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17 de marzo de 2016

Preparan la segunda campaña de excavaciones en el oppidum ibérico de Giribaile, en Víches (Jaén)

Con un presupuesto de 25.000 euros retomarán los trabajos en el "Área 11" y se comenzarán las prospecciones en la zona de la necrópolis. De cara al verano esperan repetir los campos de trabajo con vecino de Vílches.
Luis María Gutiérrez atiende una visita de medios de comunicación sobre la planicie del oppidum de Giribaile.
Las excavaciones volverán al enclave íbero de Giribaile en las próximas semanas, una vez que la Junta de Andalucía autorice los trabajos cuya solicitud se va a presentar estos días. Así lo anunció el director del proyecto, Luis María Gutiérrez Soler, que adelantó que la de este año será una campaña en la que se retomará lo que resta del área once. “También comenzaremos las prospecciones en la zona de la necrópolis del yacimiento de Vilches”, argumentó Gutiérrez.

El director remarcó, por otro lado, que será una campaña austera, ya que disponen de algo menos de 25.000 euros de presupuesto. La reducción de la partida económica permitirá contratar solo a dos operarios durante unos dos meses. Por otra parte, confía que en verano se puedan repetir los campos de voluntarios con vecinos de Vilches, lo que les beneficiaría.

LIMPIEZA

La actividad del proyecto de Giribaile se encuentra, ahora, en unas salas de la Universidad de Jaén, donde un grupo de universitarios se encuentra limpiando los fragmentos de las 36 ánforas que fueron encontradas en 2014. Se trata de un trabajo “laborioso”, en palabras de Soler, ya que algunas de estas vasijas alcanzan una altura de un metro.

Estos objetos fueron recuperados en el almacén que se encontró en el área once hace ahora dos años. “Su futuro puede estar en el Museo íbero de Jaén, una vez que abra sus puertas”, subrayó el máximo responsable de las excavaciones. Luis María Gutiérrez desvela que algunas de las ánforas tienen un dibujo en el cuello, lo que podría indicar que tipo de alimento tuvieron en su interior.

Soler calificó de “excepcional” un hueso trabajado que formó parte de un telar pequeño y que ha sido encontrado junto a las piedras del telar. Actualmente, la osamenta se encuentra en el Museo de la Carolina, donde está siendo sometida a una proceso de escaneo para obtener una imagen en tres dimensiones. Los hallazgos del área once se completan con una serie de clavos que han permitido reconstruir cómo se encontraban fijadas las vigas de madera que formaron el almacén. Por último, cabe destacar que prácticamente ya está concluida la clasificación de los fragmentos de las zonas tres y seis, donde se encontraron principalmente huesos de animales y materiales cerámicos, respectivamente.

5 de noviembre de 2015

La UJA prepara para marzo nuevas excavaciones en el oppidum ibérico de Giribaile, en Vílches (Jaén)

Según declaraciones de Luis María Gutiérrez al Diario Jaén, el inicio del segundo periodo de excavaciones en Giribaile podría comenzar el próximo mes de marzo, durará unos dos meses y se centraría en la necrópolis, un espacio reducido del cerro. Además, adelanta: “Tenemos previsto presentar la memoria del primer proyecto antes de final de año”. 
Luis María Gutiérrez dirige los trabajos en el oppidum ibérico de Giribaile, en Vílchez (Jaén).
El cerro íbero de Giribaile, ubicado en Vilches (Jaén), sigue en primera plana del espacio informativo después de que el pasado año se llevasen a cabo una serie de excavaciones arqueológicas. El director del proyecto, Luis María Gutiérrez Soler, miembro del Centro Andaluz de Arqueología Ibérica, viajó recientemente hasta Portugal para exponer, en un congreso, un balance global sobre los problemas de conservación del yacimiento ya que, según denunció, prácticamente todo está a la intemperie.

Por otro lado, a finales de septiembre, participaron en el XIII encuentro europeo de cerámicas antiguas en Atenas, donde se centraron en los restos cerámicos encontrados. “En concreto, a la capital griega llevamos varios fragmentos de ánforas que hayamos durante las excavaciones del año pasado para intentar dar una explicación sobre el uso que recibieron”, explica Gutiérrez. 


ESTUDIO DE MÁS DE 6.000 FRAGMENTOS
De forma paralela, varios alumnos continúan con los trabajos de examen de los restos cerámicos encontrados en el cerro ubicado en el término municipal de Vilches, labores que se realizan en la Universidad de Jaén. Consisten, tal y como detalló el responsable, en lavar los materiales y quitar las suciedades de los 6.496 fragmentos recogidos de las áreas 11, 3 y 6 del yacimiento vilcheño. Hasta el momento, ya se ha evaluado el 80% de las piezas, lo que ejemplifica el buen ritmo de trabajo que se lleva en la Universidad jiennense, según Gutiérrez.

Luis María Gutiérrez también se muestra optimista sobre el futuro Museo Íbero de la capital, ya que espera que las ánforas puedan ser recompuestas con los fragmentos encontrados y se puedan contemplar en este centro. Además de las cerámicas, también se han recuperado otros objetos como metales, tales como fíbulas o puntas de flecha. Con vistas al año que viene, el inicio de un segundo periodo de excavaciones “está garantizado”, tal y como indicó Gutiérrez. Además, adelanta: “Tenemos previsto presentar la memoria del primer proyecto antes de final de año y podríamos comenzar el próximo mes de marzo”. El periodo de excavaciones duraría unos dos meses y se centraría en la necrópolis, un espacio reducido del cerro.

PROYECTO DE I+D
Por otra parte, todavía están pendientes de recibir la aprobación, por parte del Ministerio de Cultura, de un proyecto basado en el I+D. El director confía en recibir el sí de este departamento y poder investigar los restos que quedan de la fortificación que tuvo este oppidum. De conseguir esta iniciativa, los trabajos de prospección recibirían un fuerte espaldarazo por parte de diferentes instituciones públicas.

Este yacimiento fue excavado, por primera vez, en 1968, trabajos que fueron paralizados un año después. Recientemente, en 2015 se retomaron las prospecciones que duraron cerca de cuatro meses.

(Fuente: Diario Jaén / César García)

30 de julio de 2014

Hallan una cisterna romana en el yacimiento de Giribaile, en Vilches (Jaén)

El proceso de excavación en el yacimiento arqueológico de Giribaile sigue dando magníficos frutos. El último ha sido el hallazgo de una cisterna del período romano, con dimensiones aproximadas de 3,20 por 4,20 metros, recubierta con el característico mortero impermeabilizante de 'opus signinum' (aparejo usado en la arquitectura e ingeniería hidráulicas romanas), que representa una evidencia más de la amplia trayectoria histórica de Giribaile.
Equipo internacional de trabajo en Giribaile. Foto: Giribaile, Oppidum Ibérico
El encuentro se produce cuando la internacionalización de la investigación de Giribaile es un hecho consumado después de que quince jóvenes estudiantes procedentes de Italia, Francia, Rusia, Holanda, Bélgica, Alemania y España hayan trabajado en el mes de julio en un proceso de excavación del poblado ibérico con excelentes resultados, que denotan el extenso recorrido histórico del asentamiento de Giribaile y ratifican la tesis de que en el enclave hubo un campamento cartaginés.


OTROS HALLAZGOS
En la campaña, entre toneladas de piedra y varios metros cúbicos de tierra, se han encontrado y documentado monedas, bolas de honderos, puntas de flecha, tachuela de sandalias de legionarios romanos, fíbulas, clavos, varias ánforas y una enorme cantidad de cerámica.

Luis María Gutiérrez Soler, director de las excavaciones, aclara que la siguiente etapa se centrará en el análisis y procesado de la documentación obtenida durante esta larga campaña de excavación y en los trabajos de lavado, limpieza y restauración de los materiales recuperados que más tarde serán dibujados y analizados cuidadosamente para obtener la mayor cantidad de información histórica posible.

«Se trata - explica el arqueólogo director- de una experiencia muy rica que ha permitido reiniciar la actividad arqueológica en Giribaile dentro de un modelo de proyecto arqueológico abierto que cuenta con la participación ciudadana tanto de personas interesadas por la historia procedentes de lugares remotos como de los propios vilcheños».

CAMPO DE TRABAJO
Gutiérrez Soler manifiesta que a partir de ahora, tras los trabajos del campo de trabajo internacional, Giribaile pasa a ser conocido en territorios europeos alejados y no solo en el ambiente científico sino también a nivel de un turismo cultural: «La experiencia puedo calificarla de muy positiva porque representa una oportunidad para establecer lazos de convivencia entre personas de países y culturas diversas, además de transmitir un modo de hacer historia muy directo desconocido para muchos de ellos», declara.

SALTO CUALITATIVO

En esta fase de actividad operativa con los voluntarios internacionales, el trabajo se ha dividido en tres grupos dedicados uno a lavar cerámica, otro a la recuperación de semillas y pequeños carbones mediante la flotación de sedimentos y el último a la apertura de un nuevo corte en el que ha podido documentarse la cisterna perteneciente al periodo romano.

Según Gutiérrez Soler, «a falta de concluir la excavación del almacén de la meseta, la campaña de excavación arqueológica llevada a cabo en Giribaile desde principios de marzo de 2014 puede calificarse como un éxito que ha permitido dar un importante salto cualitativo a la investigación del yacimiento mostrando su enorme potencial».

(Fuente: Ideal / José A. García-Márquez)

4 de julio de 2014

Restos cerámicos y arquitectónicos evidencian el paso de Cartago por el oppidum ibérico de Giribaile (Jaén)

Las excavaciones en el oppidum ibérico de Giribaile, en Vilches (Jaén) muestran las huellas cartaginesas en la zona, corrobaradas -entre otras más recientes- por el hallazgo de abundantes fragmentos de ánforas cartaginesas así como de un monumento funerario torriforme, el empleo de casamatas en la muralla de barrera y un opus signinum con lechada de cal, todas ellas técnicas constructivas características de la antigua Cartago.  
Luis María Gutiérrez, director de los trabajos en Giribaile, atiende a los periodistas durante una visita al yacimiento. 
Según Luís Maria Gutierrez, arqueólogo del Instituto Universitario de Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén, autor de la Guía Arqueológica de Giribaile y responsable de los trabajos de investigación en el oppidum íbero, los trabajos de campo "ya arrojan indicios claves para corroborar la huella cartaginesa en la zona», "como ya dedujimos en la recogida sistemática de materiales que realizamos entre 2004 y 2005, y en la que contabilizamos que aproximadamente el 15% de las piezas cerámicas recuperadas correspondían a ánforas cartaginesas."  

UN CAMPAMENTO CARTAGINÉS
Según nos comentó el propio Gutiérrez poco antes de comenzar las excavaciones en Giribaile, "en estos trabajos de recogida de materiales nos acompañó José Luis López Castro, catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Almería y especialista en arqueología púnica y fenicia, quien ya nos apuntó entonces la hipótesis, basada en estos fragmentos cerámicos, de que se pudiera localizar un campamento cartaginés en Giribaile."
Parte del equipo de excavación que participa en la campaña de este año.
Foto: GIRIBAILE

CASAMATAS EN LA MURALLA DE BARRERA
Además, según nos contó Luis María Gutiérrez, en los trabajos previos a la excavación ya se constató la existencia de casamatas en algunos puntos de los 250 metros de la muralla de barrera que protegía el asentamiento, una técnica muy característica de la arquitectura defensiva cartaginesa.

Las casamatas eran unas estancias interiores que eran usadas como establos y también, para alojar a los soldados que custodiaban la muralla

OBRAS HIDRÁULICAS CARTAGINESAS
Otra de las evidencias que nos llevan a creer en la presencia cartaginesa en Giribaile, según Gutiérrez,  es el hallazgo de restos de opus signinum, una arquitectura hidráulica de mortero (cal, arena y fragmentos de roca silícea) muy propia de los romanos, pero con la peculiaridad de que el descubierto en Giribaile "cuenta con un revestimiento de lechada de cal, muy propio de las bolsas de agua empleadas en Cartago."

MONUMENTO FUNERARIO
"También descubrimos en su día, -prosigue el profesor Gutiérrez- la base de los que pensamos puede ser un monumento funerario torriforme, muy característico de Cartago que pudo estar erigido en el S. IV a.C y se mantuvo hasta la Segunda Guerra Púnica (aproximadamente el 207 a.C.)", que es cuando se data la destrucción de la ciudad de Oringis, que bien pudiera ser ésta.
Cueva-santuario de Giribaile.
Foto: GIRIBAILE

CUEVA-SANTUARIO DE GIRIBAILE
Ya se está trabajando en el conjunto eremítico de la cueva-santuario de Giribaile. Cuevas excavadas en la roca viva y que, recientemente sufrieron un gran deterioro al desplomarse varias de ellas a causa de las intensas lluvias. 


Ya en 1860 el investigador D. Manuel Góngora, que documentó este yacimiento por primera vez, ya decía que en esta cueva venían apareciendo "algunas figurillas de bronce similares a las de Sierra Morena", esto son exvotos como los aparecidos en la Cueva de la Lobera de Castellar y en El Collado de los Jardines Santa Elena, ambos enclaves también en la provincia de Jaén.  

Las otras dos zonas que se están excavando son: el área productiva -la zona de la muralla donde los habitantes trabajaban- y un almacén. El trabajo de campo se irá intercalando con el análisis de los materiales encontrados.

MUROS DE UN METRO DE ANCHO
Aunque queda mucho por excavar, descubrir y analizar, llaman la atención las dos áreas arqueológicas en las que se ha trabajado hasta junio, sobre todo, según ha comentado Luis María Gutiérrez,  por los muros exhumados que conservan un alzado de en torno a un metro.


CONFIRMAR LA PRESENCIA CARTAGINESA
Entre los objetivos de esta investigación está el de confirmar la presencia cartaginesa que, de corroborarse al final de este proyecto, «sería lo más novedoso, sumaría un elemento diferenciador al amplio y rico patrimonio cultural de la provincia». Según los arqueólogos, se cree que el oppidum de Giribaile llegó a estar poblado por unas 3.000 personas y que mantuvo una estrecha relación con el centro neurálgico de Cástulo, y los santuarios antes mencionados de Castellar y Santa Elena.  

El proyecto de excavación se va a extender durante más de cuatro años y cuenta con un presupuesto de 268.000 euros. 

14 de octubre de 2013

Después de 45 años vuelven las excavaciones al oppidum ibérico de Giribaile, en Vilches (Jaén)

La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía ha aprobado el Proyecto de Investigación Arqueológica de Giribaile para los próximos seis años. Dotado con 268.000 euros contempla la prospección tomográfica, con georradar y ortografía aérea de una zona de la meseta para delimitar la trama urbanística del oppidum, además de la excavación en pequeñas áreas muy delimitadas del yacimiento.
Luis María Gutiérrez en el Instituto Universitario de Estudios de Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén.
Por fín, después de que en 1968 se iniciaran las últimas excavaciones en la meseta del oppidum ibérico de Giribaile, que terminaron de forma repentina en 1969, la Junta de Andalucía ha aprobado una nueva intervención arqueológica en este yacimiento ibérico de Vilches (Jaén). 

Con ello, el profesor Luis Mª Gutiérrez, del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén y autor de la "Guía Arqueológica de Giribaile", ha visto cumplido uno de sus mayores sueños: el inicio de los trabajos para los que se vienen preparando desde hace casi 25 años. Se trata del Proyecto General de Investigación Arqueológica para Giribaile, que aunque "se ha aprobado por seis años, en principio la financiación sólo nos alcanza para los primeros cuatro en los que alternaremos la prospección con la excavación así como con el estudio de los materiales que vayamos encontrando", nos comenta.

Según Luis María Gutiérrez,  "Gracias a estos años de investigación ya tenemos unos planteamientos iniciales muy concretos y algunas prospecciones muy adelantadas". "Como objetivo prioritario de esta actuación será la aplicación de innovaciones metodológicas en el campo de la Arqueología, sobre todo en lo que se refiere a la relación entre las prospecciones y la excavación.

UNA ESTRATEGIA DIFERENTE
"Después de tantos años de investigación, la estrategia que aplicaremos en Giribaile será muy diferente de la aplicada en otros yacimientos, ya que en este caso lo que nos define es la diversificación de riesgos y oportunidades, abriendo muchos sectores de excavación pero con poca superficie de ejecución", dice Gutiérrez.
La muralla de "barrera" y acceso al yacimiento de Giribaile.

 "De esta manera en un primer momento vamos a comenzar las prospecciones sobre la plataforma principal de la meseta sobre la que se asienta el yacimiento y en la que va a participar la Escuela Politécnica de Linares, realizando una tomografía eléctrica  y un barrido con georradar sobre una superficie delimitada de 1 hectárea de terreno que tendrá como objetivo el delimitar la posible articulación de la trama urbanística del oppidum, así como determinar la potencia estratigráfica y en profundidad de los depósitos arqueológicos y el aterrazamiento de la superficie principal de la meseta, un trabajo en el que nos será de ayuda el empleo de la ortofotografía aérea", comenta el profesor Gutiérrez.

PUNTOS DE EXCAVACIÓN
El Proyecto contempla la excavación de diferentes áreas del yacimiento, todas ellas de una superficie aproximada a los 70 metros cuadrados, para intentar esclarecer algunas de las hipótesis con las que se ha venido trabajando durante todos estos años.

Así por ejemplo, se tiene previsto excavar una casa completa del poblado intramuros de aproximadamente 20x20 metros, un monumento funerario descubierto extramuros, un muro ciclópeo para estudiar su cronología, el emplazamiento de la posible cueva-santuario descrita por Góngora en 1860 y en la que se cita el descubrimiento de figurillas de bronce "similares a las de Sierra Morena". Otra de las excavaciones se centrará en la zona afectada por el expolio que se realizó en 2008 sobre lo que parece un horno cerámico en la meseta del yacimiento.

¿ORISSIA U ORINGIS?
La campaña de excavación también contempla trabajar sobre el emplazamiento de un posible campamento romano que de confirmarse localizará aquí la ciudad de Oringis, que sufrió un asedio por los romanos y fué destruída después de que sus habitantes ayudaran a los de Cástulo en su campaña contra Roma durante la Segunda Guerra Púnica (aprox. 207 a.C.). De confirmarse esta teoría, se rebatiría la actualmente en vigor desde 1860 en la que el investigador D. Manuel Góngora, siguiendo la historiografía de Plutarco, en sus "Vidas Paralelas" situaba en Giribaile la ciudad de Orissia, que también fue destruída por los romanos pero en fecha más reciente, el 90 a.C.

¿UN CAMPAMENTO CARTAGINÉS EN GIRIBAILE?
En los trabajos en Giribaile colaborará el catedrático de la Universidad de Almería D. José Luis López Castro, quien no descarta encontrar  un campamento cartaginés en el yacimiento, ya que en 2004-2005 se realizó una recogida sistemática de materiales en el yacimiento en la que aproximadamente el 15% de la cerámica recogida era de origen cartaginés. Además se constató la existencia de casamatas en algunas en algunos puntos de los 250 metros de la muralla de la barrera (que también se estudiará a partir del tercer año de trabajo) que protege el acceso al yacimiento, y que es algo típico de los yacimientos cartagineses.

"Otro de los puntos que hacen pensar sobre la existencia de un asentamiento cartaginés en Giribaile es el hallazgo de un mortero hidráulico realizado con la técnica del opus signinum cubierto con una lechada de cal, muy característico de las balsas cartaginesas.", nos comenta Luis María Gutiérrez.

4 de diciembre de 2012

Un desprendimiento destruye el eremitorio visigodo de Giribaile, en Vilches (Jaén)

Desaparece gran parte de uno de los cuatro complejos del importante eremitorio de este singular enclave arqueológico.
Giribaile, el extraordinario enclave arqueológico ubicado en término de Vilches, que conserva importantes restos ibéricos, romanos, visigodos y árabes, acaba de sufrir otra adversidad irreparable. El desplome de una inmensa masa rocosa ha aplastado buena parte de su eremitorio visigótico, concretamente el oratorio que ocupaba el tercero de los 4 complejos rupestres del antiguo refugio de eremitas ubicados en el farallón de la vertiente sur de la meseta de Giribaile.
Varias personas contemplan el desprendimiento del oratorio
visigodo de Giribaile.
Foto: J.A. García Márquez
El enorme bloque pétreo, cifrado en varios centenares de toneladas, aplastó también algunas viviendas. No hubo que lamentar desgracias personales porque nadie transitaba por el lugar y porque el conjunto de viviendas bajo el farallón rocoso de la meseta que mira al valle del Guadalimar están deshabitadas.

Al parecer el desplome en el conjunto de cuevas conocido como espeluca, ha sido causado por las fisuras que la lluvia, el calor y el paso del tiempo ocasionan en las enormes moles de rocas sedimentarias. Aunque es la versión más extendida, los expertos que en la mañana de ayer domingo se dejaban ver en la zona no descartaban la posibilidad de que las captaciones de agua subterráneas influyan en el desequilibrio geológico que se viene produciendo en la meseta en los últimos 4 años.

Ya en la primavera de 2008 se registró el desprendimiento de otra enorme masa de piedra a la altura del mismo complejo rupestre. «La naturaleza de la roca que sirve de soporte a estas cuevas y los propios procesos físicos a los que está sometida, convierten este entorno en un lugar muy inestable en el que es frecuente la caída de grandes bloques de piedras que se desgajan del frente externo del farallón, dificultando la lectura correcta de los espacios interiores», expresa el arqueólogo Luis María Gutiérrez Soler, autor de la 'Guía arqueológica de Giribaile'.
El profesor Juan Peña en una visita al eremitorio de Giribaile
 a principios de año con periodistas especializados
Foto: SEMER Turismo

Hace más de dos siglos la zona sufrió también graves alteraciones que le fueron atribuidas al terremoto de Lisboa de 1755. En aquella ocasión los daños se llevaron buena parte de estas cuevas, templos naturales del siglo IV, manifestación primitiva de la vida monástica en el mundo cristiano. 

Con una extensión de casi 16 hectáreas, Giribaile se considera clave para el estudio histórico de la evolución del territorio y de las bases sociales de las comunidades iberas. De estratégica ubicación entre los cauces del Guadalimar y el Guadalén, el conjunto mantiene estrecha relación con el centro neurálgico de Cástulo, los santuarios de Castellar y el Collado de los Jardines en Santa Elena.

Necesidad de un estudio geológico
En los próximos días está previsto que al lugar se personen geólogos, historiadores y arqueólogos para estudiar la posibilidad de nuevos desprendimientos. Todos coinciden en la necesidad de hacer un estudio geológico de esta inmensa zona arqueológica que contiene un gran poblado ibérico (oppidum), los restos de una monumental fortaleza medieval que vigiló la frontera tras la conquista cristiana de los pasos de Sierra Morena en 1212 y este interesante conjunto de cuevas del primer milenio de nuestra era, ahora parcialmente destruido. Estas covachas, conectadas entre sí por estrechos laberintos, constituyen un legado de nivel nacional.

La paulatina destrucción del conjunto arqueológico supone una pérdida patrimonial de capital importancia.