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29 de junio de 2022

Los arqueólogos se inclinan por "Bora" como el nombre de Torreparedones

Un estudio de los responsables de los museos cordobeses de Baena y Cabra señala que el yacimiento no fue la colonia Ituci Virtus Iulia, sino otro lugar en el que hasta, probablemente, nacieron dos santas mozárabes siglos después de su fundación

A partir de ahora, el yacimiento arqueológico de Torreparedones debería comenzar a llamarse Bora. Varios estudios arqueológicos comienzan a afinar la hipótesis más plausible sobre el nombre de la ciudad romana excavada en el término municipal de Baena, de la que se sabe que formó un oppidum previo a la romanización y que incluso estuvo habitada en la época del emirato. Hasta ahora, y por la monumentalidad del yacimiento arqueológico, que disponía hasta de anfiteatro, siempre se optó por identificar a Torreparedones como la colonia Ituci Virtus Iulia, una de las ciudades romanas más importantes de la Bética identificadas por Plinio El Viejo. Pero son 43 monedas y una tubería de plomo las que parecen indicar que no, que Torreparedones no fue una colonia y que tampoco tuvo un rango administrativo tan importante. Eso sí, Bora habría sido tremendamente rica gracias al cultivo del cereal, tanto que sus habitantes se habrían permitido el lujo de construir un anfiteatro, una puerta monumental y un espectacular foro.

Un reciente estudio firmado por José Antonio Morena, del museo arqueológico de Baena, y Antonio Moreno Rosa, del de Cabra, sostiene como principal la hipótesis de que Torreparedones es Bora. La clave ha estado en el hallazgo, ya comentado por el arqueólogo Ángel Ventura, de una tubería de plomo en las termas orientales del yacimiento. Por las dos caras, la tubería tenía una inscripción: M . BOREN que podría aludir al nombre del artesano que fabricó la tubería pero también y quizás más probable, al nombre de la ciudad, Municipio Borense.

Esta es la tesis de Morena y Moreno en su nuevo estudio. Para cruzar esta inscripción se han basado también en el hallazgo a lo largo de los siglos de hasta 43 monedas acuñadas en la ceca de Bora. Las monedas se habrían encontrado principalmente en los alrededores de Torreparedones, siempre al sur del Betis y especialmente en lo que hoy es la provincia de Córdoba. Es decir, esa ciudad de Bora no debería haber andado muy lejos. 11 de esas monedas están en el propio museo de Baena. Se sabe que Bora acuñó moneda en los siglos II-I antes de Cristo con un busto femenino en el anverso y un toro en el reverso sobre el que figura la leyenda Bora. Es decir, se sabe que la ciudad ya tenía historia antes de la época de Augusto, similar al oppidum existente en Torreparedones.

Este nuevo nombre rebajaría la categoría que se le presuponía a Torreparedones y dejaría aún en el aire la localización de la colonia Ituci Virtus Iulia. Los expertos intentan afinar para saber si Bora fue o no un municipio como tal, algo que se podría afirmar por la M. de la inscripción en la tubería de plomo. “La epigrafía aparecida en el oppidum de Torreparedones nos indica que, por la tribu de sus ciudadanos, Galeria, y por la presencia de los magistrados municipales desde época augustea, esta población ostentó el ius adipis­ cendae civitatis romanae per magistratum, un elemento que confirmaría esta posible identificación”, señalan los autores.

Es más, es probable que se tratase de uno de los municipios nombrados por Plinio El Viejo en su descripción de todo el territorio que se extendería entre el sur del río Betis y el Océano. Según los autores, Bora podría corresponder al nombre de Ebora Cerialis. Este cognomen que se acompaña al nombre de la ciudad tendría una explicación por la importancia del cultivo de cereal en la zona. Los monumentos de Torreparedones están repletos de espigas de trigo.

Y como último refuerzo a su hipótesis está el caso del emirato. Torreparedones estuvo habitado durante Al Andalus. Y un estudio posterior de los libros sobre martirio de San Eulogio reinterpretan el lugar de nacimiento de las santas mozárabes Nunilo y Alodia. Traducciones posteriores del original aseguraron que habían nacido en Osca. En el texto original se señalaba lo que podría leerse como Bosca, que los autores corrigen ahora y señalan que la SC podría tratarse de una R, y que estas santas mozárabes, por tanto, habrían nacido en Bora, en las inmediaciones de lo que hoy es Baena.

“En este panorama, no cabe duda de que los argumentos que hemos presentado permiten considerar que quizás Torreparedones deba empezar a identificarse con la ciudad de Bora. Este enclave, que acuña moneda en época republicana, con una distribución coincidente con este territorio, podría ser la Ebora Cerealis pliniana”, concluye este nuevo estudio.

25 de septiembre de 2015

Nuevas excavaciones en un edificio monumental podrían sacar a la luz el teatro romano de Torreparedones

En los próximos días comenzará la excavación de un imponente edificio que, según los arqueólogos -y siempre con las debidas cautelas- podría albergar el teatro de la antigua Ituci Virtus Iulia. Por otra parte, en lo que va de mes ya se han descubierto unas nuevas termas romanas (ya son tres) y un complejo edificio industrial compartimentado que incluiría un importante alfar cerámico.
José Antonio Morena junto a uno de los accesos al edificio que podría albergar el teatro romano de Torreparedones
y en el que se centrarán las próximas excavaciones.
"No se trataría de un teatro de grandes dimensiones ni de gran monumentalidad como otros que conocemos, por ejemplo en Mérida o en Itálica, sería más bien un pequeño teatro con cabida aproximadamente para 500 espectadores, que serían los colonos romanos asentados en la Ituci Virtus Iulia que cita Plinio y que serían los veteranos de la 33 legio establecidos aquí en el S. I." Así nos lo comenta José Antonio Morena, arqueólogo municipal de Baena (Córdoba) y responsable de las excavaciones que se vienen realizando el parque arqueológico de Torreparedones.
Decumano máximo al oeste del templo por el que se accedería al foro
y al posible teatro.
UN LUGAR PARA EL ESPARCIMIENTO
Estamos convencidos de la existencia de un teatro romano en Torreparedones, nos comenta Morena, y además no concebimos una urbe romana de estas características, donde ya hemos documentado tres edificios destinados a termas, sin un espacio de esparcimiento como el teatro para sus habitantes. 

De momento -dice Morena- no pensamos en la posible existencia de un circo romano ni siquiera de un anfiteatro, a pesar de que durante los trabajos de excavación en el edificio de la Curia encontramos parte del casco de un gladiador. Lo más lógico es pensar que la ciudad dispondría de al menos un teatro. 

UN IMPONENTE EDIFICIO PÚBLICO AL OESTE DEL TEMPLO
Según Morena, las excavaciones que comenzarán en unos días, se centrarán en el edificio que ocupa la manzana ubicada al Oeste del templo y a la que se accede desde el decumano máximo.  A todas luces parece un edificio público, que bien pudiera albergar el teatro romano, aunque manteniendo las cautelas necesarias, también podría tratarse de una domus de gran porte, nos comenta el arqueólogo. 

Una vez hemos descubierto el Foro, la Basílica, la Curia, el Templo, varias necrópolis con imponentes sepulturas y varios edificios termales -nos cuenta Morena- todo parece indicar que éste edificio podría albergar una construcción dedicada al ocio, y pensar en un teatro es lo más normal, pero conviene destacar que las lecturas del georadar no nos han mostrado ninguna estructura constructiva enterrada que así lo indique. "En unas semanas saldremos de dudas", concluye.

Manuel Cobo dirige la excavación en las nuevas termas romanas,
en las que ya han aflorado tres espacios aterrazados.
NUEVAS TERMAS ROMANAS
Por otro lado, con la apertura de una serie de zanjas, de pequeña profundidad, para plantar romero y otras especies autóctonas, bajo la dirección del arqueólogo Manuel Cobo, se ha descubierto en el sector oriental de la antigua ciudad, entre la puerta oriental y la ermita de la vírgenes, los restos de tres grandes espacios aterrazados y delimitados por potentes muros de mampostería, pavimentos de opus tessellatum y de opus signinum, con paredes internas revestidas de mortero hidráulico. 

La presencia de numerosos ladrillos, algunos de ellos con dos apéndices laterales, a modo de orejetas, apuntan a un complejo de carácter termal, y que en un primer momento datan en el Siglo I d.C.

APODYTERIUM, TEPIDARIUM y FRIGIDARIUM AL DESCUBIERTO
Según nos comenta Manuel Cobo, en el relleno interior de uno de los espacios detectados se han recuperado varios elementos arquitectónicos de gran porte, entre los que destacan varias cornisas de piedra caliza, algunas de ellas in situ, sobre las cuales se disponían unos pequeños huecos u hornacinas que corresponden a las taquillas donde los usuarios dejaban sus ropas antes de bañarse. Estaríamos, por tanto, en el apodyterium o vestuario de unas termas públicas de la colonia Virtus Iulia Ituci. 

Una de las hornacinas del apodyterium recientemente descubierto.
De momento, en la cata de 20 x 20 metros ya han salido a la luz, además del apdyterium, el tepidarium (o sala templada) y el frigidarium (o sala fría).  Faltaría por descubrir el caldarium, o sala de agua caliente, que los arqueólogos ubican a pocos metros en una zona sin excavar.

YA SON LAS TERCERAS TERMAS ROMANAS
Este es tercer edificio de estas características que se documenta en la ciudad, junto al balneum tardorrepublicano localizado cerca del foro y las termas sobre las que se erigió en el siglo XVI la Ermita de las Vírgenes, que podrían corresponder al construido por un tal Marco Calpurnio y que se encuentran a escasos 60 metros de las ahora descubiertas.

DE HORREUM A IMPORTANTE ZONA ALFERERA 
Antonio Moreno, Laura Fernández y José Antonio Morena.

Por otra parte, y en la cata de 15 x 20 metros que se viene realizando se ha descubierto una nueva calle que conserva su pavimentación original y un complejo edificio, en cuyo interior se han encontrado gran cantidad de semillas y restos cerámicos que en un principio hicieron pensar a los arqueólogos que pudiera tratarse de un de un horreum. Si bien posteriormente, nos comenta el arqueólogo Antonio Moreno, al intentar sacar a la luz lo que en un primer momento parecían los contrafuertes de los muros del horreum, hemos comprobado que se trataba de diferentes compartimentaciones dentro del mismo edificio, en el que además hemos encontrado restos de vidrio, clavos de hierro, fíbulas, lucernas y más restos cerámicos.

Además, comenta Moreno, en uno de los extremos de la construcción hemos descubierto un horno cerámico y gran cantidad de escorias de alfar que nos hacen pensar que tal vez nos encontremos ante un complejo alfarero de primera magnitud.

24 de julio de 2011

Hallan la tumba de un militar romano en la necrópolis este de Torreparedones (Córdoba)

Con motivo de la intervención arqueológica que el Ayuntamiento de Baena está llevando a cabo en el terreno donde se construye el centro de recepción de visitantes del yacimiento arqueológico de Torreparedones, se ha puesto al descubierto una gran zona funeraria de época romana que se localiza a unos 200 metros al Este de la puerta oriental de la ciudad y donde ha tenido lugar "uno de los hallazgos más recientes consistente en una tumba que podría pertenecer a un miembro del ejército romano", según informó ayer el arqueólogo municipal, José Antonio Morena. 

Asimismo, Morena explicó que "aunque la tumba en sí es muy sencilla, ya que se trata de una fosa excavada en el terreno revestida de losas de piedra y con cubierta del mismo material, lo singular es que podría tratarse de un militar pues no son muy abundantes este tipo de tumbas" y "a pesar de que no se ha conservado la inscripción que seguramente tuvo este enterramiento, a través de la cual conoceríamos el nombre, edad y otros datos sobre la persona allí enterrada, tenemos otros indicios para plantear la posibilidad de que se trate de un soldado". 

En concreto, en la zona de los pies se han encontrado 40 tachuelas de hierro de tamaño variable (de 8,64 hasta 15,40 milímetros), algunas con la punta vuelta y la cabeza redondeada, que suelen ser típicas del calzado militar, las clavis caligae, unas sandalias atadas hechas con correas de cuero y con una suela tachonada que proporcionaba una mayor tracción al soldado. Pero hay otro dato más: en el dedo corazón de la mano izquierda llevaba dos anillos, uno de hierro con chatón y un aro de bronce, constituyendo el anillo de hierro una señal propia de los soldados romanos tal y como mencionan varias fuentes (Plinio, Apiano). 

La ciudad de Ituci Virtus Iulia en Torreparedones (Baena, Córdoba).



Hasta el momento se han localizado en esta zona un centenar de enterramientos, la mayoría de inhumación, destacando cinco monumentos hipogeos de tipo familiar con nichos en sus paredes para colocar las urnas con restos incinerados. La alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, indicó con motivo de este último hallazgo que "Torreparedones no deja de sorprendernos día a día" y añadió que "no se puede imaginar el alcance y potencial del mismo, siendo ya uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de nuestro país, más aún cuando podemos confirmar la hipótesis, gracias a los últimos hallazgos, de que se trata de la ciudad de Ituci Virtus Iulia".



(Fuente: El Día de Córdoba)

2 de junio de 2014

Descubren una nueva necrópolis romana en Torreparedones, Baena (Córdoba)

En ella se encuentran una serie de tumbas monumentales, en cuyo interior han encontrado vasijas de cerámica y ungüentarios, así como otros objetos que se depositaban en las tumbas. Se excava una zona de unos 500 metros en las inmediaciones del castillo.
Panorámica del yacimiento de Torreparedones, en Baena (Córdoba). Foto: MADERO CUBERO
El yacimiento de Torreparedones, a 20 kilómetros de Baena, es el sueño de cualquier arqueólogo. Una pequeña ciudad fundada por los romanos junto a un emplazamiento íbero, cuya ocupación se abandonó en la Edad Media, preservando bajo los cultivos y los olivares siglos de historia. Desde que se comenzó a excavar, no para de aportar sorpresas. Acaba de volver a ocurrir.

Parte de una necrópolis romana, que se supone pertenece a la ciudad Ituci Virtus Iulia, está siendo excavada en el yacimiento de Torreparedones, en la zona norte, en las cercanías del castillo, según ha informado el Ayuntamiento de Baena. El arqueólogo municipal, José Antonio Morena, señaló que podría datarse entre los siglos I antes y después de Cristo, en época Pompeya y que se supone que ocupa un espacio de unos 500 metros.

TUMBAS MONUMENTALES
Se trata de tumbas monumentales, que pertenecían a personas adineradas de la ciudad y en ellas, apenas con unos metros excavados, se han hallado vasijas de cerámica y ungüentarios, así como otros objetos que se depositaban en las tumbas. Según el profesor de Arqueología de la Universidad de Córdoba, Carlos Márquez, en esas tumbas funerarias que se suponen están en esa franja de terreno podría encontrase alguna leyenda o algún vestigio del nombre de la ciudad, que es algo muy perseguido por los responsables del yacimiento.

A pesar de que no hubiese inscripciones ni vestigios del nombre latino, los expertos coinciden en que el yacimiento puede corresponderse con bastante fiabilidad a Ituci, la colonia que citaba el historiador Plinio el Viejo. Cuando Plinio se refería a esta ciudad, señalaba que se encontraba entre Tuci (actual Martos, en Jaén) y Ucubi (Espejo, en Córdoba). Y Torreparedones encaja con aquella urbe mencionada por el sabio. Plinio también se refería a ella como la ciudad inmune, es decir, que no pagaba impuestos y, según cuenta, era una colonia, por tanto fundada y poblada por legionarios veteranos.

(Fuente: Cordópolis)

5 de abril de 2017

Los arqueólogos descubren una inscripción dedicada a la diosa Salud en Torreparedones

La inscripción permite saber de la existencia de un altar y una fuente dedicada a la diosa de la Salud (Dea Salus) junto a un paso de agua minero medicinal anexo a las termas y confirma que los romanos respetaban y asimilaban las religiones y divinidades en tierras conquistadas.
El hallazgo confirma la idea de que los romanos respetaron las religiones y divinidades en tierras conquistadas.
La ciudad romana Ituci Virtus Iulia, Torreparedones, fue sin duda una gran urbe, una metrópoli que ha permanecido oculta bajo los olivos durante cientos de años y que ahora empieza a resurgir y a mostrar el esplendor que un día tuvo con un cada vez mayor número de hallazgos. Pero es más, el Parque Arqueológico de Torreparedones no solo acoge grandes descubrimientos, sino que ahora concibe "milagros". Y es que con esta palabra fue con la que el arqueólogo y catedrático de la Universidad de Córdoba Ángel Ventura definió ayer el último hallazgo en este yacimiento, concretamente en la zona de las termas, donde se ha hallado una inscripción que permite saber de la existencia de un altar y una fuente dedicada a la diosa de la Salud (Dea Salus). El motivo por el que Ventura tilda de "milagro" este descubrimiento reside en que el mismo tuvo lugar el pasado jueves 30 de marzo, día en el que Roma celebra la festividad de la diosa Salud y "día que la diosa ha elegido para manifestarse".

Para el catedrático de la UCO, "la inscripción es interesantísima porque muestra que sería un santuario situado junto a un paso de agua". La inscripción tendría en su día tres funciones: indicar que a los pies del pozo estaba la fuente de la salud salvadora, que es una pieza que forma parte de un muro y es además un altar en el que hay un pequeño cenicero donde los fieles hacían el sacrifico más habitual en el mundo romano".

RESPETO A LAS RELIGIONES NATIVAS
Exactamente, la inscripción dice: Fons Dominae Salutis Salutaris, lo que viene a significar: "Aquí está la fuente de la Señora de la Salud Salvadora", y viene a confirmar una idea que ya tenían los arqueólogos, "que los romanos respetaron las religiones y divinidades nativas de los lugares que conquistaban y las asimilaban con sus propias divinidades".

Asimismo, Ventura detalló que "estos pueblos mantuvieron ese ritual de sanación a la ibérica y a ese rito sanador superpusieron el suyo que es la hidroterapia, por lo que crean un santuario a su diosa de la Salud justo al lado de las termas para que esa salud venga por la ingestión del agua, que en Torreparedones es minero-medicinal, y también para ser usada para los baños".

CULTO RELACIONADO CON LA SALUD
El profesor de la UCO insistió en que "ya sospechábamos que la ciudad estaba volcada en cultos relacionados con la salud y la sanación, como lo muestra el santuario ibérico por los numerosos exvotos anatómicos encontrados, así como que la divinidad ibérica velaba por la curación, partos sin problemas y fertilidad".

De igual forma, "sabíamos que cuando llegan los romanos en el año 30 o 28 antes de Cristo respetaron ese culto, lo potenciaron y asimilaron ese culto salutífero indígena a su propia divinidad que era la diosa Salud, por lo que orientaron el templo y la curia a la salida del sol el día 30 de marzo, festividad de la diosa Salud".

CIUDAD BALNEARIO
En lo que al conjunto de las termas romanas se refiere, Ventura calificó el edificio como "uno de los monumentos de época romana mejor conservados de Andalucía y probablemente de España". El experto en epigrafía consideró que el yacimiento de Torreparedones "era una especie de ciudad balneario, con tres termas y dos santuarios, donde la gente venía realmente a sanarse".

Por su parte, el arqueólogo municipal, José Antonio Morena, precisó que estas son las termas orientales y suponen el tercer conjunto termal que ha aportado la ciudad y que está poniendo de manifiesto que el agua fue fundamental en el desarrollo de Torreparedones, si bien "aún no conocemos la planta de las mismas ni la entrada, aunque sí que en su día se identificaron tres salas, destinadas a agua fría, templada y caliente".

Morena precisó además que la semana pasada se descubrió el pavimento de la sala, que "permitirá restituir el motivo geométrico que tiene el hallazgo de la fuente en el nicho del muro oeste con unos dos metros de diámetros y que está in situ". Ahora se está trabajando en la parte sur.

22 de mayo de 2017

Las termas romanas de Torreparedones disponían de calefacción con suelo radiante

Para Ángel Ventura, profesor de la UCO, las termas orientales de Torreparedones «son el edificio mejor conservado de índole termal de Andalucía y puede que de España» y las califica como «una de las joyas del parque arqueológico» dado que su estado de conservación es «extraordinario».
EL sistema de calefacción ya está completamente excavado. FOTO: S.N.T. / BAENA
La pasión de los romanos por los baños públicos y que no les gustaba el frío queda patente en la ciudad íberorromana de Torreparedones. Lo constata las terceras termas halladas en la colonia, las segundas en construirse, a finales del s. I d.C., aproximadamente. Nada más comenzar la excavación salía a la luz una curiosa particularidad, según explicaba el profesor de la Universidad de Córdoba, Ángel Ventura, en la sala caliente o caldarium se ubican las taquillas del vestuario, cuando lo normal es que éstas estuvieran en una habitación en la entrada. Para Ventura esto obedece a «las condiciones climatológicas».

El frío de invierno en Ituci Virtus Iulia hacía optar a los romanos por instalar en estas termas para su calefacción lo que hoy es suelo radiante, hypocaustum para los romanos. Este sistema lo inventó el ingeniero Cayo Sergio Orata y se extendió por todo el imperio. Este sistema ya esta completamente excavado en la termas orientales de Torreparedones. Según indica el arqueólogo municipal, José Antonio Morena, «el hypocaustum era el suelo radiante que sería para calentar la sala mediante unos hornos que estaban en otra estancia, al exterior, pero conectada por el caldarium por unos conductos por los que circulaba el aire caliente».

FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA
La instalación de este sistema en las terceras termas de Torreparedones consistía en «el pavimento de la sala que era de opus sectile, formado por piezas romboidales de caliza y triangulares de mármol, que se sustentaba sobre unos grandes ladrillos y estos, a su vez, sobre unas pequeñas columnas de ladrillo o pilae», explicaba Morena. Con el fin de conseguir más temperatura, «entre los ladrillos y el pavimento se colocó una lámina de plomo por toda la superficie». El arqueólogo municipal lamentaba que «solo se ha conservado una parte del pavimento ya que tras el abandono de las termas fue expoliada la mayor parte del plomo y las piezas romboidalesy los triángulos se removieron de su lugar original» aunque apuntaba que «se han recuperado la mayor parte de ellas y se podrán reutilizar cuando se acometa la restauración del edificio».

Para Ángel Ventura, las termas orientales de Torreparedones «son el edificio mejor conservado de índole termal de Andalucía y puede que de España» y las califica como «una de las joyas del parque arqueológico» dado que su estado de conservación es «extraordinario».

20 de abril de 2017

Sale a la luz la fuente del caldarium de las termas orientales de Torreparedones

Se trata de una de las pocas fuentes termales encontradas en su lugar original. Es de gran tamaño y forma parte del tercer complejo termal encontrado en el yacimiento, lo que confirmaría que la Ituci Virtus Iulia romana pudo ser una "ciudad balneario"
El "labrum" es de grandes dimensiones y tiene un diámetro de dos metros de perfil abierto. FOTO: TORREPAREDONES
La excavación de las llamadas termas orientales, el tercer complejo de baños romanos descubierto hasta la fecha en el yacimiento de Torreparedones, razón por la cual algunos investigadores consideran que aquella fue una ciudad balneario, ha puesto al descubierto la fuente del caldarium. Está tallada en una sola pieza en piedra calcarenita local, muy bien pulida y se conserva, aproximadamente, un tercio de la misma, suficiente para su reconstrucción cuando se proceda a la puesta en valor de las termas. Era una fuente de agua fría en la que los bañistas podrían refrescarse. 

El labrum es de grandes dimensiones pues tiene un diámetro de 2 metros de perfil abierto y escaso fondo, típico de las fuentes de edificios termales. Como apunta el arqueólogo municipal del consistorio baenense, José Antonio Morena, la singularidad de este hallazgo es que «se trata de una de las pocas fuentes de termas encontradas in situ», es decir, en su lugar original, pues en otros muchos casos este tipo de piezas están descontextualizadas, como el labrum de Baelo Claudia, que fue reutilizado siglos después, o el hallado en el antiguo campamento de la legio VII Gemina de León, cuyos fragmentos se habían reaprovechado en una cloaca romana.

MUY BIEN CONSERVADO
Con respecto a las termas orientales, que constituyen uno de los edificios de este tipo mejor conservados de la península, hasta la fecha se han documentado tres grandes salas de planta rectangular, distribuidas en sentido este-oeste. En primer lugar, la sala fría que dispone de un pavimento musivo con grandes teselas de color blanco y con su correspondiente piscina de agua fría de planta cuadrada, con varios peldaños y un asiento, que se adentra en la siguiente sala que es la templada.


Desde ésta, a través de una estrecha puerta de la que se conserva parte del arco, se accede a la tercera sala que es el caldarium o sala caliente que se conserva con una altura de más de dos metros y con numerosas taquillas. Esta sala funcionaba como una auténtica sauna al tener un suelo radiante y una pequeña piscina o alveus de agua caliente adosada al muro sur y también un ábside en el centro del muro oeste que se puede identificar con la schola labri, que estaba cubierta con un gran arco de medio punto y media cúpula decorada en forma de venera y pintada en parte de color rojo, a la que se le ha colocado una estructura metálica de acero para asegurar su estabilidad. 

Resulta de gran interés la localización en esta schola labri del correspondiente labrum o fuente que estaría colocada sobre un basamento de obra en su parte central, que se ha conservado parcialmente. Estas termas orientales debieron construirse en la primera mitad del siglo I d.C.

10 de septiembre de 2012

Identifican la basílica civil en el foro romano de Torreparedones, en Baena (Córdoba)

El edificio estaba destinado a la administración de justicia de la colonia Virtus Iulia Ituci y a las operaciones comerciales. Se han conservado los pilares de las 20 columnas que rodeaban la nave central.
Trabajos de excavación en la zona donde ha salido a la luz
la basílica civil de Torreparedones. Foto: M. Ariza
Los trabajos arqueológicos que se llevan a cabo en Torreparedones desde finales de julio han puesto al descubierto los restos de la basílica civil en el foro. El arqueólogo municipal de Baena, José Antonio Morena, explica que ahora el complejo forense de la ciudad se podrá reconocer en su totalidad, ya que han quedado definidos la mayor parte de los edificios exhumados.

Descubrir los restos de uno de los edificios más significativos de una urbe romana era el objetivo principal que se perseguía con esta campaña de excavaciones en el centro monumental de la colonia Virtus Iulia Ituci, localizada en el yacimiento de Torreparedones y que fue autorizada por la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía. El director de la excavación añade que, "pese al estado de conservación de los restos, se ha logrado identificar como pertenecientes a la basílica civil". En este edificio se realizaban importantes operaciones comerciales pero, sobre todo, "primaba la acción judicial". También servía como lugar de reunión de los ciudadanos para tratar diversos asuntos, protegidos de las inclemencias del tiempo.

Morena explica que debido a la topografía del sector oriental del foro en la que se encuentran los nuevos vestigios, que presentan una pendiente acusada en sentido norte-sur y oeste-este, y como consecuencia de la erosión tanto natural como antrópica, no se ha conservado ni tan siquiera el pavimento, aunque sí los muros de cierre y los pilares donde apoyaban las columnas que rodeaban la sala interior. Es de planta rectangular, con una superficie de unos 350 metros cuadrados y dispuesta con el lado mayor en sentido norte-sur, de modo que cerraba la plaza forense por el lado oriental, quedando justo enfrente del templo. La basílica se convertía así en un elemento delimitador del conjunto del foro dentro del marco arquitectónico-urbanístico del mundo romano, en un esquema que se repite en otras ciudades del Imperio.

El pavimento, posiblemente de mármol, no ha llegado hasta nuestros días pero quedan evidencias de la cota a la que estaba (superior a la de la plaza) y también se han conservado los 20 pilares que sustentaban las columnas de la peristasis (8x4) que rodeaba la gran nave central, conformando a su vez un pasillo o deambulatorio de 2,8 metros de anchura. Se conserva parte del alzado de los muros oeste y norte con fábrica de opus vittatum , y se han recogido fragmentos de estuco pintado en diversos colores que revestían las paredes, mientras que del resto solo quedan las cimentaciones. Disponía como mínimo de tres puertas de acceso desde la plaza del foro: una central más ancha, de la que se conserva un peldaño del escalón inferior; y otras dos laterales que permitían el ingreso al pasillo en sus extremos norte y sur, y tenía, como suele ser habitual en este tipo de construcciones, dos plantas en altura.

Estos trabajos forman parte del proyecto Baniana II y suponen más de 2.500 jornales.

(Fuente: Diario Córdoba / Mari Luz Ariza)

8 de julio de 2014

Descubren nuevas partes del entramado viario de la urbe ibero-romana de Torreparedones

Se han exhumado parte de tres calles con su correspondiente cruce, al norte y al oeste de la curia. Una de ellas corresponde a un decumano secundario que bordeaba el foro por la parte norte y al que se accedía desde la plaza forense por una escalera que se documentó en la campaña anterior. La estructura urbana se asentó sobre la existente en época ibérica.
Decumano máximo de Torreparedones junto al macellum (mercado).
El yacimiento arqueológico de Torreparedones de la localidad de Baena (Córdoba) continúa ofreciendo sorpresas y grandes descubrimientos, gracias a la excavación arqueológica que se viene realizando desde hace varios meses al norte del foro romano. En esta ocasión, este arduo trabajo ha permitido descubrir tramos de tres calles que articulaban la antigua ciudad romana. 

La primera calle tiene una longitud conservada de diez metros y una anchura de 2,50. Los estudios indican que debía bordear todo el foro en su lado septentrional. Sin embargo, sólo se ha conservado el tramo más occidental que enlaza con una segunda vía que gira hacia el suroeste, formando una amplia curva. Se trata de una calle de mayores dimensiones de 27 metros excavados, aunque continúa con una pendiente bastante acusada hacia el suroeste, donde, según indica la prospección geofísica, conecta con un cardo secundario.


LOSAS IRREGULARES DE PIEDRA CALIZA
La segunda calle presenta dos tramos diferenciados; en primer lugar, existe un trayecto de 12 metros de longitud y una anchura de 3,50, con unos muros de fachada que casi alcanzan un metro de alzado, mientras que el segundo tramo ofrece un giro hacia el oeste con una longitud excavada de 15 metros, siendo su anchura de 2,80 y con un aparejo en el muro de fachada meridional a base de grandes bloques bien escuadrados, asentados en seco y con un ligero almohadillado. La tercera calle es una continuación hacia el oeste de la primera, aunque varía su anchura, quedando tan sólo en dos metros.

  • El pavimento de las tres calles está realizado con losas irregulares de piedra caliza, de mediano y gran tamaño, trabadas con tierra y con pequeños ripios. Sobre él se ha recogido abundante material, sobre todo de tipo cerámico aunque también se han encontrado algunas monedas que, sin duda, ayudarán a determinar cronológicamente el proceso de colmatación de las calles. 
MONEDAS
Asimismo, entre ellas hay un denario de Vespasiano, un sestercio de Nerón y un as de Trajano. El arqueólogo municipal, José Antonio Morena, mantiene que estos nuevos descubrimientos "aumentan el interés del parque arqueológico y ayudarán al visitante a captar mejor la entidad y el valor de esta antigua ciudad romana de la campiña cordobesa".

A pesar de que aún es poco lo que se conoce del callejero de la antigua colonia Virtus Iulia Ituci, lo cierto es que, tal y como apuntó ayer Morena, "hasta ahora sólo se había documentado parte del decumano máximo, una de las vías principales que en sentido este-oeste comunicaba la puerta oriental con la occidental y también parte de un cardo que en sentido norte-sur permitía el acceso al foro desde el decumano máximo".

Ante este "importante" descubrimiento, el alcalde de Baena, Jesús Rojano, señaló que "el hallazgo de estas calles se debe a la excavación puntual que con motivo de las obras de emergencia para la conservación del muro norte de la curia y el pórtico del foro pretendía hacer el Ayuntamiento".

ESTRUCTURA URBANA DE LA IBÉRICA ITUCCI
En opinión del primer edil, este descubrimiento "permite conocer en mayor medida el entramado de calles y trazado viario de la ciudad, especialmente en el entorno del foro, que era la plaza principal y por tanto en torno a ella debían estar los principales edificios de la ciudad", al tiempo que valoró "positivamente" el hallazgo "por el buen estado en el que se encuentra y porque nos permite conocer más y mejor la ciudad, así como la forma de vida de nuestros antepasados romanos".

La prospección geofísica que realizó en 2008 una empresa alemana especializada puso de manifiesto la existencia de una amplia red de calles, cuya distribución no responde a una planificación urbanística de nueva planta, sino que se adapta en gran medida a la topografía preexistente. Según apuntó Morena, "la colonia Virtus Iulia se estableció sobre la ciudad ibérica de Ituci, cuyo urbanismo debió condicionar, en cierta medida, el diseño de la nueva urbe romana".

(Fuente: El Dïa de Córdoba / Sara Núñez)

22 de febrero de 2012

Sale a la luz el pavimento de mármol de la curia de Torreparedones (Córdoba)

Uno de los edificios más importantes descubiertos hasta el momento en el parque arqueológico de Torreparedones, en Baena, es la curia de la ciudad romana (coloniaVirtus Iulia Ituci ). Está situada en el ángulo noroeste del foro y se accedía precisamente por una escalera ubicada en dicha esquina de la plaza.
Excavación en la curia de Torreparedones. Foto: M.Ariza
El profesor Angel Ventura, miembro del equipo de investigación de Torreparedones, explica que en la curia se reunía el ordo decurionum , es decir, la asamblea del pueblo, para debatir sobre los asuntos públicos y estaba presidida por los duunviros , que eran los dos magistrados de mayor rango --algo similar a las salas de plenos en nuestros ayuntamientos actuales--. "Esta importancia queda reflejada, por ejemplo, en la fábrica empleada en su construcción, a base de grandes bloques de piedra calcarenita bien escuadrados (opus quadratum )", afirma.
En cuanto al espacio interno, el edificio quedaba articulado en dos recintos: un atrium o vestíbulo y el aula propiamente dicha, donde tenían lugar las reuniones. En Torreparedones, el atrio es tetrástilo, de planta cuadrada, con pavimento de opus signinum , y presenta una estancia al norte que hacía las veces de aerarium , el lugar donde estaba el arca ferrata y en la que se custodiaba el tesoro público. Enfrente existe un gran hueco practicado en el muro, a modo de armario, que era el tabularium o archivo donde se guardaban los documentos oficiales. Al oeste se encuentra el aula, a la que se accedía a través de una puerta de 2,24 metros con el umbral de mármol y doble hoja de madera.
EN BUEN ESTADO Todo el pavimento se conserva en buen estado y consta de grandes losas rectangulares de mármol blanco. Sus dimensiones interiores son de 8x7 metros, suficientes para acoger a un total de 80 personas --78 decuriones y dos magistrados--. Los decuriones estarían distribuidos en dos grupos de 39 a lo largo de los muros norte y sur del aula, en tres filas de asientos (sella curullis ) junto a cada muro. Al fondo, en el testero oeste hay un nicho semicircular que acogería la estatua de Genius, protector de la ciudad. Delante del nicho se situarían los dos magistrados superiores.
Se conservan en algunos sectores restos del aplacado de mármol de las paredes y también restos de estuco pintado, así como numerosos elementos arquitectónicos (cornisas, dovelas-) que serán de gran utilidad a la hora de plantear la puesta en valor del edificio. "Esto indica además que se construyó de acuerdo con los preceptos vitrubianos, según los cuales las paredes del interior debían rodearse con cornisas de madera, o bien de estuco, aproximadamente hacia la mitad de su altura para que la voz de los senadores no se perdiera en las alturas y pudiese ser comprendida por todo el auditorio. La altura de la curia de Torreparedones debió estar cercana a los 11 metros hasta el techo".
Según Vitrubio, la curia ocupaba el primer nivel de los edificios que expresaban la dignidad municipal de las ciudades romanas. Para el arquitecto romano, tanto el erario como la cárcel y la curia debían quedar contiguas al foro, de forma que el conjunto de sus proporciones estuviese en consonancia con el mismo foro de la ciudad.
(Fuente: Diario de Córdoba / Mariluz Ariza)