google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Resultados de la búsqueda de turuñuelo
Mostrando las entradas para la consulta turuñuelo ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta turuñuelo ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

4 de octubre de 2022

Concluyen las excavaciones en el enclave de Casas de Turuñuelo

El Instituto Arqueológico de Mérida (IAM) ha concluido el proyecto de I+D+i sobre el yacimiento tartésico de Casas de Turuñuelo con una campaña de excavación que revela la importancia del enclave, su riqueza arquitectónica y la necesidad de mantener una continuidad en los trabajos.
La investigación de la cabaña ganadera se ha centrado en su implicación económica en la vida tartésica.

El Instituto Arqueológico de Mérida (IAM), dependiente de la Consejería de Economía, Ciencia y Agenda Digital y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) del Ministerio de Ciencia e Innovación, han concluido el proyecto de I+D+i sobre el yacimiento tartésico de Casas de Turuñuelo con una campaña de excavación que revela la importancia del enclave, su riqueza arquitectónica y la necesidad de mantener una continuidad en los trabajos.

En concreto, el proyecto de investigación “Estudio de la hecatombe animal del yacimiento de ‘Casas del Turuñuelo’. La gestión de la cabaña ganadera y sus implicaciones socioeconómicas y rituales en época tartésica”, realizado por el Instituto de Arqueología de Mérida (IAM)-CSIC, ha finalizado con la ejecución de los trabajos programados y aportando datos reveladores que determinan la categoría del yacimiento como un asentamiento único en el valle medio del Guadiana en la fase final de la cronología tartésica (siglo V a.C).

Este proyecto ha sido cofinanciado al 80% por un importe de 148.227,20 euros por los fondos FEDER en el período de programación 2014-2020, dentro del Objetivo Temático 01 “Potenciar la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación”, dentro del marco de las actuaciones contempladas en el Programa para el Fomento de la Investigación Científica y el Desarrollo Tecnológico del VI Plan Regional de I+D+i (2017-2020), prorrogado en la actualidad.

El yacimiento arqueológico del Turuñuelo se localiza en el término municipal de Guareña, cerca de Yelbes, próximo a la necrópolis tartésica de Medellín. Los trabajos de excavación realizados han permitido catalogar esta nueva construcción en el conjunto de un total de 13 edificios localizados bajo túmulos en la confluencia del río Guadiana con alguno de sus principales afluentes.

La excavación del Turuñuelo está dirigida por los arqueólogos del IAM-CSIF Sebastián Celestino y Esther Rodríguez, y las campañas de excavación realizadas han permitido exhumar parte de un edificio de dos plantas, compuesto por un vestíbulo que da paso a varias estancias y un patio al que se accede por una escalinata monumental. Sobre el pavimento del patio se han registrado más de 50 animales sacrificados entre los que destacan especialmente los équidos.

CASO ÚNICO
Se trata de un caso único tanto por las características deposicionales como por el tamaño y variedad de la muestra faunística. El marcado carácter estructurado de los depósitos animales indica un alto componente de actividad ceremonial que se interpreta como la primera evidencia de una hecatombe en el Mediterráneo.

El extraordinario volumen de équidos localizados y la variabilidad observada indican una cabaña equina probablemente mixta, que pudo estar compuesta por caballos, burros o asnos y sus híbridos. Esto nos remite a una gestión ganadera especializada y eficiente que pudo estar orientada al transporte de mercancías, probablemente relacionado con el abastecimiento y/o su distribución.

El equipo investigador que actualmente trabaja en el yacimiento es multidisciplinar, abarcando todas las especialidades relacionadas con la reconstrucción y el análisis específico de los restos animales. Este equipo está compuesto por miembros del Instituto de Arqueología de Mérida del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IAM-CSIC), del Instituto de Restauración y Conservación de la Generalitat de Valencia, de las Universidades de Extremadura (Facultad de Veterinaria, Escuela de Ingenieros Industriales), y por los equipos de Bioarqueología de las universidades de Barcelona, Valencia, Granada, del Instituto Milá y Fontanals del CSIC y del Instituto Carlos III-Universidad Complutense de Madrid.

En la actualidad, la dimensión del yacimiento y su enorme potencial han requerido la concesión de una subvención directa de la Junta de Extremadura al CSIC para darle continuidad a la investigación del yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo realizada por el IAM, al ser considerado como el mayor hallazgo arqueológico del último decenio en España y uno de los más importantes del Mediterráneo.

Esta nueva concesión directa cuenta con una inversión de 166.518 euros, cofinanciada en un 80% por el Programa Operativo del FEDER 2014-2020 de Extremadura, para la realización de una actividad subvencionable hasta 2023 que va a permitir desarrollar los trabajos de estudio, restauración y conservación en el laboratorio de los restos extraídos.

Los hallazgos encontrados en el yacimiento del Turuñuelo no solo han tenido una proyección científica internacional, sino que su divulgación ha adquirido una extraordinaria dimensión social por su difusión a través de redes sociales, con información disponible permanentemente actualizada, a través de la web https://construyendotarteso.com; en twitter, Construyendo Tarteso @CTarteso; o en Facebook, tartesoencomunidad.blogspot.com, como plataforma de difusión y socialización.

En definitiva, el yacimiento de Casas de Turuñuelo se ha convertido en un fenómeno científico y social que sigue creciendo y es incluso precursor de iniciativas emprendedoras entre la sociedad extremeña.

16 de noviembre de 2016

La excavación del Turuñuelo sacará a la luz el mayor yacimiento de Tartessos

Según los investigadores el yacimiento de Guareña (Badajoz) tiene una extensión tres veces mayor que la de Cancho Roano y se encontraría en un "magnífico estado de conservación".
Excavaciçon en el yacimiento de Casas del Turuñuelo, en Guareña (Badajoz). FOTO: EL CULTURAL.
Esto es algo que tiene muy claro el director del Instituto de Arqueología de Mérida (IAM) y uno de los responsables de la excavación, Sebastián Celestino, quien ha destacado que el estado de conservación del Turuñuelo es "magnífico", con "paredes encaladas y bien lucidas de hasta dos metros y medio de altura".

Celestino, responsable también de la excavación del santuario de Cancho Roano, situado a diez kilómetros de la localidad pacense de Zalamea de la Serena y hasta ahora considerado como el yacimiento tipo del mundo tartésico en Extremadura, ha explicado que el Turuñuelo es el "triple de grande", pues se calcula que tiene una hectárea de extensión.

LUZ SOBRE TARTESSOS
Si en Cancho Roano aparecieron más de 30.000 piezas arqueológicas, la riqueza del nuevo yacimiento de Guareña, que este verano ha vivido su segunda campaña de excavaciones, puede ser incalculable y arrojará mucha luz sobre la enigmática civilización de Tartessos.

Ubicado entre las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz, el reino de Tartessos, surgido de la unión de fenicios e íberos y con "un sabor mediterráneo muy fuerte", sufre una profunda crisis en el siglo VI que le hace emigrar hacia una zona rica y más protegida, como el Valle del Guadiana, donde están localizados unos 12 yacimientos de esta civilización.

Según el director del Instituto Arqueológico de Mérida, este pueblo ha dejado sus vestigios más importantes en Extremadura, porque cuando empiezan a ser invadidos por los pueblos del norte, por los celtas, "entierran y sellan sus lugares sagrados para que no sean violados", de ahí la magnífica conservación de yacimientos como Cancho Roano y el Turuñuelo.

MUY POCO EXCAVADO
En éste último, lo excavado hasta ahora, que "es muy poquito", ha sacado a la luz un habitáculo de unos 70 metros cuadrados que era el espacio de culto del enclave, "con un altar en el centro, bancos corridos" y una bañera, considerada como uno de los hallazgos más extraordinarios de la excavación, un elemento "hasta ahora desconocido" y que se podría dedicar a hacer "algún ritual relacionado con el agua".


También han aparecido numerosas piezas relacionadas con la comida: un gran caldero, asadores o jarros, todo ello de bronce, lo que "llama mucho la atención, porque estamos en la primera edad del hierro y casi todo se hace ya en ese material".

Sin embargo, el bronce, según Celestino, "sigue siendo un metal que se dedica mucho al culto", al igual que el marfil y otros elementos "bastante suntuosos" que también han aparecido.

PIEZAS DE CERÁMICA
En el Turuñuelo se han hallado, asimismo, un centenar de piezas de cerámica "en un estado de conservación magnífico", lo que permite fijar claramente la fecha exacta de su fabricación, a finales del siglo V, ya que "las cerámicas griegas permiten conocer hasta los talleres donde se hacían en Atenas".

Sebastián Celestino ha explicado que la cerámica en aquella época venía de Grecia a través de Ampurias y luego se distribuía por toda la Península Ibérica, donde existían centros de distribución como la ciudad ibero romana de Cástulo, en Jaén; y probablemente el Turuñuelo, en Badajoz, ya que "el comercio siempre ha funcionado así".

En ese sentido, el director de la excavación considera que probablemente el resto de las edificaciones del yacimiento de Guareña tengan "un carácter más administrativo o de almacenes".

Las numerosas piezas aparecidas hasta ahora en el Turuñelo se han trasladado al Instituto de Arqueología de Mérida, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Junta de Extremadura, donde están siendo estudiadas y catalogadas.

BRONCES
Los bronces, sin embargo, para conservarlos mejor y que no se oxiden, se han llevado al Laboratorio de Prehistoria de la Universidad Autónoma de Madrid, para su restauración y preparación antes de ser trasladados al Museo Arqueológico de Badajoz.

Mientras tanto, Sebastián Celestino y su compañera Esther Rodríguez, que dirige con él los trabajos en el Turuñuelo, buscan financiación para continuar con esta "costosa" excavación, financiada hasta ahora por la Junta de Extremadura en su primera campaña, con fondos Feder; y por el Ministerio de Economía y Competitividad, en su segunda, con las inversiones para I+D.

11 de noviembre de 2024

Los Rostros del Turuñuelo inauguran la sala de exposiciones temporales en el Museo Arqueológico Nacional

La primera muestra temporal exhibe el hallazgo de los primeros rostros humanos esculpidos en piedra de Tarteso, cinco relieves de piedra de 2.500 años de antigüedad
Las piezas han sido investigadas durante un año en el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) y tratadas para su exhibición en condiciones de seguridad y con criterios de mínima intervención. La muestra se podrá visitar hasta el 2 de febrero.
El nuevo espacio, que inauguró ayer el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, junto a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, albergará “cápsulas expositivas” que mostrarán los últimos hallazgos arqueológicos en España.

Cuando se conmemora el décimo aniversario de su reforma, el Museo Arqueológico Nacional (MAN), museo de titularidad estatal dependiente del Ministerio de Cultura, inaugura la Sala de Novedades Arqueológicas, un nuevo espacio expositivo que estará dedicado a los últimos hallazgos arqueológicos de los distintos territorios de España.

Gracias a la colaboración con la Junta de Extremadura, la sala se estrena con la muestra ‘Rostros del Turuñuelo. Los relieves de Casas del Turuñuelo, Guareña (Badajoz)’, una exposición temporal que reúne un conjunto escultórico de excepcional valor histórico y arqueológico: cinco relieves de piedra datados en el siglo V a.C., que han supuesto el primer hallazgo de rostros humanos esculpidos de Tarteso. En el acto inaugural del nuevo espacio del museo y de la muestra temporal, celebrado esta mañana, ha intervenido el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, junto a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola.

El yacimiento arqueológico de Casas del Turuñuelo, cuyas excavaciones por parte del Instituto Arqueológico de Mérida (IAM), dependiente de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) del Ministerio de Ciencia e Innovación, se iniciaron en 2014, se ha convertido en uno de los más relevantes de España en la actualidad. Hallados en abril de 2023, los “rostros” del Turuñuelo conforman una serie de relieves de piedra que, según sus descubridores, podrían formar parte de una escena más amplia de carácter mítico. Para Sebastián Celestino Pérez -comisario de la exposición- y Esther Rodríguez González, codirectores de la excavación, este descubrimiento ha supuesto el hallazgo de los primeros rostros esculpidos en piedra de Tarteso, una cultura que hasta ahora se consideraba anicónica.

Un año de investigación e intervención en el IPCE
Las piezas han sido estudiadas desde octubre de 2023 en el Departamento de Investigación del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), mediante técnicas de imagen que incluyen fotografías del espectro visible, infrarrojo y ultravioleta, así como radiografías y análisis de los materiales con fluorescencia de rayos X y microscopía electrónica. Los principales hallazgos de esta investigación, que sigue en curso, serán presentados a comienzos de año. 

Además, con el objetivo de procurar su exposición en condiciones de seguridad y bajo criterios de mínima intervención, el Departamento de Conservación-Restauración del IPCE ha elaborado unos soportes fabricados mediante escaneado y modelado 3D para poder montar las piezas sin adherirlas, lo que permite contemplar la forma original de los rostros.

‘Rostros del Turuñuelo. Los relieves de Casas del Turuñuelo, Guareña (Badajoz)’, se podrá disfrutar en la Sala de Novedades del MAN de manera gratuita hasta el 2 de febrero de 2025. Además, la muestra se complementa con visitas guiadas, combinadas con las salas de Protohistoria de la exposición permanente, y una mesa redonda que tendrá lugar el próximo enero.

El nuevo espacio, que inauguró ayer el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, junto a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, albergará “cápsulas expositivas” que mostrarán los últimos hallazgos arqueológicos en España.

Un nuevo espacio para la vanguardia arqueológica
El museo, en el marco de la conmemoración del décimo aniversario de su reforma (2014-2024), abre esta nueva sala expositiva situada en un espacio privilegiado de la planta 0, de acceso, entre la sala de actividades didáctica y la tienda, junto al mostrador de venta de entradas. Este espacio se suma a los más de 9.200 metros cuadrados dedicados a la exposición permanente, así como los 600 metros cuadrados de la sala de exposiciones temporales.

El objetivo de esta sala es dinamizar la programación de exposiciones con pequeñas “cápsulas expositivas” que muestren los hallazgos arqueológicos de interés de los distintos territorios de España. Puntualmente también, el museo, como entidad viva y dinámica, podrá exhibir en la sala recientes adquisiciones o restauraciones de sus colecciones.
(Fuente: Nova Ciencia)

12 de junio de 2024

Documentan en el Turuñuelo el primer ejemplo de escritura tartésica

El estudio de la tablilla de pizarra con imágenes de guerreros descubierta em el yacimiento del Turuñuelo -en la localidad pacense de Guareña- desvela una serie de signos inscritos que podrían ser el primer ejemplo de escritura descubierto de la enigmática civilización de Tarteso.
La tablilla esconde en su marco lo que parece ser una secuencia de 21 signos. Joan Ferrer i Jané CSIC

La placa de pizarra de unos 2.500 años de antigüedad grabada con imágenes de una escena de combate entre tres guerreros hallada en el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo (Guareña, Badajoz) ha dado mucho que hablar desde el anuncio de su descubrimiento la semana pasada. Sin embargo, los arqueólogos del Instituto de Arqueología de Mérida (IAM) no habían reparado en una serie de signos inscritos alrededor de la tablilla. O al menos no los habían interpretado como ha hecho un investigador independiente del proyecto: se trataría de un abecedario de una escritura paleohispánica meridional.

Joan Ferrer i Jané, investigador adscrito al grupo LITTERA de la Universidad de Barcelona, se enteró a través de los medios de comunicación del hallazgo de la placa de pizarra, que sería una suerte de boceto que habría servido al artesano tartesio de apoyo para inmortalizar estas imágenes en piezas de oro, marfil o madera. "Más allá de las figuras, cuando observé la placa vi que en uno de los laterales parecía haber un signo paleohispánico, un signo que no se puede confundir con ningún otro. También se apreciaban otros trazos compatibles con signos de una secuencia conocida", ha explicado el epigrafista.

Rápidamente se puso en contacto con Esther Rodríguez y Sebastián Celestino, directores del proyecto Construyendo Tarteso, y les pidió fotografías macro parciales de la zona para poder corroborar sus sospechas. "Tras estudiar las imágenes todo apunta a que se trata de un abecedario de escritura meridional con la secuencia inicial ABeKaTuIKeLBaNS?ŚTaUE, que es casi la misma documentada en el abecedario de Espanca [hallado en Castro Verde, Portugal], excepto por el decimoprimer signo, que presenta una forma especial", detalla Ferrer.

Según ha anunciado el CSIC este martes en un comunicado, los científicos del IAM ya se encuentran trabajando con el investigador catalán para tratar de arrojar luz sobre lo que parece una secuencia de 21 signos trazados en el marco de la tablilla hallada en Casas del Turuñuelo. Según las primeras hipótesis, se trataría del tercer abecedario de una escritura paleohispánica meridional y el primer ejemplo de escritura descubierto en un yacimiento único, famoso por desvelar el mayor sacrificio de animales del Mediterráneo occidental o los primeros relieves figurados de la enigmática civilización de Tarteso.

Esther Rodríguez González, una de las responsables de los trabajos arqueológicos en Casas del Turuñuelo, destaca que desde el primer momento del hallazgo de la tablilla de pizarra era consciente de que "el volumen de información que contenía era superior incluso al de los propios rostros encontrados [de los guerreros]". Además de las siluetas de unas figuras humanas, los científicos ya habían observado varios círculos y líneas que hacían intuir que la placa se podría analizar a diferentes niveles.

Dos abecedarios más
Las escrituras paleohispánicas se dividen en dos familias: la familia nororiental y la familia meridional. La frontera entre una y otra estaría, aproximadamente, al sur de Valencia. Todas ellas derivan de la escritura fenicia, de la que se hizo una primera adaptación a lo que se llama un signario paleohispánico original y luego se produjeron dos adaptaciones diferentes, una en el norte y otra en el sur. Esta última es la que dio lugar a la familia de las escrituras meridionales, a la que correspondería este abecedario, según se informa desde el CSIC.

Hasta el momento, solo hay constancia de la existencia de dos abecedarios más de escrituras meridionales. Según las primeras investigaciones, el abecedario del Turuñuelo repite, como mínimo, los 10 primeros signos del abecedario del yacimiento de Espanca, en Castro Verde (Portugal). "Este abecedario tiene 27 signos y es el único completo que conocíamos hasta la fecha. Se encontró otro en la excavación de Villasviejas del Tamuja (Cáceres) pero está muy fragmentado, solo tiene algunos signos centrales. Con lo cual el de Guareña sería el tercero y aportaría mucha información", apunta Ferrer.

El hallado en el yacimiento tartésico empieza con la secuencia "ABeKaTu", que sería su equivalente, y contaría con 21 signos escritos en el sentido de izquierda a derecha siguiendo el borde exterior de la placa. "Se habrían perdido al menos 6 signos en la zona partida de la pieza, pero si fuera completamente simétrico y los signos ocuparan completamente tres de los cuatro laterales de la placa podría llegar a los 32 signos, con lo que los signos perdidos podrían llegar a ser once o quizás más si un posible signo, "Tu", aislado en el cuarto lateral, formara parte del abecedario", comenta Ferrer i Jané, que añade que "es una pena que se haya perdido la parte final del abecedario ya que es ahí donde suelen estar las diferencias más acusadas".

La colaboración entre los investigadores ayudará a determinar si el abecedario de Casas del Turuñuelo se puede clasificar con alguna de las escrituras ya conocidas o si debe considerarse una escritura meridional independiente. "En todo caso, confirma que en este yacimiento se ocultan aun muchas más inscripciones que esperamos que salgan a la luz en futuras campañas", concluye el especialista en escritura paleohispánica.

8 de febrero de 2023

El Turuñuelo se exhibe en el Museo Arqueológico de Badajoz

El Museo Arqueológico de Badajoz expondrá más de medio centenar de piezas halladas en las excavaciones de El Turuñuelo hasta el próximo 12 de marzo.
El Turuñuelo se "mostrará" en el Museo Arqueológico de Badajoz | EP

El Museo Arqueológico Provincial de Badajoz inauguró ayer martes, día 7, la exposición 'En estudio: El Turuñuelo de Guareña', una muestra de una selección de piezas halladas en El Turuñuelo, uno de los yacimientos más importantes de los últimos años en la región extremeña y que se encuentra en el término municipal de la localidad pacense de Guareña.

La exposición ha sido organizada por el propio Museo Arqueológico Provincial, de la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes, y los responsables del proyecto Construyendo Tarteso, del Instituto de Arqueología-Mérida (CSIC-Junta de Extremadura), y para su confección han participado técnicos de todas las instituciones.

La muestra recoge una selección de más de medio centenar de piezas procedentes de las excavaciones arqueológicas desarrolladas a lo largo de cuatro campañas de trabajo. A través de ellas, se busca adentrarse en la identidad de sus habitantes, conocer sus costumbres, sus gustos y creencias, así como profundizar en torno al significado del propio edificio y, sobre todo, del último instante antes de su dramático final.

En esta exposición, se podrán contemplar objetos metálicos, de hierro y de bronce, utilizados para cocinar o servir el vino durante las celebraciones que debieron tener lugar en este edificio, la vajilla de cerámica en que bebieron y comieron o los delicados recipientes de vidrio donde llegaron los preciados perfumes importados del otro lado del Mediterráneo.

También podrán verse herramientas y utensilios de la vida cotidiana, a veces cargada de ritualidad ceremonial. Se expondrán, además, "piezas excepcionales", como los marfiles y huesos decorados y, sobre todo, parte de una escultura de mármol procedente de la antigua Grecia, que debió representar a una Gran Diosa.

Con motivo de esta exposición, se realizarán además otras actividades, enfocadas a distintos tipos de público, como una charla impartida por los responsables de las excavaciones y talleres educativos adaptados a alumnos de primaria y secundaria, actividad para la que expresamente se han diseñado fichas y juegos didácticos.

El Turuñuelo está considerado por los investigadores, tanto de dentro como de fuera de nuestras fronteras, como una "oportunidad excepcional" para el conocimiento de las relaciones entre las diferentes culturas del Mediterráneo durante la Edad del Hierro.

En buena medida, esto es posible gracias al "fantástico estado" de conservación del yacimiento, pero también a la "gran monumentalidad" del edificio.

En su estudio, además de arqueólogos y restauradores, trabaja un gran número de especialistas de las más variadas disciplinas científicas, como la antropología, arqueobotánica o la arqueozoología, entre otras.

La muestra podrá verse desde el 7 de febrero hasta el 12 de marzo, ha informado la Junta en nota de prensa.

5 de agosto de 2024

Los rostros de El Turuñuelo nominados a 'Mejor hallazgo histórico' por National Geographic

Los relieves con rostro hallados en el yacimiento tartésico de El Turuñuelo han sido nominados por la revista Historia National Gegraphic a los primeros Premios de los lectores +Historia, en la categoría 'Mejor Descubrimiento o Hallazgo Histórico Nacional'. Destacar que también se incluyen entre las nominaciones el descubrimiento del mosaico de Medusa en Huerta de Otero en Mérida.
Esculturas tartésicas halladas en en yacimiento arqueológico del Turuñuelo de Guareña, en Badajoz / Samuel Sánchez

Los relieves con rostro hallados en el yacimiento tartésico de El Turuñuelo han sido nominados por la revista Historia National Gegraphic a los primeros Premios de los lectores +Historia, en la categoría 'Mejor Descubrimiento o Hallazgo Histórico Nacional'. Así se lo han comunicado a los investigadores del yacimiento, a los que desde la publicación también han trasladado su más sincera enhorabuena y admiración por la labor que realizan. Destacar que también se incluyen entre las nominaciones el descubrimiento del mosaico de Medusa en Huerta de Otero en Mérida.

Los hallazgos del equipo del Instituto de Arqueología de Mérida (IAM), Centro de Investigación mixto del CSIC-Junta de Extremadura, dirigidos por Esther Rodríguez González y Sebastián Celestino Pérez, han hecho que El Turuñuelo sea considerado uno de los yacimientos arqueológicos más importantes en la Península Ibérica

La nominación está enmarcada dentro de unos premios de nueva creación con los que National Geographic pretende reconocer la promoción y divulgación de la historia, el patrimonio y la cultura. En concreto, los relieves con rostro de la cultura tartésica nominados a estos premios, están formados por un grupo de fragmentos de escultura de piedra que representan los rostros humanos de hasta cinco individuos distintos, en diferente estado de conservación. Estas representaciones humanas constituyen un hallazgo sin precedentes en lo que conocemos de la cultura tartésica, un descubrimiento de importancia mundial.

Los trabajos de excavación en El Turuñuelo cuentan con el apoyo del gobierno regional a través de diferentes consejerías. En concreto, la Secretaría General de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional ha destinado este año 200.000 euros al personal investigador. Además, la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes ha gestionado la declaración del yacimiento como Bien de Interés Cultural, así como las autorizaciones de excavación y los informes para la adjudicación de terrenos necesarios para continuar con los trabajos.

Mosaico de Medusa
El gran mosaico de Medusa hallado en Huerta de Otero también ha sido nominado a estos premios, que votan los lectores de la revista Historia National Geographic, en la misma categoría 'Mejor Descubrimiento o Hallazgo Histórico Nacional'. Se trata de un gran mosaico de teselas de colores, conservado de forma excepcional, y que ha visto la luz tras las últimas excavaciones realizadas en Huerta de Otero por Escuela Profesional Barraeca II del ayuntamiento emeritense.

La lista de nominados estará disponible próximamente en la web https://historia.nationalgeographic.com.es/. En ella, el público podrá votar desde el 23 de agosto hasta el 10 de octubre y los ganadores se darán a conocer en el mes de diciembre.

La Junta de Extremadura ha trasladado su satisfacción y enhorabuena a los investigadores tras conocer la noticia. El objetivo del gobierno regional es dar todo el apoyo necesario para que Extremadura siga consolidándose como un referente mundial en el hallazgo de las culturas que nos precedieron.

28 de julio de 2016

Nuevos hallazgos en el yacimiento de el Turuñuelo desvelan la vida de los tartesos en Extremadura

Su buen estado de conservación ha permitido recuperar vigas de madera, restos de estucados de colores, piezas de cerámica, hierro y bronce, además de elementos más curiosos como bisagras de puertas, esteras de esparto y cereales de hace más de 2.500 años.
La secretaria de Cultura de la JUnta visitó el yacimiento del Turuñuelo. FOTO: JUNTA EXTREMADURA
Este yacimiento pacense es un ejemplo más del poblamiento tartésico en Extremadura, y más concretamente en las vegas altas del Guadiana, que se suma a otros ya conocidos como Cancho Roano, en Zalamea de la Serena y destaca por su buena conservación.

El yacimiento de "Turuñuelo", en Guareña (Badajoz), tiene unos 2.500 años de antigüedad y allí desarrollan trabajos arqueológicos el Instituto de Arqueología de Mérida (IAM), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Junta.

El buen estado de conservación de "El Turuñuelo" ha permitido recuperar vigas de madera, restos de estucados de colores, piezas de cerámica, hierro y bronce, además de elementos más curiosos como bisagras de puertas, esteras de esparto y cereales.

Aunque es pronto para saber cuál era la función de este edificio tartésico aislado, el director del IAM considera que probablemente fuera "una residencia de prestigio, con un carácter simultáneo de palacio y santuario, ya que en la habitación excavada ha aparecido un altar en forma de piel de toro extendida".

NUEVO PUNTO DE INTERÉS ARQUEOLÓGICO
La secretaria general de Cultura, Miriam García, ha destacado en su visita que cuando el yacimiento arqueológico tartésico de "El Turuñuelo" sea conocido "atraerá sin duda a los investigadores, que colocarán un punto más en el mapa científico de Extremadura".

Los trabajos, coordinados por los expertos Sebastián Celestino y Esther Rodríguez, se enmarcan dentro de la segunda campaña de excavaciones arqueológicas en "El Turuñuelo", insertas en el Proyecto de Investigación I+D+i "Construyendo Tarteso: Análisis constructivo, espacial y territorial de un modelo arquitectónico en el valle medio del Guadiana".


La secretaria general de Cultura ha estado acompañada en su recorrido por el director general de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural, Francisco Pérez Urbán; el alcalde de Guareña, Abel González; y el director del Instituto de Arqueología de Mérida (IAM) y responsable de la excavación, Sebastián Celestino, entre otras personalidades.

Sebastián Celestino ha asegurado que, aunque solo lleva dos años excavándose es el edificio de la cultura tartésica "mejor conservado de los que conocemos tanto en Andalucía, como en Extremadura", además de ser el más grande ya que ocupa una superficie de dos hectáreas. De ahí que, en opinión del director del IAM, "se tardará todavía mucho tiempo en acabar el trabajo arqueológico" en este lugar.

Lo prioritario para próximas campañas, ya que de momento solo se ha excavado completa la habitación principal, es conocer la planta del edificio ya que se trata de una estructura arquitectónicamente compleja que, para Celestino, refuerza la idea de que la cuenca media del río Guadiana tenía una importancia muy superior en la cultura tartésica de lo que se creía hasta ahora.

(Fuente: El Diario)

14 de mayo de 2026

Encuentran otro altar con forma de piel de toro en el yacimiento del Turuñuelo (Badajoz)

Los dos anteriores aparecieron en la habitación 100 y en la habitación del banquete, las estancias más emblemáticas del complejo. Este tercero salió en un pasillo de la parte norte del túmulo, en una zona que no se abría desde hace más de diez años.
Yacimiento del Turuñuelo. Foto: Ayuntamiento de Guareña.

El yacimiento del Turuñuelo, que descansa en el término municipal de Guareña (Badajoz), suma un nuevo hallazgo en su octava campaña de excavaciones. Un equipo de 17 personas lleva apenas quince días trabajando sobre el terreno, y ya ha dado con la pieza más llamativa de la temporada.

En esta misma línea, los investigadores del CSIC se han centrado este año en la parte más elevada del túmulo, una zona sin tocar desde 2015. Lo que han sacado a la luz confirma lo que muchos ya intuían sobre el carácter de este edificio.

Tercer altar con forma de piel de toro
El hallazgo es un altar de mármol del Proconeso (la actual Turquía) con la inconfundible silueta de una piel de toro extendida. Hablamos aquí de un cuadrado con los lados cóncavos que la cultura tartésica reservaba para sus rituales más solemnes. Mide 110 centímetros por cada lado y es el segundo en tamaño de los tres ya desenterrados en el enclave.

Los dos anteriores aparecieron en la habitación 100 y en la habitación del banquete, las estancias más emblemáticas del complejo. Este tercero salió en un pasillo de la parte norte del túmulo, en una zona que no se abría desde hace más de diez años.

«Ahora nos estamos centrando en la parte más elevada del túmulo, al norte y al sur de la habitación cien, y en la primera estancia que hemos excavado ha aparecido este altar característico de la cultura tartésica del que ya teníamos dos», explicó la directora de la excavación, Esther Rodríguez.

La cerámica de importación también asoma en esta campaña. Hay piezas de cerámica ática y un repertorio habitual de vajilla, como vasos y ánforas, que el equipo pega, cataloga y analiza en los meses posteriores a cada excavación.

De Oriente al corazón de Extremadura: ¿Qué simboliza el toro en este contexto?
El toro tenía en el Mediterráneo oriental un peso simbólico considerable. Era sinónimo de poder, fuerza y fertilidad, y los linajes gobernantes lo empleaban para legitimar su autoridad. La piel extendida del animal, con esa forma que combina el rectángulo con los flancos hundidos hacia dentro, funcionaba como emblema sagrado en las culturas paleorientales.

Altares de este tipo los hay también en Cancho Roano (Zalamea de la Serena), en Coria del Río y en el Carambolo (Camas, Sevilla), donde se conserva el de mayores dimensiones documentado hasta la fecha.

Cabe destacar que lo que distingue al complejo de Guareña es la concentración: ya acumula tres, una cifra sin parangón en el registro arqueológico tartésico.

Según Rodríguez, «sobre estas estructuras se llevaban a cabo sacrificios, por eso la parte central está más quemada y en los laterales se aprecian restos de ceniza, ya que los sacrificios podían ser desde quemar pequeños pájaros a una ternera o una cabra».

¿Templo o palacio?
La acumulación de altares refuerza la hipótesis de que el edificio tuvo un uso ritual marcado. La directora evita concluir si se trata de un templo o un palacio, pero ya no descarta ninguna de las dos opciones: «No se le puede negar que el lugar tenga un carácter ritual».

El equipo de 2026 es el más numeroso en la historia del proyecto: 17 personas en total, entre tres obreros, doce técnicos y los dos directores.

Trabajan también en otras estancias donde aparecen acumulaciones de piedras sin función constructiva clara. «Es un espacio que presenta más preguntas que respuestas», reconoció el codirector Sebastián Celestino.

Los directores calculan que la excavación roza el 50% del total del yacimiento del Turuñuelo, aunque Rodríguez matiza que «queda mucho por analizar y de lo que aparezca se pueden derivar diferentes lecturas». En este sentido, la campaña se extiende hasta el 31 de mayo.
Una cadena de descubrimientos en Extremadura que no da tregua desde 2015

El Turuñuelo encadena variopintos hallazgos desde su primera excavación sobre el terreno. A continuación, se detalla uno por uno:

Entre tanto, la obra de la cúpula que cubrirá el yacimiento ya ha arrancado. Cuando esté terminada, el equipo podrá excavar en cualquier época del año, sin depender de la estrecha ventana primaveral de cada campaña.

29 de junio de 2017

Hallan restos de animales sacrificados en el templo tartésico del Turuñuelo (Badajoz)

El yacimiento tartésico del Turuñuelo de Guareña (Badajoz) sigue revelando espectaculares evidencias arqueológicas. El CSIC acaba de dar a conocer el hallazgo de los restos de un gran sacrificio de animales a los pies de la escalera monumental que lleva a la segunda planta del edificio. Además de los restos de 16 caballos, dos toros y un cerdo, se ha encontrado también un conjunto de objetos de bronce con todo lo necesario para celebrar un banquete ceremonial.
Todavía queda por descubrir más del 90% de la estructura del edificio monumental.
Un equipo de investigadores del Instituto de Arqueología de Mérida del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha hallado restos de 19 animales y un ajuar de bronce para la celebración de un banquete, que se utilizaron en un ritual de sacrificio a los dioses en el santuario tartésico de El Turuñuelo (Badajoz).

Los restos serían de un costoso ritual celebrado justo antes de la destrucción y abandono del templo en el siglo V a. C. En el sacrificio se han encontrado restos de 16 caballos, dos toros y un cerdo, un ajuar de bronce que incluía un caldero, jarros, una parrilla, pinchos para la carne, un quemaperfumes y coladores. Según el equipo del CSIC, se trata de una joya arqueológica que por sus «novedosas» técnicas arquitectónicas y por su estado de conservación, «sigue revelando secretos que muestran su pasado esplendor».

Los restos de los animales estaban junto a la escalinata del templo donde fueron sacrificados en un costoso ritual de clausura antes de la destrucción final del santuario. El CSIC señala que El Turuñuelo se ha convertido en un modelo para estudiar la cultura tartésica del interior, y aporta información muy valiosa sobre su organización social, sus mecanismos comerciales y sus rituales.

El director de la excavación y director del Instituto de Arqueología de Mérida, Sebastián Celestino, y la investigadora Esther Rodríguez, han precisado que el sacrificio consistió en una gran ofrenda a los diosesantes de abandonar definitivamente el lugar. Además, han añadido que el sacrificio animal da idea de la enorme riqueza del sitio, puesto que el caballo era un elemento de prestigio. Asimismo, además de los animales hallados hasta ahora, han aparecido ánforas y cestos con cereales y otros elementos de gran valor, lo que da idea de la importancia de ese sacrificio final, previo a la destrucción del monumento y su posterior amortización.

Celestino ha destacado que «quizá lo más llamativo» sea la existencia de un ajuar completo para la celebración de un banquete de comensalidad en la habitación sur. Así, ha dicho que se trata de un conjunto de muy buena calidad entre los que destaca un enorme caldero, dos jarros, una parrilla, varios pinchos para la carne, un quemaperfumes, coladores... Todos realizados en bronce. Igualmente, se han hallado gran cantidad de platos y vasos pintados con bandas rojas y las copas de imitación griega y en el entrono de la habitación hay muchos huesos y conchas «resultado del festín final».


CONSERVACIÓN DEL TEMPLO
Los investigadores estiman que el propio ritual final contribuyó a la buena conservación del templo. No obstante, el santuario fue incendiado una vez realizados los rituales de clausura, tras el sacrificio de animales y el banquete final y fue, precisamente, el propio incendio el que solidificó las paredes de adobe, mientras que el rápido echado de tierra para sepultar el edificio propició la conservación de los materiales metálicos. Asimismo, señalan que la potente anchura de los muros de adobe, de hasta tres metros en algunos sitios, ha contribuido a su excelente estado de conservación.

Hasta ahora los investigadores solo han excavado un 10% de la superficie total del túmulo, aunque teniendo en cuenta que se conservan las dos plantas del edificio se debe rebajar «sensiblemente» esta cifra. Los investigadores subrayan que la aportación de la Diputación Provincial de Badajoz permite trabajar un par de meses al año, pero eso significa seis o siete meses de análisis y estudio antes de abordar una nueva campaña. Con ese ritmo, estiman que se podrá ver todo el edificio exento en aproximadamente una década.

Otra de las características del santuario de El Turuñuelo es que destaca por sus «novedosas técnicas constructivas» y lo más sorprendente es la utilización de un mortero de cal, arena y arcilla, para confeccionar los sillares cuadrangulares con los que construyeron buena parte de la escalinata que da acceso al monumento; con ese mismo mortero realizaron también la «bañera».

El uso de esta técnica de construcción ha sorprendido a los investigadores porque era desconocida en la Península hasta la llegad de los romanos. «Estos grandes edificios se organizaban junto al Guadiana y tenían una intensa relación comercial entre ellos; conocemos ya un poblado en altura rodeado de una potente muralla que haría de lugar central desde donde se organizaría el comercio hacia el exterior a través del río», añade Celestino.


RIQUEZA ARQUITECTÓNICA
El responsable de la excavación valora que El Turuñuelo ofrece una riqueza arquitectónica y material desconocida hasta el momento en esta fase final de Tarteso; y le llama «poderosamente» la atención los rituales que se llevaron a cabo, hasta ahora también inéditos y de gran complejidad; sobresale el sacrificio o hecatombe producida en el patio principal del monumento previo a su destrucción.

Este yacimiento se ha convertido en el «mejor» exponente para entender los últimos años de la cultura tartésica y Celestino señala aunque es pronto para saber qué papel jugaba el santuario dentro de la cultura tartésica, es probable que hubiese sido un lugar de peregrinación, puesto que «los santuarios en la antigüedad tenían como función principal el intercambio comercial, pero también era el lugar donde se celebraban rituales de cohesión social a través de la veneración a los dioses».

La cultura tartésica se origina hacia el siglo VIII a.C. en el Bajo Guadalquivir. Es la consecuencia del impacto que supuso la llegada de los colonizadores mediterráneos (principalmente fenicios) en los pueblos indígenas, que transformaron la base económica y social del sur peninsular. El resultado de ese encuentro es la conformación de una nueva cultura que denominamos Tarteso, explica Celestino. «A mediados del siglo VI a. C. el núcleo de Tarteso, ubicado en Huelva y la desembocadura del Guadalquivir, sufrió una fuerte crisis que logró minar su emergente cultura. Buena parte de la población se trasladó al valle del Guadiana, en el interior, donde volvió a resurgir con fuerza y con una renovada personalidad», añade.

7 de febrero de 2025

La Sociedad de Ciencias Aranzadi dará cuenta de sus últimas investigaciones en unas jornadas de arqueología

Las máscaras de Turuñuelo, el Ara de Larunbe y la cueva de Isturitz protagonistas de las Jornadas de Arqueología
Imagen del interior de la cueva de Isturitz. (Diego GARATE)

Aranzadi tiene todo dispuesto para dar inicio a sus XXIII. Jornadas de Arqueología. La programación se compone de diversas conferencias en torno a sus últimas investigaciones arqueológicas. Las charlas tendrán lugar del 11 al 14 de febrero, todas ellas en el Museo San Telmo de San Sebastián a las 19.00. La entrada a las charlas es libre y gratuita hasta completar aforo. Las jornadas se organizan junto al Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Museo San Telmo.

El 11 de febrero el tema a tratar será el arte paleolítico de las cuevas de Isturitze y Otsozelaia. El doctor en Prehistoria por la Universidad de Cantabria, el arqueólogo vizcaino Diego Garate presentará las últimas investigaciones de una de las cuevas que conforma el yacimiento arqueológico del Paleolítico superior de gran referencia.

«No solo por los extraordinarios objetos tallados en hueso, sino también por las numerosas pinturas rupestres y grabados conservados en su sistema cárstico. Estas cuevas se encuentran en la colina de Gaztelu, un lugar estratégico que durante toda la Prehistoria funcionó como nexo entre distintas regiones como el Cantábrico, Pirineos y Dordoña. En su interior conserva tres cuevas decoradas. La cueva de Isturitz, además de ser un lugar de hábitat de referencia para todo el periodo, contiene una serie de muestras de arte y de otras actividades de carácter simbólico en sus paredes y techos. En un nivel inferior, Oxocelhaya se caracteriza por pinturas y grabados en lugares muy alejados de la entrada, en una cavidad que no fue habitada de manera permanente. Por último, Erberua se encuentra en el nivel freático y presenta un conjunto excepcional de arte rupestre de diversas cronologías», indican responsables de la Sociedad de Ciencias.

Al día siguiente, el 12 de febrero, el Catedrático en Filología latina por la Universtitat de Barcelona Javier Velaza, y el arqueólogo de Aranzadi Juantxo Agirre Mauleon explicarán las características lingüísticas de la recién presentada Ara de Larunbe y la importancia del yacimiento de Larunbe y su contexto.

En el transcurso de las excavaciones arqueológicas dirigidas por Aranzadi, se halló un ara o altar romano dedicado a la divinidad Larrahe. Este hallazgo ha venido a incrementar el conocimiento sobre la realidad religiosa antigua en territorio vascón.

«El análisis de los testimonios conocidos permite vislumbrar cada vez mejor las características de las divinidades que veneraron los vascones, su ámbito de influencia, y su integración y pervivencia en el contexto de la romanización», subrayan.

Javier Velaza es catedrático de filología latina en la Universitat de Barcelona. Ha sido también clave en la interpretación lingüística de la Mano de Irulegi. Desde 2017 es decano de la Facultad de Filología de la Universidad de Barcelona. Es especialista en epigrafía romana, lenguas paleohispánicas, literatura clásica y transmisión de textos, entre otros temas.

Juantxo Agirre Mauleon, es arqueólogo de la Sociedad de ciencias Aranzadi. Director de diferentes yacimientos en Navarra y Gipuzkoa. Actualmente dirige las arqueológicas de los yacimientos Amaiur y Larunbe.

El 13 de febrero se analizará el paisaje de Baztan. Pero no entendiendo el paisaje como un objeto invariable, sino como una morada moldeada durante siglos por esta comunidad humana. Fruto del trabajo y del conocimiento es el paisaje de Baztan, un patrimonio vivo en constante evolución.

«Los instrumentos de investigación ofrecidos por la arqueología ponen de manifiesto el valor natural y cultural de este patrimonio. Es responsabilidad de todos cuidarlo para que siga siéndolo en el futuro», señalan desde Aranzadi.

En esta conferencia que se impartirá en euskara participan Josu Narbarte y Mattin Aiestaran. Ambos son arqueólogos e hitoriadores de la UPV/ EHU y de Aranzadi. Mattin Aiestaran, arqueólogo y director del yacimiento de Irulegi.

Josu Narbarte es Doctor por la Universidad del País Vasco - Euskal Herriko Unibertsitatea con la tesis Paisaje y prácticas sociales arqueología agraria en el País Vasco 2020.

El 14 de febrerolas jornadas pondrán el foco a Tartesos, las cabañas de Turuñuelo. «El Turuñuelo fue uno de los descubrimientos más importantes de la arqueología mediterránea. En 2014 aparecieron en Guareña (Badajoz) los indicios de un edificio imponente que fue sellado tras un sacrificio masivo de animales. La excavación del patio del Turuñuelo es uno de los hechos arqueológicos más sobresalientes de la historia antigua mediterránea», recuerdan.

Durante esta charla se pretende explicar cómo Tarteso ha dejado de entenderse desde el mito y la leyenda para convertirse, gracias a las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo durante el presente siglo, en una realidad histórica.

Cada día se entienden mejor sus técnicas constructivas, su artesanía, sus rutas comerciales, sus ritos funerarios o su religión. También se va dibujando el área geográfica que ocupó durante los casi 500 años de su existencia, desde el siglo IX al V a.C. Hoy Tarteso se entiende como una cultura que se conformó, de forma paulatina, gracias a la mezcla de la población indígena, de raigambre atlántica, con los colonos procedentes del Mediterráneo oriental, principalmente fenicios. Este mestizaje cultural dio como resultado una civilización de tintes mediterráneos, pero de gran originalidad.

«A partir del siglo VI a.C, tras la denominada ‘crisis de Tarteso’, se produjo el auge de su cultura en el entorno del valle del Guadiana, donde se levantaron grandes edificios de adobe hoy ocultos bajo túmulos de tierra, donde destaca el santuario de Cancho Roano. Sin embargo, la excavación en la última década del edificio de Casas del Turuñuelo, está permitiendo conocer aspectos hasta ahora inéditos de la cultura tartésica, gracias a su excelente grado de conservación y al ingente elenco de materiales que atesora», subrayan desde Aranzadi.

Presentarán la última charla de las Jornadas los dos Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Cieníficas (CSIC) Esther Rodríguez, y Sebastián Celestino.
(Fuente: NAIZ)

13 de mayo de 2025

Vuelven las excavaciones al yacimiento del Turuñuelo

Los directores del proyecto han confirmado la apertura de dos nuevas estancias en las que han aparecido restos de época medieval.  El proyecto de excavación en el yacimiento tartésico cuenta con una inversión de 286.000 euros.
El equipo de investigadores con parte del material arqueológico hallado en la pasada campaña de excavaciones. (Badajoz) CSIC

La séptima campaña de excavaciones en el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo, en Guareña (Badajoz), ha arrancado con “expectativas muy altas” por parte del equipo investigador, que trabaja ya en la zona norte del enclave, una de las áreas menos exploradas hasta ahora.

Los directores del proyecto e investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Esther Rodríguez y Sebastián Celestino, han confirmado este lunes la apertura de dos nuevas estancias en las que han aparecido restos de época medieval durante la visita de la consejera de Educación, Ciencia y Formación Profesional, Mercedes Vaquera.

Documentar los hallazgos
No obstante, ya se ha alcanzado el nivel de ocupación protohistórica y han comenzado a documentarse hallazgos vinculados a la cultura tartésica, aunque los detalles se conocerán al cierre de la campaña.

Rodríguez ha explicado que los trabajos, retrasados por la lluvia, podrían alargarse más allá del calendario previsto para recuperar el tiempo perdido y avanzar todo lo posible antes de que comiencen las obras de instalación de una gran cúpula protectora.

Esta infraestructura, cuyo inicio de las obras se prevé para este verano, permitirá mantener la excavación en activo mientras se habilita el yacimiento para las visitas del público. “El objetivo es que cuando la gente pueda venir a visitarlo ya conozca la mayor parte del yacimiento”, ha señalado Rodríguez.

Por su parte, Celestino ha destacado que la cubierta facilitará tanto el trabajo de los investigadores como el acceso de los visitantes en respuesta a una “presión social creciente” por conocer el enclave.

Asimismo, ambos directores han insistido en la importancia de documentar todos los hallazgos, también los más recientes, como ya ocurrió en campañas anteriores con descubrimientos clave como las esculturas de rostros humanos de la época tartésica o la tablilla con un antiguo abecedario.

La consejera ha mostrado su respaldo al equipo del proyecto y ha destacado el valor estratégico del yacimiento para la ciencia, la cultura y el desarrollo de la zona. “El Turuñuelo nos está dando alegrías a nivel regional, nacional e internacional. Estoy convencida de que esta campaña también nos deparará alguna sorpresa”, ha afirmado.

Inversión de 286.000 euros
Vaquera ha recordado que el proyecto de excavación cuenta con una inversión de 286.000 euros y ha subrayado la apuesta del Gobierno extremeño por impulsar esta línea de investigación y conservación del patrimonio. Además, ha subrayado el impacto social y económico que el yacimiento está generando en el entorno rural, con iniciativas turísticas y comerciales ligadas a la marca del Turuñuelo.

La consejera también ha valorado la reciente apertura, por parte del rey Felipe VI, de la nueva Sala Tarteso en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, donde ya se exponen algunas de las piezas más relevantes halladas en campañas anteriores.
(Fuente: El Diario)

19 de diciembre de 2024

Extremadura amplía la protección del yacimiento tartésico de Guareña (Badajoz)

La Junta de Extremadura ha comprado los terrenos colindantes al yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo, en el término municipal de Guareña (Badajoz).Esta actuación ha supuesto una inversión de 127.907,24 euros
Yacimiento tarteso de Casas del Turuñuelo en el municipio de Guareña. JUNTA DE EXTREMADURA


La Junta de Extremadura ha dado un paso más en la protección del yacimiento arqueológico Casas del Turuñuelo, ubicado en el término municipal de Guareña (Badajoz), con la adquisición de terrenos colindantes. 

Esta actuación, que supone una inversión de 127.907,24 euros por parte de la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes, refuerza la preservación del entorno del túmulo. La operación tiene como principal objetivo ampliar el área de respeto en torno al yacimiento, garantizando así su conservación, investigación y puesta en valor. 

La consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes, Victoria Bazaga, ha subrayado que esta medida supone "un nuevo hito en la conservación y protección de nuestro patrimonio", asegurando que el yacimiento Casas del Turuñuelo pueda seguir siendo "un referente mundial del legado tartésico". Además, Bazaga ha recalcado que este avance es "esencial para poder ejecutar el proyecto de la cubierta del yacimiento", una infraestructura "necesaria" para garantizar su preservación a largo plazo y facilitar tanto las investigaciones arqueológicas como su futura apertura al público.

Con la adquisición de estos terrenos se facilita la realización de nuevas intervenciones arqueológicas, mejora de accesos y habilitación de infraestructuras necesarias para el estudio y la visita del espacio. En esta línea, la adquisición de estos terrenos permitirá desarrollar actuaciones que incrementen la proyección nacional e internacional del yacimiento. La Junta de Extremadura continúa avanzando en la protección de su riqueza cultural, impulsando un modelo de turismo sostenible que pone en valor su historia milenaria y contribuye al desarrollo local.

28 de enero de 2022

El Instituto Arqueológico de Mérida retomará la investigación en Casas del Turuñuelo

Una vez que la Junta de Extremadura ya es propietaria del yacimiento arqueológico tartésico de Casas del Turuñuelo, situado en el término municipal de Guareña, el Instituto Arqueológico de Mérida podrá  retomar los trabajos de investigación.

La Junta de Extremadura ya es propietaria del yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo, situado en el término municipal de Guareña, y que permitirá retomar los trabajos arqueológicos de investigación por el Instituto Arqueológico de Mérida (IAM), tras su paralización por parte de los antiguos propietarios desde el año 2018.

Así pues, el consejero de Economía, Ciencia y Agenda Digital, Rafael España; el secretario general de Ciencia, Tecnología, Innovación y Universidad, Jesús Alonso y el alcalde de Guareña, Abel González, han visitado este viernes el conjunto arqueológico.

De este modo, en declaraciones a los medios de comunicación, España ha explicado que se trata de la primera visita tras la aprobación del decreto de expropiación forzosa emprendida por la Administración autonómica y su posterior ocupación de los terrenos realizada el pasado lunes, 24 de enero.

A su vez, el titular extremeño de Economía ha resaltado la importancia del enclave, la "magnífica conservación de su arquitectura y la riqueza de los materiales que guardaba", tras lo que ha considerado "sorprendentes los materiales hallados", entre los que destacan cientos de vasijas, objetos de bronce y hierro, pero resaltan por su "especial interés" los objetos de importación griega, como las copas para beber vino, los vasos de vidrio de Macedonia o la escultura de mármol procedente de Atenas, la escultura griega más antigua del occidente mediterráneo.

En la actualidad, los proyectos de investigación que se continuarán en este yacimiento se circunscriben al proyecto del Plan Nacional I+D+i 'Construyendo Tartesos' del Ministerio de Ciencia e Innovación y, por otra parte, del Plan Regional I+D+i (PRI) de la Consejería de Economía, Ciencia y Agenda Digital 'Estudio de la hecatombe de Casas del Turuñuelo', liderados por los investigadores Sebastián Celestino y Esther Rodríguez, del Instituto Arqueología de Mérida, instituto mixto de investigación CSIC-Junta de Extremadura.

Tal y como informa el Ejecutivo regional en una nota de prensa, parte de la excavación arqueológica se ha realizado con fondos de la Diputación Provincial de Badajoz y en el proyecto participan varios centros de investigación nacionales e internacionales, donde destacan, además del Instituto Arqueológico de Mérida, la Universidad de Extremadura a través de la Escuela de Ingenieros Industriales de Badajoz, de Geoinformación y Geomática de Mérida y de la Facultad de Veterinaria de Cáceres.

Así, durante su intervención, el consejero ha especificado algunas de las líneas que la Junta de Extremadura quiere llevar a cabo a partir de ahora en los terrenos, como una "primera actuación para detener el deterioro sufrido por los muros tras estos años de inactividad arqueológica" y una excavación integral de todo el edificio del que restan aproximadamente 6.000 metros cuadrados.

Finalmente, ha hablado de la necesidad de realizar un cerramiento del terreno y renovar la actual cubierta, que se irá extendiendo a medida que avance la excavación, como "medidas imprescindibles y urgentes para la propia conservación del yacimiento", ha sentenciado.

25 de junio de 2026

Hallan en el yacimiento de Casas del Turuñuelo un carro de bronce único en la Península

El descubrimiento evidencia un comercio de lujo entre Tarteso y el Mediterráneo. "Es uno de los hallazgos más relevantes realizados hasta la fecha en este enclave tartésico del siglo V a. C"

Los trabajos arqueológicos de la VIII Campaña de excavaciones liderada por el Instituto de Arqueología de Mérida, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) -organismo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades- y la Junta de Extremadura -a través de la Consejería de Industria, Energía, Ciencia y Territorio-, ha sacado a la luz un excepcional carro de bronce con una estructura y decoración nunca vistas con anterioridad en la península ibérica. Los únicos ejemplos similares se han encontrado en la antigua Etruria, en la actual Italia, lugar del que podría proceder el carro según las primeras interpretaciones. 

El hallazgo, presentado ayer en rueda de prensa, se suma al descubrimiento de cerámicas y marfiles que evidencian redes de intercambio entre el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo, en Guareña (Badajoz), con distintos territorios del Mediterráneo durante el siglo V a. C. La pieza ha sido recuperada durante los trabajos desarrollados en el sector sur del edificio principal, cuyas excavaciones comenzaron en el año 2015. 

El carro está compuesto por una caja que conserva una rica decoración figurativa: en su parte frontal aparece representado un Aqueloo, una divinidad fluvial que podría vincularse con el inframundo por su gestualidad; y en los laterales figuran dos grifos, seres mitológicos con cabeza de águila y cuerpo de león. En los extremos, dos figuras humanas con los brazos alzados sostienen la estructura, que descansa sobre dos ruedas, también decoradas. "Es uno de los hallazgos más relevantes realizados hasta la fecha en este enclave tartésico del siglo V a. C", destaca Esther Rodríguez, codirectora de las excavaciones. 

En cuanto a su origen, el equipo investigador señala que las únicas piezas similares conocidas proceden de la civilización etrusca, que vivió su periodo de máximo esplendor en Italia central, entre los siglos VIII y V a. C. Este paralelismo refuerza la hipótesis de que llegó al suroeste peninsular a través de las redes de intercambio que conectaban Tarteso con distintos territorios del Mediterráneo. Aunque su función está todavía por determinar, Sebastián Celestino, codirector de las excavaciones, señala que "podría estar relacionada con actividades rituales vinculadas fundamentalmente con los banquetes. De hecho, el descubrimiento tuvo lugar al lado de la llamada habitación del banquete, un testimonio del ágape final que celebró la comunidad del Turuñuelo antes de clausurar el edificio". Además, los arqueólogos han recuperado un destacado conjunto de materiales importados, encontrados junto al carro. 

El hallazgo de cerámica procedente de la región del Ática, en Grecia, de un recipiente de alabastro egipcio y de marfiles decorados con representaciones de guerreros y con motivos animales y vegetales, revela el contacto de la civilización tartésica con regiones del Mediterráneo oriental. "Estos materiales nos están proporcionando una información extraordinaria para comprender las relaciones comerciales entre Oriente y la península ibérica. Estamos documentando importaciones y piezas únicas que ayudan a reconstruir estas redes de intercambio", explica Rodríguez. 

Nuevos espacios excavados
La campaña, desarrollada durante los meses de abril y mayo, se ha centrado en los sectores norte y sur del túmulo de 90 metros de diámetro y seis de altura bajo el que fue sellado intencionalmente el edificio principal, a finales del siglo V a. C. Estos sectores se ubican a ambos lados de la estancia H-100, una habitación de unos 70 metros cuadrados, la más grande excavada hasta ahora en el edificio. 

"Los trabajos han permitido documentar nuevas habitaciones y espacios de circulación que amplían el conocimiento sobre la arquitectura del complejo tartésico, cuyo estado de conservación sigue siendo excepcional", señala Rodríguez. 

En el sector norte se han recuperado dos braseros y un caldero de bronce que ponen de relevancia, una vez más, la riqueza de este enclave. Sin embargo, el volumen de material cerámico hallado durante esta campaña ha sido significativamente menor en comparación con las anteriores. "Ha sido una campaña muy positiva. Aunque todavía no podemos aportar información concluyente sobre la funcionalidad de los nuevos espacios, los hallazgos materiales están permitiendo avanzar de forma significativa en el conocimiento del comercio mediterráneo y de las conexiones de Tarteso con otros territorios", destaca la investigadora. 

Analizar los nuevos hallazgos
Concluidos los trabajos de campo, el proyecto entra ahora en una fase esencial para la investigación arqueológica. La restauración, documentación, dibujo y análisis de las piezas recuperadas permitirá responder a muchas de las preguntas planteadas durante la excavación y avanzar en la interpretación histórica del yacimiento. "La segunda fase de toda excavación arqueológica es indispensable. Ahora comienza un trabajo fundamental que nos permitirá comprender mejor la funcionalidad de los espacios, las relaciones comerciales y, en definitiva, la vida de quienes habitaron este lugar", explica Rodríguez. 

Las labores de conservación y restauración de las piezas se desarrollan en el Servicio de Conservación, Restauración y Estudios Científicos del Patrimonio Arqueológico (SECYR) de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Una colaboración entre la UAM y el proyecto Construyendo Tarteso que se ha desarrollado desde el inicio de las excavaciones en el yacimiento de Casas del Turuñuelo, hace ya una década. 

Presentación de los hallazgos de 2026
Los hallazgos de esta campaña de 2026 presentados este miércoles en la sede del CSIC en Madrid por los directores del proyecto, así como por la presidenta del CSIC, Eloísa del Pino, y la consejera de Industria, Energía, Ciencia y Territorio, Mercedes Morán. La consejera ha destacado que este yacimiento "se ha convertido, por méritos propios, en uno de los grandes referentes de la arqueología europea". "Hablamos de un enclave que está transformando el conocimiento científico sobre Tarteso al tiempo que está ubicando a Extremadura en el centro de algunas de las investigaciones más relevantes sobre las culturas del Mediterráneo antiguo", ha enfatizado. 

Mercedes Morán ha mostrado su agradecimiento a investigadores y a todos los trabajadores implicados y ha afirmado que los resultados obtenidos en estos más de 10 años son "fruto del talento, del esfuerzo y de la colaboración" porque "detrás de cada hallazgo hay horas de excavación, de estudio, de análisis y de trabajo multidisciplinar". Finalmente, Mercedes Morán ha remarcado el compromiso del Gobierno de la Junta de Extremadura con este yacimiento y ha aseverado que "seguiremos de forma decidida apoyando a los investigadores y a todos los implicados en este proyecto". 

Eloísa del Pino ha subrayado el orgullo que supone para la institución estatal participar activamente en una investigación de esta envergadura y ha felicitado al personal del Instituto de Arqueología de Mérida por los hallazgos. "Casas del Turuñuelo es un ejemplo de cómo la constancia y el apoyo sostenido a la ciencia a largo plazo dan frutos. Desde el CSIC concebimos la arqueología como una disciplina científica de vanguardia que, además de poder reescribir la historia, genera un retorno directo a la sociedad en forma de identidad, cultura y conocimiento científico de máximo nivel", ha señalado. Asimismo, Del Pino ha puesto en valor el éxito del modelo de los centros mixtos, como el IAM, que conecta las capacidades del Consejo con el ecosistema científico de las comunidades autónomas. "Estas alianzas demuestran que la descentralización de la investigación es una estrategia ganadora. Al potenciar y arraigar centros de excelencia científica en todas las comunidades autónomas, logramos que la ciencia de impacto emerja directamente desde todo el territorio, fortaleciendo la cohesión territorial a través del conocimiento". 

Más de una década de excavaciones
Construyendo Tarteso tiene el objetivo principal de caracterizar la cultura material tartésica a través del análisis arquitectónico de los grandes edificios de adobe excavados en las últimas décadas. A lo largo de los años, los trabajos arqueológicos han ido desvelando la historia detrás de este yacimiento y sus habitantes. 

En 2017, los investigadores descubrieron los restos del mayor sacrificio de animales en el Mediterráneo occidental. En 2023, las excavaciones sacaron a la luz otro hito arqueológico con las primeras representaciones humanas de Tarteso. Tan solo un año después, en 2024, los resultados de la VI campaña permitieron disfrutar de una placa de pizarra con escenas de guerreros grabadas que, además, contenía un abecedario en escritura paleohispánica meridional. Antes del actual hallazgo, en 2025, los arqueólogos presentaron el altar de mármol griego más antiguo del Mediterráneo occidental. 

Las excavaciones de la VIII campaña del proyecto, que reúne a cerca de una treintena de instituciones y a un centenar de investigadores nacionales e internacionales, han sido posibles gracias a la colaboración de la Secretaria General de Ciencia, Tecnología e Innovación, de la Consejería de Industria, Energía, Ciencia y Territorio de la Junta de Extremadura; y el Ayuntamiento de Guareña. "Construyendo Tarteso es uno de los proyectos de investigación principales del Instituto de Arqueología del CSIC y la Junta de Extremadura, y el que cuenta con una amplia red de colaboraciones nacionales e internacionales", concluye Sebastián Celestino.