google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Resultados de la búsqueda de Sancti Petri
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30 de abril de 2025

La UCA busca el santuario fenicio vinculado a Hércules

La Universidad de Cádiz y el Ayuntamiento de San Fernando han firmado un convenio cuyo objetivo principal es localizar este enclave sagrado, político y comercial del Mediterráneo antiguo, cuya ubicación exacta continúa siendo uno de los grandes misterios arqueológicos del litoral gaditano.

El Ayuntamiento de San Fernando y la Universidad de Cádiz (UCA) han presentado un convenio de colaboración suscrito entre ambas instituciones para el desarrollo de un ambicioso proyecto de investigación y divulgación centrado en la búsqueda del legendario templo fenicio de Melkart, divinidad más tarde asociada con Hércules.

El acto de presentación ha tenido lugar el Ayuntamiento de San Fernando y ha contado con la presencia de la alcaldesa, Patricia Cavada, y del rector de la UCA, Casimiro Mantell, acompañados por el equipo investigador que llevará a cabo los trabajos, bajo la coordinación del catedrático Lázaro Lagóstena, y la delegada de Cultura, Educación y Cooperación del consistorio, María José Pacheco.

Este acuerdo representa una oportunidad histórica para la investigación, la historia y la puesta en valor del patrimonio de la provincia de Cádiz. Su objetivo principal es localizar este enclave sagrado, político y comercial del Mediterráneo antiguo, cuya ubicación exacta continúa siendo uno de los grandes misterios arqueológicos del litoral gaditano.

El rector de la Universidad de Cádiz ha querido aprovechar la ocasión para indicar que “este convenio es más que un proyecto científico; es un proyecto cultural, patrimonial y de identidad que busca poner en valor el rico pasado de San Fernando y de toda la provincia de Cádiz”. A lo que ha querido añadir que para hacer este trabajo “se empleará una metodología puntera y no invasiva que combina tecnología geofísica de última generación con el conocimiento experto de un equipo investigador de primer nivel y multidisciplinar”.

Por su parte la alcaldesa ha indicado que el Templo de Hércules y el lugar donde se encuentra es uno de los grandes enigmas de la arqueología, y todos los indicios apuntan a que se encuentra en algún lugar del término municipal de San Fernando, “pueden existir discrepancias en cuanto al lugar concreto, pero no en cuanto a que se encuentra en San Fernando”. Por ello, el Ayuntamiento y la UCA emprenden “esta aventura apasionante en la búsqueda del Templo de Hércules, con la esperanza puesta en poder pasar de las hipótesis a los hechos y convertir el hallazgo en un yacimiento visitable que pongamos en valor”.

Como ha señalado Cavada, San Fernando emprendió hace años una clara estrategia de recuperación de su legado histórico y de cambio de modelo productivo, haciendo de la historia una herramienta de atracción turística. “Así lo hicimos con Camarón, con la Armada y su museo, con Las Cortes y la puesta en valor del edificio del Ayuntamiento como pieza clave, con un centro de investigación del universo como es el Observatorio de la Armada, o incluso con el castillo de Sancti Petri”. Ahora también forma parte de esa estrategia el Templo de Hércules, ya que su búsqueda no es solo una deuda con la historia, sino una oportunidad para San Fernando, desde la propia exploración hasta su puesta en valor, en caso del hallazgo.

La UCA pondrá a disposición del proyecto su Unidad de Geodetección, Análisis y Georreferenciación, perteneciente al IVAGRO (Instituto de Investigación Vitivinícola y Agroalimentaria), así como el Servicio de Vehículos Marinos No Tripulados, adscrito al Servicio de Drones del Instituto Universitario de Investigación Marina (INMAR), con la colaboración de la Unidad de Investigación, Innovación y Competitividad para el Medio Patrimonial de la Universidad de Córdoba (UCO).

Principales líneas de trabajo
El convenio contempla una serie de actuaciones científicas y de divulgación, entre las que destacan las investigaciones históricas sobre los cultos de Melkart-Herakles-Hércules y su influencia en el extremo occidente; el desarrollo de un Sistema de Información Geográfica (GIS) basado en la carta arqueológica de San Fernando; prospecciones arqueológicas no invasivas mediante cartografía de alta precisión y técnicas geofísicas en el Cerro de los Mártires, Camposoto y el islote de Sancti Petri; exploraciones subacuáticas no invasivas en el entorno del caño e islote de Sancti Petri; así como la puesta en marcha de actividades de promoción y divulgación del patrimonio cultural, incluyendo una campaña de alta divulgación científica, creación de contenidos digitales y redes sociales, y el diseño de una exposición sobre el Santuario Occidental de Melkart.

El proyecto contempla la exploración de diversas localizaciones con potencial arqueológico, como el Cerro de los Mártires, Camposoto y el entorno de Sancti Petri, con el objetivo de arrojar luz sobre uno de los referentes patrimoniales más enigmáticos del Mediterráneo occidental.

Este convenio sienta las bases para una colaboración institucional sólida y duradera entre la Universidad de Cádiz y el Ayuntamiento de San Fernando, demostrando el compromiso compartido con el conocimiento, la innovación y la defensa del patrimonio cultural común.

4 de noviembre de 2011

El templo escondido de Hércules en Sancti Petri (Cádiz)

El arquitecto madrileño José Sancho Roda recuerda el ofrecimiento que le hicieron hace 40 años para descubrir el Templo de Hércules y plantea hacer sondeos en Sancti Petri (Cádiz).
Estatuilla de bronce de Hércules Gaditano.
Lleva en la mano las manzanas de las Hespérides.
Hace casi 40 años que José Menéndez-Pidal Álvarez, entonces arquitecto jefe en Andalucía de la Dirección General de Bellas Artes planteó al también arquitecto José Sancho Roda, destinado en la central de Madrid, que se ocupara de dirigir prospecciones submarinas en torno al islote de Sancti Petri para tratar de localizar la ubicación y los posibles restos arqueológicos del Templo de Hércules construido en la zona por los fenicios. José Sancho declinó el ofrecimiento por motivos laborales, y aquella primera intención, que tuvo su origen en los militares de la época, ni siquiera alcanzó el calificativo de proyecto. La conversación entre Sancho Roda y Menéndez-Pidal se quedó entre las paredes de los despachos oficiales y de la historia no quedó constancia alguna más que en la memoria de sus protagonistas. Sin embargo, el primero de ellos, José Sancho Roda, no pudo olvidar nunca aquel nonato proyecto de 1973 y desde entonces ha leído cualquier texto relacionado con el mítico templo y no ha podido dejar de pensar que las administraciones públicas, en los tiempos que corren, podrían dar el paso que en su día ni él ni los que le rodeaban pudieron iniciar. 

"Creo que sería posible -dice José Sancho- afrontar un programa conjunto entre varias instituciones. Si cada una de ellas aporta las personas y los medios para llevar adelante el proyecto, éste llegaría a hacerse realidad y sería un motivo de satisfacción para todos porque estamos hablando de la 'cuna' de la civilización europea y haría mucho más interesante la zona para el turismo". 

  • Sancho despierta así su memoria para alentar a los poderes públicos a formar un equipo pluridisciplinar capaz de llevar a cabo una serie de sondeos y prospecciones submarinas que, a su juicio, tendría "un bajo coste" y sería factible porque la profundidad del agua alrededor del islote se sitúa "entre los 12 y los 20 metros". 
De todos los estudios e investigaciones que de manera particular ha llevado a cabo este arquitecto madrileño sobre la historia del Templo de Hércules y su destrucción o desaparición bajo las aguas de la costa gaditana, José Sancho destaca que la que debió ser una imponente construcción pereció a causa de un destructivo maremoto que la historia sitúa en torno al año 382 de nuestra era, un tsunami que sumió bajo el océano decenas de ciudades en la zona y toda una civilización de envidiable historia cultural y riqueza patrimonial. Sancho Roda cree que fue un maremoto el que acabó con el templo porque si hubiera sido por una guerra o una invasión, habrían quedado "restos o alguna noticia histórica", y si la causa fuera un seísmo, también habrían sobrevivido algunos vestigios. Igualmente descarta la posibilidad de que la invasión de los bárbaros acabara con el templo, "porque no llegaron a la zona de Cádiz antes del año 410". 

Une estas tesis el arquitecto madrileño con los escritos del historiador Ceán Bermúdez, que sostiene que en 1730 hubo una gran bajamar en la zona del islote de Sancti Petri y junto a él se descubrieron "cimientos y paredones del templo". También después del maremoto de Lisboa, en 1755, hubo otra gran bajamar y "en torno al islote había restos de columnas y grandes sillares". Así, cree que fue un maremoto el que hundió definitivamente el templo y el que modificó sustancialmente la línea de costa, una idea que reafirma después de ver los efectos de los últimos tsunamis en Indonesia o Japón. 

José Sancho, autor del libro El atlas de las fortificaciones de la isla de San Fernando, de Carlos Vargas Machuca, piensa que ha llegado la hora de profundizar en la historia de aquel mítico templo que pudo ser visitado por Julio César o Aníbal, de manera que las administraciones se unan y se impliquen en la búsqueda de unos restos con los que reescribir toda una civilización: "Por las referencias de historiadores griegos y romanos con la descripción del templo, sabemos que ocupaba casi toda la superficie de la isla y que estaría rodeado, a semejanza de los templos de Jerusalén o Tiro, de otras construcciones importantes". 

La sugerencia de este arquitecto madrileño coincide, en el tiempo y quizás en las formas, con la puesta en marcha de la segunda campaña de prospecciones arqueológicas en el frente costero de la provincia de Cádiz, desde la desembocadura del Guadalquivir hasta Tarifa, un proyecto multidisciplinar en el que intervienen el Ministerio de Defensa, el Ministerio de Cultura y la Junta de Andalucía a través de su Centro de Arqueología Subacuática en Cádiz. Ellos buscan y localizan pecios, que se sepa, pero igual también se han sentido subyugados por aquel templo consagrado al dios Melkart.

(Fuente: Diario de Cádiz)

23 de junio de 2026

Hallan ánforas del siglo I procedentes del naufragio de un navío romano en La Caleta de Cádiz

El proyecto ‘Vestigium’ revela que parte del litoral gaditano estuvo protegido durante el Holoceno medio (8.000-6.000 años) por una isla-barrera que favoreció la formación de extensas marismas

Sede del Centro de Arqueología Subacuática del IAPH en el Balneario Nuestra Señora de la Palma de Cádiz.

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, ha dado a conocer los resultados finales de la investigación arqueológica y paleobiológica llevada a cabo en el marco del proyecto 'Vestigium' en cinco sectores costeros de la provincia de Cádiz: La Caleta, Camposoto-Sancti Petri, La Barrosa-Roche, Conil-Barbate y el entorno de la isla de Tarifa.

La consejera de Cultura y Deporte en funciones, Patricia del Pozo, ha valorado que “el proyecto ‘Vestigium’, coordinado desde el Centro de Arqueología Subacuática (CAS) y el Laboratorio de Paleobiología de la Dirección de Investigación y Transferencia del IAPH, ha puesto de manifiesto la riqueza y fragilidad del patrimonio intermareal del litoral andaluz y revelado nuevas informaciones sobre el legado cultural en las playas gaditanas”.

A la vista de los resultados, Patricia del Pozo ha subrayado que “esta iniciativa ha venido a reforzar el papel del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) como agente del conocimiento y pone de manifiesto la enorme capacidad de este centro de la Consejería de Cultura y Deporte para liderar los avances en materia de estudio, difusión y conservación del patrimonio”.

Así, en el entorno de La Albujera en La Caleta, se ha documentado una concentración de restos de ánforas a lo largo de 24 metros que podrían corresponder a un navío romano naufragado tras impactar contra el arrecife de San Sebastián. El conjunto está formado principalmente por fragmentos de recipientes utilizados para transportar aceite y salazones, y resulta compatible con una cronología del siglo I d.C.

En el ámbito de La Caleta se ha estudiado también la extracción histórica de piedra ostionera y revisado el material arqueológico recuperado desde mediados del siglo XX y conservado en el Museo de Cádiz. El reestudio de piezas emblemáticas, como el timiaterio, las pequeñas ánforas y las terracotas, ha aportado nuevos datos sobre la navegación, el comercio y las prácticas rituales en este paisaje marítimo. Entre las novedades figura la identificación de un soporte ritual de tradición oriental que permanecía inédito.

La antigua isla-barrera
Entre los trabajos destacan, asimismo, los realizados entre Camposoto, Punta del Boquerón y el islote de Sancti Petri, que han llevado a reconstruir un paisaje muy distinto al actual. Se ha descubierto que durante el Holoceno medio (8.000-6.000 años) este sector estuvo protegido por una antigua isla-barrera situada aproximadamente a 500-700 metros al oeste de la costa actual, que favoreció la formación de extensas marismas hacia el interior de la bahía.

En Punta del Boquerón se han identificado paleosuperficies de marisma, industria lítica y cerámicas modeladas a mano que evidencian la ocupación del entorno durante la Prehistoria Reciente. Se han recuperado también restos dentales de bovino y estructuras de madera que podrían corresponder a antiguos corrales de pesca. Se ha registrado igualmente elementos defensivos expuestos a la regresión costera, como los restos del reducto de Lacy, construido durante la Guerra de la Independencia.

En el islote de Sancti Petri, los sondeos han documentado una amplia secuencia histórica y han recuperado fragmentos de mármol, pavimentos hidráulicos, tejas, puntas de flecha fenicias, precintos romanos de plomo, proyectiles de honda y residuos asociados al trabajo de los metales. También se ha localizado un pequeño fragmento de bronce que podría corresponder al brazo de una estatuilla.

Por otro lado, la aparición de cerámicas calcolíticas en el Coto de la Isleta ha posibilitado una ampliación de la cronología prehistórica del enclave. Tres sondeos arqueológicos han documentado otras tantas piletas que pudieron estar destinadas a la elaboración de salazones o conservas de pescado entre finales del siglo I a.C. y mediados del II d.C. Junto a ellas se han localizado teselas, fragmentos de mosaico y restos constructivos. Las prospecciones geofísicas desarrolladas en el entorno del edificio moderno han detectado, además, anomalías de posible origen antrópico que abren nuevas líneas de investigación.

En La Barrosa se han estudiado antiguos niveles de playa cementados con abundantes restos de moluscos del Plioceno con unos 3,5-4 millones de años, así como canteras de piedra ostionera en las que todavía son visibles marcas de extracción y sillares inacabados. Las torres del Puerco y Bermeja recuerdan la importancia defensiva del enclave. También se ha recuperado la memoria del naufragio del navío Soberbio, ocurrido en 1752, cuyas labores de rescate movilizaron a buzos y trabajadores durante semanas.

Los acantilados conservan en Conil estratos formados hace unos cuatro millones de años y restos fosilizados de cetáceos localizados entre la Cala del Aceite y la Cala del Puntalejo. El estudio de estos registros hace posible una reconstrucción de cómo era el litoral cuando este territorio se encontraba cubierto por el mar y aporta información sobre los organismos que colonizaron los esqueletos antes de su fosilización.

En Barbate y Zahara se han analizado los restos del vapor británico 'Gladiator', varado en 1893 tras chocar con unos bajos rocosos, y de otra embarcación de hierro que podría corresponder al buque británico 'Jeanie', perdido en 1881. También se ha documentado mediante fotogrametría y videogrametría el molino hidráulico vinculado a la antigua almadraba de Barbate, primer sistema de abastecimiento de agua potable de la localidad.

En Tarifa, uno de los principales resultados paleobiológicos ha sido la documentación de 635 huellas fósiles de vertebrados atribuidas al Pleistoceno temprano y a los inicios del Pleistoceno medio. El conjunto, modelizado en 3D, incluye rastros de uros, proboscídeos, jirafas y cérvidos y constituye un registro de gran valor para reconstruir los ecosistemas del extremo meridional de la península ibérica.

Para mejorar el seguimiento del patrimonio defensivo, 'Vestigium' ha aplicado la interferometría radar satelital o tecnología InSAR. El análisis de imágenes obtenidas en distintos momentos permite detectar desplazamientos milimétricos en torres almenaras, búnkeres y en los terrenos sobre los que se asientan, identificar sectores vulnerables y orientar futuras inspecciones. Esta tecnología ofrece una herramienta útil para avanzar hacia sistemas de alerta temprana y una planificación más eficiente de la conservación preventiva.

Dimensión social
El proyecto ha incorporado también una dimensión social. La percepción ciudadana se ha analizado mediante entrevistas, reuniones con agentes locales y una encuesta en línea. Se ha desarrollado una red de carteles interpretativos accesibles y material audiovisual. Estos recursos incorporan medidas destinadas a personas con necesidades específicas, como interpretación en lengua de signos, códigos QR con braille, audiodescripción y pictogramas.

Además, se han diseñado 5 rutas guiadas que se han materializado en 17 visitas con la participación de 344 personas, así como 11 talleres formativos, con 210 asistentes. Estas acciones han permitido acercar los resultados científicos a la ciudadanía y favocerer una valorización responsable del patrimonio dentro de la economía azul.

Los resultados ponen de manifiesto que la erosión costera no solo descubre vestigios, sino que también puede destruirlos de forma irreversible. La metodología ensayada por 'Vestigium' permite identificar sectores prioritarios, mejorar la documentación rápida de los hallazgos y avanzar hacia una planificación costera más sensible al patrimonio. Su aplicación puede trasladarse a otros litorales sometidos a procesos similares de erosión y movilidad sedimentaria.

'Vestigium' ha sido financiado por el Plan Complementario de Ciencias Marinas, por fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea y por la Junta de Andalucía. El proyecto ha contado con la participación de las universidades de Sevilla, Cádiz, Huelva y Pablo de Olavide, del CSIC, de los parques naturales de la Bahía de Cádiz, la Breña y Marismas del Barbate y el Estrecho, así como de distintas instituciones y agentes del territorio.



30 de octubre de 2025

Revelan la posible ubicación de la histórica almadraba de Sancti Petri (Cádiz)

Se trata de un hallazgo de relevancia científica, al ser la primera vez que se hallan restos de instalaciones pesqueras en el islote gaditano. Todo apunta que las instalaciones pesqueras se levantaron sobre un área con restos púnicos tardíos y romanos imperiales.

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), dependiente de la Consejería de Cultura y Deporte, en colaboración con la Universidad de Sevilla, ha localizado restos arqueológicos en las inmediaciones de la torre de Sancti Petri, en Cádiz, que podrían corresponder con la antigua almadraba documentada desde el siglo XV, pero sin ubicación exacta hasta el momento. Se trata, por tanto, de un hallazgo de especial relevancia científica, ya que es la primera vez que se hallan evidencias arqueológicas de instalaciones pesqueras en el islote gaditano.

Las excavaciones, realizadas en el marco del proyecto ‘Vestigium. Arqueología y Paleobiología Intermareal. El patrimonio de las playas de Cádiz como motor económico y de participación social’, han permitido identificar y documentar dos estancias que estaban ligadas a la actividad de la pesca del atún, junto a restos de fauna marina (peces diversos y moluscos) y terrestre, más anzuelos, pesas de red y útiles de cobre y hierro, así como cerámicas de cocina de gran tamaño, asociadas a un consumo colectivo, probablemente de trabajadores de la pesca y la guarnición. Estas estancias, que son parte de una construcción que debió ser más amplia originalmente, aparecen recogidas en planos de 1717-1727.

La consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, ha destacado que “el proyecto Vestigium sigue dando excelentes resultados en la costa gaditana”. En febrero, ha añadido, “se constaba la existencia de un yacimiento pleistocénico de huellas de grandes mamíferos en la isla de Las Palomas y, ahora, un nuevo trabajo de profesionales del IAPH ha permitido localizar evidencias arqueológicas de instalaciones pesqueras en Santi Pectri”.

En este sentido, Del Pozo ha subrayado el papel del IAPH como agente del conocimiento, y su enorme capacidad para liderar la investigación patrimonial no solo en materia de conservación y difusión, sino también convirtiéndolo en un recurso fundamental para el desarrollo económico de Andalucía.

El análisis de los restos bajomedievales y modernos ha sacado a la luz indicios materiales de ocupaciones anteriores en el islote. Estos hallazgos apuntan a que las instalaciones pesqueras se levantaron sobre un área con restos púnicos tardíos y romanos imperiales. Su importancia, apuntan los expertos del IAPH, viene dada porque nunca se habían documentado contextos y materiales de época romana imperial en el islote, en consonancia con hallazgos de estatuaria romana registrados en su entorno cercano.

Los pavimentos de mortero y ladrillo evidencian reutilización de los espacios, lo que muestra su uso prolongado en el tiempo. Esta larga ocupación pone en valor el enclave como referente para comprender la historia marítima de la costa gaditana. Gracias a las excavaciones también se ha podido fechar el abandono y colapso parcial del edificio en el siglo XVII, etapa en que el castillo crece como fortificación.

La chanca de la almadraba de Sancti Petri fue promovida por Rodrigo Ponce de León, marqués de Cádiz, y quedó bajo jurisdicción de la Corona a partir de 1493. Se mantuvo activa durante buena parte de los siglos XVI y XVII.

Sondeos en patio y baluarte
Otros sondeos realizados en el patio y junto al baluarte de poniente del castillo han aportado una secuencia estratigráfica de más de 2 metros que permite descifrar la secuencia de ocupación del islote desde la Prehistoria hasta nuestros días. Así, se han identificado materiales y estratos de época fenicia y romana, asociados a niveles de dunas móviles costeras, que debían constituir el elemento característico del paisaje del islote en la Antigüedad. Y, por primera vez, ha sido posible analizar la secuencia de construcción de las baterías y baluartes, así como los métodos empleados para cimentar la fortaleza.

Todas estas actuaciones se han realizado en coordinación con el Parque Natural Bahía de Cádiz, que ha delimitado las zonas de intervención para proteger la flora endémica, así como con la empresa concesionaria del castillo, que colabora en el desarrollo de actividades divulgativas. El equipo que ha participado en esta actividad ya desarrolla la recreación 3D del islote y el castillo, además de materiales de difusión que acerquen estos resultados al público.

Estos trabajos se enmarcan en una estrategia de investigación a medio plazo que incluye también sondeos en la playa de Camposoto (San Fernando) y en el Coto de la Isleta (Chiclana de la Frontera). Las prospecciones llevadas a cabo hasta el momento complementan las informaciones de las fuentes archivísticas y la cartografía histórica, así como los datos arqueológicos obtenidos en intervenciones efectuadas en la zona sur del castillo en los años 1985 y 2009.

El proyecto Vestigium es una iniciativa de I+D+i de concurrencia competitiva que cuenta con una ayuda de 232.576 euros del Plan Complementario de Ciencias Marinas y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Su coordinación se realiza desde el Centro de Arqueología Subacuática (CAS), unidad especializada en patrimonio sumergido del IAPH, con la participación de investigadores del CSIC y diversas universidades españolas, como Sevilla, Cádiz, Huelva y Cantabria.

11 de noviembre de 2013

Confirman la existencia de un santuario fenicio en el castillo de San Sebastián (Cádiz)

Los hallazgos de abundante vajilla asociada a lugares de culto y restos de dos edificios de la época confirman la existencia del santuario de Krónion que mencionaba Estrabón
El trazado urbano de Gadir sigue componiéndose bajo el suelo que pisamos. Bajo los estratos de tierra que moldean nuestra historia, la de una ciudad que ocuparon los fenicios para vivir, trabajar y también para contactar con el más allá. Porque los fenicios rezaban y lo hacían en el Castillo de San Sebastián, donde el autor clásico Estrabón situaba "el Krónion de Gadir en la parte occidental de la isla, en la extremidad que avanza hacia el islote", decía el geógrafo.

En este punto que flanquea la playa de la Caleta se ha constatado por fin la existencia de este templo fenicio que completaría la tríada formada con el de Melkart -en el Castillo de Sancti Petri- o el santuario de Astarté, que sitúan en la vecina isla de Erytheia.

Así lo confirman las últimas -que no recientes- excavaciones realizadas al hilo de las obras de rehabilitación del Castillo de San Sebastián para la celebración del Bicentenario, donde el santuario Krónion resurge en decenas de retazos arqueológicos y restos de estructuras pertenecientes a dos edificios de fundación fenicia púnica, "probablemente vinculados al templo" que levantaron nuestros fundadores en esta parte de la isla.

Los relevantes hallazgos se produjeron en los sondeos previos y en el seguimiento arqueológico que se hizo de la obra de dotación de nuevos suministros para el castillo. Así, mientras el Ministerio de Medio Ambiente adjudicaba esta labor a Tragsa, la empresa Arqueologística S.L., con Rafael Maya al frente como director, realizaría el trabajo de control arqueológico, con más de un obstáculo en el camino.

"No se hizo una excavación en extensión, como bien hubiera merecido, sino a lo largo de una zanja de 54 metros lineales, paralela al ala sur de San Sebastián, en la zona de acceso donde se ubica la plaza del castillo. Además, en la avanzada del castillo se realizaron los sondeos con diferentes resultados", explica Gemma Jurado, una de las arqueólogas que afrontó este trabajo tan dilatado en el tiempo, junto a Esther López y Mariano Torres. Juntos destaparon otro pedazo de ese Cádiz fenicio vinculado al más allá, donde a pesar "del poco margen de actuación que hemos tenido, se han obtenido muy buenos resultados", comenta Gemma Jurado, de la empresa Arqueologística.

DOS EDIFICIOS APROVECHADOS HASTA ÉPOCA ROMANA
Durante los meses de 2010 a 2012 en que se realizaron los trabajos a trompicones, dado los grandes parones, encontraron en la plaza del castillo estas estructuras y numeroso material asociado que "por fin documentaba la ocupación fenicia de la isla". Concretamente se trata de dos edificios que han sido reaprovechados hasta época romana, de la que también se ha documentado el arranque de los muros "de la que tuvo que ser una construcción potente", añade Jurado.

"No podemos decir que sean los restos del mismo santuario, pero sí que son estructuras vinculadas al mismo", deduce Gemma Jurado, a juzgar por los abundantes restos aparecidos como trozos de huevos de avestruz, numerosos fragmentos cerámicos de adscripción cronológica fenicia y bastante vajilla de engobe rojo. En este apartado despunta un plato típico con borde ranurado sobre el que se dibuja un grafito que menciona al dios Eshmún, "lo que demuestra que desde muy temprano se venera en Cádiz a las deidades protectoras de la salud y que perdura durante toda la antigüedad, como bien se pone de manifiesto en la Casa del Obispo", puntualiza la arqueóloga gaditana.

MÁS HALLAZGOS
Entre otros restos destacan monedas de las guerras púnicas, cerámica de barniz negro campaniense y fragmentos de vajilla griega -entre ellos una copa ática de barniz negro y una banda roja en el borde- que nos traslada al ambiente de las importaciones griegas de los siglos IV y V a.C. Más cuantitativa es la vajilla de mesa como vasos y cuencos que reafirman el tránsito comercial mantenido en el círculo del Estrecho. Ese talante negociante que presumiblemente atesoraban nuestros antepasados.

En el registro material de la fase romana imperial tiene mucha presencia la tierra sigillata, material del que se compone una copa africana hallada, y es muy significativa la aparición de vidrio.

TEMPLO DE KRONIÓN
La abundancia de este tipo de elementos y el descarte de un asentamiento doméstico y portuario en San Sebastián conducen definitivamente al templo de Kronión, "avalando el patrón de asentamiento fenicio que situaría en este enclave la zona de templos", justo donde los fenicios depositarían numerosos elementos asociados a lugares de culto y que entregarían a modo de ofrendas. Una teoría que también se sustenta en el foso con cenizas halladas en la excavación.

La historiografía local ya había situado el templo de Krónion en la zona, "aunque sin una base arqueológica fiable", pues hasta el momento sólo había aparecido en la zona de la Caleta un capitel proto-eólico del siglo VIII-VII a.C. Del mismo modo, las fuentes documentales del XIX también hablaban de unos basamentos monumentales vistos en la avanzadilla del castillo, "detalles que encajan con lo documentado en la zona", asevera Gemma Jurado.

Como curiosidad destacar que todas las capas cronológicas se han excavado en apenas una profundidad máxima de 1.20m., de modo que los restos de época romano imperial "casi han aparecido a nivel del suelo que hoy pisamos". Tanto es así que a escasos veinte centímetros de media respecto a la cota de suelo actual, ya aparecieron las estructuras reutilizadas de origen fenicio. Y es que "la cercanía del firme ostionero ha provocado que, construcción sobre construcción, se alcance las fases anteriores, con una clara amortización de estructuras", explica la gerente de Arqueologística.

FALTA DE RESPETO AL ENTORNO BIC
Cuando el equipo de arqueólogos realizó los sondeos previos de las obras para dotar de nuevos suministros a la fortaleza detectaron "una gran afección previa sobre los restos arqueológicos", señala Gemma Jurado. Concretamente se localizaron zanjas de suministros y saneamientos de los años 50 y, lo que es peor, del año 2002, recorriendo longitudinalmente el área sur de la plaza de armas de la fortaleza, desde la puerta de acceso al cuarto del transformador eléctrico situado junto al antiguo polvorín.

"Justo en el año 2002 se realizaba en el castillo una escuela taller del Instituto de Fomento, Empleo y Formación del Ayuntamiento de Cádiz", puntualiza Jurado en cuanto a la falta de responsabilidad en la protección del patrimonio, pues cuando hablamos del Castillo de San Sebastián, lo hacemos de un entorno BIC.

Fue precisamente esta situación la que llevó a la solución de realizar los nuevos suministros "aprovechando estas zanjas y siempre bajo vigilancia arqueológica".

ISLA DE KOTINOUSSA
Una zona en la que se procedió con máxima precaución, y que ha sido muy alterada desde la antigüedad hasta la época moderna, cuando se construyó la fortaleza, tanto por la mano del hombre como por la propia naturaleza, pues lo que después quedaría convertido en un islote, originariamente era la continuación topográfica de la propia isla de Kotinoussa.

En el informe que el equipo de arqueólogos ha realizado de la interesante excavación en San Sebastián concluyen que "no se debe descartar que la fundación de Krónion haya sido en un momento más tardío, quizá en época bárquida (de dominio de Amílcar Barca)". El documento hace referencia a la colina dedicada a Krónos tras la fundación de Carthago Nova, por lo que "hace muy verosímil la existencia en ella de un templo dedicado a dicha divinidad, y que por lo tanto el santuario gaditano hubiese sido fundado, como la propia Cartagena, por un miembro de los Barca, sobre una ocupación anterior que podría haberse iniciado en el siglo VII a.C". Sólo los trabajos arqueológicos en extensión en este terreno pueden terminar de escribir esta página de la historia. La de un pueblo que fijó su núcleo urbano en la parte alta de Erytheia (yacimiento Cómico), haciendo de San Sebastián ese espacio místico donde rezar y rendir culto a sus deidades.

20 de abril de 2026

Avances en la búsqueda del Templo de Hércules en San Fernando (Cádiz)

Uno de los anuncios más destacados ha sido el hallazgo de una estela de carácter cultual, datada en época del emperador Trajano.


El proyecto Heakleion, impulsado por el Ayuntamiento de San Fernando, la Universidad de Cádiz y la Universidad de Córdoba, tiene como objetivo avanzar desde las hipótesis tradicionales hacia evidencias materiales concretas mediante el trabajo de campo, el análisis arqueológico y la revisión de fuentes históricas sobre el templo de Hércules.

En este marco se están celebrando unas jornadas científicas inauguradas por la alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada, quien ha destacado el inicio de una nueva fase en la investigación sobre la posible localización del mítico santuario, uno de los grandes enigmas de la arqueología.

Cavada subrayó que esta iniciativa “no solo responde a una deuda histórica, sino que forma parte de una estrategia para convertir el patrimonio en motor de desarrollo”, situando a la ciudad en el centro de uno de los hallazgos más relevantes del ámbito mediterráneo.

Durante las jornadas, los investigadores Antonio Monterroso (Universidad de Córdoba) y Lázaro Lagóstena (Universidad de Cádiz) han puesto en valor el papel de San Fernando como lugar clave. Según señalaron, un eventual hallazgo permitiría a la ciudad dar nombre definitivo al yacimiento y consolidarse como referente patrimonial y turístico.
Uno de los anuncios más destacados ha sido la nueva interpretación de una pieza hallada en las excavaciones de Gallineras. Se trata de un elemento arqueológico inicialmente identificado como cipo funerario, pero que ahora se interpreta como una estela de carácter cultual, datada en el siglo I dC, probablemente en época del emperador Trajano.

Labrada en sus cuatro caras y concebida para ser visible, presenta una iconografía vinculada a altares y prácticas rituales, lo que la relaciona con espacios secundarios del santuario donde se desarrollaban actividades religiosas y comerciales.

Esta pieza guarda similitudes con elementos documentados en Puteoli y refuerza la hipótesis de un santuario conectado a redes económicas orientales y al culto a la triada Melkart, Baal o Astarté. En este sentido, se recordó la actividad de comerciantes fenicios y púnicos, especialmente los procedentes de Tiro, vinculados a la producción de púrpura a partir del murex.

‘Mansio’ romana
Los investigadores también han identificado en el entorno de San Fernando un área denominada Ad Herculem, donde se ubicaría una ‘mansio’ romana, es decir, una parada oficial en la red viaria destinada al descanso, relevo de caballos y funciones administrativas.

Los hallazgos de hace unos años en la zona de Gallineras, junto a la antigua Vía Heraclea y el canal de Sancti Petri, evidencian una intensa actividad ligada tanto al tránsito como al santuario, incluyendo posibles estructuras portuarias como un muelle. Todo ello apunta a que el templo formaba parte de un complejo económico, religioso y logístico de gran importancia.

Aunque la localización exacta del templo sigue sin confirmarse, los indicios materiales hallados constituyen la primera prueba sólida de actividad cultual en el entorno del Heracleion. Asimismo, los expertos recordaron que el santuario no estaría dedicado exclusivamente a Hércules, sino que integraría otras divinidades fenicias, reflejando la complejidad religiosa del enclave.

En cuanto a la configuración del templo, los especialistas coinciden en que presentaba características únicas dentro del mundo fenicio en el territorio andaluz. Aunque guarda paralelismos con el templo de Tiro (en el actual Líbano), incorporaba elementos locales propios. “El templo de Tiro es el ejemplo más fidedigno para entender el de Gadir”, explicó Monterroso.

A diferencia de otros santuarios fenicios de Andalucía, este habría mantenido una continuidad excepcional durante aproximadamente quince siglos, desde el siglo IX a.C. hasta época tardorromana, pasando por distintas etapas históricas bajo influencia de Tiro, Alejandro Magno y Roma, con especial relevancia en tiempos de Trajano y Adriano.

Cabe destacar que, en los últimos meses, se han llevado a cabo en distintas zonas de San Fernando trabajos con tecnología de geodetección no invasiva de última generación, capaz de analizar el subsuelo sin necesidad de excavaciones. Se trata de una metodología puntera en Europa, disponible en muy pocas instituciones, que está permitiendo obtener resultados de gran precisión.

La búsqueda del Templo de Hércules se consolida así como uno de los retos arqueológicos más relevantes de la actualidad, con el potencial de situar a San Fernando en el mapa internacional de la investigación histórica y reforzar su proyección como destino patrimonial de primer nivel.