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23 de junio de 2026

Hallan ánforas del siglo I procedentes del naufragio de un navío romano en La Caleta de Cádiz

El proyecto ‘Vestigium’ revela que parte del litoral gaditano estuvo protegido durante el Holoceno medio (8.000-6.000 años) por una isla-barrera que favoreció la formación de extensas marismas

Sede del Centro de Arqueología Subacuática del IAPH en el Balneario Nuestra Señora de la Palma de Cádiz.

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, ha dado a conocer los resultados finales de la investigación arqueológica y paleobiológica llevada a cabo en el marco del proyecto 'Vestigium' en cinco sectores costeros de la provincia de Cádiz: La Caleta, Camposoto-Sancti Petri, La Barrosa-Roche, Conil-Barbate y el entorno de la isla de Tarifa.

La consejera de Cultura y Deporte en funciones, Patricia del Pozo, ha valorado que “el proyecto ‘Vestigium’, coordinado desde el Centro de Arqueología Subacuática (CAS) y el Laboratorio de Paleobiología de la Dirección de Investigación y Transferencia del IAPH, ha puesto de manifiesto la riqueza y fragilidad del patrimonio intermareal del litoral andaluz y revelado nuevas informaciones sobre el legado cultural en las playas gaditanas”.

A la vista de los resultados, Patricia del Pozo ha subrayado que “esta iniciativa ha venido a reforzar el papel del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) como agente del conocimiento y pone de manifiesto la enorme capacidad de este centro de la Consejería de Cultura y Deporte para liderar los avances en materia de estudio, difusión y conservación del patrimonio”.

Así, en el entorno de La Albujera en La Caleta, se ha documentado una concentración de restos de ánforas a lo largo de 24 metros que podrían corresponder a un navío romano naufragado tras impactar contra el arrecife de San Sebastián. El conjunto está formado principalmente por fragmentos de recipientes utilizados para transportar aceite y salazones, y resulta compatible con una cronología del siglo I d.C.

En el ámbito de La Caleta se ha estudiado también la extracción histórica de piedra ostionera y revisado el material arqueológico recuperado desde mediados del siglo XX y conservado en el Museo de Cádiz. El reestudio de piezas emblemáticas, como el timiaterio, las pequeñas ánforas y las terracotas, ha aportado nuevos datos sobre la navegación, el comercio y las prácticas rituales en este paisaje marítimo. Entre las novedades figura la identificación de un soporte ritual de tradición oriental que permanecía inédito.

La antigua isla-barrera
Entre los trabajos destacan, asimismo, los realizados entre Camposoto, Punta del Boquerón y el islote de Sancti Petri, que han llevado a reconstruir un paisaje muy distinto al actual. Se ha descubierto que durante el Holoceno medio (8.000-6.000 años) este sector estuvo protegido por una antigua isla-barrera situada aproximadamente a 500-700 metros al oeste de la costa actual, que favoreció la formación de extensas marismas hacia el interior de la bahía.

En Punta del Boquerón se han identificado paleosuperficies de marisma, industria lítica y cerámicas modeladas a mano que evidencian la ocupación del entorno durante la Prehistoria Reciente. Se han recuperado también restos dentales de bovino y estructuras de madera que podrían corresponder a antiguos corrales de pesca. Se ha registrado igualmente elementos defensivos expuestos a la regresión costera, como los restos del reducto de Lacy, construido durante la Guerra de la Independencia.

En el islote de Sancti Petri, los sondeos han documentado una amplia secuencia histórica y han recuperado fragmentos de mármol, pavimentos hidráulicos, tejas, puntas de flecha fenicias, precintos romanos de plomo, proyectiles de honda y residuos asociados al trabajo de los metales. También se ha localizado un pequeño fragmento de bronce que podría corresponder al brazo de una estatuilla.

Por otro lado, la aparición de cerámicas calcolíticas en el Coto de la Isleta ha posibilitado una ampliación de la cronología prehistórica del enclave. Tres sondeos arqueológicos han documentado otras tantas piletas que pudieron estar destinadas a la elaboración de salazones o conservas de pescado entre finales del siglo I a.C. y mediados del II d.C. Junto a ellas se han localizado teselas, fragmentos de mosaico y restos constructivos. Las prospecciones geofísicas desarrolladas en el entorno del edificio moderno han detectado, además, anomalías de posible origen antrópico que abren nuevas líneas de investigación.

En La Barrosa se han estudiado antiguos niveles de playa cementados con abundantes restos de moluscos del Plioceno con unos 3,5-4 millones de años, así como canteras de piedra ostionera en las que todavía son visibles marcas de extracción y sillares inacabados. Las torres del Puerco y Bermeja recuerdan la importancia defensiva del enclave. También se ha recuperado la memoria del naufragio del navío Soberbio, ocurrido en 1752, cuyas labores de rescate movilizaron a buzos y trabajadores durante semanas.

Los acantilados conservan en Conil estratos formados hace unos cuatro millones de años y restos fosilizados de cetáceos localizados entre la Cala del Aceite y la Cala del Puntalejo. El estudio de estos registros hace posible una reconstrucción de cómo era el litoral cuando este territorio se encontraba cubierto por el mar y aporta información sobre los organismos que colonizaron los esqueletos antes de su fosilización.

En Barbate y Zahara se han analizado los restos del vapor británico 'Gladiator', varado en 1893 tras chocar con unos bajos rocosos, y de otra embarcación de hierro que podría corresponder al buque británico 'Jeanie', perdido en 1881. También se ha documentado mediante fotogrametría y videogrametría el molino hidráulico vinculado a la antigua almadraba de Barbate, primer sistema de abastecimiento de agua potable de la localidad.

En Tarifa, uno de los principales resultados paleobiológicos ha sido la documentación de 635 huellas fósiles de vertebrados atribuidas al Pleistoceno temprano y a los inicios del Pleistoceno medio. El conjunto, modelizado en 3D, incluye rastros de uros, proboscídeos, jirafas y cérvidos y constituye un registro de gran valor para reconstruir los ecosistemas del extremo meridional de la península ibérica.

Para mejorar el seguimiento del patrimonio defensivo, 'Vestigium' ha aplicado la interferometría radar satelital o tecnología InSAR. El análisis de imágenes obtenidas en distintos momentos permite detectar desplazamientos milimétricos en torres almenaras, búnkeres y en los terrenos sobre los que se asientan, identificar sectores vulnerables y orientar futuras inspecciones. Esta tecnología ofrece una herramienta útil para avanzar hacia sistemas de alerta temprana y una planificación más eficiente de la conservación preventiva.

Dimensión social
El proyecto ha incorporado también una dimensión social. La percepción ciudadana se ha analizado mediante entrevistas, reuniones con agentes locales y una encuesta en línea. Se ha desarrollado una red de carteles interpretativos accesibles y material audiovisual. Estos recursos incorporan medidas destinadas a personas con necesidades específicas, como interpretación en lengua de signos, códigos QR con braille, audiodescripción y pictogramas.

Además, se han diseñado 5 rutas guiadas que se han materializado en 17 visitas con la participación de 344 personas, así como 11 talleres formativos, con 210 asistentes. Estas acciones han permitido acercar los resultados científicos a la ciudadanía y favocerer una valorización responsable del patrimonio dentro de la economía azul.

Los resultados ponen de manifiesto que la erosión costera no solo descubre vestigios, sino que también puede destruirlos de forma irreversible. La metodología ensayada por 'Vestigium' permite identificar sectores prioritarios, mejorar la documentación rápida de los hallazgos y avanzar hacia una planificación costera más sensible al patrimonio. Su aplicación puede trasladarse a otros litorales sometidos a procesos similares de erosión y movilidad sedimentaria.

'Vestigium' ha sido financiado por el Plan Complementario de Ciencias Marinas, por fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea y por la Junta de Andalucía. El proyecto ha contado con la participación de las universidades de Sevilla, Cádiz, Huelva y Pablo de Olavide, del CSIC, de los parques naturales de la Bahía de Cádiz, la Breña y Marismas del Barbate y el Estrecho, así como de distintas instituciones y agentes del territorio.



16 de abril de 2026

Confirman que el pecio subacuático "Delta I" responde a un barco de navegación oceánica

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) aporta nuevos datos sobre la construcción del pecio del siglo XVII hallado en el Puerto de Cádiz en 2011. Marcas de maestros carpinteros en la madera confirman un trabajo de astillero muy organizado y altamente cualificado en el siglo XVII

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, aporta nuevos datos sobre la construcción de Delta I, el pecio arqueológico del siglo XVII hallado en el Puerto de Cádiz en 2011, durante las obras de construcción de una nueva terminal de contenedores. Extraído del agua para su análisis arqueológico en 2024, fue devuelto al mar el pasado año, en las inmediaciones de la Punta de San Felipe.

Los avances en la investigación desarrollada por el Centro de Arqueología Subacuática (CAS), la unidad del IAPH especializada en patrimonio sumergido, confirman de forma fehaciente que su sistema de construcción fue “atlántica” y respondía para la navegación oceánica. La embarcación es sólida en su estructura, pensada para soportar largas travesías, grandes cargas y condiciones de mar exigentes.

“La investigación aplicada en patrimonio subacuático, utilizando las metodologías y técnicas científicas más avanzadas, ofrece resultados que permiten avanzar en el conocimiento de nuestro pasado, además de garantizar su conservación, accesibilidad y valorización”, ha señalado la consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, a la luz de los resultados del trabajo de los especialistas del CAS.

Para la consejera de Cultura, “la investigación del pecio Delta I está resultando de enorme valor para categorizar las etapas constructivas de las embarcaciones atlánticas, sus técnicas y materiales, así como para acercarnos a la vida cotidiana que se desarrollaba a bordo durante las navegaciones a ultramar, ofreciendo una perspectiva integral de este momento fundamental de la historia andaluza”.

También se ha reconstruido en detalle cómo fue elaborado el barco. Empezó a levantarse a partir de la quilla, la pieza principal sobre la que se organizaba toda la estructura, y a continuación se colocaron las cuadernas maestras, formadas por varias piezas de madera que daban forma y solidez al casco.

Después se fue añadiendo el resto de elementos estructurales, que se sujetaban de manera provisional mientras el armazón del barco iba tomando forma. A continuación, se colocó la primera tabla del forro exterior, concebida para facilitar el desagüe en la parte baja de la embarcación. Con posterioridad se dispuso el revestimiento interior del navío, fijado inicialmente con clavos de hierro. Finalmente, se procedió a colocar el resto del forro exterior del casco, que se ensambló desde fuera mediante cabillas de madera y pernos de hierro.

Numerosas marcas localizadas en las piezas de madera han sido interpretadas como marcas de maestros carpinteros en un contexto de trabajo especializado, desarrollado en un astillero. Se relacionan con señales utilizadas para el control técnico de las piezas y organizar el proceso de fabricación. Su presencia humaniza, en cierto modo, la construcción del barco, pues permite entrever la mano de los carpinteros de ribera y la dimensión práctica de un saber altamente cualificado.

Nuevos datos arrojan información sobre la vida a bordo. Especialmente, el hallazgo de semillas de frutos perecederos -como melón, sandía y uva- resulta revelador porque aporta indicios concretos de la dieta de la tripulación y demuestra que hubo un tiempo de espera o estancia en el puerto -con abastecimiento de productos frescos desde la ciudad- antes del hundimiento.

Si bien los estudios y análisis del pecio aún siguen abiertos, ya se puede avanzar el descubrimiento de estopa de origen animal y vegetal, a modo de sellado entre las juntas y uniones de las maderas, con el fin de impermeabilizar partes de la embarcación y asegurar la estanqueidad del barco.

La investigación sobre Delta I continúa abierta y sigue poniendo en valor este pecio arqueológico de Cádiz como una fuente excepcional para el conocimiento del pasado marítimo y subacuático.

Hay que recordar que los restos del buque fueron devueltos al fondo marino mediante una operación técnica de éxito, gracias a la colaboración entre la Consejería de Cultura y Deporte y la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz. Previamente, en una carpa ubicada en el muelle 5 de Navantia durante diez meses, el Centro de Arqueología Subacuática llevó a cabo el desmontaje y una rigurosa documentación de las 400 piezas del navío que fue calificada “de alta precisión”.

30 de octubre de 2025

Revelan la posible ubicación de la histórica almadraba de Sancti Petri (Cádiz)

Se trata de un hallazgo de relevancia científica, al ser la primera vez que se hallan restos de instalaciones pesqueras en el islote gaditano. Todo apunta que las instalaciones pesqueras se levantaron sobre un área con restos púnicos tardíos y romanos imperiales.

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, en colaboración con la Universidad de Sevilla, ha localizado restos arqueológicos en las inmediaciones de la torre de Sancti Petri, en Cádiz, que podrían corresponder con la antigua almadraba documentada desde el siglo XV, pero sin ubicación exacta hasta el momento. Se trata, por tanto, de un hallazgo de especial relevancia científica, ya que es la primera vez que se hallan evidencias arqueológicas de instalaciones pesqueras en el islote gaditano.

Las excavaciones, realizadas en el marco del proyecto ‘Vestigium. Arqueología y Paleobiología Intermareal. El patrimonio de las playas de Cádiz como motor económico y de participación social’, han permitido identificar y documentar dos estancias que estaban ligadas a la actividad de la pesca del atún, junto a restos de fauna marina (peces diversos y moluscos) y terrestre, más anzuelos, pesas de red y útiles de cobre y hierro, así como cerámicas de cocina de gran tamaño, asociadas a un consumo colectivo, probablemente de trabajadores de la pesca y la guarnición. Estas estancias, que son parte de una construcción que debió ser más amplia originalmente, aparecen recogidas en planos de 1717-1727.

La consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, ha destacado que “el proyecto Vestigium sigue dando excelentes resultados en la costa gaditana”. En febrero, ha añadido, “se constaba la existencia de un yacimiento pleistocénico de huellas de grandes mamíferos en la isla de Las Palomas y, ahora, un nuevo trabajo de profesionales del IAPH ha permitido localizar evidencias arqueológicas de instalaciones pesqueras en Santi Pectri”.

En este sentido, Del Pozo ha subrayado el papel del IAPH como agente del conocimiento, y su enorme capacidad para liderar la investigación patrimonial no solo en materia de conservación y difusión, sino también convirtiéndolo en un recurso fundamental para el desarrollo económico de Andalucía.

El análisis de los restos bajomedievales y modernos ha sacado a la luz indicios materiales de ocupaciones anteriores en el islote. Estos hallazgos apuntan a que las instalaciones pesqueras se levantaron sobre un área con restos púnicos tardíos y romanos imperiales. Su importancia, apuntan los expertos del IAPH, viene dada porque nunca se habían documentado contextos y materiales de época romana imperial en el islote, en consonancia con hallazgos de estatuaria romana registrados en su entorno cercano.

Los pavimentos de mortero y ladrillo evidencian reutilización de los espacios, lo que muestra su uso prolongado en el tiempo. Esta larga ocupación pone en valor el enclave como referente para comprender la historia marítima de la costa gaditana. Gracias a las excavaciones también se ha podido fechar el abandono y colapso parcial del edificio en el siglo XVII, etapa en que el castillo crece como fortificación.

La chanca de la almadraba de Sancti Petri fue promovida por Rodrigo Ponce de León, marqués de Cádiz, y quedó bajo jurisdicción de la Corona a partir de 1493. Se mantuvo activa durante buena parte de los siglos XVI y XVII.

Sondeos en patio y baluarte
Otros sondeos realizados en el patio y junto al baluarte de poniente del castillo han aportado una secuencia estratigráfica de más de 2 metros que permite descifrar la secuencia de ocupación del islote desde la Prehistoria hasta nuestros días. Así, se han identificado materiales y estratos de época fenicia y romana, asociados a niveles de dunas móviles costeras, que debían constituir el elemento característico del paisaje del islote en la Antigüedad. Y, por primera vez, ha sido posible analizar la secuencia de construcción de las baterías y baluartes, así como los métodos empleados para cimentar la fortaleza.

Todas estas actuaciones se han realizado en coordinación con el Parque Natural Bahía de Cádiz, que ha delimitado las zonas de intervención para proteger la flora endémica, así como con la empresa concesionaria del castillo, que colabora en el desarrollo de actividades divulgativas. El equipo que ha participado en esta actividad ya desarrolla la recreación 3D del islote y el castillo, además de materiales de difusión que acerquen estos resultados al público.

Estos trabajos se enmarcan en una estrategia de investigación a medio plazo que incluye también sondeos en la playa de Camposoto (San Fernando) y en el Coto de la Isleta (Chiclana de la Frontera). Las prospecciones llevadas a cabo hasta el momento complementan las informaciones de las fuentes archivísticas y la cartografía histórica, así como los datos arqueológicos obtenidos en intervenciones efectuadas en la zona sur del castillo en los años 1985 y 2009.

El proyecto Vestigium es una iniciativa de I+D+i de concurrencia competitiva que cuenta con una ayuda de 232.576 euros del Plan Complementario de Ciencias Marinas y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Su coordinación se realiza desde el Centro de Arqueología Subacuática (CAS), unidad especializada en patrimonio sumergido del IAPH, con la participación de investigadores del CSIC y diversas universidades españolas, como Sevilla, Cádiz, Huelva y Cantabria.

20 de febrero de 2025

Huelva expone estelas prehistóricas con restos arqueológicos asociados

Es la primera exposición de estas características que se organiza a nivel mundial. Han tenido que habilitar una sala en el Museo de Huelva para albergar de manera permanente los hallazgos del yacimiento de Cañaveral de León. El Ayuntamiento negocia con la propiedad la cesión o compra de los terrenos para poder seguir con el proyecto de investigación
Miguel Muñoz, Teresa Herrera y Timoteo Rivera ante una de las estelas / Rafa García

El Museo de Huelva expone por primera vez a nivel mundial estelas prehistóricas con restos arqueológicos asociados. Se ha habilitado una sala en la zona de Arqueología para albergar de manera permanente los hallazgos del yacimiento de Cañaveral de León, las tres estelas encontradas hasta el momento en torno al Camino de las Capellanías así como recipientes y cuencos, procedentes del ajuar de tumbas vinculadas a las estelas, que formaban parte de una necrópolis además de funcionar como marcas territoriales, "por primera vez se ven estelas tartésicas con registro arqueológico", señaló el arqueólogo Timoteo Rivera, que destacó la importancia de la vía de comunicación entre el Valle del Guadalquivir y del Guadiana en época tartésica.

En 2018 se encontró la primera estela, diademada. Este primer hallazgo tuvo lugar de manera casual durante unas obras en el Camino de las Capellanías. Grabada mediante técnicas de piqueteado y abrasión, muestra una figura femenina con una doble corona. Lleva un collar y una coraza en el torso. A un lado se puede apreciar una fíbula y un peine, y, al otro, un espejo. Tiene 95 centímetros de altura y 63 ancho.

Este hallazgo dio lugar a un proyecto de investigación con su correspondiente intervención arqueológica en la que se halló en 2022 la segunda estela, la de guerrero, con un grabado menos profundo en la piedra, que podría deberse, según indicó el arqueólogo, a que se realizó con prisas. Muestra una figura masculina, con una espada colocada en la cintura, un casco con cuernos en la cabeza y porta un arco con flecha, además se puede apreciar en la composición un espejo y un broche. Tiene extremidades curvas que terminan en manos y pies con dedos grandes y largos. Destacan unos pies de seis dedos, "es una anomalía genética que pudo tener una gran importancia en la antigüedad". La altura de la estela es de 123 centímetros y la anchura de 60.

Rivera explicó que siempre se había dado por cierto que las estelas diademadas representaban figuras femeninas, y la de guerrero, masculinas, pero la tercera estela hallada rompió todos los esquemas, "ha dado al traste con 150 años de interpretación arqueológica a nivel mundial". Es una estela diademada con elementos que suelen acompañar a estelas de guerrero, entre ellos dos espadas. La figura muestra los órganos sexuales masculinos. Aparte, aparece un espejo y un peine. Esta estela, que mide 120 centímetros de altura y 60 de anchura, se localizó en la campaña arqueológica de 2022 pero al estar la cara grabada hacia abajo no se reconoció hasta 2023, durante la segunda intervención arqueológica, cuando se procedió a su levantamiento.

El arqueólogo indicó que en septiembre de 2023 se terminaron las excavaciones y en 2025 "está la investigación plasmada en una sala del Museo". Comentó que los restos arqueológicos corresponden al periodo de transición del Bronce final a la edad de Hierro, indicando respecto a su vinculación con la época tartésica que en las estelas "hay una serie de representaciones que llegan con el mundo fenicio" como es el caso de los espejos y el peine, se contempla un amplio periodo de tiempo que "empieza en el tercer mileno y concluye en el siglo VI y VII a. C". La superficie de la necrópolis es de dos hectáreas, de las que se conoce hasta el momento unos 300 metros cuadrados.

La intención es continuar con las intervenciones arqueológicas. Así lo manifestó la delegada territorial de Cultura, Teresa Herrera, que apuntó que el Ayuntamiento de Cañaveral de León está "en un ámbito de negociación" porque el terreno "tiene carácter privativo y están en un ámbito de negociación de cesión o compra de terrenos, porque según los arqueólogos se espera que haya una veintena de estelas, ahora tenemos tres, con lo cual se prevén grandes acontecimientos en torno a las Capellanías, pero para eso se está en el ámbito de negociación para que se pueda favorecer tanto a los arqueólogos como a la Delegación de Cultura, a la Comisión de Patrimonio, la posibilidad de investigación".

Herrera señaló que la Ley de Patrimonio establece "que todo hallazgo en cualquier territorio debe ser retirado, almacenado y custodiado en el Museo y nosotros consideramos que estas estelas por la importancia que tienen dentro del mundo de la arqueología merecían una musealización digna, sacarlas de los fondos museísticos, no podían seguir guardadas, y lo que hemos creado es un espacio museístico único, inigualable, para que puedan disfrutarlo tanto los onubenses como los turistas y, sobre todo, que dé lugar a la investigación". Herrera anunció que el 19 de junio en el Arqueológico de Madrid se dará una conferencia exclusiva de las estelas para responder a una demanda de carácter nacional e internacional, "por la relevancia que tiene el hallazgo".

El alcalde de Cañaveral de León, Miguel Muñoz, recalcó que con esta exposición permanente en el Museo, "venimos a enseñar al mundo los hallazgos de nuestro pueblo".

La delegada de Cultura avanzó que la próxima exposición que se organizará en el Museo girará en torno al yacimiento de La Joya, "se está trabajando con el IAPH (Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico), se han trasladado restauradores y conservadores porque tenemos piezas tan únicas y tan delicadas en las que se está trabajando para que puedan ser expuestas por primera vez". Subrayó que el Metropolitan "está negociando con nosotros porque quiere dos piezas tartésicas, lo que significa poder trasladar Huelva a otro espacio museístico del planeta Tierra".

22 de noviembre de 2024

Comienzan los trabajos para georreferenciar el patrimonio arqueológico de Andalucía

La Junta de Andalucía y Red Eléctrica en Andalucía, han puesto en marcha un proyecto para completar la georreferenciación del patrimonio arqueológico de Andalucía y facilitar así su preservación. Se trata de un proyecto piloto mediante el cual todos los yacimientos arqueológicos que se georreferencien quedarán integrados en el Sistema de Información Geográfica (SIG) del patrimonio cultural de la Junta de Andalucía.
Yacimiento cordobés de Ategua.

La consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía y Red Eléctrica en Andalucía, han puesto en marcha un proyecto para completar la georreferenciación del patrimonio arqueológico de Andalucía y facilitar así su preservación, fruto del acuerdo firmado entre la administración autonómica y la entidad el pasado mes de junio. Las actuaciones a realizar y la metodología de trabajo se han definido durante la celebración de una jornada, donde han participado la directora general de Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, Mónica Ortiz Sánchez, y el delegado de Red Eléctrica en Andalucía, Jorge Jiménez Luna.

Se trata de un proyecto piloto mediante el cual todos los yacimientos arqueológicos que se georreferencien quedarán integrados en el Sistema de Información Geográfica (SIG) del patrimonio cultural de la Junta de Andalucía, que está asociado al actual sistema de información y gestión de la Consejería.

En concreto, este trabajo redundará en una mejor gestión del patrimonio y, en última instancia, en una mejor gestión de las iniciativas empresariales andaluzas. Por una parte, facilitará notablemente el trabajo de las administraciones que contarán con un acceso directo y riguroso a la localización de los yacimientos y sus características, lo que eliminará tareas no necesarias de busca y tratamiento de datos espaciales.

Por otra, promotores y operadores se beneficiarán de una agilización de los procedimientos, así como de la posibilidad de contar con datos imprescindibles para orientar sus tomas de decisiones.

Para el desarrollo del proyecto, un equipo de expertos designado al efecto se encargará de georreferenciar y digitalizar la información de los yacimientos arqueológicos. Posteriormente, la información geométrica y alfanumérica será validada por técnicos del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) y se cargará en el sistema de información y gestión del patrimonio histórico de la Consejería de Cultura y Deporte.

Este acuerdo se enmarca en el compromiso de Red Eléctrica con los territorios en los que está presente mediante iniciativas y proyectos sociales y medioambientales que favorecen un desarrollo sostenible, justo y equitativo de las personas y comunidades.

En los últimos años, Red Eléctrica, que aportará 50.000 euros a esta iniciativa, ha realizado más de 300 actuaciones relacionadas con la protección y conservación del patrimonio cultural que han permitido poner en conocimiento de las administraciones y la sociedad más de 40 yacimientos inéditos.

15 de octubre de 2024

Los dos efebos recuperados en Pedro Abad se exhiben en Córdoba tras su restauración

Las dos esculturas de bronce de los efebos Apolíneo y Dionisíaco fueron recuperadas en 2012 durante una operación policial en la localidad de Pedro Abad (Córdoba). Ahora quedarán expuestas hasta el 23 de marzo de 2025 en el Museo Arqueológico de Córdoba.

El Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de la exposición temporal 'Efebos. Los sirvientes mudos', inaugurada el pasado 9 de octubre en el Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba, una muestra en la que se exhiben tras su restauración en el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) las dos esculturas de bronce de los efebos Apolíneo y Dionisíaco recuperadas en 2012 durante una operación policial en la localidad de Pedro Abad (Córdoba).

Tras esta muestra temporal, que podrá visitarse hasta el 23 de marzo de 2025, el Museo Arqueológico de Córdoba, dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, ha diseñado un amplio programa de conservación, investigación y difusión para su exposición permanente en la institución museística, que se apoya en la readaptación de la actual exposición para integrar en ella a los efebos, en el discurso exposición del museo, así como en un audiovisual que muestra el proceso de recuperación de los efebos, su restauración y su función original como estatuas lampadóforas en el contexto de una casa romana acomodada mediante una recreación en 3D.

La exposición 'Efebos. Los sirvientes mudos' analizará la excepcional ejecución de los efebos desde el punto de vista técnico y funcional, mediante su comparación con piezas de similar iconografía. Una excepcionalidad que reside no sólo por la escasez de obras similares a nivel internacional, sino por el hecho de que procedan del mismo contexto y solo se conozcan en la actualidad ocho esculturas de esta tipología en el mundo.

Las piezas, que pueden datarse en torno al año 180 d. C. según los estudios de carbono 14 realizados en el material empleado para fijar los ojos del efebo Apolíneo, representan a dos adolescentes desnudos que, a su uso ornamental, añaden el ser portadores de bandejas o luces para iluminar el ambiente en banquetes. Los estudios comparados con paralelos existentes (efebos de la Vía de la Abundancia, Porta Vesuvio, Casas de Iulio Polibio y el Baco joven de la Casa de Fabio Rufo y el efebo de Antequera) han generado un mayor conocimiento sobre la función que tuvieron estas esculturas.

Con la restauración e investigación de los efebos Apolíneo y Dionisíaco en el IAPH, Andalucía se sitúa en la vanguardia científica en investigación del patrimonio arqueológico, y especialmente, en la investigación y difusión del patrimonio ligado a la historia de la Bética Romana. En este sentido, cabe señalar el minucioso e innovador proceso de restauración de los efebos se ha llevado a cabo a lo largo de dos años en el IAPH por un equipo multidisciplinar que ha empleado por primera vez novedosas técnicas como la poliamida 12, un material termoplástico para construir en 3D piezas necesarias para el montaje en vertical de ambas esculturas romanas.

De forma paralela a esta exposición temporal se han programado unas jornadas técnicas para los días 7 y 8 de noviembre, en la que se abordarán la escultura y el mobiliario doméstico romanos. Estas jornadas contarán con las participaciones de destacadas instituciones nacionales e internacionales, así como con ponentes del Cuerpo de Policía Nacional, del Museo Arqueológico Nacional, del Museo Nacional de Arte Romano, del Museo de Antequera, de las Universidades de Córdoba, Málaga y Sevilla, de la Autonómica de Madrid, del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico y del Ministerio de Cultura de Italia.

9 de noviembre de 2012

La "caja negra" de los fenicios

Se trata de un altar fenicio encontrado en Coria del Río (Sevilla) y que ha conservado restos biológicos durante 2.700 años. El altar ha revelado que los rituales fenicios efectuados por los tartesios en adoración al dios Baal incluían la incineración de vísceras de caprinos, empleando maderas de encinas, alcornoques, chaparros, olivos y jaras. Los especialistas buscan ADN de la grasa de las manos del constructor del altar.
La directora del Museo Arqueológico de Sevilla, Concepción San Martín
observa la pieza encontrada en Coria del Río.
Arqueólogos, biólogos, botánicos y restauradores del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) han extraído información de un altar fenicio del siglo VII antes de Cristo, hallado en Coria del Río (Sevilla), como si fuese "una caja negra" que ha conservado restos biológicos durante 2.700 años.

Los restos hallados en la tierra arcillosa prensada con la que se construyó este altar de 90 centímetros de largo por 60 de ancho y 45 de altura y casi media tonelada de peso ha revelado que los rituales fenicios efectuados por los tartesios incluían la incineración de vísceras de caprinos, empleando maderas de encinas, alcornoques, chaparros, olivos y jaras.

Del interior del altar se han extraído igualmente diversas muestras de polen y de cristales de oxalato, que producen algunas especies vegetales sometidas a estrés, restos de pino y encina y piedras que habían estado en el interior del intestino de una cabra.

Aún están por concluir la búsqueda de ADN de la grasa de las manos del constructor o constructores del altar, un rastreo del que no existe precedente y que se efectúa con ayuda de especialistas de la Universidad de Upsala (Suecia).


Sin monumentalidad, pero con información
El director general de Museos de Andalucía, Miguel Castellano, ha señalado que aunque el altar carezca de "monumentalidad, estética o belleza" es un hallazgo importante por la información que ha propiciado sobre los ritos al dios Baal y la información aportada sobre la cultura tartesia y fenicia.


De ahí que el equipo investigador que se ha hecho cargo de su investigación lo haya calificado de "caja negra" por la cantidad de información que contenía la tierra prensada de su interior, según ha explicado a los periodistas la restauradora de la pieza, Ana Bouzas.

La directora del Museo Arqueológico de Sevilla, Concepción Sanmartín, ha expresado la emoción que le produce esta pieza ahora restaurada y que se mostrará en el Arqueológico de Sevilla, en una nueva sala dedicada al Tesoro del Carambolo y la cultura tartésica.


Otros dos altares en la Península
Sanmartín ha asegurado que, en toda la Península, sólo existen otros dos altares similares, el del Carambolo y el de Cancho Roano (Zalamea de la Serena, Badajoz), y que el estudio de este de Coria ha permitido determinar que el sacrificio no se efectuaba en el altar, sino en una estancia apartada.

También que las vísceras y carne de animales se ofrecían ya asadas, probablemente en bandejas metálicas, ya que no se han hallado microcarbones, lo que elimina la posibilidad de combustión sobre el altar.

La tierra arcillosa prensada o adobe con la que fue construida tanto la base del altar como sus paredes era "tierra virgen", que el constructor extrajo a cierta profundidad, por lo que si se lograra extraer su ADN se podría obtener información sobre su procedencia, lo que, según Sanmartín, ayudaría a aclarar la relación entre fenicios procedentes de Oriente Próximo y población autóctona o tartesia.

Hallazgos como el de este altar demuestra, según Sanmartín, que los fenicios y la población autóctona convivían también en el interior de la Península y no solo en las costas, como se pensó durante años.

Tras cinco o seis generaciones de convivencia, como han demostrado otras investigaciones sobre cerámicas y orfebrería, Sanmartín ha señalado que quizás habría que hablar sólo de tartesios, por la integración de los fenicios.
(Fuente: EFE / El Mundo)

31 de agosto de 2011

Restauran el mosaico romano "Nacimiento de Venus", datado en el siglo II


 El mosaico romano "Nacimiento de Venus", que está datado en el siglo II después de Cristo y tiene una gran superficie, de más de seis metros de largo por cuatro de ancho, está siendo restaurado por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) para su exhibición en el Museo de Málaga.
El IAPH es el encargado de la restauración para el Museo de Málaga.
Este mosaico fue hallado en 1956 en la casa número 94 de la calle González Marín de la localidad malagueña de Cártama, ha informado hoy la Junta en un comunicado.
La obra representa el momento en que Afrodita, con larga cabellera y sobre una gran concha, llega empujada por el soplo de los dioses y arrastrada por los delfines a la playa de una de las islas que tradicionalmente se le dedican.
Hasta ahora, el IAPH ha realizado la extracción de muestras y la confección de un mapa de daños para conocer el estado de la obra, la eliminación de la primera capa del mortero de cemento basto, la limpieza de mortero y teselas, y la unión de piezas con resina e introducción del mortero en las juntas, fisuras y grietas del mosaico para recomponer los vacíos.
Por otra parte, el IAPH está acometiendo igualmente los trabajos previos a la restauración de la estructura arqueológica del Hipogeo Púnico, que constituye una pieza inédita dentro de los fondos del Museo de Málaga y que se incorporará al programa museológico de la futura sede del Palacio de la Aduana.
Los técnicos del instituto tienen previsto comenzar en septiembre la tarea de eliminación del bloque de hormigón que sirve de protección a esta tumba fenicia de forma cuadrangular, que fue hallada a finales del siglo pasado en la calle Mármoles de la capital malagueña.
El mosaico mide más de 24 metros cuadrados.
Ambas piezas integran un conjunto de seis obras de la colección permanente del Museo de Málaga que serán restauradas durante los próximos meses en los talleres del IAPH.
Se trata de los óleos "El milagro de Santa Casilda", de José Nogales Sevilla; "El quite", de Enrique Simonet, y "En la puerta del cuartel", de Enrique Jaraba Jiménez, así como la escultura en madera "San Francisco de Asís", de Gutiérrez León.




(Fuente: Ideal)