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29 de noviembre de 2022

Descubren una gran mina de oro subterránea en Las Médulas

Un grupo de investigadores del Instituto de Estudios Cabreireses ha localizado una explotación aurífera de 30 metros cuadros en Puente de Domingo Flórez, dentro del espacio arqueológico
"La gente que no se piense que va a encontrar ahí dentro oro y cascos romanos. Lo que hay es canto rodado incrustado en arcilla".

Un descubrimiento que consolida las fortalezas del municipio de Puente de Domingo Flórez en el contexto del paraje Patrimonio de la Humanidad de Las Médulas. Este es el nuevo mérito de los investigadores del Instituto de Estudios Cabreireses (IEC) Jorge Arias, Balbino Núñez y Miguel Merayo, que este domingo hallaron en el denominado paraje de Las Ferreiruscas, muy próximo al núcleo urbano de la localidad de Puente y en el espacio arqueológico de Las Médulas, lo que "parece ser una de las mayores explotaciones de oro romanas subterráneas de la zona", aseguran. Una mina que hasta ahora había pasado desapercibida pese a los estudios e investigaciones llevados a cabo "porque se encuentra bastante oculta entre la vegetación", explicó uno de sus descubridores.

"Llevaba muchos años buscándola, sabía que tenía que estar, pero la espesa vegetación dificultaba su visión. Ha sido gracias a un vecino que un día me comentó que sabía que en ese punto había unas oquedades en la tierra. Y la insistencia ha dado sus frutos, ya que todo ese terreno existen muchos amontonamientos de estériles", relató el presidente del IEC, Jorge Arias.

La explotación localizada en el subsuelo tiene unos 30 metros cuadrados y es de fácil acceso, aunque será necesaria una intensa labor de desbroce de la maleza, los árboles y arbustos que la mantuvieron en secreto hasta el domingo.

El ingeniero Roberto Matías, uno de los mayores conocedores y principales investigadores del espacio arqueológico y cultural de Las Médulas, será el primero en examinar el hallazgo. Tiene previsto hacerlo la próxima semana. De momento, por las imágenes y la información a la que ha tenido acceso, Matías constata que el descubrimiento es inaudito y que no hay en la zona otra explotación de iguales características. Sí se puede comparar con una que hay del otro lado del río, ya en la provincia de Orense, la mina de Melgotos. "Geológicamente son semejantes", afirma y adelanta la posibilidad de que la de Puente de Domingo Flórez sea mayor. Aunque habrá que esperar a que estudie el caso sobre el territorio para confirmarlo.

"Estamos hablando de la mina de oro subterránea más grande de las que conocemos hasta ahora. Es un caso excepcional y está justo encima de Puente de Domingo Flórez", subrayó Roberto Matías. La particularidad de esta explotación de interior es que "está alejada del cauce actual del río, corresponde con un antiguo nivel de terrazas de lo que hoy es el río Sil", añadió. Los romanos abrieron y explotaron esta oquedad porque su riqueza era "notable". "Tenía mucho material", ha dicho el ingeniero.

No es primera vez que este grupo vinculado al Instituto de Estudios Cabreireses, que se dedica a esta labor de búsqueda por hobby, encuentra vestigios de la actividad extractiva aurífera romana. Ha habido otros hallazgos anteriores como Santalavilla (Benuza) o Quereño (Valdeorras), pero "no hemos dicho nada públicamente porque hemos querido que se supiera", explicó Arias. La propiedad privada de los terrenos en los que están ubicadas o la falta de seguridad son las razones fundamentales de esa decisión de mantenerlas ocultas a la sociedad, que no a los expertos.

En la visita del arqueólogo encargado de la investigación en Las Médulas, Sánchez Palencia, realizó a finales de los años 80, ya dejó certificado uno de esos amontonamientos más bajos y cercanos al núcleo del pueblo en un canal de lavabo de estériles romano. "La mina es una concentración de conglomerados, con una gran sala de unos 30 metros cuadrados y con continuidad de tres galerías hacia la derecha. En breve, se hará una prospección por Roberto Matías, cabeza de este grupo de investigación, y seguidamente su certificación a Patrimonio con la intención de que entre a formar parte del patrimonio arqueológico de Las Médulas y del propio patrimonio del Puente de Domingo Flórez", subrayó el grupo de investigadores, que incidieron en que este descubrimiento "viene a certificar de nuevo que lo que vivió el Imperio Romano con el noroeste de la Península Ibérica fue una verdadera 'fiebre del oro' que habría condicionado la estrategia sociopolítica de la Roma de entonces".

"Puente de Domingo Flórez es una gran explotación aurífera romana. Todo el pueblo y los alrededores fueron trabajados por los romanos. Ahora, lo que hace falta es demostrarlo", afirmó el presidente del IEC y miembro del grupo que ha descubierto la mina. Una explotación que está "a poco más de dos kilómetros en línea recta de Las Médulas" y próxima también a un canal de lavado de oro hecho con canto rodado al que se llevaban las piedras que se sacaban de esta explotación subterránea para lavarlas y partirlas o machacarlas. Así se sacaba el polvo de oro.

"La gente que no se piense que va a encontrar ahí dentro oro y cascos romanos. Lo que hay es canto rodado incrustado en arcilla, que hacen un conglomerado como si fuera cemento", dejó claro Arias. De hecho, prefieren no detallar la ubicación exacta ni dar pistas para evitar que los curiosos se adelante a los investigadores o que se pueda generar cualquier situación de peligro.

Descubrimientos previos
El hallazgo de la mina de oro de Puente de Domingo Flórez se suma a los otros importantes que se han producido en los últimos años en el entorno de Las Médulas, muchos propiciados por acciones arqueológicas al margen de los cauces oficiales. En 2002, fue la ya citada mina de Llamas de La Cabrera; en 2008, 20 kilómetros del canal CN-1bis en la vertiente norte de los Aquilianos; y en 2017, los 43 kilómetros del canal C-4 en Corporales.

«La localización de esta mina es el resultado del reconocimiento directo de campo durante días, persiguiendo la información oral de personas que las han conocido y que, incluso, han olvidado su ubicación o no les dieron importancia», explicó Roberto Matías, haciendo hincapié en el valor de las personas que, de manera voluntaria, dedican sus horas libres a tratar de armar la historia. Lo hace el Instituto de Estudios Cabreireses y lo han hecho también Promonumenta y la Asociación Cultural Paradela de Muces, por ejemplo.

La postura oficial
Una vez descubierto el bien, habrá que comunicarlo a Patrimonio (Consejería de Cultura y Turismo) para que este emprenda las acciones que le competen en este tipo de situaciones. Su inclusión en el patrimonio arqueológico de Las Médulas es el destino final, pero para ello hay que constatar oficialmente «el rigor científico» del hallazgo, explicó la gerente de la Fundación Las Médulas, Marian Revuelta, que no dudó en celebrar la noticia, siempre con la precaución que exigen los tiempos.

«Sería fantástico poder integrarla como parte de la oferta de Las Médulas, pero primero habrá que ratificar su valor», ha dicho Revuelta. No hay que pasar por alto que Puente tiene sobre la mesa más de dos millones de euros de fondos europeos para el desarrollo de un proyecto turístico del que se encargará la Fundación Las Médulas. La nueva mina podría ser uno de los recursos de este plan. El acceso es fácil, reconocen sus halladores. Basta con limpieza y desbrozar la zona para hacerlo visible.

30 de agosto de 2016

Las excavaciones sacan a la luz el yacimiento prerromano de La Peña del Hombre (León)

Las investigaciones se centrarán en una fase posterior en analizar los posibles vínculos con Las Médulas. El asentamiento prerromano será visitable en 2018. 
La excavación aportará nuevos datos sobre el contexto social, histórico y político de la explotación aurífera de las Médulas.
FOTO: ANA F. BARREDO.
A simple vista era un montículo de piedras desordenadas, fechadas en el paleozoico, situadas a 1.240 metros de altitud y atrapadas por unas matas de roble desde las que se divisa la llanura central berciana y el círculo que conforma la cadena montañosa que rodea la comarca. Hoy, aquel desorden aparente de escombrera —causado por el paso de más de 2.200 años de antigüedad— empieza a desaparecer y el trabajo de excavación de este verano de un grupo de 24 arqueólogos de 10 universidades ha sacado a la luz parte del asentamiento castreño prerromano de la Peña del Hombre.

Ayer se clausuraba el campo de trabajo que promueve la Fundación las Médulas, la Junta y el Ayuntamiento de Priaranza del Bierzo. Y como lo que se ha descubierto es de gran relevancia cultural y turística, allí estaba el director general de Patrimonio, Enrique Sáiz, quien confía en que habrá un segundo campo de trabajo el próximo año y todo el hallazgo podría ser ya visitable en el 2018. Sáiz dijo que pretenden convertir estos trabajos, situados en el entorno de Las Médulas, en un «laboratorio arqueológico», junto con el yacimiento de Pedreiras (Lago de Carucedo), el Castrelín (San Juan de Paluezas) y la Corona del Cerco (Borrenes).

El castro de la Peña del Hombre está en el municipio de Priaranza del Bierzo y se accede a él desde el pueblo de Paradela de Muces, siguiendo parte de la pista de tierra que conduce a Ferradillo y desviándose a la izquierda por un empinado cortafuegos, sólo apto para vehículos todoterreno. Al sur, las montañas de Ferradillo, y al norte —montaña abajo— el imponente castillo de Cornatel.

El director de Patrimonio contextualizaba lo que significa este campo de trabajo arqueológico: «Conocemos muy bien lo que es la extracción aurífera de las Médulas, pero falta todavía por avanzar y descubrir el contexto histórico, geográfico de un espacio como el castro de la Peña del Hombre, que puede dar datos muy relevantes acerca de lo que fue ese contexto social, histórico y político de la explotación aurífera de las Médulas».

La ubicación en altitud del castro lo hace único y excepcional, y aunque era conocido, es la primera vez que se excava y se investiga. «Esto nos permite como objetivo de la excavación situar su importancia en relación a lo que fue la ocupación romana de la explotación aurífera y la posible vinculación o no que tuvo con esa explotación», dijo Sáiz.

ORIGEN PRERROMANO
Precisamente una de las conclusiones de estos trabajos arqueológicos es que estamos ante un yacimiento de entre los años 600 y 200 antes de Cristo; aunque este dato deberá ser reafirmado científicamente a través del gabinete de laboratorio. Es un asentamiento previo a las Médulas, pero su creación alude al control del territorio y hay datos que indican que su masa social fue posteriormente utilizada para la obtención del oro.

Esta primera excavación afectó a unos 300 metros cuadrados; 250 de fuera de la muralla, de hasta 3 metros de altura, y unos 100 metros de estructura de vivienda o centro social interior. Jesús Celis, director científico de la excavación, dijo que se trata de un «yacimiento singular», con mucho por descubrir, como una estructura en su zona este desconocida, de enorme porte y de planta ovalada, que algunos creen pueda ser una torre.

26 de enero de 2016

Las minas romanas de Castrocontrigo (León) podrían haber triplicado la producción de oro de Las Médulas

Arqueólogos de la Universidad de Salamanca anunciaron hace poco más de un año el descubrimiento de unas nuevas minas de oro romanas en el valle del Eria gracias al uso de la tecnología Lidar. Ahora se sabe que la producción de estas minas habría triplicado la cantidad de oro extraído en las Las Médulas.
El complejo minero tiene unas estructuras que aún se conservan sobre el terreno pero se aprecian con dificultad por la vegetación que las oculta. FOTO: LA INFORMACIÓN.
El valle de Eria, en León, dió a finales de 2014  uno de los grandes descubrimientos arqueológicos: los secretos de una gran mina de oro del Imperio Romano.

Javier Fernández Lozano es investigador de la Universidad de Salamanca, trabaja para el departamento de Geología y participó en este descubrimiento.


NOVEDOSA COMBINACIÓN 
"Hemos procesado todos los datos que nos han facilitado los láser aerotransportado con los que hemos trabajado y hemos aplicado un extra, los drones".

"Poder distinguir estos yacimientos a simple vista es muy complicado por culpa de la vegetación pero con esta metodología ha resultado mucho más fácil".

"Los drones nos han permitido conocer al detalle la zona y saber si se han explotado con anterioridad. Habitualmente en los trabajos arqueológicos ocurre un problema y es que no siempre hay buenos datos para trabajar".

"Mediante esta serie de técnicas hemos mejorado los datos que ya existían de la zona y ahora podemos visualizar cosas que antes era imposible y conocer, por ejemplo, los canales hidráulicos que sirvieron para explotar los yacimientos de oro. Y donde había buenos datos hemos aportado otros mejores".

Estos datos confirman por tanto que los romanos tenían un elaborado método de extracción sistemática que probablemente empleó a un grupo cualificado.

UNO DE LOS MAYORES COMPLEJOS MINEROS DE ORO DEL IMPERIO ROMANO
El valle del Eria es una zona en la que ya se conocía que había oro pero que debido a la cantidad de explotaciones de bosques, campos de cultivo, etc, tenía ocultas gran parte de sus yacimientos.

El Valle se encuentra entre la localidad de Castrocontrigo y la Cumbre de Teleno y en el se extienden más de 13.000 hectáreas de explotación minera.

Los cálculos más recientes han señalado que la suma de oro extraído en estas dos zonas señalan que la suma del oro extraído puede superar las 9 toneladas frente a los 3,5 y 5 toneladas que se habrían logrado en Las Médulas.


¿UN FUTURO GEOPARQUE?
En las comarcas de La Cabrera y Valdería es donde se asienta el yacimiento. Estas zonas se han visto condenadas, con el paso de los años,a la pérdida cada vez más preocupante de sus habitantes.

En 1950 alcazaron su máximo de vecinos pero con la emigración masiva del campo a las ciudades estas comarcas se quedan sin gente y no superan a día de hoy los 2.000 habitantes, nos cuenta Fernández-Lozano.

"Siendo de allí estoy viendo que aquello se muere. Por eso tenemos en mente la creación de un Geoparque, que puede suponer un gran atractivo para el público en general y es una forma de potenciar el turismo gracias a la financiación".

Un Geoparque es una zona protegida y una figura que ofrece la UNESCO a los territorios que tienen un especial interés geológico y cultural.

16 de diciembre de 2010

Valencia acoge el legado de la ingeniería romana en una exposición hasta el 6 de marzo

La civilización romana desarrolló una cultura esencialmente pragmática. Sus logros en campos técnicos y en la ingeniería mantuvieron su validez y fiabilidad durante siglos, llegando hasta nuestros días sin apenas variaciones. La grandiosidad de sus creaciones ha sabido mantenerse a lo largo del tiempo, siendo hoy vivo testimonio de un pasado genial. El Museo de Prehistoria de Valencia acoge desde el 15 de diciembre la exposición “Artifex. Ingeniería romana en España”.
Museo de Prehistoria de Valencia.


La exposición temporal: objetivos

La primera sede de la exposición fue el Museo Arqueológico Nacional de Madrid en el año 2002. A partir de entonces, la muestra ha itinerado por toda España. Desde el día 15 de diciembre, el nuevo centro de la exposición se encuentra en el Museo de Prehistoria de Valencia, después de los trabajados de adecuación de las salas para poder ofrecer esta muestra.


La ingeniería romana: necesidades y alardes

Maqueta de la construcción de un puente romano.


Técnicas, calzadas, acueductos y ciudades


Minería e industrias romanas en España

Paraje de Las Médulas (León), antiguas minas de oro.


Arqueología y maquetas

Una de las aportaciones más interesantes de la exposición presentada en Valencia es la importancia que adquieren las maquetas en el discurso expositivo. Las máquinas empleadas por los ingenieros romanos se han reconstruido con total exactitud, mostrando la minuciosidad de los constructores romanos. O se muestran dioramas que permiten al observador atender a los diferentes procesos constructivos de puentes o calzadas, por ejemplo.
Valencia es sede de esta exposición que supone una oportunidad única para comprender la enorme aportación de la cultura romana a nuestro mundo. Siete siglos de contacto cultural en Hispania han dejado un rico legado que hoy se revaloriza para el público.


Información práctica: dirección y horarios

  • Sede: Museu de Prehistòria de València
  • Dirección: C./ Corona, 36, Valencia
  • Fechas: del 15 de diciembre de 2010 al 6 de marzo de 2011
  • Horario: de 10:00 a 20:00 horas. Los lunes cerrados

(Fuente: Luis Pérez/Suite 101.net)

17 de diciembre de 2025

Documentan nuevas minas de oro romanas en el entorno de Las Médulas

Investigadores del Instituto de Estudios Cabreireses catalogan y ponen en valor yacimientos inéditos en Benuza y Puente de Domingo Flórez
Estériles mina Romana El Real. Fotografía La Fueya Cabreiresa.

El entorno del complejo arqueológico de Las Médulas sigue revelando nuevos vestigios de la minería romana. El Grupo de Investigación del Instituto de Estudios Cabreireses ha documentado y puesto en valor varias minas de oro de época romana en los municipios leoneses de Benuza y El Puente de Domingo Flórez, ampliando de forma notable el conocimiento sobre la explotación aurífera en el noroeste peninsular.

Minas romanas hasta ahora poco conocidas
Entre los yacimientos estudiados destacan las minas de El Sabugo, en Lomba, El Real y Valdelamina, en Sigüeya, dentro del municipio de Benuza, así como Las Ferreiruscas II y La Reguerra, ya en El Puente de Domingo Flórez. Algunas de estas explotaciones habían sido citadas con anterioridad en bibliografía minera histórica, pero ahora han sido objeto de una investigación detallada que incluye su localización precisa, análisis arqueológico y contextualización histórica.

Según explican desde el Instituto, estos trabajos permiten integrar los yacimientos “dentro del sistema minero romano del noroeste peninsular”, evidenciando una organización más compleja de lo que se conocía hasta ahora.

Una red minera más extensa
Los enclaves documentados en el municipio de Benuza se sitúan además en el área de influencia directa de Las Médulas y próximos a los canales romanos de Llamas de Cabrera. Este hecho confirma la existencia de “una red minera romana más extensa y articulada”, conectada mediante infraestructuras hidráulicas y de transporte de gran escala.

Treinta nuevos yacimientos en cuatro años
En los últimos cuatro años, el equipo del Instituto de Estudios Cabreireses ha catalogado “una treintena de yacimientos nuevos” que habían pasado desapercibidos hasta el momento. Este trabajo ha supuesto una ampliación significativa del inventario arqueológico de la comarca de La Cabrera y refuerza su relevancia en la historia de la minería antigua.

Huellas desde la Prehistoria a la Edad Media
La investigación no se limita a la época romana. Los arqueólogos han documentado también siete enclaves con grabados prehistóricos en el monte Leirillina, en el municipio de Benuza, así como un cementerio medieval asociado a una antigua ermita. Estas evidencias apuntan a “una ocupación continuada del territorio desde la Prehistoria hasta la Edad Media”.

Llamamiento a la protección del patrimonio
Parte de los yacimientos localizados se encuentran en el entorno de explotaciones pizarreras activas, como Marinita y Termenón II, lo que podría poner en riesgo su conservación. Ante esta situación, el Instituto de Estudios Cabreireses ha realizado un llamamiento a las administraciones competentes para que adopten “medidas urgentes de protección, estudio y conservación”.

El grupo investigador subraya la necesidad de garantizar evaluaciones arqueológicas exhaustivas antes de cualquier intervención extractiva y defiende que la puesta en valor de este patrimonio es clave “para preservar un legado cultural de alto valor histórico” y seguir avanzando en el conocimiento de la historia minera del noroeste peninsular.

4 de diciembre de 2014

Localizan nuevas explotaciones de oro romanas en Castrocontrigo (León)

Un vuelo con tecnología láser "LiDAR" pone al descubierto las huellas de los trabajos hidráulicos realizados por los romanos para la extracción de oro en el valle del Eria (León). La investigación ha demostrado que la explotación fue mucho más intensa de lo que se conocía por la arqueología tradicional, que le había dado poca importancia a estos parajes en comparación con otros como Las Médulas.
Mapa 3D con la disposición de canales y embalses romanos del valle del Eria a partir de datos LIDAR.
FOTO: JAVIER FERNÁNDEZ
Investigadores de la Universidad de Salamanca han sido pioneros en la utilización de una tecnología láser denominada LiDAR (Light Detection and Ranging) para cartografiar el terreno desde un avión para un trabajo arqueológico en España. El resultado es que han conseguido identificar nuevas zonas en las que los romanos realizaron trabajos mineros en busca de oro en la zona del valle del río Eria, en la provincia de León.

“Es la primera vez que se utiliza LiDAR para detectar antiguas labores mineras y los canales hidráulicos que sirvieron para explotar yacimientos de oro”, explica el investigador del Departamento de Geología de la Universidad de Salamanca Javier Fernández Lozano en declaraciones a DiCYT, que acaba de publicar este trabajo en la revista Journal of Archaeological Sciencie. A diferencia de la fotografía aérea convencional, esta técnica láser permite estudiar cómo es la superficie por debajo de la cubierta vegetal y así se ha visto que desviaron ríos y construyeron canales y depósitos de agua.

Aunque la zona estudiada, en las proximidades de la localidad leonesa de Castrocontrigo, ya se conocía como zona minera romana, esta investigación ha demostrado que la explotación fue mucho más intensa de lo que se conocía por la arqueología tradicional, que le había dado poca importancia a estos parajes en comparación con parajes mineros como Las Médulas. Las modificaciones realizadas en el terreno llegaron a alterar el terreno de forma extraordinaria, de forma que hay una serie de canales que podrían sumar cientos de kilómetros.

El oro se podía obtener en roca y en sedimentos, pero esta segunda opción era más rentable. En ciertos puntos se puede observar cómo se hicieron las dos cosas, primero extrajeron el oro de los sedimentos y después excavaron las rocas sobre las que se asentaban. Para todos estos trabajos “fueron abriendo canales que se extienden por toda la Sierra de la Cabrera y en algunos casos se han preservado hasta la actualidad”, señala el investigador, que ha realizado este estudio junto a su compañero de departamento Gabriel Gutiérrez Alonso.


TECNOLOGÍA LIDAR
La tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging) permite obtener la topografía de un terreno. El sistema emite un pulso de luz que llega hasta el suelo, rebota y es recogido nuevamente por los sensores del avión. Al conocer la velocidad de la luz, se puede calcular la distancia que hay entre la superficie y la aeronave, de manera que al sobrevolar el terreno se va dibujando un mapa con extraordinaria precisión.

Hasta ahora, una técnica muy usada en arqueología es la fotogrametría, pero sus resultados no son tan buenos y requiere de un proceso más lento, porque necesita realizar muchas rectificaciones para obtener una imagen de calidad. “El LiDAR te proporciona una nube de puntos que después hay que filtrar para eliminar señales que no corresponden a la superficie, como árboles, edificios o vegetación”, comenta Javier Fernández-Lozano. Por medio de un software SIG (Sistema de Información Geográfica) se obtiene rápidamente la información que se busca. En esta ocasión, el vuelo y los datos han sido proporcionados por el Instituto Geográfico Nacional (IGN).

EN LOS TEXTOS DE PLINIO EL VIEJO
De esta forma, la investigación ha revelado la existencia de canales excavados en roca y estanques para el acopio de agua que formaban parte de las labores mineras. En época prerromana, los pueblos indígenas de la península ibérica ya buscaban oro en los ríos usando bateas, así cuando llegaron los romanos siguieron esa pista pero pasaron a explotarlo a gran escala. Tras aprender las técnicas de almacenamiento y transporte del agua de los egipcios, las aplicaron para obtener hasta 20 toneladas de oro en el Noroeste de Hispania, según relata Plinio el Viejo en su enciclopedia ‘Historia natural’.

Precisamente, uno de los autores de este trabajo multidisciplinar, Miguel Fernández Morán, ha estudiado los textos antiguos y ha obtenido valiosa información que ha permitido identificar mejor las zonas mineras, ya que los datos obtenidos por el LiDAR han sido validados con trabajos arqueológicos sobre el terreno para confirmar que las estructuras observadas mediante láser se corresponden con labores mineras.

Un aspecto muy interesante de esta investigación es que abre la puerta a la posibilidad de conocer con exactitud cómo eran los depósitos de oro originales a partir de los volúmenes de material que se extrajo y los sondeos que se realizan en la actualidad.

En opinión de Javier Fernández Lozano, esta investigación abre nuevas puertas a la arqueología en España, aunque ya se emplea en otros países europeos. Además, este láser puede utilizarse desde drones, lo cual abarataría mucho los costes, ya que un vuelo de este tipo supone una inversión de miles de euros. El único problema de los aviones no tripulados es que la superficie que pueden abarcar es menor.

21 de mayo de 2025

El Centro Arqueológico de Lancia estará listo en diciembre de 2026

Tras paralizarse los trabajos en 2023 por el hallazgo de importantes estructuras arqueológicas, la Diputación Provincial de León, a través del Instituto Leonés de Cultura (ILC), reanuda las obras del Centro Arqueológico de la Ciudad Astur-Romana de Lancia, con un presupuesto final de 3,76 millones de euros y previsión de culminación en diciembre de 2026.

La Diputación Provincial, a través del Instituto Leonés de Cultura, ha retomado las obras de construcción del Centro Arqueológico de la Ciudad Astur-Romana de Lancia, un equipamiento cultural y turístico que aunará lo científico, lo divulgativo y lo lúdico en tres edificios de vanguardia que, además, serán plenamente sostenibles en cuanto a materiales y consumo energético. Este martes, el presidente de la Diputación, Gerardo Álvarez Courel, conoció de primera mano el reinicio de los trabajos junto al diputado de Cultura, Arte y Patrimonio, Emilio Martínez Morán; ambos acompañados por el gerente de la empresa leonesa Coysa, Santiago Sánchez, adjudicataria de la obra.

El presidente de la entidad provincial se felicitó por la reanudación de las obras, que tuvieron que ser paralizadas en 2023 tras el hallazgo de una serie de estructuras de interés arqueológico, y confió en que los trabajos “puedan proseguir su curso con normalidad hasta que, por fin, toda la sociedad en su conjunto pueda disfrutar de un equipamiento a la altura del valor histórico y simbólico que Lancia tiene para nuestra tierra”. Álvarez Courel recordó que no se está “ante una obra más”, sino ante un proyecto “de gran complejidad, tanto desde el punto de vista técnico como administrativo” y donde se ha extremado el cuidado a la hora de cumplir con todos los trámites, autorizaciones y garantías que son necesarios en este tipo de actuaciones. “La sociedad civil leonesa ha venido reclamando, desde hace décadas, una efectiva puesta en valor del yacimiento de Lancia y nuestro objetivo es lograrlo de la mejor manera posible”, añadió el presidente, para quien el futuro Centro Arqueológico de la Ciudad de Lancia se añadirá al resto de grandes equipamientos turísticos y culturales de la Diputación, como el Museo de los Pueblos Leoneses, la Cueva de Valporquero, el monasterio de Santa María de Carracedo y las estaciones invernales “con el fin de complementar una oferta relacionada con el patrimonio, la naturaleza y la cultura que muy pocas provincias pueden exhibir”.

Por su parte, el diputado de Cultura habló de los plazos que hasta ahora se extienden para elevar los tres edificios de los que constará un centro que en el futuro podrá ser conocido como CAL (Centro Arqueológico de Lancia): “El plazo de ejecución que se maneja desde este reinicio de las obras es de 19 meses, con lo que en principio deberían finalizar el 15 de diciembre de 2026”, comentó Martínez Morán, además de precisar que el presupuesto global del proyecto, tras las últimas modificaciones, asciende a 3.760.085,69 euros. “El nuevo espacio cultural no solo desvelará al visitante la historia de esta antigua ciudad sino que también servirá para divulgar la huella de los astures augustanos, el pueblo prerromano e hispanorromano que dejó una profunda huella en la provincia y un vasto patrimonio, con centenares de castros y núcleos poblacionales diseminados por toda nuestra geografía y con las obras monumentales de las minas de oro de las Médulas y su red de canales; pero también ilustrará al visitante en torno a todo el proceso de romanización del Noroeste español -explicó-. Además, integrará y coordinará la visita a otros enclaves culturales y naturales leoneses: museos, ruta de los monasterios y de los retablos, castros, cuevas, localidades históricas, las Médulas…”. “En definitiva, queremos que este centro sea un referente internacional en arqueología, y que sirva para poner en valor y revitalizar el área de influencia del yacimiento del medio rural y de toda la provincia”, ha manifestado el diputado leonesista.

En el acto de este martes estuvieron también presentes el responsable del departamento de Patrimonio del ILC y director de las excavaciones arqueológicas de Lancia, Jesús Celis; el director del Museo de los Pueblos, Lucas Morán; el coordinador de Proyectos del ILC, Emilio Gancedo; y el alcalde de Villasabariego, Jorge Sánchez.

Hitos de un largo camino
Fue gracias a la convocatoria de un concurso nacional de proyectos -con un jurado formado por especialistas en patrimonio y arquitectura- como se eligió, en diciembre de 2021, el proyecto ‚Piedra y tierra’, del estudio madrileño Gon Architects para albergar el futuro Centro Arqueológico: tres edificios perfectamente mimetizados en el cerro de Lancia que acogerían al visitante y encauzarían su visita por toda la zona. Previamente se habían llevado a cabo destacadas medidas de protección y preparación del enclave con el vallado del recinto, la instalación de paneles informativos y la habilitación de aparcamientos. Posteriormente se procedió a adquirir, por parte de la institución provincial, diez hectáreas de terreno en torno al actual recinto, de modo que la superficie del yacimiento arqueológico dedicada a la investigación aumentó en un 800%. En concreto, la Diputación pasó de tener 15.000 metros cuadrados de terreno a disponer de 122.867 metros cuadrados, lo cual significó que, por fin, la mayor parte de los restos de la antigua ciudad están en manos de la administración leonesa. Además, se llevaron a cabo trabajos encaminados a consolidar y adecuar los restos con el objetivo de hacerlos aptos para la visita turística.

De cara a la construcción de los edificios, el ILC presentó un proyecto de intervención arqueológica con el fin de evaluar la incidencia de la construcción en el yacimiento: las excavaciones se llevaron a cabo de abril a mayo y de agosto a octubre de 2023, y los restos hallados vinieron a ratificar los estudios previos obtenidos mediante magnetómetro, con la aparición de diversos vestigios: hoyos rellenos de cenizas de época prerromana y romana, que se consideraron de poca entidad patrimonial. No obstante, debajo del edificio 3 se pudieron localizar los restos mal conservados -de ahí que no se hubiera detectado anteriormente- del peristilo de una ‚domus’ (casa) romana del alto imperio.

La propuesta de paralización de las obras y la propuesta de variación de la ubicación del edificio 3 partió del equipo de arqueología del ILC, ya que se entendía que esa estructura podría investigarse más adelante y servir para su exhibición pública e integrarse en la visita a los restos ya exhumados. Esta propuesta fue aceptada por la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de León.

Durante el tiempo transcurrido desde la paralización de las obras, el ILC ha seguido trabando, desde otros frentes, en este punto. En primer lugar, ha encargado un proyecto modificado a los redactores del proyecto inicial, plan que también asumió otras cuestiones constructivas no contempladas que se pusieron en evidencia en cuanto se inició la obra. El documento se entregó en mayo de 2024, y en él se incluían las nuevas ubicaciones de los edificios 2 y 3, fecha en la que también se culminó el nuevo proyecto de investigación arqueológica previa elaborado por el ILC. Tras su autorización por parte de la Comisión Territorial de Patrimonio, se iniciaron los trámites de aprobación de estos programas hasta la situación actual. Las obras se han iniciado con la realización de los cortes arqueológicos aprobados por la Comisión Territorial de Patrimonio en las nuevas ubicaciones que el proyecto describe. En el tiempo transcurrido desde la paralización de la obra, el ILC también ha realizado trabajos de inventario y estudio de los más de 2.000 objetos encontrados -que incluyen cerámicas, restos óseos, metales, monedas…-, ha llevado a cabo la investigación arqueológica de laboratorio y se han redactado los correspondientes informes técnicos. Por su parte, la empresa Coysa ha venido elaborando gran cantidad de los bloques de tierra prensada que servirán para el levantamiento de los tres edificios.

Una vez que se ha prorrogado la autorización de la Comisión de Patrimonio para reanudar las excavaciones, se ha obtenido la preceptiva licencia de obra del Ayuntamiento de Villasabariego, se ha aprobado el Plan de Seguridad y Salud y se han firmado el acta de comprobación de replanteo y el acta de levantamiento de suspensión de las obras, los trabajos dieron comienzo el pasado 15 de mayo.

15 de agosto de 2012

Castilla y León tratará de frenar el expolio de millones de fósiles únicos en el mundo

En los últimos 30 años sólo se han registrado dos denuncias por llenar varias furgonetas con piezas.
León posee el mejor patrimonio paleontológico de Europa
 de la era cámbrica, devónica y carbonífera. 
León es desde hace 30 años un gran supermercado gratuito de fósiles considerados únicos en el mundo, algunos de hace 530 millones de años. Los expoliadores se han llevado sin miramientos camiones completos de piezas valiosísimas que luego han vendido como souvenirs en Europa, en mercadillos y a coleccionistas privados. Y lo han hecho con total impunidad de las administraciones, que han permitido diseminar un patrimonio paleontológico espectacular capaz de dar trabajo a decenas de investigadores y de convertirse en una fuente de riqueza ligada al turismo.

Para plantar cara a un expolio de «millones de piezas», según calcula la investigadora principal del Grupo Geomorfología y Patrimonio Geológico de la Universidad de León, Esperanza Fernández, y otros académicos, como Eladio Liñán, de la Universidad de Zaragoza, la Junta impulsa la aplicación de una normativa que apuesta por la conservación. En el 2007 se publicó la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad, que, aunque no contempla importantes sanciones, detenciones o penas de cárcel para este tipo de delitos como sí han hecho en otras autonomías españolas, incide en la catalogación, protección y puesta en valor. Hasta hace cinco años no se había podido frenar la sangría de piezas y existía una desprotección «inusual», según los investigadores, que el Gobierno autonómico intenta ir corrigiendo.

Sin multas
De hecho, el servicio territorial de Medio Ambiente reconoce que no ha tramitado «jamás» multas por robar o dañar fósiles en la provincia, y la Guardia Civil se tiene que remontar a hace tres décadas para rastrear dos únicas denuncias en Aviados a unos alemanes pillados in fraganti, que pagaron 20.000 pesetas, pero se llevaron las bolsas que ya tenían cargadas de piezas en una furgoneta. La Ley del 2007 deja la regulación del patrimonio geológico en manos de los Planes de Ordenación de Recursos Naturales. Así, el PORN de Las Médulas ya prohíbe la recolección de fósiles, al igual que el borrador de Babia y Luna, que incluye un anexo de áreas de interés geológico, donde se reforzará la vigilancia con agentes del Seprona cuando el plan entre en vigor. El jefe del servicio de Medio Ambiente, Mariano Torre, explica que la herramienta «más eficaz» para salvar los yacimientos son los planes urbanísticos, «más flexibles y rápidos que declarar un espacio protegido. Es como construir donde no se puede y dar la oprtunidad a los ayuntamientos de sancionar porque será suelo rústico de protección natural».

Junto al rosario de fósiles que León ha dejado perder hasta ahora, existe una fuerte demanda de museos de todo el mundo para mostrarlos. Fue el caso del Leonodus, el diente de tiburón más antiguo encontrado hasta la fecha, que salió a la luz con las obras de la autopista a Asturias en los ochenta. Se bautizó en honor a la provincia, pero se exhíbe a miles de kilómetros de distancia, en el Museo de Historia Natural de Londres. Otro ejemplo surge en los sótanos del Senckenberg alemán, que poseen 25 armarios de siete metros de altura con colecciones leonesas, al igual que los museos de la Universidad Católica de Lille y Lovaina (Francia), de donde venían expertos que «recogían y se llevaban las piezas a sus países de origen, aunque en la mayoría de los casos, al ser profesionales, ha servido para conservarlos, estudiarlos y mostrarlos al público», matiza Esperanza Fernández.

Espacio expositivo
La falta de un espacio expositivo en la provincia ha impedido dar a conocer al primer escorpión terrestre de la Península, la cucaracha primitiva Omalie y hasta un curioso antepasado de los dinosaurios, el temnospódilo, localizados por el leonés José Vicente Casado. Este aficionado, que posee una tienda de venta de fósiles y meteoritos, firmó un convenio con la Fundación Cultura Minera para ceder su colección de 3.500 piezas. Casado ha alquilado sus ‘trofeos’ a un centenar de museos desde Japón a Austria, EE.UU. o Francia. Otros muchos de los fósiles de especies y animales nuevos que ha recuperado en León los ha depositado en el Instituto Geominero de Madrid, con la condición de que regresen a la provincia cuando exista un museo específico.

León posee el mejor patrimonio paleontológico de Europa de la era cámbrica, devónica y carbonífera. Fósiles que han permitido demostrar cómo eran los mares de la era Paleozoica en los que se formaron las rocas que hoy constituyen las montañas de la provincia. Prueba de ello son los trilobites, cuyos ejemplares más antiguos se hallaron en Barrios de Luna y han permitido demostrar que hace millones de años León y la actual ciudad de Nueva York compartieron una franja costera bañada por un mar llamado Iapetus. El excepcional valor de las concentraciones de trilobites del valle del río Luna y de graptolitos de Salas de la Ribera, en El Bierzo, es lo que ha hecho que ambos yacimientos figuren entre los cinco españoles de relevancia internacional. Igualmente, los corales más primitivos, Adradosia (en homenaje a la localidad de Adrados) o Luciella (Santa Lucía), se localizan en Matallana de Torío. Han estado abandonados secularmente, pese a que León es punto de referencia en todas las universidades que imparten Geología o Paleontología.

Los yacimientos han sido hasta ahora un «hiper» gratuito que la Junta intenta atajar también con acciones de protección desde la Fundación del Patrimonio Natural. La provincia puede enseñar mucho sobre el origen y la historia de la vida animal en el Planeta, pero pocos científicos y aficionados son conscientes del tesoro escrito y olvidado en sus montañas y valles.

23 de febrero de 2016

Arqueólogos del CSIC retomarán en verano las excavaciones en Candín (Ponferrada)

En la zona hay restos de explotaciones auríferas de interior y también a cielo abierto en grandes extensiones. Se trata de una superficie de casi seis hectáreas situadas a casi 1.400 metros de altitud donde el CSIC ha documentado la explotación de yacimientos de "origen glaciar"".
Un grupo de aqueólogos en el verano del 2014, en el comienzo de la excavación de A Granda das Xarras, en montes de Candín. FOTO: DIARIO DE LEÓN.
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas volverá este año, en el verano, a excavar en la zona del municipio berciano de Candín para datar la presencia romana en la zona. Lo confirmaba ayer el alcalde de este municipio de Ancares dando así continuidad a los trabajos ya acometidos en primera instancia en el verano de 2014, cuando la iniciativa formaba parte del proyecto de A Granda das Xarras.

Se trata de una superficie de casi seis hectáreas situadas a casi 1.400 metros de altitud, en donde el equipo capitaneado por el conocido investigador de Las Médulas, el arqueólogo Javier Sánchez Palencia, busca presencia de la época romana de mediados del siglo II después de Cristo.

El informe del CSIC que tiene el Ayuntamiento especifica que la zona minera de Candín es una de las pocas de la Penísula Ibérica en donde se asentó una explotación de «yacimientos de origen glaciar».

El año pasado una decena de arqueólogos con Sánchez Palencia y Almudena Orejas, también trabajaron en la zona comprendida entre Candín y Pereda de Ancares. Aquí existen restos de explotaciones auríferas de interior y también a cielo abierto, en grandes extensiones de la zona montañosa.

UNA CUEVA "CON UN LARGO CORREDOR"
Precisamente una de estas cuevas es lo que trae preocupado a un palista que trabajo hace unos años en la construcción de la carretera que conduce Vega de Espinareda con Candín. Miguel Casero vive en Ponferrada y contó a este periódico que desde que lo vio hay algo que le mantiene inquieto y quiere que los arqueólogos o quien sea lo investiguen.

Cuenta Miguel Casero que cuando llegaron con la maquinaria de la carretera a Candín él fue partícipe de un hundimiento del terreno. Allí, a la entrada del pueblo, se abrió ante ellos una cueva, perfectamente excavada, que calcula que tendría numerosos metros de largo.

Pero finalmente el lugar fue cubierto por zahorra y escombro y desde entonces el asunto no es que le quite el sueño, pero quiere que la zona se vuelva a desescombrar y abrir para ver si la cueva puede tener algún valor.

«Yo ví por lo menos una cueva de veinte metros de largo, y luego aquello se tapó, y ahí está; con poco se podría volver a descubrir, porque está junto a la cuneta derecha, a la entrada del pueblo de Candín; puede que lo que ahí hay no sirva para nada y tenga poco valor, pero puede que también pase todo lo contrario y los arqueólogos vean algo de valor», resalta Miguel Casero, quien asegura que contó lo sucedido al alcalde.

El regidor es conocedor de la situación, lo que sucede es que buena parte de esa zona pertenece a propiedad privada. El alcalde de Candín estima que si hay acuerdo entre las partes, con los particulares, él estaría encantado en que se investigue en la zona. Pero, resalta que es necesario contar con la propiedad privada.