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13 de noviembre de 2017

Málaga pondrá en valor la mayor industria alfarera romana de la provincia

El Ayuntamiento de Málaga quiere poner en valor los restos encontrados el año pasado durante la excavación de varios sótanos en Martiricos. Los restos de ese complejo cerámico pudo estar en funcionamiento entre los siglos I y IV después de Cristo
Ánforas apiladas del complejo cerámico aparecido en Martiricos. FOTOS: DIARIO SUR
Nadie podía sospechar que en un lugar tan relativamente alejado de la ciudad antigua aparecería un hallazgo de esa magnitud. Los restos arqueológicos encontrados el año pasado durante las excavaciones para el proyecto residencial previsto en los suelos que ocuparon las naves de Citesa, junto al paseo de Martiricos, demostraron que este lugar albergó una importante industria alfarera de la época romana que, misteriosamente, cesó su actividad dejando prácticamente intactos hornos y ánforas apiladas.

Los restos de ese complejo cerámico pudo estar en funcionamiento entre los siglos I y IV después de Cristo. Las imágenes demuestran la importancia del hallazgo. Se aprecia el principal horno encontrado, de grandes dimensiones, con una cámara de combustión de planta circular centrada por un pilar también circular. También otros hornos de menores dimensiones y balsas de decantación en las que acumulaban el barro para que la arcilla más pura quedara al fondo.


El horno principal, en el que se fabricaban ánforas salsarias, puede datar del siglo I después de Cristo. Contaba con zonas de servicio anexas y grandes naves a su alrededor. En el siglo II se reformó el espacio y se construyeron dos nuevos hornos, dos piletas de decantación y una de agua. También se encontró un camino que tenía asociada una necrópolis con incineraciones e inhumaciones, y una infraestructura para la traída de aguas, sustentada por pilares sobre la vaguada de un arroyo. La proximidad al cauce del Guadalmedina hizo que los malagueños de la época romana se decantaran por este lugar para establecer esta importante fábrica de vasijas que, de forma inexplicable, cesó su actividad.

UN CONJUNTO ÚNICO
Según la arqueóloga responsable de la empresa que realizó las excavaciones, el Taller de Investigaciones Arqueológicas, Ana Arancibia, no se apreciaron en los restos signos de que una crecida del río o alguna catástrofe natural hubiera provocado el cierre de esta industria alfarera. “No sabemos qué pudo pasar, pero está claro que nos encontramos ante un conjunto único en la provincia de Málaga que, si se pusiera en valor, supondría un punto de atracción para la zona de Martiricos”, dijo esta experta.

La Consejería de Cultura dictaminó la documentación y el cubrimiento de los restos con una capa geotextil para mantenerlos soterrados bajo el patio o jardín central del futuro edificio de viviendas protegidas que está previsto en esta zona, y cuyas obras ya se han retomado tras adaptar la huella de las plantas de sótano, de manera que respeten el lugar de los hallazgos. Sin embargo, el Ayuntamiento, especialmente la sección de Arqueología de la Gerencia Municipal de Urbanismo, dirigida por Carmen Peral, aboga por actuar de manera que este singular 'tesoro' del pasado de la ciudad pueda quedar a la luz de algún modo, para ser visitado y conocido por los malagueños.

24 de junio de 2016

Sale a la luz un complejo alfarero romano en Málaga

Se han encontrado dos hornos de alfarería de la época romana y un habitáculo para almacenar las piezas de cerámica. De momento no se ha determinado el destino de los restos.
Algunos de los hornos ya han sido cubiertos con geotextiles. FOTO: FERNANDO GONZÁLEZ.
El resultado de las excavaciones arqueológicas que se desarrollan desde hace meses en la parcela que ocuparon las naves de Citesa, junto al paseo de Martiricos, donde está prevista la construcción de un edificio de 80 VPO (primera fase de un total de 224), ha dado un giro inesperado en las últimas semanas. Los arqueólogos han encontrado restos de lo que parece una industria alfarera de la época romana en este enclave, por lo que la Consejería de Cultura, que hasta ahora había autorizado la documentación y retirada de los hallazgos, fundamentalmente vestigios de antiguas huertas, está analizando el modo de proceder con este descubrimiento.

Así lo confirmó la delegada territorial de Cultura, Monsalud Bautista Galindo, quien apuntó que se han encontrado dos hornos de alfarería de la época romana y un habitáculo para almacenar las piezas de cerámica que se fabricaban en este lugar. «Estamos en conversaciones con la promotora para ver qué decisión se toma respecto a estos restos. Se trata de una industria alfarera de la época romana», señaló la delegada.

En el mismo sentido, desde la promotora, la empresa Espacio Medina, indicaron que las excavaciones arqueológicas han finalizado pero aún se desconoce qué resolución es la que va a tomar Cultura respecto a los hornos romanos encontrados. «Se está lavando la cerámica que se ha encontrado y estamos a la expectativa de lo que decida la consejería», expusieron fuentes de la promotora, que reconocieron que, ante esta tesitura, la obra está «ralentizada». Así, detallaron que han podido realizarse los muros-pantalla que delimitarán las plantas de sótano del edificio en sus laterales este y oeste, pero no así en el norte y el sur, para no interferir con las tareas de los arqueólogos, que en los últimos días se han centrado en la limpieza de los restos encontrados.

CIMIENTOS DE CITESA
Desde Espacio Medina confían en que, en un breve espacio de tiempo, se pueda aclarar el destino de los restos y, con la autorización de Cultura, seguir adelante con la construcción del edificio. Asimismo, aclararon que algunos de los restos que han salido a la luz, como unos pilares de sección circular, no corresponden a épocas de siglos pasados, sino que formaban parte de los cimientos de Citesa.

Las excavaciones en estos suelos de Martiricos, que además del edificio de VPO albergará un parque, han sido realizadas por la empresa Taller de Investigaciones Arqueológicas. Semanas atrás, su responsable, Ana Arancibia, ya avanzó que habían encontrado restos un horno que demuestra actividad alfarera en esta parte de la ciudad desde el siglo II antes de Cristo hasta el siglo I después de Cristo. Según indicó esta experta arqueóloga, podría tratarse de una especie de industria para producir en este lugar ánforas con las que transportar vino y aceite que venían desde el interior en odres de cuero. El río Guadalmedina podría ser navegable en la época romana hasta este punto, lo que facilitaría el transporte de las ánforas. Han aparecido restos de algunas de ellas que han sido retirados para su restauración y catalogación. Además, también es posible que estos hornos, retirados de lo que era la ciudad, sirvieran para fabricar tejas y ladrillos.

(Fuente: Diario Sur / Jesús Hinojosa)

3 de noviembre de 2015

Las excavaciones desvelan una instalación termal en la villa romana de Villauba (Girona)

Los baños se mantuvieron en uso hasta mediados del S. IV d.C. Algunas estancias como el caldarium y la sudatio, disponían de una cámara de aire debajo del pavimento que facilitaba la circulación del aire caliente proveniente de los hornos del área de servicio.
Excavaciones en Villauba (Camós, Pla d'Lestany). FOTO: AYTO. DE BANYOLES
Las actuaciones realizadas se incluyen dentro del plan de trabajo previsto para el año 2015, en el marco del convenio de colaboración entre las instituciones co-propietarias del yacimiento arqueológico (los ayuntamientos de Banyoles, Camós, Porqueres y el Centre d’Estudis Comarcals de Banyoles) y la Diputació de Girona. Las últimas excavaciones han puesto al descubierto un área termal.

La modificación del trazado de la carretera GI-524, que hasta el año 2013 pasaba por medio del yacimiento de Vilauba, ha permitido continuar descubriendo nuevos restos arqueológicos hasta ahora escondidos bajo el camino y pertenecientes a la antigua villa romana que explotaba agrícolamente esta parte. La campaña de este año ha permitido completar por la parte norte la planta del balneum o área termal asociada a la edificación principal, dejando al descubierto la canalización perimetral que recogía las aguas pluviales y también de las diferentes salas de baño, hecha con una base de tejas y ladrillos y bien delimitada por pequeños muretes hechos con travertino y ribera.

La excavación ha servido para constatar también que los constructores romanos aprovecharon las características del terreno natural, en clara pendiente hacia el sur y el este, para emplazar allí todo una buena parte del conjunto termal, dado que algunas estancias de los baños, como ahora el caldarium o sala de baño caliente y la sudatio o sauna, disponían de una cámara de aire debajo del pavimento que facilitaba la circulación del aire caliente proveniente de los hornos del área de servicio. Los materiales arqueológicos recuperados en los estratos que inutilizaban esta canalización demuestran que los baños se mantuvieron en uso hasta, como mínimo, en torno a mediados del siglo IV dC.

HORNOS DE FUNDICIÓN
Los trabajos arqueológicos han aportado igualmente valiosas informaciones sobre las diferentes etapas y reformas que sufrió esta instalación termal a lo largo de su historia. Siguiendo las modas y costumbres de la época, el balneum se añadió a la casa en el siglo II dC, paralelamente a la construcción de una nueva galería porticada que completó así el área residencial de la villa que, en su momento álgido llegó a ocupar una superficie próxima a los 900 m².

La excavación del área del antiguo trazado de la carretera ha permitido completar la planta de muchas estancias asociadas a diferentes etapas del yacimiento. Destaca la "redescubierta" de algunos depósitos documentados durante las tareas de construcción del primer camino en 1932. Sus características y dimensiones sugieren que podrían corresponder, probablemente, aparte de unas instalaciones agrícolas ligadas a la producción de aceite.

Finalmente, se ha podido empezar a destapar el área exterior que se extendía al pie de la edificación, donde se han identificado los rastros de las diferentes actividades que se realizaban en estos patios. Destaca el hallazgo de numerosos hornos domésticos destinados a la reparación de herramientas y utensilios metálicos. Este sector se encuentra alterado parcialmente por una trinchera que podría corresponder a una antigua delimitación de los campos, quizá de época medieval.

(Fuente: La Vanguardia)

7 de agosto de 2015

Sale a la luz un horno romano del S. I d.C. en Villanueva de la Reina (Jaén)

El horno tendría una parrilla de aproximadamente dos metros de diámetro, tiene su cúpula colapsada y ha aparecido por debajo de los niveles constructivos descubiertos en campañas anteriores. El equipo también ha descubierto restos del revocado original de los muros con enlucido blanco de cal y pigmento rojo. 
Toñi González con el equipo de excavación en la V campaña en el yacimiento de Ermita de Santa Potenciana, en Villanueva de la Reina (Jaén).
Los arqueólogos y estudiantes que participan en la V Campaña de Excavaciones en el yacimiento Ermita de Santa Potenciana, en la localidad gienense de Villanueva de la Reina, han sacado a la luz un horno que con toda probabilidad estaría datado en el S. I d.C. Se trata de un horno de grandes dimensiones, con una parrilla de aproximadamente dos metros de diámetro que ha aparecido en los niveles inferiores excavados hasta el momento, en una de las catas realizadas a poco más de cincuenta centímetros de profundidad.

En opinión de Antonio Crespo Kayser, uno de los técnicos responsables de la excavación, resulta providencial que la estructura del horno haya llegado casi intacta hasta nuestros días, ya que estos terrenos hasta hace poco tiempo estaban plantados de olivos y los arados no han respetado muchas de las estructuras del yacimiento, nos comenta Crespo. Sin embargo la cúpula del horno no ha resistido el paso del tiempo y aparece colapsada, aunque muy compactada.
Derrumbe de la cúpula del horno.

FUNCIONALIDAD NO DEFINIDA
La funcionalidad del horno todavía no está clara, -y tal vez sea pronto para aventurarla- como nos informa el arqueólogo Antonio Crespo, ya que si por una parte se han encontrado algunos pozos ciegos con múltiples restos de cerámica (terra sigilata en su mayoría) que apuntarían a su empleo como horno cerámico, también se han encontrado cantidad de granos de trigo y avena fundamentalmente que nos hablarían de una funcionalidad del mismo para la cocción de alimentos. 

En cualquier caso estamos trabajando en ello, y precisamente en esta campaña contamos con el apoyo de una especialista en Arqueobotánica de la Universidad de La Plata en Argentina que ya ha tomado muestras de los restos vegetales para su estudio, nos comenta Crespo.
Antonio Crespo junto a uno de los muros "decorados" del yacimiento.

RESTOS DE LA DECORACIÓN DE LOS MUROS
Así mismo, en las estructuras constructivas descubiertas en niveles superiores, los arqueólogos han empezado a encontrar restos del revocado de algunos muros. Estos muros construidos en piedra muy irregular estarían revocados con argamasa y un mortero de cal alisado que después de enlucir en blanco se habria pintado con algún tipo de pigmento de color rojo.  Como nos cuenta Antonio Crespo, "ya hemos descubierto algunas grandes placas de estuco que estarían decoradas con fileteados en color rojo".

En la V Campaña de Excavación en el yacimiento de la Ermita de Santa Potenciana participan 42 alumnos de Arqueología de diferentes universidades españolas bajo la dirección de Antonia González y Juan NIcás. 



Las excavaciones en el yacimiento de Santa Potenciana están financiadas por el Ayuntamiento de Villanueva de la Reina, que contribuye a los gastos de manutención de los alumnos y se extienden sobre una parcela de algo más de dos hectáreas, en unos terrenos que desde el año pasado ya son de titularidad pública.

8 de agosto de 2013

Aparece un "polígono industrial" alfarero romano en Martos (Jaén)

De los tres hornos encontrados por el momento, el más grande de ellos mide tres metros y medio de diámetro y su fábrica es de inspiración feno-púnica. Conserva parte de la parrilla, del caldarium y los pilares de los arcos de la bóveda, por lo que se puede considerar como el horno romano mayor y mejor conservado de la provincia de Jaén
El horno principal conserva buena parte de su estructura.
Los trabajos de arqueología preventiva realizados por la Diputación de Jaén en la carretera que une las poblaciones de Martos y Monte Lope Álvarez han sacado a la luz un complejo de tres alfares romanos datados entre los siglos I a.C. y II d.C. aunque no se descarta la posibilidad de que pudiera haber alguno más. 

Uno de los hornos de tres metros y medio de diámetro e inspiración feno-púnica conserva parte de la parrilla, del caldarium y los pilares de los arcos de la bóveda, además de un espacio para el almacenamiento, por lo que se puede considerar como el horno romano mejor conservado de la provincia, junto al encontrado en Los Villares de Andújar (la antigua Isturgi romana) y que en conjunto son los únicos exponentes conservados de la industria alfarera romana en la provincia de Jaén.

Enorme vertedero de cerámica
En las veintitrés catas realizadas se han localizado además un conjunto de pozos de extracción de arcilla.que a su vez sirvieron como vertedero en el momento de la clausura de los hornos, que pudieron estar operativas unos cincuenta años entre los siglos I a.C y el II de nuestra era. También se ha localizado una gran área destinada al vertedero de los restos cerámicos defectuosos donde se han encontrado gran diversidad de tipologias de cerámicas, que van desde la terra sigilata a las paredes limpias, pasando por téculas, cerámica vidriada, régulas, opus spicatum para pavimentos y cerámica doméstica.
El vertedero se encuentra en una zona de vaguada y en él se aprecia
el vertido de arcilla "en crudo" que marcaría el final del proceso
productivo en este complejo alfarero.
 


Pilar de decantación
Otro de los descubrimientos que se han producido en las excavaciones es la de un espacio pavimentado aparentemente dedicado a la decantación de la arcilla para la elaboración de productos cerámicos de alta calidad.

De momento hay tres hornos documentados, pero el hecho de haber encontrado cerámica vidriada lleva a pensar en la posibilidad de que existiera alguno más dedicado a este tipo de cerámica. Los tres alfares documentados están excavados en la roca (con lo que se evitaba la dispersión del calor) y dotados de cubierta de adobe claramente visible. En ellos se aprecian perfectamente las tres partes de su estructura: el praefurnium, la parrilla y el caldarium, que resulta más espectacular en el más grande de ellos ya que además conserva los pilares de ladrillo que dan origen a la bóveda del horno.
Detalle del arco de ladrillo del que partiría la bóveda del horno.

Los hallazgos se han producido a escasos metros de la carretera JV-2141 que une las localidades de Martos (la antigua Tucci romana) con Monte López Álvarez en las obras preventivas de una nueva variante de la carretera que estudia la Diputación de Jaén y que ahora debido a la importancia del descubrimiento, deberá modificar unos metros su trazado. 

Debido a las limitaciones de la zona excavada, que se han limitado a la zona de afección de la carretera, no se ha podido delimitar la extensión total del centro alfarero.

Vía romana
Todo parece indicar que en las proximidades de este gran complejo alfarero debía encontrarse una vía romana que uniera las localidades de  Martos y Torreparedones (Baena), ya que entre los restos cerámicos encontrados se encuentran algunas pesas de telares, muy similares a las encontradas en el yacimiento cordobés.

Aunque no se han encontrado vestigios de ninguna almazara de aceite en los alrededores, y a la luz de los restos encontrados, todo parece indicar que una gran parte de la producción de este complejo alfarero se dedicaba a la producción de ánforas oleícolas y vinarias que serían transportadas a las almazaras y lagares próximos de Tucci (Martos) aprovechando esta vía de comunicación de la Bética Romana .


5 de julio de 2012

Hallan un horno de vidrio prerromano en Santa Comba de Louro (Pontevedra)

Este hallazgo confirma la existencia de actividad en época tardorromana, aunque lo más destacado hasta ahora habían sido tanto la iglesia altomedieval como la tumbas existentes.
El proyecto de excavación arqueológica, consolidación y acondicionamiento para la puesta en valor del yacimiento de Igrexa Vella, en Santa Comba de Louro (Pontevedra), ha servido para descubrir los restos de un horno industrial de vidrio de la época tardorromana que constituye uno de los hallazgos más importantes de este espacio.
 El horno de vidrio, en el centro de la imagen, al lado del plástico
 y con forma semicircular. // Foto:  Iñaki Abella  
 
Este tipo de hornos de vidrio gozan de un importante reconocimiento entre los expertos arqueólogos de todo el país, donde hay otras muchas evidencias de este tipo de construcciones, si bien se intenta avanzar todavía mucho más en su conocimiento, y en este sentido el hallazgo de Valga puede despejar muchas dudas, sobre todo en relación con la actividad de los romanos en la comarca.

Ayer, en el transcurso de una visita cursada a la zona por los técnicos que se ocupan de la excavación, el alcalde y la concejala de Cultura de Valga, se explicaron algunas características de ese horno y se abundó en la importancia del yacimiento, sobre el que empezó a trabajarse hace ya un par de años y que se caracteriza por la existencia de un antiguo cenobio medieval reconvertido a monasterio benedictino femenino a principios del siglo XII, el cual en su última etapa habría sido un priorato de canónigos regulares de San Agustín.

En este espacio hay evidencias, y el horno citado es una de ellas, de la existencia de actividad en la época tardorromana, aunque lo más destacado hasta ahora habían sido tanto la iglesia altomedieval como la tumbas existentes.

En realidad hay secuencias históricas que abarcan desde el siglo IV al XVIII, y lo que se intenta ahora es encontrar fondos y desplegar los proyectos necesarios para poner en valor la excavación con fines museísticos.

Estos trabajos arqueológicos forman parte ya de una segunda fase de actuación en el entorno. En otoño de 2010 ya se explicaba que los arqueólogos encargados de buscar los restos de un viejo monasterio documentado en Santa Comba de Louro (parroquia de Cordeiro) habían hallado en un lugar conocido como Igrexa Vella los restos de, precisamente, una antigua iglesia, al parecer dotada de una construcción auxiliar ubicada al norte del templo que podría ser una capilla o una sacristía.

Ya se avanzó entonces que con las excavaciones salieron a la luz numerosas tumbas datadas en diferentes épocas históricas, pero se cree que las más antiguas pueden tener en torno a 900 años, que es también la antigüedad que se estima para el monasterio.

En una presentación realizada en el Museo Histórico Local de Valga en octubre de 2010 se apuntó que no era posible determinar con total seguridad si los restos topados eran los de la iglesia del monasterio, aunque sí se apuntó que el templo se convirtió en parroquial en torno al siglo XIV, y que en el XVIII lo desmontaron para construir la actual iglesia de Santa Comba de Louro.

La necrópolis localizada por los arqueólogos se explicó que las tumbas están situadas a ambos lados de la iglesia y en la edificación anexa, en la cual se encontró un sarcófago de probable origen gótico, sepulturas tapadas con losa y los muros de la capilla o sacristía.
De este modo, los expertos documentan diferentes etapas en los dos edificios principales, e incluso apuntaron que en la cabecera del templo principal encontraron evidencias de lo que se cree que fue un incendio, lo cual guarda muchas similitudes, por ejemplo, con lo descubierto en el yacimiento arqueológico y la necrópolis romana de Adro Vello, en San Vicente de O Grove.

Pero en lo referido a Igrexa Vella, hay que apuntar que son muchas las referencias escritas que se encontraron del monasterio de Santa Comba de Louro, que lo sitúan en el siglo XI. El cenobio se convertiría un siglo después en convento benedictino femenino, pasando en el siglo XIII a priorato de religiosos regulares de San Agustín, todo ello ligado al hecho de que Valga, por su proximidad a Santiago y por disponer del río Ulla en su territorio fue una zona tradicionalmente muy poblada, sobre todo a partir de la Edad Media. Esto se traduce, explican los técnicos, en la existencia de numerosos restos arqueológicos.

Estas acciones en Igrexa Vella eran complementarias de otras tan importantes como las desarrolladas en el río Ulla, Agramar y Cortinallas tratando de encontrar una zona portuaria de la época romana y la mítica "Turris Augusti", que el geógrafo Pomponio Mela situó en la época del emperador Claudio (s. I).

7 de mayo de 2012

Hallan un horno romano en las obras del AVE en Antequera (Málaga)

Forma parte del yacimiento arqueológico Arroyo Villalta, uno de los mayores complejos alfareros de la cordillera penibética.
Forma parte del yacimiento arqueológico Arroyo Villalta, 
uno de los mayores complejos alfareros de la cordillera penibética
La ejecución de la plataforma de vía de la línea de Alta Velocidad entre Antequera y Granada, a su paso por el municipio malagueño de Antequera ha permitido hallar un horno romano que ADIF ha trasladado al museo antequerano, en colaboración con la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de la localidad.

Este hallazgo forma parte del yacimiento arqueológico Arroyo Villalta descubierto en el ramal Granada-Córdoba, entre los puntos kilométricos 1/250 y 0/985, con una superficie aproximada de unos 14.200 metros cuadrados. El mencionado yacimiento se encuentra junto a las obras en ejecución del tramo Nudo Bobadilla Fase I del AVE Antequera-Granada, que tiene una longitud de 11,3 kilómetros. Este trazado forma parte de la conexión del ramal Córdoba-Granada con la Línea de Alta Velocidad antes mencionada.

El horno, destinado a la cocción de material constructivo, data entre los siglos I y II d.C. De planta circular y diámetro interior de 3,1 metros, se localizó en el tercio occidental del sondeo, excavado en un nivel arenoso, junto con otros seis hornos romanos, entre los que destaca la parrilla de 30 centímetros de grosor, debido a que la conserva íntegramente. El sistema de sustentación de la parrilla se realiza a través de cuatro muretes laterales sobre los que se levantan los arcos que sirven de apoyo a la misma.

Los trabajos de conservación, extracción y posterior traslado del horno al Museo de Antequera han sido supervisados por arqueólogos especializados que han llevado a cabo un control y seguimiento continuo, con el fin de salvaguardar la integridad de las estructuras arqueológicas halladas, según ha informado ADIF en un comunicado.

Tras estas actuaciones de preservación del patrimonio, se ha continuado con los trabajos de terraplenado de la zonas afectadas. Con estas medidas, las obras de la Alta Velocidad Antequera-Granada en el tramo Nudo Bobadilla Fase I se desarrollan con regularidad, presentando en la actualidad un avance próximo al 50 por ciento en su grado de ejecución de plataforma.

Los restos arqueológicos hallados podrán ser visitados por los ciudadanos, tras las tareas de adecuación y contextualización del entorno. La exposición del horno romano en el Museo de Antequera permitirá conocer la utilidad que tenía en el pasado, ofreciendo al visitante una referencia real, además de convertirse en un recurso didáctico de incalculable valor que permite sensibilizar sobre la necesidad de protegerlos.

ARROYO VILLALTA
   El yacimiento Arroyo Villalta contiene uno de los mayores complejos alfareros de la Cordillera Bética y forma parte de un amplio entorno histórico-arqueológico en el que se situaba la necrópolis asociada, que fue excavada en el año 2004.

En el mismo se diferencian dos zonas. En el corte uno se documentan restos de cinco estructuras siliformes y la aparición de restos de cerámicas elaboradas a mano. En el corte dos se han exhumado los restos de varias estructuras que datan de los siglos I y II d.C, entre las que se encuentran un edificio de grandes dimensiones, tres zonas de acopio de escombro, una balsa de decantación de arcilla, seis hornos, un praefurnium amortizado y restos de cerámica.

En un primer momento se procedió a la conservación 'in situ' de las estructuras exhumadas durante los trabajos de excavación y después se realizaron los trabajos de tratamiento de consolidación y cubrición con geotextil. Las estructuras se cubrieron con grava, sobre la cual se colocó una geomembrana de alta resistencia para repartir las cargas del terraplén a ejecutar y así evitar posibles afecciones localizadas a las estructuras.
(Fuente: Europa Press)