto de obras de rehabilitación y puesta en valor del sendero, redactado por el arquitecto Manuel de Toro Codes”, declaran los investigadores de la UJA.

Según las primeras interpretaciones, este sendero, que discurría ascendiendo por el interior de un amplio recinto amurallado, presentaba en su inicio una evidente bifurcación que deja constancia de la existencia de un riguroso control, al separar aquellos transeúntes que ascendían a pie, de aquellas otras personas que lo hacían con carretas u otros medios de transporte, confluyendo ambas vías en un punto estratégico del interior, a partir del cual el camino se unificaba. 

TRANSFORMACIONES DEL S.XIX
Paralelamente, esta actuación ha permitido conocer y verificar no solo el origen medieval de sus estructuras, sino que también ha puesto de manifiesto las profundas transformaciones a las que fue sometido en la primera mitad del siglo XIX, tras la ocupación de la ciudad por las tropas napoleónicas durante la Guerra de la Independencia. “Nos referimos a los elementos defensivos creados entre 1809 y 1811, con el fin de consolidar y reforzar las defensas de la primitiva alcazaba medieval, aislándola de manera significativa del núcleo urbano. Son todas ellas estructuras que quedaron perfectamente reflejadas en la cartografía histórica de la época elaborada tanto por ingenieros militares franceses como españoles”, asegura Juan Carlos Castillo, catedrático de Historia Medieval de la UJA.

“Desgraciadamente son muchos los interrogantes y estructuras que aún están soterradas en toda la ladera norte del cerro, las cuales deberán recuperarse e integrarse en un amplio proyecto que tenga como cometido principal la revitalización de este amplio espacio periurbano de la ciudad de Jaén, un sector que cuenta con unos importantes valores patrimoniales tanto a nivel histórico como natural”, declara Juan Carlos Castillo. En este sentido, los investigadores de la UJA apuntan que aunque los resultados obtenidos han sido “bastante significativos y elocuentes de la riqueza arqueológica de este enclave”, esta actuación supone solo el inicio “debido al empaque y la complejidad de las estructuras allí existentes, lo que por otro lado, ha evidenciado la inviabilidad de que su absoluta recuperación pudiera lograrse en un marco temporal tan corto, cuatro meses, que es el periodo de duración de la formación del alumnado de la Escuela Taller del IMEFE”.

5 de junio de 2020

La Universidad de Jaén reanudará sus trabajos arqueológicos en el Arco de Augusto y en el oppidum ibero

El Instituto de Arqueología Ibérica de la UJA, en el marco del "Proyecto Iliturgi" que desarrolla en Mengíbar (Jaén), habría constatado la existencia de un complejo monumental de edificaciones (un posible altar monumental, edificios administrativos y un puente) en torno al Arco, antes del cese de los trabajos por la pandemia. 
El Instituto de Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén va a reanudar los trabajos de investigación que desarrolla en Mengíbar, dentro del Proyecto ILITURGI, cuya actividad cesó motivado por la pandemia. Los trabajos se retomarán interviniendo en la zona del Arco de Augusto (Ianus Augustus), para la cual el Ayuntamiento de Mengíbar ha solicitado una ayuda para la conservación del patrimonio arquitectónico al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Además, está prevista una intervención en el oppidum ibero de Iliturgi, centrada en la excavación de su fortificación y del interior del asentamiento destruido al final de la Segunda Guerra Púnica.

Previamente a su paralización motivada por la pandemia, el equipo de arqueólogos de la UJA se encontraba trabajando en la documentación de los pilares de un puente romano que cruzaba el Guadalquivir a la altura del Arco de Augusto. En este sentido, a la estructura del puente se asocian no sólo la Vía Augusta, sino toda una serie de restos de edificaciones, relevados parcialmente mediante georrádar, que subrayan la entidad del complejo monumental construido por el Emperador Augusto en los últimos años del cambio de era.

Así, los investigadores han constatado que el Arco de Augusto no se encontraba solo, sino que junto a él se dispone un posible altar monumental, edificios administrativos y un puente, que articulan el cruce de la Vía Augusta con el río Guadalquivir, “otra vía de comunicación, en este caso fluvial, de primer orden”, apunto el director del proyecto, el investigador de la UJA Juan Pedro Bellón. Según los trabajos realizados hasta el momento, los edificios que se están documentando podrían formar parte de una mansio o una mutatio, áreas de servicio acondicionadas y situadas cada cierta distancia en la calzada romana con el objetivo de ofrecer descanso, provisiones y animales para el correo imperial. “No obstante, es necesario proseguir con la intervención arqueológica para aclarar estos aspectos, definir las funciones de los edificios con mayor precisión y comprender la complejidad del sitio, sin lugar a dudas, todo un laboratorio para avanzar en el conocimiento de las fronteras provinciales del Imperio Romano”, indica Juan Pedro Bellón.

Como otros sectores, el de la Arqueología también se ha visto afectado por la declaración del Estado de Alarma. En este sentido, Juan Pedro Bellón indica que “cuando se habla de recuperación económica y futuras inversiones públicas, no cabe duda de la potencialidad de la arqueología, porque la investigación, conservación y puesta en valor del patrimonio generan conocimiento y recursos estratégicos para la economía”. En el caso del Proyecto ILITURGI, destaca que Mengíbar “es buen ejemplo de ello y la colaboración entre el Ayuntamiento y la Universidad de Jaén están sentando las bases para la definición de un enclave patrimonial muy interesante desde ese punto de vista”.

29 de octubre de 2018

Arqueólogos de la UJA constatan un complejo monumental en torno al ‘Ianus Augustus’ en Mengíbar (Jaén)

La propia estructura del arco estaba acompañada de otros edificios, como una venta u otro edificio de culto. Además, han documentado la existencia de los cimientos de un puente sobre el río Guadalquivir.
Juan Pedro Bellón, María Isabel Moreno y Miguel Ángel Lechuga dieron a conocer los resultados de su trabajo.
Tras las últimas intervenciones realizadas en torno al ‘Ianus Augustus’, la puerta de entrada a la provincia romana de la Betica, localizado en Mengíbar, investigadores del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Íbera de la Universidad de Jaén van más allá y aseguran que se trata de un complejo monumental que sitúa al municipio jiennense “en el panorama de la arqueología a nivel nacional”.

Así lo ha afirmado Juan Pedro Bellón, que junto con Miguel Ángel Lechuga y María Isabel Moreno han dado a conocer en la Feria de "Tierra Adentro" los últimos resultados de las excavaciones realizadas en la zona. En este sentido, los arqueólogos de la Universidad de Jaén aseguran que la propia estructura del arco estaba acompañada de otros edificios, como una venta u otro edificio de culto. Además, han documentado la existencia de los cimientos de un puente sobre el río Guadalquivir.

“Esto es muy importante porque quiere decir que toda la viabilidad, cómo se gestionaba la frontera entre las provincias romanas de la Bética y la Tarraconense, pasaba por ese punto, por lo que seguramente habría magistrados destinados a controlar los productos y personas que pasaban”, explica Juan Pedro Bellón, que destaca “la enorme potencialidad” del lugar desde el punto de vista turístico y de proyección patrimonial.

SOBRE EL PROYECTO
Estos trabajos se enmarcan en el proyecto ILIT·AURO (Metodología para la investigación arqueológica de campos de batalla y asedios durante la Segunda Guerra Púnica: Iliturgi, Cástulo y Metauro), financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, que tiene, entre otros objetivos, el análisis del territorio de la antigua Iliturgi (Mengíbar, Jaén).

Dentro del estudio de la configuración del territorio histórico de Iliturgi en época romana, el análisis de la viabilidad era uno de sus componentes más interesantes, puesto que en el mismo confluían dos de las vías romanas más importantes de la península ibérica: la Via Heraklea y la Via Augusta, además de contar con el propio río Guadalquivir, navegable hasta Sevilla.

Distintos datos, indicadores y elementos señalaban la existencia del Caput Viae (el punto inicial) de la Via Augusta en esta zona, lugar en el que además existiría un monumento conmemorativo: el Ianus Augustus, un hito en el territorio que marcaba el inicio de la calzada y que servía de referencia para la división de dos provincias romanas: la Betica y la Tarraconense.

Gracias al Ayuntamiento de Mengíbar y a la Asociación Amigos de los Iberos, el equipo de investigadores de la UJA ha podido iniciar una serie de trabajos focalizados en un punto con indicadores claros sobre la presencia de estructuras romanas monumentales que confirmaron en mayo de este año 2018 el hallazgo del Ianus Augustus, la Puerta de la Betica, además de otros elementos vinculados a un complejo monumental de primer rango construido en tiempos, y en conmemoración, del Emperador Augusto.

7 de septiembre de 2017

El Museo Íbero de Jaén ya tiene licencia de apertura

La intención de la Junta de Andalucía es abrir el centro museístico en el último trimestre del año con la exposición temporal ‘La dama, el héroe, el príncipe y la diosa', cuyos contenidos se preparan en el Instituto Universitario de Arqueología Ibérica.
Fachada exterior del Museo Íbero de Jaén. FOTO: VIVA JAÉN
El Museo Ibero de Jaén dispone ya de la ansiada licencia de apertura. El alcalde jienense, Javier Márquez, anunció ayer esta concesión, que deja vía libre para la apertura de un Museo que empezó a fraguarse hace casi dos décadas aunque las obras (finalizadas a finales de 2016) no arrancaron hasta el año 2009.

La intención de la Junta de Andalucía es abrir el centro museístico en el último trimestre del año con la exposición temporal ‘La dama, el héroe, el príncipe y la diosa', cuyos contenidos visita este jueves el consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez, en el Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica, donde se están restaurando las piezas.

Con todo, la licencia de apertura no es el último escollo que ha de salvar esta infraestructura en la que la Junta ha invertido más de 25 millones de euros. El último trámite es el decreto de creación del Museo Ibero, que debe aprobar el Consejo de Gobierno de la Junta y donde se recogerá el catálogo de 32 empleos del centro. 

 Paralelamente, la Junta trabaja en el proyecto museográfico para completar los contenidos de este espacio cultural, para lo que ha presupuestado este año 900.000 euros. La Junta solicitó la licencia de apertura al Ayuntamiento hace cinco meses. No obstante, el alcalde, Javier Márquez, puso ayer a este tema como ejemplo de “colaboración institucional entre todas las administraciones para priorizar el interés de la ciudad”. Una colaboración que se recuperó tras la reunión a cuatro bandas (Ayuntamiento, Junta, Estado y Diputación) del pasado 11 de julio, donde se desbloqueó la apertura acordando la reversión del inmueble al Estado, que posteriormente lo cederá a la Junta.

Ajeno al clima de colaboración institucional que ayer destacó el alcalde de Jaén en torno al Museo Ibero, el parlamentario socialista Daniel Campos lamentó ayer “los obstáculos que ha puesto permanentemente, y también este verano, el Ayuntamiento de Jaén del PP”. Lo dijo en una nota de prensa a raíz de la pregunta parlamentaria dirigida al consejero de Cultura sobre el Museo Ibero que según dijo, va a ser “una excelente oportunidad para que los andaluces conozcan y disfruten de nuestro origen común y de nuestras señas de identidad”

(Fuente: Andalucía Información / Ginés Donaire)

27 de marzo de 2017

Destruyen los restos de la ciudad romana de Iliturgi, en Mengíbar (Jaén)

El Seprona investiga la denuncia de la UJA en Cerro Maquiz en lo que puede ser uno de los mayores atentados contra el Patrimonio jienense
Mapa que acompaña a la denuncia con la situación
de las zanjas en el recinto amurallado.
Catorce kilómetros de zanjas para instalar un riego en un olivar han arrasado los restos arqueológicos de la antigua ciudad romana de Iliturgi, en Cerro Maquiz (Mengíbar). Fue en su tiempo una de las más importantes de la Alta Andalucía. Un yacimiento conocido desde hace más de un siglo, y en el que se han hecho varias excavaciones. Según la denuncia que ha puesto ante la Justicia la Universidad de Jaén, UJA, y que ya investiga el Seprona de la Guardia Civil, podría haber sufrido una de las mayores agresiones al Patrimonio Histórico de Jaén, si se confirma la magnitud de los daños.

LAS CIFRAS
  • 15% de la superficie total del yacimiento, de la vieja ciudad romana, ha quedado afectada.
  • 32.000 metros cuadrados de terreno ocupan las zanjas excavadas recientemente.

«La estimación de la superficie afectada se ha realizado con un Sistema de Información Geográfica, el cual muestra 14 kilómetros lineales de tubería. Considerando una mínima afección de más de 32.000 metros cuadrados, es decir, que la obra ejecutada sin ningún tipo de control o vigilancia arqueológica y destruyendo el interior de una ciudad romana supera el 15% del total de su superficie fortificada. Valorar los daños causados al conocimiento y al patrimonio es incalculable. Valorar el coste de una intervención que documente lo afectado y restituya y consolide los restos es la mínima responsabilidad exigible», asegura el arqueólogo de la UJA Juan Pedro Bellón, que iba a iniciar una excavación con todos los permisos en Cerro Maquiz cuando se descubrieron los destrozos.

El Cerro Maquiz y su yacimiento arqueológico están inscritos en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, por lo que goza de «de una singular protección y tutela».

PÉRDIDAS MONUMENTALES

  • El único templo romano que se había excavado en la provincia se ha visto afectado
  • El tamaño de los sillares levantados al remover la tierra da idea de los edificios enterrados
PROPIETARIOS
La ley andaluza establece que «las personas propietarias, titulares de derechos o simples poseedoras de bienes integrantes del Patrimonio Histórico Andaluz, se hallen o no catalogados, tienen el deber de conservarlos, mantenerlos y custodiarlos de manera que se garantice la salvaguarda de sus valores. A estos efectos, la Consejería competente en materia de patrimonio histórico podrá asesorar sobre aquellas obras y actuaciones precisas para el cumplimiento del deber de conservación».

«Nos sorprende que la propiedad del terreno, conocedora del potencial arqueológico del sitio, haya afectado y destruido de esta manera uno de los sitios arqueológicos más emblemáticos de la Alta Andalucía, conocido desde finales del siglo XIX y cuyos materiales se exponen en la Real Academia de la Historia o el propio Museo Arqueológico Nacional de Madrid», añade el científico.

En un primer examen tras comprobar que se habían hecho obras para instalar un sistema de regadío, los científicos de la UJA estiman que se han abierto zanjas sin autorización alguna en más de 20 hectáreas, «destrozando a lo largo de su trazado numerosos sillares, materiales cerámicos y evidentemente estratigrafía arqueológica de la ciudad romana. En determinados puntos los sillares extraídos del subsuelo son de tal envergadura que no han podido ser cubiertos quedando en la superficie actual de la parcela».

Bellón considera «especialmente hiriente la afección de estas zanjas en el entorno de las grandes termas romanas, cuyos restos aún emergen en la zona central de Cerro Maquiz, en la que se ha destrozado parte de su estructura, arrancando grandes sillares de piedra arenisca que formaban parte de esta estructura monumental. Del mismo modo, el trazado de estas zanjas ha afectado a los restos de un templo romano y una plaza pública o foro, excavados por el Instituto Arqueológico Alemán a finales de los años 80 del siglo XX. En esta zona, la destrucción de la estratigrafía arqueológica de época romana ha favorecido la aparición de expoliadores con detector de metales que han sustraído los materiales metálicos procedentes de los depósitos arqueológicos destruidos».

El arqueológico reclama «una actividad de urgencia que valore los daños causados al único ejemplar de templo (sacellum) romano visible en nuestra provincia».

El informe preeliminar sobre los daños que obra en poder de la Justicia estima que «en la zona de la puerta norte de la ciudad, cerca de la ermita actual, se constatan remociones de tierra, sillares desplazados, y con seguridad pueden haber alterado la fortificación de la misma. En la zona de la puerta norte de la ciudad, o puerta de Aurgi, sobre la ladera de Cerro Maquiz que da a la vega del río Guadalbullón, se observa la destrucción de parte de la estructura de la posible puerta de la ciudad. En la zona oeste de la fortificación, en su entorno central y próximo a la propia fortificación, aparecen desplazados sillares de enorme tamaño (de 1.20 metros de lado), así como losas de dimensiones considerables, las cuales podrían constituir la cubierta de alguna cisterna o conducción hidráulica monumental. Por toda la finca han quedado esparcidos restos de estructuras monumentales, los cuales pertenecen a edificios de notable envergadura, posiblemente edificios públicos tales como templos, termas, estructuras de hábitat etc».

INVESTIGACIÓN
Los científicos consideran que «la acción ha sido ejecutada en pocos días, de forma apresurada, que las zanjas más amplias y los pozos o arquetas han sido removidos y tapados sistemáticamente pero manifestando superficialmente la evidencia del daño patrimonial».

Juan Pedro Bellón explica que el proyecto de investigación que el equipo del que forma parte iba a emprender «se ve afectado también por esta destrucción sin precedentes, obligándonos a replantear nuestros objetivos».

«Manifestamos la necesidad de garantizar la protección patrimonial del sitio a través de su declaración como Bien de Interés Cultural para evitar, en lo posible, afecciones como la aquí presentada y nos ponemos a disposición de las autoridades competentes», asegura Bellón.

21 de marzo de 2017

No todo vale

Tras la expectación generada por la reciente publicación de un reportaje que sitúa la mítica Atlántida de Platón en el yacimiento de los Marroquíes Bajos de Jaén, traemos a colación este artículo de Manuel Molinos, director del Instituto Universitario de Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén.
Manuel Molinos Molinos.

Cuando alguien se define como atlantólogo podría suponerse que se trata de un especialista en Atlanthropus mauritanicus, el Homo erectus norteafricano, o de un estudioso de la cordillera del Altas tunecino-argelino-marroquí, o de un especialista en los fondos del mar Atlántico. Pero si me dicen que se trata de un autonombrado especialista en la Atlántida platónica, me quedo asombrado de que alguien pueda decir tanta tontería sin ruborizarse, y que otros puedan tomarlo en serio. Es el caso de Georgeos Díaz-Montexano o de su colega Simcha Jacobovici, el 'descubridor' de los clavos de Cristo, de la tumba de Caifas, de la cripta familiar de Jesús, con María Magdalena y el común hijo de ambos; también de la sepultura del apóstol Santiago: un verdadero especialista en hallazgos de primer nivel que acabaron demostrándose, tampoco hubo que indagar mucho, simples falsedades. Toda una vida de estudio no bastaría para analizar tanta basura.

¿Existió alguna vez la Atlántida? Seguro que sí: en la filosofía de Platón, en la mitología, o en la retórica literaria: existió para sueños nacionalistas, especialmente el alemán de los años posteriores a la Primera Guerra Mundial que desembocó en el nazismo,. Ha habido muchas Atlántidas, en la literatura y en la ficción. Existe en la cabeza de Georgeos Díaz-Montexano. Pero dicho esto, la Atlántida, como realidad, no estuvo en Jaén, tampoco sus supuestos centros secundarios, ni sus templos, ni sus construcciones. Ni aquí, ni en ningún lugar del planeta Tierra, sencillamente porque una Atlántida histórica, no existió nunca, jamás. No hay arqueólogo ni historiador medianamente serio, que sostenga esa afirmación. Lo diga Georgeos Díaz, Simcha Jacobovici o el afamado cineasta James Francis Cameron.

Las afirmaciones que hemos leído estos días en los medios de comunicación, tienen trampa y esconden un olímpico desprecio a la ciencia al intentar argumentar que existen dos clases de arqueologías: una académica, encerrada entre los infranqueables muros de la universidad y otra para la que no son necesarios ni títulos ni método. Basta con autoproclamar la existencia de una supuesta ciencia bautizada como 'atlantología'. Más de veinte años de investigación, que como tal ha sido modélica aunque las autoridades no hayan hecho sus deberes, especialmente en lo que se refiere a la puesta en valor de las parcelas que se destinaron a ese fin, pueden quedar reducidos a cenizas por una estrafalaria, inconsistente o, incluso, falsaria 'opinión'. Y en ciencia no existen opiniones. Los arqueólogos no opinan sobre el pasado, construyen hipótesis a partir de una información fosilizada en la tierra. Y cuando tienen las evidencias suficientes las convierten en tesis hasta que nueva información modifique o incluso revoque las anteriores conclusiones. Ese es el método científico.

Pero vayamos a la Atlántida: Platón (427-347 a.n.e.) al escribir sus Diálogos de Critias y de Timeo, pretendía exponer sus críticas posiciones político-filosóficas sobre el Estado Ateniense. El personaje central del relato, al que Platón parece tener en alta estima, explica a Sócrates el fabuloso mundo de la Atlántida. Se trata de Critias, un oligarca ateniense, responsable de asesinatos y deportación de ciudadanos de su propia ciudad, al que Filostrato llamó «el mayor malvado de todos los hombres», tirano depravado que para Platón fue un hombre refinado, un aristócrata distinguido. Con estos principios Platón construye su universo ideal, una sociedad donde los campesinos y artesanos trabajaban, los guerreros vigilaban y los gobernantes-aristócratas tomaban sabias decisiones en beneficio de la comunidad. En realidad, su modelo de sociedad ideal sería similar al de Esparta, muy alejado del que tenía Atenas en el momento mismo del nacimiento del filósofo, herencia principal del recién fallecido Pericles (429 a.n.e.). Y de ahí nace el mito de la Atlántida, según algunos investigadores una metáfora del imperio Aqueménida con el que los griegos habían mantenido un largo y doloroso enfrentamiento. La Atlántida habría sido un fabuloso reino donde la virtud, el sentido de la justicia y la sabiduría de sus gobernantes, habrían creado un continente ideal, que sólo los dioses, enojados por la soberbia que con el tiempo caracterizaron a la monarquía atlante, habrían truncado mediante una gigante y catastrófica ola.

El filósofo, que creaba el mito para defender su filosofía política, describió ampliamente el lugar como si de un escenario real se tratase, una enorme isla, en realidad un continente, una metáfora narrada como si de una historia verdadera se tratara: A Critias se la contó su padre, que la escuchó de Solón, y que se remontaba a los orígenes del universo griego, unos nueve mil años antes de Platón ¡En el Mesolítico! Las cronologías obtenidas para las estructuras de los fosos de Marroquíes, con metodología científica (C14), cifran su origen, fosos 0 y 1, en torno al 2800 a.n.e., más de seis mil años después de la supuesta destrucción del mítico continente. Es decir los atlantes, en su caso, estarían todos muy calvos antes de la construcción del extraordinario, magnífico, espectacular, asentamiento Calcolítico de Jaén.

EL ORIGEN
Efectivamente y ahí estoy de acuerdo con Georgeos Díaz-Montexano, un espacio verdaderamente excepcional, digno de recibir mucha más atención de la que se le dio una vez realizadas las excavaciones arqueológicas. Tan excepcional que no necesita de florituras literarias ni su identificación con el universo mitológico atlantista. Marroquíes está en el origen de lo que somos los hombres y mujeres que habitamos esta tierra. Esa sí es nuestra identidad y no la fabulosa leyenda de un reino de atlantes aristocráticos y antidemocráticos al gusto platónico; en Jaén tenemos una historia repleta de momentos álgidos que deberían servir para aumentar nuestra autoestima como pueblo, sin necesidad de recurrir a absurdos inventos formulados no está claro con qué propósito, salvo el de vender exclusivas en los medios de comunicación.

Ese mensaje debería calar entre nuestros políticos, que en su mayoría han ignorado el patrimonio histórico de la ciudad. Un sencillo ejemplo: Yo llevo treinta y seis años investigando en el oppidum ibero de Puente tablas; ¿saben cuantos alcaldes(a) de Jaén han mostrado su interés por el sitio? ¿Cuántos han preguntado o solicitado información sobre uno de los asentamientos más emblemáticos, conocidos y publicitados de la provincia? Ninguno.

Ahora vienen unos freelance, con el pedigrí de un medio de difusión internacional y se les hace el culo agua y se plantean hasta revisar las licencias de obra en el lugar, en vez de suspender, en interés general, ese sí, urgente y objetivo, la licencia de obras de la cantera de la Fuente de la Peña, por ejemplo. Pero como lo dicen desde fuera hay que darles más crédito que a las docenas de arqueólogos que han trabajado en Marroquíes Bajos. Por otro lado, en muchos ciudadanos, verdaderamente interesados en el patrimonio de la ciudad, se ha creado la ilusión de que esta situación puede ayudar a defender ese patrimonio. «Bueno -dicen- es una barbaridad, pero puede contribuir a proteger nuestra historia» ¡No! Junta y Ayuntamiento deberían establecer los mecanismos para la puesta en valor del Marroquíes, para el uso social, también como recurso económico, de ese extraordinario patrimonio. Pero de la fábula no puede surgir nada bueno. No podemos resolver nuestros problemas con la falsedad, con la mentira. No a cualquier precio.


Manuel Molinos
Catedrático de Arqueología de la Universidad de Jaén

30 de noviembre de 2016

Manuel Molinos, nuevo director del Instituto Universitario de Arqueología Ibérica

Tras la renuncia voluntaria de Arturo Ruiz, catedrático de Prehistoria y que ha dirigido la institución desde su creación en 1998, se convocaron elecciones para elegir al nuevo director.
Manuel Molinos dirigirá el centro de referencia en la cultura ibérica. 
Relevo en el Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica. Su hasta ahora subdirector, el catedrático de Arqueología, Manuel Molinos Molinos, fue elegido ayer director del centro investigador de la Universidad de Jaén, en sustitución de Arturo Ruiz Rodríguez, catedrático de Prehistoria y que ha dirigido el mismo desde su creación, en 1998, cuando se denominaba Centro Andaluz de Arqueología Ibérica

Tras la renuncia voluntaria de Arturo Ruiz se convocaron elecciones para elegir al nuevo director y ayer tuvo lugar la votación. De los 22 doctores con derecho a voto ejercieron el mismo 18, todos favorables al único candidato presentado. El resultado será ahora comunicado al rector de la UJA, Juan Gómez Ortega, para proceder al nombramiento, previsto para los primeros días de diciembre.Este centro especializado surgió mediante un convenio entre la Consejería de Educación y Ciencia y la Universidad de Jaén y ante el importante legado ibero que atesora la provincia y la creciente investigación sobre esta cultura desarrollada en las últimas cuatro décadas. El Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica se ha convertido en un referente nacional e internacional de esta cultura, “no por capricho, sino como resultado del buen trabajo relevante que este equipo ha conseguido a lo largo de los años”, señaló el rector el pasado mes de julio.

Sus objetivos se centran en la investigación, conservación, gestión y difusión de la arqueología ibérica de Andalucía, a través de equipos de investigación propios, la colaboración interdisciplinar con otros centros, la formación especializada y la organización de reuniones científicas. Tiene su sede permanente en el edificio de Centros de Investigación (C 6) del Campus Las Lagunillas de la Universidad de Jaén.

(Fuente: Ideal / José M. Liébana)

3 de octubre de 2016

Doce objetos arqueológicos de Jaén formarán parte de una exposición europea itinerante

Los objetos seleccionados son el sarcófago paleocristiano de Martos (siglo IV), un fuste de columna de La Guardia (final del siglo V), pendientes y broche de cinturón de La Guardia (siglo VII), moneda carolingia y dírhem omeya del Tesorillo de Marroquíes Bajos de Jaén (siglos VIII-IX), olla de Cerro Miguelico de Torredelcampo (siglos IX-X), candil y jarra de Puente Tablas (siglos IX-X), capitel de la Campiña Sur (siglo X), diadema del Tesoro de Charilla de Alcalá La Real (siglo X), candil de bronce de Jimena (siglos X-XI), Dinar del Tesoro de Marroquíes Altos de Jaén (siglo XI) y una albanega hallada en el Castillo de Santa Catalina de Jaén (siglo XII).
Sarcófago paleocristiano del siglo IV de Martos (Jaén). 
La Universidad de Jaén y el Museo de Jaén acogieron una reunión del proyecto europeo CEMEC, en el que participaron instituciones de investigación, museos y entidades especializadas en la generación de recursos y herramientas para la visualización de objetos arqueológicos, que ha reunido nueve colecciones de objetos pertenecientes a la Alta Edad Media para formar parte de una exposición itinerante que podrá verse en Amsterdam, Atenas y Bonn en los próximos años.

El Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica y el Área de Historia Medieval de Universidad de Jaén, junto con el Museo de Jaén, como miembros del proyecto, han sido las instituciones encargadas de seleccionar los doce objetos que formarán parte de esta muestra, bien físicamente o en formato digital. Se trata de los siguientes: sarcófago (Martos, siglo IV); fuste de columna (La Guardia, final del siglo V-inicios del siglo VI); pendientes y broche de cinturón (La Guardia, siglo VII); moneda carolingia y dírhem omeya del Tesorillo de Marroquíes Bajos (Jaén, siglos VIII-IX); olla de Cerro Miguelico (Torredelcampo, siglos IX-X); candil, Puente Tablas (Jaén, siglo IX-X); jarra, Puente Tablas (Jaén, siglo X); capitel (Campiña Sur, siglo X); diadema del Tesoro de Charilla (Aldea de Charilla, Alcalá La Real, siglo X); candil de bronce (Jimena, siglos X-XI); Dinar del Tesoro de Marroquíes Altos (Jaén, siglo XI); albanega, Castillo de Santa Catalina (Jaén, siglo XII).

CARÁCTER REPRESENTATIVO
La selección de estos objetos se realizó por su carácter representativo para la historia de la Península Ibérica durante época visigoda e islámica y por su capacidad de complementar el discurso histórico general elaborado por CEMEC en relación con las otras colecciones europeas. A través de ellos, se observan diferentes elementos esenciales en la temática global y su evolución en el tiempo. Junto a ello, y al mismo tiempo, se ha tratado de presentar aspectos clave de la originalidad de la Península Ibérica, sobre todo en época islámica.


NUEVE COLECCIONES DE TODA EUROPA
En total, entre todos los socios del proyecto, se han reunido nueve colecciones de objetos arqueológicos pertenecientes a la Alta Edad Media (300-1000 d.C.) y procedentes de diferentes partes de Europa. La creación de una red de colaboración e intercambio de ideas entre los diferentes miembros del proyecto tendrá como efecto el diseño y puesta en marcha de una exposición itinerante centrada en la Alta Edad Media. Esta exposición tiene como una de sus líneas de actuación principal la superación de la visión tradicional que definía esta fase de la historia de Europa como un periodo de decadencia y estancamiento cultural.

La exposición de CEMEC, corrigiendo los errores del pasado, presenta la Alta Edad Media como un período de cambio que afecta a objetos, personas e ideas. En relación con ello, bajo el nombre ‘Cruce de Caminos’, el tema principal de la exposición será conectividad, diversidad y movilidad. La exposición mostrará, por tanto, las conexiones entre las diferentes culturas regionales a través de Europa y el Mediterráneo, desde Irlanda a Egipto desde España a Hungría y Grecia. La exposición comenzará en Amsterdam (desde octubre 2017 hasta marzo 2018) y podrá visitarse también en Atenas (de abril a septiembre de 2018) y Bonn (de octubre de 2018 a abril de 2019).

El proyecto CEMEC (Connecting Early Medieval European Collection / Conectando las colecciones de la Alta Edad Media) es un proyecto europeo bajo la supervisión de la Agencia Ejecutiva en el ámbito Educativo, Audiovisual y Cultural (EACEA) y perteneciente al programa Europa Creativa. Su duración es de cuatro años.

26 de septiembre de 2016

Aparecen restos del asedio romano sobre Iliturgi en Mengíbar (Jaén)

Hasta el momento sólo se han llevado a cabo prospecciones superficiales en el terreno, del que, además de las armas, han surgido varias monedas cartaginesas y otra romana de gran rareza en la Península. El instituto Universitario de Arqueología Ibérica de Jaén prevé comenzar a excavar cerro Maquiz durante el primer trimestre de 2017.
Visitantes en el foro de Iliturgi en una imagen de archivo. 
La historia es un constante ajuste de cuentas. Cuando Escipión el Africano arrasó Iliturgi en el 206 antes de Cristo lo hizo movido por la venganza. Pocos años antes la ciudad había traicionado a su padre Publio y a su tío Cneo, que murieron a manos del ejército cartaginés. Tras descubrir numerosos restos del asedio en el cerro de la Muela un equipo de expertos de la Universidad de Jaén desarrolla un proyecto para documentar arqueológicamente la destrucción del llamado «oppidum» ibérico.

La descripción geográfica que el historiador Tito Livio hace de Iliturgi en su «Historia de Roma desde su Fundación» encaja con el paraje donde realiza sus prospecciones el Instituto Universitario de Arqueología Ibérica. Además, las armas descubiertas a flor de tierra aclaran que en esta zona, situada en el término municipal de Mengíbar (Jaén), tuvo lugar un impresionante asedio.

El equipo trata de determinar ahora si las tropas romanas hostigaron a una guarnición de gran importancia o a una ciudad ibérica defendida por cartagineses. Dadas las características de los hallazgos, el director del proyecto, Juan Pedro Bellón, se inclina por la segunda opción.

COMBATE FEROZ
Las piezas de plomo lanzadas con hondas, las puntas de flechas y jabalinas, las hojas de lanza y las tachuelas del calzado de los soldados romanos que jalonan Cerro Muela son las pruebas que certifican que en este espacio no tuvo lugar una escaramuza, sino un feroz asedio. Tito Livio cuenta que Escipión no tuvo piedad de los iliturgitanos.

Las tropas romanas no hicieron prisioneros ni saquearon la ciudad. El botín no entraba en sus planes. Se limitaron a asesinar a los hombres, armados o indefensos, que poblaban la ciudad fortificada. También a los niños. Tras la matanza, el general ordenó prender fuego a las casas y dirigió sus tropas, para saldar cuentas pendientes, hacia Cástulo, que se rindió sin presentar batalla.

Escipión quería borrar de la memoria a Iliturgi. Y lo habría conseguido de no ser por el relato de Tito Livio. También ayuda a mantenerla viva el trabajo de campo desarrollado por el equipo de este proyecto, financiado por la Junta de Andalucía, que determinará previsiblemente la ubicación del asedio de la ciudad ibérica.

La romana, con el mismo nombre, está ubicada a un kilómetro de cerro de la Muela, en cerro Maquiz, en el que se superponen las acrópolis, ya que se han descubiertos vestigios de una población del siglo V antes de Cristo.

Iliturgi tenía una gran importancia estratégica en la antigüedad. Radicada en la confluencia de tres ríos (Guadalquivir, Guadalimar y Guadalbullón), era la puerta de entrada hacia el valle del primero, y también paso obligado de las migraciones bélicas que se dirigían hacia la zona oriental mediterránea. De ahí la pugna de romanos y cartagineses por hacerse con el control de la ciudad, que paso de unas manos a otras hasta que Escipión acabó con ella.


PRIMER ASEDIO
La relevancia del hallazgo radica en que por primera vez se documentará arqueológicamente el asedio del ejército de Roma a una ciudad cartaginesa en el marco de la segunda guerra púnica. Así, el asedio romano a Sagunto se sustenta en la literatura histórica, pero no se ha esclarecido sobre el terreno. «No porque no sucediera, por supuesto, sino porque no contamos con evidencias arqueológicas al respecto», aclara Bellón.

Por fortuna, en cerro de la Muela, en lugar de viviendas hay olivares, lo que facilita los trabajos previos a la excavación, que debe de autorizar la Junta de Andalucía. Hasta el momento sólo se han llevado a cabo prospecciones superficiales en el terreno, del que, además de las armas, han surgido varias monedas cartaginesas y otra romana de gran rareza en la Península.


El instituto arqueológico, que prevé comenzar a excavar cerro Muela durante el primer trimestre de 2017, confía en encontrar en el subsuelo numerosas huellas y también los restos de las víctimas de la matanza. La rabia y el deseo de venganza de los romanos se trasladaron hasta el final de las Guerras Púnicas, cuando Cartago fue destruida y arrasada.


EL GENERAL QUE DERROTÓ A ANIBAL
Desde muy joven: Luchó contra los cartagineses de Aníbal que habían invadido Italia en Tesino en 218 a. C., cuando tenía 18 años. Allí rescató a su padre herido.

Coraje en la derrota: En Cannas, Aníbal infligió a Roma la mayor derrota de la historia (entre 50.000 y 70.000 romanos muertos). Escipión estaba allí, con 20 años, en 216 a. C. Se sobrepuso con coraje.

Muerte familiar: Después de Cannas, el hermano de Aníbal, Asdrúbal, aniquiló el ejército romano en Hispania. Mueren su padre y su tío, tras la traición de varias ciudades, como Iliturgi.

Casi procónsul a los 24: Roma vive sus horas más bajas, nadie se atreve a pedir el mando de la revancha en Hispania. Escipción se ofrece aunque no tenía la edad. Al final le envían como general.

Toma Cartagena: Escipión decide dar un golpe decisivo y lanza su ejército contra la capital púnica en Hispania, la actual Cartagena, una audacia y logro logístico que devolvió la moral a Roma.

Victoria: La II Guerra Púnica se alarga hasta la victoria de Escipión sobre Aníbal en Zama en 201 a. C. Allí se decidió el declive de Carthago y la hegemonía de Roma, ya casi imperial.

18 de marzo de 2016

Arqueólogos de la Universidad de Jaén rinden homenaje a Gerard Nicolini

La Casa de Velázquez en Madrid acogió un coloquio internacional sobre bronces ibéricos, organizado por la Universidad Autónoma de Madrid y el Instituto de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén, centrado en la puesta al día del estudio sobre los bronces de la Cultura Ibérica (siglos VI al I a.C.).
Foto de familia de los participantes al homenaje.
En el mismo participaron investigadores procedentes de universidades francesas, del Museo del Louvre, del CSIC, así como de diversas universidades españolas. “Hemos hablado sobre lo que habían supuesto los santuarios de Sierra Morena con los exvotos en el estudio de la cultura ibera y por dónde va en la actualidad la investigación”, explica Arturo Ruiz, director del Instituto de Investigación en Arqueología Ibérica de la UJA.

Este coloquio sirvió de homenaje al investigador francés Gérard Nicolini, que desde los años 60 centró su investigación en el estudio de los numerosos exvotos ibéricos procedentes de los santuarios de Sierra Morena y de Murcia, depositados en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid y en el Museo de Barcelona. Asimismo, realizó excavaciones, en alguno de estos espacios, en colaboración con la Universidad de Jaén, siendo innovador en el estudio de la orfebrería ibérica y en la aplicación de nuevas tecnologías para su estudio.


“La relación del centro con el profesor Nicolini ha sido siempre muy buena. Fue el que comenzó a excavar en los años 60 lo ibérico en Castellar y posteriormente en la década de los 80 realizamos una serie de campañas arqueológicas conjuntas”, declaraba Arturo Ruiz.

26 de febrero de 2016

La "revolución industrial" de la cerámica llegó a Jaén en el S. VII a.C.

El estudio de los materiales cerámicos descubiertos en la necrópolis calcolítica del Cerro de los Vientos, próxima a la localidad jienense de Puente del Obispo, demuestra la coexistencia de materiales cerámicos fabricados a mano con otros realizados con medios mecánicos como el torno.
Gustavo Pérez y Arturo Ruíz nos muestran diferentes tipos de cerámica encontrada en el Cerro de los Vientos.
Casi cinco años después del descubrimiento de la necrópolis del Cerro de los Vientos, en Puente del Obispo (Jaén) el equipo de técnicos del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén ya están finalizando los estudios aplicados a las diferentes piezas cerámicas y ajuares funerarios recuperados de la pequeña necrópolis protoibérica y nos adelantan algunos de los resultados. 

Según nos cuenta Arturo Ruíz, director del Instituto Universitario, "en los enterramientos se documentaron de forma combinada fragmentos de piezas cerámicas manufacturadas con otras elaborada con medios más tecnológicos como el torno"."Éste descubrimiento, dice Arturo Ruíz, vendría a confirmar que la transición en la fabricación de elementos cerámicos, de la manufactura al torno se produjo en el S. VII a.C., al menos en ésta zona de Jaén.
Cazoleta esgrafiada fabricada con torno cerámico en el S. VII a.C.

En esta necrópolis, que debió estar asociada al poblamiento de Puente del Obispo se documentaron cuatro tumbas de lo que debió ser una estructura funeraria familiar. En ella se encontraron numerosos restos cerámicos de lo que habían sido cazoletas y urnas de incineración, cuya recuperación ya está en fase de finalización en el laboratorio del Instituto. 

Resulta asombroso, nos comenta Ruíz, que los enterramientos estuvieran intactos y fragmentos de la cerámica recuperada aún conservaran las cenizas de las ofrendas. Cenizas que por otra parte, también "se están sometiendo al análisis de nuestro laboratorio de arqueobotánica, del que esperamos obtener interesantes resultados" nos dice Ruíz. 

PIEZA ÚNICA
Entre las piezas que se han podido restaurar en el laboratorio del Instituto Universitario de Arqueología Ibérica destaca una cazoleta con decoración esgrafiada en muy buenas condiciones de conservación que los arqueólogos han datado en el S. VII a.C. En ella se aprecian esquemáticamente las figuras de un árbol y un ciervo. Según Arturo Ruíz se trata de "una pieza única ya que pertenece a una época de la que no teníamos mucho material y con la que esperamos engrosar los fondos del futuro Museo Íbero de Jaén". 

EQUIPO DE EXCAVACIÓN La necrópolis del Cerro de los Vientos se excavó en 2011 por el equipo de la Universidad de Jaén integrado por Miguel Ángel Lechuga, Marco Soto y Francisca Pérez bajo la dirección de José Luís Serrano.

En las diferentes sepulturas, con sus ajuares funerarios intactos, se documentaron además de las piezas cerámicas, diferentes cuentas de collar, anillos de plata, fragmentos de una varilla de bronce, la hoja de un cuchillo con fragmentos de hueso en su empuñadura, fíbulas, una chapa de bronce y un brazalete del mismo material con incisiones decorativas.

5 de noviembre de 2015

La UJA prepara para marzo nuevas excavaciones en el oppidum ibérico de Giribaile, en Vílches (Jaén)

Según declaraciones de Luis María Gutiérrez al Diario Jaén, el inicio del segundo periodo de excavaciones en Giribaile podría comenzar el próximo mes de marzo, durará unos dos meses y se centraría en la necrópolis, un espacio reducido del cerro. Además, adelanta: “Tenemos previsto presentar la memoria del primer proyecto antes de final de año”. 
Luis María Gutiérrez dirige los trabajos en el oppidum ibérico de Giribaile, en Vílchez (Jaén).
El cerro íbero de Giribaile, ubicado en Vilches (Jaén), sigue en primera plana del espacio informativo después de que el pasado año se llevasen a cabo una serie de excavaciones arqueológicas. El director del proyecto, Luis María Gutiérrez Soler, miembro del Centro Andaluz de Arqueología Ibérica, viajó recientemente hasta Portugal para exponer, en un congreso, un balance global sobre los problemas de conservación del yacimiento ya que, según denunció, prácticamente todo está a la intemperie.

Por otro lado, a finales de septiembre, participaron en el XIII encuentro europeo de cerámicas antiguas en Atenas, donde se centraron en los restos cerámicos encontrados. “En concreto, a la capital griega llevamos varios fragmentos de ánforas que hayamos durante las excavaciones del año pasado para intentar dar una explicación sobre el uso que recibieron”, explica Gutiérrez. 


ESTUDIO DE MÁS DE 6.000 FRAGMENTOS
De forma paralela, varios alumnos continúan con los trabajos de examen de los restos cerámicos encontrados en el cerro ubicado en el término municipal de Vilches, labores que se realizan en la Universidad de Jaén. Consisten, tal y como detalló el responsable, en lavar los materiales y quitar las suciedades de los 6.496 fragmentos recogidos de las áreas 11, 3 y 6 del yacimiento vilcheño. Hasta el momento, ya se ha evaluado el 80% de las piezas, lo que ejemplifica el buen ritmo de trabajo que se lleva en la Universidad jiennense, según Gutiérrez.

Luis María Gutiérrez también se muestra optimista sobre el futuro Museo Íbero de la capital, ya que espera que las ánforas puedan ser recompuestas con los fragmentos encontrados y se puedan contemplar en este centro. Además de las cerámicas, también se han recuperado otros objetos como metales, tales como fíbulas o puntas de flecha. Con vistas al año que viene, el inicio de un segundo periodo de excavaciones “está garantizado”, tal y como indicó Gutiérrez. Además, adelanta: “Tenemos previsto presentar la memoria del primer proyecto antes de final de año y podríamos comenzar el próximo mes de marzo”. El periodo de excavaciones duraría unos dos meses y se centraría en la necrópolis, un espacio reducido del cerro.

PROYECTO DE I+D
Por otra parte, todavía están pendientes de recibir la aprobación, por parte del Ministerio de Cultura, de un proyecto basado en el I+D. El director confía en recibir el sí de este departamento y poder investigar los restos que quedan de la fortificación que tuvo este oppidum. De conseguir esta iniciativa, los trabajos de prospección recibirían un fuerte espaldarazo por parte de diferentes instituciones públicas.

Este yacimiento fue excavado, por primera vez, en 1968, trabajos que fueron paralizados un año después. Recientemente, en 2015 se retomaron las prospecciones que duraron cerca de cuatro meses.

(Fuente: Diario Jaén / César García)

15 de mayo de 2015

El Instituto de Arqueología Ibérica de la UJA impulsa la creación de la Red de Iberos en España

El Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén (UJA) ha acogido una reunión de la Ruta de los Fenicios, que ha tenido como principal objetivo concretar la creación y puesta en marcha de la Red de los Iberos en España.
Un Comité científico valorará los sitios que se integrarán en esta nueva red.
El presidente de la Confederación Internacional de la Ruta de los Fenicios y director del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la UJA, Arturo Ruiz, ha explicado que este encuentro ha servido para acordar la creación de un comité científico que será quien valore los sitios que reúnen las condiciones para integrarse en esta nueva Red de los Iberos en España.

Entre los sitios que podrían integrar esta Red de los Iberos se encuentran, además del Viaje al Tiempo de los Iberos por la provincia de Jaén, la Ruta de los Iberos del Bajo Aragón, la Ruta de los Iberos de Valencia, la Ruta de los Iberos del Sudeste entre Albacete y sitios arqueológicos como Baza, Tútuggi (Granada) o Elche.


RECUPERAR LA MEMORIA DE EUROPA
En la inauguración de este encuentro, la vicerrectora de Proyección de la Cultura, Deportes y Responsabilidad Social, María Dolores Rincón, ha destacado el hecho de haber elegido Jaén como el lugar donde se proponga la creación de esta red de rutas.

"Las rutas en la antigüedad son la urdimbre en la que se tejió la Europa múltiple y variada, de los contrastes y de los desencuentros. Lo europeo, tan en peligro de diluirse, se puede recuperar precisamente a través de ese fluido común de civilizaciones. Recuperar esta memoria contribuye al rescate de Europa y lo europeo", ha dicho Rincón.

Por su parte, la vicepresidenta de la Diputación, Pilar Parra, se ha referido a la importancia que para la provincia representa la cultura Ibera, "además de como seña de identidad cultural, también por significar autoestima y actividad económica". En este sentido ha puesto en valor las 60.000 visitas recibidas en Cástulo el pasado año.

"Contamos con el Viaje al Tiempo de los Iberos, una ruta perfectamente consolidada, lo que posibilita tener voz propia dentro de la Ruta de los Fenicios y también que seamos un elemento muy activo para hacer posible que se vaya a gestionar de una manera integral todas esas rutas que existen en el panorama nacional", ha dicho Parra.

(Fuente: Europa Press)

24 de abril de 2015

Los arqueólogos se preparan para excavar el oppidum ibero-romano de Iliturgi, en Mengíbar (Jaén)

En los próximos dias se firmará el Convenio entre la Universidad de Jaén y el Ayuntamiento de Mengíbar que permitirá el inicio de una campaña de sondeos arqueológicos en el oppidum ibero-romano de Iliturgi en el paraje conocido como Cerro de Maquiz de esta localidad gienense.
Grupo de visitantes en el foro romano de Iliturgi, excavado en los años 80 del S. XX por el Instituto Arqueológico Alemán.
Según nos han confirmado la propia concejal de Cultura del Ayuntamiento de Mengíbar, Paqui Gálvez, y el director del proyecto de excavación, el arqueólogo Juan Pedro Bellon, la firma de este Convenio será el paso definitivo que permita de nuevo la entrada de un equipo de excavación profesional en la ciudad ibero-romana de Iliturgi, cuando se cumplen más de 30 años desde las últimas excavaciones llevadas a cabo por el Instituto Arqueologico Alemán de Madrid.

PROYECTO APROBADO
"El proyecto ya está aprobado, la financiación conseguida y los tres técnicos que se desplazarán hasta Iliturgi ya están contratados". "Sólo falta la firma del Convenio con el Ayuntamiento que se ha retrasado por las recientes elecciones al Rectorado de la Universidad de Jaén", nos confirma Juan Pedro Bellón, arqueólogo del Instituto Universitario de Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén y autor del proyecto de Investigación Arqueológica de Excelencia titulado "Iliturgi: Conflicto, Culto y Territorio (s. III a.C.- I d.C.)" que ya fue aprobado el año pasado por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía
  • El proyecto está dotado con 90.000 €, tendrá una duración de tres años y también contempla una ayuda del Ayuntamiento de Mengíbar de 6.000€ anuales durante el desarrollo del mismo.
Según Juan Pedro Bellón, el proyecto que se ejecutará en Iliturgi empleará la misma metodología empleada durante los ultimos años en el entorno de la batalla de Baécula, en Santo Tomé (Jaén), aunque acompañado de algunas excavaciones "muy puntuales" para la obtención de resultados. "Hay que tener en cuenta que Iliturgi desempeñó un papel muy importante en el transcurso de la II Guerra Púnica, entre cartagineses y romanos, en la Península Ibérica", puntualiza Bellón.
Juan Pedro Bellón en el oppidum ibero romano de Iliturgi.

Como indica el propio título del proyecto, éste se asienta sobre tres pilares fundamentales que son el "Conflicto, el Culto y el Territorio de Iliturgi", aunque las acciones no necesariamente seguirán ese orden" nos apunta el director del proyecto.

TERRITORIO
En un primer momento -nos cuenta Bellón- vamos a tratar de delimitar con la mayor exactitud posible los limites territoriales de la ciudad de Iliturgi, así como sus áreas de influencia. Conviene recordar que durante la Época Ibérica (S. VII a III a.C.) aquí en Cerro Maquiz se desarrolló un oppidum ibérico de gran importancia gobernado por un príncipe local que sería enterrado con un carro (Bronces de Maquiz).

Después de su completa destrucción por los romanos en el 206 s.C., y debido a su gran importancia como emplazamiento estratégico, los romanos decidieron construir una nueva ciudad en el S. II a.C. (en época de Sempronio Graco) que sería conocida como Iliturgi Forum Iulium, que estableció un mercado muy importante con toda la comarca y llegó incluso a acuñar moneda.
Vista parcial de las termas romanas de Iliturgi.
CONFLICTO
El proyecto también tratará de obtener datos suficientes que desvelen la implicación de este oppidum ibérico en el transcurso de la Segunda Guerra Púnica en el Alto Guadalquivir". 

De esta manera, los arqueólogos esperan encontrar indicios del asentamiento de los campamentos, cartagineses y romanos,  que asediaron la ciudad entre los años 214 y 206 a.C. y es que durante la Segunda Guerra Púnica, Iliturgi se puso en un primer momento del lado de los romanos, y fue asediada por los cartagineses de Aníbal Barca.

Cuando los dos Escipiones (Publio y Cornelio) fueron derrotados, Iliturgi y Cástulo se pusieron del lado de los cartagineses. Además, de acuerdo con las fuentes romanas (Tito Livio XXVIII, 19), se dice que los ciudadanos de Illiturgis habían ejecutado a los romanos que habían huido a la ciudad en busca de refugio durante la guerra, de manera que Publio Escipión "el Africano", hijo y sobrino de los anteriores, tomó por asalto la ciudad en el año 206 a.C. e hizo ejecutar a todos sus habitantes y quemar sus cadáveres. 

CULTO
Por otra parte, el proyecto también tratará de sacar a la luz algunos de los elementos de culto ibérico como el santuario y algunos de los templos que ya fueran descubiertos en el foro de la ciudad romana en los años 80 del S. XX por los arqueólogos del Instituto Arqueológico Alemán de Madrid. Actualmente se conocen varias necrópolis en los alrededores de Iliturgi, que se corresponden a los periodos íbero, romano y visigodo, que en los últimos años han sido objeto de expolio sistemático.

DECLARACIÓN BIC
Hace ya casi dos años que el Ayuntamiento de Mengíbar presentó a la Junta de Andalucía toda la documentación para que se iniciase el proceso de declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) para este yacimiento, que ha tenido una presencia humana continuada desde la Edad del Cobre (hace unos 4.500 años) hasta el S. XIII.   Según la concejal de Cultura, Paqui Gálvez, con la obtención de esta declaración el Ayuntamiento iniciará los trámites necesarios para la expropiación de los terrenos y la puesta en valor de este importante yacimiento como aliciente turístico para la localidad.