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8 de octubre de 2018

Sale a la luz un carro ibérico en Montemayor (Córdoba)

El equipo de arqueólogos que sigue los pasos de Julio César en la provincia de Córdoba descubre un enorme dispositivo militar cuyo origen aún es un misterio
Además del carro, también se ha encontrado munición (glandes de plomo) y restos de lo que pudo ser un campamento romano. 
Cuando los arqueólogos detectaron que había algo muy grande en el subsuelo del Cerro de la Horca de Montemayor jamás pensaron lo que podían encontrar bajo tierra. Poco a poco, con paciencia infinita, se fue desenterrando uno de esos hallazgos impresionantes que arroja la provincia de Córdoba muy de vez en cuando, pero que deja con la boca abierta a los arqueólogos.

Montemayor acoge desde hace un par de semanas a un equipo multidisciplinar, comandado por Javier Moralejo, de la Universidad Autónoma de Madrid, y coordinado por el director del Departamento de Prehistoria y Arqueología, Fernando Quesada. Financiada por el Ayuntamiento, la campaña de prospección tiene hasta un nombre literario: Buscando a Julio César. Y lo que se han encontrado, desde luego, es algo más que al general romano que anduvo por la zona hace un par de milenios haciéndole la guerra civil (y ganándosela) a los hijos de Pompeyo.

Los profesionales -además de múltiple munición y restos de lo que parece a buen seguro fue uno de los campamentos militares que tuvo Julio César en la provincia mientras preparaba el asalto a Ategua o a Corduba- han descubierto una pieza única: un carro íbero, cuyo origen y antigüedad aún no están claros pero que podría llegar a tener 2.500 años de historia.

El hallazgo, conocido entre bromas por algunos arqueólogos como el Land Rover de Julio César, ya está documentado. La Guardia Civil y la Policía Autonómica, y los propios descubridores, custodian noche y día el lugar en el que ha aparecido mientras siguen los trabajos de extracción, para evitar la llegada de posibles expoliadores. Y ahora será sometido a todas las pruebas pertinentes para asegurar bien su antigüedad y su origen.

CARBONO 14

El equipo de arqueólogos quiere hacerle la prueba del Carbono 14 a los restos orgánicos hallados en la zona para resolver una duda: ¿Es un carro de guerra de las tropas auxiliares de origen íbero usadas por Julio César como apoyo a sus legiones o se trata por el contrario de un carro aún más antiguo, usado por los pobladores previos a la llegada a la Península de los romanos? La prueba del Carbono 14 determinará su antigüedad exacta.

Mientras, aunque este hallazgo ha concentrado todos los esfuerzos, el equipo multidisciplinar trabaja en la zona y está recuperando y documentando muchísimas piezas. Así, se han hallado restos de proyectiles, de hondas, tachuelas de sandalias romanas, monedas… Restos de lo que parece que fue un campamento militar o un lugar en el que se produjo una batalla. Ahora, está por ver si más abajo aún de este cerro aparecen cadáveres. Y de quiénes son: si de legionarios romanos o de soldados íberos.

Todavía, la excavación en Montemayor, una de las más interesantes por las preguntas que despierta en la provincia, aportará más sorpresas. El subsuelo cordobés sigue escondiendo una multitud de secretos.

(Fuente: Cordópolis)

1 de octubre de 2018

Una investigación de la UAM localiza en Montemayor vestigios de las batallas de Julio César

La Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha puesto en marcha un proyecto de investigación arqueológica en el entorno de Montemayor con el objetivo de localizar algún vestigio de las batallas que se registraron en la zona con motivo de la Guerra Civil entre Julio César y Pompeyo el Grande a mediados del siglo I. a.C. Para ello, un grupo de investigadores liderado por el doctor Javier Moralejo Ordax ha iniciado una prospección en las inmediaciones de este antiguo municipio romano de Vlia, donde ya se han localizado las primeras huellas de estos enfrentamientos.
El equipo de trabajo en el primer día de trabajo del Proyecto de I+D+i de Excelencia "Ciudades y complejos aristocráticos ibéricos en la Alta Andalucía".
La investigación, que se desarrolla con el apoyo del Ayuntamiento de Montemayor a través de su Museo Local, permitirá realizar un estudio sistemático de la arqueología romana del municipio y, en particular, de los enfrentamientos librados por Julio César y sus legiones en la zona, como la lucha del gobernador cesariano Quinto Casio Longino en el año 48 a.C. contra Marcelo, así como la batalla de Julio César contra los hijos de Pompeyo años después.

"El municipio de Montemayor, como los circundantes, ha sido objeto de numerosos saqueos por parte de excavadores furtivos cuyas depredaciones han dañado seriamente el patrimonio histórico local. Sin embargo, hay noticias suficientes sobre diversos hallazgos (armas, proyectiles de honda, monedas) como para pensar que en torno a la ciudad se asentaron campamentos militares y se libraron fuertes batallas", destaca el coordinador del proyecto, Fernando Quesada, que es director del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UAM.

De esta forma, durante los dos primeros días de trabajo, el equipo de investigación ha localizado con precisión dos docenas de glandes de honda en plomo, puntas de flecha, monedas romanas e indígenas de la zona y otros cientos de objetos, "lo que no solo puede considerarse prometedor, sino que ya es un verdadero éxito que aporta datos nuevos a las campañas de César en Andalucía".

Esta prospección arqueológica, que empleará "las más modernas y detalladas tecnologías de detección" como es la cartografía digital combinada con la localización mediante GPS con Sistemas de Información Geográfica, se enmarca dentro de un Proyecto de Investigación de Excelencia de I+D+i del Ministerio de Ciencia e Innovación dedicado al estudio de la violenta implantación romana en la Andalucía ibérica.

(Fuente: Montemayor Digital / I. Téllez)

21 de julio de 2017

El Cerro de la Merced afronta su sexta campaña de investigación

Las labores se centrarán en el trabajo de laboratorio sobre los materiales encontrados en años anteriores, así como el cerramiento y la protección del yacimiento de Cabra (Córdoba)
Presentación de la campaña en el Museo Arqueológico de Cabra. FOTO: A.J. ROLDÁN
Por sexto año consecutivo el Ayuntamiento de Cabra ha dado inicio a la campaña estival de estudio en el yacimiento del Cerro de la Merced, un poblado íbero ubicado en el término municipal egabrense y en el que un equipo de arqueólogos comandados por el doctor en Prehistoria Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, Fernando Quesada, viene desarrollando un concienzudo programa de excavación e investigación que está dando sus frutos, puesto que las conclusiones recabadas hasta el momento han conseguido llamar la atención de la comunidad científica internacional al considerarse un fiel testimonio de la vida de las comunidades íberas en la península entre los siglos IV y I antes de Cristo.

Para esta nueva edición, que dará comienzo en los próximos días, los investigadores fijarán la prioridad en la consolidación, protección y puesta en valor del yacimiento, empleando para ello novedosas técnicas de reconstrucción digital para una mejor comprensión por parte del visitante. Además, ya se trabaja en el estudio de los materiales hallados con vistas a su publicación, para lo cual se desarrollará una nueva campaña de análisis de las cerámicas, armas, molinos o utensilios de piedra y metal encontrados en el Cerro de la Merced.

Así se hizo público ayer en un acto al que asistió, además del alcalde egabrense, Fernando Priego, y el profesor Quesada, el arqueólogo provincial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, Alejandro Ibáñez, dada la colaboración institucional entre ambas administraciones en torno a este proyecto.

TRABAJO DE LABORATORIO
"Por cada hora de trabajo en el campo hay tres en el laboratorio", indicó el arqueólogo, quien justificó que en este sexto año la actividad se centre en la investigación y el estudio de lo ya encontrado. Un trabajo que "está permitiendo descubrimientos" como, entre otros, el hallazgo de una moneda con estampaciones y símbolos que la ubican en 1659 y relaciona el yacimiento con el proceso de búsqueda de tesoros registrado tras la expulsión de los moriscos por Felipe IV, "que supuestamente habían dejado riquezas escondidas a la espera de su vuelta", o la aparición de cuatro hachas pulidas de origen neolítico "de casi 4.000 años antes de la datación del poblado" en la zona del palacio de aquel asentamiento.

Igualmente, el equipo investigador se encuentra culminando el proceso de dibujo técnico y digitalización de alrededor de dos millares de piezas encontradas en el Cerro de la Merced "con vistas a la presentación de la memoria provisional de resultados" a la Junta de Andalucía que permitirá "adelantar el proceso de declaración como Bien de Interés Cultural del yacimiento", algo que le otorgará "una categoría reconocida para su protección" y "gran valor", precisó Quesada.

APUESTA POR LA ARQUEOLOGÍA
"No va a haber excavación en el Cerro de la Merced pero eso no significa que el proyecto esté acabado", aclaró el regidor egabrense, quien agradeció la "importante responsabilidad" que asumieron el profesor Quesada y su equipo con el yacimiento, consiguiendo colocar al municipio en el mapa de la arqueología nacional gracias tanto a este asentamiento íbero como a las cuevas artificiales de La Beleña, que están siendo excavadas por expertos de la universidad canaria de La Laguna. Para ambos, el Consistorio ha destinado solo en esta anualidad más de 100.000 euros de presupuesto, a lo que hay que sumar la partida de 50.000 euros dirigidos a sufragar los gastos de construcción de muros de contención y cerramiento del campo de trabajo ayer presentado.

31 de agosto de 2016

Inician el proceso para la declaración BIC del yacimiento íbero del Cerro de la Merced

El Ayuntamiento de Cabra (Córdoba) está dando los primeros pasos para la consecución de su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).Las propuestas científicas y administrativas para proteger y poner en valor el complejo ibérico del Cerro de la Merced continúan.  
Fernando Quesada con el equipo de excavación de la campaña 2015 en el Cerro de la Merced.
Una propuesta que como ha informado a través de una nota, “ha encontrado eco favorable y un genuino interés” de la delegación provincial de Cultura de la Junta de Andalucía en Córdoba y que permitirá dotar al yacimiento arqueológico de una figura jurídica que reconoce la importancia patrimonial de un bien cultural, e implica, medidas jurídicas singulares para garantizar su protección.

En este caso añade, se reconoce explícitamente la relevancia de un yacimiento único en su género por varias razones como que “es un muy valioso testimonio arquitectónico de la cultura ibérica, e históricamente refleja la fase final de dicha cultura y el proceso de romanización en Andalucía”.

Además recuerda que este destaca por su monumentalidad y excepcional estado de conservación en plantas y alzados de muros ciclópeos, escalinatas de piedra y relieves entre otros elementos y por último, resalta la propiedad municipal de los terrenos y la decidida apuesta del Ayuntamiento de Cabra por la protección, puesta en valor y musealización del complejo aristocrático como foco de referencia de un turismo cultural de calidad, en adición a sus valores propios históricos y científicos.

Por todo ello ya se han iniciado los pasos, desde el Ayuntamiento de Cabra y por el equipo de arqueólogos de la Universidad Autónoma de Madrid bajo la dirección del arqueólogo Fernando Quesada y otras entidades andaluzas, para presentar la documentación técnica al objeto de tramitar el preceptivo expediente.

RECINTO FORTIFICADO IBÉRICO
El recinto fortificado ibérico en el Cerro de la Merced, uno de los más suroccidentales del conjunto de la Campiña y la Subbética cordobesas, es uno de los más grandes y aparentemente mejor conservados de la región.


Las excavaciones han servido para revelar una ocupación prolongada de la cima del cerro. Tras una primera fase de la Edad del Bronce, apenas vislumbrada, seguida por un hiato, se produjo la construcción de un gran recinto fortificado en Baja Época Ibérica (siglos II-I a.C.). Dicho recinto tiene un núcleo cuadrado en la cima de unos 19 metros de lado, formado por potentes muros de los que se conserva el alzado de un zócalo ciclópeo de más dos metros de altura y aún mayor espesor. Se aprecian en su interior restos de muros de adobe.

Muy poco después se añadió un recinto exterior concéntrico más irregular, de unos 40 metros de lado aproximadamente; en el pasillo entre ambos se construyeron edificaciones auxiliares. Tras una destrucción intencionada, todavía se reutilizaron las ruinas durante un breve espacio de tiempo, antes de un abandono definitivo probablemente antes de mediados del s. I a.C. Siglos después la cima del cerro sería ocupada por una modesta construcción de época emiral islámica.

6 de julio de 2016

El Ayuntamiento de Cabra impulsa la puesta en valor del yacimiento del Cerro de la Merced

La redacción del proyecto de puesta en valor para hacerlo visitable y accesible contempla un presupuesto de 50.000 euros por parte del Ayuntamiento de Cabra (Córdoba). El yacimiento se ha revelado como un “centro de poder a escala regional” entre los siglos IV y I a.C
Para Fernando Quesada el Cerro de la Merced es una “bomba arqueológica” donde hay 4.000 años de historia.
El equipo de investigación que durante los últimos cuatro años ha estado excavando en el Cerro de la Merced de Cabra centrará su actividad este verano en el estudio y divulgación de las piezas y materiales encontrados así como en la puesta en valor del propio Cerro. Así lo han dado a conocer el propio director de la excavación y catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, Fernando Quesada y el alcalde de Cabra, Fernando Priego, en el transcurso de una rueda de prensa en la que han estado acompañados del concejal de Cultura, José Luis Arrabal y el arqueólogo municipal, Antonio Moreno.

Según ha avanzado el propio Quesada, las excavaciones realizadas en estos últimos años “han revolucionado lo que sabíamos sobre lo que considerábamos como una torre atalaya de época ibérica en las afueras de Cabra”. Para el director de las excavaciones el Cerro de la Merced es una “bomba arqueológica” donde hay 4.000 años de historia como demuestra el pequeño asentamiento de la Edad de Bronce, el gran monumento conmemorativo con relieves de gran calidad, que se están restaurando; un recinto aristocrático y uno de época medieval, que culminó con un saqueo sistemático que se produjo en 1658. En definitiva, como ha asegurado Quesada, el Cerro de la Merced es “un centro de poder a escala regional, que controlaba buena parte de las comunicaciones entre la Campiña y la depresión Priego –Alcaudete en época ibérica, entre el siglo IV y I A.C.”

TRABAJO DE LABORATORIO
Según Quesada entre las tareas de este verano se encuentra el trabajo en laboratorio para estudiar los materiales y reconstruir la vida de aquellos ibéricos. Igualmente, se va a renovar la exposición del Cerro de la Merced del Museo Arqueológico Municipal y se editará un libro científico, que se prevé que esté listo en dos años.

El director de la excavación ha anunciado también que ha sido invitado a la 70 edición de los cursos arqueológicos de Ampurias (Gerona) para exponer los descubrimientos del Cerro de la Merced.

MAGNÍFICA CONSERVACIÓN DE SUS ESTRUCTURAS
En paralelo a todo esto, ha añadido Quesada, se trabajará en la puesta en valor del Cerro, que “tiene un atractivo turístico excepcional por la magnífica conservación de sus estructuras”. Por ello, indicó, se trabajará en que sea visitable y accesible, convirtiéndose en un foco de atracción de los egabrenses y de otros habitantes de Andalucía. Sobre esto, el alcalde recordó que en el presupuesto municipal de este año ya se contempló una partida de 50.000 euros para comenzar con la redacción del proyecto de puesta en valor.

Fernando Priego recordó que en Cabra estaban coincidiendo en este verano dos equipos de investigación en sendos yacimientos de la localidad, de un lado, en la Beleña, donde se está excavando, y de otro, en el Cerro de la Merced.

31 de julio de 2015

Documentan un palacio ibérico de los siglos II - I a.C. en el Cerro de la Merced, en Cabra (Córdoba)

Los arqueólogos sacan a la luz un gran edificio con diez estancias en su planta baja, diferentes aterrazamientos y una escalinata monumental hasta el acceso principal del recinto palaciego donde se ha localizado el arranque de escalera para una segunda planta.
Fernando Quesada con el equipo de excavación al completo en ésta IV Campaña en el Cerro de la Merced. 
Los hallazgos realizados en esta IV campaña de excavaciones trascienden por completo la idea de que se trataba de un simple recinto fortificado ibérico. Según nos comenta Fernando Quesada, director de la excavación, "hoy podemos afirmar que nos encontramos frente a un complejo aristocrático o palacial de gran relevancia", como queda demostrado por la suma de los diferentes hallazgos realizados este año.

DIEZ HABITACIONES Y ESCALERA A PISO SUPERIOR
Las tareas de desescombro y excavación realizadas han permitido descubrir la existencia de un gran edificio de dos pisos, con hasta diez estancias muy regulares en la planta baja y muros de piedra y adobe conservados hasta en cuatro metros de altura. Precisamente en una de las estancias descubiertas junto al acceso principal  se ha encontrado el arranque de la escalera al piso superior. 

La existencia de esta segunda altura viene demostrada también, nos comenta Quesada, por el descubrimiento de mechinales a dos metros de altura en los muros en los que se sustentarían los soportes para una segunda altura del edificio, hoy colapsada y cuyos restos de derrumbe todavía ciegan una de las dependencias.
Fernando Quesada nos muestra los mechinales 
en los que se sustentaría la segunda planta del edificio.

Dentro de los espacios habitacionales descubiertos destaca por su singularidad una pequeña estancia, anexa a otra mayor, que también ha aparecido enlosada con lajas de piedra en su totalidad y que no dispone de ventilación ni aperturas al exterior con un vano de acceso que sólo permitiría la entrada de una persona. En opinión de Quesada, ésta habitación se podría corresponder con un lugar de culto.

MURALLA DE CUATRO METROS DE ESPESOR
Según Quesada el recinto fortificado se extiende sobre una superficie total de 700 metros cuadrados de los cuales la planta del edificio ocupa unos 400 metros cuadrados, que con esta segunda altura podría superar los 600 metros cuadrados habitables. Todo el edificio estaría protegido por una potente muralla de cuatro metros de espesor que en su parte exterior estaría formada por bloques ciclópeos de piedra y adosado a una muralla interior mediante carga de mampostería. 

Según nos comenta Quesada, toda la estructura palaciega y las cuatro esquinas de esta muralla fueron destruidas, con toda probabilidad por los ejércitos de Roma que controlaban el Valle del Guadalquivir y como consecuencia de algún desacuerdo con el señor, o príncipe de éste lugar. 
Escalinata de acceso al recinto palaciego desde los aterrazamientos 
de la cara sur hasta el acceso principal en la ladera este del edificio.

ATERRAZAMIENTOS Y ESCALINATA DE ACCESO
La importancia y complejidad de esta edificación -nos comenta Quesada- también vendría demostrada por el descubrimiento de diferentes aterrazamientos en la ladera sur del Cerro y el hallazgo de una escalera monumental perfectamente pavimentada con losas de piedra que, partiendo de estas terrazas, daría acceso al recinto por la cara Este del cerro, donde además se ha localizado el acceso principal. 



UNA SINGULAR MANILLA DE ESCUDO IBÉRICO
Precisamente en este acceso, en lo que vendría a ser el vestíbulo se ha descubierto una manilla de escudo ibérico elaborada en hierro forjado, y que por su singularidad, sólo hay otras tres documentadas del mismo tipo y dimensiones en los yacimientos de Fuente Tójar (Córdoba) y en los de Jumilla y Mula en Murcia.

En opinión de Quesada esta manilla, que estaba oculta entre los materiales constructivos de uno de los muros, tendría alguna funcionalidad religiosa o de protección, y es muy posible que perteneciera al ajuar guerrero de uno de los antepasados del príncipe ibérico, señor de este palacio, y en cuyo honor se erigiera el monumento que coronó la cima de este cerro en los S. IV o V a.C.

REUTILIZACIÓN DE MATERIALES
Nuevos hallazgos en la estructura constructiva del edificio confirman además la reutilización de materiales correspondientes al monumento documentado en campañas anteriores y datado entre los siglos V-III a.C. 
Detalle del enlosado en una de las habitaciones
descubiertas.


Con las tareas de desescombro han salido a la luz nuevas piezas del monumento que ocupó lo alto del Cerro de la Merced entre los siglos IV-V a.C. entre los que destacan una nueva piedra con gola, cuyo perfil casa perfectamente con la descubierta el pasado año, como nos ha demostrado Fernando Quesada, así como nuevos restos de molduras ("ovas") cinceladas a mano sobre la piedra.

Y es que, según nos cuenta Fernando Quesada, la cronología de ocupación del Cerro de la Merced es sin embargo muy anterior a estas fechas, ya que también se han documentado en el interior del recinto algunas industrias correspondientes al Bronce pleno o antiguo.

UN ESPACIO HABITADO A LO LARGO DE LA HISTORIA
La habitabilidad del Cerro de la Merced también se extiende a mucho tiempo después de que los romanos destruyeran el recinto palaciego e inutilizaran sus enormes murallas provocando el derrumbe de las cuatro esquinas de las mismas, ya que en este mismo espacio en el S. X aproximadamente también se reutilizó el emplazamiento con una atalaya árabe de vigilancia en el paso entre el valle del Guadalquivir y la depresión Priego-Alcaudete. 

También hemos comprobado como se han desplazado piedras desde sus emplazamientos originarios para construir rudimentarios habitáculos en épocas posteriores y cómo éste emplazamiento ha atraído la curiosidad de expoliadores a lo largo de la historia, destacando tres periodos de expolio sistemático como lo demuestran diferentes trincheras, una del S. XVII (que hemos datado gracias al hallazgo de monedas) y dos más del S. XX.

2 de junio de 2015

Expertos de la Universidad de La Laguna investigarán un nuevo yacimiento arqueológico en Cabra (Córdoba)

El yacimiento está intacto. Se trata de un enterramiento colectivo en cueva artificial, cubierto por una cámara circular abovedada de unos 2'5 metros de diámetro y pasillo o corredor de acceso que podría remontarse al 2600-2200 a.C. Los trabajos comenzarán el próximo mes de julio.
Imagen de alguno de los restos humanos encontrados en el yacimiento. FOTO: DELEGACIÓN DE CULTURA DEL AYTO: DE CABRA.
El delegado de Cultura del Ayuntamiento de Cabra, Javier Ariza, ha dado a conocer el hallazgo de un nuevo yacimiento arqueológico cuya investigación será iniciada de inmediato por un equipo de expertos de la Universidad de La Laguna (Santa Cruz de Tenerife).

Ariza ha comparecido junto a tres de los componentes de ese equipo de la Universidad de La Laguna, Dimas Martín, catedrático de Prehistoria, Dolores Camalich, profesora Titular en el Departamento de Prehistoria, Arqueología, Antropología e Historia Antigua y Ayoze Trujillo, antropólogo físico. Este equipo es uno de los más acreditados en la zona de Andalucía del estudio de yacimientos del período Neolítico, hasta la Edad del Bronce.


HALLAZGO CASUAL
La Delegación Municipal de Cultura recibía constancia del hallazgo el pasado 16 de mayo. El yacimiento era hallado durante las tareas agrícolas realizadas con un tractor, cuando se pudo comprobar la existencia de una cavidad que albergaba restos humanos. 


ENTERRAMIENTO COLECTIVO EN CUEVA ARTIFICIAL
El yacimiento está ubicado en una zona de olivar al norte del término municipal. En concreto se trata de un enterramiento colectivo en cueva artificial, cubierto por una cámara circular abovedada de unos 2'5 metros de diámetro y pasillo o corredor de acceso. El hallazgo fue puesto en conocimiento de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que ha autorizado la intervención inmediata en el yacimiento, unos trabajos que comenzarán a principios del mes de julio.

En cuanto a la datación del yacimiento, su estudio habrá de determinar con precisión el mismo, aunque inicialmente el equipo de investigadores, su aspecto superficial hace pensar que podría remontarse al 2600-2200 a.C.
 
Antonio Moreno, director del Museo Arqueológico
de Cabra junto a Javier Ariza
delegado de Cultura.

YACIMIENTO INTACTO
El yacimiento está intacto, algo que para Dolores Camalich "es el sueño de cualquier profesional de la Arqueología, y pensamos que va a ser de una enorme importancia". Este aspecto lo dota de un interés muy elevado para los investigadores, ya que los enterramientos están intactos y será fundamental para su datación y para la realización de un estudio de ADN de los restos. Esto se incluiría en el marco de un proyecto de idenfiticación de ADN de restos hallados en Málaga del Neolítico y del Calcolítico, lo que ayudaría a correlacionar estas poblaciones genéticamente.

Camalich considera que este yacimiento estaría en relación con otros del mismo tipo como la cueva de Ardales, el conjunto dolménico de Antequera o Valencina de la Concepción entre otros. La arqueóloga ha precisado que es seguro que el yacimiento es más amplio de lo que a priori se percibe.

El IFAPA ha cedido sus instalaciones para que los investigadores desarrollen su trabajo e investigación, sobre todo en tareas de laboratorio. Los propietarios de los terrenos en los que se ha detectado el yacimiento también están ofreciendo total colaboración. En este proyecto trabajará un equipo de 5 especialistas y 3 operarios.


DOS EQUIPOS ARQUEOLÓGICOS EN CABRA
La idea inicial es desarrollar los trabajos de campo en el yacimiento en julio, durante un período de 3 a 4 semanas. Los resultados de la datación serán más o menos inmediatos, y en cuanto a los análisis de ADN y otros que precisan mayor tiempo la perspectiva es tener resultados a finales de otoño o en la primavera de 2016.

Se da la circunstancia de que el próximo verano serán dos los equipos de arqueólogos que desarrollarán su trabajo en yacimientos del término municipal de Cabra, ya que el equipo dirigido por Fernando Quesada realizará la última fase de excavaciones en el Cerro de la Merced.

(Fuente: Sur de Córdoba)

26 de febrero de 2015

Un hito funerario ibérico del S. V a.C coronaba el Cerro de la Merced, en Cabra (Córdoba)

En el Museo Arqueológico de Cabra, que reabrirá sus puertas el próximo día 28, se exponen, entre otros,  los últimos hallazgos en el yacimiento del Cerro de la Merced que incluyen una enorme piedra de gola y varios fragmentos de moldura que los arqueólogos han relacionado con un pilar-estela de origen oriental, muy similar al encontrado en Monforte del Cid (Elche, Alicante) y datado entre los Siglos V y IV a.C.
Algunos de los fragmentos de moldura encontrados el pasado verano en el Cerro de la Merced.
El Museo Arqueológico de Cabra, que reabre sus puertas el próximo día 28 de febrero después de más de siete años de reformas, ha dispuesto de algunas sorpresas para sus visitantes entre las que destacan los últimos hallazgos en el yacimiento del Cerro de la Merced, la reproducción de un santuario mitraico y algunos de los mosaicos recientemente recuperados de la villa romana en la que se hallaron las esculturas del dios Mitra, de Dionisos, el "Niño de la liebre" y un Eros dormido.

PILAR-ESTELA
Según nos ha informado Antonio Moreno, arqueólogo y director del Museo Arqueológico de Cabra que también ha formado parte del equipo que el pasado verano trabajó en el Cerro de la Merced bajo la dirección de Fernando Quesada, este tipo de monumentos se caracteriza por tener un pilar cuadrado sobre un basamento rematado por una cornisa moldurada sobre el que se solía colocar alguna figura zoomorfa, como una esfinge, un león o un lobo... que de momento no hemos encontrado aunque creemos tener localizada.
Piedra con gola aparecida en el Cerro de la Merced y que aprecia la cornisa.

La funcionalidad de este pilar-estela, nos comenta Moreno, sería por una parte como hito fronterizo por su situación en la parte superior del cerro, que lo dotaría de gran visibilidad para los viajeros que desde la Bastetania atravesaran este paso natural hacia la Turdetania. 

Por otra parte, según Moreno, este pilar también tendría como es lógico, una función de monumento conmemorativo  representando a un individuo, una familia o una dinastía.

El pilar-estela está datado entre los siglos V y IV a.C. que se correspondería con el periodo de ocupación ibérica del Cerro de la Merced, un yacimiento que sin embargo ha tenido una ocupación continuada desde el Neolítico hasta la Alta Edad Media, como podrán apreciar los visitantes del Museo, por los vestigios que de estas épocas hemos encontrado.
El renovado aspecto que presenta el Museo Arqueológico de Cabra.

EL MITHREUM DE CABRA
Pero ésta no es la única sorpresa que les espera a los visitantes del reabierto Museo de Cabra, ya que en su interior también se puede visitar una recreación de un santuario dedicado al dios Mitra, una antigua deidad cuyo nombre es citado por vez primera hace 3.400 años. 

Mitra es un dios de la antigua India y fue una divinidad del imperio Persa (actual Irán), del que en Europa sólo se conservan tres: uno en Londres nos comenta Antonio Moreno, otro en los Museos Vaticanos de Roma y el tercero que sería el de Cabra.
Acceso al Mitreo del Museo Arqueológico.

El culto a Mitra aparece en el S. I d.C. en el Imperio Romano, y se mantiene hasta ser desplazada por el Cristianismo en el S. IV d.C.

La escultura del Mitra, que actualmente se expone en el Museo Provincial de Córdoba, se encontró en Cabra en 1952, de forma casual por unos agricultores y no fue hasta 1972-73 cuando se realizaron las primeras excavaciones en el lugar, donde se descubrió una suntuosa villa romana y en la que lógicamente debería encontrarse el Mitreo o Mithreum

PENDIENTES DE LA DECLARACIÓN BIC DE LA VILLA DEL MITREO
Según nos comenta Moreno, actualmente sólo se han excavado aproximadamente 400 metros cuadrados de la villa romana, que estimamos ocupa más de 5.000. Pero estamos a la espera de que la Junta de Andalucía active el proceso de declaración como Bien de Interés Cultural (B.I.C.) de la zona, paralizado desde 2009, esta declaración hará que podamos iniciar los procesos de expropiaciones para seguir excavando en el área que ocupa la villa romana.
El Mitreo del Museo Arqueológico de Cabra con la reproducción del MItra.
El actual Mithreum que será visitable en Cabra está inspirado en el de la ciudad italiana de Ostia, que también es conocido como el "Mitreo de las Siete Puertas" y actualmente está sirviendo de inspiración para la construcción de uno similar en Londres.

La mitología clásica dice que Mitra nació en una cueva un 25 de diciembre momento en el que lanza una flecha y hace brotar un manantial sagrado. Después captura al toro primigenio, a quien lleva a una cueva y lo sacrifica. De la columna vertebral del toro sale trigo  y de su sangre mana vino para finalmente celebrar un banquete con el Sol y ascender juntos a los cielos.

8 de enero de 2015

El Gobierno apoyará hasta 2017 las excavaciones en los yacimientos ibéricos de Cabra y Almedinilla (Córdoba)

El Ministerio de Economía y Competitividad financia con unos 36.000 euros durante un periodo de tres años las excavaciones en los cerros de la Merced en Cabra y de la Cruz en Almedinilla, ambos en la provincia de Córdoba. Esta ayuda complementará los 30.000 euros anuales que ambos ayuntamientos vienen destinando para cada campaña.
Fernando Quesada posa junto al muro ciclópeo con Antonio Moreno, director del Museo Arqueológico de Cabra y los arqueólogos Eduardo Kabanach y Mónica Camacho durante la campaña del pasado verano en el Cerro de la Merced.
Los objetivos del proyecto de investigación sobre la 'Resistencia y asimilación: la implantación romana en la Alta Andalucía. Estudio y musealización del Cerro de la Merced y Cerro de la Cruz y su territoriohan sido presentados ayer en rueda de prensa por el subdelegado del Gobierno, Juan José Primo Jurado, junto con los alcaldes de ambos municipios, Fernando Priego y Antonio Cano, respectivamente, y el investigador principal y director del proyecto, Fernando Quesada, profesor titular de Arqueología y actualmente director del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).

En concreto, destacan que "el impacto" que se espera de este proyecto es "múltiple", por sus diversos niveles de análisis. En primer lugar, contribuirá a mejorar el conocimiento sobre el proceso de expansión romana en época republicana, entre los siglos II y I antes de Cristo (a.C.), porque afecta a cuestiones relacionadas con varios temas críticos en el Mediterráneo durante la época en que Roma se convirtió en una gran potencia.

Así, citan la presencia púnica en la Bética como base para la guerra de Aníbal --y en particular, el control territorial púnico, a partir de las minas castulonenses y la recluta de mercenarios--, las diferentes actitudes de Roma frente a fenómenos como el enfrentamiento con Viriato o el espinoso problema sertoriano.

De hecho, el director del proyecto destaca que la forma en que Roma abordó la conquista de las regiones que se le oponían, y la transición de un proceso de extrema violencia, documentado en el Cerro de la Cruz con matanzas de civiles y destrucciones sistemáticas a gran escala, y en el cerro de la Merced, con lo que parece una obra sistemática de demolición, es un tema que afecta a todo el Mediterráneo centro-occidental.

Al respecto, subraya que la investigación internacional, especialmente la anglosajona, alemana y francesa, sigue desde hace tiempo con mucha atención las novedades que en este sentido se ha producido en yacimientos como Valencia en época sertoriana, Santo Tomé/Baecula en la Segunda Guerra Púnica, a lo que añade los propios trabajos en el Cerro de la Cruz y el Cerro de la Merced.

LA CULTURA IBÉRICA
En segundo lugar, apunta que el proyecto "mejorará sustancialmente" el conocimiento de las últimas fases de la Cultura Ibérica en Andalucía, de manera que los estudios de Almedinilla son "esenciales" para entender la economía, la cultura material, el urbanismo y en general la Cultura Ibérica en el siglo II a.C..

Por su lado, el estudio del Cerro de la Merced en Cabra y de otras fortificaciones del entorno puede ser "decisivo" para solucionar la cuestión de las 'torres de Aníbal' en la zona y su cronología, que, a su juicio, "parece ahora sertoriana o ligeramente anterior, sin llegar a mediados del siglo II".

Por otra parte, señala que los estudios previstos de economía --carpológicos, análisis de pastas cerámicas, etc.-- tendrán un impacto en los estudios sobre comercio, relaciones culturales y economía en la época de la República tardía de Roma, dado que ambos yacimientos proporcionan una 'foto fija' muy completa de la actividad y la vida diaria en unos momentos muy precisos entre 141 a.C. y 50 a.C.

REFERENCIA ESPAÑOLA
Además, indican que la propuesta de musealización de los yacimientos como vía de fomento turístico y de apoyo al desarrollo sostenible enlaza de pleno con las propuestas de organismos internacionales relacionados con la cultura, y puede llegar a convertirse en una de las referencias españolas al respecto.

En este sentido, el proyecto tiene un plazo normativo de ejecución de tres años entre 2014 y 2016, pero dadas las circunstancias administrativas se ha solicitado ya una extensión para que su plazo real de trabajo abarque los años 2015 a 2017.

El proyecto tiene una financiación para sus tres años de 36.300 euros, repartidos por anualidades, al tiempo que complementa la aportada por el Ayuntamiento de Cabra para la excavación arqueológica en el Cerro de la Merced prevista en 2015 en el marco del convenio de colaboración con la UAM que se firmó en 2012.

  • En los años anteriores, tanto el Ayuntamiento de Almedinilla (2006-2014) como el de Cabra (2012-2014) han financiado la totalidad de los trabajos de campo y gabinete que están en la base del actual proyecto de 'I+D+I'. Según el director del proyecto, los consistorios han aportado cada año en torno a 30.000 euros.
LA HISTORIA
Entretanto, Quesada ha recordado que hacia el año 150 a.C., derrotados los cartagineses hacía 50 años, Roma dominaba todo el valle del Guadalquivir, convertido en provincia romana, y avanzaba hacia la conquista de la Meseta y Lusitania. Corduba( Córdoba) o Hispalis (Sevilla) se iban convirtiendo en populosas capitales romanizadas.

Sin embargo, en las regiones montañosas de la Subbética, en la Alta Andalucía, zonas extensas de territorio montañoso continuaban bajo el control de líderes ibéricos, y llevando la forma de vida tradicional de sus ancestros. Aunque nominalmente estaban sometidos a Roma, seguían viviendo en 'oppida' (ciudades) y recintos fortificados.

Construidos con las técnicas y urbanística tradicionales --que no necesariamente significa primitivas--, estos poblados muestran la fase crepuscular de una cultura que en un siglo se extinguiría, o mejor dicho, se transformaría en algo muy distinto.

En ocasiones, estos principados ibéricos se enfrentaron a Roma, quizá apoyando a líderes como el lusitano Viriato, quien en estas décadas centrales del siglo II a.C. llegó a adentrarse profundamente en Andalucía durante sus luchas con los ejércitos romanos; o apoyando a alguno de los bandos romanos en las Guerra Civiles romanas del siglo I a.C., entre Sertorio y César.

El resultado fue que entre mediados del siglo II y mediados del I a.C. las comunidades ibéricas del sureste de la actual provincia de Córdoba, en la frontera de la antigua Bastetania, fueron derrotadas o forzadas a abandonar su hábitat tradicional, algunos de sus poblados y fortificaciones fueron incendiados y demolidos, y parte de su población masacrada o esclavizada, y el resto obligada a modificar su forma de vida.

EJEMPLOS "CASI ÚNICOS"
De este modo, las excavaciones en los asentamientos ibéricos del Cerro de la Cruz y del Cerro de la Merced son "una excelente muestra de este proceso de resistencia y asimilación". Hasta el momento, son ejemplos "casi únicos" en Andalucía y en el conjunto de España por la extensión de excavaciones y la magnitud de hallazgos.

Pero además, el estudio de este proceso histórico, afectando como lo hace al proceso de avance del poder romano, reviste interés para toda la cuenca del Mediterráneo central y occidental.

Así, el proyecto actual surge como un desarrollo natural de los trabajos de campo y gabinete aprobados por la Junta de Andalucía en los yacimientos ibéricos del Cerro de la Cruz y Cerro de la Merced. Ambos yacimientos forman parte del mismo entorno cronológico, geográfico y cultural, y la integración de los trabajos en un marco teórico y metodológico unitario permitirá multiplicar la importancia de los resultados.

Su objetivo no es sólo analizar un proceso histórico clave en la Alta Andalucía a través de dos yacimientos bien conocidos y en curso de excavación y sus territorios, sino contribuir a su proceso de puesta en valor y musealización, haciéndolos más accesibles al gran público, contribuyendo a mejorar su exposición en el terreno y en los respectivos Museos Arqueológicos de Almedinilla y Cabra.

(Fuente: Europa Press)

18 de julio de 2014

Descubren cinco espacios habitacionales en la torre ibérica del Cerro de la Merced, en Cabra (Córdoba)

En la parte exterior de la torre también se han localizado diferentes espacios de almacenamiento que, junto a las nuevas estructuras complejas del interior, confirman cierta actividad económica durante los siglos II y I a.C. en este torreón datado en la época ibérica clásica.
El equipo de excavación trabaja en los espacios habitaciones descubiertos. En la imagen se aprecian los muros de adobe.
La tercera campaña de excavaciones en el yacimiento ibérico del Cerro de la Merced que promueve el Ayuntamiento de Cabra (Córdoba) ya ha deparado las primeras sorpresas al equipo de arqueólogos que han sacado a la luz un complejo de estructuras internas perfectamente diferenciadas en el interior de la torre amurallada.
  • Ayer mismo salio a la luz una quinta estancia en el interior de la torre. Cuatro de estas habitaciones tienen unas dimensiones regulares de 1,70 x 2,60 metros mientras que la quinta todavía se encuentra en fase excavación. Todas ellas están delimitadas por muros de adobe y sobrezócalo de piedra con una altura conservada de dos metros.
OTROS ESPACIOS DE ALMACENAMIENTO
Según Fernando Quesada, director del Departamento de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid y director de estas excavaciones, el hallazgo de estas estructuras habitacionales y el de otros espacios de almacenamiento descubiertos en la parte baja de la muralla interior así como las pesas de telar, los cuatro molinos de grano y algunas fusayolas de hilar, todos ellos de época ibérica que se encontraron en la campaña anterior, evidenciarían que en el recinto fortificado se desarrolló cierta actividad económica durante los siglos II y I a.C. Aunque los orígenes de la torre se remontan a la época ibérica clásica, entre los siglos V y IV a.C
Fernando Quesada posa junto al muro ciclópeo con Antonio Moreno,
director del Museo Arqueológico de Cabra y los arqueólogos Eduardo
Kabanach y Mónica Camacho.

Estos hallazgos hacen que la estructura interna no sea la de una torre sencilla "sino la de un recinto con actividad económica, donde se transformaban alimentos, donde se hilaba y se tejía, y donde se daba una actividad de control del territorio por parte del príncipe ibérico que aquí residía, porque el recinto interior es parte de un núcleo mayor, un anillo exterior de estructuras, donde sin duda vivía una población reducida, asociada a este aristócrata, en una época en la que Roma ya controla Córdoba y que no fue derrumbada por los romanos hasta bien entrado el S. I a.C", explica el director de las excavaciones.

UNA TORRE DE DOS PISOS
Según hemos podido constatar en la visita realizada a las excavaciones del Cerro de la Merced, el núcleo principal del yacimiento son los restos de una torre, un recinto cuadrangular de 19,01 x 19,01 metros, con tres de sus lados en buen estado de conservación. 

Su estructura cuadrada, datada en la época ibérica clásica -entre los siglos V y IV a.C-  está formada por un muro de cuatro metros de grosor, relleno de piedra y tierra, y conformado en su parte exterior por bloques ciclópeos de hasta más de un metro de longitud, colocados en hiladas que podrían llegar a alcanzar los cinco metros de altura, de los que en algunos tramos se conservan muros de dos metros y medio de altura. 
Entre los restos del derrumbe de la torre se aprecian fragmentos de cerámica
ibérica.

Precisamente esta altura y los restos del derrumbe en el interior de la torre, entre los que se han encontrado restos de cubiertas de cerámica ibérica, "confirmaría la posibilidad de que la torre pudiera tener dos pisos",  informa Quesada.

En la parte exterior a la torre se añadió con posterioridad, ya entre los siglos II y I a.C. otra muralla, también de grandes bloques de piedra que ocupan una extensión de 50 x 40 metros.




UN TORREÓN "PARA SER VISTO"
Según Fernando Quesada, "en el Cerro de la Merced podemos constatar una ocupación permanente desde aproximadamente el 2.200 a.C. hasta el Siglo X, ya en la época emiral, pero la funcionalidad de la torre en sus orígenes todavía no está del todo clara y seguimos trabajando sobre hipótesis."

"Los estudios realizados sobre el terreno -nos cuenta Quesada- demuestran que el torreón ibérico no tenía una función de vigilancia ni de comunicaciones entre los núcleos de población cercanos. Además tampoco se han encontrado objetos que demuestren una vida estrictamente militar en la torre fortificada". "Se trataría más bien -continúa Quesada- de una construcción realizada para ser vista por los viajeros que pasaran por esta zona fronteriza entre la Bastetania ibérica de la Andalucía Oriental y la Turdetania de la Andalucía Occidental". "Un monumento, que fuera reflejo de un poder local y coexistiera con los romanos hasta el S. I a.C". 

26 de septiembre de 2013

Nuevas evidencias datan en el Siglo IV a.C. el yacimiento íbero del Cerro de la Merced, en Cabra (Córdoba)

La segunda fase de excavación arqueológica en el yacimiento del Cerro de la Merced de Cabra, que en estos días concluye, ha servido para poner de relieve la importancia de este recinto fortificado de época ibérica con una serie de nuevos hallazgos como ha señalado su director, Fernando Quesada, responsable del departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, UAM.
Fernando Quesada con casi todo el equipo de técnicos y voluntarios que han participado en la campaña de excavaciones de este año. Foto: Cerro de la Merced
Quesada ha indicado que la campaña que ahora termina ha servido tanto para conocer que el recinto es al menos del siglo IV antes de Cristo y no del siglo II antes de Cristo como se dató el pasado año y el hallazgo de una serie de indicios que apuntan a que en el mismo, se pudo erigir un gran monumento de la época ibérica clásica en honor del jefe local.

Muro ciclópeo de cuatro metros de grosor

El núcleo principal es un recinto cuadrangular de unos 20 metros de lado, excelentemente conservado en tres de sus lados, formado por un muro de bloques ciclópeos de hasta más de un metro de longitud, colocados en hiladas hasta alcanzar una altura en su momento de cinco metros, conservando en varios tramos muros de dos metros y medio. Este muro tiene un grosor excepcional, de unos cuatro metros, y sobre él se alzaba otro paramento de sillares de menor tamaño, alcanzando probablemente los cinco metros de altura. El interior estaba compartimentado con muros de adobe y tapial.

Con posterioridad se añadió un recinto exterior en todo su perímetro, cuadruplicando la superficie del yacimiento. 

Muro de bloques ciclópeos. Foto: Cerro de la Merced
En la primera fase, llevada a cabo en septiembre del 2012, se demostró la existencia de una fase prehistórica en la Edad del Bronce, muy anterior al recinto ibérico y que mil años después de su abandono, la cima del Cerro de la Merced fue reocupada en época islámica, probablemente emiral, en torno al siglo IX. 

La excavación del Cerro de la Merced es posible gracias a un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Cabra y la UAM.


(Fuente: Cabra Información / José Moreno)

21 de septiembre de 2012

Descubren elementos medievales islámicos en el yacimiento íbero del Cerro de la Merced, en Cabra (Córdoba)

Junto a elementos prerromanos, aparecen otros de los que no se tenían constancia como son de época medieval islámica e incluso algunos indicios de la Edad del Bronce.
Trabajos de excvación en el muro esxterior
del lado oeste del yacimiento.
Foto: Cerrodelamerced.blogspot
Los trabajos realizados desde el pasado 3 de septiembre por todo un equipo multidisciplinar, están poniendo de relieve el interés que el yacimiento tiene para el conocimiento histórico, pues según ha subrayado su director Fernando Quesada, arqueólogo de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y uno de los máximos exponentes de la cultura ibérica de toda Europa, sobre el yacimiento de época prerromana, hay un asentamiento de época medieval posiblemente de época emiral de los siglos IX-X, colocado sobre las ruinas de la antigua torre ibérica. Unos datos “de lo que nada se sabía hasta ahora”, añadía Quesada que junto al alcalde Fernando Priego (PP), el delegado de Cultura y de Patrimonio Javier Ariza (PA) y el arqueólogo municipal Antonio Moreno, visitaba la excavación en la tarde de este jueves 20 de septiembre.

Bajo esos niveles estratigráficos añadía, se encuentran unos restos prerromanos “que a juzgar por lo que hasta ahora tenemos, ni cartagineses, ni romanos, pues el material que está apareciendo en estos días es exclusivamente ibérico de época tardía, de la segunda mitad del siglo II a.C., cuando Roma ya controla Córdoba”.

A ello se une la aparición de objetos no asociados a la vida estrictamente militar de un ejército en campaña sino elementos de la vida diaria como algunas piezas de telar y para trenzar el hilo o un molino de grano, entre otros, que forman parte “quizás de una comunidad de época ibérica tardía o quizás incluso, no lo sabemos todavía, de una comunidad con algún elemento con carácter militar de control del territorio”.

Elementos de interés a los que se unen otros de interés más puramente arqueológico, al haberse hallado evidencias en algún caso “de la posible presencia de un yacimiento anterior, de la Edad del Bronce, aún no confirmado”.

El yacimiento explicaba el arqueólogo, “está excepcionalmente bien conservado pues hay mucho que ver, hay unas estructuras imponentes, colosales, de bloques ciclópeos de más de un metro de altura en la mayoría de los casos, formando varias hiladas que no es habitual encontrar en este estado de conservación y además, no un trozo de muro, sino un recinto doble que al menos, tiene más de 18 metros de lado en el recinto interior y de más del triple, el recinto exterior”. Conjunto en el que se trabajará en campañas como la que ahora finaliza a lo largo de unos cuatro años que “permitirán estudiarlo no sólo arqueológicamente sino también limpiar, despejar y poner en valor, restaurando algunos bloques de piedras caídos in situ con la idea de hacer accesible el yacimiento y que se pueda convertir en un foco dinamizador de turismo local, comarcal e incluso nacional ya que recintos fortificados como este en la Subbética, hay cero, no están excavados”.

Todo ello sin olvidar explicaba Quesada, la faceta de su importancia patrimonial, ya que gracias al interés del Ayuntamiento de Cabra que está financiando la excavación tras convenio con la Universidad Autónoma de Madrid y con las respectivas autorizaciones de las delegaciones provinciales de Cultura y de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y la colaboración también de la Diputación Provincial, han sabido ver, el interés que tiene “un yacimiento que forma parte de una cadena de fortificaciones de unos 2.200 años en principio, en toda la zona de la Subbética y que es uno de los más grandes y de los más complejos de la región”.

DINAMIZACIÓN TURÍSTICA Y CULTURAL
Por su parte el delegado de Cultura y Patrimonio destacaba la importancia del yacimiento para el patrimonio arqueológico egabrense, por lo que significa para la dinamización turística y cultural de la localidad y que ha llevado en estos días incluso ya al propio Quesada, a presentar sus primeras impresiones en la Universidad de Bolonia (Italia) y a permitir la presencia en el mismo de distintos especialistas de Universidades como las de Córdoba, Granada y Sevilla, entre otras.

A ello se une añadía el alcalde, el permitir la participación en el campo de trabajo de tres voluntarias universitarias egabrenses y de seis personas a través del programa “Solidarios” del Patronato Municipal de Bienestar Social, que tiene como finalidad, la contratación de personas con necesidades económica.