17 de enero de 2017

Descubren nuevos tramos de las galerías romanas subterráneas de Carmona (Sevilla)

El tramo descubierto tiene unos 80 metros de longitud. Los arqueólogos presuponían ya la existencia de este ramal de galerías por la presencia de pozos en la zona, pero los mismos estaban taponados e inundados por lo que hasta la fecha fue imposible su exploración y catalogación. Formaron parte de una impresionante obra de ingeniería de época romana.
Sólo son accesibles el 40% de las galerías descubiertas. FOTO: SEVILLA ACTUALIDAD.
El Servicio de Arqueología del Ayuntamiento de Carmona y la Asociación Andaluza de Exploraciones Subterráneas han descubierto recientemente un nuevo tramo del complejo de galerías romanas situadas en el subsuelo de la ciudad.

Se trata de un tramo de unos 80 metros de longitud en la zona de Los Villa. Los arqueólogos presuponían ya la existencia de este ramal de las galerías por la presencia de pozos en la zona, pero los mismos estaban taponados e inundados por lo que hasta la fecha había sido imposible su exploración y catalogación.

VACIADO DE POZOS
Para facilitar el acceso a las mismas, el Ayuntamiento ha limpiado y vaciado uno de los pozos principales, gracias también a la colaboración del grupo Alar promotora de la urbanización de esta zona.

Gracias a este acceso, se ha descubierto un entramado de galerías de captación de aguas cuyos trazados se presuponen por una serie de pozos alineados, algunos de ellos grandes pozos tipo noria, utilizados antiguamente para el suministro de huertas o de fábricas ya desaparecidas. Las investigaciones realizadas hasta ahora señalan a esta zona como posible origen de alguna de las minas de agua más importantes exploradas hasta ahora en Carmona, como es el caso de la mina en el Puerto de Brenes.

SISTEMA DE CAPTACIÓN DE AGUAS
Las nuevas galerías son tipológicamente similares a las estudiadas hasta ahora en la zona de San Antón por lo que deben de pertenecer un extenso sistema de captación de aguas subterráneas que los romanos desarrollaron bajo Carmona. Las canalizaciones tienen recorridos kilométricos y, según se acaba de comprobar, se puede afirmar con seguridad que formaron parte de una impresionante obra de ingeniería de época romana.

El alcalde de Carmona, Juan Ávila, “estos hallazgos que son posibles gracias al convenio firmado el pasado mes de agosto entre el Ayuntamiento y la Asociación Andaluza de Exploraciones Subterráneas con el objetivo de conocer con detalle por dónde discurren estas canalizaciones, la realización de la planimetría de sus trazados y poder adoptar las medidas preventivas oportunas para su conservación, como puede ser su inclusión en el Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico”.

(Fuente: Sevilla Actualidad)

16 de enero de 2017

Sevilla es la provincia con más investigaciones por expolio arqueológico

La Fiscalía advierte de la existencia de redes que roban piezas en yacimientos para venderlas en el mercado negro. Además del valor en sí de las piezas, Javier Rufino advierte del daño irreparable que causan los expoliadores alterando, y en ocasiones destruyendo, la información histórica que ofrecen   los yacimientos.
Javier Rufino. Fiscal de Medio Ambiente. FOTO: ROCÏO RUÍZ
Sevilla es la provincia de España que mayor número de casos judiciales tramita de expolio arqueológico. Durante los dos pasados años, la Fiscalía de Medio Ambiente Urbanismo y Patrimonio Histórico de Sevilla abrió 120 diligencias de investigación. Y entre ellas, se incoaron 14 por delitos contra el patrimonio arqueológico que acabaron en 11 sentencias. Son pocos casos respecto al total de investigaciones del Ministerio Público. Aún así, según el fiscal delegado de Medio Ambiente, Javier Rufino, siguen siendo «superiores» a los de cualquier otra provincia de España ya que Andalucía y, en especial Sevilla, es la zona de España donde hay más yacimientos arqueológicos, cuyo expolio preocupa a la Fiscalía. 

El hecho de que sea Andalucía la zona donde hay más actividad ilícita de este tipo tiene una clara explicación: la extensión territorial y que hay más afición por estas prácticas. Aunque también se descubre más porque, según el fiscal, las autoridades policiales actúan con diligencia en su lucha contra este tipo de prácticas.

REDES ORGANIZADAS
No obstante, según Javier Rufino reconoce que muchos de estos robos no afloran porque se trata de un delito difícil de descubrir por la «clandestinidad» en la que los llamados «detectoristas» de restos arqueológicos se mueven. Se trata de «redes organizadas» de personas que con aparatos detectores acuden a las zonas donde pueden encontrar piezas arqueológicas y, en general, restos de gran valor.

Según el fiscal, a veces se encuentran con organizaciones dedicadas al expolio que proceden de fuera de Andalucía y que acuden a una determinada zona a intentar expoliarla. «Vienen a buscar porque en Andalucía hay muchos yacimientos», alerta el fiscal de Medio Ambiente, que está especialmente preocupado por estas actividades ilícitas y, sobre todo, por el escaso nivel de éxito que obtienen en comparación con otros delitos. «Mucha gente consigue la impunidad porque la característica del delito facilita mucho su comisión y la impunidad», advierte Rufino que también recuerda que en estos casos se encuentran con otro problema añadido, el de la prescripción. Y es que este tipo de delitos prescriben a los cinco años (hasta el año 2010 era a los tres años). Y ello provoca también que, en muchos casos, al no poder determinar cuándo se produjo esa expoliación ni la procedencia exacta, no puedan investigarlo porque ha «caducado» pese a que se trata de delitos que son castigados con penas de prisión de entre seis meses y tres años.

POR LA NOCHE Y EN ZONAS DE DIFÍCIL ACCESO 
El modus operandi de estas actividades hace que resulte dificultoso destapar estas redes: normalmente se producen en zonas agrícolas de difícil acceso y tienen lugar de noche. Para ello, cuentan con determinados aparatos, los detectores, algunos de los cuales son tan sofisticados que incluso discriminan entre distintos tipos de metales o bien son capaces de detectar la profundidad a la que está enterrada la pieza.

Normalmente, la mecánica que emplean los expoliadores consiste en que un individuo se encarga de señalar el lugar dónde puede haber una pieza valiosa. Y luego, cuando es de noche y no hay peligro de ser observado, el cómplice acude a la zona a expoliar. A veces han detenido a algunos «in fraganti» con el pico y la azada. Así ocurrió en un caso reciente en el que descubrieron a varios expoliadores que llevaban en el coche la azada y hasta el detector. Y en esa ocasión, como casi siempre, procedían de fuera.

GRAN CANTIDAD DE DINERO
También hay veces en que la Guardia Civil detecta algunas piezas de dudosa procedencia en mercadillos o en otras ocasiones descubren en viviendas restos de yacimientos de los que se desconoce su procedencia. Otras veces es difícil saber desde cuando tienen en su propiedad los restos. Pero el hecho de que la mayoría de los supuestos expoliadores procedan de otras ciudades u otros países se justifica en la gran cantidad de dinero que se mueve. Y es que, según Rufino, el tráfico ilegal de obras de arte, es uno de los sectores que más dinero moviliza por detrás de la droga, la prostitución o las armas.

Por eso hay redes dedicadas a buscar esas piezas arqueológicas para luego colocarlas en el mercado negro fuera de España. «Hay personas que están dispuestas a pagar mucho dinero por esas piezas», alerta Rufino, que recuerda que hay investigaciones internacionales que han llegado a apuntar que muchas de las piezas legales que se venden en conocidas casas de subastas procedían del expolio. «Es difícil saber si eso puede ocurrir realmente», dice.

CONSECUENCIAS NEFASTAS
Independientemente de esas dudas que podrían servir de argumento para una película de intriga, Rufino advierte de otras consecuencias nefastas del expolio arqueológico. Cuando se produce un robo de este tipo, la cuestión no es sólo el valor de la pieza robada, sino que se remueve el citado yacimiento arqueológico y se produce una alteración de la información histórica que ese descubrimiento puede proporcionar ya que, al haber sido manipulado, el daño es «irreparable». Eso provoca que sea más difícil obtener información histórica fiable. Un problema añadido es el que la Fiscalía se encuentra a la hora de valorar las piezas robadas ya que necesita que un técnico, normalmente un perito de la Junta de Andalucía, realice esa valoración. Y a veces hay «criterios discordantes» entre unos y otros informes a la hora de valorar. Un impedimento más en la lucha contra las redes organizadas que expolian los yacimientos arqueológicos.

13 de enero de 2017

Un proyecto permitirá la difusión virtual de la ciudad romana de Mellaria, en Córdoba

Un equipo internacional y multidisciplinar sacará a la luz el paisaje, la fauna, los cultivos y el urbanismo de esta ciudad romana cordobesa en un proyecto que servirá de base a diferentes propuestas divulgativas, entre las que destacan las restituciones virtuales.
El control de la ciudad de Mellaria se extendía sobre una superficie de 2.200 kilómetros cuadrados.
Hace más de 2.000 años, en el camino entre dos de las ciudades más destacadas del Imperio Romano, Corduba Colonia Patricia y Emérita Augusta, existió una ciudad “de no menor nobleza”, según transmite Plinio el Viejo, y de la que fue oriundo Cayo Sempronio Sperato, máximo responsable del Templo de la actual calle Claudio Marcelo en Córdoba capital. Era Mellaria, ubicada según los expertos en el entorno del Cerro del Masatrigo, en el término municipal de Fuente Obejuna, ocupando todo el límite territorial entre las provincias de Córdoba y Badajoz. De aquella antigua ciudad quedan algunos vestigios arqueológicos que están siendo estudiados gracias a un proyecto de la Universidad y la Diputación de Córdoba y el Grupo de Desarrollo Rural Alto Guadiato y muchos datos por conocer.

EQUIPO MULTIDISCIPLINAR
La localización de restos arquitectónicos, pero sobre todo, la recuperación del patrimonio ambiental y paisajístico de aquel territorio es la prioridad de un nuevo equipo internacional de investigadores procedentes de ámbitos tan diversos como la ingeniería rural, la biología y la arqueología, unidos en el proyecto Ager Mellariensis –así era como se designaba al espacio que gestionaba la ciudad de Mellaria y que alcanzaba los 2.200 kilómetros cuadrados- financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO) a través de su convocatoria “Retos para la sociedad 2016”.

Durante 4 años, el equipo liderado por los profesores de la Universidad de Córdoba Antonio Monterroso Checa, investigador del Programa Ramón y Cajal del MINECO en el Área de Arqueología, Alberto Redondo, profesor titular de Zoología y divulgador científico, y Francisco Montes y Rafael Hidalgo, del Área de Ingeniería Gráfica y Geomática, tratará de sacar a la luz cómo era el paisaje que rodeaba a la antigua Mellaria, qué animales era usual ver, qué cultivos eran los más populares o cómo eran las casas o los edificios comerciales de la época, ofreciendo una foto fija que servirá de base a diferentes propuestas divulgativas, entre las que destacan las restituciones virtuales, que servirán al Grupo de Desarrollo Rural Alto Guadiato como yacimiento para nuevas iniciativas empresariales que contribuyan al desarrollo económico de la zona.

BASE TECNOLÓGICA
De hecho, el proyecto Ager Mellariensis tiene una clara vocación de transferencia. Por eso cuenta con la colaboración de empresas de base tecnológica líderes en sus sectores, como la italiana Telespazio Iberica (dependiente de la Agencia Espacial Italiana) y Znir Sensing Solutions, especializadas en la teledetección satélite y aérea de vestigios arqueológicos, o Urbeproorbe, firma con amplia experiencia en el análisis y gestión del patrimonio histórico edificado. A ellas se sumarán otros equipos científicos como el Laboratorio de Teledetección Quantalab-IAS-CSIC que dirige Pablo Zarco, o el Departamento de Ingeniería Civil de la Universitá Politecnica delle Marche (Italia) dirigido por el profesor Paolo Clini, la Escuela Politécnica de Belmez y los investigadores de la Universitá degli Studi di Urbino Oscar Mei y Daniele Sacco.

(Fuente: Cordópolis)

12 de enero de 2017

La Universidad de Valencia avala el trabajo de investigación en la necrópolis del "Cerro de las Cabezas" de Valdepeñas

El estudio aborda la correcta aplicación de un procedimiento de prevención de impactos y protección al patrimonio arqueológico, desarrollado con motivo de la implantación de una línea eléctrica de alta tensión que permitió en 2013 el hallazgo de una necrópolis junto al Cerro de las Cabezas de Valdepeñas. 
Se presenta el estudio ceramológico de la Tumba 1 con ajuar de importación. FOTO: LANZA
El Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua de la Universidad de Valencia acaba de publicar un trabajo científico sobre la necrópolis del Cerro de las Cabezas, en el volumen de su revista SAGVNTVM correspondiente al año 2016.

El arqueólogo Luis Benítez de Lugo, director de las excavaciones arqueológicas y coautor del trabajo, ha señalado que “la investigación que ahora ha visto la luz se remitió a la revista en septiembre de 2015. Antes de ser aceptada fue evaluada por expertos ajenos a la revista, con el fin de verificar el nivel del estudio realizado. La evaluación fue positiva y el artículo fue aceptado en diciembre de ese mismo año. Es la primera vez que esta revista acepta publicar un trabajo sobre el Cerro de las Cabezas”.

El estudio aborda el tema de la correcta aplicación de un procedimiento de prevención de impactos y protección al patrimonio arqueológico, desarrollado con motivo de la implantación de una línea eléctrica de alta tensión, y permitió en 2013 al hallazgo de una necrópolis junto al Cerro de las Cabezas de Valdepeñas. Hasta el momento se desconocía la localización del área funeraria de este gran oppidum. Las catorce tumbas documentadas durante esta breve intervención (catorce días de trabajo) corresponden a los enterramientos de cremaciones en urnas, con piezas de ajuar asociadas como fusayolas, fíbulas, armas y recipientes cerámicos.

ESTUDIO CERAMOLÓGICO
Se presenta el estudio ceramológico de la Tumba 1, la única de entre las excavadas que cuenta con ajuar de importación. En concreto, la pieza importada es un plato de t.s. itálica con sello del taller de L. Titivs, fechado entre 15/40 d.C. Es, por tanto, un enterramiento de comienzos de nuestra era.

El hallazgo permite verificar que cuando vivía Cristo persistían en Oretania los ritos funerarios indígenas ibéricos, que utilizaban ocasionalmente cerámicas romanas de importación.

El trabajo “Romanización de rituales funerarios oretanos: La Tumba 1 del Cerro de las Cabezas (Valdepeñas, Ciudad Real)”, cuyos autores son Luis Benítez de Lugo, Antonio Manuel Poveda, Dionisio Urbina y Catalina Urquijo.

SAGVNTUM
SAGVNTVM es una revista que publica desde 1962 un volumen anual dedicado a la Prehistoria y Arqueología de la Península Ibérica, así como al Patrimonio Arqueológico. Esta revista científica ha obtenido recientemente el Sello de Calidad Editorial y Científica de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), en la convocatoria de 2016. Esta acreditación certifica el alto nivel de calidad de la revista y de los trabajos que en ella se publican.
(Fuente: Lanza)

11 de enero de 2017

Los arqueólogos confirman la veracidad de la batalla de Alcocer que narra "El Cantar del Mío Cid"

Las excavaciones en el paraje de La Mora Encantada de Ateca (Zaragoza) confirman la existencia de un asentamiento de época islámica que fue abandonado de forma precipitada antes de la conquista de Calatayud en 1120. 
Excavaciones en Ateca, donde tuvo lugar la batalla de Alcocer. FOTO: DIPUTACIÓN DE ZARAGOZA
La Diputación de Zaragoza ha realizado una segunda campaña de excavación en el paraje del término municipal de Ateca en el que tuvo lugar la famosa batalla de Alcocer que narra el Cantar del Mío Cid.

Los trabajos, incluidos dentro de las actividades del Consorcio Camino del Cid, buscan conocer mejor el asentamiento junto al que se produjo el combate como primer paso para promocionarlo dentro de la ruta cidiana. "El hecho de que la batalla de Alcocer tuviera lugar en Ateca, en el paraje de La Mora Encantada, convierte este municipio en el escenario principal del Cantar del Destierro y en un lugar de visita indispensable para todo aquel que desee seguir las huellas de Rodrigo Díaz de Vivar", ha destacado la diputada delegada de Cultura, Cristina Palacín.

Por ello, la Diputación de Zaragoza, como integrante del Consorcio Camino del Cid, ha decidido financiar esta excavación para seguir estudiando los restos arqueológicos de ese enclave histórico en el que ya se hizo una primera excavación en el año 2004.

La conquista de Alcocer se cuenta en el Cantar del Destierro, los versos en los que el Cantar del Mío Cid narra el exilio del legendario caballero castellano --que en realidad fueron dos: uno en el 1081 y otro en el 1088--. El autor del poema tenía grandes conocimientos de geografía, lo que permite seguir con precisión todo el destierro literario del Cid por tierras de Soria, Guadalajara, Zaragoza y Teruel, ha indicado la institución provincial en una nota de prensa.


RUTA ARAGONESA
En concreto, la ruta aragonesa de Rodrigo Díaz de Vivar comenzó en un lugar situado entre Ariza y Cetina. Después, el guerrero atravesó Alhama y pasó de largo por el núcleo urbano de Ateca para instalarse en un promontorio cercano al río Jalón -actualmente conocido como cerro Torrecid- desde el que se dispuso a conquistar Alcocer.

Lo logró 15 semanas después. Sin embargo, una vez que este asentamiento estuvo en su poder, un ejército valenciano acudió al lugar para recuperarlo. El Cid presentó batalla y venció a los musulmanes de forma "aplastante".

El problema es que, al tratarse de un cantar de gesta, hay que averiguar qué parte del poema se basa en hechos reales y cuál es imaginaria. Por eso, los investigadores tuvieron que recurrir a distintas fuentes documentales y toponímicas para poder determinar la ubicación más probable de Alcocer.


EL ENCLAVE Y LAS EXCAVACIONES
Las indagaciones realizadas por el historiador Francisco Martínez desde la década de los 80 le llevaron a concluir que ese emplazamiento de origen musulmán estuvo en el paraje actualmente conocido como La Mora Encantada, un cerro del término municipal de Ateca coronado por un farallón arcilloso en el que se aprecia que fue moldeado por la mano del hombre.

Sin embargo, las pruebas documentales tenían que contrastarse mediante la arqueología. Por eso en el año 2004 se realizó una primera excavación impulsada por el Ayuntamiento de Ateca que confirmó que en ese lugar existió un asentamiento de época islámica situado al abrigo del farallón arcilloso, sobre el cual se emplazaría una torre para vigilar el territorio.

Los restos hallados llevaron a concluir que su abandono fue precipitado y que son de época anterior a la conquista de Calatayud por el rey Alfonso I en el año 1120. Más de una década después, la Diputación de Zaragoza ha impulsado una segunda excavación para seguir descubriendo los restos de Alcocer. Los trabajos, dirigidos por los arqueólogos José Luis Cebolla y Francisco Javier Ruiz, se han llevado a cabo durante el mes de diciembre y se han centrado en el área en la que aparecieron los restos localizados en 2004.

"Primero hemos hecho un levantamiento topográfico y en tres dimensiones del yacimiento y luego hemos procedido a la excavación en sí, que ha sacado a la luz nuevas estructuras y nuevos materiales arqueológicos", ha detallado José Luis Cebolla, para agregar que "una vez realizado el trabajo de campo, ahora procederemos a estudiar y analizar estos hallazgos para ver qué información nos aportan".


EL CAMINO DEL CID
La excavación ha costado 10.000 euros y ha sido financiada por la Diputación de Zaragoza dentro de las actividades del consorcio Camino del Cid. Esta entidad pública, de la que forman parte la DPZ y otras siete diputaciones provinciales, se dedica a impulsar y difundir la ruta cidiana, un itinerario turístico y cultural que atraviesa España de noroeste a sudeste y que sigue las huellas literarias e históricas de Rodrigo Díaz de Vivar utilizando el famoso cantar como guía de viaje.

Debido a su longitud --unos 1.400 kilómetros de senderos y 2.000 kilómetros de carreteras--, el Camino del Cid está dividido en rutas temáticas unidas entre sí para que el viajero pueda acomodar el recurrido a los días de los que dispone. El camino está pensado para realizarlo a pie, en bicicleta de montaña o de carretera o en coche o moto.

10 de enero de 2017

Hallan los restos de siete bebés de entre los siglos I y III d.C. en el castro de A Lanzada (Pontevedra)

Los sondeos también permitieron localizar un tanque de una salina de origen romano y una fíbula de bronce en forma de omega entre otras 15.000 piezas.
Uno de los siete restos de bebés hallados en el castro de A Lanzada.
La Diputación de Pontevedra tiene ya entre sus manos las conclusiones definitivas sobre la datación de los restos humanos hallados durante las excavaciones en este yacimiento el pasado verano entre ellos los cuerpos de una mujer, Cornelia y otros dos adultos, y en otra zona del castro de trece bebés que los análisis acaban de confirmar que son mucho más antiguos que los restos de las personas de mayor edad.

El laboratorio especializado de Florida ha datado los restos de Cornelia entre los años 435 y 610, es decir, entre los siglos V y VII, al igual que otro de los adultos mientras que el tercero sería un poco más antiguo, entre los años 450 y 550, es decir, siglo V.

Los cadáveres de los bebés fueron enterrados, no obstante, mucho antes. El más antiguo está datado entre los años 25 y 130, mientras que otros se corresponden a fechas de entre el año 40 y 85 y otros entre los años 60 y 215. Es decir, entre los siglos I y III.

ENTERRAMIENTOS REUTILIZADOS
La presidenta de la Diputación, Carmela Silva, explicó que los datos vienen a confirmar que los restos pertenecen a dos zonas de enterramiento distinta y que el enclave estaba ya habitado en el siglo I de tal forma que el espacio con los enterramientos más modernos fueron reutilizadas con estos usos tiempo después.

Por otra parte, un sondeo en un punto cercano a la carretera entre Pontevedra y Sanxenxo permitió localizar el tanque de cristalización de una salina que se encuentra "en perfecto estado de conservación", según señaló Silva, y que "todo hace indicar que es de origen romano".

OTROS HALLAZGOS DE INTERÉS
En los últimos días de excavaciones han aparecido otros elementos de gran interés como una fíbula en forma de omega de bronce típica de entre los siglos menos uno y uno antes de Cristo que también servirá para consolidar las tesis sobre la antigüedad del asentamiento. Silva recordó que durante las excavaciones, que finalizarán el 31 de este mes, se han encontrado un total de 15.000 piezas entre las que destacan cerámicas, monedas de distintas épocas, puñales y fíbulas.

La presidenta de la Diputación destacó que la última semana se dedicará a la consolidación de las estructuras localizadas y sacadas a la luz y en febrero se dispondrá ya de un informe preliminar de los arqueólogos con las primeras conclusiones sobre los hallazgos.

Ahora están pendientes de la firma del convenio con el Ministerio de Fomento para que se proceda a la consolidación de este y otros castros que se incluyen en el convenio con el Ministerio para su consolidación en el caso de los que fueron excavados, así como su limpieza en otros yacimientos de la provincia. Además, el Ministerio deberá ocuparse de su musealización. Silva espera que el acuerdo con Fomento se pueda firmar cuanto antes para consolidar lo más pronto posible los restos encontrados en los castros excavados. De hecho, en el de A Lanzada será la propia Diputación quien asuma este cometido ante la parálisis que se vivió en Fomento debido a que el Gobierno estaba en funciones.

9 de enero de 2017

150.000 euros para excavaciones en trece yacimientos de Ciudad Real

El patrimonio histórico no sólo es una fuente de cultura necesaria sino también de riqueza para la zona en la que se ubica y, conocedora de esta situación, la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha, a través de la Consejería de Cultura, acaba de aprobar 13 proyectos de trabajo en yacimientos arqueológico de Ciudad Real que permitirán seguir avanzando en la investigación de ese patrimonio.
Iglesia de la fortaleza de Calatrava la Nueva.
En concreto, el Gobierno regional ha concedido subvenciones por importe de 149.376,18 euros para llevar a cabo en 13 yacimientos arqueológicos de la provincia ubicados en las localidades de Aldea del rey, Almodóvar del Campo, Valdepeñas, Terrinches, Almadén, Montiel, Poblete y Ciudad Real, Argamasilla de Alba, Albaladejo, Carrión de Calatrava y Daimiel.

CERRO DELAS CABEZAS
Uno de los proyectos más destacados, en lo que a la cuantía de la subvención se refiere, será en el Cerro de las Cabezas de Valdepeñas, donde los arqueólogos Julián Vélez, José Javier Pérez, Tomás Torres y Domingo Fernández llevarán a cabo un sondeo estratigráfico en el área urbana de oppidum; además del estudio arqueológico-estratigráfico del área urbana y muralla norte. 
En este proyecto aprobado por la Junta también se incluye la realización de dataciones pro termoluminescencia, así como el estudio y clasificación del material metálico del yacimiento arqueológico.

El Cerro de las Cabezas es un punto de referencia en la cultura íbera, por la monumentalidad de sus sistemas defensivos, la excelente conservación de sus restos y por ser una de las pocas ciudades ibéricas conservadas en su integridad dentro del panorama peninsular. Las campañas sistemáticas que la Junta de Comunidades está llevando a cabo en colaboración con el Ayuntamiento de Valdepeñas, desde años atrás, van poniendo al descubierto parte de las áreas urbanas y defensivas de la ciudad, mostrándonos su urbanización, almacenes, áreas domésticas, santuarios, torreones y murallas.
Esta no será la única actuación que se realice en Valdepeñas, ya que también se ha autorizado y subvencionado otra actuación, en este caso estudios y prospecciones geofísicas para el conocimiento del opiddum oretano que realizarán los arqueólogos Juan José Blánquez y Lourdes Roldán.

SISAPO
También es destacable el trabajo que van a realizar en la antigua Sisapo o yacimiento La Bienvenida, en Almodóvar del Campo, los profesionales Mar Zarzalejos, Carmen Fernández y Germán Esteban.

En este lugar se llevan realizando excavaciones desde la pasada década de los 80 que están siendo de gran utilidad para la reconstrucción de la dinámica histórica de la comarca gracias a importantes hallazgos que demuestran la inserción de la localidad en la cultura y economía de los Tartesos a finales del siglo VIII A. C, además de que se ha descubierto que ya en época romana se convirtió en la capital minera de la comarca debido a su vinculación con la explotación de las minas de cinabrio y plata. El yacimiento ha podido ser identificado con un importante centro minero citado por las fuentes clásicas con el nombre de Sisapo. Se encuadra dentro de la zona denominada como la Oretania prerromana. Esta ciudad tuvo una extensión aproximada de 10 hectáreas y estaba rodeada por una muralla de más de 3 metros de ancho con unas 28 torres. En el interior del recinto se han encontrado restos de viviendas de varios momentos culturales desde el siglo VII a.C. hasta el siglo IV d.C.
CALATRAVA LA NUEVA
Otra de las actuaciones aprobadas por el Gobierno regional tendrá lugar en el castillo de Calatrava La Nueva, en Aldea del rey, gracias a las arqueólogas Ana María Segovia y Concha Claros. El Sacro Castillo-Convento fue fue declarado Monumento Nacional en 1854 está en la cima del cerro Alacranejo, una zona que ya desde la época prehistórica ambos lugares fueron elegidos por gentes de la Edad del Bronce para situar sus poblados como muestran los restos hallados en la zona en la que se ubica el castillo, ocupado hasta 1802 por la Orden de Calatrava.

ALARCOS Y CALATRAVA LA VIEJA
En el parque arqueológico de Alarcos y Calatrava la Vieja se van a llevar a cabo varias actuaciones, entre las que se incluye continuar con la excavación arqueológica de Alarcos a cargo de Antonio de Juan -gran conocedor de este yacimiento ya que dirigió durante años este parque, junto a Macarena Fernández y Diego Lucendo.
El cerro de Alarcos fue ocupado por el hombre desde la Edad del Bronce Pleno y conoció dos etapas esplendorosas: una durante la época ibérica y otra en la Edad Media.
Las excavaciones arqueológicas que se desarrollan desde 1984 han sacado a la luz parte de la ciudad ibérica, el perímetro exterior del castillo y gran parte de la muralla medieval, donde se ha encontrado una fosa común con restos de la batalla que en 1195 enfrentó a musulmanes y cristianos.

Por otra parte, entre Ciudad Real y Poblete, María del Rosario García, Francisco Javier Morales y David Rodríguez van a llevar a cabo el estudio e investigación de la necrópolis ibérica y del oppidum de Alarcos. En Calatrava La Vieja se va a desarrollar el estudio y caracterización de materiales arqueológicos y este proyecto lo desarrollarán los arqueólogos Manuel Retuerce y Miguel Ángel Hervás.

En este caso hay que recordar que la antigua Qal'at Rabah islámica es uno de los yacimientos medievales más importantes y mejor preservados de la Península. Su historia, junto al río Guadiana, transcurre entre los s. VIII y XV y fue el enclave urbano del poder califal en la región, la primera posesión templaria en Castilla, lugar de fundación de la primera Orden militar hispana y la ciudad más septentrional del Imperio almohade.
Conserva estructuras tan notables como un foso, todo el recinto amurallado, con torres pentagonales, “albarranas” y “corachas”, y dos puertas acodadas. En el alcázar destacan el magnífico arco triunfal de acceso, la gran sala de recepciones, el aljibe y las iglesias templaria y calatrava, y en los arrabales, los restos de una mezquita.

CASTILLO DE LA ESTRELLA DE MONTIEL
Viajando hasta otro castillo, en este caso el de la Estrella en Montiel, la Junta de Comunidades ha dado luz verde a la excavación arqueológica en el barrio islámico, que llevarán a cabo el profesor de Historia Medieval de la UCLM Jesús Molero; el arqueólogo de la Fundación Castillo de la Estrella, David Gallego; y la restauradora Cristina Peña.
Se trata de una zona de hábitat con restos de silos y viviendas de este período y que según los datos recogidos por este mismo grupo de trabajo en 2013 “tienen una cronología muy temprana (siglo IX-X), lo que convierte al conjunto arqueológico del Castillo de la Estrella en uno de los yacimientos con una secuencia cronológico-cultural de época medieval más amplia y completa de la región”.

LA MOTILLA DEL AZUER
Otro de los yacimientos más conocidos de la provincia, el de la Motilla del Azuer en Daimiel, también forma parte de los proyectos aprobados, en este caso se realizarán investigaciones geoarqueológicas y topográficas en las que participará el arqueólogo Miguel Torres.
La Motilla del Azuer es el ejemplo más representativo de una original cultura de la Edad del Bronce que se desarrolló en las llanuras del norte de la provincia, preferentemente inundables, donde el agua se convirtió en un factor de capital importancia para la supervivencia.

El yacimiento se desarrolla en torno a un profundo pozo protegido por una torre de planta cuadrada, varias líneas concéntricas de murallas de considerable altura en mampostería, entre las cuales se disponían desde áreas de estabulación de ganado, áreas artesanales para la fundición de metales a almacenes de cereales.

PILAR DE LA LEGUA DE ALMADÉN
Hasta Almadén se va también una de las subvenciones más importantes en lo que se refiere a su cuantía, ya que se ha aprobado el proyecto del equipo multidisciplinar que componen Germán Esteban, Mar Zarzalejos y Jesús Martínez para seguir investigando en el yacimiento Pilar de la Legua.
Los dos últimos proyectos que se van a desarrollar son el estudio de contextualización ceramológica, mineralógica y fotogramétrica de la villa romana de Puente de la Olmilla, en Albaladejo, a cargo de Luis Benítez de Lugo y José Luis Fuentes; así como la excavación arqueológica en el castillo de Santa María, en Argamasilla de Alba, que realizarán Antonio José Gómez; David Gallego; Jesús Manuel Molero; Andrés Ocaña; y Juan Ángel Ruiz.

CASTILLEJO DEL BONETE
El proyecto aprobado por la Consejería de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que cuenta con una mayor inversión es el del estudio de túmulos prehistóricos en la cultura de las motillas, que se realizará en el Castillejo del Bonete en Terrinches.
Este yacimiento arqueológico tiene aproximadamente 500 metros cuadrados y está emplazado en las estribaciones septentrionales de Sierra Morena, en lo alto de una ladera orientada al sur.

El lugar se encuentra al sureste de la provincia de Ciudad Real y en lo que tradicionalmente se ha supuesto el borde meridional del área en la cual se desarrolló la Cultura del Bronce de La Mancha. Se halla estratégicamente situado junto al Camino de Aníbal, vía natural de comunicación entre la Meseta y la Alta Andalucía.

Los arqueólogos Luis Benítez de Lugo Enrich y María Benito Sánchez serán los responsables de desarrollar trabajos arqueológicos de excavación, topografía georreferenciada y fotogrametría. Este yacimiento tiene características que le confieren gran interés arqueológico porque, entre otras, agrupa espacios y utensilios de la vida cotidiana; tiene 5 inhumaciones de diversa tipología, varias con ajuar; posee murallas defensivas; y guarda una cueva fortificada de notables dimensiones intacta desde la Prehistoria.

4 de enero de 2017

Los arqueólogos redescubren el pasado minero de Linares (Jaén)

La "MIna de los Lores" albergará un centro de interpretación temático. La explotación minera tuvo su máximo esplendor en la localidad jienense de Linares en el siglo XIX y ahora en pleno siglo XXI los arqueólogos redescubren su arquitectura única. 
Imagen del Pozo de San Vicente de las ruinas arqueológicas de las minas de Linares en Jaén. FOTO: LINARES TURISMO
Linares fue a mediados del siglo XIX una próspera ciudad gracias al “boom” de la minería que tuvo su máximo exponente en la Mina-Fundición La Tortilla, del inglés Thomas Sopwith; ahora, más de un siglo después, los drones sobrevuelan el lugar para recuperar un patrimonio reflejo del esplendor perdido.

Yolanda Jiménez es la directora de la excavación arqueológica que desde noviembre se está realizando en la llamada “Minas de los Lores”, donde el Ayuntamiento de Linares, en colaboración con la Junta de Andalucía y el ‘Colectivo Proyecto Arrayanes’, trabajan desde hace años para potenciar su aprovechamiento turístico.

Ése es el sitio elegido para la creación de un Centro de Interpretación, una parcela donde se conservan restos de edificaciones que son ejemplos de la arquitectura minera de tipología cornish -caracterizada por el uso del vapor en las labores de extracción y el desagüe de galerías- con la variación, única en Linares, de que los tejados en vez de ir a dos aguas eran abovedados por capricho del dueño, copiado de un viaje a Suiza.

Con estos trabajos, que pretenden finalizar en abril antes de la llegada de la especie protegida de cernícalo primilla que anida en el lugar, se conseguirá definir los edificios desde los cimientos hasta su techumbre y poner en valor de la forma más fiel posible el lugar respetando todo lo existente.

En la parcela donde se trabaja, con presupuesto con cargo al 1,5 % cultural, se encuentran los denominados Pozos de San Federico y de Santa Annie, pertenecientes a la Concesión Minera “Lord Deby”, de los que se conservan la casa de máquina de bombeo cornish, la casa para las calderas y chimeneas y la casa de máquina de extracción.

UN POCO DE HISTORIA
La tradición minera de la comarca Linares-La Carolina se remonta a la prehistoria, con grandes hitos a los largo de los siglos por obtener sus recursos como ser escenario de las guerras púnicas, sin embargo, es en el siglo XIX cuando Linares alcanza los años de mayor apogeo.

En unas décadas se multiplica la población por seis, obtiene el título de ciudad, otorgado en 1875 por Alfonso XII, y países como Francia, Alemania, Gran Bretaña y Bélgica abren delegaciones diplomáticas, se crean casinos, cines, el Hospital de los Marqueses, el Monte de Piedad, un nuevo mercado y las clases altas construyen edificios modernistas.

Además con la creciente presencia de población inglesa se abre el cementerio inglés de Linares, el primer camposanto protestante de Andalucía, donde reposan personalidades de la historia industrial de la ciudad.

Las minas de La Tortilla, catalogadas como patrimonio histórico andaluz, fueron uno de los máximos exponentes de los mayores avances en tecnología minera de la época del vapor y sus edificaciones, que llegaron a albergar un viceconsulado inglés, esperan, ahora ruinosas, un histórico rescate que parece más cercano.