google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Resultados de la búsqueda de José María Soler
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7 de febrero de 2011

El yacimiento de la Edad de Bronce de Cabezo Redondo (Alicante) se prepara para el público

El yacimiento del Cabezo Redondo de Villena está de actualidad. Mientras se realizan los últimos trabajos de conservación y mantenimiento para convertirlo en todo un referente arqueológico, sus responsables repasan la historia de uno de los descubrimientos clave para el rico patrimonio de la localidad.

El Cabezo Redondo de Villena es un referente en la arqueología valenciana para el estudio de la Edad de Bronce, que en breve podrá ser visitado para conocer con detalle como vivían nuestros antepasados. A escasa distancia del casco urbano de la ciudad, se sitúa este promontorio que el siglo pasado se utilizaba para la extracción de yesos. Esas canteras destruyeron gran parte del yacimiento, hasta que las intensas gestiones realizadas por José María Soler consiguieron que fuera expropiado por el Estado y en la actualidad se encuentre vallado en todo su perímetro.

Operarios trabajando en el yacimiento de Cabezo Redondo.


Los habitantes que poblaban el Cabezo Redondo hace más de 3.000 años eran cazadores, pastores y ganaderos, y cultivaban trigo, cebada, pequeñas simientes parecidas al mijo, y hierbas que serían entonces consideradas como medicinales, aunque la alimentación fundamental procedía de la caza y de animales domésticos como cabras, ovejas y cerdos.



Mauro Hernández Pérez, catedrático de arqueología de la Universidad de Alicante, estuvo estudiando el yacimiento del Cabezo Redondo con José María Soler el yacimiento durante muchos años. Hernández continua "enamorado" de un yacimiento en el que, asegura haber "perdido pelo". Para él, "el Cabezo Redondo es un yacimiento excepcional por sus hallazgos, y lo continua siendo cada verano con los descubrimientos sorprendentes que enriquecen el patrimonio de toda la Comunidad, además de por ser el primer yacimiento prehistórico que se está poniendo en valor actualmente, enriqueciendo lo que se podrá ver y dando información con nuevas metodologías en la restauración". 



Son varias décadas de estudio e investigación en este yacimiento arqueológico. Como ejemplo, en el año 1989, José María Soler hablaba sobre la vida económica en el lugar, comentando que se habían encontrado ya mas de 50.000 huesos de fauna, "de los que fueron analizados 30.500 por especialistas alemanes". El 75 por cien del total eran huesos de cabras y ovejas, además de conejos, toros, vacas, cerdos y, por cierto, solo 550 huesos de caballos. Para Soler, estas cifras ponían de manifiesto que la domesticación de la cabra, la oveja, el buey y el cerdo debió ser anterior a la del caballo, que en la economía de las poblaciones ya asentadas desempeñaba un papel muy limitado, ya que el buey era muy superior al caballo como animal de tiro.

Más perspectiva
Con el paso de los años los trabajos han aportado nuevos datos sobre la vida en este lugar y ahora un equipo integrado por arqueólogos y restauradores se centra en poner en valor el yacimiento para que pueda ser visitado. Según Mauro Hernández, "esperamos presentar a final de mes una primera fase que contemple toda la puesta en valor del yacimiento, con la construcción de un pequeño centro de interpretación que revitalice la vegetación de la laguna que está en el entorno, y conseguir que el Cabezo Redondo sea un referente de la arqueología valenciana". 



Entre los últimos materiales aparecidos en el yacimiento, Mauro Hernández destacaba la gran cantidad de cerámica y objetos de barro y piedra. Como novedad, solo existían dos peines de marfil de la Edad del Bronce, uno encontrado en Almería y otro en Villena. Ahora ha aparecido otro medio quemado, además de cuentas de collar de vidrio. Pero sin duda alguna el hallazgo mas espectacular aparecido hasta ahora es el denominado "Tesorillo del Cabezo Redondo".



El "Tesorillo del Cabezo Redondo"
En abril de 1963, en el borde de una gran cantera abierta en el Cabezo, al vaciar en la cantera la costra terrosa que recubre el yeso, los obreros encontraron un lote de joyas de oro que, tras algunas incidencias, ingresaron en el museo local. Así lo contaba José María Soler, quién aseguraba que fue una ocultación en cualquier pequeña cavidad, dado el volumen que ocupaban los objetos encontrados, con un total de 35 piezas de oro y un peso total cercano a los 150 gramos.



Tras décadas de excavaciones, todos los implicados están de acuerdo en afirmar que el Cabezo Redondo guarda todavía muchas sorpresas que, poco a poco, irán saliendo a la luz.

16 de octubre de 2013

Retoman los trabajos en la villa romana de Casas del Campo en Villena (Alicante)

La cuarta campaña de excavaciones en la villa romana de Casas del Campo, que pretende dar significado a las termas que en 2007 se encontraron en el paraje, se ha iniciado después de permanecer tres años sin presupuesto para estudiar el yacimiento.
La extensión de la villa romana podría llegar a las 13 hectáreas. Fotos: CARLOS RODRÍGUEZ
Las excavaciones de los restos de una villa romana en el término municipal de Villena se han reanudado después de que los trabajos se abandonasen por falta de presupuesto hace tres años. El proyecto de investigación dirigido por Laura Hernández y Luz Pérez ha continuado gracias a la financiación del Ayuntamiento de Villena. 

QUINCE DÍAS PARA DESENTERRAR LA VILLA
La cuarta campaña se ha iniciado esta semana y en ella se pretende ampliar la zona excavada en las anteriores para descubrir nuevas áreas de la villa y discernir si se trata de una construcción residencial o agrícola. Para ello sólo tienen quince días, lo que está previsto que duren las labores de desenterramiento. 

La arqueóloga del Museo Arqueológico José María Soler, Luz Pérez, subrayó que «con estas excavaciones esperamos descifrar si la villa es una residencia de verano o, por el contrario, vivían permanentemente en ella». También aseguró que «a lo largo del Vinalopó se han encontrado villas romanas, pero no se ha excavado ninguna en el ámbito rural», a lo que añadió: «ésta es la primera».

UNA VILLA DEL ALTO IMPERIO
Por su parte, la directora del proyecto, Laura Hernández, señaló que «la extensión de la villa la calculamos en unas 13 hectáreas, lo que supone una finca de gran extensión». En las dos primeras jornadas de trabajo sólo se han sacado a la luz materiales cerámicos, pero las investigadoras esperan que las catas afloren la gran construcción que todavía permanece bajo tierra, guardando los secretos de los habitantes de estas tierras en tiempos del imperio romano. 

TERMAS ROMANAS
El descubridor del Tesoro de Villena e investigador local, José María Soler, fue el primero que habló en sus estudios del hallazgo de una villa romana. Pero fue en 2006 y tras una exploración superficial realizada por el museo en la partida del Campo, cuando se practicó un sondeo geofísico en una de las parcelas para comprobar la posible existencia de elementos constructivos en el subsuelo. 

Un año después se encontraron unas termas romanas fechadas en el siglo I después de Cristo, que se creen que formaban parte de una villa romana de grandes proporciones, propiedad de una familia adinerada de la época Alto Imperial. Los resultados permitieron iniciar los trabajos de excavación en 2007 y continuarlos en 2008 y 2009.

Después, los baños domésticos de la residencia, utilizados para la higiene, la salud, y el ocio se enterraron para evitar su deterioro.

29 de octubre de 2024

Estudian proteger como BIC el tramo de muralla hallado en el Casco Histórico de Villena (Alicante)

La singularidad de esta obra monumental, vinculada a la historia y la identidad de la ciudad de Villena, tiene suficiente valor e importancia que la hacen merecedora de su catalogación como Bien de Interés Cultural (BIC).
Técnicos municipales y de la Conselleria abordan las medidas de protección de la infraestructura de protección de la vieja ciudad de Villena

El alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, y la edil de Cultura, María Server, han anunciado su interés de catalogar como Bien de Interés Cultural (BIC) el tramo de muralla hallado en el Casco Histórico durante las obras de reurbanización del barrio. La delegación municipal, acompañada por la responsable del Servicio Municipal de Arqueología y Patrimonio (SEMAP), Luz Pérez, y los técnicos de Patrimonio Arqueológico de la Conselleria de Cultura, han realizado una visita a la calle José Zapater, donde se encuentra este tramo de muralla y donde se están realizando las tareas necesarias para su preservación.

Los técnicos de la Conselleria y el equipo municipal han explicado al alcalde y a la edil que la singularidad de esta obra monumental, vinculada a la historia y la identidad de la ciudad de Villena, tiene suficiente valor e importancia que la hacen merecedora de su catalogación como Bien de Interés Cultural (BIC).

El objetivo del equipo de gobierno municipal y de los técnicos es proceder a su conservación tras la excavación, tomando las medidas oportunas de protección previas a la pavimentación de la calle. Además, está prevista la señalización del recinto amurallado sobre el nuevo pavimento. La concejal de Cultura considera que de este modo se logra su preservación, además de “enriquecer los recursos turísticos del núcleo medieval, a la vez que se protege la muralla frente a nuevos proyectos de obras”.

Server ha avanzado que se pretende programar unas jornadas para divulgar los resultados de los trabajos, dar a conocer el valor cultural del recinto fortificado y la relevancia de su promotor, el Príncipe Don Juan Manuel.

Muralla histórica
La muralla de la villa fue construida en el siglo XIV, por mandato del noble Don Juan Manuel, a instancias del rey Jaime II. Villena en aquel momento pertenecía al Reino de Valencia y se erigía en una de las principales villas de la frontera meridional. La documentación constata que en 1308, Don Juan Manuel solicitó al monarca, que era su suegro, un maestro de obras que dirigiese los trabajos.

Aunque ya se había testimoniado de forma puntual su presencia en anteriores trabajos, en esta ocasión la muralla se ha dejado ver en toda su magnitud, ya que se han localizado restos murarios por todo el vial, desde la actual calle Maestro Moltó -antigua calle del Castillo- hasta el inmueble n.º 20 de la Calle Juan Chaumel. A partir de aquí, continua por debajo de las viviendas pares de dicho vial, hasta encontrarse con el tramo de muralla localizado en 2010 en la Puerta de Almansa.

En definitiva, se trata de una obra de excepcional envergadura y singularidad que pone de manifiesto la importancia del urbanismo defensivo medieval que adquirió Villena a partir del siglo XIV. Resulta también de gran interés arqueológico el descubrimiento de un muro de una vivienda musulmana, junto a un nivel de relleno con materiales cerámicos, por debajo del nivel de cimentación de la muralla cristiana. Esto corrobora varias hipótesis, una de ellas es la existencia de poblamiento islámico previo a la conquista cristiana; la segunda es que tras el sometimiento y posible expulsión de la población musulmana, se produce una reestructuración urbanística que romperá con el pasado islámico, configurando la villa en gran medida a semejanza de las fortificaciones urbanas europeas.

En cuanto a las características constructivas, la muralla se construye sobre un zócalo de mampostería de cal, o, en algunos puntos, sobre la costra caliza del terreno, mediante encofrado de tapial con tongadas alternativas de arena y cal, con un acabado exterior de mortero de cal. Como ya observó en su día José María Soler, en la subida de Santa Bárbara y la Plaza de Santa María, el trazado es zigzagueante en varios puntos de la calle José Zapater, con el objetivo de ampliar el ángulo de visión de la cerca.

Finalmente, también se han localizado restos arquitectónicos -muros, pavimentos, enlosado de hogar, etc.- de época contemporánea, paralelos a las fachadas actuales de números pares, que corroboran la antigua alineación de las viviendas documentada en planos del Archivo Municipal datados a finales del siglo XIX.

27 de agosto de 2026

Roban el Tesoro de Villena

Los ladrones arrancaron de madrugada uno de los ventanales laterales del Museo de Villena (Alicante) y sustrajeron las 66 piezas originales de oro, plata, ámbar y hierro que integran el histórico conjunto arqueológico

El Museo de Villena, MUVI, permanece acordonado a primera hora de este jueves tras un asalto con fuerza que tenía como objetivo el Tesoro de Villena, una de las piezas patrimoniales más importantes de la ciudad y de la arqueología europea. Según ha podido saber El Periódico de Villena de fuentes oficiales, los autores del robo habrían actuado con gran rapidez, en una operación coordinada con varios vehículos y resuelta en cuestión de minutos.

La Guardia Civil Judicial se encuentra ya trabajando en el interior del recinto, por lo que ni el alcalde ni otros responsables municipales han podido acceder todavía a la zona afectada. La escena permanece precintada mientras los agentes realizan las primeras comprobaciones, toman huellas y tratan de determinar con exactitud qué piezas han sido sustraídas.
Entrada por la fuerza desde una zona visible del museo

Las primeras informaciones apuntan a que los asaltantes no habrían accedido por una zona oculta o secundaria, como cabría esperar en un golpe de estas características, sino que lo hicieron por uno de los ventanales de acceso situados en la placita del museo, que fue reventado mediante fuerza bruta.

Fuentes oficiales consultadas señalan que el asalto fue “de película” por la rapidez y coordinación de los implicados. La actuación se habría desarrollado en plena noche y en torno a cuatro minutos, un margen que habría dificultado cualquier intervención inmediata pese a la existencia de cámaras y medidas de seguridad en el edificio.
La investigación se centra en las cámaras y el recorrido de los vehículos

La prioridad de los investigadores pasa ahora por reconstruir el itinerario de los autores del asalto. Para ello, la Guardia Civil está recopilando imágenes tanto del sistema de videovigilancia del museo como de cámaras situadas en el entorno urbano más cercano.

Las mismas fuentes apuntan a que los asaltantes podrían ser profesionales, tanto por la rapidez de la acción como por la coordinación empleada. No obstante, la información sigue siendo provisional y las autoridades trabajan todavía en la composición exacta de los hechos.
El alcance del robo, pendiente de confirmación

Aunque las primeras comunicaciones internas hablan de un golpe dirigido al Tesoro de Villena, el alcance exacto de lo sustraído no ha sido confirmado oficialmente a la espera de que los investigadores puedan acceder, revisar las vitrinas y completar el inventario afectado.

Desde el entorno municipal se pide prudencia hasta que la Guardia Civil Judicial concluya las primeras diligencias. La información será ampliada cuando se conozcan nuevos datos oficiales sobre las piezas sustraídas, el modo de acceso y el avance de la investigación.

El Tesoro de Villena, emblema patrimonial de la ciudad
El Tesoro de Villena es el gran símbolo del patrimonio histórico local. Descubierto en 1963 por José María Soler García, está considerado uno de los conjuntos de orfebrería prehistórica más importantes de Europa y constituye una referencia internacional para el estudio de la Edad del Bronce.

Su valor no es únicamente económico, sino histórico, cultural e identitario. Durante décadas ha sido una de las principales señas de identidad de Villena y una pieza central del museo que lleva el legado de Soler como uno de sus grandes referentes.

20 de marzo de 2026

Un telar de 3.500 años descubierto en Villena revoluciona lo que se sabía de los tejidos de la Edad del Bronce

La investigación publicada en la revista ‘Antiquity’ sobre el yacimiento de Cabezo Redondo revela una sofisticada tecnología textil y el uso temprano de la lana en el este peninsular

El yacimiento de Cabezo Redondo en Villena ha vuelto a ofrecer datos esenciales para explicar la vida cotidiana en la Edad de Bronce tras el hallazgo de un telar vertical excepcionalmente conservado de hace 3.500 años. El estudio de equipo de investigadores dirigido por la Universidad de Alicante ha publicado en la revista científica ‘Antiquity’ el análisis de uno de los descubrimientos más relevantes de los últimos años para el conocimiento de la
tecnología textil prehistórica en la península ibérica. Se trata de los restos de un telar vertical con pesas, excepcionalmente conservado, hallado en el yacimiento de Cabezo Redondo en Villena. Entre los autores de esta publicación científica figura Ricardo Basso, galardonado este último año con el Premio de Investigación de Arqueología de la Fundación José María Soler.

La concejala de Cultura, María Server, ha explicado que este tipo de investigaciones consolida la importancia de este enclave para el estudio de los orígenes de las culturas mediterráneas y certifican la importancia de Villena como cruce de caminos. Además, dota a este yacimiento más valor para los amantes del turismo cultural, los interesados en la historia y para aquellos que buscan un destino patrimonial. “El Cabezo Redondo forma parte del entorno que gira a nuestro Museo de Villena (MUVI), que se vincula con el Castillo de la Atalaya, y otros espacios vinculados a la historia que convierten Villena en un lugar excepcional para vivir y entender la historia del levante español”, ha añadido.

Por su parte, la directora del MUVI y codirectora de las excavaciones en Cabezo Redondo, Laura Hernández, ha señalado la importancia de este nuevo estudio y del hallazgo. En su opinión, Cabezo Redondo es uno de los yacimientos clave para el estudio de la Edad del Bronce en el sureste peninsular. Las excavaciones realizadas desde mediados del siglo XX han documentado un asentamiento complejo, con viviendas, áreas de actividad y una intensa producción artesanal”. Además, entiende que “este nuevo descubrimiento refuerza la importancia del yacimiento como centro de innovación tecnológica y producción textil en la prehistoria reciente. Asimismo, abre nuevas vías de investigación sobre la evolución de las técnicas de tejido y su papel en las sociedades del pasado”.

Hallazgo excepcional
Este tipo de telar, ampliamente conocido por hallazgos indirectos, rara vez se conserva con elementos estructurales de madera, lo que convierte este descubrimiento en un caso excepcional en Europa. El hallazgo incluye un conjunto de 49 pesas de telar, restos de madera carbonizada pertenecientes a la estructura del telar y fibras vegetales de esparto utilizadas como cuerdas. Todo ello se encontró en una plataforma elevada dentro de un espacio de circulación del asentamiento, que quedó sellado tras un incendio ocurrido hacia el 1500 a.C. Este evento permitió la conservación de materiales orgánicos que normalmente se degradan con el tiempo.

Según los investigadores, la disposición de las pesas y los elementos asociados ha permitido reconstruir la configuración del telar y los tipos de tejidos que se producían.

Uno de los aspectos más destacados del estudio es la identificación de diferentes tipos de pesas de telar en función de su tamaño y peso. La mayoría de ellas son ligeras, lo que sugiere la producción de tejidos finos y posiblemente más delicados que los documentados en fases anteriores. Este cambio podría estar relacionado con la introducción progresiva de la lana como materia prima, en sustitución del lino.

29 de noviembre de 2012

Restauran el poblado fenicio fortificado de El Castellar en Villena (Alicante)

El yacimiento, considerado por los expertos como "excepcional", se remonta 2.500 años atrás y ofrece las primeras manifestaciones de la cultura del vino y el aceite en la comarca. Los trabajos han sido financiado en su totalidad por el empresario dueño de los terrenos.
Un grupo multidisciplinar de especialistas en Arquitectura, Química, Topografía, Restauración y Arqueología han concluido la fase inicial del ambicioso proyecto de excavación, estudio, documentación y musealización del primer poblado fortificado de la cultura fenicia descubierto en las comarcas del Alto y Medio Vinalopó. 
Se trata del primer poblado fenicio fortificado encontrado en el Vinalopó.

El yacimiento de El Castellar se encuentra en Villena, dentro de la finca de Bodegas Francisco Gómez, en un saliente rocoso de la Sierra de Enmedio situado a 706 metros de altura y data de los siglos VII y VI antes de Cristo. 

El director de la actuación, el arqueólogo Marco Aurelio Esquembre, de la empresa Arpa Patrimonio, considera que los restos hallados son el paradigma de un asentamiento fenicio fortificado en altura que, en torno al año 600 a.C., pudo ejercer un pleno dominio sobre las rutas comerciales estables al situarse en el cruce de caminos del norte y sur de la provincia con el interior de la península.

Los trabajos de rehabilitación y puesta en valor del yacimiento para que pueda ser visitable, trabajos que han sido financiados íntegramente por el empresario Francisco Gómez y serán presentados públicamente mañana, han permitido recuperar un entorno único y conocer nuevos aspectos de la vida y costumbres de los colonos fenicios, retrocediendo en el tiempo más de 2.500 años. 

Se han localizado, además, vestigios que confieren al hallazgo una extraordinaria importancia. Han aparecido ánforas con los primeros restos de la cultura del vino y el aceite de oliva del Vinalopó, lo que contribuye a incrementar el patrimonio cultural villenense, además de propiciar nuevas teorías sobre los circuitos económicos y sociales en la Prehistoria, que inciden en la relevancia de esta zona.

La única referencia arqueológica que se tenía del Castellar se remonta a la década de los años 60 cuando el reputado arqueólogo villenense José María Soler catalogó el yacimiento como un asentamiento fortificado medieval islámico en altura. Sin embargo, las excavaciones llevadas a cabo en diferentes fases durante los seis últimos años han permitido extraer nuevas conclusiones sobre un hallazgo que los expertos califican de "excepcional". 

Lo más llamativo del poblado, que ocupa algo más de una hectárea y está muy erosionado, es su muralla de piedra con cuatro torres. Tiene un desarrollo ligeramente curvo de 125 metros de longitud por 2 metros de ancho y 1,5 metros de altura conservada. Para Esquembre la muralla era mucho más que un elemento defensivo. Confería prestigio y autoridad y su existencia es una demostración de poder, un centro aglutinador donde los fenicios hacían intercambios religiosos y comerciales con los indígenas.

Vestigios de un templo, talleres y lagares para elaborar el preciado vino
Todas las edificaciones del poblado fenicio del Castellar, tanto privadas como públicas, de carácter industrial o artesanal, se organizaban en torno a un edificio principal que marca toda la trama urbana. En la zona central y más elevada del cerro los arqueólogos de Arpa Patrimonio han localizado un edificio rectangular. Está construido con muros de mampostería irregular y suelo de losas con tres divisiones. Mantiene una orientación ritual al Este que sugiere que su eje longitudinal buscaba la oposición astronómica del sol naciente en el solsticio de verano. Para los directores de la excavación, Marco Aurelio Esquembre, Daniel Tejerina y José Ramón Ortega, se puede tratar de un centro religioso, junto al cual existe otro de menores dimensiones orientado hacia el Oeste y consagrado a una divinidad. 

Los arqueólogos creen que podría estar dedicado a Melkart, que era una deidad marina, protectora de la navegación, la colonización y el comercio. Pero también de la fertilidad asociada a la agricultura, por lo que en su interior, que contaría con altar y capilla, se realizaban ceremonias rituales de muerte y resurrección buscando su favor. Asimismo, han aparecido en el yacimiento -del que quedaba mucho por excavar- las estructuras de lo que podría ser un almacén, talleres de alfarería y metal así como los lagares para producir el preciado vino que se consumía en las fiestas religiosas y comerciales.

3 de octubre de 2014

Los arqueólogos descubren un pozo en la villa romana de Villena (Alicante)

Se encuentra a escasa distancia de la zona de los baños descubiertos en 2007. Se encontraba completamente colmatado con tierra, piedras y materiales diversos. La cota de profundidad excavada hasta el momento es de unos 5 metros.
El vaciado del pozo quedará pendiente para las excavaciones del próximo verano. FOTO: MUSEO DE VILLENA.
Durante el pasado verano, el personal del Museo Arqueológico “José María Soler” ha llevado a cabo la V campaña de excavación arqueológica en la villa romana de Casas del Campo, situada en el término municipal de Villena (Alicante). Estos trabajos forman parte de un proyecto de investigación iniciado por el Museo en 2006 sobre el poblamiento antiguo en los valles de Villena.

UTILIZADO COMO BASURERO
En la presente campaña se halló un pozo de agua a escasa distancia de los baños descubiertos en 2007. Estaba colmatado con tierra, piedras y materiales diversos de época romana, actualmente en estudio. También se halló en su interior el esqueleto casi completo de un equino, arrojado al igual que el resto de objetos cuando el pozo perdió su funcionalidad y comenzó a utilizarse como basurero. La cota de profundidad excavada es de unos 5 m, quedando pendiente la finalización del vaciado del pozo para el próximo verano.


De gran interés para la investigación que se viene realizando es el conocimiento de los recursos acuíferos, máxime cuando existen edificaciones destinadas a baños que necesitarían un aporte extra. 


Por este motivo el descubrimiento de la presente campaña se considera por parte del personal investigador del Museo de especial interés para el conocimiento de la captación de agua en época romana.

30 de julio de 2014

Hallan una cisterna romana en el yacimiento de Giribaile, en Vilches (Jaén)

El proceso de excavación en el yacimiento arqueológico de Giribaile sigue dando magníficos frutos. El último ha sido el hallazgo de una cisterna del período romano, con dimensiones aproximadas de 3,20 por 4,20 metros, recubierta con el característico mortero impermeabilizante de 'opus signinum' (aparejo usado en la arquitectura e ingeniería hidráulicas romanas), que representa una evidencia más de la amplia trayectoria histórica de Giribaile.
Equipo internacional de trabajo en Giribaile. Foto: Giribaile, Oppidum Ibérico
El encuentro se produce cuando la internacionalización de la investigación de Giribaile es un hecho consumado después de que quince jóvenes estudiantes procedentes de Italia, Francia, Rusia, Holanda, Bélgica, Alemania y España hayan trabajado en el mes de julio en un proceso de excavación del poblado ibérico con excelentes resultados, que denotan el extenso recorrido histórico del asentamiento de Giribaile y ratifican la tesis de que en el enclave hubo un campamento cartaginés.


OTROS HALLAZGOS
En la campaña, entre toneladas de piedra y varios metros cúbicos de tierra, se han encontrado y documentado monedas, bolas de honderos, puntas de flecha, tachuela de sandalias de legionarios romanos, fíbulas, clavos, varias ánforas y una enorme cantidad de cerámica.

Luis María Gutiérrez Soler, director de las excavaciones, aclara que la siguiente etapa se centrará en el análisis y procesado de la documentación obtenida durante esta larga campaña de excavación y en los trabajos de lavado, limpieza y restauración de los materiales recuperados que más tarde serán dibujados y analizados cuidadosamente para obtener la mayor cantidad de información histórica posible.

«Se trata - explica el arqueólogo director- de una experiencia muy rica que ha permitido reiniciar la actividad arqueológica en Giribaile dentro de un modelo de proyecto arqueológico abierto que cuenta con la participación ciudadana tanto de personas interesadas por la historia procedentes de lugares remotos como de los propios vilcheños».

CAMPO DE TRABAJO
Gutiérrez Soler manifiesta que a partir de ahora, tras los trabajos del campo de trabajo internacional, Giribaile pasa a ser conocido en territorios europeos alejados y no solo en el ambiente científico sino también a nivel de un turismo cultural: «La experiencia puedo calificarla de muy positiva porque representa una oportunidad para establecer lazos de convivencia entre personas de países y culturas diversas, además de transmitir un modo de hacer historia muy directo desconocido para muchos de ellos», declara.

SALTO CUALITATIVO

En esta fase de actividad operativa con los voluntarios internacionales, el trabajo se ha dividido en tres grupos dedicados uno a lavar cerámica, otro a la recuperación de semillas y pequeños carbones mediante la flotación de sedimentos y el último a la apertura de un nuevo corte en el que ha podido documentarse la cisterna perteneciente al periodo romano.

Según Gutiérrez Soler, «a falta de concluir la excavación del almacén de la meseta, la campaña de excavación arqueológica llevada a cabo en Giribaile desde principios de marzo de 2014 puede calificarse como un éxito que ha permitido dar un importante salto cualitativo a la investigación del yacimiento mostrando su enorme potencial».

(Fuente: Ideal / José A. García-Márquez)

15 de noviembre de 2021

La UJA inicia su 13ª campaña de excavaciones en la necrópolis de Qubbet el-Hawa en Asuán (Egipto)

La Universidad de Jaén (UJA) ultima también los preparativos para la inauguración durante el mes de noviembre de la exposición ‘Una década de excavaciones en Qubbet el-Hawa. Los resultados de la Universidad de Jaén’, que podrá visitarse durante dos años en el Museo Nubio de Asuán

La Universidad de Jaén (UJA) ha comenzado su 13ª campaña de excavaciones en la necrópolis de Qubbet el-Hawa en Asuán (Egipto), que este año desarrolla en colaboración con el Ministerio de Turismo y Antigüedades Egipcio (MoTA). Los trabajos arqueológicos, que comenzaron el pasado día 6 de noviembre, se extenderán hasta el 16 de diciembre.

El director del proyecto, el profesor doctor de Egiptología de la Universidad de Jaén Alejandro Jiménez, explica que los objetivos de esta campaña 2021 son el estudio de materiales descubiertos en años anteriores, procedentes de las tumbas QH32, QH33, QH34ee, QH35p y QH36. “Estos estudios son de diferente naturaleza, antropológicos, ceramológicos, geofísicos y de restauración”, concreta. En este sentido, se intervendrá arqueológicamente en tres hipogeos: QH31 (Sarenput II), QH32 (Ankhu) y QH36 (Sarenput I). Se trata de tres tumbas que ya fueron excavadas en el siglo pasado, pero parcialmente. Paralelamente, se llevará a cabo el estudio de los materiales cerámicos encontrados por Elmar Edel y almacenados por el Ministerio de Antigüedades en Asuán. Este proyecto se llevará a cabo por un equipo egipcio del MoTA con la colaboración de algunos miembros del proyecto que dirige la UJA.

Para la campaña de 2021, el Proyecto Qubbet el-Hawa incorpora nuevos investigadores al equipo. Se trata de José Antonio Peláez, profesor titular de Física de la Universidad de Jaén, Juan Luis Soler Llorens, profesor asociado de la Universidad de Alicante y Rashad Fewriz Zaky Sawires, docente de la Universidad de Assiut. Los tres realizarán un sondeo terrestre con un radar a una zona de más de 30.000 metros cuadrados que va desde la tumba QH23 hasta 300 metros al Sur. “Gracias a su trabajo podremos obtener una imagen preliminar de la organización de esta parte de la necrópolis antes de la excavación, lo que permitirá diseñar un diagnóstico científico para las futuras campañas”, indica Alejandro Jiménez.

También se ha unido al equipo la arquitecta e investigadora de la Universidad de Málaga, María Dolores Joyanes, que se encargará de la arquitectura del paisaje de la necrópolis, como investigadora principal del proyecto ‘Paisaje como fuente de conocimiento, investigación y transferencia de los valores patrimoniales de la necrópolis de Qubbet el Hawa, Asuán, Egipto’. Por último, hay que añadir a Dámaris López, becaria predoctoral de la UJA que se encargará de estudiar parte de la cerámica de la tumba QH33, así como del registro de los materiales de la tumba QH36, y a Regina De Luca, licenciada en Literatura e Historia del Arte, que llevará a cabo la documentación fotográfica de los materiales. Además de estos 6 investigadores, en esta campaña trabajarán otros 12 investigadores de diferentes universidades españolas y de múltiples especialidades.

Exposición
Por otro lado, la UJA ultima los preparativos para la inauguración durante el mes de noviembre de la exposición ‘Una década de excavaciones en Qubbet el-Hawa. Los resultados de la Universidad de Jaén’, en la que se mostrará una selección de más de 200 objetos que van desde el Reino Antiguo hasta el Periodo Tardío pertenecientes a las tumbas que han sido excavadas durante los últimos trece años por el Proyecto Qubbet el-Hawa que dirige la Universidad de Jaén. La exposición, que podrá visitarse durante dos años en el Museo Nubio de Asuán, ha sido posible gracias a la colaboración del Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto, al propio Museo Nubio y a la Nubia Fund.

El Proyecto Qubbet el-Hawa cuenta con la financiación de la Universidad de Jaén y la Fundación Palarq, así como con el apoyo de la Asociación Española de Egiptología y las empresas jiennenses Construcciones Calderón y Guillermo García.

4 de diciembre de 2012

Un desprendimiento destruye el eremitorio visigodo de Giribaile, en Vilches (Jaén)

Desaparece gran parte de uno de los cuatro complejos del importante eremitorio de este singular enclave arqueológico.
Giribaile, el extraordinario enclave arqueológico ubicado en término de Vilches, que conserva importantes restos ibéricos, romanos, visigodos y árabes, acaba de sufrir otra adversidad irreparable. El desplome de una inmensa masa rocosa ha aplastado buena parte de su eremitorio visigótico, concretamente el oratorio que ocupaba el tercero de los 4 complejos rupestres del antiguo refugio de eremitas ubicados en el farallón de la vertiente sur de la meseta de Giribaile.
Varias personas contemplan el desprendimiento del oratorio
visigodo de Giribaile.
Foto: J.A. García Márquez
El enorme bloque pétreo, cifrado en varios centenares de toneladas, aplastó también algunas viviendas. No hubo que lamentar desgracias personales porque nadie transitaba por el lugar y porque el conjunto de viviendas bajo el farallón rocoso de la meseta que mira al valle del Guadalimar están deshabitadas.

Al parecer el desplome en el conjunto de cuevas conocido como espeluca, ha sido causado por las fisuras que la lluvia, el calor y el paso del tiempo ocasionan en las enormes moles de rocas sedimentarias. Aunque es la versión más extendida, los expertos que en la mañana de ayer domingo se dejaban ver en la zona no descartaban la posibilidad de que las captaciones de agua subterráneas influyan en el desequilibrio geológico que se viene produciendo en la meseta en los últimos 4 años.

Ya en la primavera de 2008 se registró el desprendimiento de otra enorme masa de piedra a la altura del mismo complejo rupestre. «La naturaleza de la roca que sirve de soporte a estas cuevas y los propios procesos físicos a los que está sometida, convierten este entorno en un lugar muy inestable en el que es frecuente la caída de grandes bloques de piedras que se desgajan del frente externo del farallón, dificultando la lectura correcta de los espacios interiores», expresa el arqueólogo Luis María Gutiérrez Soler, autor de la 'Guía arqueológica de Giribaile'.
El profesor Juan Peña en una visita al eremitorio de Giribaile
 a principios de año con periodistas especializados
Foto: SEMER Turismo

Hace más de dos siglos la zona sufrió también graves alteraciones que le fueron atribuidas al terremoto de Lisboa de 1755. En aquella ocasión los daños se llevaron buena parte de estas cuevas, templos naturales del siglo IV, manifestación primitiva de la vida monástica en el mundo cristiano. 

Con una extensión de casi 16 hectáreas, Giribaile se considera clave para el estudio histórico de la evolución del territorio y de las bases sociales de las comunidades iberas. De estratégica ubicación entre los cauces del Guadalimar y el Guadalén, el conjunto mantiene estrecha relación con el centro neurálgico de Cástulo, los santuarios de Castellar y el Collado de los Jardines en Santa Elena.

Necesidad de un estudio geológico
En los próximos días está previsto que al lugar se personen geólogos, historiadores y arqueólogos para estudiar la posibilidad de nuevos desprendimientos. Todos coinciden en la necesidad de hacer un estudio geológico de esta inmensa zona arqueológica que contiene un gran poblado ibérico (oppidum), los restos de una monumental fortaleza medieval que vigiló la frontera tras la conquista cristiana de los pasos de Sierra Morena en 1212 y este interesante conjunto de cuevas del primer milenio de nuestra era, ahora parcialmente destruido. Estas covachas, conectadas entre sí por estrechos laberintos, constituyen un legado de nivel nacional.

La paulatina destrucción del conjunto arqueológico supone una pérdida patrimonial de capital importancia.