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19 de mayo de 2016

Las excavaciones de Numancia buscarán la ciudad arrasada por Escipión

La investigación de este verano se centrará en el asentamiento numantino más antiguo del que se tiene constancia. El refuerzo de personal permitirá que las excavaciones de este año sean más amplias que las de ediciones anteriores.
Veintidós estudiantes participarán en el campus de Arqueología este verano.
El equipo de excavación del yacimiento de Numancia buscará este verano la distribución urbana de la ciudad celtíbera del 133 antes de Cristo que arrasó Escipión. Los trabajos se centrarán en el sureste de los restos de la antigua ciudad, ubicada en el cerro de Garray. Esta campaña se enmarca dentro del Proyecto de Investigación de Numancia que contará en esta edición con la ayuda de 22 estudiantes y aficionados a la arqueología que participarán en un campus de arqueología.

Las excavaciones se desarrollarán entre el 15 de julio y el 15 de agosto. En la primera quincena trabajarán solo los miembros del equipo investigador y en la segunda quincena se incorporarán los participantes en el campus de trabajo. Este refuerzo de personal permitirá que las excavaciones de este año sean más amplias que las de ediciones anteriores que a causa del escaso presupuesto no han sido muy extensas. El campus de trabajo se ha organizado gracias a la aportación de la Diputación al proyecto de más de 7.200 euros que se sumará a los 9.000 euros que aportará la Junta de Castilla y León a Numancia.

El objetivo es abrir una superficie amplia de terreno en la manzana 24 de la ciudad para dar continuidad a la manzana 23, según explicó el director de las excavaciones, Alfredo Jimeno. En las anteriores campañas, los arqueólogos de Numancia han conseguido llegar al nivel de las edificaciones de la ciudad celtíbera que se encontró Escipión. «En las recientes zonas que hemos abierto hemos conseguido llegar al nivel de las edificaciones de las casas de este periodo, pero necesitamos saber cómo estaba distribuida la ciudad».

Jimeno confía en que los trabajos de este verano permitan avanzar en el conocimiento de la Numancia que ha pasado a la posteridad por su hazaña y su resistencia a la conquista del Imperio Romano.

La investigación de este verano se centrará en el asentamiento numantino más antiguo del que se tiene constancia. A lo largo de las diferentes campañas se ha constatado un asentamiento celtíbero anterior a la conquista romana. Posteriormente, después de Escipión la ciudad se repobló con indígenas pero fue destruida entre los años 72-75 antes de Cristo. Jimeno subrayó que las dos ciudades celtíberas no están documentadas. Existe un mayor conocimiento de lo que fueron los dos periodos de asentamientos romanos que «son las ruinas que están abiertas a la visita del público», dijo Jimeno.

El director de Numancia aseguró que la celebración del campus de trabajo abre una oportunidad para el yacimiento. Aseguró que durante los 15 días el trabajo de campo se completará con explicaciones de cómo se procesa la información arqueológica y cómo se trabaja de documentación.

(Fuente: Diario de Soria)

23 de junio de 2015

Los arqueólogos profundizan en la trama urbana de la Numancia celtibérica

El equipo que dirige Alfredo Jimeno está haciendo una relectura de seis hectáreas excavadas para diferenciar edificios susceptibles de interpretar y reconstruir en 3D. Los trabajos suponen una revisión total de las excavaciones realizadas desde el siglo XIX
El profesor Alfredo Jimeno durante una visita guiada al yacimiento de Numancia. FOTO: MARIANO CASTEJÓN / HERALDO
El equipo arqueológico que dirige el profesor Alfredo Jimeno profundizará en el verano de 2016 en el conocimiento del sustrato celtibérico de la ciudad de Numancia, con nuevas campañas de excavaciones dirigidas a conocer y documentar su trama urbana original.

Jimeno ha explicado este lunes que lo que hoy pueden ver los visitantes del yacimiento arqueológico de Numancia son los restos de una ciudad de época romana, pero que fue ampliada posteriormente, aunque la creencia generalizada entre los investigadores es que había sólo dos ciudades superpuestas (celtibérica y romana).

El profesor de la Universidad Complutense de Madrid avanzará sus futuras líneas de actuación en el yacimiento arqueológico de Numancia en la conferencia que impartirá en julio dentro de las actividades organizadas por la Fundación Duques de Soria.

ROMA LE CONCEDE EL GRADO DE "MUNICIPIUM"
La ciudad romana de la época de Augusto, a principios del siglo I, tiene continuidad después con una ampliación y acondicionamiento en la época de Flavio, en la segunda mitad del mismo siglo, cuando Numancia recibe el grado de "municipium" de Roma.

"En esa ciudad empiezan a introducir aquellos elementos que son de mayor romanización, como por ejemplo las termas, el edificio porticado y el templo", ha apuntado.

El equipo de investigadores que dirige Jimeno ha llegado a esta conclusión, tras la interpretación que ha realizado de las excavaciones realizadas a principios del siglo XX en seis hectáreas del yacimiento.

"Nosotros estamos haciendo una relectura de seis hectáreas excavadas para poder diferencias edificios que podamos interpretar y reconstruir en 3D para luego incorporarla a la memoria y el libro de Numancia, que supone toda la revisión de las excavaciones realizadas desde el siglo XIX", ha explicado.

Jimeno ha sostenido que cuando Numancia recibió el grado de "municipium", con una población estimada de 1.500 a 2.000 habitantes, empezó a tener mayor peso político en la estructuración que realizó Roma en la Península Ibérica.

"Augusto, cuando va a las guerras astúricas y cántabras, necesitaba una vía que comunicase el valle del Ebro con el del Duero y necesitaba una ciudad donde tuviera el control y aportará lo necesario para el tránsito de los ejércitos", ha detallado.

Al juicio del profesor hay que realizar durante los próximos años excavaciones en Numancia para conseguir saber cómo estaban ordenadas las casas en la trama urbana celtibérica, cuyos restos están datados en el año 183 a. C.

Este verano la campaña, que se iniciará en la segunda mitad de julio, estará enfocada a terminar la memoria sobre los trabajos desarrollados en la última década para poder presentar el trabajo antes de final de año.

(Fuente: Heraldo de Soria / EFE)

4 de marzo de 2013

La Guardia Civil recupera del expolio 4.000 piezas celtíberas

La Guardia Civil detiene a un jubilado que desvalijó en 20 años yacimientos de Zaragoza y Soria. La operación está vinculada con la venta de cascos de bronce exportados ilegalmente y subastados en Alemania ante la pasividad del Gobierno.
Un modesto detector de metales al alcance de cualquier aficionado y mucha dedicación. Con esas dos armas de apariencia inocente, Ricardo G., de 60 años, jubilado y que vivía actualmente de un trabajo relacionado con la recogida de la trufa, llevó a cabo uno de los mayores expolios de los que se guarda memoria en España. Durante 20 años desvalijó yacimientos cercanos a su domicilio en Aranda de Moncayo (Zaragoza). Sobre todo, en la ciudad celtibérica de Arátikos, pero también en Tiermes y en los alrededores de Numancia, ambos en Soria. 
Material incautado por la Guardia Civil durante la operación "Helmet".
Foto: Uly Martín / El País
Del sistemático latrocinio ha dado noticia  la Guardia Civil, que ha detenido a Ricardo G. (para dejarlo en libertad tras declarar ante el juez) y se ha incautado de más de 4.000 piezas arqueológicas de diferentes épocas, sobre todo celtibéricas, como parte de la Operación Helmet (casco, en inglés).

La denominación no obedece al azar. Después de todo, del hilo de las actividades de Ricardo G. se pudo comenzar a tirar por unos cascos, en concreto 18 piezas de bronce de excepcional valía, producidas en España entre los siglos IV y II a. C., y salidas del país de forma ilegal para acabar en manos del industrial y coleccionista Axel Guttmann. La alarma la había dado en 2008 el museo Römisch-Germanisches-Zentralmuseum (RGZM), en la ciudad alemana de Maguncia. Fueron sus autoridades las que denunciaron la subasta del valioso lote.

El pasado verano, la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo, directora de la operación, conoció que se iba a realizar la cuarta subasta en Alemania con otro conjunto de tres cascos. De nuevo, sorprendía su aspecto impecable, muy distinto del precario estado de conservación de las piezas atesoradas en los museos españoles.

Tras las primeras investigaciones, agentes del Seprona y de la Unidad de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil localizaron el lugar del expolio: algún punto de la geografía aragonesa. Fue cuestión de tiempo dar con el presunto autor. En el registro de tres domicilios se hallaron las 4.000 piezas arqueológicas incautadas. El material recuperado fue trasladado a Madrid y el detenido reconoció que en un 90% las piezas provenían de Arátikos. El resto salió de Tiermes (en el término de Montejo de Tiermes) y alrededores de Numancia (Garray).


El tesoro recuperado está en su mayor parte relacionado con el ajuar propio de los enterramientos guerreros: pectorales, puntas de flecha y espadas, corazas, fíbulas, exvotos, joyas y algunas cerámicas, según la Guardia Civil, que también confirmó la presencia de fragmentos de cascos. El presunto expoliador vendía las piezas en el mercado negro. La mayoría iba a parar a las mismas manos: las del ávido coleccionista y magnate alemán de la construcción Axel Guttmann.

Cuando se puso a la venta su enorme colección, el museo de Maguncia denunció que entre los objetos había piezas procedentes de España exportadas ilegalmente.


La fiscalía de Múnich las retuvo y solicitó al Gobierno español que reclamara su legítima propiedad en tres meses. No hubo respuesta. En 2009, 2010 y 2012 se volvieron a subastar nuevos lotes. Y se reprodujo la secuencia: denuncia del museo e inacción de las autoridades españolas.

Raimon Graells, investigador del museo alemán, confirmó este viernes, a partir de las fotografías difundidas, que las piezas pertenecen al horizonte cronológico y geográfico de los cascos cuya venta denunció. “Es importante que el detenido sitúe la procedencia. Sin el contexto, los materiales pierden el 50% valor”. De quienes no hubo demasiadas noticias fue de las autoridades advertidas en varias ocasiones del posible expolio. Tanto Cultura como el Gobierno de Aragón esperarán a conocer más datos antes de pronunciarse.

Quizá todo esto sirva al menos para colmar las aspiraciones de María del Rosario Cabrera. La alcaldesa de Moncayo de Aragón (223 habitantes) solicitó hace meses la declaración de Bien de Interés Cultural para el yacimiento predilecto de Ricardo G.

(Fuente: El País / Jesús Duva / José Angel Montañés)
Expoliar en España sale barato
Al hilo de la "operación helmet" el portavoz de la Guardia Civil ha recordado que ‘expoliar un yacimiento arqueológico es delito’, pero es un delito sin definición en nuestro Código Penal. La ley deja claro que el Patrimonio Histórico es un bien colectivo, es decir de todos los españoles; pero en nuestra legislación penal no se recoge específicamente ese hecho delictivo; y se considera hurto, sin más, por lo que los expoliadores sólo pagan multas. Un vacío legal que debiera considerarse en su justo término.