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4 de agosto de 2017

Documentan una necrópolis medieval "única" de los siglos X y XI, en Lobera de Onsella (Zaragoza)

Hasta el momento, se han excavado 17 enterramientos, que corresponden a hombres, mujeres y a dos niños, todos ellos sin ajuar de ningún tipo. Los análisis realizados en Estados Unidos a las pruebas tomadas en los enterramientos ofrecen una cronología de entre los años 943 y 1024, periodo anterior a la formación del Reino de Aragón.
Las excavaciones arqueológicas realizadas en la localidad zaragozana de Lobera de Onsella han sacado a la luz una necrópolis medieval única en su género en toda España.

Hasta el momento, se han excavado 17 enterramientos, que corresponden a hombres, mujeres y a dos niños, todos ellos sin ajuar de ningún tipo. Los análisis realizados en Estados Unidos a las pruebas tomadas en los enterramientos ofrecen una cronología de entre los años 943 y 1024, periodo anterior a la formación del Reino de Aragón.

Así lo han explicado en una rueda de prensa el diputado provincial delegado de Turismo de la Diputación de Zaragoza, Bizén Fuster, el alcalde de Lobera de Onsella, Chabier Mayayo, y José Ignacio Lorenzo, arqueólogo y antropólogo, decano del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras de Aragón y director de la investigación arqueológica.

La necrópolis se descubrió hace tres años, de forma accidental, durante las faenas agrícolas de un vecino en el llamado cerro de San Miguel. La investigación arqueológica ha puesto de manifiesto la importancia del enclave, puesto que en él ha aparecido un tipo de enterramiento hasta ahora desconocido en la España medieval, en que los cuerpos se depositaban en habitáculos construidos con piedras amontonadas.

PUERTAS ABIERTAS
El alcalde del municipio, Chabier Mayayo, ha explicado que el próximo sábado se mostrarán las excavaciones y los restos encontrados durante una jornada de puertas abiertas.

Comenzará a las 12.00 horas con una conferencia a cargo del arqueólogo José Ignacio Lorenzo, a la que seguirá la proyección de un vídeo sobre el yacimiento y la inauguración de una exposición con fotografías de este espacio. A las 19.00 horas se llevará a cabo una visita guiada a la necrópolis.

Lorenzo ha resaltado la "importancia" de la "colaboración inusual" que se ha dado entre las tres instituciones implicadas , el Ayuntamiento, el Gobierno aragonés y Diputación de Zaragoza, lo que ha permitido realizar el estudio de dos muestras de dos tumbas en Estados Unidos.

El arqueólogo ha añadido que "no se trata de una tumba medieval más", y ha destacado las particularidades de estos enterramientos. En primer lugar, la datación de las tumbas, que ha situado entre los años 943 y 1024, "muy antiguas, que nos sitúa en los orígenes del Reino de Aragón" en el caso del año 943, y en el antiguo reino de la Bal d'Onsella. Ha añadido que hasta ahora los enterramientos más antiguos procedían del siglo XI.

TUMBAS TRAPEZOIDALES
Asimismo, ha resaltado su tipología "diferente", que se define por primera vez, dado que son tumbas "más o menos trapezoidales, pero con un pequeño estrechamiento en la parte superior y con la cabeza no marcada", además de rodeadas de losas de piedra que delimitan los laterales.

Hasta el momento se han excavado 17 tumbas "y todas con esta tipología. Se trataría de una población que se asentó en el cerro de San Miguel y, por los siete individuos analizados, eran personas "del valle del Ebro", no muy altos, con 1,65 o 1,70 metros de altura máxima. Se observan físicamente "castigados" en sus extremidades y con signos de "mala alimentación, con gingivitis generalizada en la dentadura", según el experto.

RELACIONES FAMILIARES
De las 17 tumbas excavadas, dos pertenecen a niños de 9 y 11 años de edad, tres a mujeres de más de 30 años, cuando lo habitual en la época era que fallecieran en el parto, y el resto a hombres de distintas edades. En todos ellos "se aprecian que tienen relaciones familiares".

Junto a los huesos no ha aparecido ningún otro material arqueológico ni de cerámica. Era común en la época que los cuerpos no se enterraran junto a objetos por orden de la Iglesia y solo se salvaban de esta norma los "privilegiados", como los Reyes de Aragón.

Lorenzo ha manifestado que este año quieren estudiar la extensión total de la necrópolis y encontrar otros restos humanos. Por su parte, el alcalde ha indicado que se desconoce la extensión exacta del yacimiento, pero ha estimado que "supera al núcleo actual de Lobera de Onsella", dado que ocupa el actual cementerio y parte de los campos anexos.

11 de febrero de 2016

Sale a la luz una necrópolis medieval sobre las cenizas del fuego en Ginzo de Limia (Orense)

Los vestigios, datados hacia el siglo X, estaban ocultos por la maleza calcinada por las llamas el pasado mes de agosto. Se trata de la típica estructura con forma humana tallada sobre roca donde era colocado el cuerpo del finado. 
Las sepulturas vinculadas a ritos funerarios reservados para monjes o con personas de determinada relevancia social o religiosa. FOTO: SINDO MARTÍNEZ
El incendio de la Serra do Larouco del pasado verano está permitiendo el redescubrimiento de vestigios arqueológicos de notable valor, una vez calcinada la maleza del monte que los ocultó durante décadas. Si hace meses sucedió con los restos de un castro celta en Novás, en Xinzo de Limia, ahora pasa con una necrópolis del alto medievo también en Gudín, cerca del asentamiento castrexo.

El hallazgo esta vez se trata de la típica estructura con forma humana tallada sobre roca donde era colocado el cuerpo del fallecido. La ubicación se sitúa en una zona cercana al trazado del río Faramontaos. La necrópolis fue vista durante los últimos días por vecinos de la zona, integrantes de la plataforma Non aos lumes en Cualedro, una agrupación promotora de actividades ecológicas y culturales en la zona de la Serra do Larouco.

A falta de un estudio detallado, la arqueóloga Nieves Amado ratificó la trascendencia de los restos. En principio, esta necrópolis podría datarse hacia los siglos IX o X. Por su parte, el arqueólogo y catedrático, Antonio Rodríguez Colmenero, indicó que este tipo de tumbas altomedievales son de estructura antropomórfica. Según este experto, se trata de sepulturas vinculadas a ritos funerarios reservados para monjes o con personas de determinada relevancia social o religiosa de la época.

Rodríguez Colmenero fue responsable en los años 70 de una excavación en la zona del castro de Novás. Estos restos, ya datados por Patrimonio (organismo dependiente de la Xunta) quedaron al descubierto, tras años ocultos por zarzas, a raíz del fuego de agosto del pasado año.

No es un caso único. En la provincia hay otras necrópolis de este tipo. Una de las más importantes es la radicada en San Víctor de Barxacoba, en Parada do Sil. Esa necrópolis, cuya trascendencia fue descubierta hace un lustro, es una de las mejores muestras halladas de la arqueología medieval de Ourense.

Además de esta zona funeraria en Gudín, en esa aldea se encontró también un molino rural muy antiguo calcinado por las llamas, junto al mencionado río de Xinzo.

ABANDONO PALPABLE DE TEMPLO PALEOCRISTIANO
El abandono preside desde hace décadas varios de estos restos arqueológicos radicados en la comarca de A Limia, como es el caso del templo paleocristiano de Ouvigo, en el concello de Os Blancos.

Rodríguez Colmenero realizó varias excavaciones en ese punto en 1971 y detalló la trascendencia del lugar, un oratorio construido en el siglo IV, que incluía también una necrópolis. El espacio, según detalló el experto, pasaría desde sus orígenes por distintas fases constructivas y de ocupación. Hubo allí, en años posteriores, hasta cinco excavaciones para recuperar los restos. Desde aquel momento y pasadas cuatro décadas, estos vestigios apenas son promocionados y buena parte de los vecinos de la zona limiana desconocen su existencia.

En el caso del castro «redescubierto» de Novás, en Xinzo, la Dirección Xeral de Patrimonio aún deberá efectuar un programa detallado de señalización y estudio de ese espacio. En Cualedro, el Concello sí ha planteado un programa de restauración del entorno de San Millán, tras la cesión por parte de los vecinos del terreno aledaño al yacimiento castrexo de ese pueblo. En A Saceda también se valorizó en su día el contorno del castro.

Colmenero, coordinador del programa cultural transfronterizo entre tres concellos de A Limia (Xinzo, Cualedro y Baltar) y cinco del norte de Portugal, lamentó la escasa difusión de vestigios como el de Os Blancos.

14 de diciembre de 2015

Hallan una necrópolis medieval en Canredondo (Soria)

Las obras de construcción de la nueva planta de la empresa Bionatur han dejado al descubierto los restos de una necrópolis medieval que puede pertenecer al periodo histórico entre los siglos XII y XIII.
Una de las sepulturas encontradas en Canredondo. FOTO: DIARIO DE SORIA.
La existencia de esta necrópolis se encontraba documentada y por ese motivo la empresa elaboró su propio plan de actuación arqueológico ante la posibilidad de la aparición de restos.

Bionatur ha contratado a la empresa Areco para realizar el seguimiento arqueológico de la excavación próxima al área donde se ejecuta la construcción de la planta. Los restos aparecieron el pasado mes de noviembre y desde entonces se han documentado los restos de las tumbas y de huesos que se han desenterrado durante estos días. 


ESTABLECER EL PROCEDIMIENTO
La empresa ya ha puesto en conocimiento de la Dirección Provincial de Patrimonio de la Junta de Castilla y León la existencia de la necrópolis, dado que la administración regional tiene que establecer los procedimientos a seguir. Es decir, si los restos una vez excavados y documentados se volverán a tapar y a dejarlos sobre el terreno o es posible su levantamiento.

En cualquier caso, la presencia de estos restos históricos no van a paralizar las obras de la nueva planta en el Parque Empresarial del Medio Ambiente (PEMA), cerca de la localidad de Canredondo.

En octubre de 2014 y a causa de las obras de construcción del Canal de Almazán quedó al descubierto un conjunto de 22 tumbas lajas con restos óseos de otra necrópolis medieval. Tras el hallazgo de los primeros restos, la empresa Arquetipo, contratada por Tragsa para realizar el seguimiento arqueológico, acometió un plan de excavación que dejó al descubierto los 22 enterramientos con restos de 26 personas diferentes. Estos enterramientos se relacionan con el despoblado de La Magdalena, conocido por la tradición oral y recogido por G. Martínez Díaz en su estudio sobre las Comunidades de Villa.
(Fuente: Diario de Soria)

11 de mayo de 2015

Localizan una necrópolis medieval en Cartes (Cantabria)

Por el momento han aparecido dos tumbas de laja que podrían datar del Siglo VII. También han encontrado cerámica medieval y escoria de fundición de hierro, no asociado a las tumbas pero si habitual en ferrerías secas que prodigaron en el valle.
Las tumbas se han encontrado a los pies de una iglesia del S. IX. FOTO NACHO CAVIA
Un equipo de arqueólogos ha descubierto esta semana una necrópolis medieval en el entorno de la iglesia románica de Santa María de Yermo, en Cartes (Cantabria), en un lugar conocido como "El Campo de las Cruces" donde se han desenterrado dos tumbas de laja (de piedra) que podrían datar del siglo VII, aunque los profesionales reconocen que es difícil establecer una fecha más o menos exacta. 

El Ayuntamiento estaba acometiendo una obra de saneamiento en un entorno con una alta probabilidad de contener restos arqueológicos por lo que la Dirección General de Cultura encargó una investigación que llevó a Javier Marcos y Nino Mantecón a realizar sondeos en los alrededores de la iglesia.

OTROS DESCUBRIMIENTOS
En su segundo sondeo descubrieron las dos tumbas, prácticamente a ras de suelo y a apenas cinco metros de una iglesia del siglo IX catalogada como Bien de Interés Cultural. 


No ha sido el único hallazgo, también han encontrado cerámica medieval y escoria de fundición de hierro, no asociado a las tumbas pero si habitual en ferrerías secas que prodigaron en el valle. Y adelantan que en la zona de enterramientos podrían encontrarse vestigios asociados a ese lugar, como estelas funerarias. Incluso se está estudiando las variaciones del terreno por si constituyeran el muro que delimitaba el cementerio, el Dextrum, una construcción de la que solo hay en Cantabria un ejemplo, en el yacimiento de Camesa-Rebolledo.

Fernando García es vecino de Yermo y miembro del colectivo de Amigos del Románico, está muy ilusionado con el descubrimiento, como un aliciente más de una joya como la de Yermo. Incluso va más allá al adelantar que "por qué no podrían ser las tumbas de los obispos fundadores del templo", Ariulfo y Severino, en el siglo IX, primera referencia documental de la villa de Cartes y origen del asentamiento de población en el valle.


UN ENTORNO A PRESERVAR
En el Ayuntamiento también lo tiene claro. El alcalde, Bernardo Berrio, destacó la importancia del hallazgo y aseguró que se dará continuidad a la obra de saneamiento con pleno respeto a los restos arqueológicos, que serán una nueva referencia histórica para la villa, un entorno a preservar y difundir.

Mientras, los expertos tapaban la excavación para su protección mientras se decide su futuro, un futuro que recomiendan pase por continuar con el sondeo al menos hasta dejar al aire las tumbas ya encontradas y documentar un lugar que seguro esconde aún mucha historia.

(Fuente: El Diario Montañés / Nacho Cavia)

1 de septiembre de 2014

Unas obras de riego descubren una necrópolis medieval en Moscas del Páramo (León)

Se trata de una docena de tumbas en lajas, cuyo periodo concreto dentro de la época medieval se desconoce. El yacimiento se encontró durante unas obras para el riego de la zona
La necrópolis medieval encontrada de forma casual en Moscas del Páramo. Foto: JUNTA DE CASTILLA Y LEÖN
Generalmente son las casualidades las que obligan a la tierra a devolver al presente parte del pasado. Ni más ni menos es lo que has sucedido en Moscas del Páramo, una localidad leonesa que ha desvelado la presencia de una necrópolis medieval en la que se pueden observar en torno a la docena de tumbas en lajas que, presumiblemente, indicaría que en las inmediaciones existiría alguna construcción religiosa, como una ermita o una iglesia.

UN HALLAZGO CASUAL
Se trata de un hallazgo casual en un paraje en el que se estaban realizando labores de excavación para la extracción de áridos destinados a unas obras que se están realizando desde junio, denominadas “Proyecto de Infraestructura Rural en la Zona de Concentración Parcelaria del Páramo Bajo. Sector III de Riego”, que afecta a las poblaciones de Valdefuentes del Páramo, Laguna Dalga, Roperuelos del Páramo, Cebrones del Río, Zotes del Páramo y Regueras de Arriba.

Según han relatado fuentes de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León, la necrópolis medieval no contiene restos humanos, previsiblemente por el hecho de que la acidez de la tierra haya disuelto los cuerpos de los sepultados. Una vez comunicado el hallazgo, desde la Junta de Castilla y León se realizó un primer análisis arqueológico de urgencia para documentar los restos.

GARANTIZAR SU CONSERVACIÓN
Después, se ha realizado un estudio más exhaustivo, todavía en proceso de redacción, por lo que desde la Delegación Territorial no se han aportado más detalles y, de momento, no ha trascendido en qué periodo concreto de la Edad Media se encuadra esta necrópolis. Una vez investigado el lugar, los restos volvieron a ser tapados, con la protección de geotextiles y con un manto de arena, al estilo del proyecto de tapado de los restos Ad Legionem en Puente Castro, para garantizar su conservación y evitar espolios.

El hallazgo de este tipo de restos medievales ha sido común en la provincia de León en los últimos tiempos. Dos ejemplos han sido los encontrados en Posada de Valdeón, durante las obras para la construcción del Centro de Interpretación, mientras que en Columbrianos también se encontró una necrópolis asociada a una iglesia en la ladera del castro.

27 de agosto de 2014

Hallan 11 tumbas en el yacimiento de la Pobla Medieval de Ifach, en Calpe (Alicante)

El Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) prosigue con la campaña estival de excavaciones en el yacimiento de la Pobla Medieval de Ifach, donde ya se han localizado once nuevas tumbas que elevan el número de enterramientos documentados hasta las 53 inhumaciones. 
Destaca la identificación de una segunda tumba doble y varios enterramientos infantiles. Foto: PROYECTO IFACH
Entre los descubrimientos realizado este verano en el área de la necrópolis destaca la identificación de una segunda tumba doble en posición primaria, varios enterramientos infantiles, así como algunas tumbas que fueron vaciadas con el objetivo de generar nuevos espacios. Precisamente, esta masificación obligó a colmatar el nivel de enterramientos y volver a colocar tumbas nuevas, teniendo la precaución de dejar señalizadas las antiguas para impedir que se colocara una sobre otra. 
Dos de las estudiantes que participan en la
campaña 2014 junto a una de las tumbas.
Foto: LAS PROVINCIAS.

OTROS HALLAZGOS INTERESANTES
Junto a las nuevas tumbas se han localizado, además, diversos objetos que pudieron pertenecer a estos colonos como un colgante de bronce con forma de concha, diversas cuentas de collar o monedas, algunas de ellas pertenecientes al reinado de Pedro IV de Aragón entre los años 1336 y 1387.

Según apuntaron los responsables del proyecto, «los trabajos realizados han permitido determinar algunos de los niveles sociales de la época, ya que en las excavaciones se han localizado individuos como un prohombre o un cargo eclesiástico que portaba entre sus manos un grial hecho de peltre al estilo de numerosos enterramientos localizados en el área catalana, origen más que probable de los colonos que ocuparon Ifach».

(Fuente: Las Provincias)

23 de julio de 2014

Hallada una necrópolis medieval en Sarriguren (Navarra)

Se trata de 38 enterramientos de los siglos XII a XVIII en el entorno de la antigua iglesia de Santa Engracia, en Sarriguren (Navarra) y que se suman a los 12 aparecidos en las obras de reforma en el interior del templo. La mayoría de los cuerpos corresponden a gente joven y algunos de ellos portaban un pequeño ajuar. También han aparecido cuatro estelas discoidales,  que se exponen dentro de la antigua iglesia, donde se encontraron otros dos monolitos. 
Los cuerpos siguen el ritual cristiano de enterramiento, por inhumación y orientación este-oeste.
Foto: Ayuntamiento del Valle de Egüés. 
En la Edad Media, algunos escritos de la época señalan a Sarriguren como una pequeña aldea, donde a principios del siglo XIII estaban instalados al menos tres hogares de labradores, además de la residencia de un hidalgo. Ahora, en julio de 2014, en torno a la iglesia de Santa Engracia, que data del siglo XII, los trabajos previos a unas obras de urbanización han descubierto una necrópolis medieval, con 38 cuerpos encontrados que se suman a los 12 hallados durante las obras de rehabilitación y consolidación de esta parroquia.

Estas “prospecciones arqueológicas”, según el Ayuntamiento del Valle de Egüés, comenzaron el 12 de junio y aún están pendientes de finalizar. El objetivo de los trabajos es la urbanización del Pueblo Viejo de la localidad (con un presupuesto que ronda el millón de euros), que se destinará a un espacio cultural y de esparcimiento.

CUERPOS DE "PERSONAS JÓVENES"
La hallada es una necrópolis medieval, en torno a la antigua iglesia Santa Engracia de Sarriguren, propia de la época y muy similar a otras encontradas en otros pueblos de la Comarca. Estos cuerpos descubiertos son de los siglos XII-XVIII (en 1787 se prohibieron los enterramientos dentro de los pueblos y se ordenó la construcción de cementerios a las afueras), y sorprende que la mayoría de los cadáveres correspondan a “personas jóvenes”, explica María García Barberena, técnica de estos trabajos arqueológicos, realizados por el Gabinete Trama. “Hay un par de niños de unos cinco años, y algún otro que ronda los ocho”, añade. La razón, probablemente, es que los cuerpos se agrupaban por edades, aunque desde Trama señalan que es un hecho que se investigará.

La antigua iglesia de Santa Engracia en Sarriguren tras los trabajos.
Foto: Iban Aguinaga. 

Los 38 cuerpos seguían el ritual cristiano de enterramiento por inhumación, con orientación este-oeste, “para que pudieran ver salir el sol”, cuentan desde el Ayuntamiento. Los restos más antiguos se encontraban dentro de cámaras funerarias, compuestas por bloques irregulares de piedra con cubiertas hechas de una sucesión de lajas, jamás por una única pieza de piedra; los cuerpos más modernos fueron enterrados en fosas simples o en ataúdes. 

Según los estudios realizados, muchas de estas sepulturas fueron reutilizadas, lo que indica una saturación del espacio funerario. 

ESTELAS DISCOIDALES
A su vez, se encontraron cuatro estelas discoidales, una cifra “sorprendente, no suelen encontrarse tantas”, explica la técnica de Trama, que se exponen dentro de la antigua iglesia, donde se encontraron otros dos monolitos. Además, fueron hallados en algunos de los cuerpos pequeños enseres: un rosario y dos collares de cuentas de pasta vítrea.

Estos cuerpos reposarán en el Museo de Navarra, y si alguna institución requiriera más información sobre los mismos, se llevarían a cabo estudios osteoarqueológicos con el fin de conocer más sobre la forma de vida de estos pueblos: saber qué trabajos hacían por la información de marcas de esfuerzo en los huesos, qué dietas llevaban a cabo o qué enfermedades padecían.

Ahora, el trabajo que queda es rehabilitar los tejados y fachadas de los otros dos edificios que quedarán en pie del Pueblo Viejo, la casa-torre y la llamada casa grande que, de momento, seguirán en manos públicas. Aun así, el Ayuntamiento no descarta solicitar para su uso para desarrollar en ellas actividades locales.

(Fuente: Diario de Navarra / Nazareth Bernhard)

22 de mayo de 2014

Una nueva campaña desvelará más secretos de la antigua Dulantzi (Álava)

Hace cinco años, las primeras excavaciones arqueológicas realizadas junto al convento de las Clarisas de Dulantzi (Alegría de Álava) dejaron al descubierto una necrópolis. Ahora, los arqueólogos reanudan los trabajos en los alrededores a la caza de más secretos.
Durante los últimos días se han reanudado las excavaciones arqueológicas en Dulantzi, por el mismo equipo formado por los arqueólogos Javier Niso Lorenzo y Miguel Loza Uriarte. Foto: NOTICIAS DE ÁLAVA
Entre noviembre de 2009 y mayo de 2010, los arqueólogos Javier Niso Lorenzo y Miguel Loza Uriarte llevaron a cabo una excavación en las calles Nuestra Señora de Ayala y San Martín, junto al convento de las clarisas, donde unas obras para la reurbanización de la zona, realizadas a finales del año 2009, habían dejado al descubierto una necrópolis. Se sabía que en aquel lugar había estado la ermita de San Martín, desaparecida a finales del siglo XIX, considerada como la parroquia de la antigua aldea de Dulantzi.

Esta misma semana se han reanudado las excavaciones a continuación de las realizadas hace cuatro años por el mismo equipo de arqueólogos, en un espacio situado debajo de un almacén. El hecho de que esta zona haya estado cubierta por una capa de cemento ha hecho que los restos se encuentren particularmente bien conservados.

El Ayuntamiento de Alegría-Dulantzi patrocina estas excavaciones en colaboración con la Diputación Foral de Álava, con la intención de sacar a la luz el pasado histórico del municipio, pero también con la idea de que la puesta en valor de este importante yacimiento arqueológico constituya un punto de atracción más para los visitantes. Por el momento, el Ayuntamiento de esta localidad alavesa negocia con los propietarios de las fincas colindantes la posibilidad de ampliar el área de excavación.

En aquella primera campaña, que abarcó una superficie de unos 800 metros cuadrados, se encontraron restos pertenecientes a un amplio periodo de tiempo, que empieza en el segundo milenio a.C., una época a la que pertenecerían unos posibles fondos de cabaña presumiblemente de la Edad de Bronce, por lo tanto anteriores al poblamiento del cercano Castro de Henaio, datado en la Edad del Hierro. En Dulantzi, este poblamiento salta directamente de la Edad del Bronce a la época romana, durante los cuatro primeros siglos de nuestra era. Ya Lorenzo Prestamero había descubierto en Dulantzi, en 1799, un ara dedicada a Tullonio.

ÉPOCA ROMANA

De este periodo, que comprende los siglos I al IV d.C., se han descubierto restos de estructuras que formarían calles, con orientación noroeste-sureste y noreste-suroeste, es decir, un esquema urbanizado típico de la época romana. Se han encontrado también un pozo, datado en los siglos II-III, y fragmentos de estelas funerarias reutilizadas en la construcción de edificios posteriores, lo que supondría la existencia en las proximidades de una necrópolis altoimperial.

En cuanto a la relación entre estos vestigios y los del cercano yacimiento de Angostina, que hasta ahora era considerado como una villa romana, Javier Niso y Miguel Loza plantean la atrayente posibilidad de que no fuera una edificación aislada, sino que podría pertenecer al mismo núcleo de población. Sobre los restos romanos se halló una necrópolis, datada mediante el método del Carbono 14 entre los años 410 y 550. Este hecho parece implicar que esta zona, tras la época romana, dejó de ser urbana para pasar a ser marginal.

IGLESIA BASILICAL 
A partir del siglo VI se constata la existencia de un gran edificio de carácter religioso, con una necrópolis asociada, que parece dar una nueva importancia a la zona. Esta iglesia tendría planta basilical, de orientación este-oeste, con varias estancias. Al este una sala recta al exterior y con ábside al interior de 16 metros cuadrados, en la que apareció una estela romana reutilizada como altar. Junto a esta sala apareció el enterramiento de un personaje importante, una mujer, junto a la que se encontró un fragmento de cráneo de corzo con el arranque de las astas. Su datación estaría, de acuerdo con el Carbono 14, entre los años 340 y 540, por lo que dado que el edificio es posterior parece indicar que se trataría de un traslado desde la antigua necrópolis hasta esta nueva ubicación.

Al oeste de esta sala hay un gran espacio rectangular en el que se localizan diez enterramientos. Aquí los cuerpos se inhumarían en ataúdes de madera, ya que se han encontrado los clavos. En el ángulo sureste del edificio habría una puerta, cuyo umbral se realizó a partir de una estela funeraria romana, que daría paso a una pequeña habitación, destruida por la necrópolis posterior y por la moderna urbanización de la zona. Aquí se hallaron tres enterramientos, uno de ellos con dos niños. En el extremo suroeste habría otra pequeña sala con una pila excavada en su centro, a la que se accedería mediante unos escalones, que probablemente tendría la función de baptisterio, en la que el bautizo se realizaría por inmersión. Los enterramientos hallados indican que esta iglesia ya estaba construida a finales del siglo VI. En su exterior se encontraron otros cinco enterramientos.

Algunos de estos cuerpos llevan asociados ajuares, compuestos por cuencos de vidrio, cobre o cubos de madera, de los que se hallaron los aros metálicos de su estructura, cucharillas de plata y bronce, un hacha de combate, anillos, uno de ellos de oro, hebillas de cinturón y puntas de lanza. Estos objetos podrían estar relacionados con los hallados en las necrópolis de Aldaieta, en Nanclares de Ganboa, y la de San Pelayo, cercana a Dulantzi, relacionados con el área aquitana y el ducado de Vasconia.

ALTA EDAD MEDIA 
De lo anterior se deduce que los individuos inhumados en esta iglesia serían personajes de cierta relevancia social, incluso se ha constatado que en su alimentación tenía gran importancia la carne. Su datación mediante el Carbono 14 los sitúa del año 530 al 700. A partir de esa fecha, los enterramientos se trasladan a zonas más alejadas de la iglesia, constituyendo una necrópolis de la que se han localizado unas cincuenta tumbas, sin ataúd ni ajuar, con orientación este-oeste, que podrían ir hasta finales del siglo IX.

A partir del siglo X, las salas anexas a la iglesia desaparecen, pero la nave de la iglesia permanece en pie. En un principio se pensó que habría cambiado de función, ya que se han encontrado silos excavados en su interior, pero dado que estos silos respetan las zonas dedicadas a la liturgia, podrían estar relacionados, en opinión de los arqueólogos "con el proceso de captación de renta y su almacenamiento en suelo sagrado". En el siglo XII desaparecería el edificio para dar paso a la nueva iglesia, cuyos restos se han encontrado ahora, y a una nueva necrópolis. La desaparición del baptisterio coincide con el cambio del rito del bautismo, que pasa de la inmersión a la aspersión, tal como lo conocemos hoy en día.

Los enterramientos continuaron hasta el año 1150. En ese periodo coinciden con estructuras de habitación o relacionadas con el trabajo agrícola. A partir de esa fecha toda la zona se convertirá en cementerio, anejo a la nueva iglesia de San Martín. De esta época se han encontrado diferentes monedas, tanto de los reyes de Navarra Sancho V y Sancho VI, como del castellano Alfonso VI. Al parecer, tras la fundación de la villa de Alegría de Dulantzi en 1337, se abandonó esta necrópolis. Posteriormente en la zona se edificó, en el siglo XVI, el convento de Santa Clara, que aún subsiste.

Por el momento han salido a la luz el ábside de la iglesia de San Martín y algunas tumbas del cementerio, datados en principio entre los siglos XII y XIII, así como restos de un muro, pero los arqueólogos estiman que bajo él encontrarán otra necrópolis más antigua.

(Fuente: Noticias de Álava / Fernando Sánchez Aranaz)

22 de agosto de 2013

Los arqueólogos encuentran un grabado del S. XIV y veinte nuevas tumbas en la Pobla d'Ifach (Alicante)

El grabado representa de forma muy esquemática una villa amurallada con tres torreones coronados con banderas. Entre los nuevos hallazgos hay puntas de lanza, monedas, un dado medieval, un fragmento cerámico con epigrafía, piezas de mármol que quizás pertenecieron al yacimiento de época romana de Banys de la Reina y sillares de una arcada.
El yacimiento contrasta con las torres de apartamentos. Foto: Información / A.P.F.
Las referencias documentales y las excavaciones arqueológicas dan una idea de cómo fue la Pobla medieval d'Ifac, fundada en 1298 por el almirante de la Corona de Aragón Roger de Lauria y destruida parcialmente en 1359 por la flota castellano-genovesa. Se sabe que la villa amurallada tenía once torres. Pero ahora ha salido a la luz una suerte de «foto fija»de la Pobla d'Ifac. 

Grabado del S. XIV
Los arqueólogos han hallado un grabado que representa de forma muy esquemática una villa amurallada con tres torreones coronados con banderas. El artista pudo plasmar una perspectiva de esa ciudad del siglo XIV que se levantó en la ladera del Penyal d'Ifac y llegó a albergar a unos 400 pobladores. «Es, desde luego, la representación de un recinto amurallado y de una villa como fue la de Ifac», sostiene el director de las excavaciones y arqueólogo del Museo Arqueológico Provincial (MARQ), José Luis Menéndez. El grabado se utilizará a partir de ahora como logotipo del yacimiento.

Una campaña "espectacular"
A la campaña de excavaciones de este verano, que es ya la novena, le quedan días. Los 40 voluntarios, estudiantes de arqueología e historia, han trabajado a destajo y se han imbuido de la magia de este yacimiento. La Pobla d'Ifac tuvo vida durante un siglo (se abandonó en 1400). Sus ruinas hablan tras siglos de silencio. Para los arqueólogos esta excavación es un filón. Menéndez calificó ayer la campaña que ahora acaba de «espectacular».

Necrópolis
En la necrópolis, se han destapado ya 43 tumbas. Sólo este año se han descubierto veinte. Los esqueletos siguen allí, enterrados en posición primaria. El estudio antropológico dará mucha información de cómo vivieron y murieron los habitantes de la Pobla d'Ifac. Lo que ya se sabe es que el cementerio, que estuvo junto a la iglesia gótica de Nuestra Señora de los Ángeles, pronto se quedó pequeño y, de hecho, las tumbas se reutilizaron e incluso hay enterramientos superpuestos.

Últimos hallazgos
El director de la excavación mostró ayer al alcalde, César Sánchez, a la presidenta de la Diputación, Luisa Pastor, y al diputado de Cultura y alcalde de Benissa, Juan Bautista Roselló, algunos de los objetos hallados ahora. Hay puntas de lanza, monedas, un dado medieval, un fragmento cerámico con epigrafía, piezas de mármol que quizás pertenecieron al yacimiento de época romana de Banys de la Reina y sillares de una arcada. Este año también se ha excavado en la puerta de acceso al recinto amurallado. Allí se han documentado estructuras de casas, de talleres manufactureros y una gran sala con pilastras.

Pero, por espectacular que haya sido esta novena campaña de excavaciones, el yacimiento todavía esconde muchos secretos. Tiene una superficie de 40.000 metros cuadrados. Y, a cada nueva campaña, los arqueólogos están más convencidos de que la investigación de la Pobla medieval d'Ifac no ha hecho más que empezar.

7 de mayo de 2013

La restauración de una iglesia en Castro Urdiales saca a la luz más restos arqueológicos

Los arqueólogos de la obra han documentado el uso funerario de las capillas, donde ha aparecido un arcosolio (nicho) del siglo XVI embutido en un muro.
Iglesia gótica de Santa María, en Castro Urdiales (Cantabria).

Las obras de restauración de la girola de la iglesia de Santa María, en Castro Urdiales (Cantabria), han sacado a la luz nuevos restos arqueológicos de interés que se suman a la necrópolis formada por 26 tumbas excavadas en roca caliza, y varios restos humanos, además de tres jarritos incensarios que aparecieron al inicio de esta actuación, en la que se ha invertido cerca de medio millón de euros y cuya finalización se prevé en dos meses.

El responsable del seguimiento arqueológico, Javier Marcos, en colaboración con el equipo de arquitectos Alonso y Barrientos, ha podido documentar en los últimos meses el uso funerario de las capillas. Concretamente, en la capilla de ‘La Blanca’ se ha registrado un arcosolio embutido en el lienzo del muro del Evangelio. Es decir, una hornacina o tumba que albergaba y cubría un sepulcro nobiliario. «Probablemente existía una sepultura suntuaria a ambos lados del altar. La estructura pudo construirse durante el siglo XVI. Se realizó con un elevado riesgo arquitectónico, ya que afectó a parte de uno de los contrafuertes de la cabecera de la iglesia. Este sepulcro pudo pertenecer al linaje de los Campo», señala Marcos.

Según este arqueólogo, el arcosolio se cubría con arco apuntado y seguramente angrelado, con motivos ornamentales góticos. Además, durante el descubrimiento de esta tumba, se comprobó que el muro y la estructura funeraria se encontraban muy alterados por reformas posteriores. «Probablemente en el siglo XVII conoce una intensa reforma, en la que se instala una hornacina con solución semiabovedada. Posiblemente, se relaciona con la transformación barroca que afectó a la capilla, con la instalación de un nuevo retablo y un transparente, bajo el patronazgo de las familias nobiliarias de Mena y de la Torre y Rado». Marcos asegura que en el siglo XX, en una de las restauraciones de la iglesia, este nicho se cegó y se rellenó todo el interior del muro.

Otros hallazgos interesantes 

Entre los materiales heterogéneos de relleno también se han recuperado piezas de interés arqueológico, aunque descontextualizadas: piedras labradas (un cairel, que es un fleco o festón colgante de un arco) y una moneda de 8 maravedís, del siglo XVII.

Pese al valor de estas piezas halladas recientemente lo cierto es que la aparición el pasado año de un cementerio ubicado en el subsuelo del templo, que podría fecharse entre el siglo VIII y el XII, es de mayor interés arqueológico. Durante el descubrimiento de esa necrópolis, aparecieron restos humanos en algunas tumbas, junto a jarritos incensarios que podrían corresponder a un rito funerario originario del norte de Europa, en concreto de Normandía, «ya que los maestros de la iglesia eran normandos», según la hipótesis de Marcos.

Además de la necrópolis, también salió a la luz una fase del edificio que podría ser anterior al gótico (época en la que se construyó la iglesia), y que pudo pertenecer a la época románica. Asimismo, se encontraron siete estelas discoideas, alguna de gran tamaño. Y también aparecieron dos monedas, una medieval de Enrique IV; hebillas de cinturón, también medievales (una de ellas del siglo XIV), laudas de sarcófago, y lascas del Paleolítico superior.

Resultado de las obras

El responsable de la restauración de los paramentos exteriores de la girola de la iglesia, José Ignacio González, avanzó que en un par de meses, «como mucho», estará finalizada esta actuación. De hecho, ya se ha retirado el 70% del andamiaje y en los próximos días comenzará la urbanización de la parte baja de esta zona del templo. También explicó que la obra ha sufrido retrasos debido a la mala climatología y a los temporales que este invierno causaron daños en la iglesia e impidieron por un tiempo ejecutar obras en determinadas zonas.

Con la retirada de los andamios, ha quedado al descubierto la zona rehabilitada y muchos son los vecinos que se han visto sorprendidos porque la piedra que se ha colocado en sustitución de la antigua nada tiene que ver con el resto en cuanto a tonalidad y textura. No obstante, el jefe de obra asegura que en un par de años apenas se notará, «ya que tendrá un tono más uniforme».

2 de diciembre de 2012

Descubren dos tumbas medievales de alto valor en Cevico Navero (Palencia)

Se trata de un descubrimiento excepcional ya que los restos de los cuerpos, muy posiblemente pertenecientes a dos abades del monasterio de San Pelayo (en Cevico Navero -Palencia-) durante los siglos XI y XII, conservan restos de vestimenta y calzado.
La Fundación Grupo SIRO ha hallado dos tumbas medievales de alto valor histórico en la excavación arqueológica que está efectuando como parte del proyecto de recuperación del Monasterio de San Pelayo, que alberga la sede de la entidad social en la localidad palentina de Cevico Navero. Se trata de un descubrimiento excepcional ya que los restos de los cuerpos, muy posiblemente pertenecientes a dos abades del monasterio durante los siglos XI y XII, conservan restos de vestimenta y calzado.
Una potente capa de mortero de cal ha ralentizado el proceso
de descomposición de los cuerpos.
Foto: Diario Palentino.
El buen estado de los enterramientos se debe a que se encontraron sellados por una potente capa de mortero de cal que ha actuado como aislante, hecho que ha ralentizado y reducido los procesos de descomposición de los cadáveres y la desaparición de elementos orgánicos. Una de las tumbas conserva restos de vestimenta de seda adornada con hilos de oro, previsiblemente procedente de talleres hispanomusulmanes del sur peninsular, así como unas botas de media caña fabricadas en cuero. El otro enterramiento conserva una de las piezas de calzado y una hebilla de cinturón de plata, vestimentas que manifiestan la alta alcurnia de ambos difuntos.

Las dos tumbas han sido halladas junto a otras ocho en una dependencia arrasada en la época moderna, en lo que podría corresponder a la primitiva Sala Capitular del monasterio medieval. Una vez que se completen los trabajos arqueológicos, los hallazgos encontrados permitirán conocer al detalle la evolución del complejo monástico, fundado en el siglo X y abandonado a mediados del siglo XIX tras la Desamortización de Mendizábal.
Ruinas del monasterio de San Pelayo
en Cevico Navero (Palencia).
Foto: Grupo Siro.

El proceso de recuperación de ambos enterramientos, a cargo de Aratikos Arqueólogos como responsables científicos y autorizado por la Comisión de Patrimonio Cultural de Palencia, ha contado con la colaboración de restauradores del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León, dependiente de la Dirección General de Patrimonio Cultural. Durante los próximos meses serán los responsables de su estudio y conservación, en una actuación que se encuadra en la línea de concertación y colaboración con Fundaciones y empresas impulsada por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta.

Los trabajos arqueológicos, realizados de forma ininterrumpida desde que en el año 2007 se comenzaran las obras de rehabilitación del monasterio en Cevico Navero, se enmarcan en el compromiso que Fundación Grupo SIRO mantiene con la recuperación y puesta en valor del Patrimonio Histórico de los entornos donde SIRO desarrolla su actividad.
(Fuente: Diario Palentino)