google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri

2 de mayo de 2020

El Ejido avanza en la puesta en valor del yacimiento de Ciavieja

El Ayuntamiento de El Ejido aprueba el expediente de contratación de la Asistencia Técnica de redacción de proyecto, del estudio de seguridad y salud, y de la dirección de obra y dirección de ejecución. El presupuesto global superará los 600.000 euros.
El presupuesto para esta primera fase es de 32.530 euros.
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de El Ejido aprobó ayer el expediente de contratación del servicio de Asistencia Técnica para la redacción de proyecto, estudio de seguridad y salud, dirección de obra, dirección de ejecución y coordinación de seguridad y salud del proyecto de 'Actuaciones varias para la puesta en valor del yacimiento arqueológico de Ciavieja'.

Entre las actuaciones a llevar a cabo se encuentran el acondicionamiento de la entrada principal del Yacimiento, la demolición de los cortijos ubicado en la zona, la instalación de sendas prefabricadas de 500 metros lineales aproximadamente, la colocación de pasamanos laterales iluminados por la senda, así como 60 metros cuadrados de módulos prefabricados, módulos de aseos adaptados, la sustitución del vallado lateral deteriorado y la acometida de agua, saneamiento, electricidad y telefonía.

PRESUPUESTO
El presupuesto de este contrato asciende a un total de 32.530 euros, entre el proyecto de Construcción de Obras de 14.231 euros y la Dirección de Obra y Coordinación de Seguridad y Salud de 18.298 euros

En esta línea, el alcalde, Francisco Góngora, subrayó que «la relevancia de este yacimiento lo convierte en un recurso científico, cultural y turístico de primer orden, no sólo para El Ejido, sino para toda la provincia de Almería».

Ayuntamiento y Universidad de Almería rubricaron en enero el contrato que permitirá llevar a cabo la investigación, excavación arqueológica, conservación y puesta en valor de este importante enclave, catalogado como Bien de Interés Cultural del Patrimonio Histórico Andaluz.

Los trabajos en el Yacimiento se prolongarán durante 2020, 2021 y 2022 y el presupuesto global que se destinará a Ciavieja supera los 600.000 euros, además de la cuantía invertida para adquirir la titularidad de los inmuebles, cortijos, ubicados en el enclave.

30 de abril de 2020

Los investigadores determinan que 'Los Millares' fue la primera ciudad en la Península Ibérica

Arqueólogos de la Universidad de Granada revelan que la necrópolis de Los Millares, en Santa Fé de Mondújar (Almería) estuvo en uso durante casi un milenio, y que en torno a ella se estableció un poblado hace más de 5.000 años. 
Ilustración del poblado de Los Millares, la primera ciudad de la Península Ibérica . IÑAKI DIÉGUEZ URIBEONDO
Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Granada (UGR) ha demostrado que la primera ciudad (gran asentamiento de población) de la Prehistoria de la Península Ibérica se estableció hace más de 5.000 años junto a los monumentos funerarios de Los Millares, uno de los sitios arqueológicos más importantes de Europa Occidental, ubicado en Santa Fe de Modújar (Almería), a escasos kilómetros de la costa mediterránea.

Su trabajo, que publica esta semana la revista Archaeological and Anthropological Sciences, ha revelado que la necrópolis de Los Millares estuvo en uso durante casi un milenio, y que en torno a ella se estableció un poblado que alcanzó unas dimensiones, concentración poblacional y monumentalidad desconocidas hasta el momento en la Península Ibérica: la primera ciudad de la misma.

Como explica el investigador del departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada Gonzalo Aranda Jiménez, autor principal del estudio, la cronología es un aspecto clave en el estudio de las sociedades del pasado. «De cómo ordenemos temporalmente los eventos y acontecimientos depende nuestra capacidad de análisis y compresión de las dinámicas sociales y culturales. En Arqueología disponemos de un procedimiento conocido como 'datación por Carbono 14', que permite calcular la fecha de muerte de cualquier organismo vivo en los últimos cincuenta mil años».

En el año 2012, un grupo de investigadores/as de la Universidad de Granada inició un programa de dataciones con el objetivo de estudiar la cronología de las construcciones megalíticas de sur peninsular. Este objetivo les condujo al estudio de Los Millares, uno de los sitios arqueológicos más importantes de Europa Occidental.

El yacimiento de Los Millares puede considerarse como un yacimiento arqueológico único debido a cuatro características principales: su gran tamaño (con aproximadamente diecinueve hectáreas de extensión, de las cuales seis pertenecen al asentamiento y trece a la necrópolis); la riqueza de los ajuares funerarios (que incluyen objetos realizados en materias primas exóticas como el ámbar, la cáscara de huevo de avestruz y el marfil); la complejidad estructural del asentamiento (delimitado por cuatro recintos concéntricos interpretados como murallas y fortificaciones); y la presencia en el entorno del poblado de hasta trece pequeños asentamientos, también denominados «fortines».

A partir de la fecha de muerte de los individuos depositados en el interior de las sepulturas, los científicos de la UGR han conseguido por primera vez una serie de dataciones absolutas que permiten situar cronológicamente la construcción, uso, reutilización y abandono de la necrópolis de Los Millares.

Así, los primeros enterramientos se realizaron entre el 3220−3125 a. C., aproximadamente hace unos 5200 años, y los últimos entre el 2390−2295 a. C., hace unos 4300 años.

«Por tanto, podemos afirmar que la necrópolis de Los Millares estuvo en uso durante casi un milenio. Además, las diferentes tumbas datadas muestra que no todas fueron construidas a la vez y que, además, fueron utilizadas con diferentes intensidades», señala Margarita Sánchez Romero, otra de las autoras del trabajo. Este aspecto es de enorme relevancia, dado que permite separar cronológicamente eventos rituales y funerarios que hasta este momento eran considerados como contemporáneos.


UN LUGAR CON SIGNIFICADO SIMBÓLICO Y SAGRADO
Los Millares fue en inicialmente un lugar sagrado formado por una necrópolis de sepulturas megalíticas. Las primeras evidencias de asentamiento se produjeron con dos siglos de diferencia respecto a la construcción de las primeras sepulturas. La anterioridad en el uso ritual y funerario de Los Millares sugiere que la localización del asentamiento podría haber estado determinada por el significado simbólico y sagrado del sitio. El poblado de Los Millares, su extensión y complejidad constructiva podrían explicarse como resultado de un proceso de concentración de diferentes grupos sociales atraídos por el carácter sagrado y por la especial significación del sitio.

La fundación del poblado de los Millares junto a la necrópolis se realizó en un corto intervalo temporal, de forma que hace unos 5000 años, el poblado alcanzó unas dimensiones, concentración poblacional y monumentalidad desconocidas hasta el momento en la Península Ibérica. Además, se desarrollaron innovaciones de enorme transcendencia cultural como la aparición los primeros objetos realizados en metal como punzones, puñales, escoplos, sierras o puntas de flecha en metal.

Será a mediados del tercer milenio a.C., hace unos 4500 años, cuando nuevos cambios transformaron el sitio de los Millares. Según las dataciones radiocarbónicas, la mayor parte de poblado fue abandonado en estos momentos, y solo el recinto interior también denominado como ciudadela permaneció ocupado.

Es en estos momentos cuando los pequeños asentamientos o «fortines» fueron construidos y habitados. El abandono tanto de la necrópolis, de la ciudadela como de los «fortines» se produciría hace unos 4100 años, coincidiendo con los cambios culturales que dieron origen al desarrollo de la Cultura de El Argar, señalan los autores.

(Fuente: Ideal)

29 de abril de 2020

Documentan una fortificación iberorromana bajo el castillo de La Guardia (Jaén)

La fortaleza está considerada como una de las primeras fortificaciones árabes de la Península tras la invasión del año 711. Es la primera vez que se encuentran indicios arquitectónicos "in situ" que evidencian la existencia de esa fortificación iberorromana.
El castillo sufrió una importante transformación entre los siglos XV y XVI.
Los primeros resultados de los trabajos arqueológicos realizados por el grupo investigación 'Patrimonio Arqueológico de Jaén' de la Universidad de Jaén (UJA) en el castillo de La Guardia (Jaén) confirman la existencia de una fortificación iberorromana bajo su estructura, considerada una de las primeras fortificaciones árabes de la Península tras la invasión del año 711.

El catedrático de Historia Medieval de la UJA, Juan Carlos Castillo, ha explicado en un comunicado que "anteriormente habían aparecido indicios de materiales cerámicos y elementos constructivos realizados en las murallas que podían indicar el origen iberorromano de esa fortificación, pero es la primera vez que encontramos indicios arquitectónicos in situ que evidencian la existencia de esa fortificación iberorromana".

"Las evidencias arqueológicas de los restos de estas estructuras defensivas han sido localizadas en un solo sondeo porque el resto de áreas excavadas están muy alteradas por las cimentaciones de los edificios medievales y renacentistas, lo que dificulta determinar el origen y la composición de las mismas", "sin embargo, en ese corte han aparecido varias líneas de muralla que pueden relacionarse con fortificaciones iberorromanas", ha añadido.

A través de sus trabajos, los investigadores de la UJA tienen como objetivo analizar el origen del recinto amurallado y los usos de esta fortificación durante la Edad Media.

De esta manera, han determinado que la antigua fortificación se convirtió en la base de los nuevos elementos defensivos construidos sobre ella; así como la enorme transformación sufrida a finales de la Edad Media y a principios de la Edad Moderna, entre los siglos XV y XVI, por parte de los señores de La Guardia de Jaén, los Mesías.

IGLESIA DE SANTA MARÍA
El catedrático ha dicho que han constatado que "la antigua iglesia de Santa María, que se construyó dentro del recinto amurallado, tuvo dos fases constructivas: una medieval, correspondiéndose con un templo pequeño que adapta su cabecera absidal al interior de una bestorre; y otra un poco posterior de mayor tamaño al incorporar criptas funerarias y capillas en los laterales".

El plan de actuación del grupo de investigación actualmente se está centrando en la recuperación del alcázar del castillo, abarcando la restauración de sus cuatro torres y lienzos de muralla.

Paralelamente, se está llevando a cabo el análisis arqueológico y la recuperación de los sondeos realizados en investigaciones anteriores entre 1995 y 1997, que fueron las primeras actuaciones, en las que ya colaboró la UJA.

NUEVAS ÁREAS DE EXCAVACIÓN
A su vez, se han abierto dos nuevas áreas de excavación con el objetivo de seguir profundizando en el conocimiento de la evolución histórica del conjunto fortificado de La Guardia y también determinar el grado de conservación de todos sus elementos.

El equipo de la UJA que lidera Juan Carlos Castillo y lo conforman Mercedes Navarro, María Victoria Gutiérrez, Vicente Salvatierra, Irene Montilla, José Luis Castillo, Miguel Ruiz Calvente, Carlos Cid, Ana Visedo y Eva María Alcázar, trabaja con la técnica conocida como Arqueología de la Arquitectura.

Esta misma técnica han empleado en el estudio de los castillos de Lopera, Villardompardo, o Alcaudete, entre otros, así como en el análisis de un sector de las murallas de Jaén, Beas de Segura, Sabiote o Arjona, entre otras.

El proyecto en el castillo de La Guardia arrancó en junio de 2019 y el trabajo de campo se extenderá en principio hasta el verano de 2020, se iniciarán todos los estudios de laboratorio, para culminar con la realización de la memoria final, prevista para 2021.

(Fuente: EFE)

28 de abril de 2020

Identifican en Cádiz los restos de un puerto fenicio-púnico y romano

Los trabajos de los expertos de la UCA se han centrado en la playa de La Caleta. Tenía al menos 200 metros de ancho hacia el oeste, y la profundidad del agua disponible era de 20 metros
Recreación del puerto fenicio-punico en el antiguo archipiélago de Cádiz. FOTO: EP
Expertos de la Universidad de Cádiz han podido identificar en diversos trabajos arqueológicos realizados en el edificio de Valcárcel, frente a la playa de La Caleta, los restos de un puerto fenicio-púnico y romano. El hallazgo, publicado en la revista Journal of Maritime Archaelogy, muestra, gracias a abundantes restos cerámicos y arqueobotánicos, que esta zona era una refugio semiprotegido.

La investigación ha sido coordinada por el catedrático del área de Arqueología de la Universidad de Cádiz, Darío Bernal-Casasola, y los investigadores José J. Díaz y Macarena Lara, del departamento de Historia, Geografía y Filosofía. El acceso al puerto, según esta investigación, tenía al menos 200 metros de ancho hacia el oeste, y la profundidad del agua disponible era de 20 metros, lo que no representaba ningún límite para el calado de los barcos de la época.

GRAN CALADO
“La notable profundidad del puerto prerromano y romano, que supera ampliamente los calados de los mayores barcos que navegaban en la antigüedad, podría haber sido un problema para el fondeo (o anclaje), por lo que creemos que se podrían haber utilizado métodos alternativos para asegurar los barcos como el amarre, el atraque y la varada”, detallan los investigadores en la publicación.

Además, el relleno de este puerto, especialmente entre 20 y 40 metros, representa un archivo sedimentario de gran importancia para rastrear los primeros pasos de Cádiz desde su origen hasta el primer milenio de nuestra era. La abundancia de artefactos y biofactos muestra que este paleocanal fue un espacio “excepcional” que registró la historia de Cádiz.

FRAGMENTOS CERÁMICOS

De hecho, se han identificado más de un centenar de fragmentos cerámicos correspondientes al período en que el canal estuvo activo y fue utilizado como puerto para actividades marítimas y comerciales, una franja temporal que abarca desde “la colonización fenicia arcaica y los primeros períodos imperiales romanos”.

Estos estudios fueron realizados en el contexto del proyecto arqueológico previo a la conversión de este edificio, que lleva cerrado varios años tras frustrarse su transformación en hotel, en la futura Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Cádiz.

Según este comunicado, “no existe obstáculo arqueológico para la realización del proyecto” de la nueva facultad. Los trabajos desarrollados en Valcárcel plantean otras dudas y son el punto de partida para futuros estudios que analicen, por ejemplo, la ausencia de depósitos fluviales en esta zona.

ESTUDIO
De hecho, se está llevando a cabo un estudio geoarqueológico detallado con el fin de obtener una cronología de los depósitos existentes y reconstruir las modificaciones paleogeomorfológicas (movilidad costera), pero también los cambios climáticos y los fenómenos extremos (tormentas, tsunamis, etc.) que se han dado en esta zona.

La combinación de todos estos análisis proporcionará un nuevo conjunto de datos para reconstruir el origen de la sedimentación del canal teniendo en cuenta los factores humanos y naturales que afectan a este paisaje costero. Estos estudios serán realizados por especialistas de las universidades de Estrasburgo y Cádiz, junto con la colaboración de otras instituciones.

27 de abril de 2020

Recuperado un códice de la Corona de Aragón que fue expoliado del tesoro de Sijena

Es del siglo XIV, contiene las normas del Real Monasterio de Sijena y fue objeto de una oscura cadena de compraventas
El monasterio de Sijena (Huesca) fue fundado en a finales del siglo XII por la Casa Real de Aragón - FOTO: F. SIMÓN
Aragón ha recuperado un valioso códice medieval, que contiene las reglas del Real Monasterio de Sijena. El manuscrito data del siglo XIV, de estilo gótico, y su confección fue encargada por la entonces priora Blanca de Aragón, perteneciente a la familia real aragonesa.

Esta pieza, íntimamente ligada a la historia de la Corona de Aragón, acabó perdida hace décadas. Tras ser expoliada, fue objeto de una oscura cadena de compraventas -ilegal, porque formaba parte de un conjunto unitario declarado Monumento Histórico Nacional en 1923-.

Ahora, un juzgado acaba de dictar la resolución que garantiza que ese códice no volverá a salir de Aragón y que queda blindado y a salvo de posibles compraventas, tras el oscuro trasiego del que fue objeto durante décadas.

El «Códice de la priora Blanca de Aragón», como se conoce este bien, salió a la luz hace poco más de un año. Había acabado en manos de la Editorial Mintzoa, una empresa navarra propiedad de Aritz Otazu Lujambio que creyó haberlo adquirido legalmente y que pretendía revenderlo al Gobierno de Aragón.

En febrero de 2019, esa editorial ofreció el códice al Ejecutivo aragonés. Le propuso que se lo comprara. Pidió por esa pieza 36.000 euros más IVA (4%). Para dar tiempo a que las autoridades autonómicas se lo pensaran y pudieran comprobar la pieza, dejó el códice en el Archivo Provincial de Huesca.

El Gobierno aragonés no se pronunció y el códice estuvo a punto de ser retirado de nuevo por el empresario navarro. Para evitarlo, el Ayuntamiento de Villanueva de Sijena interpuso acciones legales, tras ser avisado por el responsable del Archivo Provincial de Huesca.
Investigación policial

INVESTIGACIÓN
El abogado del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena, Jorge Español, pidió que se dilucidaran responsabilidades penales por el comercio ilegal del que había sido objeto ese códice. Aquello motivó la apertura de una investigación policial y el Gobierno aragonés acabó sumándose a la causa.

Finalmente, la titular del juzgado número 4 de Huesca, Cristina Salueña, ha resuelto que el códice debe quedar definitivamente depositado en el Archivo Provincial de Huesca, donde además reside también desde hace tiempo el resto de fondos del histórico archivo del Monasterio de Sijena, hasta que ese convento tenga habilitado un espacio adecuado para albergarlo.

Los tribunales no han visto responsabilidad penal en lo ocurrido con el códice gótico. Pero sí considera que está fuera de toda duda que esa pieza forma parte del Monasterio de Sijena, que en 1923 fue declarado monumento histórico-artístico en su integridad, tanto el edificio como el arte mueble que atesoraba. Eso convertía todas sus colecciones en parte de un todo unitario, que ni podía desgajarse ni comerciarse con esos fondos. De ahí que ahora se determine que la posesión de ese códice no puede estar en manos privadas ni mucho menos ser objeto de compraventa.

OTRO CAPÍTULO DEL EXPOLIO DE SIJENA
Jorge Español ha explicado que la editorial en cuyas manos estaba el códice puede tratar de defender los intereses legítimos que considere oportunos. Pero -indica este abogado- lo que ha quedado probado es que se trata del códice de la regla de Sijena -el manuscrito que recogía las normas de cada monasterio-, que no puede ser objeto de compraventas y que ha de quedar reintegrado al tesoro artístico de ese emblemático cenobio de la Corona de Aragón.

Lo que no ha podido determinarse es cómo llegó ese códice medieval a manos de esa editorial navarra, qué cadena siguió desde que la pieza fue expoliada del Monasterio de Sijena. Según Jorge Español, la investigación policial ha identificado varias personas que fueron comprando y vendiendo el códice hasta acabar en Pamplona, pero no han podido concretarse realmente cómo se produjeron esas operaciones, porque varios de los aludidos hace tiempo que fallecieron.

Por eso, tampoco se ha podido determinar cómo se produjo el expolio. Es decir, si el códice fue víctima del expolio que sufrió el Monasterio de Sijena en 1936, en los primeros días de la Guerra Civil, o si lo conservó la congregación religiosa que abandonó el convento y fue expoliado tiempo después.

La recuperación del códice suma un nuevo capítulo en la larga batalla legal de Villanueva de Sijena por recuperar los bienes expoliados de ese histórico monasterio. El tesoro artístico de Sijena acabó en manos de la Generalitat, a la que se le ha retirado para reintegrarlos a ese histórico monasterio aragonés.

24 de abril de 2020

Acercamiento virtual a la ciudad vaccea de Intercatia (Palencia)

Los arqueólogos realizarán análisis sedimentológicos y micromorfológicos con el fin de averiguar su particular sistema de construcción y recrearán en realidad virtual sus dos líneas de defensa.
Trabajos de excavación de la pasada campaña en Intercatia. FOTO: RAÚL MARTÍNEZ
La asociación cultural "En busca de Intercatia" realizará análisis sedimentológicos y micromorfológicos en el corte estratigráfico de la muralla exterior del asentamiento, con el fin de averiguar su particular sistema de construcción. Asimismo, recreará a través de realidad virtual las dos líneas de defensa de época vaccea, y efectuará un estudio de materiales con dibujo y reproducción 3D. Son acciones vinculadas a la investigación arqueológica del yacimiento de La Ciudad, en Paredes de Nava (Palencia), que la Junta, a través de la Consejería de Cultura y Turismo, financia con seis mil euros y que tienen un plazo de ejecución de nueve meses.

Intercatia es una ciudad vaccea con orígenes del siglo V a C. que fue romanizada y pervivió hasta el siglo IV d C. En la cuarta campaña arqueológica, desarrollada el verano pasado, de nuevo bajo la dirección de los arqueólogos Francisco Javier Pérez, Jaime Gutiérrez y Javier Abarquero, se excavó en el centro de la ciudad con el objetivo de conocer las características de la vía principal que unía las puertas sur y norte. Se encontraron dos niveles de viviendas de época romana, uno del siglo 1 a C. y otro del finales del II o principios del III d C., de las que no se descubrieron los cimientos ya que habían sido saqueadas.

En este sentido, Francisco Javier Pérez, en una entrevista que se publicó en el programa de las fiestas, se mostró convencido de que las iglesias y muchas casas de Paredes están construidas con las piedras de las viviendas de época romana de Intercatia.

MURALLA
Otro de los ejes de la campaña fue documentar la muralla externa del asentamiento. La ciudad de Intercatia estaba defendida por dos recintos de murallas en el flanco oriental, que era el más débil, porque en el occidental la propia pendiente del páramo ya actuaba como defensa. En el oriental se encuentran dos líneas de muralla, una interior construida en tierra y precedida de dos fosas con una profundidad de hasta cuatro metros, y la exterior, de la que se han documentado diez metros de muralla. Los arqueólogos hablan de una muralla que tendría más de un kilómetro y medio y de la que se ha localizado su cara externa y una fosa que hay por delante. Falta localizar la interna para así determinar su anchura. Decir que murallas excavadas, de esas características, se conocen las de Pintia, y tiene un metro de alto, zócalo de piedras y unas adobas grandes, y la de Coca, de 30 metros de longitud, pero la cara externa estaba cortada. 

PACTO DE PROTECCIÓN
Entre los hallazgos de la pasada campaña, hay que hacer referencia a una pieza singular, un fragmento de una piedra de afilar muy bien trabajada y que en un costado presenta la inscripción en latín con letra capital arcaica que se puede fechar en torno al siglo I d C.
Recordar que en 2018 se cumplió el 150 aniversario del descubrimiento en La Ciudad de una pequeña lámina de bronce con una inscripción en latín en una de sus caras. Se trataba de una tésera de hospitalidad -documento jurídico- que sellaba un pacto de apoyo y protección entre un intercatiense y la ciudad de Pallantia. La pieza, según los arqueólogos de "En busca de Intercatia", ofrece interesante información de carácter filológico e histórico sobre personajes y gentilidades vacceas, así como de la estructura formal de lo que era un contrato o pacto de hospitalidad entre la población indígena en torno al cambio de era.

Pérez explica que, a largo plazo, «la idea es dejar estructuras visibles para hacer visitable el yacimiento. Aunque sean muy visibles y visitables, no será posible hasta que no se tenga un proyecto de consolidación, porque son estructuras de adobe, muy endebles. Si no hay un proyecto de conservación, en dos años se pierden. Aunque esté excavada, se vuelve a tapar y, hasta que no esté todo bien definido, no se reexcava para que sean visitables».
Lo que también se quiere hacer es completar la prospección geofísica y colocar algún panel explicativo de manera permanente en el yacimiento, al borde del camino.
(Fuente: Diario Palentino)

23 de abril de 2020

Los arqueólogos localizan dos asentamientos militares romanos en Arrabalde (Zamora)

La identificación se realizó mediante el procesado de datos LiDAR. Se trata de las primeras evidencias arqueológicas del asedio romano al castro de Las Labradas.
Identificación mediante LiDAR de las primeras evidencias arqueológicas del asedio romano al castro de Las Labradas (Arrabalde, Zamora).
Un equipo formado por arqueólogos leoneses y cántabros ha localizado dos recintos militares romanos de campaña junto al castro de Las Labradas, ubicado en Arrabalde, en la provincia de Zamora, "muy probablemente relacionados con el asedio y conquista de ese importante 'oppidum' astur durante la primera fase de las campañas de Augusto contra cántabros y astures, en el año 25 antes de Cristo", según indicó el arqueólogo José Ángel Hierro.

Los dos recintos fueron identificados en noviembre de 2018 mediante el procesado de datos LiDAR disponibles en la web del Instituto Geográfico Nacional. "El LiDAR es una técnica de teledetección óptica que permite obtener modelos digitales del relieve y que se emplea en la prospección arqueológica", explicaron las mismas fuentes.

El mayor recinto romano ocupa casi toda la cima del alto de La Mina, en el municipio de Villaferrueña, y se localiza unos 750 metros al este de las defensas más orientales del castro de Las Labradas, situadas en la zona conocida como El Marrón. "Tiene una superficie de casi seis hectáreas, planta irregular adaptada al terreno abrupto sobre el que se levanta y capacidad para alojar a más de media legión, unos 3.000 hombres", anotaron.

"Sus defensas consisten en un terraplén de tierra y piedras, denominado agger por los romanos, que se combina con los afloramientos rocosos y cortados naturales y presenta una puerta en clavícula interna en su lado occidental", añadieron.

Los arqueólogos apuntaron que las puertas en clavícula, que obligaban a los atacantes a dejar al descubierto su lado desprotegido, en el que portaban el arma y no el escudo, son "exclusivas" de los campamentos romanos y su presencia sirve para identificar este tipo de yacimientos con un "alto grado" de fiabilidad. "El tamaño y las características del campamento de La Mina permiten suponer para él una función principal dentro del asedio".

El otro recinto, de alrededor de una hectárea, se localiza a apenas 200 metros en línea recta desde la muralla indígena, sobre una cresta rocosa cuyas defensas naturales se complementan con un doble agger a base de piedras, ya en terrenos del término municipal de Arrabalde. "Su función pudo consistir en hostigar a los defensores con catapultas, escorpiones y otra artillería de torsión, tal y como ha sido documentado en otros conjuntos similares de época romana", expusieron.

Los investigadores consideran que el dispositivo de asedio tuvo que contar con varios campamentos más, situados en torno al oppidum indígena, cuya localización es desconocida hasta la fecha, y confían en que futuras prospecciones sistemáticas sobre el terreno permitan realizar nuevos hallazgos.

El yacimiento de Las Labradas es conocido por el hallazgo en su interior de dos importantes ocultamientos de joyas astures y algunas monedas de oro y plata, los conocidos como primer y segundo tesoro de Arrabalde. Desde su descubrimiento, en la década de 1980, se ha dado por hecha la relación entre el enterramiento de estos dos conjuntos de orfebrería prerromana y la conquista romana del asentamiento indígena.

"Sin embargo, hasta ahora, la presencia legionaria en la zona se limitaba a algunos objetos documentados en el interior del oppidum y al cercano campamento estable de Petavonium (Rosinos de Vidriales)", precisaron. Este recinto, situado a más de siete kilómetros al suroeste, está demasiado lejos como para haber tenido algún tipo de participación en la expugnación del castro, aunque en ocasiones se le haya supuesto una función de ese tipo".

De esta forma, el hallazgo de los dos recintos descritos "comienza a aclarar la forma en la que las legiones de Augusto tomaron el castro de Las Labradas, al tiempo que se contextualizan mejor los ocultamientos de joyas indígenas, en el marco de un asedio en toda regla y del que se empiezan a vislumbrar sus verdaderas e importantes dimensiones".

(Fuente: iLeón / ICAL)

22 de abril de 2020

Ya se puede visitar desde casa la exposición del Museo Arqueólogo Regional de Madrid

La Comunidad de Madrid permite la visita virtual de esta exposición a través del canal de YouTube del museo. En ella se puede ver la reconstrucción del edificio.
Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid en Alcalá de Heneres.
La exposición se llama ‘De Palacio a Casa de los Arqueólogos. Pasado y futuro del Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares’ y está disponible en el Museo Arqueólogo Regional (MAR). Sin embargo, dadas las circunstancias del confinamiento, la única manera de acceder a dicha exposición es de manera virtual a través del canal de YouTube del Museo.

El Palacio Arzobispal de Alcalá es uno de los edificios más emblemáticos del Renacimiento, incluso ha pasado a convertirse en uno de los más importantes de España antes de su destrucción por un incendio en 1939, y se va a convertir en la futura sede de la Casa de los Arqueólogos, aprovechando las estructuras del propio palacio.

La exposición fue inaugurada en noviembre, cancelada a causa del estado de alarma, y ha sido reabierta para que los ciudadanos puedan disfrutar de esta historia vinculada a la ciudad de Alcalá. En el vídeo se recrean las distintas instalaciones con las que contaba el edificio, mostrando la belleza original que tenía antes del incendio.

Gracias a los programas informáticos, se han hecho montajes sobre cómo va a ser la reconstrucción, pudiendo ver las distintas instalaciones con las que contará el edificio, como salas destinadas a la investigación, un palacio de congresos y la zona de cafetería, entre otras. Además, entre los vídeos publicados, encontramos uno con testimonios de algunas personas que vivieron el desastre que sufrió el palacio.