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11 de febrero de 2015

Las lluvias desentierran una necrópolis islámica en Martos (Jaén)

Los arqueólogos tienen localizadas hasta el momento doce sepulturas, cuya datación se podría establecer en época califal. Debido a las últimas lluvias también han aflorado en este paraje algunos fragmentos de cerámica de época ibérica. 
En primer plano se pueden apreciar algunos de los restos humanos que las lluvias han desenterrado en el terraplén.
Las fuertes lluvias y las obras que se vienen realizando en la calle Santa Bárbara han permitido documentar parte de la necrópolis asociada al yacimiento conocido como Cerro Gallipollo en la ciudad jienense de Martos. Así, en los últimos días han salido a la luz restos humanos procedentes de sepulturas islámicas cuyos primeros indicios apuntan a un origen islámico, que los técnicos datan entre los siglos X y XI. 
Según nos ha informado el arqueólogo Juan Nicás "hasta el momento tenemos localizadas doce sepulturas en uno de los taludes, cuyos restos humanos se encuentran depositados en posición de decúbito lateral con orientación N-S y mirando hacia La Meca, aunque no descartamos que pudieran aparecer más".

AUSENCIA DE AJUAR
Las lápidas de teja cerámica y toda ausencia de ajuar funerario indican claramente su origen islámico y sin duda -nos comenta Juan Nicás- se encuentran asociados al asentamiento íbero-islámico que se encuentra documentado pocos metros más arriba y que podría haber albergado un asentamiento ibérico. Prueba de ello son algunos fragmentos de cerámica que han aparecido junto a los restos humanos, procedentes de los estratos superiores y que han podido ser arrastrados por las lluvias. 
Fragmentos de cerámica ibérica aparecidos
en el lugar.

  • Aunque debido a la humedad resulta muy difícil datar con exactitud los restos humanos encontrados todo indica a que pudieran pertenecer al periodos califal omeya, es decir de entre los siglos X y XI.


INFORME ARQUEOLÓGICO
El pasado mes de octubre los técnicos de la Oficina Municipal de Urbanismo presentaron a la Junta de Andalucía el correspondiente informe de este sitio arqueológico y en él se establecieron los preceptivos perímetros y zonas de seguridad para proteger los restos de las obras de pavimentación que se están acometiendo en el entorno. 

Pero sin duda las fuertes lluvias de estos días atrás han jugado una mala pasada, nos comenta el arqueólogo "ya que ahora tendremos que redactar un anexo al informe en el que se incluyan los restos aparecidos y la nueva zona de afección del yacimiento que habrá que incluir en el nuevo Plan de Ordenación Urbana de Martos". 

CUBRICIÓN Y VIGILANCIA DE LOS RESTOS
Sobre el futuro de los restos humanos, Nicás nos informa que la intención del Ayuntamiento de Martos, una vez han tenido conocimiento de este hecho, es la de protegerlos "in situ", ampliando la altura de la escollera de contención de tierras del talud para nivelar el terreno y así proceder a su protección y conservación. 

Asímismo, fuentes municipales informan que el yacimiento será objeto de una especial vigilancia durante estos días para evitar el acceso de personal no autorizado en la zona que está siendo objeto de la intervención arqueológica y evitando así "algunas tropelías que ya se han producido por desaprensivos o ignorantes que no son conscientes del daño que hacen al patrimonio marteño", nos comentan dichas fuentes.

5 de mayo de 2014

Localizado un monumental edificio íbero en el Cerro de las Cabezas II, en Valdepeñas (Ciudad Real)

Las estructuras de época ibérica se localizan en la cima del cerro. No cabe duda de que se trata de un edificio singular de grandes dimensiones, en torno a 450 m2 que destaca por su complejidad arquitectónica y la fortaleza del sistema constructivo utilizado. El Cerro de las Cabezas II se encuentra a unos 400 metros del asentamiento ibérico y no está recogido en la Carta Arqueológica de Valdepeñas.
Los muros conservan una gran altura hasta 1,60 m y su potencia alcanza los 90 cm.
El grupo de investigación del Cerro de las Cabezas ha llevado a cabo estos días, junto a miembros de la Asociación ORISOS una campaña en la que se han llevado a cabo dos sondeos en las inmediaciones del yacimiento ibérico del Cerro de las Cabezas, en el denominado Cerro de las Cabezas II, un yacimiento no recogido en la Carta Arqueológica del Término Municipal de Valdepeñas y situado a 400 metros al Oeste de la Ciudad Ibérica, donde se tenía constancia a través de diversas prospecciones, de la existencia de unas estructuras ibéricas situadas en la cima del cerro.

ESTRUCTURAS DEFENSIVAS Y DOMÉSTICAS

La intensa campaña realizada ha permitido constatar la importancia del asentamiento existente junto al Cerro de las Cabezas, donde a falta del estudio detallado de los materiales arqueológicos localizados que se está realizando, se han documentado varias estructuras defensivas y domésticas que podrían datarse cronológicamente en algún momento tardío del Calcolítico y la Edad del Bronce; así como una mínima extensión de lo que puede ser un gran edificio de época ibérica, coetáneo cronológicamente con algunas fases de ocupación del Cerro de las Cabezas.

UN EDIFICIO DE 450 METROS CUADRADOS
Las estructuras de época ibérica se localizan en la cima del cerro. Nos encontramos ante un edificio singular de grandes dimensiones, en torno a 450 m2 que destaca por la complejidad arquitectónica y fortaleza del sistema constructivo utilizado. El hecho de que algunos muros pudieran observarse a nivel superficial permitieron plantear la excavación de una habitación completa, con un área de 20 m², situada al este del edificio y a la que se accedía a través de una puerta situada en su ángulo noroeste y que da acceso a un pasillo central.

MUROS DE GRAN POTENCIA
Los muros tienen grandes dimensiones y varían desde los 90 cm de anchura de los muros perimetrales a los 60 cm de las compartimentaciones interiores. Conservan además una gran altura, sobre 160 cms, siendo construidos con mampostería muy regular a base de cuarcita trabada con barro sobre los se construyó el alzado de adobes.

PLATOS DE CERÁMICA IBÉRICA
Entre los materiales arqueológicos de época ibérica localizados destacan los platos de cerámicas grises, las cerámicas pintadas de finas bandas, cerámicas con decoración estampillada y algunos fragmentos metálicos difíciles de identificar que podrían datar esta ocupación, en un primer análisis y a falta del estudio definitivo que está realizándose en estos momentos, en torno a los siglos V - IV a. C.

OTROS MATERIALES
Bajo estas estructuras ibéricas se ha localizado un nivel de cerámicas a mano, con decoraciones  digitales, incisas y pintadas y algunos restos de estructuras, como hoyos de poste. Este nivel de cerámicas a mano podría datarse inicialmente en momentos finales del Calcolítico y durante la Edad del Bronce y se asocia a las estructuras localizadas en el segundo sondeo realizado en la ladera del cerro. En él se ha excavado una posible muralla a la que se asocian estructuras de habitación con abundante material cerámico, pesas de telar cilíndricas, etc.

Un primer análisis del material y de las estructuras retrotrae posiblemente la ocupación del entorno del Cerro de las Cabezas a finales de la Edad del Cobre inicios del Bronce. No obstante estos primeros datos han de tomarse con la debida precaución ante el estudio pormenorizado de los resultados que nos dará una mejor y amplia visión de la ocupación que el paraje del Cerro de las Cabezas ha tenido en épocas pasadas.

PROTECCIÓN ANTE LOS EXPOLIOS
Por otro lado, y dada la relevancia del lugar, se ha comunicado a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado esta circunstancia, a fin de proteger y evitar las acciones que se están produciendo en zonas cercanas, con el uso indebido de detectores de metales y la destrucción de pinturas rupestres en la zona de Despeñaperros, entre otros actos contra el Patrimonio.

(Fuente: La Comarca de Puertollano)

13 de noviembre de 2013

Nuevos hallazgos replantean los orígenes históricos de Sitges (Barcelona)

Entre los elementos más destacados hay un anillo de oro, de 4,1 gramos de peso y 2 centímetros de diámetro que pertenece a la época romana. También se han documentado hay pasadores, cerámica y elementos de pesca, además de cerámica ática de época ibérica (S. IV a.C.)  junto a la muralla.
Algunos de los elementos recientemente descubiertos en Sitges. Foto: SERGI SABATÉ.
Las excavaciones que se han hecho en la calle Fonollar de Sitges (Garraf), dentro de las obras de reforma de los museos Cau Ferrat y Maricel, han dejado al descubierto varios hallazgos arqueológicos que sus responsables consideran de gran valor histórico. Uno de los elementos más destacados es un anillo de oro, de 4,1 gramos de peso y 2 centímetros de diámetro que pertenece en la época romana pero que está en un muy buen estado de conservación.

Estos hallazgos, en los cuales también hay pasadores, cerámica y elementos de pesca, "hacen replantear los orígenes más remotos del pueblo", según la directora de los museos de Sitges, Vinyet Panyella. Las piezas constatan que el Puig de Sitges era una zona habitada a finales del siglo I.

Los historiadores tendrán que "replantear" los orígenes de Sitges después de que se hayan hecho varios hallazgos arqueológicos de la época romana que pueden ayudar a entender mejor el pasado de este pueblo. Así lo ha expresado la directora de los museos de Sitges.

UN ANILLO EN PERFECTO ESTADO
Las excavaciones en la calle Fonollar han sacado a la luz un anillo de oro, que pesa 4,1 gramos y que hace 2 centímetros de diámetro que se encuentra en perfecto estado de conservación y que es de la época romana. Para el arqueólogo Pere Izquierdo, "este anillo no cabría en un dedo anular de una persona adulta" pero "podría ser el anillo de una criatura o quizás que se llevara en otras partes del cuerpo", ya que los romanos llevaban anillos en otros dedos o la nariz. La pieza encontrada estaba medio metro bajo la superficie, entre el pavimento y la roca calcárea sobre la cual se asienta el casco antiguo del pueblo.



ELEMENTOS IBÉRICOS
Durante los trabajos de investigación se documentó también la muralla medieval, soportada aparentemente sobre un muro de época ibérica. Entre los materiales que se encontró había cerámica ática, que confirma el empleo en época ibérica llena, en el siglo IV a.C. Otros hallazgos anteriores permiten afirmar la presencia humana en el Puig de Sitges desde la primera edad del Hierro, en el siglo VII a.C.

Pere Izquierdo también ha apuntado que se han encontrado "varias conchas y una cantidad muy grande de piedras" que proceden del fondo del mar, con que se podría tratar de pescadores. Dice que harán analizar la tierra "para encontrar espinas de pescado y poder saber qué especies pescaban".

INVENTARIO DE PIEZAS
Para la directora de los museos se tendrá que construir la historia del municipio para conocer mejor sus orígenes. Vinyet Panyella ha explicado que harán un inventario de las piezas que disponen para saber si se pueden exponer al público y como habría que hacerlo. Además, ha avanzado que el último viernes del mes de febrero se hará en Sitges un seminario sobre la arqueología del municipio. Entre las otras piezas que se han encontrado durante las excavaciones y que se han mostrado hay fichas de juego, pesos de redes, vidrio, cerámicas y varios pasadores.
(Fuente: La Vanguardia)

3 de enero de 2013

La Guardia Civil recupera un vaso íbero del S. II a.C. en El Campello

La Guardia Civil localiza la vasija del siglo II a.C. almacenada en una tienda de antigüedades de El Campello (Alicante). La pieza, que procede del expolio de algún yacimiento de la provincia, pertenece a la cultura ibérica y luce una decoración de una escena de caza de un jabalí.  Se trata de una pieza de "calidad excepcional y posiblemente único a nivel nacional por su temática figurativa".
El hallazgo se produjo el 12 de diciembre durante una inspección
rutinaria en El Campello.
La Guardia Civil ha hallado un vaso original del tipo 'lebes' perteneciente a la cultura ibérica del siglo II a.C que un anticuario de El Campello mantenía almacenado en un taller, por lo que ha sido imputado por la presunta comisión de los delitos de receptación y contra el patrimonio histórico, según ha explicado el general jefe de la VI Zona de la Guardia Civil, Fernando Santafé.

En la presentación de la pieza llevada a cabo ayer miércoles en la Comandancia de Alicante, en la que han estado presentes el subdelegado del Gobierno en Alicante, Alberto Martínez; el coronel jefe Antonio Lázaro Gabaldón y la delegada territorial de Cultura Concha Sirvent, Fernando Santafé ha resaltado la "importancia" de este vaso, que según ha dicho, "constituye un icono de la cultura íbera".

El hallazgo del vaso se produjo el pasado 12 de diciembre, cuando una patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) realizaba una inspección rutinaria en un establecimiento de venta y restauración de antigüedades de El Campello.

En una caja de cartón localizada en el almacén del taller, los agentes se percataron de la presencia de una vasija que llamó su atención por el estado en el que se encontraba, la forma de sus representaciones y las peculiares características que presentaba.


Por ello, solicitaron información de los técnicos de la Conselleria de Cultura sobre la procedencia y época de la pieza. Los especialistas inmediatamente comunicaron que el vaso era del tipo 'lebes' de la cultura ibérica del siglo II a.C, con una "calidad excepcional, y posiblemente único a nivel nacional por su temática figurativa".

La pieza presenta impactos de fuego en una hoguera, que se deben al incendio de la vivienda donde se encontraba en su día, o a los ritos funerarios en los que se empleaban este tipo de vasijas.

En el curso de la investigación, el anticuario informó a los agentes de que una mujer --de la que no dio más datos-- le había dado el vaso en depósito, por lo que los agentes le han imputado la presunta comisión de los delitos de receptación y contra el patrimonio histórico.

El juzgado de instrucción número 8 de Alicante, que dirige la investigación, ha ordenado que la pieza quede a disposición judicial, custodiada en el al Museo Arqueológico Provincial de Alicante (MARQ).

Pieza de valor excepcional
El especialista del Servicio de Patrimonio Cultural Valenciano de Conselleria de Educación, Cultura y Deportes, José Luis Simón, ha subrayado este miércoles que este vaso "no tiene parangón", y puede ser considerado como "una de las obras excepcionales del arte ibérico".

"No somos conscientes hoy por hoy del valor que esta pieza va a tener a partir de ahora en cualquier estudio, exposición o itinerario de la cultura ibérica española", ha asegurado, para resaltar además que hay "20 vasos parecidos, pero éste es el único que está entero".

En su opinión, la pieza procede del expolio de algún yacimiento de la provincia de Alicante, posiblemente de un contexto funerario cerrado, de época ibérica, y ha sido obtenido de forma ilegal, para su posterior puesta en circulación en los canales ilegales de venta de antigüedades.

El vaso es un 'lebes', un tipo de recipiente empleado generalmente en los banquetes de hospitalidad, ritual religioso o acontecimiento político o social relevante, que en este caso pudo pertenecer a un noble o a un príncipe, ha detallado.

Su uso es similar a las cráteras griegas, donde se servía el vino o el hidromiel para poder celebrar con los comensales el acto señalado. En el mundo funerario pudo servir de urna de cenizas de algún notable personaje, junto con sus armas y adornos personales.

"Lo que los hace excepcional es la decoración exterior, en la cual se narra, en su franja central, la lucha o 'maquia' entre un jabalí, el 'suido' y unos guerreros, aristócratas ibéricos, que armados con escudos, lanzas y espadas, y vestidos con altos ropajes, tratan de abatirlo", han señalado fuentes de la Conselleria.

"Es la lucha de una animal salvaje y fiero, que representa a las fuerzas de la naturaleza, contra los guerreros o el poder del hombre y su civilización", ha indicado José Luis Simón.

Gemela al vaso de los Guerreros de Alcoy
Las similitudes formales de la escena, especialmente los guerreros y los motivos vegetales y simbólicos, lo relacionan con el 'Vaso de los Guerreros' de Alcoy, por lo que es "muy probable que procedan ambos vasos de un mismo taller o pintor, el llamado 'Pintor de La Serreta'.



Este artista, según ha detallado el especialista, creó por encargo un vaso ritual "muy singular", en el que "se representa seguramente el rito del paso de la adolescencia a la vida como adultos de unos individuos pertenecientes a la aristocracia ibérica, o la lucha entre la naturaleza salvaje y el poder del hombre".

José Luis Simón ha explicado que los investigadores desconocen el lugar de procedencia del vaso, y ha lamentado que "con toda seguridad el expolio debió dañar de forma irremediable el contexto histórico en el que se encontraba", lo que limita las posibilidades de interpretación de la pieza.

Simón también se ha mostrado convencido de que, una vez concluya la investigación judicial, el destino de esta pieza "será con toda seguridad un museo de primera división".


(Fuente: Levante-emv)

6 de noviembre de 2012

Nuevos hallazgos cuestionan la fundación romana de Valencia

El origen prerromano de Valentia (la Tyris ibérica) ha sido una de las cuestiones más polémicas a las que se ha enfrentado la historiografía valenciana en las últimas décadas. Las piezas encontradas en la calle Ruaya servirán para demostrar si Valencia es más antigua de lo que se piensa., 
Poco sabemos de la fundación romana de Valencia, datada en el año 138 antes de Cristo, a cargo del cónsul Junio Bruto en la parte alta de una pequeña terraza fluvial del Turia atravesada por la vía Heraclea y a medio camino entre Saguntum y Cartago Nova. Y anterior a esa época, se cuestiona todo conforme se descubren hallazgos arqueológicos.
Vista de los restos hallados en la calle Ruaya en 2008 durante la
construcción de un parking y que demuestran que en esta zona hubo
actividad humana en los S. III y IV a. de C.
Foto: Juan Carlos Cárdenas / EFE

El último descubrimiento, un conjunto de piezas cerámicas datado en el siglo III antes de Cristo, hace tambalear los orígenes anteriores a la Valencia romana. 

Este «tesoro», en palabras de la concejal de Cultura, se localizó en la calle Ruaya durante unas excavaciones realizadas en 2008 previas a la construcción de un parking. 

Estas piezas servirán para demostrar si «Valencia es más antigua de lo que se piensa», matizó Mayrén Beneyto, quien anunció que los restos cerámicos, una vez limpiados y recuperados, se expondrán en un museo municipal.

Alrededor de una veintena de piezas aparecieron en un solar tras las primeras obras.
Una parte aún se conserva en las instalaciones del Servicio de Arqueología Municipal y el resto está en el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales (Ivacor).

El origen prerromano de Valentia (la Tyris ibérica) ha sido una de las cuestiones más polémicas a las que se ha enfrentado la historiografía valenciana en las últimas décadas. En esta línea profundizan los técnicos del Ayuntamiento de Valencia al revisar «cerámica ibérica, romana y griega, dos monedas cartaginenses, ánforas de Cádiz y Túnez, además de bolsas de riego, zonas de desperdicios y algún pozo, que indican que era una zona de huerta habitada y cultivada en esta época, antes de la fundación de la ciudad de Valencia», explicó Albert Rivera, el jefe del Servicio de Arqueología de Valencia.

¿Este hallazgo significa que Valencia ya existía antes de la fundación romana? No hay una respuesta cierta, pero sí numerosas hipótesis. Los restos encontrados en la calle Ruaya demuestran que anterior al nacimiento de la Valencia romana había actividad humana. Los expertos desconocen si este descubrimiento arqueológico corresponde a la existencia de una ciudad colindante o es la misma Valencia.

Puerto o emporio comercial
«No necesariamente ha de ser una cosa urbana», apuntó Rivera. Podría tratarse de un puerto, ya sea conectado a la Albufera o al Mediterráneo, o quizá los restos respondan a la existencia de un emporio comercial. Certezas históricas, de momento, hay pocas. Aún así la arqueología es de la única herramienta que permite desenterrar partes importantes del pasado para devolverlo al futuro.

Los restos arqueológicos de la calle Ruaya son de los más antiguos encontrados en la capital. Su valoración histórica está vinculada a su ubicación, alejado del centro de Valencia, que fue fundada siglos después al poblado íbero que, según las primeras investigaciones, tuvo actividad agrícola y comercial en lo que hoy se conoce como la calle Ruaya.

La Valencia actual acumula en su subsuelo abundantes fragmentos de las estructuras urbanas y las arquitecturas de las sucesivas ciudades que la precedieron. Conforme pasan los años es más complicado descubrir las huellas de los primeros pobladores. Tampoco facilita nuevos hallazgos la crisis económica, que no sólo congela el presupuesto para obras sino que frena cualquier actuación inmobiliaria que obligue a excavar o remover el subsuelo.