google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: enero 2017

31 de enero de 2017

Hallan en Pedreguer una segunda plaqueta de hace 22.000 años con un caballo grabado

Las pruebas de carbono 14 confirman que los arqueólogos han llegado a niveles paleolíticos de hace 12.000 años y están llegando a niveles no alterados por el uso desde época neolítica.
Pascual Costa, Juan de Dios Boronat, Dora Martí, Sergi Ferrús y Enric Martínez. 
Los arqueólogos le tienen mucha fe a la Cova del Comte de Pedreguer (Alicante). Y no es para menos. En cuatro campañas de excavaciones, este yacimiento se ha revelado como un excepcional santuario de pinturas y grabados rupestres de hace 22.000 años (cultura solutrense del paleolítico superior). Además, en las dos últimas campañas, han salido a la luz dos plaquetas con grabados de caballos. Los trazos son idénticos a los de las pinturas parietales. Y eso que, en lo que se refiere a la excavación y los estratos, los arqueólogos empiezan ahora a acariciar el paleolítico. Están llegando a niveles no alterados por el uso desde época neolítica (es cuando comienza la ganadería) de esta cueva como corral.

El equipo de investigación de la Cova del Comte (lo forman Josep Casabó, Pasqual Costa, Joaquim Bolufer, Joan de Déu Boronat y Marco Aurelio Esquembre) presentó ayer los resultados de la última campaña, que se llevó a cabo en octubre. También desveló que una de las tres pruebas de carbono 14 realizadas en un laboratorio de Miami ha dado una antigüedad de 12.410 años. El arqueólogo Pasqual Costa calificó de «excepcional» el hallazgo de la segunda plaqueta de piedra con el grabado de un caballo. El artista paleolítico dibujó la crinera, las orejas y el hocico del equino. Es el mismo estilo que los caballos grabados en las paredes de la cueva.

  • Las dos plaquetas de la Cova del Comte pueden parecer poco ante las 5.000 que se han hallado en el yacimiento del Parpalló de Gandia. Pero las de esta última cueva son magdalenienses y las del Pedreguer son más antiguas. El Parpalló fue una suerte de Ikea del arte mueble en el paleolítico.
La cueva de Pedreguer y otros yacimientos valencianos están removiendo etiquetas arqueológicas que hasta hace nada eran incuestionables. Lo del arte levantino está superado. En el Mediterráneo, hay pinturas del paleolítico y tan antiguas como las de Altamira.

Esta excavación es posible gracias a la Fundació Cirne y el Ayuntamiento de Pedreguer. La Diputación de Alicante y la Dirección General de Patrimonio también arriman el hombro. La diputación ha aportado 3.985 euros para pagar las pruebas de carbono 14.

El jefe del servicio de arqueología de la Dirección de Patrimonio, José Antonio López, subrayó ayer que la Cova del Comte se ha convertido en «un referente» en la metodología de la excavación. Se mostró convencido de que los descubrimientos realizados hasta ahora son «la punta del iceberg». 

Mientras, el alcalde, Sergi Ferrús, se comprometió a seguir apoyando una investigación que ha puesto a Pedreguer en el mapa internacional de la arqueología.

(Fuente: Levante / Alfons Padilla)

30 de enero de 2017

Documentan un pecio del imperio romano en aguas de Cabrera (Baleares)

Según los técnicos se encuentra en muy estado de conservación y naufragó con una carga de más de 2.000 ánforas de garum entre los siglos III y IV d.C.
Las ánforas contenían la célebre salsa romana del garum. FOTO: IBEAM / JORDI CHIAS
El Instituto Balear de Estudios de Arqueología Marítima (IBEAM) ha dado a conocer uno de los hallazgos más importantes de los últimos tiempos al encontrar un barco de la antigua Roma que naufragó en aguas de la isla de Cabrera hace más de 1800 años. El barco de forma ovalada medía 15 metros de largo por 10 de ancho. Se desconocen las causas del naufragio y el destino de la nave, que pudo zarpar del Norte de África.
El hallazgo en un principio se debió a que los pescadores locales de la isla de Mallorca, en busca de nuevos caladeros, navegaron en los límites exteriores de la delimitación del Parque Nacional Marítimo-Terrestre del Archipiélago de Cabrera encontrando en sus redes restos de ánforas, avisando al IBEAM.

"MASA" ENORME DE ÁNFORAS
En ese momento se puso en marcha un proyecto para averiguar si existían indicios más claros de la existencia de algún naufragío en la zona. Utilizando robots submarinos para rastrear los fondos marinos del parque nacional al final dieron con una masa enorme de ánforas que posteriormente díó lugar, tras varias inmersiones, al hallazgo de una nave mercante que aseguran pertenecería a la época de la antigua Roma.

Si el hallazgo en si para la arqueología marítima a nivel nacional e internacional es ya un éxito, más lo ha sido al detectar el buen estado de conservación del pecio, que conserva entre un millar y dos millares de ánforas de diversos tamaños, que hace pensar que el barco transportaba garum, una salsa elaborada de tripas y otras partes del pescado que era un producto muy demandado por la sociedad de la antigua Roma.

En las inmersiones participaron el buceador, apneista y fotoperiodista Jordi Chias, uno de los más grandes referentes en la fotografía submarina de España y Joseba Alberdi, un excepcional buceador técnico que ayudó a Chias en las inmersiones en las que captaron casi dos mil fotos para documentar este naufrágio romano inexplorado al que denominaron Cabrera XIV.


PARQUE NACIONAL MARÍTIMO-TERRESTRE
El Parque nacional marítimo-terrestre del Archipiélago de Cabrera está situada al sur de la isla de Mallorca y consta de una serie de islotes de gran valor natural.

Debido a su aislamiento es zona de refugio de aves marinas y especies endémicas. En sus fondos encontramos enormes extensiones de posidonia oceánica que soportan gran parte del peso de la gran vida que existe en este espacio protegido.

Así mismo, desde la antiguedad, esta isla era utilizada como refugio en los temporales y es por ello que ahora encontremos tantos indicios de arqueología marítima en la zona.

27 de enero de 2017

Descubren importantes restos prehistóricos y medievales en Cuéllar (Segovia)

Las obras de adecuación y reforma del vial que dará acceso a la próxima exposición 'Las Edades del Hombre' en Cuéllar, han sacado a la luz restos medievales y prehistóricos, en concreto de la primera y segunda Edad del Hierro
Ana Sandoval muestra una de las piezas recuperadas en la excavación. FOTO: ESCUELLAR.ES
Las obras de adecuación y reforma que se están ejecutando en la calle Palacio, en Cuéllar, han sacado a la luz restos medievales y prehistóricos, en concreto de la primera y segunda Edad del Hierro, tal y como informa Ana Sandoval, una de las arqueólogas de la empresa Antequem, que se encarga del estudio arqueológico. Los vestigios han aparecido durante las actuaciones de la tercera y cuarta fase del proyecto de mejora del vial, en el tramo situado entre la iglesia de San Martín y el acceso de la muralla situado junto al castillo.

En este último tramo están apareciendo, también, restos medievales, probablemente islámicos, entre los que se encuentran numerosos silos que, al parecer, se utilizaban para guardar el grano de las cosechas y así conservarlo durante todo el año. Se trata de agujeros de distintos tamaños excavados en el suelo, algunos ubicados en el interior de las viviendas y otros en el interior.

Además de los silos, se han encontrado los denominados fondos de cabaña que son restos de las antiguas casas de los habitantes del lugar. A la luz de los hallazgos, Sandoval apunta que los restos son anteriores al castillo y a la muralla y que, según las pesquisas, el lugar sería una barriada con viviendas endebles y de poca consistencia. «Buscaban el nivel natural, llegaban a un terreno firme, que no tiene humedad, y se asentaban sobre la zona», detalla la arqueóloga.

ÁREA ISLÁMICA
Los trabajos se están realizando mediante excavaciones en el suelo. En el lugar donde aparecen manchas negruzcas suelen encontrarse distintos restos. «Cuando empezamos a trabajar en la arqueología, vamos quitando esas capas de relleno y sacando lo que era la planta de su vivienda, por ejemplo». Allí, los antiguos habitantes excavaban en el suelo para determinar el lugar en el que iban a vivir y en los laterales levantaban muros con entramados de barro y vegetal, y con cubiertas de paja, probablemente.

Además, en el interior de una de las viviendas se pueden ver restos de un silo y pequeños hoyos que se supone se utilizaban para encajar tinajas donde se guardaban el agua, el vino o el grano, entre otros alimentos.


En este asentamiento también se están encontrando distintos restos de cerámica y huesos. La cerámica invita a pensar que se trata de un área islámica, «que hasta ahora se sabe que había, pero no está muy definida». Gracias a los restos se observa para qué se usó la zona y de qué época es.

En la parte superior de la excavación, en la zona más cercana a la iglesia de San Martín, se han encontrado restos de adobe de una vivienda de ocupación prehistórica, junto con pequeñas manchas que pueden hacer ver dónde se encontraba la cimentación. También se están hallando fragmentos cerámicos que ayudan a conocer la época.

Por el momento, las evidencias hacen pensar que estos restos son más antiguos que los más cercanos al castillo, en concreto de la primera y segunda Edad del Hierro.

CERÁMICAS ROJIZAS Y CON LÍNEAS DE TORNO
Las cerámicas encontradas en la zona medieval son rojizas y con líneas de torno en su interior, mientras que las más antiguas son negras y hechas a mano. Se están encontrando restos muy diferentes y se están separando para su posterior estudio para, gracias a las mismas, determinar las fases de su procedencia.

Junto a los restos cerámicos también se están encontrando otras piezas, como dientes de animales. Sandoval señala que se están guardando también estas piezas y otras relacionadas con la fauna para así poder conocer qué comían, cómo era su dieta, qué animales tenían como ganado y qué cultivaban.

Ana Sandoval destaca lo interesante del estudio arqueológico porque permite en una zona amplia ir viendo la distinta ocupación de un lugar próximo al castillo, aunque los restos hallados son anteriores su construcción. Recuerda que en épocas prehistóricas y medievales se buscaban zonas altas para los asentamientos con el fin de tener un control del resto de la población.

Los trabajos se llevan desarrollando una semana y se prolongarán al menos durante otra, aunque se mantienen los plazos de la obra y se espera que su ejecución esté concluida completamente antes del mes de abril, cuando comenzará la exposición de Las Edades del Hombre en la localidad.

26 de enero de 2017

La Universidad de Jaén comienza su novena campaña en Asuán (Egipto)

Hasta el 17 de marzo, una treintena de investigadores multidisciplinares retomarán los trabajos de años anteriores para profundizar en el conocimiento de las dinastías de gobernadores provinciales de Elafantina de hace unos 4.000 años
Trabajos de documentación en la necrópolis de Qubbet El Hawa. FOTO: (UJA / EUROPA PRESS)
"Este año somos muy optimistas y esperamos continuar aportando datos relativos a la historia del antiguo Egipto", ha explicado este miércoles en una nota el director del proyecto, el profesor de Egiptología de la UJA Alejandro Jiménez. Para ello, en esta ocasión los trabajos cuentan con la financiación de un proyecto I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad, que lo convierten en el proyecto más importante que desarrolla España en Egipto, según ha asegurado el propio Jiménez. 

En cuanto a los trabajos, durante esta campaña se continuará excavando la cámara donde el pasado año se halló la tumba de la madre de dos gobernadores que controlaban la frontera sur de Egipto hace 3.800 años, la dama Sattjeni, que era hija del gobernador Sarenput II, uno de los oficiales más poderosos durante la edad de oro egipcia de la Dinastía XII (1830 a. C.).

"La dama estaba acompañada por otros dos individuos, que esperamos conocer quiénes son, aunque sospechamos que son de la familia gobernante de Elefantina en el 1800 a.C.", ha comentad el profesor Jiménez. Por otro lado, se continuará con la excavación de la tumba número 33, donde el último día de trabajos de la pasada campaña apareció el inicio de una fosa "inesperada", lo que en opinión del director de los trabajos "le añade más complejidad a la zona del enterramiento". 

El resto de trabajos se centrarán en la excavación de lo que hace indicar que es la tumba más antigua de la necrópolis (2000 a.C.), denominada nº 122, en la excavación de los pozos funerarios de una tumba abierta al público, perteneciente a Sarenpunt I, uno de los individuos más poderosos de su época (1900 a.C.), que pese a ser visitable nunca se ha excavado. 

Se seguirá, igualmente, con la excavación de una subestructura en la tumba nº 35, consistente en al menos tres cámaras funerarias. También se realizarán labores de conservación de materiales hallados en las pasadas campañas. 

En total, el equipo multidisciplinar que dirige la Universidad de Jaén está formado por una treintena de investigadores, principalmente pertenecientes a la propia UJA -de áreas como Historia Antigua, Química Inorgánica, Cartografía, Geodésica y Fotogrametría, y del Instituto de Investigación en Arqueología Ibérica-, así como de otras universidades como Granada, Autónoma de Madrid, Alcalá de Henares, Londres, Carlos de Praga y Lovaina (Bélgica). 

Los trabajos arqueológicos pueden seguirse en el diario de campaña 2017, en la página web del proyecto o en redes sociales

El yacimiento arqueológico de Asuán, ubicado a unos 1.000 kilómetros al sur de El Cairo, es uno de los más importantes de Egipto, lo que sitúa a la Universidad jiennense a la vanguardia de la investigación en ese país. 

El proyecto liderado por la UJA pretende profundizar en el conocimiento sobre las dinastías de gobernadores provinciales de Elafantina de hace unos 4.000 años y destaca por su multidisciplinaridad, ya que abarca áreas como la Egiptología, la Arqueología, la Restauración, la Antropología, la Física, la Carpología y la Ingeniería.

25 de enero de 2017

Hallan el campamento romano que asedió y destruyó la ciudad de Cabezo Alcalá, en Azaila (Teruel)

La destrucción de la ciudad ibero-romana se produjo en plena guerras sertorianas entre los años 75 y el 69 a.C. Ocupó 2,2 hectáreas y tenía unas dimensiones de 152x140 metros. Ha sido descubierto gracias a la revisión de fotografías antiguas de dos vuelos americanos realizados en 1945 y 1956,
En todas las viviendas se encontraron materiales quemados y tejados hundidos. 
La ciudad iberoromana de Azaila fue destruida y aniquilada entre el año 75 y 69 antes de Cristo durante las guerras de Sertorio. Sus defensores, ya romanizados, montaron barricadas y aguantaron las embestidas de las legiones enviadas por la República de Roma para aniquilar el levantamiento ibérico aliado del pretor contra el poder de Roma. Con mucha probabilidad, la población civil fue evacuada antes de que el ejército romano lograra entrar en la ciudad, después de asediarla y atacarla desde un campamento situado a 160 metros de las murallas y que acaba de ser localizado por el arqueólogo Francisco Romeo, a su vez jefe de sección de prevención del Patrimonio cultural de la dirección general de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón .

Cómo fue destruido el Cabezo Alcalá de Azaila se sabe desde que se han estudiado sus cimientos, hechos cenizas. Fue incendiada por completo. "En todas las casas se han encontrado materiales quemados y tejados hundidos, y se ha podido reconocer un incendio muy potente y generalizado", explicó el arqueólogo. No es extraño, pues la devastación de las ciudades que se unieron a Sertorio contra el poder de la República de Roma "es común en todo Aragón", apuntó Romeo.

Que la ciudad fue destruida tras un asedio y un ataque dirigido desde un ejército acantonado es una teoría que ya defendió en 2004 Romeo, que ahora ha localizado el pequeño cuartel desde el que se dirigió la ofensiva definitiva sobre la ciudad. Ocupó solamente 2,2 hectáreas y tenía unas dimensiones de 152x140 metros. Precisamente desde allí, señaló, parte una rampa de asalto a la acrópolis que ya fue localizada en su día por Miguel Beltrán.

A raiz de una investigación personal, Romeo consideró en 2004 la posibilidad de que la ciudad hubiera sido objeto de un asedio durante las guerras sertorianas, pero su teoría fue cuestionada por otros investigadores, que fijaban su destrucción durante las guerras civiles de Pompeyo contra Julio César. La cuestión quedó sin dilucidar hasta la celebración en Lezuza (Cuenca) del Congreso Internacional de Cultura Material Romana en la Hispania republicana. Allí, la comunidad científica aceptó la datación realizada por Miguel Beltrán de los materiales asociados a la destrucción de Azaila, que sitúa entre el 75 y 69 antes de Cristo. Eso significa que ha quedado aceptado que el Cabezo Alcalá fue destruido en ese periodo, es decir, durante las guerras de Sertorio.


Una vez reconocida como válida la fecha de la destrucción de la ciudad iberoromana, el arqueólogo Francisco Romeo retomó su investigación. "Lo primero que hice fue revisar fotografías antiguas de dos vuelos americanos realizados en España en 1945 y 1956, y en el segundo de ellos pude reconocer un rectángulo en la zona baja de la acrópolis que podría corresponderse con un campamento", explicó. Y "al buscar otras fotografías antiguas, una de 1973, volví a reconocer el mismo rectángulo", así que impulsado por este descubrimiento Romeo decidió acudir al terreno, donde "vi que todavía se conserva alrededor del campamento un pequeño foso, que había sido interpretado por Juan Cabré como una estructura que limitaba la acrópolis, pues tiene solo 1,5 metros de ancho". Es tan pequeño que "nadie se había imaginado que podría pertenecer a una estructura de asedio", contó el arqueólogo. Sin embargo, recordó cómo "de un tiempo a esta parte se han excavado campamentos de cronología sertoriana que tienen fosos de 1,5 metros de ancho y profundidad", es decir, coincidentes en altura y anchura con el que rodea lo que parece el campamento desde el que el ejército romano atacaría a los últimos defensores de la ciudad.

MÁS CERCA DE LO PREVISTO
Para el propio investigador fue todo un descubrimiento, pues buscaba el acantonamiento militar más lejos de la ciudad. Ha sido una sorpresa que le ha animado a retomar la investigación. Reconoció que "lo buscaba más lejos, porque siempre pensaba en grandes campamentos, que en ocasiones llegan a las 60 hectáreas, como los campamentos consulares para varias legiones, donde el ejército pasaba el invierno?En este caso se trata de uno pequeño destinado al combate y que tiene 2,2 hectáreas de superficie". En su opinión, "es probable que no sea un campamento a modo de cuartel destinado al descanso del ejército", sino pensado "solo para tomar la ciudad". En cualquier caso, "deberemos confirmarlo y para ello hace falta excavar".

La intención del investigador es, primero, "prospectar sobre el terreno" para ver qué materiales aparecen". En cuanto llegue la primavera realizarán "vuelos con drones y cámaras especiales " para que, "mediante varios sistemas de teledetección" comprobar cuáles son las estructuras que aparecen bajo la superficie".

Romeo, que ya estudió el yacimiento de Cabezo Alcalá en 1997 con motivo de la tesis de licenciatura que realizó sobre los sistemas defensivos ibéricos en Aragón, ha retomado ahora la investigación, de tipo personal, pero que cuenta con el conocimiento y apoyo de la dirección general de Cultura y Patrimonio.

El descubrimiento de lo que parece un antiguo campamento romano ha venido a confirmar la tesis que ya apuntó doce años atrás en un artículo sobre el asedio de la ciudad ibérica. Entre otras cuestiones, entonces determinó que existían "elementos que indicaban que se había producido un asedio prolongado en el tiempo". No en vano, "existe una rampa de asalto identificada por Miguel Beltrán que va ganando en altura y se aproxima a la ciudad". La rampa "se superpone al barrio situado fuera de las murallas, en la zona baja, lo que significa que esa zona se habría abandonado". A esto se añade el descubrimiento reciente de un muro, presumiblemente realizado por el ejército atacante, que rodearía la ciudad y que "estaría destinado a impedir que los defensores pudieran recibir ayuda del exterior".

También han sido localizadas estructuras defensivas que demostrarían la teoría del asedio. "Existe una fotografía toma por Juan Cabré con las losas de una calle levantadas, lo que parece ser un recurso defensivo de los que se encontraban en la ciudad". Esto indicaría que "los defensores se atrincheraron para resistir y fortificaron el perímetro".

EVACUACIÓN CIVIL
Según el arqueólogo, "que se abandonara la parte baja de la ciudad, se destruyeran casas, levantaran losas de la calle para entorpecer el paso, se construyeran barricadas y que se resistiera hasta el final puede indicar además que la población civil fue evacuada".?Esta hipótesis defendida por Francisco Romeo "está pendiente de investigación y, por tanto, tiene que ser comprobada y confirmada".

En cualquier caso, recordó que "por otras fuentes se conoce que ésta era una práctica habitual" en la época y que "una ciudad con población civil capitula enseguida". Además, dijo, "el frente permaneció estable durante tres años", es decir, hubo tiempo suficiente tanto para sacar del peligro a mujeres, niños y ancianos, como para instalar un campamento de asedio.

A día de hoy también se desconoce la altura que llegaron a tener las murallas, porque del Cabezo Alcalá solo se ven los cimientos. Con todo, Romeo comentó que "actualmente puede parecer que fue una ciudad poco fortificada, pero obligó al ejército de Roma a realizar u asedio más o menos prolongado".

EL EQUIPO DE INVESTIGACIÓN TRABAJARÁ EN PRIMAVERA
El equipo de investigación que trabajará en las prospecciones del campamento romano descubierto en Azaila estará integrado, además de por el investigador Francisco Romeo, por los arqueólogos Miguel Beltrán y Luis Fatás, el arqueólogo y topógrafo Jorge Angás, que realizará la teledetección de estructuras mediante drones, y por Paula Uribe, profesora de arqueóloga en la Universidad de Salamanca.

23 de enero de 2017

Golpe al expolio de arte en Europa: 75 detenidos y 3.561 piezas recuperadas

España y Chipre han liderado la operación "Pandora" en la que han participado 18 países. Solo en Murcia se han hallado 500 obras robadas del Museo Arqueológico Regional.
Monedas de diferentes procedencias recuperadas en la operación policial "Pandora". FOTO: MINISTERIO DEL INTERIOR
España y Chipre han liderado la operación policial Pandora contra el expolio de obras de arte en la que han participado 18 países europeos y que se ha saldado con 75 detenidos y 3.561 piezas recuperadas, más de la mitad arqueológicas, entre ellas, 500 halladas en Murcia por la Guardia Civil, 19 de las cuales fueron robadas en 2014 del Museo Arqueológico Regional.

Son datos que ha hecho públicos el Ministerio del Interior para dar a conocer el balance de la operación Pandora, desarrollada entre octubre y noviembre del pasado año con una fase de acción común llevada a cabo entre el 17 y el 23 de noviembre.

MÁS DE 48.000 PERSONAS INVESTIGADAS
Con el apoyo de Europol, Interpol, la Unesco y la Organización Mundial de Aduanas, durante esta intervención para luchar contra el tráfico ilícito de bienes culturales y el robo de obras de arte, se ha investigado a un total de 48.587 personas e inspeccionado 29.340 vehículos y 50 buques, lo que ha permitido abrir 92 nuevas investigaciones en esta materia.

En España, el trabajo de la Guardia Civil y la Policía Nacional derivó en seis actuaciones judiciales, 84 administrativas y 21 investigaciones abiertas. Dentro de esas intervenciones destaca la verificación de anuncios sospechosos en Internet, que permitió la incautación de más de 400 monedas de origen ilegal de diferentes periodos y orígenes. Para las actuaciones en España, los dos cuerpos policiales han contado con la colaboración del Servicio de Vigilancia Aduanera, el Ministerio de Cultura y la Iglesia.

La Policía griega, por su parte, se ha incautado de parte de una lápida de mármol otomano y una imagen post bizantina del siglo XVIII de San Jorge y otros dos santos, además de dos objetos de la época bizantina.

En la operación Pandora han participado Austria, Bélgica, Bulgaria, Bosnia y Herzegovina, Chipre, Croacia, Alemania, Grecia, Italia, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía, Serbia, España, Suiza y Reino Unido, liderados por España y Chipre.

ESPECIAL ATENCIÓN A PAÍSES EN CONFLICTO
La operación se ha centrado en el expolio cultural (tanto en el mar como en tierra), el tráfico ilícito de bienes culturales (con especial atención a los bienes procedentes de países en conflicto) y el robo cultural con el fin de mejorar el conocimiento sobre los grupos delictivos que se dedican al robo y explotación cultural, e identificar los posibles vínculos con otras áreas criminales.

Según Interior, Europol ha apoyado esta acción con expertos operativos y analíticos e Interpol puso a disposición de los agentes su base de datos, que cuenta con 50.000 objetos de arte registrados robados, lo que permitió proporcionar una rápida respuesta sobre la procedencia lícita de los cientos de objetos culturales controlados durante las investigaciones.

La Organización Mundial de Aduanas ha prestado su apoyo a los países participantes alertando a todas las instituciones aduaneras de las acciones en curso, mientras que la Unesco ha asesorado a los países participantes en la operación.

(Fuente: ABC / EFE)

20 de enero de 2017

Descubiertas herramientas neandertales en una cueva de Cubelles (Barcelona)

Las excavaciones han permitido descubrir niveles que podrían corresponder a la transición entre neandertales y los primeros Homo sapiens. Otros materiales más recientes demuestran el uso de la cueva como espacio funerario durante la prehistoria reciente, entre los años 4000 y 2000 aC
Una de las piezas neandertales descubiertas en la cueva del Trader en Cubelles. FOTO: EL PERIÓDICO.
Una campaña arqueológica ha encontrado herramientas neandertales de más de 40.000 años de antigüedad en la cueva del Trader de Cubelles, ha anunciado este jueves la Universitat de Barcelona (UB).

Las excavaciones han sido impulsadas por el Seminari d'Estudis i Recerques Prehistòriques (Serp) de la UB en este yacimiento, y han permitido descubrir niveles de excavación más recientes que podrían corresponder a la transición entre neandertales y los primeros Homo sapiens. Esta campaña se suma a otras excavaciones del Serp en el litoral del Baix Penedès, el Garraf y el Baix Llobregat, y evidencia la importancia de esta área geográfica para el estudio de las poblaciones humanas de entre 43.000 y 37.000 años de antigüedad y para investigar cómo y cuándo desapareció el hombre Neandertal.

NÚCLEO DE CONCENTRACIÓN
El arqueólogo Artur Cebrià ha afirmado que hace 15 años, esta zona del sur del Llobregat se consideraba un vacío en yacimientos de la época pleistocénica --de más de 12.000 años de antigüedad--, mientras que "ahora se revela como un núcleo de concentración de población eneolítica y paleolítica".

La excavación de la cueva del Trader ha ido a cargo de los arqueólogos adscritos al Serp-UB Artur Cebrià, Mireia Pedro, Xavier Oms y Juan I.Morales, y tiene el apoyo del Ayuntamiento de Cubelles.

PROYECTO
Actualmente, en el marco del proyecto liderado por el catedrático de Prehistoria de la UB Josep M. Chapa, se están excavando los yacimientos de la Balma de la Griera y la cueva Foradada, en Calafell, y la sima de Sant Antoni, en Cunit, con subvenciones procedentes de proyectos de investigación financiados por el Servicio de Arqueología y Paleontología de la Generalitat y el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

Antes de estas excavaciones, el yacimiento se conocía a raíz de las intervenciones realizadas a finales de los años cincuenta del siglo XX por Joan Bellmunt y la Sección de Arqueología del Centro de Estudios de la Biblioteca Museo Víctor Balaguer de Vilanova i la Geltrú. Los materiales procedentes de estos trabajos se depositaron a los fondos de la biblioteca e incluían restos que demostraban el uso de la cueva como espacio funerario durante la prehistoria reciente, entre los años 4000 y 2000 aC.

(Fuente: El Periódico)

19 de enero de 2017

Encuentran evidencias de canibalismo durante el Mesolítico en un yacimiento de Alicante

Un equipo de investigadores liderado por arqueólogos de la Universitat de València (UV) ha hallado evidencias de prácticas caníbales en un conjunto de 30 restos humanos con marcas de manipulación humana hallados en la Marina Alta (Alicante) que datan de entre 10.200 y 9.000 años antes de nuestra era.
Cueva de Castell de Castells donde se han llevado a cabo los trabajos de investigación: FOTO: LAS PROVINCIAS
Así lo explicaron en un estudio, publicado en la revista académica 'Journal of Anthropological Archaeology', que «presenta evidencias de un comportamiento antropófago, caníbal, entre los grupos de cazadores-recolectores de la cuenca occidental del Mediterráneo durante el Mesolítico». Esta hipótesis es, según los investigadores, la «mejor explicación» de los resultados obtenidos tras el análisis de las piezas del periodo mesolítico encontradas en la Boca Oeste de les Coves de Santa Maira, en Castell de Castells.

En concreto, el estudio de restos craneales y poscraneales ha permitido determinar al equipo de arqueólogos la presencia de al menos tres individuos: dos adultos y un niño de unos 2 años.

PROCESO DE CARNICERÍA Y CONSUMO
«Se ha podido determinar que las marcas halladas en estos restos siguen el orden lógico de un proceso de carnicería y consumo», afirmó Morales, quien indicó que a través de las diferentes marcas, realizadas con útiles líticos, dentales, de percusión y de fuego, y de su disposición, es posible afirmar que son resultado de un comportamiento caníbal.

La dificultad que plantea la identificación y atribución de las marcas encontradas, especialmente las dentales por la similitud de las marcas humanas con las de otros carnívoros, ha requerido de estudios comparativos con las identificadas sobre restos de animales hallados en las mismas capas del yacimiento.

«Sabemos que los cazadores-recolectores del Mesolítico (10.500-7.000 años) explotaron de forma combinada diferentes recursos y ecosistemas, desde la costa a la media montaña. Por tanto, eran grupos que conocían y consumían una amplia variedad de recursos, sin que tengamos evidencia de una carencia nutricional que permita contextualizar este comportamiento», añadió.

CAMBIO CULTURAL Y DEMOGRÁFICO
El director del proyecto de excavaciones y catedrático de Prehistoria de la Universitat de València, J. Emili Aura, afirmó que la posibilidad de que estas prácticas puedan ser puntuales, con una finalidad estrictamente alimentaria, tampoco permite descartar «la hipótesis de prácticas socialmente instauradas, resultado de episodios de violencia individual o grupal o, incluso, de rituales». A su juicio, este hallazgo «coincide con un proceso de cambio cultural y demográfico», ya que, a partir del Mesolítico, las prácticas funerarias se hacen más variadas, e incluyen la generalización de auténticos cementerios.


Los investigadores del Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua de la Universitat de València Juan V. Morales-Pérez, Manuel Pérez Ripoll, Carles Miret i Estruch, C. Carlos Verdasco Cebrián y J. Emili Aura Tortosa han sido los investigadores de la universidad valenciana que han llevado a cabo el trabajo de campo, estudio y análisis.

18 de enero de 2017

Los arqueólogos inician el "Proyecto Domus" en el yacimiento de La Alcudia, en Elche (Alicante)

El equipo dirigido por Sonia Gutiérrez quiere conocer el papel de estas domus en el desarrollo urbanístico de la colonia romana e incluso la red de cloacas en aquella época. La ciudad romana en esta zona de Elche data del año 43-42 antes de Cristo (Colonia Iulia Ilici).
La finalidad del proyecto es obtener un estudio estratigráfico de las diferentes etapas del yacimiento. 
Ya han empezado los trabajos arqueológicos en La Alcudia en el marco del "Proyecto Domus: vivir en Illici", con la catedrática de Arqueología de la Universidad de Alicante, Sonia Gutiérrez Lloret, al frente. La finalidad de este proyecto es realizar un estudio estratigráfico de las diferentes etapas que han acontecido en el yacimiento a lo largo de la historia. Las labores se han iniciado con la prospección geofísica en el sector F4, entre las domus ya conocidas (F3 y F5), dos casas romanas aristocráticas aparecidas anteriormente, a fin de obtener información previa a la excavación mediante técnicas no invasivas.

Para la investigadora se trata de un yacimiento muy importante en etapa romana, y es posible se puedan descubrir nuevas construcciones, así como cerámica. Pero, además, el trabajo del equipo de Gutiérrez en la zona persigue conocer, con mayor profundidad, el papel de estas domus en el desarrollo urbanístico de la colonia romana o incluso la red de cloacas en aquella época.La ciudad romana en esta zona de Elche data del año 43-42 antes de Cristo (Colonia Iulia Ilici).

PROYECTO DOMUS
El pasado 15 de septiembre se reunía la comisión que resolvía la concesión de ayudas para estimular las tareas de excavación e investigación arqueológica en el yacimiento de La Alcudia, incluidas dentro del Programa Propio para el Fomento de la I+D+I en la Universidad de Alicante 2016, del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia del Conocimiento de la Universidad de Alicante. De los 45.000 euros totales, Proyecto Domus, orientado a excavar en el sector F4 de la domus, cuenta con una dotación económica de 14.000 euros.

Además de éste, otros tres proyectos van a ser desarrollados por diferentes equipos de investigación: Proyecto ASTERO-Arqueología y socialización del conocimiento en La Alcudia de Elche. Las Termas Orientales y áreas circundantes; Proyecto La Alcudia: investigación arqueológica interdisciplinar en el Sector 11; y Proyecto de Caracterización de muestras de La Alcudia mediante técnicas no destructivas. Domus y Astero-arqueología son propuestos por investigadores del Instituto de Investigación en Arqueología y Patrimonio Histórico (INAPH) y los otros dos proyectos por los Departamentos de Prehistoria, Arqueología, Historia Antigua, Filología Griega y Filología Latina, y de Agroquímica y Bioquímica de la UA, respectivamente.

17 de enero de 2017

Descubren nuevos tramos de las galerías romanas subterráneas de Carmona (Sevilla)

El tramo descubierto tiene unos 80 metros de longitud. Los arqueólogos presuponían ya la existencia de este ramal de galerías por la presencia de pozos en la zona, pero los mismos estaban taponados e inundados por lo que hasta la fecha fue imposible su exploración y catalogación. Formaron parte de una impresionante obra de ingeniería de época romana.
Sólo son accesibles el 40% de las galerías descubiertas. FOTO: SEVILLA ACTUALIDAD.
El Servicio de Arqueología del Ayuntamiento de Carmona y la Asociación Andaluza de Exploraciones Subterráneas han descubierto recientemente un nuevo tramo del complejo de galerías romanas situadas en el subsuelo de la ciudad.

Se trata de un tramo de unos 80 metros de longitud en la zona de Los Villa. Los arqueólogos presuponían ya la existencia de este ramal de las galerías por la presencia de pozos en la zona, pero los mismos estaban taponados e inundados por lo que hasta la fecha había sido imposible su exploración y catalogación.

VACIADO DE POZOS
Para facilitar el acceso a las mismas, el Ayuntamiento ha limpiado y vaciado uno de los pozos principales, gracias también a la colaboración del grupo Alar promotora de la urbanización de esta zona.

Gracias a este acceso, se ha descubierto un entramado de galerías de captación de aguas cuyos trazados se presuponen por una serie de pozos alineados, algunos de ellos grandes pozos tipo noria, utilizados antiguamente para el suministro de huertas o de fábricas ya desaparecidas. Las investigaciones realizadas hasta ahora señalan a esta zona como posible origen de alguna de las minas de agua más importantes exploradas hasta ahora en Carmona, como es el caso de la mina en el Puerto de Brenes.

SISTEMA DE CAPTACIÓN DE AGUAS
Las nuevas galerías son tipológicamente similares a las estudiadas hasta ahora en la zona de San Antón por lo que deben de pertenecer un extenso sistema de captación de aguas subterráneas que los romanos desarrollaron bajo Carmona. Las canalizaciones tienen recorridos kilométricos y, según se acaba de comprobar, se puede afirmar con seguridad que formaron parte de una impresionante obra de ingeniería de época romana.

El alcalde de Carmona, Juan Ávila, “estos hallazgos que son posibles gracias al convenio firmado el pasado mes de agosto entre el Ayuntamiento y la Asociación Andaluza de Exploraciones Subterráneas con el objetivo de conocer con detalle por dónde discurren estas canalizaciones, la realización de la planimetría de sus trazados y poder adoptar las medidas preventivas oportunas para su conservación, como puede ser su inclusión en el Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico”.

(Fuente: Sevilla Actualidad)

16 de enero de 2017

Sevilla es la provincia con más investigaciones por expolio arqueológico

La Fiscalía advierte de la existencia de redes que roban piezas en yacimientos para venderlas en el mercado negro. Además del valor en sí de las piezas, Javier Rufino advierte del daño irreparable que causan los expoliadores alterando, y en ocasiones destruyendo, la información histórica que ofrecen   los yacimientos.
Javier Rufino. Fiscal de Medio Ambiente. FOTO: ROCÏO RUÍZ
Sevilla es la provincia de España que mayor número de casos judiciales tramita de expolio arqueológico. Durante los dos pasados años, la Fiscalía de Medio Ambiente Urbanismo y Patrimonio Histórico de Sevilla abrió 120 diligencias de investigación. Y entre ellas, se incoaron 14 por delitos contra el patrimonio arqueológico que acabaron en 11 sentencias. Son pocos casos respecto al total de investigaciones del Ministerio Público. Aún así, según el fiscal delegado de Medio Ambiente, Javier Rufino, siguen siendo «superiores» a los de cualquier otra provincia de España ya que Andalucía y, en especial Sevilla, es la zona de España donde hay más yacimientos arqueológicos, cuyo expolio preocupa a la Fiscalía. 

El hecho de que sea Andalucía la zona donde hay más actividad ilícita de este tipo tiene una clara explicación: la extensión territorial y que hay más afición por estas prácticas. Aunque también se descubre más porque, según el fiscal, las autoridades policiales actúan con diligencia en su lucha contra este tipo de prácticas.

REDES ORGANIZADAS
No obstante, según Javier Rufino reconoce que muchos de estos robos no afloran porque se trata de un delito difícil de descubrir por la «clandestinidad» en la que los llamados «detectoristas» de restos arqueológicos se mueven. Se trata de «redes organizadas» de personas que con aparatos detectores acuden a las zonas donde pueden encontrar piezas arqueológicas y, en general, restos de gran valor.

Según el fiscal, a veces se encuentran con organizaciones dedicadas al expolio que proceden de fuera de Andalucía y que acuden a una determinada zona a intentar expoliarla. «Vienen a buscar porque en Andalucía hay muchos yacimientos», alerta el fiscal de Medio Ambiente, que está especialmente preocupado por estas actividades ilícitas y, sobre todo, por el escaso nivel de éxito que obtienen en comparación con otros delitos. «Mucha gente consigue la impunidad porque la característica del delito facilita mucho su comisión y la impunidad», advierte Rufino que también recuerda que en estos casos se encuentran con otro problema añadido, el de la prescripción. Y es que este tipo de delitos prescriben a los cinco años (hasta el año 2010 era a los tres años). Y ello provoca también que, en muchos casos, al no poder determinar cuándo se produjo esa expoliación ni la procedencia exacta, no puedan investigarlo porque ha «caducado» pese a que se trata de delitos que son castigados con penas de prisión de entre seis meses y tres años.

POR LA NOCHE Y EN ZONAS DE DIFÍCIL ACCESO 
El modus operandi de estas actividades hace que resulte dificultoso destapar estas redes: normalmente se producen en zonas agrícolas de difícil acceso y tienen lugar de noche. Para ello, cuentan con determinados aparatos, los detectores, algunos de los cuales son tan sofisticados que incluso discriminan entre distintos tipos de metales o bien son capaces de detectar la profundidad a la que está enterrada la pieza.

Normalmente, la mecánica que emplean los expoliadores consiste en que un individuo se encarga de señalar el lugar dónde puede haber una pieza valiosa. Y luego, cuando es de noche y no hay peligro de ser observado, el cómplice acude a la zona a expoliar. A veces han detenido a algunos «in fraganti» con el pico y la azada. Así ocurrió en un caso reciente en el que descubrieron a varios expoliadores que llevaban en el coche la azada y hasta el detector. Y en esa ocasión, como casi siempre, procedían de fuera.

GRAN CANTIDAD DE DINERO
También hay veces en que la Guardia Civil detecta algunas piezas de dudosa procedencia en mercadillos o en otras ocasiones descubren en viviendas restos de yacimientos de los que se desconoce su procedencia. Otras veces es difícil saber desde cuando tienen en su propiedad los restos. Pero el hecho de que la mayoría de los supuestos expoliadores procedan de otras ciudades u otros países se justifica en la gran cantidad de dinero que se mueve. Y es que, según Rufino, el tráfico ilegal de obras de arte, es uno de los sectores que más dinero moviliza por detrás de la droga, la prostitución o las armas.

Por eso hay redes dedicadas a buscar esas piezas arqueológicas para luego colocarlas en el mercado negro fuera de España. «Hay personas que están dispuestas a pagar mucho dinero por esas piezas», alerta Rufino, que recuerda que hay investigaciones internacionales que han llegado a apuntar que muchas de las piezas legales que se venden en conocidas casas de subastas procedían del expolio. «Es difícil saber si eso puede ocurrir realmente», dice.

CONSECUENCIAS NEFASTAS
Independientemente de esas dudas que podrían servir de argumento para una película de intriga, Rufino advierte de otras consecuencias nefastas del expolio arqueológico. Cuando se produce un robo de este tipo, la cuestión no es sólo el valor de la pieza robada, sino que se remueve el citado yacimiento arqueológico y se produce una alteración de la información histórica que ese descubrimiento puede proporcionar ya que, al haber sido manipulado, el daño es «irreparable». Eso provoca que sea más difícil obtener información histórica fiable. Un problema añadido es el que la Fiscalía se encuentra a la hora de valorar las piezas robadas ya que necesita que un técnico, normalmente un perito de la Junta de Andalucía, realice esa valoración. Y a veces hay «criterios discordantes» entre unos y otros informes a la hora de valorar. Un impedimento más en la lucha contra las redes organizadas que expolian los yacimientos arqueológicos.

13 de enero de 2017

Un proyecto permitirá la difusión virtual de la ciudad romana de Mellaria, en Córdoba

Un equipo internacional y multidisciplinar sacará a la luz el paisaje, la fauna, los cultivos y el urbanismo de esta ciudad romana cordobesa en un proyecto que servirá de base a diferentes propuestas divulgativas, entre las que destacan las restituciones virtuales.
El control de la ciudad de Mellaria se extendía sobre una superficie de 2.200 kilómetros cuadrados.
Hace más de 2.000 años, en el camino entre dos de las ciudades más destacadas del Imperio Romano, Corduba Colonia Patricia y Emérita Augusta, existió una ciudad “de no menor nobleza”, según transmite Plinio el Viejo, y de la que fue oriundo Cayo Sempronio Sperato, máximo responsable del Templo de la actual calle Claudio Marcelo en Córdoba capital. Era Mellaria, ubicada según los expertos en el entorno del Cerro del Masatrigo, en el término municipal de Fuente Obejuna, ocupando todo el límite territorial entre las provincias de Córdoba y Badajoz. De aquella antigua ciudad quedan algunos vestigios arqueológicos que están siendo estudiados gracias a un proyecto de la Universidad y la Diputación de Córdoba y el Grupo de Desarrollo Rural Alto Guadiato y muchos datos por conocer.

EQUIPO MULTIDISCIPLINAR
La localización de restos arquitectónicos, pero sobre todo, la recuperación del patrimonio ambiental y paisajístico de aquel territorio es la prioridad de un nuevo equipo internacional de investigadores procedentes de ámbitos tan diversos como la ingeniería rural, la biología y la arqueología, unidos en el proyecto Ager Mellariensis –así era como se designaba al espacio que gestionaba la ciudad de Mellaria y que alcanzaba los 2.200 kilómetros cuadrados- financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO) a través de su convocatoria “Retos para la sociedad 2016”.

Durante 4 años, el equipo liderado por los profesores de la Universidad de Córdoba Antonio Monterroso Checa, investigador del Programa Ramón y Cajal del MINECO en el Área de Arqueología, Alberto Redondo, profesor titular de Zoología y divulgador científico, y Francisco Montes y Rafael Hidalgo, del Área de Ingeniería Gráfica y Geomática, tratará de sacar a la luz cómo era el paisaje que rodeaba a la antigua Mellaria, qué animales era usual ver, qué cultivos eran los más populares o cómo eran las casas o los edificios comerciales de la época, ofreciendo una foto fija que servirá de base a diferentes propuestas divulgativas, entre las que destacan las restituciones virtuales, que servirán al Grupo de Desarrollo Rural Alto Guadiato como yacimiento para nuevas iniciativas empresariales que contribuyan al desarrollo económico de la zona.

BASE TECNOLÓGICA
De hecho, el proyecto Ager Mellariensis tiene una clara vocación de transferencia. Por eso cuenta con la colaboración de empresas de base tecnológica líderes en sus sectores, como la italiana Telespazio Iberica (dependiente de la Agencia Espacial Italiana) y Znir Sensing Solutions, especializadas en la teledetección satélite y aérea de vestigios arqueológicos, o Urbeproorbe, firma con amplia experiencia en el análisis y gestión del patrimonio histórico edificado. A ellas se sumarán otros equipos científicos como el Laboratorio de Teledetección Quantalab-IAS-CSIC que dirige Pablo Zarco, o el Departamento de Ingeniería Civil de la Universitá Politecnica delle Marche (Italia) dirigido por el profesor Paolo Clini, la Escuela Politécnica de Belmez y los investigadores de la Universitá degli Studi di Urbino Oscar Mei y Daniele Sacco.

(Fuente: Cordópolis)

12 de enero de 2017

La Universidad de Valencia avala el trabajo de investigación en la necrópolis del "Cerro de las Cabezas" de Valdepeñas

El estudio aborda la correcta aplicación de un procedimiento de prevención de impactos y protección al patrimonio arqueológico, desarrollado con motivo de la implantación de una línea eléctrica de alta tensión que permitió en 2013 el hallazgo de una necrópolis junto al Cerro de las Cabezas de Valdepeñas. 
Se presenta el estudio ceramológico de la Tumba 1 con ajuar de importación. FOTO: LANZA
El Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua de la Universidad de Valencia acaba de publicar un trabajo científico sobre la necrópolis del Cerro de las Cabezas, en el volumen de su revista SAGVNTVM correspondiente al año 2016.

El arqueólogo Luis Benítez de Lugo, director de las excavaciones arqueológicas y coautor del trabajo, ha señalado que “la investigación que ahora ha visto la luz se remitió a la revista en septiembre de 2015. Antes de ser aceptada fue evaluada por expertos ajenos a la revista, con el fin de verificar el nivel del estudio realizado. La evaluación fue positiva y el artículo fue aceptado en diciembre de ese mismo año. Es la primera vez que esta revista acepta publicar un trabajo sobre el Cerro de las Cabezas”.

El estudio aborda el tema de la correcta aplicación de un procedimiento de prevención de impactos y protección al patrimonio arqueológico, desarrollado con motivo de la implantación de una línea eléctrica de alta tensión, y permitió en 2013 al hallazgo de una necrópolis junto al Cerro de las Cabezas de Valdepeñas. Hasta el momento se desconocía la localización del área funeraria de este gran oppidum. Las catorce tumbas documentadas durante esta breve intervención (catorce días de trabajo) corresponden a los enterramientos de cremaciones en urnas, con piezas de ajuar asociadas como fusayolas, fíbulas, armas y recipientes cerámicos.

ESTUDIO CERAMOLÓGICO
Se presenta el estudio ceramológico de la Tumba 1, la única de entre las excavadas que cuenta con ajuar de importación. En concreto, la pieza importada es un plato de t.s. itálica con sello del taller de L. Titivs, fechado entre 15/40 d.C. Es, por tanto, un enterramiento de comienzos de nuestra era.

El hallazgo permite verificar que cuando vivía Cristo persistían en Oretania los ritos funerarios indígenas ibéricos, que utilizaban ocasionalmente cerámicas romanas de importación.

El trabajo “Romanización de rituales funerarios oretanos: La Tumba 1 del Cerro de las Cabezas (Valdepeñas, Ciudad Real)”, cuyos autores son Luis Benítez de Lugo, Antonio Manuel Poveda, Dionisio Urbina y Catalina Urquijo.

SAGVNTUM
SAGVNTVM es una revista que publica desde 1962 un volumen anual dedicado a la Prehistoria y Arqueología de la Península Ibérica, así como al Patrimonio Arqueológico. Esta revista científica ha obtenido recientemente el Sello de Calidad Editorial y Científica de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), en la convocatoria de 2016. Esta acreditación certifica el alto nivel de calidad de la revista y de los trabajos que en ella se publican.
(Fuente: Lanza)

11 de enero de 2017

Los arqueólogos confirman la veracidad de la batalla de Alcocer que narra "El Cantar del Mío Cid"

Las excavaciones en el paraje de La Mora Encantada de Ateca (Zaragoza) confirman la existencia de un asentamiento de época islámica que fue abandonado de forma precipitada antes de la conquista de Calatayud en 1120. 
Excavaciones en Ateca, donde tuvo lugar la batalla de Alcocer. FOTO: DIPUTACIÓN DE ZARAGOZA
La Diputación de Zaragoza ha realizado una segunda campaña de excavación en el paraje del término municipal de Ateca en el que tuvo lugar la famosa batalla de Alcocer que narra el Cantar del Mío Cid.

Los trabajos, incluidos dentro de las actividades del Consorcio Camino del Cid, buscan conocer mejor el asentamiento junto al que se produjo el combate como primer paso para promocionarlo dentro de la ruta cidiana. "El hecho de que la batalla de Alcocer tuviera lugar en Ateca, en el paraje de La Mora Encantada, convierte este municipio en el escenario principal del Cantar del Destierro y en un lugar de visita indispensable para todo aquel que desee seguir las huellas de Rodrigo Díaz de Vivar", ha destacado la diputada delegada de Cultura, Cristina Palacín.

Por ello, la Diputación de Zaragoza, como integrante del Consorcio Camino del Cid, ha decidido financiar esta excavación para seguir estudiando los restos arqueológicos de ese enclave histórico en el que ya se hizo una primera excavación en el año 2004.

La conquista de Alcocer se cuenta en el Cantar del Destierro, los versos en los que el Cantar del Mío Cid narra el exilio del legendario caballero castellano --que en realidad fueron dos: uno en el 1081 y otro en el 1088--. El autor del poema tenía grandes conocimientos de geografía, lo que permite seguir con precisión todo el destierro literario del Cid por tierras de Soria, Guadalajara, Zaragoza y Teruel, ha indicado la institución provincial en una nota de prensa.


RUTA ARAGONESA
En concreto, la ruta aragonesa de Rodrigo Díaz de Vivar comenzó en un lugar situado entre Ariza y Cetina. Después, el guerrero atravesó Alhama y pasó de largo por el núcleo urbano de Ateca para instalarse en un promontorio cercano al río Jalón -actualmente conocido como cerro Torrecid- desde el que se dispuso a conquistar Alcocer.

Lo logró 15 semanas después. Sin embargo, una vez que este asentamiento estuvo en su poder, un ejército valenciano acudió al lugar para recuperarlo. El Cid presentó batalla y venció a los musulmanes de forma "aplastante".

El problema es que, al tratarse de un cantar de gesta, hay que averiguar qué parte del poema se basa en hechos reales y cuál es imaginaria. Por eso, los investigadores tuvieron que recurrir a distintas fuentes documentales y toponímicas para poder determinar la ubicación más probable de Alcocer.


EL ENCLAVE Y LAS EXCAVACIONES
Las indagaciones realizadas por el historiador Francisco Martínez desde la década de los 80 le llevaron a concluir que ese emplazamiento de origen musulmán estuvo en el paraje actualmente conocido como La Mora Encantada, un cerro del término municipal de Ateca coronado por un farallón arcilloso en el que se aprecia que fue moldeado por la mano del hombre.

Sin embargo, las pruebas documentales tenían que contrastarse mediante la arqueología. Por eso en el año 2004 se realizó una primera excavación impulsada por el Ayuntamiento de Ateca que confirmó que en ese lugar existió un asentamiento de época islámica situado al abrigo del farallón arcilloso, sobre el cual se emplazaría una torre para vigilar el territorio.

Los restos hallados llevaron a concluir que su abandono fue precipitado y que son de época anterior a la conquista de Calatayud por el rey Alfonso I en el año 1120. Más de una década después, la Diputación de Zaragoza ha impulsado una segunda excavación para seguir descubriendo los restos de Alcocer. Los trabajos, dirigidos por los arqueólogos José Luis Cebolla y Francisco Javier Ruiz, se han llevado a cabo durante el mes de diciembre y se han centrado en el área en la que aparecieron los restos localizados en 2004.

"Primero hemos hecho un levantamiento topográfico y en tres dimensiones del yacimiento y luego hemos procedido a la excavación en sí, que ha sacado a la luz nuevas estructuras y nuevos materiales arqueológicos", ha detallado José Luis Cebolla, para agregar que "una vez realizado el trabajo de campo, ahora procederemos a estudiar y analizar estos hallazgos para ver qué información nos aportan".


EL CAMINO DEL CID
La excavación ha costado 10.000 euros y ha sido financiada por la Diputación de Zaragoza dentro de las actividades del consorcio Camino del Cid. Esta entidad pública, de la que forman parte la DPZ y otras siete diputaciones provinciales, se dedica a impulsar y difundir la ruta cidiana, un itinerario turístico y cultural que atraviesa España de noroeste a sudeste y que sigue las huellas literarias e históricas de Rodrigo Díaz de Vivar utilizando el famoso cantar como guía de viaje.

Debido a su longitud --unos 1.400 kilómetros de senderos y 2.000 kilómetros de carreteras--, el Camino del Cid está dividido en rutas temáticas unidas entre sí para que el viajero pueda acomodar el recurrido a los días de los que dispone. El camino está pensado para realizarlo a pie, en bicicleta de montaña o de carretera o en coche o moto.

10 de enero de 2017

Hallan los restos de siete bebés de entre los siglos I y III d.C. en el castro de A Lanzada (Pontevedra)

Los sondeos también permitieron localizar un tanque de una salina de origen romano y una fíbula de bronce en forma de omega entre otras 15.000 piezas.
Uno de los siete restos de bebés hallados en el castro de A Lanzada.
La Diputación de Pontevedra tiene ya entre sus manos las conclusiones definitivas sobre la datación de los restos humanos hallados durante las excavaciones en este yacimiento el pasado verano entre ellos los cuerpos de una mujer, Cornelia y otros dos adultos, y en otra zona del castro de trece bebés que los análisis acaban de confirmar que son mucho más antiguos que los restos de las personas de mayor edad.

El laboratorio especializado de Florida ha datado los restos de Cornelia entre los años 435 y 610, es decir, entre los siglos V y VII, al igual que otro de los adultos mientras que el tercero sería un poco más antiguo, entre los años 450 y 550, es decir, siglo V.

Los cadáveres de los bebés fueron enterrados, no obstante, mucho antes. El más antiguo está datado entre los años 25 y 130, mientras que otros se corresponden a fechas de entre el año 40 y 85 y otros entre los años 60 y 215. Es decir, entre los siglos I y III.

ENTERRAMIENTOS REUTILIZADOS
La presidenta de la Diputación, Carmela Silva, explicó que los datos vienen a confirmar que los restos pertenecen a dos zonas de enterramiento distinta y que el enclave estaba ya habitado en el siglo I de tal forma que el espacio con los enterramientos más modernos fueron reutilizadas con estos usos tiempo después.

Por otra parte, un sondeo en un punto cercano a la carretera entre Pontevedra y Sanxenxo permitió localizar el tanque de cristalización de una salina que se encuentra "en perfecto estado de conservación", según señaló Silva, y que "todo hace indicar que es de origen romano".

OTROS HALLAZGOS DE INTERÉS
En los últimos días de excavaciones han aparecido otros elementos de gran interés como una fíbula en forma de omega de bronce típica de entre los siglos menos uno y uno antes de Cristo que también servirá para consolidar las tesis sobre la antigüedad del asentamiento. Silva recordó que durante las excavaciones, que finalizarán el 31 de este mes, se han encontrado un total de 15.000 piezas entre las que destacan cerámicas, monedas de distintas épocas, puñales y fíbulas.

La presidenta de la Diputación destacó que la última semana se dedicará a la consolidación de las estructuras localizadas y sacadas a la luz y en febrero se dispondrá ya de un informe preliminar de los arqueólogos con las primeras conclusiones sobre los hallazgos.

Ahora están pendientes de la firma del convenio con el Ministerio de Fomento para que se proceda a la consolidación de este y otros castros que se incluyen en el convenio con el Ministerio para su consolidación en el caso de los que fueron excavados, así como su limpieza en otros yacimientos de la provincia. Además, el Ministerio deberá ocuparse de su musealización. Silva espera que el acuerdo con Fomento se pueda firmar cuanto antes para consolidar lo más pronto posible los restos encontrados en los castros excavados. De hecho, en el de A Lanzada será la propia Diputación quien asuma este cometido ante la parálisis que se vivió en Fomento debido a que el Gobierno estaba en funciones.

9 de enero de 2017

150.000 euros para excavaciones en trece yacimientos de Ciudad Real

El patrimonio histórico no sólo es una fuente de cultura necesaria sino también de riqueza para la zona en la que se ubica y, conocedora de esta situación, la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha, a través de la Consejería de Cultura, acaba de aprobar 13 proyectos de trabajo en yacimientos arqueológico de Ciudad Real que permitirán seguir avanzando en la investigación de ese patrimonio.
Iglesia de la fortaleza de Calatrava la Nueva.
En concreto, el Gobierno regional ha concedido subvenciones por importe de 149.376,18 euros para llevar a cabo en 13 yacimientos arqueológicos de la provincia ubicados en las localidades de Aldea del rey, Almodóvar del Campo, Valdepeñas, Terrinches, Almadén, Montiel, Poblete y Ciudad Real, Argamasilla de Alba, Albaladejo, Carrión de Calatrava y Daimiel.

CERRO DELAS CABEZAS
Uno de los proyectos más destacados, en lo que a la cuantía de la subvención se refiere, será en el Cerro de las Cabezas de Valdepeñas, donde los arqueólogos Julián Vélez, José Javier Pérez, Tomás Torres y Domingo Fernández llevarán a cabo un sondeo estratigráfico en el área urbana de oppidum; además del estudio arqueológico-estratigráfico del área urbana y muralla norte. 
En este proyecto aprobado por la Junta también se incluye la realización de dataciones pro termoluminescencia, así como el estudio y clasificación del material metálico del yacimiento arqueológico.

El Cerro de las Cabezas es un punto de referencia en la cultura íbera, por la monumentalidad de sus sistemas defensivos, la excelente conservación de sus restos y por ser una de las pocas ciudades ibéricas conservadas en su integridad dentro del panorama peninsular. Las campañas sistemáticas que la Junta de Comunidades está llevando a cabo en colaboración con el Ayuntamiento de Valdepeñas, desde años atrás, van poniendo al descubierto parte de las áreas urbanas y defensivas de la ciudad, mostrándonos su urbanización, almacenes, áreas domésticas, santuarios, torreones y murallas.
Esta no será la única actuación que se realice en Valdepeñas, ya que también se ha autorizado y subvencionado otra actuación, en este caso estudios y prospecciones geofísicas para el conocimiento del opiddum oretano que realizarán los arqueólogos Juan José Blánquez y Lourdes Roldán.

SISAPO
También es destacable el trabajo que van a realizar en la antigua Sisapo o yacimiento La Bienvenida, en Almodóvar del Campo, los profesionales Mar Zarzalejos, Carmen Fernández y Germán Esteban.

En este lugar se llevan realizando excavaciones desde la pasada década de los 80 que están siendo de gran utilidad para la reconstrucción de la dinámica histórica de la comarca gracias a importantes hallazgos que demuestran la inserción de la localidad en la cultura y economía de los Tartesos a finales del siglo VIII A. C, además de que se ha descubierto que ya en época romana se convirtió en la capital minera de la comarca debido a su vinculación con la explotación de las minas de cinabrio y plata. El yacimiento ha podido ser identificado con un importante centro minero citado por las fuentes clásicas con el nombre de Sisapo. Se encuadra dentro de la zona denominada como la Oretania prerromana. Esta ciudad tuvo una extensión aproximada de 10 hectáreas y estaba rodeada por una muralla de más de 3 metros de ancho con unas 28 torres. En el interior del recinto se han encontrado restos de viviendas de varios momentos culturales desde el siglo VII a.C. hasta el siglo IV d.C.
CALATRAVA LA NUEVA
Otra de las actuaciones aprobadas por el Gobierno regional tendrá lugar en el castillo de Calatrava La Nueva, en Aldea del rey, gracias a las arqueólogas Ana María Segovia y Concha Claros. El Sacro Castillo-Convento fue fue declarado Monumento Nacional en 1854 está en la cima del cerro Alacranejo, una zona que ya desde la época prehistórica ambos lugares fueron elegidos por gentes de la Edad del Bronce para situar sus poblados como muestran los restos hallados en la zona en la que se ubica el castillo, ocupado hasta 1802 por la Orden de Calatrava.

ALARCOS Y CALATRAVA LA VIEJA
En el parque arqueológico de Alarcos y Calatrava la Vieja se van a llevar a cabo varias actuaciones, entre las que se incluye continuar con la excavación arqueológica de Alarcos a cargo de Antonio de Juan -gran conocedor de este yacimiento ya que dirigió durante años este parque, junto a Macarena Fernández y Diego Lucendo.
El cerro de Alarcos fue ocupado por el hombre desde la Edad del Bronce Pleno y conoció dos etapas esplendorosas: una durante la época ibérica y otra en la Edad Media.
Las excavaciones arqueológicas que se desarrollan desde 1984 han sacado a la luz parte de la ciudad ibérica, el perímetro exterior del castillo y gran parte de la muralla medieval, donde se ha encontrado una fosa común con restos de la batalla que en 1195 enfrentó a musulmanes y cristianos.

Por otra parte, entre Ciudad Real y Poblete, María del Rosario García, Francisco Javier Morales y David Rodríguez van a llevar a cabo el estudio e investigación de la necrópolis ibérica y del oppidum de Alarcos. En Calatrava La Vieja se va a desarrollar el estudio y caracterización de materiales arqueológicos y este proyecto lo desarrollarán los arqueólogos Manuel Retuerce y Miguel Ángel Hervás.

En este caso hay que recordar que la antigua Qal'at Rabah islámica es uno de los yacimientos medievales más importantes y mejor preservados de la Península. Su historia, junto al río Guadiana, transcurre entre los s. VIII y XV y fue el enclave urbano del poder califal en la región, la primera posesión templaria en Castilla, lugar de fundación de la primera Orden militar hispana y la ciudad más septentrional del Imperio almohade.
Conserva estructuras tan notables como un foso, todo el recinto amurallado, con torres pentagonales, “albarranas” y “corachas”, y dos puertas acodadas. En el alcázar destacan el magnífico arco triunfal de acceso, la gran sala de recepciones, el aljibe y las iglesias templaria y calatrava, y en los arrabales, los restos de una mezquita.

CASTILLO DE LA ESTRELLA DE MONTIEL
Viajando hasta otro castillo, en este caso el de la Estrella en Montiel, la Junta de Comunidades ha dado luz verde a la excavación arqueológica en el barrio islámico, que llevarán a cabo el profesor de Historia Medieval de la UCLM Jesús Molero; el arqueólogo de la Fundación Castillo de la Estrella, David Gallego; y la restauradora Cristina Peña.
Se trata de una zona de hábitat con restos de silos y viviendas de este período y que según los datos recogidos por este mismo grupo de trabajo en 2013 “tienen una cronología muy temprana (siglo IX-X), lo que convierte al conjunto arqueológico del Castillo de la Estrella en uno de los yacimientos con una secuencia cronológico-cultural de época medieval más amplia y completa de la región”.

LA MOTILLA DEL AZUER
Otro de los yacimientos más conocidos de la provincia, el de la Motilla del Azuer en Daimiel, también forma parte de los proyectos aprobados, en este caso se realizarán investigaciones geoarqueológicas y topográficas en las que participará el arqueólogo Miguel Torres.
La Motilla del Azuer es el ejemplo más representativo de una original cultura de la Edad del Bronce que se desarrolló en las llanuras del norte de la provincia, preferentemente inundables, donde el agua se convirtió en un factor de capital importancia para la supervivencia.

El yacimiento se desarrolla en torno a un profundo pozo protegido por una torre de planta cuadrada, varias líneas concéntricas de murallas de considerable altura en mampostería, entre las cuales se disponían desde áreas de estabulación de ganado, áreas artesanales para la fundición de metales a almacenes de cereales.

PILAR DE LA LEGUA DE ALMADÉN
Hasta Almadén se va también una de las subvenciones más importantes en lo que se refiere a su cuantía, ya que se ha aprobado el proyecto del equipo multidisciplinar que componen Germán Esteban, Mar Zarzalejos y Jesús Martínez para seguir investigando en el yacimiento Pilar de la Legua.
Los dos últimos proyectos que se van a desarrollar son el estudio de contextualización ceramológica, mineralógica y fotogramétrica de la villa romana de Puente de la Olmilla, en Albaladejo, a cargo de Luis Benítez de Lugo y José Luis Fuentes; así como la excavación arqueológica en el castillo de Santa María, en Argamasilla de Alba, que realizarán Antonio José Gómez; David Gallego; Jesús Manuel Molero; Andrés Ocaña; y Juan Ángel Ruiz.

CASTILLEJO DEL BONETE
El proyecto aprobado por la Consejería de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que cuenta con una mayor inversión es el del estudio de túmulos prehistóricos en la cultura de las motillas, que se realizará en el Castillejo del Bonete en Terrinches.
Este yacimiento arqueológico tiene aproximadamente 500 metros cuadrados y está emplazado en las estribaciones septentrionales de Sierra Morena, en lo alto de una ladera orientada al sur.

El lugar se encuentra al sureste de la provincia de Ciudad Real y en lo que tradicionalmente se ha supuesto el borde meridional del área en la cual se desarrolló la Cultura del Bronce de La Mancha. Se halla estratégicamente situado junto al Camino de Aníbal, vía natural de comunicación entre la Meseta y la Alta Andalucía.

Los arqueólogos Luis Benítez de Lugo Enrich y María Benito Sánchez serán los responsables de desarrollar trabajos arqueológicos de excavación, topografía georreferenciada y fotogrametría. Este yacimiento tiene características que le confieren gran interés arqueológico porque, entre otras, agrupa espacios y utensilios de la vida cotidiana; tiene 5 inhumaciones de diversa tipología, varias con ajuar; posee murallas defensivas; y guarda una cueva fortificada de notables dimensiones intacta desde la Prehistoria.