google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: abril 2017

28 de abril de 2017

Una intervención consolidará los restos de la fortaleza de La Peña de Martos (Jaén)

La dotación municipal de 30.000 euros permitirá limpiar de vegetación algunos elementos de la fortaleza que amenazan derrumbe y realizar un sondeo de su superficie con georadar que servirá de hoja de ruta para futuras intervenciones.
Los expertos creen que bajo la fortaleza de La Peña de Martos puede haber evidencias de población desde el Neolitico.
El concejal de Urbanismo de la localidad jienense de Martos, Emilio Torres, informó de la creación de un equipo multidisciplinar que llevará a cabo los trabajos de limpieza y consolidación de algunas de las pocas estructuras que se mantienen en pie de la fortaleza de La Peña. De llevarse a cabo sería la primera vez en la historia que se acomete una inversión destinada a evitar el proceso destructivo de este castillo y su ciudadela, que en el S.XIV albergaron una de las mayores encomiendas de la Orden de Calatrava en la Península.

Según Emilio Torres, el equipo de trabajo multidisciplinar está integrado por los arquitectos Antonio David Miranda y Fernando Ortega, gran conocedor de las estructuras constructivas del castillo y por el arqueólogo municipal Alberto Fernández. En el equipo también figura Luis García, profesor de Arquitectura y Patrimonio de la Universidad de Málaga y que ha colaborado recientemente en los trabajos de recuperación del castillo del Cerro de Montejícar en Granada.

PROTECCIÓN DEL ALJIBE
Torres aseguró que se trata de una pequeña intervención, para la que se han destinado 30.000 euros, y con la que se pretende evitar el deterioro y el consiguiente riesgo de derrumbe de algunos paños de los restos de muralla y concretó que los trabajos se centrarán sobre todo en la eliminación de la vegetación que ponen en peligro estos elementos y la exploración de la superficie de su reciento con dispositivos electromagnéticos "que nos ayudará a desvelar lo que tenemos enterrado en la cima de La Peña". El concejal añade que si hubiera remanente del presupuesto "se podrían proteger también algunas de las zonas mejor conservadas como el aljibe de la fortaleza".

Pese a lo reducido de la inversión, Torres calificó esta iniciativa como "muy importante porque constituye el pistolezo de salida de lo que deberán ser los trabajos de recuperación que se hagan en esta fortaleza en años venideros".

Con los resultados del estudio del sondeo electromagnético que se realizará en la superficie de La Peña, Torres asegura que se marcará "la hoja de ruta" para futuras investigaciones arqueológicas que nunca se han realizado hasta la fecha en este enclave que cuenta con la calificación de Bien de Interés Cultural.

27 de abril de 2017

Un trabajo de investigación permite unir la cabeza y el cuerpo de una estatua romana en el Museo de Cádiz

El trabajo de los arqueólogos José Beltrán y María Luisa Loza, en colaboración con el restaurador Luis Carlos Zambrano, ha permitido ensamblar las dos piezas de la estatura de Livia Drusila. Durante casi 60 años la cabeza estuvo expuesta mientras que el cuerpo permanecía almacenado en los fondos del Museo.
Estatua dedicada a Livia Drusila, cuya cabeza apareció hace 57 años en el castillo de Medina Sidonia y que ahora se ha podido ensamblar con el cuerpo que se almacenaba entre los fondos del Museo de Cádiz. FOTO: EFE.
José Beltrán y María Luisa Loza son los nombres propios de esta historia que tiene como protagonista a Livia, madre del emperador Tiberio. Las investigaciones que estos dos arqueólogos, él de la Universidad de Sevilla y ella del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, realizaban sobre la escultura romana en la zona de Medina Sidonia desembocaron en el hallazgo en los almacenes del Museo de Cádiz del cuerpo de una estatua sin cabeza que correspondía al retrato de la emperatriz Livia que se exponía, junto a los de Germánico y Druso Minor, en la sala romana del centro. Ambas piezas llegaron al Museo en la década de los 60 del siglo XX, procedentes de las excavaciones arqueológicas en el Castillo de Medina Sidonia, pero no ha sido hasta ahora cuando las investigaciones han permitido encajarlas y mostrar la estatua de cuerpo entero. El restaurador del museo, Luis Carlos Zambrano, ensambló el conjunto y permitió que Livia "sentara la cabeza".

Las redes sociales fueron uno de los cauces por los que se difundió la noticia, de la que informó oficialmente la Consejería de Cultura a través de una nota de prensa.

Junto a las tres cabezas halladas en 1960 en Medina se encontraron, y también por entonces, se llevaron al Museo gaditano trozos de mármol de otras estatuas y un cuerpo de mujer casi entero. Las tres cabezas fueron expuestas y las otras piezas se depositaron en el almacén, donde quedaron fechadas y catalogadas pero, evidentemente, separadas de sus originales. Al menos el cuerpo de Livia.

CONFERENCIA
Fue el año pasado cuando José Beltrán y María Luisa Loza, que darán próximamente una conferencia sobre su investigación, llegaron al Museo de Cádiz para estudiar las piezas halladas en la excavación asidonense, tanto las expuestas en la sala romana como las guardadas en el almacén. Sus investigaciones les llevaron a relacionar la cabeza de Livia con la estatua del almacén. Como explica el propio museo en Twitter, "observan que el tamaño y la tipología de la estatua corresponde a la iconografía de Livia y comprueban que encajan perfectamente". La restauración se hizo en el propio museo.

Pese a permanecer durante 57 años en el depósito del centro de la plaza de Mina, el cuerpo de la estatua de Livia mantenía aún restos de azules y dorados, los colores originales de la escultura.

La delegada territorial de Cultura, Remedios Palma, mostró ayer la "emoción" que el hallazgo ha causado en todo el personal del museo: "Llevamos disfrutando la noticia varias semanas. Ahora está teniendo repercusión y esto va a ser importante para el número de visitantes del museo. "Decía nuestro restaurador que había sido emocionante el momento en el que la cabeza y el cuerpo encajaban. Y ha sido muy gratificante para los arqueólogos, que lo han vivido de una manera muy profesiona"l. "Un sótano de un museo es siempre un baúl de sorpresas. Las instituciones estamos obligadas a custodiar todo lo que se encuentra", concluyó la delegada..

Nunca se sabe qué más puede salir, es necesario una investigación, y nuestros museos están abiertos siempre, siempre a los investigadores".

26 de abril de 2017

Patrimonio destina 100.000 euros para conservar el yacimiento de La Malena, en Azuara (Zaragoza)

La inversión se destinará a la reconstrucción de una de las estancias de la villa romana del siglo IV y a la redacción del proyecto
Mosaico de las bodas de Cadmio y Harmonía hallado en la villa romana de La Malena y considerado obra cumbre de la musivaria romana en Hispania. 
El yacimiento arqueológico de La Malena de Azuara (Zaragoza) contará este año con una partida presupuestaria de alrededor de 100.000 euros que se destinará a la reconstrucción de una de las estancias de la Villa Romana del siglo IV y a la redacción del proyecto. Se trata de los primeros pasos hacia la conservación definitiva del yacimiento, propiedad del Gobierno de Aragón.

El plan de actuación contempla la recuperación de las estancias de la villa, que podrá realizarse paulatinamente junto al desarrollo expositivo, así como la restauración de los mosaicos, que se llevará a cabo al año siguiente de la reconstrucción de cada una de las habitaciones.

El objetivo que se persigue es que al final de todo el proceso se tenga una visión precisa de cómo sería la villa romana, se conserven y visiten adecuadamente los mosaicos y que todas las obras a realizar en el futuro tengan carácter definitivo, aun siendo parciales.

En estos momentos, el anteproyecto cuenta con el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural de Zaragoza, pendiente de la adjudicación de la redacción del proyecto que se irá desarrollando en los próximos años.


No obstante el ritmo de los trabajos estará condicionado por la partida destinada cada año a Patrimonio dentro de los presupuestos generales de la Comunidad Autónoma, así como de las nuevas aportaciones que puedan hacer otros organismos, como es el caso del Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE), que ya participó en 2007 en la conservación de los mosaicos más representativos.

LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO
A lo largo de este año está previsto, además, llevar a cabo labores de mantenimiento y limpieza en el yacimiento en colaboración con el Ayuntamiento de Azuara y con los vecinos de la localidad.

El yacimiento de La Malena, declarado Bien de Interés Cultural bajo la categoría de Zona de Interés Arqueológico, fue descubierto en 1988 y hasta el momento han sido varios los trabajos de carácter científico, técnico y administrativo que se han desarrollado en él.

Los resultados arqueológicos determinaron la existencia de una Villa Romana del siglo IV que presentaba en la mayoría de sus estancias mosaicos y mosaicos parietales, pavimentos de tierra y pavimentos de mortero.

Desde el inicio de determinó la importancia del yacimiento por sus mosaicos de teselas y, en concreto, por el mosaico de Las Bodas de Cadmio y Harmonía, considerado una obra cumbre de la musivaria romana en Hispania.

(Fuente: Heraldo / Efe)

25 de abril de 2017

Cultura concede una prórroga para acabar con el «caos» en el almacén del Arqueológico de Elda (Alicante)

El plazo finalizó hace una semana pero el inspector de la Conselleria ha constatado la buena predisposición municipal en cumplir lo requerido. El nuevo compromiso es finalizar los trabajos antes del verano.
El antiguo salón de actos alberga desde hace nueve años los materiales pendientes de clasificación y análisis. 
El Ayuntamiento de Elda (Alicante) ha pedido a la Conselleria de Cultura más tiempo para finalizar las obras de adecuación del sótano del Museo Arqueológico y, de este modo, poder ordenar todos los fondos que desde hace nueve años se encuentran arrumbados en el clausurado salón de actos de la vieja Casa de Cultura. El plazo finalizó hace una semana y ayer el técnico inspector de Patrimonio Mueble de los Servicios Territoriales de la Conselleria de Cultura visitó las instalaciones. Quería entrevistarse con el concejal de Patrimonio Histórico, Amado Navalón, y comprobar in situ el estado de los trabajos. Algo que hizo en presencia de la jefa del Servicio de Patrimonio y Cultura de Elda y del director del Arqueológico.

El inspector regresó a Alicante con una buena impresión de la visita, y ahora el Ayuntamiento va a solicitar formalmente una prórroga hasta el próximo mes de agosto. Para ello se va a presentar un informe sobre lo ya he hecho y lo que se pretende realizar al objeto de acabar con la imagen de «caos» que presenta el almacén desde la primera legislatura de la exalcaldesa popular Adela Pedrosa.

FALTA DE ESPACIO
Fue la propia Conselleria de Cultura la que, a finales de enero y mediante documento oficial, requirió al Ayuntamiento para que adecentara el almacén del Museo. Allí se ha ido guardando durante los últimos nueve años el material arqueológico pendiente de ser analizado y aquellas piezas que no pueden exhibirse en las salas de los pisos superiores por la falta de espacio.

Los servicios territoriales de la dirección general de Patrimonio Cultural llegaron a advertir a los responsables municipales que, de no reunir el edificio unas óptimas condiciones para garantizar el buen desarrollo de su actividad, el Arqueológico de Elda se podría quedar fuera de la Red de Museos de la Comunidad Valenciana. Pero este extremo se antoja ya muy improbable por el interés que está demostrando el Ayuntamiento en acondicionar las dependencias. Incluso el director del Arqueológico se ha comprometido a ordenar, en el nuevo plazo previsto, el valioso legado histórico que se encuentra esparcido por todo el suelo del sótano.

24 de abril de 2017

El 80% de los yacimientos arqueológicos de Almería están en riesgo

La provincia suma 1.200 vestigios inventariados bajo suelo, un maná turístico que no se aprovecha y que queda a merced de los expoliadores
El antiguo poblado romano de Baria, en Villaricos, fue salvado in extremis de ser destruido, pero tras excavarse permanece sin ser puesto en valor. FOTO: LA VOZ
Almería -además del turismo de sol y playa y los invernaderos- tiene un cuarto negocio amortajado desde siglos sin optimizar: 1.200 yacimientos arqueológicos inventariados, la amplia mayoría sin aprovechamiento cultural o turístico y sin sacar de ellos rédito económico alguno.

Según la revista de la Sociedad Española de Historia de la Arqueología, Almería estaría en el Top Ten de provincias españolas en cuanto a vestigios enterrados, tras Valencia, Barcelona, Málaga Granada, Cádiz, Santander, Sevilla y Alicante.

MUSEO A CIELO ABIERTO
Nadie ha calculado todavía, por la dificultad técnica que entraña, lo que reportaría al PIB provincial poner en valor solo una cuarta parte de esas reliquias de nuestro pretérito, excavadas y sin excavar, que duermen de forma estéril en el subsuelo almeriense y así poder convertir esta provincia en un gran Parque Arqueológico comunicado, una aspiración entroncada con lo que el belga Siret acuñó hace ya un siglo como ‘Almería, un museo a cielo abierto´.

Una de las aproximaciones más ambiciosas en los últimos años del estudio de la rica prehistoria e historia almeriense enterrada o semienterrada fue el informe elaborado hace ahora veinte años por el arqueólogo veratense Domingo Ortiz por encargo del Instituto de Estudios Almerienses que dirigía entonces Rafael Lázaro.

RIESGO DE EXPOLIO
Ortiz daba a conocer en 1997 que el 80% de los yacimientos arqueológicos almerienses estaban en “lamentable estado de conservación”, lo que provocaba la existencia de redes clandestinas de expolio y un mercado negro de antigüedades. Hoy ese informe veinteañero sigue teniendo vigencia, agravado aún más por la explosión urbanística, la falta de medios de vigilancia y los interminables expediente de incoación de la figura de Bien de Interés Cultural (BIC).

Dos décadas después, Domingo Ortiz habla en los mismos términos, “nuestros yacimientos siguen en igual o peor estado que cuando hice el informe, con escasas medidas cautelares y con graves amenazas, algunos han sido expoliados y destruidos parcial o totalmente”.

Par hacer ese estudio, el autor analizó 40 yacimientos, de los que la amplia mayoría siguen sin estar puestos en valor. Solo se salvan en este tiempo algunos como los restos de pinturas rupestres de la Cueva de los Letreros de Vélez Blanco, Los Millares, entre Gádor y Santa Fe, o Fuente Alamo, en Cuevas del Almanzora.

De similar forma se manifiesta la Asociación de Amigos de la Alcazaba y la Asociación Athenáa, que han venido luchando por la conservación y puesta en valor de estos vestigios.

En este tiempo, han sido afectados en mayor o menor medida yacimientos como Cerro Montecristo (Adra), Huéchar (Alhama), Fuente Bermeja, La Pernera y La Gerundia (Antas), Almizaraque, Campos y El Oficio (Cuevas), El Cerrón (Dalías), Ciavieja (El Ejido), Turaniana (Roquetas), Bayyana (Pechina) o Cueva de los Murciélagos (Lubrín), entre muchos otros.

21 de abril de 2017

Hallan en Dénia una inscripción romana del Siglo II d.C.

En el bloque de piedra caliza se distinguen dos líneas cinceladas con los tres nombres (tria nomina) de un importante edil de la antigua ciudad de Dianium
El arqueólogo Josep Antoni Gisbert muestra como se ha conservado parte de la inscripción del S. II. FOTO: R. GONZÁLEZ
L'Hort de Morand alberga en sus entrañas los orígenes de ciudad, los restos de la antigua Dianium, y cada vez que allí se lleva a cabo alguna actuación proporciona una gratas sorpresas. Eso es lo que ha sucedido durante las tareas para limpiar de vegetación esta parcela situada junto a las murallas del castillo de Dénia, en concreto de la superficie de 2.900 metros cuadrados de propiedad municipal. De forma fortuita, en esta ocasión se ha hallado en un gran bloque de piedra una inscripción romana de la segunda mitad del siglo II en la que figura cincelado el nombre de un importante edil de la ciudad de esa época.

En la piedra caliza del Montgó todavía se distinguen dos líneas en las que figura Quintus Sulpicius Cratus, un personaje de la élite municipal que dedicaba el monumento a otra persona que desconoce, al no conservarse esa parte de la inscripción. Este regidor era el responsable de mercados y se encargaba de un aspecto tan importante para una ciudad comercial como Dianium del control de pesos y medidas.

El edil de Cultura, Rafa Carrió, y el arqueólogo municipal, Josep Antoni Gisbert, presentaron ayer este hallazgo. El arqueólogo lo definió como «excepcional» al mostrar el 'tria nomina' (los tres nombres que distinguían a los ciudadanos romanos de los extranjeros y los esclavos) de un magistrado municipal que ejercía las funciones de edil. Además apuntó que supone «un testimonio más de que l'Hort de Morand es y se ha de considerar 'sagrado' por los dianenses».

VESTIGIOS DE DIANUM
Este paraje, a los pies del castillo y junto a su muralla, oculta todavía numerosos vestigios de la antigua Dianium. Según recordó Gisbert, la historia de la parcela se remonta a 1870-73, cuando Roc Chabàs iba allí al ser amigo del propietario de la finca, que fue la primera en Dénia en pasar de secano a irrigación. Cuando se empezó a remover el suelo para construir una balsa comenzaron a aparecer estatuas, inscripciones, monedas y teselas de mosaicos que probaban que bajo sus pies se encontraba el emplazamiento de la ciudad romana.A la muerte de Chabàs todo quedó paralizado y no fue hasta 1982 cuando se llevó a cabo en l'Hort de Morand la primera excavación con metodología arqueológica, a cargo del propio Josep Antoni Gisbert. Entonces se llevaron a cabo dos sondeos. En unos de ellos se documentó una secuencia estratigráfica desde el momento de la fundación de la ciudad, en la época de Augusto, hasta el siglo VI. Se descubrió que entre los siglos I y VI media Dianium quedó desmantelada debido a las transgresiones marinas. Allí también apareció una gran basa de pedestal, de piedra arenisca, que era un ara de sacrificio.


En el segundo sondeo ya detectaron la piedra, pero entonces no se podía ver aún la inscripción puesto que solo asomaba una esquina. Desde 2008 la parcela quedó en estado de abandono, creció la vegetación y las lluvias registradas desde entonces habrían ido erosionando el talud hasta desvelar la presencia de varias letras inscritas. Y ahora, tras proceder a la limpieza de la zona ha sido cuando se ha visto lo que antes ocultaban los sedimentos acumulados a lo largo de centurias.

Gisbert apuntó que la intención es mantener la piedra donde está porque es una evidencia de que un lugar «sagrado y ahí debe estar».

Por su parte, el edil de Cultura hizo hincapié en que el ayuntamiento va a tratar de que toda la zona pueda ser excavar para sacar a la luz el rico patrimonio histórico y cultural de Dénia. Asimismo, subrayó que el deseo del equipo de gobierno es conseguir recuperar la titularidad de otros 2.000 metros cuadrados de l'Hort de Morand anexos, que están en manos privadas.

20 de abril de 2017

Sale a la luz la fuente del caldarium de las termas orientales de Torreparedones

Se trata de una de las pocas fuentes termales encontradas en su lugar original. Es de gran tamaño y forma parte del tercer complejo termal encontrado en el yacimiento, lo que confirmaría que la Ituci Virtus Iulia romana pudo ser una "ciudad balneario"
El "labrum" es de grandes dimensiones y tiene un diámetro de dos metros de perfil abierto. FOTO: TORREPAREDONES
La excavación de las llamadas termas orientales, el tercer complejo de baños romanos descubierto hasta la fecha en el yacimiento de Torreparedones, razón por la cual algunos investigadores consideran que aquella fue una ciudad balneario, ha puesto al descubierto la fuente del caldarium. Está tallada en una sola pieza en piedra calcarenita local, muy bien pulida y se conserva, aproximadamente, un tercio de la misma, suficiente para su reconstrucción cuando se proceda a la puesta en valor de las termas. Era una fuente de agua fría en la que los bañistas podrían refrescarse. 

El labrum es de grandes dimensiones pues tiene un diámetro de 2 metros de perfil abierto y escaso fondo, típico de las fuentes de edificios termales. Como apunta el arqueólogo municipal del consistorio baenense, José Antonio Morena, la singularidad de este hallazgo es que «se trata de una de las pocas fuentes de termas encontradas in situ», es decir, en su lugar original, pues en otros muchos casos este tipo de piezas están descontextualizadas, como el labrum de Baelo Claudia, que fue reutilizado siglos después, o el hallado en el antiguo campamento de la legio VII Gemina de León, cuyos fragmentos se habían reaprovechado en una cloaca romana.

MUY BIEN CONSERVADO
Con respecto a las termas orientales, que constituyen uno de los edificios de este tipo mejor conservados de la península, hasta la fecha se han documentado tres grandes salas de planta rectangular, distribuidas en sentido este-oeste. En primer lugar, la sala fría que dispone de un pavimento musivo con grandes teselas de color blanco y con su correspondiente piscina de agua fría de planta cuadrada, con varios peldaños y un asiento, que se adentra en la siguiente sala que es la templada.


Desde ésta, a través de una estrecha puerta de la que se conserva parte del arco, se accede a la tercera sala que es el caldarium o sala caliente que se conserva con una altura de más de dos metros y con numerosas taquillas. Esta sala funcionaba como una auténtica sauna al tener un suelo radiante y una pequeña piscina o alveus de agua caliente adosada al muro sur y también un ábside en el centro del muro oeste que se puede identificar con la schola labri, que estaba cubierta con un gran arco de medio punto y media cúpula decorada en forma de venera y pintada en parte de color rojo, a la que se le ha colocado una estructura metálica de acero para asegurar su estabilidad. 

Resulta de gran interés la localización en esta schola labri del correspondiente labrum o fuente que estaría colocada sobre un basamento de obra en su parte central, que se ha conservado parcialmente. Estas termas orientales debieron construirse en la primera mitad del siglo I d.C.

19 de abril de 2017

Confirman la existencia de un circo y anfiteatro romanos en la ciudad de Cástulo

La tecnología Lidar aplicada por el Instituto Geográfico Nacional en el yacimiento ibero romano confirma que el circo romano estaría situado a unos seiscientos metros al norte de la ciudad y tendría unos 400 metros de largo por 100 de ancho.
Vista aérea de las excavaciones en el yacimiento de Cástulo, en Linares (Jaén).
La ciudad iberorromana de Cástulo, situada en Linares (Jaén), alberga un circo de unos cuatrocientos metros de largo por cien de ancho, que ha sido descubierto gracias a la tecnología Lidar aplicada por el Instituto Geográfico Nacional.

Según ha declarado a Efe el arqueólogo Francisco Arias, la tecnología Lidar (Light Detection And Ranging/detección por luz y distancia), resultado de la integración de las técnicas GPS, Unidad de Medición Inercial y sensor láser, les ha ofrecido una gran cantidad de información que permite la identificación de numerosas estructuras relacionadas con la antigua ciudad de Cástulo.

Una de esas estructuras, de la que se sospechaba que podría existir, por alusiones al mismo en varias inscripciones, pero no había evidencias, ha sido la del circo romano, que según el análisis de los datos aportados por la tecnología Lidar, estaría situado a unos seiscientos metros al norte de la ciudad de Cástulo, tendría unos cuatrocientos metros de largo y unos cien de ancho.

EN TERRENOS PARTICULARES
El circo se encontraría en la actualidad en terrenos particulares, lo que unido al hecho de que en Cástulo sólo se ha excavado el 1 % de la ciudad, no hace probable su excavación arqueológica aunque se podrían realizar investigaciones no invasivas con georrádar, que permitan identificar posibles estructuras.

Así lo ha puesto de manifiesto Francisco Arias, que esta tarde ha pronunciado, junto con José Carlos Gutiérrez, la conferencia, "Hipótesis de localización del circo romano de Cástulo: Tecnología LiDAR aplicada a la Arqueología", en el Museo Arqueológico de Linares.

Además, del dato más llamativo del circo romano, también han comprobado la posible existencia de un anfiteatro, y han visto evidencias del acueducto que ya conocían.

También han podido corroborar, mediante el uso de esta tecnología, la existencia de un recinto interno cuadrangular en el castillo musulmán de Santa Eufemia, situado también dentro del yacimiento de Cástulo.

(Fuente: La Vanguardia / EFE)

18 de abril de 2017

Málaga espera reactivar las excavaciones en el yacimiento fenicio del Cerro del Villar

El Ayuntamiento quiere reactivar las excavaciones del yacimiento fenicio, paralizadas por la Junta desde 2003. Espera que el Gobierno andaluz le conceda los permisos para desbrozar y geolocalizar la zona y le insta a firmar un convenio para poner en valor la antigua ciudad
Excavaciones de hace unos años en el Cerro del Villar. FOTO: SUR
«He tenido que convencer a miembros de la Unesco para que no vinieran a visitarlo porque desgraciadamente hay muy poco que ver». Con esta lapidaria frase, el arqueólogo malagueño Juan Manuel Muñoz Gambero denunciaba ayer el estado que presenta el yacimiento del Cerro del Villar, uno de los asentamientos fenicios más relevantes del Mediterráneo occidental, pero también uno de los conjuntos arqueológicos menos aprovechados. 

Descubierto por este investigador en 1965 y catalogado como Bien de Interés Cultural desde 1998, la realidad a día de hoy es que este enclave situado junto a la desembocadura del Guadalhorce y en el que algunos expertos sitúan el origen de la ciudad de Málaga sigue ocultando la mayor parte de su tesoro, que permanece enterrado a la espera de que se reanuden las excavaciones que emprendió la Junta (administración que ostenta las competencias) y que quedaron paralizadas en 2003.

«Hace falta pasión y voluntad política para recuperarlo y ponerlo en valor». La pasión ya se encargó de transmitirla el propio Muñoz Gambero, que ayer intervino en la comisión plenaria de Ordenación del Territorio para defender la moción presentada por Ciudadanos para instar al Ayuntamiento a que negocie con la Administración autonómica el reinicio de los trabajos tanto en el Cerro del Villar como en el Cerro de la Tortuga, donde apenas han salido a la luz un 20% de los restos del templo y la necrópolis que datan de la época iberopúnica. Y la voluntad política, al menos desde la Corporación municipal, se reflejó con el apoyo unánime de todos los grupos a la propuesta. Pero más allá de ser una mera declaración de intenciones, el Consistorio parece dispuesto a desenterrar de una vez por todas el mejor yacimiento arqueológico de la provincia con una actuación continuada en el tiempo.

AUTORIZACIÓN PARA INTERVENIR
El primer paso lo dio el pasado mes de noviembre, solicitando permiso a la Junta para acceder al paraje y poder desbrozar la zona, además de realizar un estudio con georadar para localizar y delimitar con exactitud los restos de este asentamiento. Fundado en el siglo VIII antes de Cristo y abandonado unos 300 años después a causa de unas inundaciones, las investigaciones apuntan a la existencia de una ciudad debido a la presencia de grandes viviendas separadas por patio y calles porticadas, áreas de mercado, restos de posibles edificaciones portuarias y una probable muralla. 


Los trabajos municipales tienen un coste de apenas 24.000 euros, pero aún no se han realizado porque la autorización sigue sin llegar, según denunció el concejal de Ordenación del Territorio, Francisco Pomares, quien lamentó «la inacción de la Junta desde que en 2007 encargó un plan de actuación».

Pese al tono crítico, el edil animó al Gobierno regional a suscribir un convenio de colaboración en la que también participe el Departamento de Arqueología de la Universidad de Málaga. Junto a las excavaciones, el Cerro del Villar también espera la creación de un centro de interpretación que ayude a dar a conocer y entender su importancia. La misma que le dan los investigadores de todo el mundo y la que desconocen la mayoría de malagueños.

Hasta que estos proyectos sean una realidad, el Ayuntamiento se ha comprometido a organizar actividades divulgativas sobre el contenido de ambos yacimientos, mediante ciclos de conferencias y exposiciones con parte de las joyas rescatadas hasta la fecha.

(Fuente: Sur / Francisco Jiménez

17 de abril de 2017

La excavación en Turuñuelo descubre un edificio tartésico único en el Mediterráneo occidental

Investigadores del Instituto de Arqueología del CSIC hallan una escalinata monumental de hace 2.500 años en Turuñuelo de Guareña (Badajoz) que apunta a una insólita construcción de dos plantas
Escalinata monumental de época tartésica en Las Vegas del Guadiana (Badajoz). FOTO: SANTI BURGOS / EL PAÍS
Fuera de contexto, la imagen de unos escalones en mitad de un gran agujero que acompaña este texto podría no decir mucho. Sin embargo, su contexto —la excavación de un enorme edificio tartésico de hace 2.500 años en la comarca de Las Vegas del Guadiana, en Badajoz— los convierte en un descubrimiento extraordinario. Y no solo porque esa escalinata monumental de dos metros y medio de altura apuntan a una insólita edificación de dos plantas del siglo V a.C., la primera que se conserva de aquella época; sino porque están construidas con unas técnicas y unos materiales que se pensaba que no se habían utilizado en todo el Mediterráneo occidental hasta mucho tiempo después.

ESCALONES A MODO DE SILLARES
La mitad de los escalones están hechos a modo de sillares, es decir, colocando unos bloques rectangulares a continuación de otros y luego unos encima de otros. Pero no utilizan grandes piezas de piedra cortada, como se hacía en construcciones similares de la época en el Mediterráneo oriental (en Grecia, por ejemplo), sino una especie de mortero de cal y granito machacado, probablemente encofrado después (la mezcla se colocaba a fraguar entre tablas hasta que se secara). Algo así como un protocemento, solo que un siglo antes de que apareciera el primer material de este tipo documentado hasta ahora: el opus caementicium del Imperio Romano.

El yacimiento del Turuñuelo de Guareña, cuya excavación arrancó en 2015, ya había sorprendido a los investigadores por su tamaño (es el más grande localizado de aquella época, en torno a una hectárea), la riqueza de materiales encontrados y su extraordinario estado de conservación. Todo tipo de joyas, puntas de lanza, recipientes, semillas, restos de tejidos, parrillas de bronce o calderos enormes prometían desde el principio arrojar nueva luz sobre la cultura de Tartesos. Una civilización prerromana que ocupó el suroeste de la Península Ibérica en el primer milenio antes de Cristo sobre la que se ha levantado todo tipo de mitos y leyendas (sobre todo, en torno a su misteriosa decadencia y su abrupto final), debido, entre otras cosas, a la escasez de restos materiales. Una escasez que la excavación dirigida por los arqueólogos del CSIC Sebastián Celestino —que también es director del Instituto de Arqueología de Mérida— y Esther Rodríguez está compensando a marchas forzadas, y eso que apenas se ha desenterrado hasta el momento el 10% de la construcción.

ELEMENTO ARQUITECTÓNICO ÚNICO
“Una escalinata constituye un elemento arquitectónico único de algo, además, que no pensábamos que fueran capaces de ejecutar. Existen escaleras durante la protohistoria en la Península, pero ya en época posterior. De esta cronología como máximo había dos o tres escalones de piedras y adobe para salvar un desnivel”, explica Rodríguez. En este caso, son 10 escalones (al menos; todavía puede haber alguno más) de 2 metros de largo, 40 centímetros de anchura y 22 de altura. Los cinco superiores están cubiertos por lajas de pizarra y los inferiores son los que están hechos a modo de sillares cuadrangulares con mortero de granito machacado envuelto en cal.

“Lo más sorprendente ha sido su profundidad. Dos metros y medio significa que debajo hay otra planta, que estamos accediendo a una planta superior sobre-elevada”, completa Celestino. Se había especulado sobre la existencia de este tipo de edificaciones en época tartésica, a partir de textos de la Biblia, pero nunca se había encontrado ninguno. “Este edificio será el primero que conserva las dos plantas”, insiste.

6 de abril de 2017

Hallado un taller artesano en la ciudad ibérica del Cerro de las Cabezas (Valdepeñas)

El taller, dedicado a la metalurgia, se ha datado en la segunda mitad del Siglo III a.C.en una manzana de edificios que también albergan un horno de fundición. 
Vista aérea del entramado urbano de la ciudad íbera del Cerro de las Cabezas. FOTO: LANZA
El XIV Curso de Arqueología de Campo organizado por la Asociación Orisos en colaboración con la UNED y el Ayuntamiento de Valdepeñas, que se llevó a cabo en agosto del año pasado, halló en el yacimiento íbero Cerro de las Cabezas una vivienda y un taller artesano dedicado al metal de la segunda mitad del s. III a.C., según muestran las pruebas del carbono 14, tal y como se desprende de los resultados del curso que se dieron a conocer este martes.

El teniente de alcalde de Cultura, Turismo, Comercio y Educación, Manuel López, declaró que el hallazgo “es importante no sólo a nivel material, por el número de vasijas y de elementos metálicos localizados, sino también por la relevancia a nivel cultural ya que supone un gran avance en la comprensión de la organización espacial y social del yacimiento”.

MANZANA URBANA
El hallazgo se produjo en el área denominada F2, en la que se está trabajando desde el año 2013. Tanto la vivienda como el taller artesano del metal “se integran en una manzana urbana que tiene forma triangular con diferentes calles y los elementos que se han encontrado son de hierro y bronce, que actualmente están en fase de estudio”. También se ha encontrado un horno de función.

El co-director del curso, Tomás Torres, explicó que en este curso de arqueología de campo se han utilizado técnicas de documentación planimétrica y topográfica así como nuevos métodos, como la fotografía aérea con dron, que permiten documentar en 3D las estructuras del yacimiento.


ESTRATOS DE LA EDAD DEL BRONCE
Indicó que en el área urbana norte se trabajó en la casa del metalúrgico, “que supone un avance en la compresión de los espacios urbanos y también se ha realizado un sondeo que ha permitido documentar la secuencia estratigráfica de la zona norte y conocer más sobre las extensiones más antiguas del yacimiento, desde las que van de la transición del final del Bronce a la primera Edad del Hierro”.

Por otro lado, señaló que los trabajos realizados en la muralla sur se centraron en finalizar la excavación de la zona de vivienda y en el bastión sureste se documentó toda la secuencia constructiva de la puerta sur.

Apuntó que la XV edición del Curso de Arqueología ya está en marcha y que habrá novedades, como que se celebrará en la segunda quincena de julio en lugar de en agosto.

PARQUE ARQUEOLÓGICO
Por su parte, el director de la UNED de Valdepeñas, Salvador Galán, deseó que los trabajos que se vienen realizando así como sus resultados puedan servir para que el Consistorio logre obtener la calificación de Parque Arqueológico del yacimiento, en la que está trabajando. Además puso en valor el esfuerzo de Orisos y del Consistorio apostando por la formación universitaria y por dar a conocer el yacimiento Cerro de las Cabezas, por el que han pasado a través de estos cursos más de 400 alumnos.
Apuntó que en el ciclo de conferencias “Los jueves con historia” organizado por Orisos y la UNED se hablará del Cerro de las Cabezas y comentó que por las jornadas de puertas abiertas del yacimiento han pasado más de 1.000 personas.

(Fuente: Lanza)

5 de abril de 2017

Los arqueólogos descubren una inscripción dedicada a la diosa Salud en Torreparedones

La inscripción permite saber de la existencia de un altar y una fuente dedicada a la diosa de la Salud (Dea Salus) junto a un paso de agua minero medicinal anexo a las termas y confirma que los romanos respetaban y asimilaban las religiones y divinidades en tierras conquistadas.
El hallazgo confirma la idea de que los romanos respetaron las religiones y divinidades en tierras conquistadas.
La ciudad romana Ituci Virtus Iulia, Torreparedones, fue sin duda una gran urbe, una metrópoli que ha permanecido oculta bajo los olivos durante cientos de años y que ahora empieza a resurgir y a mostrar el esplendor que un día tuvo con un cada vez mayor número de hallazgos. Pero es más, el Parque Arqueológico de Torreparedones no solo acoge grandes descubrimientos, sino que ahora concibe "milagros". Y es que con esta palabra fue con la que el arqueólogo y catedrático de la Universidad de Córdoba Ángel Ventura definió ayer el último hallazgo en este yacimiento, concretamente en la zona de las termas, donde se ha hallado una inscripción que permite saber de la existencia de un altar y una fuente dedicada a la diosa de la Salud (Dea Salus). El motivo por el que Ventura tilda de "milagro" este descubrimiento reside en que el mismo tuvo lugar el pasado jueves 30 de marzo, día en el que Roma celebra la festividad de la diosa Salud y "día que la diosa ha elegido para manifestarse".

Para el catedrático de la UCO, "la inscripción es interesantísima porque muestra que sería un santuario situado junto a un paso de agua". La inscripción tendría en su día tres funciones: indicar que a los pies del pozo estaba la fuente de la salud salvadora, que es una pieza que forma parte de un muro y es además un altar en el que hay un pequeño cenicero donde los fieles hacían el sacrifico más habitual en el mundo romano".

RESPETO A LAS RELIGIONES NATIVAS
Exactamente, la inscripción dice: Fons Dominae Salutis Salutaris, lo que viene a significar: "Aquí está la fuente de la Señora de la Salud Salvadora", y viene a confirmar una idea que ya tenían los arqueólogos, "que los romanos respetaron las religiones y divinidades nativas de los lugares que conquistaban y las asimilaban con sus propias divinidades".

Asimismo, Ventura detalló que "estos pueblos mantuvieron ese ritual de sanación a la ibérica y a ese rito sanador superpusieron el suyo que es la hidroterapia, por lo que crean un santuario a su diosa de la Salud justo al lado de las termas para que esa salud venga por la ingestión del agua, que en Torreparedones es minero-medicinal, y también para ser usada para los baños".

CULTO RELACIONADO CON LA SALUD
El profesor de la UCO insistió en que "ya sospechábamos que la ciudad estaba volcada en cultos relacionados con la salud y la sanación, como lo muestra el santuario ibérico por los numerosos exvotos anatómicos encontrados, así como que la divinidad ibérica velaba por la curación, partos sin problemas y fertilidad".

De igual forma, "sabíamos que cuando llegan los romanos en el año 30 o 28 antes de Cristo respetaron ese culto, lo potenciaron y asimilaron ese culto salutífero indígena a su propia divinidad que era la diosa Salud, por lo que orientaron el templo y la curia a la salida del sol el día 30 de marzo, festividad de la diosa Salud".

CIUDAD BALNEARIO
En lo que al conjunto de las termas romanas se refiere, Ventura calificó el edificio como "uno de los monumentos de época romana mejor conservados de Andalucía y probablemente de España". El experto en epigrafía consideró que el yacimiento de Torreparedones "era una especie de ciudad balneario, con tres termas y dos santuarios, donde la gente venía realmente a sanarse".

Por su parte, el arqueólogo municipal, José Antonio Morena, precisó que estas son las termas orientales y suponen el tercer conjunto termal que ha aportado la ciudad y que está poniendo de manifiesto que el agua fue fundamental en el desarrollo de Torreparedones, si bien "aún no conocemos la planta de las mismas ni la entrada, aunque sí que en su día se identificaron tres salas, destinadas a agua fría, templada y caliente".

Morena precisó además que la semana pasada se descubrió el pavimento de la sala, que "permitirá restituir el motivo geométrico que tiene el hallazgo de la fuente en el nicho del muro oeste con unos dos metros de diámetros y que está in situ". Ahora se está trabajando en la parte sur.

4 de abril de 2017

Descubren dos nuevas gradas en el teatro romano de Guadix

Las obras de mantenimiento del teatro romano de Guadix (Granada) han sacado a la luz los restos de dos nuevas gradas de la 'ima cavea', o primera fila, y sillares de lo que podría ser la entrada oriental del histórico recinto.
Durante a recuperación de la orquesta también han salido una segunda y tercera gradas. FOTO: R. UBRIC
Durante estos días, los restos del Teatro Romano Acci de Guadix se encuentran inmersos en un completo proceso de obras de mantenimiento destinadas a paliar los efectos de las últimas lluvias de invierno.

La actuación principal es, sin duda, la nueva excavación de la orquesta, un proceso que no se ha podido llevar a cabo durante los meses de noviembre a marzo debido a las condiciones meteorológicas. Según explicó ayer el arqueólogo director del teatro, Antonio López, se han consolidado los taludes de la cavea -la parte donde se encuentran las gradas en las que se sentaban los espectadores- y se ha iniciado la recuperación de la orquesta, un proceso que ha sacado a la luz restos de lo que serían una segunda y una tercera grada de la ima cavea, la zona donde se sentaban las personas más importantes.

Se está trabajando además en la definición de unos sillares que han aparecido en la parte más cercana a la catedral (junto al talud de contención) que podrían corresponder a la entrada oriental del teatro, que fue descubierto de manera fortuita en 2007. Unos trabajos y unos hallazgos que el concejal de Turismo del Ayuntamiento de Guadix, Iván López Ariza, valoró positivamente porque evidencian la importancia de estos restos y de su buen grado de conservación.

(Fuente: Granada Hoy / R. Ubric)

3 de abril de 2017

La Guardia Civil y la Interpol frustran la subasta de una joya arqueológica de Alcalá de Henares

La subasta del "Relieve de la Templaza" del S. XV iba a tener lugar en Londres y se paralizó tras la intervención de las autoridades policiales.
No sabemos el valor que habría adquirido en el mercado, pero desde luego, la cifra hubiera sido alta teniendo en cuenta que hablamos de un “tesoro” de alabastro del Siglo XV. Hablamos del Relieve de la Templanza, una de las joyas del arte gótico tardío vinculadas a la Catedral Magistral de Alcalá de Henares. La pieza se encontraba en uno de los laterales del sepulcro del Cardenal Carrillo de Acuña, quien hizo grandes obras en Alcalá.

Podría estar fechada alrededor de 1489 y es obra del escultor Sebastián de Toledo, uno de los grandes escultores de la mitad del Siglo XV. La pieza se encontraba en uno de los laterales del sepulcro.

Tras la Guerra Civil y un posterior incendio que sufrió la Catedral de Alcalá, el sepulcro quedó muy dañado. Tanto, que aún puede verse su deterioro en el Museo de la Catedral hoy en día.

Lo que ocurrió es sencillo. Tras ese desastre, se produce un expolio y algunas de esas piezas desaparecen para siempre, otras acaban en el mercado negro del arte. Es así, como tras muchos años de pérdida, aparece en una Casa de Subastas de Londres. Es ahí, justo en ese momento, cuando la Guardia Civil y la Interpol intervienen para comunicárselo al Obispado de Alcalá quien interviene rápidamente intercediendo una denuncia y reclamando la pieza que había desaparecido durante años.

De hecho, la otra pieza que se ha conseguido recuperar es el Relieve de la Templanza que se situaba al otro lado del sepulcro. Estaba en el Museo de la Fundación Arresa, en Corella ( Navarra ). Sus responsables, tras conocer la investigación, la han cedido al Obispado de Alcalá a cambio de una réplica


Ahora, de lo que se trata es de recuperar ambas piezas de alabastro ya que estamos ante un tesoro arqueológico de la ciudad. He ahí, que el Obispado, en colaboración con otros miembros de la sociedad civil alcalaína hayan iniciado además una campaña de micromecenazgo para poder sufragar dichos gastos (el Obispado sufragará la mitad).

Entre esos nombres, por ejemplo, el de Arsenio Lope Huerta, historiador y ex alcalde de Alcalá de Henares, junto a Juan Miguel Prim, Vicario de Cultura de la Diócesis de Alcalá. La campaña ya está colgado en redes sociales a través de Hispano Nostra.

SOBRE EL ARZOBISPO CARILLO
El Arzobispo Alonso Carrillo de Acuña murió en Alcalá de Henares el 1 de junio de 1482, siendo enterrado en la Capilla Mayor del Convento franciscano de Santa María de Jesús –vulgo “de San Diego”–, por él fundado. Su sepulcro lo realizaría el maestro Sebastián de Toledo. Se instala en el centro del presbiterio, aunque años después será trasladado al lado del Evangelio. Allí permanece hasta la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX.

Sus restos son exhumados el 11 de junio de 1856 y trasladados a la Magistral junto con las piezas del sepulcro, que habían permanecido desmontadas y arrinconadas en el antiguo Convento, utilizado en ese momento como Cuartel. El 6 de septiembre de 1857 concluye la restauración del sepulcro del arzobispo Carrillo, que queda instalado a los pies de la nave central de la Magistral. El sepulcro se conservaba íntegro, pero en su lugar original sólo puede verse una losa en el suelo nada más entrar en la Catedral. Tras los daños sufridos en la Guerra Civil y un incendio desaparecen esas piezas (foto superior facilitada por el Obispado con restos del techo de la Catedral sobre el sepulcro. Actualmente puede verse en el Museo de la Catedral Magistral.

(Fuente: La luna de Alcalá / Raúl Pacheco)