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16 de enero de 2025

Lleida retomará este año las excavaciones arqueológicas del antiguo barrio judío de la Cuirassa

Las excavaciones arqueológicas, ha señalado, priorizarán la Casa del Pogrom, los restos de una edificación que quedó destruida con la quema del Call de Lleida el 13 de agosto de 1391.
Las excavaciones se centrarán en la zona de la Casa del Pogromo.

El departamento de Arqueología del Ayuntamiento de Lleida reanudará este año las excavaciones en la zona de la Cuirassa, el antiguo barrio judío o Call de Lleida, con el fin de avanzar en la recuperación y promoción del patrimonio de la ciudad, ha explicado Fèlix Larrosa.

El alcalde, que ha visitado hoy el espacio, ha destacado que el nuevo presupuesto permitirá llevar a cabo estas actuaciones encaminadas a poner en valor este espacio de memoria histórica, que también es un atractivo turístico, situado en pleno Centro Histórico, entre los calles Caballeros, Compañía y la plaza del Seminario, junto al Eje Comercial y la Seu Vella.

Las excavaciones arqueológicas, ha señalado, priorizarán la Casa del Pogrom, los restos de una edificación que quedó destruida con la quema del Call de Lleida el 13 de agosto de 1391. La documentación completa de sus restos quedó pendiente cuando se hizo la excavación del conjunto en 2017 y se reanudará ahora. En concreto, inicialmente se excavará la cara occidental de la casa, la que da la calle Real, y también se prevé una actuación complementaria de restauración. En el futuro, se plantea que este espacio quede cerrado –ahora ya existe una valla de protección– para garantizar mejor su preservación.

Los otros dos espacios donde trabajarán los arqueólogos estarán en la calle Soquet y la Casa del Pergaminer, para acabar de completar el conocimiento de este espacio patrimonial de la ciudad.

Aparte de este trabajo de recuperación de los vestigios históricos, también están previstas diversas mejoras en el recinto, como son el refuerzo de la iluminación, la instalación de cámaras para mejorar su seguridad y la renovación de la señalización, que se encuentra dañada. Los restos del Call incorporan información en cinco idiomas, catalán, castellano, inglés, francés y hebreo sobre el sistema de pasarelas, para facilitar su interpretación y conocimiento.

Larrosa ha destacado que este es un espacio de paseo y estancia que conecta la calle Mayor, la calle Cavallers y la Seu Vella, con otros elementos patrimoniales importantes como son el paradero del Roser y el Oratorio de los Dolores, donde la ciudadanía debe poder "vivir tranquilamente, sentarse, leer y escuchar música, pero también conocer nuestro patrimonio". "Es un espacio que no todas las ciudades tienen, lo tenemos nosotros y lo tenemos que poner en valor, protegerlo y sobre todo amarlo", ha afirmado y ha destacado la apuesta que está haciendo el Ayuntamiento por la mejora del patrimonio histórico de la ciudad.

Lleida inauguró hace seis años la urbanización de los Jardines de la Cuirassa , un parque urbano de 6.000 m² situado en el lugar que ocupaba el antiguo Call medieval de Lleida. Los trabajos arqueológicos realizados en el antiguo barrio del Seminario entre la primavera. de 2015 y el verano de 2017 sobre una superficie de más de 6.000 m² permitieron recuperar importantes restos de el antiguo barrio judío de Lleida, habitado entre los siglos XII y XV.

12 de enero de 2023

Las excavaciones del monasterio trinitario de Avinganya, a punto de finalizar

Las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el monasterio de Avinganya (Lleida) están a punto de finalizar, después de que se iniciaran hace dos meses bajo la dirección del arqueólogo de la Diputación de Lleida Josep Medina.
En 1149, cuando este territorio fue recuperado a los sarracenos, el lugar de Vinganya, o Avinganya se convirtió en propiedad de Pere de Bellvís, este personaje cayó prisionero de los musulmanes y más adelante liberado gracias a la intervención de los trinitarios. En agradecimiento, en 1201, Pere de Bellvís hizo donación a aquella orden, representada por Joan de Mata, de una torre de origen islámico y de su término, para que establecieran un convento.

Las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el monasterio de Avinganya (Lleida) están a punto de finalizar, después de que se iniciaran hace dos meses bajo la dirección del arqueólogo de la Diputación de Lleida Josep Medina.

Según ha informado la Diputación, se trata de la primera fundación de orden trinitaria en la península ibérica, el año 1201, de gran relevancia histórica en la subcomarca del Baix Segre y que se construyó aprovechando los restos de una antigua torre agropecuaria de época andalusí donada por Pere de Bellvís a los trinitarios.

Los trabajos realizados han permitido documentar el cierre del edificio en su ángulo sureste, que en su sótano acogía el espacio de producción doméstica dedicada a la elaboración y almacenaje de vino y aceite.

En este sentido, se ha efectuado el hallazgo de un gran espacio abierto donde se localiza la salida de una cuba de vino, y donde también se construyeron dos depósitos utilizados para la decantación de aceite, comunicados entre sí, y relacionados con la prensa localizada durante los trabajos de excavación en 1994, en el lateral meridional del sótano.

Asimismo, se ha documentado otro espacio de uso indeterminado que se modificó parcialmente para utilizarlo como vertedero en la última fase del monasterio.

La excavación es una primera fase de los trabajos que se llevarán a cabo durante este año y el próximo, en el marco del proyecto Patrimonio XXI de la Diputación de Lleida y ha permitido aumentar el conocimiento de este espacio vinculado con las actividades productivas domésticas de este importante monasterio.

2 de agosto de 2013

Hallados cuatro hornos en un espacio comunitario del yacimiento íbero de los Vilars de Arbeca (Lleida)

El Grupo de Investigación Prehistórica (GIP) de la Universitat de Lleida (UdL) ha descubierto un espacio al aire libre, de unos 18 metros cuadrados, dedicado a la producción de alimentos. Restos de cuatro hornos de panadería, de tamaños superiores a los localizados en el interior de las casas, y un quinto más antiguo destinado a obtener temperaturas mucho más elevadas. Los arqueólogos, además, han obtenido del pozo mucho material para analizar
Trabajos de recuperación en el pozo central del yacimiento de Vilars de Arbeca. Foto: Universidad de Lleida.
El director del GIP y catedrático de arqueología de la UdL, Emili Junyent, ha asegurado que "los hallazgos superan espectacularmente las recuperadas en casi tres décadas de intervenciones en el yacimiento" y los resultados de su análisis pueden ser clave para entender el abandono de la fortaleza.

Una plaza de actividades comunitarias
En el barrio oeste, los arqueólogos han identificado un espacio al aire libre, de unos 18 metros cuadrados, dedicado a la producción de alimentos. Restos de cuatro hornos de panadería, de tamaños superiores a los localizados en el interior de las casas, y un quinto más antiguo destinado a obtener temperaturas mucho más elevadas hacen pensar en una plazoleta de actividades comunitarias. Junyent ha explicado que también se trabaja con la hipótesis de una antigua balsa de agua anterior al pozo central después de sacar a la luz una pequeña alcantarilla cubierta con pequeñas losas que atraviesa el anillo de espacios productivos.

La 29ª edición de la campaña de excavaciones en los Vilars, en la que también ha participado el alumnado del curso de la universidad de verano de la UdL, se ha centrado sobre todo en el pozo cisterna, fechado a finales del siglo V aC. En esta construcción, insólita en el mundo ibérico, que terminó siendo un vertedero, el GIP ha encontrado numeroso material cerámico, piezas de bronce, madera de unos 2.300 años de antigüedad y huesos de animales.

Analizando la conductividad eléctrica de las aguas
Los participantes en la campaña arqueológica también han hecho sondeos en pequeñas áreas perimetrales del pozo para intentar descubrir alguna estructura del área central de la fortaleza anterior a la cisterna. 
Trabajo en la plaza de actividades comunitarias donde
han aparecido los cuatro hornos culinarios.

Profesores del departamento de Medi Ambient i Ciènces del Sòl de la UdL colaboran analizando la conductividad eléctrica de las aguas, una medida indirecta de las sales disueltas. Su distribución espacial ayudará a entender la conexión entre el pozo, el foso y el torrente del Aixaragall, según Junyent.

Importancia de la molienda de cereal
Asimismo, Emili Junyent explica que elementos más pequeños también aportan datos importantes. La abundancia de polen de cereal, trigo y cebada en el interior coincide con la importancia de la molienda y los molinos rotatorios que se fabricaban desde muy antiguo en la propia fortaleza. Mientras, en el exterior se dibuja un entorno estepario, dominado por la artemisia, género de plantas herbáceas y arbustivas típica de ambientes semi-áridos de climas templados. Por otra parte, la ausencia de coprófilos indica que no había animales estabulados en el interior del recinto y el estudio de los crustáceos de medidas microscópicas aporta información sobre la alternancia entre sequía / salinidad y entradas de agua dulce, según el director del GIP.

Un nuevo enterramiento infantil
Los trabajos en el barrio este han sacado a la luz un nuevo enterramiento infantil que podría datar entre los años 700 y 650 antes de Cristo. El esqueleto, al que le falta el cráneo, estaba en una esquina del interior de una de las casas de la fase fundacional. 
El equipo lo ha encontrado en postura de decúbito lateral izquierdo con brazos y piernas flexionadas en posición fetal. Se trata de una tradición ancestral entre los íberos con un posible significado simbólico y ritual.

El catedrático de la UdL explica que el alto grado de articulación y la poca afectación tafonómica-proceso de fosilización-hacen pensar en un entierro en una pequeña fundición, cubierta totalmente de la misma tierra, sellando de esta manera el difunto. Los arqueólogos han guardado la totalidad del sedimento que acompañaba el entierro, para su posterior tratamiento y triaje en el laboratorio. 

El poblado íbero de Vilars de Arbeca  datado entre 
los siglos VIII y IV a.C. era una fortaleza inexpugnable.
Foto: Amics de Vilars
Un enorme hogar de forma oval
En esta zona, también han encontrado un nivel de cremación con cenizas que pasa por debajo de uno de los muros de la casa y un pavimento con preparación de adobe, muy bien conservado y con una enorme hogar central de forma oval.

La campaña de excavaciones en los Vilars de Arbeca, que continuará hasta el 15 de septiembre, con un breve paréntesis de vacaciones, está financiada por el Servei de Arqueologia i Paleontologia de la Generalitat y con el apoyo del Ministerio de Economía y Competitividad. Enlazará con los trabajos de restauración de la muralla noreste, previstos para el otoño, a cargo del convenio suscrito entre la dirección general de Patrimoni Cultural, la Diputació de Lleida y el Ajuntament de Arbeca.
(Fuente: La Vanguardia)

18 de noviembre de 2024

Descubren un tesoro medieval junto a la estación de Lleida

El hallazgo consiste en 77 monedas de vellón del siglo XII acuñadas en aleación de cobre y plata que se encontraban dentro de una jarra de cerámica en el terreno donde se construirá la nueva terminal de buses.
Imagen de archivo de monedas de vellones de plata del siglo XII. Cedida

La excavación arqueológica que está en marcha en el marco de la construcción de la futura estación de autobuses de Lleida ha destapado un pequeño tesoro. Se trata de una bolsa de tela escondida dentro de una pequeña jarra de cerámica con unas 77 monedas de velló. Según avanza el Segre, el hallazgo ha sido trasladado al laboratorio de restauración arqueológica de la Universitat de Lleida (UdL).

Según los primeros indicios de los expertos, las monedas, fabricadas con una aleación de cobre y plata, se podrían fechar de la primera mitad del siglo XII, aunque todavía no se ha determinado de forma exacta.

Durante la excavación también se han encontrado otros materiales pertenecientes a la misma época. También se han descubierto estructuras, como dos calles y varias viviendas, ubicadas fuera de las murallas que rodeaban la ciudad desde el siglo XII y hasta el XIV.

El hallazgo ha llevado a los expertos a considerar varias hipótesis. Una de estas explicaría el descubrimiento con la proximidad de la zona a las viviendas localizadas en el barrio de Sant Pau de Mercadal, donde desde 1174 la población se reunía para comprar y vender sus productos.

Otra señala la sede de los monjes de la orden de los Hospitalers de Sant Joan de Jerusalén. Además, el año 1272 las Carmelitas calzadas fundaron su primer convento.

Actualmente, los trabajos en el solar se centran en la zona más próxima a la calle Príncep de Viana, donde se está examinando la continuidad del mismo tipo de habitaciones, así como la presencia de una calle pavimentada con grava de unos tres metros de anchura.

Durante la excavación también se han identificado una trinchera excavada durante un momento de guerra que todavía no se ha podido concretar, pero que se podría corresponder a la de Sucesión o la del Francés. Además, se han recuperado dos piedras de hogueras y una bayoneta para mosquetes.
(Fuente: Diari Mes)

20 de agosto de 2025

Los arqueólogos llegan a los niveles de cimentación de la antigua Pobla de Segur (Lleida)

La fecha de construcción se sitúa en torno al siglo XIV y los últimos usos y abandono, en el siglo XVI

La octava campaña de excavaciones en Sant Miquel del Pui, en la Pobla de Segur (Pallars Jussà), ha llegado a los niveles de cimentación de las viviendas que deben ayudar a datar la construcción del poblado. El codirector de la excavación, Jordi Vallverdú, ha explicado que la construcción sería en torno al siglo XIV y los últimos usos y progresivo abandono dataría del siglo XVI. Es el asentamiento que correspondería a la ocupación previa a la actual Pobla de Segur. Vallverdú ha señalado que los restos de cerámica localizadas en este lugar han ayudado a proponer una fecha de cuándo fueron construidas estas estructuras. Las excavaciones las realiza el Laboratorio de Arqueología Medieval de la Universidad de Barcelona (LAMUB).

Las excavaciones se han centrado en dos objetivos principales: por un lado, conocer cómo es el urbanismo o la organización de este poblado, y, por otro, tratar de datar cuál es el abandono y la fundación de los edificios que se encuentran.

En cuanto a hallazgos, la campaña de este año ha sido "bastante pobre" en cuanto a la localización de restos porque fue un abandono gradual del poblado. El arqueólogo ha explicado que "si hubiera sido un abandono violento o repentino, seguramente habrían localizado más objetos al haber tenido que marchar la gente a toda prisa".

Características de la vivienda excavada
La excavación de este agosto se ha centrado en una sola vivienda que tendría dos alas diferenciadas. Vallverdú ha descrito que "se accede a partir de un eje principal o calle, a través de un vestíbulo o planta baja, formada por tres estancias comunicadas entre sí, y desde este mismo vestíbulo se puede acceder a una planta superior, también formada por tres estancias posiblemente comunicadas".

Por el grosor de los muros, se podría plantear que hubiera una planta baja, un primer piso e incluso un segundo piso, pero el codirector de la excavación ha dicho que "todo esto está dentro del terreno de la hipótesis todavía".
Poblado de Sant Miquel del Pui

Sant Miquel del Pui es el asentamiento que correspondería a la ocupación previa a la actual Pobla de Segur. Seguramente, era un núcleo habitado, posiblemente fortificado y relacionado con la actividad económica ganadera. Responde al patrón de un asentamiento típico de época feudal, encaramado y protegido en altura, para controlar el entorno más inmediato.

Y según la documentación, a medida que se acercaba la baja de media, la gente tiende a preferir ocupar las zonas más llanas, de más fácil acceso y mejor comunicadas. Y el núcleo de Sant Miquel del Pui, gradualmente, se fue abandonando, hasta quedar deshabitado en beneficio del aumento demográfico de la Pobla de Segur.

21 de junio de 2024

Los arqueólogos desvelan la ocupación humana del Alto Pirineo a lo largo de miles de años

La campaña de excavaciones de este año llevada a cabo por arqueólogos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y del CSIC en la Cova de l'Home Mort de Soriguera (Pallars Sobirà, Lleida) ha sacado a la luz restos de ceràmicas romanas del final del Imperio Romano (siglo V d. C.), así como una singular punta de flecha de bronce de más de 3.500 años de antigüedad.
Miembros del GAAM realizando trabajos de excavación en la cova de l'Home Mort. Imagen: GAAM-UAB

Arqueólogos del Grupo de Arqueología de Alta Montaña (GAAM), formado por investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han dado a conocer hoy los resultados de la campaña de excavaciones que han llevado a cabo este mes de junio en la cova de l'Home Mort (Soriguera, Pallars Sobirà, Lleida), que han calificado «de alta relevancia científica».

Por un lado, destaca el hallazgo de cerámicas romanas, algunas de origen norteafricano. Este descubrimiento confirma que la cova de l'Home Mort, además de en la Edad del Bronce, acogió ocupaciones humanas al final del Imperio Romano (siglo v d. C.) y «consolida los datos de los últimos años, que indican que los valles del Pallars Sobirà no quedaron al margen de las dinámicas históricas en época romana, como tradicionalmente se había apuntado en varias ocasiones», ha señalado Ermengol Gassiot, director del GAAM del Departamento de Prehistoria de la UAB.

Por otro lado, se han podido recuperar numerosos restos humanos y objetos asociados a la Edad del Bronce, de una antigüedad de entre 3.500 y 3.600 años. Entre los objetos, se ha recuperado una nutrida y diversa producción cerámica y objetos singulares, entre los que destaca una punta de flecha de bronce. «Se trata de un objeto muy valioso para el patrimonio arqueológico pirenaico, dada la escasez de piezas similares que se han encontrado hasta ahora», han detallado los investigadores.

En cuanto a los restos humanos, «una primera evaluación muestra una elevada presencia de huesos de individuos infantiles, si bien también se documentan de personas de edad avanzada», ha explicado Xavier Sánchez, arqueólogo del Pallars Sobirà y miembro del GAAM, coordinador también de la campaña de este año.

La cova de l'Home Mort (Soriguera, Pallars Sobirà) es una cueva con dos galerías situada en el Pirineo, a 1.180 metros de altitud. Los hallazgos de este año se han hecho en la totalidad de la Galería 1, la misma en la que en 2008 se documentó por primera vez el yacimiento y en la que se recuperaron varios restos humanos que en 2017 se pudieron fechar con una antigüedad de entre 3.500 y 3.600 años. La cantidad de fragmentos humanos recuperados hasta ahora es propia del carácter sepulcral que la cueva habría tenido al menos durante 125 años.

A fecha de hoy, los restos humanos de la Edad de Bronce documentados y fechados en la cova de l'Home Mort se sitúan entre los más antiguos recuperados en los Pirineos occidentales de Cataluña y tienen la misma cronología que las de la cueva sepulcral de Montanissell, en el municipio de Coll de Nargó (Alt Urgell, conocidas como la Señora de las Montañas). Su estudio ha de contribuir a entender las condiciones de vida de las poblaciones humanas en las zonas de montaña y alta montaña pirenaicas en un periodo en el que se documenta la consolidación del impacto humano en los medios de alta montaña.

Sin embargo, el estudio de la ocupación humana de la cueva podría ampliar el abanico temporal de esta ocupación, porque los trabajos de este año han proporcionado también restos arqueológicos que, por sus características, parecen provenir del final del Neolítico o Calcolítico, hace unos 5.000 – 4.500 años, entre los que destacan restos de cerámica campaniforme. «A la espera del desarrollo de las investigaciones, este hecho confirma una secuencia arqueológica que cubre varios miles de años. Esto la convierte en un yacimiento de referencia para el estudio de la presencia humana en las áreas de montaña de los Pirineos durante los últimos 5 milenios», ha destacado Ermengol Gassiot.

La investigación llevada a cabo este año ha contado con la participación de alumnado del grado de Arqueología de la UAB.

Los trabajos arqueológicos en la cova de l'Home Mort se enmarcan en varias ayudas del Parque Natural del Alto Pirineo y dentro del proyecto cuatrienal de investigación arqueológica «Arqueología del pastoralismo y la agricultura prehistórica en el Pirineo Occidental», financiado por el Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya y como parte del proyecto «(Re)pensar la gestión de los espacios abiertos y de la ganadería extensiva en el Alto Pirineo en el contexto del cambio climático (Repica)», financiado por el AGAUR (Generalitat de Catalunya). En relación con este último, la cova de l'Home Mort está aportando interesantes datos de la evolución del valle de Siarb desde el último periodo glaciar. También permitirá, a través de sus restos arqueozoològicos, el estudio de la evolución de las estrategias ganaderas los últimos 3.500 años.

12 de junio de 2013

Importantes descubrimientos en el yacimiento íbero de Vilars de Arbeca (Lérida)

En un mes, la campaña ha puesto a cuerpo descubierto una fíbula y un brazalete de bronce, fragmentos grandes de madera de unos 2.300 años de antigüedad, cerámica y huesos de animales.
El poblado íbero de Vilars de Arbeca  datado entre
los siglos VIII y IV a.C. era una fortaleza inexpugnable.
Foto: Amics de Vilars
Los investigadores han encontrado en un mes una fíbula y un brazalete de bronce, fragmentos grandes de madera de unos 2.300 años de antigüedad, cerámica y huesos de animales, ha señalado este lunes la Universidad de Lleida (UdL) en un comunicado, y ha destacado que los restos aportarán mucha información sobre la fase de abandono del poblado.

La excavación se centra en el pozo-cisterna ubicado en el centro de yacimiento y construido a inicios del siglo IV antes de Cristo, y el director del Grupo de Investigación Prehistórica (GIP) y catedrático de arqueología de la UdL, Emili Junyent, cree que el yacimiento constituye "un irrepetible archivo sobre la fase ibérica plena".

El abandono del poblado es el periodo peor conocido, puesto que los trabajos agrícolas han destruido sus restos, y tampoco se han hecho muchos hallazgos en el interior de las casas porque "la fortaleza fue desalojada sin sufrir".

El pozo de la fortaleza es una fuente de vasijas de cerámicas, desde vajilla fina hasta grandes contenedores—; materiales metálicos, como herramientas agrícolas de hierro y fíbulas de bronce, así como objetos diversos, incluyendo molinos, materiales constructivos y macro-fauna —huesos de oveja, cabra, cerdo, buey, caballo, perro y ciervo—.

Conservación de restos

El pozo, de siete metros de profundidad, sirvió de vertedero en la etapa final del poblado. Junyent ha explicado que la presencia de agua ha favorecido la conservación de restos orgánicos "que han sido sumergidas en condiciones estables". El estudio de la madera y los carbones determinará qué tipo de especies vegetales había en el entorno del poblado. En cambio, el agua perjudica los objetos de bronce "porque el metal aparece fuertemente mineralizado", ha afirmado el catedrático.
Una de las fíbulas de bronce encontradas durante la excavación.
Foto: UDL

En cuanto a los huesos y cuernos de animales, también dan pistas de la alimentación de los íberos. "El ciervo no era una especie abundante y los cuernos tirados a la basura podrían asociarse a un consumo de la carne de un animal escaso y parcialmente lujoso", según los miembros del GIP. Pero más allá de las pautas alimentarias, los estudios arqueofaunísticos también abren la puerta a las prácticas rituales. En la sociedad ilergeta, cada animal podría llevar implícito un determinado simbolismo relacionado con ritos de protección del hogar, la cosecha o la familia.

El estudio de la madera y los carbones determinará qué tipo de especies vegetales había en el entorno del poblado.

160.000 euros

El GIP dispone este año de 160.000 euros para la excavación a Los Vilars, por las las subvenciones del Estado, la Generalitat, la Diputación de Lleida y el Ayuntamiento de Arbeca, ha precisado la UdL.

Los trabajos, que continuarán hasta el próximo agosto, cuentan con la colaboración de expertos del departamento de Medio ambiente y Ciencias del Suelo de la UdL y el Seminario de Estudios e Investigaciones Prehistóricas de la Universitat de Barcelona (UB).

4 de noviembre de 2024

300.000 euros para musealizar la villa romana de El Romeral, en Albesa (Lleida)

Las intervenciones más inminentes incluyen la recuperarán los mosaicos que han sido restaurados, la consolidación de la zona de las termas, la instalación de la nueva señalización y paneles informativos, así como la creación de un espacio audiovisual, donde se proyectarán contenidos sobre la historia de la villa romana. 
Imagen de archivo de la villa romana de El Romeral de Albesa.

Albesa invertirá en un año 300.000 euros en el proyecto para musealizar el yacimiento de la villa romana de El Romeral, que implicará la recuperación de mosaicos, renovar la señalización e iluminar los espacios para facilitar las visitas nocturnas, especialmente en verano, para llevar a cabo actividades temáticas o recreaciones históricas. 

El alcalde, Antoni Balasch, explicó que las intervenciones más inminentes incluyen la consolidación de la zona de las termas, la instalación de la nueva señalización y paneles informativas, así como la creación de un espacio audiovisual, donde se proyectarán contenidos sobre la historia de la villa romana. Balasch apuntó que también se recuperarán los mosaicos que han sido restaurados y que están en el Museu de Lleida, para que se puedan “ver en su espacio original y que queden expuestos de manera permanente”. Le seguirá la adecuación del peristil (jardín interior) para recrear lo que era un antiguo claustro romano. 

El consistorio ha recibido una ayuda de Cultura de 95.000 euros, que se suma a otras subvenciones del IEI y de la Diputación de 144.000 euros, además de aportaciones propias del consistorio. Las primeras actuaciones ya están adjudicadas y se iniciarán en las próximas semanas, según confirmó el primer edil.

12 de julio de 2016

Hallan 344 vestigios arqueólogicos en una zona de alta montaña en Lleida

Arqueólogos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), en España, han liderado un estudio que ha documentado y mapeado 344 vestigios arqueológicos en el parque nacional de Aiguas Tortas y Lago de San Mauricio (Lleida), a más de 2.200 metros de altitud, lo que convierte a este entorno en una de las zonas de montaña europeas con más intensidad de registros documentados.
Abrigo de las Obagues de Rabera, ejemplo de abrigo rocoso con ocupación desde el Neolítico hasta la actualidad.
La mayor parte son restos arquitectónicos al aire libre -muros, cercados y posibles estructuras de viviendas-. El resto son abrigos en las rocas y un pequeño conjunto de círculos de piedras, aún sin excavar, que podrían representar monumentos funerarios. La metodología empleada, la prospección sistemática de la superficie, ha revelado un territorio fuertemente humanizado, difícil de imaginar pocos años atrás, ocupado desde hace más de 10.000 años.

Los datos son fruto de un programa de investigación de arqueología de montaña encargado por la dirección del parque nacional y realizado a lo largo de diez años (2004-2014), que ha incorporado el estudio de prospección sistemática de superficie a su metodología.

La idoneidad de incluir esta metodología en la investigación arqueológica y paleoecológica tradicionales en la alta montaña y los resultados asociados obtenidos los han explicado en un artículo en Quaternary International, en el que también han repasado los hallazgos realizados en más de una década.

“Nuestro conocimiento sobre el pasado histórico y arqueológico del parque ha cambiado radicalmente, revelando un territorio humanizado difícil de imaginar pocos años atrás. En 2001 no había ningún registro arqueológico de las zonas estudiadas, solo conocíamos unos pocos vestigios por referencia oral de los pastores. Lo que tenemos ahora contradice nuestra percepción de las zonas de montaña como reservas naturales, preservadas de la intervención humana”, indican los autores en el artículo.

VINCULACIÓN CON LA GANADERÍA
Los científicos subrayan que la mayoría de los registros se localizan por encima del actual límite superior del bosque, dentro o muy cerca de zonas de pasto. Este fenómeno reafirma la vinculación de la ocupación humana del territorio con las prácticas ganaderas y, a la vez, abre la incógnita sobre el grado de responsabilidad humana en los paisajes de prados actuales por encima de los 2.200 m de altitud”, explica Gassiot.

Para detectar los restos, especialmente por encima de los 2.000 metros de altitud, han rastreado la superficie del parque dividiéndola en transectos y, complementariamente, han usado sistemas de detección remota (LIDAR), mapas ortofotográficos y fotografía aérea. Los datos obtenidos se han proyectado en un Sistema de Información Geográfica del patrimonio arqueológico del Parque Nacional, que facilita su gestión y análisis.

Ello les ha permitido tener una perspectiva más general sobre la dimensión espacial de las prácticas sociales que se llevaron a cabo y avanzar patrones de ocupación a lo largo del tiempo. También proponer una nueva definición, interpretación y documentación de los vestigios identificados, que incluyen principalmente restos arquitectónicos, pero también abrigos, túmulos y hallazgos aislados de objetos como cuchillos de sílex y recipientes cerámicos.

ASENTAMIENTOS COMPLEJOS
La mayoría de los yacimientos identificados, 221, son restos arquitectónicos al aire libre: muros, cercados de diferente medida y funcionalidad y posibles estructuras de viviendas, muchos de ellos interrelacionados formando asentamientos complejos. El resto son abrigos que aprovechan acumulaciones de origen glaciar de grandes bloques de roca, muchos con estructuras, como muros para la distribución interior y para proteger la entrada. Finalmente, un pequeño conjunto de círculos de piedras podrían representar monumentos funerarios, aunque de momento no se ha excavado ninguno.El hecho de que la mayoría de los restos estén en las zonas más elevadas ha sorprendido a los investigadores. 165 se encuentran entre los 2200 y 2400 metros de altitud, una zona que sólo supone el 25% del Parque; y entre los 2.400 y 2.600 m, el 27% del Parque, hay 69. Por encima de los 2600 aún hay hay diez más. Los ubicados a mayor altura no son ni más pequeños ni menos importantes que los de las zonas más bajas, contra lo que se podría pensar en un principio, por el desplazamiento humano hacia los valles o a la mayor dificultad para transportar cargas.

Otro elemento sorpresivo ha sido la presencia de hasta 69 yacimientos, a menudo de grandes dimensiones y algunos con ocupaciones de varias épocas, ubicados en zonas de tartera, un tipo de terreno a priori poco amable para el asentamiento humano y que ahora se presenta también como un espacio de interés arqueológico.

OCUPACIÓN DESDE HACE 11.000 AÑOS
A lo largo de estos diez años, los investigadores han realizado 76 dataciones de Carbono 14 de 39 de estos yacimientos, lo que hace del parque una de las áreas con información cronológica más detallada de los Pirineos y de los sistemas montañosos de Europa. En total, las fechas registradas sugieren una ocupación humana continuada en el territorio desde hace unos 10.700 años.

Destaca la elevada presencia de yacimientos de finales del Neolítico, entre los años 3400 y 2300 a. C., mientras que en los 2000 años posteriores -del 2300 al 300-, durante toda la Edad de Bronce y de Hierro, se constata una reducción importante. Las únicas evidencias arqueológicas de este periodo consisten en depósitos de materiales de diferentes tipos de cerámica del segundo milenio antes de Cristo, y también posibles sepulcros.

Estos datos se contradicen con los registros paleoambientales –polen o carbón- que se han encontrado del mismo periodo en otras zonas alpinas y subalpinas de los alrededores del Parque y que muestran un incremento del impacto humano sobre la vegetación en esta época.

CAMBIOS EN LOS PATRONES DE ASENTAMIENTO
Esto hace pensar a los investigadores que aunque no se produjo un abandono del territorio, sí que debió haber un cambio en los patrones de asentamiento entre ambos periodos. En el PNAESM, los abrigos en las rocas se abandonaron, quizás a favor de asentamientos al aire libre más grandes, a pesar de que no se han podido detectar arqueológicamente. La ausencia de prospecciones de superficie en altitudes más bajas, como las cordilleras exteriores del Parque o en los valles pre-pirenaicos de los ríos Noguera Pallaresa y Ribagorzana dificulta poder comparar las dos áreas para valorar si este aparente vacío fue, o no, un fenómeno local.

“La presencia de registros arqueológicos de periodos posteriores va aumentando progresivamente, especialmente entre los siglos IV d.C. y el siglo XIV, para decrecer hacia principios del siglo XX. Muchos de los yacimientos fueron ocupados a lo largo de épocas diferentes, mostrándonos un territorio que ha formado parte importante de las dinámicas sociales y económicas de la zona desde la Prehistoria hasta hoy día”, apunta Ermengol Gassiot.

La investigación continúa para ampliar el número y extensión de las excavaciones y acabar el rastreo en algunas zonas pendientes, lo que probablemente aumentará la cifra de vestigios registrada hasta ahora. Al mismo tiempo, los investigadores han ampliado el estudio de prospección de superficie al Pirineo aragonés y es muy posible que también lo hagan en el andorrano.

NUEVAS TECNOLOGÍAS
A su juicio, las nuevas técnicas utilizadas en el estudio de prospección se están revelando una herramienta primordial para investigar en las zonas de alta montaña y demostrar que las que, hasta hace poco más de veinte años, se han denominado 'zonas marginales' en la investigación arqueológica, no lo han sido tanto.

En la investigación, además de los departamentos de Prehistoria, Geografía, Biología Animal, Biología Vegetal y Ecología de la UAB, han participado científicos de la Institución Milá y Fontanals (IMF-CSIC) y del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS).

12 de febrero de 2025

Denunciado por apropiarse de 1.793 proyectiles de la tercera Guerra Carlista en el Urgell

Los Agentes Rurales de Cataluña denunciaron el mes de septiembre del año pasado, a la comarca del Urgell, una persona que se había apropiado de 1793 proyectiles de tipo Minié (sumando un total de 60 kilogramos), los cuales conformaban un depósito de munición de la tercera Guerra Carlista (1861-1865).
Proyectiles decomisados por los Agentes Rurales.Agentes Rurales.

Los Agentes Rurales denunciaron el mes de septiembre del año pasado, a la comarca del Urgell, una persona que se había apropiado de 1793 proyectiles de tipo Minié (sumando un total de 60 kilogramos), los cuales conformaban un depósito de munición de la tercera Guerra Carlista (1861-1865).

Por otra parte, un yacimiento arqueológico emblemático fue objeto de la actividad arqueofurtiva: el Tossal de la Pleta en Belianes. El caso comportó la apertura de diligencias penales.

Estos hallazgos se han producido a raíz de una treintena de inspecciones que los Agentes Rurales han hecho por toda Cataluña relacionadas con el uso de detectores de metal en el medio natural durante el 2024. Un 32% de estos se han desarrollado en las comarcas de Lleida, un 25% en las de Barcelona, un 18% y un 14% en las de la Cataluña Central y Girona, respectivamente, un 7% en Tarragona y un 4% en Tierras del Ebro. El cuerpo ha alertado sobre la "consolidación" de este tipo de prácticas y ha recordado que la búsqueda de restos arqueológicos o paleontológicos está prohibida, a menos que se trate de intervenciones autorizadas.

La ley de patrimonio cultural catalán establece que, ante el hallazgo o localización de restos arqueológicos o paleontológicos, bien en el marco de una obra, trabajo agro-forestal o cumpliendo cualquier otra actividad en el medio natural, hay que seguir unas pautas: avisar a la Administración en un plazo máximo de 48 horas y no tocar ni extraer los restos, tanto en el medio terrestre como en el subacuático.

El motivo es el riesgo de alterar el contexto arqueológico, provocando la pérdida de información que proporcionan los objetos arqueológicos cuando se recogen y se estudian in situ, siguiendo la metodología arqueológica realizada por profesionales, especialmente cuándo estos se pueden relacionar entre sí y con las estructuras donde se encuentran.

El cuerpo de Agentes Rurales ha recordado que una de sus competencias consiste en proteger el patrimonio cultural que se encuentra en el medio natural. Con el objetivo de prevenir daños en contextos arqueológicos o la pérdida de restos de interés cultural o histórico, los Agentes Rurales hacen inspecciones relacionadas con detectores de metales de forma periódica.

Según han explicado, esta es una herramienta muy popular entre los arqueofortivos, es decir las personas que se lucran gracias a hallazgos de este tipo y sin disponer de la autorización administrativa pertinente. En este sentido, el cuerpo ha avisado de que, a menos que se trate de una intervención autorizada, no se permite la búsqueda de restos, sea en un yacimiento arqueológico inventariado o en un terreno sin ninguna protección, independientemente que la titularidad del lugar sea privada o pública.

Les consecuencias de las inspecciones realizadas han sido la apertura de diligencias penales (con el comiso de los aparatos y los objetos localizados), la incoación de expedientes sancionadores administrativos o el recordatorio de la normativa que afecta a la actividad mencionada, en coordinación con el Departamento de Cultura.

21 de noviembre de 2014

Aparecen restos de una necrópolis medieval en Llessui (Lérida)

Una máquina excavadora ha dejado al descubierto una decena de tumbas de los siglos XI al XVI mientras trabajaba en las obras de urbanización de una calle del pueblo pirenaico.
Las obras de urbanización de una calle de Llessui (Lleida) han dejado al descubierto los restos de una necrópolis. Los trabajos de una máquina excavadora se han topado con una decena de tumbas. Las estructuras funerarias –fosa excavada en el suelo y revestida de losas– pueden remontarse desde el siglo XI hasta el siglo XVI. Ahora, las obras están paralizadas a la espera de que empiece una excavación arqueológica con el objetivo de documentar y fechar las tumbas y conservar algunos restos si se considera oportuno.

Las tumbas se han encontrado en la calle que transcurre entre la iglesia de Sant Julià y la de Sant Pere. Este hecho da a entender que se pueda tratar de dos necrópolis y cuando se inicien los trabajos arqueológicos puedan aparecer más.

Las tumbas se encuentran a un metro y medio del suelo de la calle y todas en fila con el talud. Este entierro, el más habitual entre los siglos XI y XVI, no acostumbra a llevar ajuar dentro de la caja, lo que dificulta la identificación de su antiguedad. 


Una vez iniciado el estudio arqueológico se podrá empezar a ver indicios para poder fechar las tumbas, así como comprobar si dentro de las cajas hay apoyo para la cabeza o no. En función de este aspecto las tumbas serán más o menos antiguas.
(Fuente: La Vanguardia)

19 de diciembre de 2024

La UAB pone en abierto material didáctico para divulgar la arqueología en las aulas

Se trata de una iniciativa de trabajo transversal puesta en marcha por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) que ofrece el material didáctico del programa en formato virtual para que el profesorado de los centros escolares pueda utilizarlo en el aula. Los primeros materiales están dedicados a los yacimientos de las cuevas pirenaicas de Montanissell y del Sardo.

Desde su nacimiento, en el curso 2020-21, Investiga.edu ha ido creciendo, suscitando el interés de cada vez más centros educativos del Pirineo y Prepirineo de Lleida, que han sido las principales zonas donde hasta ahora se ha llevado a cabo el programa, y también de otros ámbitos geográficos.

En este contexto de crecimiento, y buscando fórmulas para llegar al máximo de personas de la comunidad educativa interesadas en la propuesta, las investigadoras del programa han puesto en marcha la nueva línea de trabajo Investiga.edu en obert. Bajo esta denominación, han publicado dosieres didácticos que permitan al profesorado desarrollar un proyecto Investiga.edu de manera autónoma, puesto que incluyen todas las pautas y los recursos necesarios para llevarlo a cabo. Es un proyecto del que se puede beneficiar todo el alumnado de Cataluña de ESO y de bachillerato.

Los dosieres se basan en los mismos pilares metodológicos que todos los proyectos Investiga.edu: proponen la investigación de un yacimiento arqueológico concreto siguiendo las fases del método científico a partir de actividades y retos. El alumnado trabaja con datos arqueológicos reales y replica algunas de las disciplinas y técnicas de la arqueología. Además, se incluyen cápsulas audiovisuales protagonizadas por personal investigador de diferentes disciplinas y grupos de investigación.

«Esta nueva iniciativa se suma a los objetivos del programa de acercar la investigación arqueológica hecha en el Pirineo en el territorio -y también al resto de Cataluña- y fomentar vocaciones científicas, a la vez que se potencia un trabajo que favorece el aprendizaje competencial del alumnado. Y también dar a conocer los equipos de investigación que hay detrás», señala Paloma González Marcen, investigadora de la UAB que coordina Investiga.edu.

Las dos primeras guías están dedicadas a dos yacimientos excavados por investigadores de la UAB: la cueva sepulcral de Montanissell (Coll de Nargó), de la Edad del Bronce, y la cueva del Sardo (Boí), del neolítico, inaccesibles al público. Ambas publicaciones han sido posibles gracias al apoyo del Instituto para el Desarrollo y la Promoción del Alto Pirineo y Arán.

Las investigadoras destacan que los datos aportados para el material didáctico permitirán, además, reflexionar con el alumnado sobre temas como la familia o el género y romper y repensar prejuicios e imágenes prefijadas alrededor de la prehistoria, en el caso de la cueva de Montanissell, y sobre la ocupación del territorio de alta montaña y la antropización del paisaje, en el caso de la cueva del Sardo.

Las guías están accesibles en el Depósito Digital de Documentos de la UAB:

Guia didàctica de la Cova del Sardo

Guia didàctica de la Cova de Montanissell

Se puede contactar con el equipo de investiga.edu en la dirección de correo pr.arqueoeduca@uab.cat

(Fuente: Universidad Autónoma de Barcelona)

17 de febrero de 2011

Aplican un moderno sistema de georadar en yacimientos arqueológicos catalanes

Un nuevo sistema de georadar permite obtener más datos del desarrollo urbanístico en dos yacimientos arqueológicos catalanes, el ibérico del Molí de l'Espígol (Tornabous, Lleida) y el grecorromano de Empúries (Girona).
Yacimiento greco-romano de Empuries (Gerona).
Según el Museo Nacional de Arqueología, que ha presentado hoy los resultados de las prospecciones, "ambos sistemas aplicados son métodos de exploración no destructivos, es decir, que no implican ninguna excavación, y por tanto no generan ni residuos ni erosión".
Estos resultados se utilizan como herramienta de planificación y prevención, para obtener una imagen del contenido del subsuelo (edificios, conducciones, pavimentos) e intervenir de manera más efectiva, seleccionando los objetivos de las excavaciones con información previa.
Empúries es el único yacimiento arqueológico de la península Ibérica donde conviven los restos de una ciudad griega con los restos de una ciudad romana, creada a inicios del siglo I aC.
El test de aplicación de uno de los sistemas de georadar más avanzados del mundo ha permitido visualizar los restos que se esconden en la zona de la ciudad romana de Empúries.
En Empúries se han escogido dos sectores de una hectárea cada uno, el del ángulo suroeste, y el de la parte norte de la ciudad.
En el primero, el georadar aporta datos de gran interés para ver cómo se articula uno de los principales accesos a la ciudad, con los tramos sur y oeste de la muralla y con la trama urbana interna, y ha permitido leer con mucho detalle las estructuras de las ínsulas (ámbitos, peristilos y pavimentos de las casas), tanto en extensión como en profundidad.
En cuanto al segundo sector, identifica diversas estructuras urbanas de una parte muy desconocida hasta ahora por los arqueólogos: la trama urbana del centro y el sur de la ciudad romana.
En el poblado ibérico del Molí d'Espígol, el ejemplo de urbanismo más desarrollado entre las poblaciones de los ilergetas en Cataluña, las prospecciones con georadar se realizaron en el área urbana del yacimiento, de la que ya se ha excavado cerca de un 40%, mientras que en la parte suburbana, de la que sólo se tenía noticia a partir de sondeos puntuales, se utilizó la magnetometría.
Los resultados de la prospección con georadar en el Molí d'Espígol han permitido describir buena parte de la trama urbana aún inexplorada (partes central y este) en una extensión de cerca de 6.500 metros cuadrados, con la definición de diversos ejes viarios, barrios de casas y buena parte del trazado de la muralla más exterior que rodeaba la ciudad.
Estos trabajos han confirmado las hipótesis sobre el urbanismo del yacimiento, así como el conocimiento de nuevos datos que abren perspectivas a la interpretación de manera extensa y casi completa de la organización interna del yacimiento, que no habrían podido obtener por los trabajos arqueológicos convencionales.
Gracias a estos resultados, los especialistas a cargo de los yacimientos podrán planificar futuras excavaciones de forma selectiva, a la vez que supone un ahorro en recursos económicos.
El nuevo sistema de radar STREAM-X, desarrollado por la empresa italiana IDS, incorpora innovaciones que permiten explorar grandes extensiones en poco tiempo (hasta 4 hectáreas diarias) con una precisión y un precio imposibles hace tan sólo cinco años.
(Fuente: EFE)

1 de junio de 2012

El urbanismo íbero desvela sus secretos en el yacimiento de Arbeca (Lérida)

El avanzado estado de las excavaciones que lleva a cabo la Universidad de Lérida ha convertido la fortaleza en un atractivo turístico de la comarca de Les Garrigues.
Excavación de siete casas de la fase fundacional de la fortificación
cercano a la torre puerta abierta a Levante.
Foto: Grupo de Investigación Prehistórica UDL.  
¿Cómo eran las casas en la Edad del Hierro y que relación tenían con el recinto fortificado? Es una de las preguntas que se podrá empezar a responder este mismo mes gracias a los trabajos de excavación que han empezado esta semana en los Vilars de Arbeca, un yacimiento íbero único en Europa por sus características y su estado de conservación. Una labor que el Grupo de Investigación Prehistórica de la Universitat de Lleida (UdL) inició en 1985 y que ha sido muy intensa en la última década, hecho que permite poder pasearse y volver al pasado de la fortaleza.

“Estamos trabajando en la fase fundacional, hecho que le añade un interés especial que sólo se puede realizar en algunas zonas de la fortaleza”, explica el director de las excavaciones y catedrático de Prehistoria de la UdL, Emili Junyent. Los trabajos pondrán al descubierto la relación de las casas con la muralla contigua que, entre otros aspectos, estaban caracterizadas por tener una gran estancia o vestíbulo. Cabe destacar que, hasta el momento, los vestigios más antiguos que se han encontrado de la época –siglo VIII a.C.– provienen de los Vilars, hecho que da aún más relevancia a la actual campaña.

Los trabajos actuales, que concluirán con la realización de un curso de estudiantes que se organiza cada año en el marco de la Universitat d’Estiu de la UdL, se reprenderán en otoño con otra de las intervenciones más importantes. Se trata de la restauración de uno de los pocos tramos de muralla aún pendiente: la vertiente noreste donde precisamente ahora se excavan las casas. El ritmo de trabajo de este año ha empezado a paralizarse y la tendencia de futuro es, como mínimo, incierta. “Esta dinámica está en peligro”, sentencia Junyent, aunque apunta que si la crisis frena las excavaciones, el yacimiento no se resentirá porque se ha avanzado mucho respecto a la restauración, acondicionamiento y museización del espacio.

Incógnitas por resolver
Los trabajos aun pueden resolver muchas dudas sobre el sentido de las construcciones de la época. Junto a la fortaleza está el llamado campo norte, que tiene casi el doble de extensión. En ese espacio podría estar ubicada la contraguardia del recinto a parte de la canalización que hacía llegar el agua hasta el foso. De momento se trata de una zona en la que no se puede excavar, ya que el terreno no es de propiedad municipal. La idea es, en un futuro, adecuarlo y convertirlo en un parque arqueológico que recupere la vegetación de ribera antigua.

Junyent cree que los Vilars tendrían que ser considerados como “la Empúries de Ponent”, situando el yacimiento como un equipamiento de primer orden. “En pocos sitios se puede leer el proceso de formación inicial de la cultura íbera como aquí”, explica. De hecho, los restos arquitectónicos conservan más de cuatro siglos de historia pertenecientes a una misma comunidad, los ilergetes, que abandonan el lugar en el siglo IV a.C. “Nos permite conocer la propia evolución de lo que sería su cultura material”, añade el director de las excavaciones.

Atractivo turístico
La fortaleza ha ido ganando terreno ya no tan solo como bien cultural –con el reconocimiento a nivel nacional- sino también como uno de los principales enclaves turísticos de la comarca. Los datos recogidos por el Ayuntamiento de Arbeca (Les Garrigues) durante el 2011 cifra en 5.000 el número de visitantes. Por ese motivo, tal como explica la técnica del área de promoción económica del consistorio, Mavi Vidal, "la idea es apostar por crear rutas que integren el patrimonio con otros elementos característicos de la zona como la gastronomía".

17 de febrero de 2016

Descubren más de veinte conjuntos pictóricos rupestres en Capsanes (Tarragona)

En total más de 150 figuras humanas y de animales, entre ellos un gran toro de 54 centímetros, uno de los mayores documentados hasta el momento. Podría ser el mayor hallazgo de pinturas rupestres de los últimos 35 años.
En las paredes de la Vall se han localizado y protegido seis abrigos rupestres. Al fonso la localidad de Capçanes.
FOTO VICENT LLURBA
Podría ser una matanza o un sacrificio humano masivo. Aparecen 27 dibujos, entre ellos 22 figuras humanas en posiciones muy variadas pero siempre con una clara actitud de abatimiento y derrota. Este espectacularmural es uno de los descubrimientos más importantes de pintura prehistórica naturalista en Catalu­nya y un documento único para la investigación, desde una perspectiva antropológica, social y etnográfica. La escena forma parte del mayor hallazgo de pinturas rupestres de los últimos 35 años. Se ha localizado en Capçanes, en el Priorat, junto a una veintena de conjuntos pictóricos más. En total, más de 150 figuras humanas, y de animales, entre ellos, un gran toro de 54 centímetros, uno de los mayores documentados hasta el momento.

“Son unos yacimientos espectaculares, el estilo enlaza con el arte rupestre levantino pero lo que sorprende en el caso de Capçanes es la concentración en un espacio tan pequeño”, mantiene Josep Castells, jefe de la sección de información y estudios del Servei d’Arqueologia i Paleontologia del Departament de Cultura de la Generalitat. Los diez pri­meros conjuntos de pinturas rupestres de Capçanes se locali­zaron en abrigos rocosos (pro­tegidos por una cornisa natural) en el 2006 y se documentaron en 2008. Sin embargo, la magnitud del hallazgo animó a gente del municipio: “Se pusieron en marcha amantes del senderismo y del campo e identificaron una decena de abrigos más”, explica Castells. Los últimos se localizaron hace apenas un año.

CORPUS DE PINTURAS RUPESTRES
La geografía del Priorat –con las sierras del Montsant, Llaberia y las montañas de Prades; los ríos Siurana y Montsant y sus barrancos con numerosas cavidades y abrigos– reúne las condiciones idóneas para la existencia de conjuntos rupestres, pero hasta hace una década se desconocía su existencia. Ahora la situación ha dado un vuelco. “Lo primero que hicimos es poner en marcha el programa Corpus de Pinturas Rupestres”, explica Castells.

El Servei d’Arqueologia de la Generalitat encargó a los prehistoriadores Ramon Viñas ( Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social, Iphes) y a Elisa Sarrià (especialista en arte rupestre) el estudio y la documentación de las pinturas. Luego, se encargó el proyecto para proteger y conservar los yacimientos. “La protección pasa por controlar el libre acceso a los abrigos y luego instalar paneles para que la gente entienda por qué está la zona cerrada, y sepa lo que puede ver”, explica Castells.

El cierre perimetral de los diez primeros abrigos, en la zona denominada La Vall y Parellada, acabó hace unos días. El Ayuntamiento ha avanzado los 30.000 euros comprometidos por la Generalitat, para limpiar la vegetación que había frente a los abrigos, mejorar los caminos de acceso e instalar una valla alrededor de los yacimientos. El objetivo es garantizar su conservación. No en vano, según apuntan en su informe Viñas y Sarrià (publicado en Tribuna d’Arqueologia), el 50% de estas pinturas se ha perdido por la fragilidad de la roca, que se va laminando. Tanto es así que el año pasado, comenzó una campaña de consolidación de los abrigos más dañados que continuará este año.

UN TORO DE 54 CENTÍMETROS
Hasta ahora los especialistas han asegurado, por ejemplo, una de las pinturas más espectaculares, la del toro de 54 centímetros, uno de los mayores localizados hasta ahora en Catalunya. También se ha realizado una actuación de urgencia en otro mural (del grupo localizado en 2014) de ochenta centímetros de ancho y un metro de altura que representa una escena de caza, con un conjunto de figuras humanas –con piernas muy musculadas– y un ciervo.

La campaña de consolidación continuará con el mural de la matanza o el posible sacrificio, para que pueda contemplarse en todo su esplendor. A diferencia de las escenas de caza, mucho más comunes en el arte rupestre le­vantino (que se extiende por la costa Mediterránea, desde Lleida hasta Almería y es patrimonio de la humanidad desde 1998), la temática de este mural, “es sorprendente, aparecen individuos medio muertos y colgados... está claro que no es una escena de ­caza y todavía es complicado hacer una interpretación precisa, pero se está trabajando y estudiando; es un hallazgo increíble”, opina Castells.

GRABADOS CON CIERVOS
Otra de las singularidades que se han descubierto y que otorgan un peso específico a la zona de Capçanes, son tres grabados que representan tres ciervos. Están situados en el techo de uno de los abrigos de Parellada, a aproximadamente 1,80 metros del suelo. “Por su concepción estilística y técnica encajan entre las formas paleolíticas y levantinas y podrían constituir un vínculo con el origen del arte levantino”, afirman en su informe, Viñas y Sarrià. “Este hallazgo ha sido una sorpresa porque nos hace replantear la investigación, son los tres primeros grabados de esta tipología que se encuentran al aire libre, pueden ser muy antiguos... el principio del arte rupestre”, añade Castells. En otros de los abrigos se han identificado, por sus curvas, varias figuras femeninas. En una de las escenas, por ejemplo, aparece una mujer con vestimenta en los brazos y el cuerpo recogiendo miel.

PLAFONES INFORMATIVOS
“Todos estos conjuntos nos sitúan en el mapa y aportan un gran valor al municipio, que se suma a la actividad vitivinícola o las rutas senderistas”, mantiene el alcalde de Capçanes, Joan Carles Castellví, que tiene previsto organizar una jornada de puertas abiertas cuando se hayan instalado los plafones informativos y se haya decidido el mecanismo para mostrar y explicar los yacimientos. Los diez primeros conjuntos de Capçanes que se han prote­gido se suman a las pinturas lo­calizadas en otros barrancos de la comarca. El Priorat entra por la puerta grande en el mapa de las pinturas rupestres desde que, en 2006, dos escaladores, Juan Antonio Serrano y Laura Martínez, en una salida por el valle del río Siurana descubrieron los abrigos con pinturas del Grau des Masets, en Cornudella del Montsant. Ese fue el inicio, y actualmente el Priorat concentra casi medio centenar de los 120 conjuntos documentados en toda Catalunya.

21 de abril de 2011

Descubren en Avinganya (Lérida) una necrópolis medieval del Siglo XIII

Las excavaciones que se realizan en el entorno del viejo convento de Avinganya (Lleida) han puesto al descubierto una necrópolis de origen medieval en la que se han encontrado los restos de 53 personas enterradas en un espacio de apenas 24 metros cuadrados.
El enterramiento se ha encontrado en la zona del ábside (Siglo XIII).
Así, durante los trabajos realizados en el primer trimestre de 2011 se ha hallado un espacio reducido, de unos 24 metros cuadrados, con un total de 53 cadáveres enterrados en tumbas de losas y de fosa que en muchas ocasiones se cortaban entre sí debido a la gran concentración de sepulturas en una superficie tan pequeña.
Ello demuestra, según los arqueólogos, "la devoción que tuvo mucha gente por Avinganya en su momento de plenitud".
El estudio antropológico de los restos humanos localizados permite avanzar que hay tanto hombres como mujeres y niños entre los enterrados en los diferentes niveles, que van desde el siglo XIII hasta el XVII.
La zona del monasterio que se excava durante esta campaña, dirigida por Josep Medina, es la del ala este de Avinganya, ubicada entre la acequia y el ábside del siglo XIII, que fue remodelado a principios del siglo XVIII para construir los nuevos accesos al monasterio trinitario. 
El responsable de arqueología del Instituto de Estudios Ilerdicenses (IEI), Josep Ramon González, explicó que era previsible encontrar estas tumbas en el cementerio de época medieval porque la necrópolis del monasterio trinitario estaba en el exterior del convento. 
Precisamente en esta misma zona también se encuentran los niveles de derribo de la época de la reforma del monasterio y una torre marginal del cementerio medieval. De momento sólo se ha excavado una de las fosas –excavadas en el suelo por sobre del nivel de la roca– mientras que las otras dos aún no se han tocado. Las tres tumbas localizadas están ubicadas en situación este-oeste, puesto que, según González, siempre estaban orientadas hacia la salida del sol.

El responsable de arqueología del IEI también comentó que se trata de tumbas bastante antiguas que podrían pertenecer al primer momento de ocupación del monasterio, alrededor del año 1201. De todas formas, según explicó González, en esta campaña no se trabajará el grueso del cementerio, que se encuentra situado más al norte.



Trabajo previo a la urbanización

La intervención que realiza el IEI en Seròs continua las campañas de excavaciones que se realizaron de forma ininterrumpida hasta el año 2001 y se enmarca en un proyecto global de excavación de todo el entorno del edificio del Baix Segre. 

11 de mayo de 2012

La UAB lidera una investigación pionera en arqueología y antropología experimental

El objetivo del proyecto de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) es analizar las diferencias esqueléticas que presentan los cuerpos según el tipo de estructura funeraria en la que han sido inhumados.
“Projecte Tafonòmic” pretende ser un espacio
de investigación científica abierto a iniciativas
o programas de investigación compatibles
 con la investigación que se está llevando a cabo.
Investigadores de la Unidad de Antropología Biológica de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), el Grup de Recerca de les Terres de Ponent, el laboratorio ANTROPÒLEGS.LAB, y el Institut d’Estudis Ilerdencs han presentado en Sant Martí de Maldà (Lleida) “Projecte Tafonòmic”. Se trata de una investigación científica de arqueología y antropología experimental pionera en España que se está llevando a cabo en esta población para profundizar en los conocimientos sobre el origen, la composición y la historia post- mortem del depósito funerario.

El objetivo del proyecto es analizar las diferencias esqueléticas que presentan los cuerpos según el tipo de estructura funeraria en la que han sido inhumados. Con este estudio los investigadores podrán realizar aportaciones teóricas y metodológicas generales capaces de reconstruir la historia y evolución seguida por los restos inhumados con unas características y contexto determinados.

El uso de estos modelos es básico para poder conocer aspectos relacionados con el origen de los depósitos funerarios antiguos (primarios o secundarios), tipologías y rituales funerarios, o las características y naturaleza de alteracionesante y post-mortem de los restos.

Las instalaciones donde se lleva a cabo la investigación, en las afueras del municipio leridano, permiten a los investigadores disponer de un espacio que recrea las condiciones de las tipologías funerarias básicas que a lo largo de la historia de la humanidad se han utilizado para enterrar cuerpos. Se trata de un espacio de unos 120 metros cuadrados donde los investigadores pueden hacer inhumaciones controlando todas las variables que comporta cada entierro, como el tipo de estructura funeraria, la posición y características del cuerpo que se entierra, el día de la inhumación, los datos climáticos y los elementos que acompañan los restos.

26 inhumaciones
Hasta ahora se han realizado un total de 26 inhumaciones de cerdos (Sus scrofa domestica) enterrados en varias estructuras funerarias individuales. Si bien la experiencia pretende comparar el estado de los restos en la fase esquelética, según como se haya producido la descomposición del cuerpo (espacio vacío versus espacio relleno), se ha jugado con diferentes variables controladas, como son la edad del animal, el sexo, las patologías y la causa de muerte. En algunos casos el entierro se ha realizado con cal y en otros se ha envuelto el animal con una tela de algodón para estudiar la incidencia de la ropa.

La hipótesis de partida de los investigadores es que ejemplares de características muy similares y enterrados con la misma posición pero en estructuras funerarias de tipología diferente mostrarán diferencias esqueléticas en el momento de su exhumación.

A finales de marzo se realizó la última inhumación y a lo largo del mes de abril se han acabado los trabajos de adecuación de las instalaciones, dando así por acabada la primera fase del proyecto.

De aquí a unos dos años los investigadores valorarán la idoneidad de iniciar la segunda fase, que comportará la apertura de las estructuras funerarias y la excavación de los restos. La exhumación se hará siguiendo una cuidadosa metodología arqueológica que permita observar los elementos óseos y su relación y posición con total precisión.

Numerosas aplicaciones
“Projecte Tafonòmic” pretende ser un espacio de investigación científica abierto a iniciativas o programas de investigación compatibles con la investigación que se está llevando a cabo.

El hecho de que se trate de un proyecto experimental pionero y que los resultados de la investigación puedan ofrecer un amplio abanico de aplicaciones en relación al mundo de la arqueología y la antropología forense ha despertado ya el interés de otros ámbitos científicos, como la Unidad Canina de los Mossos d'Esquadra, -con la elaboración de su nuevo programa de adiestramiento canino para la investigación de personas desaparecidas-. También empresas de prospección arqueológica se han mostrado interesadas en el proyecto. En este caso para validar el uso de técnicas geofísicas en la localización y caracterización de inhumaciones para usos forenses o arqueológicos.

(Fuente: Universidad de Barcelona)