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26 de septiembre de 2011

La calle principal de la ciudad romana de Allon (Alicante) tenía cinco metros de ancho y estaba flanqueada por bares y tiendas

La Concejalía de Patrimonio Histórico, a través de la Sección Municipal de Arqueología, Etnografía y Museos, ha descubierto en una investigación sobre las termas imperiales del municipium de Allon, la ciudad romana de Villajoyosa, que la fachada este del monumento estaba formada por una serie de tiendas que daban a la calle principal de la ciudad, el Kardo Maximus. El territorium o término municipal de Allon, la ciudad romana de Villajoyosa, era la comarca de la Marina Baixa,
El Kardo Maximus de Allon medía cinco metros
 de anchura.


A raíz de esta investigación, el concejal de Cultura y Patrimonio Histórico, Pepe Lloret, ha explicado que “los arqueólogos han descubierto cómo era la calle principal de la ciudad, el Kardo Maximus, que tenía aceras, que estaba flanqueada de tiendas y bares y que se necesitó arreglar frecuentemente su pavimento por los desperfectos causados por los carros cargados de mercancías que pasaban por ella”.


Los responsables de la investigación arqueológica, realizada con el fin preparar la restauración de las Termas de Allon aportan información detallada sobre el Kardo Maximus; en concreto, ha salido a la luz que la calle principal de la ciudad romana de Allon tiene exactamente la orientación que se esperaba, es decir, una línea perfecta norte-sur, como es preceptivo en las ciudades romanas. Consiste en una calle de cinco metros de ancho de la que conservaba el rudus, o capa de nivelación de gravas, sobre el cual estaba el pavimento (summa crusta, nuestro actual asfalto), sobre el que circulaban carros y personas, formado por gravas mezcladas con tierra y cal.


Otros datos relevantes del Kardo Maximus es que “en el lado este estaba flanqueado por un murete de delimitación y en el oeste se conserva una acera romana, más alta y estrecha que las actuales pero con la misma función; desde la calle se accedía a una zona de servicio de acceso restringido de las termas, mediante una puerta de doble batiente de la que se conservan los sillares laterales con los goznes (agujeros) para que giraran las dos hojas de la puerta, así como otro sillar en el centro para enganchar las fallebas (barras de hierro verticales para cerrar), ha agregado Pepe Lloret.


Tumbas a lo largo de la calle
La calzada romana, que se repavimentó en época del emperador Tito Flavio Domiciano (hacia 85 d. C.), al mismo tiempo que se construían las termas, estaba superpuesta a otra anterior del siglo I a. C. A los lados de esa calle más antigua se encontraron tumbas, lo que demuestra que antes de que el emperador Vespasiano concediera a Allon la categoría de municipium latinum (con lo que la convertía en una de las diez ciudades privilegiadas de la Comunidad Valenciana), por esta zona todavía no se había expandido el núcleo urbano.


Esta conclusión es científicamente muy importante porque los iberos y los romanos nunca enterraban dentro de las murallas de las ciudades (lo prohibía la Ley de las XII Tablas): por tanto, ahora se demuestra claramente que tras recibir el título de municipium la ciudad decidió expandirse fuera del viejo recinto amurallado del casco antiguo de Villajoyosa, construyendo un conjunto monumental en el que destacaban las grandes termas imperiales, además de construirse un macellum (mercado de carne), templos y otros edificios urbanos.


La calzada fue repavimentada varias veces. En época tardorromana (siglo III d. C.) se le adosó un murete de delimitación a cada lado y se redujo su anchura. Estas obras de reparación eran frecuentes dado el intenso uso provocado por el tráfico rodado, y equivale a los asfaltados que periódicamente necesitan nuestras calles hoy en día.


La restauración y musealización de estas espectaculares termas imperiales, uno de los monumentos romanos más importantes de la Comunidad Valenciana, para convertirlas en un recurso cultural y turístico de primer orden, contemplará la conservación y restauración de este Kardo Maximus, las aceras y la entrada de servicio de las termas. Otro de los datos más relevantes de la investigación realizada ahora es que, después de 2000 años, la calle Canalejas de Villajoyosa ha respetado escrupulosamente el trazado del Kardo Maximus de Allon, de manera que al pasear hoy por esta calle estamos haciéndolo sobre la avenida más importante de la antigua ciudad romana.
(Fuente: GN Prensa y Noticias)

12 de febrero de 2012

Arqueólogos encuentran un "stylus" íbero y delimitan la ciudad romana de Allon (Alicante)

Nuevo hallazgo arqueológico. Las excavaciones realizadas en Les Ribetes con motivo de las obras de un colector pluvial destapan un "silo" del siglo II a.C. dentro del cual estaba, en perfecto estado, una pieza que revela la transición de la etapa íbera a romana. Los trabajos también completan el perfil de las fronteras de la gran Allon.

Vista parcial de la ciudad romana de Allon en Villajoyosa (Alicante).
El útil que una vez fue utilizado para escribir asuntos del día, allá por los siglos II ó I a.C (Ibérico final, hace 2.200 años), relata ahora un momento clave del pasado de la Marina Baixa, la transición de la etapa íbera a romana. Se trata de un "stylus" de hueso, un punzón que los romanos utilizaban para escribir en tablillas de madera encerada, que ha sido encontrado por el equipo de arqueología municipal de La Vila dentro de un silo circular de 1,8 metros de diámetro en un yacimiento íbero de la localidad. 


La excavación de Les Ribetes surge con las obras del colector de aguas pluviales que recorre el casco urbano de La Vila. Una superficie de más de 800 metros de longitud en la que se han realizado sondeos para proteger las zonas donde hubiera indicios de la existencia de restos arqueológicos. Los sondeos descartaron casi un 90% del área de obras, dejando otras, como ésta, para ser excavadas. Según explica Antonio Espinosa, director del Museo de La Vila, la zona en la que están trabajando es un saliente del antiguo talud costero que hubo entre los barrancos del Censal y el Barranquet, hoy ocultos por el relleno de metros de escombros que se pusieron para construir la carretera y la expansión de la ciudad. En ese espolón, "un lugar privilegiado por su control visual de la bahía de Allon, se estableció un importante asentamiento, primero ibérico, después romano, probablemente una villa suburbana propiedad de un personaje principal, o bien un barrio completo en la periferia de la ciudad". 



En una anchura de 3 metros de ese lugar (lo que corresponde a la zanja del colector de pluviales) es donde se ha encontrado el silo fechado en el II a.C y en su interior, el punzón. 
Según recuerda el concejal de Patrimonio Histórico, Pepe Lloret, los silos son grandes hoyos excavados en el suelo, enlucidos de arcilla y quemados para endurecerla, donde se almacenaba grano tostado para conservarlo todo el año. Cuando se abandonaban se rellenaban con lo que se tenía a mano, de ahí que se encuentren en ellos objetos interesantes, como es este "stylus" de hueso. Un punzón que se expondrá en un futuro en el museo, con otros dos decorados de bronce también encontrados en La Vila, uno de los cuales está ahora en el Museo de las Culturas de Valencia.


El "stylus", cuyo nombre da origen a la pluma estilográfica, tiene un extremo con forma de punzón para escribir y otro de una superficie biselada para hacer de goma de borrar, aplastando la cera.
El stylus un punzón que los romanos utilizaban para escribir
 en tablillas de madera encerada 
  

Perfilado el perímetro de la ciudad romana
Las excavaciones surgidas por el colector han desvelado los límites de Allon hacia el este. Antes de las obras de la antigua N-332, en los años 30 del siglo XX, su costa era una sucesión de espolones rocosos que dominaban el talud costero con un desnivel de 20 metros sobre la playa. Una especie de línea ondulada cuyos entrantes eran barrancos que penetraban en perpendicular al mar hacia el interior, obligando a subir hasta la plaza de "La Creueta" para sortearlos y seguir camino hacia la parte oriental del territorium de Allon, de la comarca. Ese rodeo se ha conservado fosilizado bajo La Vila durante 2.000 años. Muestra que si un carro romano quería ir, por ejemplo, la villa del Albir, partía del foro (Plaza de la Generalitat), subía por el Kardo Maximus o calle principal norte-sur (hoy calle Canalejas), hasta la Creueta, escoltado por cientos de tumbas, y, tras alcanzar un bivium (cruce de caminos) fosilizado tomaba el camino viejo de Valencia (actual avenida de Benidorm), para pasar junto a villas como la de Barberes Sur y la cantera romana de Cales i Alataies, recientemente descubierta. 


Por otra parte, se ha descartado excavar de momento en la plaza de la Generalitat, donde se encontraron indicios del foro y de una calzada que bajaba al puerto, a una gran profundidad, ya que se pasará el colector a una profundidad por debajo de los yacimientos detectados, según informaron desde la Concejalía de Patrimonio Histórico.

(Fuente: Diario Información / Raquel López)

5 de enero de 2011

Las termas de la ciudad romana de Allon datan del Siglo I d.C. y dieron a Villajoyosa (Alicante) su actual estructura urbanística

Fue la cuarta ciudad romana de la provincia de Alicante y la última en salir a la luz. La que creó los cimientos de La Vila Joiosa y cuya estructura como municipio, según los hallazgos, no difiere apenas de la actual. Se articuló en torno a las termas de las que, gracias a un estudio del arqueólogo Diego Ruiz, ahora se conoce que disponían, incluso, de una piscina donde practicar la natación.

  • Allon fue la cuarta ciudad romana de la provincia de Alicante y uno de los núcleos de población más importantes de la época.
Todavía no se conocen del todo sus dimensiones, pero sí se sabe que Allon fue la cuarta ciudad romana de la provincia de Alicante y uno de los núcleos de población más importantes de la época. Su construcción de remonta, al menos, al siglo I después de Cristo y un estudio del arqueólogo Diego Ruiz, del equipo de arqueología municipal, ha permitido ahora conocer el funcionamiento de las Termas de Allón, ubicadas en la calle Canalejas, pero también otras cuestiones sobre el germen de La Vila Joiosa y su estructura como municipio y, el resultado, es que no difiere mucho de la actual ciudad. 
Vista de las termas de Allon, en la actual Villajoyosa.

El trabajo de investigación del arqueólogo municipal Diego Ruiz, "Las termas públicas del Municipium romano de Villajoyosa", que se ha desarrollado en el Museo Municipal de La Vila durante los últimos cinco años, ha permitido desvelar muchos aspectos de estas termas, uno de los monumentos romanos más importantes y uno de los hallazgos arqueológicos valencianos más sobresalientes de la última década, según el Servicio de Arqueología del Museo Municipal. Uno de los datos de mayor relevancia de cuantos se han descubierto es la fecha en que se construyeron las termas de Allon, entre el año 85 y el 110 d.C., una fecha que ya se intuía de las averiguaciones previas pero que ahora queda totalmente confirmada, tal y como explicaron ayer fuentes del Consistorio vilero.

Este mismo estudio aporta también datos como que en la entrada de las termas, donde se cobraba el acceso, pudo haber una especie de bar; y a lo largo de la calle, dotada de aceras de piedra, se alineaban una serie de tiendas ("tabernae") a modo de zona comercial, similar a la cercana Calle Colón de la actualidad. En cuanto al funcionamiento en sí de los baños, el arqueólogo Diego Ruiz también ha descifrado que el bañista realizaba un recorrido lineal: del vestuario ("apodyterium", todavía sin excavar) pasaba a una sala donde se lavaban y se daban masajes ("unctorium"), después a una sauna ("caldarium") con piscinas de agua caliente ("alvei"), para pasar a continuación a una sala de ambiente templado ("tepidarium"), donde pasaban más tiempo y se dedicaban a conversar). Finalmente, se dirigían a una sala en la que podían darse un baño de agua fría en una piscina monumental ("frigidarium"). La investigación, además, apunta la posibilidad de que hubiera también cerca del vestuario otra piscina más grande ("natatio") que permitía practicar la natación y que todavía no se ha excavado. Y, por último, un espacio libre inmediato al complejo, que no se llegó a edificar, con vistas panorámicas sobre el cauce del río, que pudo utilizarse como "palestra", una especie de gimnasio al aire libre. 

También se ha conocido el sistema de calefacción de las termas, con un falso suelo bajo el cual circulaba el aire caliente desde un horno contiguo. El sistema, llamado "hypocaustum", unía esta cámara subterránea con cámaras huecas en las paredes y en las bóvedas, lo que permitía distribuir mejor el calor e impedía que se formaran gotas frías que de otra forma caían sobre los bañistas por la condensación de vapor en los techos.
"La monumentalidad y la ubicación en el centro neurálgico de la ciudad de las termas llevan a pensar que el acceso de los bañistas se haría por una entrada monumental desde el foro municipal (plaza pública). Hasta el momento el área excavada nos muestra tan sólo una parte, entre la mitad y dos tercios de la extensión real del gran balneario", explicó el director del Museo Municipal, Antonio Espinosa. 

Por su parte, la edil de Cultura, Loli Such, recordó que el Ayuntamiento tiene pendiente un proyecto de musealización de las termas que permitirá su visita pública. Para ello, el Consistorio ha firmado un protocolo para hacerse con la propiedad del solar, a cambio de ceder a los actuales propietarios cuatro solares municipales.

19 de junio de 2024

Inician la última campaña de excavaciones en la villa romana de Barberes, en Villajoyosa (Alicante)

El Ayuntamiento de la Vila Joiosa ha iniciado los trabajos para finalizar la excavación arqueológica del yacimiento de la villa romana en la zona de Barberes Sur. Se trata de una residencia señorial, construida a las afueras del municipium romano de Allon entre finales del siglo I a. C. y principios del siglo I d. C.

El Ayuntamiento alicantino de la Vila Joiosa ha iniciado los trabajos para finalizar la excavación arqueológica del yacimiento de la villa romana en la zona de Barberes Sur. Se trata de una residencia señorial, construida a las afueras del municipium romano de Allon entre finales del siglo I a. C. y principios del siglo I d. C.

El Servicio Municipal de Arqueología excavó parte del yacimiento, concretamente una superficie de 510 metros cuadrados, entre los años 2009 y 2012, por lo que con los trabajos que se inician ahora se intervendrá sobre los 840 metros cuadrados restantes. En este sentido, la concejal de Patrimonio Histórico, Rosa Llorca, ha anunciado que “dado el valor patrimonial e histórico de este yacimiento romano, estamos estudiando las posibilidades para poder integrar la zona arqueológica con el parque Palasiet, de manera que se pueda crear un espacio de ocio adaptado al entorno”.

Este yacimiento resulta muy complejo dada la superposición de diferentes fases de ocupación y, sobre todo, por la presencia de derrumbes de grandes paneles de pinturas murales que necesitan una documentación y restauración minuciosas. La mayoría de ellos imitan decoraciones arquitectónicas de mármoles, pero también hay escenas figurativas, como una garceta picando a un lagarto en un fondo idílico de vegetación y pájaros, cuyo mural forma parte de la exposición “Tresors de La Vila” que alberga Vilamuseu. Estas escenas bucólicas se pusieron de moda precisamente en el siglo I d. C. y las encontramos en famosas villas, ciudades y palacios del Imperio.

Junto a esta villa romana se ha hallado un tramo de la calzada que conectaba la ciudad por la costa con las actuales Benidorm y Altea, que formaban parte del término municipal de Allon. Unas décadas después, a finales del siglo I d. C., la villa sufre una gran remodelación y las estancias principales de la nueva villa se decoran con lujosas pinturas murales, coincidiendo con un momento de esplendor de la ciudad de Allon, que en estas fechas recibe la categoría de municipium a través del Edicto de Vespasiano (73-74 d. C.). El abandono de la Villa se produce en las últimas décadas del siglo III d. C., momento en el que sufren un incendio algunas de sus estancias, como también le ocurrió a la villa monumental de Torre la Cruz, junto a otro camino, el que iba a los valles de Alcoy. Este hecho podría corresponder a un episodio violento, común en yacimientos de estas fechas, y que se suele relacionar con la inestabilidad del Imperio romano por las invasiones llamadas “bárbaras” y por revueltas internas.

Esta excavación arqueológica, que se realizará durante un tiempo estimado de 7 meses, será ejecutada por la empresa Alebus Patrimonio-Histórico con la codirección del Servicio Municipal de Arqueología y Patrimonio Histórico y el departamento de Urbanismo municipal.
(Fuente: AlicantePlaza)

31 de octubre de 2024

Descubren una cantera bajo la villa romana de Barberes (Alicante)

Esta cantera suministraba las gravas para construir la calzada que conectó la ciudad romana de Allon con el resto de poblaciones de la comarca de la Marina Baixa.
Las canteras y la pavimentación de la calzada coinciden en fecha, entre el siglo I a. C. y principios del siglo I d. C.

La villa romana de Barberes Sud en la localidad alicantina de Villajoyosa, escondía debajo otro curioso yacimiento arqueológico que ha traído de cabeza a los arqueólogos durante años. En las excavaciones realizadas entre 2009 y 2012 aparecieron grandes fosas de tendencia ovalada y de formas muy irregulares, conectadas unas con otras, que serpenteaban bajo los cimientos de la lujosa villa romana del Alto Imperio. Su función no tenía una explicación aparentemente lógica. Lo más extraño era que contenían altos muros en su interior, que debían formar parte del sistema de cimientos de la propia villa; pero, se desconocía la función de estas fosas.

En el mes de junio se retomaron estas excavaciones por parte de la concejalía de Patrimonio Histórico y coordinadas por el Servicio Municipal de Arqueología que han permitido tener una visión global de la confusa serie de fosas y muros y comprobar que aquellas siguen las vetas de cantos de terreno geológico de la zona. Es decir, son lenguas de gravas de aluvión del período Cuaternario, alternadas con arenas y arcillas, que se formaron por la erosión y arrastre de la piedra de las montañas del interior en dirección al mar.

A la vez, el reciente hallazgo de un tramo bien conservado de una calzada de la ciudad romana de Allon en el solar de la calle Requena, 17, ha aportado una pista fundamental para entender el sentido de estas extrañas fosas. El equipo investigador ha podido comprobar que los cantos de la calzada son de la misma piedra caliza y calibre que los que aparecen en las fosas, por lo que estas, que se acercan hasta solo 5 metros del firme de la calzada, debieron ser una cantera de áridos destinados a pavimentarla. Es más, las canteras y la pavimentación de la calzada coinciden en fecha, entre el siglo I a. C. y principios del siglo I d. C., a falta del estudio detallado de los materiales.

Esta obra pública nos habla de la importancia urbana de Allon mucho antes de recibir la categoría de municipium de manos del emperador Vespasiano entre los años 73 y 74 d. C. Debió tener ya la categoría de oppidum latinum, con instituciones capaces de promover la pavimentación de esta calzada, una especie de carretera comarcal romana que unía Allon con su territorio, la actual comarca de la Marina Baixa, por la costa. Es decir, conectaba la ciudad con otros yacimientos conocidos, como las importantes villas romanas de El Albir en Alfàs del Pi o La Pila, en Altea, entre muchos otros.

Con 3,5 metros de ancho, esta calzada romana era apta para la circulación de carros en ambos sentidos y fue la precursora de la actual N-332 a su paso por la Marina Baixa. Esta calzada romana acababa en Altea, ya que los puentes y túneles del Mascarat no se construyeron hasta finales del siglo XIX.

La cantera se abandonó tras la realización de la calzada y, un siglo después, a finales del siglo I d. C. o principios del siglo II d. C., se construyeron los grandes muros de cimentación en el fondo de las fosas de la cantera y luego se rellenaron las fosas con tierra, con el fin de que el terreno aguantara y para que los cimientos de la nueva villa no se movieran por la existencia, debajo, de esas grandes fosas rellenas. Sobre las fosas, se levantaron entonces los pavimentos y los ricos muros, pintados con imitación de arquitecturas y paisajes de árboles y animales, que ahora se están recuperando.

23 de noviembre de 2011

Allón cede al MARQ más de una tonelada de tesoro romano


Una mesa de piedra del siglo II de 1.250 kilos, perteneciente al mercado de carne de Allon, sale por primera vez de Villajoyosa para ir al MARQ

Única en la península. En el siglo II, un rico personaje de la ciudad de Allon (ahora La Vila Joiosa), financió una mesa de piedra de 2 metros de largo y 1.250 kilos de peso, para hacer de mostrador en el mercado de carne de la época. Marco Sempronio era su nombre y ha llegado hasta nuestros días gracias a una inscripción que hace a la pieza única en la península. Por primera vez desde su creación, la mesa sale de La Vila para una exposición en el MARQ.

El mostrador romano de 1.250 kilos de peso.
Por primera vez desde que fue construida en el siglo II sale de La Vila Joiosa una pieza arqueológica única en la península, una mesa romana perteneciente al antiguo mercado de carne de la ciudad de Allon, que se traslada temporalmente al Museo Arqueológico Provincial de Alicante (MARQ) para formar parte de una exposición sobre el patrimonio arqueológico vilero. 
Este tesoro histórico, el único de sus características que se conserva en España, tiene además un valor cultural añadido, ya que contiene una inscripción de hace más de 1.900 años, en la que se narra cómo Marco Sempronio, un rico personaje local de entonces, y su hijo fueron quienes mandaron construir el mostrador de piedra para la reconstrucción del "macellum" (el mercado de carne) de la ciudad, que entonces se hacía necesaria por la vejez del edificio, tal cual explica la inscripción en latín. 
El laborioso traslado de la pieza.

Ecos del pasado que han llegado hasta nuestros tallados en la piedra de esta mesa, de dos metros de longitud y 1.250 kilos de peso, unas dimensiones que han hecho necesaria la intervención de una empresa especializada y de una grúa para poder embalarla y transportarla hasta las instalaciones del MARQ. 
La Fundación del museo provincial ha costeado el traslado de la pieza que podrá verse en la muestra "La Vila Joiosa, Arqueolgia i Museu" desde principios de diciembre y durante tres meses, durante los cuales el público podrá conocer el pasado histórico del municipio vilero a través de 130 piezas arqueológicas de gran valor. 
Entre ellas figura esta mesa que será también una de las piezas centrales del futuro Museo de La Vila y que hasta ahora estaba conservada pero fuera del alcance del público, ya que las dimensiones de esta antigua mesa de carne no permitían emplazarla en el museo local existente.

Hasta ahora la pieza nunca había salido de Villajoyosa.
La pieza sirvió en su día de mostrador en el que se vendía y se manipulaba la carne, dentro del edificio del mercado, que debía estar en torno a la plaza pública o foro, según explicaron desde el servicio municipal de arqueología. Este caro mostrador de piedra debió ser pagado por este personaje, Marco Sempronio Hymno, antiguo esclavo de una de las familias más importantes de Allon, los Sempronios, tal vez para promocionar a su hijo, nacido libre, dentro de la sociedad local, ya que él, como liberto, no podía desempeñar cargos públicos, según indicaron los arqueólogos. 
Pero la historia de esta mesa no acaba ahí ya que, una vez acabado el Imperio, fue descubierta en el siglo XVI, cuando los restos de la Antigüedad acostumbraban a ser reutilizados para nuevas obras, principalmente en templo. Entonces se convirtió en el altar de la Iglesia de la Asunción y esa ha sido su función hasta el siglo XX, cuando los servicios arqueológicos municipales se hicieron cargo de la conservación de la pieza. 
Desde su construcción en el siglo II, el mostrador de piedra no había salido de La Vila Joiosa.Debido a sus dimensiones, fue necesaria una grúa para trasladarla.Una empresa especializada se encargó del embalaje y el transporte.La pieza es única también por su inscripción.
(Fuente: Información / B.García)

23 de septiembre de 2013

Los arqueólogos hallan restos del muro de la ciudad íbera de Allon (Villajoyosa)

Una intervención en la rehabilitación de una vivienda en la plaza de la Iglesia de Villajoyosa ha sacado a la luz restos de los muros de la ciudad íbera de Allon, así como ocho enterramientos del cementerio parroquial existente en el subsuelo.
Termas romanas de la ciudad de Allon, cuarta ciudad romana de la provincia de Alicante.
Según informa el departamento municipal de Arqueología en un comunicado, se ha hallado la esquina de una estructura realizada mediante mampostería irregular trabada con barro y que constituye el zócalo sobre el que se alzaba un muro de adobe. Además, se han podido documentar restos caídos de este muro en los derrumbes excavados al pie de dicha estructura. En cuanto a los enterramientos, los esqueletos localizados pertenecen a ocho individuos adultos que fueron enterrados entre los siglos XIV y XVIII (periodo de uso del cementerio). La datación de los restos no se puede determinar con mayor precisión hasta el estudio pormenorizado de los materiales exhumados entre los que destacan la localización de dos monedas de bronce (en proceso de restauración).

Ocho enterramientos
Los ocho enterramientos documentados proceden del cementerio del que se tiene constancia por fuentes documentales, ubicado bajo la Iglesia y la Plaza anexa, en el casco antiguo, declarado Bien de Interés Cultural. Esta área cementerial se utilizó en época bajomedieval y moderna, y se mantuvo en uso hasta finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, momento en que se trasladó al cementerio del Calvario

Los restos óseos, una vez depositados en Vilamuseu, serán analizados por un antropólogo que podrá aportar datos sobre el sexo de los individuos, su edad y las diferentes enfermedades que pudieron padecer. Hasta el momento se conoce el sexo de uno de los individuos, una mujer adulta que ha conservado un pendiente de bronce con el que fue enterrada, así como un enterramiento infantil.

La actual excavación arqueológica se limita a una franja de tres metros de largo por 40 centímetros de anchura para la canalización de agua proyectada. Sin embargo, en un futuro próximo se excavará sobre un área más amplia en la plaza con motivo de las obras de restauración de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

(Fuente: La Verdad / EFE)

12 de noviembre de 2025

Finalizan los trabajos de excavación arqueológica en la villa romana de Villajoyosa

La campaña ha permitido sacar a la luz restos de una calzada romana, una cantera o más de 4.000 fragmentos de pinturas del siglo II.

El Ayuntamiento de Villajoyosa ha finalizado los trabajos de excavación arqueológica del yacimiento de la villa romana de Barberes Sur. La campaña ha permitido sacar a la luz restos de una calzada romana, una cantera o más de 4.000 fragmentos de pinturas del siglo II.

El alcalde Marcos Zaragoza, junto a la concejal de Patrimonio Histórico, Rosa Llorca, han acudido a la parcela donde han finalizado los trabajos junto a técnicos municipales y representantes de la empresa Alebus Patrimonio-Histórico. El primer edil indicó que “los trabajos arqueológicos que se han realizado en esta zona han permitido sacar a la luz una parte de nuestra historia que nos permitirá seguir conociendo la ciudad romana de Allon”.

La villa romana de Barberes Sur se trata de una residencia señorial, construida a las afueras del municipium romano de Allon entre finales del siglo I a. C. y principios del siglo I d. C. El Servicio Municipal de Arqueología excavó parte del yacimiento, concretamente una superficie de 510 metros cuadrados, entre los años 2009 y 2012. El pasado año se iniciaron de nuevo los trabajos para intervenir sobre los 840 metros cuadrados restantes de la parcela.

El alcalde indicó que “una vez terminada la excavación, recuperados los fragmentos y conservados los restos, el siguiente paso es integrar esta parcela en su entorno. El objetivo es unirla al parque Palasiet y crear un gran espacio de ocio que incluirá zonas de sombra”.

La concejal de Patrimonio Histórico añadió que “dado el valor de este yacimiento romano, trabajamos para que este lugar la parcela se convierta en un punto de interpretación de la villa romana”.

Las excavaciones realizadas han sacado a la luz, junto a la villa, un tramo de la calzada que conectaba la ciudad por la costa con las actuales Benidorm y Altea, que formaban parte del término municipal de Allon.

No fue el único hallazgo. La villa romana de Barberes Sud escondía debajo otro curioso yacimiento arqueológico: una cantera de áridos destinados a pavimentar la calzada encontrada. Es más, las canteras y la pavimentación de la calzada coinciden en fecha, entre el siglo I a. C. y principios del siglo I d. C.

La cantera se abandonó tras la realización de la calzada y, un siglo después, a finales del siglo I d. C. o principios del siglo II d. C., se construyeron los grandes muros de cimentación en el fondo de las fosas de la cantera y luego se rellenaron las fosas con tierra, con el fin de que el terreno aguantara y para que los cimientos de la nueva villa no se movieran por la existencia, debajo, de esas grandes fosas rellenas. Sobre las fosas, se levantaron entonces los pavimentos y los ricos muros, pintados con imitación de arquitecturas y paisajes de árboles y animales, que ahora se están recuperando.

Las excavaciones realizadas también sacaron a la luz más de 4.000 fragmentos de las pinturas que decoraban las estancias señoriales a principios del siglo II d.C. Estos trabajos han permitido a los arqueólogos conocer una parte de la planta de la villa, construida durante el reinado del emperador Trajano, con una parte de uso industrial, un patio o atrio con diferentes habitaciones (probablemente para uso de la servidumbre) y, por último, un gran espacio al aire libre, porticado con grandes columnas, destinado al jardín de la vivienda y rodeado de estancias señoriales que, en su momento, se encontraban ricamente decoradas. De esta parte solo se conservan los cimientos. Además, se comenzó la consolidación y reconstrucción de los paneles que decoraban la estancia en el laboratorio de restauración de Vilamuseu.

25 de mayo de 2011

Encuentran un sillar romano bajo una capilla en La Vila (Alicante)

Los restos procederían de un monumento de la ciudad romana de Allon que se utilizó en 1740 para la construcción de la iglesia de la Asunción 
Las obras de restauración de la Iglesia de la Asunción de La Vila (Alicante) escondían un descubrimiento único: un sillar romano de piedra debajo del altar de madera de la Capilla de Santa Marta. El hallazgo estaba incrustado apenas unos centímetros en el suelo original de dicha capilla de 1740.
Trabajos de medición y catalogación del sillar encontrado.
 La piedra, con unas dimensiones de 1,5 metros de largo, 93 de ancho y 40 de hondo, habría sido trasladada en el momento de la construcción del templo para sustentar el altar de la patrona. La concejala de Cultura, Loli Such, explicó que tras la reforma en los años 50, la parte inferior del sillar, unos 40 centímetros, quedó cubierta por el nuevo pavimento del presbiterio de la capilla.
En el siglo XVIII, mientras se construía la capilla, se habría producido la extracción de esta piedra de grandes dimensiones del foro romano de la antigua ciudad de Allon, a escasa distancia del templo actual, según el director del Museo Municipal, Antonio Espinosa. Además, otros trozos de menores dimensiones forman parte de los muros exteriores de la capilla.
Espinosa también se refirió al hallazgo años atrás de una enorme dovela de piedra en los cimientos del Café Mercantil, en la misma zona. Ambas piezas habrían pertenecido a algún gran monumento de la ciudad romana de Allon, como una puerta monumental de entrada.
El sillar, de aproximadamente 1,5 toneladas de peso, presenta una factura claramente romana con una orificio rectangular en una de sus caras, típico de la época, que se utilizaba para ensamblar varios sillares mediante un vástago de hierro y como enganche para poder trasladar este tipo de piedras de grandes dimensiones mediante grúas, según el Servicio Municipal de Arqueología, además de una cara lisa que se usaba para cimentación.
El Ayuntamiento sopesa ahora mantener el sillar de piedra en su ubicación actual dentro de la capilla después del proceso de análisis y documentación gráfica ya que sería una forma de mostrar parte de la historia de La Vila, no sólo de la época romana sino de la propia iglesia de la Asunción.
(Fuente: Las Provincias)

31 de octubre de 2023

Aparecen joyas y piezas de bronce del Imperio romano en una excavación de Villajoyosa (Alicante)

Los objetos encontrados en la zona de Plans datan del siglo I y II d. C. y destacan los colgantes, anillos y una figura de un guardaespaldas.
Una pieza de bronce romana encontrada en Villajoyosa.

Colgantes de collares, anillos, pulseras, agujas del pelo y apliques decorativos se unen a la colección de arte romano que alberga el museo municipal Vilamuseu de Villajoyosa tras la extracción de nuevos bronces en el yacimiento de la zona de zona de Plans. Entre las piezas, pertenecientes a la época dorada, se ha hallado una figura de un lictor del Alto Imperio de 12 centímetros de altura de los siglos I y II d. C.

El lictor era una especie de policía de la época romana, siendo los guardaespaldas de los magistrados. Estos guardias vestian togas y un cilindro de 30 varas con una correa roja que era considerado emblema de poder. Según ha informado el Ayuntamiento de la localidad, por sus características, el lictor debía estar relacionada con un ciudadano de mayor rango, como un emperador.

La presencia de esta pieza en Allon (Villajoyosa) se asocia con su categoría de municipium, siendo Allon una de las 10 que hubo en la Comunitat Valenciana. Se conservan ejemplares similares de lictores en el Art Institute of Chicago, el British Museum y los Staatliche Museen de Berlín.

"La pieza está hueca por detrás y tiene un vástago para incrustarla en un relieve de bronce más grande, junto a otras figuras, representando una escena ceremonial con un magistrado y sus lictores", asegura el consistorio. Estas escenas eran frecuentes en los petos de los caballos de estatuas ecuestres. "La pieza podría proceder de un relieve o estatua de un alto personaje del Imperio a caballo, quizá el emperador, que existió en el foro de Allon, o quizá la que hubo junto a la torre de Sant Josep", añaden.

Su abandono en un vertedero del yacimiento de Plans indica el "desmantelamiento y expolio de los espacios públicos imperiales en la época tardorromana". Además, en este mismo yacimiento han aparecido otras numerosas piezas de bronce de gran calidad como sondas médicas, decoración de cajas y muebles de madera (uno con el rostro de la diosa Diana), cadenitas, velas o sacos, broches, botones, anzuelos y elementos de vajilla ritual, entre otros.

Conservación
El museo Vilamuseu de Villajoyosa se encargará de tratar las piezas para su conservación, una actuación a contrarreloj, ya que el bronce contiene cobre, muy sensible a los cambios de temperatura y humedad al extraerlos de la tierra.

"En poco tiempo, los cloruros y otros agentes destruirían las piezas. Por eso, se iniciado el tratamiento, lento y delicado, en baños químicos", afirma el Ayuntamiento. Meses después, las piezas ya podrán ser conservadas y expuestas en Vilamuseu.

17 de mayo de 2016

Identifican el nombre del personaje enterrado en la torre funeraria romana de Sant Josep, en Villajoyosa (Alicante)

Es un hallazgo de gran importancia arqueológica, porque es la única inscripción que se conserva de las tres grandes torres funerarias romanas conservadas en la Península Ibérica. La inscripción está dedicada a Lucio Terencio Mancino, hijo de Marco que debió ser un personaje principal de la época de esplendor del municipium romano de Allon (Villajoyosa)
La inscripción está tallada en un bloque de mármol de Buixcarró (Valencia),
El equipo científico que investiga la torre funeraria romana de Sant Josep, en Villajoyosa, ha descubierto la inscripción que, con toda probabilidad, da el nombre del difunto allí enterrado entre 150 y 170 d. C. Es un hallazgo de gran importancia arqueológica, porque es la única inscripción que se conserva de las tres grandes torres funerarias romanas conservadas en la Península Ibérica.

Curiosamente, la inscripción llevaba años depositada en los fondos de Vilamuseu, y solo una serie de proyectos de investigación concatenados ha permitido este descubrimiento.
Los trabajos de recuperación del monumento comenzaron en 2008 con la demolición de la casa adosada, y siguieron varias campañas de excavaciones desarrolladas por el Servicio Municipal de Arqueología y la Universidad de Alicante dentro del proyecto Villajoyosa Romana. Se hallaron 25 nuevos sillares procedentes del monumento, que según el cronista Escolano se desmontaron en 1543 para obtener piedra para reparar las murallas de La Vila, destruidas ese año por corsarios turcos; pero los sillares nunca llegaron a trasladarse a La Vila y se quedaron en las inmediaciones de la torre.

Estas nuevas piezas fueron cruciales para la restauración del monumento, realizada y patrocinada en 2015 por la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Villajoyosa, con el copatrocinio de Elaine Evans, que también ha costeado los jardines funerarios romanos recién inaugurados. Se realizó la fotogrametría y 3D de la torre, y se publicó todo el proyecto en la revista Lucentum de la Universidad de Alicante, lo que aportó una gran cantidad de datos y mediciones de los que antes se carecía.


Durante la preparación de la publicación del trabajo de Fin de Grado de Historia de Antonio Sellés y Antonio Espinosa, director de Vilamuseu, al dibujar una inscripción que durante siglos estuvo en la finca de la Almiserà, a 2 Km de la torre, se descubrió que tanto ésta como dos bases de pedestales de piedra que había en la zona procedían, muy probablemente, de la torre de Sant Josep.

TRABAJO CONJUNTO
Se trabajó conjuntamente con los arqueólogos Diego Ruiz, codirector de las excavaciones, y Ana Charquero, especialista en virtualización del patrimonio, y se comprobó que todas las mediciones coincidían exactamente, y que el tipo de inscripción era característico de estos monumentos funerarios. La inscripción está tallada en un bloque de mármol de Buixcarró (Valencia), que sobre todo se usó desde mediados del s. I y durante el s. II, precisamente cuando se construyó la torre. La inscripción debió estar empotrada en la cara norte de la torre, y solo encaja exactamente en la 7ª hilada, que tiene la misma altura que el epígrafe, 68 cm., y el fondo necesario para entrar. Es justamente la hilada en la que se suponía que estuvo la inscripción. Eso explicaba que las letras de la inscripción fuesen de gran tamaño, porque debían ser leídas a 5 m de altura.

LUCIO TERENCIO MANCINO
La inscripción está dedicada a Lucio Terencio Mancino, hijo de Marco, y solo se ha perdido la mención de su tribu (en las que se dividía el pueblo romano para ejercer su derecho al voto). Por el momento no se sabe más de este Terencio, que debió ser un personaje principal de la época de esplendor del municipium romano de Allon (Villajoyosa), a juzgar por la costosísima tumba que se mandó construir, rodeada de uno de los mayores recintos funerarios conocidos en Europa.

Estas investigaciones se presentarán en una conferencia durante las jornadas sobre la Torre de Sant Josep que tendrán lugar en el salón de actos del Centro Social, los días 17 y 18 de mayo, para celebrar el Día Internacional de los Museos, este año con el lema ‘Museos y Paisajes Culturales’, ya que la torre y su jardín funerario, recién restaurados, forman uno de los paisajes culturales más atractivos y relevantes de Villajoyosa. Las jornadas contarán con la presencia de arqueólogos tan prestigiosos como Manuel Bendala y Lorenzo Abad, catedráticos de Arqueología de las Universidades Autónoma de Madrid y de Alicante, respectivamente, que publicaron el primer estudio sobre la torre en 1984.

(Fuente: El Periodic)

25 de agosto de 2014

Descubren una nueva villa romana en Villajoyosa (Alicante)

Se trata de la séptima villa que se localiza en el entorno inmediato de la ciudad romana de Allon, además de otras menos próximas. Como casi todas las demás, algunas piezas hacen sospechar que esta nueva villa también tuvo baños privados con sistema de agua caliente (balnea).
El grupo de voluntarios en el Vilamuseu. Foto: LA VERDAD / R.A.
El II Campo Internacional de Trabajo Arqueológico 'Villajoyosa Romana', organizado por el Institut Valencià de la Joventut (IVAJ) y el Ayuntamiento de Villajoyosa, ha concluido con el hallazgo de una nueva villa romana de la cual no se tenía conocimiento cerca de la actual excavación, en la rotonda Valor de la N-332.

La riqueza de las piezas halladas en ese lugar, con gran cantidad de cerámica fina, tejas, mortero de construcción, etc., confirmarían para los investigadores que muy cerca de la excavación existe una nueva villa romana suburbana (residencia señorial en el extrarradio del 'municipium' de Allon) hasta ahora desconocida, así como una masía de huerta de la Baja Edad Media. 


Se trata de la séptima villa que se localiza en el entorno inmediato de la ciudad romana, además de otras menos próximas. Como casi todas las demás, algunas piezas hacen sospechar que esta nueva villa también tuvo baños privados con sistema de agua caliente (balnea).

En los laboratorios de Vilamuseu, los 27 voluntarios (procedentes de diferentes comunidades autónomas de España, así como de Turquía, Francia y Rusia) han comprobado la existencia de materiales no solo del Alto Imperio romano (s. I y II dC) sino también de los primeros pobladores de Villajoyosa (s. XIII-XIV).

TORRE FUNERARIA DE SANT JOSEP
Este ha sido el último descubrimiento del campo de trabajo, que también ha hallado este verano cuatro nuevos sillares que pertenecieron a la mayor torre funeraria romana de Hispania, la Torre de Sant Josep, del s. II dC. Uno de los sillares pertenece a una pilastra de esquina, lo que tiene gran interés para la próxima restauración del monumento.

(Fuente: La Verdad / R.A.)

27 de febrero de 2026

Expertos de dos universidades investigan las pinturas murales de la Villa Romana de Barberes Sud de Villajoyosa

Las excavaciones del Servicio Municipal de Arqueología y Patrimonio Histórico sacaron a la luz grandes paneles de pinturas caídas de las paredes que los investigadores califican como diseños únicos

Expertos de dos universidades investigan las pinturas murales excavadas en la Villa Romana de Barberes Sud de Villajoyosa. Se trata de Alicia Fernández Díaz, catedrática de Arqueología de la Universidad de Murcia, y Gonzalo Castillo Alcántara, Investigador post doctoral en la Universidad de Valencia. Ambos se encuentran realizando dicho estudio sobre las piezas en Vilamuseu.

Ambos han formado parte de varios proyectos de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital de España. Actualmente están trabajando en el tercer proyecto sobre pinturas murales de época romana en la mitad inferior de la península Ibérica.

La concejal de Patrimonio Histórico, Rosa Llorca, explicó que “las excavaciones realizadas por el Servicio Municipal de Arqueología y Patrimonio Histórico, en dos campañas de 2010 y 2024, sacaron a la luz grandes paneles de pinturas caídas de las paredes de la villa, convertidos con el paso del tiempo en cerca de 4.000 fragmentos”, que se trasladaron al museo de Villajoyosa.

La Villa Romana de Barberes Sud es uno de los conjuntos más interesantes de pinturas excavados en los últimos años en el sudeste español. “Este hallazgo ilustra la riqueza de una residencia señorial del siglo II que se encontraba a las afueras de la ciudad romana de Allon, junto a la calzada que recorría por la costa su territorio, la actual comarca de la Marina Baixa”, indicó la edil.

La mayoría de estas pinturas se encontraban en el interior de la estancia 13 (de 10 m² excavados), una de las habitaciones de la parte residencial, que daba a un jardín porticado o viridiarium.

Durante la excavación, todos estos fragmentos se numeraron, se fotografiaron y se consolidaron por la restauradora de Vilamuseu antes de su extracción. Además, el departamento de Conservación ha realizado el trabajo para preservar de forma organizada y segura en los almacenes los restos para inventariarlos y catalogarlos.

Tras ponerse en contacto Vilamuseu con la catedrática Alicia Fernández, “comprobó que se trata de un conjunto relevante de decoración romana, y que merece una investigación detenida para conocer su técnica, materiales, motivos, esquema y composición, poniéndola en relación con otros conjuntos del Imperio romano e intentando determinar la presencia de un taller que trabajaba en consonancia o no con las modas imperantes en el momento”, agregó Llorca.

Durante el mes de febrero, ambos expertos están revisando ese gran número de fragmentos en los laboratorios de Vilamuseu, con ayuda del departamento de Conservación y Restauración, en un trabajo de puzle que está permitiendo entender cómo eran las paredes de la villa.

Gonzalo Castillo Alcántara explicó que “a partir del material, la primera conclusión es que se puede restituir prácticamente la totalidad del alzado, por tanto, podemos ofrecer una imagen más o menos próxima a la realidad de cómo estaría decorado este espacio”. Además, las primeras conclusiones refuerzan el punto de vista cronológico de que “estaría datada en el siglo II, ya que esta decoración encaja en la moda decorativa de otras ciudades cercanas como Cartago Nova (actual Cartagena)”.

Ambos investigadores recalcaron que hay un hecho que hace a los hallazgos excavados en la Villa Romana de Barberes Sud únicos: “En la zona superior de la pared, tenemos fragmentos con fondo blancos y guirnaldas. Se trata de un esquema que no tiene paralelos en pintura prácticamente en ningún enclave del Imperio Occidental y, probablemente, tampoco en el Oriental”. Y añadió que “es un esquema que solo documentamos en mosaicos y, sobre todo, a partir del siglo IV”.

En cuanto al punto de vista estético, “tenemos que entender estos espacios como cargados de elementos e imágenes. No es lo mismo pintar o decorar espacios de segundo orden como una cocina, a otros como espacios de recepción, como comedores o despachos”, indicó el investigador.

Tras estos estudios “in situ”, se realizará el trabajo de gabinete en cada una de sus universidades. Este dará paso a una restitución hipotética e ideal, así como su posterior reconstrucción virtual que “nos mostrará cómo fueron esas paredes en el momento de esplendor del Imperio romano y de la ciudad de Allon”, indicó la concejal de Patrimonio Histórico.

Durante el periodo de trabajo de ambos expertos en Villajoyosa, los investigadores se han alojado en la empresa local Seaward Suites, fruto de la colaboración público-privada que realizan las concejalías de Turismo y Patrimonio Histórico, junto a Vilahostur, asociación empresarial local. El objetivo es involucrar al sector privado en la “investigación y divulgación del extraordinario Patrimonio Histórico con el que cuenta nuestra ciudad y con los que se está trabajando de la mano para proporcionar un producto turístico de primer nivel”.

18 de octubre de 2024

Importantes hallazgos en dos yacimientos de Villajoyosa (Alicante)

En los yacimientos de Plans y Barberes Sur se han encontrado la cabeza de una escultura de mármol de una diosa, adornada con pendientes y una diadema de oro, y la tapadera de una caja de bronce para sellos de correo romano.
Las piezas halladas en Villajoyosa.

Por una parte, se ha extraído la cabeza de una escultura de mármol que representa una diosa en la zona de Plans. Esta pieza está adornada con pendientes y una diadema de oro y ha aparecido en un vertedero de época tardorromana de la gran villa de Plans, por lo que ilustra la destrucción de los templos e imágenes clásicos bajo el dominio del cristianismo.

Por otra parte, se ha localizado la mitad de una pequeña cápsula de bronce en las excavaciones de la villa del Alto Imperio de Barberes Sur. Curiosamente, se halló la otra mitad de esta caja para sello de correos romano en la anterior campaña, en 2012, en una zona incendiada en la segunda mitad del siglo III, un momento de crisis de todo el Imperio. Ahora, en esta segunda campaña de excavación arqueológica del yacimiento de la villa romana en la zona de Barberes Sur que se inició en el mes de junio, ha aparecido la tapadera, pues se trata de una pieza idéntica, pero no necesariamente la misma, porque han aparecido a cierta distancia.

Esta cajita para sello de correos romano es un hallazgo poco frecuente. Las dos piezas se unían en una charnela y se cerraban con un remache en el extremo contrario. Después de atar con un cordón las tabillas escritas de madera encerada que se usaban para la correspondencia, los rollos de pergamino o papiro o cualquier otra caja o paquete, los extremos del cordón se ataban dentro de la cajita, introduciéndolos por dos hendiduras laterales. Después se vertía cera sobre el nudo, se imprimía sobre ella el sello personal del remitente y se cerraba por medio de la tapadera. Se fijaba al paquete postal al pegarse la cera caliente que caía por los orificios de la base de la cajita. La tapadera está decorada con pasta de vidrio de colores, en este caso naranja y verde, por lo que son objetos muy vistosos.

Esta pieza está relacionada con el Cursus Publicus, o sistema militar de correo imperial desarrollado en el siglo II bajo el emperador Adriano. Al principio, el uso de este correo estaba reservado solo a personajes de las clases más altas, que tenían autorización imperial para ello, como el propietario de esta villa, localizada a la salida de la ciudad romana de Allon, junto a la calzada costera que la unía con su territorio, la comarca de la Marina Baixa. Este yacimiento de la villa romana en la zona de Barberes Sur es una residencia señorial, construida a las afueras del municipium romano de Allon entre finales del siglo I a. C. y principios del siglo I d. C.

13 de abril de 2023

Hallan el primer estrato arqueológico de la ciudad fenicia de Villajoyosa (Alicante)

Tenemos, así, el primer testimonio material de la colonia fenicia situada más al norte en la Península Ibérica, fundada en el s. VII a. C., a juzgar por las tumbas de Casetes.
El seguimiento arqueológico de la rehabilitación del nº 32 de la calle Fray Posidonio Mayor trajo consigo este descubrimiento de gran importancia para la arqueología vilera.

Hasta la fecha se conocía únicamente el mundo de los muertos, a través de los grandes cementerios de Casetes (desde la segunda mitad del s. VII a. C.) y Poble Nou (desde un siglo después).

Ambos han dado numerosas tumbas, algunas muy grandes y elaboradas, que reflejan una sociedad oriental enterrada con joyas, objetos metálicos, cerámicas y otros elementos traídos de Egipto, Canaán y otros lugares del Mediterráneo. Todo apuntaba, según el Servicio Municipal de Arqueología de la Vila Joiosa, a que la ciudad donde vivieron los propietarios de esas tumbas estaba en el cerro del casco antiguo.

La sorpresa se ha producido durante el seguimiento arqueológico de la rehabilitación del nº 32 de la calle Fray Posidonio Mayor, dirigido por Ana Martínez para la promotora a finales de 2022. Nunca antes un hallazgo tan modesto —un simple estrato conservado en una pequeña superficie— ha tenido tanta importancia en la arqueología vilera. Lo que lo hace especial es que solo contiene fragmentos de ánforas, platos de engobe rojo y cerámicas grises fenicio-púnicos del s. VI a. C. Los mismos que aparecen en las tumbas de Casetes. Por primera vez, le vemos la cara al mundo de los vivos que acabaron ocupando esos enterramientos.

Si en algún sitio tenían que aparecer restos de la ciudad fenicia, era precisamente bajo algún inmueble pegado a la muralla renacentista, como este. La explicación es muy sencilla: en 1301 se fundó y levantó Vilajoiosa al estilo de la conquista cristiana, con urbanismo en parrilla. Buscaban un terreno lo más plano posible, y trazaban calles paralelas que bajaban hacia el mar y otras perpendiculares a ellas. Nada que ver con las poblaciones islámicas, adaptadas a colinas, con calles tortuosas y empinadas, como Biar o Petrer. Pero Vilajoiosa era una vila nova, creada desde cero. No ocupaba una población islámica anterior, porque esta no existía. Solo quedaban las ruinas de Allon, abandonada 700 años atrás.

Para crear esa superficie plana, hubo que arrasar el centro del cerro y usar estas tierras para terraplenes de la muralla que rodeaba la nueva Vilajoiosa. En otras palabras, había que convertir un montículo en una gran explanada. Y al hacerlo, destruyeron los restos superpuestos de las ciudades anteriores en todo el centro del cerro: la fenicia, la ibera y la romana, levantadas una sobre otra durante 1300 años (desde el siglo VII a. C. al VI d. C.). Solo en los bordes de Vilajoiosa, justo cerca de sus murallas, aquellos estratos antiguos no se arrasaron, sino que se cubrieron y conservaron.

El estrato fenicio lo cortaron para levantar la muralla del río, pero una parte se conservó detrás de ella. Tenemos, así, el primer testimonio material de la colonia fenicia situada más al norte en la Península Ibérica, fundada en el s. VII a. C., a juzgar por las tumbas de Casetes. Su posición era estratégica, a una jornada de navegación de las ciudades fenicias de La Fonteta (Guardamar) al sur, e Ibiza al este.

Era, por tanto, escala en la ruta de navegación entre Gadir (Cádiz) y Canaán, como los fenicios llamaban a su país. Ello explica la riqueza y el exotismo de las piezas halladas en la Vila Joiosa, como los conocidos collares feniciopúnicos de oro, los amuletos de piedra de talco, los huevos de avestruz decorados o la cantimplora egipcia de Año Nuevo, entre muchas otras.

8 de marzo de 2013

Aparecen en Villajoyosa varios sillares de época romana y restos de un convento del S. XVII

Los hallazgos se han producido por las obras de canalización de Gas Natural en la plaza de la Generalitat de la ciudad alicantina.
Las estructuras permitirán conocer la planta
total del edificio. 
La Concejalía de Patrimonio Histórico ha explicado que los trabajos de seguimiento arqueológico como consecuencia de las obras de canalización del gas ciudad han sacado a la luz nuevos restos del convento de San Pedro y Santa Marta, construido por los Agustinos de la congregación de San Pedro Apóstol en el año 1607; los hallazgos han aparecido en el subsuelo de la plaza de la Generalitat, permitiendo documentar parte del muro perimetral de la área destinada a los oficios religiosos del Convento.

Estas estructuras junto con los restos documentados en el 2010 (como consecuencia de las obras para la canalización de pluviales realizada en la misma zona) son muy relevantes ya que permiten conocer la planta total del edificio religioso, según explica del Departamento de Arqueología Municipal.

Durante la intervención también se ha descubierto otra construcción anexa al este de la parte sacra del convento utilizada como residencia de los frailes. Tras la desamortización de Mendizábal, en 1836, este edificio pasó a ser utilizado como juzgado y prisión. A su vez se ha documentado un tramo de la antigua calle del Trinquete o del mar denominación de la actual calle Costera la Mar que daba acceso al edificio religioso.

El concejal de Patrimonio Histórico, Pepe Lloret, ha explicado que “en esta excavación formando parte de los muros se han exhumado varios sillares (piedras rectangulares trabajadas) que por su factura y por el hecho de estar reutilizados tienen una probable adscripción de época romana, provendrían por tanto de la ciudad romana de Allon. Dichos sillares actualmente se han trasladado al parque arqueológico de Barberes Sud, lugar destinado a la exposición de este tipo de elementos”.

Este hallazgo se suma a otros aparecidos también en el subsuelo de la ciudad durante las diferentes obras que se han llevado a cabo; así, el ingente patrimonio arqueológico aumenta, algo que convierte a La Vila en un lugar muy importante en cuanto a cultura y patrimonio histórico y cultural; estos hallazgos confirman que la estrategia de La Vila Joiosa por posicionarse como un destino de turismo cultural está más que justificada y es la correcta para diferenciarse de otros municipios de la comarca, la provincia y de la Comunidad.

(Fuente: El Periodic)

2 de junio de 2011

Descubren un santuario íbero del s.IV a.C. en un yacimiento de Villajoyosa (Alicante)

Las excavaciones que se llevan a cabo desde 2005 en el yacimiento ibero del Tossal de la Malladeta, en Villajoyosa (Alicante), han permitido localizar un santuario activo hasta el siglo IV A.C. y que estuvo abierto al culto a la Diosa Madre durante cinco siglos.
Desde 2005 se han realizado cinco campañas de excavaciones.
Los trabajos realizados apuntan también a que el santuario se destruyó por completo para construir un complejo de habitaciones que cubría toda la parte alta del cerro que, probablemente, conservó su carácter de lugar sagrado.
La Sección Municipal de Arqueología, Etnografía y Museos del Ayuntamiento de Villajoyosa está preparando la publicación de la memoria científica sobre las excavaciones.
La concejala de Cultura, Loli Such, ha explicado que “la memoria científica, que permite a los arqueólogos entender cómo fue cambiando el yacimiento y en qué momentos, se presentará a la Casa de Velázquez (Escuela Francesa de Arte y Arqueología en Madrid) este verano para su publicación internacional”. 

Según la edil, el manuscrito es el resultado final de un gran "sudoku arqueológico" de miles de piezas halladas en ciento noventa estratos arqueológicos como fragmentos de cerámica y de terracotas de la Diosa Madre, vasos de vidrio y otros objetos entre los siglos IV a. C. y I d. C. que se han ido encontrado a lo largo de las diferentes excavaciones en la Malladeta. 

Las investigaciones, iniciadas tras las primeras excavaciones en la zona en 2005, apuntan a que en la Malladeta hubo, desde el S. IV a. C. un santuario dedicado a la Diosa Madre que, siglos después, se destruyó por completo para construir un complejo de habitaciones que cubría toda la parte alta del cerro, y que probablemente mantuvo su carácter de lugar sagrado.

Más tarde, con el fin de la época íbera,  el complejo se abandonó, pero mantuvo el culto en la cima hasta que, con la concesión del título de ciudad (“municipium”) a Villajoyosa (Allon) en 74 d. C., se trasladó a nuevos templos en el nuevo foro romano.
Entre las piezas encontradas destaca esta cabeza humana.
Este trabajo de análisis y documentación corre a cargo de un equipo científico internacional, en el que participan el Ayuntamiento de Villajoyosa; la Université París X;  la Maison René Ginouvés (un Instituto de Investigación de Arqueología y Etnología del CNRS en París, dirigido por el prof. Rouillard, codirector del “Proyecto Villajoyosa Ibérica”) y el Área de Arqueología de la Universidad de Alicante. El proyecto está patrocinado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia en colaboración con el del Ayuntamiento de La Vila Joiosa.

Paralelamente, se han trasladado al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en Madrid, un grupo de terracotas de la Diosa Madre, para ser analizadas mediante difracción de rayos X (DRX), con el fin de averiguar su procedencia desde diferentes lugares del Mediterráneo occidental. Estas estatuillas están siendo estudiadas por Jesús Moratalla y por la arqueóloga francesa Frédérique Horn.

 Por otra parte, los miles de fragmentos de cerámica de transporte (ánforas), mesa (platos, copas...), cocina (ollas, cazuelas, morteros...), despensa (tinajas...) o iluminación (lámparas de aceite) están siendo minuciosamente catalogados por Amanda Marcos, responsable de fondos museísticos del Museo de la Vila Joiosa, y Antonio Espinosa, director del museo y codirector del proyecto, con la colaboración de Marie de Jonghe, del equipo científico francés. Es un trabajo que requiere una alta especialización científica, para poder reconocer la procedencia y la fecha correctas de cada pequeño trozo de vasija de hace más de dos mil años.